Page 39 of 99
1 37 38 39 40 41 99

El Salvador: 707 jóvenes desertaron de los centros escolares por causa de un embarazo

Redacción: El Salvador

Según el mapa de embarazo de niñas y adolescentes del 2017 hubo 19,190 niñas en estado de embarazo en el país. Hugo González, representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas, opinó que la sociedad tiene que brindar las condiciones para que las menores de edad logren el mayor grado académico, por el bienestar familiar y social.

A causa de un embarazo, 698 mujeres en edades de 10 a 19 años abandonaron los estudios académicos, de acuerdo con datos del Mapa de Embarazos en niñas y adolescentes del 2017, presentado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa). El registro también reporta que 9 hombres, en el mismo rango de edades, abandonaron su estudio porque su pareja estaba embarazada.

Los departamentos con más casos fueron San Salvador, La Libertad, Sonsonate y Santa Ana.

Hugo González, representante del Unfpa, explicó que el documento registra 19,190 niñas y adolescentes que experimentaron la maternidad en ese año, equivalente a un promedio de 53 menores, por día.

En cuanto a los embarazos en menores de 15 años manifiesta que algunos son casos que están vinculados a violencia sexual, y que, a pesar de que en comparación al año 2015 los embarazos han disminuido, las denuncias de abuso sexual han aumentado.

“Las consecuencias de esa maternidad temprana, en el caso de El Salvador, se ha visto que de cada cuatro niñas que se encontraban estudiando al momento que experimentaban la maternidad tres abandonaron los estudios con un promedio de educación de cinco años de escolaridad”, comentó González.

Añadió que esto coloca a las niñas y adolescentes en un círeculo de mayor profundización de pobreza, de dependencia y de violencia, lo cual trae la dificultad de poder ejercer sus derechos, de satisfacer sus necesidades básicas y los de sus hijos, además la sociedad pierde un ser humano productivo.

Entre los años 2015 y 2017 hubo 65,000 menores de edad que enfrentaron un embarazo en El Salvador. De esa población, 7 de cada 10 abandonaron los salones de clases, en los grados de sexto y noveno.

“Pero el abandono se da desde el tercer grado hasta el bachillerato. Con ese grado de escolaridad ¿qué oportunidad de empleo puede existir para una joven? Que además confronta la responsabilidad de la crianza a edad temprana, sin los ingresos que lo permitan hacerlo, sin la educación o la información de cómo hacerlo y muchas veces como resultado de una situación de abuso y de violencia sexual”, dijo el representante del Unfpa.

Al calcular cuánto la sociedad pierde en términos de tributos que estas jóvenes dejan de aportar a la sociedad durante sus años de vida productiva, de las 65,000 menores embarazadas, el país dejará de percibir alrededor de $352 millones, en un lapso de 40 años.

“Esto es para enfatizar que no solo las repercusiones afectan a la niña y su familia sino que a toda la sociedad y por eso es importante que todos velemos por la protección de las niñas. Hay que redoblar los esfuerzos”, expuso González.

El viceministro de Educación, Francisco Castaneda, dijo que sus protocolos para garantizar la educación de los menores se basa en los artículos 76 y 90 de la Ley General de Educación.

“Donde nos define el mandato de prevenir, a través de la educación, los embarazos adolescentes. Y en caso de que se diera, asegurar el derecho a la educación y la permanencia en el sistema educativo”, dijo Castaneda.

Agregó que tratan de asegurar que las adolescentes continúen con sus estudios, si se dan aspectos culturales y económicos, además del bullying, que son razones por las que no regresas a sus estudios.

“La mesa de oportunidades educativas y modalidades flexibles ha constituido una opción importante para el retorno al sistema educativo de esta población femenina vulnerable a partir de una situación de embarazo prematuro”, aseguró Castaneda.

 

El presidente de la Asociación de Colegios Privados (Acpes), Javier Hernández, manifestó que el tema de embarazos en niñas y adolescentes lo manejan con mucha responsabilidad, en el sentido de brindarle el apoyo a la estudiante hasta donde el marco legal se los permite. “No suspendemos niñas que estén en estado de embarazo, y eso lo hacemos desde antes de la Ley Lepina (ley de niñez), se les da un trato distinto, pero no discriminatorio en el sentido de los permisos para no asistir a clases debido a su estado, suspendemos actividades que puedan dañar su estado, como las clases de educación física”, manifestó Hernández.

Aseguró que en la mayor parte de los casos de deserción es la alumna la que decide retirarse de sus estudios, no es el centro educativo el que le niegue el acceso a la educación.

Explicó que para garantizar que la menor termine su año educativo le brindan formas más flexibles para que pueda realizar sus actividades académicas, para que pueda darle continuidad a sus estudios.

Dentro de la currícula académica, explicó el dirigente de la Acpes, está el componente de educación sexual y reproductiva, que está incluido desde el primer ciclo en adelante, en la asignatura de ciencias, salud y medio ambiente, y en ciencias naturales para el bachillerato.

“Son contenidos dentro de la currícula que siempre han estado ahí, pero no son garantía para que se prevengan los embarazos en niñas y adolescentes, la garantía está más en los hogares que en los centros educativos porque son los padres o responsables quienes pueden orientar de mejor manera a los jóvenes para que todo se experimente de acuerdo a una edad biológica, social y psicológica determinada”, opinó Hernández.

Paz Zetino, secretario general de Bases Magisteriales, expuso que como docente se ha visto en el problema de afrontar las decisiones de muchos padres de permitir el noviazgo de sus hijos, y que estos se den dentro del centro escolar.

“Nosotros en las escuelas estamos haciendo todo tipo de prevención al respecto, incluso tomamos algunas medidas hasta extremas para detener este fenómeno, pero yo siento que desde la familia ahora no se está contribuyendo”, comentó Zetino. Manifestó que los docentes se ven ante la dificultad de no poder corregir a los estudiantes cuando están realizando una acción inadecuada, como un noviazgo escolar, debido a que son los mismos padres los que autorizan dichas situaciones.

