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Colombia: Proyecto de educación superior gratuita para personas en condición de discapacidad avanza en el Congreso

Por:  Lizeth García Bejarano/rcnradio.com

Busca la exención del valor de la matrícula y que las instituciones destinen mínimo el 3% de sus cupos para esa población

La Comisión Primera de la Cámara de Representantes aprobó por unanimidad en primer debate el proyecto de ley, con el que se promueve el acceso a la educación superior pública gratuita a las personas en condiciones de discapacidad.

La representante Adriana Magally Matiz, coautora y coordinadora ponente de la iniciativa, indicó que el proyecto busca otorgar beneficios a las personas con discapacidad.

El primer aspecto es la gratuidad para lograr el ingreso a la educación técnica y a la educación superior pública, evitando esas barreras económicas que hoy tiene esta población. Pero, además fomentando la educación inclusiva”, dijo.

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En ese sentido, explicó que el articulado propone la exención del valor de la matrícula para la población en condiciones de discapacidad que ingresa a una universidad en las modalidades técnica profesional, tecnológica y superior pública; además de regular que las instituciones de educación superior deben asignar, reservar y destinar mínimo el 3% del total de los cupos ofertados en cada una de las carreras o programas para las personas con discapacidad.

“Aquí se hace necesario recordar el panorama de las personas con discapacidad en nuestro país. En el año 2020 el Dane llevó a cabo un estudio que denominó “panorama general de la discapacidad en Colombia” y dentro de ese estudio se pudo determinar que actualmente en nuestro país existen 3.134.000 personas con dificultades para realizar actividades básicas diarias», dijo.

Agregó que «de esas personas, 1.700.000son personas que tienen dificultad en los niveles 1 y 2».

“Las estadísticas nos muestran que las personas tienen poco acceso a la educación superior pública y cuando hablamos de temas de posgrado, casi que es imperceptible que estas personas tengan ese derecho”, sostuvo.

Cabe mencionar que la iniciativa le restan tres debates en el Congreso para ser Ley de la República.

https://www.rcnradio.com/politica/proyecto-de-educacion-superior-gratuita-para-personas-en-condicion-de-discapacidad-avanza

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Mercedes Viola: “Para transformar la práctica en el aula, tenemos que hacer una transformación cultural”

Por Fiorella Buzeta Carminatti /diaria.com.uy

Directora de la organización civil ProEdu.

Todo empezó con la fuerza del instinto maternal y luego se transformó en algo más abarcativo. ProEdu es un equipo pedagógico que se dedica a apoyar la inclusión de los niños, niñas y jóvenes en situación de discapacidad “en todos los niveles de la enseñanza”. Para conocer un poco mejor el proyecto, conversamos con Mercedes Viola, directora de la organización civil.

¿Por qué se creó ProEdu?

Al principio fue por una necesidad personal, porque mi hija nació con síndrome de Down. Además, yo estaba en el área de la educación; queríamos que Magda fuera a la misma escuela que sus hermanos y vimos que estaba difícil. Entonces tuve la necesidad de formarme para apoyar la inclusión. A partir de eso, con otro grupo de madres vimos que había muchas familias que se enfrentaban a las mismas barreras al momento de enviar a sus hijos a la escuela y decidimos armar ProEdu. En 2015 el foco era apoyar a las familias, sobre todo en el momento de llevar a sus hijos a la escuela. Previamente, yo lo hacía de modo informal, y el lanzamiento formal fue cuando Magda ya tenía 15 años. Me vengo formando desde que nació ella; me formé en educación inclusiva estudiando, tomando cursos y generando redes a nivel nacional, regional y global, para aprender qué se está haciendo en otros lugares. Al momento de escolarizar a tus hijos, te encontrás con un montón de barreras y los familiares no estamos preparados para argumentar porqué estamos convencidos de ciertas cosas. Porque mucha gente te quiere convencer de que lo mejor es que vaya a la especial u otro tipo de cosas.

¿Entonces el foco de ProEdu sería la inclusión en la escuela común?

Si, exactamente eso. Tratamos de promover el derecho que tienen todos los niños y niñas de ir a una escuela regular y no a la escuela especial, que genera un modelo de segregación. Las barreras más grandes que vemos es que los docentes nos dicen que no están preparados. Por eso, nos dedicamos a formar y a trabajar con las instituciones educativas y con los docentes en el proceso de formarse e irse transformando en culturas realmente inclusivas. A partir de eso, pertenecemos al grupo de trabajo de educación inclusiva, que es un grupo que nuclea organizaciones de personas con discapacidad o familiares de personas con discapacidad y organizaciones de Derechos Humanos, y desde ahí es un lugar más de incidencia política. También somos parte de una comisión de continuidad educativa del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), que nuclea a todos los subsistemas y también incluye al Programa Nacional de Discapacidad (Pronadis); nosotros participamos como sociedad civil.

En Uruguay, el 5,6% de los niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años se encuentra en situación de discapacidad (auditiva, física, intelectual o visual). De los 21 mil niños y niñas con discapacidad de entre 6 y 12 años, el 13% asiste a escuelas especiales —el 12% a escuelas del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) y un 1% a colegios privados—, un 85% concurre a escuelas regulares, mientras que un 2% no asiste a ningún centro de enseñanza, según datos del censo de 2011.

¿Cuál es el rol de esa comisión?

Es un espacio para interactuar entre todos los subsistemas: Pronadis, INEFOP (Instituto Nacional de Empleo y Formación) y otras instituciones; junto a todos ellos estuvimos trabajando en el Protocolo de Actuación para la Inclusión. A su vez, pertenecemos a la Red Regional para la Educación Inclusiva que son de todos los países de la región y a Inclusión International como parte del sistema global. Esto sirve no sólo para tener un respaldo institucional sino también para compartir prácticas, intercambiar información y opiniones en la práctica.

¿Cómo viene funcionando esto en la realidad?

