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2021, un año para reorganizar las prioridades de la humanidad

La covid-19 seguirá marcando la agenda global, pero el incremento de la pobreza, el hambre y la desigualdad, junto con el cambio climático, no pueden quedar aparcados por más tiempo, según siete expertos en desarrollo.

Dejamos atrás un 2020 que estaba llamado a ser el definitivo en el progreso del mundo. La ONU bautizó al período que comenzaba como la Década de la Acción con la mirada puesta en 2030, cuando se deberían conseguir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): acabar con el hambre y la pobreza extrema, erradicar la violencia de género y disminuir la desigualdad, garantizar educación de calidad para todos los niños y trabajos dignos para los adultos, asegurar el acceso universal a la sanidad y seguir habitando el planeta sin destruirlo definitivamente. Pero el virus SARS CoV-2 lo cambió todo.

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La covid-19 ha truncado vidas, ha puesto al límite los sistemas sanitarios ―incluso de las naciones más ricas―, ha destruido empleos y sumido en la miseria a millones de personas. Por primera vez desde 1990, el desarrollo humano ha retrocedido. Los derechos de las mujeres han quedado invisibilizados, pese a que ellas son las que más sufren las consecuencias de la pandemia. Y la lucha contra el cambio climático ha quedado en suspenso. Este 2021 tiene que ser el año en que la humanidad venza al virus y recupere la senda del avance hacia un mundo más justo, pacífico y sostenible. Así lo defiende un grupo de expertos en desarrollo sostenible que exponen cuáles serán, en su opinión, las prioridades para este año que comienza.

¿Cuáles cree que deberían ser las tres prioridades en materia de desarrollo? Esta es la pregunta planteada a siete especialistas: Ángeles Moreno Bau, Secretaria de Estado de Cooperación Internacional; Olivier Longué, director general de Acción Contra el Hambre; Franc Cortada, director general de Oxfam Intermón; Leire Pajín, presidenta de la Red Española de Desarrollo Sostenible (REDS); Andrés Rodríguez Amayuelas, presidente de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo; Antoni Plasència, director general de ISGlobal; y Gustavo Suárez Pertierra, presidente de Unicef España.

1. Los problemas de siempre (pero peor)

Destacan los expertos la urgencia de abordar las consecuencias socioeconómicas de la pandemia, que son en definitiva los problemas que ya arrastraba la humanidad, pero exacerbados por la crisis sanitaria. Son el hambre, la pobreza, la desigualdad, el acceso a la educación y la sanidad universal.

“La irrupción de la pandemia por el coronavirus supone que, de nuevo, llueva sobre mojado en los países de renta baja y media en todo el mundo, y de manera más destacada en el continente africano y en América Latina”, subraya Plasència. “Las prioridades de apoyo al desarrollo deben adaptarse al contexto, en un complejo equilibrio entre la atención a las nuevas necesidades y a las ya existentes, y atendiendo a los compromisos de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. En su opinión, 2021 tiene que ser el año en el que a la par que se asegura “una adecuada cobertura vacunal frente al coronavirus para los grupos prioritarios”, se refuercen los programas frente a “las otras pandemias” como el VIH, la malaria, la tuberculosis, las neumonías y diarreas infantiles. Para ello, remata, hay que “fortalecer los sistemas de salud, en especial la atención primaria y comunitaria, la vigilancia epidemiológica y las capacidades de preparación ante los riesgos emergentes globales, tanto de origen infeccioso, como medioambiental y climático”.

No ir a la escuela expone a los niños ante una enorme vulnerabilidad

La covid-19 ha interrumpido muchos servicios clave y ha ejercido una presión sin precedentes en los sistemas de salud. “Muchos niños y niñas se han quedado expuestos al hambre, a enfermedades y sin centros de salud a los que acudir para ponerse una vacuna, obtener un tratamiento contra la malaria o la neumonía, dos de las enfermedades más mortales para la infancia”, expone Suárez Pertierra. Pero las consecuencias de la pandemia van mucho más allá de lo sanitario, anota Longué. “Hay que pensar que para 2.000 millones de trabajadores informales en el mundo (en los países más pobres constituyen más del 80% de la población activa) el confinamiento ha supuesto una reducción drástica de sus ingresos”. Por eso, dice, “hay mucho tejido económico que reconstruir y es urgente dar prioridad a los más desprotegidos y a quienes ven peligrar su alimentación diaria por esta crisis”.

