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Mundo: Amazon, sus espías, su explotación, su descaro

Mundo/11-12-2020/Autor(a) y Fuente: surcosdigital.com

Salvajismo 3.0

En los ya famosos Black Friday, las empresas de la “nueva economía” digital multiplican sus ya pingües negocios. Coincidiendo con uno de ellos, Amnistía Internacional emitió un informe en que denuncia la persecución sindical en Amazon, una de las compañías símbolo de uno de los sectores más desregulados y de mayor crecimiento en el planeta.
Daniel Gatti

Unos pocos días antes habían circulado documentos internos de la firma dirigida por Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo según el listado de súper millonarios elaborado regularmente por la revista Forbes, que desnudaban las mismas prácticas.

El informe de AI está centrado en algunos países de Europa y Estados Unidos, pero no es muy difícil deducir que en otras regiones del mundo el panorama debe ser el mismo o peor.

“La forma de actuar en los países investigados muestra una cultura corporativa que puede ser extensible a otros”, dijo al diario barcelonés La Vanguardia Cecilia Denis, integrante de filial de Greenpeace España, y destacó que sindicatos de diferentes naciones de la UE presentaron denuncias contra Amazon por violaciones a la libertad sindical ante la Comisión Europea.

La empresa, dice el informe, “socava los intentos de su personal de sindicarse y negociar colectivamente, incluso a través de una vigilancia exhaustiva” del personal.

Quienes trabajan para ella “están corriendo grandes riesgos en materia de salud y seguridad desde el inicio de la pandemia de la Covid-19, pero su capacidad de denunciar y negociar colectivamente está sometida a presiones por parte del gigante del comercio electrónico minorista”, agrega el documento.

Y recuerda que “el derecho y las normas internacionales de derechos humanos establecen con claridad que todo trabajador o trabajadora tiene derecho a fundar sindicatos y afiliarse a ellos, a tener unas condiciones laborales seguras y a que se respete su derecho a la privacidad”.

Riesgos y alarmas

En sus informes anuales de 2018 y 2019 Amazon consideró a los sindicatos como un factor de riesgo y alentaba a sus cuadros medios a advertir a las direcciones empresariales sobre “cualquier señal de alarma” que diera cuenta de actividades gremiales. Ergo, que delataran a los sindicalistas.

La pandemia de Covid 19 le ha originado a Amazon, como a las otras grandes transnacionales de la economía digital (GoogleAppleFacebookMicrosoft, agrupadas bajo el acrónimo de GAFAM), un crecimiento exponencial de sus ganancias.

Solo entre julio y septiembre sus ingresos acumulados aumentaron en 19 por ciento y sus ganancias en casi 14, mientras su volumen de negocios llegó a poco menos de 228.500 millones de dólares, 18,9 por ciento más que lo facturado en el mismo período de 2019, y su beneficio neto trepó en 31,5 por ciento, a alrededor de 29.000 millones de dólares (escudodigital.com, 30 de octubre de 2020).

La fortuna personal de Bezos ronda hoy los 200.000 millones de dólares, y ha crecido y crecido bajo la Covid 19.

Esos nuevos hombres de negro

Bezos es de esos grandes multimillonarios que proclama que a ellos no se les puede aumentar los impuestos porque “generan riqueza con sus inversiones”.

Dice por ejemplo que gracias a su imperio “ha dado trabajo a muchos miles de trabajadores” y aduce que durante la pandemia contrató a más de 175.000 personas.

Pero en qué condiciones: la precariedad como divisa, en todos los planos, desde el salarial a la protección social.

La publicación digital Motherboard reveló la semana pasada documentación del Centro de Operaciones de Seguridad Global de Amazon que prueba que la empresa contrató a la famosa agencia Pinkerton para espiar a líderes sindicales de sus almacenes en Europarastrear sus movimientos, cuándo, dónde y con quiénes se reúnen, conocer sus estrategias.

También espiaron a organizaciones ecologistas, a grupos de defensa de los derechos humanos, a abogados.

El informe de Motherboard menciona específicamente a Polonia como escenario de esas prácticas, pero la publicación digital española eldiario.es dice que son también habituales en EspañaFranciaReino UnidoItaliaAlemaniaRepública ChecaEslovaquia.

A fines del siglo XIX agentes de Pinkerton actuaron como rompehuelgas, como guardias armados de empresas y en esas funciones reprimieron a trabajadores. Fueron responsables, por ejemplo, de la muerte de una docena de obreros siderúrgicos en 1892 en Estados Unidos.

Los detectives de Pinkerton ya no son aquellos hombres de negro que “trabajaban para la ley” en el Oeste estadounidense y que popularizaron los westerns. Ahora forman parte del grupo Securitas y muchos de ellos son híper formados analistas de datos.

