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Pandemia, derecho a la educación, aprendizajes y estallido de la burbuja educativa

Escrito para la «Revista Tarea» del Perú

Luis Bonilla-Molina

  1. Introducción

En julio de 2015 más de doscientos pedagogos(as) del mundo firmamos una carta en la cual advertíamos las consecuencias dramáticas que tendría para los sistemas escolares del mundo la aceleración de la innovación tecnológica, la cual me correspondió entregarla personalmente en París a la Dra. Irina Bokova, en esos momentos directora General de la UNESCO. A pesar que en esta misiva solicitábamos que la UNESCO interviniera propiciando soluciones nacionales, locales y regionales para mitigar el impacto profundo de situación, nunca recibimos respuesta.

A esta dinámica le denominamos Apagón Pedagógico Global (APG), explicando de diversas maneras, cómo la sociedad estaba cambiando con una aceleración inusitada y esto impactaría a la educación. Reconocemos la dificultad que tenía el pensamiento de resistencias educativas anti neoliberales para entrar un debate que superaba la simple y plana relación con la lógica del capital en educación, demandando una lectura más detallada centrada en revoluciones industriales, tecnología y dominación.

Analizamos la posibilidad cierta que en la transición del modelo societal de tercera a cuarta revolución industrial el sistema mundial propiciaría encerrarnos en nuestros hogares para construir la epistemología social que todo el mundo cabe una casa(2017). Ello parecía inverosímil por el giro tan drástico que implicaba. No obstante, la llegada de la pandemia del COVID-19 fue el hecho histórico que posibilitó el inicio de la transición a un nuevo modelo de sociedad y educación, que abre una nueva disputa entre la perspectiva de los pueblos y la del capital trasnacional.

Como lo mostramos en el Informe “Pandemia, vacunación y retorno a clases presenciales” (2021), durante la pandemia del Coronavirus las once corporaciones tecnológicas más importantes obtuvieron ganancias cercanas a los 3.2 billones de dólares como resultado del uso masivo de sus plataformas, fundamentalmente para fines educativos. La alta rentabilidad para el capital tecnológico trasnacional quedó evidenciada durante el confinamiento y cuarentena, lo cual ha hecho redoblar los esfuerzos de los gigantes tecnológicas para apresurar la transición.

  • Políticas de educación remota a través de internet, televisión, radio y cartillas

Desde nuestra perspectiva, el derecho humano a la educación implica la obligación indeclinable de los Estados nacionales de garantizar las condiciones para desarrollar los procesos de enseñanza-aprendizaje.  Sin embargo, en la última década se fue construyendo desde el multilateralismo una narrativa que sustrae al Estado de esta obligación, al presentarlo como un bien común mundial. Las nociones de sociedad educadora promueven una transferencia de las competencias de financiamiento del sector público a los ciudadanos.

Ello facilitó el impulso de un nuevo modelo de privatización educativa impulsado durante la pandemia. Los Estados nacionales se desentendieron de sus obligaciones de garantizar las condiciones mínimas de aprendizajes y las transfirieron a las familias, docentes y estudiantes, quienes tuvieron que asumir como propios los costes del internet, acceso a equipos de conexión y adquisición de plataformas.

Esto no fue accidental, sino que se corresponde al proceso de transición al modelo educativo de cuarta revolución industrial. Durante la pandemia ocurrieron varios fenómenos convergentes. El primero, una alfabetización forzada en el consumo de plataformas y contenidos digitales enlatados. Segundo, desterritorialización de los procesos de enseñanza-aprendizaje, imponiendo el paradigma de la virtualidad, modelos híbridos de aprendizajes hasta la propuesta de educación en casa. Tercero, la más gigantesca minería de datos personales con fines comerciales, que elimina los limitados espacios de privacidad con los cuales contaba la humanidad. Cuarto, un proceso de precarización laboral, doble jornada y deterioro de las condiciones de trabajo del personal docente. Quinto, el desarrollo de propuestas de flexibilidad curricular que consolidan la ruta hacia el modelo educativo STEM y la eliminación de contenidos humanistas. Sexto, una terrible estratificación en el aula que incide e incidirá por mucho tiempo en las posibilidades reales de inclusión educativa.

Las escuelas públicas perdieron en solo un año su acumulado histórico de ser un espacio que garantizaba condiciones iguales para sus estudiantes. Si bien no todas las escuelas eran iguales y existían marcadas diferencias entre unas y otras, lo cierto es que cuando un(a) estudiante entraba al aula de clases los pupitres y sillas eran iguales para todes, así como laboratorios, canchas deportivas, espacios culturales. Esto se rompió durante la pandemia, ya que los estudiantes se estratificaron según sus posibilidades económicas para el acceso tecnológico.

