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En uno de los barrios más pobres y violentos de Oaxaca (México) ahora se oyen violines, saxos y clarinetes

América del Norte/México/10 de febrero de 2017/Fuente: el mundo

A sus 11 años, Alberto inhalaba disolvente y veía un chingo de cosas. Partía una botella de plástico por la mitad, vertía ahí el líquido y le añadía un toque especial: un chorro de jugo de guayaba, para endulzar la mezcla, para que no le raspara tan fuerte en el cerebro. Empapaba una bola de estopa en el líquido ya anaranjado, se la llevaba a las narices, aspiraba fuerte y se la pasaba a otro de los chavos de su pandilla. Alberto empezaba a sentirse bien y a ver cosas: los árboles caminaban, las casas tenían boca y le hablaban, seres de colores bailaban delante de él.

-Nos sentábamos acá mismo, en el camino, y nos agarraba el sueño. A veces abría los ojos y veía pasar a los chamacos con los violines, con los clarinetes.

En la Colonia Vicente Guerrero, uno de los barrios más pobres y violentos de Oaxaca (México), el niño Alberto se adormecía tirado en la tierra y a ratos escuchaba violines y clarinetes.

No eran alucinaciones. Eran los niños y las niñas que ensayaban en la escuela de música Santa Cecilia. A Alberto -que en realidad se llama de otra manera- le gustaba tumbarse con las manos cruzadas bajo la cabeza, mirando al cielo; le gustaba dormirse viendo pasar las nubes y escuchando la música. Se sentía bien.

Un día se acercó a uno de los profesores que salía de la escuela. Le preguntó si podría apuntarse.

Música con sillas y mangueras

-Al principio esto era muy pesado -dice Camerino López, profesor desde los primeros días de la escuela-. Teníamos como alumnos a chavos de la calle, pandilleros que tomaban drogas, que venían de familias con mucha violencia. Y eran muy agresivos, se nos enfrentaban. Algunos trabajaban en el basurero, rescatando materiales, y algunos chamacos olían fuerte. Olían a basura, sí.

Quince kilómetros al sur de la ciudad de Oaxaca, a los pies de un basural en el municipio de Zaachila, la Colonia Guerrero se extendió como un campamento de 14.000 habitantes: calles de tierra, casuchas de hormigón y ladrillo, patios separados por chapas oxidadas, descampados, algún maizal. Sin apenas servicios públicos, sin ley, las pandillas se repartieron el territorio, delimitaron sus fronteras con grafitis en cada esquina, se dedicaron a la venta de droga, al chantaje en las tienditas, a los asaltos, los tiroteos, los asesinatos muy frecuentes.

De la Colonia Guerrero solo salían dos tipos de noticias, como se ve en la hemeroteca del último par de años: la contaminación descontrolada del vertedero y los asesinatos. Pandilleros matan a pandillero rival a navajazos; pandilleros matan a pedradas a un albañil para robarle; pandilleros apedrean, navajean y lanzan desde un muro de seis metros a un obrero; policía mata de ocho tiros a un camionero en una tasca; cadáver de camarera de 15 años aparece en el vertedero desnuda, violada y con cuatro tiros.

-Ahora no está tan feo.

Dice Jesús Bathory Saavedra, de 14 años, camiseta negra con la cara del Che Guevara, botas militares, que aprendió a tocar la guitarra viendo vídeos en internet, que luego tocó el bajo eléctrico, la batería y el violonchelo, que ahora empieza con el contrabajo, que sueña con crear una banda heavy metal y mezclarla con flautas prehispánicas de la cultura zapoteca. Está preparando un disco con versiones, que se llamará Tecelotl (diablo, en lengua náhuatl). Y dice eso: que el barrio ya no está tan feo.

-Acá en el centro ya no. Porque están la iglesia, el municipio, la escuela de música; por acá patrulla la policía y es más tranquilo, los pandilleros no hacen nada.

Ensayos con un trozo de manguera. Los vecinos mencionan dos zonas a las que es mejor no acercarse: los bares de la carretera, donde los pandilleros beben mucho y se ponen bravos, y de la escuela de secundaria para arriba, porque allá venden la droga. Ya no está tan pesado, dicen, porque hay asaltos pero matarse ya solo se matan entre ellos.

-Pero acá arriba tampoco es tan peligroso.

Dice Nicolás Bollo en el patio de su casa: más arriba de la secundaria.

-A los que vivimos en el barrio, los pandilleros nos conocen. Si viene alguien de fuera sí puede tener algún problema, lo pueden asaltar, de noche hay que andar con cuidado. Pero ahorita es más tranquilo, los chavos se enfocan en otras cosas: en la música.

En el patio ensayan su sobrino Harold Juárez, de 10 años, que es un virtuoso de la batería, y su sobrino Joaquín Juárez, de 14, que toca el trombón y fue el segundo mejor alumno del curso pasado en la escuela secundaria. En su perfil de WhatsApp, Joaquín tiene esta frase: «La música es el alimento de la vida. Quien no la sepa escuchar no sabe lo que es la felicidad».

Jesús Saavedra también busca cualquier momento y cualquier rincón para la música. Suele juntarse con su amigo Marco Antonio Coache, también de 14, también violonchelista de la escuela Santa Cecilia, para ensayar en gimnasio de kung-fu. El gimnasio -un cuartito en una casa de hormigón- lo dirige el padre de Jesús. Cuando los luchadores terminan de dar saltos y patadas, Jesús y Marco entran con dos sillas y empiezan a ensayar escalas y arpegios con los violonchelos.

Justo en la esquina de este gimnasio solía tumbarse Alberto cuando inhalaba disolvente.

-La vibración de la cuerda cuando pasas el arco…

Dice Marco Antonio, chico tímido, chico nervioso, chico de 14 que a los 12 se aburría en la calle y quemaba las horas con su pandilla, que ahora sale de la escuela de música y se va con Jesús a seguir ensayando.

…esa vibración de la cuerda es muy especial, la sientes en todo el cuerpo. Pero tiene que ser perfecta y yo siempre noto algún fallo. Siempre noto cosas que mejorar. Me gustaría ser violonchelista en una orquesta, tocar en sitios grandes con mucha gente.

Dice el chico tímido, el chico nervioso.

De algunos patios cercanos sale humo: hay señoras palmeando la masa de maíz y haciendo tortillas sobre un fuego de leña. De las cocinas donde se comen esas tortillas con queso y frijoles, salen historias en susurros: historias de emigración a Estados Unidos, de travesías por el desierto, de sed y de terror, de secuestros, de emigrantes amontonados en cuevas a la espera del rescate o de un tiro en la cabeza, o de un rescate y aun así el tiro en la cabeza; historias de padres borrachos que golpeaban a las hijas y por suerte ya se marcharon de casa, quién sabe adónde, ojalá no saberlo nunca; del padre que le quitaba el trombón a su hija porque eso no era un instrumento para mujeres; del chamaco que nunca se levantaba de la cama antes de las 11 porque total para qué, que ahora estudia solfeo y que tiene en su estantería varias novelas de la colección Barco de Vapor y un par de libros de ayuda de Alcohólicos Anónimos. O la historia del chico de 15 años que recita los nombres de las pandillas, en orden de más a menos violenta, y que suele ensayar con su violín en el patio trasero de la casa.

-Ensayo cuando no está mi papá, porque se burla de mí.

Hasta hace poco, la iglesia de Santa Cecilia era el único punto de la colonia en el que algunos jóvenes podían juntarse para crear algo. El padre José Rentería animó a algunos grafiteros a que decoraran el templo -una nave de hormigón y ladrillo de techos muy altos, en la que los chavos pintaron murales, incluso detrás del altar: unas escaleras azules que suben al cielo-. Entre los jóvenes que tocaban la guitarra en misa y alguno más, formaron el primer grupo de música a principios de 2011. Alquilaron una habitación, buscaron un profesor y empezaron las clases de solfeo.

Veinte alumnos: ni un solo instrumento.

-Los de percusión golpeaban sillas y los de viento soplaban pedazos de mangueras -dice el maestro López.

En diciembre de 2011 aterrizó Isabelle de Boves, piloto de Air France. Vino a visitar a su tía Nicole, monja en la Colonia Guerrero, conoció al padre Rentería y se interesó por aquel grupo de jóvenes que estudiaba música.

En la Colonia Guerrero hay músicos sin instrumentos; en París hay instrumentos sin músicos, pensó.

De Boves convenció a músicos parisinos para que donaran sus viejos violines, clarinetes y saxofones; convenció a los lutieres de la rue Rome para que los repararan; convenció a sus colegas pilotos y azafatas para que cargaran instrumentos en cada vuelo a México. En cinco años ya han llegado 300: violines, violonchelos, saxos, clarinetes, trompetas, oboes… La Fundación Air France financió buena parte de la compra de un terreno y de los materiales para construir los edificios de la escuela. Las familias del barrio organizaron tómbolas, vendieron comida en la calle, pagaron cuotas, aportaron miles de horas de trabajo voluntario para levantar los tres pequeños edificios donde ahora están las aulas, el taller y la oficina. Alisaron el patio de tierra, extendieron un suelo de hormigón bajo techo para que ensayara la banda y plantaron jacarandas en todo el perímetro. En enero de 2015 inauguraron la escuela.

Las instituciones públicas de Oaxaca nunca respondieron a las peticiones de ayuda, dice López.

Todos los años llegan varios músicos y lutieres europeos, con el propósito de hacer cantera. En noviembre, el chelista vasco Iñaki Etxepare daba clases de cuerda y formaba a futuros reparadores de instrumentos: entre sus alumnos ya asoman los primeros músicos, profesores, lauderos. El taller de reparación y los conciertos de la banda dan ingresos. Quieren que la escuela pronto sea autónoma.

