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En España: ¿Qué estudiar cuando te gusta todo?

Llegan a España los grados abiertos, que permiten cursar asignaturas de cualquier especialidad

Europa/España/ElPais

Esta es la oportunidad para el estudiante inquieto, ese que ha cambiado ya varias veces de planes antes de matricularse por primera vez en la Universidad. Hoy quiere ser abogado, mañana economista. Alguna mañana se levanta con el convencimiento de que le gustaría trabajar en la radio o ser el cronista de un periódico. La vocación no siempre es una cuestión clara. El tiempo pasa y el estudiante inquieto no quiere renunciar a nada, al menos no hasta haber probado un poco de todo. Para ellos, para los que muestran inquietudes múltiples, existen los llamados grados abiertos, carreras en las que puedes probar asignaturas muy diferentes sin cerrar una opción determinada hasta haber cursado entre uno y dos años por libre, según cada universidad.

Esta modalidad –que se inspira en sistemas de estudios superiores de Estados Unidos, Reino Unido o Alemania, donde el universitario no define su carrera al menos hasta el tercer año–, se empieza a experimentar en España. El año pasado comenzaron a impartirlo de forma restringida y experimental en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, donde 22 alumnos han terminado un primer año de carrera en el que podían seleccionar cualquier asignatura, desde las propias de una ingeniería a materias de traducción e interpretación, pasando por conocimientos de ciencias de la salud o de economía. La Autónoma de Barcelona oferta para el curso próximo un programa similar pero acotado a los estudios de lengua y literatura.

A partir del próximo septiembre, también con plazas muy limitadas, se implantará en otro de los campus públicos españoles: la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M). En este centro, con 19.872 alumnos matriculados, se ofertan 20 plazas. A diferencia de la Pompeu, que tiene todo el campus abierto para que los estudiantes seleccionen cualquier materia, en la UC3M se ha diseñado con dos grandes orientaciones: un grado abierto en ciencias sociales y humanidades y otro de ingeniería. Durante los dos primeros años, los matriculados podrán optar entre las asignaturas de una docena de títulos en cada caso para ir cerrando su propio currículo y decidir finalmente un itinerario.

“Pensamos que dejar el camino totalmente abierto sería complicado para los estudiantes por varios motivos. En primer lugar, disponemos de un campus en Leganés [donde se concentran las ingenierías] y de otro en Getafe [para ciencias sociales y humanidades]. Si van de un sitio a otro pierden mucho tiempo. Además entendemos que es mejor agruparlas, porque las ingenierías son profesiones reguladas. Eso supone que hay un grupo de asignaturas que se deben cursar de forma obligatoria para graduarse y que son fáciles de transferir de una a otra. En el caso de ciencias sociales, las materias también son más adaptables entre carreras”, explica en su despacho de Getafe Isabel Gutiérrez, vicerrectora d Estudios de la UC3M.

Según los datos facilitados por el campus, cada año hay entre 100 y 150 alumnos de los 3.000 nuevos ingresos, que abandonan o cambian de carrera. La vicerrectora asegura que esa ha sido una de las razones principales para poner en marcha los grados abiertos. “Un estudiante anglosajón tiene más posibilidad de definir su perfil, aquí esa opción no existe porque nuestro sistema de acreditación es muy cerrado”, demanda Gutiérrez. Además, los profesionales han detectado en los centros de secundaria a los que acuden que muchos de los futuros universitarios no muestran una vocación tan clara ante un futuro profesional que cada vez exige perfiles más cambiantes.

“Es difícil adoptar una decisión sobre tu futuro con 17 o 18 años de edad, con información difusa y con lo que te comentan otros compañeros”, añade Alicia Márquez, vicedecana de Orientación de Estudiantes de la UC3M. Márquez ejercerá uno de los papeles clave para este nuevo grado: será la tutora del grupo de alumnos de la opción humanística. Asegura que entiende muy bien las preocupaciones y dudas que puedan tener los aspirantes porque ella pasó por algo similar mientras estaba estudiando. Entre 2005 y 2006, Márquez se licenció en Derecho, Economía y Administración de Empresas. “A mí, igual que a ellos, me interesaban muchas áreas. Seguro que son chicos que tienen mucha capacidad de trabajo y ganas de aprender”, considera.

En la Pompeu Fabra de Barcelona, el curso pasado se presentaron 208 aspirantes para las 22 plazas disponibles, casi una por cada 10 peticiones. La nota de corte (la del último aspirante que entró) se quedó en 11,454 sobre un máximo de 14. En Madrid esperan una demanda similar, lo que supondrá una selección automática de alumnos con elevadas calificaciones. “Necesitamos que sean buenos estudiantes para asegurarnos que puedan concluir en el tiempo marcado”, añade Isabel Gutiérrez.

