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Escuela sin Partido, la polémica ley de educación impulsada por Bolsonaro

Por: Ignacio Lautaro Pirotta.

El proyecto de ley que prohíbe el adoctrinamiento ideológico en las escuelas, así como abordar las temáticas de género y sexualidad, ha sido uno de los pilares de la campaña de Jair Bolsonaro.

El proyecto de ley denominado Escuela sin Partido, el cual prohíbe el adoctrinamiento ideológico en las escuelas así como abordar las temáticas de género y sexualidad, ha sido uno de los pilares de la campaña de Jair Bolsonaro y es uno de los principales y más álgidos debates en Brasil.

El proyecto tramitaba en una comisión especial de la Cámara de Diputados hasta este martes 12 cuando fue archivado luego de que los propios diputados que apoyan la medida, y que contaban con mayoría en dicha comisión, abandonaran el debate. La intención de los diputados que apoyan la medida es desarchivar el proyecto el año entrante y luego de que asuman los nuevos diputados y senadores, ya que la nueva conformación del Congreso será más conservadora y de derecha. Esto permitirá una tramitación más rápida y un proyecto más duro.

El proyecto data del año 2014, prohíbe el “proselitismo político” y la “adoctrinación” por parte de los docentes en el aula, así como impartir contenidos sobre género y sexualidad y prevé la recepción de denuncias anónimas sobre docentes que violen dichos lineamientos. Uno de los puntos que se quieren incorporar el año próximo es determinar cuáles serían las penas para los docentes.

El proyecto se basa en el diagnóstico, por parte de los distintos sectores que lo impulsan, de que en las escuelas y universidades de Brasil existe un “alto grado contaminación  político-ideológica”, y que los docentes, en abuso de su autoridad y de la audiencia cautiva que representan los estudiantes aprovechan para introducir sus concepciones “izquierdistas” y “petistas” (en referencia al Partido de los Trabajadores).

El top 20 de las frases más polémicas de Jair Bolsonaro Escuela sin Partido se propone defender, entre otros, el derecho a la libertad de aprender, garantizado por la Constitución Nacional y el cual sería violado en el caso de la adoctrinación denunciada. También el artículo 12.4 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos el cual establece que: “Los padres, y en su caso los tutores, tienen derecho a que sus hijos o pupilos reciban la educación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”.

Según el proyecto, serían los propios estudiantes quienes deberían filmar a los docentes para luego enviar la denuncia de manera anónima a las secretarías de educación de cada estado. Bolsonaro hizo de este proyecto uno de los pilares de su campaña, sobre todo utilizando como contrapunto el proyecto promovido por el Congreso durante el gobierno del PT llamado Escuela sin Homofobia. A partir de su oposición al programa Escuela sin homofobia (llamado por él “kit gay”), Bolsonaro se posicionó con su discurso conservador y moralista. “La defensa de la inocencia de los niños en el aula de clases” ha sido una de sus principales frases de campaña.

El proyecto Escuela sin Partido, que prohíbe la educación de género y sexualidad y dice promover la neutralidad política de los docentes, no es de su autoría ni de la su partido, sin embargo Bolsonaro no solo lo adoptó como parte de su programa sino que en estos meses desde que fue electo ha utilizado al proyecto como punto de partida para establecer sus alianzas en el Parlamento. Estrategia esta que ha sido desarrollada dialogando mayormente con cada legislador en particular en detrimento de los partidos políticos.

Bolsonaro hizo de este proyecto uno de los pilares de su campaña, sobre todo utilizando como contrapunto el proyecto promovido por el Congreso durante el gobierno del PT llamado Escuela sin Homofobia Entre los aliados ya consolidados del próximo gobierno se encuentra la bancada evangélica, uno de los principales impulsores de Escuela sin Partido. La bancada evangélica es la denominación que reciben los legisladores vinculados a iglesias evangélicas y otros que sin estarlo comparten una misma agenda que incluye temas como la oposición a la legalización del aborto, a la despenalización de drogas, al matrimonio entre personas del mismo sexo así como la oposición a la criminalización de la homofobia, entre otros.

Si bien desde el año 2003 la bancada evangélica se encuentra organizada en el Frente Parlamentario Evangélico, se trata de legisladores de diferentes partidos y no de un bloque partidario, que actúan como Frente solo ante determinados proyectos de su interés y no otros. Hasta ahora el Frente Evangélico había tenido un rol limitado a bloquear iniciativas contrarias a su interés. Se espera que a partir de la nueva legislatura, y luego de una elección con fuerte crecimiento de la derecha, pase a tener un rol más importante y a impulsar sus propios proyectos, entre ellos Escuela Sin Partido el cual probablemente sea aprobado el próximo año.

Entre los aliados ya consolidados del próximo gobierno se encuentra la bancada evangélica, uno de los principales impulsores de Escuela sin Partido En el nuevo Congreso habrá 90 diputados (de un total de 513) y 10 senadores (sobre 81) vinculados de manera directa con iglesias evangélicas. Sin embargo, la bancada podría estar compuesta por casi el doble de esas cifras, ya que no todos los que la componen son necesariamente evangelistas o vinculados a iglesias evengélicas. Actualmente la bancada o Frente Evangélico posee 199 parlamentares entre Diputados y Senadores y menos de la mitad están vinculados a iglesias.

Habrá que aguardar a la nueva legislatura para ver cómo se articula a partir de 2019. Más allá de la agenda en común, el poder evangelista es limitado por no tratarse de un partido, pero su poder viene creciendo en las últimas décadas de la mano del crecimiento del evangelismo. Según el censo 2010 el 22,2% de la población es evangélica, para el censo 2020 la cifra puede ser al menos cinco puntos mayor. Aliados a Jair Bolsonaro, los políticos evangelistas tendrán más protagonismo que nunca en la política brasileña. De hecho hace dos semanas vetaron la designación de Mozart Neves (Director en el Instituto Ayrton Senna) para dirigir el Ministerio de Educación, por no ser un férreo defensor de Escuela sin Partido.   Bolsonaro favorece a red evangélica de televisión de Brasil Entre los opositores y críticos a Escuela sin Partido se encuentran desde gremios docentes y partidos políticos, hasta la Procuraduría General de la Nación y el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU.

