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La Cuarta Revolución Industrial: el gran reto de las universidades dominicanas

Por: Héctor Rodríguez Cruz

Ojalá que muy pronto podamos contar la historia de “conversión” a Universidad 4.0 de todas las universidades e IES del país.

Estamos frente a la Cuarta Revolución Industrial, una era que está borrando los límites entre las esferas físicas, digitales y biológicas, y transformando las relaciones productivas, económicas y comerciales, hasta modificar radicalmente nuestra forma de vivir, de trabajar, de estudiar  y de relacionarnos. ¡Afrontar los retos del futuro exige ver el mundo desde nuevas perspectivas!

En este escenario, el mayor reto de las más de 40 universidades e instituciones de educación superior del país consiste en ajustar/actualizar/convertir su visión y sus competencias institucionales de cara a la Cuarta Revolución Industrial (Revolución 4.0) como cambio disruptivo que trae desafíos para todos los sectores de la industria, del gobierno, de la educación y miembros de la sociedad.

El concepto de la Cuarta Revolución Industrial fue acuñado por  Klaus Schwab  en el contexto del Foro Económico Mundial del 2016, un acontecimiento que reúne anualmente en Davos, Suiza, un millar de personas capaces de influir en esas transformaciones como jefes de gobierno, empresarios, académicos,  científicos, líderes y emprendedores.

Schwab desarrolla su idea de la Cuarta Revolución Industrial en un libro con el mismo nombre y expresa así la dimensión de la misma: “Pensemos en la impresionante confluencia de avances tecnológicos que abarca amplios campos, como la inteligencia artificial (IA), la robótica, el internet de las cosas (IoT), los vehículos autónomos, la impresión 3D, la nanotecnología, la biotecnología, la ciencia de materiales, el almacenamiento de energía y la computación cuántica”.

Totalmente alineada con la Revolución 4.0, llegó  la Universidad 4.0. Nos encontramos, por tanto, frente a la “Revolución de las Competencias», que dará lugar a nuevas profesiones, a la modificación amplia de las existentes y la desaparición de muchas de ellas, así como a la formación de nuevas habilidades y competencias, determinantes en la empleabilidad de las personas.

En el marco de la Cuarta Revolución Industrial y de la Universidad 4.0,  las universidades e instituciones de educación superior deberán poner la mirada  en el  “Core work-related skills”, que presenta un perfil  de la mayoría de ocupaciones, consistente en una gama de combinaciones de 35 habilidades y competencias relevantes, además del conocimiento especializado específico de cada ocupación.

La Universidad 4.0 deberá reinventar la universidad tradicional y contemplar en sus programas otras competencias  que impactan de manera directa en la calidad del ejercicio de la profesión, tales como liderazgo, emprendimiento e innovación, curiosidad, pensamiento crítico, solución de problemas, ética, ciudadanía  y visión global.  Evitando definir los currículos en términos de competencias. Menos aún, si se especifican erróneamente mediante capacidades, ya que “una cosa es ser capaz y otra muy diferente es ser competente”.

La Revolución 4.0 ya entró en muchas universidades. ¡Y habrá de entrar en las universidades dominicanas!  Veamos algunas experiencias latinoamericanas. En Colombia, en el 2019 se dio una alianza entre el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA Antioquia, la Universidad de Antioquia, UdeA, y Amazon, para formar a 2000 estudiantes en programas relacionados con Cuarta Revolución Industrial.

La Universidad CES de Medellín  desarrolla  nuevos programas en modalidad virtual como Ganadería de Precisión, Gestión de Big Data en Salud y Nanotecnologías para la Salud. La universidad EAFIT ofrece la Maestría en Ciencias de los Datos y Analítica. En la Universidad EIA, también de Medellín, ofrece la Especialización en Big Data e Inteligencia de Negocios.

En México, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, ANUIES, que agrupa más de 200 universidades, en su Asamblea General del 2019 presentó el Modelo “ANUIES frente a la Cuarta Revolución Industrial”.

