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Por qué la actividad física es tan importante para los niños

Europa/España/29-09-2019/Autora: Paula González/Fuente: El País

Por: Paula González

Miguel Camarena, medallista nacional e internacional y licenciado en Ciencias del Deporte, no solo explica el porqué, sino cómo hacer que nuestros hijos estén sanos.

En jóvenes y adolescentes de siete a 17 años, la Organización Mundial de la Salud define la actividad física como: “juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias”. Deben ser actividades diarias de 60 minutos de intensidad moderada o alta y los beneficios serán mayores para aquellos chavales que practiquen deporte más de una hora al día.

● Desarrollar un aparato locomotor (huesos, músculos y articulaciones) sano.

● Desarrollar un sistema cardiovascular (corazón y pulmones) sano.

● Aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos).

● Mantener un peso corporal saludable.

Miguel Camarena cree que “hoy en día el sobrepeso en niños y niñas se ha disparado y va en aumento, en parte por la inactividad, ya que se ha cambiado el pilla pilla y el juego del pañuelo por las consolas”. Es cierto que los videojuegos fomentan también otro tipo de habilidades cognitivas y es positivo que los pequeños desarrollen su creatividad e imaginación con actividades más sedentarias como la pintura, los juegos de mesa, la música o la lectura.

Sin embargo, teniendo las clases a la vuelta de la esquina, ya serán suficientes horas de estar parados, concentrados en una actividad más tranquila. Por lo que las pautas que Camarena recomendaría a cualquier familia con hijos se pueden resumir en dos: “Lo más importante es que practiquen un deporte que les guste y, a ser posible, que prueben uno colectivo y uno individual, porque cada uno aporta valores distintos pero muy necesarios”. Así, quizá se pueda combinar la danza con el baloncesto, o la escalada con el balonmano. Según el gusto de cada uno.

Lo importante es que se muevan, ya que según los datos que recientemente ha publicado la fundación Gasol en su estudio PASOS, tan solo el 36,4% de la población infantil en nuestro país cumple con las recomendaciones de la OMS de una hora de actividad física al día. Esto contradice todos los beneficios físicos y psíquicos? que se conocen acerca del deporte hasta el momento: “Se ha demostrado que practicar un deporte genera conexiones neuronales y aumenta la inteligencia” dice Miguel.

¿Qué debemos tener en cuenta sobre el deporte en población infantil?

En primer lugar, el atleta nos recuerda “que los niños no son adultos en miniatura y que requieren un trato emocional correcto y un entrenamiento diferente de los adultos”.

Lo más importante, según Camarena, es “dejar decidir al niño qué deporte quiere practicar y, si quiere cambiar cada cierto tiempo, que pueda hacerlo. No castigar al niño nunca sin hacer deporte – porque el ejercicio le ayuda a relajarse y a estar mejor – y, sobre todo, no castigar al niño poniéndolo a hacer deporte”. Los castigos refuerzan la sensación de negatividad en una actividad y lograríamos justo el efecto contrario de lo que pretendemos.

En las actividades extraescolares es cada vez más habitual apuntar a los pequeños a competiciones, donde los padres van a animar, e incluso a veces a crispar el ambiente, así que Miguel nos recomienda: “Si tu hijo hace algún deporte, celebrar cada competición gane o pierda, porque así asocian el deporte, y no solo el ganar, a disfrute”. Esto no significa que no debamos acompañar a los pequeños, ya que ”hacer actividad física y ejercicio con los hijos es perfecto porque favorece nuestro vínculo con ellos”, asegura Miguel.

¿Y qué hay de los deportes de fuerza? ¿Son recomendados para los pequeños de la casa? Camarena lo tiene claro: “Si tu hijo quiere entrenar fuerza puede hacerlo porque esto no va a detener su desarrollo. Es un mito muy extendido que se frena el crecimiento por entrenar fuerza”.

Aún así, siempre hay que entrenar siguiendo los consejos de un profesional, adaptando las cargas – si las hay – a la forma física de los niños, y siempre nos debemos asegurar de que la equipación sea la adecuada a su talla. En especial el calzado, como nos advierte Miguel, y que vayan siempre con una cantimplora con agua ya que “muchas veces no sienten sed, pero deben cuidar la hidratación”.

Combatir el sedentarismo

Según la AEP (Asociación Española de Pediatría), no basta con seguir las recomendaciones de la OMS de una hora de actividad física al día, también hay que luchar de forma activa contra el sedentarismo con actividades como: Disminuir el tiempo sentados en medios de transporte; ir caminando al colegio; reducir el tiempo frente al televisor, ordenadores y videojuegos; y motivar a los niños a colaborar en tareas domésticas que precisen actividad física.

Como en todo, lo importante en la salud de los más pequeños radica en que ellos tomen ejemplo de lo que los adultos de su entorno hagan, así que quizá esta vuelta al cole pueda ser un buen momento para desempolvar las zapatillas de deporte y buscar una actividad que podáis disfrutar en familia.

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/09/13/mamas_papas/1568373773_766385.html

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Entrevista a Juanjo Vergara. Maestro y profesor de instituto.:

Por: Daniel Sánchez Caballero

«Los docentes quieren cambiar, pero luego llegan a los centros y solo tienen papeleos que hacer»

Reformar el sistema curricular por materias estancas, «casi contradictorias»; evaluación de la práctica docente o buscar experiencias para enriquecer los aprendizajes. Estas son algunas de las ideas de Juan José Vergara, maestro y docente desde hace 32 años.

Juan José Vergara podría vivir de dar conferencias y sus libros. Se lo han propuesto, pero no se ve. Este profesor de Intervención Sociocomunitaria y maestro no quiere dejar el aula porque, dice, “perdería credibilidad”. Y ahí sigue 32 años después. Autor de Aprendo porque quiero (SM, Biblioteca de Innovación Educativa), le ha dado continuidad con el recién publicado Narrar el Aprendizaje. La fuerza del relato en el Aprendizaje Basado en Proyectos (SM) en el que cuenta “cómo construir la enseñanza utilizando los recursos narrativos de guionistas, literatos, etc.” y expone otras ideas. Por ejemplo, Vergara cree que la educación se ha quedado estancada en un modelo antiguo, de los 70, que necesita grandes reformas, por ejemplo: acabar con el modelo de asignaturas “casi contradictorias entre sí”. También sostiene que todo iría mejor si se preguntara “a quien sabe”. O sea, a los profesores que están en clase.

