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Entrevista a José Manuel Otero: “La vocación es el mejor recurso del docente”

23 noviembre 2017/Fuente: blog.tiching

En general, ¿disfrutan los docentes de su profesión?
Me resulta difícil imaginar un oficio orientado a transmitir (y enseñar a construir) conocimientos desprovisto de ciertas dosis de ilusión, alejado de ese sentimiento profundo y altamente satisfactorio del trabajo-bien-hecho, ajeno a la necesaria toma de conciencia de la oportunidad de influir positivamente en la vida de los alumnos. La vocación es, en la mayoría de los casos, el mejor recurso del patrimonio personal del docente para enfrentar eficazmente los variados y difíciles retos que conlleva esta profesión. Más allá de esta opinión personal, y también de la imagen convulsa, problemática, y de insatisfacción del colectivo que en ocasiones se transmite desde los medios de comunicación, existen datos que invitan al optimismo.

¿Por ejemplo?
Un reciente estudio, que compara más de 30 países, concluye que el 90% de los profesores informan estar satisfechos con su trabajo y que alrededor del 80% elegirían de nuevo esta profesión; la paradoja reside en que, a pesar de este mayoritario sentimiento de bienestar con lo que hacen, también son muchos (más del 75%) los que perciben que la sociedad no valora su profesión, se sienten sin apoyo y sin suficiente reconocimiento en las escuelas. Así las cosas, el que la satisfacción y el disfrute del docente con su profesión dependa más de motivaciones intrínsecas qué extrínsecas (reconocimiento social, apoyo,..) es una buena noticia.

¿La de los docentes es una de las profesiones más estresantes?
No cabe duda que el ejercicio de la docencia, en particular en los niveles de enseñanza secundaria, constituye para algunas personas, bajo algunas condiciones y en algunos contextos, una profesión particularmente vulnerable al estrés laboral. Con el propósito de esclarecer su alcance hemos asistido en las últimas décadas a una intensa actividad investigadora a nivel epidemiológico (múltiples estudios, distintas culturas, variadas metodologías, distintos niveles de enseñanza,…); los resultados, con independencia “del dónde, del cómo, o del quién”, nos presentan una realidad preocupante: los porcentajes de profesores que informan de malestar laboral son elevados  y, en los últimos años, las cifras van en aumento. Este tipo de evidencias, y la urgente demanda de medidas preventivas y/o de intervención, confirieron un inusitado protagonismo en el campo de la salud laboral al estrés docente eclipsando, muy probablemente, el análisis de otros colectivos (bomberos, militares, policías, pilotos,..) que, según estudios recientes, presentan también elevados niveles de estrés.

¿Qué es el burnout?
Se trata de un problema de salud laboral que afecta especialmente a aquellos trabajadores que ejercen su labor en contacto directo y continuado con otras personas (profesionales sanitarios, profesores, por ejemplo). Las múltiples y variadas demandas de los usuarios, unido a determinadas circunstancias que cualifican el quehacer profesional (alto compromiso con la tarea, metas elevadas, acusado sentimiento de ser necesario, sobreimplicación en las necesidades de otros, percepción de falta de recompensa por el esfuerzo invertido,…) son, a tenor de la investigación, algunas de las claves en la gestación y aparición del fenómeno. Desencanto profesional, disminución del esfuerzo, pensamientos ansiosos y retirada social como estrategias más idóneas para afrontar el estrés, presencia de sentimientos impersonales y el sentimiento de estar emocionalmente saturado, constituyen algunas de las señas de identidad de las quemaduras que conforman la experiencia de burnout.

¿Son los docentes uno de los colectivos que más lo sufren?
La cuestión a mi juicio no es tanto si son uno de los que más, pues existen otros colectivos vulnerables pero que han recibido menos atención, sino que los estudios detectan cifras preocupantes en este colectivo. Sirva de ejemplo, que en un estudio longitudinal que hemos realizado recientemente (a partir de muestras representativas -más de 3000 autoinformes- de los docentes de ESO de la Comunidad Autónoma de Galicia) los porcentajes de docentes que informaban de “alto burnout” no sólo era elevada, sino que presentaba además una tendencia ascendente a lo largo del tiempo (los porcentajes oscilaban entre el 24 y el 30%). Así las cosas, incidir eficazmente en ese fenómeno, habida cuenta de los importantes costes (personales, sanitarios, organizacionales,…) que conlleva, debe ser una tarea prioritaria de los responsables de la salud laboral.

¿Qué características son las más típicas de este síndrome?
Tres son sus caras. La percepción y/o sentimiento de no poder más, de agotamiento de energía, de escasez de recursos emocionales con los que atender cualquier demanda del usuario conforma el componente más representativo del síndrome: el cansancio emocional. La despersonalización, entendida como el desarrollo de sentimientos, actitudes y respuestas negativas, distantes, cínicas y frías hacia otras personas (especialmente hacia los destinatarios del propio trabajo) constituye otra faceta. La tercera dimensión es el reducido logro personal que se refiere a que la tendencia a autoevaluarse negativamente incide en nivel de eficacia percibida en la realización del trabajo e, incluso, en las relaciones que se establecen con los otros.