El Instituto Tecnológico de Monterrey a partir del 2019  estableció un currículo para todos los estudiantes, incluyendo los de primer ingreso, que incluye: Urbanismo Sostenible, Ciencia de Datos, Inteligencia de Negocios Vinculada a Big Data y Analytics, Transformación Pública, Innovación Educativa, Sistemas Digitales, y Nanotecnología. Carreras tradicionales como Contaduría o Arquitectura, integrarán materias de analítica de datos y tecnologías digitales.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en los últimos cinco años  ha creado más de 10 licenciaturas nuevas, como Neurociencias, Desarrollo Comunitario para el Envejecimiento, Física Biomédica, Materiales Sustentables, Negocios Internacionales, Ingeniería Ambiental, Tecnologías para la Información en Ciencias, Economía Industrial y Geociencias. Así como el “Centro de Ciencias de la Complejidad”, conocido como C3 y creado para  tender puentes entre las ciencias exactas, naturales, sociales y humanísticas.

En Chile, el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch) realiza esfuerzos para la adecuación de las universidades chilenas a la 4RI. En Centroamérica, el Consejo Superior de Rectores, en el 2019  celebró en Costa Rica el Diálogo Regional  Centroamérica Digital en la Cuarta Revolución Industrial: Ciencia, Tecnología e Innovación al Servicio de la Región.

Aquí, bajo de Modelo “Triple Hélice”, universidades-empresas-gobierno cargan con la responsabilidad de promover y realizar la Cuarta Revolución Industrial en la República Dominicana. Ojalá que muy pronto podamos contar la historia de “conversión” a Universidad 4.0 de todas las universidades e IES del país.

Mientras esto sucede, invitamos a las comunidades académicas d educación superior a leer y debatir el libro “La Cuarta Revolución Industrial” de Klaus Schwab. Y si se animan,  que lo asuman como libro texto en todas las carreras. ¡Eso esperamos”.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/la-cuarta-revolucion-industrial-el-gran-reto-de-las-universidades-dominicanas-8930680.html

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Luis Bonilla-Molina: «La otra escuela emancipadora en contextos de cuarta revolución industrial». Mundo

Mundo/América Latina/10-02-2021/Autor: Luis Miguel Alvarado Dorry/Fuente: OVE

Este Lunes 08 de febrero, la Alianza Pedagógica Social Internacional CEIP-Histórica de Argentina, MAEEC-CLACSO de México, KAVILANDO de Colombia, MASA CRÍTICA de Panamá, RED GLOBAL GLOCAL por la Calidad Educativa de América Latina, SAVIA de Paraguay, Universidad de Panamá, CIPCAL de América Latina, KAICHUK MAT DHA de México, EMANCIPACIÓN de Chile, Mujer Pueblo Magisterio-CNTE-Durango de México, el Centro Martin Luther King de Uruguay y CII-OVE de Venezuela, organizó su segundo conversatorio en el ciclo de debates denominado «La Otra Educación Posible«, en esta ocasión estuvo nuestro querido Luis Bonilla-Molina dialogando sobre «La otra escuela emancipadora en contextos de cuarta revolución industrial«, el cual, fue transmitido por el canal de YouTube de Otras Voces en Educación y presentado por les moderadorxs Guadalupe Ramos Ortiz y Rubén Darío Merlín Velázquez del Centro MAEEC-CLACSO México.

En este conversatorio Luis Bonilla-Molina inició alzando la voz por los 6 meses de la desaparición del Educador Popular venezolano Carlos Lanz Rodríguez exigiendo respuestas sobre paradero de este importante educador popular de América Latina.

Para entrar al debate pidió Bonilla-Molina “tener el compromiso de atrevernos a mirar la escuela desde otro lugar, mirar a la educación desde otro lugar, mirar los sistemas escolares desde otro lugar” diferente a la costumbre y programación que tenemos de estos, es decir, llevar a cabo análisis y reflexiones desde otras aristas sobre educación.

Esto es debido a que “estamos en un momento crucial de transformación radical de la sociedad mundial, pero también de la educación y cuesta mucho entender la dinámica profunda de cambio si lo hacemos desde los lugares acostumbrados”, aseguró. En este sentido recordó que desde el 2015 han venido denunciando un “Apagón Pedagógico Global”, es decir, “el pase abrupto, violento a modelos de educación virtual, sin que existiera una adecuada preparación de nuestros sistemas escolares educativos, incluso de las educaciones populares para trabajar en contexto de este tipo”, afirmó.

Asimismo, dejó en claro que la pandemia aceleró este proceso, dejando a millones de estudiantes excluidos de una educación real, esto debido a una restructuración de “los modos de producción” y de la vinculación con la educación.

