Page 3 of 5
1 2 3 4 5

Xavier Aldekoa: «El día que la mujer y la educación vayan de la mano, África será más libre»

23 Abril 2017/Fuente: huffingtonpost/Autor: Carlota E. Ramírez

El autor critica la «superioridad moral» en la que se mueven los occidentales: «Perdemos oportunidades de aprender».

«El Nilo no es un río. El Nilo es la esencia de África». El periodista Xavier Aldekoa lo tiene claro: «El Nilo es diversidad. Es una parte de lo que somos nosotros». Quien parece que no lo tiene claro es el resto de Occidente. «Estamos perdiendo oportunidades de aprender y no creo que sea por pereza, sino por algo mucho peor que es la aparente superioridad moral en la que nos movemos, en la que supuestamente nosotros somos mejores y no tenemos nada que aprender de esta gente que vive en el Nilo o en África», denuncia el corresponsal de La Vanguardia.

Aldekoa transmite esta idea en su nuevo libro, Hijos del Nilo (Ed. Península), con el que invita al lector a recorrer las aguas del río más largo del mundo y conocer así a su gente, sus tradiciones, su cultura y también sus desgracias. Recorre países en guerra como Sudán del Sur, los valles de Etiopía y la paz del norte de Uganda. Han sido muchos los que han seguido este camino a lo largo de la historia: «Todo aquél que tenía una inquietud de saber cómo eran los demás y cómo era el diferente se iba al Nilo: Herodoto, Aristóteles, Platón, Alejandro Magno…», cuenta.

Hay guerras, revoluciones y dictaduras, pero también esperanza»

Y eso es lo que hizo él: conocer las distintas culturas y gentes del Nilo y darles voz a través de una serie de protagonistas como Grace, una niña que recorre un peligroso camino durmiendo en autobuses y alimentándose de galletas para llegar a Kenia y poder estudiar. «Qué tía. La madre que la parió», escribe con cariño Aldekoa, cuyo viaje empieza con la mala noticia de que Grace no podrá reencontrarse con su madre en un campo de refugiados en Sudán del Sur por la guerra. Recorrer el Nilo era «una manera de abrir una ventana a una parte del continente africano. Allí hay problemas enormes como guerras, revoluciones y dictaduras. Pero también esperanza como la cultura, las tradiciones o la paz en Uganda», explica el periodista.

Él llegó a África con poco más de veinte años y es consciente de que la ayuda internacional es necesaria en algunos lugares del continente. A finales de marzo, un informe de Oxfam Intermón denunciaba que el presupuesto español de ayuda al desarrollo se ha recortado hasta un 73% desde 2008. «Esto responde lamentablemente a los tiempos actuales en los que cada vez estamos más encerrados en nosotros mismos», dice Aldekoa, «ahora casi todo lo rige el miedo: a la incertidumbre, al futuro… Y eso es lo que hace que te encierres y estés menos dispuesto a ayudar».

Por eso reclama «una mejor gestión» de la misma — «hay bastante derroche»—. «Ahora mismo hay hambrunas en el norte de Nigeria o en Sudán del Sur, un país que está desmoronándose». Sin embargo, opina que el problema reside en escoger dónde se dirige la ayuda y que «deje de tener que ver con los intereses nacionales». «Sudán del Sur no recibe mucha ayuda de España, pero sí otros países como Senegal, donde hay una inmigración que nos afecta; o Mozambique, donde hay caladeros de pescado que han sido muy importantes para Pescanova», critica.

La gente tiene que hervir hierba del suelo para comer

Además de Nigeria o Sudán del Sur, las oenegés hablan de hambruna también en Somalia o Yemen. De hecho, la ONU ha advertido de que el mundo está afrontando la peor crisis humanitaria desde su creación tras la II Guerra Mundial. Aldekoa coincide en que «probablemente es una de las peores», pero le «cuesta» saber cómo se cuantifica esto: «Sólo hace falta bajar al terreno en Sudán del Sur para darte cuenta de cuánta gente muere de hambre. Hay sitios donde no se llega, literalmente. La gente tiene que hervir hierba del suelo para comer».

Por eso cree que «ahora mismo el mundo necesita este tipo de etiquetas (genocidio, pero crisis humanitaria…)». Pero lo critica: «Como si no fuese suficiente que esté muriendo gente. Quizá sea producto de nuestra insensibilización, que necesitamos decir que hay un genocidio porque si sólo hay masacres y matan a niños y mujeres se piensa que tampoco es tan importante. Y eso es horrible».

Él define la situación de aquellos que viven las hambrunas con una palabra: «Desesperación». En un momento del libro cuenta cómo una madre decide alimentar sólo a uno de sus gemelos porque el otro está enfermo y tiene menos probabilidades de sobrevivir. «Esa decisión es la más terrible que una madre debe tomar. El hambre es un crimen, en Sudán del Sur nadie tendría que morir de hambre. Nadie. Es un país atravesado por el Nilo y tiene tierras fértiles a matar». Explica que lo peor de todo es que «es un hambre creada por el hombre, ya que la gente no puede cultivar porque se ha tenido que marchar de las tierras. Se vive con una sensación de injusticia espectacular».

Y en esa desesperación es donde entran las mujeres, «el pilar de las sociedades». Aldekoa da visibilidad a todas esas mujeres que, «menos portavoz y soldado, son todo lo demás». «Además de ser la pieza más fiable, el día que la mujer y la educación vayan de la mano, África será más libre», asevera. «El motor del amor es muy importante en el mundo, aunque suene cursi», dice, «hay auténticas proezas hechas por amor». Afirma que, por ejemplo, la emigración no se entiende sin este amor. «Es gente que intenta mejorar su vida y la de los demás, quieren ayudar a los suyos… Y, aunque ese amor no es exclusivo de las mujeres, sí es más común en ellas».

Una condena a los que se van a mejorar sus vidas porque no tienen futuro

Es ese amor el que ha llevado a miles de africanos a emigrar buscando el sueño europeo. Muchos de ellos saltando la valla de Melilla para llegar a España. Pero la atención mediática es menor que la que ha recibido la última ola de inmigración procedente de Siria. Entonces, ¿hay refugiados de primera y de segunda? Aldekoa piensa que sí: «Es como una condena a los que van a mejorar sus vidas porque no tienen futuro. Parece que sólo si huyes de una bomba mereces vivir mejor. Pues no. Hay gente que huye de la ausencia de futuro o de una dictadura que quizá no dispara, pero sí que les machaca y quita libertades». Cree que «cuando vimos a los sirios, que visten igual que nosotros, llevan una mochila de Mickey Mouse y móviles que podríamos reconocer, creímos que eran más como nosotros. En cambio los africanos siempre son de otro color y se pone cierta distancia».

