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Colombia: Los retos de la educación en Antioquia para el próximo año

Colomia/12 de Diciembre de 2017/El Tiempo

Según la fundación Proantioquia, cobertura, permanencia y calidad son algunos de los desafíos.

El año escolar que cierra deja logros para Antioquia, pero también retos importantes que deben ser tenidos en cuenta para el nuevo calendario educativo que comienza en enero de 2018.

Los desafíos persisten en materia de cobertura, permanencia y calidad educativa, de acuerdo con la fundación Proantioquia, que presentó en días pasados su más reciente informe sobre el tema.

Respecto a la cobertura, el documento da cuenta de que en el departamento aún no hay un porcentaje significativo de estudiantes en los grados escolares en los que tiene oferta, sin contar los que están en extraedad. El vacío más grande en este sentido está en la educación media, pero también el nivel de cobertura en primera infancia (0 a 6 años) es mucho menor que el de la primaria.

Mientras que la tasa de cobertura en preescolar fue de 73,35 en 2014 y de 68,99 en 2015, para la primaria fue de 90,81 en 2014 y de 88,11 en 2015, según datos recopilados en el informe.

Otra de las preocupaciones, explicó David Bojanini, presidente del Grupo Sura y del Consejo Directivo de Proantioquia, es la deserción escolar, pues solo uno de cada tres estudiantes que están en primaria termina la secundaria.

De hecho, una cobertura del 100 por ciento en el grado primero pasa al 34 por ciento en el grado once, sin contar que solo el 33 por ciento logra graduarse del bachillerato.

Los expertos determinaron en el documento que la gran brecha de deserción se da entre los grados sexto y séptimo grado, lo que “puede estar relacionado con la mayor dificultad académica de la básica secundaria, el acompañamiento menos personalizado en este nivel y los bajos preconceptos obtenidos en primaria que dificultan el aprendizaje”.

Este punto también está ligado a la inequidad educativa, es decir, las brechas entre grupos poblacionales claramente determinados. Por ejemplo, al comparar el desempeño de estudiantes de escuelas rurales (que corresponden al 52 por ciento de las instituciones educativas de Antioquia) y las sedes urbanas se nota que en “todos los casos, el porcentaje de estudiantes con desempeños deficientes es mayor en la ruralidad”.

Lo mismo, añadió Bojanini, sucede entre los colegios públicos y privados, en tanto que estos últimos siempre muestran mejores desempeños académicos.
El informe va un poco más allá y compara la calidad del sector en Antioquia con la de otros departamentos de Colombia. La conclusión es que aunque aquí se han hecho grandes inversiones , los desempeños siguen en niveles intermedios o bajos frente al resto del país.

Prueba de ello es que en el 2016, en los resultados de las Pruebas Saber, Antioquia ocupó el puesto 10, debajo de otros departamentos como Santander, Cundinamarca, Boyacá, Norte de Santander, Huila, Nariño, Casanare, Meta y Quindío.

Algo similar sucede con Medellín, que ocupó el puesto ocho en 2016 en dichas pruebas, después de ciudades como Bucaramanga, Tunja, Pasto, Bogotá, Neiva, Yopal y Manizales.

Solo uno de cada tres estudiantes que están en primaria termina la secundaria

Diana Basto, directora de Educación de Proantioquia, explicó que el informe es el insumo que se analiza con las fundaciones que cumplen labor educativa en el departamento para tomar mejores decisiones en las líneas estratégicas. Dijo que todavía hay municipios a los que no llega ninguna intervención privada o social en materia de educación. Por ello, añadió, también proponen seis líneas estratégicas para mejorar dichas intervenciones.

Educación en Antioquia

Cerrar las brechas educativas y mejorar el desempeño de los estudiantes es uno de los retos en Antioquia.

Foto:

Cortesía Fundación Proantioquia

Entre las propuestas a corto plazo están que el 100 por ciento de las instituciones educativas cuenten con métricas para medir el clima escolar y que los colegios se pongan la meta de que 5.000 estudiantes de los 117 municipios no certificado culminen sus estudios de la media.

También buscan que a cinco años la cobertura neta de la media aumente del 42 por ciento actual a 50 por ciento, y que el 100 por ciento de colegios que tienen media cuenten con acompañamiento en el diseño o actualización de los programas de orientación vocacional.