Mencionó también sobre la conclusión central del Foro Económico de Davos que fue realizado recientemente que “las metas que tenían previstos en la restructuración de este sector del capital vinculado al área tecnológica y al capital emergente transnacional es que las metas que se habían establecido para el 2030 fueron aceleradas en el marco de la crisis de la pandemia”, al mismo dijo que “esas metas que se tenía previstas para ese año deben ya de ejecutarse”. Estos temas, a su juicio, Bonilla-Molina dijo que “deben ser centrales en los debates en materia educativa”.

Por lo anterior, aseveró que es preocupante ya que esos temas no se están debatiendo por los movimientos alternativos, mientras que el capital viene haciendo alianzas “para impulsar en esa dirección”.

De la misma manera, menciona que “se está comenzando a hablar de un nuevo contrato social en educación valorados por cuatro grandes variables”, las cuales, son:

  1. “La interdependencia de la educación con el sistema económico y con la aceleración de la innovación.
  2. La capacidad de la escuela de acompañar la velocidad de la aceleración de la innovación.
  3. Requerimiento para la educación y los sistemas educativos de abordar en los procesos de enseñanza-aprendizaje en un contexto de complejidad de los conocimientos y su vinculación a distintas áreas.
  4. Una convergencia disciplinar en la necesidad de generar nuevos empleos que sean la fusión de viejas profesiones y viejos modelos de empleos”.

Estas cuatro variables “serán a corto y mediano plazo por el desembarco de la cuarta revolución industrial”, afirmó.

En este cambio rotundo de las distintas áreas (económica, social, cultural, tecnológica y política) y, por tanto, educativa, lo preocupante es que “las alternativas, hay una especie de caos cognitivo, de parálisis ante la necesidad de dar respuestas urgentes a una situación y un contexto radicalmente distinto a todo lo que se conoce y a toda la teoría previa que se había formulado” aseguró.

Para intentar explicar su punto de vista, Bonilla-Molina desarrolló diez tesis, “diez enunciados para abrir un debate al respecto”, algunas de ellas son:

  1. “Ratificar que la escuela que conocemos tiene tareas asignadas por el capital.
  2. Las propuestas educativas de los sistemas escolares están vinculadas al curso de las revoluciones industriales.
  3. La crisis escolar se abre en la tercera revolución industrial y la falta de comprensión sobre las nuevas exigencias del gran capital.
  4. La cuarta revolución industrial impacta en el modo de producción, la organización social y en el mundo del trabajo. La escuela, desde ese punto de vista no entiende lo que está pasando y, por lo tanto, está en riesgo de caer en el desuso.
  5.  La crisis de los relatos alternativos.
  6. La viabilidad del modelo actual de formación docente […]”.

Posterior a ello, Luis Bonilla-Molina responde dos preguntas planteadas por integrantes de la alianza, una de Leticia Pacheco por parte de la CEIP-Histórica de Argentina y la otra de Carlos Bracho por parte de la RED GLOBAL GLOCAL por la Calidad Educativa de América Latina.

Después, nuestro querido Luis Bonilla-Molina termina el conversatorio con un mensaje muy enérgico y profundo para les docentes de todo el mundo diciendo “Reivindicar nuestra enorme potencialidad como colectivo, no hay otra profesión que esté tan extendida en el mundo, que llegue a tantos territorios, hasta el último territorio como el de la profesión docente. Tenemos hoy una capacidad enorme de transformar, por eso nos tienen tanto miedo, por eso nos convirtieron en administradores curriculares para manejar hasta el último segundo de lo que hacemos en la escuela y no dar espacio al pensamiento crítico”.

Agregando que “Tenemos que recuperar nuestra confianza en nuestra labor, recuperar nuestro saber pedagógico en clave de transformación radical, y por supuesto, fomentar la unidad del magisterio y esa unidad se fomenta en el trabajo de colectivo pedagógico, en el trabajo de educación popular desde la escuela, en el trabajo de educación popular con nuestros estudiantes, con las familias, con la comunidad”, esto con el hito de defender a la escuela del ataque del gran capital.

Finaliza diciendo que “los docentes hoy tenemos la tarea urgente de iluminar el mundo salvando la escuela y salvar la escuela implica ponerla patas a arriba, significa crearnos nuestras propias crisis epistemológicas para producir el cambio que requiere la escuela en el siglo XXI”.

