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Venezuela: Una reciente investigación de Consorven y Funvape encontró que  24% de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad están excluidos del sistema educativo

Por: runrún.com

16% de los menores con discapacidad habrían dejado de estudiar en pandemia. La falta de transporte y problemas con la alimentación también dificultan la educación de este sector de la población

Por: @MrsYaky

La Fundación Vanessa Peretti (Funvape) y la Confederación De Sordos De Venezuela (Consorven) desarrollaron una investigación para identificar las condiciones de acceso y la calidad de la educación que reciben los niños, niñas y adolescentes con discapacidad en Venezuela.

Las preguntas que se abordaron en este trabajo fueron:  ¿Están estudiando las niñas, niños y adolescentes con alguna discapacidad?, ¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentan para poder estudiar? ¿Los contenidos educativos son adaptados y accesibles?

Durante el estudio, se hicieron entrevistas semiestructuradas presenciales y telefónicas  a 78 representantes de menores con discapacidad en edad escolar, en un trabajo de campo que se realizó entre diciembre 2020 y enero de 2021.

El estudio se practicó en Carabobo, La Guaira, Lara, Miranda, Táchira y Yaracuy.

A menos de un mes para que comience el nuevo año escolar 2021-2022, la Confederación Sordos de Venezuela(Consorven) manifestó su preocupación sobre la situación académica en Venezuela y la formación de los estudiantes con discapacidad en el país.

A continuación, los principales hallazgos de la referida encuesta:

49% de las niñas, niños y adolescentes con discapacidad están excluidos del Registro Nacional de Personas con Discapacidad.

Este documento, según advierten en el informe, es emitido por el Consejo Nacional de Personas con Discapacidad(Conapdis). Resaltan que tener este registro representa la posibilidad de acceder a servicios sociales de manera sencilla y digna.

Además, indican que diferentes instituciones del Estado, entre las que se cuentan las educativas, establecen como un requisito para formalizar su inscripción en el sistema educativo la calificación de la discapacidad y la discapacidad específica certificada por la Conapdis y que está expresa en el Carnet emitido por esta institución, o en su defecto, un informe emitido por un especialista.

«Es así como siempre que cualquier persona con discapacidad no posea un Carnet de identificación emitido por la Conapdis, se está en presencia de la vulneración a un derecho, derecho que es, a su vez, una herramienta para garantizar al acceso a derechos básicos y fundamentales», advierten.

Interrupción y no inclusión en el sistema educativo

Los hallazgos en esta materia no son alentadores. 24% de las niñas, niños y adolescentes cuyos representantes fueron entrevistados no están incluidos en el sistema educativo venezolano.

De este grupo, además, 47% nunca ha estudiado; 37% dejaron de estudiar hace más de un año y 16% abandonaron sus estudios como consecuencia de la pandemia. 

«La afectación sobre los sujetos que no son incorporados al sistema escolar en etapas tempranas de su vida es importante. En principio, se está privando a la niña o niño de
ambientes que cultivan y fortalecen sus capacidades emocionales, culturales y sociales; y, en virtud de que el Estado declara sostener el Programa de Alimentación Escolar (PAE), toda niña, niño o adolescente no incorporado en el sistema educativo podría estarse privando de recibir los beneficios de este programa», destacan en el informe de la encuesta.

 

Crisis económica afecta el acceso a la educación

Las dos principales dificultades para que los padres lleven a sus hijos a la escuela están asociadas a la crisis económica estructural y a la crisis institucional, según revela la investigación.

 37% de los representantes de las niñas, niños y adolescentes con discapacidad entrevistados encuentran como principal dificultad para la educación de sus hijos el problema del transporte para el traslado hasta los centros educativos.

Otro 22% citó el tema de la alimentación como dificultad para que sus representados asistan a la escuelay 15% declaró que la discriminación es la principal dificultad que encuentran para que sus hijos acudan a los centros educativos.

En lo que respecta a la adaptabilidad y accesibilidad de los contenidos educativos, 49% de los representantes no consideran accesibles ni adaptados los contenidos y 71% no fueron consultados sobre las estrategias y medidas necesarias para impartir los contenidos educativos durante la pandemia.

La mayor parte de los niños con discapacidad estudian en escuelas regulares

Otro resultado que llamó la atención es que 58% de las niñas, niños y adolescente con discapacidad estudian en escuelas regulares. Solo 31% lo hace en escuelas especiales.

Mientras que  11% están recibiendo formación en escuelas-taller.

«Siendo que la mayoría de las niñas, niños y adolescentes estudian en Escuelas Regulares es importante conocer los formatos, los medios y las estrategias para enviar los contenidos educativos», expresa Consorven.

Sin estrategias para la enseñanza y comunicación

La encuesta también halló que la incorporación a las escuelas de los menores con discapacidad que iniciarían su estudios a partir del año 2020 no se ha efectuado.

También, recopilaron información sobre dificultades en los formatos en los que la escuela está presentando los contenidos y con los medios a través de los que se está enviando el contenido a las familias.

Advierten que las familias «no cuentan con recursos tecnológicos suficientes para establecer una comunicación efectiva con los docentes».

El estudio determinó que la vía principal para el envío de tareas fue el sistema de mensajería WhatsApp (74%) y, en segundo lugar, con un porcentaje mucho más bajo, se encuentran las guías escritas.

«En principio, se deben considerar los mecanismos más idóneos para hacer que la comunicación sea efectiva, en atención a las diferencias funcionales y cognitivas», sugiere Consorven.

