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«Ni una menos» 2019

Por: RedCLACSO.

El lunes 3 de junio se realizó por quinto año consecutivo la marcha de “Ni Una Menos”.

Nacida el 3 de junio de 2015 en Buenos Aires, año a año se fueron sumando a las movilizaciones más ciudades de la Argentina y de otros países de América latina y el mundo, con mujeres que desfilan por las calles con sus reivindicaciones, sus cánticos y los retratos de víctimas de la violencia machista.

La Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas publicó una reciente investigación que señala que en América Latina, el 60% de las universidades no tienen un protocolo contra la violencia de género.

El informe demuestra la falta de herramientas que poseen la casas de altos estudios para tratar la violencia sexual y machista en la institución, ya que solo el 40% de ellas cuentan con un protocolo que indique los pasos a seguir o las estrategias a llevar adelante en tales situaciones.

Con el hashtag #PasóEnLaU, se difundió la campaña en las redes sociales sobre la investigación periodística que realizaron 35 profesionales la Red, analizando la situación de 100 universidades en 16 países de América Latina y el Caribe: Argentina (8), Bolivia (6), Brasil (6), Chile (6), Colombia (6), Costa Rica (6), Cuba (6), Ecuador (6), El Salvador (6), Guatemala (6), Honduras (6), México (8), Nicaragua (6), Paraguay (6), Perú (6), Venezuela (6).

En cada país, la mitad de las universidades se escogieron en función de su matrícula estudiantil. La otra mitad se seleccionó según el ranking QS, que evalúa la calidad de la enseñanza universitaria, con datos de 2017 a 2019.

El objetivo general de #PasóEnLaU fue identificar cuántas de las universidades seleccionadas contaban o no con protocolos de atención a la violencia sexual y, en caso de tenerlos, saber si eran públicos, si se implementaban correctamente y si han creado espacios más seguros para las y los universitarios.

El resultado final arrojó que solo el 40% de las universidades investigadas cuentan con protocolos para prevenir, atender y sancionar la violencia sexual, aunque no en todos los casos son públicos ni de fácil consulta. El 36% de las universidades no tiene una política específica para atender este tema y 24% no contestó las preguntas, presumiblemente porque tampoco cuentan con ellos, ni hay indicios de su existencia.

En síntesis, 60 de 100 universidades investigadas carecen de una política interna, institucionalizada, pública y abierta con sus comunidades para atender los casos de acoso, abuso y otras formas de violencia sexual.

Fuente de la noticia: https://www.clacso.org/ni-una-menos-2019/
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Organizaciones Indígenas de Amazonas sobre los Impactos de la Minería en la Región Amazónica. Enero de 2019.

Por: ORPIA.

 

En el día de hoy 17 de enero de 2019, nosotros, pueblos y comunidades indígenas que formamos parte de las organizaciones de base agrupadas en la Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas (ORPIA), nos hemos reunido en Puerto Ayacucho, estado Amazonas, Venezuela, con el objetivo de discutir sobre los impactos de la minería en la  Amazonía  venezolana y expresar a la opinión pública lo siguiente:

  1. La Amazonía venezolana presenta uno de los bosques continuos mejor conservados de la región, con áreas naturales protegidas bajo las figuras de Parques Nacionales (7), Monumentos Naturales, Reservas de Biosfera (2), Reservas forestales (4), Áreas Boscosas Bajo Protección (4), Refugios de Fauna Silvestre (1) y Zonas Protectoras (2); en las que además habitan pueblos indígenas que aportan una riqueza única para la humanidad, en especial por la diversidad étnica-cultural y el respeto a la naturaleza como eje fundamental de los patrones propios y ancestrales de uso de sus territorios. En el caso del estado Amazonas, las áreas ambientales protegidas representan más del 50% del territorio del estado, destacando los Parques Nacionales Parima-Tapirapecó y Duida Marawaka en el Alto Orinoco; el Parque Nacional La Neblina en Rio Negro y el Parque Nacional Yapacana en Atabapo; así como la Reserva de Biosfera Alto Orinoco-Casiquiare, que no solo están destinadas a proteger el ambiente, sino que también garantizan los derechos de los pueblos indígenas que las ocupan.
  2. Es importante destacar que la minería está prohibida en el estado Amazonas en particular, mediante el Decreto Presidencial Número 269 del año 1989, que tiene como finalidad preservar y conservar los recursos naturales que se encuentran en la región, como bosques, fauna, flora, cuerpos de agua, además de la diversidad cultural.
  3. Nos preocupa seriamente el incremento de la actividad minera en el estado Amazonas, en las regiones y áreas de las cuencas de los ríos Cuao, Sipapo, Guayapo, Parucito, Ventuari, Parú, Atacavi, Asita, Atabapo, Alto Ocamo, Cunucunuma, Guainía, Río Negro, Casiquiare, Padamo entre otros, y los grandes impactos que se generan como consecuencia de esta actividad, especialmente ambientales, socioculturales y sanitarios.
  4. Igualmente, queremos destacar que desde el año 2015 las organizaciones indígenas venimos alertando al Presidente de la República Nicolás Maduro, sobre los impactos de la minería en el estado, especialmente en el Parque Nacional Yapacana. La minería en todo el estado Amazonas ha propiciado la deforestación de grandes extensiones de bosques, el desvío de cauces de ríos como el Atabapo, la contaminación de las aguas a causa del mercurio y otras sustancias tóxicas, la pérdida de biodiversidad, el cambio en los ciclos naturales de los ecosistemas, la degradación de los suelos, el incremento de enfermedades como la malaria y el sarampión, infecciones de transmisión sexual, el alcoholismo, el uso de drogas, la prostitución, delincuencia, la deserción escolar, el desplazamiento de sus tierras y abandono de comunidades, la presencia de grupos irregulares armados, conflictos interétnicos, enfermedades de la piel, enfermedades respiratorias, que afectan directamente a estas comunidades, eventos todos que generan  cambios en los modos de vida de los pueblos indígenas y la economía propia basada en las actividades tradicionales de subsistencia.
  5. Por otra parte, desde el año 2013, hemos venido alertando sobre la nueva política minera del Estado venezolano, especialmente sobre el proyecto denominado “Arco Minero del Orinoco” (Zona de Desarrollo Estratégico Arco Minero del Orinoco -ZDEAMO) destinado a la exploración y explotación de diversos minerales en la región Guayana, al sur del Orinoco, ya en ejecución en el estado Bolívar sin un proceso de consulta previa, libre e informada (Art. 120 Constitución), sin estudios de impacto ambiental (Art. 127 y siguientes de la Constitución) y sin que se haya realizado de manera efectiva el proceso de demarcación de hábitats y tierras  indígenas (Art 119 de la Constitución), el cual se encuentra paralizado desde hace varios años. Numerosos sectores ambientalistas, científicos, académicos, indígenas e indigenistas y de derechos humanos, así como estudios calificados, alertan sobre las graves consecuencias e impactos ambientales, sociales, culturales. Este proyecto de minería si bien no se está implementando de manera directa en el estado Amazonas, si trae fuertes impactos en la región debido a la cercanía con el estado Bolívar, y a la interacción entre los diversos actores del proceso minero, especialmente de empresas que pretenden operar desde Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas, donde se ha alterado la economía regional. En el caso concreto del sector Parguaza, que depende funcionalmente  al estado Amazonas, en algunos casos se ha producido el desplazamiento de comunidades indígenas de sus tierras.