Son sentimientos muy severos…
El relato de los profesores con altos niveles de burnout, además de la presencia de estos componentes -alto cansancio y despersonalización, bajo logro personal-, incluye otros matices de interés: la toma de conciencia del sinsentido de su lucha puesto que nada cambia (el trabajo ha perdido su sentido primigenio), la recurrente tentación de dejarlo todo (la idea de pasar la vida en el aula se le hace insoportable), su búsqueda de “días de salud” (absentismo, petición de bajas,…), la nómina como motivación fundamental para trabajar, y problemas psicológicos y físicos (pérdida de autoestima, aislamiento social, dolores de cabeza, problemas digestivos,…). Conocidos los componentes y su impacto físico-emocional-cognitivo en el docente, desterrar esta casuística de las aulas se convierte en una saludable necesidad.

¿Hay diferencias entre el estrés laboral y el burnout?
Aunque cuentan con trayectorias de investigación diferenciadas, desde planteamientos contemporáneos ambos fenómenos son susceptibles de ser entendidos como distintas manifestaciones del malestar laboral. Desde este punto de vista el burnout sería el resultado de la cronificación de la experiencia de estrés laboral derivada, como ya hemos señalado, del contacto continuo con los usuarios.

¿Se deben tratar de formas diferentes?
Creo que cada vez existen más razones para buscar la federación y convergencia en las propuestas de actuación sobre estos fenómenos. Su importante covariación estadística y la, cada vez más probada, comunalidad en su causación, consolida un nuevo escenario para la praxis. En otras palabras, si ambos fenómenos son síntomas de un síndrome más general de malestar laboral (de ahí la existencia de determinantes comunes), la tarea pendiente será identificar los argumentos explicativos “compartidos” desde lo personal, relacional, laboral y extralaboral. Desde esta dialéctica la intervención en las primeras fases (estrés) impedirá la progresión a etapas posteriores (burnout).

¿Hay características comunes entre los docentes afectados?
Más allá de la idiosincrasia particular del docente, que a la postre es la que tamiza las influencias exógenas y le confiere significado a los potenciales desencadenantes del estrés, la investigación ha permitido aislar algunos factores, aunque se desconoce mucho acerca de cómo interaccionan, permiten señalar un perfil de riesgo de personalidad; la presencia de un patrón de conducta tipo A (siendo la competitividad, la impaciencia y la hostilidad algunos los componentes más característicos),  bajas puntuaciones en responsabilidad y resiliencia, elevados niveles de neuroticismo, la utilización preferente de estrategias pasivas de afrontamiento (evitación, autocrítica, pensamientos ansiosos), bajo optimismo, son algunos de los trazos más destacados en la literatura científica. Desde acercamientos más cualitativos que bucean las “intrahistorias vitales” de los profesores emerge, como denominador común, una acusada percepción de frustración de metas, planes, expectativas e intenciones.

Fuente: http://blog.tiching.com/jose-manuel-otero-la-vocacion-mejor-recurso-del-docente/

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Cuando la educación no es lo más importante

Por: Tomás Loyola Barberis

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) presentó en mayo La educación importa, un informe en el que hacen una evaluación detallada de la situación actual en el ámbito educativo, y proponen una serie de medidas o líneas de acción sobre las que se deberían trazar los planes a futuro.

Entre los déficits, la CEOE hace referencia a la alta inversión de las familias en la educación de sus hijas e hijos (18%) y a la reducción del porcentaje del PIB destinado a este ámbito, aduciendo que se gasta de forma desigual, de manera ineficiente y con unos resultados poco estables en el tiempo, lo que confirma la posición media en el ranking PISA y la alta cifra de abandono escolar temprano, por ejemplo.

Además, menciona las dificultades que un deficiente marco normativo genera y la cantidad de “presión regulatoria” junto a una desmesurada atención al detalle. Pero tampoco deja fuera de su análisis la incongruencia entre las políticas públicas y los problemas que se pretenden resolver con ellas.

Ante tal panorama, desde la confederación empresarial proponen una batería de medidas y propuestas que buscan mejorar el sistema educativo español, claro que desde su propia perspectiva e involucrándose activamente en este ámbito, no solo como un referente consultivo, sino que situándose en el centro de la toma de decisiones.

Positivas resultan las propuestas de redefinir los currículos, de otorgar más autonomía a los centros y de fortalecer la figura docente, aunque resultan preocupantes sus medidas que abogan por la libertad de enseñanza, actualizar el sistema de conciertos y por establecer un ranking público de centros educativos, entre otras.

