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Sociedad Anticancerosa de Venezuela fomentó la prevención del cáncer en las escuelas

Venezuela/10 de Octubre de 2016/El Nacional

Recientemente, la gerencia educativa de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV), tuvo la oportunidad de llegar a las escuelas Nuestra Señora de Guadalupe, Unidad Educativa Experimental Venezuela y la Escuela Básica Josefina Daviot de Caracas, a través de un programa espontáneo donde se reforzaron los conocimientos de los estudiantes entre 4to y 5to grado, acerca de la salud y la prevención del cáncer.

En esta iniciativa, se destacó la participación, en calidad de voluntaria, de la profesora Tamara Rojas, quien apoyada en el equipo de educación y prevención SAV, materializó esta propuesta nueva y fresca, a través de la administración de charlas a 656 niños, quienes al final de la experiencia se agruparon en grupos de 4 o 5 alumnos para participar en el Concurso de Carteles contra el virus de papiloma humano (VPH).

Lo carteles fueron evaluados de acuerdo al título, ortografía, gramática, calidad de construcción, contenido, redacción y balance entre las imágenes y la parte escrita, de los cuales resultaron destacados 20 de ellos.

De acuerdo con César Miranda, Gerente de Educación de la SAV, “la idea de este proyecto es que los niños refuercen los conocimientos básicos de salud, de la mano con el contenido escolar en las diferentes materias, como biología y educación para la salud, para que desde muy jóvenes comprendan lo importante de cuidarse del virus de papiloma humano y se inicien en los conceptos de salud sexual y reproductiva, y sepan que existen métodos de prevención como es la vacuna contra la infección por VPH”.

Gracias al éxito de esta iniciativa y la receptividad positiva que tuvo, no sólo de parte de los alumnos sino también de los profesores, se tiene proyectado que a partir de enero de 2017 se de inicio con mayor alcance en otras escuelas de Caracas, para continuar motivando a las comunidades sobre la enseñanza de la prevención del VPH y los factores de riesgo que pueden desencadenar cualquier tipo de cáncer.

Fuente: http://www.el-nacional.com/sociedad/Sociedad-Anticancerosa-Venezuela-prevencion-escuelas_0_934106601.html

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México: Embate neoliberal contra maestros en toda América

México/10 de Octubre de 2016/La Jornada

El ataque a los derechos de los maestros y la imposición de reformas neoliberales, con las que buscan privatizar la educación pública, es un proceso continental que afecta a docentes y escuelas desde Canadá hasta la Patagonia, señalaron líderes sindicales magisteriales de Brasil, Chile, Venezuela, Canadá y México.

Al participar en los trabajos del segundo Foro hacia la Construcción del Proyecto de Educación Democrática, convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), afirmaron que frente a este contexto inició un esfuerzo por agrupar todas las resistencias nacionales y enfrentar como trabajadores del sector del continente el embate del capitalismo.

Destacaron que está en juego la defensa de la educación como un derecho humano irrenunciable frente a un modelo neoliberal que busca convertirla en una mercancía.

Joaninha de Oliveira, representante de la Coordinadora Nacional de Luchas de Brasil y líder del magisterio en el estado de Santa Catarina, afirmó que en toda América Latina se enfrenta el mismo embate de las políticas neoliberales contra la educación pública.

En Brasil, dijo, existe un proceso de privatización que permite que muchos de los recursos presupuestales vayan a planteles particulares, mientras el deterioro de los centros escolares públicos se agudiza.

A esto se suman reformas curriculares que están cancelando actividades como la educación física, la cual dejará de ser obligatoria, pero también la imposición de un esquema meritocrático que premia sólo a un pequeño grupo de docentes que son obedientes con los mandatos del gobierno y los empresarios.

Al respecto, Teri Mooring, vicepresidenta de la Federación de Maestros de la Columbia Británica, en Canadá, y representante de la coordinación general de la Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública, indicó que en su país y en Estados Unidos los derechos de los maestros se ven afectados por la profundización de las reformas neoliberales.

Existe, dijo, un proceso de privatización de la escuela pública, pues la visión de los gobiernos y de la iniciativa privada es convertir a la educación, que debe ser un derecho humano irrenunciable, en una mercancía.

En el encuentro, Luis Bonilla Molina, coordinador internacional de la Red Global por la Calidad Educativa y presidente de la Sociedad Venezolana de Educación Comparada, y Michael Umaña, presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación de Chile, coincidieron en que los trabajadores del sector pueden impulsar en la región la construcción de proyectos pedagógicos democráticos que pueden ser llevados a la práctica, porque son los maestros quienes pueden transformar lo que ocurre en el aula y construir una escuela emancipadora.

Por su parte, Pedro Hernández, integrante de la dirección política de la CNTE y coordinador de la Comisión de Educación del magisterio disidente, señaló que hay muchos factores que retratan claramente que el ataque a los derechos de los docentes y contra la escuela pública está presente en todo el continente, concluyó.

Fuente: http://entrelineas.com.mx/mexico/embate-neoliberal-contra-maestros-en-toda-america/

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España: Amara Berri: la escuela cuyo cuarto idioma oficial es el lenguaje de signos

España/10 de Octubre de 2016/El Huffington Post

Hace no muchos años un niño con voz de pito solía repetir esta retahíla de ríos y pueblos de España delante del profesor. Pero estos tiempos han pasado. En la actualidad, cada vez más escuelas tratan de salirse del método tradicional de enseñanza y algunas ya lo están logrando.