A continuación, el video completo del debate:

Fuente del Video: https://www.youtube.com/watch?v=rfBIW-7LoXo&t=458s

Imagen: Alianza Pedagógica Social Internacional

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Colombia: La unión, una herramienta para enfrentar el cambio en la educación

La unión, una herramienta para enfrentar el cambio en la educación

Actualmente y durante los próximos meses, la educación no será la misma y es la oportunidad para que los diferentes actores trabajen conjuntamente

Por Informes especiales

En esta primera parte del año el formato clásico de la educación dio un giro de 360 grados por la llegada del COVID-19. Para salvar el semestre se puso sobre la mesa una práctica de la que se hablaba hace mucho tiempo, pero nunca había tenido la atención necesaria, la educación virtual.

Más allá de trasladar las prácticas tradicionales del salón de clases a las pantallas de los computadores y los celulares, la educación virtual es un cambio total y profundo en la manera en la que una institución educativa, los profesores, y los estudiantes entienden las posibilidades que traen consigo las herramientas digitales en la Cuarta Revolución Industrial.

“La virtualidad tiene unos componentes diferenciales profundos que garantizan la calidad de la educación que se da. Es mucho más que tener al profesor conectado en una pantalla, es todo un modelo pedagógico e instruccional que le permite al docente apropiarse de las herramientas digitales para una educación que realmente impacte”, afirma José Leonardo Valencia, rector nacional de Areandina, institución con más de una década en experiencia en virtualidad y la tercera IES privada en esta modalidad en Colombia, con cerca de 14.000 estudiantes virtuales.

Trabajo de todos.

Según Valencia hay dos conceptos esenciales para entender cómo funciona la modalidad virtual: la interacción sincrónica, que es cuando el estudiante y el docente interactúan simultáneamente (como las clases a través de videoconferencias que remotamente se están impartiendo en el mundo a causa del COVID-19) y la interacción asincrónica, en la que el alumno puede acceder a materiales que están disponibles en cualquier momento y lugar.

“Las interacciones sincrónicas permiten que los planes de estudio en el mundo digital sean realmente integrales. En ellas los estudiantes complementan todo lo aprendido en clases, cuentan con la posibilidad de detenerse a mirar un tema con profundidad y tienen un acompañamiento constante de su docente al punto de que casi se llega a una personalización del proceso académico”, añade el experto.

De hecho, gracias a que cada clase queda grabada, el estudiante puede repasar las explicaciones una y otra vez hasta que entienda la lección o, de ser necesario, puede contactar al docente a través de foros, correos, mensajes y todo tipo de espacios para aclarar sus dudas. Esto demuestra que la presencialidad no es la única manera para que un profesor esté al tanto del progreso y de las inquietudes de sus estudiantes.

Gilma Camargo Romero, directora del Centro de Excelencia Docente de Unicosta, explica que mediante la triada: docente, estudiante y tecnología. Se requiere que estos tres componentes estén en interacción. Las instituciones educativas deben contar con la tecnología necesaria que permita la conectividad, con las estrategias y herramientas para el buen funcionamiento de los procesos académicos. De igual forma, es importante la constante capacitación a sus docentes en

herramientas tecnológicas, estrategias pedagógicas y didácticas adecuadas a espacios virtuales, así como en habilidades blandas tan importantes como la comunicación asertiva, el manejo de la frustración y la tolerancia, “se debe garantizar al estudiante unas plataformas adecuadas para su formación, con unos docentes altamente capacitados para dar respuesta a sus inquietudes y desarrollar en ellos sus aprendizajes”, anota.

Infraestructura y contenidos digitales.

Acuerdos interinstitucionales, plataformas digitales y contenidos interactivos (videos, documentos, foros de discusión, entre otros) son algunos de los elementos que hacen del entorno de aprendizaje de un estudiante virtual todo un ecosistema de conocimiento del que puede sacar provecho para auto gestionar su proceso académico.

La preparación que existe en el diseño y creación de los materiales pedagógicos van más allá de la típica ‘fotocopia’ y cuenta con un trabajo exhaustivo y coordinado entre ingenieros de sistemas, ilustradores, diseñadores gráficos, diseñadores web, expertos en pedagogía digital, creadores de contenidos y los docentes para que el estudiante tenga a su disposición un contenido de valor y que está pensado en cada detalle para impactar positivamente en su aprendizaje.

