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México: Resistencia con rostro de mujer

Resumen:

 la maestra Angélica García Pérez le tocó estar al frente de la lucha de los profesores oaxaqueños en un momento muy difícil. El gobierno federal está empecinado en acabar con su organización sindical y no ha escatimado recursos para hacerlo. Ella ha sufrido este embate en carne propia.

Lejos de amilanarse, la profesora, que participa en las pláticas con la Secretaría de Gobernación como parte de la comisión negociadora nacional de la CNTE, saca fuerzas de la persecución gubernamental para resistir. Esa rabia, ese coraje ante el ensañamiento en contra nuestra es lo que nos ha mantenido firmes, dice.


Sindicalista de base desde 1995, activista hormiga, Angélica siempre ha estado muy comprometida con la vida de la sección 22. En 2006, fue delegada a la APPO, donde vivió un intenso proceso de formación política. Actualmente es la representante del sector Etla, uno de los más combativos y mejor organizados del estado. Hace un año fue elegida como integrante de la comisión política seccional.
Aunque la situación en que se encuentra como dirigente sindical es inédita, tener que remar a contracorriente no lo es. Nada le ha sido fácil en la vida. Siempre ha tenido que enfrentar grandes obstáculos. Una y otra vez los ha superado.
La profesora García Pérez nació en Teococuilco de Marcos Pérez, Ixtlán, Oaxaca, en 1975. Municipio mayoritariamente indígena, de apenas unos mil 100 habitantes y 300 viviendas, muchos de sus pobladores emigran a Estados Unidos para ganarse la vida.


Angélica es la sexta de nueve hermanos de una familia campesina. Durante largo tiempo su papá fue mojado. Cada dos años regresaba brevemente a su comunidad para convivir con su parentela. De hecho, ella casi no lo conoció hasta que cumplió ocho años.
En casa de la profesora se hablaba zapoteco y español. Ella comprende la lengua indígena, la habla, pero no la domina. Su padre, que tenía dificultades para comunicarse cuando iba a la ciudad, insistió en que sus hijos debían manejar perfectamente el español.
Cuando Angélica terminó la primaria, a los 11 años, se mudó a casa de una hermana en Etla para estudiar la secundaria. Su padre tenía la ilusión de que sus hijos fueran profesionistas. Fue una decisión dolorosa que la separó de su casa y de su mamá. “Para mí –narra la maestra– fue un impacto bastante grande. Tenía que salir, dejar el pueblo, todo, para construir algo diferente.”


Ella hizo entonces un compromiso con su papá: cuando terminara sus estudios, iba a apoyar económicamente a sus tres hermanos pequeños para que cursaran los suyos.
Al legar a Etla, debió hacer a un lado sus miedos y comenzar una vida nueva. Tímida, serrana, le era muy difícil hacer amistad con niñas que se conocían de siempre. Rompió esa situación cuando en la secundaria el maestro la puso a debatir sobre la Revolución Mexicana con un niño que tenía el mejor promedio de la escuela. Aunque ni siquiera sabía bien a bien qué era eso de debatir, se preparó con esmero para explicar lo que ella entendía del tema. Su desempeño fue sobresaliente. El profesor les puso 10 a ambos. El episodio fue un parteaguas en su vida. Desde ese momento se sintió con más confianza y se dijo: sí puedo.
Cursó el bachillerato técnico en contabilidad en Suchilquitongo. Aunque deseaba seguir estudiando, tuvo que trabajar para cumplir el compromiso que hizo con su padre.


A los 18 años consiguió su primer empleo en el Banco de Oriente, donde le pagaban un sueldo miserable por una jornada agotadora. No le importó. “Lo hacía con mucho amor –cuenta– porque me daba cuenta de que era útil para poder apoyar a mis hermanitos.”
Un año después tuvo la oportunidad de trabajar de administrativa en una secundaria técnica en Tamazulapam del Espíritu Santo. Comenzó así su vida en las filas del magisterio, pero debió abrir un paréntesis en sus sueños de estudiar más. En la Sierra Mixe no había universidad.
En esa escuela vivió su primera experiencia sindical: defender con genuina indignación a una compañera a la que el autoritario director de la escuela quería despedir injustamente.


Casi al finalizar el ciclo escolar le ofrecieron colaborar con un programa de crédito a la palabra organizado por la sección 22. Llena de dudas, aceptó. Su participación fue un éxito. Entre 1995 y 1998 triplicaron el fondo del programa. Al terminar su comisión laboró en cooperativas escolares de secundarias técnicas. Simultáneamente, estudiando los fines de semana, cursó la normal superior en la especialidad de inglés.
Su primera experiencia docente la realizó en San Pablo Etla como maestra de inglés, donde trabajó sin cobrar nueve horas a la semana, por seis años. Luego comenzó también a enseñar informática.
Angélica es sencilla. No le gustan los reflectores. Como dirigente es de una firmeza fuera de serie. No le gusta andarse por las ramas. Habla claro, directo y preciso. Frente a las autoridades es indoblegable.