La escuela Amara Berri de Donostia emplea desde los años 80 una metodología educativa basada en el desarrollo armónico, que engloba el factor social, emocional y cognitivo. «Queremos que los alumnos hagan lo que les interese y les motive, que aprendan jugando», cuenta su director, Carlos Garaialde, a El Huffington Post.

Esto ha llevado a este centro a convertir la lengua de signos en su cuarto idioma. «La diferencia tiene que ser algo que enriquezca», afirma Garaialde. De ahí que, desde hace más de 30 años, apuesten por no excluir a los niños que tienen que recibir una educación especial. «Es importante que trabajen todos juntos porque luego en la vida real van a tener que convivir. En lugar de marginar a los niños que no oyen, lo que hacemos es que el resto de alumnos aprendan el lenguaje de signos y puedan comunicarse», dice su director.

Los alumnos que necesitan una educación especial estudian con el resto de compañeros, ya que necesitan que sean ellos quienes le enseñen a jugar al fútbol, a coger el autobús o a saber relacionarse: «Si los tratas de una forma especial, aislándoles, no les enseñan a desenvolverse en la vida real».

Amara Berri tampoco tiene pupitres y trabaja por temáticas en vez de por asignaturas. “Si los alumnos están estudiando sobre la antigua Roma es bueno que el resto de niños puedan escuchar lo que sus compañeros aportan”, afirma Garaialde.

RED DE ESCUELAS

El colegio público Amara Berri pertenece a la red de escuelasAshoka, una asociación sin ánimo de lucro que pone en contacto a escuelas que educan de forma diferente y cuyo objetivo es sumar cada vez más centros. «Somos una red de emprendedores global que busca construir una sociedad de ciudadanos que sean changemakers, es decir, actores de cambio, escuelas que quieren cambiar la forma de educar», afirma Maira Cabrini, directora de comunicación de la organización.

Para Cabrini y la organización, «es importante que cada niño, niña o adolescente aprenda a desarrollar habilidades que antes no se consideraban prioritarias, como el liderazgo compartido, la empatía, el trabajo en equipo, la creatividad o la resolución de conflictos».

Con este tipo de educación se busca que los niños «aprendan bien», señala Cabrini. «La tecnología va tan rápido que no tiene sentido educar a los niños en esa tecnología; sino en cómo gestionar ese cambio. Puedes enseñar a un chico a hacercoding pero cuando tenga 20 años usará otra tecnología distinta». Esto los mueve a «enseñar a los niños la capacidad de aprender bien y en equipo, de liderar de forma colaborativa este mundo tan cambiante».

Con este tipo de educación se busca que los niños aprendan bien. La tecnología va tan rápido que no tiene sentido educar a los niños en la tecnología sino en cómo gestionar ese cambio.

SE BUSCAN NUEVOS CENTROS

Las escuelas tienen el proyecto en marcha y Ashoka las localiza, las pone en red y les da visibilidad con el objetivo de que otras escuelas se sumen al cambio. Por ahora hay siete, cuatro públicas y tres concertadas.

En ningún caso es necesario que los miembros de la red sigan modelos parecidos, porque no tienen las mismas necesidades una escuela rural que una urbana. En una escuela urbana se desarrollan acciones de aprendizaje de servicio para involucrar a la comunidad más allá de las cuatro paredes del colegio. Por ejemplo, en la escuela Sadako de Barcelona se realizan proyectos de servicio para que los alumnos lancen sus propias iniciativas de emprendimiento social, dentro y fuera del centro. «El niño no tiene que aprender a ser ingeniero, tiene que aprender a ser buena persona», afirma Cabrini.

Las escuelas rurales son un método de subsistencia para el propio pueblo. Así, en la escuela de Alpartín, en Aragón, el Ayuntamiento está involucrado en este tipo de enseñanza ya que gracias a ella los habitantes no se van a estudiar a la ciudad.

Cada una tiene su particularidad y cumple un objetivo distinto, pero los expertos de Ashoka han comprobado que todas estas escuelas changemaker tienen una cosa en común. «Los alumnos se expresan mejor, escriben mejor y tienen más confianza en sí mismos» y eso les otorgará ventajas al llegar a secundaria, sentencia Cabrini.

Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2016/10/04/escuelas-diferentes_n_12155486.html

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Estados Unidos: Los niños negros y discapacitados sufren castigos físicos con más frecuencia en la escuela

Estados Unidos/10 de Octubre de 2016/Univisión

Apalear a un niño en la escuela por motivos disciplinarios es legal en 19 estados de EEUU y durante el año académico 2013-2014 fueron agredidos 160 mil niños.

Los castigos físicos se siguen utilizando de manera generalizada en los 19 estados del país en donde aún son legales y quienes más los sufren son los niños de minorías y discapacitados, según un nuevo estudio que analizó 160 mil casos registrados durante el año académico 2013-2014.

El estudio, publicado por la Sociedad para la Investigación del Desarrollo de la Niñez (SRCD), agrega que los 31 estados en donde están prohibidos los castigos corporales no han reportado aumentos en sus índices de delincuencia juvenil desde que los prohibieron, lo que sugiere que los defensores de esta política punitiva están equivocados en sus razones para mantenerla.