Por un lado, hemos avanzado mucho a nivel de discurso en relación con las respuestas a la pregunta: ¿qué quiere decir educación inclusiva? A pesar de que todavía hay mucha gente que cuando habla de educación inclusiva mantiene un paradigma de integración más que de inclusión. Porque estamos de acuerdo en que la inclusión significa la adecuación del sistema educativo, de la currícula y de la evaluación para que sea buena para todos y no que el niño o el joven se tenga que adecuar a lo que tengo.

O sea, a nivel de discurso se avanzó mucho y hay gente que habla desde modelo social o el paradigma de los DDHH pero a nivel de práctica no sé si no hay un pequeño retroceso porque nos encontramos ahora con muchos casos de niños en edad inicial que ya les están poniendo barreras cuando antes era como más inclusiva naturalmente la educación inicial. Ahora vemos que dicen “no puede venir el horario completo, tiene que venir con un asistente, que vaya y haga una escolaridad compartida” y estamos recibiendo situaciones de familias que nos llaman,que son casos muy tristes y familias que están peleándola mucho y la pregunta es: ¿si eso pasa en inicial qué va a pasar en primaria y secundaria?

Inclusión

Ana Verocai, titular de la Dirección Sectorial de Integración Educativa de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), expresó que la universalización del acceso a la educación media requiere el diseño de escenarios que aseguren la inclusión educativa y la continuidad. “Es importante la adaptabilidad, la disponibilidad y la accesibilidad de la oferta educativa a nivel de cada territorio entendiendo a estos tres elementos como claves para la inclusión”, señala.

¿Cómo procede ProEdu en esos casos?

Como dije, no trabajamos solos, trabajamos en red y con asociaciones, por ejemplo con la Asociación Down. Lo primero que hacemos es apoyar a la familia en cómo seguir sosteniendo los derechos de su hijo o hija. Y en los casos que corresponda, vamos a hablar a las escuelas, a los centros CAIF o a donde sea.

Si no se soluciona, los acompañamos a los lugares donde reclamar, aunque tampoco es algo que esté protocolizado. No hay un protocolo claro de a dónde ir: podés ir a Inspección o a la Institución Nacional de Derechos Humanos. Algunos lo han hecho, pero no sabemos cómo termina; estamos justo conversando con la Institución para saber qué pasa después de que se plantea un caso.

Igual ese debería ser siempre el último recurso, porque lo primero es tratar de que se incluya naturalmente. Ahora, desde ProEdu, estamos haciendo capacitaciones sobre el tema en todo el país, con un fondo de la ANII y con el apoyo Plan Ceibal. Capacitamos docentes en un taller sobre qué es la educación inclusiva, también hablamos sobre qué es el Derecho, la ética y en particular la ética de un educador. Luego, en un curso onlinesobre la plataforma Ceibal, hicimos un diseño universal para que el docente tenga una herramienta y la pueda aplicar en el aula. También queremos empezar talleres con las autoridades de las instituciones educativas.

¿La resistencia es mayor en la dirección de las escuelas o entre los propios docentes?

Yo creo que los docentes están preparados, hay barreras reales: a veces faltan recursos o los grupos son muy numerosos. Entonces, el problema no es el niño en situación de discapacidad que ingresa sino que tenés un grupo de 35 alumnos.

Si tenés que reclamar algo no es “sacame la inclusión” sino que querés un grupo más pequeño o un asistente de aula, pero no que ese niño venga con un asistente porque yo tengo un grupo de 35. Siempre el foco termina en el niño, niña o adolescente con discapacidad cuando en realidad el problema es que el grupo es numeroso.

Red Mandela

ANEP cuenta con proyectos de cooperación internacional que están en fase de implementación relacionados a las guías de UNESCO de 2017, que brindan herramientas para abordar la diversidad y las situaciones de discapacidad.

Otro proyecto, según Verocai, es extender la Red Mandela de UNICEF “que se está dando en educación inicial y primaria, hacia la educación media”. La Red de Escuelas Inclusivas Mandela lleva adelante estrategias de educación inclusiva desde el año 2014 y su objetivo es concientizar que la educación inclusiva es posible y promover sus aprendizajes para que otras escuelas inicien el mismo proceso y se integren a la Red.

¿Este proyecto de capacitar a la directiva quién lo apoya?

Estamos buscando recursos para llevarlo adelante. En verdad, es un proyecto que tenemos hace mucho tiempo pero estamos viendo cómo canalizarlo en base a las guías de UNESCO del profesor Mel Ainscow (de la universidad de Manchester) que nos va a apoyar en el diseño de este proyecto y que brinda conceptos sobre cómo transformar las culturas de las instituciones educativas. Para transformar la práctica en el aula, tenemos que hacer una transformación cultural. La transformación de la cultura te pone indicadores; por ejemplo: ¿se sienten todos/as los/as niños/as bienvenidos?; ¿por qué?

Lo legal no es mi fuerte pero sirve porque se sabe que existe y se ha llevado a diferentes escuelas. Pero la realidad es que, a pesar de los esfuerzos, nosotros hicimos un formulario el año pasado junto con el grupo de trabajo, la asociación Down y la FAU (Federáción de Autismo del Uruguay) para relevar datos de las experiencias. El 50% de los casos que han manifestado rechazos de ingresos a las escuelas son por casos de discapacidad.

¿A dónde van estos niños y niñas que son rechazados?

Muchas veces terminan en educación especial, en educación compartida y si no, a veces, hay niños de 3 años que están haciendo medio horario y la otra mitad del tiempo están con la familia en sus casas. Hace unos días, en un curso, nos encontramos con una mamá que tiene una hija de 13 años (es decir que hace años que viene en esto). Está sola y la tiene que llevar y traer a todos lados porque tiene una discapacidad motriz. Es terrible cómo la sociedad no se da cuenta de todo lo que pasa ese niño o ese joven, todo lo que pasa una familia y cuáles son las barreras que tiene que enfrentar. En vez de allanar el camino, son las personas a las que les ponemos más trabas y se la complicamos más. Porque hasta eso de tener una escolaridad compartida: ¿qué niño se puede incluir si está dos días acá y tres días allá? Imagínate, medio horario acá y medio allá y las familias moviéndose en el medio de todo eso.