Una de las grandes metas de Proantioquia es construir “una política pública regional que regule las especialidades y titulaciones de la media, explicitando los enfoques priorizados con la educación terciaria”, puntualizaron en el informe.

Fuente: http://www.eltiempo.com/colombia/medellin/los-retos-de-la-educacion-en-antioquia-para-el-proximo-ano-160372

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“La cuarta ola de la educación”

Por: José Manuel Restrepo

Participé en el Latino Impact Summit 2017 que realiza Naciones Unidas alrededor de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El evento tuvo espacios de debate sobre América Latina, como el tránsito de ingreso medio a ingreso alto, la construcción de una región más equitativa, el emprendimiento y la generación de empresas, la infraestructura, la igualdad de género, el desarrollo de las ciudades, la innovación y la nueva realidad en los medios de comunicación, entre otros asuntos.

Un tema crítico, como era previsible, es cuál es y cuál debería ser el papel de la educación en el logro de esos ODS. Es un hecho que la educación, desde el hogar hasta la educación superior, juega un rol clave en la destrucción de pobreza e inequidad, el aumento en la productividad y el crecimiento, el mejoramiento en el bienestar de vida de las personas, la innovación y el emprendimiento, y, en general, la construcción de sociedades sostenibles y prósperas.

Sin embargo, y tal como lo expresara en dicho espacio, una educación que sólo avance en el aumento en la escolarización, sin involucrarse en otros asuntos, puede, por el contrario, aumentar la brecha de la pobreza y de la inequidad. La educación en la región ha experimentado al menos tres olas de cambio. Una primera ola anterior a los 90 que se concentró en aumentos en cobertura y fortalecimiento de la descentralización por la vía de más cobertura, en especial en la educación primaria y secundaria. Fruto de esta ola se lograron en promedio en ciertos niveles educativos coberturas del 70 al 90 %. En los 90 llegó la ola de preocuparse por la calidad y por la permanencia, esto último reduciendo formal o informalmente las tasas de repitencia de niños y jóvenes. Ya a inicios del nuevo siglo, la educación en la región se empieza a preocupar por la pertinencia de programas educativos para aumentar la competitividad y productividad de las naciones y por mayores niveles de eficiencia en el gasto público dedicado al sector, que para muchos países se acercaba al de países OCDE, pero sin los resultados de estos últimos.

El problema de fondo es que estas tres olas se han quedado a medias. Los aumentos de cobertura en promedio en primaria y secundaria, por ejemplo, no se dan en muchas poblaciones olvidadas de cada nación latinoamericana, construyendo mucha más inequidad. Los mejoramientos en calidad se han acompañado de falta de claridad sobre qué significa esa calidad, qué se requiere para lograrla y cómo evaluar sus avances. Los avances en disminución de repitencia han respondido más a modelos regulatorios que no llegan al meollo del asunto en problemas serios de financiamiento o de dificultades en competencias básicas. Y lo que queríamos lograr en pertinencia no ha dado fruto en una productividad mayor en la región, ni en la satisfacción de los mercados laborales respecto de lo que ellos reciben. Seguimos, pues, atorados en las tres olas, sin cerrar la página de ninguna.

El desafío mayor es que el mundo clama a América Latina la entrada a una cuarta ola, que ya no es el mañana sino que representa el hoy. Esta nueva ola obliga a hacer del aprendizaje y la experiencia del estudiante el centro de atención del modelo educativo; propone avanzar a una retención 2.0 en la que el desarrollo de competencias (duras y blandas) y nuevas formas de financiamiento aparezcan; incita a que los modelos educativos centrados en la educación en ciudadanía no sigan perpetuando la exclusión y matoneando la diversidad, y llaman la atención por una formación humanística como complemento indispensable del modelo que integra esa cuarta revolución industrial entre lo físico, lo tecnológico y lo humano. Una ola en la que lo objetivo de la educación (el dato, el examen, el indicador, el ranquin) da paso o reconoce más importancia a lo subjetivo de ella (la curiosidad, la felicidad, la pasión, el compromiso, el engagement, la responsabilidad, la ética y los valores).

El reto que sigue para Latinoamérica y sus líderes públicos y privados es cómo cubrimos las deudas pendientes de las olas anteriores y simultáneamente nos responsabilizamos de la nueva ola.

jrestrep@gmail.comTwitter: @jrestrp

Fuente del Artículo:

https://www.elespectador.com/opinion/la-cuarta-ola-de-la-educacion-columna-727485

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Cultura y educación para la paz.