Marcial Conde Hernández, funcionario de la Unidad de Evaluación del Centro de Excelencia Docente de Unicosta, considera que, si bien se requiere de plataformas tecnológicas, esta son herramientas que cumplirán su propósito de garantizar una buena educación virtual, con la gestión del profesor, el cual debe contar con buenas competencias en lo disciplinar y tecnológico, pero también en lo pedagógico y lo didáctico.

“Un profesor que, a pesar de la distancia, logre generar motivaciones intrínsecas en sus estudiantes, que lo muevan a aprender. Profesores capaces de conectar el material de estudio, con los intereses de los estudiantes”, manifiesta.

Acompañamiento y adaptabilidad.

Si la autogestión es la palabra que define a los estudiantes virtuales, acompañamiento y adaptabilidad son las que definen a los buenos docentes o tutores en el mundo digital. La figura del profesor que sencillamente dicta al frente de la clase debe quedar atrás para empezar.

En la virtualidad, funge como acompañante durante el proceso de autogestión del conocimiento de los estudiantes. Por eso, debe estar dispuesto a adaptarse a las nuevas formas de enseñar e impartir el conocimiento y explotar al máximo todas las herramientas que están a su disposición.

En palabras de Valencia, se trata de maestros “flexibles, adaptables, ‘todo terreno’ que son recursivos y que saben trabajar sus temas, desde la creatividad a la hora de impartir sus enseñanzas en este nuevo mundo.

Una cultura de la virtualidad.

Valencia, rector de Areandina es enfático cuando dice que lo más importante en este proceso de migración hacia lo digital es la consolidación de una ‘cultura de la virtualidad’ dentro de las instituciones. “Solo después de haber apropiado la tecnología, la gente entiende bien las capacidades de la educación virtual y se da cuenta de que no solo se puede garantizar la calidad de la educación, sino también potenciarla”.

De lo contrario, por más inversión en nuevas tecnologías que se hagan, no se sacará provecho al potencial real de esta nueva forma de enseñar y aprender para ser la educación que afronte los desafíos que trae consigo la Cuarta Revolución Industrial.

Siendo un proceso que requiere de tantos actores y de un cambio de ‘chip’ total, “Esta transformación no se puede hacer en un día, ni en medio año, ni en un año, es algo que toma mucho tiempo.

Solo a través de un esfuerzo transversal en todas las áreas de la institución educativa es posible repensar todo un modelo académico para que tanto la dimensión humana como la tecnológica se potencien en una educación integral”, expresa Valencia.

Todos estos elementos demuestran que la educación virtual es mucho más que replicar modelos tradicionales de educación en línea. Es un proceso de transformación profundo y consciente en el que se abre un horizonte amplio de todo lo que puede ser el futuro de la educación.

Fuente de la Información: https://www.elheraldo.co/informes-comerciales/la-union-una-herramienta-para-enfrentar-el-cambio-en-la-educacion-730427

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Sara Moraleja: “Educar ya no significa transmitir y memorizar información”

Por: Laura Román.

 

Sara Moraleja tiene muy claro que la Cuarta Revolución Industrial ya está aquí y que los estudiantes, que serán los adultos del mañana, cuentan con multitud de posibilidades para encabezarla. Una idea que desarrolla en su libro ‘Educar el Talento: guía para desarrollar nuevas habilidades en jóvenes y niños’.

En esta entrevista nos habla sobre el potencial de las ‘soft skills’, las denominadas habilidades blandas, las metodologías que mejor se adaptan a ellas y cuál es su papel en el aula para que el alumnado aproveche todo su talento.

En su libro ‘Educar en el talento’: guía para desarrollar nuevas habilidades en jóvenes y niños’, habla sobre la Cuarta Revolución Industrial. ¿En qué consiste y de qué forma influye en el ámbito educativo?

El concepto de Cuarta Revolución Industrial o Industria 4.0. hace referencia al conjunto de transformaciones que están teniendo lugar en nuestra sociedad y que están cambiando nuestros hábitos de consumo, estilo de vida, formas de trabajar y relacionarnos… Desde que Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial (FEM), popularizara el término en el año 2016, no hemos parado de leer o escuchar noticias relacionadas con ello. Tanto es así que el hecho de que los robots se incorporen a colaborar con los humanos en las organizaciones ya no nos resulta algo exclusivo de la ciencia ficción, sino más bien una realidad factible y cercana.