Resulta evidente la necesidad de mejorar la evaluación y dotar de estabilidad al sistema, además del desafío inminente de renovar los currículos no por la brecha entre educación y mercado laboral, sino porque se hace necesario modernizar ciertos contenidos obsoletos y potenciar otras competencias más necesarias en el mundo actual. No obstante, puede ser peligroso plantear que la solución está en la privatización o en el aumento del protagonismo de las empresas en “el desarrollo del talento”, porque eso pone en peligro de muerte a las Artes, las Humanidades y las Ciencias Sociales en general, áreas que, sin duda, han tenido gran relevancia en el desarrollo de las sociedades a lo largo de los siglos, y que deberán seguir teniendo protagonismo si no queremos un mundo plagado de productores y consumidores.

El trabajo conjunto debe apuntar hacia la extensión de un sistema estable, justo y responsable en lo normativo, capaz de atender la diversidad del alumnado y la situación económica de las familias para compensar las desigualdades. La educación no debe ser entendida como un gasto, sino como una inversión que –en eso estamos de acuerdo– se puede realizar de mejor manera, pero aumentando la inversión y no reduciéndola como se ha venido haciendo en los últimos años.

Dada la relevancia de este debate, pedimos a María Antonia Casanova y Alejandro Tiana, dos relevantes figuras del ámbito educativo en España, que compartieran su visión de este documento, sus propuestas y el análisis que hace de la situación actual.

¿Qué educación importa?

María Antonia Casanova | Universidad Camilo José Cela (Madrid)

 

 

 

 

 

El texto se centra en que la población alcance las competencias STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Matemáticas), pero abandonando otras muchas, imprescindibles para la sociedad y para la vida de los individuos. No obstante, exige que se trabaje la creatividad, el pensamiento crítico, la colaboración, la comunicación…, la empatía, la resiliencia, la autoestima…, y para ello, entiendo que hay que introducir variadas estrategias metodológicas en las aulas y que se lleven a cabo mediante la educación artística, humanística, social, ya que lo contrario llevará a un modelo de sociedad superficial y mediocre. No sé si es desconocimiento o sesgo intencionado, pero me parece fundamental complementar la propuesta realizada con otras miradas más amplias en relación con la educación general (para toda la población), que después derive en la especialización que cada persona desee. Además, las artes y las letras también crean muchos puestos de trabajo.

De acuerdo en fomentar la evaluación interna de los centros, formativa por principio. Sin embargo, esa intención de mejora que se asigna a la evaluación queda algo contradictoria con la difusión de resultados de las evaluaciones externas, que, por lo experimentado hasta el momento, solo generan competitividad y perplejidad en el buen profesorado, que no sabe si dedicarse a “educar” o a “entrenar” a su alumnado para la prueba que viene.

Contrapesos y debate

Alejandro Tiana | Rector de la UNED

 

 

 

 

 

El libro blanco presentado por la CEOE aborda un asunto que tiene indudable interés para el sistema productivo español, aunque no solo para este. La educación y la formación revisten gran importancia para el conjunto de nuestra sociedad, para nuestros conciudadanos y sus familias. Debemos dar por tanto la bienvenida a este documento, que ofrece la visión que tienen los empresarios acerca de la situación de la educación, pero a la hora de analizarlo deberíamos complementarlo con otras perspectivas que insisten más en aspectos como la equidad, la cohesión social o la construcción de la ciudadanía. Esa complementariedad nos aportaría una visión más completa de la situación y los retos actuales de nuestro sistema educativo. Desde este punto de vista, los cinco déficits identificados, aun siendo básicamente certeros, deberían en algunos casos matizarse; en otros, completarse y en algunos, revisarse. No es ahora el momento de entrar en detalles, pero el debate sobre este diagnóstico tiene sentido e interés.

Por otra parte, algo similar podría decirse respecto de las diez propuestas realizadas. Mientras que algunas de ellas, como las relativas al nuevo currículo para un tiempo nuevo, el refuerzo de la profesión docente, el empleo de las tecnologías o la evaluación para la mejora, son ampliamente compartidas, en otros casos se aprecia un énfasis excesivo en la perspectiva empresarial. Es el caso de la intensificación de los vínculos entre educación y empresa, o el protagonismo del empresariado en la gobernanza de algunas enseñanzas, que plantean cuestiones de interés, pero con una visión unilateral. Y en algún caso se hace hincapié en asuntos que no son problemáticos en el marco español, como es la consolidación de la libertad de enseñanza (sin mencionar siquiera el complementario derecho a la educación). En conjunto, es un ejercicio interesante, pero que requiere contrapesos y debate.

Fuente: http://revistainnovamos.com/2017/09/10/cuando-la-educacion-no-es-lo-mas-importante/

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El sistema educativo español, entre los más igualitarios de la ocde

España/23 noviembre 2017/Fuente:  Eco Diario

El sistema educativo español sobresale entre los más igualitarios de la OCDE, según la relación del rendimiento con el índice socioeconómico y cultural (ISEC), junto con Islandia y Turquía, según los resultados del estudio PISA 2015.