Llamada de “ley mordaza”, las principales críticas apuntan a la censura y falta de libertad de expresión, la imposibilidad de que exista una neutralidad absoluta a la hora de abordar sobre todo las asignaturas humanísticas, y la prohibición del pensamiento crítico. Además, y en primer lugar, quienes se oponen a Escuela sin Partido denuncian como falaz el argumento de que las escuelas se encuentran dominadas por ideologías de izquierda y tenga lugar el llamado adoctrinamiento. El propio Olavo de Carvalho, intelectual que apoya a Bolsonaro (probablemente su principal referente intelectual) y autocandidateado a embajador en Estados Unidos, ha reconocido que no se cuenta con un estudio serio que apoye ese diagnóstico, lo que torna a la propuesta de ley problemática ya que como escribió en su blog “(…)las objeciones al proyecto son serias. La simple idea de neutralidad es irrealista”.

El mismo Olavo de Carvalho fue quien sugirió el nombre que finalmente ocupará el Ministerio de Educación, el colombiano naturalizado brasileño Ricardo Velez Rodriguez. Si bien Vélez Rodríguez dijo que Escuela sin Partido será una cosa moderada, al mismo tiempo se define como un antimarxista y en un artículo publicado en noviembre sostiene que “los brasileños son rehenes de un sistema educativo ajeno a sus vidas y destinado a imponer una adoctrinación cientificista enquistada en la ideología marxista”. Además, el futuro ministro reivindica la dictadura militar y desde luego es un ferviente antipetista.

En declaraciones al diario Folha de Pernambuco, Danilo Cabral del Partido Socialista Brasileño e integrante de la comisión que trata el proyecto, afirmó: “este debate ha generado un ambiente de irritación mayor en las escuelas e universidades, situaciones en las que vemos que el profesor tiene su autoridad cuestionada”. El clima hostil ha ido más lejos aún. A partir de la elección de Bolsonaro se han constatado en varias universidades del país amenazas y persecución a docentes y estudiantes por su pensamiento político. Los autores, si bien anónimos, en la mayoría de los casos han dejado en claro su apoyo a Jair Bolsonaro.

También la elección sirvió para endurecer el proyecto de ley, la última modificación directamente prohíbe “aplicar la ideología de género, el término “género” u “orientación sexual””. Frente a este clima hostil, varias ONG´s, sindicatos y asociaciones de profesionales han realizado con apoyo del Ministerio Público Federal el Manual de Defensa contra la Censura en las Escuelas, en el cual afirman: “(…) es evidente que el propósito de estos grupos ultraconservadores es impedir que diferentes interpretaciones del mundo sean debatidas en las instituciones educativas, estimulando una educación para la obediencia y para la naturalización de las desigualdades sociales, el racismo, el sexismo, la LGBTfobia (…)”. La Iglesia Universal y el efecto Bolsonaro en Brasil Quienes se oponen al proyecto están de acuerdo en que un docente no debe realizar proselitismo en el aula, pero niegan que esa sea la situación real.

Se trata, según ellos, de una exageración por parte de quienes impulsan la medida, basada en mentiras y la agitación de emociones a partir de la idea de que se está adoctrinando a los estudiantes. Escuela sin Partido por un lado prohíbe el abordaje de la educación sexual y de género, y por otro lado  dice promover la neutralidad política, prohibiendo manifestaciones que sean consideradas partidistas. Sus críticos coinciden también en que el problema sería definir cuáles serían las prácticas consideradas partidistas o con sesgo ideológico, ya que la ley no solo no lo explica sino que cualquier definición al respecto resulta problemática. Mientras tanto, para Jair Bolsonaro el Ministerio de Educación se encuentra repleto de marxistas que impiden el desarrollo de Brasil, según sus declaraciones del 19 de noviembre, en las que criticó a las autoridades del Ministerio por introducir en el exámen nacional ENEM (parte del proceso de ingreso a las Universidades) una pregunta que hacía referencia al “pajubá”, un dialecto de gays y travestis en Brasil.

La responsable de dicho examen, María Inês Fini, “está fuera, tarjeta roja”, manifestó el presidente electo. Según el discurso de Bolsonaro y sus aliados la “ideología de género” es parte del marxismo cultural, y el proyecto Escuela sin Partido precisamente se enfoca contra ambos, de ahí la centralidad que tiene para el nuevo gobierno. No debe analizarse Escuela sin Partido escindido del contexto de persecución que ha instalado  Bolsonaro. No sólo coloca a la izquierda casi como un enemigo interno (Eduardo Bolsonaro, uno de sus hijos, se manifestó a favor de criminalizar el comunismo) sino que la usa para legitimarse a sí mismo, por momentos llamando de izquierdista o comunista a todo aquello que lo critique, llegando incluso al colmo: el ex-presidente Fernando Henrique Cardoso ha sido llamado de comunista por Bolsonaro, aunque de manera indirecta posteando en Twitter una foto del ex-presidente leyendo un libro sobre comunismo. El prestigioso diario Folha de San Pablo es sistemáticamente tildado de izquierdista.

Incluso las Naciones Unidas, cuando previo a las elecciones la organización expresó que se le debían respetar los derechos políticos a Lula da Silva y permitir su candidatura. En aquella ocasión Jair Bolsonaro definió a la ONU como “una reunión de comunistas”. No debe analizarse Escuela sin Partido escindido del contexto de persecución que ha instalado  Bolsonaro Según el informe del 13 de abril de 2017 del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, la falta de precisión del proyecto respecto a qué sería concretamente adoctrinación o contenidos morales, resulta en que cualquier práctica educativa podría llegar a ser catalogada como tal. Así, se impone una prohibición sin establecer de manera clara los límites, lo cual incrementa el margen de discrecionalidad por parte del Estado y potencialmente redunda en censura. Si a las limitaciones del texto señaladas por el Comisionado se le agrega el discurso persecutorio contra la izquierda que lleva adelante Bolsonaro, entonces no caben dudas de que la aplicación de Escuela sin Partido se puede convertir fácilmente en  una política autoritaria de persecución y censura. ​

Fuente del artículo: https://www.perfil.com/noticias/columnistas/opinion-ingnacio-lautaro-pirotta-escuela-sin-partido-polemica-ley-educacion-impulada-por-jair-bolsonaro.phtml

 

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Ni un paso atrás

Por: Cristina Manzano.

