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La planeación didáctica en la Nueva Escuela Mexicana

Por: Jaime Bustos Ochoa

La planeación didáctica, como instrumento para lograr la emancipación de las y los estudiantes, es un tema escasamente discutido en los Consejos Técnicos Escolares y Talleres de Formación docente. Cabe recordar que “emancipar” es un concepto que recupera el Plan y los programas de estudio de preescolar, primaria y secundaria para señalar que la escuela y el Sistema Educativo Mexicano deben guiar sus acciones hacia la liberación de los sujetos, sin embargo, esto no ocurre.

Por el contrario, el colegiado de docentes centra su mayor atención hacia los asuntos de la planeación relacionados con el formato, contenidos, metodologías, evaluación, campos formativos, procesos de desarrollo de aprendizaje, actividades didácticas, temporalidad y materiales (como libros de texto); además, llevan a cabo algunas consideraciones referentes a los aciertos y obstáculos de su actividad didáctica, por ejemplo, se preguntan cómo pueden mejorar sus clases o cuáles son las “áreas de oportunidad” (eufemismo del modelo neoliberal) que se requieren atender.

Así, el profesorado se aleja de una visión de la enseñanza que sirva para la formación de ciudadanos emancipados, es decir, sujetos capaces de participar en la transformación y superación de las relaciones desiguales que existen en su territorio. Por ello, resulta conveniente analizar (en colegiado) cómo la planeación didáctica favorece, esencialmente, la instrucción de hombres y mujeres que efectivicen, a través de la praxis, una lucha permanente en favor de las clases explotadas, para procurar la liberación, contra la deshumanización y opresión de la sociedad capitalista.

En todo caso, el profesorado requiere cambiar su concepción acerca de planeación didáctica y, en lugar de ello, encaminarse hacia un modelo de enseñanza no-alienante, pues las políticas educativas anteriores generaron dinámicas en la manera de diseñar y estructurar la organización y programación escolar, ya que dieron prioridad, principalmente, al dominio de contenidos (bajo un perfil por competencias) -situación que, de acuerdo con el documento “Un libro sin recetas para la maestra y el maestro. Fase 4”, convirtió a las y los docentes en operadores pasivos de un currículo definido-.

Ahora, para la Nueva Escuela Mexicana es deseable que las y los docentes consideren la diversidad cultural, social y económica de sus estudiantes, que reconozca las hegemonías y las dinámicas de poder y control que se ejercen sobre las subalternidades y, a partir de ello, deben estructurar una planeación didáctica que contribuya a la emancipación de los sujetos. Por ello, el actual modelo educativo acoge la problematización de la realidad como estrategia para impulsar la transformación social; es aquí donde vale la pena reflexionar la planeación más allá de sus aspectos técnicos al reconocer en qué medida (lo planeado) contribuye a transformar la realidad.

Fuente de la información e imagen:  https://profelandia.com

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Para una perspectiva crítica. No es lo mismo giro descolonizador que giro liberador

Por: Miguel Andrés Brenner.

Facultad de Filosofía y Letras. UBA

2023 

“La historia es objeto de una construcción cuyo lugar

no está constituido por el tiempo homogéneo y vacío,

sino por un tiempo pleno, ‘tiempo – ahora’.” [1]

 

Tanto los términos descolonización y liberación podrían significar explicaciones poco aclaratorias por la generalización que implican. De la misma manera, el término independencia menta la no dependencia. ¿La no dependencia de quién o de quiénes? ¿Es posible absolutamente considerada? A su vez, ¿toda descolonización es liberación?, ¿y toda liberación es verdaderamente humana? Valga aquí el interrogante: ¿qué es la verdad?, ¿nuevamente caeremos en una abstractísima generalización o en una de las tantas definiciones que circulan dentro del ámbito académico? ¿Qué es la verdad? ¿Haremos a lo Poncio Pilatos un lavarnos las manos cuando la misma vida es la que está en juego? ¿La verdad se posee o es un modo existencial que nos posee? Si la verdad no es una mera propiedad, ¿desde qué lugar puede decirse tamaña afirmación?, y si desde un lugar, ¿acaso ya no desmerece el sentido de verdad? Si no hay sujeto portador de la misma, ¿qué es la verdad para no incurrir en una especie de mercado de ideas donde se imponen las más fuertes o convincentes o seductoras?

Luego de este planteo, esbocemos un breve desarrollo, en la pretensión de formular más interrogantes que respuestas.

 Ya el prototipo del mapa de Gerard Kremer (llamado también Mercator) y el de Arno Peters, además del que construye Stuart MacArthur, nos marcan que sus dibujos implican posicionamientos políticos ideológicos antes mera que graficación del mundo[2].

El primero con la línea del ecuador que divide cada hemisferio en una 2/3 partes hacia arriba y en una 1/3 parte hacia abajo, aunque sepamos que el ecuador (del latín æquatoris: igualador) divide la superficie del planeta en dos partes, el hemisferio norte y el hemisferio sur. El segundo con las dimensiones reales de las regiones, pero nos parece distorsionado, por cuanto no estamos habituados a su visión. El tercero, un mapa invertido, desde el diseño de Kremer, pero con el centro puesto en Australia. Y si agregamos el mapamundi chino, el centro estará puesto en China. Es así que ni la mirada percibe lo que pretendidamente sostiene que ve. Y si hipotéticamente estuviéramos perdidos en el espacio, sin ningún eje de referencia, ¿dónde quedarían Norte y Sur?

Entonces, la liberación, más que la descolonización (aunque ésta implique a aquélla) de cierta percepción se hace imperativo en función de la producción y reproducción de la vida en comunidad, material y simbólicamente, que favorezca procesos de interculturalidad potenciadores de la misma vida.

Salvadas las distancias, algo similar ocurre con “la razón”. En nuestras universidades y facultades, ¿se enseña filosofía o bien se enseña filosofía occidental, la que prioritariamente se instituye en el Norte, cual razón que se universaliza y por ende coloniza?

Si hay una razón que se universaliza y coloniza, al modo de la europeo occidental, consideremos que al “cogito sum” (Renato Descartes) antecede el “conqueror sum” (Enrique Dussel[3]), a quien le continúa el “exterminator sum” (parafraseando libremente una expresión de Ramón Grosfoguel[4]), y luego el “privilegiatus sum” (Miguel Andrés Brenner[5]), para recién concluir en el “cogito sum”. Entonces, la liberación, más que la descolonización (aunque ésta implique a aquélla) de cierta razón, se hace imperativo en función de la producción y reproducción de la vida en comunidad, material y simbólicamente, que favorezcan procesos de interculturalidad potenciadores de la misma vida.

El “cogito”, como se plantea en tantas sedes académicas, obvia que es solamente un europeo occidental-excluyente, de raza blanca-excluyente, masculino-excluyente, adulto-excluyente, de linaje-excluyente. Ese cogito contextualizado temporal/espacialmente se universaliza con toda su carga valorativa colonizadora. Y, en el mejor de los casos, a posteriori, en nuestro hoy, el diálogo solo se pretende factible dentro de sus márgenes.

Esa antaña universalización es posible ante una Europa periférica, hasta el siglo XV, al centro comercial del mundo[6], que decide expandirse colonialmente hacia las Indias, constituyendo así una primera mundialización, según la explicación de Dussel[7].