Una primera capa, la minoritaria, la constituyeron aquellos(as) que tenían en su casa computadora, internet, acceso a plataformas, programas y, que contaron con el acompañamiento de docentes contratados particularmente para el apoyo a los procesos de aprendizaje. Una segunda capa, aquellos que, aun teniendo internet, equipos de conexión y acceso a plataformas tuvieron que vivir en soledad el drama de un cambio abrupto de modelos pedagógicos presenciales a algo tan difuso que se denominó aprendizaje remoto. Una tercera capa, conformada por aquellos alumnos que ocasionalmente pudieron tener acceso a alguna red social como Telegram o WhatsApp, que observaron clases en televisión o radio, a la usanza de hace décadas, mientras sabían que otros estudiantes con mayores recursos económicos lo hacían con la tecnología del presente. Una cuarta capa, aquellas(os) estudiantes quienes solo pudieron sostener el vínculo pedagógico con algún material ocasional impreso, como si estuvieran en el medioevo.  Esta segmentación hizo que millones de estudiantes en el mundo dejaran de estudiar; no abandonaron la escuela o universidad, fue el sistema quien los abandonó a su suerte.

La improvisación en la formulación de contenidos a través de la televisión, radio o cartillas, fue justificado con la etiqueta de emergencia sanitaria cuando en realidad se estaba golpeando la continuidad a través del tiempo de la escuela pública presencial.

  • Estratificación escolar y Auto percepción de exclusión

Es falso que los gobiernos no podían prever un escenario de cuarentena y de imposibilidad de encuentro presencial como el ocurrido durante el año 2020. Su inactividad para evitar el impacto dramático del pase forzado a la virtualidad resulta sospechosamente funcional al modelo de dependencia educativa y cultural con las grandes corporaciones tecnológicas.

A pesar de las múltiples voces que lo demandamos, durante la pandemia y post pandemia, no se garantizó el acceso universal gratuito y público del internet, que se convierte ahora en una demanda democrática más allá de lo educativo.  Pero tampoco, acceso gratuito ni a docentes y estudiantes de equipos de conexión remota. No se trabajó en la construcción de propuestas pedagógicas para entornos virtuales y dinámicas digitales que fomentara el pensamiento crítico, la creatividad, la solidaridad y la emancipación.

Lastimosamente ello generó, en amplios sectores de la población estudiantil (y en algunos casos profesoral) una cultura de auto percepción de exclusión.  Algo así como la resignación de no poder acompañar el impacto de la aceleración de la innovación en las dinámicas educativas, lo cual, se convierte en un duro golpe al derecho a la educación para todos, todas, todes.

  • Impacto en los aprendizajes

En diciembre de 2019 cuestionábamos el carácter reproductor, alienante y destructor del tejido social de muchas dinámicas escolares y educativas. El discurso de las competencias, del perfil de egreso centrado en la empleabilidad y no en la construcción de ciudadanía crítica y sociedad, de la estandarización, mercantilización y desterritorialización, así como la difusa narrativa de la calidad educativa (sin pertinencia social) asediaban a las escuelas públicas presenciales.

Pero, durante la pandemia los problemas se potenciaron a la enésima potencia. Al carecer de estudios sistemáticos sobre impacto de la aceleración de la innovación en la educación, se descuidó la generación de propuestas pedagógicas alternativas, especialmente en sus componentes didácticos, de planeación y gestión de aprendizajes en entornos virtuales y dinámicas digitales. Para aquellos(as) que pudieron acceder a clases en línea, se trasladó a las pantallas el modelo frontal de enseñanza en un contexto aún peor, el de la carencia de encuentro humano. Se desarrolló la im-pedagógica faena de ocho hasta 10 horas frente a una pantalla, visualizando estrategias metodológicas propias de la presencialidad y de limitada utilidad para la enseñanza en plataformas pensadas para reuniones ocasionales como zoom, google meet y otras. Lo que ocurrió durante la pandemia fue un desastre pedagógico, que fue mitigado por la abnegación y entrega de millones de docentes quienes fueron resolviendo de manera contingente, allí donde la tradición y la innovación posibilitaban un encuentro.

El modelo educativo de 100% virtualidad fue un estruendoso fracaso a pesar de la propaganda de gobiernos y las narrativas que esconden la avaricia de las grandes corporaciones tecnológicas. Lo positiva fue la problematización que emergió de esta experiencia, entre docentes y estudiantes, sobre la necesidad de construir propuestas para trabajar en entornos virtuales, sin abandonar la presencialidad.

Los resultados empíricos comienzan a mostrar serios problemas en los aprendizajes durante la pandemia, mucho más en las esferas del pensamiento crítico y la construcción de ciudadanía activa y crítica.  Es urgente trabajar en la resolución de los problemas generados, pensando en la educación como constructo social y no como mercancía.

La escuela y universidad son espacios no solo para aprender conocimientos científicos y saberes, sino un lugar privilegiado para aprender a convivir, compartir, y construir juntes una sociedad de justicia social.  Lo virtual y lo digital deben ser herramientas complementarias a la presencialidad, como el libro, la calculadora o el microscopio, nunca la centralidad del hecho educativo.

  • ¿Cuál fue la estrategia pedagógica de la transformación digital?