Una pregunta quizá muy amplia para empezar. ¿Cómo debe ser un buen docente?

Doy algunas claves que me parecen interesantes: alguien que es capaz de generar experiencias educativas y no exclusivamente transmitir contenidos. Alguien que se cuestiona su perfil como líder de esas experiencias educativas, reconociendo que el centro del aprendizaje es el alumno, asumiendo que el aprendizaje no solo se produce en su cabeza y no solo dentro de las clases. Se produce dentro y fuera de las aulas y sobre todo a partir de las experiencias de los alumnos. Alguien que deja de ser un transmisor y pasa a ser un provocador de proyectos y aventuras.

¿Los sistemas formativos empujan a los maestros a ser estas personas?

Vivimos una situación un poco enloquecida. Sabemos que es importante que los alumnos aprendan en el SXXI. Y se da una dejación inercial tecnocrática representada por los currículums educativos. Esta es la encrucijada. Estamos por un lado en modelos legislativos que organizan la enseñanza ordenando los contenidos en asignaturas, bloques, cursos, incluso momentos de evaluación en cuanto a rendición de cuentas y que no reconocen lo que es importante que aprendan los alumnos en este mundo que nos ha tocado vivir. El desafío es ser capaz de construir modelos educativos que respondan a una visión más global de la enseñanza que la que tenemos. No creo que el gran desafío sea seguir en una dinámica de responder a políticas de derechas o izquierdas en relación a la defensa de unas asignaturas u otras, sino más bien dar un salto cualitativo y entender que el aprendizaje se produce de otra manera y es necesario que sea así si queremos educar a chavales para el mundo que estamos viviendo.
Fotografía: Teresa Rodríguez

Hay cierta polémica entre si en la docencia debe primar el conocimiento o la pedagogía. Si es más importante el qué o el cómo. ¿Qué opina?

Creo que se nos olvida algo fundamental. La educación es algo político, es el compromiso con cómo queremos entender que una persona es capaz de habitar el mundo y le dotamos de las habilidades personales para hacerlo, tanto a nivel personal, ciudadano, etc. ¿Qué es lo importante? Que el alumno o aprendiz seamos capaces de analizar la realidad, ver dónde está en nuestras vidas, en nuestra realidad concreta, y ver cómo el aprendizaje mejora la comprensión de esta realidad y de lo que hacemos con ella. Cómo actuamos, cómo realizamos acciones innovadoras. El qué es importante, hay que tratar cosas que son importantes para los alumnos. El cómo también, hay que adaptarse a cómo se producen los aprendizajes de forma real. Heredamos un modelo educativo en el que el qué, los contenidos, han sido muchas veces elementos no demasiado relevantes y el cómo se ha organizado de una manera lógica que no responde a cómo aprendemos que es, sobre todo, habitando los contenidos. Creo que ese es el problema.

¿Qué le parece la evaluación que propone el Gobierno para docentes?

Sobre la evaluación, llevo años diciéndolo: no es lo mismo evaluar que calificar. Calificar es etiquetar, poner un número. Evaluar es invitar a la reflexión. Creo que es importante que los docentes nos evaluemos y nos evalúen y nos ayuden a reflexionar sobre nuestras prácticas educativas. Para eso sería fantástico que se haga en torno a elementos que nos ayuden a esa reflexión. Luego está la parte de calificación. Si evaluar a los docentes se trata exclusivamente de ponerles en un ránking y calificar habría que ver cómo se genera ese ránking, en virtud de qué, etc. y ahí ya entramos en unas arenas movedizas.

Es importante que los docentes tengamos procesos de reflexión sobre nuestra práctica. Hay experiencias claras: que varios profesores trabajen juntos y comenten su labor. Eso es evaluación por pares. Que los alumnos sean capaces de evaluar a sus profesores, que los docentes sean capaces de evaluar y vean si se adecuan o no a sus necesidades. Que los docentes sean capaces de ver cuáles son sus demandas en cuanto a innovación metodológica y que haya organismos. Eso es un proceso de evaluación interesante, que no tiene mucho que ver con la calificación.

¿Se siente señalado por la administración como culpable de (casi) todos los males de la educación, tal y como lamentan muchos docentes?

En educación los cambios son muy lentos y esto es algo que no se termina de entender. El cambio no es ideológico ni legislativo solo, exige un cambio de mentalidad y estos son muy lentos. Hay que ir hacia ellos, pero son lentos. La salida fácil entonces es decir que el docente tiene la culpa. Creo que estamos en un momento realmente estupendo en relación a la iniciativa y las ganas de los docentes, lo veo a diario. Se generan centenares de foros con docentes que quieren cambiar, que se preguntan cómo mejorar sus clases y responder a las necesidades educativas. Vas un sábado a un foro y te encuentras a 500 docentes. Me dicen que quieren cambiar, pero luego llegan a los centros y solo tienen papeleos que hacer. Los docentes han cubierto una masa crítica y hacen que el cambio sea imparable. Pero está en la mesa de los administradores facilitar que esto suceda. Se tienen que sentar con ellos y darse cuenta de que son los expertos en sus alumnos.

Yo llevo 32 años dando clase, no he hecho otra cosa en mi vida. Veo que los docentes tienen una desconfianza importante respecto a la administración y esta también tiene desconfianza por alguna razón. Legislar al margen de ellos es un error. Creo que habría que subirse a la ola de esa ilusión que está habiendo en los docentes, que es generar un cambio y, a partir de ahí, trabajar en un cambio real que se adecue. La administración sigue generando modelos basados en cursos, asignaturas. Ahora quitan los estándares o no. No son elementos de calado.

Lo ha mencionado un par de veces. ¿Cree que las asignaturas están obsoletas?

Todos los que hablamos o escribimos sobre las necesidades educativas o cómo hacerlas (yo me centro sobre todo en el cómo hacer las clases y desarrollarlas), decimos lo mismo. El aprendizaje es algo global, holístico. No nos podemos quedar en herederos de modelos de los 70 del siglo pasado, de hace 50 años. Los alumnos aprenden globalmente y no hay diferencia entre lo que aprenden dentro de las aulas y fuera, todo se ha roto. Las empresas exigen de los profesionales no ya que desarrollen saberes técnicos, si no de otro tipo. A mí no me gusta mucho citar a Finlandia, pero allí están trabajando en su currículum. Nosotros insistimos en asignaturas casi contradictorias entre unas y otras.