Por el momento, del barrio del vertedero, las pandillas, las drogas y los asesinatos, ha surgido una orquesta sinfónica.

Una banda en la catedral. A las siete de la tarde, el barrio desaparece en la oscuridad. Se encienden pocas farolas: caminamos de una mancha de luz amarilla hasta la próxima, pisando a ciegas la gravilla crujiente de las calles. Pasan chavales en moto, nos miran de arriba abajo. Pasa un mototaxi, pasan dos borrachos que saludan ceremoniosos, luego ya nadie, el silencio negro, los crujidos al pisar. De pronto el aire vibra con un crescendo de viento y metal: son trompetas y clarines, es Amanecer, la fanfarria inicial del Así habló Zaratustra, de Strauss. Estalla la orquesta completa -trombones, violines, violonchelos, clarinetes, los latidos animales del bombo-, y en el centro de la Colonia Guerrero, bajo el cielo tan estrellado de un barrio sin farolas, la escuela Santa Cecilia resuena como una nave a punto de despegar.

Cuando termina el ensayo, Camerino López se sienta agotado en una silla de la oficina, con el tupé revuelto y con la camisa blanca abierta dos botones. Este hombre de 33 años es un reconcentrado de energía: se mueve con la mandíbula prieta, con gestos rotundos y precisos -gestos de director de orquesta-, pero afloja una sonrisa y dice que no, que no está cansado, que para él este trabajo es un placer. Es el director artístico de la escuela, la abre por la mañana, la cierra por la noche, da clases, dirige la banda, atiende las preguntas de todos, conoce las historias familiares de cada uno.

-Algunos colegas músicos me decían que estaba loco, que cómo iba a instalarme acá, que esta colonia era muy peligrosa.

López es zapoteco. Nació en la Sierra de Juárez y a los 10 años empezó una trayectoria de clarinetista imparable: tocaba en la banda de su pueblo, luego estudió en el conservatorio regional, en la escuela de Bellas Artes en Oaxaca, en el Conservatorio Nacional de México. Pero resulta que no era imparable: se le acabó la beca y no tuvo dinero para seguir estudiando. Un día le ofrecieron el puesto de profesor en esta escuela de la Colonia Guerrero.

-El trabajo era pesado, los alumnos eran difíciles, se cobraba muy poco. Yo ganaba tres veces más como profesor privado en Oaxaca. Pero esta escuela tiene una identidad increíble, te da algo que no te da ninguna otra.

López admira el esfuerzo que sus alumnos dedican a los ensayos, la sensibilidad que desarrollan, los huecos que buscan para estudiar en entornos tan difíciles. Estos chavales reconquistaron las palabras: antes, cualquiera de ellos era sospechoso de pertenecer a una banda (callejera), ahora presumen de participar en una banda (musical). Y conquistaron espacios impensables: la banda ganó premios en festivales y recibió invitaciones para tocar en la catedral de Oaxaca, en el teatro Macedonio Alcalá o en el Hospital de la Niñez.

-Hay un chavo que era tremendo cuando llegó, muy violento. Pero vio que lo tratábamos con respeto, tomó confianza, empezó a tocar y ahora es uno de los mejores. No sé si lo conoces: tiene 13 años, toca la tuba.

«Cuando me dieron la tuba, empecé en serio». El de la tuba es Alberto. El que inhalaba disolvente y se dormía en la calle, escuchando violines y clarinetes. Ahora tiene 13 años. Es un chico de ojos negros profundos y sonrisa nerviosa, que se peina con una cresta revuelta. Viste una camiseta del Barcelona, pero es del Real Madrid.

-Es que la del Real Madrid es muy blanca, con la tierra se ensucia mucho.

Así que lleva la del Barcelona para mancharla sin preocupaciones.

Se mueve mucho cuando habla, se pasa las manos por los muslos, mira al cielo, mira al suelo. Vive con su mamá y sus hermanos -ninguno va a la escuela: se pasan el día en la calle con otros chavos-. No se acuerda de su papá, porque se marchó a Estados Unidos cuando él era muy chiquito. ¿A qué parte de Estados Unidos? No lo sabe. A veces platican por teléfono, pero no sabe dónde está.

A los 11 años Alberto dejó la escuela. Para conseguir un poco de plata, trabajó unas semanas en un aserradero.

-Lijábamos, atornillábamos, hacíamos un chingo de cosas. Era muy pesado y nos pagaban poco.

El sueldo se lo gastaba con sus amigos en las ferreterías, donde compraban «el tíner»: el thinner, un líquido para disolver pintura de esmalte. Contiene tolueno, alcohol metílico, xileno, cetonas, ésteres, hidrocarburos varios. Al inhalarlo, el cerebro se inunda de neurotransmisores que encienden el placer. El efecto dura unos minutos, luego el consumidor necesita otra oleada. Y las sustancias tóxicas van dañando el cerebro. Producen alucinaciones, apatía, falta de concentración, pérdidas de memoria, destrucciones neuronales irreversibles.

Alberto se reunía con otros chamacos de 11 o 12 años para inhalar disolvente y para imitar a los adolescentes de 14 o 16.

-Levantamos un crew.

Es decir: una pandilla de grafiteros, con algunos ritos copiados de las bandas mayores. Para ingresar, los aspirantes debían robar unas latas de pintura o soportar un chequeo: una paliza. Pasaban los días en un descampado, pintaban muros, fumaban, bebían, robaban en las tienditas del barrio, se peleaban con otras pandillas.

La pandilla es como una familia. Tú los cuidas y ellos te cuidan. Si te ataca algún cholo de otra pandilla, ellos te defienden. Si te sales, te quedas solo.

Hasta que un día Alberto se salió. Preguntó a un profesor cómo podía inscribirse en la escuela de música. Y no se quedó solo.

Ahora Alberto es uno de los cinco alumnos que reciben una beca completa de la escuela -otros 14 reciben una beca parcial, el resto de los 100 alumnos paga 60 pesos semanales, unos tres euros.

-Me cansé de la pandilla, me cansé de estar en la calle sin hacer nada. Quería hacer algo. Vine a la escuela y me gustó. Los maestros son buena onda, me hacen reír, me siento bien acá.

Alberto dejó el disolvente. Es un chico nervioso, habla atropellado, le cuesta concentrarse, no va a la escuela secundaria desde hace ya dos años. Pero todas las tardes entra a la escuela de música y toca la tuba durante horas, con los ojos clavados en el pentagrama. Su concentración en los ensayos es llamativa.

La música mejora la neuroplasticidad, explica la psiquiatra Lourdes Rodríguez, que estudia los efectos de los disolventes en los jóvenes y que estos días visita la escuela Santa Cecilia. La música multiplica las conexiones neuronales, mejora la concentración, las habilidades lingüísticas, la creatividad, la capacidad de estudio.

-Acá en la escuela me hacen trabajar demasiado -dice Alberto, y se ríe-. Yo nunca creía que iba a llegar a la banda, porque antes era muy relajista, me daba flojera estudiar y me quedaba en la cama. Pero cuando me dieron la tuba, entonces sí. Entonces empecé en serio.

Un día, sus compañeros de la pandilla lo esperaban a la salida de un ensayo.

La flauta de París. Patricia García tembló cuando le pasaron un instrumento.

-Me dieron una flauta para que la limpiara: ¡una flauta de 15.000 euros!

García es una mujer zapoteca de 25 años, cara ovalada como una luna de bronce, pelo negro muy liso y muy largo, sonrisa tímida y voz baja: hasta que habla de la flauta.

La flauta se la dieron en París, hace dos años. Para entonces, ella tocaba el clarinete y había hecho unos cursos de reparación de instrumentos en la escuela de la Colonia Guerrero, pero no veía futuro en la música: se ganaba la vida cuidando niños en Oaxaca, vendiendo cosméticos en una tienda, y preparaba la maleta para emigrar a Estados Unidos porque le habían ofrecido un empleo de cuidadora. Tenía el pasaporte listo. A última hora cambió el destino. Mallory Ferreira, una de las profesoras francesas que había impartido talleres de reparación en la escuela Santa Cecilia, quedó admirada con su habilidad y la seleccionó para un curso en el ITEMM, el Instituto Tecnológico Ruropeo de los Oficios Musicales, en París. La piloto Isabelle de Boves acogió a García en su casa.

Ahora sonríe al recordar su llegada a París: las primeras cuatro semanas para aprender un poco de francés, las estaciones de metro que memorizó para ir y venir, el miedo a no entender nada en las primeras clases.

-Había profesoras que echaban a algunos alumnos de su taller en el segundo o el tercer día, porque no daban el nivel. Eran muy estrictas. Yo tenía miedo de que me humillaran.

El diploma universitario consta de dos cursos: Patricia lo sacó en un año.

Su talento asombró a los profesores franceses y le abrió territorios inesperados: las empresas en las que hizo prácticas le asignaron las reparaciones más delicadas -como la flauta de 15.000 euros- y le ofrecieron contratos. Le pidieron que se quedara en Francia.

Pero eso habría sido una traición. A mí me dieron una oportunidad increíble para estudiar y yo tenía que volver acá, a la escuelita, con mis conocimientos.

García es ahora una reina sentada en el centro de sus dominios: el taller minúsculo de la escuela Santa Cecilia, con su mesa que parece un quirófano de guitarras abiertas, violines desmontados, tubas desenroscadas, pinzas, alicates, chapas, muelles y tornillos. Son los huesecitos que sólo ella sabe ensamblar en la posición exacta para que el animal suene perfecto. Ahora se agacha un poco sobre la mesa, concentra los ojos achinados y mete una cinta con luces por el tubo de un saxofón: cierra las teclas y confirma que no hay fuga de luz, que ya no habrá fuga de aire.

