América del Sur/Paraguay/dw.com
Rodi es el robot didáctico creado por una startup paraguaya, utilizado para enseñar el concepto de programación robótica y pensamiento computacional a niños de Paraguay.
América del Sur/Paraguay/dw.com
Rodi es el robot didáctico creado por una startup paraguaya, utilizado para enseñar el concepto de programación robótica y pensamiento computacional a niños de Paraguay.
Por: Edgardo Zablotsky
En mayo pasado tuve la oportunidad de visitar Alemania invitado por la Fundación Friedrich Naumann. Su realidad educativa no puede contrastar más con la que sufre nuestro país. Como muestra sirve un botón, una nota publicada hace pocas horas en Ámbito Financiero reporta que «los maestros, policías, bomberos y demás empleados públicos (en Alemania) no tienen derecho a huelga. Así quedó establecido luego que un fallo desestimó un recurso presentado por cuatro docentes que sufrieron una sanción disciplinaria luego de participar de protestas y paros en su horario de trabajo».
Hace poco más de un mes, el presidente Mauricio Macri definió, mediante un decreto, la composición de la Comisión de Garantías. La misma tiene a su cargo establecer que, cuando por un conflicto colectivo de trabajo alguna de las partes decidiera la adopción de medidas legítimas de acción directa que involucren actividades que puedan ser consideradas servicios esenciales, deberá garantizarse la prestación de servicios mínimos para evitar su interrupción.
Un ejemplo concreto se presentó pocos días después frente al conflicto que paralizó el servicio de subterráneos, al plantearse la posibilidad que el gobierno nacional impulsase declarar al transporte como un servicio público esencial.
Frente al nuevo paro docente, en el ya muy golpeado ciclo lectivo de la provincia de Buenos Aires, Roberto Baradel, líder de Suteba, amenazó: «si no hay novedades vamos a profundizar las medidas de fuerza». Mirta Petrocini, líder de la Federación de Educadores Bonaerenses, agregó: «Si esta situación no se modifica y el gobierno provincial continúa sin llamar a la paritaria, si insisten con el 15% de aumento, sin cláusula gatillo, se podría no iniciar las clases luego del receso de invierno», ¿no debería plantearse la posibilidad de definir la educación como un servicio público esencial y reglar de esa forma el derecho de huelga? Es claro que sí.
El futuro de nuestros niños es lo que está en juego, fundamentalmente de aquellos que menos tienen y, por ende, más necesitan. De lo contrario la supuesta igualdad de oportunidades, que brinda la educación de excelencia para todos, no será más que una utopía.
No necesitamos remitirnos a la realidad de un país del primer mundo como lo es Alemania, reconstruido física y moralmente luego de la tragedia de la Segunda Guerra Mundial. Veamos sino la evidencia provista por Ecuador, donde en 2008 se reformó la Constitución Nacional incorporando a la educación como servicio público, prohibiendo por ende su paralización. La nueva Constitución, en su capítulo 4, sección segunda, artículo 35, inciso 10, señala: «Se reconoce y garantiza el derecho de los trabajadores a la huelga y el de los empleadores al paro, de conformidad con la ley. Se prohíbe la paralización, a cualquier título, de los servicios públicos, en especial los de salud, educación, justicia y seguridad social; energía eléctrica, agua potable y alcantarillado; procesamiento, transporte y distribución de combustibles; transportación pública, telecomunicaciones. La ley establecerá las sanciones pertinentes».
No hace falta reinventar la rueda, es imprescindible que, más allá de los justos reclamos docentes, los líderes sindicales no puedan volver a utilizar a nuestros niños de rehenes. De impulsar el gobierno del presidente Macri la definición de la educación como un servicio público esencial, estaría dando otro fuerte impulso a la revolución educativa que requiere nuestro país.