Y esto influye, por supuesto, en la educación. ¿Qué deberían aprender los niños hoy en la escuela? ¿Cómo preparamos y formamos a la generación de la inteligencia artificial, el internet de las cosas, la impresión 3D, los coches autónomos, la robótica o el Big Data? El reto es complejo para educadores, familias, aprendices e instituciones. Desde mi punto de vista, lo más importante es que todos ellos tomen consciencia que el aprendizaje ya no está limitado a un espacio y un tiempo, que educar no significa meramente transmitir y memorizar información, y que es vital apostar por pedagogías que desarrollen íntegramente el ser humano.

Esta nueva etapa está cargada de oportunidades y posibilidades que únicamente podrán ser aprovechadas con éxito si los individuos están preparados no sólo intelectualmente, sino emocional y socialmente. Esta Industria 4.0. demanda que el propósito fundamental de la educación sea la de facilitar herramientas para que las personas puedan descubrir y cultivar sus talentos con el objetivo de ponerlos a servicio de la comunidad.

¿Qué habilidades debe adquirir un estudiante para afrontar su vida y desempeñar los trabajos del futuro?

Hace una década, estudiar una carrera y un máster ofrecía una alta probabilidad de conseguir un buen puesto de trabajo y una cierta seguridad económica para realizar unos planes de vida. Ahora prácticamente nadie se atrevería a asegurarle eso mismo a ningún joven en edad de elegir un camino profesional (en empresa privada).

Y es que el nuevo paradigma está exigiendo adaptar los puestos de trabajo: unos desaparecen y otros diferentes surgen. Por esta razón, entrenar las habilidades blandas o ‘soft skills’, como por ejemplo, la creatividad, el autoliderazgo, la resiliencia, el pensamiento crítico, la proactividad, la capacidad de aprendizaje, la toma de decisiones o el trabajo en equipo, se ha convertido en una tarea urgente.

Estas habilidades no son sólo importantes para conseguir fluir en este entorno líquido en el que nos movemos, sino que además representan una oportunidad única para apostar por el potencial humano. Si los robots pueden procesar la información más rápido, gestionar datos con mayor precisión o realizar diversas actividades mejor que nosotros… ¿para qué o por qué vamos a competir con ellos? ¡Rescatemos la parte más humana! Aquella que nos hace imaginar, construir o compartir. Eduquemos para que los estudiantes desarrollen sus habilidades blandas y descubran sus talentos, de este modo, tendrán más posibilidades para conocerse a sí mismos, ser felices y aportar valor a la sociedad.

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¿Qué papel tiene el talento en el proceso?

Según la RAE, el talento se define como inteligencia, aptitud o capacidad para realizar una determinada actividad. Se puede tener talento para cosas muy diferentes e incluso personas talentosas en un mismo ámbito resultan mostrar su don de forma muy distinta, también. Esto es normal porque cada uno de nosotros es único, es original. De hecho, el desarrollo del talento junto al entrenamiento de las habilidades blandas es primordial para adaptarnos con éxito al contexto de la Cuarta Revolución Industrial. En este sentido, fomentar estudios vocacionales y la búsqueda de intereses y pasiones debería ser una meta educativa.

Muchas personas que terminan su formación no son conscientes de sus fortalezas, y lo que es peor, no disponen de las herramientas para hallarlas. Otras, invierten años en carreras por las que no sienten simpatía pero que ‘tienen salida’, y a larga causan frustración y bajo desempeño. En el nuevo mercado laboral, la demanda se dirige hacia los emprendedores y los trabajadores apasionados, que gestionen sus talentos, fortalezas y debilidades, y ofrezcan soluciones creativas a los desafíos profesionales.

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¿Qué aporta a los alumnos el autodescubrimiento de las ‘soft skills’?

Educar con el enfoque puesto en las ‘soft skills’ sirve para que los alumnos aprendan a desarrollarse y crecer como personas. A auto-liderarse. Y además, a promover una mejor calidad de vida. Estas habilidades son útiles para trabajar, pero también para vivir, porque los alumnos aprenden a relacionarse y comunicarse asertivamente con los demás cultivando vínculos afectivos más positivos, identifican mejor sus emociones, gestionan conflictos eficazmente, encuentran más soluciones creativas a sus problemas, se muestran respetuosos y dispuestos a enriquecerse con diversos puntos de vista, apuestan por seguir hábitos saludables, y en general, se sienten más seguros, motivados y capaces.

¿Cuál es la metodología que mejor fomenta el desarrollo de estas habilidades?

