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El aprendizaje automático revoluciona el almacenamiento de datos

Investigadores estadounidenses han desarrollado un innovador sistema de almacenamiento de datos “a la carta”, que se adapta a las necesidades de cada usuario o aplicación. Aprovecha las ventajas del aprendizaje automático, una de las ramas más importantes de la inteligencia artificial.

Un equipo de especialistas del Massachusetts Institute of Technology (MIT) ha creado una herramienta de almacenamiento de datos que emplea técnicas de aprendizaje automático para adaptarse a las necesidades específicas de cada usuario o aplicación. Según una nota de prensa, se vuelve así una opción más eficiente y rápida que los sistemas actuales, realizando un aporte de gran trascendencia en un escenario de sobreabundancia de información y datos.

Se estima que sobre 2025 la totalidad de la información almacenada a nivel mundial llegará a los 175 billones de gigabytes. La impresionante cifra deja en claro que el almacenamiento de datos ha dejado de ser un problema secundario y personal que nos obliga a cambiar periódicamente de dispositivos para pasar a ser un inconveniente social: ¿hasta qué punto es sostenible el incremento en el volumen de la información generada a nivel planetario?

Considerando esta problemática, uno de los mayores desafíos de la informática hacia un futuro cercano es poder manejar la sobreabundancia de información y, al mismo tiempo, ofrecer sistemas de almacenamiento y procesamiento que sean eficientes y viables, tanto desde el punto de vista económico como tecnológico.

El aprendizaje automático como salida del laberinto

Los científicos del MIT han decidido encargarse de esta cuestión, utilizando para ello las posibilidades que brinda el aprendizaje automático. Esta herramienta de inteligencia artificial ofrece la alternativa de utilizar algoritmos y programas informáticos que tienen la capacidad de “aprender” y modificarse a medida que van sumando nuevos datos. En consecuencia, pueden adaptarse de manera inteligente a necesidades que van cambiando.

Mientras los sistemas actuales de almacenamiento de datos trabajan en base a soluciones estandarizadas, la nueva tecnología desarrollada por los científicos estadounidenses funciona como un sistema “a la carta”. Esto quiere decir que optimiza sus recursos y prestaciones de acuerdo a lo requerido por cada usuario en un momento determinado, o en función de la aplicación que se utilice.

Eficiencia y versatilidad en el almacenamiento

La diferencia en cuanto a efectividad y prestaciones es notoria. Los sistemas conocidos hasta hoy alcanzan un funcionamiento correcto, pero tienen serias limitaciones porque no ofrecen variadas posibilidades de almacenamiento ni condiciones que se adapten a necesidades concretas.

Por el contrario, el nuevo sistema bautizado Tsunami logra cambiar dinámicamente la estructura del almacenamiento de datos en función del tipo de consultas y requerimientos que recibe, creando nuevas formas de almacenar datos que no son factibles utilizando los enfoques tradicionales de la informática.

Los testeos realizados evidencian que la nueva tecnología puede trabajar hasta 10 veces más rápido que los sistemas de última generación. Al mismo tiempo, sus conjuntos de datos se pueden organizar gracias al aprendizaje automático en paquetes inteligentes que ocupan un espacio hasta 100 veces menor que el necesario en los sistemas tradicionales.

Además de permitir una gestión más eficiente en el almacenamiento de datos, Tsunami podría ser de gran utilidad en contextos en los cuales los equipos informáticos ofrecen prestaciones modestas en cuanto a memoria RAM, almacenamiento en disco duro o capacidad de procesamiento. En resumen, la nueva tecnología permitiría desarrollar tareas más complejas con un equipamiento básico y económico.

Referencia

Tsunami: A Learned Multi-dimensional Index for Correlated Data and Skewed Workloads.Jialin Ding, Vikram Nathan, Mohammad Alizadeh and Tim Kraska. CoRR abs/2006.13282 (2020).DOI:no informado.

Fuente: https://tendencias21.levante-emv.com/el-aprendizaje-automatico-revoluciona-el-almacenamiento-de-datos.html

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Perú: «Aprendo en casa» no consumirá datos y mensajes de texto en celulares serán ilimitados

América del Sur/Perú/05-04-2020/Autor(a) y Fuente: www.andina.pe

El acceso a la página Aprendo en casa, la estrategia multicanal del Ministerio de Educación (Minedu) por la que se dictarán a distancia las clases escolares desde el próximo 6 de abril, no consumirá datos en los celulares, informó la viceministra de Gestión Pedagógica, Patricia Andrade.

«Lo que se busca es que a través de esta plataforma el docente tenga todas las facilidades para acompañar virtualmente a los alumnos, mediante los celulares, mensajes de texto o correo electrónico, u otro medio que considere y les haga el seguimiento correspondiente», sostuvo.

Asimismo, Andrade aseguró que los mensajes de texto que necesiten los profesores para contactarse con los estudiantes serán ilimitados, pues «la comunicación entre el docente y sus estudiantes durante el proceso a distancia será muy importante».