Los futuros alumnos del grado abierto de este campus serán recibidos con una jornada de orientación y mantendrán reuniones periódicas con su tutor para ir construyendo su propio itinerario. Durante los dos primeros años podrán elegir distintas asignaturas, sin concentrar más de 30 créditos (cada materia suele suponer unos seis créditos) en una misma titulación cada curso.

Su paso por la universidad no será seguramente como el del resto. “Cursarán asignaturas muy diferentes que compartirán con compañeros distintos en cada clase, no van a disfrutar de un grupos entre sus iguales y puede que se sientan más solos”, alerta la vicerrectora de la UC3M, que añade otros criterios que hacen que esta elección sea más dura que optar por una titulación de las clásicas. Para poder seguir estudiando en la Carlos III, los alumnos del resto de grados deben completar 60 créditos (el equivalente habitual de un curso) en dos años. Los matriculados en un grado abierto dispondrán de 2,5 años para aprobar 90 créditos.

Además, para acceder a la carrera que finalmente elijan tras esos dos años, deberán superar la nota de corte que ese año se exija para esa especialidad. Si, por ejemplo, opta por el grado de Estudios Internacionales y ADE (que el curso pasado se quedó con un 12,83 de nota de corte), deberá tener esa nota aunque el listón se quedara más bajo cuando accedieron al grado abierto.

El sistema prevé también cómo recoger y reflejar las asignaturas que se hayan elegido durante el tiempo de transición y que finalmente no casen con la carrera elegida. A partir de 36 créditos serán reconocidas en el llamado diploma de formación complementaria, que también figura en el currículo y cuenta para el futuro del alumno. Según la vicerrectora de Estudios de la UC3M, ese diploma y las inquietudes que muestre más allá de su trayectoria final pueden ser definitivos para su futuro: “Las empresas valoran mucho lo que haces además de la carrera”, asevera.

“NADIE HACE UN PROGRAMA IGUAL QUE EL MÍO”

Bárbara Serra es de Barcelona, tiene 19 años y un hermano gemelo que sabía con claridad lo que quería estudiar: relaciones laborales. Ella, con un 12,186 de nota media sobre un máximo de 14 para optar a la Universidad, fue una de los 22 estudiantes que se matricularon en el primer año de grado abierto en la Universidad Pompeu Fabra (UPF) el curso pasado. Dudaba entre Ciencias Políticas y ADE (Administración y Dirección de Empresas), que era en principio su opción favorita. “De Políticas sabía menos, me interesaba y cursar las primeras materias me ha dado una visión que ni me había planteado”, explica por teléfono desde Barcelona. Después del primer año en el grado abierto, apurará un trimestre más hasta tomar la decisión definitiva, que de momento cree que será Políticas.

Durante el primer curso, esta alumna ha ido cambiando y eligiendo asignaturas de modalidades distintas cada trimestre. “Diseñé mi año con ayuda de las tutoras, nadie hace un programa igual que el mío”, señala Serra, que recomienda este tipo de estudios a alumnos que duden entre varias opciones y estén dispuestos a un esfuerzo extra. Asegura que no le angustia que el tiempo de estudio se alargue y la posibilidad de terminar más tarde que los que eligen caminos más perfilados. “Me convalidarán asignaturas elija lo que elija, porque son carreras que se parecen. Pero si no fuera así, tampoco me preocupa. Me parece más importante que lo que finalmente elija sea lo que encaja en mi perfil”, añade esta estudiante que se ve en el futuro gestionando grupos humanos.

“La mayoría de nuestros alumnos de grado abierto han optado por combinaciones entre Políticas, Derecho y Económicas aunque nos hemos encontrado con perfiles muy variados”, explica Ana Delgado, coordinadora del grado abierto de la UPF y una de los tres tutores del programa, que en este campus es totalmente abierto, es decir, los estudiantes pueden cursar asignaturas de cualquier carrera durante un año y un trimestre, el tiempo extra del que disponen para elegir. Para el próximo curso han aumentado un 50% las vacantes hasta 30 plazas.

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2016/07/29/actualidad/1469793119_244661.html

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En Venezuela: Unearte rediseña visión curricular del Trayecto Inicial

América del Sur/ Venezuela/ Caracas/ MPPEUCT

Los objetivos propuestos para lograr el rediseño fueron: Integración Unearte, procurando incrementar el proceso dialógico; Nuevo abordaje disciplinar, enfocado en una visión de nivelación-compromiso; valoración del compromiso y esfuerzo estudiantil y avanzar en una orientación descolonizadora. El diseño del Trayecto Inicial busca lograr una mayor integración de los 2.600 nuevos uneartistas que se incorpora a esta casa de estudios el próximo 26 de septiembre

La Universidad Nacional Experimental de las Artes (Unearte) responsable de fortalecer los procesos renovadores de la educación universitaria en materia de las artes y las culturas realizó los días 14 y 15 de septiembre en Caracas, unas jornadas de rediseño del Trayecto Inicial para lograr una mayor integración de los 2.600 nuevos uneartistas que se incorpora a esta casa de estudios el próximo 26 de septiembre.