Madre soltera de un hermoso hijo de ocho años, se da tiempo para sacar adelante todo lo que tiene que hacer con responsabilidad y eficacia. Su gran preocupación es no entregar cuentas negativas al movimiento. La motiva la lucha. Cree que la actual movilización magisterial está haciendo historia. Está convencida de que el pueblo de México puede transformar la realidad para tener mejores condiciones de vida.
En el centro de su compromiso con el movimiento está su vocación se servicio. “Tengo la claridad –asegura– de que servir a los demás engrandece. Esa es la mayor de las satisfacciones como ser humano.” Añade: “Esa concepción del servicio viene de mi cultura. Así nos educó mi papá. Es algo que traigo muy dentro, muy fijo, que me mueve, me identifica. Eso me ha motivado a poner un granito de arena para que las cosas cambien.
“Tengo claro –advierte– que no podemos fallar a los compañeros de base, a nuestros alumnos y al pueblo de Oaxaca. Defender la educación pública es defender el empleo, liberar a los presos políticos y hacer justicia al pueblo de Nochixtlán”

 

Fuente. http://blogantimperialista.blogspot.com/2016/07/mexico-resistencia-con-rostro-de-mujer.html

fuente imagen: http://otrasvoceseneducacion.org/wp-content/uploads/2016/07/descarga-3-1.jpg

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Filosofía imprescindible

España/ Julio de 2016/La Estrella de Panamá

Por: Adela Cortina

Nuestras sociedades son sumamente contradictorias en lo que hace a la enseñanza de la filosofía y de esa parte esencial suya que es la ética.

En la ESO la ética se ha reducido a una materia de escuálidos ‘Valores éticos ‘, alternativa a la religión por más señas, con lo que se abona la falsa convicción de que hay una moral para ateos y otra para creyentes. Cuando lo cierto es que todos deberían compartir la misma ética cívica. En el Bachillerato la Historia de la Filosofía, que en un tiempo fue obligatoria, se pierde entre una maraña de optativas. Y en las universidades, las Humanidades, entre ellas la Filosofía, se devalúan con la coartada de que no parecen engrosar el PIB de los países.

Y, sin embargo, responder con altura humana a los desafíos de nuestro tiempo sigue exigiendo contar con un bagaje como el que proporciona muy especialmente la filosofía. Para muestra, algunos botones.

Se repite hasta la saciedad que la falta de ética es una de las causas de las crisis económica y política, se insiste en la perversidad de la corrupción, en la falta de responsabilidad de los líderes, que ponen su ego frente al bien común, se habla de la importancia de las emociones en la vida pública y de que no pueden llevarnos, sin embargo, a olvidar los argumentos. Catástrofes como la victoria del Brexit en el referéndum británico nos instan a construir una mejor Europa, fiel a su compromiso con los derechos económicos y sociales de las personas, leal a las exigencias de la hospitalidad con quienes no tienen más alternativa que la desesperación y la muerte. Seguimos creyendo que el camino para construir democracias auténticas es una ciudadanía lúcida y madura, capaz de reflexión, crítica y argumentación, convencida del valor de la autonomía y de que solo puede conquistarse desde la solidaridad. Nombramos comités de bioética en distintos niveles y, salvo honrosas excepciones, ninguno de sus miembros se ha formado en ética. Criticamos las consecuencias nefastas del capitalismo financiero y abjuramos verbalmente de la pobreza y la desigualdad.

Y si nuestras convicciones son estas, ¿no es una contradicción flagrante abandonar en las aulas aquellos saberes que, codo a codo con los demás, cobran su sentido de potenciar la reflexión y la crítica, la argumentación frente al fundamentalismo y los dogmatismos, la deliberación y la apuesta por los mejores valores?

Fuente: http://laestrella.com.pa/opinion/columnistas/filosofia-imprescindible/23952500

Fuente de la Imagen: https://www.google.co.ve/search?q=filosof%C3%ADa&biw=1024&bih=529&tbm=isch&source=lnms&sa=X&ved=0ahUKEwi77viw_IrOAhVTBx4KHdxgBJcQ_AUIBigB&dpr=1#imgrc=fuJqkyHFCbQ9AM%3A

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Un gerente para la era digital

Perú/Julio de 2016/El Peruano

Por: José Linares Gallo

En otras latitudes, las expectativas son mucho más matizadas y suele ocurrir que la comunidad y los medios de comunicación muestren también interés por el ministro de Educación. Puede ocurrir incluso que el jefe de este despacho devenga en presidente, tal como fue el caso de Ricardo Lagos en Chile.