El capitalismo cognitivo sueña con la disminución a su mínima expresión de los sistemas escolares y la educación presencial, para poder transferir los presupuestos públicos educativos a las arcas de las corporaciones tecnológicas globales.  Este tema no es solo pedagógico, sino eminentemente político, social y económico, por lo cual la construcción de alternativas debe incorporar e integrar estas dinámicas. La estrategia de las corporaciones fue mostrar a los sistemas escolares como instituciones ancladas en el pasado y mostrarse como el futuro de la educación, algo que no tiene veracidad ética ni pedagógica.

Necesitamos abrir un debate amplio, sin otra premisa que la defensa de la educación pública financiada por los Estados, orientada a la generación de pensamiento crítico, creatividad, compromiso solidario y justicia social.

  • El impacto en las habilidades socioemocionales

No hay respuestas localistas a una ofensiva mundial del capital contra la educación, pero tampoco propuestas validas que tomen en cuenta solo lo estructural descuidando las expresiones concretas en la realidad.  Necesitamos recuperar una dialéctica constructiva entre lo global y lo local en materia educativa.

Antes de la pandemia las bancas de desarrollo venían imponiendo las narrativas de inteligencia emocional, resiliencia y empatía como paradigmas sociales en el aula, entre estudiantes, pero también en la relación entre profesores y estudiantes. Desde la lógica del capital la inteligencia emocional no es para liberar emociones sino para reprimirlas, la resiliencia coloca en el plano personal las consecuencias de la distribución desigual de las riquezas pretendiendo conjurar las nociones de lucha de clases y revolución, así como promueve una empatía que disuelva el conflicto y la contradicción privilegiando el encuentro acrítico.

Durante la pandemia, millones de niños, niñas y jóvenes fueron sometidos al aislamiento, el temor al encuentro, la perdida de sentido y el desarrollo de la cultura del aprendizaje aislado que promueve competitividad. La vuelta a clases debe superar los quiebres y tensiones en los vínculos sociales generados por el encierro, pero también por la odiosa estratificación escolar. La vuelta a las aulas debe subrayar el encuentro como camino para aprender juntes y construir sentido colectivo creador de las emociones.

  • ¿Qué viene?

Lo que viene como ofensiva del capital contra la educación pública es terrible. Ya Santillana, McGraw Hill y otras corporaciones están presentando a los ministerios de educación de la región sus plataformas educativas que superan lo conocido con las plataformas comunicacionales, las cuales, usando inteligencia artificial, análisis de metadatos y bloques de datos procuran mostrar a las escuelas y docentes como dinosaurios pedagógicos. Su único interés absorber de manera sostenida, el presupuesto público destinado hoy a la educación de los, las, les hijes de la clase trabajadora, campesinos, pobladores, es decir, del pueblo.

Debemos juntar esfuerzos para evitar el estallido de la burbuja educativa, que es la denominación que hemos seleccionado para agrupar el conjunto de iniciativas que el gran capital trabaja para disminuir el peso real de la educación presencial y consolidar la llamada transformación digital.  Resistir a esta ofensiva del capital demanda resolver la brecha epistémica que afecta al movimiento social pedagógico alternativo.

Pero esta realidad no puede servir de bases para darle las espaldas al desarrollo científico y tecnológico del presente.  Necesitamos pensar la tecnología de la cuarta revolución industrial en clave de pensamiento crítico, justicia social y transformación radical de las relaciones sociales de poder.  Ese es el desafío mayor.

  • ¿Qué hacer?

Necesitamos defender la escuela presencial pública financiada por el Estado, con perspectiva crítica, emancipadora, solidaria, abierta a usar, pero no dejarse eclipsar por la transformación digital. Urge construir espacios de encuentro y debate para pensar juntes una taxonomía educativa alternativa la de Bloom, Kendal, Manzano y otros que permita orientar la construcción de plataformas educativas que contribuyan a que la escuela presencial fomente la ciudadanía critica, el pensamiento divergente, la creatividad y la solidaridad.  Necesitamos pensar los contenidos digitales en clave de resistencia y pensar la pedagogía situada en las realidades emancipadoras de la tercera década del siglo XXI

Referencias bibliográficas

Bonilla-Molina, Luis (2016) Apagón Pedagógico Global (APG). Las reformas educativas en clave de resistencias. Revista Viento Sur, número 147. España

Bonilla-Molina, Luis (2017) Apagón Pedagógico Global. Video disponible en YouTube https://www.youtube.com/watch?v=zZ79h4Zu4SE

Bonilla-Molina, Luis (2021). Educación 4.0, contenidos digitales y plataformas virtuales. Video animado disponible en YouTube https://www.youtube.com/watch?v=s641QZG_2hg

Bonilla-Molina, Luis (2017) Todo el Mundo cabe en una casa. Disponible en el sitio web del autor luisbonillamolina.com

Bonilla-Molina, Luis (2020) El derecho humano a la educación hoy. Ediciones CLADE. Disponible en https://luisbonillamolina.com/2020/11/15/el-derecho-a-la-educacion-hoy/

Bonilla-Molina, Luis (2020) Escuela, universidad y educación en la cuarta revolución industrial. Disponible en el sitio web del autor luisbonillamolina.com

Bonilla-Molina. L y otros (2021) Pandemia, Vacunación y retorno a clases presenciales. Observatorio social del coronavirus. CLACSO, Buenos Aires. https://www.clacso.org/pandemia-vacunacion-y-retorno-a-clases-presenciales-en-america-latina-y-el-caribe/

Bonilla-Molina, Luis (2021) El estallido de la burbuja educativa. Disponible en https://luisbonillamolina.com/2021/12/12/el-estallido-de-la-burbuja-educativa-la-madre-de-las-batallas-en-defensa-de-la-educacion-presencial/#:~:text=La%20burbuja%20educativa%20resume%20el,desde%20la%20primera%20revoluci%C3%B3n%20industrial.