Fuente: http://www.ambito.com/924739-contraste-entre-dos-paises-docentes-en-alemania-sin-derecho-a-huelga
Gaza/16 de Junio de 2018/El País







«Siempre vivimos en estado de terror, pánico y expulsión», explica Rima Khalid Mohammed Al-Ajouri, autora de este dibujo, en un testimonio recogido por UNRWA.












Por. Diario El País
1. Christos Kamposos, de ocho años, es el residente más joven de la isla de Arkoi, una de las más pequeñas de Grecia, y el único alumno que asiste a una de las escuelas más solitarias del mundo. Por ello, el Ministerio de Educación griego designa cada año un maestro para que se desplace a enseñar a este colegio. Durante este curso la maestra es Maria Tsialera, que empezó a dar clase a Christos en septiembre.
El de esta deshabitada isla es el único centro educativo de Grecia que cuenta con un solo estudiante. Cuando Christos se gradúe (ahora está en tercer grado), el centro, seguramente, cerrará durante unos años. Solo volverá a abrir si una de las personas más jóvenes que aún vive en la isla forma una familia y tiene hijos.


Un hecho muy interesante es que la isla de Leipsoi (donde la maestra de Christos vive con su marido y va y viene todos los fines de semana) es la isla con el mayor número de jóvenes de todo el país. De las aproximadamente 790 personas censadas en 2011 (último año registrado) más de 200 son niños. Casi el 30% de las personas tienen menos de 18 años de edad.












Paraguay/16 de Junio de 2018/ABC
La droga que causa mayor deserción escolar en Paraguay es la marihuana. Según datos de la Senad, 7 de cada 100 alumnos de entre 12 y 18 años alguna vez la probó y 4 de ellos la fuman habitualmente. Destacan la necesidad del acompañamiento familiar.
La marihuana es la droga que más “autoexpulsa” a los adolescentes de las instituciones educativas, según Graciela Barreto, directora de la oficina de Reducción de la Demanda de la Secretaría Nacional Antidrogas, Graciela Barreto. “Siete de cada 100 alumnos de colegio alguna vez probó marihuana; cuatro de ellos ya la consumen habitualmente y uno de ellos es mujer”, detalló esta mañana en contacto con ABC Cardinal.
Barreto explicó que numerosos adolescentes dejan de ir al colegio una vez que se convierten en fumadores habituales de marihuana, una de las drogas cuyo principal efecto secundario es la apatía y el desgano. “La marihuana es la que más conflictos en el comportamiento nos está generando; genera mucha deserción”, agregó.
En ese contexto, destacó que la problemática va acompañada de la “autoexpulsión” de sus casas. “Los primeros cinco meses los padres ni se dan cuenta”, afirmó.
La representante de la Senad dijo que han cambiado el método de intervención en los colegios, debido a que las charlas grupales ya no brindan resultados y hasta se convierten en una pérdida de tiempo. Por ese motivo, los funcionarios de la entidad trabajan con los referentes de las instituciones educativas: maestros, empleados administrativos y familiares de los adolescentes.
Destacó que el principal problema justamente es la falta del acompañamiento de los padres o familiares de los alumnos, ya que a las reuniones convocadas asiste un porcentaje ínfimo. Además, aseguró que los chicos solo escuchan a las personas cercanas a su entorno y, a la hora de decidir si drogarse o no, recuerdan solo lo que les dijeron sus padres o seres queridos sobre las consecuencias.
Entre las causantes, destacó en primer lugar los problemas del hogar, ya que los estudiantes siempre alegan consumir las drogas para huir de ellos. Es seguido por la curiosidad, la presión de los amigos y la soledad. Esta última causante suele derivar luego en los suicidios, agregó.
Barreto advirtió además que las drogas no distinguen clases sociales y que en cualquier institución educativa, sin importar su nivel económico, puede haber grandes cantidades de consumidores.