El Centro de Seguridad Global de Amazon está basado en Seattle, sede central de la transnacional, y en él trabajan también ex analistas militares del ejército de Estados Unidos.

En España, dice Motherboard, la empresa tiene abierto un proceso de selección de “antiguos líderes militares” para convertirlos en directores de operaciones de inteligencia que comprenden la infiltración en páginas de Facebook, la investigación a líderes sindicales y el seguimiento a sus contactos, la creación de falsos perfiles en las redes sociales.

Otro bonito ejemplo de lo que algunos investigadores llaman “capitalismo de vigilancia” y del que los GAFAM serían la encarnación por excelencia.

Fuente: http://www.rel-uita.org/

Fuente e Imagen: https://surcosdigital.com/amazon-sus-espias-su-explotacion-su-descaro/

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La era de los algoritmos: ¿Qué son y cómo impactan nuestro día a día?

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Los algoritmos están presentes en nuestro día a día pero, ¿sabemos qué son y cómo funcionan?

La era actual podría llamarse «la era de los algoritmos» porque gobiernan, para bien o para mal, gran parte del mundo. El aprendizaje automático se está convirtiendo rápidamente en parte de todo lo que nos rodea, mejorando muchos productos existentes y permitiendo que se creen nuevos productos y servicios. Es el oxígeno para la generación emergente de tecnología.

Un algoritmo es una secuencia de instrucciones para solucionar un problema de manera automática. Es finito y ejecuta las instrucciones de manera sistemática. Justo debido eso, los algoritmos se han vuelto parte clave del avance tecnológico. El algoritmo tiene una entrada de la instrucción y la salida. Y si se juntan estas instrucciones con inteligencia artificial, las máquinas adquieren la habilidad de aprender y mejorar los algoritmos.

Es una tecnología que se utiliza todos los días en diversos sectores y actividades, desde detectar enfermedades, controlar vuelos o las cuentas bancarias hasta qué publicaciones mostrar en las redes sociales. Debido a su impacto en diversas áreas de nuestras vidas es esencial preguntarse, ¿cómo funcionan? ¿Qué criterios utilizan?

Criterios de los algoritmos: entre el bien y el mal

En la era de los algoritmos, una de las preguntas más recurrentes es: ¿cómo codifican lo que está bien y lo que está mal? Para esto, se necesita influenciar la inteligencia artificial (IA). Un ejemplo es el modelo de IA de imágenes de Google, donde se entrena al algoritmo a identificar fotos. En más detalle, para que el buscador encuentre fotos de perros, por ejemplo, el algoritmo tuvo que ser expuesto a distintas imágenes para aprender de las formas y patrones que se repiten. Tras analizar suficientes, el algoritmo ya sabrá reconocer los patrones que definen lo que es un perro y podrá identificarlo en cualquier otro escenario.

Sin embargo, este proceso de aprendizaje de una inteligencia artificial puede tener resultados y aplicaciones negativas, como el caso de Amazon que utilizó algoritmos para descartar candidatos basándose en los currículums de personal que contrataron en los últimos 10 años. El problema fue que muchas de las personas contratadas fueron hombres, ya que es una industria dominada por ese género. De manera que la inteligencia artificial utilizada para este fin, observó este patrón y terminó aprendiendo que las mujeres “no son buenas candidatas”. Si bien este caso muestra cómo los algoritmos pueden incrementar los sesgos y la discriminación, también sirven para identificar estos mismos prejuicios y sesgos en la sociedad. Por ejemplo, si buscas “estudiante” en Google, los resultados de la búsqueda de imágenes muestra, en su mayoría, caras de personas blancas.

Uso de algoritmos en la evaluación del aprendizaje

La educación tampoco se salva de los algoritmos. Con la pandemia, millones de estudiantes y personal docente se tuvieron que confinar a sus hogares y continuar con las clases en línea independientemente de si tenían la infraestructura adecuada o el conocimiento adecuado para adaptarse al nuevo formato.

Entre los mayores retos de esta modalidad en línea se encuentra la evaluación, por lo que muchos recurrieron al uso de los algoritmos para solucionarlo, como fue el caso de Inglaterra. La Oficina de Regulación de Calificaciones y Exámenes en Inglaterra (Ofqual por sus siglas en inglés) creó un algoritmo para estandarizar las calificaciones para evitar que se inflaran. Esto resultó en un 39 % de estudiantes con notas más bajas, desatando protestas masivas en todo el país para que se revisara el proceso.

Y este no fue el único problema que enfrentó el país ya que tuvo un problema similar para revisar las cualificaciones de nivel avanzado en los que se basan las universidades para admitir a los estudiantes de nuevo ingreso. Estas valoraciones se realizan al final del año y definen si los alumnos entran a la universidad o no. Nuevamente el algoritmo bajó los resultados de muchos estudiantes, haciendo que algunos se quedarán sin acceso a la universidad. En ambos casos, el gobierno canceló los resultados optando por resultados basados en sus exámenes simulados y evaluaciones de maestros. También permitieron que los estudiantes presentaran sus exámenes más adelante en el año.