Hay que alzar la voz por salvaguardar los derechos adquiridos y por avanzar hacia otros nuevos y necesarios

Por una parte, el movimiento MeToo, con su foco en el acoso y la violencia, ha dado un nuevo impulso al debate global sobre el feminismo, gracias, en buena medida, al ambiente generado por las marchas de las mujeres y su contestación a la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Su repercusión se ha dejado notar en casi todo el mundo. Lo hemos visto en España, por ejemplo, donde el pasado 8 de marzo, y espoleadas por la sentencia de La Manada, asistimos a la primera huelga de mujeres en nuestro país y a una movilización sin precedentes.

Por otra, de la mano de grupos ultraconservadores, en muchos casos de corte religioso, pero no solo, la igualdad de género se enfrenta ahora a nuevos frenos y retrocesos.

En América Latina, sectores del catolicismo y el evangelismo han lanzado una cruzada para luchar contra lo que denominan “ideología de género”, que persigue, según ellos, la homosexualización de niños y niñas y la depravación. Muy activos en países como Perú, Ecuador o Colombia, estos grupos han encontrado un muy potente altavoz en el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro.

En Arabia Saudí, mientras por un lado levantaban la prohibición de conducir a las mujeres, por otro detenían a numerosos activistas que luchaban por los derechos femeninos. El mundo árabe, de la mano del integrismo religioso, ha sufrido serios retrocesos en la última década.

En Rusia, donde más de 12.000 mujeres mueren al año víctimas de la violencia doméstica, una reciente ley ha redefinido el propio concepto de violencia: si el abuso no tiene como resultado huesos rotos y no se produce más de una vez al año, no está sujeto a penas de cárcel. Si acaso, a una multa de unos 500 euros.

Por no hablar de la liberal Europa, donde el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ofrece educación gratuita a las mujeres, pero solo si tienen al menos tres hijos; o en Polonia, donde el Gobierno anima a las mujeres a “procrear como conejos”; o en Italia, donde se está preparando una ley que permita acusar a las mujeres que han denunciado violencia doméstica si sus maridos no son condenados.

Como tantos otros aspectos que creíamos conquistados, no se puede bajar la guardia. En cada sociedad, empezando por la nuestra, hay que alzar la voz por salvaguardar los derechos adquiridos y por avanzar hacia otros nuevos y necesarios. Hay que seguir batallando, tanto desde el hogar como desde cualquier esfera pública, por cambiar esas mentalidades que todavía pretenden escatimar a las mujeres, por el simple hecho de serlo, su lugar en el mundo. Este próximo año 2019 va a ser otro año crucial en este sentido. No se puede dar ni un paso atrás.

Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2018/12/27/opinion/1545935555_400442.html

 

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Entrevista a César Bona: Maestro finalista del Global Teacher Prize en 2014 y autor de ‘La emoción de aprender’

Por: Diana Oliver. 

Sin emoción no hay aprendizaje, sostiene César Bona, uno de los mejores maestros del mundo según el Global Teacher Prize, que subraya que tener en cuenta la diversidad es clave para incentivar el deseo de conocer del alumno.

El deseo de aprender no tiene límites ni fecha de caducidad, pero puede adormilarse si no dispone del espacio y las condiciones necesarios para desarrollarse. La neurociencia ya lleva un tiempo advirtiendo que sin emoción, no hay aprendizaje, y no son pocos los profesores que han tomado buena nota de esa premisa y han dado un paso al frente dispuestos a ponerla en práctica. Se sienten capaces de dar un poco más, de incentivar ese deseo, esa curiosidad innata del ser humano, que tan valiosa resulta durante la infancia. Maestros como César Bona, premiado en numerosas ocasiones por su labor educativa y sus proyectos, que se hizo popular por ser uno de los 50 finalistas en 2014 al Global Teacher Prize, el nobel de los maestros. Después llegaron más reconocimientos, materializados en el Premio Magister de Honor por la Plataforma de la Escuela Pública, la Cruz José de Calasanz, o el Premio Crearte del Ministerio de Cultura, que le han otorgado en dos ocasiones. Es autor, además, de La nueva educación (2015) y Las escuelas que cambian el mundo (2016), y ahora acaba de publicar La emoción de aprender (Plaza & Janés, 2018), un libro en el que recoge historias de resiliencia, de solidaridad, de superación, de la necesidad de pertenencia al grupo… Historias que hablan, sobre todo, de la complejidad de las relaciones humanas y del valor de la diferencia que se esconde en cada uno de nosotros, poniendo en el centro la infancia, la educación y la bondad. Porque La emoción de aprender también es un libro de personas buenas, que hacen de nuestro mundo un lugar mejor para vivir.


La emoción de aprender

Dedicas tu último libro a todas las personas que se han sentido incomprendidas. ¿Se sienten incomprendidos los maestros de la escuela actual cuando intentan darle una vuelta a la manera de hacer las cosas?

Todos sabemos que a los maestros nos ha tocado muchas veces nadar a contracorriente. Y ya no hablo solo a nivel de la administración, sino que cuando uno intenta hacer las cosas de una forma algo diferente a lo que se está acostumbrado siempre provoca al menos sorpresa, ya sea en la propia administración, entre los compañeros, o en las familias. Por otra parte, me gusta mirar el lado bueno, porque hay muchas personas en las administraciones que ya están apostando por realizar cambios; hay muchísimos compañeros y compañeras que están haciendo cosas muy interesantes, aunque sigan siendo anónimos, y muchas familias que también están dando un paso adelante.

A los maestros nos ha tocado muchas veces nadar a contracorriente

En La emoción de aprender recoges historias de personas que te has ido encontrando en el camino. Son historias muy distintas que hablan del espíritu de superación, de la necesidad de pertenencia a un grupo o a un proyecto, de feminismo, del éxito y del fracaso… ¿Qué dirías que tienen en común todas ellas?