Inés Pérez-Wilke, vicerrectora académica señaló que este encuentro llevado a cabo en la sala Aquiles Nazoa del Centro de Estudios y Creación Artística Plaza Morelos, fue “un espacio pensado para revisar en profundidad la perspectiva académica y de enseñanza de las artes; actualizar contenidos, pensar contextualmente los momentos que vive el país, la región, se ha rediseñado el trayecto inicial para fortalecer eso como punto de anclaje, dar pie a una prosecución exitosa de nuestros estudiantes y que puedan, desde un primer momento, integrarse a la vida universitaria haciendo aportes al conocimiento”.

Detalló que el equipo conformado por un cuerpo docente de las diferentes disciplinas artísticas (Música, Danza, Teatro, Artes Audiovisuales, Educación para las Artes, Historia y Artes Plásticas) así como quienes “vienen trabajando en el pensamiento desde la estética, y el pensamiento sociocrítico para las artes y las culturas” realizó sus reflexiones, cuestionamientos, aportes, luego de una recopilación de avances presentados en nuestras Jornadas de Investigación, reflexiones, ensayos, revisando metodologías y didácticas en las artes, y en torno al lugar de las artes y las culturas en la conformación social.

Los objetivos propuestos para lograr el rediseño fueron: Integración Unearte, procurando incrementar el proceso dialógico; Nuevo abordaje disciplinar, enfocado en una visión de nivelación-compromiso; valoración del compromiso y esfuerzo estudiantil y avanzar en una orientación descolonizadora.

Pérez-Wilke agregó que este ámbito crítico “afecta positivamente metodologías y criterios para definir los pensum, programas, maneras de incorporar saberes populares, metodologías experimentales, variaciones en el manejo de ciertos lenguajes artísticos y explorar nuevas maneras de hacer síntesis de lenguaje y la producción simbólica”.

De acuerdo a los lineamientos curriculares para Programas Nacionales de Formación emanados desde el Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (Mppeuct) Trayecto Inicial facilita el tránsito de la educación media a la educación universitaria, es una fase de acompañamiento al sistema al que ingresan, se conforman y fortalecen grupos de estudios donde se construye e intercambian saberes.

Resaltó la importancia de entender el proyecto de Unearte creada en 2008 por el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, a través de la Misión Alma Mater y el compromiso y la responsabilidad de asumir los procesos renovadores de la educación universitaria.

Fuente: http://www.mppeuct.gob.ve/actualidad/noticias/unearte-redisena-vision-curricular-del-trayecto-inicial

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Declaración de apoyo de la F.I.M.E.M. (Federación internacional de Movimientos de Escuela Moderna) a los profesores víctimas de malos tratos y violencia en México.

LIC. ENRIQUE PEÑA NIETO, PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.

MTRO. AURELIO NUÑO MAYER, SECRETARIO DE EDUCACIÓN PÚBLICA.

Objeto: Declaración de apoyo de la F.I.M.E.M. (Federación internacional de Movimientos de Escuela Moderna) a los profesores víctimas de malos tratos y violencia en Mexico.

Señores,
La Asamblea general de la F.I.M.E.M. reunida en su XXXI Encuentro Internacional de los educadores Freinet (R.I.D.E.F.) en Dogbo (Benin) asume como su deber expresar el apoyo y la solidaridad a los movimientos de los maestros en Su pais, pertenecientes a la CNTE que fueron victimas de represión y violencia por parte del Estado.
La moción adjunta representa la voz unánime de nuestra asamblea representante de los/as educadores/as de más de 34 paises del mundo quienes denuncian la falta de respeto hacia el derecho de libre manifestación de ideas y opiniones.

MOCIÓN DE APOYO DE LA F.I.M.E.M. A LOS PROFESORES VÍCTIMAS DE REPRESIÓN Y VIOLENCIA EN MÉXICO.

No hay quién no conozca, en el mundo entero, las luchas históricas de las cuales emergieron los derechos del hombre entre los cuales se sitúa la referencia a la persona humana.
Lo que pasó en Mexico hace algunos meses es en absoluto inadmisible. Por eso la F.I.M.E.M. está indignada en contra de la sangrienta represión que sufrieron nuestros compañeros.
La F.I.ME.M. exige de parte de las Autoridades mexicanas, de la Secretaría de la Educaciòn y de Gobernación:

1. Una respuesta oficial a las necesidades educativas, políticas y sociales expresadas en la mesa de negociación salida del diálogo entre las autoridades competentes y los profesores.