Ven con especial preocupación el hecho de que 74% de las niñas, niños y adolescentes con discapacidad estén recibiendo contenidos por medio de la mensajería web Whatsapp, sin atención a las diferencias a nivel funcional y cognitivo.

Consideran que esto impide un «acceso real y significativo a los contenidos educativos, a un proceso efectivo de incorporación de conocimientos que allane el camino de las desigualdades y desventajas sociales».

Familias inconsultas y desvinculadas

Otro dato que sobresale es que a las familias entrevistadas no se les consultó sobre las mejores estrategias para llevar a cabo el programa de educación a distancia, con qué tipo de recursos cuenta las familias y los docentes que pueden ser parte de la solución.

«71% de las familias de las Niñas, Niños y Adolescentes con Discapacidad no fueron consultados sobre lasestrategias y medidas necesarias para impartir los contenidos
educativos durante la Pandemia por Covid-19″, se lee en el informe.

La consecuencia de esta falta de notificación hace que la educación «no se reciba en igualdad de condiciones, ni adaptada, ni en formatos accesibles, conlleva además de incumplimiento por acción y por omisión de Leyes y programas diseñados para garantizar durante y después de la coyuntura biosanitaria el acceso a la educación».

44% de los representantes encuestados opinaron que sus Niñas, Niños y Adolescentes no están aprendiendo los contenidos educativos durante la pandemia.

Instan a garantizar educación inclusiva y de calidad

Juan Ángel De Gouveia, presidente de Consorven, señaló  en una nota de prensa que, a pesar de llevar más de año y medio en pandemia y con ciertas medidas de aislamiento social, el sector estudiantil, específicamente niñas, niños y adolescentes con discapacidad, “se han visto perjudicados en la tarea del aprendizaje por la falta de herramientas por parte del Estado venezolano para ofrecer una educación de calidad, tal como lo establece la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, vulnerando los derechos de esta población”.

Asimismo, recordó que la educación es un derecho y un deber social fundamental de las personas con discapacidad.

Por su parte, la Fundación Vanessa Peretti Funvape, la Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes (Fenasopadres) y Excubitus DHE, también expresaron su preocupación por el inicio de las clases y se unen en apoyo a la advertencia de Consorven. 

Las organizaciones exhortan al Estado venezolano a cumplir con el derecho a la educación de las niñas, niños y adolescentes con alguna discapacidad.

«Exigimos que se cumpla con lo establecido en la normativa legal y se garantice el acceso pleno al derecho a la educación en igualdad de condiciones, tal como lo establece La Constitución de Venezuela (artículo 102 y 103), y asícumplir con lo establecido en La Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad (artículo 24) y la Ley Orgánica de Educación (artículo 6)”, detalló Juan Ángel De Gouveia.

Además, exhortan al Estado a garantizar una educación de calidad en todo momento y lugar «en tiempos de bioseguridad sanitaria y en tiempos ordinarios, desde su casa o desde las escuelas», así como también a cerciorarse de que los contenidos educativos estén siendo enviados en los formatos adecuados -accesibles-, con los contenidos desarrollados y expuestos en atención a las diferencias cognitivas -ajustes razonables.

Con información de Nota de Prensa

Pandemia y crisis económica afectan la educación de menores con discapacidad en Venezuela

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¿Qué es el trastorno de déficit de atención? Todo lo que necesitas saber

Por: Paulette Delgado

Hay tres tipos de trastorno de déficit de atención. Conoce cuáles son y sus diferencias.

El espectro de los trastornos por déficit de atención con o sin hiperactividad, popularmente conocidos por las siglas TDA/TDAH, son trastornos del neurodesarrollo, es decir, que se trata de un problema con bases neurológicas y que afecta al desarrollo psicosocial de quién lo padece. Otros trastornos del neurodesarrollo comunes, especialmente en las aulas, son los del espectro autista, del aprendizaje (como la dislexia) o aquellos de aprendizaje específico y la discapacidad intelectual.

Anteriormente el complejo TDA/TDAH se consideraba un trastorno de comportamiento, sin embargo, en los últimos años se han descrito las bases neurobiológicas, genéticas y ambientales que contribuyen a la expresión de estos trastornos. Según los datos de los CDC, de 1997 a 2010, la prevalencia se ha incrementado en un 4 %, pasando de 6 % a 11 %, lo que ha generado dudas referentes a la existencia de un sobrediagnóstico de estos trastornos.

¿Qué es TDA/TDAH?

Según el Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales, en su quinta edición (DSM-V por sus siglas en inglés) existen tres tipos de trastorno por déficit de atención:

  • Con predominio del déficit de atención

  • Con predominio de hiperactividad/impulsividad

  • Combinado

Y aunque existen distintos tipos, normalmente se engloba como Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). De hecho, en inglés, desde 1994 sólo se utiliza el término Attention Deficit Hyperactivity Disorder (ADHD), dejando en desuso Attention Deficit Disorder (ADD).

Las posibles causas de TDAH son factores genéticos, bioquímicos, sensitivomotores, fisiológicos y conductuales. Algunos factores de riesgo son un peso al nacer < 1.500 gramos, traumatismo craneoencefálico, deficiencia de hierro, apnea obstructiva del sueño y exposición al plomo, así como la “exposición prenatal a alcohol, tabaco y cocaína”.

Comúnmente comienza antes de los doce años y en promedio se diagnostica entre los ocho y diez años. Aun así, a veces no se diagnostica hasta después de la adolescencia, incluso ya que la persona es un adulto.