De otro lado, consideró que la situación que se vive actualmente a consecuencia de la propagación del coronavirus y que ha obligado al gobierno al cierre de los colegios debe ser visto como una oportunidad para aprender a todos los que integran la comunidad educativa (docentes, padres de familia, alumnado)

«Esta situación es única en el mundo entero, y en el Perú la educación a distancia -especialmente la básica- es un reto. Veamos en estas circunstancias la oportunidad para aprender y sumar otro tipo de conocimientos, no hay otra opción para seguir adelante».

También televisión y radio

Las clases a distancia llegarán a miles de estudiantes en el país, no solo a través de medios virtuales sino también por la radio y la televisión. Se trata de una estrategia de enseñanza que se desplegará a través de TV Perú , Radio Nacional, emisoras locales privadas y otros medios que se sumen.

«Queremos llegar a todos, hemos considerado las características, limitaciones y la poca accesibilidad a internet que hay en varios lugares del país, así como nuestra diversidad cultural y lingüística», anotó. Precisó al respecto que «Aprendo en casa» se dictará también en 9 lenguas originarias.

La página web está hecha para estudiantes, docentes, y también para la familia. Mientras tanto, los maestros ya están organizando sus sesiones de clases de acuerdo al nivel que les corresponde, los estudiantes y cada familia podrán ingresar a dichas sesiones .

Por día y por semana, habrá una sección especial con orientaciones generales para las familias y los propios estudiantes, así como de carácter pedagógico para los docentes, añadió la viceministra.

Veamos esta situación como un enorme desafío, tenemos que dar respuestas que permitan sostener los servicios esenciales para la ciudadanía, y aprender de la experiencia de otros que han podido salir adelante sin salirnos de las disposiciones sanitarias , manifestó.

El Ministerio de Educación anunció el inicio del año escolar desde el 6 de abril , a través de «Aprendo en casa» a fin de garantizar el servicio educativo mediante las clases a distancia en las instituciones públicas de Educación Básica a nivel nacional , en el marco de la emergencia sanitaria por el coronavirus.

En tanto, las clases escolares presenciales se restablecerán el próximo 4 de mayo, de manera gradual, en las instituciones educativas públicas y privadas.

Fuente e Imagen: https://www.andina.pe/agencia/noticia-aprendo-casa-no-consumira-datos-y-mensajes-texto-celulares-seran-ilimitados-791284.aspx

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Learning Economy, la empresa que busca darle valor monetario a la educación

Por: BBC Mundo

¿Qué pasaría si hubiera una manera de cuantificar el valor de cada capacitación educativa y mapear cómo darían forma a tus habilidades y oportunidades disponibles para ti?

Para prosperar en una era de constantes cambios tecnológicos, se suele decir que debemos ser aprendices de por vida y fomentar habilidades como la creatividad, la adaptabilidad y la inteligencia emocional.

Pero a menudo hay poca orientación sobre cómo hacerlo. Navegar por la desconcertante variedad de opciones educativas a nuestro alcance puede ser una tarea desalentadora.

Qué pasaría si hubiera una manera de cuantificar el valor de cada módulo universitario, curso de capacitación o elección de carrera, y mapear cómo darían forma a tus habilidades y las oportunidades disponibles para ti.

Ese es el objetivo de Learning Economy (Economía de aprendizaje), una compañía sin fines de lucro con sede en Washington que está construyendo una forma segura de compartir datos sobre nuestras habilidades, educación e historial de trabajo utilizando blockchain, la tecnología detrás de bitcoin, la criptomoneda.

El sistema podría simplificar las tareas administrativas como verificar las calificaciones, pero lo más importante es que podría hacer un seguimiento de cómo las personas aprenden desde el jardín de infantes hasta su retiro.

Esos datos podrían dar a los educadores una visión sin precedentes de la línea educativa y proporcionar a las personas una orientación personalizada sobre cómo trazar un curso a través de la capacitación y el trabajo.

«Nuevo patrón oro»

Puede parecer una tarea difícil para un proyecto que comenzó hace menos de dos años, y que hasta ahora contó con voluntarios y el apoyo financiero de dos de sus cofundadores, el director ejecutivo Chris Purifoy y el director de tecnología Jacksón Smith.

Pero el Departamento de Educación Superior de Colorado y las Escuelas Públicas del Condado de Broward en Florida, a la que estas últimas asisten en torno a 250.000 estudiantes, ya se anotaron para una prueba de la tecnología de Learning Economy y los pilotos deberían estar listos para el final del verano, que en el hemisferio norte es en septiembre.

Una feria de trabajo en California

Getty Images
Learning Economy espera «unificar la cadena de suministro» y ayudar a las escuelas y los empleadores a gestionar mejor el desarrollo de habilidades.

El equipo innovador también está en proceso de recaudar fondos más sustanciales de fundaciones educativas con ideas afines.