2. Una investigación sobre los hechos que ocurrieron para una transparencia de la justicia que suministre las justas sanciones y determine las formas de reparación de los daños causados por la polícia federal a todos los profesores y a las personas presentes en el curso de los eventos de Nochixtlán y de otras ciudades.

3. La inmediata liberación de todos los maestros encarcelados

4. La restauración de un Estado de derecho.
Dogbo, Benin, julio 2016

DECLARACIÓN DE LOS MOVIMIENTOS MIEMBROS DE LA FIMEM EN LA ASAMBLEA GENERAL

Texto enviado a la redaccion de OVE para su publicación

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Unesco acogió exposición sobre Campaña de Alfabetización en Cuba

Centro América/Cuba/17 Septiembre 2016/Fuente: Prensa Latina

A propósito de las actividades en la Unesco por el Día Mundial de la Alfabetización, Cuba mostró una exposición sobre la Campaña de Alfabetización que constituyó la base de su actual sistema educativo, informó hoy la embajadora Dulce Buergo.

Titulada ‘Educación: Derecho del Pueblo, herramienta imprescindible para el desarrollo’, la muestra exhibió fotos, textos y diversos materiales sobre los esfuerzos realizados al inicio de la Revolución para enseñar a leer y a escribir a toda la población, lo que permitió declarar el país libre analfabetismo en 1961.

Buergo, embajadora de Cuba ante la Unesco, explicó que la exposición propuso al público un recorrido por aquellos años en que se consiguió ‘la proeza histórica de erradicar el analfabetismo en menos de un año y crear las condiciones para garantizar la educación universal y gratuita en todos los niveles de enseñanza’.

En declaraciones a Prensa Latina, la representante diplomática agregó que ‘se mostró nítidamente el alcance de este proyecto social, llevado a cabo por los jóvenes, de familias de diferentes clases sociales, el cual significó una verdadera ofensiva de lápices, cuadernos y libros, extendida a todo lo largo y ancho de la isla’.

La exposición, que despertó un gran interés entre los participantes en la Jornada sobre Alfabetización organizada por la Unesco, presentó por ejemplo el farol, el uniforme, la cartilla y manual usados por los brigadistas para su labor de enseñanza.

La ministra de Educación de la nación caribeña, Ena Elsa Velázquez, participó en la apertura de la muestra e intercambió con varios de los asistentes sobre la experiencia de Cuba en la materia.

Velázquez enfatizó la importancia y la necesidad de una voluntad política clara para impulsar los objetivos educativos y, en general, toda la Agenda 2030 de desarrollo sostenible.

De acuerdo con Buergo, la muestra fue una excelente oportunidad para ‘celebrar el 55 aniversario de esa gran obra de la Revolución que fue la Campaña, su impacto histórico y social, que merece ser recordado siempre y amplificado a las nuevas generaciones’.

Asimismo, el evento también fue ‘un homenaje al líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, en su 90 cumpleaños, por la entrega incondicional, compromiso permanente y lucha incansable por un mundo mejor no solo para Cuba, sino para todos los países’, agregó.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=26485&SEO=unesco-acogio-exposicion-sobre-campana-de-alfabetizacion-en-cuba
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Donald Trump and the Plague of Atomization in a Neoliberal Age

Henry A. Giroux

This week, Donald Trump lowered the bar even further by attacking the Muslim parents of US Army Captain Humayan Khan, who was killed in 2004 by a suicide bomber while he was trying to save the lives of the men in his unit.

This stunt was just the latest example of his chillingly successful media strategy, which is based not on changing consciousness but on freezing it within a flood of shocks, sensations and simplistic views. It was of a piece with Trump’s past provocations, such as his assertion that Mexicans who illegally entered the country are rapists and drug dealers, his effort to defame Fox News host Megyn Kelly by referring to her menstrual cycle, and his questioning of the heroism and bravery of former prisoner-of-war Senator John McCain. This media strategy only succeeds due to the deep cultural and political effects of neoliberalism in our society — effects that include widespread atomization and depoliticization.

For more original Truthout election coverage, check out our election section, «Beyond the Sound Bites: Election 2016.»

I have recently returned to reading Leo Lowenthal, particularly his insightful essay, «Terror’s Atomization of Man,» first published in the January 1, 1946 issue of Commentary and reprinted in his book, False Prophets: Studies in Authoritarianism. He writes about the atomization of human beings under a state of fear that approximates a kind of updated fascist terror. What he understood with great insight, even in 1946, is that democracy cannot exist without the educational, political and formative cultures and institutions that make it possible. He observed that atomized individuals are not only prone to the forces of depoliticization but also to the false swindle and spirit of demagogues, to discourses of hate, and to appeals that demonize and objectify the Other.