-A los alumnos no les cobramos la reparación. Pero si le dan un golpe al instrumento o si lo estropean por dejadez, entonces sí, les cobramos un precio simbólico para que aprendan. Ahí tengo un trombón con las varas estropeadas, el niño las forzó por jugar a lo bruto. Le cobraré 100 pesos (unos cinco euros) y le explicaré que en un taller normal le cobrarían 800.

Éste no es un taller normal: es un taller donde se reparan los instrumentos prestados a los músicos más pobres de Oaxaca, en el corazón de un barrio con fama negra al que muchos prefieren no entrar. Y al que de pronto empezaron a llegar los músicos profesionales de la región, con sus instrumentos más valiosos.

Vienen porque aquí trabaja Patricia García.

En noviembre le trajeron los oboes de la orquesta sinfónica de Oaxaca, para limpiarlos y ajustarlos. En enero le acaban de traer los saxos.

-A algunos músicos les da un poco de miedo, piensan que acá les van a robar -sonríe Patricia-. Me preguntan por qué no abro un taller en el centro de Oaxaca, me dicen que así ganaría más plata. Ellos nunca habían entrado en la Colonia Guerrero, pero yo ya los fui acostumbrando, ahora vienen mucho. Hace poco vino el flautista principal de la sinfónica: antes, cuando tenía que arreglar y limpiar la flauta, se la mandaba a un reparador que vive en Guanajuato.

Guanajuato está a 800 kilómetros. Pero para muchos habitantes de Oaxaca, la Colonia Guerrero, a 15 kilómetros, es un planeta mucho más lejano.

-Ahora la flauta me la trae a mí. Tampoco será para tanto, venir a la colonia, ¿no?

El taller, además de contribuir a los ingresos de la escuela, también está dando la vuelta a la fama del barrio.

-Los músicos de las orquestas y del conservatorio de Oaxaca vienen cada vez más a nuestra escuela, a dar clases, a reparar sus instrumentos. Incluso vienen alumnos de Zaachila, de San Bartolomé, de otros pueblos con mucho mejor nivel de vida, porque esta escuela tiene ya un prestigio y sus familias quieren mandarlos acá. Yo vine a vivir acá hace tres años y esto era un barrio muy pesado, con mucha violencia. Pasábamos miedo por las noches. Cada uno se quedaba en su casa. Ahora hay jóvenes estudiando, las familias se conocen en los conciertos y en las fiestas, hay una vida en común. Se ha tejido una red social.

Y lo mejor, dice García, son los chavales que encuentran un camino en la música.

-Hay uno que andaba siempre en la calle, era un chavo con muchos problemas, ahora toca la tuba. Tiene un talento increíble. ¿Te hablaron de él?

Un músico enroscado. Hablábamos de él: de Alberto.

Del día en que sus antiguos compañeros de pandilla lo esperaron a la salida de un ensayo.

-Querían que me fuera con ellos por ahí, como antes. Todavía me llaman algunas veces. Pero yo les digo que no puedo ir, que tengo que estudiar. Me respetan. Todo bien.

¿Alguna vez intentó convencer a alguno de la pandilla para que se inscribiera en la escuela?

-No, a ellos no les interesa nada. Están todo el rato drogados, se les bota la cabeza, se pasan todo el día en una cancha. Yo ahora estoy más tranquilo. Me siento afuera de los problemas.

Alberto está fuera de los problemas y dentro de una tuba. Literal: porque su instrumento es un sousafón, una tuba que se lleva enroscada alrededor del cuerpo, como una gran serpiente blanca, apoyada en la cintura y el hombro izquierdo.

Tiene 13 años, no va a la escuela secundaria y tampoco trabaja. Le da flojera levantarse temprano, dice, porque se acuesta a las nueve pero suele estar nervioso, con insomnio, dando vueltas en la cama, whatsappeando con sus amigos hasta la una o las dos de la mañana, y se levanta a las 10 o a las 11: ni modo de ir al colegio ni de buscarse un trabajo.

Alberto respira profundo con el diafragma, acumula el aire, hace vibrar sus labios en la boquilla, suelta el aire y va apretando las llaves. La tuba emite sonidos graves que retumban en la escuela.

Éste es el ejercicio que ahora le calma, el que le concentra, el que le enciende las sensaciones más poderosas.

-Buf, la tuba. La tuba es muy padre -dice, y le sale una sonrisa de emoción pura-. Cuando toco bien una pieza, se me pone la carne de gallina.

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El para qué de la educación

Por Rosario Anzola

En estos días me espanté cuando me enteré que mi nieto de catorce años ve doce materias. Por supuesto y con toda razón, no le encuentra sentido a la magnitud de esta carga académica, además de que no puede (por el tiempo que le toma estudiar) hacer actividades que sí le interesan como la música, los idiomas y el deporte. Mayor espanto me produce ver a los papás dando carreras diarias con las absurdas tareas que deben llevar sus hijos al colegio o a la escuela. Y es que las exigencias del pensum han convertido a la educación (al menos en nuestro país) en un tornado que se lleva por delante la armonía escolar y familiar.

Educar no es solamente proporcionar y evaluar conocimientos, es preparar para una vida digna, productiva, solidaria y respetuosa con los seres y con el planeta. Las teorías del aprendizaje se han centrado hasta ahora en el dominio de contenidos, en definiciones operacionales y en las maneras de medir los cambios de conducta frente a la instrucción. En algunos países, actualmente, se revisan los paradigmas educativos tratando de adaptar, ajustar y complementar los avances tecnológicos con la repercusión interna de la información y contenidos. Encontrar el para qué de la educación en el siglo XXI es un asunto de Estado, de políticas públicas acertadas y asertivas y de sobrevivencia de las civilizaciones.

Se comienza a comprender la importancia de generar la co-creación en los grupos de estudiantes, así como la convicción responsable de que las acciones humanas transforman el entorno, positiva o negativamente. Por eso ya no se trata de indagar cómo se aprende o por qué no se aprende, sino para qué se enseña y para qué se aprende. Durante siglos y como consecuencia de una educación academicista, los estudiantes han sido meras abstracciones, un número, acaso un pupitre.

Me consta el interés de los docentes por buscar mecanismos y herramientas que les permitan formar a sus pupilos en el autoconocimiento, en la comprensión del otro, en la sensibilidad y en el afecto. Estos maestros y profesores, mal pagados y peor reconocidos, son unos héroes que tienen que bregar diariamente con el bullying, con la apatía de unos alumnos a quienes poco les interesa lo que les da la escuela, con el poco o ningún compromiso de los representantes y, sin embargo, mantienen una enorme disposición para desbrozar los destrozados caminos por los que nos ha tocado transitar. Por ellos y con ellos trabajo para que estos caminos se despejen.

Formar en el marco de la empatía y la alteridad es más importante que aprenderse fechas de hitos históricos, nombres de las capitales del mundo o anatomía humana. Sentimientos, creencias, valores y afectividad conducen al ejercicio del espíritu crítico y de la capacidad creadora. Afecto, sensibilidad y cognición son fuerzas complementarias para construir y reconstruir el bien común, que es lo mismo que decir: el bien en común. Pero nuestro sistema educativo es una camisa de fuerza para avanzar hacia un futuro promisorio que ya es presente en otras culturas.

Japón lleva la delantera en la búsqueda de una educación para ese futuro que ya los alcanzó. Basándose en programas educativos como Erasmus, Grundtvig, Monnet, Ashoka y Comenios, el país nipón ha dado un vuelco para hacer de sus estudiantes ciudadanos del mundo. Transcribo a continuación unas líneas referidas a la actual pedagogía japonesa; están dando la vuelta al mundo por las redes y nos reseñan lineamientos dignos de emular:

En las escuelas no se rinde culto a la bandera, no se canta el himno, no se vanagloria a héroes inventados por la historia. Los alumnos ya no creen que su país es superior a otros por el solo hecho de haber nacido allí. Ya no irán a la guerra para defender los intereses económicos de los grupos de poder, disfrazados de “patriotismo”. Entenderán y aceptarán diferentes culturas y sus horizontes serán globales, no nacionales. El programa de doce años, está basado en los siguiente conceptos: cero patriotismo, cero materias de relleno, cero tareas y  solo tiene cinco materias, que son: Aritmética de Negocios. Las operaciones básicas y uso de calculadoras de negocio; Lectura. Empiezan leyendo una hoja diaria del libro que cada niño escoja y terminan leyendo un libro por semana; Civismo. Entendiendo el civismo como el respeto total a las leyes, el valor civil, la ética, el respeto a las normas de convivencia, la tolerancia, el altruismo y el respeto a la ecología; Computación. Office, Internet, redes sociales y negocios on-line; Idiomas, Alfabetos, Culturas y Religiones: japonesa, americana, china y árabe, con visitas de intercambio a familias de cada país durante el verano.

Sé que soñar no cuesta nada. Sueño y sueño y sueño. Hacia allá vamos… Me lo dicen los niños, los jóvenes y los docentes de auténtica vocación.

rosarioanzola@gmail.com

raconvivarte@gmail.com

@rosarioanzol

Fuente: http://www.eluniversal.com/noticias/opinion/para-que-educacion_637526

Imagen: cdnmed.eluniversal.com//resources/jpg/6/1/1485871072916.jpg

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Propuestas de Trump ponen en riesgo educación de ilegales

EE.UU/Nueva York./10 de febrero de 2017/Fuente: eldemocrata

La labor del mexicano Ángelo Cabrera, que ha beneficiado a miles de jóvenes universitarios indocumentados en Nueva York, y en especial a sus connacionales, podría estar en peligro por las propuestas migratorias del presidente Donald Trump.

Cabrera, quien hace 25 años emigró sin documentos de su comunidad de San Antonio Texcala, en el estado de Puebla, a Nueva York, fue quien logró en 2001 que los estudiantes indocumentados fueran aceptados como residentes legales en el sistema de universidades públicas del estado.