6.- Queremos significar que tanto la minería legal como la ilegal generan el mismo impacto en los ecosistemas y el ser humano, por tanto la minería, no puede ser considerada por los Estados como una alternativa sustentable. Destacamos que la mayoría de las experiencias de  extracción minera en el mundo han resultado ser ineficaces en el cumplimiento de salvaguardas ambientales, y en su mayoría han producido destrucción de bosques y deforestación generalizada.

  1. Por el presente queremos ratificar que la vocación de nuestra Amazonía está vinculada a modelos de bienestar sostenible desde el punto de vista ambiental, social y cultural, y la preservación de los frágiles ecosistemas amazónicos, especialmente la conservación de los recursos hídricos para el futuro y contribuir a frenar aspectos que impulsan el cambio climático. Por lo tanto, alertamos sobre posibles planes mineros para la región y sus graves consecuencias. Hemos conocido de supuestas “consultas” para tratar de convencer a sectores indígenas y a la opinión pública en general, sobre las “bondades” de la minería vinculadas al desarrollo económico. Estas acciones representan no solo una falacia, sino una evidente contradicción con la vocación natural de la Amazonía. Pretender implementar pequeña minería o minería de empresas bajo el argumento del “orden” es expresamente contrario a lo dispuesto en los planes de desarrollo de la Nación.
  2. Por todo lo anterior y ejerciendo nuestros derechos establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y demás normas venezolanas (Ley de Pueblos y Comunidades Indígenas, Ley de Ambiente, Ley de Aguas, Ley de Biodiversidad, Ley de Ordenamiento Territorial, etc.) y la normativa internacional, suscrita por el Estado venezolano, como el Convenio 169 de la OIT, Convenio de Biodiversidad, Acuerdo de Paris, entre otros, destacamos que:

Desde el año 2012 hemos venido alertando al Estado venezolano y a la opinión pública en general sobre  la gravedad de la situación por el aumento indiscriminado de la actividad minera en la región y sus daños generales. Por lo tanto rechazamos categóricamente la minería como supuesta alternativa para la Amazonía; ya que ésta representa una amenaza para los pueblos y comunidades indígenas, la población en general y los ecosistemas en que habitamos, especialmente por la afectación de los bosques y aguas. Por todo lo expresado anteriormente hacemos un llamado al Estado a que tome medidas urgentes que permitan la preservación ambiental y sociocultural y la relación Ser humano – Naturaleza,  garantizando de este modo el futuro de las nuevas generaciones.

 

Organización Regional de Pueblos Indígenas de Amazonas

 

Kurripaco, Baniba, Warekena y Yeral del Guainía, Río Negro y Atabapo (KUBAWY)

 

HORONAMI Organización Yanomami

 

Organización Indígena Piaroa Unidos del Sipapo (OIPUS)

 

Organización Ye´kuana del Alto Ventuari (KUYUNU)

 

Organización Mujeres Indígenas (OMIDA)

 

Organización Yabarana del Parucito (OIYAPAM)

 

Red de Jóvenes Indígenas de Amazonas (RAJIA)

 

Organización Pueblo Indígena Baré de Amazonas (OPIBA)

 

Fundación indígena Dabukuri

 

Fuente del documento: http://www.ecopoliticavenezuela.org/2019/03/23/organizaciones-indigenas-amazonas-los-impactos-la-mineria-la-region-amazonica-enero-2019/

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España: «La música es tan importante como Lengua o Matemáticas»

Europa/ España/ 03.06.2019/ Fuente: www.heraldo.es.

En la inmensa mayoría de los colegios españoles, Música es una asignatura ‘maría’ a la que cada vez se le quitan más horas lectivas. En Aragón, los alumnos de Primaria solo tienen una sesión de Música a la semana, de 45 minutos o 1 hora, según los centros. Salvo cinco colegios públicos que acaban de estrenar este curso un programa experimental de currículum integrado de música: Cuarte III de Cuarte de Huerva, Ferrer y Recaj de Ejea de los Caballeros, CRA La Huesca de Magallón, El Parque de Huesca y Pierres Vedel de Teruel. En estos colegios, la música es protagonista fundamental.

Quince niños de tres años del colegio Cuarte III cantan, bailan, corren y se tumban en el suelo con el profesor de música Jesús Valdezate. Antes han probado a tocar un triángulo. Se lo pasan muy bien y aprenden música. Los niños de 1º de Infantil tienen cuatro sesiones de música a la semana. En Primaria aprenderán a tocar un instrumento. Y acabarán 6º con una hora diaria de música como mínimo y un nivel equivalente a 4º de enseñanza elemental del conservatorio.