Los principales síntomas de TDA/TDAH son:

  • Falta de atención

  • Impulsividad

  • Hiperactividad

La falta de atención normalmente se presenta con los siguientes síntomas:

  • No presta atención a los detalles, cometiendo errores en las tareas o en otras actividades

  • Tiene dificultad para mantener la atención, no sólo al hacer la tarea, también a la hora de jugar

  • No parece escuchar cuando se le habla en forma directa

  • No sigue las instrucciones ni finaliza las tareas

  • Tiene dificultad para organizarse

  • No le gusta realizar actividades que requieren un esfuerzo mental durante mucho tiempo

  • Pierde cosas con frecuencia

  • Se distrae fácilmente

  • Es olvidadizo

Sin embargo, el DSM-V lista las características de la impulsividad e hiperactividad como conjunto, sin distinguir entre una condición y otra.

  • Le cuesta quedarse quieto, mueve mucho las manos, pies o se retuerce

  • Se levanta seguido de su asiento

  • Le cuesta jugar tranquilamente

  • Siempre está haciendo algo

  • Habla en exceso

  • A menudo corre o se sube a lugares, cuando no debería

  • Responde antes de que se completen las preguntas

  • No espera a que sea su turno

  • Interrumpe a los demás

Para identificar algún tipo de TDAH, se basa en una evaluación exhaustiva de los aspectos de desarrollo, educativos, psicológicos y médicos de los niños. Se diagnostica en base a los criterios del DSM-V tomando en cuenta estos nueve signos y síntomas de falta de atención y nueve de hiperactividad e impulsividad. Estas características necesitan estar presentes a menudo por seis meses o menos, ser más visibles que lo esperado según su nivel de desarrollo, ocurrir en al menos dos situaciones o entornos, como en la casa y en la escuela, presentarse antes de los doce años, e interferir con el comportamiento del niño ya sea en la casa o la escuela.

Para cumplir con los criterios diagnósticos del déficit de atención, dependiendo de la edad de diagnóstico, se necesitan al menos seis síntomas de los ya descritos, presentes de forma persistente por al menos seis meses y que afecten a la persona en más de una situación. El déficit de atención del tipo hiperactivo-impulsivo exige lo mismo, pero cumpliendo los síntomas específicos de hiperactividad e impulsividad. Cuando se cumplen criterios tanto de atención como impulsividad o hiperactividad, se habla de un tipo combinado. Es difícil diferenciar entre los tipos de TDAH, por lo que el manual pide no hacer un sobrediagnóstico e identificar con exactitud si no existen síntomas de otros trastornos de desarrollo como autismo, o del aprendizaje, ansiedad, depresión o conductuales que expliquen mejor los síntomas identificados.

Entre más crece el niño, los signos de TDAH se hacen más evidentes desde el punto de vista cualitativo ya que los niños con el tipo hiperactivo-impulsivo o el tipo combinado suelen ser más inquietos, moviendo las manos o las piernas continuamente, hablan impulsivamente o no están conscientes de su entorno. Sin embargo, aquellos con TDA son más difíciles de identificar ya que no presentan síntomas físicos.

La evaluación médica busca identificar antecedentes de exposición prenatal a drogas, alcohol o tabaco, complicaciones o infecciones perinatales en el sistema nervioso central, lesión cerebral traumática, enfermedades cardiacas, trastornos respiratorios del sueño, y antecedentes familiares de TDAH. La evaluación del desarrollo busca determinar el comienzo y evaluación de los signos y síntomas por medio de comprobación de los hitos del desarrollo, especialmente los del lenguaje, y el uso de escalas de calificación de TDAH-específica.

La evaluación educativa se centra en documentar los signos y síntomas principales; implica revisar los registros educacionales, las escalas de valoración o listas de verificación. Sin embargo, estas dos a menudo no permiten distinguir si el niño tiene TDAH u otro tipo de trastorno del desarrollo.

Por otro lado, los niños son tres veces más probables de ser diagnosticados que las niñas debido a que ellas tienen síntomas más sutiles. A veces, sus únicos síntomas es que son desatentas y se les califica como soñadoras o atontadas. Si presentan síntomas de hiperactividad-impulsividad, es más probable que se les considere agresivas, hiperactivas o demasiado emocionales.

TDAH en adultos

Aunque se considera un trastorno de la niñez ya que inicia durante la infancia, persiste hasta la edad adulta y en algunos casos los síntomas conductuales siguen siendo evidentes incluso en la adultez.

En los adultos, los síntomas de TDAH incluyen:

  • Dificultad para concentrarse

  • Se les complica terminar tareas

  • Cambios de humor

  • Impaciencia

  • Dificultad para mantener relaciones

La hiperactividad se manifiesta como inquietud e intranquilidad, a diferencia de la hiperactividad motora en los niños. Estos están en mayor riesgo de ser desempleados, tener menos logros académicos, abusar de sustancias y la criminalidad.

Es más difícil diagnosticar a los adultos ya que los síntomas pueden confundirse con los de trastorno del estado de ánimo, ansiedad, o síntomas por el uso de sustancias. Los médicos revisan los registros escolares, entrevistan al paciente y familiares para confirmar que los síntomas se hayan manifestado antes de los 12 años. Puesto que el autoinforme de síntomas infantiles puede ser poco fiable, los médicos pueden tener que revisar los registros escolares o de entrevistas familiares para confirmar la existencia de manifestaciones antes de los 12 años.