En el Perú, los ministros de Educación, a nivel de gabinete (con contadas excepciones), reflejan la misma subestima social que vuelca la sociedad peruana hacia la profesión docente. Pareciera entonces que el dramático deterioro de nuestra educación les pasa por igual la factura. De manera que cada vez parecieran haber menos incentivos para que los talentos en el sector público o privado del Perú aspiren a ser reclutados por los sucesivos gobernantes.

Pero el ascenso de un nuevo gobierno siempre da chance a dar un golpe de timón. Siempre que se den las señales adecuadas, por supuesto.

En consecuencia, conversar sobre las características profesionales y personales deseables en un ministro de Educación resulta ser de lo más oportuno y pertinente ante el inminente cambio de gobierno. Para empezar esta tarea, tal vez lo más recomendable sea hablar de las macrocompetencias de las cuales debería estar provisto este alto funcionario.

El designado en la cartera de Educación debería estar tan o más equipado académica, tecnológica, política y gerencialmente que el ministro de Economía, el jefe del Gabinete y el propio presidente de la República, de manera que pueda romper o compartir el núcleo de poder en torno a este último y solo así viabilizar y liderar la reforma profunda que pide el país a gritos.

Debe tener, por supuesto, conocimiento del sector, pero además ser lo suficientemente creativo y asertivo como para no seguir insistiendo en políticas públicas que en lugar de ser la solución son parte del problema. Y a la vez que esté tan dispuesto al cambio que por ejemplo explore y considere las rutas seguidas por varios países asiáticos tras haber incorporado a especialistas con manejo en tecnología en las aulas, dando fin a la hegemonía educativa que tenía Finlandia.

El ministro de Educación debería ser analítico y perspicaz como para comprender la forma como piensan y aprenden los niños y jóvenes, hoy nativos digitales. Parafraseando a Peter Eio, necesitaríamos a un ministro que tenga muy en claro que, por primera vez en la historia de la humanidad, una nueva generación está capacitada para utilizar la tecnología mejor que sus padres y sus docentes.

A este respecto, un artículo revelador mencionaba en el 2009 que cualquier celular que operaba un adolescente disponía de centenares de veces más capacidad de procesamiento que la de las dos computadoras que llevaron a la luna a la nave Apolo XI. A la par con esta suerte de equipaje de mano tecnológico, las nuevas generaciones van progresivamente desarrollando la capacidad de realizar varias tareas a la vez, algo que tarde o temprano tendrá que reflejarse en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Siendo así, la tercera macrocompetencia que sería deseable es la capacidad de impulsar la investigación científica y el uso de la tecnología en la currícula escolar, sobretodo porque estos instrumentos son esenciales en los tiempos actuales, y el profesional del futuro debe contar con una preparación suficiente que provenga desde la escuela primaria y secundaria.

No olvidemos que ya vivimos la era digital, y la formación de nuestros estudiantes debe responder a los retos planteados por esta nueva etapa en el mundo.

Una nueva generación está capacitada para utilizar la tecnología mejor que sus padres.

Fuente: http://www.elperuano.com.pe/noticia-un-gerente-para-era-digital-44009.aspx

Fuente de la Imagen: https://www.google.co.ve/search?q=gerente+di8gital&biw=1024&bih=529&tbm=isch&source=lnms&sa=X&ved=0ahUKEwj7kvfK74rOAhXFHR4KHVkvB_4Q_AUIBigB&dpr=1#tbm=isch&q=era+digital+&imgrc=meTjzXofaBZpIM%3A

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Encuesta: Jóvenes de Estados Unidos sólo coinciden en educación

Estados Unidos/ Julio de 2016/La Prensa

Cuando se trata de la elección de un nuevo presidente, los jóvenes de Estados Unidos coinciden en que lo más importante es la educación. Pero tienen amplias diferencias en otros puntos que definirán por quién votan.

Para los afroestadounidenses de entre 18 y 30 años, el racismo es casi tan importante como la educación; para los hispanos jóvenes, la inmigración, y para los estadounidenses blancos y asiáticos de la generación del milenio, el crecimiento económico.

Los resultados de la nueva encuesta GenForward ponen de relieve las grandes diferencias entre los estadounidenses jóvenes, que a menudo son vistos como un grupo homogéneo de electores debido en buena medida al abrumador apoyo que dieron al presidente Barack Obama en ambas elecciones que disputó el mandatario.

GenForward es un sondeo de la organización Black Youth Project de la Universidad de Chicago con Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research.