Si la cultura es clasista y violenta… es muy probable que las relaciones en las escuelas sean así.

Por: Oscar Sanchez.

El Ministerio de Educación Nacional ha comenzado a acercarse a la gente para acompañar procesos de construcción de paz en las escuelas. Estuve en un encuentro nacional de jóvenes de los procesos GENeración PAZcifica y Pilos por la Paz, en algunos foros educativos regionales para reunir experiencias de convivencia escolar y en el foro educativo nacional en el mismo sentido.

Apoyado en la práctica de grupos juveniles y organizaciones sociales que se dedican a empoderar para la convivencia y aliado con otras entidades del Estado como la Consejería Presidencial para los Derechos Humanos y algunas direcciones de calidad educativa de las secretarías de Educación, el ministerio se ha puesto en la tarea de identificar liderazgos estudiantiles y docentes para que las escuelas reconozcan su capacidad de transformación de la cultura. Al final del gobierno de la paz, se comienza a trabajar finalmente en la pedagogía de la paz más allá de la propaganda. También las organizaciones del magisterio, incluyendo al sindicato, han manifestado su interés en esa tarea

En estas actividades recientes se nota un esfuerzo genuino por reconocer los ejemplos colombianos del tipo de educación que hace transformaciones profundas. El Gobierno Nacional, en mi experiencia de un par de décadas, rara vez aprende de lo que hacen las instituciones educativas, las organizaciones sociales y las entidades territoriales; generalmente lanza desde arriba orientaciones tecnocráticas que rebotan contra la realidad. Por eso es importante este cambio de mirada. Aún no es profundo, llega solo al final del gobierno y alcanza solo a un puñado de personas, pero está trabajando con los más entusiastas y va en la dirección correcta. Así que, si se mantiene en 2018 y en el próximo gobierno, debe fructificar.

Una buena noticia es que es posible que la educación cambie la cultura. Y una aún mejor, que en Colombia se han llevado a cabo experiencias grandes y pequeñas que demuestran cómo hacerlo.

La cultura es lo que somos naturalmente; la educación, un intento artificial por que aprendamos a ser alguna cosa. Si la cultura es clasista, machista, racista, autoritaria, indolente (violenta, podríamos decir), lo más probable es que las relaciones cotidianas en las escuelas sean clasistas, racistas, etc., y que los estudiantes aprendan lo que esas relaciones les enseñan, así los textos escolares, las asignaturas académicas y lo que sale de los discursos formales de los profesores (el currículo explícito) esté lleno de contenidos sobre la democracia. Cuando decimos que la violencia está naturalizada en nuestra cultura, eso significa que la educación ayudará a construir una cultura de paz únicamente si consigue cambiar lo que somos. No lo que sabemos, ni lo que podemos repetir en algún examen. Así sea importante en cierta medida que conozcamos la Constitución, los hechos históricos, o algunos principios filosóficos, para aprender a ser pacíficos necesitamos construir la paz, más que aprender a hablar de ella.

Y no es solamente un asunto de la cultura de paz o violencia. El lenguaje y la comunicación, el modo como percibimos y analizamos lo que sucede en el entorno, nuestro interés en la música, la recreación y las artes, cómo nos movemos, lo que comemos, lo que consumimos, lo que comerciamos, el tipo de familia y de comunidad en las que nos agrupamos, las relaciones de poder, de conflicto y de cooperación, el comercio, la sexualidad, el afecto, la solidaridad, y por lo tanto, lo que llegamos a ser naturalmente, se define en la relación cotidiana entre las personas y en la comunicación social de masas o en pequeña escala.

Una buena noticia es que es posible que la educación cambie la cultura. Y una aún mejor, que en Colombia se han llevado a cabo experiencias grandes y pequeñas que demuestran cómo hacerlo. La mala noticia es que es muy difícil, y que si en los colegios nos limitamos a transmitir información o a dar consejos, la cultura, que es potentísima, enseñará las relaciones, moldeará las emociones y definirá los valores (lo que consideramos importante). Por eso, si la educación quiere formar, es decir, desarrollar a las personas en su esencia, la pedagogía tiene que estar muy bien pensada, y quienes dirigimos los procesos educativos, desde los maestros de aula hasta los ministros, debemos tener compromiso y capacidad para llevar adelante ese proceso, hacerlo con la gente en su realidad local, trabajar en equipo para lograrlo y comenzar el cambio por nosotros mismos.