La directiva de la Senad precisó también que en el país se perciben “consumos muy evidentes de marihuana, de crack y de alcohol”, esta última sustancia habitual entre un 52% de los paraguayos entre 12 y 18 años, según datos publicados por la agencia EFE ayer.
Fuente: http://www.abc.com.py/nacionales/la-marihuana-causa-de-desercion-escolar-1712314.html
Panamá/16 de Junio de 2018/AN Panamá
Con el objetivo de propiciar un espacio de intercambio científico y académico que promueva la innovación e investigación, inició en Panamá el 9° Congreso Científico “Diversidad: Un desafío para el desarrollo humano, educativo y de salud”
El evento organizado por la Universidad de las Américas (UDELAS) convoca a estudiantes, docentes, especialistas, investigadores y expositores nacionales e internacionales, quienes durante tres días tendrán la oportunidad de compartir, debatir, enseñar, proponer, incentivar, construir, y valorar aspectos claves para el desarollo humano.
El rector de UDELAS Juan Bosco Bernal dijo que el Congreso constituye el evento cumbre de las actividades académicas de la universidad y es un espacio de exposición del conocimiento.
Para el Programa de Naciones Unidas para el Desarollo (PNUD), el Desarrollo Humano es un paradigma de desarrollo que va mucho más allá de las consideraciones de ingreso, centrándose en las personas, sus capacidades, sus habilidades y en las oportunidades que se les ofrezcan para alcanzar su pleno potencial.
Harold Robinson, representante residente del PNUD en Panamá dijo que la verdadera riqueza de los países es el capital humano, o sea las personas y como tal, el desarrollo humano es un pilar fundamental de la Agenda 2030 para de Desarrollo Sostenible.
“Reconocemos y aplaudimos por lo tanto este esfuerzo académico que realiza la Universidad UDELAS, que con este Congreso Científico realiza un gran aporte a la generación del conocimiento, necesario para hacer de esta visión de desarrollo una realidad”, precisó el funcionario del PNUD.
El Congreso científico abordará temas como Gestión de energía del océano considerando las tecnologías del hidrógeno, los retos de la formación inicial docente en Panamá: estudio comparativo de varios programas académicos, significado del cuidado cultural de la salud y una vida libre de drogas, entre otros.
Fuente: http://www.anpanama.com/8246-Promueven-la-diversidad-como-desafio-al-desarrollo-humano.note.aspx
Egipto/16 de Junio de 2018/El Mundo
Toda una vida contra la mutilación genital femenina
El organismo dice que se trata de un «deber religioso» erradicar la ablación por su «impacto negativo en el bienestar físico y psíquico» de las mujeres
El país encabeza la clasificación mundial de población sometida a esta práctica por delante de Etiopía o Nigeria
Tiene apenas 12 años pero hace unas semanas sufrió el desgarro de la mutilación genital femenina, una práctica común todavía entre musulmanes y cristianos egipcios a pesar de arrastrar una década de prohibición. Su caso ha terminado en los tribunales después de una fuerte hemorragia y ha obligado a una de las principales autoridades musulmanas del país a promulgar una fatua (edicto religioso) que la declara como una intervención no islámica en respuesta a algunos clérigos que la consideran «una necesidad».
«La fiscalía general de Egipto ha abierto una investigación al doctor que supuestamente realizó la mutilación general a la niña en la provincia de Sohag [a unos 400 kilómetros al sur de El Cairo]», confirma a EL MUNDO Suad Abu Dayyeh, investigadora de la organización Equality Now. La menor tuvo que ser atendida de urgencia en un hospital tras sufrir una hemorragia. Una decena de organizaciones locales han presentado una demanda en los tribunales exigiendo el inicio del ajuste de cuentas.
La alarma ha llegado hasta las autoridades religiosas. El Dar el Ifta -un organismo oficial responsable de publicar edictos religiosos- ha indicado públicamente que la ablación no está mencionada en la legislación islámica y que se trata de «un deber religioso» erradicarla por «su impacto negativo en el bienestar físico y psíquico» de la población femenina.