Precisemos:

  • Europeo occidental-excluyente: lo no occidental no entra en juego, y más radicalmente, tampoco se consideran otras regiones de la misma Europa, por ejemplo, en la significación que Immanuel Kant le asigna en su texto “Antropología práctica”, la razón propiamente dicha solamente se ubica al norte de los Pirineos:

“Entre las naciones cultas de Europa cabría contar a: 1) los franceses, 2) los italianos, 3) los ingleses, y 4) los alemanes, así como a los suizos, holandeses, daneses y suecos, ya que todos estos pueblos se han ido entremezclando con los pueblos germanos[8].”

  • Raza blanca-excluyente: así valga, v.gr., la exclusión de los colonizadamente llamados pueblos “salvajes” de nuestra América. En su “Antropología en sentido pragmático”, el recién mencionado filósofo nos dice:

“Quien no puede expresarse nunca sino simbólicamente /con imágenes[9]/, tiene todavía en escasa medida conceptos del entendimiento, y la tan admirada viveza de exposición que en sus discursos dejan oír los salvajes (y a veces los llamados sabios en un pueblo todavía rudo) no es nada más que pobreza de conceptos[10].”

  • Masculino-excluyente: aparece la negación de la mujer, problemática que aclaramos más abajo en referencia a Karl Marx, que si bien nunca trabajó la cuestión de género, tiene en su obra un pequeñito y hermoso párrafo al respecto.
  • Adulto-excluyente: no entran niños ni jóvenes en consideración alguna, es la razón adulta la que predomina. Entiendo por uso público de la propia razón el que alguien hace de ella, en cuanto docto, y ante la totalidad del público del mundo de lectores”, afirma Kant en “¿Qué es la ilustración?”, donde “uno mismo” es culpable de la minoría de edad por “pereza y cobardía” [11].
  • Linaje-excluyente: Rousseau afirma en “El Emilio” que…

“El pobre no tiene necesidad de educación; la de su estado es forzada y él no sabría alcanzar otra…”  “Escojamos, pues, a un rico; estaremos seguros al menos de haber hecho un hombre más, en lugar de que un pobre pueda llegar a ser hombre.” “…no me pesa que Emilio tenga linaje[12].”

Hasta aquí vale un imperativo ético político hacia la descolonización de la percepción y la razón a la vez. Empero, dentro de un proceso de liberación un criterio de verdad debiera imponerse: la vida. Ya el mismo Karl Marx nos decía refiriéndose al ser humano: La vida productiva es… la vida genérica. Es la vida que crea vida[13].”  Bellísima explicación acerca del hombre. Discursivamente enuncia al “hombre” y por añadidura ingresa en tal categoría la mujer. Sin embargo, Karl Marx, tiene en cuenta esa problemática, su exclusión, por lo que aclara:

“En la relación con la mujer, como presa y servidora de la lujuria comunitaria, se expresa la infinita degradación en la que el hombre existe para sí mismo, pues el secreto de esta relación tiene su expresión inequívoca, decisiva, manifiesta, revelada, en la relación del hombre con la mujer y en la forma de concebirla inmediata y natural relación genérica.” “La relación inmediata, natural y necesaria del hombre con el hombre, es la relación del hombre con la mujer.” “… la relación del hombre con la mujer es la relación más natural del hombre con el hombre. En ella se muestra en qué medida la conducta natural del hombre se ha hecho humana…[14][15]

Esa vida, la vida que crea vida, es el criterio de verdad de cualquier tipo de relación o producción humana. Esa verdad se identifica con la fuerza creativa o  רוּחַ  rúaj (hebreo), por lo que se materializa la identidad entre historia, verdad y vida, al decir del Evangelio según San Juan[16]. Un modo de ser es más verdadero cuanto más potencie la vida.

Liberación es liberación de la praxis global: vida que crea vida.

Diferencias entre emancipación y liberación. Emancipado es el adulto. Emancipar (en latín emancipare) significa libertar de la potestad paterna, de la tutela o de la servidumbre, compuesto de ex ‘fuera’, manus ‘mano’ o ‘potestad’ y capere ‘coger’[17]. En latín adultus quiere decir ‘crecido’. La referencia, entonces, es a la mayoría de edad. Y se es mayor para considerarse a sí mismo como autor de los propios actos. Kant afirma en ¿Qué es la Ilustración?[18] que la salida del hombre de la minoría de edad requiere de la libertad de hacer uso público de la razón, lo que producirá el tránsito hacia la madurez,  la emancipación de la humanidad. Uno mismo es culpable de la minoría de edad “debido a la pereza y la cobardía”, y en ello incurre la mayoría de los hombres. Es la razón de los doctos de la Europa[19] moderna y colonialista. Nos dice el filósofo: Entiendo por uso público de la propia razón el que alguien hace de ella, en cuanto docto, y  ante la totalidad del público del mundo de lectores.” Es la razón europea, blanca, masculina, adulta, docta, colonial, que actualmente nos vende la denominada “posmodernidad”conservadora, que reconocería múltiples racionalidades, diferencias, verdades débiles al decir de Gianni Vattimo, pero sin reconocer la forma del colonialismo del poder a través de la supuestamente incuestionable “única razón”del capitalismo neoliberal globalizado de base financiera, sin perfil ético[20] alguno, y los valores culturales que refuerzan su legitimidad.

El término emancipación de la América española[21] o el de emancipación latinoamericana, en última instancia, es ideológico. ¿Por qué? Oculta. ¿Qué? El logro del estado de adultez señala derechos, liberación necesita de luchas[22]. La emancipación implica rituales que significan el ingreso a un estado de derecho, ámbito de lo formal. La liberación supone combate, proceso en función de logros a conseguir, cuyo valor se encuentra en la finalidad o meta del accionar, ámbito de la praxis, y es esto último lo que se vela como punto de partida de la interpretación.

Liberación, ¿cómo explicarla en función de una interpretación amplia? Es una noción cara al Evangelio de Jesucristo. Me llama fuertemente la atención cuando aparece la identificación, en Cristo, del hacer historia con la verdad y la vida. Yo soy el camino, la verdad y la vida, nos dice San Juan[23]. Hay identidad entre verdad y vida. Y la verdad en tanto ۥalέqeia, descubrir, sacar el velo, poner a la luz, dinámica a la manera de un parto. Vida que potencia la propia vida, vida en comunidad. Es desafío, no dejarnos chupar[24], ser parteros de la historia. Pero, conste que la liberación será posible mientras el deseo de comunidad y la comunidad de deseo potencien múltiples comunidades que, sin perder lo propio, se interrelacionen, en el plexo de las diferencias, incrementando sentido y praxis de vida comunitaria.

[1] Benjamin, Walter. Tesis de Filosofía de la Historia. Tesis nº 14. http://www.uv.es/fjhernan/docencia/curs2011_2012/unimajors2011/benjamin_historia.pdf  (consulta: 17/05/2003)  Benjamin nació en Berlín durante el año 1892 y falleció en 1940.

[2] La proyección de Kremer o Mercator es de 1569, la de Arno Peters de 1974, la de MacArthur de 1979.