Fotografía: Teresa Rodríguez

Pero no parece que esto esté en los debates educativos a nivel administrativo ahora…

No, pero al margen de eso, no me parece lo más importante. Al alumno un docente le tiene que generar una experiencia, ponerle una serie de retos. Lo que está sucediendo es que seguimos en el modelo en el que recibe una serie de contenidos que parece que son los buenos. Vamos a dejar esto. A nivel organizativo, en los centros de secundaria, por citar un ejemplo, seguimos con el modelo de departamentos, de tal manera que hay departamentos unipersonales que se reúnen. Una persona consigo misma. Es el colmo. Claro que hay que cambiar cosas, pero son cosas ridículas.

¿Cómo ve la formación inicial? ¿Hace falta un MIR educativo?

Con la formación inicial creo que hace falta generar un cuerpo de docentes. Existen personas que cuando terminan el Bachillerato y van a las universidades quieren ser docentes porque es su vocación, y luego hay otros con vocaciones dispares y por avatares de la vida acaban convirtiéndose en docentes. Y eso no puede ser. El reto es saber cuál es el sistema para que los que lleguen a la docencia. Ellos mismos reconocen que sus lagunas metodológicas son espectaculares. Los sistemas que ha habido hasta ahora, desde luego, no han funcionado bien. El modelo MIR habría que verlo. Un modelo en el que los docentes que empiezan, entren a trabajar colaborativamente con otros docentes que tienen más experiencias y se vean inmersos en procesos metodológicos, no tendría por qué ser negativo.

¿Es apropiado que un alumno pueda obtener el Bachillerato sin aprender todas las asignaturas como propone el Ministerio de Educación?

No voy a entrar, necesitaría leer la propuesta directa. Como concepto general que todo lo que sea adaptarse a las necesidades educativas de la gente es fantástico, pero tengo que ver el detalle. Me parece ridículo hablar de suspensos y aprobados. Deberíamos cambiar de concepto, y en vez de que sea la escuela la que aprueba o suspende, que eso solo genera exclusión, lo haga la sociedad.

¿Me desarrolla un poco este concepto?

Tenemos que pasar a este concepto, es importante. Se empezó a decir que era importante que las familias entren en la escuela, que la comunidad participe. Tenemos que empezar a creernos que la educación no es una tarea solo de la escuela, tiene que ser de toda la comunidad. El fracaso o el éxito de un aprendiz no depende de la escuela, sino de que la comunidad en su conjunto… En una familia con altos niveles socio-culturales el índice de fracaso escolar son realmente menores que los de una familia en una situación de mayor vulnerabilidad. ¿Esto por qué es? Porque en un caso la tarea educativa se ha relegado a un solo agente (la escuela) mientras en la otra se apoya en la familia: clases particulares… Es una cuestión social. Entiendo que esto llevarlo a la práctica desde el punto de vista legislativo es complicado, pero creo que es dónde tenemos que ir.

¿Le molesta que “gente que nunca ha pisado un aula” —queja que realizan muchos maestros— pretendan decirles a los maestros y profesores de instituto cómo dar clase?

Tienen toda la razón, no se me caen los anillos en decirlo. El modelo de formación docente que se está realizando desde las universidades deja mucho que desear. Es raro encontrar docentes de universidad que sean expertos en didáctica. Es muy excepcional y maravilloso cuando sucede. El modelo de formación universitaria está muy orientado a la investigación, a la reproducción de contenidos y poco a la implementación en la práctica. Los docentes de la universidad que quieren hacer algo distinto, muchas veces se ven en problemas en las universidades para sacar a los alumnos, llevarlos a colegios, etc.

Juan José Vergara es experto en innovación educativa y metodologías activas. Docente en ejercicio, es autor -entre otros- de los libros “Narrar el aprendizaje. La fuerza del relato en el aprendizaje basado en proyectos” (2018)https://www.juanjovergara.com/copia-de-aprendo-porque-quiero-1 y “Aprendo porque quiero. El aprendizaje basado en proyectos paso a paso” (2015)https://www.juanjovergara.com/aprendo-porque-quiero

[juanjovergara.com@juanjovergara

Fuente e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2018/11/15/los-docentes-quieren-cambiar-pero-luego-llegan-a-los-centros-y-solo-tienen-papeleos-que-hacer/

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Unicef: Dos millones de niños yemeníes fuera de la escuela

Asia/Yemen/29-09-2019/Autor y Fuente: www.telesurtv.net

Unicef advirtió sobre las dificultades que enfrentan los educadores en Yemen, quienes deben espera hasta dos años para recibir sus respectivos salarios y beneficios de ley.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó que al menos dos millones de niños yemeníes se encuentran fuera del sistema escolar debido a las constantes agresiones y ataques perpetrados por Arabia Saudita.

Unicef alertó que estas cifras de infantes no escolarizados se intensificó a partir de marzo de 2015 y que medio millón de pequeños abandonaron los estudios por los constantes bombardeos saudíes.

«A medida que el nuevo año escolar comienza, la violencia continua en Yemen. Dos millones de niños no asisten a la escuela, incluidos casi medio millón que abandonaron desde que el conflicto se intensificó en marzo de 2015», publicó Unicef en su portal web.

UNICEF Yemen

@UNICEF_Yemen

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El comunicado de Unicef hizo de conocimiento público que otros 3,7 millones de infantes se encuentran en riesgo de perder su derecho a la educación por las adversidades y el retraso de salario que enfrentan los educadores yemeníes.

Asimismo, la representante de Unicef en Yemen, Sara Beysolow Nyanti, denunció que a esta realidad de deserción escolar en territorio yemení se suma el subdesarrollo y los altos índices de pobreza establecidos en la región.

«La educación de otros 3.7 millones los niños ahora están en la balanza ya que los salarios de los maestros no se han pagado en más de dos años», afirma el comunicado.

UNICEF Yemen

@UNICEF_Yemen

Full statement from UNICEF Yemen Representative @NyantiSara https://www.unicef.org/mena/press-releases/school-year-starts-yemen-2-million-children-are-out-school-and-another-37-million 

As school year starts in Yemen, 2 million children are out of school and another 3.7 million are at…

unicef.org

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“El conflicto, el subdesarrollo y la pobreza han privado a millones de niños en Yemen de su derecho a la educación y de su esperanza de un futuro mejor. La violencia, el desplazamiento y los ataques a las escuelas impiden que muchos niños accedan a la escuela», dijo.