«Esta práctica no tiene origen religioso. Procede de tradiciones y costumbres heredadas. La mayor prueba de que no es una obligación para las mujeres es que el profeta Mahoma no circuncidó a sus hijas», arguye el comunicado de la organización en respuesta a las fatuas (edictos religiosos) difundidos por algunos miembros de la Universidad de Al Azhar, con sede en El Cairo, defendiendo que la mutilación es una necesidad religiosa basada presuntamente en «hadices» (dichos y hechos del profeta).
A juicio de la entidad, la ablación ha sido practicada durante siglos por algunas tribus árabes «conforme a unas circunstancias que han cambiado». Dar el Ifta presenta como razones «la investigación científica de organizaciones de salud internacionales y acreditadas instituciones médicas que demuestran las consecuencias negativas de la mutilación» y alerta contra quienes promulgan edictos sin tener conocimientos médicos o religiosos. «Prohibir esta práctica es la decisión más adecuada y consecuente con la sharia (legislación islámica)«, agrega la nota.
Egipto encabeza la clasificación mundial de población sometida a ablación por delante de Etiopía, Nigeria o Indonesia. Una de cada cinco mutiladas reside en la tierra de los faraones, según Unicef. En total, 27,2 millones de mujeres mantienen fresco el recuerdo de la jornada en el que se convirtieron en víctimas. La sensibilización ha comenzado a cosechar sus frutos. Según datos estatales, el 92,3 por ciento de las egipcias casadas con edades comprendidas entre 15 y 49 años ha sufrido la práctica. La encuesta de demografía y salud de 2014 muestra una caída en la prevalencia entre los 15 y 17 años de edad del 13 por ciento respecto a la de 2008.
La práctica está más extendida en las zonas rurales, donde -según un estudio del ministerio de Salud- el 96 por ciento de las menores de edad ha sufrido la ablación frente al 85 por ciento de las zonas urbanas. A pesar de la prohibición y las campañas educativas, aún existen muchas voces que siguen justificando la práctica. En 2016 el médico Ahmed el Tahawi, por aquel entonces miembro del comité de Sanidad del Parlamento egipcio, defendió la necesidad de la ablación. El diputado aseveró: «cuando dejamos a la mujer sin circuncisión, esa zona de su cuerpo se contamina además de causar un estado no deseado de excitación sexual que podría originar graves problemas».
Los valedores de la mutilación -que, entre los países musulmanes de la región, solo está arraigada en Egipto y Sudán- aseguran que se trata de una practica religiosa que reduce la libido de las mujeres, preserva su virginidad hasta el matrimonio y elimina cualquier tentación de adulterio. Dar al Ifta subraya que la ablación sigue vigente «como normal social en las zonas rurales y más empobrecidas» del país. «En el islam proteger el cuerpo de cualquier daño es un deber. Si los padres consienten que sus hijas se sometan a esta horrenda cirugía, deberían ser castigados», asevera el organismo.
«Es bueno que se siga recalcando que no se trata de una exigencia religiosa. La práctica aún está en vigor y es llevada a cabo por quienes deberían cuidar de la población como médicos y enfermeras», indica Abu Dayyeh, empeñada en llevar ante la justicia a los facultativos que la realizan en la clandestinidad de clínicas privadas o viviendas particulares, en terribles condiciones higiénicas.
Una realidad que hace dos años llevó al Gobierno a endurecer la ley aprobada en 2008 multiplicando las penas de cárcel por efectuar la ablación. La norma elevó el castigo, de los entre tres meses y dos años de prisión previos a los entre cinco y siete años. Una de las últimas tragedias que impulsaron la reforma legislativa se produjo en 2013 cuando Soheir, una niña de 13 años perdió la vida tras someterse a la ablación. Por primera vez desde la prohibición, el doctor fue juzgado y condenado a dos años y tres meses de prisión.
Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2018/06/11/5b1e6483e5fdea56238b4652.html