La encuesta, la primera de su tipo, pone especial atención en las opiniones de los afroestadounidenses adultos jóvenes, y destaca cómo la raza y el grupo étnico determinan las opiniones de quienes pertenecen a la generación de mayor diversidad en el país.

Entre las conclusiones más impactantes figura que los afroestadounidenses jóvenes, más que cualquier otro grupo racial o étnico, dirá muy posiblemente que el racismo es un tema de gran importancia cuando es hora de votar por un candidato presidencial.

Una tercera parte de los negros de entre 18 y 30 años opina que el racismo es uno de los temas principales que influirá en su voto, casi a la par de la educación y por delante de la atención médica y del crecimiento económico.

Lakevia Davis, de 24 años, de Montgomery, Alabama, dijo que las muertes a tiros de personas a manos de la policía que han ocurrido en los últimos años ha colocado el aspecto racial en la prioridad de ella y otros negros jóvenes. «El movimiento de los derechos civiles comenzó apenas hace 50 años, pero continuamos librando la misma lucha», agregó.

«Es igualmente importante para las personas de otras razas, pero no lo es tanto a nivel público como para nosotros».

Cathy Cohen, profesora de la Universidad de Chicago y principal investigadora del Black Youth Project, dijo que como la juventud afroestadounidense parece sentir el aguijón del racismo con más frecuencia quizá lo considere un problema de la mayor importancia.

 Datos de la encuesta

La encuesta abarcó a mil 965 adultos de entre 18 y 30 años y tuvo lugar del 14 al 27 de junio.

Se utilizó una muestra probabilística del panel GenForward, diseñada para que fuera representativa de toda la población adulta joven de Estados Unidos.

El margen de error del muestreo de los consultados fue de más menos 3.8 puntos porcentuales.

El sondeo lo pagó la organización Black Youth Project en la Universidad de Chicago con donativos de la Fundación John D. and Catherine T. MacArthur y la Fundación the Ford.

Fuente: http://www.prensa.com/mundo/Encuesta-Jovenes-EU-coinciden-educacion_0_4527297369.html

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Estudiantes uruguayos diseñan ciudad en Marte

Uruguay/Julio de 2016/E·FE

Cinco estudiantes uruguayos diseñaron un prototipo de ciudad habitable en el planeta Marte y viajarán a la NASA para participar, junto a unos 300 colegiales del resto del mundo, en un proyecto final que se realizará entre el 29 y 31 de julio.

El coordinador del proyecto, Andrés Rapetti explicó a Efe que el grupo, que pertenece al colegio Woodside de Punta del Este, al sureste uruguayo, obtuvo su boleto al obtener el segundo lugar en Latinoamérica detrás de la representación de Argentina, quienes viajarán con 12 personas.

En concreto, los representantes de Uruguay, por exigencias del concurso, desarrollaron un proyecto en el que debía planificarse un proyecto de habitabilidad en Marte para 2075, donde vivirían 10.000 personas.

En ese sentido, Rapetti indicó que los grupos funcionan bajo el nombre de «compañías» ya que su organización funciona con «una lógica empresarial» como un presidente, vicepresidente, coordinador de proyectos y distintos departamentos.

A su juicio, este factor «es bueno» ya que permite ubicar a cada estudiante de acuerdo con sus fortalezas como las ciencias sociales, matemáticas, artes, entre otras.

Entre los principales factores con los que debía contar cada proyecto se encontraban la generación de condiciones de supervivencia en el establecimiento, diseñar barrios, centros de ocio, creación de oxigeno, agua y automatización de las comunicaciones internas con la tierra o centros mineros.

De igual manera, el coordinador señaló que cada grupo debía incluir el diseño estructural, formas y establecimiento de las estructuras, costos de financiación, con la intención de abarcar cinco áreas de conocimientos.

Entre los principales desafíos que debían abordar los estudiantes se encontraban la baja gravedad marciana, así como las permanentes tormentas y tipo de tornados que ocurren en este planeta.

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Tres maneras de promover los derechos de las personas refugiadas en las aulas

Finlandia/Julio de 2016/ Amnistía Internacional

La crisis mundial de refugiados ha generado numerosas iniciativas, como las emprendidas por colegios y estudiantes que piden un mayor respeto por los derechos de las personas refugiadas. Educadores y educadoras muestran el modo en que estudiantes en diferentes países están llevando a cabo una tarea de sensibilización sobre los peligros y las dificultades a los que se enfrentan las personas refugiadas.

1. Cuestionar identidades

¿Cuál es el significado de “identidad” y qué papel desempeña en la construcción social que nos hacemos de los “otros”? Estudiantes de Eslovenia plantearon estas cuestiones en el evento anual “El camino de la alambrada”, que conmemora el fin de la ocupación de Liubliana en la Segunda Guerra Mundial.