Existen dos tipos de tratamiento: terapia conductista o con fármacos. Aún así, la Asociación Americana de Psiquiatría aclara que la terapia conductual por sí sola no es tan eficaz como los fármacos estimulantes en niños de edad escolar, pero se recomienda como monoterapia, es decir, sola en los niños más pequeños. La farmacoterapia no corrige las diferencias neurofisiológicas del TDAH, pero ayudan a aliviar síntomas y permiten que participen en actividades que antes no podían por su escasa atención o su impulsividad e hiperactividad. Sin embargo, pueden presentar efectos secundarios como falta de sueño, depresión, malestar estomacal, taquicardia, entre otros.

Sobrediagnóstico de TDAH

En la investigación “Overdiagnosis of Attention-Deficit/Hyperactivity Disorder in Children and Adolescents: A Systematic Scoping Review”, los autores revisaron 12,267 publicaciones desde el primero de enero de 1979 hasta el 21 de Agosto del 2020. El estudio encontró evidencia de sobrediagnóstico y sobretratamiento del TDAH, confirmaron que las tasas de diagnóstico y tratamiento van en aumento y hay una gran proporción de nuevos casos con síntomas leves. Incluso descubrieron que hay un creciente número de adultos diagnosticados con TDAH que pueden presentar otros trastornos, como el autismo.

Estos hallazgos implican que las personas que son sobrediagnosticadas pueden ser perjudicadas por los efectos de los medicamentos durante la infancia, adolescencia e incluso la adultez. Es necesario realizar estudios más amplios para confirmar si los casos con síntomas leves pueden dañar a la persona. Para los autores, las investigaciones deben centrarse en las necesidades de los jóvenes con síntomas más graves y que tienen más probabilidades de beneficiarse. Recomiendan que los médicos, maestros y familiares piensen en los beneficios y los daños que pueden presentarse al diagnosticar y tratar el TDAH, especialmente si tienen síntomas leves.

TDAH en la educación

A veces, los educadores no conocen que existen diferentes tipos de déficit de atención, especialmente porque las características de cada uno pueden ser inconstantes e impredecibles, y pueden confundirse con otros trastornos de aprendizaje o de conducta.

El “Foro infancia y adolescencia Los Millares” da recomendaciones para el manejo de los trastornos de atención en el aula:

  1. Estar seguro de que el alumno realmente tiene TDA/TDAH: si sospecha que el alumno tiene déficit de atención, acercarse con la familia o expertos para saber si se realizó una evaluación o recomendar que se la haga.

  2. Asegurarse de que el maestro cuenta con el apoyo de la escuela, la familia y un experto.

  3. Que el educador conozca sus limitaciones y cuándo pedir ayuda.

  4. Preguntar al alumno cómo ayudarlo.

  5. Los niños con TDA/TDAH necesitan estructura, por lo que necesitan listas, límites, recordatorios y previsiones.

  6. Al poner reglas en el aula, hacer que ellos las escriban y las entiendan.

  7. Repetir instrucciones.

  8. Recordar la parte emocional del aprendizaje: estar pendientes de las emociones involucradas en su proceso de aprendizaje.

  9. Hacer contacto visual frecuentemente: esto sirve para encarrilar al alumno si se distrae, darle confianza a que pregunte algo, o simplemente transmitirle seguridad.

  10. Sentar al niño con TDAH cerca del escritorio o donde pueda verlo constantemente.

  11. Establecer límites dentro del salón, que el maestro tome el control.

  12. Hacer un calendario de actividades tan predecible como sea posible.

  13. Tratar de ayudar a los niños a hacer sus propios calendarios de actividades.

  14. Elimine o reduzca la frecuencia de las pruebas o evaluaciones con límites de tiempo.

  15. Enfocarse en la calidad de las tareas más que por la cantidad.

  16. Dividir las actividades largas en varias actividades cortas.

  17. No ser convencional, introducir innovaciones diarias y bromas. Sin embargo, cuidar de no sobre estimular.

  18. Exprésese en forma clara y determinante.

  19. Un sistema de bonificación con puntos es una posibilidad como parte de una modificación conductual o un sistema de recompensa para los más pequeños.

  20. Apoyarse en juegos al explicar un tema.

  21. El educador debe insistir en tener un cuaderno de comunicación hogar-escuela-hogar.

  22. Incentivar una estructura para el automonitoreo, hacerlos auto-observadores.

  23. Estos niños necesitan saber por adelantado lo que está por venir, de tal manera que ellos puedan prepararse internamente.

  24. La memoria es frecuentemente un problema en niños con TDA/TDAH, hacerlos escribir notas para ellos mismos ayudará a que recuerden sus responsabilidades y sus dudas.

  25. Promover la lectura en voz alta en la casa.

  26. Uno de los mejores tratamientos para el TDAH, tanto en niños como en adultos, es el ejercicio, preferiblemente vigoroso.

  27. Los premios y recompensas deben aplicarse de forma inmediata a lo que se necesite reforzar.

  28. Trate de evitar aquellas situaciones que el niño no puede controlar.

  29. Colocar al lado del niño con TDA a alumnos que sean modelos apropiados: atentos, ordenados y que suelan cumplir las órdenes.

Es importante recordar que, porque un alumno tenga problemas para concentrarse o sea hiperactivo, no quiere decir que tiene TDA/TDAH. Es más, por mucho tiempo era complicado identificar a los estudiantes con déficit de atención sin hiperactividad porque suelen ser lentos y tranquilos.

Aunque la familia debería de ser la encargada de llevar a su hijo a que lo diagnostiquen, los educadores a veces son los que se dan cuenta de que el niño o la niña necesita ir con un experto. Ser detectado desde una edad temprana puede asegurar que el niño no sólo cuente con el apoyo que necesita, ya sea terapia o medicamento, pero también ayudarlo a no sentirse menos por tener un ritmo de aprendizaje diferente.

