América del Sur/Venezuela /18.09.18/Por Luis Bonilla-Molina/Fuente: SoundCloud
Fuente de la entrevista: https://soundcloud.com/user-40763182/entrevista-a-pedro-hernandez-de-la-cnte
América del Sur/Venezuela /18.09.18/Por Luis Bonilla-Molina/Fuente: SoundCloud
Fuente de la entrevista: https://soundcloud.com/user-40763182/entrevista-a-pedro-hernandez-de-la-cnte
Por Luis Hernández Navarro
Los primeros escarceos para abrogar la reforma educativa en el Legislativo comenzaron en la Cámara de Diputados el 11 de septiembre, con un exhorto al secretario de Educación y al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación ( INEE) para suspender la evaluación al desempeño docente programada del 3 al 25 de noviembre próximos. Tomando la tribuna al grito de “¡Va a caer, va a caer… la reforma educativa va a caer!”, la nueva mayoría mandó un mensaje inequívoco sobre el futuro de la norma.
Dos días después, el Senado aprobó un punto de acuerdo en la misma dirección. El pleno demandó la suspensión mientras no se replantee una reforma en la que se incluya a todos los sectores involucrados y se culmine una propuesta alternativa que se trabaja con expertos y padres de familia.
Con la insensibilidad que caracteriza a las autoridades educativas en turno, la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó en un comunicado que todos los procesos de evaluación previstos para el resto de 2018 serán realizados conforme al calendario establecido
. El INEE rechazó también el exhorto, con el argumento de que está sujeto a un mandato constitucional y legal.
Ciertamente, un exhorto legislativo es como una llamada a misa. No obliga a nadie a acatarlo. También es verdad que entre parte de los nuevos legisladores hay una disputa por ver quién capitaliza políticamente la lucha contra la reforma educativa, y que eso provoca protagonismos y desplantes innecesarios y hasta contraproducentes. Sin embargo, más allá de estas consideraciones, el exhorto buscaba desactivar un conflicto real. Miles de maestros que han sido convocados a evaluarse en noviembre no van a permitir que se les examine. Más aún: es probable que saboteen activamente el examen. No es una baladronada. Si no asistieron a evaluaciones pasadas a pesar de la represión y los despidos de que fueron objeto, menos van a ir ahora que el gobierno de Enrique Peña Nieto va de salida. La negativa de la SEP y del INEE a aceptar la sugerencia legislativa es un indicador de su intención de provocar problemas.
El mismo 13 de septiembre, el senador Martí Batres Guadarrama presentó un proyecto de reforma para modificar la fracción tercera del artículo tercero constitucional y desvincular la evaluación a la permanencia en el servicio profesional docente. No obstante haber anunciado que también impulsaría la derogación de la fracción novena del tercero constitucional (desapareciendo el INEE), finalmente bajó la propuesta.
También el 13 de septiembre, Mario Delgado, el itamita coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, disparó contra la norma. Se va a echar abajo la reforma educativa y no va a quedar ni una coma
, anunció. Curiosamente, como senador del PRD, a finales de 2012 y principios de 2013, Delgado fue uno de los principales apoyadores de la reforma educativa. Tanto así que promovió la inclusión del concepto de calidad en el texto del tercero constitucional con una redacción que es un verdadero galimatías (https://bit.ly/2Oz2Ny4). Según el empresario Claudio X. González, el 12 de diciembre de 2012 el senador lo llamó jubiloso para contarle que la reforma se había aprobado con su voto en favor.
Todas estas declaraciones y fuegos de artificio sobre el inminente fin de la reforma educativa han alebrestado al graderío antimagisterial. Los dolientes de la reforma difunta han vuelto a repetir sin pudor alguno las calumnias que fabricaron contra los profesores y sus organizaciones gremiales para justificar su aprobación.
La reforma educativa ha fracasado estrepitosamente en mejorar la educación del país. Por el contrario, es responsable de su deterioro. Eso sí, sirvió para otros fines: sacar del servicio de manera anticipada sin necesidad de liquidación a cerca de 200 mil maestros, apalear el normalismo, facilitar el avance de los intereses empresariales sobre la enseñanza pública, vilipendiar y desprofesionalizar a los profesores.
La reforma educativa quiso ser impuesta, literalmente, a sangre y fuego. Maestros y padres de familia fueron asesinados y golpeados por la fuerza pública, ante el silencio cómplice de los consejeros del INEE. Decenas de trabajadores de la educación fueron injustamente encarcelados. Más de 500 docentes fueron despedidos. A pesar de ello, fue descarrilada.