A lo largo de la historia, en todas las civilizaciones y sociedades se han hecho intentos de construir cultura política, cívica y religiosa que incluyen el patriotismo, el conservadurismo, el folclorismo, la urbanidad mojigata, la sumisión al poder y la proliferación de manuales y cátedras de todo tipo. Y otras experiencias maravillosas de construcción de paz han trabajado en genuinos valores de ciudadanía, respeto por los derechos y convivencia. Lamentablemente, en Colombia las experiencias para formar una ciudadanía libre, aunque ejemplares, no han tenido continuidad ni difusión. Unas veces, las creencias y, otras, el complejo de Adán de muchos gobernantes (y docentes) las han tirado por la borda. Justo por eso es una buena noticia que ahora se quiera replantear el asunto y reconocer los liderazgos juveniles, sociales y docentes de las comunidades educativas como catalizadores de la cultura de paz. Enhorabuena.

Fuente: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/oscar-sanchez/cultura-y-educacion-para-la-paz-159238

Imagen:

https://1.bp.blogspot.com/-ZhhZlW3rnoU/ToPbPkqkIjI/AAAAAAAAAS8/okwMVsLTbxA/s640/Cultura+de+Paz+y+No+Violencia+entradas+2.JPG

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Desmontando PISA (1): Giro neoliberal en la concepción de la educación

España / 10 de diciembre de 2017 / Autor: Enrique Díez Gutiérrez / Fuente: Aika

El informe PISA, denominado así por sus siglas en inglés (Programme for International Student Assessment) consiste en la valoración y comparación internacional del alumnado de 15 años mediante la realización de exámenes en las áreas de Lectura, Matemáticas y Ciencias. Esta prueba es realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) con la intención, afirman, de “proporcionar a los gobiernos datos relevantes y fiables que les permitan tomar decisiones en materia de política educativa”.

El impacto que ha adquirido este informe tiene que ver con el giro económico neoliberal que se está produciendo en la concepción de la educación a nivel mundial.

Como denuncian intelectuales del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), PISA es un inmenso dispositivo de control que aspira a imponer una perspectiva educativa que nos aleja del reconocimiento de la educación como un derecho y nos aproxima a su interpretación como un bien de consumo. Una concepción de la educación entendida como una ventaja competitiva, en la que cada individuo invierte de cara a su inserción más exitosa en el futuro laboral.

Esta filosofía neoliberal ha irrumpido con fuerza en el escenario del sistema educativo desde finales de los años 80. Proporcionar al mercado trabajadoras y trabajadores adaptados a las exigencias de la producción moderna, se ha convertido, con mucho, en la tarea primordial y la más importante de las funciones atribuidas a la enseñanza, en este “giro neoliberal”. De aquí que el modelo de evaluación adoptado con PISA trata de comprobar la adecuación de los futuros trabajadores y trabajadoras a las exigencias del mercado.

PISA es un dispositivo de control para imponer una perspectiva educativa que nos aleja de la educación como un derecho y nos aproxima a su interpretación como un bien de consumo

Las inversiones en el sistema educativo comienzan a ser pensadas de acuerdo con las exigencias del mercado y su rentabilidad debe ser evaluada conforme a ello. La persona trabajadora “flexible” y “polivalente” constituye así la referencia del nuevo ideal pedagógico. El papel público de la educación como campo de entrenamiento para la democracia y para la ciudadanía democrática se ha pasado a considerar como un despilfarro del gasto público, siendo reemplazado por el punto de vista que la empresa privada tiene de la función de la enseñanza: un campo de entrenamiento para atender las necesidades de las empresas.

Se emprende así una nueva cruzada de reconceptualización del discurso sobre las prioridades de la educación y una nueva retórica sobre los nuevos “desafíos” de nuestra época y los escenarios futuros, siempre con la finalidad de ajustar la educación a las demandas del mercado laboral. Como si los seres humanos se pensaran y definieran únicamente como trabajadores y trabajadoras de la maquinaria laboral. De esta forma se está produciendo una auténtica mutación en la naturaleza y fines de la educación que, de formar ciudadanos y ciudadanas provistos de valores, saberes y capacidades, pasa a subordinarse completamente a la producción de “recursos humanos” para el sistema productivo.