Para entrenar las habilidades blandas necesitamos apostar por metodologías activas que pongan al aprendiz en el centro de su propio aprendizaje y les invite a crear, experimentar, investigar y cooperar. En la actualidad, tenemos a nuestra disposición gran variedad de propuestas:la clase invertida (Flipped Classroom),  el Aprendizaje Servicio, Design ThinkingAprendizaje Basado en Proyectos, en problemas, en retos, en eventos… e, incluso, el tradicional y apreciado juego.

“Las personas polivalentes, amantes del aprendizaje y concienciadas con que los errores son oportunidades, tendrán más opciones para encontrar su camino y ser felices”

Aunque cada método tiene sus características, todos comparten el mismo objetivo: encender la curiosidad, emocionar y activar a los estudiantes para que se produzca un aprendizaje significativo y duradero. Asimismo, es vital que la escuela recuerde conectar con el entorno en el que se desenvuelve y ofrezca a los alumnos la posibilidad de contribuir en proyectos reales con impacto social. De esta manera, los alumnos perciben que su aprendizaje ‘sirve para algo’ y se sienten más motivados y comprometidos.

Fuente de la entrevista: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/sara-moraleja-soft-skills/102243.html

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Sudáfrica: All pupils are not heading to tertiary education institutions, and they need technical and ‘soft’ skills for the service sector and Fourth Industrial Revolution. – Ramaphosa

All pupils are not heading to tertiary education institutions, and they need technical and ‘soft’ skills for the service sector and Fourth Industrial Revolution.

President Cyril Ramaphosa has called for a skills revolution, beginning with the altering of South Africa’s secondary education to enable it to meet the skills needs of the Fourth Industrial Revolution.

According to Ramaphosa, teachers need to be skilled to function in the modern economy. “Many of our teachers were taught in the old system of rote learning, often, they are not able to use advanced tools of the trade such as computers. Most were not trained to apply knowledge but were taught to accumulate knowledge. In today’s world, information and knowledge is abundant,” he said.

The president cautioned against the assumption that every pupil was destined to enter tertiary institutions, saying this must change and secondary education system restructured in favour of technical education, which he said empowered young people at a time when they are most hopeful, experimental and flexible in their lives.

“And we should embrace this life stage as one to empower young people to take charge of their lives and our collective future,” Ramaphosa said.

Skilling the youth would help to fight unemployment among the youth.

“Secondary education occupies a crucial role in our effort to set the people of our continent on a path to sustainable and inclusive development that will benefit all of humanity. Secondary education intervenes in young people’s lives at a time when they are most energised but also most vulnerable to adverse social influences,” Ramaphosa said.

The president, who was opening the ADEA Annual Policy Dialogue Forum on Secondary Education in Africa, at Emperor’s Palace at Kempton Park on Monday, said countries in which 50% of their pupils entered technical colleges to develop artisan skills, had lower youth unemployment rates than where the overwhelming majority entered tertiary educational institutions.

“The assumption we often make that every learner is destined to enter a tertiary institution needs to be re-examined, and our secondary education systems restructured accordingly. Our schools need to form part of a comprehensive society-wide response to the challenges and opportunities of the Fourth Industrial Revolution,” Ramaphosa said.

Rapid technological advances are already having significant consequences for workers and communities, with digitisation and mechanisation of work processes giving rise to increased insecurity and job losses. The Fourth Industrial Revolution is our current reality and it waits for no man, woman, government, pupil, student, employer or trade union.

“As we respond to the challenges of the Fourth Industrial Revolution, we should – as a continent and as a global community – put people at the heart of economic and social policy and business practices. There are remarkable opportunities – but also challenges – emerging from the dynamic forces that are transforming the world of work. To help global society navigate these challenges and opportunities, we need to invest in the capabilities of people,” Ramaphosa said.

As research indicated that 37% of the 600 million labour force in Sub-Saharan Africa was under 25 years old, Africa had great advantage, considering that most developed countries were ageing.

“They need young people to work and grow their economies while contributing to taxes to subsidise social programmes for the elderly. We in Africa can use this demographic dividend if we develop education systems that are capable, accessible and focused,” he said.

The economies of most Africa countries were unable to absorb a significant proportion of young people, mainly because their education systems were not aligned to the needs of the economy. The unemployment rate among young people was around twice that of older adults and most of the unemployed youth across the Africa were those who have completed secondary or tertiary education.

“Unemployment is lower among those who have little to no education,” he said.