La prioridad, para el presidente de Unicef España, debe ser “lograr que todos y cada uno de los niños y niñas vuelvan a clase”. El cierre de las escuelas durante los momentos más críticos de la pandemia afectó a más de 1.000 millones de estudiantes. “Y los más vulnerables se llevaron la peor parte porque no tuvieron acceso al aprendizaje a distancia”, destaca. “Muchas escuelas en África y Asia están abriendo gradualmente, pero en América Latina, el 38 % de los países aún tienen que decidir cuándo será el regreso a clase. Y ya se anticipa que millones de niños de todo el mundo no volverán nunca. Concretamente, 5,9 millones en Asia y 5,3 en África subsahariana, según estimaciones de Unicef. “Estamos ante una crisis de educación. No ir a la escuela expone a los niños ante una enorme vulnerabilidad”.

2. El cambio climático

“Somos la última generación que puede frenar las peores consecuencias del calentamiento global y se nos está acabando el tiempo”, recuerda Rodríguez Amayuelas. “Nuestra casa está en llamas y no hay tiempo que perder. Y es una cuestión que tiene profundas repercusiones en las condiciones de vida de miles de millones de personas en el planeta. Precisamente las que más están sufriendo estas consecuencias son las que menos responsabilidad tienen en el calentamiento global”. Así lo confirma el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en su último informe que mide el progreso de los países en relación con la presión que ejercen sobre el planeta.

Somos la última generación que puede frenar las peores consecuencias del calentamiento global y se nos está acabando el tiempo

No solo estamos viviendo una terrible pandemia, estamos en medio de una emergencia climática. “Con un incremento de la presencia de gases de efecto invernadero en la atmósfera o de las temperaturas; huracanes y tormentas de una fuerza nunca vista…”, recuerda Suárez Pertierra. “Si no logramos revertir esta situación, condenaríamos a la infancia de hoy y a las generaciones venideras a un mundo de destrucción, miseria e inestabilidad. Hay que actuar ahora”, pide.

A Rodríguez Amayuelas, de hecho, le gustaría ver en 2021 “compromisos ambiciosos en la reducción de los gases de efecto invernadero y medidas decididas para frenar la pérdida de biodiversidad”. “Caemos en la tentación de pensar en insectos, peces o aves cuando hablamos de biodiversidad, pero las variedades de plantas o animales adaptadas a su medio y que sirven de alimento a la especie humana, también están en peligro”, describe.

3. Acceso universal a la vacuna contra el SARS CoV-2

Coinciden los expertos en subrayar que, una vez conseguida la proeza de desarrollar en tiempo récord varias vacunas contra la enfermedad que ha cambiado al planeta, este debe ser el año de suministrarla equitativamente a las personas en riesgo, vivan donde vivan. “Es un objetivo concreto: que en 2021 todos los países tengan acceso a la vacuna y tratamientos contra la covid-19. Lo tenemos que lograr”, apunta Pajín.

Es un objetivo concreto: que en 2021 todos los países tengan acceso a la vacuna y tratamientos contra la covid-19

“En la actual situación, en 2021 el mundo rico estará mayoritariamente vacunado y avanzando en su recuperación, aunque de forma muy limitada al ser la covid-19 todavía un riesgo en la mayor parte del planeta. Mientras tanto, el mundo en desarrollo tendrá que esperar, sufriendo la prolongación de los efectos sanitarios y económicos del aislamiento y las limitaciones comerciales hasta 2024″, denuncia Cortada. “Esto es inaceptable: la recuperación debe ser universal y la prioridad debe centrarse en las personas que lo necesitan, no en los derechos de compañías farmacéuticas o en los privilegios de los países más ricos”, agrega.

Desde Unicef aseguran que en 2021 quieren suministrar y distribuir 2.000 millones de dosis de vacuna y casi 750 millones de tests y tratamientos en los países con pocos recursos. En este sentido, Moreno Bau comenta que la estrategia covid en España tiene como foco “el acceso universal y distribución de las vacunas”. Por eso, el país ha contribuido con 50 millones de euros al fondo COVAX AMC, una herramienta multilateral y multi-actor para garantizar la adquisición y suministro de vacunas para las naciones que no pueden permitirse competir en el mercado. Sin embargo, España se ha posicionado, junto con la Unión Europea y los países más ricos del planeta, en contra de liberalizar las patentes de las inmunizaciones y medicamentos contra la covid-19. Una petición que India y Sudáfrica han planteado en la Organización Mundial del Comercio como vía para incrementar la capacidad de producción y reparto de las vacunas y tratamientos, y que aún está por dirimirse.