Smith cree que el sistema que están construyendo podría apoyar a crear una economía global donde las habilidades sean una nueva moneda y se les paga a los estudiantes por aprender a cambio de sus datos.

«Tenemos este mantra: ¿y si la educación fuese el nuevo patrón oro?«, dice Smith.

«Si puedes cuantificar el valor de la educación… en realidad puedes construir un mercado sobre ella».

Datos educativos y Blockchain

Smith cree que primero la cadena de suministro educativa necesita ser reparada.

Las escuelas, los empleadores y los gobiernos miden el desarrollo de habilidades, pero la falta de intercambio de datos significa que el proceso está fragmentado.

La concentración de toda esa información en un solo lugar podría ser enormemente valiosa, pero también crearía enormes preocupaciones de privacidad, por lo que Learning Economy está desarrollando una forma de compartirla de forma segura y anónima en una base de datos pública.

Bitcoin

Getty Images
Blockchain, un sistema de mantenimiento de registros de alta tecnología inventado para alojar la criptomoneda bitcoin, podría también servir para guardar datos educativos.

Eso es posible gracias a blockchain, un sistema de mantenimiento de registros de alta tecnología inventado para alojar la criptomoneda bitcoin.

La tecnología permite compartir registros a través de una gran red de computadoras y los cambios deben ser acordados por toda la red en lugar de depender de una sola autoridad central.

Los registros también están protegidos por un potente cifrado que hace que sea prácticamente imposible manipularlos y oculta la identidad de los usuarios.

Un número creciente de compañías está experimentando con el uso de esta tecnología como una forma más rápida y segura de compartir información para aplicaciones tan variadas como el mantenimiento de registros médicos y el seguimiento de la procedencia de los alimentos.

Red de Learning Economy en inglés.

Learning Economy
Estas son las redes (en inglés) que Learning Economy espera compartir y que se relacionen, como habilidades, historial de empleo, etc., para facilitar así la solicitud de empleo.

Y Learning Economy también la ha adaptado para unir el vasto tesoro de datos de aprendizaje que están perdidos en bases de datos privadas.

«Unifica toda la cadena de suministro», asegura Smith. «Una vez que tienes la cadena de suministro, puedes hacer una serie de cosas profundas e importantes».

Billetera educativa

Según la propuesta de Learning Economy, cada usuario tendría una «billetera universal para el alumno».

Dependiendo de la aceptación de otras organizaciones, eso podría incluir calificaciones escolares y universitarias, registros de empleo, cursos en línea completos, asistencia a talleres, incluso idiomas aprendidos.

Los usuarios no subirían detalles de ellos mismos sino que confiarían en los que tienen los registros para suscribirse al sistema.

Blockchain

Getty Images
Este nuevo tipo de tecnología de seguimiento de datos es nuevo y puede crear duras entre los usuarios.

Pero solo el usuario tendría una vista completa de su registro y podría controlar con quién lo comparte.

Esto podría usarse para probar automáticamente las credenciales a posibles empleadores o escuelas, que puede ser un proceso largo y costoso en Estados Unidos, dice Smith.

Los registros de los alumnos también podrían usarse para evitar el proceso altamente burocrático de transferencia de créditos entre universidades, agrega.

Pero el verdadero valor del sistema estaría en los datos agregados.

El sistema de Learning Economy lograría generar patrones (sin identificar a las personas) que podrían analizarse para proporcionar un «gráfico de habilidades»: un mapa detallado del desarrollo de habilidades que las escuelas, los administradores y los empleadores podrían usar para identificar áreas de excelencia, mejores prácticas y brechas de habilidades.

Y lo más importante, los datos también podrían usarse para mapear potenciales rutas a través de la educación y el empleo cuantificando cómo diferentes detalles de aprendizaje y experiencia contribuyen a las habilidades y trayectorias profesionales.

Smith dice que Learning Economy se encuentra en las primeras fases de un proyecto conjunto con el brazo de investigación de Alphabet para crear una interfaz impulsada por inteligencia artificial (IA) que utilizaría estos datos para proporcionar consejos de aprendizaje.

«La idea es que puedas trabajar con IA para determinar cuál es tu objetivo en el aprendizaje», asegura Smith. «Y te dará una especie de menú de tácticas para lograr ese objetivo».

Hoja de ruta personalizada

Muchos sistemas educativos han intentado implementar sus propias soluciones para mapear las rutas de aprendizaje, dice Jennifer Adams, exdirectora de Educación de una junta escolar que supervisó 147 escuelas en Ottowa, Canadá.

Pero usar blockchain para descentralizar el proceso y traer datos de muchas más fuentes podría ampliar en gran medida el alcance de estos esfuerzos y reducir la barrera de entrada para las nuevas organizaciones que actualmente no tienen las capacidades tecnológicas para hacerlo, opina.

Una feria de trabajo en Japón.