Lo que sucede con la escuela compartida es que además el niño no tiene ninguna continuidad, no tiene un lugar de pertenencia del aprendizaje. No es lo mejor para ellos.

Algunas investigaciones argumentan que lo mejor para el niño o niña con discapacidad y para el resto de los niños es una educación inclusiva. Inclusiva de verdad. No es que simplemente lo tengo y está ahí en un rincón, sino que el docente que sabe trabajar con la diversidad es un mejor docente para todos. Para poder trabajar bien en inclusión tiene que ser un docente que sea rico en estrategias, que trabaje de manera colaborativa, sabiendo qué es lo mejor para cualquier niño.

En 2019, 1.137 estudiantes en situación de discapacidad migraron de la educación inicial hacia otras propuestas. Un 30% de estudiantes que egresan de educación especial se inscriben en la educación media de ANEP y un 70% eligen otras propuestas de continuidad educativa.

¿Y cuáles son los apoyos diferentes que se precisan en el aula para un niño o niña con discapacidad?

Nosotros trabajamos desde la idea que educación inclusiva significa educación para todos. Después hay apoyos que debes hacer, por ejemplo si es un niño con TEA (Trastorno del Espectro Autista) pero es algo a contra horario.

Otra cosa es si necesita cierta asistencia en el aula para cosas puntuales (eso ya tendría que ser de la dinámica de la institución educativa). Sucede que te piden un asistente personal en el aula y 1) Te lo piden muchas veces porque está creado el Sistema de Cuidados, aunque ese no sea su fin, porque no están formados como asistentes pedagógicos y 2) yo siempre digo que el asistente pedagógico debe estar creado para el docente y que este pueda ser apoyado para trabajar con todos pero no generarle al niño una dependencia de una persona.

Si lo necesita para ir al baño en un momento dado está bien, o en alguna situación particular, que haya momentos que por su discapacidad le cuesten más. También puede ser que el medio le resulte agresivo y necesite una contención. Allí está bien, pero después tenés que apuntar a que ese niño llegue a la autonomía. Por ejemplo, en discapacidad intelectual se trabaja mucho en adelantar los temas y generalmente esos niños tienen apoyo a contra horario, entonces con la psicopedagoga de apoyo puede trabajar los temas de las materias que van a dar y así cuando va a clase tiene el tema más digerido.

Instituciones

La Dirección Sectorial de Integración Educativa se creó en 2015. Tiene tres áreas de política educativa: 1) El sistema de protección de trayectorias educativas; 2) la inclusión educativa; 3) la ampliación del tiempo educativo.

ANEP cuenta con una mesa de trabajo interinstitucional integrada por cuatro subsistemas: educación inicial y primaria; educación técnico profesional; educación secundaria y formación en educación. Se trabaja con las áreas que están relacionadas con educación inclusiva, como la Dirección Sectorial de Jóvenes y Adultos, la Dirección de Derechos Humanos y la Dirección Sectorial de Integración Educativa de Codicen. El objetivo de la mesa es la continuidad educativa y llegar a acuerdos conceptuales sobre cómo trabajar la inclusión educativa.

Fuente: https://ladiaria.com.uy/articulo/2019/6/mercedes-viola-para-transformar-la-practica-en-el-aula-tenemos-que-hacer-una-transformacion-cultural/?_ga=2.82689622.1990768589.1562264765-90676065.1558396076

Imagen tomada de: http://fiis.org/wp-content/uploads/2016/10/Mercedes-Viola.jpg

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Silvana Corso: “Cuando el barrio nos toma el aula, tenemos que darle sentido a ir a la escuela”

La docente dirige una escuela media en Argentina que es referencia en inclusión social y trabajo con discapacidad.

Silvana Corso busca con su trabajo “ganarle al barrio”. La docente argentina es la directora de una escuela media argentina (equivalente al liceo uruguayo) ubicada en el límite entre la provincia y la ciudad de Buenos Aires, una zona de alta vulnerabilidad económica y social. “Eso significa que trabajamos con alumnos que están judicializados o tienen la familia judicializada, muchos están solos cuidando a los hermanos porque sus papás están desaparecidos, trabajamos con alumnas madres, con padres, con embarazadas”, explicó. Como si eso no alcanzara para que su trabajo fuera un desafío, Corso se define como una militante de la discapacidad, por lo que desde que asumió la dirección del centro, en 2008, ningún estudiante fue rechazado, independientemente de sus condiciones físicas o intelectuales: “En cada clase hay entre tres y cinco chicos con algún tipo de discapacidad”.

En la Escuela de Verano de Ceibal fue la estrella. Los docentes la escucharon de mañana del lunes 11 en la conferencia “Inclusión educativa, las barreras como oportunidad” y de tarde en el taller “Diseño universal para el aprendizaje”. En esta segunda instancia, con un grupo más reducido, se encargó de enseñar a los docentes una nueva metodología de trabajo para elaborar otro tipo de planificación para el año, una que incluya la diversidad desde el principio para disminuir las adecuaciones curriculares. Con un lenguaje claro y porteño, con juegos y actividades dinámicas, entre risas y fotos, pasaron más de tres horas de taller. Luego la educadora conversó con la diaria sobre su rol como directora de la escuela, su trabajo de formación con los docentes y su nominación en 2016 al “Nobel de la educación”, el Global Teacher Prize.

La escuela está ubicada en una zona particular de Buenos Aires, eso de por sí es un desafío.

La escuela se pensó, junto a otras, para recibir chicos en contexto de vulnerabilidad, y lo que pasa a veces es que te gana el barrio. Un chico va, aprende, pero durante dos meses falta porque quedó como jefe de hogar y trabaja con changuitas. La escuela lo reincorpora y genera un espacio para recuperar los contenidos. En la formalidad ese chico repitió pero nosotros lo estamos haciendo avanzar, le hacemos un trayecto personalizado. Por eso es muy difícil medir la escuela cuando trabajás como lo hacemos nosotros: hay formalidades administrativas pero es como si existiera una escuela paralela. En las estadísticas tampoco se ve todo el movimiento que hacemos para no perder un chico, cómo entrar en el barrio; a los chicos hay que ir a buscarlos: al que se consiguió una changuita si no lo vas a buscar no vuelve más, ese trabajo no se puede medir en estadística.