Lo opuesto pasó en Estados Unidos donde varios alumnos descubrieron que la inteligencia artificial de la plataforma Edgenuity tenía preferencia por ciertas palabras. Al poco tiempo, comenzaron a usar estas palabras en todas sus respuestas y la máquina asumía que cubrían todo el tema y les daba la puntuación máxima.

El problema es que un algoritmo que estandariza o asigna calificaciones no toma en cuenta muchos aspectos importantes de las habilidades de un estudiante, se enfocan más en saber si memorizaron la información, sin comprender si la entendieron o la asimilaron. Aún así, aunque hay un largo camino por recorrer para que estos algoritmos puedan evaluar efectivamente pruebas y exámenes, el uso de esta tecnología, bien enfocada, puede utilizarse en beneficio de la educación. Un ejemplo de ello es el caso de Japón.

¿Cómo usan los algoritmos y la inteligencia artificial en Japón?

La compañía IBM junto con el Consorcio para la renovación de la educación del futuro (CoREF por sus siglas en inglés), buscan transformar el sistema educativo de Japón. Ellos creen que las ciencias cognitivas y el aprendizaje activo y colaborativo mejoran drásticamente la educación.

Ambas compañías desarrollaron el método del rompecabezas constructivo del conocimiento que se trata de dividir a los alumnos en pequeños grupos y ponerlos a considerar múltiples ángulos de un tema. En lugar de tener un plan de estudios estático, el docente debe diseñar lecciones enfocadas en cada estudiante, así como monitorear y proporcionar retroalimentación sobre su actividad y colaborar con otros maestros para continuar mejorando.

Para ser capaces de monitorear efectivamente las interacciones de sus alumnos, IBM desarrolló “Watson discurso a texto” que monitorea la calidad de las pláticas de los estudiantes, mejorando la planificación y retroalimentación del método. Los maestros le enseñan a Watson palabras clave que esperan que surjan durante el ejercicio para poder evaluar qué tanto entendieron los alumnos. Además, Watson registra y transcribe las discusiones de los estudiantes, buscando palabras clave esperadas para que los docentes las revisen más adelante y poder mejorar el algoritmo de la máquina. El propósito de IBM y CoREF es fortalecer la capacidad de independencia y colaboración. Su argumento es que al utilizar algoritmos e inteligencia artificial harán que los docentes se enfoquen más en inspirar creatividad y amor al aprendizaje que memorizar datos para pasar un examen.

Japón también invirtió 227,000 dólares en una prueba piloto para mejorar las habilidades de inglés en 500 aulas. El país obliga a todos los estudiantes de primaria y entre los 12 a 15 años a aprender este idioma pero, debido a la demanda, es complicado encontrar profesores calificados para esa materia. Es por eso que el gobierno decidió integrar robots programados con algoritmos e inteligencia artificial para ayudar a verificar la pronunciación del inglés de cada alumno.

En esta época donde los avances tecnológicos aumentan de manera acelerada, los algoritmos se han convertido en la base de muchas de estas innovaciones. Aunque aún existe un gran desconocimiento en el área de tecnología entre las diferencias entre Inteligencia Artificial, Machine Learning y Deep Learning, en todas están presentes los algoritmos. Estos son los conjuntos de instrucciones que los guían para cumplir sus funciones y es lo que les ayuda a aprender.

Es por eso que se escucha tanto hablar de algoritmos, porque impactan el día a día de todas las personas. Es necesario educar a los alumnos a que comprendan qué son y cómo funcionan para que logren comprender hacia dónde se mueve la tecnología y así poder enfrentar los retos de entrar al mundo laboral rodeado de tecnología. Además, conocer en qué áreas de nuestras vidas se utilizan y sus implicaciones, es parte esencial de nuestra alfabetización digital.

Fuente e Imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/la-era-de-los-algoritmos

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La mercantilización de la educación a manos de Amazon

Es un despropósito que la multinacional Amazon, en vez de tributar los impuestos correspondientes, utilice los recortes educativos que ha contribuido a provocar también con la evasión de impuestos, para incitar a las familias y a los centros educativos a que compren sus productos y así “donarles” una limosna a quienes le sean fieles como consumidores de su marca con la campaña “Un clic para el cole”.