Junto con activistas de Texas, Cabrera fue el primero que inició en Estados Unidos un movimiento que en el caso de Nueva York ha permitido que miles de jóvenes indocumentados ingresen a los planteles de las universidades públicas de CUNY y SUNY.

Actualmente, 18 entidades de Estados Unidos ofrecen a estudiantes indocumentados las mismas colegiaturas que a los residentes locales, en buena medida gracias a la labor de activistas inspirados por Cabrera.

Desde ese logro, Cabrera fundó la Alianza de Estudiantes Mexicano-Estadunidenses (Masa), que ofrece asesorías sin costos para jóvenes mexicanos o de padres mexicanos que aspiren a fortalecer sus habilidades académicas para ingresar a universidades.

Asimismo, Cabrera es fundador de una escuela secundaria “charter” (administrada por privados con recursos públicos) enfocada en la educación bilingüe para jóvenes latinos y de origen mexicano en el condado del Bronx, en Nueva York.

Cabrera además es investigador de CUNY, institución que abogó para que el gobierno federal le otorgara hace dos años una visa H-1B, un permiso temporal de trabajo para profesionistas especializados.

El futuro de Cabrera en Estados Unidos, sin embargo, es incierto. De acuerdo con informes de prensa, el gobierno de Trump prepara una orden ejecutiva para restringir de manera drástica el número de extranjeros que reciben el visado H-1B.

“Cuento con la visa H-1B, así que digamos que tengo un estatus legal pero ahora con estas políticas de Trump no sabemos qué va a pasar porque parece ser que planea hacer cambios sobre estos permisos de trabajo”, explicó Cabrera.

En entrevista con Notimex en su cubículo de CUNY, Cabrera destacó que no cuenta con un plan de contingencia en caso de ser deportado, sino simplemente continuar con su trabajo y buscar nuevos proyectos e iniciativas que apoyar.

“Lo que tenemos que hacer es aprender a vivir sin temor, tenemos que continuar con nuestras vidas. Es importante que en nuestra comunidad nos informemos sobre nuestros derechos”, apuntó.

A su favor, Cabrera cuenta con abundante determinación. Tras emigrar a los 15 años a Nueva York y desempeñarse en toda clase de trabajos, el ahora académico logró pagarse sus estudios universitarios y más tarde un posgrado en la misma universidad para la que ahora trabaja.

En Masa, con más de 15 años de operación, su intención es revertir la estadística que apunta que la tasa de deserción de secundaria y preparatoria de los estudiantes mexicanos es poco mayor de 40 por ciento, una de las más altas entre los grupos de inmigrantes de Nueva York.

“Ahora las cifras son más alentadoras, aunque no tengo los datos actualizados. Se nota en el número de estudiantes mexicanos en las universidades, lo que por supuesto también fue impulsado por DACA (programa de deportación diferida). Eso motiva a los jóvenes”, afirmó.

Cabrera precisó que las cifras actuales de inscripción universitaria de mexicanos en Estados Unidos se deben al trabajo de organismos como Masa, así como al apoyo de funcionarios de CUNY, el empresario mexicano Jaime Lucero y el consulado de México en Nueva York, entre otros factores.

“El reto es impulsar el conocimiento de las futuras generaciones para crear una nueva sociedad de jóvenes mexicano-estadunidenses que se conviertan en líderes de nuestra comunidad. Necesitamos mentes frescas”, aseguró.

Pese a que su trabajo puede ser truncado, Cabrera permanece optimista por él y por todos los mexicanos que podrían regresar a su país de origen debido a las políticas de Trump.

“En México también hay oportunidades para esos jóvenes, que pueden acceder allá a educación universitaria. Además el país se va a beneficiar con ellos: jóvenes totalmente bilingües con estudios en el extranjero que van a apoyar el crecimiento nacional”, aseveró Cabrera.

Fuente: Notimex

Fuente: http://eldemocrata.com/al-momento-noticias-ultimo-minuto-internacional-hoy/propuestas-trump-ponen-riesgo-educacion-ilegales/

Imagen: eldemocrata.com/wp-content/uploads/2017/02/MEXICO-UNION-EUROPEA-010217-375×195.jpg

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Nueva oportunidad para aprender sobre políticas efectivas de desarrollo infantil

10 de febrero de 2017/Fuente y autor: BID/ María Caridad Araujo.

Nuestro trabajo en el Banco Interamericano de Desarrollo demanda, con frecuencia, una gran variedad de aptitudes. Hasta hace unos años, mis experiencias habían estado principalmente concentradas en áreas como el diseño e implementación de proyectos, la asistencia técnica a gobiernos o la investigación. Fue por eso que cuando me propusieron encargarme del desarrollo de un nuevo curso masivo de acceso abierto en línea (MOOC, por sus siglas en inglés), el desafío me atrajo y a la vez, me asustó. Aunque había tenido experiencia en la docencia universitaria y siempre me he sentido cómoda hablando en público, debo admitir que la idea de pararme frente a una cámara en un estudio de televisión -cerrado, caluroso, iluminado- a grabar vídeos para un curso virtual se me hacía aterradora.

Al mismo tiempo, me atraía muchísimo la posibilidad de conectarme con una comunidad grande de personas con el mismo interés y pasión en el desarrollo infantil y de sistematizar algunos conocimientos y aprendizajes que nosotros mismos, como equipo, habíamos logrado en esa área. Como organización, el BID se toma en serio la importancia de que las políticas y programas se hagan bien, por lo que me propuse pensar en un curso sobre programas de desarrollo infantil que fueran efectivos y que tuvieran un acento en la calidad.

El BID nos brindó un gran apoyo para emprender la tarea. Movilizamos recursos y armamos equipo. Juntamos a colegas con conocimientos técnicos sobre desarrollo infantil, a expertos en comunicación y producción audiovisual, a diseñadores gráficos, a editores de videos y a profesionales del área de la docencia virtual. Así logramos trazar un mapa de ruta de forma conjunta e identificar un plan de trabajo. El esqueleto original consistía en una lista enorme de elementos que necesitábamos producir: videos, preguntas, lecturas, infografías, actividades. En total, sumaban casi 150. Logísticamente era imposible producirlas en orden. Entonces la segunda gran tarea fue la de producirlas en el orden que resultara factible, para luego entretejer una estructura lógica entre las diferentes piezas, producir conectores, llenar agujeros que se abrieron en el camino y complementar mensajes que quedaron débiles.

Siempre me han gustado los rompecabezas. Armar este, en particular, ha sido difícil pero enormemente satisfactorio. El producto final vio la luz en el verano de 2016, cuando arrancó la primera edición del curso. La recepción del mismo ha sido magnífica. Logramos convocar a más de 9 mil participantes, en 82 países, para matricularse en el curso. Con frecuencia, los cursos en línea tienen tasas de deserción altas. El nuestro se mantuvo muy por encima del promedio, logrando una tasa elevada de participantes que completaron el curso y obtuvieron su diploma.

Los meses posteriores a la primera edición del curso, hemos analizado cuidadosamente toda la retroalimentación recibida y hemos hecho algunos ajustes para incorporar los comentarios de los participantes. Por ejemplo, hemos extendido la duración en una semana dado que hubo varios participantes que no alcanzaron a completar el material en el tiempo previsto.

¡Y ahora, lanzamos una segunda edición!

Lo hacemos con una gran ilusión. La retroalimentación recibida de los participantes de nuestro primer curso ha sido magnífica. Los participantes encontraron que los contenidos eran interesantes, útiles, actualizados, relevantes y claros.

El curso tiene dos propósitos. Primero, facilitar el proceso de construcción de diagnósticos alrededor de las necesidades y oportunidades en desarrollo infantil en cada uno de nuestros países. Y segundo, promover la gestación, el diseño, la implementación y la evaluación de programas de desarrollo infantil con un énfasis en su calidad a través de herramientas de trabajo concretas.

El curso está organizado en 6 módulos, que se distribuyen a lo largo de las 7 semanas:

  • El primer módulo se enfoca en entender la importancia crucial del desarrollo durante la primera infancia.
  • El segundo módulo reflexiona sobre el rol de la familia, como pilar fundamental, y el de la comunidad, como contexto en donde transcurre el desarrollo infantil.
  • El tercer módulo del curso ofrece una mirada sistémica de todos los elementos que son necesarios -ya no a nivel de un programa en particular sino de éstos en su conjunto- para garantizar acciones que sean de buena calidad, sostenibles en el tiempo y equitativas.
  • El cuarto módulo, presenta varias herramientas para el diagnóstico y el diseño basado en evidencia de programas de desarrollo infantil.
  • El quinto y último módulo se concentran en la evaluación de las políticas y programas.

Esperamos que en esta segunda edición de “Políticas Efectivas de Desarrollo Infantil” puedas acompañarnos y aprender con nosotros.

 

Accede a una guía con todo el proceso de inscripción. 

Si tienes preguntas, por favor, envía un e-mail a este correo: idbx@iadb.org

Fuente: http://blogs.iadb.org/desarrollo-infantil/2017/02/03/desarrollo-infantil/?mc_cid=ba5f8077f9&mc_eid=37402ddfd1

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México garantiza el derecho a educación de niños migrantes: UNICEF

América del Norte/México/10 de febrero de 2017/Fuente: 20 minutos

Christian Skoog, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en México, subrayó que el país garantiza a los menores migrantes su derecho a la educación, pero se deben sumar esfuerzos para hacerlo aún mejor. “Ante la situación actual, en que prevemos más niños en condición migratoria, tenemos que intensificar los esfuerzos para asegurarnos de que haya una silla en todas las escuelas para ellos”, advirtió.