Bonilla-molina, Luis (2021) ¿Qué es la brecha epistémica en educación? Disponible en https://luisbonillamolina.com/2021/11/28/que-es-la-brecha-epistemica-en-educacion/

UNESCO (2015) Replantear la educación: ¿Hacia un bien común mundial? Ediciones UNESCO Paris. Francia.  Disponible en https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000232697

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Chile: Ministro de Educación por regreso a clases presenciales: “Los niños lo necesitan muchísimo”

https://www.radioagricultura.cl

Esta mañana el Ministro de Educación, Raúl Figueroa, en conversación con “La Mañana de Agricultura” se refirió al inminente inicio del año escolar 2022, el cual estará marcado por el regreso de las clases presenciales obligatorias.

Al respecto la autoridad señaló que “se han hecho esfuerzos enormes en todas las comunidades educativas para darle continuidad al proceso de educación, a través de mecanismos a distancia, y también para recuperar la presencialidad”.

“Chile terminó siendo el año pasado siendo uno de los pocos países de Latinoamérica y el Caribe con todos sus sistemas abiertos y con clases presenciales. Tuvimos durante el segundo semestre del año pasado menos del 1% de casos de colegios con brotes por Covid-19″, remarcó.

“Los niños lo necesitan muchísimo, toda la evidencia en Chile y en el mundo lo muestra,los efectos negativos de mantener las clases presenciales suspendidas. UNICEF y UNESCO en una declaración conjunta señalaban que Chile está preparado para este retorno a clases en el año 2022“, agregó Figueroa.

Posteriormente el ministro se refirió a la postura del Colegio de Profesores, gremio que asegura que esta decisión “pone en riesgo a la vida de los alumnos”.

“Nosotros siempre hacemos la distinción entre lo que es la directiva del gremio y lo que son los profesores de todo el país. Los profesores han mostrado un compromiso enorme.Terminamos el año pasado con los colegios abiertos, y con los profesores haciendo clases en estos colegios, es decir que están comprometidos con este esfuerzo”, sostuvo.

En la misma línea aseguró que “las declaraciones de la directiva del Colegio son un poquito trasnochadas a esta altura. Creo que no es el tema central donde hay que poner la atención. La sociedad chilena de la pediatría lleva mucho tiempo diciendo que es importante que los niños vuelvan a clases para su salud física y su salud mental”.

“Chile tiene acumulada una experiencia sobre cómo cumplir los protocolos sanitarios de manera efectiva, que es muy importante y es muy valiosa, los colegios en especial. Si bien esta semana va a ser un poco más larga y más tedioso el proceso de volver a clases, son los alumnos los primeros en darle el estricto cumplimiento a las medidas“, cerró.

https://www.radioagricultura.cl/nacional/2022/03/01/ministro-de-educacion-por-regreso-a-clases-presenciales-los-ninos-lo-necesitan-muchisimo.html

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Perú: Presidente Castillo pide priorizar la educación para garantizar reinicio de clases

Por: ANDINA/Vidal Tarqui

El presidente de la República, Pedro Castillo, instó hoy a las autoridades, maestros y comunidad educativa a priorizar la educación y el compromiso para garantizar el reinicio de clases presenciales y la alimentación de los escolares.