¿Necesitáis saber que están muriendo 130 niños porque 121 no son suficientes?

Por eso, el periodista pone mucho empeño en mostrar la cara humana que hay detrás de las cifras. «Sé que cifras como tienen utilidad para tomar decisiones, pero yo no estoy ahí, sino en el terreno». Y en el terreno «los números no tienen sentido». La gente de allí se lo dice: «¿Qué pasa en Occidente? ¿Necesitáis saber que están muriendo 130 niños porque 121 no son suficientes?». Para él, «si los números o cifras ocultan los nombres y apellidos de las personas, es perjudicial».

A pesar de las zonas en conflicto, las hambrunas o el terrorismo de Boko Haram —»más sangriento que el del DAESH y con una impunidad espectacular»—, Aldekoa rescata el encanto del Nilo y de los pueblos de alrededor. «Es fascinante: paisajes geniales y gente que me ha ayudado muchísimo y me reafirma que hay muchas personas buenas en situaciones en las que todo justifica que te manden a tomar por saco». Recuerda a aquellos «que se arriesgaban a explicarme cosas en una dictadura en la que si les pillan les sacan de en medio, a las mujeres que huyen y se llevan a las hijas de los vecinos para cuidarlas… Esa bondad de África me emociona».

Fuente de la noticia: http://www.huffingtonpost.es/2017/04/11/xavier-aldekoa-el-dia-que-la-mujer-y-la-educacion-vayan-de-la_a_22027157/

Fuente de la imagen: http://o.aolcdn.com/dims-shared/dims3/GLOB/crop/2888×1447+0+48/resize/630×315!/format/jpg/quality/85/http%3A%2F%2Fo.aolcdn.com%2Fhss%2Fstorage%2F

Comparte este contenido:

¿Qué Mérida queremos? Una blanca y pura, una blanca divertida o una digna que lucha y se defiende

América del Norte/México/Marzo del 2017/http://www.rebelion.org/

1. Mérida, la capital de Yucatán, cuenta con un millón de habitantes, el estado con poco más de dos millones. Éste es conservador porque ha vivido políticamente aislado de México, además de estar separado en su geografía por 1,500 kilómetros de la ciudad de México. Hasta 1930 sólo podía comunicarse por barco con México vía Veracruz y a partir de entonces entró el avión. En 1957 llegó el primer ferrocarril del sureste procedente de Coatzacoalcos. Así como los autobuses ADO que venían de México. Así que la integración de Yucatán a México fue muy difícil, siéndole menos dificultosa su relación con el sur de los EEUU y con La Habana, Cuba.

2. Mérida fue siempre la ciudad moderna de los privilegios. En 1900 contaba con poco más de 43 mil habitantes mientras todo el estado tenía 309 mil. En esa ciudad se concentraban unos 150 dueños de haciendas henequeneras y sus familias ocupando igual número de gigantescas mansiones de la zona norte de la ciudad que ubicaron al borde del llamado Paseo de Montejo (que ellos mismos construyeron imitando a los Campos Elíseos de París o por lo menos al Paseo de Reforma de México) en los últimos años del siglo XIX. Mérida, además de privilegiada era muy católica, por ello el revolucionario Salvador Alvarado los bautizó como “la casta divina”.

3. Hoy he leído en La Jornada Maya dos posiciones acerca de “la Mérida que queremos” y me he puesto a pensar; no en la Mérida que quiero sino en la que al parecer querrían los yucatecos que dicen amar a su ciudad; no yo porque nunca he sido ni nacionalista ni patriota y sólo he amado la lucha social en cualquier territorio donde se encuentre. Pero es obvio que la “Mérida Blanca” o de los blancos, como realmente fue hasta los años 20 del siglo pasado, esa Mérida blanca que abiertamente despreciaba a los “indios”, a los “pelados”, a los de piel curtida por el trabajo y el sol en la milpa y los henequenales, esa Mérida racista, debe desaparecer.

4. Hoy se publica una posición sobre el futuro de Mérida escrita por Geovana Campos, vecina del centro histórico, como respuesta a un artículo de Ricardo Tatto: “Mérida, una ciudad viva”. El señor Tatto es radical al señalar: “para nadie es un secreto que la mayoría de estos vecinos (del centro histórico de Mérida) son ciudadanos extranjeros, los ya famosos “expats”, personas expatriadas de países como Estados Unidos, Canadá y de diversas naciones europeas, que componen a la otra “élite blanca” que habita nuestra ciudad. ¿Se confirma con esto que las casas del centro de Mérida son propiedad desde hace 15 años de viejos extranjeros?

5. Al final del día, sin afán de ser reduccionista –escribe el señor Tatto- todo recae en preguntarnos qué clase de ciudad queremos y a quienes están sirviendo los gobernantes: a) ¿se busca un centro de retiro para los expatriados jubilados que sólo vienen a Mérida a morir en climas y tipos de cambio benéficos para sus intereses o, en cambio, b) o como otros dicen: un centro vibrante, lleno de oferta cultural y vida nocturna que es de interés para el turismo en general, sin mencionar a los jóvenes de la localidad que poco a poco comienzan a tomar las calles de su propia ciudad? ¿Queremos una Mérida viva o muerta?

6. Contrario a esa posición, la señora Campos explica: “Desde al año 2000 nos dimos a la tarea de rescatar el centro histórico y mucho hemos logrado. Cada vez que se abre un nuevo negocio se muda un nuevo vecino del centro histórico; por ello nos alegra que la mancha de la restauración esté creciendo. Son personas que han venido de otras ciudades y países, pero también, pero también se han visto beneficiado por yucatecos que aprecian la belleza y valor arquitectónico de esta ciudad. Se abren residencias, hoteles, restaurantes, tiendas de artesanía, ropa, casas de cambio, agencias de viaje.

7. ¿Qué Mérida se quiere? ¿Un centro histórico pacífico, ordenado, tradicional, donde acuda el turismo a comprar, descansar, donde sus habitantes terminen sus días en paz y con seguridad? O, como otros han propuesto: una Mérida próspera, abierta, divertida, con bares y centros de diversión, donde acuda el turismo a gastar su dinero a manos llenas. A mí no me gusta ninguna de las dos. Yo quisiera ver a Mérida y demás ciudades con seres humanos con mucha dignidad, con organización y valentía para defender sus derechos. Ciudades igualitarias que no solo estén pensando en el orden, la disciplina y la diversión; sino que salgan a las calles para defender con conciencia y valentía a su familia, sus hijos, su vida.