Yemen se encuentra sumergido en un conflicto armado que ha socavado la paz de la región y de sus pobladores; rebeldes hutíes se enfrentan al Gobierno de Yemen con el respaldo de una coalición de fuerzas armadas lideradas y patrocinadas por Arabia Saudita.

Fuente e imagen: https://www.telesurtv.net/news/yemen-unicef-privacion-educacion-infantes-agresion-arabia-saudita–20190925-0019.html

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Ecuador: Proyectos innovadores de jóvenes

América del sur/Ecuador/28-09-2019/ La Hora

Por: La Hora

Hasta 4.000 dólares de capital semilla podrán obtener jóvenes universitarios que presenten propuestas innovadoras y de solución en el concurso Innova 2019.

El certamen es impulsado por el HUB de Universidades de Quito y se enfoca en tres temáticas: economía creativa, agrotecnología y ciudad sostenible.

 “Queremos encontrar proyectos innovadores, nuevas propuestas que tengan una chispa”, explicó Javier Barriga, académico investigador de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador y representante del HUB de Universidades.

La alianza está conformada por las universidades Católica, Central, Politécnica Salesiana, de las Fuerzas Armadas y Escuela Politécnica Nacional.

Alexandra Alvarado, vicerrectora de Investigación, innovación y vinculación de la Escuela Politécnica Nacional, explica que la postulación de trabajos estará abierta hasta el 20 de octubre.

El ganador de cada una de las categorías recibirá un máximo de 4.000 dólares para mejoras de prototipo.

Otros beneficios
La iniciativa es apoyada por ConQuito, Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias y los ministerios de Cultura y de Industrias y Producción.

Enrique Crespo, funcionario de ConQuito, dijo que este tipo de certámenes permiten valorar el conocimiento, la investigación y el desarrollo que hay en las universidades y el potencial de los jóvenes. “¿Por qué es importante la innovación? Porque si se generan emprendimientos de innovación se va a generar empleo, desarrollo económico, mayor tributación. Quién mejor que los jóvenes para traer esas nuevas ideas”, agrega.

Fuente: https://lahora.com.ec/quito/noticia/1102275722/proyectos-innovadores-de-jovenes

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Ecofascismo, modernidad y educación

Redacción:  AIM

La calificación de “fascista” dirigida con indignación a los adversarios sin importar su mayor o menor acercamiento al fascismo histórico, es un síntoma más de adoctrinamiento y  decadencia.

Además del autoritarismo, el nacionalismo y el militarismo, el fascismo histórico tenía otras características definitorias, como el corporativismo que extrajo de las experiencias de las ciudades del norte de Italia en los inicios de la modernidad, justamente el embrión del capitalismo.

Podríamos definir, dejando lado a Benito Mussolini, al fascismo como un gobierno autoritario que elimina derechos y libertades individuales bajo el peso de un fin  superior, definido por el Estado. La naturaleza de este fin es en buena medida irrelevante: puede ser racial, como en el nazismo; económico como en tantas dictaduras liberales modernas; social y también medioambiental.

Los ecologistas que han apurado sus planteos buscan imponer una economía en manos de un gobierno mundial -un sueño de la élite que tiene sus traspiés pero es muy tenaz-  y la planificación (eliminación) del “exceso” de población para evitar la presión sobre el ambiente.

En esta dirección, los  llamados ecofascistas o ecototalitaristas han elaborado pautas, premisas y guías de acción que podemos resumir en algunas citas, desconocidas antes de la caída del muro de Berlín en 1989 y promovidas abiertamente después.

1-“Cualquier tipo de tecnología compleja es un atentado contra la dignidad humana. Sería una catástrofe para nosotros si se descubriese una fuente de energía rica, limpia y barata, si pensamos en lo que el hombre haría con ella”.

Amory Lovins, fundador del Rocky Mountain Institute, un think-tank ecologista.

  1. “La perspectiva de poder contar con energía barata a partir de reactores de fusión es lo peor que le podría ocurrir al planeta”.

Jeremy Rifkin, Foundation on Economic Trends (FOET).

  1. “Poner en manos de la sociedad energía barata y en gran cantidad sería como darle a un niño idiota una ametralladora”.

Paul Ehrlich, profesor de la Universidad de Stanford, Estados Unidos

  1. “Mis tres metas fundamentales serían reducir la población mundial a unos 100 millones de habitantes, destruir el tejido industrial y procurar que la vida salvaje, con todas sus especies, se recobre en todo el mundo”.

Dave Foreman, cofundador de Earth First!

  1. “La Tierra tiene cáncer, y ese cáncer es el hombre”.

Club de Roma. (El Club de Roma, fundado en 1968 entre otros por David Rockefeller, ha cumplido la misión de confundir la crisis capitalista con la crisis de la humanidad).

  1. “La extinción de la especie humana no sólo es inevitable, es una buena cosa”.

Christopher Manes, Earth First!

  1. “Buscando un nuevo enemigo frente al que recobrar la unidad de acción se nos ocurrió la idea de que la polución, la amenaza del calentamiento global, el déficit de agua potable, el hambre y cosas así cumplirían muy bien esa labor”.

Club de Roma

  1. “Necesitamos un amplio apoyo para estimular la fantasía del público… Para ello debemos ofrecer escenarios terroríficos, realizar declaraciones dramáticas y simples y no permitir demasiadas dudas… Cada uno de nosotros debe decidir dónde está el balance entre efectividad y honestidad”.

Stephen Schneider, Profesor de climatología en la Universidad de Stanford,

  1. “Estamos al principio de una transformación global. Lo único que necesitamos es la correcta gran crisis”.

David Rockefeller, miembro de la dirección del Club de Roma.

  1. “No importa lo que es verdad. Sólo cuenta lo que la gente cree que es la verdad”.

Paul Watson, cofundador de Greenpeace.

La explosión infantil

Un hecho que llamó la atención del mundo sobre el ecofascismo fue el atentado el 15 de marzo de este año contra dos mezquitas en Christchurch, Nueva Zelandia. Brenton Tarrant, de 28 años, entró disparando con una ametralladora en las mezquitas y mató a 51 personas. Se identificó como “ecofascista” para no dejar dudas.