Durante la inauguración de los nuevos ambientes de la Institución Educativa N° 7070 Dra. María Reiche, en el distrito de San Juan de Miraflores, el mandatario remarcó que la educación del pueblo es una tarea de todos.
“Cuando se suma el ministro, la directora, los profesores, los alcaldes, los congresistas, el Gobierno, la comunidad, todo es posible”, anotó y reiteró que como maestro de escuela rural dará todo su esfuerzo para sacar adelante la educación.
En esa línea, pidió a los alcaldes y gobernadores regionales verificar las condiciones en las que se encuentran las instituciones educativas que albergarán a los escolares, y llamó a los docentes a poner el hombro para hacer realidad los cambios en este sector.
“Invoco a los hermanos congresistas a que hagamos un esfuerzo para que declaremos en emergencia la educación y la salud del pueblo. Así como nos hemos fajado para sacar adelante al pueblo de la pandemia, invirtiendo millones de soles, hoy nos corresponde entrar de lleno al sector Educación”, manifestó.
El jefe del Estado recordó que su gestión determinó que la vida y la salud de los peruanos y peruanas son primero.
Como parte de ese objetivo, indicó que este jueves el presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, recibirá a alcaldes y gobernadores regionales para priorizar lo relacionado a postas médicas y hospitales a nivel nacional, así como la educación, a fin de garantizar los presupuestos correspondientes.
“Asumamos el compromiso directo para que no solo las escuelas estén abiertas, sino para que también se garantice la alimentación de nuestros hijos. El maestro Rosendo (Serna, ministro de Educación) sabe de la realidad educativa y no permitiremos que a ningún niño le falte su alimentación escolar, de eso estamos convencidos”, enfatizó.
El mandatario también sostuvo que se debe realizar un trabajo conjunto para atender la salud de los escolares, poniendo especial atención a los problemas visuales, auditivos y bucales de los menores que, muchas veces, representan limitaciones en su proceso de aprendizaje.
En otro momento, el presidente Castillo subrayó la importancia de ser respetuosos de la democracia e instó a los partidos políticos que creen en el país a poner en agenda los grandes problemas que no han sido atendidos en 200 años de vida republicana.
“No he venido a robarle al país. El dinero que vamos a recuperar de la corrupción se destinará a tener maestros capacitados, a dar salud a las familias, a más presupuesto para que los alcaldes inviertan en obras. Solo unidos vamos a sacar adelante al país”, puntualizó.
https://andina.pe/agencia/noticia-presidente-castillo-pide-priorizar-educacion-para-garantizar-reinicio-clases-880977.aspx
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México: Ómicron y los planes de la SEP para el regreso total a clases presenciales

Por: Rosa García *

 

En este ciclo escolar, Delfina Gómez impuso en la mayoría de las escuelas el regreso a clases presenciales en condiciones inseguras. En el año que está por iniciar se volverá en peores condiciones.

 

Aunque ya se han detectado distintas variantes del virus, la OMS estableció que hay 5 “de preocupación”: la alfa, la beta, la gamma, la delta y, ahora, la ómicron. El inmunólogo Alfredo Corell ha causado revuelo en los medios al afirmar que la variante ómicron del SARS-CoV-2 es tan contagiosa como el sarampión, uno de los virus más contagiosos que existen.

Ómicron ha mostrado su fuerza de contagio con más de 27,600 casos en casi todo el mundo hasta el día de hoy. De ésta y las otras variantes, en estos últimos días se han presentado tan sólo en 24 horas en Europa: 122 mil contagios en Reino Unido; 104 mil contagios en Francia; y 54 mil 762 contagios en Italia, solo por mencionar algunos países.

El gobierno de la 4T ante ómicron

Pareciera que los 298 mil 777 fallecimientos y los 3 millones 951 mil 3 contagios reconocidos oficialmente hasta el día de hoy, no son suficientes para que el gobierno tome medidas serias para afrontar la situación. Lejos de esto, minimiza riesgos, pinta de verde el país y dice tener todo bajo control; incluso, personajes como el subsecretario Hugo López-Gatell minimizan el riesgo planteando que esta la nueva variante no genera síntomas graves.

Hasta el domingo, 26 de diciembre, había 42 casos de ómicron en todo el país, según cifras oficiales y se encuentran en: Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México, Hidalgo, Tamaulipas y Sinaloa.

Clases presenciales, ¿Qué nos espera?

Otra funcionaria que minimiza los riesgos es Delfina Gómez, quien se destacó por imponer las clases presenciales en este el ciclo escolar sin asegurar condiciones sanitarias seguras en las escuelas y, en muchas de ellas, ni siquiera los servicios básicos. Docentes, padres y madres de familia sabemos que ha habido contagios y fallecimientos tanto de profesores como de alumnos, sin embargo, las cifras no son claras ni públicas.

En estos últimos días, Delfina Gómez sigue haciendo la invitación a los padres de familia a que envíen a sus hijos a la escuela, obviamente sin asumir ninguna responsabilidad de brindar las condiciones sanitarias seguras.

 

En algunos estados recorrerán el regreso a clases solo unos días como es el caso de Baja California, Nuevo León, Hidalgo y Coahuila, pero el regreso será en el mes de enero del 2022. En otros, ya se comienza a plantear un próximo regreso a las aulas con la totalidad de los alumnos, lo que solo aumentará exponencialmente el riesgo de contagio.

Urge la organización del magisterio

Como podemos ver, el panorama para el siguiente año es poco alentador en lo que se refiere a los riesgos sanitarios y a las condiciones de la educación pública, que seguirá contando con un magro presupuesto. Es por eso que sigue siendo necesaria la organización de las y los maestros en conjunto con las madres de familia para exigir condiciones seguras en las escuelas, y que los insumos de sanitización sean otorgados por el Estado de manera gratuita y suficiente para todo el ciclo escolar; además de garantizarse los servicios básicos como agua, luz eléctrica y ventilación, así como servicios médicos, psicológicos y pruebas gratuitas en cada escuela para la detección temprana del virus.

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El gobierno de AMLO ha minimizado los riesgos de contagio y fallecimientos, por lo que puede anticiparse que el regreso a clases presenciales en el año que está por iniciar traerá nuevas afectaciones a la comunidad escolar.