En todas ellas hablo de las relaciones humanas y de que somos totalmente diferentes unos a otros. Tenemos ciertas similitudes, pero en esencia somos diferentes, y eso es una riqueza, un valor y no un inconveniente. En el momento en que empecemos a considerar la diferencia como un valor, comenzaremos a caminar de forma diferente, sobre todo porque es necesario que entendamos que uno puede aprender de otros a pesar de esa diferencia. También las historias tienen en común que todos tenemos expectativas, y que sin darnos cuenta proyectamos nuestra vida en los demás, tenemos prejuicios, también sin darnos cuenta, preocupaciones, sueños, inquietudes… En el fondo todos tenemos historias de resiliencia, de superación, que hablan del regalo de la vida.

Cuando uno intenta hacer las cosas de una forma algo diferente a lo acostumbrado siempre provoca al menos sorpresa, ya sea en la propia administración, entre compañeros, o en las familias

¿Por qué es tan importante enseñar la diversidad?

Todo empieza en la educación. Cuando encuentras el tiempo y el espacio para escuchar a otras personas es entonces cuando pierdes el miedo a lo desconocido y cuando cambias los prejuicios –que muchas veces surgen del desconocimiento– por una convivencia pacífica. Somos seres sociales y nuestra existencia no depende solo de nosotros, sino de nosotros con el medio.

César BOna

Un cambio en la mirada a la infancia

Cuando algo nos gusta o interesa lo aprendemos más fácilmente. En el caso de los niños, los contenidos están marcados por un currículum y no son ellos quienes eligen lo que aprenden. ¿Qué recursos crees que debería tener un maestro para atraer la atención de todos sus alumnos?

A mí me gusta hacer analogías entre adultos y niños. Imagina que a ti te interesa mucho la fotografía. Un día vas a una clase y te pasas seis horas sentado escuchando teoría sobre la fotografía. Bueno, es interesante. Al segundo día igual te sigue pareciendo interesante. Al tercero vas a sentir ya una cierta inquietud porque quieres participar y aplicar ese conocimiento a tu vida. Es posible que al cuarto día, si te siguiesen dando teoría, quisieras buscar otra cosa. Cada uno de nosotros tenemos nuestras inquietudes y nuestras motivaciones. Por eso es difícil atender a esa diversidad teniendo en cuenta la estructura que tenemos en la mayoría de las escuelas. Para mí es clave que exista más flexibilidad y que dispongamos de tiempo para escuchar a los alumnos. Eso es imprescindible. Cuando uno se siente escuchado va más feliz a clase. Por eso la escucha y la participación, en un diálogo de ida y vuelta, son fundamentales.

Somos diferentes y eso es una riqueza, un valor, y no un inconveniente

¿Es necesario un cambio en la mirada a la infancia para que se produzca un cambio real en la manera de educar? No hablo sólo de la escuela, también de las familias.

Generalizar es injusto, porque hay muchísimas personas que están haciendo cosas muy interesantes. Sin embargo, sí que es necesario que recordemos que cuando nos volvemos adultos todos miramos desde una visión adultocéntrica. Se produce un gran cambio en el momento en el que miras la vida como un niño. Es entonces cuando entiendes ciertas cosas, y ellos también entienden muchas de las cosas que tú les propones.

Todos contribuimos a educar con pequeños gestos que hacemos día a día

¿Crees que vivimos en una sociedad que conoce poco qué es un niño, en la que se es poco tolerante ante ellos?

Sí, pero hay que tratar estos temas con cuidado. La educación es cosa de todos, no solo de los docentes. Hay muchos factores que influyen en esa “molestia”. Pero es verdad que los niños son niños, que son curiosos, creativos…; esa es su esencia. Y deben tener tiempo para divertirse, para jugar, para ser niños. Es un derecho. El artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño especifica que el niño tiene que tener derecho al juego y al esparcimiento. Hemos tenido que llegar hasta ese punto, al de tener que recogerlo como un derecho. Dicho esto, desde mi opinión juego y esparcimiento, sí, pero dentro de unas “normas” de convivencia y en unos contextos adecuados. Es que es un tema que genera muchas susceptibilidades.

Al escuchar a otras personas pierdes el miedo a lo desconocido, y cambias los prejuicios que surgen del desconocimiento por una convivencia pacífica

En el libro señalas que uno de los problemas a los que nos enfrentamos como sociedad es la rapidez a la que vamos y el nivel de agotamiento emocional que supone para los niños. No sé si esto tiene arreglo en el mundo en el que nos desenvolvemos…

Espero que sí. Sobre todo porque, de lo contrario, no sabemos hacia dónde nos vamos a dirigir. He tenido la suerte de vivir toda mi infancia en un pueblo pequeño, y eso a mí me ha permitido esparcirme, corretear por los campos, sentirme libre, hacer cabañas junto al río. Eso es un lujo. Y ahora vuelvo a la visión adultocéntrica: nosotros llevamos una vida tan ajetreada que miramos todo lo que no se corresponde con eso como algo que está mal. Y no nos damos cuenta, pero los primeros que deberíamos relajarnos somos los adultos, porque los que acaban pagando los platos rotos muchas veces son los niños pequeños. En el libro precisamente digo que entre un 10 y un 25% de los niños sufren burnout. Están quemados. Y eso es por la inercia en la que está sumida toda la sociedad.

César BOna

Familia, escuela y sociedad: todos a una

Especialmente duras son las historias que hablan de niños y niñas con situaciones conflictivas o marginales, como las de Latifa o Anás de la Cañada Real. Es difícil leer ese capítulo sin que se te encoja el corazón. De esas historias concluyes que “mientras los que deciden abren los ojos, ellos seguirán dibujando su futuro y cambiando su futuro a golpe de lápiz y rotulador”. La educación puede hacer un mundo mejor, pero no sé si nos olvidamos de que podemos empezar por mejorar nuestros entornos más cercanos.