«Hasta ahora, la Música siempre ha sido la gran perjudicada en los colegios y no se ha tenido en cuenta. Este proyecto pone la Música al nivel de otras materias, es tan importante como Lengua, Matemáticas o Ciencias. Da la oportunidad de que todos los niños aprendan música en igualdad de condiciones», afirma Carlos Grima, director y profesor de música.

«La música es una herramienta muy buena para trabajar todas las disciplinas. Con la música también se desarrollan las competencias lingüísticas y matemáticas, por ejemplo», señala Jesús Valdezate, profesor de música y secretario del centro. Ellos son los dos primeros profesores de música del colegio, pero la plantilla irá aumentando cada año con la incorporación de nuevos alumnos.

El colegio Cuarte III se acaba de estrenar este curso (el pasado estuvo en aulas puente en el Foro Romano), con nuevo edificio y un proyecto muy ambicioso de currículum integrado de música y de inglés con el modelo British Council. Tienen 160 niños de 1º de Infantil a 1º de Primaria. El proyecto musical se irá implantando de manera progresiva.Tocar un instrumento a partir de 3º

El Programa experimental de innovación de integración curricular de música de los cinco colegios aragoneses tiene tres fases, como recoge la orden publicada por el Gobierno de Aragón. En la fase de sensibilización (en la etapa de Infantil), los niños se familiarizan con la música y el movimiento. En la fase de anticipación (1º y 2º de Primaria) se prepara a los niños para el posterior aprendizaje de un instrumento. En la fase de integración (de 3º a 6º de Primaria) aprenden a tocar un instrumento concreto. En el Cuarte III aún tienen que definir el catálogo de instrumentos, que probablemente serán de cuerda y viento (trompeta, saxofón, clarinete, guitarra, violín…). Habrá un banco de préstamo de instrumentos en el colegio para que las familias no estén obligadas a asumir el coste.

¿De dónde salen las horas de Música? Los colegios disponen de cierta libertad para diseñar su horario. En el Cuarte III todas las horas libres se destinan a Música, sin que afecte a las materias instrumentales. En el futuro se plantean ofrecer más clases de Música y otras actividades relacionadas como coro u orquesta también fuera del horario escolar.

«En España solo hay cuatro colegios que tengan un modelo de currículum integrado de música. Nosotros nos hemos fijado especialmente en la experiencia del colegio público Vázquez de Mella de Pamplona. Allí llevan más de 20 años con un proyecto similar y muy buenos resultados, tanto en Música como en el resto de asignaturas. El reto es muy ambicioso, y estamos muy ilusionados. De momento, la respuesta de los niños está siendo muy buena y las familias están encantadas», apunta Carlos Grima.

El proyecto del Cuarte III es «el sueño» de muchos profesores de música, reconocen sus impulsores. Mientras estos niños crecen y aprenden con la música, el Departamento de Educación evaluará el programa y valorará extenderlo a más centros aragoneses.

Fuente de la noticia: https://www.heraldo.es/noticias/aragon/2016/11/15/musica-tan-importante-como-lengua-matematicas-1142411-300.html?utm_source=facebook.com&utm_medium=socialshare&utm_campaign=desktop#

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“La inteligencia artificial no es como nos quieren hacer creer los medios y las películas”

Por: Semana.

Contrario a la creencia popular, la automatización no va a desplazar a las personas de sus trabajos, sino que va a potenciar su capacidad creativa. Entrevista con Jorge Phillips, experto colombiano en tecnología de la Universidad de Stanford.

Jorge Phillips es probablemente uno de los colombianos que más sabe de inteligencia artificial. Estudió Ciencias de la Computación en el MIT con Marvin Minsky y John McCarthy, dos de los padres fundadores de este campo, cuando nadie hablaba ni entendía qué era eso. “¡Qué va a estudiar eso, usted está loco!”, le decían.

Pocos se imaginaban que iba a ser el campo de desarrollo gigantesco que es hoy, presente en todas las áreas laborales, desde los carros autoconducidos hasta los bots de atención al cliente.

Hoy, Phillips es PhD en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Stanford, coautor del libro “Handbook of Artificial Intelligence” y uno de los expertos en esta materia.

Ha sido asesor de CitibankApple, IBM y de los gobiernos de Colombia, EcuadorPerú y República Dominicana en tecnología. Ahora está ayudando a transformar la carrera de Ingeniería de Sistemas en la Universidad Sergio Arboleda, fortaleciendo el estudio de las últimas tecnologías -como inteligencia artificial- y volviéndola más flexible e interdisciplinar.

Por eso le molestan tanto los mitos que, dice, salen en los medios de comunicación y en las películas sobre lo que significa la inteligencia artificial, que es una inteligencia similar a la humana con la que estamos destinados a competir (por los trabajos y, en algunas películas de Hollywood, por nuestras vidas).

En su opinión, esta tecnología es todo lo contrario: la oportunidad de liberarnos de la rutina. Su discurso es, ante todo, el del rescate del humanismo; en su opinión, “la inteligencia artificial nos libera”, es lo que nos permitirá desempeñarnos como los “seres fundamentalmente creativos, diseñados para imaginar y cambiar el mundo” que somos.

S.E.: ¿Hay un miedo a la inteligencia artificial?

Sí, hay un miedo que resulta de la desinformación sobre lo que puede ocurrir con la inteligencia artificial. Los medios de comunicación y las películas nos están haciendo creer que las máquinas van a superarnos y convertirse en nuestro enemigo. Son seres humanos los que hacen las máquinas, ellas no pueden pensar como nosotros. El problema está cuando las personas no son responsables de lo que hacen con la inteligencia artificial.

S.E.: De hecho, ya en Estados Unidos hay estudios de sesgos raciales en sistemas de inteligencia artificial para otorgar créditos o identificar posibles criminales…

«¿Miedo a la inteligencia artificial? Sí, si no tenemos cuidado. No es mala en sí, pero la podemos usar mal».