Fuentes : http://pedroecheverriav.wordpress.com

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=224766&titular=%BFqu%E9-m%E9rida-queremos?-una-blanca-y-pura-una-blanca-divertida-o-una-digna-que-lucha

Fuente imagen:

 

 

Comparte este contenido:

“El Imperio de la Vigilancia”: La batalla por los derechos cívicos en la era digital

Ignacio Ramonet

“Hoy todos los estadounidenses están bajo escucha”.
Edward Snowden

A nuestro alrededor merodea permanentemente un Big Brother que quiere saberlo todo de cada uno de nosotros, y clasificarnos en función de los “riesgos potenciales” que podríamos presentar. Esta vigilancia masiva ha sido siempre la gran tentación de los poderes autoritarios. En este sentido, algunos regímenes del pasado permanecen definitivamente asociados a prácticas secretas de intromisión en la vida de las personas. Pensamos sobre todo en el III Reich hitleriano y en el Estado estalinista. En su novela 1984, George Orwell se burló especialmente de este último. Más próxima a nosotros, la película La vida de los otros[1] ha estigmatizado el sistema de vigilancia generalizada en la antigua República Democrática Alemana (RDA), implantado por el Ministerio para la Seguridad del Estado, más conocido como Stasi.

Estos regímenes eran dictaduras. Pero, en nuestros días, son democracias las que han levantado sofisticadas redes de vigilancia clandestina, a veces en contradicción con sus propias tradiciones. En este sentido, hay que recordar que el acto fundador de los Estados Unidos fue la revuelta de los colonos norteamericanos contra una ley inglesa que autorizaba la violación de la vida privada. La explosión de cólera desembocó en la revolución norteamericana de 1776. La cuarta enmienda de la Constitución de los Estados Unidos protege siempre a los ciudadanos estadounidenses contra cualquier abuso de una administración que quisiera someterlos a una violación ilegal de su intimidad: “No será violado el derecho de los ciudadanos a la seguridad de sus personas, domicilios, documentos y bienes; contra cualquier registro o detención arbitrarios …”.

El auge de Internet y de las nuevas redes electrónicas ofrece actualmente a los principales servicios estatales de escucha de las comunicaciones –la NSA, en los Estados Unidos; el GHCQ, en el Reino Unido; la DGSE, en Francia; el CNI en España-, una inesperada ocasión para instaurar fácilmente una vigilancia sistemática y generalizada de todas las protestas políticas y sociales. Precisamente porque Internet ya no es ese espacio de libertad descentralizado que permitiría escapar a la dependencia de los grandes medios de comunicación dominantes. Sin que la mayoría de los internautas se haya dado cuenta, Internet se ha centralizado en torno a algunas empresas gigantes que lo monopolizan y de las que ya casi no se puede prescindir.

No se vio venir la centralización de Internet –confirma Laurent Chemla, uno de los pioneros de la Internet militante en Francia. No entendimos que el modelo económico de publicidad-contra-gratuidad crearía un peligroso fenómeno de centralización, porque los anunciantes tienen interés en trabajar con los más grandes, aquellos que tienen más audiencia. En la actualidad, hay que conseguir ir en contra de esta lógica, para descentralizar de nuevo Internet. La opinión pública debe comprender que la gratuidad conlleva una centralización tal de Internet que, poco a poco, el control se vuelve más fuerte y la vigilancia se generaliza[2].

Otro cambio: hoy la vigilancia se basa esencialmente en la información tecnológica, que es automática, más que en la información humana. Como en Minority Report, es el “predelito” lo que a partir de ahora se persigue. Para “anticiparse a la amenaza”, las autoridades tratan de “diagnosticar la peligrosidad” de un individuo a partir de elementos de sospecha, más o menos comprobados. Con la paradójica idea de que, para garantizar las libertades, hay que empezar por limitarlas.

Retorno del determinismo genético

En el nuevo Estado de vigilancia, toda persona es considerada sospechosa a priori. Sobre todo, si las “cajas negras algorítmicas” la clasifican mecánicamente como “amenazante” después de analizar sus contactos y sus comunicaciones.

Esta nueva teoría de la seguridad, que es una variante del funesto determinismo genético, considera que el ser humano está desprovisto de verdadero libre arbitrio o de pensamiento autónomo. El hombre no sería sino una mera máquina sometida a la influencia de pulsiones de nacimiento y a fatalidades biológicas. Es inútil, por lo tanto, que, para prevenir eventuales derivas, se busque intervenir retroactivamente en el entorno familiar o en las causas sociales. Lo único que ahora quiere el Estado, con la fe puesta en los informes de vigilancia, es reprimir lo antes posible, antes de que se cometa el delito. Esta concepción determinista de la sociedad, imaginada hace más de sesenta años por el excelente escritor estadounidense de ciencia ficción Philip K. Dick, se impone poco a poco en numerosos países, a medida que son golpeados por la tragedia del terrorismo[3].

Metamorfosis de la Justicia

El gran cambio arrancó en los Estados Unidos. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, la ley Patriot Act modificó, por primera vez en el seno de una democracia, la relación seguridad/vida privada.

Más que un cambio, explica la jurista francesa Mireille Delmas-Marty, es una auténtica metamorfosis de la justicia penal, y, por extensión, del control social […] La Patriot Act ha hecho posible que, por orden del presidente, emerjan una vigilancia masiva y un régimen penal derogatorio, y que se llegue a amparar el uso de la tortura e incluso la organización de asesinatos selectivos […] Se ha pasado muy rápidamente a una “guerra contra el terrorismo” desplegada sobre el conjunto del planeta; primero, con la apertura del campo de concentración de Guantánamo fuera del territorio de los Estados Unidos; y, más tarde, con la “tela de araña” estadounidense, denunciada en 2006 por el Consejo de Europa: el mapa de centros secretos de detención en todo el mundo y las transferencias ilegales de detenidos[4].

Otras democracias han imitado a los Estados Unidos. De la Terrorism Act[5], en el Reino Unido, a la ley Renseignement, en Francia, pasando por la Ley de Seguridad Ciudadana[6], en España, se ha multiplicado la legalización de la vigilancia clandestina de masas. Expresar en Internet una simple intención de cometer un acto “irregular” puede llevar hoy, en algunos países democráticos, a la detención del internauta[7]. Lo cual es contrario a uno de los principios fundadores de la Justicia penal moderna. El jurista Beccaria[8] estableció, en el Siglo de las Luces, que para declarar “criminal” a una persona, primero tiene que haberse cometido realmente el crimen, o al menos haberse iniciado su ejecución.

La cuestión de la libertad

Nada que hacer: nuestro uso de Internet nos delata. Lo cual ha llevado a Julian Assange a decir: “Internet ha sido transformado para convertirse en el más peligroso vehículo del totalitarismo que jamás hayamos conocido”. La red es “de ahora en adelante una amenaza para la civilización humana[9]”.