La multinacional Amazon ha lanzado en septiembre de 2020 una campaña de marketing y publicidad denominada «Un clic para el cole», donde promete hacer donaciones de los materiales que le sobran a los colegios que se lo pidan. Con truco. Esta multinacional, que ha provocado el cierre de innumerables comercios y distribuidores de cercanía, y cuya cifra de negocio en 2019 ha sido de más de 79.220 millones de dólares, exige para hacer esa “donación” que se le compre previamente. Y, solo entonces, donará “hasta” el 2,5% del valor de las compras al centro escolar que seleccione quien haya hecho la compra. Lo cual impulsará a que sean las familias de esos centros quienes gasten miles de euros con Amazon, para conseguir las limosnas de la multinacional. Negocio redondo. Marketing y estrategia comercial de manual de primero de carrera.

De hecho, así lo han empezado a demandar los avispados “emprendedores” de algunos centros educativos que, más bien, parecen haberse convertido en comerciales de Amazon. Escriben a las familias para animarlas a comprar en esta multinacional porque así “conseguiremos un buen pellizquito con ayuda de todos”. Por supuesto, les agradecen la colaboración en aumentar la riqueza que ha acumulado Jeff Bezos, el dueño de la multinacional, diciendo: “mil gracias por adelantado y confiando en vuestra colaboración”.

Si ya han comercializado los espacios públicos educativos con las máquinas de productos azucarados, y han colonizado los centros educativos con patrocinadores que imponen sus logotipos y sus materiales “didácticos” comerciales, especialmente ahora con la edutech y las plataformas digitales que acumulan datos de nuestro alumnado, esta última versión para comercializar y convertir en negocio incluso las compras de las familias y los centros educativos introduce un “nuevo valor” en la educación de estos centros: la incitación al consumo (por supuesto, al consumo de su marca) para conseguir donaciones.

En el libro de investigación “En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado”, Jean-Baptiste Malet, su autor, habla de la explotación sin límites de las mujeres y hombres que generan la riqueza de una empresa. Una multinacional rodeada de un incomprensible secreto donde no se puede acceder y quien trabaja en ella no puede hablar de su jornada en la cadena de producción, de sus condiciones de trabajo, cuando la legislación laboral les permite hacerlo.
Amazon no paga casi ningún impuesto a los estados donde opera y la compra en esta multinacional no está sujeta al IVA, explica Malet. Mediante un inteligente montaje financiero, Amazon ejerce una actividad comercial cuyos clientes, almacenes y trabajadores se encuentra físicamente y en su inmensa mayoría en los países en los que opera, pero cuyo cajero está situado en Luxemburgo, un paraíso fiscal.

Estamos entregando así nuestro apoyo a este tipo de empresa que crea “zonas de libre procesamiento” o maquilas del sur, pero trasladadas al norte. Zonas “libres” de sindicatos, de derechos laborales, de tributación fiscal y de protección del medio ambiente. Es uno de los extremos de la explotación capitalista, que con Amazon se está generalizando por todo el mundo, implantando de nuevo las condiciones de semiesclavitud del siglo XIX.

¿Es este el tipo de educación que queremos para nuestros hijos e hijas? La educación es un derecho que la comunidad social está obligada constitucionalmente a garantizar, según el Título I, destinando los impuestos públicos a ello, en vez de a rescatar bancos o las autopistas quebradas. Pero han sido los responsables políticos de las anteriores legislaturas los que decidieron recortar en educación pública más de 9.000 millones de euros y echar a más de 20.000 docentes de la educación. Por eso, algunos centros se ven aguijoneados a entrar en estos miserables chantajes que se inventan los equipos de comerciales de los hiperricos para seguir enriqueciéndose.

Los servicios públicos deben sufragarse con impuestos. No con donaciones. Las donaciones son una decisión voluble del rico de turno que busca o bien publicidad o bien desgravación fiscal y publicidad o bien expandir su marca, desgravarse fiscalmente y publicidad. Pero la educación es un derecho que debe garantizarse todos los días. Que no puede depender de la caridad, del humor o la bondad con la que se levanten los multimillonarios, que han acumulado su riqueza explotando a otros seres humanos. Qué educación estaríamos dando entonces a las futuras generaciones.

Un principio fundamental de la Escuela pública es la equidad. Lo cual significa que todos los centros tienen que tener una asignación de recursos equitativa en función de las necesidades del alumnado y los centros. No buscar enfrentar a los centros y competir entre ellos por conseguir donaciones y contar con mejores materiales que otros, porque se les ha recortado la financiación que deberían tener.

En caso de producirse donaciones, éstas deben ser claramente desinteresadas, tener un carácter centralizado y que los responsables educativos establezcan un reparto en función de los criterios de necesidad y equidad que deben regir la política educativa.

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/11/06/la-mercantilizacion-de-la-educacion-a-manos-de-amazon-2/

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España: Amazon quiere ‘donar’ un porcentaje de sus ventas a centros educativos

Europa/España/05 Noviembre 2020/eldiariolaeducacion.com

  • Inicialmente, la compañía con sede en Luxemburgo, donará el 2,5% de cada compra que se haga. El porcentaje irá bajando a lo largo de los meses hasta el 1% y pasando por el 1,5%. Hasta la fecha, y según la empresa, ya se han apuntado cerca de 5.000 centros educativos en todo el país.