 Los castigos físicos, según el reporte, se utilizan más en las escuelas primarias que en otros niveles y la manera preferida de administrarlos espegándoles con tablas o paletas de madera a los niños en sus glúteos.

Los castigos físicos son legales

Los castigos corporales tienen el visto bueno de la Corte Suprema desde 1977, cuando declaró que los mismos no son inconstucionales porque no violan los derechos de los estudiantes ni representan castigo cruel e inusitado.

Sin embargo, las investigadoras afirman que lejos de disciplinar lo que hacen es provocarles daños físicos a los niños y perjudicar su desempeño académico, además de que se aplican de manera parcializada.

«Documentamos que los niños afroamericanos, niños con discapacidades y niños tienen más posibilidades de recibir castigos físicos» que el resto de los grupos demográficos, dijo una de las autoras del estudio, Elizabeth Gershoff, de la Universidad de Texas en Austin.

Según Gershoff y su colega Sarah A. Font, de Penn State University, quienes analizaron reportes de más de 36,000 escuelas en los 19 estados en donde los castigos físicos son legales, los niños negros y los niños con discapacidades tienen 50% más probabilidades de ser castigados físicamente que sus compañeros blancos y sin discapacidades, respectivamente.

El estudio halló que durante el año 2013-2014 se aplicaron castigos físicos a estudiantes que cometieron faltas graves como encender fuegos artificiales en la escuela, pelear, acosar a otro compañero o embriagarse en una excursión, pero también a otros que cometieron faltas menores como llegar tarde a clase, no entregar la tarea, dormir en clase, o recibir malas calificaciones.

A menudo los administradores escolares castigaron físicamente a los niños con discapacidades por conductas que son manifestaciones de su discapacidad, como el autismo o el Síndrome de Tourette, lo que es ilegal.

«Estas desigualdades violan varias leyes federales de derechos civiles que prohíben la discriminación y sugieren que algunos sesgos ocultos pueden incidir en qué niños son apaleados en la escuela», dijo Gershoff.

El reporte no incluye cifras sobre estudiantes hispanos porque «la cantidad de niños latinos en muchos distritos escolares en estados en donde los castigos físicos son legales era muy pequeña como para que el Departamento de Educación generara información confiable», aclaró Gershoff.

Miles de estudiantes resultan heridos por los castigos

Los castigos físicos, además, son peligrosos. Un estudio de la Sociedad para la Medicina Adolescente calculó que entre 10,000 y 20,000 estudiantes buscan atención médica cada año por lesiones provocadas por los castigos.

Entre las lesiones se han reportado hematomas, daño muscular y al sistema nervioso, cortaduras y fracturas óseas.

Según el informe, los estados que más apalean a sus estudiantes están ubicados mayormente en el sureste de EEUU, y entre esos, los peores son Arkansas, Alabama y Mississippi, en donde más de la mitad de las escuelas recurren a los castigos corporales como método de disciplina.

Sin embargo, en otros nueve estados en donde aún son legales (Arizona, Colorado, Florida, Idaho, Indiana, Kansas, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Wyoming) la práctica ha desaparecido virtualmente, y menos del 5% de las escuelas reportaron haberlos utilizado.

Los castigos físicos también son permitidos en las escuelas privadas de 48 estados del país, excepto Iowa y Nueva Jersey, pero el Departamento de Educación no recopila datos sobre cómo se administran en esos lugares.

Las investigadoras piden en el informe desistir de estas prácticas porque no tienen beneficio alguno.

«Los estados que han prohibido los castigos físicos en sus escuelas no han visto un aumento en la delincuencia juvenil a través del tiempo, contrario a los argumentos de los defensores de los castigos corporales en las escuelas, de que prohibirlos provocaría un aumento en el mal comportamiento y la actividad delictiva», indica el reporte.

«Docenas de estudios e investigaciones han confirmado que el castigo físico no promueve una mejor conducta en los niños», explicó Gershoff. «Un estudio internacional reciente halló que los niños sometidos a castigos corporales en las escuelas tienen desempeño académico más a través del tiempo», agregó.

Para cambiar esta política punitiva en el país se necesita legislación federal que la prohíba o cambios de política pública mediante el cual los distritos escolares abandonen la práctica voluntariamente en favor de métodos disciplinarios no físicos, argumentaron las investigadoras.

Fuente: http://www.univision.com/noticias/politica-de-educacion/escuelas-emplean-los-castigos-fisicos-con-mas-frecuencia-contra-ninos-negros-y-discapacitados

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10 de octubre: Día Mundial de la Salud Mental

Entrevista a:  a Marco Antonio Garavito

Niñez desaparecida en la guerra: una afrenta a la Salud Mental

Entrevista a Marco Antonio Garavito, de la Liga Guatemalteca de Higiene Mental, con motivo de la inauguración de la Exposición fotográfica «Niñez desaparecida por el conflicto armado interno en Guatemala».