En el caso de Tarrat, su ecofascismo sintetizaba el supremacismo blanco y el activismo ecologista, en la convicción de que la hecatombe medioambiental que se aproxima se puede evitar mediante la pureza racial.

El ecologismo es acá un pretexto, pero está creciendo en todo el mundo de forma que nos invita a tomar el pulso a la sociedad moderna y a la manera como se representa el  calentamiento global, la degradación de la naturaleza y la posible extinción de las especies, incluida la humana.

La severa confusión ideológica de Tarrant se evidencia en el largo manifiesto que envió momentos antes de los atentados al gobierno neozelandés, en que se declaró “ecofascista por naturaleza” y afirmó haber sido antes comunista y anarquista.

Sus ideas son una traducción a su nivel de las del filósofo francés Renaud Camus, que fue militante socialista luego desencantado por el curso que tomaron las cosas. En 2012 Camus publicó “El Gran Reemplazo”, fuente de las ideas de Tarrant, donde afirma que la Europa “blanca y cristiana está siendo invadida por hordas de inmigrantes negros o de tez oscura”.  Una advertencia en el mismo sentido ya había sido formulada por el Papa Ratzinger.

Camus condenó el ataque de Tarrant pero celebró la aceptación de sus ideas en los Estados Unidos, donde las víctimas de los balazos suelen ser mexicanos que viven en un territorio que alguna vez fue de México.

No se  ve clara la relación entre la pureza racial  y la salvación del ambiente, pero el manifiesto de Tarrant dice que no hay nacionalismo sin medioambientalismo. Asegura que el ambiente natural de su tierra (nació en Australia) lo forjó tal como es. “Nacimos de nuestras tierras y nuestra cultura fue moldeada por ellas. Su protección y preservación tiene la misma importancia que la de nuestros ideales y creencias”. Sin embargo, él mismo pertenece a una población tan oriunda de Oceanía como los kelpers de las Malvinas.

Los europeos del Norte no se formaron en Australia ni en Nueva Zelandia sino quizá en los bosques escandinavos y si alguien podría reivindicar en alguna medida haber sido moldeados por el ambiente neozelandés son los maoríes, polinésicos que llegaron a la isla en el siglo IX seguramente ya formados culturalmente.

Tarrant expresa su dependencia del pasado con estas palabras: “Los orígenes de mi idioma son europeos, mi cultura es europea, mis creencias políticas son europeas, mis creencias filosóficas son europeas, mi identidad es europea y, lo más importante, mi sangre es europea”. En Oceanía era entonces un desarraigado, quizá tanto como los musulmanes que ametralló.

El Estado de Bienestar

Esta irrupción del ecofascismo tiene por contraste la desorientación de la izquierda, que siente que muchas de sus certezas, algunas sostenidas dogmáticamente, han naufragado. Tras la caída del “peligro rojo” cayó también el Estado de Bienestar, una dádiva transitoria a las masas para conjurar el peligro mientras el enemigo soviético se sostenía en pie.

La izquierda trata de reivindicarlo a pesar de que nunca fue más que un cálculo, una adaptación táctica a las circunstancias.  La izquierda, poniendo de manifiesto inoportunamente sus raíces ilustradas, propone la  intensificación del crecimiento material: más consumo de recursos energéticos, más consumo de materiales, de modo de acelarar el momento del colapso.

Mientras tanto, los estados imperiales, las grandes potencias, se preparan para asegurarse el acceso a materias primas y energéticas y adueñarse de tierras fértiles; pero destruyendo campos,  edificios, máquinas y trabajadores.

Una explicación perenne

El terapeuta chileno Claudio Naranjo, influido por las sabidurías de oriente, propone un cambio cultural de base para superar este estado de cosas.

Naranjo, muerto en julio pasado a los 87 años, entiende que los males contra los que chocan el ecofascismo y la izquierda son muy antiguos, tanto como el ocaso prehistórico del matriarcado que descubrió Bachofen en el siglo XIX y que el mismo Naranjo propone llamar “matrística” para quitarle la relación con el poder que contiene el nombre original.

Para él, hay una sociedad opresiva que genera personas infantiles que sufren sin alcanzar a explicarse, a argumentar, que solo se enfurecen y en ocasiones estallan en matanzas como las que suelen ser noticia de tanto en tanto en los Estados Unidos.

“Los colegios roban a los niños al separarlos de sus padres para llevarlos a trabajos forzados intelectuales con el fin de que sean parte de las fuerzas productivas. A estas cosas no las entienden los niños ni tampoco los profesores, que han sido educados para profesores”, dice.

“La gran bestia está empezando a mostrar la cara, monstruosa pero todavía oculta. El mundo enarbola la bandera de la democracia, pero es un despotismo de mercado con no menos efectos destructivos que el despotismo de los tiranos”.

Hay que “apuntar al corazón de la bestia”, que Naranjo identifica con una estructura patriarcal que ha secuestrado a los atributos maternos y los muestra de tanto en tanto.

La crianza es entonces un “no, no, no” hasta que el niño aprende a desconocerse a sí mismo. El ser socializado, que suele llamarse “educado”, es el que ha desarrollado un falso  yo para vivir en un mundo de mentiras.

Naranjo advierte que después de la era de la abundancia que está terminando habrá que atravesar el desierto, “la noche oscura del alma” que prevenía el poeta místico español Juan Yepes, Juan de la Cruz.

Será posible que sobreviva un quinto de la población, con menos tecnología, en una sociedad pequeña pero con seres más sabios y amorosos que nosotros.

“Solo la educación puede cambiar el rumbo de la historia”, resume, pero antes habrá que cambiar la educación. Por eso, uno de sus libros se titula “Cambiar la educación para cambiar el mundo”.

En la perspectiva de Naranjo, las propuestas ecofascistas son consecuencia de la norma patriarcal  que se pretende imponer por la fuerza, y crímenes como los de Tarrant son el estallido de fuerzas ciegas que no han encontrado el camino hacia la expresión elaborada.

Fuente: http://www.aimdigital.com.ar/ecofascismo-modernidad-y-educacion/

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«Ya es hora de la cuarta revolución educativa: la del aprendizaje». Alex Beard

Redacción: ABC

El experto en educación, Alex Beard, considera que la docencia debería ser el trabajo más importante del siglo XXI.