Además, trabajás con una cantidad de chicos con diferentes discapacidades.

Por mi propia historia de vida, atravesada por la discapacidad, pienso que es una escuela muy potente para trabajar la inclusión, porque lo hacía en estos contextos, que implican pensar el aula de otra manera, poner el cuerpo en relación a la problemática que a veces toma el aula. Cuando yo asumí la dirección propuse trabajar con alumnos con discapacidad. Empecé a trabajar en la formación docente y al mismo tiempo comenzaron a incorporarse alumnos con discapacidad, porque no le decía que no a nadie. En otras direcciones se les decía que no estaban dadas las condiciones, que no estábamos preparados u otra de las excusas que ponen las escuelas para ir pateando los chicos a otra. Después se empezó a correr la voz y todos querían venir a esta escuela; ahora decimos que necesitamos un equilibrio, que estén todos, porque si no hacemos una escuela secundaria especial y no es la intención.

¿Cómo trabajás en la formación de los docentes sobre estos temas?

Tenemos un espacio de capacitación permanente todos los miércoles de noche, cuando la escuela no está en actividad. En ese taller, en vez de que los profes planifiquen, yo llevo capacitación, formo a los profesores para trabajar en estos temas. Al principio, el discurso de “no fuimos preparados para esto” era un clásico dentro de la escuela; lo que pasa es que ningún profesor está preparado para atender la diversidad, porque la escuela no se pensó para eso. En estas capacitaciones trabajamos mucho la formación en dinámicas grupales para lograr la integración social; tratamos de llevar a los chicos fuera del espacio de la escuela y hacer trabajos que impliquen confiar en el otro.

¿Cómo evalúa el paso por primaria, esa primera etapa de escolarización?

Vienen de distintos lugares, no hay algo en común. Tenés chicos que no tienen discapacidad y que entran sin estar alfabetizados, sólo por el contexto en el que viven. Muchos son violentos porque están peleados con la vida. Hay chicos que no tienen los mismos recursos culturales que otras familias y corren con desventaja; encima la escuela primaria lo fue pasando porque es un pibe problema. Llegan a la secundaria, no están alfabetizados, se sienten menos que los demás y se portan mal porque prefieren quedar como “el malo” a quedar como “el burro”, pero en realidad lo hacen porque no pueden seguir la clase.

¿Cómo se integra ese perfil de estudiante con el que tiene alguna discapacidad?

Más fácil de lo que pensás. Todos vienen de procesos de exclusión, entonces todos pueden tener empatía con el otro porque saben qué es que la sociedad los ignore.

¿Cómo hacen los docentes para compatibilizar estas dinámicas de integración con el currículo y sus tiempos?

Estas dinámicas mejoran los tiempos del programa, porque cuando hay un grupo consolidado, que trabaja colaborativamente, que apoya y ayuda, hay un grupo que tracciona y va siempre para adelante. Yo siempre digo: restá cantidad, pero devolvé en calidad. Este tipo de trabajo devuelve calidad en el proceso de los aprendizajes de los chicos. El conocimiento está al servicio, no es el objetivo.

¿Cuál es el objetivo?

Que aprendan. No quiero que incorporen información y la borren. Una cosa es memorizar y rendir, eso es ser funcional. Los chicos sobreviven al sistema porque aprenden a ser alumnos, pero después no saben cómo usar ese conocimiento, lo borran. Ningún alumno aprende todo, pero si nos focalizamos en su forma de aprender, toda esa información se pone al servicio del alumno.

Buenas nuevas

Trabajás sobre el diseño universal para el aprendizaje. A grandes rasgos, ¿en qué consiste?

Hay que pensar en planificaciones diversificadas. El diseño se basa en el principio de accesibilidad universal, es decir, como no hay una persona que aprenda de la misma manera, yo no tengo la misma planificación para todos, no llevo el mismo texto ni película para todos, planifico de manera diversificada. Para el mismo tema tengo variedad de recursos y cada chico va a ir haciendo el recorrido en función de su propio estilo de aprendizaje, así evito la frustración inicial de no comprender. De esta forma, dentro del diseño universal muchos alumnos que hoy tienen adecuaciones curriculares pasarían a no tenerlas, porque el diseño los contemplaría. Hay chicos que tienen como adecuación trabajar con la computadora; eso no es una adecuación, debería ser parte del diseño de entrada.

¿Cuándo se llega a la adecuación curricular?

Cuando un alumno utilizó todos los recursos e igual no aprendió. Dimos todas las posibilidades para trabajar un tema: lo puede ver, escuchar, leer, manipular, interactuar. Si así y todo no aprendió, se hace la adecuación. Eso provoca que los 15 chicos con adecuación curricular pasen a ser dos o tres. Por ejemplo, hay alumnos que ya llegan a un nivel de inglés que no van a superar, entonces no sigo insistiendo con más contenido, sino que trabajo para la vida diaria; en ese caso se adaptó la currícula. La accesibilidad no figura como adecuación curricular.

¿Cómo responden los docentes a este diseño?

De entrada lo viven como una sobrecarga, porque no se ven haciendo tantos tipos de planificaciones; pero cuando aprenden a hacerlo con otros es otra cosa. En mi escuela los profesores planifican juntos, cruzando las materias, y eso les facilita muchísimo el trabajo en el aula. Lo que parece un montón de trabajo sale natural cuando está aceitado. Pueden trabajar varios juntos o no, lo más importante es que planifiquen juntos, que estén trabajando el mismo tema y cada uno con un enfoque distinto al mismo tiempo.

¿Cómo se evalúa al estudiante?