Es muy fácil implementar sistemas totalitarios, si les dejamos a los sistemas de inteligencia artificial que hagan ciertas cosas. Por ejemplo, si le enseñamos a un sistema de selección de personal que tener barba y pelo rizado se clasifica como “terrorista”, y entonces por eso no le den empleo a quien tenga ese perfil. Entonces, ¿miedo a la inteligencia artificial? Sí, si no tenemos cuidado. No es mala en sí, pero la podemos usar mal. Como un cuchillo. Puedo matar a alguien o usarlo para cortar el pan.

S.E.: Pero hay algo cierto y es que ya hay trabajos que están siendo automatizados…

El hecho de que haya robots que reemplacen operarios en las fábricas no quiere decir que los robots estén a la altura de esos operarios, lo que quiere decir es que estos últimos tienen que cambiar lo que hacen. En vez de clavar un tornillo todo el día, probablemente podrían hacer cosas muchísimo más creativas.

«No es que la tecnología nos reemplace, es que vamos evolucionando. Cuando lo ves de esa forma, entiendes que la inteligencia artificial nos libera»

Que yo ya no lleve alguien cargado en los hombros para pasar un río porque hay un puente no quiere decir que el puente me desplazó, quiere decir que ya no tengo que hacer ese trabajo. En otras palabras, no es que nos reemplacen, es que vamos evolucionando. Cuando lo ves de esa forma, entiendes que la inteligencia artificial nos libera. Los seres humanos somos seres fundamentalmente creativos, diseñados para imaginar y cambiar el mundo. Pensar que porque no tenemos vidas rutinarias y que nos toca hacer algo creativo entonces eso nos está desplazando no es correcto. Estamos usando la tecnología para poder ser lo que debíamos ser.

Quejarnos de que las máquinas nos van a desplazar es porque no queremos asumir la responsabilidad de que nuestro papel como humanos es servir a los demás. Esa es nuestra responsabilidad fundamental. Todo lo demás es distorsión.

 

S.E.: ¿Pero, teniendo el cuenta lo rápido que está sucediendo, cree que esa transformación va a ser traumática?

El cambio es, paradójicamente, la única cosa que no cambia.

«El cambio es, paradójicamente, la única cosa que no cambia».

Sin duda, va a ser muy traumática para aquellos que no están preparados para lo que se viene. Por eso yo creo que la responsabilidad del aparato educativo no está solamente en los colegios, sino en todo el ciclo, desde niños hasta la tercera edad. Tenemos que garantizar que le damos a todas las personas capacidades para aprender a ser, a hacer y a saber a hacer. Normalmente nuestro sistema educativo solo se concentraba en el saber. Entre más libros leía, mejor le iba. Por eso es que hay que hacer un cambio. Va a ser cada vez más difícil y traumático hacerlo si no nos montamos al bus.

S.E.: ¿Será que hay entonces una resistencia al cambio?

En las estructuras tradicionales del siglo XX la reacción natural al cambio es la defensa. El cambio siempre es considerado como una amenaza en la visión lineal, porque esta depende de la predictibilidad del mundo. Pero eso funcionaba en un mundo no digital. En uno digitalizado, donde todo se democratiza, pensar de esa manera no sirve. No más recuerde esas empresas que eran las líderes en su campo, como Nokia, Blackberry o Blockbuster pero desaparecieron o ya no son tan relevantes porque no supieron adaptarse. Debemos aceptar que todo está cambiando. El cambio es, paradójicamente, la única cosa que no cambia.

S.E.: ¿Cree que llegará el momento donde seamos capaces de emular artificialmente nuestra forma de pensamiento?

«Comprendemos cómo somos inteligentes solo un poquito mejor que lo que un pez entiende la física de cómo nada».

Es una buena pregunta. Yo personalmente creo que el ‘camello’ inicial más grande va a ser entender qué hace cada neurona del cerebro. ¡No tenemos ni idea! Sí, con una resonancia magnética podemos ver qué se prende cuando veo una foto o hago distintas acciones. Pero, ¿qué está pasando ahí dentro? Nadie sabe. Para modelar un cerebro artificial primero tenemos que saber qué es un cerebro. Comprendemos cómo somos inteligentes solo un poquito mejor que lo que un pez entiende la física de cómo nada.

S.E.: Usted habla de varias compañías que fallaron en adaptarse a la tecnología y tuvieron que cerrar. ¿Podría pasar lo mismo con las universidades?

Por supuesto que sí. ¡Está pasando! En India, la demanda por educación superior formal en tecnología bajó tanto que 800 de 10.000 universidades tuvieron que cerrar sus programas de Ingeniería de Sistemas el año pasado. El problema es que nuestras organizaciones de educación son paquidérmicas, tardan mucho en adaptarse al cambio.

S.E.: ¿Cómo deben entonces adaptarse las carreras de Ingeniería de Sistemas al cambio?

«No podemos llegar con una visión tecnocrática de la educación, donde educamos gente que usa tecnologías, pero no tiene idea de cómo nos está afectando».

Pasar a ser campos abiertos, donde vengan los estudiantes a estudiar lo que quieran y que se intercepten con otras áreas del conocimiento. Eso es lo que estamos haciendo en la Sergio Arboleda. Estamos cambiando los cimientos para crear una carrera de Ciencias de la Computación que se proyecte a todas las disciplinas y que le permita a todas las carreras proyectarse hacia la inteligencia artificial y las tecnologías de la información. Para poder trabajar todos juntos en una sociedad digitalmente transformada, donde no vas a poder trabajar si no tienes competencias digitales y calidades humanas para poderlo hacer.

S.E.: Lo que usted habla de la inteligencia artificial termina siendo como un rescate del humanismo...

Es que la inteligencia artificial nos coloca a los seres humanos en la posición central que siempre hemos tenido y que por desidia hemos dejado de tener. Nosotros definimos cómo debe ser el mundo que queremos y cómo debe ser la tecnología que nos lo va a permitir. Ahí es donde tenemos que llegar. Pero no podemos llegar con una visión tecnocrática de la educación, donde simplemente educamos gente que usa tecnologías, pero no tiene la más remota idea de cómo nos está afectando la vida y no le interesa los grandes problemas de la humanidad.