España (496) tiene una puntuación media en el entorno del promedio OCDE (500), en el mismo rango que Francia (494), Portugal (498), República Checa (499), Islandia (499) y Bélgica (501) y dentro del nivel intermedio, como la mayoría de los países, según informó el Ministerio de Educación en un comunicado.

En el conjunto de países OCDE, el 8% de los alumnos presentan un alto rendimiento en resolución colaborativa de problemas, lo que se traduce en que son capaces de gestionar dinámicas de grupo, asegurar que los miembros del equipo actúan de acuerdo con el rol asignado, resolver desacuerdos, identificar vías eficaces y supervisar el progreso hacia una solución.

La proporción de estudiantes rezagados en España (4,4%) se encuentra por debajo de la media de la OCDE y del total de la UE (6%), es decir una proporción similar a la de países como Noruega, Eslovenia, Australia, Reino Unido, Nueva Zelanda y Alemania.

En el rendimiento medio de la resolución colaborativa de problemas, se incluyen tres subcompetencias, en torno a una comprensión mutua, medidas adecuadas para la resolución de problemas y mantener la organización del equipo.

La situación en España respecto a los resultados de inmigrantes y no inmigrantes es similar a la del conjunto de la OCDE, si bien es algo menor la diferencia entre las puntuaciones medias entre los nativos y los inmigrantes de primera y segunda generación.

COOPERACIÓN

Tanto en España como en el conjunto de los países de la OCDE, una gran mayoría de los alumnos participantes (86%) se muestran muy de acuerdo con afirmaciones relacionadas con el «disfrute de la cooperación», y esta tendencia es especialmente acusada entre las chicas.

El sindicato de profesores ANPE señaló en un comunicado que el informe Pisa pone de manifiesto, una vez más, grandes diferencias entre las distintas comunidades autónomas. Madrid, con 519 puntos, se sitúa a la altura del Reino Unido, y Castilla y León (517) está como Suecia, pero en lo más abajo de la lista se encuentran Canarias y el País Vasco (484), Andalucía (483) y Extremadura (474), que se coloca al nivel de Bogotá (Colombia) y Rusia.

Entre la mejor y la peor autonomía distan 45 puntos, que, en la terminología del Informe PISA, viene a ser el equivalente a más de un curso escolar de distancia, según ANPE.

A juicio de este sindicato de enseñantes, el informe muestra de nuevo, con reiteración, los puntos débiles del sistema educativo español: la necesidad de coherencia y vertebración del sistema, la rigidez de la estructura, un modelo pedagógico que favorece el abandono de los alumnos y una formación profesional que merece ser puesta en valor.

La Confederación de STEs-Intersindical denunció en otro comunicado un «abuso» por parte de las autoridades educativas de las pruebas de evaluación externa al alumnado (PISA, TIMSS, PIRLS, evaluaciones externas en diversas comunidades autónomas), que «pueden provocar la pérdida del peso de las materias y competencias que no se evalúan, así como la infravaloración del carácter integral del currículo, además de que buena parte del tiempo escolar se dedique al entrenamiento para tener éxito en estas pruebas».

Para STEs, en cualquier informe que analiza resultados educativos, el contexto socioeconómico es determinante para sacar conclusiones y hay que tener en cuenta además el contexto de recortes producidos en los últimos años en España.

Fuente noticia: http://ecodiario.eleconomista.es/sociedad/noticias/8761935/11/17/El-sistema-educativo-espanol-entre-los-mas-igualitarios-de-la-ocde.html

Fuente imagen: http://www.servimedia.es/Noticias/Img.ashx?n=751139&i=1879191&w=640

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Cifras aterradoras de abusos a menores en planteles escolares en Ecuador

Ecuador/23 noviembre 2017/Fuente: CNN en Español

En los últimos meses han salido a la luz decenas de casos de abuso sexual a menores en planteles educativos en Ecuador. Y a la gran preocupación que esto genera, se suman las denuncias de impunidad e ineficiencia atribuidas a las autoridades pertinentes, lo que ha colocado contra la pared al Ministerio de Educación de Ecuador.

La ola de denuncias de abuso sexual a menores en varias escuelas de Ecuador es desgarradora. Pero, más preocupante aún, es el bajo número de casos resueltos.

Por ejemplo, según un reporte de 2016 del Frente Ecuatoriano por la Defensa de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, en 2013 se registraron “634 denuncias de violencia sexual en el sistema educativo… Sin embargo, solo 33 casos terminaron en sentencias condenatorias, es decir, menos del 6%”. El documento señala que estas son “cifras que revelan la impunidad en que queda la mayoría de estos casos”.

Según el propio Ministerio de Educación, son al menos 107 los casos archivados desde 2015 por delitos contra la integridad sexual de niños, niñas y adolescentes.