Porque, hay que admitir finalmente que, con la centralización de Internet, la “democracia digital”, en la que se pudo creer en los albores, se ha revelado como una impostura y un engañabobos.

La “República digital” –explica François de Bernard—no es el gobierno del interés público por medio de las leyes -lo cual, según Rousseau, constituye la condición, si no la esencia, de toda República-, sino solamente el gobierno de los números, por los números y para los números; el gobierno de las cifras, de lo cifrado y destinado a la cifra, con el fin de que, con un simple clic del ratón, la República pueda ser gobernada con el menor número de obstáculos que pudieran dificultar el despliegue del proyecto de sus dirigentes[10].

Succionados por la dinámica centralizadora, los gobiernos, los servicios de seguridad y las empresas gigantes de la Red se fusionan ante nuestros ojos en un complejo securitario-digital que tiene un objetivo preciso: controlar Internet para controlarnos mejor. En Internet, cada internauta está interconectado y proporciona, en tiempo real, una cantidad incalculable de informaciones personales que ningún Estado ni empresa privada habría soñado nunca en poder recopilar.

Como “un ejército de ocupación” que controla los puntos de paso […], los Estados impiden la independencia de la Red. Llevados al extremo, pueden alimentarse, como sanguijuelas, en las venas y las arterias de nuestras nuevas sociedades, atiborrándose con cada intercambio expresado o comunicado, con cada mensaje enviado y con cada pensamiento “googleado”, y almacenar luego todo este saber –miles de millones de interceptaciones diarias, un poder inimaginable- en centros de procesamiento de datos. Y para siempre.

Frente a este rodillo compresor, muchos ciudadanos tiran la toalla y se resignan a ver amenazada su libertad de expresión y violados sus derechos fundamentales. Están equivocados. Porque la auténtica cuestión no es la vigilancia, sino la libertad, como explica Edward Snowden:

Cuando alguien dice: “No tengo nada que ocultar”, en realidad está diciendo: “Me río de mis derechos”. [..] Si dejáis de defender vuestros derechos pensando: “No necesito mis derechos en este contexto”, ya no se trata de derechos. Los habéis convertido en algo de lo que disfrutáis como de un privilegio revocable por el gobierno […] Y ello reduce el perímetro de la libertad en el seno de una sociedad[11].

Resistir, encriptar

¿Cómo defenderse? En primer lugar, informándose y consultando las numerosas páginas web especializadas en seguridad informática[12]. También uniéndose a las diferentes organizaciones que luchan contra la vigilancia masiva, especialmente WikiLeaks[13] y, en Francia, La Quadrature du Net[14]. Y sobre todo optando, en primer lugar, por la autodefensa mediante la encriptación, o codificación, como nos aconseja Edward Snowden: “La encriptación es una responsabilidad cívica, un deber cívico”.

Solamente la encriptación permite enviar y recibir mensajes de correo electrónico codificados. Impide que una herramienta automática de vigilancia pueda leerlos si los intercepta. Aunque no se tenga nada que ocultar, la encriptación nos ayuda a proteger nuestra vida privada y la de las personas con quienes nos comunicamos. Lo cual hará más difícil el trabajo de los espías del nuevo Complejo securitario-digital.

Aunque muchos gobiernos, sobre todo después de los odiosos atentados del 13 de noviembre en París, están planteándose la prohibición de todo sistema de encriptación de mensajes, las revelaciones de Edward Snowden han permitido la emergencia y la democratización de varias herramientas de encriptación de mensajes SMS y de comunicaciones telefónicas. Por ejemplo: Signal, Telegram, Wickr, TrueCrypt, ProtonMail, Threema, etc.

Oponerse a la vigilancia del Estado, cuando se es inocente, es una lucha política. Y aprender a protegerse es la primera etapa de esta lucha. Después, hay que pasar a la guerrilla digital: engañar a los espías, cegarlos, disimular nuestras conexiones a Internet, cifrar nuestros correos electrónicos, proteger nuestros mensajes. El objetivo es hacer que los algoritmos enloquezcan, crear zonas de opacidad, y escapar a la inspección y al cacheo de los chivatos digitales secretos.

El derecho está de nuestra parte. Una importante sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), dictada el 6 de octubre de 2015, constituye efectivamente una gran victoria jurídica, y alienta la rebelión de los ciudadanos contra la vigilancia masiva. En respuesta a la demanda contra Facebook interpuesta por un joven austriaco, Maximilian Schrems, que, a raíz de las revelaciones de Edward Snowden, acusó a la empresa gigante de haber colaborado con la NSA, el TJUE decidió ese día invalidar el acuerdo entre la Unión Europea y los Estados Unidos, firmado en el año 2000, llamado comúnmente Safe Harbor (“Esfera de Seguridad”), que autorizaba a las empresas estadounidenses, y especialmente a las GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft) a exportar a los Estados Unidos los datos personales de los europeos, y a almacenarlos allí [15].

La sentencia “Schrems” debería obligar a Facebook a suspender la transferencia de datos a los servidores estadounidenses. También debería obligar a la Comisión Europea a ser más severa en la renegociación del acuerdo con Washington[16]. Y forzar a las GAFAM, que obtienen la mayor parte de sus ingresos de la explotación a gran escala de nuestros datos personales, a revisar sus prácticas.

Finalmente, el Consejo de Europa[17], ha estimado en un informe reciente que “mientras los Estados no acepten fijar límites a los programas de vigilancia masiva que llevan a cabo sus agencias de información, la codificación generalizada, y orientada a proteger la vida privada, es la solución de repliegue más eficaz para permitir a la gente proteger sus datos”[18].

Más aún. Con ánimo de resistencia, algunos sitios web asociativos permiten iniciarse fácilmente en el cifrado de las comunicaciones digitales[19]. Hay también otras armas: la red de anonimato TOR[20], sobre todo; las empresas ProtonMail (Alemania) y Tutanota (Suiza), que ofrecen servicios para proteger mejor los correos; el sistema de explotación Tails[21]; la solución de ciframiento Trucrypt, que permite ante todo cifrar archivos; o proyectos de mensajería como Caliopen, un software libre destinado a proteger la confidencialidad de los intercambios de sus usuarios, lanzado en septiembre de 2013 por Laurent Chemla[22]. Al parecer, las revelaciones de Edward Snowden han generado una toma de conciencia de la importancia de la encriptación[23], incluso en el seno de algunos organismos más oficiales, como el Internet Engineering Task Force (IETF), encargado de la estandarización de los protocolos de Internet a escala global.