Por más réquiems que se le dediquen, la reforma educativa no va a tener ni paz perpetua ni eterno descanso. Sus promotores y defensores son culpables de multitud de agravios en contra de los maestros, los padres de familia y la educación pública. La reforma está ya muerta. Más le vale al país que se le dé pronto cristiana sepultura.
Fuente del artículo: https://www.jornada.com.mx/2018/09/18/politica/016a2pol?partner=rss
Por Carlos Corredor Pereira
En Colombia nos hemos quedado en normas, decretos y leyes y no hemos definido aún cuál es el papel de la educación en nuestro propósito como nación.
Quiero agradecer al diario La Opinión por abrirme sus puertas y permitirme compartir con el pueblo cucuteño mis opiniones. Opiniones en el sentido aristotélico de doxa, es decir, conocimiento de los hechos sociales coloreados por la experiencia y por las propias creencias.
Podríamos decir, opinión informada pero sujeta a lo que decía Campoamor: “En este mundo traidor / nada es verdad ni es mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira”.
En esta coyuntura turbulenta y polarizada por la que atraviesa el país, los candidatos a la primera magistratura ofrecen el Oro y el Moro para persuadir a los ciudadanos a entregarles su voto. Son múltiples las áreas en las que se hacen las promesas, rara vez cumplidas, pero el caso de la educación merece análisis particular, porque nuestro futuro como país y como sociedad está en los niños y jóvenes que hoy se encuentran en nuestras escuelas y universidades.
Lo que vemos en los programas y lo que repiten los candidatos en la televisión son promesas de incrementar la cobertura, de proveer universidad gratis…etc. ¡Más de lo mismo!, pero el problema básico se ha soslayado y no se puede curar con los paños de agua tibia que son esas promesas.
Continuamos ignorando que en las pruebas PISA Colombia ocupó el último lugar entre las naciones que participaron en ese examen estandarizado global. Hasta el momento no se ha hecho un verdadero análisis de cuáles son las falencias reales de nuestros estudiantes de educación media cuando se les compara con sus homólogos de países como Finlandia o Singapur, que ocupan los primeros lugares.
De la misma manera, no hay un consenso entre los profesores universitarios acerca de lo que miden las pruebas Saber Pro que toman los estudiantes en los últimos semestres de sus carreras y que muchas veces muestran que no han adquirido las competencias genéricas que la universidad debería haberles dado, particularmente en las pruebas básicas de pensamiento cuantitativo y lectura crítica. Esto lo que demuestra NO es que haya falta de cobertura ni de oportunidades, que efectivamente faltan, sino que no se ha definido el propósito mismo de la educación colombiana.
En marzo de 2000, el Consejo Europeo de Lisboa definió como meta estratégica para la Unión Europea el convertirse en “la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de mantener un crecimiento económico sustentable con más y mejores empleos y mayor coherencia social”.
Desde 2010 la Comisión Europea identificó siete competencias clave para el desarrollo personal, la empleabilidad, la inclusión social y la participación cívica que los graduados de la escuela secundaria deberían tener: 1) comunicación en la lengua materna y otras lenguas; 2) competencias matemáticas y científicas; 3) competencias digitales; 4) aprender a aprender; 5) competencias cívicas; 6) iniciativa y espíritu de empresa y 7) conciencia y expresión culturales. Nótese qué tan parecidas son a las competencias genéricas de las pruebas Saber Pro.
Pero si bien, la Unión Europea desde hace varios años tiene claro cuál es el propósito de la Educación y las competencias que deben tener los jóvenes si va a convertirse en la primera potencia mundial en la Sociedad del Conocimiento, en Colombia nos hemos quedado en normas, decretos y leyes y no hemos definido aún cuál es el papel de la educación en nuestro propósito como nación, para asegurar el bienestar de toda la población, disminuir la inequidad y asegurar el desarrollo sostenible, ni cuáles son las competencias clave que deben tener nuestros egresados de la escuela y de la universidad. ¡Buena falta nos hace si queremos entrar en el Club de la OECD!
Fuente del artículo: https://www.laopinion.com.co/columna-de-opinion/tiene-la-educacion-colombiana-un-norte-153981#OP
Por Luis Bonilla-Molina
Foro: «El Apagón Pedagógico Global»
Conversatorio y presentación del libro.