Ante esta situación, a nuestros alumnos en escuelas primarias y preescolar sigue sin tomárseles en cuenta para la vacunación, a pesar de los amparos que han interpuesto madres y padres de familia. Por tanto, las profesoras y profesores debemos exigir la inmediata aplicación de las vacunas para todos nuestros alumnos y el refuerzo para nosotros.

Se hace urgente democratizar nuestros sindicatos para ponerlos al servicio de la lucha por el derecho a la salud de los docentes, alumnos y la comunidad escolar. Debemos organízanos escuela por escuela, zona por zona; eligiendo delegados sindicales democráticos que estén respaldados por los maestros de las escuelas. Necesitamos un gran movimiento magisterial que luche por la educación pública, nuestros derechos laborales y por la salud y la vida.

Fuente de la información e imagen:  https://www.laizquierdadiario.mx

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El año de la Pandemia

Por: Miguel Casillas

En marzo de 2020 cuando iniciaba la Pandemia de la COVID-19 y se establecieron las medidas de restricción a la movilidad pública, uno de los sectores más afectados fue el educativo: las escuelas fueron de las primeras instituciones que cerraron sus puertas. Este fenómeno fue universal, por todas partes en el mundo se vieron suspendidas las clases presenciales y fueron afectados millones de estudiantes de todos los niveles educativos. Esta problemática se extendió durante 2021.

Después de los primeros días de alarma y desconcierto generalizado, los gobiernos de todos los países afectados tuvieron que improvisar el sostenimiento de los procesos educativos. Los que tenían mayores recursos y mejores condiciones sociales pudieron migrar a sistemas virtuales, otros que tenían extendidos sistemas de televisión adoptaron estrategias de desarrollo de los cursos sobre esas plataformas. Claramente se ampliaron las diferencias entre quienes pudieron dar continuidad a sus cursos y quienes no tuvieron manera de acceder a ellos.

En México, el resto del 2020 fue un periodo de improvisaciones y experimentaciones. Nunca hubo claridad en las políticas educativas, predominó la incertidumbre, y eso es relativamente explicable dado lo inédito de la pandemia.

2021 fue un año plano, bajo la nueva normalidad, pues en materia educativa predominó una deriva inercial con las modalidades a distancia sin mayor innovación ni previsión hacia el 2022. En efecto, durante todo 2021 se mantuvieron en nuestro país de modo estable las mismas directrices sanitarias y educativas. Es cierto que ocurrió la vacunación masiva, pero las medidas de sana distancia, distanciamiento social, cierre de actividades presenciales, se mantuvieron relativamente estables. Sólo hacia el final del año, y teniendo como base la vacunación de maestros y estudiantes, se hizo un llamado desde el gobierno federal para el retorno a las actividades presenciales, que no ha sido acatado del todo, y se han trasladado las expectativas del retorno a las actividades presenciales para el próximo año con escasa claridad sobre la educación híbrida y los criterios para desarrollar actividades presenciales.

El año que cerramos ha sido muy difícil para la educación superior. Tanto para sus agentes como para sus instituciones. Millones de universitarios tuvieron que sostener sus actividades educativas a la distancia, lo que implicó el acceso a dispositivos que favorecieran la comunicación y el desarrollo de ejercicios, lecturas, evaluaciones y trabajos escolares. Para miles de estudiantes fue imposible y se dieron de baja; para los que permanecen ha sido una época de aprendizajes que exige un fuerte compromiso personal con los estudios. Sólo algunas instituciones desarrollaron estrategias inclusivas y han distribuido equipos y otorgado becas de apoyo para la conectividad para los estudiantes más necesitados; el gasto familiar fue muy significativo. El año cierra sin claridad sobre las cifras de abandono, sin que las autoridades hayan favorecido una amplia reflexión sobre la experiencia escolar en esta situación de emergencia, sin un balance sobre los saberes digitales necesarios para ser un estudiante universitario exitoso. Los profesores e investigadores de la educación superior, por su parte, se hicieron cargo durante todo el año de mantener su trabajo desde casa sin mayor estímulo ni capacitación especial, con sus propios recursos y aprendiendo donde pudieron, pues durante todo el año la autoridad educativa fue incapaz de poner en marcha un programa emergente para apoyar la adquisición de equipos de cómputo y para capacitar masivamente al profesorado universitario. Al finalizar el año no tenemos un balance del gasto privado que el profesorado ha tenido que realizar para sostener su trabajo académico; tampoco hay claridad sobre su grado de habilitación tecnológica, ni estrategias para sentar las bases de una educación híbrida.

Las instituciones de educación superior tuvieron que adaptar sus actividades al trabajo a la distancia, lo que implicó la desmovilización de miles de trabajadores administrativos y manuales al tiempo que la rearticulación de las actividades en nuevos entornos. El cambio ha sido difícil, lo peor es la ausencia de directrices claras para dar continuidad al trabajo concreto. El año cierra con un déficit de información y conocimiento sobre los cambios en la naturaleza del trabajo universitario y sin claridad sobre las habilidades digitales necesarias para ejercerlo eficientemente.