Esto sin contar con los más de 900 casos de violencia sexual registrados en centros educativos públicos y privados de Ecuador desde 2014. Según el Ministro de Educación, Fander Falconí, 561 de estos delitos están vinculados al sistema educativo. Esto quiere decir que el 64% de los casos denunciados tienen conexión con los planteles escolares del país.

Tan solo en 2015, 152 posibles casos de delitos sexuales ocurrieron en centros escolares, pero solo 24 fueron denunciados por las autoridades educativas, de acuerdo con el Informe del Comité Técnico del Convenio entre la Fiscalía, Ministerio de Educación y la Judicatura de Ecuador.

Pero, al parecer, el problema de acoso sexual a menores en centros educativos forma parte de un problema aún mayor.

Según un reporte del Ministerio de Educación, World Vision y UNICEF publicado en 2015, uno de cada cinco estudiantes de entre 11 y 18 años afirma haber sido víctima de acoso escolar.

Son cifras alineadas a un estudio realizado ese mismo año por la organización “Rescate Escolar”, en el Distrito Metropolitano de Quito, que afirma que el 35% de los estudiantes indica haber sido víctima, en al menos una ocasión, de algún maltrato por parte de sus profesores.

La organización además señala “que las instituciones educativas, en especial los colegios privados, se han afanado más en silenciar el padecimiento de las víctimas que en brindarles a ellos y sus familias, la protección eficaz a la que tienen derecho, actuando como pésimos agentes de protección, tomando partido a favor de los presuntos agresores e incluso minimizando, rehuyendo y hasta ocultando estos hechos”.

En respuesta, el Ministerio de Educación ha impulsado el Plan Nacional de Convivencia Armónica y Cultura de Paz, que establece protocolos frente a situaciones de violencia detectados o cometidos en planteles educativos. También, se unió a la campaña de UNICEF en Ecuador, #AhoraQueLoVes #DiNoMás.

Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2017/11/22/cifras-aterradoras-de-abusos-a-menores-en-planteles-escolares-en-ecuador/

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Las “vergonzosas” condiciones de las escuelas alemanas

Alemania/23 noviembre 2017/Fuente: Público

  • El Bundestag rechaza en una vicepresidencia al ultraderechista que quiere suprimir la libertad religiosa de los musulmanes
  • No, Alemania no es tan ecologista como te habían contado
  • El Tribunal Constitucional alemán pide que se reconozca legalmente un tercer género
  • Registrada la primera adopción por padres homosexuales en Alemania

«Ratas en las tuberías, goteras, una falta de higiene intolerable en los lavabos, aislamientos térmicos de mala calidad». Estas son solo algunas de las penosas condiciones que los alumnos de numerosas escuelas alemanas se encuentran cada día al ir a clase, según un informe publicado por la Asociación de Profesores Alemanes (Deutsche Lehrerverband).

El presidente de la organización, Heinz-Peter Meidinger, ha pedido al próximo Gobierno federal que invierta hasta 10.000 millones de euros durante los próximos cuatro años para poner fin a lo que considera una “vergüenza” para Alemania.

“Hay algunos Estados federados y muchas ciudades y municipalidades que están muy endeudados, y que, por lo tanto invierten muy poco en las escuelas”, explica a Público Meidinger. “Entre estos se encuentran las ciudades-Estado de Berlín y Bremen, pero también muchas localidades de Renania del Norte-Westfalia, así como partes de los nuevos Estados federados (los que conformaban la antigua Alemania soviética).

En el 2016, Alemania alcanzó el mayor superávit fiscal de los últimos 27 años, es decir, el mayor desde la reunificación de República Federal y de la Democrática. Tras la recaudación de impuestos y los gastos de todo el 2016, la hucha germana se llenó con 23.700 millones de euros, lo que supone un 0,8% de su PIB.

Pero a pesar de ese dinero ahorrado, y a pesar de que los dos años anteriores también se cerraron con superávit, muchas escuelas alemanas continúan en un estado deplorable. Junto a los centros escolares, la red de carreteras es la otra infraestructura pública que más sufre ante la falta de inversión pública.

Hay escuelas en las que los ordenadores se tienen que envolver con plásticos para evitar que se mojen por las goteras y los alumnos pasan frío en invierno

La remodelación de las escuelas, en Alemania, es competencia de las municipalidades, aunque estas pueden recurrir también a sus respectivos Estados federados para encontrar financiación en el caso de que las arcas locales estén vacías. “El problema llega cuando tanto la comunidad como el Estado tienen poco dinero porque, entonces, se dejan de lado las renovaciones de las escuelas”, añade Meidinger.

Aunque la situación cambia de una comunidad a otra, es en estas zonas concretas donde se concentran las “escuelas en ruinas”, como se conocen en Alemania a los centros escolares de peor calidad. Mientras que en regiones pudientes como Baviera las escuelas están perfectamente equipadas, en otras, como en la capital Berlín, hay escuelas en las que los alumnos pasan frío en invierno y en las que los ordenadores se tienen que envolver con plásticos para evitar que se mojen por las goteras.