Alex Beard, autor de «Otras formas de aprender», es un apasionado de la educación. Pertenece a Teach For All, una red a la que lleva más de diez años dedicado para explorar las prácticas educativas que se imparten en distintos países de todo el planeta con el objetivo de que los niños puedan desarrollar su potencial de la mejor manera posible. Todo lo que observa y aprende ya lo ha compartido con profesores, líderes educativos y responsables políticos de cuarenta y seis países.

En su reciente paso por España reconoció que la educación cambia de forma muy lenta, «es esencialmente la misma ahora que en tiempos de Platón. Lo que funcionaba hace dos mil años se sigue utilizando hoy en día», confiesa. Sin embargo, recordó que, por otro lado, la educación ha pasado por grandes momentos de cambio, revoluciones a lo largo de la historia. Una primera, hace cien mil años, cuando surgió el lenguaje; la segunda, hace 8.000 años con la creación de las escuelas donde se enseñó a leer y escribir; y, por último, hace 500 años con la masificación de la educación por la invención de la imprenta, lo que permitió que la alfabetización se extendiera».

«Ya va siendo hora de que llegue la cuarta revolución: la del aprendizaje. Gracias a todo lo que sabemos sobre el funcionamiento del cerebro y a todas las tecnologías increíbles que se han creado, —como la inteligencia artificial, internet, los teléfonos inteligentes…—, hoy se puede aportar mucho para mejorar la enseñanza», aseguró en su entrevista con ABC.

¿En qué consiste exactamente esta revolución?

–En que en vez de enseñar a los niños a saber necesitamos enseñarles a aprender. Nacemos para hacerlo. El aprendizaje es nuestro superpoder pero, en vez de liberar nuestro potencial innato, los modelos educativos lo limitan con demasiada frecuencia porque conciben nuestra mente como un ordenador al que hay que suministrarle información y, por tanto, reducen esa capacidad de aprender.

¿Qué es lo que le falta hoy a la educación para abordar esa cuarta revolución?

Creo que tres aspectos esenciales. El primero es el deseo de que todo el mundo ame el aprendizaje a lo largo de su vida; es decir, que tanto niños como adultos lo disfruten. El segundo es la comprensión de que la enseñanza debería ser el trabajo más importante del siglo XXI porque estamos en una época en la que todos los recursos de la tierra se están agotando, y el único que no lo hace y es ilimitado es la inteligencia humana y, precisamente, los profesores son quienes lo cultivan.

Por último, sería necesario tener el sentimiento de que la educación de la gente joven debe ser una responsabilidad compartida de toda la sociedad —no solo de padres y profesores—, como ya está ocurriendo en escuelas de diferentes partes del mundo como Finlandia, Ontario (California) o Corea del Norte.

¿Cuánto hay de moda y cuánto de necesidad de nuevas tendencias en la educación?

Es cierto que cada año surgen nuevas tendencias: aprendizaje basado en proyectos, en inteligencia emocional, empatía, memoria…, no hay nada infalible para mejorarla. Es necesario analizar lo que hacen en los diferentes países y tomar pequeñas ideas de aquello que les funciona para aplicarlo en otras escuelas de otros países.

Por ejemplo, de Finlandia. Allí los alumnos tienen mucha libertad en el aulas, de manera que se les permite descubrir de forma activa qué es lo que más les interesa realmente. Es un sistema que se basa en la cooperación y no en la competición.

En Shanghái (China) se enfocan más en el dominio del aprendizaje, ya sea matemáticas, lengua…, y son muy buenos en estos conceptos, pero esta fórmula no favorece a la creatividad. En Silicon Valley, sin embargo, emplean la tecnología más reciente y aprenden a utilizarla de forma creativa y colaborativa. Analizando todo esto, lo ideal sería aplicar en otras aulas del mundo el sistema cooperativo de Finlandia, el de aprendizaje de Shanghái y el uso de las nuevas tecnologías de Silicon Valley y comenzar, así, esta cuarta revolución del aprendizaje.

¿Están preparados y dispuestos los docentes para asumir toda estas tendencias?

Los profesores pueden ser capaces de originar esta revolución, pero es posible que todavía no estén preparados para ello. Una de las cosas que sabemos sobre el futuro es que las profesiones más humanas son las que tienen más posibilidades de sobrevivir, y la enseñanza es una de ellas.

Deberíamos cambiar la forma en la que pensamos en la educación, que no se base únicamente en transmitir muchos conocimientos, sino en que los profesores sean también estudiantes capaces de comprender el cerebro y sepan utilizar la tecnología más reciente en sus clases y, además, que aprendan algo de Psicología sobre el comportamiento de sus alumnos.

Los docentes constituyen una de las fuerzas de trabajo más capaces, pero por culpa del sistema no tienen tiempo para seguir aprendiendo, aunque tampoco se les ha pedido. Deberíamos implantar esta cultura del aprendizaje.

Una de las grandes batallas ante la presencia de las nuevas tecnologías en la educación es la necesidad o no de memorizar conceptos. ¿Qué opinión tiene al respecto?

Es una gran cuestión. Una vez hablé con un empresario de tecnología de Silicon Valley y me dijo que hoy no hace falta memorizar porque todo está en Google. Eso, por una parte, es cierto; pero por otra, no. Actualmente sabemos que la memoria del cerebro es muy importante para fomentar la creatividad, el pensamiento crítico y también para poder trabajar con las nuevas tecnologías. Necesitamos almacenar cosas en nuestra memoria. Cuando realizamos una tarea podemos recurrir a la automatización, no tenemos que pensar si ya tenemos ese conocimientos almacenado. El espacio es limitado.

La memoria es necesaria, pero no es suficiente como única fórmula de aprendizaje. En Shanghái hay un sistema educativo que se basa en la memorización y los alumnos lo hacen muy bien en los exámenes, son los que más saben del mundo de matemáticas, ciencias… gracias a la memorización. Pero no son creativos, ni emprendedores, ni tienen pensamiento crítico porque se centran demasiado en memorizar.

Sin embargo, sabemos, por otro lado, que es muy importante que los estudiantes tengan la libertad de desarrollar su creatividad. En un estudio americano se observó que los niños más creativos no eran los que procedían de los hogares más adinerados, sino de los que no tenían reglas tan estrictas y disponían de más libertad para dar rienda suelta a su creatividad. Esto es lo que también ocurre en las aulas de Finlandia, en las que se concede más libertad en clase, nuevas formas de desarrollar la creatividad, no se condena el fracaso y se fomenta la cooperación.