Por ello, dijo que el organismo que representa, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Cancillería trabajan de la mano con otras instituciones, para que los menores de edad migrantes, centroamericanos sobre todo, y también quienes retornan de Estados Unidos continúen sus estudios. Al hablar en el marco del Seminario Internacional sobre Buenas Prácticas Educativas ante el Riesgo de Exclusión de Niñas, Niños y Adolescentes, hizo énfasis en que México comparte sus experiencias con Brasil, Colombia y Argentina, que tienen situaciones similares en cuanto a los retos de integración y para reducir la discriminación.

“Trabajamos con la SEP para compartir las experiencias y esa dependencia está empujando para limitar los obstáculos administrativos”. Por ejemplo, añadió, no importa si no se cuenta con un registro de nacimiento de los infantes, “eso puede arreglarse después, pero los niños tienen derecho a la educación y deben encontrar una escuela en cualquier sitio y en cualquier lengua”. También manifestó que el país tiene avances en el tema de erradicar la exclusión educativa, pero estableció que es preciso actuar donde más se necesita, que son los grados de preescolar y de media superior.

Y es que los niños empiezan su educación de manera tardía y salen temprano. De hecho, expuso, existen cuatro millones de menores que no asisten a la escuela –y 600 mil que están en riesgo de salir-, y la cifra alcanza los 22.1 millones en América Latina. En la primaria, abundó, tenemos muy buena cobertura, pero es preciso trabajar en la calidad, porque hay menores de edad que van a la escuela pero no aprenden.

Para mejorar, existen buenas iniciativas tanto dentro como fuera del país, y “tenemos que sumar esfuerzos y ver lo que funciona y en qué condiciones en cada país”. Christian Skoog precisó que la exclusión tiene que ver con temas de pobreza y discapacidad, o con ser indígena. “Para tener una educación pertinente, siempre cuesta. Yo he vivido en Guatemala antes”. “Los problemas son más grandes que acá. Es difícil encontrar la fórmula para asegurar que existe una educación culturalmente adecuada cuando se enfrenta el problema del idioma, y aquí no hablamos de otra lengua más, sino de varias”.

El representante de UNICEF se refirió a la importancia de dar continuidad en los temas de exclusión educativa que afecta a la mayoría de los países del mundo, porque esto ha ayudado a reducir el número de menores de edad que no pueden ejercer su derecho pleno a la educación. Explicó que la exclusión significa que hay niños que no asisten a la escuela, que están fuera de ella físicamente, aunque también hay quienes asisten pero no reciben una educación de calidad o pertinente que les permita desarrollar su potencial.

Ver más en: http://www.20minutos.com.mx/noticia/187886/0/mexico-garantiza-el-derecho-a-educacion-de-ninos-migrantes-unicef/#xtor=AD-1&xts=513356

Imagen: epmghispanic.media.clients.ellingtoncms.com/img/photos/2014/07/08/inmigrantes_ONU_refugiados_t750x550.jpg?d885fc46c41745b3b5de550c70336c1b382931d2

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Hacia una visión de educación en la sociedad del conocimiento

 

Palabras clave: Educación, Cultura, Sociedad del conocimiento, Pensamiento crítico.

En la actualidad poco a poco se ha ido formando la idea de hacer un mundo globalizado, que se define como un fenómeno inevitable en la historia humana que ha acercado al mundo a través del intercambio de bienes y productos, información, conocimientos y cultura. En las últimas décadas, esta integración mundial ha cobrado velocidad de forma espectacular debido a los avances sin precedentes en la tecnología, las comunicaciones, la ciencia, el transporte y la industria.

De esta manera se puede decir que la globalización ha generado unificar mercados, sociedades y culturas de todo el mundo, que ha impulsado y desarrollado la competitividad industrial, haciendo con ella posible promover y desarrollar ventajas competitivas que básicamente se relacionan con la innovación, el desarrollo tecnológico, la educación, la capacitación de recursos humanos y el desarrollo de infraestructura, pero a su vez a generado incertidumbre política, económica y hasta religiosa, que se ha visto reflejada en los cambios sociales que se han estado efectuando, en cuanto a tradiciones, valores, costumbres, movimientos significativos demográficos y explotación excesiva del medio ambiente, que han impactado en el orden mundial.

En el terreno educativo la globalización ha estado presente en todo momento, pues la educación a tenido un papel importante en donde es necesaria en todos los sentidos. Para alcanzar mejores niveles de bienestar social y de crecimiento económico; para nivelar las desigualdades económicas y sociales; para propiciar la movilidad social de las personas; para acceder a mejores niveles de empleo; para elevar las condiciones culturales de la población; para ampliar las oportunidades de los jóvenes; para vigorizar los valores cívicos y laicos que fortalecen las relaciones de las sociedades; para el avance democrático y el fortalecimiento del Estado de derecho; para el impulso de la ciencia, la tecnología y la innovación.

Ante estos procesos de cambio y ante la necesidades que van surgiendo de estos, se han conformado diversos programas y organizaciones que están enfocados al desarrollo educativo y social de las naciones, a las cuales se les ha dado el cargo de promover este proyecto, ante la necesidad de una nueva sociedad globalizada, pues han ayudado a detectar y promover el desarrollo de las naciones en vías de crecimiento, y que se considera importante mencionarlas, porque en nuestro país han tenido influencia y marcado cambios importantes en el marco político, económico y social.

Algunas de estas organizaciones de orden mundial son:

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) es una de las organizaciones creadas con el objetivo de contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones.

Se dedica a orientar a los pueblos en una gestión más eficaz de su propio desarrollo, a través de los recursos naturales y los valores culturales, y con la finalidad de modernizar y hacer progresar a las naciones del mundo, sin que por ello se pierdan la identidad y la diversidad cultural.

La UNESCO tiene vocación pacifista, y entre varias cosas se orienta muy particularmente a apoyar la alfabetización. En la educación, este organismo asigna prioridad al logro de la educación elemental adaptada a las necesidades actuales.

La Organización a su vez coordina un movimiento internacional de apoyo a la Educación para Todos (EPT) y es responsable del seguimiento del cumplimiento de los objetivos relativos a la educación fijados a escala internacional. Cada año la UNESCO publica el informe de seguimiento de la educación en el mundo, el cual es elaborado por un equipo independiente, en el cual se constata los avances realizados a escala global en relación con los objetivos de la EPT.

Este informe expone una serie de datos que dan a conocer a los responsables de llevar a cabo políticas educativas sobre un tema concreto como las comunidades marginales, los conflictos, las competencias que deben adquirir los jóvenes, la enseñanza o el aprendizaje.

Además de hacer el seguimiento de los avances en materia educativa, la UNESCO funciona también como un grupo de reflexión que orienta los debates mundiales sobre el futuro de la educación. Para ello, analiza las nuevas tendencias que surgen y las implicaciones que tienen con los sistemas educativos y el aprendizaje. También examina los estudios relacionados con las políticas educativas y propone orientaciones estratégicas adaptadas a la elaboración de estas políticas.

La Organización para la cooperación y el desarrollo económico (OCDE) consiste en promover políticas destinadas a lograr la máxima expansión posible del crecimiento económico y el empleo, y un mejor nivel de vida de los países miembros, sin dejar de mantener la estabilidad financiera y de esa forma, contribuir al desarrollo de la economía mundial; contribuir a una sana y solida expansión económica en países que estén en pleno proceso de desarrollo económico; contribuir a la expansión del comercio mundial con criterios multilaterales y no discriminatorios, dentro del respeto a las obligaciones internacionales.

Esta organización encargada de llevar un registro del equilibrio económico mundial, creo el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA (por sus siglas en inglés: Programme for International Student As essment) cuyo objetivo es evaluar la formación de los alumnos cuando llegan al final de la etapa de enseñanza obligatoria hacia los 15 años, se trata de una población que se encuentra a punto de iniciar la educación post-secundaria o que está a punto de integrarse a la vida laboral. Es muy importante destacar que el Programa ha sido concebido como un recurso para ofrecer información abundante y detallada que permita a los países miembros adoptar las decisiones y políticas publicas necesarias para mejorar los niveles educativos.

A diferencia de otros exámenes que se han utilizado en el pasado, PISA está diseñado para conocer las competencias, o dicho en otros términos, las habilidades, la pericia y las aptitudes de los estudiantes para analizar y resolver problemas, para manejar información y para enfrentar situaciones que se les presentaran en la vida adulta y que requerirán de tales habilidades. PISA se concentra en la evaluación de tres áreas: competencia lectora, competencia matemática y competencia científica.

En nuestro país a través de La Secretaría de Educación Pública (SEP) en coordinación con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y las autoridades educativas de las entidades federativas, pusieron en operación el Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea), cuyos instrumentos se aplicaron, por primera vez, en 2015 a los alumnos de sexto de primaria, tercero de secundaria y del último grado de Educación Media Superior.

Planea recupera las fortalezas conceptuales y operacionales de la prueba ENLACE y supera sus limitaciones para informar a la sociedad sobre el estado que guarda la educación, en términos de logro de aprendizaje de los estudiantes, en dos áreas de competencia: Lenguaje y Comunicación (Comprensión Lectora) y Matemáticas. (EVALUACIÓN NACIONAL DEL LOGRO ACADÉMICO EN CENTROS ESCOLARES ENLACE [en línea]. Distrito Federal: ILCE, 2014 [fecha de consulta: 15 noviembre 2016]. Disponible desde Internet: < http://www.enlace.sep.gob.mx>)

Al analizar estas organizaciones y los objetivos que plantean en cuanto a la educación, se enmarca la constante necesidad de enfocarnos en desarrollar competencias en los alumnos, en especial en las dos áreas que es en donde se centran estas evaluaciones, Lenguaje y comunicación y pensamiento matemático, si bien es importante mencionar que estas dos áreas son las más relevantes en cuanto a poder desempeñar un empleo estándar en la vida cotidiana, pero esto nos lleva a creer que a partir de estos estándares generados por organizaciones de nivel mundial planteados en el marco educativo nacional, se han creado los planes y programas de estudios de la educación en el país, pues es en estos criterios en los que están enfocados los aprendizajes esperados y los perfiles de egreso de los estudiantes.