Meidinger da un ejemplo concreto: “La comunidad del rico barrio de Grünwald, en las afueras de Múnich, puede permitirse la construcción de una escuela por unos 65 millones de euros, es decir, tres veces más presupuesto de lo que se utiliza para un ‘colegio normal’”. Por eso, señala el representante de la organización con 160.000 maestros, es necesario “un gran programa de reformas, para poder equilibrar estas diferencias”.

Más alumnos a la escuela privada

“En mi colegio se tiene que cambiar el techo, y se está valorando si no vale más la pena construir un edificio nuevo”, explica a través del teléfono un profesor de una escuela de Brandemburgo. Al estar inmersos en este momento en la polémica por el asunto, el docente prefiere no dar su nombre. “El problema es que, debido a las malas condiciones, muchos alumnos se están yendo a la escuela privada y entonces el Gobierno no quiere dar el dinero porque no hay tantos estudiantes como para que merezca la pena construir un edificio nuevo”.

Este profesor lo sabe de primera mano, pues él ha preferido no matricular a su hijo en un centro público. “Otro problema es la falta de profesores. Las escuelas públicas tienen muy pocos profesores. De algunas asignaturas, como matemáticas o física, apenas hay maestros, y si alguno se pone enfermo es muy complicado organizarnos para poder cubrir la baja”.

Escuela primaria en Berlín. /REUTERS

Escuela primaria en Berlín. /REUTERS

Y todo apunta a que esta escasez va a ser cada vez más aguda, pues un reciente estudio de la fundación Bertelsmann predice un aumento notable del número de alumnos en Alemania, consecuencia de la llegada de refugiados e inmigrantes durante los últimos años. Esta estimación va en contra de lo proyectado por el Gobierno en 2013, cuando se pensaba que para entonces la población escolar descendería. El estudio concluye que las escuelas alemanas no están preparadas para ese futuro.

Mientras tanto, el profesor de Brandemburgo ha tenido suerte. La suya no es una de esas “escuelas en ruinas”. Y sin embargo, según cuenta, lleva unos 30 años, desde que se construyó en la década de los 80, sin haber sido renovada. Además, debido al material original utilizado, no se puede instalar wifi en todo el edificio y la digitalización en las aulas brilla por su ausencia. “No tengo ningún equipamiento moderno. Ni proyectores, ni aparatos digitales… Solo una pizarra normal y corriente, como en los años 80, que por mí está bien, no hay problema, pero los alumnos no lo ven igual”.

 

Fuente: http://www.publico.es/internacional/educacion-alemania-vergonzosas-condiciones-escuelas-alemanas.html

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El Ministerio de Educación reclama a 121.000 estudiantes de postobligatoria el dinero de sus becas

Por: Saray Marqués

Hasta el curso 2011-2012 no es que los estudiantes de postobligatoria y universidad que hubieran disfrutado de una beca estuvieran libres de tener que devolverla. Podía ocurrir, y ocurría, si se consideraba que no se había destinado para la finalidad para la que había sido concedida. Como ahora. Y el susto les podía llegar hasta cuatro años después, el plazo del que se dispone para iniciar el procedimiento.

Sin embargo, los criterios para fijar ese desajuste respecto al fin último de la beca cambiaban hace ahora cinco cursos. Si hasta entonces habían sido abandonar los estudios o anular la matrícula, no acudir a la mitad de las horas lectivas (en postobligatoria) o no presentarse al examen de, como mínimo, un tercio de los créditos matriculados (en universitaria), pasaron a ser no superar la mitad de esos créditos (en ambas) o no superar al menos a un 80% de horas lectivas (en postobligatoria). Ya no bastaba con presentarse, había que aprobar.

A muchos les pilló por sorpresa y los expedientes de reintegro aumentaron de 8.025 en el curso 2011-2012 a 18.968 en el siguiente en universitaria -de 6.099 a 20.206 en postobligatoria-. Eso, en la media que maneja el Ministerio, porque en determinadas universidades, como la de Salamanca, se multiplicaron por 10: de 27 afectados se pasó a 278.

Desde entonces, en cuatro cursos se han abierto 121.669 expedientes de reintegro, en postobligatoria y universitaria, de los que, a fecha de 30 de octubre, 66.631 estaban, en lenguaje administrativo, “concluidos por pago”, esto es, se habían devuelto.

Estos datos proceden de una respuesta en el Congreso al diputado socialista Miguel Ángel Heredia, que ha alertado reiteradamente de que la reforma del PP del sistema de becas “está expulsando del sistema a miles de estudiantes”.

Entre esta aseveración y una de las favoritas del ministro Íñigo Méndez de Vigo, que sostiene que el objetivo es “que ningún alumno deje de estudiar por motivos económicos” va un trecho.