Los lanzadores de alertas

Desde hace varios años, hackers, militantes contra el espionaje y lanzadores de alertas colaboran y se relevan para denunciar los abusos. Resisten al Imperio de la vigilancia y son los héroes de la era Internet. Conocemos, desde luego, a los tres más célebres: Julian Assange, Chelsea Manning y Edward Snowden, pero recordemos que otros iniciaron la resistencia antes que ellos. Por ejemplo, Mark Klein, un exejecutivo de la empresa AT&T, y el jurista Thomas Tamm, en los Estados Unidos. También algunos exagentes de la NSA, inspirados probablemente en el ejemplo de Daniel Ellsberg, un analista de la Rand Corporation que, en 1971, se atrevió a publicar los célebres Pentagon Papers[24], que sacaron a la luz las razones ocultas de la intervención militar de los Estados Unidos en Vietnam (55 mil muertos del lado estadounidense, más de un millón del vietnamita), un conflicto que jamás fue autorizado por el Congreso.

Entre los lanzadores de alertas anteriores a Snowden, y exagentes de la NSA, se puede citar también a Perry Fellwock, o a Russell D. Tice. Y, más recientemente, a William Binney, Thomas Drake, Edward Loomis y J. Kirk Wiebe, quienes, junto a Diane Roark, del Comité para la Información de la Cámara de Representantes, llegaron a difundir públicamente un manifiesto contra la vigilancia masiva, el 17 de enero de 2014[25].

En muchos países se han lanzado campañas para incitar a los agentes de información a que dimitan. Por ejemplo, en septiembre de 2015, y a iniciativa del colectivo berlinés Peng, grupos de artistas y activistas defensores de las libertades públicas pegaron, delante de las agencias de información estadounidenses y alemanas, banderolas animando a los espías con remordimientos a que abandonasen su trabajo. “¿Queríais servir a vuestros conciudadanos? Habéis terminado por espiarlos. ¡Dimitid!“[26].

De igual modo, ante la entrada de la base militar estadounidense de Dager, en Alemania, donde hay una importante estación de escucha de la NSA, unos activistas instalaron un panel estratégico en el que se podía leer: “Escuchad vuestro corazón, no nuestras conversaciones”. Por otra parte, el sitio web IntelExit ofrece muchos consejos y argumentos para convencer a los agentes de que dejen sus funciones, y les ayuda también a redactar automáticamente una carta de dimisión[27].

Por una Carta de Internet

Pero hay que hacer más, y contraatacar. Muchos militantes anti-cibervigilancia proponen el lanzamiento de una Carta de Internet, semejante a la Carta de la ONU:

Es necesario –afirma Snowden—que nuestra generación cree lo que Tim Berners-Lee, el inventor de la Red, llama la Gran Carta de Internet. Queremos definir lo que deben ser los “derechos digitales”. ¿Qué valores debemos esforzarnos en proteger? ¿Cómo vamos a garantizarlos[28]?
En una entrevista en The Guardian[29], Tim Berners-Lee deseó, efectivamente, que esta Gran Carta[30] mundial que él exige consagre la vida privada, la libertad de expresión y el anonimato:

Sin un Internet libre y neutral, sobre el que podamos apoyarnos sin tener que preocuparnos por lo que pasa entre bastidores –declaró—, no podemos tener un gobierno abierto, ni una buena democracia, ni un buen sistema de salud, ni comunidades conectadas entre sí, ni diversidad cultural. […] Nuestros derechos son pisoteados cada vez más en todas partes. Y el peligro es que nos acostumbremos a ello. Quiero, por tanto, aprovechar el 25 aniversario del nacimiento de la Web para invitarnos a todos a ponernos manos a la obra con el fin de retomar las riendas y definir la Web que queremos para los próximos 25 años[31].

Con la cooperación de ONG internacionales y de juristas de todo el mundo, WikiLeaks ha creado también su propia Carta. Consta de trece principios[32], denuncia la vigilancia del Estado como “un atentado a las leyes internacionales sobre los derechos humanos”, y rechaza que lo gobiernos utilicen su poder para controlarnos. Otros pensadores, como el filósofo François de Bernard, reclaman el derecho a “una objeción de conciencia digital[33]”.

¿Cómo resistir? La solución está en buscar una multitud de microrresistencias, que pasan por la educación popular, la formación en herramientas informáticas de cifrado, la búsqueda de soluciones alternativas para volver caducas las actuales normas dominadas por las GAFAM.

La batalla por los nuevos derechos cívicos en la era digital no ha hecho más que comenzar. Los Estados de vigilancia se apoyan en su carácter democrático para manifestarse especialmente implacables contra los nuevos disidentes. No es casualidad que Snowden decidiera difundir sus espectaculares revelaciones sobre el programa PRISM justo el día en el que comenzaba en los Estados Unidos el proceso contra Chelsea Manning (antes Bradley Manning), acusada de transmitir archivos secretos a WikiLeaks; la misma fecha en la que se cumplía también el primer aniversario de la reclusión de Julian Assange en los locales de la embajada de Ecuador en Londres, donde hubo de encontrar refugio para evitar ser extraditado a los Estados Unidos vía Suecia…

Snowden, Manning, Assange, tres héroes de nuestro tiempo, acosados y perseguidos por el Imperio de la vigilancia. Edward Snowden se arriesga a una pena de treinta años de prisión[34], tras haber sido acusado por los Estados Unidos de “espionaje”, “robo” y “utilización ilegal de bienes gubernamentales”. El 21 de agosto de 2013, Chelsea Manning fue ya condenada a treinta cinco años de prisión. Y Julian Assange está amenazado con la pena de muerte[35].

A aquellos que se preguntan por qué estos tres paladines de la libertad asumen tantos riesgos, Snowden les responde:

Cuando te das cuenta de que el mundo que has ayudado a crear será peor para la nueva generación y para las siguientes, y de que no deja de reforzarse la capacidad de esta arquitectura de la opresión, comprendes que hay que denunciarla y que, por eso, debes aceptar todos los riesgos. Cualesquiera que sean las consecuencias.

A todos los ciudadanos libres de actuar de la misma forma, una sola consigna: “¡Contra la vigilancia masiva, resistencia masiva!”.

Fuente del articulo: http://www.cubadebate.cu/especiales/2017/03/19/el-imperio-de-la-vigilancia-la-batalla-por-los-derechos-civicos-en-la-era-digital/#.WM6pwDs1_IU

Fuente de la imagen:http://media.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2017/03/el-gran-hermano-580×345.jpg

Comparte este contenido:

Argentina: Porque defendemos la educacion publica de calidad reclamamos una nueva ley de financiamiento educativo.