Muchas veces nos ponemos a exigir a los demás, a mirar hacia fuera, pero antes hay que mirar hacia adentro, ver lo que puedes hacer tú. Al final todos contribuimos a educar con pequeños gestos que hacemos día a día. Al poner tus pies sobre el asiento de delante en el tren, estás educando. Son esos pequeños gestos. En el caso de la Cañada, pensemos que está a 10-15 kilómetros del centro de Madrid. No estamos hablando de un país lejano. Y de las 8.000 personas que hay allí, cerca de 3.000 son niños y niñas de hasta 16 años. Si alguien escucha Cañada Real y directamente lo asocia con mercado de la droga, es que algo hay que cambiar. Una vez más hay que cambiar la visión que comentábamos antes. No es un mercado de la droga, es un lugar en el que viven cerca de 3.000 menores.

Se produce un gran cambio en el momento en el que miras la vida como un niño: entiendes ciertas cosas, y ellos también entienden las cosas que les propones

Por último, me gustaría saber qué es para ti el éxito cuando hablamos de la infancia, pero también cuando hablamos de la familia y de la escuela.

Para mí la familia, la escuela y la sociedad es todo uno, un ente indivisible porque, de hecho, no lo podemos separar, ya que si ves la escuela como una burbuja es que algo falla.
He preguntado a muchos niños y para muchos de ellos el éxito es tener muchos amigos. Es algo tan “simple” como eso. Y esa respuesta es muy similar cuando preguntas a adultos. Quizás los adultos hacen referencia primero a algo material, pero al final el éxito para ellos, y para mí, porque coincido con su definición, es que la gente que tengo alrededor me quiera y me valore, y yo poder darles todo aquello que esté en mi mano.

Entre un 10 y un 25% de los niños sufren burnout; están quemados. Y eso es por la inercia en la que está sumida toda la sociedad

Carles Capdevila me decía que al final lo único que quieres en la vida es querer y que te quieran.

Y habrá quien diga que hay otras cosas, pero si no tienes esto, querer y que te quieran, creo que delante de ti tienes la nada.

Fuente de la entrevista: https://www.webconsultas.com/entrevistas/bebes-y-ninos/cesar-bona-maestro-y-autor-de-la-emocion-de-aprender

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Temas relevantes de la educación en la Argentina en 2018

Por: Gabriela Azar.

 

Existe en la actualidad un consenso consolidado sobre la importancia de una renovación y una recuperación de pedagogías bien definidas y operativas. También, es necesario redefinir la identidad y el rol docente.

2018 ha sido un año de profundos replanteos de la educación nacional. Su arco integra desde cambios en las miradas sobre temas inherentes hasta lo que se debe enseñar en materias tales como matemática, normativas específicas para rever los niveles de calidad de la oferta de formación docente acompañada recientemente de la creación de una Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación de la Calidad de la formación docente, la aprobación del proyecto de ley que dará factibilidad a la creación de la Universidad de la CABA, el pedido de reforma de la ley de Educación Sexual Integral, la inclusión y equidad como compromisos en todos los niveles educativos, la reformulación de diseños para enfatizar capacidades, los cambios propiciados en los reglamentos académicos, marco de evaluación, la inclusión de la discapacidad, entre otros amplios, diversos, ricos y varios temas que plantean innovaciones que aún no están del todo perfiladas y claras.

Sin embargo y a pesar de estos notables esfuerzos por mejorar la calidad educativa en Argentina, estas buenas noticias, chocan muchas veces con una realidad que se juega en cada provincia, en cada localidad, en cada distrito de acuerdo a las fácticas posibilidades que la política y la economía permiten. Así lo decía el maestro Juan Carlos Tedesco, aludiendo a que la educación tiene una fuerte mirada política que permite su avance o retroceso.

Pasamos por paritarias permanentes que son necesarias para garantizar un salario digno, pero muchas veces se soslayan los temas relevantes que tienen que estar en la escena de la política educativa y que no permiten subir la mirada y discutir las grandes cuestiones tales como la secundaria que necesitamos repensar, los métodos innovadores para enseñar en contextos de cambio e incertidumbre, los impactos de las tecnologías de la información y comunicación que generan hoy nuevos desafíos a la escuela, la inclusión de la discapacidad, las aulas heterogéneas, los nuevos modos de enseñar y de aprender, las responsabilidades de la profesión docente para que todos los estudiantes aprendan lo que deben aprender en tiempo y forma, entre otros.

Existe en la actualidad un consenso consolidado, tanto en los ámbitos de las políticas educativas y de la gestión institucional como en el campo académico, sobre la importancia de una renovación y una recuperación de pedagogías bien definidas y operativas. Esto conlleva una nueva mirada desde un humanismo sobre la educación que permita incluir a todos, promoviendo un Aprendizaje Inclusivo y Efectivo (AIE) de calidad, igualitario, plural, libre y en diálogo con distintos contextos y culturas.

Es necesario redefinir la identidad y el rol docente, pensar en renovados objetivos y desafíos, desarrollar nuevas aptitudes que permitan adecuarse a las nuevas necesidades y demandas formativas de la población escolar.

El docente es quien tiene un rol central y para ello es necesario desde el Estado y la sociedad brindarle un espacio, un reconocimiento, los valores y las herramientas necesarias para su labor como profesional de la educación.

Interrogantes que nos interpelan

– ¿Cómo serán los trabajos del futuro y qué perfiles formativos serán requeridos?

– ¿Cómo transformar la enseñanza para dar respuesta a las actuales demandas del mundo laboral o del mundo de los saberes universitarios?

– ¿Qué valores humanos deberemos sostener como ciudadanos del mundo?

– ¿Cuáles serán los formatos de enseñanza y de aprendizaje?

Para responder a estas preguntas, la formación docente renovada requiere una profunda revisión y reconversión de modelos y de recursos. Algunas estrategias para formar a los docentes que el nuevo milenio necesita y mejorar la calidad educativa son:

– Asunción de un nuevo modelo pedagógico centrado en aptitudes, afín a la identidad que se pretende: nueva ética docente, perspectiva social, presencia de la visión humanista, efectividad en los aprendizajes.