https://www.facebook.com/marcelo.colussi.33

La Salud Mental, a partir de ancestrales prejuicios que nos siguen dominando, es asociada a una visión psiquiátrica, siempre de la mano de la mal definida y atemorizante «locura». Pero es hora de romper esos mitos, esos tabúes estigmatizantes. La Salud Mental debemos entenderla como la capacidad de movernos productivamente en nuestro medio, encontrando los espacios de goce en el mismo, sin dañar a terceros ni a nosotros mismos. Ello abre interminables debates, que no intentaremos desarrollar aquí, pero que no podemos menos que decir que constituyen una agenda pendiente: la idea de «loco», «manicomio», «peligrosidad» y «exclusión» rondan todo esto. En el Día Mundial que la celebra (el 10 de octubre) parece oportuno presentar una visión alternativa: la Salud Mental no tiene que ver con la falta de delirio o alucinación ni con principios moralistas normativizantes, sino con construcciones histórico-sociales, por tanto: cambiantes. Ella está en la comunidad: romper el silencio, hablar de los problemas y buscar soluciones colectivamente consensuadas es un camino para planteárnosla, alejándonos de la estigmatización del «enfermo mental», del «loco».

Las recientes guerras internas que vivió buena parte de Latinoamérica (expresión de la nunca desaparecida lucha de clases, aunque de ella hoy día no se hable) tuvieron como una arista de capital importancia el ataque psicológico a las poblaciones. La desaparición forzada(http://www.narrativayensayoguatemaltecos.com/ensayos/ensayos-sociales/juzgar-y-castigar-los-crimenes-de-guerra-desapariciones-forzadas-e-impunidad-marcelo-colussi) de personas fue un mecanismo del horror que las definió en muy buena medida. Reparar las heridas que ello trajo aparejado es una fenomenal tarea que abona a la Salud Mental.

Guatemala, lamentablemente, tiene el mayor porcentaje de desapariciones forzadas en toda Latinoamérica (casi el 50% del total: 45,000 personas); muchas de ellas estuvieron dadas por niñas y niños, que corrieron suertes diversas: fueron dados en adopción, vendidos, llevados al extranjero, etc. Años después de producidos esos hechos, algunas organizaciones no gubernamentales se dieron al trabajo de fomentar los reencuentros entre esa niñez desaparecida y sus familias de origen. Ello, sin dudas, constituye un enorme elemento en favor de la Salud Mental.

La Liga Guatemalteca de Higiene Mental es una de estas organizaciones. De hecho, tiene un programa específico, llamado «Todos por el reencuentro», que a la fecha ha producido ya 437 reencuentros. Para adentrarnos más en el tema y ver cómo esas acciones son parte fundamental de una estrategia de Salud Mental, le damos la palabra a su director, el Psicólogo Marco Antonio Garavito.

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Pregunta: ¿Por qué la búsqueda de la niñez desaparecida en el conflicto armado interno puede ser parte de una estrategia de Salud Mental?

Marco Garavito: Desde que la institución nació, hace ya 64 años, su tema central fue siempre la Salud Mental. El tema que aquí nos ocupa, la desaparición forzada de personas, y para el caso: niñas y niños, es algo que toca directamente el campo de la Salud Mental, de la subjetividad, del dolor psicológico que ese hecho provoca. Como institución entramos al tema no solo porque esto tenga un lado político ni porque seamos específicamente una organización de derechos humanos -aunque todo eso está implícito- sino porque es algo que tiene que ver directamente con la Salud Mental. Nos interesa el tema porque entendemos que aquí hay una gran posibilidad para trabajar incidiendo en la reparación psicosocial de muchas familias que han perdido a sus hijos. La posibilidad de estos reencuentros, tanto para las familias como para los niños y niñas desaparecidos en su momento, ahora ya adultos, es una interesante vía de reparación psicológica para población que ha sufrido mucho durante años. Desde que comenzamos a trabajar en este campo sabíamos que no todas las familias iban a reencontrar a sus niños perdidos, pero el hecho de iniciar esas búsquedas constituye un poderoso mecanismo de reparación, que contribuye a su Salud Mental.

En la forma en que planteamos todo el proceso, entendemos que hacemos un aporte al campo de la Salud Mental, porque no se trata solo de denunciar el hecho de la desaparición -cosa que, por supuesto, también hemos hecho-. Lo importante a remarcar aquí, desde la Psicología, es que hemos desarrollado un modelo integral de intervención. Y eso es lo que queremos evidenciar ahora a través de esta exposición fotográfica, próxima a inaugurarse: «Niñez desaparecida por el conflicto armado interno en Guatemala».

A través de todas nuestras intervenciones hemos podido ver que lo que más daña la Salud Mental de las familias donde se produjeron las desapariciones de niñas y niños es el silencio que han mantenido por años. Ese era el efecto buscado con la estrategia: a través de la desaparición se anula psicosocialmente a una persona, a una familia, o a toda una comunidad. La angustia por el desaparecido neutraliza, quita el control de la propia vida. Los familiares del desaparecido se anulan, se aíslan, son estigmatizados. Por eso, a través de las búsquedas, y eventualmente a través de los reencuentros que se puedan dar, la población dañada encuentra una forma de reparación.

En otros términos: recupera el control de su vida. Y eso es una importantísima contribución a su Salud Mental. Por eso nuestro trabajo busca darles protagonismo a las familias, a los sujetos, para que sean activos, recuperando así su salud psicológica dañada. Después de la búsqueda emprendida, cada familia verá si enjuicia, denuncia, qué hace con esa recuperación de su protagonismo activo. Con todo nuestro modelo de intervención buscamos que el sufrimiento de cada quien deje de ser un dolor individual, en soledad; de ahí que se promueve socializar eso en asambleas, en grupos con otros familiares, socializando el proceso que llevan, apareciendo su caso en una radio comunitaria. Ese proceso de hacer público y compartir el sufrimiento vemos que es un gran mecanismo reparador.