Fuente de la entrevista: https://www.semana.com/educacion/articulo/la-inteligencia-artificial-no-es-como-nos-quieren-hacer-creer-los-medios-y-las-peliculas-entrevista-con-jorge-phillips/617591

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¿Para cuándo un pacto social sobre educación?

Por: Julio Ferreras.

Son muchos los problemas que tiene planteados la sociedad española, desde hace tiempo, entre ellos, la cuestión de los nacionalismos y patriotismos (motivo de graves enfrentamientos entre españoles), la injusta distribución de la riqueza (origen de tantas desigualdades sociales), la laicidad y los acuerdos entre el gobierno y la Iglesia católica (acuerdos trasnochados e injustos, a causa de los privilegios, las exenciones fiscales, etc., en favor de esa iglesia). Pero uno de los problemas sociales más graves que arrastra este país probablemente sea la falta de un «pacto social sobre educación» entre todas las fuerzas políticas y los diversos agentes sociales, debido a la importancia y la trascendencia de la propia educación como un medio imprescindible y eficaz para la transformación y el progreso de cualquier sociedad.

Todos los partidos suelen hablar, en algún momento, y unos más que otros, de la necesidad de un pacto educativo a nivel del Estado, pero parece que lo que más desea generalmente cada uno de ellos es ser el protagonista de dicho pacto, por lo que trataría de llevarlo a cabo solo en el caso de gobernar, no desde la oposición, lo cual lleva a una imposibilidad de alcanzar el necesario pacto. Por ello, deberíamos considerar cómo los partidos que se niegan a colaborar desde la oposición, en esta urgente y trascendental tarea social de la educación, muestran, con una clara evidencia, sus propias contradicciones, y lo que es peor, su falta de honestidad, al hablar de defender a los ciudadanos en sus necesidades sociales, cuando lo que realmente pretenden es llegar al poder y disfrutar de los privilegios que este comporta.

En España, desde la Institución Libre de Enseñanza (aniquilada por la dictadura), no se ha contado con un sistema educativo de prestigio, serio y defensor de la verdadera justicia social. Sería, pues, útil y conveniente volver a aquellos principios pedagógicos, totalmente válidos para la España del siglo veintiuno, de aquella ilustre Institución, afamada en Europa, y a la elevada consideración que tenía de la figura del «maestro», hoy tristemente marginado y uno de los motivos de la profunda crisis educativa.

Por otra parte, es necesario poner fin a la injerencia y los privilegios de la Iglesia católica, en materia de educación, y dar cumplimiento a los principios de nuestra Constitución para potenciar una educación pública y laica, la educación predominante en los países más avanzados social y culturalmente, la que se preocupa del mayor bienestar para todos los ciudadanos sin excluir a nadie. Esto no impide que la educación privada pueda coexistir con la pública, pero sosteniéndose, no a costa del erario público, sino con sus propios recursos ya que defiende unos intereses particulares.

En este sentido, sería conveniente que los ciudadanos traten de desenmascarar y sancionar a aquellos partidos políticos que solo hablan de la necesidad de un pacto educativo si ellos gobiernan en mayoría, pero no están dispuestos a colaborar, desde la oposición, con los demás partidos y agentes sociales, porque esto sería la prueba evidente de sus contradicciones internas y de su falta de honestidad, como hemos señalado.

La necesidad y la urgencia de un pacto sobre educación provienen del fracaso evidente de los diversos sistemas educativos de la democracia, a pesar de los evidentes avances en algunos campos como la extensión de la educación básica a toda la población, pero se trata de una educación partidista y trasnochada, que no es en sí misma una verdadera educación (del latín educere, es decir, extraer del interior), sino simplemente una acumulación de conocimientos externos y teóricos, muchos de los cuales no interesan a los estudiantes.

Estos sistemas educativos, basados en los principios del Patriarcado, de la Revolución Industrial y la Ciencia clásica mecanicista y materialista, pretenden hacer de la escuela, no un centro educativo donde prevalece el niño como persona humana, sino una fábrica en la cual los alumnos reciben todos una misma «instrucción» (no «educación»), basada en enseñanzas dirigidas a servir a las diferentes necesidades sociales del engranaje neoliberal y capitalista. El experto educativo, Curtis W. Johnson,   afirma: «No podremos superar la crisis educativa con el modelo tradicional en las aulas». De ahí, el fracaso y el abandono escolares, entre otros graves problemas educativos.

En el comienzo de una nueva legislatura, es el momento idóneo para llevar a cabo ese añorado y necesario pacto por la educación, pero una educación centrada en las auténticas necesidades de los alumnos, en el bienestar y la convivencia pacífica de todos los ciudadanos; una educación que tiene como objetivo primero educar al educador, el verdadero profesional de la educación, sin olvidar la necesidad de educar también a los padres.

Todo pacto por la educación que no aborde la necesaria recuperación del prestigio perdido de los educadores y de la educación en sí misma, está condenado al fracaso. Así lo reconocen los grandes educadores, psicólogos y filósofos de la educación; entre ellos, Krishnamurti, un maestro oriental y un gran educador, quien afirma rotundamente que el problema principal de la educación es «educar al educador».

Esta es, por tanto, una de las mayores necesidades de la sociedad española actual: abordar la educación con sentido de Estado y con responsabilidad social, pero ¿están los diferentes partidos políticos dispuestos a pensar más en los ciudadanos que en su propio partido? Podremos comprobarlo probablemente ya en los próximos meses.

Fuente del artículo: https://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/para-cuando-pacto-social-educacion_1338936.html

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¿Evaluamos o calificamos? Ideas para transitar desde la calificación a una cultura de evaluación

Por:

Una mirada sobre las prácticas evaluativas del sistema educativo revela que, muchas veces, se reducen a la calificación. Se proponen algunas alternativas que puede resultar superadoras y que se originan de la reflexión sobre la finalidad de la evaluación y sus vínculos con los aprendizajes de los estudiantes.