A partir de la década de 1970, se trata de pensar el sistema educativo en términos de salidas profesionales y evaluarlo en función de ello. La problemática de la inserción laboral prevalece sobre la aspiración a la integración social y política de los futuros ciudadanos y ciudadanas. La profesionalización ya no es una finalidad entre otras del tramo final de la escolarización, sino que tiende a convertirse en la principal línea directriz de todas las reformas y las políticas de evaluación educativa.

En este modelo neoliberal, la función social asignada a la educación se centra en su apoyo al crecimiento económico, su aportación a la competitividad empresarial de las industrias, la formación para el trabajo y la capacitación para el desarrollo tecnológico. Estas funciones económicas priman sobre la función de socializar para participar activamente en una ciudadanía consciente y comprometida, transmitir la cultura y desarrollar la personalidad.

El sesgo económico de la OCDE aplicado a educación

Por eso no es de extrañar que estas pruebas estandarizadas se lleven a cabo por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), organismo internacional creado para “maximizar el crecimiento económico” de los países que lo integran.

La OCDE es un organismo económico, con un sesgo muy caracterizado a favor del papel económico de las escuelas. Es a esta institución, con una clara orientación economicista, a la que nuestros representantes políticos han decidido encomendar ser el árbitro global de los medios y fines de la educación y determinar lo que los estudiantes deben saber y las escuelas enseñar, asumiendo el poder de configurar la política educativa, sin debate acerca de la necesidad o de las limitaciones de las metas de esta institución económica.

El informe PISA se centra así fundamentalmente en cambiar las escuelas para “mejorar la competitividad económica”. Tal como también aparece en la actual ley educativa, la LOMCE: el crecimiento económico. Este sesgo hacia el papel económico de la educación, olvida que hay muchos otros aspectos importantes de la educación: el desarrollo artístico, la reflexión crítica, la educación emocional, la participación cívica, la convivencia, etc. Estos aspectos no se tienen en cuenta en PISA, que premia un modelo de estudiante moldeado para el mercado laboral, olvidándose de los verdaderos retos del siglo XXI.

Nuestros representantes políticos han decidido encomendar ser el árbitro global de los medios y fines de la educación a un organismo económico como la OCDE

Es decir, con esta orientación economicista y mercantil que marca la OCDE, el informe PISA no centra la evaluación en objetivos educativos realmente importantes pero que son menos susceptibles o imposibles de ser medidos, pues tiene que cuantificar, reduciendo de esta forma la imaginación colectiva en torno a lo que es o debería ser la educación.

PISA, desde este enfoque cuantitativo económico, es incapaz de valorar lo que plantea Berliner (2003) como objetivo fundamental de la educación: “Deberíamos ser el número uno en el mundo en porcentaje de jóvenes de 18 años que están política y socialmente implicados. Mucho más importante que nuestras puntuaciones en matemáticas y nuestras puntuaciones en ciencia es la implicación de la generación siguiente en el mantenimiento de una democracia real y en la construcción de una sociedad más justa para los que más la necesitan: los jóvenes, los enfermos, los ancianos, los parados, los desposeídos, los analfabetos, los hambrientos y los desamparados. Se deberían identificar las escuelas que no pueden producir ciudadanía políticamente activa y socialmente útil y divulgar sus tasas de fracaso en los periódicos”.

Fuente del Artículo:

http://www.aikaeducacion.com/opinion/desmontando-pisa-1-giro-neoliberal-la-concepcion-la-educacion/

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Honduras: Implementan róbotica en escuelas de la zona rural

Honduras / 10 de diciembre de 2017 / Autor: Marilin Pastrana / Fuente: HRN La Voz de Honduras

“Al utilizar nuestro currículo educativo, se puede descubrir y mostrar el verdadero potencial que tienen los niños en las zonas rurales del país. Esto no solo beneficia a esos estudiantes sino que aporta a la comunidad global en general”, añadió el académico.

La Fundación de la Agroindustria Azucarera de Honduras, FUNAZUCAR, implementará la robótica como herramienta pedagógica en los centros educativos de su proyecto Escuelas de Corazón, con la visión de ampliar conocimientos y oportunidades en el futuro de los niños y jóvenes que residen en las zonas de influencia de los ingenios azucareros.