¿Conocías los diferentes tipos de déficit de atención? ¿Sabías que se puede tener sin hiperactividad? ¿Has tratado con alguien con TDA/TDAH? Déjanos tus respuestas en los comentarios.

Fuente de la información  e imagen:  https://observatorio.tec.mx

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España: CGT publica un estudio que evidencia la privatización de la educación

Europa/España/02-07-2021/Autor(a) y Fuente: cgtaeducacion.org

Hemos elaborado un meticuloso estudio con datos extraídos del Instituto de Estadística y Cartografía y Ministerio de Educación y Formación Profesional. En él, hemos comparado y analizado el número de unidades y de personas que trabajan o estudian en centros públicos y privados en enseñanzas de régimen general desde el curso 2011/2012 hasta ahora. Las conclusiones son desoladoras.

Puedes leer el estudio completo y un resumen aquí:

Estudio unidades CGT Descarga

Resumen Descarga

Fuente e Imagen: http://cgtaeducacion.org/cgt-publica-un-estudio-que-evidencia-la-privatizacion-de-la-educacion/
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Los niños aislados necesitan apoyo pero pasan desapercibidos

Por: Paulette Delgado

Los niños aislados por sus compañeros necesitan ayuda, sin embargo, son confundidos con niños rechazados. ¿Por qué es importante conocer la diferencia?

Aunque parecen términos similares debido a que se consideran formas de marginación social, los niños que son rechazados por sus compañeros y los que son aislados son dos términos distintos, esto según un estudio publicado en el Journal of Youth and Adolescence. La investigación se basó en el seguimiento de 1075 estudiantes de quinto, sexto y séptimo grado durante dos años. A los alumnos se les preguntaba cada semestre quién de sus compañeros de clase les simpatizaba menos para identificar aquellos niños que eran más rechazados. También se les pidió que describieran las dinámicas de grupo de cada grado, es decir, quién se junta con quién. Los que no fueron identificados como parte de ningún grupo fueron categorizados como aislados. Además, se les explicaron diferentes comportamientos como si el alumno es cooperativo, buen estudiante, amistoso, perturbador, comienza peleas, se mete en problemas, intimida, es tímido, está triste, molesto o es popular, y se les preguntó cuáles niños consideraban que cumplían con alguna de esas características. Los autores identificaron que los niños aislados eran vistos por otros niños como tímidos o tristes, las cuales son conductas de internalización.

Los autores descubrieron que existen muchas distinciones entre los niños rechazados y los niños aislados. Una de las autoras del estudio, Kate Norwalk, explica esto diciendo que “hubo muy poca superposición entre los dos grupos, la mayoría de los niños que eran menos queridos en una clase todavía pertenecían a algún tipo de grupo y los niños que no tenían un grupo de compañeros no eran especialmente desagradables». De hecho, una de las pocas similitudes entre los dos grupos era que esos niños rechazados o aislados tienen mayor riesgo de victimización, es decir, sufrir algún tipo de intimidación o bullying.

La publicación también describió que hay muy poca investigación sobre los niños aislados, pero mucha sobre niños que son rechazados por sus compañeros. Incluso, Norwalk señala que realmente no se le ha prestado atención a los niños aislados, especialmente porque muchos psicólogos consideran a los dos como sinónimos. Entre las más grandes diferencias entre ambos está que aquellos estudiantes que son rechazados tienen mayores probabilidades de tener comportamientos disruptivos como ser agresivos, interrumpir la clase o intimidar a otros. También eran menos propensos a ser amables o tener un buen desempeño escolar.

En el caso de los alumnos aislados es común que se presentan comportamientos de internalización como inseguridad, timidez, tristeza, preocupación, inestabilidad del estado de ánimo, entre otros. “Este estudio muestra que los estudiantes que enfrentan el rechazo de sus compañeros y los estudiantes que enfrentan el aislamiento social tienen diferentes perfiles y enfrentan diferentes riesgos”, dice Norwalk. “Es más, es más probable que los niños aislados pasen desapercibidos precisamente porque no causan problemas en clase ni intimidan a otros niños”.

Aunque ambos necesitan apoyo, las particularidades de cada grupo hace que se requieran estrategias específicas para intervenir en cada uno. Según el estudio, el comportamiento de aquellos niños más bien aislados a menudo presenta síntomas tempranos de problemas de salud mental como depresión o ansiedad. Y debido a que se apartan de otras personas, es menos probable que reciban ayuda de maestros o sus padres ya que no causan problemas ni intimidan a otros compañeros.

Además, otras de las grandes diferencias entre niños rechazados y niños aislados  es que se espera que el rechazo de los compañeros se mantenga a lo largo del tiempo mientras que el aislamiento representa una dimensión distinta y depende del ajuste social y conductual de los asociados. Debido a que el estudio se realizó a niños de quinto a séptimo grado que es un periodo de transición de la niñez media a la adolescencia temprana, la posición de estatus social o popularidad puede cambiar a cada grado.

Aunque se cree que los estudiantes que fueron identificados como rechazados o aislados tienen características de victimización, sólo los niños aislados reportaron que, en caso de sufrir algún tipo de acoso o victimización, sus compañeros no los iban a apoyar o ayudar.