Lowenthal is helpful in illuminating the relationship between the underlying isolation individuals feel in an age of precarity, uncertainty and disposability and the dark shadows of authoritarianism threatening to overcome the United States. Within this new historical conjuncture, finance capital rules, producing extremes of wealth for the 1 percent, promoting cuts to government services, and defunding investments in public goods, such as public and higher education, in order to offset tax reductions for the ultra-rich and big corporations. Meanwhile millions are plunged into either the end-station of poverty or become part of the mass incarceration state. Mass fear is normalized as violence increasingly becomes the default logic for handling social problems. In an age where everything is for sale, ethical accountability is rendered a liability and the vocabulary of empathy is viewed as a weakness, reinforced by the view that individual happiness and its endless search for instant gratification is more important than supporting the public good and embracing an obligation to care for others. Americans are now pitted against each other as neoliberalism puts a premium on competitive cage-like relations that degrade collaboration and the public spheres that support it.

To read more articles by Henry A. Giroux and other authors in the Public Intellectual Project, click here.

Within neoliberal ideology, an emphasis on competition in every sphere of life promotes a winner-take-all ethos that finds its ultimate expression in the assertion that fairness has no place in a society dominated by winners and losers. As William Davies points out, competition in a market-driven social order allows a small group of winners to emerge while at the same time sorting out and condemning the vast majority of institutions, organizations and individuals «to the status of losers.»

As has been made clear in the much publicized language of Donald Trump, both as a reality TV host of «The Apprentice» and as a presidential candidate, calling someone a «loser» has little to do with them losing in the more general sense of the term. On the contrary, in a culture that trades in cruelty and divorces politics from matters of ethics and social responsibility, «loser» is now elevated to a pejorative insult that humiliates and justifies not only symbolic violence, but also (as Trump has made clear in many of his rallies) real acts of violence waged against his critics, such as members of the Movement for Black Lives. AsGreg Elmer and Paula Todd observe, «to lose is possible, but to be a ‘loser’ is the ultimate humiliation that justifies taking extreme, even immoral measures.» They write:

We argue that the Trumpesque «loser» serves as a potent new political symbol, a caricature that Trump has previously deployed in his television and business careers to sidestep complex social issues and justify winning at all costs. As the commercial for his 1980s board game «Trump» enthused, «It’s not whether you win or lose, but whether you win!» Indeed, in Trump’s world, for some to win many more must lose, which helps explain the breath-taking embrace by some of his racist, xenophobic, and misogynist communication strategy. The more losers — delineated by Trump based on every form of «otherism» — the better the odds of victory.

Atomization fueled by a fervor for unbridled individualism produces a pathological disdain for community, public values and the public good. As democratic pressures are weakened, authoritarian societies resort to fear, so as to ward off any room for ideals, visions and hope. Efforts to keep this room open are made all the more difficult by the ethically tranquilizing presence of a celebrity and commodity culture that works to depoliticize people. The realms of the political and the social imagination wither as shared responsibilities and obligations give way to an individualized society that elevates selfishness, avarice and militaristic modes of competition as its highest organizing principles.

Under such circumstances, the foundations for stability are being destroyed, with jobs being shipped overseas, social provisions destroyed, the social state hollowed out, public servants and workers under a relentless attack, students burdened with the rise of a neoliberal debt machine, and many groups considered disposable. At the same time, these acts of permanent repression are coupled with new configurations of power and militarization normalized by a neoliberal regime in which an ideology of mercilessness has become normalized; under such conditions, one dispenses with any notion of compassion and holds others responsible for problems they face, problems over which they have no control. In this case, shared responsibilities and hopes have been replaced by the isolating logic of individual responsibility, a false notion of resiliency, and a growing resentment toward those viewed as strangers.

We live in an age of death-dealing loneliness, isolation and militarized atomization. If you believe the popular press, loneliness is reaching epidemic proportions in advanced industrial societies. A few indices include the climbing suicide rate of adolescent girls; the rising deaths of working-class, less-educated white men; and the growing drug overdose crises raging across small towns and cities throughout America. Meanwhile, many people often interact more with their cell phones, tablets and computers than they do with embodied subjects. Disembodiment in this view is at the heart of a deeply alienating neoliberal society in which people shun in-person relationships for virtual ones. In this view, the warm glow of the computer screen can produce and reinforce a new type of alienation, isolation and sense of loneliness. At the same time, it is important to note that in some cases digital technologies have also enabled young people who are hyper-connected to their peers online to increase their face-to-face time by coordinating spontaneous meetups, in addition to staying connected with each other near-constantly virtually. How this dialectic plays out will in part be determined by the degree to which young people can be educated to embrace modes of agency in which a connection to other human beings, however diverse, becomes central to their understanding of the value of creating bonds of sociality.