Getty Images
La tecnología de mapeo de habilidades podría ayudar a las escuelas y las empresas a detectar posibles brechas en la capacitación, brindando una mejor ayuda a los estudiantes y trabajadores para el crecimiento.

Sin embargo, advierte que no es bueno confiar solo en el enfoque de forma aislada, y dice que debe usarse junto con otros métodos para guiar a los alumnos.

«Tenemos que asegurarnos de ser realistas en la forma en que hablamos de esto, que reconocemos que es complejo», dice Adams.

«Puede haber cierta previsibilidad, pero no es un camino definido».

Sin embargo, dado el alcance expansivo de los datos que Learning Economy quiere agrupar, ella dice que el trabajo más difícil puede ser convencer a los estudiantes, las escuelas y los padres de que blockchain puede mantener sus datos seguros y que no se los utilizará para otras cosas.

«Los padres, completamente comprensible, serán cautelosos al respecto», afirma Adams. «Tiene que haber herramientas de comunicación realmente buenas para decirles cómo se están usando esos datos y cómo pueden ayudar a sus hijos».

Madre lleva a niños a al escuela.

Getty Images
Algunos especialistas anticipan que algunos padres pueden mostrarse cautelosos para revelar los datos de sus hijos.

Learning Economy es consciente de esto.

Es por eso que el sistema y los datos serán propiedad (mitad y mitad) de aquellos que los producen, como estudiantes, maestros y empleados, y las organizaciones que actualmente los recopilan, como escuelas, administradores y empleadores.

Además se está desarrollando un sistema de autoridad para ayudar a la red a decidir cómo se utilizan los datos que incluirán un voto directo sobre los problemas y cómo elegir representantes.

Smith cree que los datos que recopila su sistema serán tan valiosos para los gobiernos y los empleadores que estarán dispuestos a pagar para acceder a un tablero que les permita explorar el gráfico de habilidades.

Si la idea logra escalar a proporciones nacionales o incluso internacionales, han creado modelos en los que este dinero podría utilizarse para crear una «reserva central de aprendizaje» que paga automáticamente a los alumnos y maestros que crean los datos.

«El aprendizaje en sí mismo es la energía que entra en esta economía», dice Smith. «El mundo no está todavía listo para eso, pero estamos trabajando para llegar hasta ahí», asegura.

Gente graduándose.

Getty Images
Learning Economy piensa en desarrollar una «reserva central de aprendizaje» que paga automáticamente a los alumnos y maestros que crean los datos.

«Gráfico de vida»

El director ejecutivo Purifoy reconoce los peligros de usar un enfoque diseñado en términos explícitamente económicos para cuantificar el valor de la educación.

Es por eso que sus planes no terminan con el gráfico de habilidades.

A largo plazo quieren crear un «gráfico de vida» integrando una variedad mucho más amplia de fuentes de datos, como encuestas sobre la vida y la satisfacción laboral, pruebas de personalidad o incluso datos de ejercicio de dispositivos portátiles.

Eso podría permitir trazar rutas de aprendizaje que no se basen únicamente en el éxito académico y profesional, y permitir a los usuarios crear un camino personalizado para una vida más feliz y exitosa, lo que sea que eso signifique para ellos, dice Purifoy.

«Esto puede ayudarnos a protegernos contra la optimización solo para el trabajo», asegura.

«Debe tenerse en cuenta la vida holística y la felicidad y las cosas cualitativas que no obtendrás de la economía», agrega.

Hombre en escalera.

Getty Images
Learning Economy aspira a crear en el futuro un sistema mucho más complejo que integre datos más amplios sobre la vida.

Poner en práctica la idea de Purifoy y Smith requerirá la aceptación de muchas más escuelas, universidades y empleadores.

Pero el esfuerzo podría no ser tan alocado como parece, dice la consultora de Educación Sarah Lee, que participó en un taller de Learning Economy en la Cumbre Mundial de Innovación para la Educación 2019, que se celebró en Doha.

Básicamente, muchas compañías están pagando a las personas para que aprendan a través de pasantías, financiando posgrados o brindando capacitación en el trabajo.

«Existe impulso en este sentido, pero solo es dentro de cada burbuja corporativa», detalla Lee.

«Ahora, una vez que empiece a abrirse y ser intercambiable, eso se convierte en increíblemente interesante».

Si quieres leer este artículo en inglés, haz click aquí.

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/2020/bbcnewsmundo/8782239-learning-economy-la-empresa-que-busca-darle-valor-monetario-a-la-educacion/

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‘Gigantes de vigilancia’ Facebook y Google ‘amenazan los derechos humanos’ con la captura de datos – Amnistía

Por: RT

Los titanes de la tecnología Google y Facebook emplean «modelos comerciales basados ​​en la vigilancia» que amenazan los derechos humanos y erosionan la privacidad en todo el mundo, dijo Amnistía Internacional en un nuevo informe, pidiendo el fin de la captura de datos.