Comparte este contenido:

India: Fabricar ladrillos o ir a la escuela

Asia/India/15 Mayo 2019/Fuente: El país

Pahasaur, en el estado central de Haryana, es la zona de producción de ladrillos más importante de India. Los encargados de aportar la mano de obra son las miles de familias que cada año se desplazan desde los estados más pobres. Esta temporalidad afecta también a los más pequeños, cuya escolarización pende de un hilo

Fabricar ladrillos o ir a la escuela
Pahasaur es mucho más que una zona de producción de ladrillos.  Es toda una infraestructura que, cada octubre, centenares de familias montan para vivir durante la temporada. Llegan desde Bihar, Bengala Occidental, Uttar Pradesh (los estados más pobres de la India), para trabajar en las fábricas (‘bhattas’) durante los meses de producción. Cada junio, al comienzo de los monzones, regresan a sus lugares de origen con pequeños ahorros que les permiten cultivar sus tierras y sobrevivir algunos meses.
Pahasaur es mucho más que una zona de producción de ladrillos. Es toda una infraestructura que, cada octubre, centenares de familias montan para vivir durante la temporada. Llegan desde Bihar, Bengala Occidental, Uttar Pradesh (los estados más pobres de la India), para trabajar en las fábricas (‘bhattas’) durante los meses de producción. Cada junio, al comienzo de los monzones, regresan a sus lugares de origen con pequeños ahorros que les permiten cultivar sus tierras y sobrevivir algunos meses.
No solo son temporales sus trabajos, sino también los servicios que disfrutan en esta zona de Jarjjar, en el Estado de Haryana. La escuela donde acuden desde 2010 decenas de niños y niñas, es uno de los puntos clave donde se nota el abandono que traen consigo las lluvias de los monzones.
No solo son temporales sus trabajos, sino también los servicios que disfrutan en esta zona de Jarjjar, en el Estado de Haryana. La escuela donde acuden desde 2010 decenas de niños y niñas, es uno de los puntos clave donde se nota el abandono que traen consigo las lluvias de los monzones.
Autobús financiado por la ONG It will be y la organización Don Bosco. Los trabajadores sociales que recogen a los niños son los que más madrugan. Recorren cada mañana las más de 20 ‘bhattas’ o fábricas a las que se atiende en esta escuela temporal, donde además los estudiantes disponen de un dispensario médico y de una comida diaria.
Autobús financiado por la ONG It will be y la organización Don Bosco. Los trabajadores sociales que recogen a los niños son los que más madrugan. Recorren cada mañana las más de 20 ‘bhattas’ o fábricas a las que se atiende en esta escuela temporal, donde además los estudiantes disponen de un dispensario médico y de una comida diaria.
Alrededor de 100.000 personas se dedican en esta zona de la India a la producción del ladrillo. Pero cada vez son menos los niños cuyas manos se manchan con la arena y el barro de los moldes. Muchas familias entienden que sus hijos tendrán un futuro más próspero si saben leer y escribir, aunque pierdan algunas rupias. Cada día, la escuela se llena un poquito más de ilusión, alegría y trabajo.
Alrededor de 100.000 personas se dedican en esta zona de la India a la producción del ladrillo. Pero cada vez son menos los niños cuyas manos se manchan con la arena y el barro de los moldes. Muchas familias entienden que sus hijos tendrán un futuro más próspero si saben leer y escribir, aunque pierdan algunas rupias. Cada día, la escuela se llena un poquito más de ilusión, alegría y trabajo.
A pesar de que la tasa de alfabetización en el subcontinente supera ya el 70%, el desarrollo de las zonas rurales está aún muy por debajo. Este fenómeno afecta especialmente a los habitantes de los estados más pobres, que habitualmente se desplazan temporalmente para trabajar.  Esta temporalidad dificulta aún más el trabajo que llevan a cabo los profesionales de la escuela, que tienen que enfrentarse a unas familias reacias y que no todos los años pasarán estos meses en las ‘bhattas’ de Pahasaur.
A pesar de que la tasa de alfabetización en el subcontinente supera ya el 70%, el desarrollo de las zonas rurales está aún muy por debajo. Este fenómeno afecta especialmente a los habitantes de los estados más pobres, que habitualmente se desplazan temporalmente para trabajar. Esta temporalidad dificulta aún más el trabajo que llevan a cabo los profesionales de la escuela, que tienen que enfrentarse a unas familias reacias y que no todos los años pasarán estos meses en las ‘bhattas’ de Pahasaur.
Cada día escolar, los alumnos y alumnas suben al autobús con un plato que los trabajadores del colegio se encargan de llenar a la hora de la comida. Esta dieta diaria, normalmente a base de arroz, es otro de los alicientes que mueven a los padres a que sus hijos acudan a la escuela durante la jornada laboral, evitando así convertirse en mano de obra.
Cada día escolar, los alumnos y alumnas suben al autobús con un plato que los trabajadores del colegio se encargan de llenar a la hora de la comida. Esta dieta diaria, normalmente a base de arroz, es otro de los alicientes que mueven a los padres a que sus hijos acudan a la escuela durante la jornada laboral, evitando así convertirse en mano de obra.
El agua es uno de los recursos más esenciales en el día a día de las fábricas. Beber, ducharse o fregar son tareas que se complican ante la falta de infraestructuras o sistemas mecánicos de recogida. Los niños y niñas siguen siendo los que, en su mayoría, se encargan de la función de recolectar el agua, que sacan de pozos manuales y portan hasta sus hogares.
El agua es uno de los recursos más esenciales en el día a día de las fábricas. Beber, ducharse o fregar son tareas que se complican ante la falta de infraestructuras o sistemas mecánicos de recogida. Los niños y niñas siguen siendo los que, en su mayoría, se encargan de la función de recolectar el agua, que sacan de pozos manuales y portan hasta sus hogares.
La higiene y la prevención de enfermedades es otro de los pilares que se esconden detrás de este proyecto de escuela temporal. Las familias son conscientes de que los niños solo podrán asistir a clase si van duchados y con ropa limpia. Por eso, ante los pitidos del autobús, los  pequeños se afanan en desenredarse los últimos tirones de un pelo que se les ensucia a diario por el polvo de los ladrillos.
La higiene y la prevención de enfermedades es otro de los pilares que se esconden detrás de este proyecto de escuela temporal. Las familias son conscientes de que los niños solo podrán asistir a clase si van duchados y con ropa limpia. Por eso, ante los pitidos del autobús, los pequeños se afanan en desenredarse los últimos tirones de un pelo que se les ensucia a diario por el polvo de los ladrillos.
En el acceso a la educación en India sigue existiendo una brecha de género que parece estar lejos de cerrarse. Así, mientras el 81% de los chicos mayores de 15 años saben leer y escribir, solo el 60 % de las mujeres pueden hacerlo. La desigualdad en el acceso también está latente en los distintos Estados, como muestran las tasas de alfabetización, que pueden variar desde el 63% en Bihar, hasta el 94% en Kerala.
En el acceso a la educación en India sigue existiendo una brecha de género que parece estar lejos de cerrarse. Así, mientras el 81% de los chicos mayores de 15 años saben leer y escribir, solo el 60 % de las mujeres pueden hacerlo. La desigualdad en el acceso también está latente en los distintos Estados, como muestran las tasas de alfabetización, que pueden variar desde el 63% en Bihar, hasta el 94% en Kerala.
14 años es la edad permitida a partir a la cual cualquier persona puede trabajar legalmente en el país. Sin embargo, esta medida, que pretendía acabar con la explotación infantil, se vio quebrantada cuando el pasado año se añadió una nueva cláusula: los menores podrán trabajar desde cualquier edad en negocios familiares. Lejos de acabar con este problema, en India existenactualmente alrededor de 6,5 millones de menores de entre 3 y 15 años víctimas de esta forma de explotación. Y la educación es una de las mejores armas para luchar contra ella.
10 14 años es la edad permitida a partir a la cual cualquier persona puede trabajar legalmente en el país. Sin embargo, esta medida, que pretendía acabar con la explotación infantil, se vio quebrantada cuando el pasado año se añadió una nueva cláusula: los menores podrán trabajar desde cualquier edad en negocios familiares. Lejos de acabar con este problema, en India existenactualmente alrededor de 6,5 millones de menores de entre 3 y 15 años víctimas de esta forma de explotación. Y la educación es una de las mejores armas para luchar contra ella.