[3] “La Modernidad se originó en las ciudades europeas medievales, libres, centros de enorme creatividad. Pero ‘nació’ cuando Europa pudo confrontarse con ‘el Otro’ y controlarlo, vencerlo, violentarlo; cuando pudo definirse como un ‘ego’ descubridor, conquistador, colonizador de la Alteridad constitutiva de la misma Modernidad.”  Dussel,  Enrique. 1492. El encubrimiento del Otro. Hacia el origen del ‘mito de la modernidad’.  La Paz, Bolivia, Editorial Plural. 1994. p. 8.   http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/otros/20111218114130/1942.pdf  (consulta: 20/05/2016)

[4] En el sentido de Grosfoguel, valga la siguiente afirmación: “El concepto de epistemicidio es de Boaventura de Souza Santos. Es la aniquilación, la extirpación, el exterminio de toda forma de saber que no sea la de quienes detentan el poder hegemónico.” http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com/2014/04/decolonizando-el-saber-reiventando-el.html (consulta: 20/05/2016)

[5] La presente mención pues dicho cogito no se sitúa en los sectores desposeídos. Descartes se sostenía gracias a una herencia y durante su estancia en los Países Bajos trabajó como tutor de la princesa Isabel.

[6] Dicho centro se daba en China e India.

[7] Dussel, Enrique. Ética de la liberación. Ante el desafío de Apel, Taylor y Vattimo. México D.F., Ediciones de la Universidad Autónoma del Estado de México. 1998. p. 164.

[8] Kant, Immanuel.  Antropología Práctica. Madrid, Editorial Tecnos. 1990. p. 98

[9] Acotación nuestra.

[10] Kant, Immanuel. Antropología en sentido pragmático. Madrid, Alianza Editorial. 1991. p. 52

[11] Kant, Immanuel. Qué es la ilustración. “La pereza y la cobardía son causa de que una tan gran parte de los hombres continúe a gusto en su estado de pupilo, a pesar de que hace tiempo la Naturaleza los liberó de ajena tutela (naturaliter majorennes)…”  http://pioneros.puj.edu.co/lecturas/interesados/QUE%20ES%20LA%20ILUSTRACION.pdf (consulta: 18/02/2003)

[12] Rousseau, Juan Jacobo. El Emilio.  Madrid, Biblioteca EDAF. 2003. p.54. Reconozco que en mis clases, sin endiosar a uno y diabolizar al otro, panfletariamente digo “viva Comenio, muera Rousseau”, ese Rousseau que se deshizo de sus cinco hijos.

[13] Marx, Karl. Manuscritos económico-filosóficos de 1844. Biblioteca Virtual Espartaco. 2001. p 62 https://pensaryhacer.files.wordpress.com/2008/06/manuscritos-filosoficos-y-economicos-1844karl-marx.pdf

[14] Ibid. pp. 144-145.

[15] Invito al público lector a no criticar a Marx por el sentido que otorga al término “natural”. Marx es hombre de su época, por ende, difícilmente podría haber comprendido, como en la actualidad, el sentido cultural de “naturaleza”, sus implicancias políticas y económicas.

[16] Jo. 14, 6.

[17] Corominas Joan, Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana, 8ª reimpresión, 3ª edición, Editorial Gredos, Madrid, 1997, p. 226.

[18] Immanuel Kant, ¿Qué es la ilustración? <www.biblioteca.net> (consulta: 2 de abril de 2008)

[19] “Jamás hay que olvidar que la ‘Aufklärung’  es un evento o un conjunto de eventos y de procesos históricos complejos, que se ubican en un cierto momento del desarrollo de las sociedades europeas.” Michel Foucault, ¿Qué es la ilustración? < www.biblioteca.net>  (consulta: 2 de abril de 2008) El periódico alemán Berlinische Monatschrift publicó, en noviembre de 1784, el escrito de Kant ¿Was ist Aufklärung? Foucault, con el mismo nombre, hace un análisis del mismo.

[20] Repulsa a los economistas del establishment relacionar ética con economía.

[21] Ministerio de Educación, Gobierno de España, Contenidos de historia de 2º bachillerato

< www.educacion.es >  (consulta: 28 de febrero de 2010)

[22] Formulo esta apreciación aunque se hablare de luchas por la emancipación, pues esta última lograda hace a un estado de derecho, mientras que la liberación es un proceso histórico, nunca acabado, que siempre requiere de nuevos avatares, en distintos tiempos, en diferentes contextos.

[23] Evangelio según San Juan, Jo 14, 6.

[24] Utilizo dicho término en el sentido perverso del terrorismo de Estado, como opuesto a la vida.

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Del Programa Sintético al Programa Analítico. El corazón de la NEM

Por: Abelardo Carro Nava

 

«En sentido estricto pienso que, entre el Programa Sintético y el Programa Analítico se encuentra el corazón de la Nueva Escuela Mexicana.»

Después de algunas décadas en que los planes de estudio completamente prescriptivos marcaron la ruta del quehacer educativo y docente en las escuelas, estamos en la antesala de la aplicación de un Plan de Estudio (el 2022) que, de cierta forma, busca superar la idea de que todo lo que deba ser enseñado en los planteles escolares deba ser de la misma forma y, tal vez, con el mismo criterio porque, con ello, supuestamente se lograrían los aprendizajes esperados. Así sucedió en el 2011 y su consecuente Plan de Estudio que, bajo un enfoque basado en competencias, dichos aprendizajes esperados se volvieron pieza medular para la generación del conocimiento debido a que éstos eran (aún lo son) el punto de partida para la enseñanza. De igual manera sucedió en el 2017 con el Plan de Estudio que, bajo un enfoque competencial, los aprendizajes clave colocaron a las competencias como el punto de llegada porque, después de haber transcurrido tan solo 6 años de la implementación del 2011, alguien determinó así debería ser y no de otra manera.

En medio de este asunto, el tema de la calidad educativa y su consecuente evaluación, puso en el centro la medición de los aprendizajes de las niñas, niños y adolescentes (NNA) a través de exámenes estandarizados; cómo olvidar la prueba del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (PISA) o la Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares (ENLACE), o también, el examen que se desprendía del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (PLANEA); pruebas o exámenes estandarizados que, indudablemente, buscaban medir la idoneidad de un estudiante para “enfrentar” los retos del mundo contemporáneo; esto sin considerar que, por ejemplo, las diferencias socioeconómicas, culturales o familiares de los NNA influían e influyen en la adquisición de dicho aprendizaje, sin olvidar las prácticas de enseñanza y, desde luego, todo lo que ocurre en la escuela.

Se evaluaba parejo, no había de otra y, por supuesto, los números, los datos, las estadísticas, redujeron un proceso de evaluación de tal envergadura a una simple y llana mirada cuantitativa sin que lo cualitativo fuera tomado en cuenta. Ello podría explicar ¿por qué el maestro o la maestra tenía que enseñar tal contenido porque no había de otra? Ello podría explicar, ¿por qué la existencia de un Plan de Estudio completamente prescriptivo en las escuelas se convirtió en la “piedra angular” que determinaba la generación de conocimiento? Entonces, ¿no había otra forma de concebir la enseñanza y el aprendizaje que considerara las diferencias o las diversidades claramente manifiestan en un país tan diverso como el nuestro?