Pregunta: ¿Por qué ahora una exposición fotográfica sobre la niñez desaparecida en los años de la guerra como parte de una estrategia militar? ¿De qué manera eso es un aporte a la Salud Mental?

Marco Garavito: Poder salir del silencio, de la soledad, compartir toda esa carga de dolor con otro, en un pequeño grupo, compartir ese sufrimiento y la lucha que se está llevando a cabo para repararlo, ya sea con toda la aldea donde se dio la desaparición, o haciéndolo público en un programa de una radio local, o compartirlo, en definitiva, con toda la sociedad -a través de medios masivos como la televisión, por ejemplo-, o a través de una exposición fotográfica, es un mecanismo que repara enormemente, que sirve para procesar el dolor psicológico acumulado.

Esta exposición que ahora presentamos, recopilando información de los 17 años en que venimos desarrollando el programa de búsqueda, cumple ese propósito reparador. Lo que la exposición busca no es presentar una queja, digámoslo así: victimosa, de eterna víctima dolida, pasiva, donde se hace una sensacionalista muestra de la tragedia sufrida. Por el contrario, lo que se intenta hacer público es un esfuerzo muy activo de búsqueda y lucha de los familiares. Esto es un enorme aporte a la Salud Mental, pues dignifica a las familias que ya reencontraron a sus niñas/niños perdidos, que ya suman 437, al mismo tiempo que da ánimos y alienta a quienes siguen buscando. Eso es muy importante porque rompe el silencio, que es lo que ha venido dominando estos años, durante la guerra y terminada la misma. Hacer público este esfuerzo rompe esa lógica.

La exposición se va a inaugurar en estos días en la ciudad de Guatemala, pero no está diseñada básicamente para ser una tradicional muestra urbana, sino que se llevará al interior del país, que es donde se dieron las desapariciones de niñas y niños, y donde están las familias que han promovido la búsqueda y que dan razón de ser a nuestro programa de trabajo. Está pensado que sean los mismos familiares quienes atiendan la exposición, que expliquen, que den cuenta del trabajo realizado que se recoge en esas fotografías. Ellos son los verdaderos protagonistas de todo el esfuerzo. Eso ayuda a devolverles su salud mental, sintiéndose parte del proceso, dueños de su vida, recuperándose después del golpe sufrido con la desaparición. Es una forma de mantener la memoria viva, desde los propios actores.

Mantenerse activos, volver a tener la iniciativa, sentirse partes de este proceso, es muy importante para la gente. Por eso están compenetrados con el programa de búsqueda, y hace 17 años que el esfuerzo se mantiene y se solidifica. La población tiene derecho a hablar y decir lo que pasó, y este espacio se los posibilita. Poder mostrarlo a través de una exposición fotográfica les permite más aún ese proceso.

Al principio, cuando iniciamos el programa años atrás, había mucho temor y la gente casi no se atrevía a hablar. Pero paulatinamente los familiares lo fueron perdiendo, y después de dos años de programa ya hicimos una primera aparición pública, cuando los familiares ya sintieron que tenían el ánimo y la fuerza. Hoy día, bastantes años después, eso es común: la gente ha ido perdiendo el miedo y se siente con total derecho a hablar, a contar su historia. La exposición es una oportunidad para mostrar sanamente, saliendo del papel de víctimas eternas, toda su lucha y sus logros.

Pregunta: Romper el silencio es un camino para lograr la Salud Mental en las poblaciones. Esto es importantísimo, y se está haciendo en muchos lugares donde las guerras internas provocaron sufrimiento y miedo. En Guatemala, preciso es decirlo, se pudieron reencontrar niñas y niños desaparecidos en la guerra como en ninguna otra parte del mundo: 437 casos alcanzados por la Liga de Higiene Mental, más otros -muchos menos- llevados adelante por otras organizaciones no gubernamentales. De todos modos, el Estado no encara esto como parte de una política pública de reparación, de Salud Mental. ¿Por qué?

Marco Garavito: Ante todo creo que, como institución, debemos sentirnos muy contentos de todo el esfuerzo realizado. No queremos compararnos con nadie, pero no podemos dejar de tomar ciertos parámetros, y ver lo que están haciendo en otras latitudes con el caso de la niñez desaparecida durante las guerras. Y es real que el caso de Guatemala, y en particular nuestro trabajo, es el que cuantitativamente ha reportado la mayor cantidad de reencuentros. Como decíamos: ya van 437. Lamentablemente, por muchas razones, esto no es valorado en el país. Más aún: a veces somos bastante invisibilizados.

A veces, creo, se da eso porque nuestro discurso es bastante moderado, porque no somos especialmente cuestionadores. Por eso, en el marco de las organizaciones de derechos humanos que levantan mucho más la voz con la denuncia, no somos quizá tan reconocidos, no recibimos muestras de solidaridad. De ahí que no recibimos tanta prensa, como sí, por ejemplo, las Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina. Cuando Estela de Carlotto, su presidenta, encontró su nieto -y ese era el reencuentro ciento y tanto que realizaba la organización- recibió muestras de cariño y solidaridad de todo el mundo, incluida Guatemala. Pero a nosotros nunca nos felicitan aquí, nunca recibimos una congratulación. ¿Por qué sucede esto? Porque allí se juegan imágenes políticas: las Abuelas de Plaza de Mayo ofrecen vinculaciones políticas, son una organización con un perfil internacional. La Liga Guatemalteca de Higiene Mental, sin dudas no.