– Atención a la dimensión de justicia social e inclusiva del modelo: promoción de una ética que postule que todos pueden aprender óptimamente y que hay que organizar la enseñanza para desarrollar todas las estrategias necesarias hasta lograr este objetivo. Esto implica superar viejos planteos de modelos educativos y apostar a una visión de la enseñanza efectiva para y en la diversidad.

– Desarrollo de estrategias para reclutar, renovar y consolidar de forma sistemática y permanente un claustro docente con un carácter fuerte y la asunción del modelo pedagógico centrado en aptitudes.

– Concentración en la formación y la carrera docente efectiva, que atienda simultáneamente a la formación de directivos, profesionales, funcionarios e investigadores de la educación.

– Consolidación de una visión que permita intervenir distintivamente en los debates educativos, político-institucionales y académicos desde un humanismo social-cristiano, abierto al diálogo y actualizado.

– Gestión en red con otras instituciones. Esto permitirá la consolidación de una comunidad de referencianecesaria para desarrollar un modelo pedagógico intensivo, inclusivo y efectivo que, a su vez, proveerá recursos y alumnos para los programas que se ofrezcan.

– Evaluación por aptitudes y niveles de logro con la finalidad que todos aprendan óptimamente.

– Diseño de programas formativos semipresenciales y virtuales con la finalidad de ampliar la cobertura a diversos públicos e instituciones, renovar el modelo pedagógico mediante la inclusión sistemática de la tecnología y el uso de entornos virtuales de aprendizaje y responder a las demandas que llegan de distintas provincias.

– Diseño de aulas virtuales para formar en el uso de las nuevas tecnologías aplicadas.

– Enseñanza y aprendizaje validados con estrategias novedosas y mucha interacción entre docente y estudiantes y entre pares.

– Tutoría para personalizar el proceso de enseñanza y maximizar resultados de aprendizaje.

– Nueva ética docente, maestros responsables del aprendizaje óptimo de todos los estudiantes.

2018, sin duda, fue el año en el cual mayores esfuerzos se realizaron para repensar la formación de maestros y su didáctica al servicio de una educación de calidad para todos.

Fuente de la reseña: https://tn.com.ar/opinion/temas-relevantes-de-la-educacion-en-la-argentina-en-2018_927758

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Educación en temas de género

Por: Diario La Opinión.

 

En respuesta a las demandas emergentes de la época, el Congreso aprobó el proyecto conocido como «Ley Micaela», para capacitar a funcionarios públicos en la temática de género. La iniciativa fue incluida por el Gobierno en el temario de las sesiones extraordinarias del parlamento nacional a pedido de la oposición y en medio de la instalación de la agencia de género.

Con el impulso del Movimiento Evita y en especial de la diputada santafesina Lucila De Ponti, el proyecto fue llamado de esa manera en homenaje a Micaela García, la joven asesinada en la ciudad de Gualeguay en 2017. En su esencia, establece la capacitación obligatoria en la temática de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías y en los tres poderes del Estado.

La capacitación de las máximas autoridades de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación estará a cargo del Instituto Nacional de las Mujeres que también certificará la calidad de las capacitaciones que elabore e implemente cada organismo.

Anualmente, el Instituto Nacional de las Mujeres deberá publicar en su página web un informe anual sobre el cumplimiento de la ley, incluyendo la nómina de las altas autoridades que hayan sido capacitadas. Además, el organismo elaborará indicadores de evaluación sobre el impacto de las capacitaciones realizadas por cada organismo y los resultados deberán integrarán el informe anual.

De acuerdo al proyecto, las personas que se negaren sin justa causa a realizar las capacitaciones previstas «serán intimadas en forma fehaciente por la autoridad de aplicación (el Instituto) a través y de conformidad con el organismo de que se trate». El incumplimiento de dicha intimación será considerado falta grave dando lugar a la sanción disciplinaria pertinente, siendo posible hacer pública la negativa a participar en la capacitación en la página web del Instituto Nacional de las Mujeres.

Interesante repasar algunos de los mensajes de congresistas durante el tratamiento de la iniciativa. Como el de la senadora de Cambiemos, Laura Rodríguez Machado, quien consideró que el proyecto «es una forma de cambiar costumbres ancestrales, de tener otra mirada y de aprender entre todos y tener la responsabilidad como funcionarios o empleados del Estado de poder capacitarnos en entender cómo respetarnos entre hombres y mujeres». Y para remarcar la importancia de la nueva ley, la senadora cordobesa contó una anécdota de un pueblo de su provincia, donde todavía hay gente que conduce en contramano por una calle que cambió su sentido hace siete años, aunque cada vez menos, y reflexionó: «Imagínense si eso cuesta modificar una  circunstancia tan mínima, para cambiar cuestiones ancestrales lo  que necesitamos generar desde el Estado».

También el aporte de la justicialista Sigrid Kunath, quien destacó que «este año sin duda ha marcado un hito en la visibilización de la desigualdad y la violencia de género» y agregó: «Creo en la educación como herramienta para ir desterrando los modos que responden al patriarcado».

Apenas se convirtió en ley en el Congreso comenzó a extender el debate para replicar su implementación en el resto de los niveles del estado, esto es provincias y municipios. Si bien crece la concientización sobre los asuntos de género en la sociedad, la Ley Micaela le dará mayor formalidad y ordenamiento mediante un sistema de capacitación, que bien podría tener variantes para la escuela secundaria e incluso el nivel primario. Y por supuesto para las empresas grandes, medianas y pequeñas.

En este marco, en Santa Fe la diputada del bloque Igualdad y Participación, Silvia Augsburger, redactó un proyecto para que la provincia adhiera a esta norma. Esta iniciativa denominada «Capacitación obligatoria en perspectiva de género», plantea que las personas que ocupen cargos jerárquicos o de dirección en el Poder Ejecutivo santafesino; cargos de representación en el Poder Legislativo o desempeñen tareas de asesoramiento técnico en ese ámbito; cargos a partir del rango de secretario en el Poder Judicial; cargos a partir de Defensor Adjunto en el Servicio Público de la Defensa Penal, o cargos a partir de Fiscal Adjunto en el Ministerio Público de la Acusación deberán acreditar formación en perspectiva de género.