Imagen tomada de: https://ep01.epimg.net/elpais/imagenes/2019/05/08/album/1557314448_744086_1557324548_noticia_normal_recorte1.jpg


Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/05/08/album/1557314448_744086.html#foto_gal_1
Comparte este contenido:

Entrevista a Henry Giroux: “La crisis de la escuela es la crisis de la democracia”

Entrevista/15 Mayo 2019/Autora: Ana Torres Menárguez/Fuente: El país

El pedagogo estadounidense Henry Giroux reclama una reforma del sistema educativo para que el pensamiento crítico impregne todas las asignaturas

Henry Giroux (Providence, 1943), uno de los académicos más reconocidos en Canadá y uno de los impulsores de la llamada pedagogía crítica, tiene un discurso radical sobre los fallos del sistema educativo. Él no habla de los resultados de las pruebas PISA—que miden el conocimiento en ciencias, matemáticas y comprensión lectora de los alumnos de 15 años en los países de la OCDE—. De hecho, cree que las pruebas estandarizadas son una estrategia de la derecha para desviar la atención del «verdadero» problema de la educación: no fomentar el pensamiento crítico para crear ciudadanos «conformistas» que no reclamen nada a las administraciones.

Afincado en Toronto, Giroux es conocido por sus publicaciones conjuntas con Paulo Freire, uno de los pedagogos de referencia del siglo XX por su teoría de la pedagogía del oprimido, donde propone la rebelión de los más desfavorecidos a través del acceso a la educación. Giroux, investigador en la McMaster University de Ontario, fue incluido en la obra Fifty Modern Thinkers on Education: From Piaget to the Present (Routledge, 2002), que nombra a los 50 pensadores que más han contribuido al debate educativo en el siglo XX.

Giroux, que acaba de publicar el libro La guerra del neoliberalismo contra la educación superior(Herder), critica que las universidades están siendo atacadas con recortes continuos en su financiación, especialmente los departamentos de humanidades, para que dejen de ser centros de pensamiento. La semana pasada, tras dar una conferencia en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, atendió a este diario.

Pregunta. ¿Qué es la pedagogía crítica?

Respuesta. No es un método que se pueda aplicar en los colegios. Es una revisión del tipo de escuela que queremos. Es un intento por reconocer que la educación es siempre política y el tipo de pedagogía que se usa tiene mucho que ver con la cultura, la autoridad y el poder. La historia que contamos o el futuro que imaginamos se refleja en los contenidos que enseñamos. La pedagogía tal y como está planteada ataca en lugar de educar. Es un sistema opresivo basado en el castigo y en la memorización, que persigue el conformismo. Hay que desarrollar otros métodos que formen alumnos capaces de desafiar las prácticas antidemocráticas en el futuro.

P. Desde hace unos años, ha habido una ola de innovación educativa que ha transformado muchos colegios. ¿No cree que estén cumpliendo esa función?

R. Las escuelas están siendo atacadas, especialmente desde Gobiernos fascistas y de derechas. En Brasil, Bolsonaro ha animado a los estudiantes a denunciar a los profesores de izquierdas de un supuesto adoctrinamiento y quiere eliminar todas las referencias a Paulo Freire de los temarios. Acaba de anunciar un recorte en las carreras de humanidades como filosofía y sociología para priorizar profesiones que «generen un retorno al contribuyente». La crisis de la escuela es la crisis de la democracia. Los gobiernos de derechas no quieren que la gente piense y la educación tiene un papel central en la lucha contra las narrativas tóxicas y el surgimiento de ideologías ligadas a la supremacía blanca.

P. ¿Cómo se puede aterrizar el cambio que propone? ¿Cree que los partidos de izquierda sí están a la altura?

R. Primero el interés tiene que venir de la calle, de la comunidad de vecinos y de los propios profesores. El poder se tiene que tomar la educación en serio. La izquierda es muy estúpida en lo que se refiere a la educación. No se dan cuenta de la importancia que tiene. En Estados UnidosObama replicó el programa de los republicanos, el teaching for the test(focalizar la enseñanza en la superación de exámenes estandarizados). Los exámenes forman parte de un discurso de opresión, son una forma de disciplinar a estudiantes y a profesores y restan imaginación a los alumnos. Se tiene que potenciar el diálogo, la construcción de identidades y cómo encajar a los otros, por ejemplo, a la minorías.

P. ¿Cuál es el peligro de los exámenes?

R. Son una estrategia para hacer ciudadanos menos críticos. A los profesores se les ha dicho que no son intelectuales, que son tecnócratas y que están ahí para medir el conocimiento de los alumnos, que lo que importa son los exámenes. Parece que la evaluación es el centro del sistema educativo. Pero la función de la escuela debería ser conseguir crear ciudadanos tolerantes, con capacidad de diálogo. El colegio es el lugar donde se crean las identidades. ¿Quién quieres ser? Cuando el profesor y los contenidos son incuestionables, están inculcando una forma autoritaria de entender la sociedad. Silenciar las dudas sobre lo que viene dado desde arriba. La derecha sabe tomar ventaja de eso.

P. Canadá es un ejemplo de inclusión en las aulas. ¿Cree que es un referente?

R. Canadá tiene un sistema muy progresista, pero tampoco se salva. En Ontario el nuevo primer ministro, Doug Ford, del partido conservador, ha suprimido las clases de educación sexual y ha obligado a volver al plan de 1990. Quiere centrar el sistema en educar para el trabajo. Los gobiernos transforman la educación en algo que no debería ser.

P. ¿No cree que las escuelas deben preparar a los alumnos para las habilidades que pide el mercado de trabajo? Van a encontrar un terreno muy competitivo.

R. No les tienen que preparar para el trabajo que tendrán en el futuro, sino para el tipo de sociedad en la que quieren vivir. Te ofrezco las habilidades digitales para que trabajes en Google o en Facebook, pero vivirás en una sociedad fascista e intolerante. Eso no vale. Hay que priorizar que aprendan a ser ciudadanos informados cuando hay partidos de extrema derecha que están ascendiendo al poder.

P. Le podrían acusar de tener una visión demasiado utópica.

R. Sobrevivir no es solo encontrar el trabajo adecuado, es reclamar un buen sistema público de salud o el derecho a una vivienda digna. El sistema escolar, basado en la competitividad entre iguales y en la idea de ganadores y perdedores, enseña a creer que cuando tienes un problema la culpa es tuya. Que los problemas son individuales. Las personas no pueden trasladar los problemas personales a carencias del sistema. Así surgen individuos alienados que se culpan a sí mismos de su situación desgraciada. «No hice lo suficiente en el colegio, por eso me va mal», piensan, en lugar de mirar al estado del bienestar, ver si se está desmantelando. Hay que enseñar a luchar y a exigir a la administración que cumpla sus obligaciones.