Arrastrados por el optimismo, todos quisiéramos creer que la pandemia habrá de estar controlada el próximo año. Sin embargo, el destino es incierto y deberíamos estar preparados para la potencial adopción de nuevas disposiciones sanitarias restrictivas. Con pandemia o sin ella, el horizonte de una educación híbrida se perfila como ineludible, por lo que habríamos de hacer un balance crítico de lo que realizamos durante este año para aprender y poder mejorar.

Fuente de la información: https://www.educacionfutura.org

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¿Cómo fue el 2021 para las y los docentes?

Por: Sulem Estrada

El regreso a clases presenciales fue solo uno de los desafíos que las y los maestros enfrentamos en este año lleno de imposiciones, aumento de la carga laboral y una “revalorización del magisterio” que sigue sin llegar.

El 2021 fue un año complejo para miles de trabajadores. No solamente porque enfrentamos una pandemia que ha dejado miles de muertos, sino porque vivimos una crisis económica que, sin llegar a ser catastrófica, ha tenido graves consecuencias para la calidad de vida de los de abajo.

El magisterio no fue la excepción. Durante todo el año vimos movilizaciones importantes del magisterio en MichoacánTamaulipas, ChiapasMorelosHidalgoZacatecas, entre otros, principalmente por falta de pagos y en defensa de sus derechos.

Quizá el más emblemático de todos estos movimientos fue el caso de Zacatecas, donde hubo una “rebelión” local de los trabajadores estatales, docentes y trabajadores de la salud que salieron masivamente en unidad contra la reforma del ISSSTEZAC, donde el magisterio jugó un rol importante, más allá de los límites que expresó el movimiento y los desafíos que las y los trabajadores de Zacatecas tienen por delante.

Además de la falta de pagos, este año vivimos una importante disminución de nuestro poder adquisitivo. Considerando que la inflación en nuestro país fue la segunda más alta entre los países de la OCDE, el aumento salarial que recibimos fue raquítico, apenas un 3.4 %, que resultó insuficiente para solventar nuestras necesidades que aumentaron significativamente con la pandemia, pues pagamos con nuestros recursos la educación a distancia así como el regreso a clases presenciales, pues ni la SEP ni el gobierno de AMLO nos otorgaron recursos para una reapertura segura.

Presupuesto educativo 2021

Este año el sector educativo enfrentó nuevos recortes, desaparición de programas y recursos insuficientes como planteamos aquí. El “incremento” otorgado fue solo del 0.2% en comparación con el del 2020. De un total de 54 programas a través de los cuales se ejerció el presupuesto, 40 tuvieron recortes mientras que 13 desaparecieron por completo.

Asimismo, la disminución al presupuesto a las escuelas normales -que pone en riesgo su existencia- ha sido una constante en los últimos años, lo que propició movilizaciones de las y los normalistas que tuvieron que enfrentar la represión, como la que vivieron en Mactumactzá y en Teteles, quienes además padecieron vejaciones y agresiones sexuales en manos de la policía.

Educación superior

En marzo se aprobó la Ley General de Educación Superior que fue rechazada por distintos sindicatos -aunque éstos no se movilizaron para evitar su aprobación- por considerar, entre otras cosas, que se degrada el derecho a la educación superior y se limitan las iniciativas de cambios democráticos de las leyes orgánicas de las instituciones autónomas.

Por otro lado, este año movimientos como #UNAMNoPaga evidenciaron la enorme precarización que padecen las y los docentes del sector universitario. Previamente la lucha de los docentes despedidos de la UACM ya había puesto sobre la mesa este tema que ha seguido profundizándose en distintas instituciones, como las Universidades para el Bienestar «Benito Juárez García” y la Universidad “Rosario Catellanos”, que tienen en común la precarización y los nulos derechos laborales de sus docentes.

Delfina Gómez: regreso a clases presenciales, despidos y precarización docente

Este 2021 comenzamos con una nueva secretaria de educación, Delfina Gómez, quien generó expectativa entre las y los docentes al ser presentada como la “maestra” a cargo de la SEP; sin embargo, pronto desencantó al magisterio.

El primer desengaño vino con la imposición del regreso a clases presenciales. Como lo planteamos aquí, éste se impuso sin consultar a las y los docentes ni a las familias sometiéndolos a un importante riesgo de salud pues no dotaron a ninguna escuela de recursos ni insumos para enfrentar la situación. Frente a los contagios que hubo, no tomaron medidas para proteger a la comunidad escolar. Esto respondió, como denunciamos en su momento, a la necesidad de los empresarios de la reapertura económica, más que al rezago educativo para el cual tampoco hubo nunca un plan serio por parte de las autoridades educativas.

Asimismo, este ciclo escolar se violentó nuestro derecho al descanso como planteamos aquí, al aumentarse los días laborales, generando un agotamiento físico y mental muy importante para los maestros y alumnos.