Pero queremos recalcar que nuestro objetivo básico, el fundamental, es la atención de las víctimas. Son ellas quienes realmente necesitan el acompañamiento, el apoyo en sus momentos críticos, ante la angustia que significa seguir penando después de años. Eso puede olvidarse circunstancialmente, quizá en aras de un trabajo político, pero el centro específico del trabajo está en fomentar los reencuentros, porque ese es el sentido de nuestro esfuerzo, en tanto trabajadores de Salud Mental. Lo quiero resaltar, porque muchas veces sentimos que no se valora, no se aprecia todo lo que hacemos dentro del país, en tanto muchas veces nos llegan reconocimientos desde fuera. Por ejemplo: la Federación Asiática, que nuclea 11 países del Asia que también tienen el problema de desapariciones forzadas, nos aprecia mucho, y de hecho nos han invitado a Indonesia, a Timor, a Filipinas, a Corea, a conversar y compartir sobre el tema.

Hay que entender que no es fácil reencontrar un desaparecido 30 años después. Eso es un trabajo arduo, muy complejo. Y el Estado no tiene ningún interés en hacerlo. Según la Recomendación N° 34 de los Acuerdos de Paz, el Estado debe formar una Comisión de Búsqueda de Niñez Desaparecida. Pero como desde el año 1999 algunas instituciones no gubernamentales nos dedicamos a esa tarea, el Estado se desligó completamente. Pero además es evidente que no hay ninguna voluntad política de impulsar esas búsquedas. Muchas veces la gente que ocupó cargos de gobierno de alguna manera vinculada a este tema en estos últimos gobiernos, tiene que ver directamente con las desapariciones. Por eso no se hace nada al respecto, se deja morir el asunto. Creo que si no se hizo nada hasta ahora, en este momento, a 20 años de firmada la paz, me parece ya imposible que el Estado entre realmente al tema. Para muestra, veamos lo que ha sucedido con las condenas que recibió el Estado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA: ahí, pese a una sentencia, jamás cumplió con lo que se le exigía. Y todo indica que cada vez más el ámbito de niñez desaparecida va saliendo de agenda. Justamente por eso, porque la coyuntura va llevando hacia otras cosas, se hace cada vez más difícil encontrar recursos de la cooperación internacional para trabajar todo esto, visto que el Estado se desentiende por completo.

Pregunta: ¿Queda mucho por hacer en esa búsqueda? ¿Cuánto se encontró y cuánto falta?

Marco Garavito: Falta muchísimo. En realidad apenas si hemos encontrado un tercio de todos los niños y niñas desaparecidos, de acuerdo a las denuncias de que se dispone. En nuestra base de datos tenemos alrededor de 1.300 casos, y de eso encontramos 437, es decir: más o menos una tercera parte, por lo que queda mucho por hacer, naturalmente. Ahora ya no documentamos casos nuevos, sino que nos dedicamos a buscar a los que ya tenemos, a no ser que aparezca un pedido explícito de algún nuevo caso. En estos momentos estamos teniendo entre 20 y 25 reencuentros anuales. En otros tiempos podíamos hacer más, porque disponíamos de más recursos. Eso está mermando ahora, y la tendencia es que siga mermando, porque la cooperación internacional tiene otras prioridades en la actualidad.

Pregunta: Dicho claramente para alguien que nunca conoció del tema: ¿en qué medida el reencuentro con un niño o niña desaparecida 30 años atrás por motivo de la guerra interna puede ser una contribución a la Salud Mental?

Marco Garavito: Como decíamos anteriormente: el hecho que una familia se movilice, rompa el silencio y el miedo y se ponga a buscar a su familiar desaparecido, independientemente que lo encuentre o no, eso ya constituye un avance en su subjetividad. Es un reforzamiento a su Salud Mental, porque le devuelve protagonismo, se comienza a sentir actor de su vida y sale de la pasividad, de la resignación.

En la búsqueda de los niños y niñas desaparecidos hay tres actores: por un lado, la familia que busca a su niño desaparecido. O, caso que se da menos, el joven que sabe que es adoptado y quiere buscar a su familia de origen. Esto lo vemos fundamentalmente con los niños desaparecidos que fueron adoptados en Europa. Por otro lado, tenemos al niño desaparecido, que ahora ya es un adulto, pues han transcurrido no menos de 30 años. Y por otro lado, tenemos la familia adoptiva. Son tres actores implicados, y cada caso tiene sus particularidades propias. A tal punto que a veces, por diferentes motivos, no conviene hacer el reencuentro después de todo ese tiempo. Y eso hay que decírselo a la familia que está buscando. A veces, cuando un niño/joven está muy bien ubicado con la familia adoptiva, no es sano desarmar eso para hacerlo volver con su familia de origen. Pensando en la Salud Mental, hay que ver cada caso en particular y trabajar con los tres actores implicados.