A medida que los jóvenes empiezan a valorar más la popularidad y la aceptación social, el estatus social se vuelve una parte importante de su funcionamiento social durante esos años de desarrollo.  Debido a que el estudio siguió a los alumnos por dos años, los investigadores lograron descubrir diferencias entre el ajuste social y conductual a lo largo de ese periodo. Aquellos niños que son rechazados por sus compañeros no suelen presentar comportamientos sociales, como ayudar a otros, por lo tanto, no desarrollan estas habilidades y por el contrario, pueden incluso desarrollar conductas desadaptativas antisociales como agresión o manipulación.

Los autores del estudio concluyen que hace falta más investigación sobre las diferencias entre ambos grupos para poder dar una mejor atención a los niños que son aislados y evitar problemas de salud mental en un futuro. Aunque ambos tipos se pueden ver como formas de marginación social, la trayectoria de ajuste social y comportamiento que presentan los alumnos que son rechazados por sus compañeros y los que están aislados son distintas por lo que necesitan ser apoyados de diferente manera.

¿Conocías estas diferencias? ¿Consideras que los estudiantes rechazados por sus compañeros y aquellos aislados sufren de lo mismo? ¿Por qué? Deja tus respuestas en los comentarios.

Fuente e imagen:https://observatorio.tec.

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Estudio revela las ventajas de tomar notas a mano

Por: Fernanda Ibáñez

Frontiers in Behavioral Neuroscience publicó los hallazgos de un estudio sobre las diferencias entre escribir en papel o en digital y su relación con la activación cerebral y la memoria.

¿Es mejor escribir en papel o en dispositivos digitales? ¿Cuál de los dos formatos funciona mejor cuando buscamos aprender o memorizar información? Tomar notas o escribir en dispositivos móviles o computadoras es cada vez más común, sin embargo, cuando se trata de aprender y retener información, muchos investigadores han encontrado que tomar notas a mano es un método más efectivo que hacerlo en digital.

Un estudio de neurociencia del comportamiento realizado por investigadores de la Universidad de California y la Universidad de Princeton publicado en 2014, mostró que los estudiantes que toman notas a mano se desempeñan mejor en preguntas conceptuales que los alumnos que toman notas en aparatos digitales. Una explicación de este interesante descubrimiento es que el hecho de escribir con lápiz y en papel permite a las personas resumir y organizar la información en sus propias palabras, y asegura una codificación más profunda y natural, según el estudio. Mientras que el uso de aparatos electrónicos los inclina a escribir la información de manera pasiva.

De manera similar, diversos estudios han reportado que, aunque escribir en una computadora otorga más tiempo porque es un proceso más rápido, tomar notas a mano mejora la memorización y el reconocimiento de palabras de los alumnos. Una de las ventajas de las notas a mano se relaciona con el entendimiento conceptual y el uso del papel para leer y escribir, ya que otro estudio de comportamiento humano reportó la superioridad del papel a las pantallas de computadoras en la comprensión de lectura.

Estos estudios indican la importancia de las señales visuales y táctiles para percibir tamaños físicos y locaciones espaciales, porque el material del papel provee espaciamiento físico, lo que se conoce como señales spatio-temporales, a la medida del texto. Otro grupo de investigadores de la Universidad de Tokio realizaron la siguiente hipótesis en un artículo publicado este año en Frontiers in Behavioral Neuroscience: El uso de una libreta, junto con la escritura de notas, mejorará la codificación. Más específicamente, la utilización del papel mejora el proceso de asociar el qué y el dónde de la información, específicamente en el hipocampo (parte del cerebro involucrada en la codificación y el proceso de retención de memoria) que se puede estudiar a un nivel neurológico.

Para analizar este fenómeno, los investigadores realizaron un estudio comparativo entre tres grupos de personas que realizarían una misma tarea. Se les pidió a diferentes personas que agendaran varias tareas en un calendario, unos lo harían en una libreta física escribiendo con pluma, otras con una tableta y el último grupo en un smartphone. Posteriormente, las personas se sometieron a pruebas de memoria donde se les realizaron preguntas de lo que tuvieron que agendar, además de otras pruebas externas donde se les contó un cuento y también se les realizó preguntas, y se les pidió observar letras del alfabeto chino para luego repetirlas. Los resultados se analizaron con base en varios estudios médicos que se les hicieron durante las pruebas, que incluyeron resonancias magnéticas. Finalmente, se compararon los resultados entre grupos. Los hallazgos de este estudio fueron publicados con el título “Paper Notebooks vs. Mobile Devices: Brain Activation Differences During Memory Retrieval” en el cual se encontró lo siguiente:

  1. Tableta: Para los usuarios que utilizaron tabletas, se observó que escribir las tareas en el calendario fue un proceso más lento que con las notas físicas escritas en papel. Esto se podría decir que es gracias al tecleo lento de caracteres.

  2. Smartphone: Los usuarios que realizaron la prueba con smartphones coincidieron con el tiempo de escritura que los usuarios que utilizaron tabletas.

  3. Notas físicas: La calendarización de tareas en las notas escritas fue la más rápida de los tres grupos. Además de que mostraron más precisión y sus respuestas fueron más directas cuando se les hicieron las preguntas. Y aunque todos los grupos lograron activar el hipocampo, este fue el grupo que mostró más respuesta en esta área del cerebro al llevar a cabo su tarea.

Como se mencionó anteriormente, los tres grupos lograron activar el hipocampo, por lo tanto, lograron activar la parte del cerebro que se encarga de la retención y codificación de memoria verbalizada. Es decir, que los tres métodos tienen resultados de retención de memoria, pero el más efectivo viene siendo el tomar notas a mano en papel.