Y es aquí donde surge la pregunta, entonces ¿hacia donde va la educación en México? Si recordamos un poco la historia podemos ver que desde la colonización solo hemos estado expuestos a la sumisión, al sometimiento y al conformismo, desde la premisa de que nos dejaron acostumbrados a darnos, a darnos espejos a cambio de nuestro oro, a darnos guerra a cambio de nuestras tierras, a darnos dogmas a cambio de nuestra integridad y libertad de pensamiento. Sin mencionar los muchos desajustes sociales y culturales que surgieron del mestizaje y la colonización.

Después de pasar por ese proceso intenso de adoctrinamiento, fue a finales del siglo XVIII que se comenzaron a impartir enseñanzas a los indígenas, basadas en lo que era considerada una educación más formal, reflejo de los países europeos, y desde ahí hasta la fecha sólo hemos estado repitiendo y copiando patrones, sistemas y programas educativos de otros países.

Ahora analizamos el modelo educativo moderno con el que hemos sido educados casi todos los mexicanos, el que se constituyo a partir de la segunda mitad del siglo XX, fundamentado en las grandes reformas liberales plasmadas en la constitución de 1857 en donde se plasma la idea de una educación elemental publica, laica gratuita y obligatoria; llamado también el modelo educativo Prusiano, instaurado por el rey de Prusia en el siglo XVIII, que estableció la educación gratuita y obligatoria, con el propósito de crear una clase trabajadora dócil, respetuosa de la autoridad y cuyos integrantes se acostumbrarían a cumplir horarios.

Este es el origen del modelo educativo que aun vemos aplicado en la actualidad, tal es así que la escuela está cerrada al mundo exterior, limitada a las cuatro paredes de un aula y a las instrucciones o enseñanzas de un maestro; aun se transmiten conocimientos que son memorizados y que no estimulan el pensamiento crítico de los estudiantes; se realizan pruebas y exámenes estandarizados en donde sólo hay una respuesta correcta; las clases obligatorias están divididas por edades; aun se aplica un sistema de calificaciones, de premios y castigos; hay presiones sobre maestros y alumnos; y las vacaciones de verano existen porque era la época de cosecha y las familias requerían más manos para trabajar la tierra; en sí, no eran vacaciones, era tiempo de trabajo.

En realidad este sistema no ocultaba ser un mecanismo de control político, pues su objetivo era crear una herramienta para formar trabajadores útiles al régimen, de hecho este sistema ayudo a crear una clase media de trabajadores manuales que se emplearon en las fabricas durante la revolución industrial; y si este sistema se sigue aplicando, ahora con algunas modificaciones en los planes y programas, nos lleva a muchas preguntas ¿realmente estas organizaciones han sido creadas para ayudar al desarrollo social de nuestra nación?, o solo obedecen a un sistema que fue diseñado nuevamente para el control de masas dirigido hacia un régimen preestablecido, ¿entonces en que esta basado nuestro sistema educativo? ¿nos quieren educar sólo como empleados que respondan a determinadas características para cumplir con las necesidades que tengan las empresas o el estado? ¿realmente este sistema nos ha funcionado?

Tanto las organizaciones, funcionarios y especialistas han reconocido que la educación en México es obsoleta y los sistemas de evaluación para calificar a maestros y alumnos no son adecuados ni tomados en cuenta para implementar medidas que regulen el sistema de enseñanza-aprendizaje de los estudiantes; pero aun así con ese reconocimiento seguimos repitiendo prácticas y modelos educativos que no responden a las características y condiciones de nuestras necesidades, vistas desde un país con gran diversidad y riqueza cultural que tiene muchas costumbres y tradiciones que podrían ser la base de un sistema educativo pensado desde lo nacional, desde lo mexicano.

Con todos los cambios que han surgido de la globalización, se esta viviendo una nueva época de incertidumbre social, que se ha manifestado en las transformaciones, en cuanto a valores, creencias, estructuras sociales y económicas, conceptos y sistemas políticos, de la humanidad a nivel mundial, en donde la tendencia ahora se encuentra enfocada en un proceso de tránsito desde una economía basada en la industria hacia otra, basada en el conocimiento.

Esta nueva tendencia ha traído una serie de perplejidades que han aparecido en los últimos años, en especial por el desarrollo tan avanzado de la tecnología de la información y la comunicación (TICS) y su inserción en la sociedad. Lo cual ha abierto una gran gama de posibilidades de acceder a la información y al conocimiento, pues desde que surgieron los medios de comunicación masiva hasta el acceso a internet, la sociedad ha mostrado desajustes en muchos aspectos, pero es importante analizar esto en cuanto al aspecto cultural, los cambios y repercusiones que han ido emergiendo.

Partiendo de que la cultura social es el conjunto de formas de expresiones y tradiciones, incluyendo sus creencias, prácticas comunes, reglas, normas, códigos, vestimenta, religión, rituales y maneras de ser que predominan en el común de la gente, que caracterizan a una sociedad determinada; a partir de la inserción de los medios de comunicación como el radio y la televisión y el acceso al internet se han adoptado prácticas culturales y de consumo que son características de las naciones capitalistas, y que están generando una nueva cultura basada en el consumismo que nos ha llevado a querer siempre más.

Esto nos lleva a pensar que nuevamente son las naciones más desarrolladas las que tienen cierto control sobre las menos desarrolladas pues con tanta circulación de información que se ha difundido no sólo se ha influido en muchas ideas a miles de millones de personas que tienen acceso a estos medios, como el convencer a la gente de adquirir productos, mercancías, e incluso tomar una nueva postura ideológica; sino también se ha generado la necesidad de ir creando nuevos productos intensivos en conocimiento y a los servicios basados en el conocimiento que puedan satisfacer la necesidad de consumo que esto ha generado, cambiado con esto muchos de los aspectos culturales, que ahora parecen estar generalizándose.

Con este constante bombardeo de información y transformaciones en todos los sentidos, en nuestro país estamos viviendo una pérdida de nuestra identidad cultural, pues hemos estado inmersos en todos estos procesos de avances tecnológicos y sociales que han creado mucha incertidumbre, empezando por la perdida de valores, como el respeto y la tolerancia, que ha emergido de la desigualdad social; de los que tienen recursos económicos con los que no tienen, de los que tienen acceso a la tecnología y a la información de los que no los tienen; un reajuste en cuanto a lo económico, pues con la nueva tecnología se ha reducido la mano de obra y se ha incrementado la necesidad de gente que este mas preparada en cuanto al uso y aplicación de estos avances, incrementando, de alguna manera el desempleo y teniendo como alguna de las consecuencias la delincuencia; el cambio en el tipo de comunicación y expresión, que con el avance tecnológico hemos tenido que incluir símbolos e imágenes a nuestro vocabulario, necesarios para el correcto uso de los mismos; y estas son sólo algunas de las muchas consecuencias que se pudieran mencionar de todo el cambio que está generando este proceso.

Claro que no todo ha sido caótico, los avances en cuanto a la tecnología han generado también muchos aportes positivos a la humanidad, que han abierto un mundo de posibilidades, si son bien orientados, y que lo podemos tomar como recursos o herramientas que nos ayudan en la vida cotidiana, como el poder tener realidades alternas en el ciberespacio en tiempo real, como un espacio virtual de expansión y desarrollo tanto personal como laboral o académico que facilita nuestras posibilidades de acceso y manipulación de la información así como el poder elevar exponencialmente las posibilidades de comunicación, el tener acceso a mucha información a nivel global, a programas y servicios, a su vez a ayudado a desarrollar nuevas habilidades y a generar nuevas formas de crear y compartir el conocimiento, ayudando también al desarrollo de la investigación e innovación científica y tecnológica, esto sólo como algunas de las tantas posibilidades de emplear estos recursos.

De esta manera podemos decir que estamos siendo conducidos hacia una nueva sociedad, que es como lo predijo el sociólogo Peter F. Drucker la emergencia de una nueva capa social de trabajadores de conocimiento (P.F. Drucker 1959) y la tendencia hacia una sociedad de conocimiento (Drucker 1969) definida como una innovación en las tecnologías de información y comunicación, donde el incremento de estos avances modifica la forma de realizar muchas actividades en la sociedad moderna, la cual describió como una sociedad caracterizada por una estructura económica y social, en la que el conocimiento ha sustituido al trabajo, a las materias primas y al capital como fuente más importante de la productividad, produciendo con esto desigualdades sociales.

Este concepto parecería estar emergido en detrimento de la sociedad de la información como lo mencionó D. Bell (1973; 2001) en la sociedad post-industrial, en donde señaló que este tipo de sociedad está orientado hacia el progreso tecnológico y la evaluación de la tecnología y se caracteriza por la creación de una nueva tecnología intelectual como base de los procesos de decisión.

La sociedad del conocimiento y la sociedad de la información se diferencian en que la información no es lo mismo que el conocimiento, pero están estrechamente ligados siendo la información un instrumento del conocimiento, pues esta se compone de hechos y sucesos, datos sobre algún tema en especifico. El conocimiento ayuda a definir la interpretación por medio del razonamiento de dicha información.

La UNESCO, en particular, ha adoptado el término “sociedad del conocimiento”, o su variante, “sociedades del saber”, dentro de sus políticas institucionales. Lo cual ha generado un debate, que concierne únicamente a los idiomas latinos, entre la distinción de significado que hay entre conocimiento o saber (ambos en inglés se traducen como “knowledge”).

Pero la diferencia radica en que la noción de saberes implica tener evidencias más precisas o prácticas, mientras que conocimiento abarca una comprensión más profunda de las cosas, por medio del razonamiento.