Publicado el miércoles, el informe «Surveillance Giants» de Amnistía describe cómo Facebook y Google, y sus muchas plataformas afiliadas, operan de manera simplemente incompatible con el derecho a la privacidad y representan una «amenaza sistémica» para la libre expresión en Internet.

«A pesar del valor real de los servicios que brindan, las plataformas de Google y Facebook tienen un costo sistémico» , dice el informe.

El modelo comercial basado en la vigilancia de las empresas obliga a las personas a hacer un trato faustiano, por el cual solo pueden disfrutar de sus derechos humanos en línea al someterse a un sistema basado en el abuso de los derechos humanos.

Mientras que otras grandes empresas de tecnología también han obtenido un poder significativo en otras áreas del panorama de Internet, Amnistía destacó a Facebook y Google por su creciente dominio sobre la «nueva plaza pública global», controlando los principales canales que los internautas de todo el mundo utilizan para comunicarse, realizar transacciones y «realizar sus derechos en línea».

«Google y Facebook dominan nuestras vidas modernas, acumulando un poder incomparable sobre el mundo digital al cosechar y monetizar los datos personales de miles de millones de personas», dijo el secretario general de Amnistía, Kumi Naidoo, en un comunicado de prensa .

O bien debemos someternos a esta maquinaria de vigilancia generalizada, donde nuestros datos son fácilmente armados para manipularnos e influenciarnos, o renunciar a los beneficios del mundo digital.

En el futuro, Naidoo pidió una «revisión radical de la forma en que opera Big Tech» y crear una Internet que ponga los derechos humanos al frente y al centro.

El informe de Amnistía solo ha confirmado lo que durante mucho tiempo ha sido un secreto mal guardado, ya que ambos gigantes tecnológicos han sido atrapados con las manos en la masa innumerables veces.

La semana pasada, un informe en el Wall Street Journal reveló que Google se asoció con el proveedor de atención médica Ascension para recopilar y almacenar en secreto registros médicos de millones de pacientes en 21 estados, todo después de que la compañía no logró convencer a los clientes de que entreguen sus datos médicos voluntariamente a través de su Empresa de Google Health, que se retiró en 2011 por falta de participación.

Además de la incapacidad de mantener los datos almacenados a salvo de piratas informáticos e infracciones, Facebook también ha sido criticado por la forma en que comparte datos con otras compañías, siendo investigado a principios de este año por más de 150 asociaciones potencialmente ilegales que permitieron el acceso a otras empresas de tecnología. información sobre los usuarios de Facebook, incluso cuando deshabilitaron todos los datos compartidos en su cuenta.

Fuente e Imagen: https://www.rt.com/news/473936-facebook-google-amnestry-data-grabbing/

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Estos son los ciberriesgos que debes evitar en un centro educativo

Por: EDUCACIÓN 3.0
Poner un filtro a la conexión de la Red o proteger los servicios en la nube de los centros educativos son algunas de las acciones que se pueden realizar para evitar los siguientes ciberriesgos.
Garantizar la ciberseguridad es importante para los centros educativos, ya sean colegios, institutos o universidades, debido a la necesidad que tienen de estar permanentemente conectados a Internet para trabajar en los contenidos y las materias. Esta conectividad, en ocasiones, puede generar problemas. Por eso, la compañía informática Panda Security explica algunos de los principales ciberriesgos en centros educativos.

1. Filtros de conexión

Si no se cuenta con un filtro de conexión, resulta muy sencillo entrar en la Red y en el sistema de cualquier centro educativo. A ello hay que añadirle que la mayoría de centros que proporcionan equipos informáticos, ya sean tabletas u ordenadores, no instalan medidas mínimas de seguridad como conexiones VPN o antivirus en los dispositivos de los estudiantes. Las razones varían entre la falta de recursos públicos para securizar sus sistemas o por falta de conocimientos sobre los riesgos de no hacerlo.

Esto puede suponer que un estudiante con un malware instalado en su teléfono y que se conecte a la red WIFI de la universidad, por ejemplo, podría provocar que unos hackers inactivaran las comunicaciones de todo el centro o accedieran a los teléfonos de todos los demás alumnos.

2. Robo de identidad

Los centros deberían proporcionar tanto a sus alumnos como a los docentes una estructura tecnológica que cubra la seguridad de la identidad de todos los ‘players’ que integran el mundo educativo.

3. Securizar los servicios en la nube

Si un centro pone a disposición de los estudiantes y docentes dispositivos tecnológicos como tabletas, servicios en la nube u ordenadores portátiles, una de las primeras medidas que debería adoptar es securizar todo para evitar que, por poner ejemplo, un ciber criminal pueda acceder a los servidores del centro desde el ordenador de cualquier alumno.

4. Proteger las intranets

En ellas se almacena y comparte la información más sensible de una institución educativa. Ya sean los datos de los propios estudiantes, la información financiera o las investigaciones de las universidades. En este último caso, la labor investigadora de sus docentes y doctores es uno de los mayores valores de los centros. En caso de un ‘ransomware’ o secuestro de datos, unos cibercriminales podrían borrar todo el conocimiento almacenado digitalmente de una universidad.