Es muy sencillo. Los centros educativos que estén inscritos en el registro del Ministerio de Educación pueden apuntarse a la iniciativa. Una vez hecho esto, quienes usan Amazon pueden elegir entre la lista de centros que se hayan apuntado para que la compañía dedique un 2,5% de la compra en cuestión a un ‘crédito virtual’ que, en su momento, los centros podrán cambiar por material comprado en la propia empresa.

El porcentaje de ‘crédito virtual’, como denomina la compañía con sede en Luxemburgo a las donaciones a centros educativos, va cambiando a lo largo del tiempo, como se recoge en la información sobre los términos que la compañía publicita en la web de la iniciativa: «Un porcentaje equivalente al 2,5% del valor de la/s Compra/s Elegible/s hasta el 20 de diciembre de 2020, al 1,5 % del 23 de diciembre al 20 de enero de 2021 y al 1% del 21 de enero de 2021 al 21 de marzo de 2021».

La campaña en cuestión no ha pasado desapercibida en redes sociales:

 

 

Fuentes de la compañía informan que en ningún caso pretenden que esta iniciativa sea una campaña comercial ni para aumentar la presencia de Amazon en centros educativos. Tampoco pretenden hacer una campaña de captación de nuevos clientes que, en última instancia, son quienes realizan las compras y deciden qué centros recibirán el ‘crédito’ canjeable por productos.

Entidades como EscolesCoop, la federación que reúne la mayor parte de escuelas cooperativas de Cataluña, lanzó un comunicado hace unos días criticando la iniciativa de la multinacionald de logística, asegurando que lo que pretende es conseguir convertir la escuela en su clienta para la compra de material escolar y, por otro lado, que la escuela haga publicidad gratuita de Amazon entre sus familias.

Los centros que se adhieran a la inciativa tendrán hasta el 23 de mayo ede 2021 para canjear el ‘crédito virtual’ por aquellos productos que decida Amazon (y que pueden cambiar en cualquier momento).

Si un centro no está adherido a la inciativa pero sí ha recibido donaciones, el total de esas donaciones será repartido a partes iguales entre el resto de centros educativos que sí estén dentro de los participantes. Eso sí, antes, la compañía se pondrá en contacto con el colegio o instituto en cuestión para informarle de que puede adherirse a la inciativa. Desde la compañía también quieren aclarar que los contactos se harán únicamente con centros que hayan recibido esta donación pero no se hayan adherido a ella, para hacerles conscientes del hecho. Los que no hayan acumulado crédito y no se hayan sumado no recibirán la llamada de la empresa.

Fuente e imagen tomadas de: https://eldiariodelaeducacion.com/2020/10/30/amazon-quiere-donar-un-porcentaje-de-sus-ventas-a-centros-educativos/

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El Área de Educación de IU denuncia el “despropósito” y la “mercantilización de la educación” que practica Amazon a través de una campaña de supuestas ‘donaciones’

Por: Tercera Información

Advierte de que esta práctica se suma a “la grave situación de comercialización de los espacios públicos educativos que se está produciendo como, por ejemplo, las máquinas de productos azucarados y la colonización de los centros educativos con patrocinadores que imponen sus logotipos y sus materiales ‘didácticos’ comerciales».

El Área Federal de Educación de Izquierda Unida considera un “despropósito” que la multinacional Amazon se aproveche de los recortes educativos que ha contribuido a provocar y, en vez de tributar los impuestos correspondientes, incite a las familias y a los centros educativos a que compren sus productos a cambio de hacer pequeñas ‘donaciones’ a quienes garanticen que serán fieles consumidores de su marca.

Amazon lanzó a finales de septiembre la campaña de marketing y publicidad denominada ‘Un clic para el cole’, donde promete hacer donaciones de los materiales que le sobran a los colegios que se lo pidan. “Con truco -señalan desde el Área de Educación-; con unas prácticas de venta que han provocado el cierre de innumerables comercios y distribuidores de cercanía, esta multinacional que en 2019 alcanzó unas cifras de negocio cercanas a los 80.000 millones de dólares exige que para hacer esa ‘donación’ se le compre previamente. Solo entonces donará ‘hasta’ (sin más detalles) el 2,5% del valor de las compras al centro escolar que seleccione quien realizó la compra”.

Esta práctica busca impulsar que sean las familias del alumnado perteneciente a esos centros quienes coordinen el gasto de miles de euros con Amazon “para conseguir unas ‘limosnas’ de la multinacional. Negocio redondo. Marketing y estrategia comercial de manual”.