Hace unos meses, la sociedad y el magisterio mexicano conoció la propuesta curricular de este sexenio. Insisto, una propuesta que busca superar esa mirada prescriptiva señalada en los párrafos que anteceden a este. Cierto, el propio Gobierno Federal y la Secretaría de Educación Pública (SEP), incluyendo a los distintos funcionarios que han ocupado un lugar en estos espacios, han fracasado en la forma en que pudieron comunicar lo que pretendía (y pretende) este Plan de Estudio. Vaya, quién no recuerda el penoso momento que vivió la Secretaria de Educación frente al cuestionamiento que le formuló una reportera porque, sencillamente, no pudo responderlo dado que no conocía sobre el tema, aunque hubiera tenido formación en la docencia. O toda la serie de penosas y lamentables filtraciones que han sido la marca y/o sello distintivo de esta SEP y de sus propios funcionarios. Y qué decir de la paupérrima formación continua que se le ha brindado al magisterio en los Consejos Técnicos Escolares (CTE), ya no solo en términos de un Plan de Estudio, sino de todo aquello que significa una formación docente para la transformación de su quehacer y de su entorno. Y bueno, ni mencionar el penoso y lamentable protagonismo de un director de materiales educativos que, bajo una supuesta emancipación y una verborrea empobrecida por su falta de congruencia ideológica, “pelea” con todo el mundo que piensa y se expresa diferente a él porque, supongo, su concepción limitada le permite entender que el pensamiento crítico debe ser lo que él concibe como pensamiento crítico y no otro. En fin.

En medio de todo este asunto, algo ha venido sucediendo en las escuelas – más no en todo el Sistema Educativo “burocratizante” como bien podríamos definirlo –, desde luego, desde que los CTE modificaron la forma en la que deberían ser trabajados para dar paso a la construcción de lo que se denominó Programa Analítico a partir de los Programas Sintéticos. Muchos, pero muchos colectivos docentes comenzaron a organizarse en estos espacios para: conocer la propuesta curricular, construir formas de trabajo conjuntas, diseñar algunos formatos que les permitieran sistematizar las ideas, identificar las problemáticas del entorno y de la propia escuela – ya no como una tarea sin sentido – que inciden en los aprendizajes, revisar y retroalimentar sus propias construcciones, realizar las modificaciones a partir de la revisión de distintos materiales, etc.

Es cierto, ojalá lo señalado en el párrafo anterior fuera el común en todos los centros escolares a lo largo y ancho de la República Mexicana; desafortunadamente no es así porque, como se sabe, no todos los colectivos docentes están avanzando al mismo ritmo o con las nociones claras de lo que se puede hacer para contar con programas analíticos que les permitan adentrarse al plano didáctico, relacionado el abordaje de los contenidos una vez que se haya hecho: 1. El análisis del contexto socioeducativo para problematizar la realidad del entorno y la escuela, 2. La contextualización para analizar los programas sintéticos, grados-fases, estrategias nacionales (para el tratamiento de los contenidos de aprendizaje), pero también, para construir y seleccionar situaciones problema, para elegir la metodología a emplear (ABP, STEAM, EG, etc.), 3. El diseño para incorporar contenidos locales que no contemplan los programas sintéticos porque son propios de los contextos tan diversos en los que encuentra los NNA y maestras y maestros, pero también, valorar la pertinencia de dichos contenidos puesto que, como tales, deben responder a las necesidades específicas de la escuela, y 4. Finalmente, lo Didáctico, para que más allá de seleccionar un formato que puede, de nueva cuenta, burocratizar la enseñanza, la maestra o maestro pueda estructurar una planeación didáctica que le permita desarrollar su actividad sin esa prescripción contenida en los Planes de Estudio 2011 y 2017, pero también, para tener la capacidad, autoridad o autonomía para decidir lo que tenga que decidir en el aula y en la escuela porque es un profesional de la educación que, estoy seguro, puede con el reto que se le ponga enfrente, de ahí que sea importante que, por ejemplo, el libro de texto sea solo uno de los tantos recursos que pueda emplear para propiciar el aprendizaje de sus niños, y no el único. En fin

En sentido estricto pienso que, entre el Programa Sintético y el Programa Analítico se encuentra el corazón de la Nueva Escuela Mexicana; por supuesto, las maestras y maestros son una pieza clave en este proceso, pero, desafortunadamente, ni en este ni en otros sexenios han sido valorados como debieran. Hoy, por ejemplo, el profesorado mexicano sigue construyendo un Programa Analítico sin contar con los Programas Sintéticos definitivos y, mucho menos, con libros de texto concluidos. Hoy, por ejemplo, ha buscado la manera cubrir las deficiencias de una formación continua que por años se ha limitado a imponer un carácter instrumentalista, remedial y carencial. Hoy, por hoy, por ejemplo, hay colectivos docentes que han intentado cambiar “el chip” que por décadas les fue impuesto desde la centralidad y, por tanto, comienzan a elaborar sus propios productos sin la pesadez y rigidez administrativa que desde el centro y las periferias se establece o establecía. ¿Podrá la SEP estar a la altura de estas maestras y maestros que, si usted lo piensa bien, por décadas han sido maniatados por las prescripciones y las autoridades educativas que “todo lo saben y todo lo pueden”?, ¿podrán las maestras y maestros apropiarse de esa autonomía profesional, de la que tanto pregonan las autoridades que les han brindado, para formular sus propias propuestas alternativas que permitan mejorar su quehacer profesional en las escuelas?

Entonces, si consideramos que una pieza clave en el corazón de las NEM son las maestras y los maestros, ¿por qué colocar en un pedestal a quienes han visto de la educación un negocio para vivir del magisterio? Para nadie es desconocido que, hoy día, hay quienes venden, por ejemplo, cursos y manuales para la elaboración de un Programa Analítico; vaya, presentan tales esquemas instruccionales como productos que fueron elaborados a partir del trabajo que vienen realizando maestras y maestros en las escuelas, lo cual me lleva a pensar que, si el trabajo de los docentes son los que toman como referente para vender sus cursos y/o manuales, ¿por qué se vende o por qué se lucra con su conocimiento?, ¿hasta cuándo el o los docentes se darán cuenta de que son profesionales de la educación y, por tanto, su trabajo es importante porque saben y han podido hacerlo a pesar de las incompetencias de los gobiernos?

Desde luego, pienso que una ayuda o apoyo nunca está demás; a lo largo de estos años he aprendido de diferentes profesionales en su quehacer como Patricia Frola, Jesús Velázquez o Laura Frade; también, del mismo Ángel Díaz Barriga, Rosa María Torres, Etelvina Sandoval, Frida Díaz Barriga, Silvia Schmelkes, Gunther Dietz; sin embargo, y eso lo tengo clarísimo, el principal aprendizaje lo he adquirido de mis maestros y maestras, de mis colegas y, desde luego, de mis alumnos.

¿Cuándo las maestras y maestros recuperaran el protagonismo que les fue arrebatado para impulsar sus propios proyectos educativos con la intención de transformar hacia el bien común su entorno y el de sus alumnos? La nueva propuesta curricular materializada en el Plan de Estudio 2022, con todas y cada una de las fallas que podríamos discutir interminablemente abre ese espacio, el de la autonomía profesional por años demandada por un buen sector del magisterio. La pregunta en todo caso sería: ¿las maestras y maestros harán suya esa autonomía profesional para generar sus propias propuestas de intervención o seguirán (seguiremos) esperando lo que desde el centro emane y la autoridad determine?

Fuente de la información:    https://profelandia.com

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Lirbo(PDF): Decolonialidad, emancipación y utopías en América Latina y el Caribe

Reseña: CLACSO

*Disponible sólo en versión digital.

Este libro es una antología que reúne textos de diferentes autores que están unidos por un oficio crítico que intenta modificar el sistema económico, político y social de una época que multiplica las formas de desigualdad, de exclusión y de injusticia. Los diferentes trabajos ponen de manifiesto el interés transformador del pensamiento social latinoamericano, mostrando tres pilares fundamentales: desmontar el andamiaje eurocéntrico de las ciencias sociales, redefinir lo universal y dotarlo de un sentido inclusivo y replantear la utopía como un puente posible entre el presente y el futuro.