5. Cuidar los datos e imágenes de los menores

El tratamiento seguro de datos como la información personal de los menores en los colegios y escuelas, ya sean públicos o privados, es relevante. Los casos de ciberacoso a menores por parte de ciberdelincuentes debería servir como principal motivación para multiplicar la seguridad en centros educativos. En cuanto a las imágenes que se comparten a través de las redes sociales de los estudiantes, las instituciones educativas deben pensar en quién va a ver las imágenes que compartan en internet y pensar qué uso negativo se puede hacer con ellas en la Red. Por ello, lo más recomendable es que todas las imágenes y vídeos que se compartan en Internet sean siempre en grupos cerrados para que solo puedan acceder a ellas las personas autorizadas.

6. ‘Hack colegio’

Otro de los ciberriesgos es el mal uso que pueden hacer los estudiantes de Internet cuando están en el colegio. Si, por ejemplo, se hace en Google la búsqueda de “hack colegio”, el buscador nos devuelve más de cuatro millones de resultados en poco más de un cuarto de segundo, que contiene tutoriales y testimonios en primera persona sobre cómo falsificar las notas, irrumpir en los servidores del centro o cómo entrar en una escuela para formar parte de Anonymus.

Fuente e Imagen: https://www.educaciontrespuntocero.com/noticias/ciberriesgos-en-centros-educativos/119300.html

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República Dominicana: ITLA, pionera en impartir formación en ciencia de los datos

12 Noviembre 2017/Fuente: eldia/Autoreldia

El Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA) acorde con su visión de ser referente de educación tecnológica e innovadora lanzó este jueves un Centro de Excelencia en Tecnologías Exponenciales que ofrecerá diferentes propuestas formativas orientadas hacia las nuevas tendencias en esta área.

El acto estuvo encabezado por el Rector del ITLA, José Armando Tavarez, quien destacó que esa institución sigue apostando a la innovación y el desarrollo tecnológico en la República Dominicana.

En una primera fase este centro iniciará con la oferta de un Diplomado en Ciencia de los Datos que contempla la capacitación en bases de datos y sistemas inteligentes, procesamiento de datos con R y Hadoop, computación en Clusters con R y Spark entre otras asignaturas que completan el programa.

El diplomado está dirigido a egresados de las carreras de matemáticas, estadísticas, economía, informática, administración, mercadeo y demás carreras afines así como tecnólogos en software, bachilleres técnicos, bachilleres en ciencias y letras.

Actualmente diversas empresas hacen uso de las tecnologías exponenciales para aportar soluciones eficaces a los principales problemas que afectan al desarrollo de la humanidad, como son la energía, el agua, los recursos no renovables, la crisis alimentaria, el tratamiento de las enfermedades, la educación o incluso la lucha contra el terrorismo.

Fuente de la noticia: http://eldia.com.do/itla-pionera-en-impartir-formacion-en-ciencia-de-los-datos-en-rd/

Fuente de la imagen: http://eldia.com.do/wp-content/uploads/2017/11/MG_3861.j

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Lo que el ‘big data’ sabe de las mujeres

23 Abril 2017/Fuente: El país/Autor:GLÒRIA PALLARÈS

Satélites, móviles y redes sociales visibilizan los problemas con un nivel de detalle sin precedentes. Así lo revela el primer estudio global sobre macrodatos y género

Poner medios, no excusas. También cuando se trata de rellenar los enormes vacíos de información sobre el bienestar de las mujeres a escala global para diseñar políticas y programas de ayuda eficaces. Si hace falta, recurriendo al torrente de datos digitales —anonimizados— que ofrecen las imágenes por satélite, las redes sociales y el uso de móviles y tarjetas de crédito. Con esta filosofía, expertos internacionales bajo el paraguas de la Fundación ONU han puesto a prueba durante dos años el potencial de los macrodatos para arrojar luz sobre el estatus social, económico y de salud de las mujeres en cuatro continentes. De aquí han emergido unos retratos en tiempo real y con un nivel de detalle geográfico sin precedentes. ¿Cuánta precisión es esta? Tanta, que «nos preguntamos si los responsables de la toma de decisiones serán capaces de aprovechar el nivel de granularidad que ofrecen los mapas”, apunta Rebecca Furst-Nichols, vicedirectora de la iniciativa de la Fundación ONU para los datos de género —Data2X—.