Evaluar, calificar y acreditar son tres conceptos muy diferentes, en cuanto a su alcance y su sentido en educación. Sin embargo, dentro del ámbito escolar, muchas veces, se utilizan y aplican como sinónimos.

Desde los enfoques educativos más actuales, la acción de evaluar es un proceso que se aleja sustancialmente de la asignación de números (calificar) o de la certificación de estudios cursados (acreditar). Evaluar se acerca a andamiar, apuntalar, acompañar una trayectoria educativa, ofreciendo soportes para mejorar la calidad de los aprendizajes y de las capacidades necesarias para construirlos. En este proceso, además, se debe alentar el desarrollo de estrategias metacognitivas, destinadas a que los estudiantes puedan ser cada vez más autónomos en la regulación, adquisición y reflexión de sus aprendizajes. Por lo tanto, evaluar no puede reducirse a calificar, o dicho de otra forma, un número (calificación) no es capaz de suplantar procesos tan complejos. Sin embargo, y lamentablemente, es habitual en los sistemas escolares que la evaluación se identifique con la calificación.

Calificar y acreditar, cuotas de poder

Acreditar es una acción que los sistemas educativos, legitimados por el Estado, se encargan de regular y legalizar. Esto significa que, las instituciones educativas son las responsables de certificar el tránsito y egreso de los estudiantes, dando garantías de la apropiación de ciertos conocimientos, considerados significativos para la vida de los ciudadanos. La mayoría de los mecanismos administrativos y escolares de acreditación de cursos y ciclos escolares son altamente burocráticos y estructurados, prueba de esto último es su similitud a nivel mundial, aún en contextos sociales y educativos muy diversos.

Te invitamos a unirte a nuestra red. Queremos contar con todos los educadores, científicos y cooperantes dispuestos a compartir para mejorar la capacidad de los jóvenes de América latina y la península Ibérica

Las calificaciones constituyen la forma “objetiva”, que han encontrado los sistemas educativos para concretar la acreditación. Este poder convierte, a las calificaciones, en las estrellas de la escena, llegando a ser, incluso, de mayor relevancia que los aprendizajes que pretenden medir. Son utilizadas como un sistema de premio y castigo al ajuste de las normas y estándares escolares. En este contexto, funcionan como herramienta, en forma más o menos consciente, de demostración de autoridad para quienes dirigen y enseñan en instituciones educativas.

Entonces, puede afirmarse que el sistema de acreditación descansa sobre la asignación subjetiva de números o letras (calificaciones), en los que se confía como indicadores de la cantidad y calidad de los aprendizajes que los estudiantes. Esto significa que, algo tan arbitrario como la relación entre una escala numérica o alfabética y la apropiación de ciertos conocimientos, es lo que decide el progreso o estancamiento de los niños y jóvenes en el sistema escolar y, por lo tanto, define el éxito o fracaso en sus trayectorias escolares.

Pero hay algo más, muchas de las situaciones con las que se califica a los alumnos, constituyen experiencias completamente ajenas a las dinámicas habituales del aula, donde se ponen a prueba los conocimientos en espacios temporales acotados con dispositivos que intentan examinar cuantas respuestas acertadas se han realizado. ¿Quién alguna vez no ha sentido la incertidumbre y el nerviosismo ante exámenes que definirán la aprobación de una asignatura o incluso la posibilidad de acceder a estudios superiores?

Los problemas del error

– Profe, al final en las evaluaciones lo único que interesa son los errores y no lo que sabemos e hicimos bien.

Estas son las palabras de un estudiante al observar su calificación. Reflejan claramente que el centro de la atención de la evaluación está en el error y en lo que, en apariencia, aún no se aprendió. En esta tradición evaluativa donde calificar es el objetivo primordial, se valora el desempeño de los alumnos a partir de dispositivos evaluativos con actividades, generalmente, aisladas una de otras, que ponen a prueba cuanto el alumno estudió y aprendió. Por lo tanto, es indispensable, que el error sea señalado, sancionado y corregido por el docente.

Los alumnos conocen muy bien el mecanismo. Saben que ese error, difícilmente será retomado, quedará en la hoja pintado de rojo y nadie más se ocupará de él.

Las palabras del alumno movilizan a pensar con qué criterios evaluamos las producciones y que tratamiento le estamos dando al error. El error parece funcionar como un aprendizaje deficiente o no logrado. Sin embargo, esta puede ser una lectura apresurada y poco explicativa.

Del error se aprende, es una frase trillada, sin embargo es muy significativa desde los procesos de evaluación. Evidencia una concepción del aprendizaje como construcción de conocimientos, superando a la mera acumulación. En esta concepción constructivista, el error no debe sobrevalorarse, debe ser recuperado, cuestionado, discutido. El error constituye una base para generar conflictos cognitivos y buscar respuestas y explicaciones alternativas y superadoras.

El error merece una oportunidad de defensa, y en esa defensa está, quizás, la oportunidad que ofrece para aprender.

¿Cómo transformar la práctica de calificación en cultura de evaluación?

Para responder a esta pregunta no hay soluciones mágicas ni recetas, hay ideas que surgen de la reflexión de la práctica docente. Desde esta reflexión, surgen algunos principios, a modo de cimientos, a partir de los cuáles puede comenzar a edificarse una cultura de la evaluación.

El eje central consiste en entender que la finalidad de la evaluación no es la calificación, por lo tanto, debe trascender los enfoques meramente cuantitativos hacia enfoques más cualitativos. Esto significa, que la evaluación es un proceso integral, donde se evalúa al que aprende y al que enseña y existe retroalimentación, tanto para la enseñanza y como para el aprendizaje.