Autoría: Pedro José Ortega. Leopoldo Artiles Gil. Carolina Armenteros. [Editores]

Delia Blanco. Edelyn Dorismond. Éder Lira de Souza Leão. Fernándo I. Ferrán. Fred Reno. Jean-Claude William. Marcos de Araújo Silva. Michaeline Crichlow. Nadia Yala Kisukidi. Paulo Henrique Martins. Patrice Vermeren. Patricia Northover. Stéphane Douailler. Luz María Lozano Suárez. Walter D. Mignolo. Varenka Bello. Pedro José Ortega. [Autores de Capítulo]

Editorial/Edición: CLACSO. IGLOBAL. CUNY Dominican Studies Institute. UNESCO-París.

Año de publicación: 2023

País (es): Argentina.

ISBN: 978-987-813-302-7

Idioma: Español

Descarga: Decolonialidad, emancipación y utopías en América Latina y el Caribe

Fuente e Imagen: https://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?orden=&id_libro=2759&pageNum_rs_libros=0&totalRows_rs_libros=1710

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Libro (PDF): Niñez en movimiento: del adultocentrismo a la emancipación

Por: Santiago Morales Y Gabriela Magistris

 

“Este libro es un desafío que obliga a sentir pensando y a pensar sintiendo, a mirar al mundo con la sorpresa y el espanto de quienes llegan recientemente a sus laberintos y encrucijadas, pero también desde una apuesta de vida”, afirma Claudia Korol en el prólogo de esta segunda edición. Nuestros sueños se actualizan, como una soberbia mariposa de alas anchas, cada vez que compañeras de su talla nos interpelan a seguir por el camino de revolucionar las revoluciones.

Descárgalo aquí:

Fuente de la información e imagen:  https://desinformemonos.org

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Hacia la emancipación definitiva

Por: Javier Tolcachier

En la reciente VII Cumbre de Jefes y Jefas de Estado de la CELAC realizada en Buenos Aires, Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y Las Granadinas, fue electo para liderar la Presidencia Pro-Témpore durante 2023.

Es la primera vez desde la creación de este mecanismo de integración en 2011 que una nación insular del Caribe asume esta función.

¿Qué significa esta elección para la CELAC? ¿Qué importancia tiene para el Caribe y sus habitantes?

Dejando atrás la tutela monárquica

Siguiendo el reciente ejemplo de Barbados, que se convirtió en república en noviembre de 2021, la agenda de las demás naciones independientes del Caribe contempla dejar de ser súbditos de la corona británica.

Gaston Browne, recientemente reelecto como primer ministro de Antigua y Barbuda, anticipó tras la muerte de Isabel II su intención de realizar un referendo en los próximos años para desembarazarse de la supervisión gubernamental del Reino Unido.

Por su parte, el primer ministro jamaiquino Andrew Holness apuntó el pasado Agosto, en ocasión del 60 aniversario de la independencia: “Hablando de soberanía, ya hemos empezado a trabajar para convertirnos en una república.”

En Bahamas, su primer ministro Philip David, después de firmar el libro de condolencias tras la muerte de la reina Isabel II dijo que los bahameños tendrán que decidir si el país debe convertirse en una república y añadió: «Haré un referéndum y el pueblo de Bahamas tendrá que decirme ‘sí’».

A su vez en Belice, el gobierno de John Briceño lanzó el pasado Noviembre en Belmopán una comisión de reforma de la Constitución para posibilitar la transformación del sistema institucional del país. “En este mandato consultivo se incluye la sugerencia de eliminar cualquier vestigio del colonialismo de este documento, es decir, buscar y modernizar simultáneamente una nueva constitución poscolonial que refleje la voluntad del pueblo y nuestro futuro colectivo», declaró el presidente de la comisión Anthony Chanona.

En Granada, el Congreso Nacional Democrático (NDC), partido de centroizquierda liderado por el recientemente electo Dickon Mitchell, señalizó un rumbo similar ya en ocasión de la decisión de Barbados de ser república independiente. Entonces, Claudette Joseph, a cargo de las Relaciones Públicas de la agrupación dijo que “dar el paso definitivo para destituir a su majestad como jefa de Estado de Granada será uno de los principales puntos que el NDC someterá al pueblo en referéndum.”

La opción también es considerada por San Cristóbal y Nieves. Su ministro de Asuntos Exteriores y anterior primer ministro, Denzil Douglas, dijo a la agencia periodística Axios que es hora de trazar el camino para convertirse en un «país verdaderamente independiente». A lo que agregó que “no hay ningún calendario concreto para un  referéndum constitucional en su país, pero es hora de que empiece la conversación”.

Y en la tierra de origen del flamante presidente pro témpore de la CELAC, San Vicente y las Granadinas, había fracasado un referéndum con el mismo objetivo en 2009, ya que si bien la propuesta de independizarse definitivamente obtuvo mayoría simple, no se alcanzaron los dos tercios constitucionalmente necesarios.

En una carta a la primera ministra de Barbados, Mia Mottley con motivo de la celebración del hito republicano en aquel país, Gonsalves explica uno de los principales impedimentos en el camino de la emancipación: “La verdad es que la alteración de las arraigadas disposiciones de las Constituciones de los países de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO), incluido San Vicente y las Granadinas, es una tarea hercúlea.  En San Vicente y las Granadinas, tales alteraciones requieren primero una mayoría de dos tercios en la asamblea legislativa unicameral, seguida de una mayoría de dos tercios en un referéndum popular.  La amplitud de la mayoría exigida en este último aspecto es sin duda antidemocrática.”

Algo similar a lo que sucede en otros países de América Latina y el Caribe, sujetos a cerrojos constitucionales impuestos por dictaduras y neocolonialismos para dificultar cambios estructurales futuros.

El vicentino continúa esclareciendo sobre el origen de estas dificultades en la subregión así: “Esto sigue el requisito constitucional impuesto en la Constitución independentista de 1974 de Granada por la potencia colonial saliente, Gran Bretaña.  Granada fue el primero de los países más pequeños del Caribe en acceder a la independencia; lo hizo bajo el liderazgo de Eric Matthew Gairy.  Hubo tanta oposición en Granada a la independencia bajo Gairy que los británicos le cobraron un alto precio.”

Sin ninguna duda, el deceso de Isabel II, quien reinó durante setenta años, ha acelerado los vientos de libertad en sus otrora colonias, hoy territorios independientes pero todavía formalmente unidos a la corona y bajo su égida a través del sistema de la Mancomunidad de Naciones (anteriormente Mancomunidad Británica o Commonwealth).

Del mismo modo, el movimiento Black Lives Matter en los Estados Unidos reavivó la llama del despertar del activismo por los derechos de la ciudadanía negra, ferozmente relegada y discriminada todavía a consecuencia de un ayer lejano pero demasiado cercano.

El resurgir del movimiento emancipatorio anticolonial es de particular importancia en el Caribe anglófono, donde se encuentran ocho de los catorce países que todavía reconocen al ahora rey Carlos III como su gobernante.

Con anterioridad, otras naciones de la Comunidad del Caribe (CARICOM) establecieron una forma de gobierno republicana, dejando atrás los vestigios monárquicos.  Haití, desde su fundación revolucionaria en 1804; Surinam, antigua colonia holandesa, se independizó en 1975.  Guyana y Dominica son repúblicas desde su misma independencia en 1966 y 1977 respectivamente. Trinidad y Tobago, que logró su status independiente en 1962, se constituyó en república en 1976.