Los y las estudiantes abordaron algunos de los mitos comunes en torno a las personas refugiadas y migrantes en Europa, analizando el concepto de identidad a través de los casos de conocidos defensores y defensoras de los derechos humanos que se vieron obligados a buscar refugio en el extranjero (como el físico Albert Einstein, la rapera M.I.A, y la escritora y modelo Waris Dirie).

Durante el evento, Amnistía Internacional Eslovenia organizó actividades de educación en derechos humanos para alumnos y alumnas de primaria y dio información sobre los actos llevados a cabo por defensores y defensoras de los derechos humanos, para ayudarles a reflexionar sobre el significado de la palabra “refugiado” y para debatir sobre las distintas maneras en que las personas se identifican a si mismas. “El evento de este año se centró en el modo en el que las personas viven diferentes experiencias y en poner énfasis en personas conocidas que también fueron refugiadas. Antes del evento, ofrecimos a colegios y docentes un conjunto de materiales didácticos con actividades que explican por qué hay personas que abandonan sus hogares, y también cómo crear un entorno seguro e inclusivo para los niños y las niñas refugiados escolarizados en colegios eslovenos, lo cual es un fenómeno nuevo en el país,” explica Ana Cemazar, coordinadora de Educación en Derechos Humanos de Amnistía Internacional Eslovenia.

Más de 40.000 personas —entre ellas 3.000 estudiantes— participaron en este evento de tres días de duración y se recogieron 1.400 firmas para apoyar la acogida de personas refugiadas.

Los y las estudiantes recibieron un conjunto de cartas didácticas en las que aparecían conocidos defensores y defensoras de los derechos humanos —algunos de los cuales se vieron forzados a huir de sus países—, para aprender más sobre sus acciones. Esta colección editable de cartas didácticas se puede utilizar por separado o con otros materiales educativos. © Tanja Ristič

2. Comprender el marco jurídico

Comprender los aspectos legales de la condición de persona refugiada es fundamental para exigir y defender los derechos de estas personas. Un grupo de activistas de Amnistía Internacional Suiza ha diseñado una actividad dirigida a alumnos y alumnas de secundaria para que comprendan el marco jurídico internacional que regula la condición de persona refugiada. Los educadores y los facilitadores pueden emplear el conjunto de materiales Ruta de migración para romper el hielo y presentar conceptos jurídicos como la Convención de 1951 sobre los Refugiados, la condición de refugiado, el principio de no devolución, y la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares.

Dicha actividad, concebida como un viaje ficticio, demuestra cómo las personas que huyen de sus países corren un riesgo particular de sufrir violaciones de derechos humanos. Los participantes tiran un dado para saber a qué situaciones se enfrentarían si fueran personas refugiadas. Las decisiones que tomen determinarán las siguientes etapas de su viaje.

“La actividad en la que participamos fue muy buena. He podido darme cuenta de a qué se enfrentan algunas personas todos los días,” afirma un alumno. “Fue muy interesante. Hubo muchos momentos emotivos e impactantes. El formato de juego de esta actividad es muy potente, aunque para nosotros casi es demasiado. En un momento dado nos mirábamos unos a otros y decíamos: ‘Se acabó’.” “Cuando pensábamos en ello, yo sólo quería gritar y llorar,” comenta otro participante.

Para más información sobre cómo utilizar Ruta de migración en el colegio, docentes y educadores podéir contactar con Amnistía Internacional Suiza.

La primera edición de la serie de seminarios web de Amnistía Internacional Finlandia consiste en que trabajadores y trabajadoras de derechos humanos y activistas compartan sus experiencias sobre el terreno. Helsinki, Finlandia, abril de 2016 © Amnistía Internacional

3. Fomentar el activismo mediante la formación por Internet

Amnistía Internacional Finlandia ofrece una serie de seminarios web sobre derechos de personas refugiadas, para compartir experiencias de trabajo de campo con jóvenes y personas que trabajan por los derechos humanos y para apoyar el activismo y las campañas. Este curso de formación por Internet, que comenzó en abril, consta de seis sesiones que se desarrollarán hasta septiembre.

Cada sesión se centra en un aspecto diferente de la realidad que viven las personas refugiadas y migrantes en Europa, analiza las múltiples causas de la crisis global de refugiados, el control de fronteras y los derechos humanos, la seguridad para personas refugiadas y las vías legales, los procedimientos de concesión de asilo, la reagrupación familiar, así como la expulsión y la detención. Aproximadamente 200 personas se han inscrito hasta la fecha para seguir las sesiones en directo y la charla en línea con personal de Amnistía Internacional, del consejo finlandés de personas refugiadas y de otras ONG. La sesiones se grabarán para que quienes participan puedan verlas posteriormente.