Si bien es notable que ahora la tendencia mundial esta siendo orientada hacia otro horizonte, hacia una época más tecnológica en donde se le esta dando gran importancia a la innovación y al conocimiento, desde la perspectiva de que se atienden los intereses particulares de los que establecen el orden global, ya sea en el habito económico, políticos, industrial, pues de esta manera es como se puede dar el desarrollo avanzado de una sociedad especifica, ya que quien tiene mayor conocimiento es el que va adquiriendo o generando poder.

Esta nueva sociedad sin duda alguna conduce a una nueva cultura, que viene sustentada como se ha dicho anteriormente por los procesos de globalización. Y que implica la adquisición y asimilación de nuevos conocimientos, nuevas maneras de ver el mundo, nuevas técnicas y pautas de comportamiento, el uso de nuevos instrumentos y lenguajes; exigiendo grandes esfuerzos de adaptación de toda la humanidad.

La formación de docentes hacia un nuevo paradigma en la sociedad del conocimiento

En esta sociedad emergente se puede destacar que se ha tomado gran importancia al conocimiento pues el conocimiento sea como sea siempre nos ha llevado a indagar la razón de las cosas para que se dé la elaboración mental de la realidad, es aquí donde la educación entra como principales mediador para que se dé el enriquecimiento y el proceso de adquisición del conocimiento, en donde la cultura también es determinante; ya que es ésta la que da a conocer a sus integrantes, las formas de expresiones verbales, sociales y descriptivas en las relaciones cotidianas de cada individuo; pues son las diferentes interacción con los diferentes aspectos que rodean a la sociedad, los que contribuyen al origen de nuevos conocimientos.

En esta época se ha visto gran impacto en estos dos aspectos tanto en lo cultural como en lo educativo, pues son los dos aspectos más importantes considerados como principales motores de cambio en una sociedad, ya que dentro del proceso cultural de todo individuo se encuentra presente la educación como indicador influyente de la misma; pues gracias a la educación se logra asimilar, practicar, comprender, participar e involucrarse en alguna cultura, tradición y regionalismo que son parte del proceso de desarrollo de la cultura del sujeto, considerando sus partes positivas y negativas, pues éstas permiten la reflexión, asimilación y transformación de ella para generar una metamorfosis de esos pequeños errores que permitan elevar el nivel de cultura al igual que la reproducción de una verdadera conciencia social.

Es por esto que la educación en esta nueva sociedad del conocimiento se esta enfrentado a muchos retos pues los cambios llevados a cabo en y desde las tecnologías ha traído también una diversidad de cambios radicales en la organización del conocimiento, en los procesos cognitivos del ser humano y en la organización y práctica sociales.

Algunas posturas criticas que plantea Villa (2006) sobre la nueva realidad social que vivimos tiene que ver con:

  • el descenso de la capacidad de concentración el los alumnos, pues la capacidad de escucha ha disminuido con la saturación visual en los medios de comunicación;
  • el exceso de información, que hay sobre cualquier tema en donde es necesario tener la capacidad crítica sobre esta;
  • Saturación de la superficialidad en donde la comunicación se ha desvirtuado llegando a lo trivial;
  • Pasividad y pérdida del espíritu critico, en donde las personas han mostrado una actitud de indiferencia que está originando una perdida del sentido critico personal;
  • y por ultimo menciona la perdida de la capacidad de razonamiento pues se ha caído en la rutina de ser un receptor pasivo de la información sin filtros críticos.

Así pues el nuevo paradigma nos conduce a poner en acción todos los conocimientos, no solo memorizarlos o retenerlos, sino a la aplicación de los mismos, esto implica el desarrollo de nuevas competencias personales y profesionales

Lo que nos lleva a la transformación necesaria y urgente de la educación y que como docentes, es necesario aceptar que al igual que lo han hecho otros sectores sociales, debemos transformar y adaptar nuestras estructuras para adaptarnos a las nuevas exigencias sociales y culturales; rediseñar nuestros objetivos, contenidos, método didácticos y procedimientos de gestión, planificación, orientación y organización escolar.

Pero para poder iniciar con estas transformaciones en cuanto a los procesos educativos es necesario remarcar la importancia que tiene la educación superior como una de las principales claves para el desarrollo de cambio en esta sociedad del conocimiento, pues es a partir de la formación de formadores en donde se puede iniciar un cambio verdadero para beneficio de la sociedad.

¿Pero que a pasado con la educación superior en nuestro país? Durante más de un siglo, la formación de los docentes en México también se ha ido transformando a través de los diversos acontecimientos históricos y de las políticas publicas impuestas por presidentes, secretarios de educación, sindicalistas y profesores.

Y durante la ultima década, los maestros mexicanos han sido objeto de múltiples críticas respecto a su desempeño dentro y fuera del aula, pues los resultados de las pruebas realizadas de ENLACE y PISA en alumnos de las escuelas publicas y privadas de la Educación Básica en a los niveles de pre-primaria, primaria y secundaria, han puesto al descubierto un deficiente grado de conocimientos colocando al gremio magisterial en una posición nada favorable.

El desafío de formar docentes hoy en día reside principalmente en formar docentes capaces de ser críticos y reflexivos, ya que la presencia de la reflexión o deliberación en los sujetos es el sustento de sus creencias y valores, aquellos desde los cuales evaluarán el escenario social en el cual están inmersos, pues es necesario que analicen los porqués, las posibilidades y las limitaciones que se han generado a partir de todos estos cambios, y poder discernir en conciencia la información que es congruente de la que no lo es, para poder generar ideas y opiniones acordes a su realidad.

Si de lo que se trata es de formar personas que estén preparados para los cambios venideros, que se planteen nuevos retos, problemas nuevos y cuestiones nuevas, que sepan pensar por si mismos y que demuestren actitud e iniciativa, es necesario empezar a promover la libertad, pero de pensamiento en donde se rompan paradigmas que limitan el elegir la forma más asertiva de actuar de cada individuo, el hacer conciencia y abrir la mente a los cambios, a dar soluciones que realmente ayuden a transformar la realidad pero para beneficio de todos.

Que implica una transformación radical de lo conocido, salir de la sociedad del egoísmo y el consumismo, que es lo que nos mantienen controlados en esa sociedad de incertidumbre, regresar a la humanización y buscar formar ciudadanos pensantes comprometidos con la sociedad.

Es a partir de esto que se da la necesidad de transdisciplinariedad, de implementar rasgos de distintas disciplinas que ayuden a un nuevo proceso de cambio y de transformación, en el reconocimiento de que el sujeto toma la decisión de formarse como un sujeto transformador, esto implica una gran responsabilidad pues involucra una autoformación iniciando por desaprender para poder visualizar objetivamente la necesidad de cambio que enfrenta la sociedad actual.

Y en este nuevo aprender tenemos que reconocer que lo más importante es enseñar a aprender a vivir; agregándole en conciencia definida como la cualidad o el estado de conocimiento de objetos externos o de algo interno a uno mismo o capacidad para sentir; partiendo de todas las necesidades que se han venido generando y formar vínculos con la realidad, para poderle dar significado a lo que se esta aprendiendo

Identificar nuestra identidad cultural, que como lo define Jaime Fisher (2014), es el sentido de pertenencia a un determinado grupo social y es un criterio para diferenciarse de la otredad colectiva, es lo que nos define como mexicanos, y para poder identificar esta identidad cultural propia hay que examinar las deficiencias, pero también poder ver los puntos potenciales de resurgimiento, que permitan apreciar a una sociedad que ha tenido mucha historia, pero que es a partir de esta que es necesario recuperar nuestras raíces y trascenderlas para el desarrollo de una nación mas consciente.

Y para iniciar en este proceso de formar docentes críticos y reflexivos, habrá que rescatar esa identidad del sujeto, que es con lo que nos diferenciamos y nos reconocemos no sólo como sujetos diversos, sino como culturas distintas, teniendo en cuenta que la identidad es individual y colectiva, y que esta en un proceso continuo, (ARFUCH. 2002. 21) y para esto es impórtate formar conciencia de las potencialidades individuales, de reconocerlas, al tiempo de reconocer la de los demás para en conjunto ayudarse unos con otros en una revalorización del sujeto. Es reconocer la parte humana, en donde cada persona es emociones, pensamiento y valores.

Pues desde que se tiene un libre acceso a la información pero con diferentes formas de interpretarla, se ha generado una desigualdad, en cuanto a los saberes y conocimientos de cada persona, se tiene que tomar en cuenta, la realidad que se esta viviendo, objetivamente y reconocer la diversidad, pues sólo reconociendo al mundo como un lugar complejo y tomando conciencia de esto, es como se podrá construir nuevos conocimientos, dejar viejos paradigmas, y que se reconozca a las personas como individuos necesarios para enriquecer el conocimiento y lograr trasformar la sociedad hacia un futuro en donde no haya fronteras entre las personas.

Edgar Morín (2008), plantea la idea de desarrollar un pensamiento complejo, la cual se refiere a la capacidad de interconectar distintas dimensiones de lo real; se reconoce como un pensamiento que relaciona y complementa. Su objeto y sujeto de estudio es el todo, a través de sus efectos, defectos, dinamismo y estática, reconociendo la interrelación del todo con sus partes y viceversa, dentro de un entramado.

A partir de reconocer la diversidad y la relación que establecemos con los diferentes ámbitos, reconocer nuestra sensibilidad de carácter político, económico, social, resalta la importancia de desarrollar una conciencia para recuperar las relaciones con el medio ambiente construyendo un sujeto consiente que logre restablecer la conexión con lo que nos rodea, esto mencionado como un gran reto; reconocer que es importante la trasformación, la metamorfosis, el reinventarnos, recuperarnos como seres pensantes y sujetos capaces de generar y crear condiciones apropiadas para convivir con el planeta.