Verdad, memoria y justicia

Más del 80 por ciento de la población de las naciones insulares del Caribe está conformada por descendientes de personas esclavizadas, que fueron secuestradas y transportadas en cadenas en barcos negreros desde África. Reducidos a condición infrahumana, debieron cumplir un régimen de trabajo forzado so pena de castigo o muerte en las plantaciones propiedad de hacendados blancos venidos de las feroces “madres patrias” o de su prosapia.

Luego del genocidio devastador de la población indígena local, la economía colonialista y la transferencia de riquezas hacia los centros coloniales (España, Francia, Gran Bretaña, Portugal, Países Bajos y Bélgica, sobre todo), pudo solo efectuarse a través del indecible sufrimiento humano que significó el tráfico y la compraventa de seres humanos en condición de absoluta enajenación.

Este crimen de lesa humanidad, hoy conocido por cualquier escolar del mundo, sigue sin ser reconocido plenamente por aquellos que se beneficiaron – en términos de desarrollo económico – de su perversidad.

Recientemente, con flagrante omisión, atraso y lentitud, el gobierno holandés, sucesor legal y responsable jurídico de la atrocidad cometida (al igual que los demás gobiernos europeos de ex poderes colonialistas), hizo un gesto y comenzó a pedir “disculpas” por tanto atropello.

En ocasión de una visita a los Archivos Históricos, el 19 de diciembre de 2022, el primer ministro del Reino de los Países Bajos, el derechista Mark Rutte emitió en La Haya un pronunciamiento en el que señaló que hasta 1814, “más de seiscientas mil personas, mujeres, hombres y niños africanos esclavizados fueron enviados al continente americano en condiciones espantosas por traficantes de esclavos holandeses, la mayoría a Surinam, pero también a Curazao, Sint Eustatius y otros lugares, donde fueron separados de sus familias, deshumanizados, transportados y tratados como ganado, a menudo bajo la autoridad gubernamental de la Compañía de las Indias Occidentales”.

Y en Asia, “entre 660.000 y más de un millón de personas fueron traficadas dentro de las áreas bajo la autoridad de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales”.

Poco antes, una junta asesora había recomendado al gobierno ofrecer disculpas y reconocer que el comercio de esclavos desde el siglo XVII hasta su abolición “fueron crímenes de lesa humanidad”. Agrega el mencionado informe que el racismo institucional en Holanda “no se puede ver aisladamente de los siglos de esclavitud y colonialismo y las ideas que han surgido en este contexto”.

“El Estado holandés fue el pionero europeo de la empresa global de la esclavitud. Durante la mayor parte del siglo XVII monopolizó el comercio transatlántico de esclavos y proporcionó las finanzas y la tecnología que permitieron a ingleses, franceses, españoles y portugueses establecer sus propios imperios basados en la esclavitud.”, señaló en respuesta el profesor Sir Hilary Beckles, Vicerrector de la Universidad de las Indias Occidentales y Presidente de la Comisión de Reparaciones de CARICOM. “Como resultado”, agregó,  “Ámsterdam se convirtió en el centro financiero de Europa y en el principal proveedor mundial de capital para la colonización.”

No solo en el Caribe, sino también en la India, Irak, Tasmania, Malasia, Afganistán y en la mitad de África, el imperio británico fue responsable de la esclavitud y de innumerables masacres. Con ello, se vieron confrontados recientemente miembros de la familia real en visita a distintos países del Caribe.

La protesta popular exigiendo disculpas y compensación se hizo sentir a la llegada del príncipe Eduardo y la condesa Sofía, quienes recalaron en Abril 2022 en Antigua y Barbuda, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas. La parada prevista en Granada fue pospuesta, dijo el Palacio de Buckingham. Otro tanto sucedió al príncipe Guillermo y a la duquesa Kate, quienes estuvieron en Belice, Jamaica y las Bahamas en marzo.

Por su parte, el reino belga, que acabó con la vida de millones de personas en el Congo, no ha ofrecido ninguna disculpa formal. Los monumentos al rey Leopoldo, uno de los principales ejecutores del sangriento latrocinio, siguen allí.

El neoliberal Macron, dio incluso marcha atrás en un esbozo de disculpas por la colonización francesa de Argelia, intentando captar el voto derechista de los descendientes de los “pied-noirs”, colonos nativos que huyeron del país luego de la independencia en 1962. Nada dijo de los haitianos, quienes en 2015 exigieron durante la visita del entonces presidente francés Hollande, que pague 19 mil millones de dólares como reembolso de la deuda contraída hace dos siglos para obtener su independencia.

Ante el silencio español, fue el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador quien instó en 2019 al rey Felipe VI de España y también al papa Francisco en representación de la iglesia que pidan perdón por los abusos cometidos durante la conquista. Tampoco Portugal ha ofrecido disculpa pública alguna por su pasado colonial.

Reparación

Pero las disculpas hoy magras o inexistentes de gobiernos europeos que aun continúan con una intencional amnesia histórica, no serán suficientes.

En 2013, los jefes de gobierno establecieron la Comisión de Reparaciones de la CARICOM (CRC) con el mandato de elaborar el caso de justicia reparatoria para las comunidades indígenas y afrodescendientes de la región, víctimas de crímenes contra la Humanidad en las formas de genocidio, esclavitud, trata de esclavos y apartheid racial.

La CRC afirma que las víctimas y los descendientes de estos crímenes tienen el derecho legal a la justicia reparatoria, y que aquellos que cometieron estos crímenes, y que se han enriquecido con las ganancias de estos crímenes, tienen un caso reparatorio que responder.

El programa elaborado, señala el especial papel de los gobiernos europeos en este sentido, por “ser los órganos legales que instituyeron el marco para el desarrollo y mantenimiento de estos crímenes. Estos gobiernos, además, sirvieron como los principales organismos a través de los cuales se produjo el enriquecimiento basado en la esclavitud, y como custodios nacionales de la riqueza acumulada criminalmente.”

A estos efectos, la Comisión ha elaborado un Plan de Reparación de 10 Puntos, entre los que figuran la manifestación de disculpa formal, la posibilidad de repatriación y el apoyo a un programa de reintegración de aquellos descendientes que así lo soliciten, un plan de desarrollo para comunidades indígenas expropiadas, asesinadas y marginalizadas como así también la creación de instituciones de formación de investigadores y docentes en el Caribe sobre tan doloroso pasado.

Del mismo modo, la propuesta exige la participación europea para aliviar el desastre sanitario provocado por cinco siglos de colonialismo y cuatrocientos años de esclavitud legalizada. El deficiente estado de salud crónico de los negros del Caribe constituye actualmente una gran dificultad para la zona. Frenar esta pandemia requiere una inyección de ciencia, tecnología y capital superior a la capacidad de la región.

Otros puntos del plan son el apoyo a la erradicación del analfabetismo, el establecimiento de puentes de pertenencia identitaria con África en las escuelas o mediante viajes y la puesta en marcha de programas de rehabilitación psicológica.

De gran relevancia consideran los gobiernos la cancelación de la deuda externa, que hoy imposibilita la inversión social y la transferencia de tecnología, imprescindible hoy para el desarrollo humano.

La emancipación definitiva y la CELAC

El camarada Ralph, como es conocido el primer ministro sanvicentino en el entorno cercano y político, tiene por delante una tarea significativa pero nada fácil al frente de la CELAC.