Needless to say, however, blaming the internet itself — which has also helped forge connections, and has facilitated movement-building and much wider accessibility of information — is too easy. We live in a society in which notions of dependence, compassion, mutuality, care for the other and sociality are undermined by a neoliberal ethic in which self-interest and greed become the organizing principles of one’s life and a survival-of-the fittest ethic breeds a culture that at best promotes an indifference to the plight of others and at worst, a disdain for the less fortunate and support for a widespread culture of cruelty. Isolated individuals do not make up a healthy democratic society.

New Forms of Alienation and Isolation

A more theoretical language produced by Marx talked about alienation as a separation from the fruits of one’s labor. While that is certainly truer than ever, the separation and isolation now is more extensive and governs the entirety of social life in a consumer-based society run by the demands of commerce and the financialization of everything. Isolation, privatization and the cold logic of instrumental rationality have created a new kind of social formation and social order in which it becomes difficult to form communal bonds, deep connections, a sense of intimacy, and long term commitments.

Neoliberalism fosters the viewing of pain and suffering as entertainment, warfare a permanent state of existence, and militarism as the most powerful force shaping masculinity. Politics has taken an exit from ethics and thus the issue of social costs is divorced from any form of intervention in the world. For example, under neoliberalism, economic activity is removed from its ethical and social consequences and takes a flight from any type of moral consideration. This is the ideological metrics of political zombies. The key word here is atomization, and it is the defining feature of neoliberal societies and the scourge of democracy.

At the heart of any type of politics wishing to challenge this flight into authoritarianism is not merely the recognition of economic structures of domination, but something more profound — a politics which points to the construction of particular identities, values, social relations, or more broadly, agency itself. Central to such a recognition is the fact that politics cannot exist without people investing something of themselves in the discourses, images and representations that come at them daily. Rather than suffering alone, lured into the frenzy of hateful emotion, individuals need to be able to identify — see themselves and their daily lives — within progressive critiques of existing forms of domination and how they might address such issues not individually but collectively. This is a particularly difficult challenge today because the menace of atomization is reinforced daily not only by a coordinated neoliberal assault against any viable notion of the social but also by an authoritarian and finance-based culture that couples a rigid notion of privatization with a flight from any sense of social and moral responsibility.

The culture apparatuses controlled by the 1 percent, including the mainstream media and entertainment industries, are the most powerful educational forces in society and they have become disimagination machines — apparatuses of misrecognition and brutality. Collective agency is now atomized, devoid of any viable embrace of the social. Under such circumstances, domination does not merely repress through its apparatuses of terror and violence, but also — as Pierre Bourdieu argues — through the intellectual and pedagogical, which «lie on the side of belief and persuasion.» Too many people on the left have defaulted on this enormous responsibility for recognizing the educative nature of politics and the need for appropriating the tools, if not weapons, provided by the symbolic and pedagogical for challenging this form of domination, working to change consciousness, and making education central to politics itself.

Donald Trump’s Media Strategy

Donald Trump plays the media because he gets all of this. His media strategy is aimed at erasing memory, thoughtfulness and critical dialogue. For Trump, miseducation is the key to getting elected. The issue here is not about the existing reign of civic illiteracy, it is about the crisis of agency, the forces that produce it, and the failure of progressives and the left to take such a crisis seriously by working hard to address the ideological and pedagogical dimensions of struggle. All of which is necessary in order, at the very least, to get people to be able to translate private troubles into wider social issues. The latter may be the biggest political and educational challenge facing those who believe that the current political crisis is not simply about either the election of Trump, the ruling-class carnival barker, or Clinton, the warmonger, both of whom are in the end different types of cheerleaders for the financial elite and big corporations.

At the same time, it is important to recognize that Trump represents the more immediate threat, especially for people of color. As the apotheosis of a brutal, racist, fascist expression of neoliberalism, Trump would eliminate 21 million from the ranks of those insured under Obamacare, would deport 11 million undocumented immigrants and would stack the Supreme Court with right-wing ideologues who would implement reactionary polices for the next few decades.

At stake here is a different type of conflict between those who believe in democracy and those who don’t. The upcoming election will not address the ensuing crisis, which is really a fight for the soul of democracy. One consequence will be that millions one way or another will once again bear the burden of a society that hates democracy and punishes all but the financial elite. Both candidates and the economic and political forces they represent are part of the problem and offer up different forms of domination. What is crucial for progressives to recognize is that it is imperative to make clear that neoliberal economic structures register only one part of the logic of repression. The other side is the colonization of consciousness, the production of modes of agency complicit with their own oppression.