El estudio se inició en 2014, en vista de que «nadie estaba investigando de qué modo el big data puede aumentar el rango, cantidad y calidad de los datos sobre las vidas de las niñas y mujeres», explica Furst-Nichols, al frente de los programas de macrodatos de Data2X. Con este objetivo, pusieron en marcha cuatro proyectos piloto para evaluar las grandes categorías de macrodatos. «También seleccionamos cuestiones con una falta de datos persistente y que suponen un riesgo desproporcionado para las mujeres». Por ejemplo, problemas de salud mental y acceso a la educación. La premisa era sencilla: las fuentes de datos convencionales, como las estadísticas oficiales y encuestas de hogar, no cubren todo el territorio y se realizan con poca frecuencia —a menudo, cada cinco años—. Los datos digitales pueden complementar a los tradicionales porque se generan de forma continua y se recolectan pasivamente, cubriendo zonas, temas y grupos de población que a día de hoy son invisibles para sus propios Gobiernos.

El big data también es útil para comprender grandes conmociones —desde desastres naturales hasta recesiones, pasando por vuelcos en políticas macroeconómicas—. «Por definición, los choques son imprevisibles. Planificar y realizar encuestas convencionales con presteza para evaluar sus impactos es difícil, tanto desde un punto de vista logístico como financiero», señala el economista de salud pública y coordinador de la investigación, Bapu Vaitla. «Además, la posibilidad de desglosar los macrodatos permite analizar el impacto en diferentes territorios y sub-grupos de población». Un matiz fundamental, puesto que los efectos de una inundación, por ejemplo, pueden ser moderados en el conjunto de un país, pero devastar sus comunidades más marginalizadas.

Paisajes de desigualdad

Cuatro de cada cinco países sí producen de forma más o menos periódica estadísticas desglosadas por sexo, apunta el informe Big data y el bienestar de mujeres y niñas de Data2x. Sin embargo, estos datos no tienen la precisión geográfica suficiente para orientar políticas o planes de ayuda a escala local —programas sobre cuestiones de tanto calado como el analfabetismo y el acceso a contraceptivos por parte de las mujeres—. Los encuestadores gubernamentales no llegan a todas las aldeas de Kenia, Tanzania, Nigeria, Bangladesh y Haití, pero las imágenes de satélite sí. ¿Y qué tienen que ver el clima, la producción agrícola o la distancia a carreteras que muestran estas capturas con el estatus social y de salud de las mujeres? Lo suficiente para inferir su bienestar en territorios que nunca ha pisado un funcionario.

De hecho, los mapas generados en el estudio para cuestiones como el analfabetismo revelan paisajes de desigualdad —tanto de género como entre regiones de un mismo país— que estaban ocultos hasta la fecha, y abren la puerta al diseño de intervenciones dirigidas a las mujeres más vulnerables. Aunque la correlación entre fenómenos geoespaciales y el estatus de las mujeres varía en cada país, ya hay resultados prometedores. En Nigeria, se han visualizado zonas de clara desigualdad entre niños y niñas en cuanto a retraso en el crecimiento. «Lo revelador es que esta desventaja de las niñas frente a los niños en Nigeria no se puede generalizar», remarca Vaitla. «Lo que se observa es un complejo patchwork de desigualdades relacionadas con la zona geográfica, la densidad de población, los sistemas agrícolas y otros factores geoespaciales».

Otro hallazgo destacado parte de los datos sobre uso de móviles y tarjetas de crédito —en concreto, de las gestiones anonimizadas de 150.000 usuarios en México D.F.—. Los investigadores analizaron el tipo de compras, en qué orden se hacían y cómo eran los patrones de movilidad de los usuarios. Ello permitió identificar siete grupos diferentes según el estilo de vida económico. Los que se ocupan del hogar, por ejemplo, realizan la mayoría de sus compras en verdulerías, tienen menos movilidad, disponen de una red social menos diversa y gastan menos con tarjetas de crédito. Las mujeres no solo están sobre-representadas en este grupo, sino que tienen peores indicadores que los hombres en la misma categoría. Las «fuertes diferencias de género» se repiten en todos los grupos, destaca Vaitla. En el caso de Los que viajan para ir al trabajo, los hombres se desplazan a más lugares y viven mucho más cerca del centro de la ciudad, lo que indica un mayor acceso a oportunidades económicas. En el grupo Jóvenes, «las mujeres tienen un radio de movimiento mucho menor, lo que vuelve a evidenciar un mundo social y económico reducido».

Este conocimiento tiene aplicaciones prácticas porque los subgrupos tienen necesidades sociales y económicas diferentes. Identificarlos «permite analizar los costes y beneficios relativos de las políticas dirigidas a mejorar el acceso a comida, transporte o servicios de información», apunta el estudio. Analizar el comportamiento de la población en tiempo real también puede alertar del deterioro en la calidad de vida de algunos sectores, y ayudar a diseñar sistemas de protección social efectivos. El desplome de la movilidad en un grupo con niveles bajos de gasto, por ejemplo, podría indicar que los más pobres ya no pueden costearse el transporte necesario para acceder a los mercados y a los servicios gubernamentales. «A largo plazo, este enfoque podría revelar cómo las mujeres enfrentan factores de estrés como desastres ambientales y recesiones».