La forma de interactuar entre el cerebro humano y la tecnología es muy interesante, pero hay un riesgo de depender de una mente artificial. Es decir, presenta oportunidades, pero también riesgos. Se ha demostrado que el área del cerebro que se encarga de la navegación, que es la que está en el hipocampo, está encogiéndose porque dependemos mucho de google maps. Por tanto, el cerebro está cambiando como resultado de la aplicación de la tecnología en nuestras vidas.

En Silicon Valley tuve la oportunidad de ver al primer profesor robot. No era un androide con cara humana, sino un software inteligente que permitía un aprendizaje online. Era un laboratorio de aprendizaje donde había cien estudiantes con ordenadores portátiles que aprendían a leer o matemáticas. Se observó que con una hora diaria aprendían mucho más que estudiantes habituales de otros sistemas de enseñanza.

¿Cómo percibe el futuro de la educación ? ¿Hacia dónde se encamina la nueva forma de aprender?

El aprendizaje debería plantearse para el futuro como un proceso que se origina desde el propio nacimiento. Los seres humanos nacemos con una habilidad para aprender. Estamos expuestos al mundo desde el día uno, somos como pequeños científicos que interactúan con el entorno, con herramientas que tenemos a mano y con otras personas. Es un aprendizaje muy social. En un futuro el punto de partida debería ser en la infancia.

¿Pero hay expertos que ya apuntan que es mejor esperar a formar a los niños a partir de los 7 años?

Es cierto. Durante los primeros años, y hasta los siete años, el aprendizaje debería enfocarse en el sentido de pertenecer a la familia, a la comunidad, y a jugar, experimentar y fomentar el lenguaje para hablar y escuchar, no para leer y escribir. Un estudio de Nueva Zelanda dividió a los niños en dos grupos y uno de ellos empezó a leer a los 4 años y el otro a los 7. Cuando llegaron a los 15 años, ambos grupos tenían las mismas habilidades, pero a los que empezaron antes a leer les gustaba menos la lectura que a los que comenzaron a hacerlo con siete años.

Para la escuela del futuro deberíamos centrarnos en aprender a partir de los 7 años y tener un enfoque más amplio, centrado en conocimientos, pero también en pensar de forma crítica, en cómo funciona el mundo, cuáles son los algoritmos que dan forma a nuestra vida y evaluar las fuentes de ese conocimientos para saber si son verdaderas o falsas.

También debería existir un enfoque mucho más práctico para ser capaces de averiguar nuestras pasiones, qué es lo que se nos da mejor —matemáticas, ciencias…— y, de esa forma, será más fácil crear. Habría, además, que fomentar un sentido del cuidado, respecto a nuestro propio bienestar, los compañeros y el entorno.

En San Diego (California) se utiliza todo esto. Allí dividen la enseñanza en dos mitades. Por un lado, destaca la escuela tradicional en la que tienen sus clases de matemáticas, historia… y la otra mitad se centra en realizar proyectos. Por ejemplo, en una clase con 20 alumnos de 15 años realizaron un proyecto conjunto en tres grupos. Uno se dedicaba a hacer experimentos para hacer macetas biodegradables para semillas; otro estaba centrado en producir un documental y otro en construir drones. La idea era que la clase se fuera de excursión para usar esos drones para grabar el entorno y buscar las semillas que necesitaban para el proyecto y, después, colgar este documental en youtube para concienciar de los problemas medioambientales.

Ha viajado por todo el mundo visitando escuelas. ¿Qué opinión le merece la educación en España?

He observado que es un asunto muy importante tanto para profesores y padres, pero que presenta los mismos desafíos que hay en el resto del mundo: muchos estudiantes dejan el instituto antes de tiempo, las clases se centran en el aprendizaje tradicional y no está alineado con las necesidades del mundo del futuro; los profesores no se sienten muy valorados en su trabajo… No obstante, en España ya hay muchas escuelas, profesores y teóricos que han advertido cómo puede ser el aprendizaje del futuro. Ya hay buenos ejemplos.

¿Qué impedimento hay para que no se implante este aprendizaje del futuro?

Todos tenemos una idea compartida de cómo debería ser la educación porque nos hemos pasado más de doce años sentados en el colegio, lo que hace difícil pensar en formas diferentes de educación. Todos tenemos una historia compartida difícil de cambiar. Disponemos de un sistema educativo que no está basado en una cultura del aprendizaje, sino tradicional. En vez de preguntarnos todos los años que debería ser lo más importante que tienen que aprender los alumnos, la forma de utilizar las herramientas que tenemos, cómo conocer mejor la mente…, nos cuestionamos cómo vamos a enseñar lo mismo que hemos enseñado en los últimos 20 años. Para que el sistema cambie es necesario que el profesorado tenga tiempo de aprender, la sociedad les valores más y se les conceda mayor financiación.

Fuente: https://www.abc.es/familia/educacion/abci-hora-cuarta-revolucion-educativa-aprendizaje-201909250135_noticia.html

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Esta es la mochila que debe llevar tu hijo para no tener dolor de espalda

Por: Ana Camarero 

Los expertos aconsejan reflexionar sobre qué modelo es el más adecuado para trasladar el material escolar al centro con el objetivo de evitar que los niños tengan dolor de espalda

Hace ya algunos días que los colegios abrieron sus puertas. La normalidad se ha instalado en las aulas. Atrás quedaron los días en los que las familias se agolpaban en los comercios para recoger los libros y abastecer a sus hijos de cuadernos, estuches, lápices o bolígrafos para iniciar con éxito el nuevo curso escolar. Otro año más, toca también revisar las condiciones en las que quedaron las mochilas el pasado curso y reflexionar sobre qué modelo es el más adecuado para el traslado del material escolar al centro con el objetivo de evitar en los alumnos y alumnas futuros dolores de espalda. Una dolencia que en nuestro país aparece de manera excepcional antes de los 6 años, que aumenta a partir de los 10, y que entre los 13 y 15 años ya la han padecido el 51% de los chicos y el 69% de las chicas, llegando a partir de estas edades a tener una frecuencia similar a la de los adultos.