This dual register of politics, which has been highlighted by theorists extending from Hannah Arendt and Antonio Gramsci to Raymond Williams and C. Wright Mills, has a long history but has been pushed to the margins under neoliberal regimes of oppression. Once again, any viable notion of collective resistance must take matters of consciousness, identity, desire and persuasion seriously, so as to speak to the underlying conditions of atomization that depoliticize and paralyze people within orbits of self-interest, greed, resentment, misdirected anger and spiraling violence.

Addressing the affective and ideological dimensions not only of neoliberalism but also of the radical imagination is crucial to waking us all up to our ability to work together, recognize the larger social and systemic structures that dominate our lives, and provide each other with the tools to translate private troubles into broader systemic issues. The power of the social does not only come together in social movements; it is also central to the educative force of a politics that embraces democratic social relations as the foundation for collective action.

Overcoming the atomization inherent in neoliberal regimes means making clear how they destroy every vestige of solidarity in the interest of amassing huge amounts of wealth and power while successfully paralyzing vast numbers of people in the depoliticizing orbits of privatization and self-interest. Of course, we see examples of movements that embrace solidarity as an act of collective resistance — most visibly, the Movement for Black Lives. This is model that needs to take on a more general political significance in which the violence of apparatuses of oppression can be connected to a politics of atomization that must be addressed as both an educational and political issue. Neoliberal precarity, austerity and the militarization of society inflict violence not just on the body but on the psyche as well. This means that the crisis of economic structures must be understood as part of the crisis of memory, thinking, hope and agency itself.


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Se crea la Red Latinoamericana de Estudios y Experiencias Interculturales

América del Sur/Uruguay/17 Septiembre 2016/Fuente: UNESCO

Se reunieron en Montevideo, Uruguay, los fundadores de la Red Latinoamericana de Estudios y Experiencias Interculturales, promovida por la UNESCO, en el marco de la celebración del Decenio Internacional de Acercamiento de Culturas (2013-2022).

Esta Red ha sido impulsada por más de 15 investigadores, activistas universidades, institutos y cátedras de diferentes países de América Latina, con el fin de difundir el acercamiento de culturas, la diversidad, y promover prácticas interculturales en la Región.

“La Red es un aporte muy importante para la Región, contribuyendo al entendimiento mutuo y el acercamiento de culturas, como elementos esenciales para la construcción de paz y el desarrollo sostenible” señaló Andrés Morales, especialista regional de Ciencias Sociales y Humanas para América Latina y el Caribe de UNESCO. También destacó que esta Red debe trabajar muy de la mano con otras redes e iniciativas interculturales e interreligiosas ya existentes para que se fortalezcan mutuamente.

“América Latina necesita redes que no solo reflexionen sobre la interculturalidad, sino que también promuevan y ejerzan prácticas interculturales, especialmente para la resolución de conflictos”, resaltó Manuel Ramiro Muñoz, director del Instituto de Estudios Interculturales de la Universidad Javeriana de Cali en Colombia, y uno de los principales promotores de la Red.

Durante toda la jornada los miembros fundadores intercambiaron visiones sobre las oportunidades de la Red, propusieron iniciativas de trabajo conjuntas, y apoyo a iniciativas propias de los miembros.

Acordaron empezar a trabajar en la validación de un proceso de indicadores de interculturalidad que viene trabajando la Universidad Católica de Perú, a su vez propusieron hacer un primer mapeo de las iniciativas interculturales que están realizando cada uno de los miembros para compartir experiencias, y participar en el Foro Internacional de Interculturalidad que se organizará en Cali, Colombia en 2017.

La reunión de la Red se dio en el marco del primer Foro Abierto de Ciencias de América Latina y el Caribe – CILAC, una de las más importantes actividades regionales de ciencias, tecnología, e innovación de los últimos tiempos, que contó con más de 200 panelistas de 20 países, en más de 100 actividades simultáneas.