“Recibimos respuestas positivas de personas a las que les ha gustado la formación y lo fácil que resulta acceder a ella. Los y las activistas se juntan en una sala de reuniones para recibir la formación en grupo. Ahora podemos llegar a personas en toda Finlandia que quieren incrementar sus conocimientos y a las que les gustaría unirse a nuestra campaña. Es algo que puede tener un verdadero impacto a largo plazo,” sostiene Maarit Pihkala, asesora de Educación en Derechos Humanos de Amnistía Internacional Finlandia.

Fuente: https://www.es.amnesty.org/en-que-estamos/blog/historia/articulo/tres-maneras-en-las-que-colegios-y-estudiantes-en-toda-europa-promueven-los-derechos-de-las-personas/

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Libro: Aprendiendo a trabajar. Cómo los chicos de la clase obrera consiguen trabajos de clase obrera

Aprendiendo a trabajar. Cómo los chicos de la clase obrera consiguen trabajos de clase obrera

  • Autor: Paul Willis
  • Editorial:Akal
  • Año:1988
  • Pais: España
  • Nro. pàginas:  232

Reseña realizada por: Alejandro Damián Rodríguez*

Aprendiendo a trabajar, de Paul Willis, fue publicado por primera vez en 1977. A pesar de los más de treinta años transcurridos, el libro conserva una excepcional vigencia. Su lectura es recomendable, por un lado, para docentes interesados en el análisis de las relaciones al interior de la escuela -sobre todo para los de los niveles medios y altos- y, por el otro, para investigadores dedicados a estudiar la reproducción social de las sociedades modernas. Aprendiendo a trabajarno es un simple manual para entender “la vida en el aula”. Por el contrario, la pregunta central de la obra es mucho más profunda y se encuentra expresada en el título: ¿Cómo los chicos de clase obrera consiguen trabajos de clase obrera?

Este libro es producto de una investigación llevada adelante por el autor en un barrio obrero inglés, ficticiamente denominado Hammertown, de alrededor de 60.000 habitantes. El trabajo se centró en estudiar a los jóvenes del barrio que estaban cursando los últimos años de escuela, a la par que comenzaban a hacer sus primeras experiencias laborales.

Aprendiendo a trabajar constituye un aporte sustancial para la comprensión de la reproducción social en las sociedades modernas. Su importancia radica en que ofrece una interpretación de la vida en la escuela que evita, por un lado, la mirada de las biografía individuales de quienes recorren sus aulas, así como tampoco reduce, por el otro lado, la escuela a la mecánica estructural de los aparatos ideológicos de estado -en sentido althusseriano- que junto a la familia y otras instituciones “clásicas” funcionan para garantizar la reproducción de la fuerza de trabajo.

La obra se estructura en dos partes y un apéndice final. En la primera parte se encuentra la etnografía “en crudo” y, por lo tanto, allí están también los significados y sentidos más ricos. La segunda parte, en cambio, está dedica al análisis de la etnografía, mientras que el apéndice final es un agregado donde se recogen las apreciaciones de varios de los “sujetos de estudio”, después de haber leído algunos de los materiales que finalmente compusieron la obra.

En la primera parte de la obra se presenta una división fundamental entre dos tipos de alumnos: los “pringaos” y los “colegas”. Los primeros son los sujetos que se adaptan de forma pasiva a las normas de la escuela, en cambio, los segundos son los que no se conforman con lo que la escuela tiene previsto para ellos y elaboran estrategias de acción propias. El trabajo de Willis está centrado en explorar la cosmovisión de los “colegas”, más que estudiar a los “pringaos”, ya que los primeros son quienes van a elaborar la cultura contra-escolar. Existen diversos elementos de esa contra-cultura; sin embargo, la oposición a la autoridad es, según Willis, “la dimensión más explícita, más evidente y básica”. La contra-cultura también se expresa a través del modo en que se recorre la escuela, la constante apariencia de estar “haciendo nada” o la vestimenta. A través de estas prácticas, los “colegas” se distancian de las normas imperantes en la escuela. A la utilización del uniforme escolar, ellos proponen vestimentas que los “representan”, a la prohibición de fumar, ellos responden fumando. De esta manera, se distancian de los “pringaos” que reproducen de manera conformista las reglas que la escuela pretende imponer. Así también, se auto-sitúan por encima de los “pringaos”, creen ser más “experimentados” que ellos en distintas materias, pero sobre todo en “la vida misma”.