América del Sur/Argentina/14.02.2017/Autor y Fuente:http://www.ctera.org.ar/

En el marco de la Campaña por una nueva Ley de Financiamiento Educativo la CTERA difunde la revista editada por la Secretaría de Educación que inaugura la serie llamada “Pedagogía y Políticas Educativas” de Ediciones CTERA.

En esta publicación se presentan distintas reflexiones y argumentaciones acerca de la necesidad de contar con una nueva Ley de Financiamiento Educativo que permita garantizar el derecho social y humano a la Educación en el contexto actual.

En este número inaugural de la serie escriben referentes sindicales y pedagógicos, e incluye una nota de opinión de Stella Maldonado del año 2010, donde nuestra querida compañera ya planteaba la necesidad de contar con un marco normativo que lleve la inversión en Educación al 10% del PBI. También presenta un informe elaborado por el Instituto de Investigaciones Pedagógicas “Marina Vilte” de CTERA sobre las tendencias privatizadoras de la educación en las definiciones presupuestarias y financieras, y una síntesis de la investigación realizada por el Observatorio Latinoamericano de Políticas Educativas de la IEAL sobre las tendencias actuales en educación.

Fuente: http://www.ctera.org.ar/index.php/educacion/publicaciones/item/2141-porque-defendemos-la-educacion-publica-de-calidad-reclamamos-una-nueva-ley-de-financiamiento-educativo

Imagen:http://www.ctera.org.ar/media/k2/items/cache/872ede1c1b32b96ba8500685aaa6a3f8_L.jpg

Comparte este contenido:

Entrevista a Henry Boisrolin: Hay que mirarse en el espejo haitiano para pensar lo que podría llegar a pasarles a otros países latinoamericanos

Entrevista a Henry Boisrolin del Comité Democrático Haitiano (CDH)
«Hay que mirarse en el espejo haitiano para pensar lo que podría llegar a pasarles a otros países latinoamericanos»
Mario Hernández
M.H.: El 12 de enero de 2010 fue una fecha trágica para tu país. Han pasado 7 años y por lo que se puede observar en las cifras de la economía haitiana del año pasado, en cuanto a la depreciación de la moneda, un país que depende en un 80% de las importaciones, la inflación, etc., no parece haber mejorado la situación durante este tiempo transcurrido.

H.B.: Evidentemente se trata de un proceso que no es casual, los resultados que estás contando no vienen del cielo. Además, hay que agregar algo mucho más importante que todos esos datos que es la extrema pobreza que afecta a la inmensa mayoría del pueblo haitiano. Es cada vez mayor el sector que ha caído en la indigencia. Es producto de un proceso muy avanzado de neocolonización del país, que no empezó ayer, sino hace bastante tiempo y que ha pasado por distintas etapas. Y eso, a pesar de la resistencia y las luchas populares. Hasta ahora el campo popular haitiano no supo o no pudo revertir esta situación. También el aislamiento en el cual se encuentra, sobre todo en el concierto latinoamericano, salvo en algunas ocasiones y algunas personas, de manera institucional el pueblo haitiano es considerado como un paria.

Después de 12 años de la ocupación del país por la Minustah, la Misión de las Naciones Unidas para la estabilización de Haití, sigue siendo supuestamente humanitaria pero, sin embargo, han reconocido su responsabilidad en la epidemia del cólera que mató a más de 10.000 haitianos, hay 800.000 personas infectadas y eso no ha conmovido a ningún gobierno latinoamericano, a excepción de Cuba y Venezuela.

Es tremendo, porque dejando de lado las acusaciones de abusos y violaciones, estamos en presencia de un acto donde hay 10.000 personas muertas y ellos lo reconocen y es como si nada. Es un escándalo. Entonces, cuando se plantean estas realidades como la depreciación de la moneda haitiana, son cosas reales pero que son árboles que tapan el bosque y a veces no nos dejan ver bien cuáles son las causas reales de lo que está sucediendo.

M.H.: Está por asumir un nuevo presidente en Haití. ¿Esto genera alguna expectativa tendiente a la resolución de esta situación que señalás?

H.B.: Yo creo una vez más, que en caso de que llegara a asumir Jovenel Moïse, no es producto de una elección democrática, soberana y honesta. Ha sido una farsa, donde ellos designaron a alguien, la oligarquía haitiana, la llamada Comunidad internacional han designado a alguien para seguir con el plan de entrega, donde los cipayos ocupan las primeras plazas en las administraciones públicas, en instituciones totalmente corruptas y débiles para seguir entregando lo poco o mucho que nos queda. Entonces, no pueden existir expectativas. Tal es así que en todo el proceso electoral el propio Consejo Electoral reconoció que solo votó el 21%, lo que significa que hay un 79% del electorado que no fue a votar. Un padrón que yo cuestiono permanentemente, porque no hay ninguna instancia del Estado haitiano dedicado a confirmar la cantidad que somos, porque no hay censo. Entonces, ¿de qué padrón electoral se habla? Hubo un terremoto hace 10 años que nos costó 300.000 muertos, después de esto no hubo depuración del padrón electoral, y hubo elecciones en 2010/2011. Ahora hubo un huracán que arrasó, dicen que hubo 500 muertos, pero además miles y miles de personas que ellos mismos reconocieron que perdieron su documentación, y para votar es necesario el documento. De esas miles y miles, solamente 2.000 fueron a buscar su documento. Supongamos que fuera realmente una elección sin fraude, que no es así, pero supongamos, el Presidente tiene menos de 600.000 votos sobre un padrón de 6.200.000 electores. Lo que significa en términos democráticos que este hombre va a tener legalidad pero no va a tener legitimidad. Y es tal, que el día que dieron los resultados preliminares y el día que dieron los finales, no hubo júbilo de gente saliendo a la calle a festejar como ocurre en cualquier lugar, solamente se reunió en un hotel de lujo con sus amigos y habló.

Son situaciones muy lamentables y yo trato de insertar esto en el proceso de neocolonización, porque hay que mirarse en el espejo haitiano para pensar en lo que podría llegar a pasarles a otros si tienen éxito en Haití.

Hasta ahora no podemos hacer grandes pronósticos porque estamos en un momento de decantación, hay gente que deja de oponerse a Jovenel, pero los tres candidatos de peso que le siguen no reconocen el resultado. Cómo van a reconocer el resultado cuando no respetaron la verificación que habían pedido, como el decreto electoral disponía, entonces no pueden aceptar un resultado así.