P. En su último libro hace una crítica muy dura al trato que dan los Gobiernos a las universidades.

R. Trump ha amenazado con retirar fondos federales de universidades que cree que están copadas por liberales e izquierdistas y ha propuesto reducir el presupuesto educativo en 7.000 millones en 2020. El 70% de los profesores de educación superior en Estados Unidos tienen contratos a media jornada.Eso afecta a su libertad de expresión, piensan que si hablan pueden ser despedidos. Tienen miedo de movilizarse contra la administración. La universidad debería ser un espacio para el diálogo. Las universidades cada vez funcionan más como empresas, no contratan intelectuales para liderarlas, sino CEOs. Los estudiantes se han convertido en clientes. La gente joven es un valor en el que merece la pena invertir, una inversión a largo plazo. Pero los políticos, tanto de izquierdas como de derechas, solo buscan resultados a corto plazo.

Fuente: https://elpais.com/sociedad/2019/05/09/actualidad/1557407024_184967.html

Comparte este contenido:

Las mujeres malas siempre son otras

Por: Ilka Oliva Corado

Hemos crecido en sociedades en donde los patrones patriarcales están enraizados de tal manera que nos amarran los pies y sin nuestro esfuerzo por soltarnos será imposible avanzar. Esos patrones nos dictan normas, una pauta a seguir que somos incapaces de cuestionar, este modelo viene con:  estereotipos, racismo,  homofobia, clasismo y misoginia de los cuales nos nutrimos muy bien todos los días desde el momento en que nacemos: en casa, en la escuela, en la comunidad, en el trabajo y; en la edad adulta inculcamos a nuestros hijos también y a todo ser humano que esté a nuestro alrededor. Estamos en el centro de una madeja de patrones patriarcales que no nos permiten ser, ni respetarnos ni respetar a los demás especialmente a las mujeres.

Un sistema creado para abusar al género femenino en todas sus formas; es limitante, más bien mutilador, es un sistema que nos dice que la mujer todavía no llega al concepto de  ser humano, porque si fuera un ser humano sería respetado en sus derechos y eso aún no sucede, es vista como un ser inferior incapaz de formular un análisis crítico, por ejemplo. Ese sistema mutilador  que aun no nos ve como personas, nos ve como objetos y es así como objetos que nos tratan desde el momento de nuestro nacimiento.

Un objeto para placer del hombre, un objeto al que se le puede maltratar, pegar, asesinar, desaparecer y tirar a la basura como a  cualquier chirajo; porque no existe ni sistema de justicia ni sociedad capaz de reaccionar ante el abuso de un ser visto como  inferior al que  no se le ha dado la categoría de persona.

Cuando una mujer es abusada no importa su condición social, ni color de piel, ni religión, es tan víctima como la obrera más pobre de un arrabal, y puede ser desaparecida de la misma forma así tenga millones de dólares en su cuenta bancaria. No cuentan el  dinero ni la condición social ante el macho abusador. Un cuerpo de una mujer destrozado en un basurero siempre será  para la sociedad y el sistema machista el de una puta que en algo andaba metida y que por eso la mataron así.  Ni en cuenta el término violencia de género ni feminicidio.

Se le sentencia a la primera: era una puta que en algo andaba metida y por eso terminó así. Aquí es donde entran las otras mujeres malas, es mala quien aparece asesinada en un feminicidio, no importa si quien la asesinó es su pareja, su esposo, su novio, un compañero de trabajo, un familiar, un desconocido, es lo mismo: la mataron por puta.

Puta, puta si pensaba por sí misma, puta por vestirse como quería, puta por buscar su independencia, por denunciar a su acosador-abusador, por no denunciarlo por miedo. Y sentenciamos dueños y señores del irrespeto: es que si no denunció es porque le gustaba, es porque tenía la culpa, es que…, cualquier pretexto para excusar al abusador y re victimizar a la víctima.

Señalamos desde esos patrones patriarcales, machistas y misóginos con los que fuimos criados y no buscamos arrancar de nuestro cerebro, llenos de estereotipos  y  mojigatos lanzamos cualquier tipo de improperio contra una víctima de este sistema que fue hecho para la mutilación de la mujer, en todas sus formas.

Siempre y cuando la víctima sea una desconocida, las desconocidas siempre serán las mujeres malas, por quienes no tenemos afectos, ni lazo de sangre o conexión emocional. Ellas siempre serán las putas que en algo andaban metidas y que por eso terminaron así. Pero las cosas cambian cuando la golpeada, la asesinada o la desparecida es un miembro de nuestra familia, una amiga cercana o una conocida, cuando hay afecto o conexión emocional entonces se siente el dolor, la rabia  y  la impotencia que por insensibles somos incapaces de sentir cuando la víctima es otra.

Todos tenemos que lograr que este sistema patriarcal cambie, que cambien los contextos, arrancar la raíz machista y  misógina. Eliminar esos estereotipos que hacen que nos señalemos unos a otros, menospreciándonos por género, color, credo. La violencia de género es responsabilidad de todos, en todos los peldaños de la sociedad. Padres de familia, maestros, entrenadores, vecinos, ciudadanos en general. Tenemos que arrancarlos de nosotros mismos y tener la responsabilidad de levantar la voz, de involucrarnos, de señalar y explicar en cada ocasión que escuchemos a alguien decir cualquier tipo de pronunciamiento machista y misógino en contra de las niñas, adolescentes y mujeres.

No esperemos que lleguen a acciones, no esperamos que lleguen a extremos, todo comienza con una frase que se pronuncia y se sentencia como ley o como norma. Putas, putas somos todas las mujeres, porque todas buscamos libertad, independencia, desarrollarnos, crecer, tenemos sueños, y ésa es una mujer puta para el patriarcado por ende todas lo somos. En el sexo, la única diferencia es que unas somos más activas que otras, no hay mujeres santas, salvo para la doble moral de la religión manipuladora y violenta.

No seamos los que señalemos a la mujer mala (que no existe)  que por puta le pasó lo que le pasó, seamos quienes arranquemos esos estereotipos de raíz. Seamos quienes expliquen como puedan, con sus  propias herramientas, sin intimidarse, en cualquier espacio, en cualquier ocasión, porque es sumamente necesario, los que estén luchando día a día por erradicar el patriarcado, el machismo y la misoginia de nuestra sociedad.

Es urgente, no queremos más mujeres maltratadas, golpeadas, asesinadas y desaparecidas por machos que se creen dueños de nosotras  y que nos  ven como objetos de su pertenencia.

Fuente: https://www.telesurtv.net/bloggers/Las-mujeres-malas-siempre-son-otras-20190408-0001.html

Comparte este contenido:

Venezuela: Serie radial Derecho a la Lectura

Derechos a la lectura 

Derecho a la Lectura es el seriado radial que promueve desde el año 2016 la colección de Bicentenario, textos escolares que constituyen un proyecto bandera del Gobierno Bolivariano de Venezuela, un recurso para el aprendizaje que fortalece el desarrollo de la calidad de la educación en las niñas, niños y adolescentes.