Por otro lado, la “austeridad republicana” llegó al magisterio de la mano de Delfina Gómez, quien lo primero que anunció al llegar a la SEP fueron despidos inmediatos en distintas áreas; a esto se sumaron las irregularidades de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (USICAMM) en el otorgamiento de plazas docentes y en la promoción tanto horizontal como vertical que se desprende de la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, con la que ahora se eliminó el derecho de los maestros a tener aumentos salariales significativos al ligar los ingresos con la evaluación.

EL SNTE y la CNTE durante el 2021

Como planteamos aquí, una asignatura pendiente del gremio magisterial sigue siendo la democratización del sindicato, el cual, al seguir en las manos del charrismo sindical, no ha servido como una herramienta de organización y de lucha para los maestros.

Los dirigentes del SNTE, a espaldas de las y los trabajadores de la educación se declararon el ejército ideológico de la 4T y han sido fieles a sus mandatos, dejando pasar todas las políticas del gobierno en materia educativa.

El año pasado publicaron el nuevo reglamento de elecciones sindicales para renovar a los representantes de las secciones que integran el sindicato, con el que el SNTE se pone a tono con la reforma laboral y asegura “democratizará” la institución. Sin embargo, en los estados donde se ha llevado a cabo la renovación de los Comités Ejecutivos Seccionales -como Baja California, Tlaxcala, Nuevo León y Yucatán- lo que se demostró fue más de lo mismo: procesos amañados, tiempos y requisitos restrictivos que impiden la participación de maestros y maestras de base y la continuidad de los charros en el poder.

Por su parte la CNTE, si bien comenzó el año con la Caravana del Sur, que se movilizó a la CDMX con demandas importantes como echar abajo las UMA como referencia para el cálculo y pago de pensiones y la cancelación de la USICAMM, desafortunadamente dio continuidad a su política de centrarse en las mesas de negociación con el gobierno en lugar de buscar fortalecer al movimiento magisterial. Dejó pasar sin movilización unificada la imposición del regreso a clases presenciales y está dejando pasar en la mayoría de los estados las renovaciones sindicales sin dar la pelea contra los charros por la recuperación del sindicato.

Es indispensable que la CNTE rompa ya la tregua con el gobierno y que llame al magisterio nacional de los distintos niveles educativos a organizarnos, unirnos y movilizarnos para generar un plan de lucha unificado con el que podamos enfrentar el ataque a la educación que el gobierno de la 4T continúa profundizando.

¿Qué podemos esperar las y los docentes en el 2022?

Como vimos, la situación del magisterio no solo no ha cambiado desde los gobiernos anteriores, sino que en distintos aspectos el ataque se ha profundizado. Nada bueno podemos seguir esperando del gobierno de la 4T que ya nos ha demostrado que dará continuidad a los planes de los organismos financieros internacionales y los grandes empresarios a nivel internacional en materia educativa. Es por ello que debemos organizarnos para enfrentar lo que se viene.

En el siguiente artículo profundizaremos sobre las perspectivas del magisterio y cómo podemos enfrentar la situación. No te lo pierdas.

Fuente de la información e imagen: https://www.laizquierdadiario.mx

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Venezuela: Min Educación aclara: “Clases presenciales serán todas las semanas”

Voce.com

La ministra de Educación Yelitze Santaella se pronunció sobre el retorno a clases presenciales que inició este lunes después de más de un año a distancia por la pandemia.  Aseguró que el regreso fue “una jornada exitosa y excelente”. Además, aclaró que las clases serán todas las semanas y no bajo el plan 7+7.

Señaló que no se tuvo ninguna incidencia a nivel nacional. Precisó que en todos los niveles de educación del país se cumplió el llamado del presidente Nicolás Maduro a retomar la presencialidad en las instituciones educativas

“Hoy la alegría se confundía en las instituciones educativas. Al estudiante le hacía falta el abrazo del amigo, ese saludo afectivo. Ha sido una jornada extraordinaria. No solo se incorporó el sector público, el sector privado también a nivel masivo”, expresó Santaella.

La titular de la cartera sostuvo que el inicio a clases se dio bajo un plan con 10 objetivos estratégicos y con la preparación de los docentes ante la presencia del COVID-19. Recordó que en dos oportunidades se intentó volver a clases presenciales, pero no era el momento debido a la curva de contagio.

Reconoció que no todos los niños regresaron a las aulas debido a que cada escuela programó a que se vayan por grupos de 15 alumnos por salón en el cual debe existir distanciamiento y las medidas de bioseguridad. De esta forma, se evitarán focos y contagios de la enfermedad.

“Creo por lo que observamos hoy, estamos muy cerca de activar el 100% de la maquinaria estudiantil. En menos de 15 días o 1 mes nosotros estaríamos al 100% de clases presenciales normales. Aún estamos recuperando instituciones educativas. Vamos a trabajar rápido en la recuperación de instituciones”, puntualizó la ministra.

A pesar de las declaraciones de la funcionaria, la asistencia de las aulas fue muy baja este lunes, según la integrante de la directiva de la Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes, (Fenasopadres), Nancy Hernández de Martín, quien expresó que la asistencia no alcanzó el 10%. Esto debido a la falta de condiciones físicas y laborales.

Min Educación aclara: “Clases presenciales serán todas las semanas”

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