Miembros fundadores de la Red Latinoamericana de Estudios y Experiencias Interculturales:

  • Manuel Ramiro Muñoz – Director del Instituto de Estudios Interculturales de la Universidad Javeriana de Cali (Colombia)
  • Gaia Pagano – Coordinadora general del Instituto de Estudios Interculturales de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali (Colombia)
  • Fidel Tubino – Departamento de Humanidades de la Pontificia Universidad Católica del Perú (Perú)
  • Hellen Cristina de Souza – Centro de Formación y Actualización de Profesionales de la Educación Básica del Estado de Mato Grosso – CEFAPRO (Brasil)
  • Yuri Hamed Zapata Webb – Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaraguense – URACCAN (Nicaragua)
  • Pablo Ceto – Universidad Ixil (Guatemala) • María Antonieta Campos Melo – Centro de Fortalecimiento Integral de Capacidades Locales -CEFIC- de la Universidad Católica de Temuco (Chile)
  • Jorge Enrique González Rojas – Cátedra Diálogo Intercultural de la Universidad Nacional (Colombia)
  • Pablo Vommaro – Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales – Clacso (Argentina)
  • Felipe Arocena – Departamento de Sociología de la Universidad de la República (Uruguay)
  • Mónica Olaza – Facultad de Psicología de la Universidad de la República (Uruguay)
  • Carmen Beramendi – Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales – Flacso (Uruguay)
  • Frédéric Vacheron – Sector Cultura Oficina Regional de UNESCO Montevideo (Uruguay) y Observatorio UNESCO Villa Ocampo (Argentina)
  • Andrés Morales – Sector Ciencias Sociales y Humanas Oficina Regional de UNESCO Montevideo (Uruguay)

Fuente: http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/first_meeting_of_the_latin_american_network_of_intercultural-1/#.V9xQ7RDbu1s

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Educación, tecnología y otras claudicaciones

Por: Álvaro Cuadra

Un destacado periodista y académico uruguayo –Leonardo Haberkorn- ha alcanzado recientemente cierta notoriedad por una carta de renuncia a su cátedra en comunicación social, pues, según señala en su blog (1) : “Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla” El diagnóstico del profesor no es tan nuevo como parece, bastará recordar el polémico libro de Giovanni Sartori, Homo Videns (1997) que se enmarca en la misma línea. Lo nuevo, quizás, es el tono apocalíptico de su escrito. El asunto merece ser examinado con cierto detenimiento ya que lo que está en cuestión es, nada menos, la relación entre educación, cultura y tecnología.

El problema planteado nos lleva a establecer algunas precisiones indispensables. Primero, en la actualidad se expande una nueva forma de comunicación; las redes digitales están desestabilizando más de veinticinco siglos de cultura alfabética, la codificación digital, en efecto, se ha constituido en el nuevo “lenguaje de equivalencia”, instituyendo con ello un nuevo “régimen de significación”: la llamada Cibercultura. Más allá de los ecos nostálgicos por una cultura letrada – ilustrada, lo cierto es que asistimos al advenimiento de una nueva época histórico-cultural.

La constatación de cierta apatía de parte de los estudiantes, suspende un hecho capital: la incapacidad del sistema educacional para cumplir sus funciones en una sociedad digitalizada. En pocas palabras, el defecto no se encuentra en la masa apática de estudiantes, desinterés y caras absortas, mirando sus aparatos electrónicos sino en todo el obsoleto sistema educativo incapaz de formular nuevas estrategias, políticas y prácticas pedagógicas.

Pretender que aquello que fue significativo para nuestra generación tenga vigencia hoy es una ilusión, cuando no, una ingenuidad. Tal como señaló ya hace décadas Jean François Lyotard la figura misma del “Maestro”, tanto como la del “intelectual”, es hoy más que problemática. Las redes ponen a disposición de millones una cantidad inmensa de Información. El punto crucial es concebir una “Inteligencia Pedagógica” capaz de transformar esa Información en Conocimiento y, eventualmente en Acción. Insistamos, la carencia y el defecto corresponde a lo que hemos entendido por Educación y no al estado actual de las mnemotecnologías a nivel mundial.ch patria es educacion

El verdadero desafío es crear nuevas formas de trasmisión de saberes y no claudicar o “tirar la toalla”: concebir modalidades educacionales a la altura del siglo XXI y no insistir en un pensamiento y en modos didácticos conservadores, obsoletos y ajenos a la realidad presente. Superar la Educación Alfabética, la Ciudad Letrada como la denominó ese uruguayo inmenso que fue Ángel Rama y abrir cauce a nuevas formas que sin negar lo anterior lo traduzcan al nuevo lenguaje de equivalencia digital. Las nuevas generaciones, desde su apatía y su mutismo así lo reclaman y es la urgente tarea de todos quienes participamos del mundo académico.

Por último, consignemos que resulta paradójico que el impacto de la carta mencionada se haya producido a través de las redes digitales. Pareciera que, efectivamente, estamos frente a una “mutación antropológica” de envergadura. Las nuevas generaciones socializadas en entornos virtuales reclaman nuevas competencias y habilidades de los educadores, competencias y habilidades de las que – en tanto “inmigrantes digitales” – estamos ayunos. Mientras tanto, habría que repetir con Haberkorn… “Con mi música y la Falacci a otra parte”

Fuente: http://www.surysur.net/educacion-tecnologia-y-otras-claudicaciones/

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