Su creador es José Armando Durán, comunicador y docente, coordinador del Proyecto Escolar Radio Talento, adscrito al centro de recursos para el aprendizaje “Rómulo Gallegos” de la Unidad Educativa de Talento Deportivo Táchira, en la República Bolivariana de Venezuela.

Derecho a la Lectura nace primeramente por el rescate de leer y contar a través de la radio, medio de comunicación e información siempre invitado a estar en nuestros hogares y acompañarnos a los lugares más comunes de nuestra vida; el seriado es también una necesaria y justa respuesta a aquella reprochable actividad de destruir los textos de la colección Bicentenario por parte de estudiantes de dos reconocidos Colegios privados de la entidad los días 28 y 29 de abril de 2014 en el sector Pueblo Nuevo y la avenida Ferrero Tamayo de la ciudad de San Cristóbal, hecho que formó parte de las protestas de la oposición contra el gobierno bolivariano, y que hizo creer en algún momento que destruir estos libros era una buena idea. Sin embargo está equivocada percepción no progresó por su carácter radical, y por el contrario dio pie para la realización de una serie radial que para el mes de septiembre estará cumpliendo tres años fomentando la mencionada colección.

Cómo se hace el proceso de producción de Derecho a la Lectura

El proceso de grabación, edición y montaje de cada pieza se realiza de manera colectiva entre docentes y estudiantes haciendo uso de computadoras portátiles, canaimitas, micrófonos para computadora y celulares, para luego hacerlas llegar vía correo electrónico en “Off o ya terminadas”; sin embargo la  mayoría de estas se elaboran en la Unidad de Producción Radiofónica Escolar Radio Talento, donde no ha existido una limitante en cuanto al aparataje técnico que se usa en los grandes estudios de grabación, sino que enseñando a quienes participan se busca el equilibrio del lenguaje radiofónico, siempre cuidando que la estética esté presente en cada producto y que estos permitan el regreso de relatos y pequeñas narrativas donde además de aprender haciendo, se ofrece un aporte educativo y cultural a los radioescuchas.

Poesías, leyendas, cuentos, fábulas y las más interesantes lecturas presentes en la colección de textos Bicentenario “tesoro del pueblo venezolano”, se dejan escuchar en una impecable producción de treinta y cinco radioclips donde participan cuarenta y cinco instituciones educativas pertenecientes a doce estados venezolanos, siendo difundida en Ecuador, México, Los Ángeles, España y Colombia.

En la actualidad el seriado es ganador de dos importantes premios nacionales, a saber: Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar (2018) Mención Periodismo Popular, y Premio Nacional del Libro (2016-2017) Mención Producción en Medios Audiovisuales, lo que reafirma su principal objetivo, acercar a los más pequeños a la radio, convirtiendo al medio en una herramienta pedagógica para la participación, liberación y organización, aportando de esta manera contenidos educativos y culturales que perduren en el tiempo.

La magia radiofónica de Derecho a la Lectura no sólo se escucha más allá de nuestras fronteras, sino que se produce en ellas, para los próximos meses participarán escuelas y colegios de México, Colombia, España, Los Ángeles y Argentina, por lo que desde Radio Talento se extiende la invitación a las casas de estudios interesadas en promover esta producción radiofónica escolar y sumarse a la misma, establecer contacto a través de: @crauetdt y editoralibre@gmail.com

 

Comparte este contenido:

La compleja realidad de las lenguas indígenas en Argentina

América del sur/Argentina/08 Mayo 2019/Fuente: dicyt

Científicas sociales del CONICET comparten sus estudios culturales y vivencias en relación a las lenguas de los pueblos originarios

Cancha, poncho, gaucho, morocho, carpa, vincha, pucho… una gran cantidad de palabras de nuestra habla cotidiana provienen del quechua, lengua incaica que desde hace quinientos años tiene contacto con el castellano. El quechua es una lengua originaria con gran vitalidad, en sus distintas variantes, en algunos territorios de Argentina, Bolivia, Perú, Brasil, Chile, Colombia y Ecuador. Sin embargo, esta no es la única: en Argentina hoy se hablan al menos catorce lenguas indígenas, de las treinta y cinco que se hablaban antes de la llegada de los españoles. ¿Qué se conoce sobre ellas? ¿Por qué es importante cuidarlas, valorarlas y promoverlas?

“En nuestro país, tenemos 39 pueblos indígenas –mbyá-guaraní, mocoví, pilagá, toba-qom, wichí, huarpe, entre otros–, algunos son numerosos y otros más pequeños. Según las estimaciones del último censo poblacional (INDEC, 2010), de los 40 millones de habitantes, el 2,4 % se declara indígena, es decir, más de 950 mil personas”, explican las antropólogas e investigadoras del CONICET Ana Carolina Hecht, Noelia Enriz y Mariana García Palacios.

Carolina estudia la socialización lingüística, la vitalidad y el desplazamiento de la lengua toba qom en distintos espacios (familiar doméstico, escolar) en comunidades qom urbanas de la provincia de Buenos Aires del Chaco; Noelia trabaja con comunidades mbyá-guaraní en Misiones investigando los saberes que circulan tanto dentro como fuera de la escuela intercultural bilingüe, y Mariana analiza cómo los niños de barrios qom de Buenos Aires y del Chaco construyen sus conocimientos del mundo social, especialmente los religiosos, en contextos comunitarios y escolares interculturales. Juntas participan del proyecto “Interculturalidad y educación en comunidades toba/qom y mbyá-guaraní de Argentina: una aproximación histórico-etnográfica a la diversidad étnica y lingüística en las escuelas”, que forma parte del Programa de Antropología y Educación de la Universidad de Buenos Aires.

Sus investigaciones las han llevado incluso a tener experiencias de cohabitación durante el trabajo de campo. “Yo me quedaba un tiempo con la población con la que estaba trabajando. También hacemos observación participante: formamos parte de las actividades de las comunidades”, relata Noelia. “Tratamos de desarrollar actividades que nos demandan las mismas comunidades,” –agrega Carolina– “por ejemplo, charlas y talleres en escuelas bilingües interculturales y en institutos de formación docente en donde debatimos sobre interculturalidad, niñez indígena, lenguas en contacto, diversidad y desigualdad”.

Lenguas indígenas y territorio

Según las científicas, las lenguas indígenas argentinas son las que provienen de familias lingüísticas oriundas de nuestro territorio; al mismo tiempo, también existen otras lenguas que se hablan en Argentina pero que fueron traídas por la acción migrante de países limítrofes. “Los pueblos indígenas siempre son más numerosos que las lenguas indígenas porque muchos pueblos han dejado de hablar sus propias lenguas como consecuencia de procesos históricos de invisibilización, discriminación, negación, sometimiento, entre otros factores”, señala Hecht.