La Unidad de control financiero en Haití dio un informe en 2012 planteando que este hombre elegido presidente ha cometido el crimen de lavado de dinero. Nadie ha aclarado absolutamente nada. Ahora vuelve a aparecer el tema. Mañana el director de esa institución va a dar una conferencia de prensa, porque él presentó toda la documentación para que se tomen cartas en el asunto. Hoy hay 4 Senadores de la República que piden el esclarecimiento de esto, han escrito una carta abierta al Presidente del Senado para que antes de que asuma, el presidente electo dé explicaciones de qué ha pasado, porque hasta que un tribunal no condene a alguien, le tenemos que dar a esa persona el beneficio de la inocencia. Pero él tiene que aclararlo. Entonces, un presidente que va a asumir con tantas dudas, qué expectativas puede tener el pueblo.

El presidente, supuestamente electo, está en República Dominicana desde ayer y los haitianos nos hemos enterado de eso a partir de la prensa dominicana, ni siquiera informaron al país que él se iba sabiendo muy bien los enormes y dolorosos problemas que hay entre los dos países con el tema de la migración, con la expulsión de haitianos por el Decreto 68/13. Hace dos semanas una familia entera fue asesinada en República Dominicana a golpes. Y este hombre va a República Dominicana.

No hay ninguna expectativa, sobre todo cuando sabemos que es la oligarquía haitiana, los sectores adinerados del país, el imperialismo norteamericano, la Comunidad Internacional, Francia, Canadá, etc., quienes han apoyado ciegamente a este señor desde las elecciones abortadas de 2015, quien después del huracán Matthew, haciendo abuso de poderes económicos, llevó arroz, materiales para los techos que se habían volado, poniendo su foto detrás de cada paquete, que tenía a su disposición helicópteros para ir a distintos lugares, a los que no tuvo acceso nadie más. ¿De dónde provino este dinero? Evidentemente de los sectores adinerados que lo apoyan.

Él va a tener que dar respuesta a ellos, porque no han invertido su plata para que él venga a solucionar los problemas de la gente. Desde la caída de la dictadura en 1986, el movimiento popular ha tratado, con sus errores, limitaciones y aciertos, de luchar por una mayor justicia, una mejor distribución, ahora están tratando de romper la espina dorsal de esto y tratando de formar en Haití una especie de fuerza de ultraderecha capaz de, supuestamente, ganar elecciones y eso es falso, porque cuando ellos dicen que es el nuevo líder se refieren a alguien que es el líder del 21% del padrón nada más. Cuando Aristide surgió en 1990 sí participó una cantidad enorme de gente y ahí nadie dudó de su victoria.

Entonces, yo no tengo ninguna expectativa. Sólo sé que los problemas van en aumento y los de la gente no van a tener solución, va a haber enfrentamientos. A mí no me gusta hacer futurología en política, solamente trato de ir paso a paso y ver realmente, porque en una situación tan compleja, dolorosa y difícil, sería irresponsable de mi parte tratar de proyectar o anunciar grandes cosas. Incluso tengo que reconocer que yo pensaba que después del anuncio de la victoria de Jovenel iba a haber una respuesta inmediata en la calle. No hubo tal respuesta. Estamos estudiando por qué. Cuando la haya van a reprimir fuertemente y puede ser una de las razones, porque no se puede dar pelea cuando te están esperando. También hubo traiciones, hay varias cosas que están ocurriendo en Haití que hacen más difícil poder hacer un análisis con sentido de proyección, lo único que sí me animo a decir es que el pueblo no puede esperar alguna solución de parte del gobierno. Incluso, el otro día detuvieron a un senador electo aliado de ellos, que hizo campaña con Jovenel Moïse en distintas instancias, Guy Philipe, sobre quien pesaba una orden de captura de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA), lo detuvieron y lo humillaron y el presidente electo no dijo absolutamente nada, ni siquiera mandó una carta pidiendo explicaciones al gobierno actual o a la embajada de EE.UU., no pidió ni por la liberación de su amigo. Es un cobarde.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=222091

Imagen: https://www.caritasbi.org/cas/tag/haiti/

Comparte este contenido:

¿Cumplir el derecho a la educación?

Manuel Navarro Weckmann

El Sistema Educativo Nacional opera de manera insuficiente y desigual, que en ninguna modalidad escolar los centros cuentan en su totalidad con las condiciones básicas para la enseñanza y el aprendizaje y que las mayores carencias se encuentran en las escuelas ubicadas en los contextos más desfavorables, en las cuales se atiende a la población con mayor grado de vulnerabilidad … Silvia Schmelkes del Valle, Presidenta del INEE 

De acuerdo con el Maestro Pablo Latapí, no se puede ejercer ninguno de los derechos civiles, políticos, sociales, económicos o culturales sin un mínimo de educación, por lo que recibir educación se constituye en un derecho consagrado en nuestra Carta Magna, la cual se encuentra apenas a 17  días de cumplir sus primeros cien años de vida.

Con las reformas a la legislación educativa del año 2013 se le agregó, bajo un estridente mensaje de logro del gobierno federal, el término calidad, el cual, el Secretario de Educación investido a profeta, estableció que dicho término por arte de magia y sin mayores inversiones realmente trascendentales en el ramo, habrían de transformar la educación con el sólo acto de evaluar al magisterio y sin tocar ni los planes y programas y por supuesto sin tocar el tema de llevar a cabo una evaluación a las autoridades educativas.

Para ser más específico, en el Artículo 3º, señala que la e ha de ser de calidad, entendiendo por ello ͞que los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos, lo cual, a menos de dos años de que culmine la actual administración federal, resulta complicado el poder observar que las acciones desarrolladas desde la errónea política educativa, puedan detonar en acciones que logren mejorar la ya de por si  deteriorada calidad de la educación en nuestro país.

Como una muestra más de ello, en días pasados se presentó por parte del Instituto Nacional para la Evaluación de Educación (INEE) el documento que muestra los resultados de “La evaluación de condiciones básicas para la enseñanza y el aprendizaje” (ECEA), la cual fue diseñada con el propó sito de conocer la medida en que las escuelas de la educación obligatoria en nuestro país cuentan con condiciones básicas para su operación y funcionamiento.

La primera aplicación de ECEA inició en el nivel de educación primaria tomando en consideración la evaluación de siete ámbitos que son: Infraestructura para el bienestar y aprendizaje de los estudiantes, mobiliario y equipo básico, materiales de apoyo educativo, personal que labora en las escuelas, gestión del aprendizaje, organización escolar y la convivencia escolar para el desarrollo personal y social.

El que podamos ver que en pleno siglo XXI más del 44 por ciento de todas las escuelas primarias del país no sean escuelas de organización completa o multigrado, en las cuales son aquellas en las  cuales un profesor enseña a más de un grado educativo al mismo tiempo, es decir, uno, dos o más cursos en un mismo salón de clase, es un síntoma de la gravedad de la situación que priva en
nuestro país, en donde las recientes decisiones de política educativa no han marcado aun diferencia alguna y se afirma, desde el propio INEE, que en nuestro país, ningún centro escolar  cuenta con todas las condiciones básicas para la enseñanza.