Con su autor: Luis Bonilla-Molina
Doctor en Ciencias de la Educación
Presidente del Consejo IESALC UNESCO
Y ex asesor en materia educativa del Gobierno Bolivariano de Venezuela.
Sábado 29 de Septiembre
16:00 hrs.
Lugar: por confirmar
Invitan:
– Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de la educación
Fuente de la reseña: https://www.facebook.com/events/258545908013114/
Por C5N
Fuente de la entrevista: https://www.youtube.com/watch?v=H4he4JiGpxo
América del Sur/Colombia/18.09.18/Fuente: www.infobae.com.
Desde 1980 hasta julio de 2018, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) ha reportado 1.088 homicidios de profesores en el país. Solo este año van nueve muertes, relacionadas con su actividad social y sindical, y adjudicadas principalmente a organizaciones criminales narcotraficantes.
Según Fecode, cada año son asesinados 28 docentes en promedio, de acuerdo a las cifras registradas. Además, revelaron que en el mismo periodo de tiempo ha habido 1.549 situaciones de desplazamiento forzado de maestros.
«Es un hecho sintomático que en Colombia la palabra mata. El maestro no solo dicta clases y crea conocimiento; también construye democracia. No entendemos por qué nos están matando, si lo que hacemos es acompañar a los estudiantes y comunidades», dijo a El Tiempo el presidente de Fecode, Carlos Rivas.
Por esta situación, en los siete meses que lleva el año la Federación ha realizado tres paros de protesta, ninguno con efectos contundentes, pues las autoridades no mejoran las condiciones de seguridad de los maestros.
«Ellos luchan por los derechos fundamentales: acceso al agua y a la salud, por ejemplo. Son sujetos políticos integrales y esta sociedad no los respeta. Hoy, por ejemplo, el maestro tiene que denunciar el microtráfico, porque la escuela se volvió un epicentro de la venta de narcóticos y los afectados son los estudiantes», afirmó Rivas a El Tiempo.
Fuente de la noticia: https://www.infobae.com/america/colombia/2018/08/27/en-2018-se-han-registrado-nueve-homicidios-de-profesores-de-colegios-publicos-en-colombia/
Por Leticia Castro
El experto en alfabetización digital habló sobre el rol de la educación en el mundo de las noticias falsas
Para David Buckingham hay un panorama claro: las noticias falsas, el bullying o el ciberacoso son algunos de los síntomas de los tiempos digitales, producidos en gran parte por los medios de comunicación, incluidas las redes sociales. Los gobiernos no pueden regular a los gigantes como Facebook o Google, entonces pasan la responsabilidad de ser una persona crítica a los ciudadanos y, en cuanto eso ocurre, se tiende a señalar a la educación: los docentes “salvadores” van a instruir a las futuras generaciones en alfabetización digital y no habrá problemas.
El inglés, experto en medios, educación y juventud, llegó a Uruguay invitado por Plan Ceibal, como parte del ciclo Repensar la educación para un futuro en construcción, y expuso sobre los peligros de cargar al sistema educativo con toda la responsabilidad, sin que los gobiernos y los medios asuman su rol. Después de su conferencia conversó con la diaria sobre cómo la educación asume el desafío y se prepara para el futuro, pero insistió en que “la educación sólo puede ser una parte de la respuesta a los desafíos que plantean los medios digitales”.
Es muy importante que las escuelas trabajen para reducir la brecha entre lo que pasa fuera y dentro de la institución, porque de otra manera el peligro es que la escuela parezca irrelevante. De hecho, creo que para muchos chicos esa es la verdad: a menudo, la educación parece un ritual, algo que tienes que hacer pero en lo que no te involucras. De todas maneras, no creo que esa brecha disminuya simplemente si las escuelas reconocen los conocimientos que traen los niños desde afuera; deberían construir sobre lo que los niños saben. Este mundo de redes sociales es un buen ejemplo: hay cosas que los niños saben y los profesores no, pero los profesores tienen conocimientos de los que los niños carecen, y tiene que haber una forma de acercar esos conocimientos.
La mayor dificultad es que todo está cambiando, todo el tiempo. Publiqué un libro en 2003 sobre la educación en medios y ahora es historia antigua. Las cosas cambian tan rápidamente que siempre hay algo nuevo; es por eso que debemos entender que no se trata solamente de saber cuál es la última tecnología, sino tener un conjunto de conceptos y principios que den estructura a lo que se enseña. Cuando hablamos de los conceptos básicos de la educación en medios hablamos de cuatro puntos: lenguaje, representación, producción y audiencia; podemos analizarlos en los diarios, pero también en las redes sociales. Debemos tener esos principios estructurantes y también ser flexibles, para ir cambiando a medida que la realidad cambie.