El punto de partida puede estar dar valor y recuperar los conocimientos de los alumnos. Para ello, primero debemos generar las situaciones que permitan expresar lo que conocen con libertad y sin temores. Los alumnos transitan los años de su vida escolar y, muchas veces, nadie se interesa por las ideas que han construido desde sus experiencias familiares, culturales, religiosas, etc. Es necesario dar lugar a que surjan saberes, intuiciones, creencias que les permiten desenvolverse en su vida cotidiana. A partir de estos conocimientos es posible cuestionar, profundizar, explicar, discutir, considerar otros puntos de vistas, reflexionar, compartir y ampliar la experiencia personal, para seguir aprendiendo.

Otro aspecto importante, es llevar el aprendizaje al centro de la escena. Dar un papel destacado a lo que se va modificando, transformando en el pensamiento, las ideas y las acciones de los estudiantes. Significa, considerar y entender al aprendizaje como una experiencia personal, que va mucho más allá de una calificación. Esto, tiene que ver con ejercer y desarrollar la capacidad de metacognición, para valorar lo que se aprende y las estrategias cognitivas que lo permiten. El docente debe dar oportunidad a que este proceso se haga consciente, y los propios estudiantes sean capaces de apreciar sus logros y progresos e incrementen, así, su autoestima y su entusiasmo por aprender.

En relación, a los instrumentos de evaluación, hay una idea que resulta particularmente interesante. Se trata del concepto de evaluación auténtica, que propone la elaboración de situaciones menos artificiales y más cercanas a las prácticas sociales reales. Es decir, que los estudiantes se enfrenten a escenarios que pueden ocurrir en la vida diaria, en sus hogares, en su barrio o ciudad, en el mundo laboral, etc. Resolver estas situaciones implicará utilizar conocimientos, desarrollar estrategias de acción e intervención y emplear la imaginación y creatividad. Lo anterior supone superar la noción de actividades por el planteo de problemas o tareas a resolver, para los que no hay respuestas únicas. De esta manera la evaluación se transforma en un desafío, en el que los conocimientos no son un fin en sí mismo, sino herramientas para la acción.

Estar inmersos en una cultura de evaluación significa tener un marco de referencia claro, donde estudiantes, docentes y padres, reconozcan y discutan el enfoque y la modalidad de evaluación del centro educativo. Para ello, tienen que establecerse criterios de evaluación claros y compartidos. Los alumnos deben saber que se espera de ellos y deben poder expresar sus necesidades, dudas, inquietudes y miedos. De esta forma, se puede involucrar y comprometer al estudiante en una mirada reflexiva sobre sus dificultades y obstáculos, sus progresos y avances, pero también sobre lo que puede lograr y porque vale la pena el esfuerzo.

El ingrediente final y esencial en la construcción de una cultura de evaluación es la retroalimentación de los procesos de aprendizaje y reflexión de los alumnos. Los docentes tienen un rol esencial en el acompañamiento de las trayectorias escolares. De su intervención oportuna depende en gran medida que los estudiantes puedan superar la mirada especulativa sobre la evaluación para centrarla en sus propios procesos de aprendizaje.

Como conclusión, es indispensable acercar las prácticas evaluativas a una visión de la educación como un proceso que tiene trascendencia, más allá del éxito en la trayectoria escolar, de continuar estudios superiores o de conseguir un buen empleo. La evaluación debe acompañar y sostener una educación que permita descubrir y desarrollar el potencial de cada estudiante, colaborar con su integración a una sociedad, en la que debe convivir y comprometerse con otras personas, construir conocimientos para entender mejor el mundo que lo rodea y generar empatía con su entorno humano y ambiental.

Fuente de la reseña: http://formacionib.org/noticias/?Evaluamos-o-calificamos-Ideas-para-transitar-desde-la-calificacion-a-una

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El peligroso juego de la muerte que seduce a los adolescentes

Por: Ana Torres Menárguez. 

Lo llaman el “juego de la muerte”. Es una práctica entre adolescentes que consiste en presionar la carótida hasta que el cerebro achaca la falta de oxígeno y provoca la pérdida de consciencia. Aunque lleva tiempo circulando por las redes sociales, esta semana se han registrado dos casos en España. El último es el de una menor de 12 años de la localidad madrileña de Pinto que el pasado jueves acabó en el hospital tras perder el conocimiento después de que un grupo de amigas le oprimieran el pecho rodeándola con los brazos por detrás para cortarle la respiración. El “juego”, que era consentido, según informó la Policía Local de Pinto, no dejó secuelas graves en la joven, que el mismo jueves abandonó el centro sanitario en “buen estado” aunque “asustada”.

“No es algo nuevo que los adolescentes se compriman el cuello para producirse una sensación de mareo”, señala María Jesús Esparza, especialista en accidentes infantiles de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. En su opinión, cuando los jóvenes graban y suben estas prácticas a las redes sociales buscan “llamar la atención”, “divertirse” y “seguir al grupo”. “No quieren suicidarse, sino hacer algo fuera de lo habitual y quedar como los más valientes. No tienen conciencia del peligro porque todavía no tienen la cabeza bien estructurada y creen que son inmortales, siempre van buscando experiencias límite”, agrega la pediatra.

Un caso similar se registró en Granada el pasado lunes, donde tres adolescentes de 14 y 15 años grabaron un vídeo a la salida del instituto en el que apretaban el cuello a uno de ellos simulando un estrangulamiento como parte de un juego aceptado por todos ellos. El clip empezó a circular por grupos de WhatsApp y un estudiante decidió ponerlo en conocimiento de la Policía Local de Granada a través de su cuenta de Twitter. La Fiscalía de Menores, que no tiene constancia de denuncias previas de las familias de los chicos, ha recibido un informe elaborado por la dirección del instituto granadino y está a la espera de los resultados de la investigación policial, informa Javier Arroyo.

“Es una práctica muy peligrosa que puede acabar con un coma vegetativo o incluso con la muerte”, advierte Xavier Díaz, coordinador del grupo de trabajo del niño y el adolescente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria. “Es incomprensible que se propague con tanta rapidez entre los adolescentes y que se quiera replicar cuando no produce placer, sino todo lo contrario”, añade. La falta de oxígeno provoca la llamada anoxia cerebral; a más segundos sin oxígeno, mayores daños neuronales. “La reducción de oxígeno y la disminución del riego sanguíneo durante cuatro o cinco minutos puede generar daños irreversibles, desde parálisis cerebral a déficit cognitivo, motor o del habla”.