El sistema educativo nacional se asienta sobre la realidad que viven día a día una mitad de la población que sufre al no poder satisfacer sus necesidades más apremiantes generando con ello  condiciones graves de inequidad que, con los recientes incrementos propiciados desde la decisión  de incrementar los precios y los impuestos a los combustibles, se agrava aún más.

Puede haber miles de evaluaciones más, sin embargo, mientras no se tome en consideración el contexto y el apoyo –no sólo con palabras– a la labor que a diario realiza el magisterio nacional,  pocas podrán ser las consecuencias positivas para la niñez mexicana y con ello a cumplir su  derecho a la educación.

Fuente del articulo: http://www.educacionfutura.org/cumplir-el-derecho-a-la-educacion/

Fuente de la imagen: http://www.educacionfutura.org/wp-content/uploads/2016/11/78e9e2301da034fb1d4239ee3b3e5e9b20130811-300×234.jpg

Comparte este contenido:

Entrevista a Anne Lindboe: «Los niños del país no pueden esperar: es hora de nombrar a su defensor»

15 Enero 2017/Fuente:lanacion/ Autor:Maria Ayuso

La designación del defensor de las niñas, niños y adolescentes es una deuda que se sigue postergando en la Argentina. Si bien la ley nacional N° 26.061 de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, promulgada en 2005, previó un plazo de 90 días desde su entrada en vigor para la designación del defensor, once años después esto aún no ocurrió. En este contexto, Anne Lindboe, defensora de los niños de Noruega (el primer país del mundo en crear esta institución, en 1981) visitó la Argentina el pasado noviembre en el marco de una gira por América latina, para compartir su experiencia con diputados, senadores, representantes del Ministerio de Justicia y Desarrollo Social, y organizaciones sociales.Lindboe -una pediatra de 45 años que lleva cuatro en el cargo- subraya la importancia de que en nuestro país se designe esta figura cuanto antes, dejando de lado discusiones políticas y poniendo el énfasis en las cualidades de los candidatos. «Contamos con la experiencia suficiente para afirmar que esta institución funciona y trae cambios muy positivos para los chicos», asegura.

-¿Cómo ve la situación de la niñez en la Argentina?

No soy una especialista, pero es evidente que tienen muchos de los problemas a los que tuvimos que hacerle frente en Noruega: chicos expuestos a abuso sexual, violencia de todo tipo, bullying en las escuelas o que viven en situación de pobreza. Por eso es tan importante tener una figura que ponga estos asuntos en la agenda política. En tiempos de crisis económica, cuando los gobiernos buscan gastar menos, los niños vulnerables son los más afectados. Muchas veces los políticos piensan: «No tenemos los fondos suficientes para crear un ombudsman de los niños», pero es precisamente en ese momento cuando más falta hace.

-¿Cómo se designa a esta figura en Noruega?

-Nuestra institución fue creada por ley. El defensor es completamente independiente. No es una figura política y existe un gran consenso en todos los sectores acerca de esto. Su elección se basa en sus cualidades, trayectoria y formación. El Ministerio de Niñez, junto con un grupo de asesores jóvenes que representan a varias organizaciones de la sociedad civil, elige el candidato por seis años (no puede ser reelecto ni despedido). Yo apliqué al cargo como a cualquier otro trabajo y lo hice porque tras mi experiencia como pediatra trabajando con niños expuestos a la violencia, vi que había muchas fallas en el sistema que supuestamente debía protegerlos.

-¿Cuáles son sus roles?

-Hace cuarenta años aprobamos una ley que prohíbe todas las formas de violencia contra los niños, pero hubo que hacer un gran trabajo desde la defensoría para lograr que efectivamente se implemente. Fue necesario fortalecer instituciones como la policía y la justicia, para que los procesos judiciales funcionaran correctamente y se castigara a quienes ejercen la violencia. Además trabajamos en la prevención, que es clave: hacemos mucho énfasis en concientizar a las familias para que no usen la violencia como medio. Por otro lado, algo muy importante es que involucramos a los niños en nuestro trabajo: utilizamos una metodología que llamamos de «jóvenes expertos». Los consultamos y son actores fundamentales en las decisiones que tomamos. Su participación implica atender lo que sienten, piensan y desean: no hay que dejarlos de lado.

-Una de las frases que las organizaciones sociales repiten en nuestro país es «la niñez no puede esperar». ¿Considera que la Argentina debería designar a un defensor cuanto antes?

-Sí. La niñez es una inversión muy importante para un país, porque es un período clave para la formación de una persona: las experiencias que se viven durante la misma pueden afectar, por ejemplo, la habilidad para tener un trabajo, ganar dinero y contribuir a la sociedad en el futuro. Es muy poco inteligente no invertir en los niños, aún en momentos de crisis económica, porque después habrá que pagar el costo en 20 o 30 años. Muchas veces los políticos se olvidan de eso.

-¿Cree que este cargo se va a ocupar en el corto plazo en nuestro país?

-Soy muy positiva. Existe una gran conciencia sobre la importancia de monitorear los derechos de los niños. Mi recomendación es que hay que centrarse más en las calificaciones que debe tener el defensor y el rol de esa institución, y no en los aspectos políticos. En Noruega hicieron falta 35 años de experiencia para llegar adonde estamos. Pero en algún momento hay que empezar: los chicos en la Argentina no tienen tiempo para esperar.

Once años de incumplimiento

El defensor de las Niñas, Niños y Adolescentes (el único órgano exclusivamente dedicado a la defensa de la infancia) es una figura creada en la Argentina en 2005, mediante la ley 26.061. Sin embargo, once años después, el Congreso de la Nación continúa sin nombrarlo. El procedimiento para su designación requiere la conformación de una Comisión Bicameral compuesta por representantes de ambas cámaras con representación proporcional de las fuerzas políticas. Actualmente, en Diputados, oficialismo y oposición se pusieron de acuerdo y nombraron a los integrantes de la comisión, pero en el Senado sólo la oposición preseleccionó a sus miembros. Es por esto que un grupo de organizaciones sociales -entre ellas, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), Aldeas Infantiles y Haciendo Camino- reclaman que se actúe cuanto antes para avanzar en la elección de esta figura.

Fuente de la entrevista: http://www.lanacion.com.ar/1974112-anne-lindboe-los-ninos-del-pais-no-pueden-esperar-es-hora-de-nombrar-a-su-defensor

Fuente de la imagen:http://bucket1.glanacion.com/anexos/fotos/03/2340503h765.jpg

Comparte este contenido:
Page 3 of 5
1 2 3 4 5