Además, los países ricos “han acaparado el 75% de las dosis disponibles”, indica Rodríguez Amayuelas. “Lo que impedirá que la vacunación en los países más empobrecidos no empiece, como pronto, hasta 2022″. Por eso, insiste en la necesidad de una distribución equitativa, de no hacerlo “tarde o temprano, el virus nos acabará volviendo”.

4. Derechos Humanos

El último informe de Cívicus pone de manifiesto que las libertades civiles han sido las grandes perjudicadas de la gestión gubernamental del coronavirus en todo el mundo. “Remover los obstáculos para conseguir el disfrute efectivo de los derechos humanos para todas las personas en todo el mundo” es una de las prioridades que deben tenerse en cuenta en este año que comienza, según Rodríguez Amayuelas. “Sin libertad, participación o transparencia no se pueden erradicar las causas de la pobreza, la desigualdad o la insostenibilidad global. Un cambio en la posición de la UE en relación con el tratado vinculante de derechos humanos y empresas de Naciones Unidas, y la aprobación de una ley de debida diligencia en el estado español sería pasos adecuados en esta dirección”, opina. En palabras de Cortada, una de las cuestiones ineludibles en 2021 debe ser “proteger los derechos humanos evitando que la desigualdad y el nacionalismo imperen en la respuesta a la crisis”.

Amnistía Internacional también lo ha denunciado. Muchos gobiernos han hecho de su capa un sayo y han aprovechado para reprimir aún más a los ciudadanos, incluso a aquellos ya retenidos o encarcelados, advertía en su informe Atreverse a defender los derechos humanos durante una pandemia de agosto de 2020. En su estudio, la ONG identificó que 131 personas en todo el mundo habían sido víctimas de hostigamiento, enjuiciamiento, homicidio o encarcelamiento bajo pretextos relacionados con la covid-19. “La legislación sobre noticias falsas, las restricciones de la circulación, la menor protección policial y la mayor intolerancia a la crítica han dado lugar a una nueva oleada de represión en todo el mundo contra quienes han denunciado irregularidades en el sector sanitario o han señalado respuestas inadecuadas a la pandemia”, indicaban.

5. Gobernanza global frente a nacionalismos

“Hay que reforzar y fortalecer los mecanismos de gobernanza global. La pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de tener una herramienta de respuesta conjunta. Los retos son comunes y no tenemos instrumentos suficientemente operativos para responder”, solicita Pajín. “Se trata de ceder soberanía hacia arriba, que haya gobiernos globales que puedan tomar decisiones”, explica.

En este apartado, Moreno Bau da relevancia a los deberes en casa: “Todas nuestras prioridades pasan por una primera urgencia: la reestructuración institucional, jurídica y financiera del sistema de la Cooperación Española, algo absolutamente imprescindible para adecuarnos a la realidad la Agenda 2030 y la transversalidad de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”. Esta reforma, dice, está ya en marcha y su deseo es que esté lista a finales de 2021. “España es un socio confiable y clave del sistema multilateral, pero hay que actualizarse. En realidad, todo el engranaje de la cooperación internacional está cambiando para ser capaz de afrontar los nuevos desafíos del cambio climático, la salud global, las migraciones o la pobreza”, puntializa.

“Los gobiernos de los países afluentes van a recibir mucha presión interna para atender al fuerte impacto socioeconómico negativo y a las expectativas de sus poblaciones, en competencia con sus compromisos de apoyo al desarrollo”, recuerda Plasència. La primera respuesta a la covid-19 “ha ofrecido señales esperanzadoras”, considera Cortada. Pero al mismo tiempo ha evidenciado la incapacidad de constituir en un Gobierno global “que establezca la recuperación como prioridad por encima de los beneficios de grupos particulares”.