Todos los profesores que trabajan en el tema evalúan de forma colegiada mediante rúbricas. Cada chico elige cómo rinde, con qué forma de trabajo quiere que lo evalúen: con un volcán hecho en plástica, con un dibujo o de manera convencional. Yo no puedo pedirle al chico que desarrolle un tema en un escrito, trabajé de tantas maneras que no puedo tener esa única manera de evaluar; hay chicos que van a expresarse de forma escrita, pero hay otros que lo harán de forma oral y otros a través de la expresión visual. Puede pasar que un docente evalúe solo, pero nunca de una sola manera.

¿Qué tan importante es el rol de la dirección?

Para mí es fundamental, porque nada de esto sucede si la cabeza de la escuela no quiere, si tiene miedo de avanzar en algunas cosas. Hay veces en que el director se la juega y puede poner en juego su carrera; además, el profe debe tener la suficiente confianza en la dirección como para poner el hombro y soportar lo que venga. Si el director no está convencido no va a habilitar nada, para no ponerse en problemas. Si yo hiciera política pública en inclusión, trabajaría primero con los directores y supervisores antes que con profes y maestros del aula; son los directores los primeros que se tienen que formar porque tienen que habilitar que pase esto. El director también debe trabajar con los padres; hay gente que piensa que si hay un chico con discapacidad en la clase de su hijo lo va a atrasar, hay gente que tiene miedo de que roben a su hijo si hay un chico de contexto vulnerable en la escuela. Contra eso también trabajamos.

Global Teacher Prize

En 2016 Corso llegó a ser finalista del Global Teacher Prize de la Fundación Varkey, que otorgaba un millón de dólares para trabajar en una propuesta de calidad educativa con una población desplazada. Ese año participaron 20.000 maestros de 37 países. Para ella la experiencia “fue una carga y un estrés” porque “genera un ruido de crítica de gente que ni te conoce pero por las dudas opina”. Sin embargo, aclara que “para la escuela fue muy bueno: ahora puedo pedir un ascensor, puedo pedir las hojas, carpetas, lapiceras y mapas para todo el año”, y agrega: “Lo que más valoro del premio es que durante el tiempo de la repercusión se instaló una discusión sobre si era posible la inclusión social, y eso es importante”.
Fuente: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2019/2/silvana-corso-cuando-el-barrio-nos-toma-el-aula-tenemos-que-darle-sentido-a-ir-a-la-escuela/
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Importantes películas sobre discapacidad y educación

Por: educacion2.com

Los films que hablan de retos y la superación de dificultades son buenos para tratar el tema en el aula o en la propia casa. A continuación, dejo algunas películas sobre discapacidad y relatos que te harán reír, llorar y, sobre todo, plantearte algunas preguntas y ver las cosas desde otro punto de vista.

Películas sobre discapacidad: Las llaves de casa

libros para leer en verano
Fuente: filmaffinity

Esta película es una emotiva adaptación de la novela “Nacido dos veces” de Giuseppe Pontiggia, la cual trata sobre la relación del autor con su hijo que padece una discapacidad tanto física como mental. Una historia sencilla pero que, sin duda, dejará huella. Este film no está recomendada para menores de 12 años

El octavo día

películas sobre discapacidad
Fuente: cineplex

Es la crónica del encuentro entre dos mundos antagónicos: el de Georges (Duquenne), un hombre con Síndrome de Down, y el de Harry, un ejecutivo (Daniel Auteuil). Harry, que se nutre única y exclusivamente del pensamiento positivo, no se imagina cuánto puede aprender de Georges. Esta película es estupenda para niños partir de 12 años.

Películas sobre discapacidad: Un mundo a su medida

películas sobre discapacidad
Fuente: amazon

Un Mundo a su Medida narra la historia de dos chicos no integrados en la sociedad, que parten a la búsqueda de grandeza y bondad solo para descubrir el tesoro más poderoso de todos: la amistad.

Lo importante no es ser iguales, lo importante es formar un buen equipo. Esta película es estupenda para representar esta idea, donde dos adolescentes que se complementan a la perfección aprenderán a superar juntos diferentes adversidades.

Rojo como el cielo

películas sobre discapacidad
Fuente: listal

Esta película se inspira en la verdadera historia de Mirco Mencacci, uno de los más dotados editores de sonido del mundo. Ambientada en un pequeño pueblo de la Toscana, en 1971. Mirco es un brillante y alegre niño de 10 años, amante del cine – especialmente Westerns y películas de aventuras. Su vida cambia cuando Mirco jugando con un viejo rifle, es herido de bala en la cabeza. Accidente al que sobrevive, pero pierde la vista. En ese momento, la legislación italiana consideraba a los ciegos discapacitados, y no les permiten asistir a la escuela pública. Por lo tanto, los jóvenes padres de Mirco se ven obligados llevar a su hijo al Instituto David Chiossone en Génova. En el comienzo Mirco no acepta su nueva condición pero su vida dará un giro cuando encuentra una vieja grabadora de cinta y descubre que por el corte y empalme de cinta puede crear cuentos de hadas sólo de sonidos.

Yo soy Sam

películas sobre discapacidad
Fuente: adoptionlcsw

Sam, el personaje principal de esta historia sufre una discapacidad intelectual, tiene una inteligencia de un niño de 7 años. Sam vive con su hija Lucy de 7 años. Aquí es donde se desarrolla una historia de lucha por conservar la custodia de su pequeña hija, ya que el Estado considera que no está capacitado para hacerse cargo de su educación.

De su defensa se encargará una prestigiosa abogada, Rita Harrison (Michelle Pfeiffer), cuyo desinterés y frialdad inicial cambiarán tras conocer a Sam, descubrir el amor que siente por su hija y comprobar su determinación por defender sus derechos como padre

Películas sobre discapacidad: Me llaman Radio

películas sobre discapacidad
Fuente: kknews

Apodado Radio, por su famosa colección de radio y su amor por la música, empuja su carrito arriba y abajo por las calles. Radio no habla con nadie y es raro que alguien se dirija a él. Hasta que un día el entrenador Harold Jones, uno de los hombres más respetados del pueblo, y entrenador del popular equipo de fútbol del instituto, se hace amigo suyo.