Por una parte, abordar los consensos necesarios para avanzar en temas urgentes como la erradicación del hambre y la mejora de las condiciones sociales a nivel regional, como así también la defensa y profundización democrática frente a los ataques que la reacción de derecha neofascista, los grupos de medios concentrados, el poder económico y los diferentes dispositivos diplomáticos de los Estados Unidos continuarán lanzando contra los gobiernos progresistas y revolucionarios.

La protección medioambiental y la soberanía sobre los recursos naturales serán temas de agenda centrales como así también en respeto a su proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, la Comunidad de Estados tendrá el desafío inmediato de impedir de manera tajante los intentos de involucrar a la región en cualquier tipo de estrategia belicista o injerencista. Lo que incluye el rechazo absoluto a las medidas de bloqueo o coerción que hoy afectan a los habitantes de Cuba, Venezuela y Nicaragua y que son promovidas por las sucesivas administraciones estadounidenses para forzar cambios políticos favorables al ilegítimo proyecto de recolonización.

En el mismo sentido descolonizador, la urgencia de salvaguardar la autodeterminación del pueblo haitiano, jaqueado hoy por la intervención extranjera y el gobierno de facto de Henry como así también la denuncia del golpe contra el presidente Castillo y el cese de la persistente represión contra el pueblo peruano siguen siendo temas que la CELAC debe reconsiderar para mediar en la coyuntura de manera valiente.

La cuestión migratoria como los intentos de acometer posibles soluciones al flagelo de la delincuencia generada por un modelo económico estructuralmente excluyente, ocuparán buena parte de las discusiones en los ámbitos correspondientes de intercambio ministerial.

La construcción de estrategias para la mitigación de desastres naturales, la cancelación o recorte de deudas asfixiantes, el desarrollo de energías limpias en el marco de modelos económicos de comercio justo, como así también la elaboración de arquitecturas financieras alternativas al actual monopolio controlado por los Estados unidos, son de asuntos de especial relevancia para el Caribe, pero también para los demás miembros de la CELAC en la coyuntura de múltiples crisis sistémicas.

Del mismo modo, serán sumamente importantes los pasos que pueda dar la presidencia pro témpore de San Vicente y las Granadinas hacia una reconfiguración de la tecnología y los espacios digitales, centrada en los derechos humanos y encarada desde la cooperación regional.

Pero sobre todo, espera en este período a la CELAC un asunto de trascendencia histórica para los pueblos del Caribe y de la América toda, la descolonización definitiva.

“Tengo la esperanza de que, durante mi vida, todos o la mayoría de los países independientes de la CARICOM pasen de un sistema monárquico a uno republicano”, expresaba Gonsalves en la carta a su par barbadense citada antes. “Espero sinceramente que se produzca ese cambio en Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Granada, Jamaica, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas.”, precisaba.

En relación a los demás territorios coloniales todavía existentes en el Caribe[1], escribió: “También es de esperar que todos estos territorios coloniales impulsen su independencia dentro de la comunidad mundial de naciones.  Sería bueno ver el fin del colonialismo en nuestro Caribe. Pero esa iniciativa no me corresponde a mí, sino a los pueblos de esa veintena de colonias o territorios y a sus dirigentes nacionales.”

Propósito firme que, sin duda, incluye la evacuación del Reino Unido de las Islas Malvinas y demás islas del Atlántico Sur, tal como reza el documento elaborado en la Cumbre.

Es claro que la CELAC será un foro privilegiado para amplificar y acelerar esos procesos.

Finalmente, reflexionando sobre un asunto esencial, Gonsalves citó en su carta a Mottley al literato y político de Martinica Aimé Césaire, advirtiendo sobre los efectos que produce la violencia en quien la ejerce: «La colonización deshumaniza incluso al hombre más civilizado; la empresa colonial, la conquista colonial, que se basa en el desprecio del nativo y se justifica por ese desprecio, tiende inevitablemente a cambiar a quien la emprende; que el colonizador, que para tranquilizar su conciencia se acostumbra a ver al otro hombre como un animal, se acostumbra a tratarlo como un animal, y tiende objetivamente a transformarse él mismo en un animal.  Este es el resultado, el efecto boomerang de la colonización…».

Hemos entonces de desear a Ralph Gonsalves la mejor de las suertes en su esfuerzo y aportar todo el apoyo del movimiento popular latinoamericano y caribeño a su gestión.

(*) Javier Tolcachier es investigador en el Centro Mundial de Estudios Humanistas y comunicador en Pressenza, agencia de noticias con enfoque de Paz y No Violencia.


[1] “En el conjunto del Caribe existen las siguientes cinco colonias o territorios británicos de ultramar: Anguila, Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas, Montserrat e Islas Turcas y Caicos.  Las Bermudas, situadas en el Atlántico pero con conexiones caribeñas, también están bajo soberanía británica. El Gran Caribe también está plagado de territorios coloniales o departamentos de potencias coloniales de Estados Unidos, Francia y Holanda.  En el caso de los Estados Unidos coloniales, están Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses (Santo Tomás, Santa Cruz y San Juan); en relación con Holanda: San Martín, Curazao, Aruba, Bonaire, San Eustaquio y Saba; en el caso de Francia: San Martín, Martinica, Guadalupe, San Bartolomé y la Guayana Francesa en la vecina Sudamérica.” Carta a Mia de Ralph en ocasión de convertirse Barbados en república. 22/11/2021

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Educar la voluntad, educar la independencia

Por: Carlos Javier González Serrano

Como adultos, deberíamos preguntarnos a qué estamos invitando a que se adapten nuestros niños y jóvenes, por qué se les empuja a gestionar sus emociones (al igual que a los adultos) y para qué deben sacar provecho o rentabilizar las crisis. En realidad, el pensamiento es el único que nos procura valentía para actuar.

La sociedad del espectáculo lo pone todo en venta. Nuestra vida ha quedado supeditada a los estándares de la producción y el consumo en todas sus facetas y, encadenados a una continua y agotadora dinámica del rendimiento (revestida de ocio, entretenimiento y libertad), llegamos a pensar –con resignado talante– que incluso el descanso no es más que la pausa que necesitamos para poder seguir alimentando las voraces fauces de un modo de existir extenuante. Para, como nos dicen innumerables libros de autoayuda, «gestionar» nuestras emociones y «rentabilizar» nuestras fuerzas vitales.

Todo ha sido sometido a la lógica del mercantilismo. Incluso nuestro deseo. Pero deberíamos tener en cuenta que consumir rápida y enfermizamente (series, películas, podcasts e incluso emociones) impide construir con pausa nuestros deseos. Cuando el filósofo danés Søren Kierkegaard escribió que «el goce decepciona, pero la posibilidad no», invitaba a aprender a dar valor a la bella distancia que media entre nuestros deseos y su satisfacción. A estimar y cuidar la enriquecedora grieta que se abre entre la aparición de aquello que deseamos y la posibilidad de alcanzarlo. Hemos extraviado la preciosa e irremplazable hendidura de lo erótico, de la fuerza (eros) que nos impulsa a perseverar.

De manera paulatina y casi imperceptible, en las últimas décadas se ha perdido el valor del tránsito, del camino, del esencial espacio que media entre el deseo y su satisfacción. Por eso hay que trabajar en la dilación de la satisfacción, por un lado, y en la construcción del deseo, por otro. No se trata del viejo y mal planteado debate «materialismo sí o materialismo no».