También ante una pregunta de Heredia, desde el Ministerio se ha respondido que “no se tiene constancia de que ningún estudiante haya tenido que abandonar sus estudios por haber tenido que proceder a la devolución del importe de la beca recibida”, pero lo cierto es que la mayor caída de estudiantes en las universidades públicas coincide con el nuevo sistema de becas, del que los requisitos de devolución eran solo un adelanto: entre el 2011-12 y el 2013-14 perdían 45.241 alumnos, un 3,3% del total, rompiendo así la tendencia ascendente hasta ese momento.

Malas rachas que salen caras

Desde el curso 2011-12 algunas cosas han cambiado, y el Ministerio, que suele recordar que no hay afán recaudatorio en las devoluciones, ya que el dinero recuperado pasa al presupuesto de becas del curso siguiente, ha sido receptivo a ciertas sugerencias de las universidades.

Por ejemplo, en el curso 2014-2015 se rebajaba el porcentaje de créditos que se tenían que superar al 40% en las carreras de Ciencias y Enseñanzas Técnicas. También fruto de estas sugerencias se ha introducido el pago fraccionado y la posibilidad de aplazamiento gracias a un acuerdo con el Ministerio de Hacienda de 2015, pero otras propuestas no han sido escuchadas.

La fundamental es la eliminación de la exigencia de devolver la beca por no superar el porcentaje determinado de créditos a los alumnos que continúen sus estudios universitarios el siguiente curso: “Se ha pasado de unos criterios demasiado laxos a otros demasiado rígidos. Se dice que se revoca porque el estudiante no usó el dinero para ese fin, pero no está claro: ¿Y si estudió y no tuvo éxito? Para estos alumnos ya hay penalización, pues no tendrán beca al curso siguiente. Si, además, la han de devolver se introduce una doble penalización”, razona Cristina Pita, coordinadora de becas en la RUNAE (la red de asuntos estudiantiles de la CRUE), que considera que “debe existir un control, tampoco se puede permitir que disfrute de una beca alguien que no tiene intención de estudiar, pero sin romper el principio de igualdad de oportunidades, pues a un alumno con un determinado nivel de renta no se le está penalizando, puede cambiar de estudios tantas veces como quiera, apruebe lo que apruebe”.

Pita señala que cuentan con el compromiso del Ministerio de analizar las 16 sugerencias que las universidades le plantean de cara al curso que viene. Entre ellas, siguen reclamando que se rebajen los requisitos académicos exigidos. Para alumnos de nuevo ingreso, un 5 (y no un 5,5) debería bastar para obtener la beca de matrícula y un 6, para el resto de ayudas y, del mismo modo, a partir de 2º y en los casos de máster, reclaman reducir las notas medias al menos en 0,5 puntos. En el caso de las revocaciones piden además que sea el Ministerio de Educación, y no las universidades, quien se encargue de la tramitación de los expedientes: “La colaboración debería limitarse a facilitar la información académica requerida”.

Una combinación perversa

Carles López, presidente de CANAE, considera que se trata de “una distorsión más fruto de mezclar el nivel socioeconómico y el rendimiento académico”. “Si no alcanzas un determinado rendimiento se te pide la devolución e incluso si estás en el umbral 1, lo que equivale a riesgo de pobreza, la has de devolver, con lo cual la recibes por motivos económicos pero te quedas fuera por motivos académicos”, subraya López, cuya organización es partidaria de una convocatoria específica en que se premie el esfuerzo académico, pero al margen de la renta, “porque si tu renta es baja lo normal es que tengas que compatibilizar los estudios con el trabajo, y esto puede conllevar no alcanzar esos requisitos”.

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En la misma línea, desde la FeSP-UGT se subraya que “un estudiante al que se le pide un cierto rendimiento académico ha de poder dedicarse exclusivamente al estudio; si a estudiantes del umbral 1 no se les beca como mínimo con el salario mínimo interprofesional tendrán que trabajar para el sostenimiento de la unidad familiar”.

Y desde la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de Universidades Públicas, CREUP, su presidenta, Carmen Romero, incide en esta idea: “La universidad pública española es muy cara, y es muy complicado mantener la vida universitaria y compaginarla con tener que trabajar o que ayudar en casa, y, desde luego, los requisitos de devolución se lo ponen aun más difícil a quien está en esa situación, dado que el sistema de evaluación continua no te permite faltar. Es poner palos en las ruedas a gente joven con condiciones vitales bastante precarias, que puede acabar endeudada, es lanzar el mensaje de que la universidad es para aquellos que se lo pueden permitir”. Para estos alumnos una de las pocas salidas hoy es recurrir a la UNED u obtener una matrícula parcial (y recibir el porcentaje correspondiente de beca).