En la actualidad, el abanico de situaciones es muy diverso: lenguas que ya no se hablan, otras que tienen un solo recordante, situaciones de bilingüismo, comunidades indígenas en las que predomina el español, comunidades en donde la lengua indígena se mantiene vital en el medio familiar y comunitario. “Esas situaciones pueden incluso atravesar un mismo pueblo: niños qom que hablan español como primera lengua y otros que tienen el español como segunda”, agrega Mariana.

La población mbyá es un caso muy particular. Tiene su propia lengua y habita en Misiones, en parte de Paraguay y Brasil. La lengua oral les permite a sus hablantes comunicarse en los tres países como lengua franca. Sin embargo, se escribe de manera distinta en los tres territorios. “En uno, tiene influencia del portugués; en Paraguay, del guaraní estándar, y aquí del castellano, –cuenta Noelia– por ejemplo, lo que para nosotros suena ‘ch’, en Brasil se escribe con ‘x’. Esto muestra la complejidad de la lengua indígena”.

El enorme desafío de la escuela

Todo este complejo escenario representa un gran desafío para la Educación Intercultural Bilingüe (EIB), modalidad del sistema educativo que garantiza el derecho constitucional de los pueblos indígenas. Plasmada en la Ley de Educación Nacional Nº 26.206 (capítulo XI, artículo 52), la EIB “promueve un diálogo mutuamente enriquecedor de conocimientos y valores entre los pueblos indígenas y poblaciones étnica, lingüística y culturalmente diferentes, y propicia el reconocimiento y el respeto hacia tales diferencias”.

Sin embargo, las investigadoras perciben que estas situaciones dispares y llenas de matices por las que están atravesando las lenguas indígenas no son siempre contempladas en las políticas educativas. “La legislación de la EIB está más bien orientada a niños indígenas que habitan en contextos rurales, hablan la lengua indígena y tienen muy poco contacto con el español. Mientras que la situación más generalizada en el contexto actual muestra niños indígenas en contextos urbanos, con distinto dominio de la lengua indígena”, manifiesta Carolina.

Para las científicas sociales lo ideal sería que esas legislaciones contemplasen la diversidad de realidades y matices sociales. “La educación intercultural bilingüe debería ser un desafío del que todos participemos; una forma educativa para toda la sociedad argentina y no solo para las poblaciones étnicamente marcadas; y así dar cuenta de que Argentina es un país multicultural. Además habría que pensar intervenciones en las que participen las propias comunidades, y no solo intervenciones desde afuera”.

Reconocer la historia para mirar el futuro

“El hecho de que un pueblo ya no esté hablando activamente su lengua en la actualidad, no lo hace menos indígena”, plantea Carolina quien trae a colación la dimensión histórica para analizar esta cuestión. “Ciertos procesos históricos fueron los que condicionaron las distintas situaciones que tenemos hoy en día. Si solo miramos desde el presente, vamos a tender a jerarquizar las situaciones actuales sin tener en cuenta los procesos que llevaron a que esas situaciones existan. Las vinculaciones entre lengua e identidad son siempre muy complejas, porque incluso, en la escuela, muchas personas son vistas como menos indígenas por no hablar la lengua indígena”. “La lengua es importante para la identificación de los pueblos pero, a su vez, no es el único rasgo de identificación”, añade Mariana.

Noelia se pregunta: “¿Por qué no mantener la riqueza cultural de un país? ¿Por qué negarla? ¿Por qué pedirles a las personas que sean otra cosa? La diversidad es patrimonio argentino. No hay nada que nos haga pensar que atentar contra la diversidad no sea pernicioso para la sociedad. Además, en este caso, la diversidad tiene que ver con los orígenes del espacio en donde el país se desarrolla en la actualidad y estas poblaciones son previas a los estados-nación”.

Para cuidar y proteger la diversidad lingüística, “primero tendría que haber una planificación lingüística y políticas educativas que partan de este complejo escenario actual”, sintetizan. Por eso, “sería interesante propiciar más espacios en donde se reflexionen y debatan estas cuestiones para ir desarmando ideas que están muy cristalizadas en el sentido común más generalizado” y, finamente, fortalecer la legislación en Educación Intercultural Bilingüe para que no sea solo un ideal sino que se materialice en la práctica en todo el territorio nacional.

Fuente: http://www.dicyt.com/noticias/la-compleja-realidad-de-las-lenguas-indigenas-en-argentina

Comparte este contenido:

Entrevista a Jose Luis Corzo: “Hay terror a que los alumnos aprendan a leer la actualidad”

Entrevista/09 Mayo 2019/Autor: Rodrigo Santodomingo/Fuente: El diario la educación

Siguiendo la senda trazada por el italiano Lorenzo Milani, el escolapio José Luis Corzo ha dedicado su vida a denunciar la desigualdad como fuente principal del fracaso escolar. Su lucha ha ocupado todo el espectro educativo, desde las altas instancias hasta la atención directa a los alumnos más humildes.

A finales de los 60 José Luis Corzo (Madrid, 1943) era voluntario en un programa de apoyo extraescolar para chavales de una barriada romana. Una tarde, Corzo fue invitado a no volver. ¿Su error? Reprender a los alumnos e instarles a portarse bien o, de lo contrario, quedarse en casa. La joven que escuchó la bronca le despidió regalándole un ejemplar de Carta a una maestra, publicado en 1967 por Lorenzo Milani y sus estudiantes de Barbiana, pequeña localidad en las montañas de la Toscana. Corzo devoró el libro esa noche, captó el mensaje y, al instante, trazó un plan de vida: volcarse con el desfavorecido en una lucha sin cuartel contra la desigualdad y el fracaso escolar.

El madrileño fundó en 1971 la Casa-escuela Santiago Uno, que aún funciona en Salamanca. Allí aplicó los preceptos milanianos: cultivo de la palabra, cooperación entre alumnos, vínculo de la escuela con la actualidad y la realidad social, evaluación colectiva. Corzo compagina desde entonces su vocación docente con una incansable labor difusora de las ideas pedagógicas de Milani. Traducciones, obras monográficas, revistas, asociaciones, conferencias… No hay medio que escape a su gran pasión.

Profesor emérito de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, el escolapio nos recibe en su casa de Madrid. “En esa habitación nací yo”, apunta. Hablamos sin prisa sobre Barbiana, su experiencia en Santiago Uno, el encaje de Milani en la escuela actual. Corzo ocupa una silla austera y cede al periodista un confortable sillón, justo al lado de una pila de CDs. Entre los maestros de la música clásica, se cuelan Manu Chao, Carlos Cano o Radio Futura.

Milani insiste en que la mayor injusticia es tratar igual a los que no son iguales. Un pionero de la discriminación positiva.

La educación personalizada está presente en la historia de la pedagogía, pero no tanto la educación compensatoria, la idea de que al profesor le pagan para que atienda, ante todo, al último. Un estado democrático se tiene que preocupar de que todos estén al mismo nivel, por ejemplo, ante unas elecciones. Si el pueblo tiene el poder, la escuela obligatoria ha de igualar, no seleccionar a los mejores.

Igualdad, entonces, de oportunidades para el ejercicio de la ciudadanía.