Existen bienes materiales que pueden resultar muy útiles e incluso necesarios para nuestro trabajo o nuestra vida diaria: la cuestión es aprender a distinguir qué necesitamos y qué no, qué deseos nos han sido suscitados (pasivamente) por la mercadotecnia, la publicidad y las prisas y qué deseos emanan de nuestra voluntad.

«Con la llegada de la Navidad, se presenta una oportunidad muy indicada para enseñar a los más pequeños y jóvenes la destacada significación del autoconocimiento»

Con la llegada del periodo navideño, se presenta una oportunidad muy indicada para enseñar a los más pequeños y jóvenes la destacada significación del autoconocimiento: mostrar desde edades tempranas el valor de examinar por qué hacemos lo que hacemos. No se trata de desilusionarlos o desengañarlos antes de tiempo, sino de señalar que tras nuestras acciones hay una voluntad, la nuestra, que consiente o no consiente en aquello hacia lo que es encaminada.

No depende de nosotros desear algo o no desearlo, pero sí depende de nosotros qué hacer con esos deseos, y en ello consiste la independencia. Los niños y los adolescentes tienen un escaso control del impulso, por lo que precisan de algo o alguien que, desde fuera, les indiquen ciertos límites. Un desde fuera que, a lo largo del proceso madurativo, se irá convirtiendo en un proceso interno: en el empleo del juicio propio, en la autonomía y en la emancipación respecto al constante ruido que aturulla nuestra vida. La tarea de la educación es, pues, central.

Y es que nuestra contemporaneidad se caracteriza por ese permanente ruido, tan difícil de acallar. Se trata de un ruido que no solo tiene que ver con nuestros oídos, sino también con nuestros ojos o con el tacto, como en el caso del smartphone o la tablet, objetos que raramente abandonamos y que se han transformado en apéndices de nuestro cuerpo, o más aún, en nuestro propio cuerpo, puesto que a través de ellos nos ponemos en contacto con el mundo.

«Vivimos anclados al aquí y al ahora, sin poder detenernos a pensar en nuestro pasado o en el porvenir»

El ruido incesante secuestra nuestra capacidad de concentración y nos impide vivir otro tiempo que no sea el puro presente. Vivimos anclados al aquí y al ahora, sin poder detenernos a pensar en nuestro pasado o en el porvenir. Desde hace siglos, la filosofía nos ha invitado a hacernos dueños de nuestra atención para poder pensar antes de actuar y, sobre todo, para poder alcanzar independencia de juicio y autonomía en la acción. Modular el molesto ruido de nuestro alrededor puede ser el comienzo para reconquistar nuestra emancipación, para no ser esclavos del entorno.

Recordaré aquí una inolvidable cita de Dostoyevski en Memorias del subsuelo: «¿Cómo han podido imaginar todos los sabios que necesitamos una voluntad virtuosa? ¿De dónde han sacado que necesitamos desear de una manera sensata y provechosa? Sólo una cosa necesitamos: querer con independencia, cueste lo que cueste».

No nos engañemos: acostumbrar a niños y niñas a un lapso de tiempo corto entre la aparición del deseo y su satisfacción genera adultos emocionalmente dependientes, con una capacidad de atención y concentración mermada, maleables y condenados a la frustración; si no satisfacen rápidamente su deseo, aparece el sufrimiento, la desazón y la desilusión. Y de su mano, trastornos emocionales como la ansiedad o la depresión o los trastornos de déficit de la atención e hiperactividad.

«No nos engañemos: acostumbrar a niños y niñas a un lapso de tiempo corto entre la aparición del deseo y su satisfacción genera adultos emocionalmente dependientes»

Por eso también urge pensar sobre la categoría del regalo. Deberíamos mostrar a los más pequeños que lo importante no es propiamente el regalo, sino el acto de dar, la preocupación por el otro, por sus gustos y necesidades. El regalo no es más que la materialización de ese tiempo de atención por el otro, y es lo que debemos enseñar.

Vivimos rodeados de estímulos que nos instigan a comprar y, en numerosas ocasiones, ya tenemos de todo, vivimos atiborrados de objetos, mientras nos faltan la compañía, la calidez o la calidad y hondura en los vínculos. Todos sabemos de personas que pasan días y semanas paseando por tiendas sin saber qué comprar a sus familiares, lo que da lugar a una sensación de vacío y frustración por no llegar a cumplir las expectativas.

Por supuesto que el regalo, como objeto, cobra un papel relevante cuando hablamos de la generosidad, pero no es lo fundamental; deberíamos enseñar que la generosidad tiene más que ver con la pre-ocupación por el otro que por aquello que se da. Lo mismo sucede con la solidaridad, que no ha de asociarse a sentimientos de pena o compasión, porque no debería ser un acto puramente pasivo («me compadezco, luego soy solidario», «qué pena me da», etc.), sino activo: decido dar mi dinero, comida o bienes de cualquier tipo a una causa porque la considero necesaria, justa, buena o bella. La generosidad y la solidaridad deberían sostenerse, por tanto, sobre valores que construyamos –y ayudemos a construir– paulatinamente, y no sobre afectos y emociones que nos arrastran y nos hacen reaccionar pasivamente, en lugar de actuar responsable y activamente.

«El ruido incesante secuestra nuestra capacidad de concentración y nos impide vivir otro tiempo que no sea el puro presente»

La manera más efectiva de transmitir valores ha sido, es y siempre será el ejemplo. La ejemplaridad en la acción es fundamental para que niños y niñas y jóvenes no solo comprendan el contenido de ciertos valores, sino la importancia de llevarlos a cabo, de hacerlos efectivos en nuestro mundo, en nuestras circunstancias. Cuando somos pequeños somos muy sensitivos, y necesitamos ver, oír y tocar todo aquello de lo que nos hablan. Así se enseña a leer en las etapas de infantil y primaria, con la representación visual e incluso táctil de las letras y los números.

Con los valores sucede algo similar, y cabría decir que también nos ocurre a los adultos. Hay una cita del pensador Henry-David Thoreau que suelo recordar mucho cuando hablo con padres y madres en tutorías o en charlas con adultos: «Si busca persuadir a alguien de que hace mal, actúe bien. Los seres humanos creen en lo que ven. Consigamos que vean».

«La cuestión es entregarse a la tarea de investigar qué es el bien, pero para eso se necesitarían clases de filosofía desde temprano en la educación»

La cuestión, por supuesto, es entregarse a la tarea de investigar qué es el bien, pero para eso se necesitarían clases de filosofía desde temprano en la educación. Lamentablemente, el fomento del pensamiento crítico y las humanidades tienen cada vez menos espacio en los centros educativos. Para la nueva pedagogía, lo importante es desarrollar destrezas, habilidades y competencias que los ayuden a adaptarse a lo dado (sin cuestionarlo), a gestionarse (sin preguntarse qué deben gestionar exactamente) y a rentabilizar las oportunidades de las crisis (sin interrogar si esas crisis son o no algo de lo que deban responsabilizarse).

Como adultos, deberíamos preguntarnos a qué estamos invitando a que se adapten nuestros niños y niñas, nuestros jóvenes, por qué se les empuja a gestionar sus emociones (al igual que a los adultos) y para qué deben sacar provecho o rentabilizar las crisis. Quizá nos hayan acostumbrado a lo que jamás deberíamos habernos acostumbrado: como explicó María Zambranofácil es deslizarse por la vida y arduo y áspero resulta el sendero del pensamiento, aunque es el único que nos procura independencia para pensarnos y valentía para, tras haber pensado, actuar.

Fuente de la información e imagen: https://ethic.es

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