The president suggested that South Africa’s secondary schools must focus on agricultural technology, considering that 205 million people on the continent were in the farming sector. The World Bank estimated the country’s agricultural market would be producing food and beverages worth $1 trillion by 2030.

“We need to ensure that young people can both read to understand and apply knowledge in the areas of agro-processing, beneficiation of fresh produce and the standards required for food export. Young people must have skills focusing on the agricultural value chain,” Ramaphosa said.

The president also mentioned the service sector as Africa’s second-largest source of jobs, employing over 100 million people in 2015. He said areas such as information, communication and technology, customer services, sales and human resources including entertainment, restaurants, tourism and transport were likely to grow in future.

“Therefore, young people need both technical skills and ‘soft’ skills. We need to overcome some barriers if Africa wants to create future jobs,” he said.

Fuente de la Información: https://citizen.co.za/news/south-africa/education/2160828/secondary-education-must-change-to-teach-pupils-skills-ramaphosa/

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Avance de la educación en medio de la Cuarta Revolución Industrial

Por: María Paula Aristizábal Bedoya.

La implementación de nuevas tecnologías debe ser paulatina.

La educación de calidad ha sido un tema de largo aliento en Colombia, sin embargo no es una problemática local, también se vive en otros países del mundo. Si bien se busca que haya acceso equitativo a la educación, hoy en día hay que estar también a la vanguardia de las tendencias en términos de tecnología.

Esta última es una herramienta que se ha destacado para transformar la sociedad, por lo tanto, expertos consideran que es un factor clave para que la educación avance y que tanto estudiantes de colegio como de carreras universitarias la convierta en un aliado para trascender y ampliar el espectro del conocimiento. Una tarea que ha de ser trabajada entre las empresas que ofrecen soluciones tecnológicas y los gobiernos.

Cisco, una de las empresas de tecnología que ha permeado en los mercados internacionales, ha elaborado una propuesta de valor respecto a la educación digital. Javier Castro, country manager de Cisco en Colombia, explicó que “en la iniciativa Programas de Conectividad Escolar para el Siglo XXI que Cisco ha desarrollado desde hace más de dos años, evidenciamos las experiencias de México y Uruguay y ahí identificamos un modelo con cinco pasos estratégicos que sirven de base para revolucionar la educación escolar en otros países”.

Castro considera que la tecnología en Colombia puede marcar la diferencia, sin embargo, su implementación debe ser algo paulatino, atendiendo a los objetivos de cada institución educativa. Respecto a las universidades, debe ser manejado en conjunto con expertos en la materia, que apliquen las nuevas tecnologías al proceso de aprender y de la transformación de las aulas. Advirtió que tiene que ser combinación de visión y liderazgo social.

Fuente del artículo: https://www.larepublica.co/especiales/informe-tecnologia-junio-2019/avance-de-la-educacion-en-medio-de-la-cuarta-revolucion-industrial-2879106

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Libro: La Cuarta Revolución Industrial de Klaus Schwab

Reseña: ¿Qué es la cuarta revolución industrial? ¿Cómo definirá nuestro futuro?Un libro sobre el cambio de paradigma que vive nuestra sociedad actual por el fundador del Foro Davos.Son muchos los desafíos a los que se enfrenta el mundo hoy en día, pero posiblemente uno de los más importantes sea comprender la nueva revolución tecnológica que está acarreando la transformación de la humanidad debido a la convergencia de sistemas digitales, físicos y biológicos.Las nuevas tecnologías están cambiando la manera en la que vivimos, trabajamos y nos relacionamos los unos con los otros y la velocidad, amplitud y profundidad de esta revolución nos están obligando a repensar cómo los países se desarrollan, cómo las organizaciones generan valor e incluso lo que significa ser humanos. En La Cuarta Revolución Industrial, Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial, describe las características clave de la nueva revolución tecnológica y resalta las oportunidades y dilemas que ésta plantea.Las nuevas formas de colaboración y gobernabilidad, acompañadas de una narrativa positiva y compartida, pueden moldear la cuarta revolución industrial para beneficio de todos.

Editorial:DEBATE

Idioma:CASTELLANO

ISBN: 9788499926940

Año de edición:2016

Descargar aqui: La cuarta revolucion industrial-Klaus Schwab (1)

Fuente: http://40.70.207.114/documentosV2/La%20cuarta%20revolucion%20industrial-Klaus%20Schwab%20(1).pdf

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