Para la realización de la nota consideré adecuado, probar la hipótesis de los científicos japoneses y cambié mi método de investigación. Esta vez, en lugar de leer directamente del artículo en la pantalla de mi laptop y hacer notas en un documento de Word, decidí probar e imprimir la lectura y tomarme el tiempo de subrayar con un marcatextos los puntos importantes y hacer notas en una libreta. Encontré que sí se redujo el tiempo de trabajo y tuve una comprensión más rápida del texto. Logré organizar la información de manera visual y más personalizada, ya que en un documento me limito a lo que es más sencillo, que es solamente teclear. En la libreta hice esquemas con flechas, dibujos, anotaciones, etc., haciéndolo más dinámico y visual.

Finalmente, lo invito a probar nuevos métodos de vez en cuando, ya que la investigación anterior probó que puede traer efectos cognitivos positivos. Además de que estaríamos sumándole el beneficio de restar tiempo en pantalla a nuestro día, mejorando nuestra concentración y el manejo del tiempo.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/ventajas-de-escribir-a-mano

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República Dominicana: Estudio. Crisis sanitaria impone desafíos al retorno a la educación presencial

Por: Diariodigital.com

El estudio señala que, por efecto de la pandemia, el ingreso de los hogares con población en edad escolar disminuyó en 15.7% entre el primer y segundo trimestre de 2020.

Santo Domingo.-  El Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo publica el tópico de coyuntura “COVID-19 y la educación preuniversitaria en República Dominica: Evaluación precrisis, su impacto y efectos sobre la población en edad escolar”, en el cual se plantea que el retorno a la educación presencial impone una serie de desafíos debido al contexto de incertidumbre de la crisis sanitaria.

El estudio, de la Dirección de Análisis Económico Sectorial del Viceministerio de Análisis Económico y Social (VAES), considera que la prioridad del retorno a la presencialidad es un elemento fundamental para sostener el vínculo de los estudiantes con el sistema y, así, mantener las trayectorias educativas en todos los niveles y grados de los sectores público y privado en la República Dominicana.

Puntualiza que la pandemia del COVID-19 llegó en un momento donde el país se enfrentaba a una importante crisis de aprendizaje. El documento precisa que, a pesar del incremento de las inversiones hechas en el sector educativo en los últimos años, estas no se tradujeron en una mejora del nivel de aprendizaje de la población escolar. Cita, por ejemplo, que en las pruebas del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (PISA), a nivel global, los estudiantes de secundaria se posicionaron en los últimos lugares entre los 78 países evaluados en la referida prueba: antepenúltimo lugar en lectura (76) y último lugar en matemáticas y ciencias (78).

Asimismo, en la última Evaluación Diagnóstica Nacional se evidenciaron importantes desafíos. El informe específica que de los estudiantes en el tercer grado de primaria solo el 12% y 27% demostraron las competencias esperadas en lengua española y en matemáticas, respectivamente.

Impactos y efectos del COVID-19

El estudio señala que, por efecto de la pandemia, el ingreso de los hogares con población en edad escolar disminuyó en 15.7% entre el primer y segundo trimestre de 2020.

Asimismo, la tasa global de participación disminuyó en 15.1 p.p., siendo las mujeres las más afectadas al ver reducir su participación en el mercado laboral en 17.9 puntos porcentuales.  La desocupación femenina se redujo al mismo tiempo que la ocupación, lo que sugiere que la caída de la participación se debió al traspaso de un segmento de la población a la inactividad, resultado congruente con el inicio de la virtualidad y la necesidad de atender a las actividades de cuidado que tradicionalmente recaen sobre las mujeres.

Precisa que en el nivel inicial, se observa que la disminución en la tasa de matrícula general afectó más a las niñas, al pasar de 59.8% a 28.3% (-31.5 p.p.), mientras que en el caso de los niños la reducción fue de 25.9 p.p. En el nivel básico, que en años recientes había mostrado una brecha a favor de las niñas, se observan retrocesos que modifican esa tendencia.

En el nivel medio, la retención escolar exhibió disminuciones prácticamente en igual cuantía entre ambos segmentos con relación a las tasas vigentes en 2019. Este resultado trajo como consecuencia que la brecha se mantuviera sin variación significativa, a pesar de que en los últimos años venía mostrando una importante reducción.

Consideraciones para el retorno a las aulas

El documento precisa que la definición de las etapas de retorno debe estar relacionada con aspectos sanitarios y otros puntos prioritarios a considerar.

Puntualiza que entre lo sanitario debe destacarse el análisis de impacto que la  vuelta a las aulas tiene en la circulación de personas y el nivel diferenciado de afectación de la pandemia en el territorio, tomando en cuenta el contexto socioeconómico y la vulnerabilidad de la población. A su vez, sostiene que es necesario considerar las demandas del proceso de enseñanza y aprendizaje que son diferenciadas según el nivel educativo.

Además, tomar en cuenta como se combinaría la educación virtual y presencial en la medida en que se retorne a los centros educativos, programáticamente, en carga horaria y en lo referente a la organización del tiempo docente.

Por igual, agrega que las opciones de escalonamiento del retorno a la presencialidad deben contemplar las necesidades de los diversos grupos de la comunidad educativa. Por ejemplo, señala que los niños de educación inicial, y quienes se encuentran en situación de mayor obstáculo para usar las plataformas virtuales, deben tener prioridad en el regreso a clases debido a que para este grupo, la rutina, el vínculo y el espacio de cuidado y desarrollo que constituyen los centros educativos es determinante en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Estudio: crisis sanitaria impone desafíos al retorno a la educación presencial

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Estudiantes universitarios pasan más tiempo estudiando que hace una década

Por: Paulette Delgado

Una encuesta revela que a pesar de dedicar más tiempo al estudio, los estudiantes universitarios no se sienten motivados.