Me llaman Radio es un cuento dramático y edificante inspirado en los sucesos reales basados en la relación entre un entrenador de fútbol de instituto y Radio, a quien su madre describe como igual a todo el mundo, sólo un poquito más lento que la mayoría, y como su relación cambia totalmente las clasistas actitudes de un pequeño pueblo de Carolina del Sur.  Esta película es estupenda para niños a partir de 12 años.

Películas sobre discapacidad: Yo también

películas sobre discapacidad
Fuente: filmaffinity

Daniel es un joven sevillano de 34 años y el primer europeo con síndrome de Down que ha obtenido un título universitario. Cuando comienza su vida laboral en la administración pública es donde conoce a Laura, una compañera de trabajo. Ambos inician una relación de amistad que pronto llama la atención de su entorno laboral y familiar.

Esta relación se convierte en un problema para Laura cuando Daniel se enamora de ella. Sin embargo aunque es una mujer solitaria que rechaza las normas encontrará en él la amistad y el amor que nunca recibió a lo largo de su vida. Es una película no recomendada para menores de 12 años. Echa un vistazo para saber que la empatía: imprescindible para la educación emocional.

Like stars on earth (Taare Zameen Par)

películas sobre discapacidad
Fuente: blu-ray

Se trata de una película muy emotiva que nos cuenta la historia de Ishaan Awashi, un niño indio de 8 años que presenta algunas dificultades de aprendizaje. Su mundo está plagado de maravillas que nadie más parece apreciar: colores, peces, perros y cometas, que simplemente no son importantes en la vida de los adultos, que parecen más interesados en cosas como los deberes, las notas o la limpieza.

Ishaan parece no poder hacer nada bien en clase. Cuando los problemas que ocasiona superan a sus padres, es internado en un colegio para que le disciplinen. Las cosas no mejoran en el nuevo colegio, donde Ishaan tiene además que aceptar estar lejos de sus padres. Hasta que un día, el nuevo profesor de arte, Ram Shankar Nikumbh, entra en escena y se interesa por el pequeño Ishaan. Echa un vistazo a los siguientes libros de educación emocional para niños y padres.

Johnny cogió su fusil

películas sobre discapacidad
Fuente: amazon

Ante todo he de decir que esta es una película no recomendada a menores de 18 años ya que puede resultar traumática. Joe Bonham alias Johnny (Timothy Bottoms) es un soldado estadounidense que es herido por una explosión durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). En dicho accidente, Johnny pierde todas sus extremidades, y los sentidos de la vista, el oído, el olfato y el gusto.

Reducido a un torso viviente, y aislado casi completamente de la realidad, rememora sus recuerdos más importantes, hasta que estos le consumen en sueños y pesadillas y se ve incapaz de distinguir la realidad de la fantasía.

¿Qué os ha parecido esta pequeña lista de películas sobre discapacidad? ¿Qué otros títulos podrías añadir?

*Fuente: https://educacion2.com/peliculas-sobre-discapacidad/

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Colombia: Uincluye empodera a jóvenes con discapacidad cognitiva

Colombia/Febrero de 2018/Autora: María  Camila Salazar/Fuente: El Tiempo.

Mariana Mesa y Wilmar Restrepo tienen 22 años.

Hace tan solo un año y medio atrás, ellos lograron aprender a movilizarse en transporte público y a contar el dinero.

Mariana y Wilmar saben que no son como los demás jóvenes de su edad. Ambos son conscientes de que tienen una discapacidad cognitiva y de que la sociedad que los rodea no los logra comprender bien.

Para ellos, sus vidas se estancaron desde que terminaron la básica secundaria debido a la enfermedad.

Sin embargo, un golpe de suerte les permitió conocer el proyecto investigativo Uincluye que emprendió la Universidad de Antioquia desde el 2016 y el cual pretende la inclusión universitaria de este grupo poblacional.

“En el país se han hecho esfuerzos para las personas con discapacidad visual, auditiva, motora y no para discapacidad intelectual”, explicó Doris Adriana Ramírez, coordinadora del programa, investigadora y profesora de la Facultad de Educación.
Para ella, tratar esta problemática requiere de profesores, espacios y procesos especiales que permitan un adecuado desarrollo en los jóvenes.

El proyecto ha sido financiado por Colciencias y liderado por dos grupos de investigación de la alma máter: Medicina, física y rehabilitación y Didáctica y nuevas tecnologías, de la Facultad de Medicina y la Facultad de Educación, respectivamente.

“Los jóvenes no pagan nada. Nos dieron 200 millones de pesos por tres años. Hay muchachos de todas las clases sociales y a quienes se les da refrigerio y transporte”, agregó Ramírez.

Había colegios personalizados, pero eran muy costosos. Lo que más tristeza nos daba era que en los colegios, incluso desde los mismos maestros, le hacían bullying.

Por su parte, mientras Aura Rivera, madre de Mariana, comentaba los cambios positivos que ha tenido su hija, ella la miraba atenta y, con timidez, aceptaba lo que esta decía.

“Mariana era muy sola, no tenía amigos. Ella seguía siendo muy niña para los amigos de su edad”, detalló Rivera sobre la parte social.

Según explicó Ramírez, los procesos que se están dando en la educación media, para este grupo poblacional, no son adecuados pues no desarrollan un perfil para que ingresen a la universidad.

“Había colegios personalizados, pero eran muy costosos. Lo que más tristeza nos daba era que en los colegios, incluso desde los mismos maestros, le hacían bullying”, aseveró la madre de Mariana.

En el segundo semestre del 2016 ingresaron 30 jóvenes, de los cuales quedaron 20, con discapacidades como síndrome de Down, discapacidad intelectual por problemas en el parto o por ciertos tipos de epilepsia, autismo y retraso mental.

Ellos debían cumplir con dos condiciones: el haber terminado el bachillerato y no tener otro diagnóstico siquiátrico.

En dicho tiempo ingresaron a la fase ‘Escalar’, en la que se les trabajó la parte adaptativa y se les niveló en lectura, escritura, oralidad y desarrollo del pensamiento lógico matemático. Todo esto acompañado de médicos fisiatras, trabajadores sociales, educadores especiales, sicólogos y aspirantes a maestrías en medicina.