No hay dudas que los reencuentros movilizan mucho a nivel subjetivo, se reviven dolores, o se sanan esos dolores. Fundamentalmente, sirven para terminar con la incertidumbre, pues dan una respuesta concreta a la familia que está buscando, que sigue angustiada después de años por no saber del paradero del niño desaparecido. Luego hay que considerar qué pasa después del reencuentro, pues el ser que se reencuentra después de décadas ya no es el niño que se perdió: ahora ya es un adulto con una vida hecha, muchas veces con hijos. Hay varios elementos para analizar: también los nietos se reencuentran con los abuelos. Es todo un proceso complejo. Tenemos un documental que hizo Guatevisión (http://www.guatevision.com/playeryt.php?dedonde=yt_api3_afondogtv.php&plid=PLBT-8LEzyRmDv8gDppJ4vUd5LEG5f08bk) donde se puede ver esto con claridad: el reencuentro es un hecho puntual, muy emotivo, pero lo más difícil es lo que sigue después, el proceso de reintegración. Ese es el verdadero reto de todo el proceso.

Pregunta: Hablabas de tres actores implicados, pero ¿no es la comunidad en su conjunto también, la sociedad guatemalteca en su conjunto, un beneficiario de estos esfuerzos? ¿No podría pensarse que esto también contribuye a un clima de reparación de las heridas de la guerra, en definitiva útil para todo el mundo, incluso aquellos que no vivieron directamente la guerra? ¿No podríamos entender que hay también un aporte a la Salud Mental colectiva?

Marco Garavito: Sí, por supuesto. Lo que mencioné son los actores directos, pero muchas veces es la comunidad, la aldea donde pertenece la familia que realiza la búsqueda, la que apoya el reencuentro, y de hecho participa en su totalidad. A veces los procesos de búsqueda y reencuentro son algo muy íntimo, pero otras veces no: son procesos enteramente colectivos, de toda una comunidad que sufre el caso. Por eso mismo el programa lleva por nombre «Todos por el reencuentro», porque el problema no es algo solamente de la familia: es un problema de todos, social. Es un problema nacional, del Estado, de los medios de comunicación, de la historia del país. Ponerle ese nombre al programa es una forma de decir que esto es algo que nos toca a todos como sociedad. Por eso un evento como la exposición fotográfica que ahora vamos a presentar es una forma de hacer público este tema, para que no quede en el silencio, para que todos lo puedan sentir como algo que también les toca. Mucha gente no sabe nada de esto porque hay toda una política malintencionada que silencia la historia, que desinforma, que oculta.

En ese sentido, la Salud Mental no es solo una cuestión de las familias afectadas, sino que es un problema que atraviesa toda la sociedad. Y el Estado por supuesto que debería estar presente. Y aunque no tenga toda una estrategia al respecto por medio de una política pública definida, al menos podría hacer apoyos puntuales en el asunto, como por ejemplo apoyar esta exposición fotográfica. Pero siempre, y esto es fundamental, dándole protagonismo a la población, dejando que ella sea el verdadero actor. Lo que la exposición busca, por medio de estas 30 fotos a todo color de 50 cm. x 50 cm. en que consiste, es mostrar una verdad poco conocida para que, por medio de su presentación, ello pueda servir como elemento reparador, de verdadera Salud Mental de la población.

Fuente: http://www.aporrea.org/ddhh/a235262.html

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México: CNTE-Chiapas dice que tiene ya su proyecto de contrarreforma

México/ 10 de octubre de 2016/Crónica

Las secciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Chiapas anunciaron que tienen lista la propuesta de contrarreforma que pretenden sea discutida en el Congreso de la Unión.
A través de un comunicado, indicaron, sin identificarlos, que distintos legisladores y el magisterio disidente acordaron el proyecto y que éste será dado a conocer el próximo 14 de octubre a las 20:00 horas en el marco de su Asamblea Nacional de Representantes (máximo órgano de decisión de la CNTE).
Antes de que los platones magisteriales fueran levantados en varias ciudades del país, incluyendo la capital, trascendió que los dirigentes de la seccional sindical chiapaneca sostenían reuniones con perredistas y con miembros de Morena.
En el comunicado se destaca también los despidos y los descuentos de ciertos integrantes de la CNTE como parte de las amenazas con las que, se indica, se intenta desalentar el movimiento magisterial. El 12 de octubre se convocó a una marcha, lo que significaría el regreso de la CNTE a las calles.
Las seccionales sindicales chiapanecas acordaron la realización de un Encuentro Internacional de Trabajadores.

Fuente: http://www.cronica.com.mx/notas/2016/988774.html

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«Creo que las mujeres podemos llevar un mensaje de esperanza a la población de Gaza»

Entrevista a Sandra Barrilaro, participante en el barco Zaytoune-Oliva que se dirige a Gaza para romper el bloqueo israelí

Por: Rebelión

RaG- Cuéntanos el porqué de tu implicación con Gaza y sus habitantes

– Primero, porque es Palestina. A la ocupación de toda Palestina, los cerca de dos millones de personas que habitan -muchos de ellos, refugiados- en ese territorio sufren el bloqueo. Bloqueo israelí ante los ojos de todo el mundo.