Para el Área de Educación de Izquierda Unida, “si se producen donaciones, deben de ser claramente desinteresadas, tener un carácter centralizado y que sean los propios responsables educativos quienes establezcan un reparto en función de los criterios de necesidad y equidad que deben regir la política educativa”.

Advierten de que esta práctica que denuncian ahora se suma a “la grave situación de comercialización de los espacios públicos educativos que se está produciendo. Ahí están, por ejemplo, las máquinas de productos azucarados y la colonización de los centros educativos con patrocinadores que imponen sus logotipos y sus materiales ‘didácticos’ comerciales. Esto se ve ahora de manera especial con la ‘edutech’ y las plataformas digitales que acumulan datos de nuestro alumnado”.

“No obstante -resaltan- esta última versión para comercializar y convertir en negocio incluso las compras de las familias y los centros educativos introduce un ‘nuevo valor’ en la educación de estos centros: la incitación al consumo de una marca determinada para conseguir donaciones”.

Como han puesto en evidencia distintos estudios y trabajos de investigación, Amazon apenas paga impuestos en los Estados donde opera y el sistema la compra en esta multinacional no está sujeta al IVA, tal y como acredita, por ejemplo, Jean-Baptiste Malet en su libro ‘En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado’.

Mediante un inteligente montaje financiero, Amazon ejerce una actividad comercial cuyos clientes, almacenes y trabajadores se encuentra físicamente y en su inmensa mayoría en los países en los que opera, pero cuyo cajero está situado en Luxemburgo, un paraíso fiscal.

El Área de Educación de Izquierda Unida denuncia que “de esta manera se respalda las prácticas de este tipo de empresas que crean ‘zonas de libre procesamiento’ o maquilas del sur, pero trasladadas al norte. Se convierten en zonas ‘libres’ de sindicatos, de derechos laborales, de tributación fiscal y de protección del medio ambiente”.

Izquierda Unida defiende que la educación “es un derecho que debe garantizarse todos los días. No puede depender de la caridad, del humor o la bondad con la que se levanten particulares multimillonarios o empresas. Los servicios públicos deben sufragarse con impuestos y no deben depender de donaciones de quienes buscan publicidad, expandir su marca o aumentar sus beneficios fiscales”.

Recuerda que “un principio fundamental de la Escuela Pública es la equidad. Esto significa que todos los centros deben tener una asignación de recursos equitativa en función de las necesidades del alumnado y de las características del propio centro. No es de recibo que nadie haga a estos centros enfrentase y competir entre ellos para conseguir donaciones y contar con más materiales que otros porque se les ha recortado la financiación que necesitan”.

Fuente e Imagen: https://www.tercerainformacion.es/articulo/actualidad/19/10/2020/el-area-de-educacion-de-iu-denuncia-el-desproposito-y-la-mercantilizacion-de-la-educacion-que-practica-amazon-a-traves-de-una-campana-de-supuestas-donacion/

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Slavoj Zizek: el futuro digital de Schmidt-Cuomo es una autopista hacia Matrix

Por: Slavoj Zizek

Las funciones básicas del estado de Nueva York pronto podrían «reinventarse» bajo la alianza del gobernador Andrew Cuomo y la personificación de Big Tech. ¿Es este el campo de pruebas para un futuro distópico «sin contacto»?

Puede parecer que la opción básica que tenemos para hacer frente a la pandemia es la del camino de Trump (retorno a la actividad económica en condiciones de libertad de mercado y rentabilidad, incluso si esto significa miles de muertes más) y lo que nuestros medios denuncian como a la manera china (control estatal digitalizado total de individuos).

Sin embargo, en los Estados Unidos, el gobernador de Nueva York Andrew Cuomo y el ex CEO de Google Eric Schmidt propagan una tercera opción, con Michael Bloomberg más Bill y Melinda Gates en el fondo: Naomi Klein de Intercept calificó esta opción como una «Screen New Deal». Promete seguridad contra las infecciones y al mismo tiempo mantiene todas las libertades personales que los liberales cuidan, pero ¿tiene la oportunidad de trabajar?

Cuomo y Schmidt anunciaron un proyecto para «reimaginar la realidad post-Covid del estado de Nueva York, con énfasis en la integración permanente de la tecnología en todos los aspectos de la vida cívica». Desde el punto de vista de Klein, esto conducirá a un «futuro permanente – y altamente rentable – sin contacto», en el que no hay efectivo y no es necesario salir de la casa para gastarlo. Todos los servicios y productos posibles se solicitan en línea, entregados por drones, «y luego se ‘comparten’ en una plataforma mediada». Y hacer que este futuro avance sería las masas explotadas de «trabajadores anónimos escondidos en almacenes, centros de datos, fábricas de moderación de contenido, talleres electrónicos, minas de litio, granjas industriales, plantas de procesamiento de carne y cárceles».En una de sus meditaciones sobre la muerte, el comediante Anthony Jeselnik dice sobre su abuela: “Pensamos que murió feliz mientras dormía. Pero la autopsia reveló una verdad horrible: ella murió durante la autopsia «. Este es el problema con la autopsia de Schmidt de nuestra situación: su autopsia y sus implicaciones hacen que nuestra situación sea mucho más catastrófica de lo que es.