Cuando la menor de Pinto perdió el conocimiento por quedarse sin oxígeno cayó al suelo y se golpeó la cara, esa caída le provocó un hematoma y una brecha en una de las cejas. El “juego” comenzó pasado el medio día en una calle de la ciudad y fue la abuela de la joven la que acudió a socorrerla y llamó al 112. El servicio de emergencias de Pinto la trasladó al Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro, de donde salió pasadas unas horas sin daños graves.

Policía Local Pinto@policiapinto

Hoy hemos intervenido en la C/ Alpujarras por este mismo «juego» que consiste en estrangular a alguien hasta dejarlo inconsciente. Una menor de 12 años ha sido trasladada por @PIMERPinto al hospital.
Pedimos a los padres y profesores que alerten a los menores de los riesgos.

Policía Local de Granada@Policia_Granada

⚠️ALERTA‼️
Esta mañana hemos estado en un IES de #Granada porque hemos detectado a menores de ESO grabándose con el móvil y subiendo a #RRSS el reto #JuegoDeLaMuerte (ahorcar a alguien hasta la inconsciencia). Padres y madres, revisad sus móviles y advertidles del peligro.

“Hay que tener en cuenta que no solo lo hacen en grupo, sino en solitario. Las familias deben estar muy alerta de posibles señales físicas como marcas en el cuello o irritaciones en los ojos”, indica la doctora María Jesús Esparza. En la investigación El juego de la asfixia: un juego potencialmente mortal, publicado en 2010 en la revista Anales de Pediatría, se habla de los peligros de esa práctica, que definen como “comportamientos que buscan una breve euforia por la disminución del flujo de oxígeno en el cerebro”. En el informe se documentó la muerte de un joven español de 15 años que perdió la vida al ahorcarse de forma accidental durante un “juego asfíctico”, él solo en su habitación.
Otro estudio de Estados Unidos —del Centro de Control y Prevención de Enfermedades—, analizó la muerte de 82 chavales entre 1995 y 2007 como consecuencias de esas prácticas. “Es crucial la prevención por parte de las escuelas y las familias. Con Internet, las ansias por imitar corren como la pólvora”, remarca la pediatra.

Primer caso

Se trata del primer caso de esas características que se registra en Pinto, según confirmó la Policía, que trasladará el caso a la Fiscalía de Menores. Los agentes activaron ayer un dispositivo especial para informar a los alumnos, a sus familias y a los profesores del riesgo neuronal que conllevan estas prácticas. Pilar García, madre de dos niñas escolarizadas en centros públicos de Pinto, se mostraba ayer inquieta. “Preocupación hay, pero como madre adviertes de lo que no se debe hacer”, aseguró. En el colegio público de su hija pequeña, el Buenos Aires, sucedió algo parecido hace dos semanas y los docentes mediaron para que no se repitiera. “Era parecido, pero sin estrangular”, explicó su hija Paula, de once años y dio algunos detalles más. “Un amigo se desmayó y lloró, no por la caída, sino por las tortas que le estaban dando para que se despertara”, añadió.

A pocos metros de distancia, en el colegio concertado Sagrada Familia, también en el centro del pueblo, el ambiente es otro. Nadie parece conocer el tema. Pero la escuela sí ha reaccionado. Ana Isabel Quintana, de 43 años, es madre de un niño de nueve años y profesora en ese centro. “Estamos intranquilos, es algo que nos da mucho miedo. Los niños están expuestos a mucha información dentro de la Red y les tenemos que enseñar qué es lo que tienen que ver. En teoría, aquí no ocurre, pero ellos están expuestos a todo”.

Los agentes tutores de la Policía Local —que cooperan con los centros escolares para asegurar una buena convivencia— informan a lo chavales en diferentes charlas a lo largo del año sobre los peligros de Internet, como los delitos contra la intimidad o la sextorsión (difusión de imágenes sexuales sin consentimiento). En el instituto de Granada, el equipo directivo también se ha volcado con el suceso y ha implicado a la policía y las familias.

EL PELIGRO DE LA RÁPIDA PROPAGACIÓN POR WHATSAPP

“No es que difundieran los vídeos por las redes sociales con la intención de que el mundo entero los viera, sino que lo hicieron a través de aplicaciones de mensajería en el entorno cercano porque los consideran graciosos. Ahí es donde entra la responsabilidad de los padres”, considera María Zabala, fundadora de la plataforma iWomanish, sobre el uso que hacen las familias de la tecnología. “El asunto crucial es que los niños de 12 años no siempre son, ni tienen por qué ser, conscientes del peligro de estas actividades. Si, como progenitores, les damos un móvil y les dejamos que utilicen WhatsApp, no se trata de que les espiemos, pero sí de informarnos de qué clases de contenido comparten”, explica.

Cerca del 90% de los adolescentes españoles entre 14 y 16 años disponen de dos a cinco dispositivos digitales personales y el 86% reconoce un uso “muy habitual” del móvil, según el estudio Las TIC y su influencia en la socialización de adolescentes, publicado el pasado enero por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, que ha estrenado una línea de apoyo contra adicciones tecnológicas.

Zabala, experta en alfabetización digital, recomienda dos aplicaciones: Family Link, para Android, y En familia, para dispositivos Apple. Esas herramientas permiten que cada vez que el menor quiera descargarse alguna aplicación llegue un mensaje a los dispositivos de los padres, quienes tienen que autorizar, o no, dicha descarga. Zabala advierte de que, en ocasiones como esta, son los medios de comunicación los que viralizan esos contenidos al difundirlos de forma masiva. Los chavales a través de sus grupos de WhatsApp no tienen ese poder. Por eso hace una llamada de atención a la responsabilidad.

Fuente del artículo: https://elpais.com/sociedad/2019/05/31/actualidad/1559292914_355098.html

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