Drucker (1969), menciona que esta nueva sociedad del conocimiento, debe considerar empezar a trabajar en equipo, o en colaboración con otros pues menciona que lo importante es saber combinar los conocimientos individuales y los conocimientos especializados para poder crear un valor en conjunto formando organizaciones pluralistas.

Un punto importante que menciona dentro de estas organizaciones es que es necesario que tengan un objetivo en común pues de esta forma los miembros de esta organización entregaran sus esfuerzos en conjunto para lograr el objetivo, siendo una organización de iguales, de asociados, en donde no hay jerarquía.

Una nueva sociedad en donde el trabajo en equipo se vuelve algo esencial para poder sacar adelante el trabajo, con la colaboración y aportación de todos, cada uno considerado como un elemento esencial para el logro de los objetivos. Dicho trabajo exige un aprendizaje continuo, donde se enseñe y se aprenda simultáneamente.

Al ir implementando este tipo de actitudes personales en cuanto a recuperar valores e identidad, por medio de ir formando comunidades de dialogo e intercambio, podemos ir favoreciendo las relaciones interpersonales tan necesarias en el desarrollo integral del sujeto, que potencialmente traerán consigo otros beneficios como el poder generar un pensamiento creativo a partir de la interacción con otros pues es el intercambio de conocimientos e ideas entre personas racionalmente interconectadas lo que ayuda a crear la innovación, que es uno de los puntos cruciales que debe tener un sujeto para poder ir avanzando en la transformación hacia un nuevo paradigma.

Conclusiones

Al entrar a la nueva sociedad del conocimiento nos hemos visto envueltos en un sin numero de cambios constantes que más que crear incertidumbre en la sociedad, nos ha abierto hacia una nueva oportunidad de cambio que tiene que surgir con emergencia, pues con tantas transformaciones y adelantos tecnológicos nos hemos quedado atrás en cuanto al desarrollo de la conciencia humana.

Si bien esta transformación social resulta ser un gran reto, pero que se puede lograr desde una postura de actitud positiva, desde la premisa que siempre se puede iniciar de nuevo, en donde se llegue a recuperar todo lo que hemos perdido con todos estos cambios y avances tecnológicos, rescatando nuestra identidad, no solo como personas también como miembros de una nación, rescatar las relaciones interpersonales, los valores, la comunicación, las costumbres y tradiciones que nos caracterizan como una sociedad rica en diversidad cultural; que desde este reconocimientos de todos estos rasgos podamos resurgir y trascender hacia una nueva conciencia colectiva.

Y para que se dé todo esto se puede decir que para nuestro país, implica grandes retos tanto en lo cultural, como en la evolución de la educación, pues es necesario que tengamos un proceso de adaptación al proceso de modernización, a partir de la incorporación del pensamiento critico y reflexivo, el trabajo colaborativo, la estimulación creativa de la innovación y de un cambio selectivo, económico y cultural, desde la lógica de nuestra propia identidad.

Por esto es importante que los formadores de formadores no se apartar del pensamiento crítico, considerado de gran importancia el desarrollarlo pues este se basa en valores intelectuales que tratan de ir más allá de las impresiones y opiniones particulares, por lo que requiere claridad, exactitud, precisión, evidencia y equidad. Tiene por tanto una vertiente analítica y otra evaluativa.

Aunque emplea la lógica, intenta superar el aspecto formal de esta para poder entender y evaluar los argumentos en su contexto y dotar de herramientas intelectuales para distinguir lo razonable de lo no razonable, lo verdadero de lo falso, gracias a este pensamiento se da la resolución de problemas en al vida cotidiana; pues a partir de allí estaremos formando personas reflexivas ante cualquier situación, dejándolos experimentar, investigar, crear o analizar, para que sean seres racionales e innovadores, pues estos son algunas de las principales características del sujeto que se necesitan para estar a la vanguardia en la nueva sociedad del conocimiento y que el mercado laboral demandan.

Bibliografía consultada

  • ARFUCH, LEONOR. (2002). Identidades, sujetos y subjetividades, Compiladora, autores Leonor Arfuch, Gisela Catanzaro, Paola Di Cori, Mario Pecherry, Regine Robin, Leticia Sabsay, Graciela Silvestr. Buenos Aires. Prometeo Libros.
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Para citar este artículo:

Fatima Atenea Méndez Huerta, (2017). Hacia una visión de educación en la sociedad del conocimiento. Recuperado de Revista Vinculando: http://vinculando.org/articulos/hacia-una-vision-educacion-en-la-sociedad-del-conocimiento.html

Fuente: http://vinculando.org/articulos/hacia-una-vision-educacion-en-la-sociedad-del-conocimiento.html
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Panamá: La educación inicial, el gran reto del 2017

Centro América/Panamá/10 de febrero de 2017/Fuente: laestrella.com

¿Por qué es importante reforzar el aprendizaje pre-escolar? Un vistazo a los desafíos e iniciativas de las instituciones públicas y privadas

A juicio de la especialista en educación temprana, Gloria Bejarano el máximo reto de la educación inicial es crear consciencia sobre su importancia. ‘Si tienes un enfoque educativo acertado, estás creando ciudadanía desde la cuna’, dice.

Según cifras oficiales, solo un 10% del total de niños entre menores de 4 años en Panamá asisten a un centro de orientación infantil.

‘El problema no es que asistan o no a un centro de orientación infantil. El tema es si hay una sociedad enterada y convencida de que a un niño de esta edad hay que entregarle lo mejor’, sostiene Bejarano, directora de Fundación Casa Taller, en entrevista con La Estrella de Panamá .

Se pueden crear buenos ciudadanos desde la cuna. Así describe la especialista lo vital de la educación en la etapa temprana, consciente de que el 2017 fue declarado en nuestro país como: ‘Año de la primera infancia’.

LA RESPUESTA A LA PROBLEMÁTICA

El problema en Panamá es que nos hemos ocupado mucho por la crianza —es decir, la manera cómo atender a un niño— en lugar de darle relevancia a su educación, según Bejarano, quien dirige el Centro de Fomento Educativo de Ciudad del Saber, Fundación Casa Taller.

‘Si durante los primeros tres años hay una carencia, eso va a ser lo que el niño arrastre toda su vida’, dice la especialista.

Otro punto a resolver —además de la conscienciación ciudadana— es la calidad de los centros educativos, según Bejarano.

‘Los centros responsables de la formación de la primera infancia deben cumplir con los estándares de calidad que hay’, apunta.

De hecho, recientemente la Dirección de Protección Social del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), inició una revisión de los Centros de Atención Integral para la Primera Infancia (Caipi) puesto que muchos de estos —anteriormente llamados Centro de Orientación Infantil (COIF)— operaban sin cumplir los requerimientos básicos.

LA LABOR DE CASA TALLER

Como tercer punto para enfrentar el desafío de la educación inicial —más allá de la conscienciación y la calidad de los centros educativos— Bejarano menciona la investigación.

En este nivel se enfoca la fundación que preside. ‘Casa Taller está trabajando en cómo construir conocimiento sobre esta etapa tan importante del desarrollo del niño’, revela la especialista.

En enero de este año se llevó a cabo el IV Curso Internacional de Especialización ‘Construcción de proyectos innovadores para la primera infancia’, dictado por el Instituto Internacional de Educación Infantil de la Universidad Central de Chile. Una iniciativa que realiza cada año Fundación Casa Taller con el apoyo de Unicef.

Por otro lado, en 2016 Casa Taller logró por primera vez reunir a nueve universidades de la región para discutir sobre la también llamada educación parvularia, en el ‘I Encuentro Regional de Universidades: Formación docente para la primera infancia por una educación de calidad’, realizado en el Campus de la Universidad Autónoma de Chiriquí.

‘Las sociedades aún visualizan a los niños y a las niñas solamente como objetos de cuidado y no como personas sujetos de derechos’, publicó Bejarano en una declaración luego del encuentro regional, que firmaron los asistentes.

En ese mismo documento establecen que la formación profesional universitaria para la educación de la primera infancia requiere —entre otros puntos— ‘una perspectiva humanista a partir de la cual se potencie un concepto de niño, niña situado como persona proactiva, creadora, curiosa, lúdica, sensible, con creciente autonomía y en constante construcción de sus aprendizajes’.

ESFUERZOS CONJUNTOS

La magnitud del reto que significa la educación inicial ha llevado a unir esfuerzos públicos y privados.

Así nació en 2009 el Consejo Nacional de Atención Integral (Conaipi), el cual lo integran alrededor de 21 organismos, entre gubernamentales y privados.

Desde aquel año se reúnen periódicamente y tratan temas específicos. Fue en diciembre de 2016 que instituyeron ‘2017, año de la primera infancia’.

‘Lo interesante de esta iniciativa es que la educación en esta etapa sea un tema de estado’, agrega Bejarano. ‘Al declarar el 2017 como el año de la primera infancia, es una buena razón para tener una plataforma de trabajo que se desarrolle a lo largo’.

¿Qué le ofrece el país a los nuevos ciudadanos? Es la pregunta que deben responder no solo autoridades y grupos privados, sino la sociedad completa.

38 MIL NIÑOS

De entre 0 y 4 años viven en el país. Según un reporte de septiembre de 2016 publicado por un diario local, solo el 10% de ellos asistían a Centros de Orientación Infantil (COIF).

2017

AÑO DE LA PRIMERA INFANCIA

En 2016, la Conaipi —un esfuerzo de 21 instituciones público privadas que coordina Mides- lo anunció. Desde 2009 esfuerzos mixtos se unen en pro de los menores.

Fuente: http://laestrella.com.pa/vida-de-hoy/familia/educacion-inicial-gran-reto-2017/23985142

Imagen: laestrella.com.pa/media/news/image/299237_800x600_crop_589a60bb54723.jpg

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