No se trata de uniformar, si no de desarrollar en la persona una base que le permita hacer su vida según sus posibilidades.

Con esa aspiración en mente, la cooperación en el aula se antoja esencial.

Los que van más adelantados, por edad o gracias a su capacidad intelectual, deberían ayudar a los que van detrás.

Habrá escuchado mil veces la objeción recurrente a un planteamiento tan radicalmente igualitario: solo conduce a igualar por abajo y a penalizar la excelencia.

Lo que surge de Barbiana es una escuela que atiende al último para que aprenda y siga, nunca un rebajar los objetivos generales. Al contrario. Con los medios tan insignificantes que tenía ese hombre en aquel monte en los años 60, sus alumnos aprendieron, sin ir más lejos, idiomas que les permitieron viajar los veranos a Inglaterra, Alemania, el norte de África. Aquí en España sí se ha hecho algo para que la igualdad esté a la medida del último: escuela gratis para todos. Un gran absurdo. Lo que los padres ricos se ahorran durante los nueves meses del curso sirve para enviar al niño en verano a EEUU. Milani únicamente quiere que se apoye más a los que menos tienen.

¿Medidas de compensación generalizables a todo un sistema como el español?

Si en las escuelas de niños pudientes hay una ratio de 30, que en las de niños pobres sea de 15. Si las horas de trabajo en las primeras son 5 (y luego esos alumnos siguen aprendiendo en casa), que en las segundas sean 10 con desdoblamiento de profesores. No pasa nada: los niños no se mueren de aprender.

Carta a una maestra pone el acento en el tiempo extraescolar como núcleo de desigualdad. Las tardes, los fines de semana, las vacaciones. Allí germina el fracaso. Para Milani, los desfavorecidos necesitan siempre más escuela.

Nosotros en Santiago Uno creamos una casa-escuela, una cooperativa de convivencia siguiendo la norma, importantísima, de Don Milani sobre la escuela a tiempo pleno. Los fines de semana, salvo uno al mes, los chavales no se iban con sus familias, y organizábamos horarios intensivos con distintas actividades, por ejemplo de lectura en voz alta. Recuerdo que leímos El disputado voto del Señor Cayo, de Miguel Delibes, un libro pintado para aquellos chicos rudos de pueblos que se estaban quedando vacíos. Se leyó con tanta pasión que los chicos enviaron una carta a Delibes… ¡y éste les respondió!

¿Qué opina sobre el adelanto en la elección de vías académicas o profesionales a los 14 años o antes? Solución fetiche para muchos a la hora de reducir el fracaso.

El paso de los 14 a los 16 años en la escolarización obligatoria fue precipitado, y es probable que en su momento hiciera aumentar el fracaso. Pero ante los itinerarios de la ley Wert o propuestas similares, ese querer que los tontitos se arreglen con cualquier cosa, mi respuesta es no, no y no. Dicho esto, no me parece mal que un chaval pueda empezar una FP a los 14 años, pero siempre desde una óptica de igualdad, no para separar a buenos y malos estudiantes.

Supongo que el problema surge cuando las distintas vías contribuyen a perpetuar las diferencias de origen por presiones sociales, familiares etc. Pienso en esas personas que nunca hubieran obtenido un título universitario sin el apoyo incondicional (y la paciencia) de sus familias. Y a la inversa: estudiantes con vocación universitaria que eligen otro camino ante los obstáculos para sacarse una carrera.

Igualdad de oportunidades implica distintas opciones a libre elección. Y opciones de calidad: aquí seguimos necesitando una buena FP, no una llena de teoría que espante a chavales que ya odian el estudio, muchas veces porque en su momento -por las razones que fueren- se les estropeó la lectoescritura. Recuerdo esos chicarrones de 15, 16, 17 años, con grandes dificultades para leer y escribir, que funcionaban muy bien con la pedagogía oral. Traducíamos los titulares. “¿Qué pasó ayer en Bélgica? ¿Y dónde está Bélgica? Miradlo en el mapa”. Descubrí que eran listísimos, pero la escuela había fracasado con ellos.

Dos prototipos de alumnos ejemplifican la tesis de Carta una Maestra sobre la escuela selectiva. De un lado, Pierino, el hijo del doctor, con un ambiente sociocultural en casa privilegiado. Del otro, Gianni, de familia campesina. La obra explica en detalle por qué uno será licenciado y el otro víctima del fracaso.

Y lo hace con un trabajo estadístico formidable, apoyado en multitud de datos que los alumnos de Barbiana recopilaron. Una de las aportaciones más originales de Milani es que los pierinos también son víctimas, más aun que los giannis, de la escuela selectiva, ya que esta les enseña un mundo que es falso.

Una idea controvertida: el alumno que lo tiene todo de cara para triunfar académicamente también fracasa porque, dice Milani, “deja de pertenecer a la masa”.

Tenemos una clasificación previa en nuestra cabeza según la cual el éxito universitario está en lo más alto. Esto es falso, en la vida real no tiene sentido. Todos conocemos universitarios absolutamente ignorantes de la realidad de la vida. Especialistas sin ningún conocimiento del mundo. Si uno no capta esto en Carta a una Maestra, se ha quedado en la mitad. ¿Aprende la realidad o únicamente a trepar? Esa es la gran pregunta para Pierino.

No sé si he entendido bien la contraposición que plantea la obra entre cultura burguesa (elitismo intelectual, erudición…) y cultura popular (contacto con la naturaleza, capacidad de relacionarse con el prójimo…). A veces parece que minusvalora por completo la primera y glorifica la segunda.

Don Milani tenía una gran cultura y no la desprecia en absoluto. Pero no la superpone a la vida, más bien la integra en ella. La vida de un chaval de 12 años, campesino en la montaña, es vida real. Y no le podemos añadir a Dante o a quien sea, sino que tenemos que intentar que él pueda expresar lo que lleva dentro y lo que ve a su alrededor ante cualquiera, y pueda entender a cualquiera. Así era mi lema en Santiago Uno: entender a todos y expresarse ante cualquiera. Para eso, claro, hay que saber muchas cosas que se dan en esas píldoras que llamamos asignaturas.

Lo que remite a la dicotomía entre instrucción y educación sobre la que usted tanto insiste.

Son dos conceptos que mezclamos constantemente, y son distintos. Instrucción es sabiduría, conocimientos, erudición. La educación es para mí desarrollo de las relaciones personales. Puede haber ignorantes con gran madurez en sus relaciones. Y eruditos cuyas relaciones son un desastre. En la escuela de Milani, la instrucción está encaminada a las relaciones, a la educación como hecho existencial, vital. De ahí la importancia de la lectura de la prensa, de las visitas a la escuela en las que los alumnos preguntan en lugar de esperar una conferencia del visitante.

En términos actuales, hablaríamos de fomentar la inteligencia interpersonal, según las categorías de Howard Gardner. ¿Piensa que esta y otras tendencias -alumno como protagonista de su educación, aprendizaje vivencial- apuntan en la buena dirección?