Al respecto, la propuesta incorpora la formación en perspectiva de género incluye como contenido mínimo la legislación provincial, nacional y las convenciones internacionales en las que Argentina sea parte que guarden relación con la temática y también la comprensión del fenómeno de los estereotipos y discriminaciones de género, por orientación sexual o identidad de género y la particular forma en que se expresan o impactan en cada área específica.

Por tanto, la «Ley Micaela» es un buen comienzo pero todavía queda mucha tarea por hacer. La Provincia, el Municipio, la escuelas, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil bien podrían encarar capacitaciones en asuntos de género y derechos. Iniciar un proceso de aprendizaje o reflexión en torno a esta temática nos vendría muy bien.

Fuente del artículo: https://diariolaopinion.com.ar/noticia/235725/educacion-en-temas-de-genero

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Idel Vexler: el 2018 ha sido un buen año de desarrollo escolar en Chile

América del Sur/ Chile/ 31.12.2018/ Fuente: andina.pe.

Consideró necesario seguir con política meritocrática para mejorar la calidad en la educación

El 2018 ha sido un buen año de desarrollo escolar en el Perú, señaló el exministro de Educación, Idex Vexler, quien a su vez, consideró necesario seguir impulsando los concursos de nombramiento, de ascensos y de las pruebas de desempeño docente a fin de continuar elevando la calidad educativa.

En declaraciones a la Agencia Andina, Vexler insistió igualmente en la necesidad de mejorar la escala salarial de los maestros, teniendo en cuenta que los educadores profesionales son el factor clave del mejoramiento de la calidad educativa.
Destacó la labor que viene realizando el gobierno del presidente Martín Vizcarra por mejorar la infraestructura educativa a escala nacional.
“Creo que el presidente (Vizcarra) muestra preocupación por la educación del Perú. Por eso, sugiero al Ministerio de Educación y a todos los actores educativos tratar de trabajar juntos para mejorar la educación”, refirió.
En esa misma línea, invocó a que se siga trabajando con los maestros, cerca de las escuelas y de los padres de familia.
Vexler consideró que el 2018 ha sido un buen año escolar porque las clases se han desarrollado de manera regular, no ha habido suspensiones por desastres naturales y mucho menos por huelgas de un sector radical del magisterio.
“Aquellas dirigencias radicales que convocaron huelgas para este año fracasaron totalmente, tanto en la convocada en julio como en agosto”, anotó.
Sostuvo que este panorama positivo responde a las medidas adoptadas a favor de la Educación por el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, a fines del 2017 e inicios del 2018, incrementando el presupuesto del sector.
“Esto permitió cumplir con  todos compromisos contraídos como aumentos de sueldos, bonificaciones, CTS. Eso generó una inversión de 2,250 millones de soles”, recalcó.
Dijo que la política de principio de autoridad y diálogo dejada por la gestión anterior ha sido continuada por el ministro de Educación, Daniel Alfaro.
Sin embargo, consideró preocupante que no se haya incluido en el Currículo Nacional algunos cambios referentes a tutoría, educación sexual, competencias de aprendizaje y terrorismo.
“Espero que, en el 2019, cuando se generalice el Currículo Nacional en las escuelas, se capacite a los maestros, porque hay cosas en que los maestros no están familiarizados”, aseveró.
En otro momento, Vexler consideró necesario archivar el predictamen de un proyecto que se encuentra en la Comisión de Educación del Congreso y que busca la reposición en sus plazas de un grupo de maestros que las perdieron por no cumplir con los méritos necesarios.
“Un ingreso a la Carrera Pública Magisterial sin evaluaciones sería ir contra la meritocracia”, subrayó.
Sin embargo, no descartó la posibilidad de que esos profesores interinos puedan postular en el 2019 en un nuevo concurso de nombramiento, dándoles una pequeña bonificación en el puntaje en base a sus años de experiencia, sobre todo en los ámbitos rurales, de frontera e intercultural bilingüe.
Fuente de la noticia: https://andina.pe/agencia/noticia-idel-vexler-2018-ha-sido-un-buen-ano-desarrollo-escolar-737531.aspx
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¿Es posible educar sin exámenes?

Por: Enrique Javier Díez Gutiérrez.

Era el primer día de clase. El profesor explicaba al alumnado que durante los próximos cinco años les enseñaría “toda una serie de mentiras muy bien trabadas unas con otras en las que ustedes creerán ciegamente el resto de sus vidas…”. Tras lo cual, mirando a los estudiantes, inquirió: “¿Alguna pregunta?”. Desde la tercera fila, uno de ellos levantó la mano para preguntar: “Sí… ¿Esto entra en el examen?”.

La viñeta se publicó en el primer número de la revista Dinere, de Miguel Brieva. Ediciones Clismón y Doble dosis, 2004., CC BY-NC-SA
La viñeta se publicó en el primer número de la revista Dinere, de Miguel Brieva. Ediciones Clismón y Doble dosis, 2004., CC BY-NC-SA

Esta viñeta, realizada por Miguel Brieva, dibujante y escritor crítico, ácido y punzante, la suelo poner al principio de mis clases, en cada curso académico, para reflexionar sobre un aspecto fundamental y clave del acto educativo y de todo el proceso de aprendizaje y de enseñanza: la importancia que le damos a la evaluación en el proceso de enseñar, pero que acabamos reduciendo a “los exámenes”. Porque, al final, parece que lo que realmente importa es aquello que “entra para el examen”. Tanto para el profesorado, pues es sobre lo que le piden que evalúe, como para el alumnado, pues es sobre lo que es valorado y calificado. Porque de los exámenes dependen las notas. Y de las notas, pasar o no al siguiente curso y, al final, obtener o no la titulación.