Hay dos características clave que inmediatamente llaman la atención en esta descripción.

Primero, es la paradoja de que aquellos privilegiados que pueden permitirse el lujo de vivir en el espacio sin contacto también son los más controlados: toda su vida es transparente para el verdadero asiento del poder, el Big Tech y el gobierno se combinan. Si las redes que son el alma de nuestra existencia realmente están en manos de compañías privadas como Google, Amazon y Apple, compañías que, fusionadas con las agencias de seguridad del estado, tendrán la capacidad de censurar y manipular los datos disponibles para nosotros o incluso para desconectarnos del espacio público? Recuerde que Schmidt y Cuomo exigen inmensas inversiones públicas en estas empresas: ¿el público no debería poseerlas y controlarlas? En resumen, como propone Klein, ¿no deberían transformarse en servicios públicos sin fines de lucro? Sin un movimiento similar,

En segundo lugar, el Screen New Deal interviene en la lucha de clases en un punto muy preciso. La crisis viral nos hizo plenamente conscientes del papel crucial de lo que David Harvey llamó la «nueva clase trabajadora»: cuidadores en todas sus formas, desde enfermeras hasta aquellos que entregan alimentos y otros paquetes, vacían nuestros contenedores de basura, etc. Para aquellos de nosotros que pudimos aislarnos, ellos continuaron siendo nuestro contacto principal con otros en su forma corporal, un fuente de ayuda pero también de posible contagio. The Screen New Deal es un plan para minimizar el papel visible de esta clase de cuidador que debe permanecer no aislado, en gran parte desprotegido, exponiéndose al peligro viral para que nosotros, los privilegiados, podamos sobrevivir con seguridad, algunos sueñan que los robots lo harán incluso cuidar a los viejos y hacerles compañía … Pero estos cuidadores invisibles pueden contraatacar, exigiendo una mejor protección: en la industria del envasado de carne en los EE. UU., miles de trabajadores ya contrataron a Covid y murieron docenas, y están sucediendo cosas similares. en Alemania. Nuevas formas de lucha de clases explotarán aquí.

Al final del Screen New Deal, si llevamos este proyecto a su conclusión hiperbólica, existe la idea de un cerebro conectado, de nuestros cerebros compartiendo directamente experiencias en una Singularidad, una autoconciencia colectiva divina. Elon Musk, otro genio de la tecnología percibido de nuestro tiempo, dijo recientemente que cree que el lenguaje humano quedaría obsoleto dentro de 10 años, y si algunos aún lo usarían, sería «por razones sentimentales». Siendo el jefe de Neuralink, dijo que planea conectar un dispositivo al cerebro humano dentro de los 12 meses.

En Chile, durante las protestas que estallaron en octubre de 2019, uno de los graffitis en las paredes dijo: «Otro fin del mundo es posible». Esta debería ser nuestra respuesta al Screen New Deal: sí, nuestro viejo mundo ha llegado a su fin, pero un futuro sin contacto no es la única opción, es posible otro fin del mundo.¿Esta visión, cuando se fusionó con el futuro confinado en casa extrapolado por Klein de las ambiciones de los simbiontes Big Tech de Cuomo, no recuerda la situación de los humanos en ‘The Matrix’? Protegidos, físicamente aislados y sin palabras en nuestras burbujas aisladas, estaremos espiritualmente unidos más que nunca, mientras nuestros señores de alta tecnología se benefician y una masa multimillonaria de humanos invisibles trabaja en la carpintería, una visión de pesadilla si alguna vez hubo una. .

Fuente e Imagen: https://www.rt.com/op-ed/488650-slavoj-zizek-schmidt-cuomo-matrix/

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Coronavirus: ¿Covid-19 acelerará el uso de robots para reemplazar a los trabajadores humanos?

Mundo/19-04-2020/Autor(a): Zoe Thomas/Fuente: www.bbc.com

A medida que una pandemia se apodera del mundo, una persona podría ser perdonada si se hubiera olvidado de otra amenaza para la forma de vida de la humanidad: el surgimiento de los robots.

Para bien o para mal, los robots reemplazarán a muchos humanos en sus trabajos, dicen los analistas, y el brote de coronavirus está acelerando el proceso.

«La gente suele decir que quiere un elemento humano para sus interacciones, pero Covid-19 ha cambiado eso», dice Martin Ford, un futurista que ha escrito sobre las formas en que los robots se integrarán en la economía en las próximas décadas.