Uincluye

Las facultades de Medicina veterinaria, Educación, Artes, y Alimentos, se vincularon a la iniciativa para desarrollar modelos educativos para esa población.

Foto:

Cortesía Universidad de Antioquia

“Diseñamos un modelo para la formación de personas con discapacidad intelectual que estuviera basado en las capacidades que tienen los jóvenes para desarrollar algunas actividades y pensando en la inclusión en la educación superior y en una perspectiva de las experiencias múltiples, es decir, qué tipo de inteligencia está más desarrollada en estos jóvenes”, detalló Ramírez.

Uno de los logros que más resaltó la funcionaria fue que los jóvenes que hacen parte de Uincluye se redescubrieron, encontraron un propósito de quiénes son y como personas adultas, están conscientes de sus responsabilidades, de sus derechos y deberes en la sociedad.

Fue el caso de Wilmar, quien también se mostraba tímido para conversar, desde que comenzó el programa muestra más interés en colaborar con lo que le pide su madre, Otilia Rivera. “Ya él se defiende solo, pues siempre era con ayuda del hermanito. Él antes no quería hacer nada, ni siquiera salía de la casa”, señaló la madre.

Su sueño, de convertirse en un director técnico de fútbol, persiste y, aunque en ‘Uincluye’ le asignaron el área de gastronomía, Wilmar tiene varias opciones por si lo primero no se le da.

“Me gustan las artes y por eso dibujo caricaturas anime”, dijo con convencimiento. Y es que, después de realizar ‘Escalar’, llegaron talleres que realizaron los jóvenes durante un semestre con énfasis en panadería, conserva de frutas, de pedagogía, arte y expresión corporal, actuación, música, sexualidad, agronomía y veterinaria.

Uin2

De acuerdo con cifras en salud, en la ciudad 10.136 personas padecen deficiencia intelectual.

Foto:

Cortesía Universidad de Antioquia

En este nuevo semestre, que irá hasta mediados de junio, los jóvenes estarán en la fase tres, la de los ‘Diplomas’, con preponderancia en alimentos, veterinaria y educación artística.

Este sería el final del plan piloto de Uincluye, el cual presentará sus resultados ante la universidad y, si lo aprueban, formular un programa académico formal que se pueda presentar ante el ministerio de Educación. “Queremos que sea formación académica, de técnica o tecnología. Aún no se sabe. No queremos formar para el empleo sino para que se ocupen”, concluyó Ramírez.

Mariana consiguió su primer novio, un compañero del proyecto. Wilmar, por su parte, trabaja en una microempresa de chocolates de su barrio. La libertad, la confianza y la responsabilidad los definen ahora.

Sin embargo, las personas con discapacidad cognitiva no fueron los únicos beneficiados, Ramírez resaltó que los docentes de las unidades académicas que se vincularon al programa, lograron identificar que es posible acompañar un proceso educativo con esta población.

Fuente: http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/uincluye-empodera-a-jovenes-con-discapacidad-cognitiva-178392

 

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Perú: Jóvenes con discapacidad: solo 2% sigue estudios en área rural

Perú/Febrero de 2018/Fuente: La República

Deben tener más oportunidades. Solo 2 de cada 100 personas con discapacidad (2%) que viven en las zonas rurales del país pueden acceder a estudios superiores en institutos o universidades, aseveró Emma Barrios Ipenza, especialista de la Universidad Continental.Según Barrios, en las zonas urbanas la cifra aumenta a 14 de cada 100 personas

.“Si para cualquier persona es complicado trasladarse en la ciudad, para una que está en silla de ruedas y que vive en zonas rurales la situación es mucho más difícil. Eso, sumado a la pobreza que muchos de ellos viven, hace inaccesible su posibilidad de seguir estudios superiores”, afirmó.

Precisó que si bien la Ley General de Educación es inclusiva, pues contempla que en el Perú la educación debe brindarse no solo de manera presencial sino también semipresencial y a distancia, la Ley Universitaria desvirtúa este espíritu, ya que en uno de sus artículos define que las carreras a distancia deben realizarse 50% de forma presencial.

Fuente: http://larepublica.pe/sociedad/1179952-jovenes-con-discapacidad-solo-2-sigue-estudios-en-area-rural

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Discapacidad e implicación generosa

Pluma Invitada

A Doña Esperancita. In Memoriam.

Cuando se observa la forma en que se da la relación entre las personas en distintos ámbitos: familiar, social, político, laboral, educativo, se puede apreciar que algunas son superficiales y otras  profundas, unas reales y otras aparentes, unas significativas y otras no tan significativas.

Lo anterior nos invita a reflexionar sobre cómo es la relación que las instituciones educativas establecen con sus alumnos. ¿Cómo se da en la práctica, esa relación?, ¿el estudiante se ve como algo distante a las políticas institucionales o emanan de su propio entorno tales políticas?, ¿se le percibe y trata como un dato o hay una comprensión del dato y una implicación real y generosa en su atención?

Sabemos que la información cuantitativa es necesaria para tener un panorama de alguna situación específica dentro de la diversidad existente en las aulas, sea académica: reprobación, bajo rendimiento, alto rendimiento, baja voluntaria, baja por sistema, egreso, titulación; o social: interculturalidad, discapacidad, vulnerabilidad, etc.

Sin embargo, al analizar a profundidad cada situación o subgrupo se encuentran causas y explicaciones que ameritan su atención a través de programas adecuados. Por lo que es importante ir más allá de la información con que se cuente, para hermanarnos con la experiencia vivida por ellos. Conocer y ser sensibles a su realidad, facilitará imaginar y concretar acciones que lleven a transformar favorablemente su forma de responder a la situación que les toca vivir.

Para algunos subgrupos estudiantiles existen organismos nacionales e internacionales que procuran su bienestar. Para otros, que son atribuibles a su desempeño académico, corresponde a las propias instituciones atender más de cerca su situación.