Vivir para aprobar

Y más ahora que nunca, con la presión de los organismos económicos internacionales como la OCDE, que insiste reiteradamente en hacer rankings de centros educativos, de regiones y de países para publicar los resultados obtenidos, como si de una liga de fútbol se tratara. Los centros educativos, pero también los países, se ven presionados para situarse en los puestos superiores de ese ranking, ser los que mejores resultados obtienen en esos exámenes estandarizados. Lo hacen presionando a sus colegios para que dediquen buena parte de su tiempo y esfuerzo a conseguir resultados en esos exámenes. El profesorado, a su vez, se ve presionado para exigir a su alumnado que centre su tiempo y esfuerzo en preparar lo que les piden en esos exámenes, para que su respectivo centro se coloque en lo alto del ranking.

Por eso España, en sus últimas reformas educativas, ha incrementado exponencialmente el número de exámenes estandarizados a los que son sometidos los estudiantes ya desde Primaria. De hecho, me cuentan algunas familias que en algunos centros han convertido lo que se denomina “evaluación continua” en exámenes continuados. Y sus hijos e hijas, ya con solo 8 y 9 años, entran en una espiral en la que hay semanas que tienen un examen diario. Me recordaba, de forma irónica, aquel anuncio de los años 70 que proclamaba “todos los días un plátano, por lo menos”, pero en formato examen.

La importancia desmedida que se le está concediendo a este modelo de “examen permanente” puede significar un cambio crucial en los objetivos de la escuela.

Se empieza a poner el acento en medir el rendimiento y los resultados del estudiante en estos exámenes, más que en atender las necesidades del mismo. Y medir el “éxito” también del profesorado y de los centros en función de la adaptación a la conformidad de las demandas exigidas en esas pruebas estandarizadas. El buen docente comienza a ser el que genera buenos resultados, convirtiéndole en un “preparador de exámenes”.

Convertir el deseo de aprender en afán de aprobar

El efecto colateral es que algunos centros empiezan a pensar más en lo que el estudiante pueda hacer para prestigiar la escuela que en lo que la escuela pueda hacer para mejorar al estudiante, por lo que esos centros acaban seleccionando a sus “clientes” (familias motivadas, estudiantes competentes) para que sus estadísticas no se vean afectadas y poder mantener su nivel de competitividad con los otros centros y su imagen de “alto nivel”.

El alumnado con dificultades y diversidad se convierte en un posible “estorbo” que puede hacer descender los resultados del centro y que se procura “derivar” a otros centros.

Los especialistas apuntan que este modelo está haciendo daño al alumnado y empobreciendo la educación, aumentando aún más el ya alto nivel de estrés en las escuelas, con una presión constante por el rendimiento, lo que pone en peligro el bienestar de los estudiantes y de los docentes.

En los datos del informe PISA 2015, sobre cinco preguntas relacionadas con la preocupación por exámenes, notas, etc., se elabora un “índice de ansiedad en relación con el trabajo escolar” en el que España es segunda. Por eso alertan de que esta dinámica supone un riesgo real de matar el placer de aprender, transformando el deseo de aprender en afán de aprobar.

No es de extrañar que el Estudio sobre Conductas Saludables de los Menores Escolarizados de la OMS (HBSC, 2016) muestre que el porcentaje de escolares que afirma que le gusta “mucho” la escuela desciende con la edad, pasando del 54% de los alumnos y el 44% de las alumnas a los once años, al 23 y 20% a los trece y 17 y 13% a los quince.

Debemos reconsiderar esta forma de enfocar y reducir la evaluación a exámenes y pruebas estandarizadas recordando que, como han demostrado reiteradamente especialistas en este campo, los exámenes prueban la memoria puntual, no la inteligencia ni la creatividad, ni contribuyen a su desarrollo. Además, genera un modelo centrado en “repasar” los conocimientos señalados (a menudo, resaltados en negrilla en el libro de texto), que tienden a olvidar una vez pasado el objetivo examinador para el que fueron memorizados, y que convierten el aprendizaje “en un aburrimiento”, según manifiestan los estudiantes.

Otra evaluación es posible y necesaria

La evaluación en el período de educación obligatoria, hasta los 16 años, debe ser fundamentalmente una herramienta de mejora. No se puede reducir la evaluación a exámenes. La evaluación es un proceso integral cuya finalidad es dar información a todos los participantes en el proceso educativo (al alumnado, por supuesto, pero también al profesorado, a la comunidad educativa y a la administración educativa) que les ayude a mejorar esos procesos de enseñanza y aprendizaje.

La evaluación supone aprender a trabajar con la “pedagogía del error”, donde el error se convierte en una oportunidad de aprendizaje y no en una ocasión para ser sancionado o calificado negativamente. Una oportunidad para explicar cuál ha sido tal error o errores y enseñar alternativas que ayuden a entender los fallos y abrir nuevas formas de abordar los problemas, superando las dificultades detectadas. Solo así la evaluación cumplirá su función básica como herramienta para mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Pero, para ello, para dar feedback al alumnado, para revisar y corregir sus producciones, para preguntar a cada cual cómo planteó y desarrolló la solución al problema o el trabajo realizado, es necesario que un profesor trabaje con grupos pequeños, de no más de 15 o 20 alumnos y alumnas, con quienes pueda personalizar el proceso y enseñar y evaluar realmente de forma continuada. Para eso no se necesitan exámenes en el sentido habitual de la palabra, porque el profesor o la profesora está “examinando” continuamente el proceso que se está realizando y evaluando permanentemente las dificultades y logros que tiene su alumnado en el trabajo cotidiano del aula, además de sus propios aciertos y fallos a la hora de planificar e implementar su labor de enseñanza en el aula.

La evaluación así entendida es parte constitutiva del proceso formativo en las instituciones educativas y una herramienta para reconocer sus avances y dificultades, no solo del alumnado, sino de toda la institución y de la administración educativa responsable, y ayudar a mejorarlos.

Solo desde este enfoque podremos diseñar políticas y estrategias orientadas a mejorar las prácticas pedagógicas con un sentido formativo y no culpabilizador de escuelas, docentes y estudiantes porque, como dice el aforismo pedagógico, “tal como evaluamos, así enseñamos”.

Fuente del artículo: https://blogs.publico.es/otrasmiradas/17510/es-posible-educar-sin-examenes/

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