Aportando significativamente en la educación hondureña, FUNAZUCAR ha realizando una alianza estratégica con expertos del Laboratorio de Investigación e Innovación en la Educación de la Universidad de Georgia de Estados Unidos, para incluir en los salones de clases esta nueva metodología educativa utilizada en países desarrollados, STEM por sus siglas en inglés, la cual integra conocimientos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

“En la actualidad, la tecnología es considerada como el alfabetismo básico en las sociedades y es importante brindar las mismas oportunidades a todos los niños; exponerlos y enseñarlas sobre tecnología para que puedan desarrollar habilidades cruciales que les ayudaran en el futuro”, indicó Ikseon Choi, profesor del Departamento de Estudios de Carreras e Información (Aprendizaje, Diseño y Tecnología), de la Universidad de Georgia.

En el marco de esta alianza estratégica, el grupo de expertos quienes además de diseñar y elaborar el material educativoque se utiliza con los robots, también visitarán el próximo año el país con el propósito de capacitara docentes sobre estas nuevas metodologías de aprendizaje que se están utilizando en los países mas desarrollados.

“Al utilizar nuestro currículo educativo, se puede descubrir y mostrar el verdadero potencial que tienen los niños en las zonas rurales del país. Esto no solo beneficia a esos estudiantes sino que aporta a la comunidad global en general”, añadió el académico.

Agregó que “creemos que somos parte de una comunidad global interdependiente. Nosotros deseamos reforzarla trabajando unidos en asuntos globales de una manera sostenible para generar desarrollo y fortalecer la educación siendo nuestro objetivo principal lograr que niños de diferentes países se junten en un espacio colaborativo donde puedan desarrollar un conocimiento más profundo de las diferentes culturas y de ellos mismos, para poder crear lazos de amistad a través de experiencias compartidas como la robótica”.

Este proyecto está alineado con las normas del plan de estudio de las escuelas, tiene como objetivo enseñar a los alumnos de manera novedosa e interactiva a cómo utilizar de manera integrada la ciencia, tecnología, ingeniera y matemáticas para ofrecer soluciones a problemas, es primera vez se realiza un proyecto de este tipo en las escuelas de la zona rural, explicó Elsa Osorto, directora Ejecutiva de FUNAZUCAR.

La meta es fortalecer las habilidades de los niños y la interacción con los robots puede motivar a los estudiantes para desarrollar y enfocarse en un futuro en carreras en el campo STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés), el cual es un campo esencial para el desarrollo y crecimiento económico de los países.

Este proyecto también contribuirán a que los niños de Honduras se conecten con niños de otros países, ya que se busca reforzar las capacidades de comunicación y trabajo en equipo dentro de un aula de clases para que luego sean aplicadas en la vida real.

Fuente de la Noticia:

http://www.radiohrn.hn/l/noticias/implementan-r%C3%B3botica-en-escuelas-de-la-zona-rural

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España: El impacto de la realidad virtual en la nueva educación

España / 10 de diciembre de 2017 / Autor: Redacción / Fuente: El Periódico

La Unesco calcula que en 2025, la demanda de educación, únicamente universitaria, se va a incrementar en unos 80 millones de personas. Los expertos señalan que la única solución viable para cubrir estas necesidades pasa por asociarla a la educación digital. Ante esta previsión se están implementando y buscando soluciones basadas en las posibilidades que ofrece la tecnología y que, según fuentes de Telefónica Educación Digital, la división especializada en soluciones de e-learning de Telefónica, permiten desarrollar programas de transformación tecno-pedagógicas y avanzar hacia nuevas modalidades de capacitación. Destacar que Telefónica Educación Digital tiene más de cuatro millones de alumnos en todas sus plataformas, como Miríadax o Scolartic, y es una de las sociedades que apuestan por proporcionar nuevas herramientas de formación corporativa, educación digital para jóvenes y docentes, y educación digital en el formato de cursos a distancia.

Nuevas herramientas

Los avances tecnológicos de los últimos años han modificado el trabajo, los hábitos de consumo y de ocio, la manera de comunicarnos e informarnos y también están impactando, cada vez más, en los modelos de aprendizaje. De la impresión 3D hasta los juegos digitales pasando por los cursos on line (MOOOCs), las aplicaciones como Skype y las capacidades del big data –que permiten hacer un seguimiento de todo tipo de aspectos educativos– se ha llegado a la implementación de la realidad virtual (VR) que favorece estudiar con un menor esfuerzo, al basarse en la creación de experiencias.