Becas insuficientes

Aunque el presupuesto para becas se viene incrementando, España dedica a esta partida un 0,11% del PIB, frente al 0,33% de la media europea, critica Carles López, de CANAE. Los becarios son más pero las cuantías caen: la media por estudiante bajó un 20% entre los cursos 2012-13 y 2014-15, según la CRUE, al tiempo que los destinatarios se incrementaron un 27,3%; en ese mismo periodo se multiplicó por tres el número de estudiantes que solo percibían la ayuda de matrícula.

Solo un mayor presupuesto para becas propias de las universidades (en el curso 2014 invirtieron 132 millones de euros, frente a los 807 del Ministerio) ejerció cierto efecto balsámico. Con sus ayudas “repescan”, en parte, a los que se quedan fuera, por poco, de las becas del Ministerio, revisando a la baja algunos de sus criterios, o completan determinadas ayudas que se quedan cortas: los 4.100 euros previos a la reforma del sistema de becas se habían transformado en 3.500 con el nuevo modelo.

En lo que respecta a las revocaciones, tras el boom del primer año con los nuevos requisitos se van estabilizando. Los datos del Ministerio recogen 4.443 expedientes abiertos (cifras provisionales) en universitarios en el curso 2016-17, y 8.701 en no universitarios. En el caso de la Universidad de Salamanca, en el curso 2015-16 fueron 133, poco más de la mitad que el año del cambio: “Se da un cierto efecto aprendizaje”, señala Pita. De las 133, en nueve casos se presentaron alegaciones, siete de las cuales fueron aceptadas por el Ministerio.

Un jurado de selección de becarios se reúne dos veces al año para decidir qué alegaciones se presentan. Lo componen médicos, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, profesores y técnicos del servicio de becas… Su labor de filtrado es minuciosa. Se quedan con las alegaciones (por cuestiones de salud física o mental, por trastornos de la alimentación, por violencia de género en la familia…) mejor justificadas y documentadas. Son estos jurados los que saben que detrás del impersonal “no ha destinado la beca para la finalidad para la que le fue concedida” hay circunstancias personales delicadas en las que una notificación de devolución de un dinero que ya se ha gastado es más traumática aun.

Fuente: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/11/23/el-ministerio-de-educacion-reclama-121-000-estudiantes-de-postobligatoria-el-dinero-de-sus-becas/

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Chile: Autoridades presentaron la nueva ley de Educación Pública

Chile/23 noviembre 2017/Fuente: Diario Concepción

La normativa incluye la creación de dos órganos consultivos: Comités Directivos Locales y Consejos Locales de Educación.

Recuperar la responsabilidad por parte del Estado en materias de Educación Pública, es el objetivo de la nueva ley promulgada el 16 de noviembre, y que ayer fue presentada a los dirigentes educacionales, estudiantes, miembros del Consejo Local de Liceos y a la comunidad en general, en el acto precedido por el intendente Rodrigo Díaz y el seremi de la cartera, Sergio Camus, en el colegio Juan Gregorio Las Heras en Concepción.

“Esta nueva Educación Pública apunta a una transformación relevante para asegurar a los jóvenes que van a salir de los Jardines Infantiles y Salas Cunas, poder encontrar una opción donde se gestionará la calidad y, con ello, tener una patria más justa e inclusiva para todos”, recalcó el intendente Rodrigo Díaz.

Esto porque la principal critica al sistema educativo es que al estar en manos de las municipalidades, los establecimientos dependían de la cantidad de recursos económicos con los que cada administración comunal contaba. Esa realidad incrementaba la brecha en la desigualdad y, a la vez, de oportunidades entre uno u otro colegio.

Durante el acto, el seremi de Educación, Sergio Camus, afirmó que la medida va en la línea de erradicar el concepto que miraba a la educación como un bien de mercado para convertirlo en un “motor de crecimiento”.

Servicios locales de Educación

La nueva ley trae consigo la creación de 70 servicios locales de Educación. En el caso de la Región, el primero será el instalado en Andalién Sur, que agrupa a los establecimientos de Concepción, Chiguayante, Hualqui y Florida y que se espera esté habilitado en 2019.

Estos tienen por finalidad, según contó el seremi, garantizar un aprendizaje de calidad en los estudiantes de dichas comunas.

Además, se crearán dos órganos consultivos: Comités Directivos Locales y el de Consejos Locales de Educación. El primero, lo conformarán representantes de los alcaldes, de padres y apoderados y del Gobierno Regional, quienes tendrán una mirada estratégica y de vinculación del servicio local con los desafíos del desarrollo de los territorios.

El segundo, por su parte, y que estará integrado por estudiantes, profesores, asistentes de la educación, padres y apoderados y representantes de las universidades locales, quienes “representarán los intereses de la comunidad educativa y velarán por el correcto desarrollo de los planes de estudios y las mejoras de cada uno de los establecimientos educacionales”, contó Camus.

Fuente: https://www.diarioconcepcion.cl/ciudad/2017/11/23/autoridades-presentaron-la-nueva-ley-de-educacion-publica.html

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