Tengo el resquemor de que la escuela continúa muy obsesionada con formatear, modelar, modular en una relación entre el que tiene y el que carece. Maestro por encima, alumno por debajo. Esto me parece intolerable. Se han hecho progresos, la inteligencia emocional, la de más allá…, pero me dejan bastante insatisfecho porque no se ha tocado todavía esa verdadera sustancia existencial en la que cada criatura, de su padre y de sus madre, con unos condicionamientos enormes, tiene que, desde ahí, relacionarse con otros y con el mundo de la política, del dinero, de la justicia.

La propuesta de Milani supera el modelo transmisivo en ambos sentidos: instructivo y educativo. Son los chavales los que se educan a ellos mismos mediante sus relaciones colectivas.

Muchos adultos nos quedaríamos impotentes si tuviéramos que vivir las relaciones que viven los alumnos de 14 años. Nos dan sopas con honda. Pero como hemos convertido el saber en un arma de competitividad para el triunfo social y el dinero, nos parece que eso no tiene importancia. Y es la clave de la vida.

Aunque Barbiana nunca sistematizó su metodología, allí se utilizaban enfoques que ahora se agrupan -si bien algunos nacieron hace más de un siglo- bajo el paraguas de la innovación: aprendizaje significativo, cooperativo, motivacional, por competencias… La propia redacción de Carta a una maestra es trabajo por proyectos.

Hay una jerga pedagógica moderna que yo me resisto a asimilar. ¿Aprendizaje por proyectos? ¡Eso es viejo como el mundo! ¡Estaba ahí! ¡Es de cajón de madera de pino! Con la Logse (por otra parte magnífica ley), se empezó a llamar al recreo “espacio temporal lúdico”. Pues muy bien. Los libros de texto eran “auxiliares didácticos impresos”. ¡Déjeme en paz!

Milani encumbra una competencia: la palabra.

Es la reina. La palabra comprendida, la palabra comunicadora. Para él, la verdadera cultura y el objetivo de igualdad pasa por que los alumnos dominen la palabra. En Santiago Uno hacíamos tres redacciones por semana sobre cosas muy concretas: la visita que tuvimos la semana pasada, lo que pasó en el comedor anteayer. También desarrollábamos la escritura colectiva, que es como se redactó Carta a una maestra. O nuestros Escritos colectivos de muchachos del pueblo, que luego vendimos por pueblos de Salamanca. Con lo que sacamos hicimos un viaje a Italia. No sabe lo que se aprende mejorando una frase entre muchos, quitando lo que sobra, aclarándola y haciéndola más directa. Oralmente, había mucha asamblea; Barbiana es muy asamblearia.

También hay un énfasis por priorizar la historia reciente y la actualidad.

No se trata de utilizar los periódicos en la escuela, sino de usar la escuela para poder entender la actualidad que está en los periódicos. En los 80 di muchos cursos, incluso escribí un librito: Leer periódicos en clase. Mi lucha era convencer a los profesores de que no tenían que coger el periódico para apoyar su Geografía o su Inglés. ¡Que no! ¡Que es al revés! La pregunta es si con la asignatura de Geografía se puede entender lo que ocurrió el otro día en Sri Lanka [los atentados que mataron a más de 350 personas]. Hay terror a que los alumnos aprendan a leer la actualidad, porque se piensa que, en cuanto nos acerquemos a lo político, el profesor va a indoctrinar. Y el buen profesor no va a la escuela a hacer socialistas o peperos, sino a que los chavales sepan lo que está haciendo el PSOE y el PP.

Un punto clave en Barbiana: su rechazo visceral a los exámenes.

Don Milani trabajó con un pequeño grupo de chavales de edades diferentes. No le podemos pedir que resuelva el problema de la evaluación en todo un sistema educativo. Pero lo que él hizo puede inspirarnos. Su máxima era que, hasta que todos no entendían determinadas cosas, no se pasaba a otras. Así que toda la clase estaba pendiente de que todos supieran la raíz cuadrada. Esto es un forma de examen, pero un examen colectivo, de grupo. Otras formas de evaluar conducen a la fortificación del listo en una competitividad constante. Y a un exceso de control estadístico.

Milani fija el fin último de la escuela: no tanto proporcionar las herramientas para el éxito individual (que, según denuncia, suele centrarse en conseguir dinero), como enseñar a hacer el bien al prójimo.

Habrá quien vea ahí debajo un pensamiento cristiano y, por lo tanto, parcial. A mí me parece bastante universal. Que el ser humano sea capaz de ayudar a los demás me parece maravilloso. Aprender solo para dar a los demás. ¡Qué mensaje! ¡Incluso yo me resisto ante eso! Yo muchas veces sigo aprendiendo para mí…

Una escuela cristiana aconfesional. Quizá la gran paradoja de Barbiana.

Es tal el drama de haber querido inculcar la fe en la escuela… No es su sitio. Los obispos están equivocados, y es una pena. La escuela no es un buen lugar para el adoctrinamiento, tampoco religioso, pero sí lo es para aprender las religiones. No hay que confesionalizar, sino culturizar la escuela: esa es la propuesta que un servidor ha hecho siempre que ha podido en todos los estamentos de la Iglesia española. Que vayamos a la escuela para todos, no solo para los nuestros, y la convirtamos en un lugar de conocimiento, no de confesión.

Otro mensaje incómodo: su elogio de la austeridad en tiempos de consumismo.

Hecho de menos que Don Milani conociera la problemática ecologista de la que tanto hablamos ahora. Tampoco conoció el movimiento gay, aunque a Barbiana fueron a hablar personas de distintas tendencias sexuales. No se cortaba un pelo. Él nunca renunció al progreso técnico, pero sí consideraba que la austeridad es básica para una vida plena. Vio venir la imposición, a través de los medios y la publicidad, de un consumo que no nos hace falta.

¿Y pensaba que esa obsesión consumista podía cegar al individuo a la hora de adquirir conciencia de clase? Él menciona muchas veces a los jóvenes desclasados.

Ya nadie habla de conciencia de clase. Tú dices lucha de clases en una conferencia y te toman por un marxista trasnochado. Me sorprende enormemente. Que hay clases y que luchan me parece evidente. Hay una frase que mis colegas curas y teólogos nunca citan. Viene a decir que si la Iglesia ofrece su servicio educativo preferentemente a una clase social ya privilegiada, contribuye a robustecerla en un orden social injusto. Fue un francés quien lo dijo, el cardenal Garrone. La conciencia de clase es básica en mis relaciones con el otro, los otros y lo otro, como decía Paulo Freire. Y tener un buen sueldo para poder comprar cosas, sin saber hablar y sin entender lo que te están diciendo, supone rendirte en esa lucha. Pero como en nuestra sociedad el mercado es la ley, ese modelo rige también la escuela actual, incompleta a la hora de favorecer el crecimiento personal del alumno.

Fuente e imagen: https://eldiariodelaeducacion.com/blog/2019/05/08/hay-terror-a-que-los-alumnos-aprendan-a-leer-la-actualidad/

Comparte este contenido:
Page 39 of 99
1 37 38 39 40 41 99