Aunque ligada inicialmente a los videojuegos, la VR está siendo utilizada hoy con otros fines, entre ellos, la educación. Varias escuelas de Europa y Estados Unidos la utilizan para enseñar asignaturas como Biología y Arquitectura. Otro ejemplo es el espacio Tendencias habilitado en la página Telefónica Educación Digital donde se cuelgan experiencias, novedades y protagonistas de la innovación educativa, el talento y las nuevas necesidades formativas para la transformación digital.

Potencialidad

En noviembre de 2015 los colegios Saint John de Boston (Estados Unidos) y Wooranna Park de Melbourne (Australia) celebraron el I Intercambio Cultural de Minecraft a iniciativa de iED, una plataforma de educación inmersiva integrada por instituciones como la Universidad de Harvard, el MIT, la NASA, Intel, la ONU o la Smithsonian Institution, entre otras. Los alumnos de cada centro reprodujeron en el popular juego los lugares y monumentos más destacados de su ciudad. El día del encuentro cada alumno eligió a un colega del otro lado del océano para acompañarle en una visita turística virtual.

La idea de esta experiencia era poner de manifiesto que la VR  permite no solo juegos de niños sino experiencias educativas totales, por ejemplo, pasear por las pirámides durante su construcción acercarse a los capataces, a los trabajadores e incluso al mismo faraón y preguntarles, de viva voz, lo que se desee saber.

Todo es posible puesto que la VR ya es asequible gracias contenidos y gafas como las Cardboard de Google o las Oculus Rift impulsadas por el propio Mark Zuckenberg, presidente de Facebook.  Su progresiva e imparable entrada en las aulas asegura la revolución de la educación.

Proceso educativo

La RV necesita el soporte de técnicos que la desarrollen y faciliten, a creativos que imaginen experiencias motivadoras, y pedagogos que potencien su carácter educativo.

La pedagoga Alicia Cañellas y el técnico audiovisual Jordi Martos han fundado All VR Education. Cañellas considera que la realidad virtual será disruptiva en la educación ya que ‘Facilita a los alumnos las habilidades asociadas a tareas como explorar, comunicar, analizar, interpretar y resolver problemas’. Además, la conexión emocional que ofrece una experiencia inmersiva vivida en primera persona, aumenta la motivación y aporta un mayor impacto en los procesos de aprendizaje.

Estela González, que forma parte de la cooperativa Eduxarxa, y es especialista en innovación educativa destaca la capacidad de la VR para romper las barreras del aula. ‘Es una varita mágica con la que puedes convertir el aula en un laboratorio, en un fondo marino o transportarla a cualquier tiempo histórico’.

Cara a futuro, el reto es crear contenidos de realidad virtual que sean aliados del proceso educativo, Cañellas pide para ello la implicación del profesorado, centros e instituciones educativas. ‘Una actitud 100% abierta para un nuevo marco en que el sistema educativo adopte la práctica experiencial y aproveche las nuevas oportunidades tecnológicas al servicio de la enseñanza y el aprendizaje’.

Creación de contenidos

Baptiste Grève, creador de Unimersiv, una plataforma de experiencias virtuales donde ya se puede disfrutar de un paseo por el interior del cuerpo humano o retroceder a la época de los druidas en Stonehenge, señala lo positivo de esta tecnología dado que el cerebro humano retiene el 10% de lo que lee, el 20% de lo que oye y el 90% de lo que experimenta.

Michael Bodekaer emprendedor y creador de Labster afirma que la VR supondrá un salto cuántico. ‘Los libros y pizarras electrónicos son el mismo formato de siempre usando Internet para llegar a más estudiantes: no son innovación. La realidad virtual sí’. Desde la perspectiva de los desarrolladores de hadware ‘Puedes crear experiencias físicamente imposibles en el mundo real, envolver a la gente con tus escenarios’, explica el diseñador de Google Alex Faaborg, uno de los creadores de Cardboard, el dispositivo de realidad virtual más económico con el que la empresa del buscador quiere hacer esta tecnología accesible para todos. Los contenidos VR se publican en la app Google Expeditions bajo el clarificador lema Bring your lessons to live (Da vida a tus lecciones).

Estamos, por tanto, en los albores de una revolución educativa, un salto cuántico en palabras de Bodekaer, que reside no tanto en la tecnología sino en la decisión de millones de profesores de impulsarla dentro de sus aulas.

Fuente de la Noticia:

http://www.elperiodico.com/es/formacion/20171204/el-impacto-de-la-realidad-virtual-en-la-nueva-educacion-6461200

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