Ideas y emociones

Interesa saber cómo subsisten las mujeres, pero también qué piensan y cómo se sienten —empezando por su salud mental—. Las mujeres se ven afectadas por condicionantes sociales y psicológicos diferentes a los de los hombres y sufren un mayor riesgo de trastornos vinculados a la pobreza, desigualdad y expectativas culturales. La mayoría de datos sobre salud mental no están desglosados por sexo, sobre todo en países en vías de desarrollo. Las consecuencias son graves: abundan los diagnósticos y tratamientos erróneos, y las pacientes carecen de apoyo para buscar ayuda. Frente a esta realidad, los expertos han desarrollado un método basado en el aprendizaje computacional automático: el sistema ha aprendido a rastrear actualizaciones de Twitter en busca de indicios de trastorno mental como la propensión al suicidio. ¿Índice de aciertos?: del 96%.

Este método, que se ha probado en medio millón de usuarios y 1,5 millones de actualizaciones de India, Sudáfrica, Reino Unido y EE UU, tiene aplicaciones a dos niveles. En el plano individual, la propia red social podría conectar automáticamente a la usuaria con servicios de apoyo psicológico. A nivel de población, el sistema permite seguir tendencias de salud mental en tiempo real y ver el impacto diferencial que las grandes crisis tienen en mujeres y hombres.

Un último proyecto explora las prioridades e ideas de las mujeres a través de Twitter de mano de la Universidad de Leiden (Países Bajos) y Global Pulse ONU, iniciativa dedicada al aprovechamiento de macrodatos para el desarrollo y acción humanitaria. Sus expertos han desarrollado una herramienta que infiere el sexo de los usuarios de la red social con una precisión del 74% —cifra que confían en aumentar—. Para probarla, rastrearon 50 millones de cuentas en busca de 25.000 palabras clave. El objetivo era cuantificar las preocupaciones de las mujeres en materia de desarrollo sostenible y comprender como difieren de las de los hombres. En Nepal, por ejemplo, ellas hablaban más sobre igualdad de género y ellos, sobre protección ambiental.

Cuestión de voluntad

Los firmantes del estudio hacen ciencia, no magia. Por ello, admiten las limitaciones de los métodos testados: los proyectos basados en redes sociales se centran en los usuarios anglófonos de una sola plataforma; los pagos con tarjeta de crédito excluyen a los individuos de menor poder adquisitivo, y no siempre se dispone de datos de telefonía desglosados por sexo. En este último caso, tampoco existen algoritmos que predigan con fiabilidad el sexo del usuario —menos aún en países en desarrollo en los que se comparten aparatos y tarjetas SIM—.

La mayoría de datos sobre salud mental no están desglosados por sexo, sobre todo en países en vías de desarrollo

La falta de acceso a tecnologías digitales también puede sesgar los resultados, de modo que «es crítico utilizar fuentes de datos convencionales para validar las conclusiones», subraya Vaitla. «No obstante, los móviles y otras tecnologías digitales son cada vez más vitales para el sustento de los hogares empobrecidos. Por ello, pueden ser fuentes de datos valiosas para comprender su bienestar». Los avances científicos son un paso adelante, pero no bastarán para mejorar la calidad de vida de las mujeres en el mundo.

«La invisibilidad de las mujeres en las colecciones de datos es un problema político, no solo técnico», advierte el informe, y aboga por reformas que incluyan a las féminas en todas las esferas de la vida económica y social. «Queda mucho trabajo por hacer en torno a la gobernanza de datos, la privacidad y la protección de los usuarios más vulnerables», constata la vicedirectora de Data2X. Por este motivo, su equipo trabajará con socios públicos y privados «para garantizar que los diálogos sobre privacidad tienen en cuenta las cuestiones que atañen a las mujeres —como una voz o libertad de acción limitadas en muchos contextos—». La colaboración público-privada es imprescindible porque buena parte de los macrodatos y de los métodos para analizarlos tienen propietario. Para Furst-Nichols, se deben acordar fórmulas para proteger la innovación, al tiempo que se permite el uso de estos recursos para el bien social.

Los expertos han demostrado el potencial de los macrodatos para visibilizar los problemas y prioridades de las mujeres. «Ahora debemos asegurarnos que los responsables de la toma de decisiones y los profesionales del desarrollo utilizan estos recursos para promover la igualdad de género», señala la participante en el informe y especialista en comunicación de Global Pulse ONU Felicia Vacarelu. Para lograrlo, Data2X se centrará en explorar cómo los macrodatos se pueden aplicar al diseño de políticas concretas. «Nuestro próximo paso será concentrarnos en un país. Queremos ver si es posible montar un sistema basado en datos para monitorizar el bienestar de las mujeres en tiempo real», informa Furst-Nichols. Vaitla contempla un futuro en el que las agencias nacionales de estadística incorporen estas técnicas en sus procedimientos habituales. Un futuro en el que se pongan medios y voluntades —no excusas— para que esta mitad de la población mundial que son las mujeres afronte la vida en igualdad.

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