Lo hace muy lentamente. Ese es el problema. Siempre está el peligro de que vayamos al salón y enseñemos sobre la televisión, cuando en realidad ya no es tan importante para ellos. Creo que los docentes necesitan ir formándose permanentemente para incorporar los cambios.
Sí, y creo que eso es un problema. Parece que cuando hablamos de alfabetización es hablar de cómo se hace algo. No hay contenido. Se aprende a hacer una página web o un Power Point, pero no hay contenido, y muchas veces lo que pasa es que todas las preguntas importantes –¿cómo los medios representan el mundo?, ¿cómo los medios trabajan en la industria?, ¿qué intereses están persiguiendo cuando informan?– terminan siendo ignoradas. Se discute muy poco sobre las implicaciones culturales, sociales y económicas del mundo digital.
“Crítico” es un palabra peligrosa. Siempre hay un elemento de yo y ellos: yo soy crítico y esta persona, que no está de acuerdo, no lo es. Hay un problema en definir qué es crítico. La mayoría de las personas está de acuerdo con que es necesario el pensamiento crítico, pero ¿qué significa? Yo he intentado definirlo últimamente: en parte es algo obvio, que los profesores ya saben, no es solamente encontrar información, es saber evaluarla, reflexionar sobre la evidencia y la retórica que la gente usa para argumentar, pensar sobre la lógica que tiene la discusión. Una de las cosas que intentamos hacer es un marco de referencia para el pensamiento crítico, para que no sea una vaga buena intención necesitamos que sea algo específico. Para eso, debemos aislar a los medios de su contexto habitual y analizarlos como objetos extraños, y esto es difícil porque el contexto de los medios es la vida del día a día.
A las compañías como Facebook, Google y Apple me gusta llamarlas medios digitales; son medios, no tecnología. Creo que hablar de tecnología implica la idea de que son esencialmente máquinas, como si fueran herramientas que harán alguna tarea, y a menudo eso significa que pensamos sobre ellas de una forma neutral, como si sólo hicieran un trabajo para nosotros. Cuando llamamos a algo medio, nos preguntamos cómo es que esto media el mundo, cómo representa el mundo para nosotros. Si miramos las redes sociales, tal como un periódico, representan el mundo de una forma particular. Si yo en Twitter escribo sobre algo que vi, también estoy representando el mundo, no estoy simplemente reflejando, entonces estas plataformas deben ser consideradas como medios, no son sólo herramientas.
Creo que sí, aunque de alguna forma cambió. Cuando escribí el libro fui a una feria tecnológica y la gente estaba vendiendo computadoras y software, vendían productos que luego los docentes comprarían. Ahora creo que estamos en un mundo diferente, porque este modelo de negocio de las redes sociales está invadiendo la educación. Compañías como Google apuntan a la educación porque es un gran mercado, y lo es porque tiene una enorme cantidad de datos [big data]. La educación es una ubicación muy útil para aterrizar. El negocio siguen siendo los productos, pero también tiene mucho que ver con reunir y vender información sobre los estudiantes de las escuelas. Además, saben que los profesores no necesariamente entienden sobre esto, los docentes son vulnerables a los atractivos del mercado: les dicen que les van a dar todas estas maravillosas herramientas y todo gratis, y en realidad ellos están obteniendo sus datos.
Es muy difícil. Lo que hemos visto en Reino Unido en los últimos 20 años es que el sistema educativo se volvió parte del mercado. Hay escuelas que, como si fueran centros comerciales, compiten por los clientes, que son los padres, no los niños. En Uruguay las instituciones están bajo un sistema nacional, y eso les da poder, porque están juntos, se unen. Cuando hay escuelas independientes, como pasa en Reino Unido, empiezan a competir sobre cuál tiene el software de Google o los lentes de Facebook, las escuelas individualmente son bastante débiles; sin embargo, las escuelas juntas son más fuertes. Si Facebook tiene que negociar con todo el sistema –de, por ejemplo, 400 escuelas–, es un problema. Creo que ustedes tienen mucha más protección, deberían aprovecharlo.
Fuente de la entrevista: https://educacion.ladiaria.com.uy/articulo/2018/9/buckingham-la-educacion-solo-puede-ser-una-parte-de-la-respuesta-a-los-desafios-de-los-medios-digitales/