En el caso de la discapacidad, la Norma Oficial Mexicana NOM-015-SSA3-2012, para la atención integral de personas que la presentan, la define como la deficiencia auditiva, intelectual, neuromotora o visual, ya sea de naturaleza permanente o temporal, que limita la capacidad de realizar una o más actividades de la vida diaria (DO14 se septiembre 2012).

Por otra parte, la comisión de política gubernamental en materia de derechos humanos se dio a la tarea de elaborar un glosario de términos sobre discapacidad bajo el argumento de que actualmente se está en un proceso de transición, en el que la atención de las personas con discapacidad debe dejar de ser un tema de atención médica únicamente y obedecer a una perspectiva de derechos humanos, con el fin de lograr su plena inclusión en todos los  ámbitos de la sociedad. Esto es un concepto nuevo que impone retos a los funcionarios de todos los niveles de gobierno para la generación de políticas públicas, así como también en otros sectores, para el desarrollo de programas de atención a la discapacidad.

Al analizar los datos relativos a alumnos de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que han asentado en su ficha de inscripción, tener algún tipo de discapacidad, en el periodo  comprendido de 1995 a 2017, se ha logrado identificar lo siguiente:

En primer término, la clasificación utilizada en esta institución contempla los siguientes siete tipos de discapacidad: visual, auditiva, intelectual, físico-motriz, neuromotora, psicosocial y de lenguaje, sin contar con una definición de cada uno de ellos.

La población analizada consta de 2060 registros en los que predomina la discapacidad visual con 1584 casos; le siguen la auditiva con 149; la neuromotora con 119; la física-motriz con 103; la de lenguaje con 49; la psicosocial, con 29 y finalmente, la intelectual con 27.

Al distribuirlos por áreas de conocimiento identificamos que a nivel licenciatura, en el área de ciencias sociales y administrativas, existe mayor presencia de alumnos con alguna discapacidad (638); le siguen en orden descendente ciencias de la salud con 425, ingeniería y tecnología con 355, educación y humanidades con 63, agropecuarias con 44 y naturales y exactas con 36. Asimismo hay 409 en los cursos de idiomas y 90 en el nivel de bachillerato.

A continuación, se analiza someramente el área de ciencias de la salud, identificando que:

  • 290 son mujeres y 135 hombres.
  • 378 tienen deficiencia visual, 21 auditiva, 11 neuromotora, 8 física-motriz, 3 de lenguaje, 2   intelectual y  2  psicosocial.
  • 18 pertenecen al plan tradicional, uno al plan Misión XXI, 238 al plan  Millenium III y 168 al plan Generación del conocimiento.
  • Los programas académicos cursados por ellos son Licenciatura en Enfermería, Médico Cirujano, Licenciatura en Nutrición y Médico Cirujano Dentista.
  • Estos alumnos son originarios, en su mayor parte, de Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potosí, observándose que también hay presencia de alumnos que proceden de México, Nuevo León, Hidalgo, Chiapas, Oaxaca, Jalisco, Quintana Roo y Durango.
  • 105 son egresados, 301 se encuentran estudiando, 4 causaron baja por sistema y 15, por baja voluntaria.

Los datos que se han compartido hasta este punto nos permiten tener un panorama de los diferentes tipos de discapacidad que están presentes en la población estudiantil de esta casa de estudios, lo cual es un gran avance, sin embargo también presenta limitaciones sobre todo en la forma de clasificar y recopilar información en torno a esta población.

Como se encuentran registrados actualmente, no permiten entender qué grado de afectación tienen estos alumnos, o si han elegido la carrera que era de su interés, o si cuentan o contaron con algún apoyo especial durante sus estudios universitarios.

Saber que predomina la población con discapacidad visual en el área de la salud causa curiosidad ya que de inmediato acude a nuestra imaginación una persona que no ve. Y si no ve, ¿cómo va a conocer a sus pacientes y a atenderlos?, ¿cómo hará alguna cirugía, por pequeña que sea? Este tipo de pensamiento es propiciado por los datos existentes.

Si bien existe una clasificación general con su respectiva sub-clasificación no se utiliza para efectos de identificación y manejo adecuado de estas poblaciones para hacer posible que puedan llegar a formarse académicamente y ejercer su profesión. Es muy probable que estos 455 estudiantes realmente sólo tengan debilidad visual moderada, no total; sin embargo, se carece de información a ese nivel de detalle.

Este ejemplo resalta la importancia no sólo de identificar plenamente las discapacidades que prevalecen sino que a partir de contar con precisiones específicas se pueda brindar la orientación y apoyo necesarios a cada uno de los estudiantes que las padecen.

Tratar los datos de esa manera, derivaría en beneficios tales como tener una estadística real y con base en ella generar las acciones o políticas pertinentes. No se les puede tipificar a todos por igual ya que algunos casos no alcanzan esa denominación es decir no se consideran discapacidades porque se pueden corregir por ejemplo, en el caso comentado, con el uso de lentes.

Otro aspecto que se puede subrayar es que al no contar con información pormenorizada sobre este tema, no se trabaja para desaparecer las limitaciones que pueden existir para el desarrollo adecuado del proceso enseñanza aprendizaje.

Desde el enfoque de la educación inclusiva, la atención de la discapacidad se centra en la interacción con el contexto y no sólo como un problema inherente al alumno. Por ello, en las instituciones se debe contar con información suficientemente precisa para favorecer el ambiente en el que la persona con algún tipo de discapacidad debe interactuar, procurando hacer relaciones reales y significativas.

Es trascendental asumir  como parte de nuestra cultura institucional la inclusión y atención de esta población estudiantil, utilizar los instrumentos necesarios para identificar sus vocaciones de acuerdo a sus capacidades y apoyarla en su tránsito universitario. Esto llevaría a implicarse institucional, profesional y generosamente con los alumnos en situación limitada para realizar las actividades propias de la vida diaria. Sin duda, éste es un gran reto a atender.

Dra. Gloria Esther Trigos Reynoso

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/discapacidad-e-implicacion-generosa/

Fuente de la imagen; http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2015/07/discapacidad

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