Otro de los elementos de la cultura contra-escolar refiere a la diferencia entre lo formal y lo informal. El ámbito formal es el de la institución escolar, donde existen estructuras espaciales y temporales que ordenan el ámbito, así como jerarquías entre los actores que indican quienes dan órdenes en el espacio -las autoridades- y quienes las obedecen -los alumnos-. A la cultura escolar, los “colegas” le confrontan la informalidad de su grupo. Mientras que la matriz escolar piensa al alumno individualmente, los colegas anteponen el grupo al individuo. Justamente, su unidad reside en la solidaridad y en la imposibilidad de concebirse de forma individual: no existen los “colegas” separadamente, existen “los colegas” como conjunto. Asimismo, la informalidad del grupo reside en la inexistencia de normas, reglas y/o sanciones institucionales.

Para entender la cultura contra-escolar también hay que prestar atención a las actitudes de los “colegas” frente a la violencia, el sexo opuesto y el “otro” -estereotipado en el extranjero-. Respecto de las actitudes violentas, los “colegas” diferencian entre lo que es “aburrido” y lo que es “emocionante”. Dentro de la primera categoría se encuentra prácticamente todo lo que la institución escolar propone, en cambio, dentro de lo “emocionante” se ubica el “desafiar a la ley, quebrarla”. La violencia, lejos de representar tan solo la anomia o la desviación social, contribuye a construir la identidad de los “colegas”, así como regula el “honor” dentro del grupo. Respecto de la actitud de los “colegas” frente a las mujeres, ellos diferencian entre dos tipos: las “fáciles” y las “potenciales novias”. Si bien una “potencial novia” debe ser deseada sexualmente por todos, también debe ser no “experimentada” en la “materia”, caso contrario, quedaría reducida a la categoría de “fácil”. Esta división de roles y representaciones sexuales es reproducida también por las chicas de la escuela. Sobre la actitud de los “colegas” frente al “otro” extranjero que también transita la escuela, se observan actitudes claramente racistas. En la escuela confluyen grupos étnicos blancos, asiáticos e hindúes. La actitud frente a las dos minorías es de total rechazo, basado exclusivamente en el color diferente de la piel.

La pregunta excluyente es: ¿De dónde surgen los elementos que caracterizan a la cultura contra-escolar? Según el autor, y fundamentado en el trabajo de campo que realizó en las fábricas donde los “colegas” asisten después de clases, la cultura contra-escolar se nutre de los principios de la “cultura de fábrica”. De la misma manera que en la escuela, en la fábrica, el grupo informal es la unidad básica de la cultura obrera. Frente a las normas patronales, los obreros plantean estrategias para trabajar según sus tiempos. Asimismo, poseen representaciones muy parecidas a las de los “colegas” respecto al sexo opuesto, la masculinidad, la violencia o el honor.

Aunque esta primera parte del libro es de índole descriptiva, existen algunas categorías conceptuales importantes. En este sentido se inscriben los conceptos de diferenciación e integración. Mientras que el primero alude al proceso por el cual la cultura obrera se manifiesta dentro de una institución formal como la escuela o la fábrica y, al mismo tiempo, se diferencia por las reinterpretaciones que los actores realizan según sus propios intereses, la noción de integración refiere al proceso mediante el cual diversos elementos informales de la cultura contra-institucional son integrados al paradigma formal de la escuela o la fábrica.

Las actitudes de los “colegas” respecto al trabajo los conduce a rechazar frontalmente la escuela y todo lo que ella involucra, desde la orientación profesional hasta los títulos, así como creen que el trabajo manual es siempre preferido al intelectual. Es solo “una manera de ganarse la vida” sostienen, por lo que carece de sentido esforzarse, ya que de todas maneras terminarán trabajando en la fábrica, donde de poco les servirá lo aprendido en la escuela. Todas estas representaciones son forzadas por el entorno familiar y obrero, permitiendo la idealización del trabajo manual y de la fábrica, denostando el trabajo intelectual asociado a la figura del docente, que representan modelos lejanos no válidos que no saben “nada de la vida”.

La segunda parte de la obra es de mayor envergadura teórica; intenta buscar una explicación a todo lo descrito en el apartado anterior, ya sea el rechazo de los “colegas” a la institución escolar, o la aparición de una cultura contra-escolar que termina por reproducir la fuerza de trabajo al guiar a los “colegas” a la fábrica. Willis utiliza dos conceptos para interpretar la cuestión: penetración y limitación. La primera categoría refiere a los impulsos de parte de los miembros de una determinada cultura que, si bien poseen un carácter emancipador, son inarticuladamente expresados. Estos impulsos intentan penetrar las condiciones materiales de existencia de los miembros de la cultura y conducirían a una mejor compresión de su situación de clase dominada. Las principales penetraciones en este caso son el rechazo de los “colegas” a los títulos o la educación formal, la noción de trabajo-mercancía cambiada por un salario y la no diferenciación entre trabajos. Potencialmente, las penetraciones culturales de la contra-cultura podrían poner en tela de juicio todo el esquema escolar, ya que introducen la crítica en puntos clave: la idea de esforzarse por un título, o el hecho de que la formación escolar carece de sentido, ya que, de todas formas, tanto “pringaos” como “colegas” van a terminar en las fábricas.