«[Covid-19] va a cambiar las preferencias del consumidor y realmente abrirá nuevas oportunidades para la automatización».

Las empresas grandes y pequeñas están ampliando la forma en que usan robots para aumentar el distanciamiento social y reducir la cantidad de personal que tiene que venir físicamente al trabajo. Los robots también se están utilizando para realizar roles que los trabajadores no pueden hacer en casa.

Walmart, el minorista más grande de Estados Unidos, está utilizando robots para fregar sus pisos.

Los robots en Corea del Sur se han utilizado para medir temperaturas y distribuir desinfectantes para manos.

Con los expertos en salud advirtiendo que algunas medidas de distanciamiento social pueden ser necesarias hasta 2021, los trabajadores robotizados pueden tener una mayor demanda.

robots de limpieza en el pasillo de un hospitalCopyright de la imagenUVD-ROBOTS
Image captionUVD-Robots, que fabrica robots de limpieza para hospitales, ha recibido cientos de nuevos pedidos desde que estalló Covid-19

Trae los robots limpiadores

Las empresas que fabrican productos de limpieza y desinfección han visto crecer la demanda.

UVD Robots, la fabricación danesa de robots de desinfección con luz ultravioleta, envió cientos de sus máquinas a hospitales en China y Europa.

Las tiendas de comestibles y los restaurantes que ofrecen comida para llevar también usan estas máquinas.

Los expertos dicen que a medida que se reabran más empresas, podemos esperar ver una mayor adopción de esta tecnología; es posible que vean robots limpiando sus escuelas u oficinas.

«Los clientes ahora se preocupan más por su seguridad y la seguridad y salud de los trabajadores», dice Blake Morgan, autor de The Customer of the Future.

«Los movimientos hacia la automatización pueden mantenerlos a todos más saludables y los clientes recompensarán a las empresas que hagan esto».

Todavía hay limitaciones. La Sra. Morgan señala que los pagos automáticos en los supermercados deberían reducir las interacciones humanas, pero debido a que muchos sistemas no funcionan bien o se rompen fácilmente, los clientes los evitan y acuden a los cajeros humanos.

Ayuda con el distanciamiento social.

El servicio de alimentos es otra área donde es probable que aumente el uso de robots debido a problemas de salud.

Las cadenas de comida rápida como McDonald’s han estado probando robots como cocineros y servidores.

En los almacenes, como los operados por Amazon y Walmart, los robots ya se usaban para mejorar la eficiencia. El brote de Covid-19 tiene a ambas compañías que buscan aumentar el uso de robots para clasificar, enviar y empacar.

Los robots Kiva mueven estanterías de mercancías alrededor de un almacén de AmazonCopyright de la imagenAFP
Image captionAmazon ya usa miles de estos robots para transportar productos en sus almacenes.

Esto puede reducir la cantidad de quejas de los trabajadores del almacén que dicen que no pueden distanciarse socialmente de sus colegas en las condiciones actuales. Pero, según los expertos en tecnología, algunos de ellos quedarían sin trabajo.

Una vez que una empresa ha invertido en reemplazar a un trabajador con un robot, es poco probable que la empresa vuelva a contratar para ese papel. Los robots son más caros de crear e integrar en las empresas, pero una vez que están en funcionamiento, los robots suelen ser más baratos que los trabajadores humanos.

Según el futurista Martin Ford, el uso de robots en el mundo posterior a Covid-19 también presenta algunas ventajas de marketing.

«La gente preferirá ir a un lugar que tenga menos trabajadores y más máquinas porque sienten que pueden reducir el riesgo general», explica.

IA que es tan real como los humanos

¿Qué pasa con los roles de servicio donde se necesita una persona para ofrecer una lección o pauta?

Se está desarrollando inteligencia artificial que puede reemplazar a tutores escolares, entrenadores y asesores financieros.

Las grandes empresas tecnológicas están ampliando el uso de la inteligencia artificial. Tanto Facebook como Google confían en AI para eliminar publicaciones más inapropiadas ya que los moderadores de contenido humano de las compañías no pueden revisar ciertas cosas desde casa.

Los escépticos de los robots habían creído que los humanos tendrían una ventaja en esos trabajos. Eso podría estar cambiando a medida que los bloqueos han hecho que los humanos se sientan más cómodos con la idea de conectarse de forma remota. El instructor o asesor en la pantalla no necesita ser una persona real, solo necesita pensar y actuar como tal.

Un informe de 2017 de los consultores mundiales McKinsey predijo que un tercio de los trabajadores en los EE. UU. Sería reemplazado por automatización y robots para 2030. Pero eventos como las pandemias tienen el potencial de cambiar todos los plazos y los expertos dicen que depende de los humanos decidir cómo quieren para integrar esta tecnología en el mundo.

Fuente e Imagen: https://www.bbc.com/news/technology-52340651

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