Con el propósito de encontrar qué tanto creen los alumnos que su educación contribuye a su futuro, la Encuesta Nacional de Participación Estudiantil (NSSE por sus siglas en inglés) entrevistó a más de 300 mil estudiantes universitarios de primer ingreso y candidatos a graduarse de universidades estadounidenses.

Entre los aspectos analizados en el estudio, uno de ellos fue la participación del estudiante universitario en actividades extracurriculares como prácticas de investigación, mentoría, proyectos sociales (como ayudar a adultos mayores), o pertenecer a una comunidad de aprendizaje específica (como un club de matemáticas). Según las instituciones investigadas, estas participaciones son de alto impacto ya que promueven conexiones entre los estudiantes, los docentes y experiencias que promueven su éxito.

Uno de los temas que más interesan a la NSSE es descubrir cómo es la interacción entre el profesorado con los alumnos de nuevo ingreso. Estas interacciones son cruciales para impulsar a los estudiantes a seguir estudiando. De acuerdo con la encuesta, es importante que los profesores discutan con su alumnado temas fuera del aula, como sus planes de carrera o hablar de lo visto en clase. Más allá del fortalecimiento de la relación entre maestro y alumno, este tipo de interacción ayuda al estudiante a perseverar en su desarrollo y le demuestra que la institución cuenta con las estructuras de servicios de carrera y unidades de apoyo para brindarle el apoyo que necesiten.

Otro tema analizado en la encuesta fue el tiempo que dedican los alumnos a su preparación académica. El estudio descubrió que ahora los estudiantes pasan más tiempo estudiando que hace una década, aunque, según indican, la tendencia se está empezando a estancar. En el 2004, el 34 % de los alumnos de nuevo ingreso pasaban cerca de 15 horas por semana estudiando. En 2017, esta cifra había aumentado a 45 %, mientras que en 2019 este porcentaje bajó en 2 % (43 %). En promedio, actualmente los alumnos pasan cerca de dos horas más a la semana preparándose y estudiando, que hace quince años. El estudio no especifica si el aumento en las horas de estudio se debe a que actualmente se tengan expectativas más altas, a nuevos programas y metodologías como el aprendizaje colaborativo, aula invertida, aprendizaje basado en competencias, en problemas o en aplicaciones del mundo real. Aún así, es un descubrimiento alentador para las instituciones educativas, de acuerdo a la NSSE ya que, según su reporte anterior, el tiempo dedicado al estudio está relacionado con la retención institucional y la tasa de graduación.

La encuesta además destacó la importancia de la calidad de los asesores académicos en la vida de los estudiantes universitarios y cómo la calidad de las asesorías es más importante que la cantidad. Como se mencionó anteriormente, es importante que los estudiantes de nuevo ingreso tengan una buena relación con sus profesores, pero también es importante que las universidades se enfoquen en proveer asesores con quien los estudiantes puedan hablar de sus planes de vida y carrera después de la universidad. Tener el apoyo de un asesor de calidad y con experiencia, motiva al alumno a permanecer en la universidad y graduarse.

En este rubro, la encuesta también analizó la cantidad de veces que los alumnos asisten a asesorías y la calidad de estas experiencias. En general, las instituciones de educación superior estudiadas recomiendan que, mínimo una vez por semestre, el alumno debe visitar a algún asesor. En estas sesiones de asesoría, sólo el 3 % de los estudiantes encuestados discuten sus intereses académicos, sus clases o su desempeño. Sin embargo, una sesión al semestre no es suficiente. De aquellos alumnos que acudieron a cinco o más sesiones al semestre, el 56 % reportó discutir estos temas con su asesor. También se evaluó la calidad de los asesoramientos. La NSSE realizó diez preguntas sobre la experiencia de los alumnos con su asesora, incluyendo la cantidad de asesores disponibles cuando los necesitaban, la rapidez de la respuesta y si escuchó activamente sus inquietudes. Tanto los estudiantes de nuevo ingreso como aquellos candidatos a graduarse, reportaron resultados medio a bajo en cuanto a la calidad de las asesorías, indicando que es un factor importante que falta cubrir en las universidades.

En promedio, en Estados Unidos sólo el 58 % de los estudiantes terminan la universidad, lo que resulta en menores salarios, deudas por sus préstamos estudiantiles y, según el estudio, menor satisfacción en su vida que aquellos que sí terminaron la universidad. En este tema, la NSSE investigó cuáles eran los indicadores de compromiso y encontró que los más populares son la calidad de la interacción con los profesores y los asesores, su sensación de pertenencia y seguridad en la universidad, que encuentren un ambiente donde se sientan apoyados, tener estabilidad económica y la eficacia de las prácticas del profesorado. De los indicadores de compromiso, los que demostraron tener mayor influencia en la permanencia del alumno son aquellas relacionadas a la calidad de las interacciones y el entorno. Las que tuvieron menor magnitud fueron las estrategias de aprendizaje.

Por último, para realmente aumentar el porcentaje de aquellos estudiantes de nuevo ingreso que logran graduarse, las instituciones de educación superior necesitan promover y fortalecer sus programas de asesoría y orientación. Según la NSSE, las instituciones que participaron en la encuesta recomiendan acudir con un asesor académico al menos una vez por semestre y que se hable de temas más allá del desempeño académico del alumno, como sus aspiraciones al futuro, su plan de vida y carrera y su bienestar físico y emocional.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx/edu-news/encuesta-alumnos-universitarios-estudio

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