Respecto de las limitaciones, se trata de elementos de la contra-cultura que tienden a desorganizar y deprimir la potencialidad revolucionaria de las penetraciones. El autor menciona como ejemplo las divisiones culturales de la contra-cultura escolar -que se nutren de la (contra) cultura obrera- referidas a la separación del trabajo manual y el trabajo mental o intelectual, que a su vez refuerza la división entre lo masculino y lo femenino. Mientras que los trabajos masculinos son todos aquellos manuales y de fuerza, los femeninos son los más “dóciles”. Esta división revela también una separación de roles sexuales dentro del núcleo familiar: el hombre trabaja por un salario en la fábrica; la mujer encuentra su lugar dentro del hogar. Otra de las limitaciones que actúa sobre la potencialidad de las penetraciones de la contra-cultura refiere a la división racial. Muchas veces, los inmigrantes realizan trabajos “duros”, al igual que los “colegas”, incluso más pesados que el de ellos, por lo que podrían ser percibidos como pares. Sin embargo, la respuesta es el rechazo hacia este tipo de labores por desagradables o indignas. Esta limitación racial de la contra-cultura impide percibir el carácter dominado que une tanto a “colegas” como a inmigrantes en el sistema escolar. Como resultado, lo que se produce, según Willis, son “penetraciones parciales”, producto de la mezcla entre los impulsos revolucionarios de la contra-cultura y los elementos limitantes culturales, que también pertenecen a ella.

A modo de cierre, el autor presenta dos conceptos que deben ser analizados en relación a la influencia de la ideología: confirmación y dislocación. Willis propone el servicio de orientación profesional de la escuela como un espacio en el cual la ideología surte efectos. En este espacio de preparación pre-laboral, muchas de las limitaciones de la contra-cultura obrera, entre ellas la división sexual de roles o la separación entre trabajo manual e intelectual, son confirmadas y/o reforzadas mediante un trabajo ideológico que es llevado adelante, por ejemplo, a través de la proyección de películas. Respecto al proceso de dislocación, Willis sostiene que los efectos de la ideología, también ejemplificados a través del servicio de orientación profesional, desarticulan las penetraciones culturales de la contra-cultura. Así, las penetraciones del grupo relacionadas con la noción de trabajo son descentradas mediante la sobreexposición a una variedad de trabajos existentes que terminan siendo funcionales para representar la similitud con el trabajo “en si”. Y lo más importante del proceso de dislocación es que al resaltar el carácter individual del trabajo termina minando la solidaridad en que se basa el grupo de “colegas”.

Por último, el apéndice final está dedicado a reflexionar sobre las posibilidades de la presente investigación para contribuir a algún tipo de cambio en el sistema educativo británico. Además, también intenta mostrar las opiniones de algunos de los “colegas”, sobre los “borradores” del autor, que después desembocaron en la obra.

El libro de Willis es sumamente interesante para contrastarlo con otras obras clásicas del marxismo, como pueden ser las de Althusser o Gramsci, por ejemplo. Desde una perspectiva althusseriana, la escuela debería ser considerada como uno de los aparatos ideológicos fundamentales de la dominación de clase burguesa, sin embargo, esta mirada impide analizar reacciones puntuales como la de los “colegas” que, antes que producto de la “falsa conciencia”, son también respuestas, aunque inconexas, inmersas en la lucha de clases. También es pertinente contrastar este texto con los clásicos aportes de Gramsci. El concepto de “hegemonía”, por ejemplo, permite entender mejor el trabajo de Willis, ya que el ámbito escolar no es un espacio puramente coercitivo, sino que implica también cierto grado de aceptación de parte de quienes transitan las aulas como alumnos. En definitiva, el libro de Willis, a pesar de los años transcurridos desde su primera publicación, conserva una vigencia excepcional, porque hace parte de la mejor tradición marxista, dedicada a estudiar la reproducción social a través de la cultura, sostenida en un fuerte trabajo de campo empírico.

* Alejandro Damián Rodríguez es Licenciado en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y Becario Doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Contacto: arodriguez@conicet.gov.ar

Fuente de la reseña: https://cuadernosdehistoriacultural.wordpress.com/2013/05/08/paul-willis-aprendiendo-a-trabajar-como-los-chicos-de-la-clase-obrera-consiguen-trabajos-de-clase-obrera-akal-madrid-1988/

Fuente de la imagen: https://cuadernosdehistoriacultural.files.wordpress.com/2013/05/paul-willis.jpg?w=665

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