La situación de destrucción en Gaza y de las carencias que existen desde el agua, la energía, el paso limitado de lo que consumen o lo que puedan vender, sin poder decidir, no proviene de un desastre natural, de un terremoto o un tsunami. Es producto de la ocupación y destrucción sistemática israelí y como lo sé, lo conozco, tengo una responsabilidad. Además, esto ocurre ante la vista del resto del mundo. Es difícil comprender como se puede mirar hacia otro lado ignorando este sufrimiento humano.

Estuve en Gaza en el año 2011, pasé unos días allí en casa de un buen amigo, el escritor y poeta palestino Ahmed Yacoub, al que conocí en Ramallah gracias a un amigo mío, fotógrafo, con su familia, Siham su mujer y tres niños pequeños. En ese momento, sucedía la revolución democrática en Egipto, país por el que habíamos pasado antes de llegar a Gaza. Ver la situación de Gaza en esos momentos, con el contraste de lo que se vivía en Egipto, euforia, drama e incertidumbre que tenía como protagonista a la gente, te dabas cuenta que la ocupación israelí en Gaza, aun sin ser tan obvia como en Cisjordania y Jerusalén, porque no ves la omnipresencia del muro o un check point, se concretaba en el bloqueo, la miseria, las carencias, la mirada de los pescadores, de la gente común que te miraba con los brazos cruzados, impotentes,.. Sientes que debes hacer algo, dar algo de ti, el dar y buscar solidaridad. No puedo ser indiferente.

RaG-¿Y cómo te llegó la propuesta de unirte a Rumbo a Gaza, a formar parte de la nueva flotilla?

-Había estado en contacto con anteriores campañas de Rumbo a Gaza, con pequeñas colaboraciones, como en otras manifestaciones de apoyo a la causa palestina. Pero era una más de las personas que participan en las diferentes actividades, sin mayor significación.

La fotografía ha sido mi medio de transmisión de la vida palestina. He montado exposiciones con fotografías hechas en Palestina, en las que he querido mostrar la injusticia que se hace con el pueblo palestino con impunidad por parte israelí. Impunidad que es posible porque tiene la complicidad de nuestros gobiernos.

Gracias al profesor Mansour y junto a otras personas, en especial Teresa Aranguren, Bichara Khader y Pedro Martínez Montávez hemos publicado un libro, ‘Contra el olvido, Una memoria fotográfica de Palestina antes de la Nakba, 1889-1948’. Desde una conversación informal con Teresa, desarrollamos todo un proyecto y libro en el que hemos intentado recoger la vida cotidiana, la complejidad de una sociedad como la palestina, antes del intento de su destrucción, su forma de divertirse, comidas de familias o amigos, mujeres trabajadoras ya sea en el campo o enfermeras, mujeres tradicionales o mujeres a la última, de reivindicar al pueblo palestino antes del intento de su destrucción.

Quizá, esta circunstancia es la que ha motivado que las gentes de Rumbo a Gaza se hayan fijado en mí, y cuando me preguntaron si estaba dispuesta a participar en la flotilla de la libertad no lo dudé. Por una cuestión de coherencia con la causa palestina, El simple hecho que me preguntasen mi disposición a colaborar en esta iniciativa ha sido un honor para mí. Hacer una acción directa, lo que pueda aportar con mi testimonio, como en otras ocasiones, para contribuir a levantar el bloqueo y las conciencias de nuestros burócratas y gobernantes, bienvenido sea.

RaG-Por último, desde el principio se decidió que fuera tanto tripulación como pasajeras sólo mujeres, ¿cuál crees que puede ser esta contribución específica?

-Es una llamada de atención sobre la situación de la mujer palestina. Es, para mí, una muestra de solidaridad acercarnos a la mujer gazatí. Resaltar su existencia y la nuestra. Creo que las mujeres podemos llevar un mensaje de esperanza a la población de Gaza con una acción pacifica como esta. Pero no es creer que por el hecho de ser mujer arreglaremos lo que sea. Las soldados o las gobernantas israelíes son igual de responsables que los varones en la ocupación. Golda Meir fue una de las publicistas y enemiga del pueblo palestino que hacia suya la frase de que había una tierra, la Palestina, para un pueblo -y ahí vemos la sinrazón sionista- (el judío) sin tierra. El libro que te mencioné es una pequeña contribución a recuperar la memoria, el señalar que la tierra palestina tenía un pueblo, complejo y tan desarrollado como los de los países mediterráneos por esos años. Pero insisto, como mujer y madre, y sobretodo persona, reclamo y reivindico la responsabilidad personal, a la mujer palestina (quien está manteniendo la cohesión social), la causa palestina y rechazo el patriarcado o la sumisión. Reivindico la libertad y el derecho a equivocarnos y nunca la opresión o la ocupación física o mental.

Sandra Barrilaro Muñoz, fotógrafa. Madre de dos hijos, ya adultos. Ha trabajado en el mundo de la edición y autora de un libro de cuentos y coautora el libro bilingüe árabe y español de texto y fotografías mencionado en la entrevista. Ha participado en el VIII Congreso de Escritores de Ramallah en el año 2016. Cofundadora de la plataforma de crowdfunding Namlebee que tiene una categoría específica para proyectos con Palestina. Consejera editorial de Palestina digital.

El barco Zaytoune tiene a trece mujeres a bordo. La lista completa de las mujeres que participan está en:

https://wbg.freedomflotilla.org/participants-on-board-messina-to-gaza

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=217556

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