Con el objetivo de reducir estos porcentajes, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y la Red Española de Investigaciones en Dolencias de la Espalda (REIDE) han iniciado la campaña ‘Prevención de las Dolencias de la Espalda entre los escolares‘ que aconseja que los niños y niñas con edades comprendidas entre seis y 10 años adquieran los hábitos que les ayuden a prevenirlas y recomiendan adaptar a fascículos los libros de textos, utilizar tablets y que el peso de la mochila no supere el 10% del peso corporal del niño o de la niña.

Ignacio Martínez, traumatólogo infantil y cirujano en el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús de Madrid, señala que, “aunque por consenso se ha aprobado que el peso de las mochilas que portan los niños y las niñas al cole debe representar el 10% de su peso, este puede oscilar en un 15% en niños y un 10% en niñas. Se trata de un 10% con matices, ligado a la constitución del niño o la niña, ya que puede haber niños o niñas que sean un poco más anchos de cintura escapular y, por lo tanto, pueden soportar un peso un poco mayor”, explica este cirujano.

Detrás de los dolores de espalda que sufren los escolares españoles, además de un uso inadecuado de las mochilas, también hay factores culturales o familiares. “Es cierto que una mala utilización de las mochilas puede promover el dolor de espalda y que una vez uno se engancha a este dolor es difícil de salir y se perpetúa de manera recurrente. Pero otras veces, esos dolores están condicionados por factores genéticos, porque los padres u otros familiares también los padecen”, agrega el doctor Ignacio Martínez.

Para combatir los dolores de espalda, el traumatólogo infantil explica que “es esencial mantener unos buenos hábitos posturales. Es necesario llevar la espalda recta y evitar que se incline hacia adelante en lo posible, llevando tanto los hombros como la cabeza hacia atrás. Para conseguirlo, lo mejor es desarrollar automatismos que fijen esa postura. Además, hay que intentar que la cabeza no se doble mucho. La promoción de una buena postura pasa por ser consciente de que es necesario llevar los hombros hacia atrás, por ejemplo, nadar hacia atrás beneficia la musculatura y ayuda al fortalecimiento de los extensores dorsales y de la zona lumbar”.

En cuanto al uso de mochilas con ruedas frente a las normales, el doctor Ignacio Martínez se muestra contrario a su utilización de manera habitual y las recomienda solo en momento puntuales. “El problema de utilizar este tipo de mochilas es que quien las utiliza realiza un trabajo asimétrico del aparato locomotor que desencadenan hipertrofias en un lado y fuerzan demasiado las posturas. El uso de las mochilas con ruedas es una alternativa puntual”, afirma el médico del Niño Jesús. Y se muestra partidario de usar mochilas sin ruedas, “que deben ir bien pegadas al cuerpo con algún cinturón que incluya la pelvis, con las cinchas ajustadas y distribuyendo el peso con sentido común donde lo más pesado esté más cerca de la espalda y bien centrado; llevando toda la mochila apoyada desde el inicio del tórax hasta la zona lumbar”.

Joaquín Núñez de Armas, responsable de la Unidad de Ortopedia Infantil del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario HM Montepríncipe, ofrece algunas pautas para reforzar la estructura ósea , de manera que su fortalecimiento combata posibles efectos adversos del uso de las mochilas en los escolares. En su opinión, “realizar una actividad física de forma moderada es importante para un adecuado desarrollo. La actividad física fortalece los huesos y mejora el tono muscular. Además, ayuda en el control del peso corporal”. Sin embargo, el doctor Núñez de Armas advierte que “un exceso de actividad física puede favorecer el dolor de espalda. Aunque la evidencia es baja, se sugiere que el sobrepeso o la obesidad pueden favorecer el dolor de espalda. Una dieta variada y saludable es importante para mantener un peso adecuado. Se ha demostrado que el tabaquismo es un factor de riesgo de dolor de espalda en niños y adolescentes; por lo tanto, se debería limitar la exposición al humo del tabaco en los niños y el acceso para la compra del mismo en los adolescentes”.

Otro de los factores que el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y la Red Española de Investigaciones en Dolencias de la Espalda (REIDE) apuntan como causante de posibles dolores de espalda en los escolares, es la no adecuación del mobiliario escolar a la altura real de cada niño, “en los momentos de mayor crecimiento, alrededor de la pubertad, se observan grandes diferencias de estatura entre los alumnos de una misma clase, por lo que al tener los mismos muebles y ser estos inadaptables, algunos se ven obligados a mantener posturas forzadas durante horas. Una medida sencilla sería que, como mínimo en esas edades, la altura de la silla fuese regulable”.

Otra de las recomendaciones que plantean el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos y la Red Española de Investigaciones en Dolencias de la Espalda (REIDE) para evitar que siga aumentando el número de niños con dolores de espalda está en adaptar los libros de textos a fascículos y utilizar tablets y taquillas en los centros educativos. El doctor Francisco Kovacs, de la Unidad de la Espalda Kovacs del Hospital Universitario HLA-Moncloa y director de REIDE, se pregunta “¿por qué los niños tienen que llevar libros en un mundo digital? Los niños de adultos van a trabajar con ordenadores, no con papel; además es un peso inútil. Pero si no hay más remedio que llevar libros, solo con reducir en fascículos trimestrales o bimestrales, se conseguirían reducir el peso total».

El doctor Ignacio Martínez declara que “una mala postura en la utilización de las tablets también puede favorecer dolores de espalda. Estos dispositivos habría que saber utilizarlos, de manera que, en lugar de tenerlos todo el rato en la mano, tuvieran un teclado aparte o incluyeran el modo atril para que se trabajara la inclinación de los ojos no la inclinación de los hombros ni de la columna”. Este traumatólogo asegura que “el uso de las tablets está muy bien, pero estamos viendo pacientes que presentan dolores en la espalda porque están todo el tiempo mirando hacia abajo, lo que ha dado lugar a la aparición de la definición screen slaves o esclavos de las pantallas, y también de una patología denominada text neck o cuello del texto, porque continuamente están texteando, lo que provoca dolor cervical de tanto llevar el cuello hacia abajo y una sobrecarga mecánica en las vértebras cervicales al inclinarlas por encima de 20 grados”. Por ello, este experto concluye que, para que la espalda de la población infantil y juvenil no sufra, es aconsejable “un buen uso de la tablets, evitar los libros pesados y un buen ajuste de la mochila, teniendo en cuenta no sobrepasar el 10% aconsejado, admitiendo un margen en la población infantil más fuerte”.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/09/16/mamas_papas/1568640415_891823.html

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