Esa es, insiste Pajín, una tarea urgente para este año, aunque el populismo y el nacionalismo representan una amenaza. Coincide Cortada: “Nuestros Gobiernos han tenido una visión nacionalista, y de forma tácita, han permitido que prevalezca el interés particular y los beneficios de grupos de interés muy poderosos sobre el bien común, la protección de la salud pública y las ayudas a las personas y países más vulnerables afectados por la covid-19. Cambiar la dirección de esas decisiones, y que se privilegien los bienes comunes, desde un nuevo multilateralismo es el mayor reto del 2021″.

6. Financiar el desarrollo

Tener instituciones fuertes, que primen el bien común frente al particular, no es el único ingrediente para poder luchar contra a pobreza, la desigualdad, el hambre o garantizar educación y sanidad a los ciudadanos. Los fondos son igualmente necesarios. Pero “existe un riesgo evidente de que las economías más desarrolladas contraigan su ayuda y hagan un repliegue hacia dentro de sus fronteras, dejando de financiar otras crisis como el hambre masiva en África o en el sudeste asiático”, advierte Longué

Mientras los países más ricos se han ayudado a sí mismos con 11 billones de dólares, la ayuda oficial al desarrollo ha permanecido estancada

Lo mismo teme Pajín. “No se debe reducir la financiación. Ahora va a haber una reorientación de fondos hacia la urgencia, que además pone de manifiesto problemas estructurales”, reconoce. Los datos apuntan que ese repliegue se está produciendo. “Mientras los países más ricos se han ayudado a sí mismos con 11 billones de dólares, la ayuda oficial al desarrollo ha permanecido estancada y el alivio de la deuda ha sido de tan solo de 5.700 millones para los países que más apoyo necesitan”, enumera Cortada.

Rodríguez Amayuelas lo tiene claro: la financiación del desarrollo a nivel global se va a ver recortada porque los Estados van a destinar sus fondos a recuperar sus economías. “Y porque, en general, la bajada de las rentas nacionales de todos los países como consecuencia de la crisis va a suponer un menor porcentaje de ayuda al desarrollo en términos absolutos”, advierte. Moreno Bau promete que el Gobierno de España mantiene el compromiso de “elevar de manera gradual el porcentaje de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) hasta el 0,5 % de la Renta Nacional Bruta a final de legislatura”.

Y un deseo…

¿Qué le piden a 2021 los expertos a los que hemos consultado?

  • Leire Pajín (REDS): “Me gustaría que este año sea definitivo e importante en la lucha contra la violencia de género. La pandemia no debe ocultar otras tareas olvidadas como esta. Hay que volver a colocarla en el corazón de la agenda”.
  • Gustavo Suárez Pertierra (Unicef España): “Lograr la reapertura de las escuelas en condiciones de seguridad, retomar las campañas de vacunación y conseguir que los servicios sociales y sanitarios vuelvan a estar 100% operativos en todos los países del mundo”.
  • Antoni Plasència (ISGlobal): “Me gustaría que se avanzase en la cooperación al desarrollo a través de los programas de investigación, innovación y formación, con partenariados de centros y universidades de países del Norte con sus homólogos en los países del Sur global, especialmente en África y Latinoamérica”.
  • Andrés Rodríguez Amayuelas (Coordinadora ONGD): “Concitar un amplio respaldo de la sociedad española a una nueva ley de cooperación para el desarrollo sostenible que reconozca que vivimos en un mundo interdependiente y que impulse medidas radicales y de modo urgente. Es una cosa pequeñita en el contexto global, pero es en lo que podemos empujar para que sea realidad”.
  • Ángeles Moreno Bau, Secretaria de Estado de Cooperación: “Desearía que fuéramos capaces de trasladar a la ciudadanía el sentido profundo de la cooperación, ahondar en la perspectiva humana de esta profesión que, sostenida sobre imperativos éticos, supone una gran empresa de progreso y bien común”.
  • Franc Cortada (Oxfam Intermón): “Un gran acuerdo para convertir todas las vacunas covid-19 en un bien público de acceso universal, libres de patentes. Y un compromiso universal por una recuperación sostenible, justa y que priorice a las mujeres y niñas”.
  • Olivier Longué (Acción Contra el Hambre): “Nos gustaría ver un avance decisivo hacia la consecución del segundo Objetivo de Desarrollo Sostenible: Hambre Cero”.

Fuente: https://elpais.com/planeta-futuro/2021-01-03/2021-un-ano-para-reorganizar-las-prioridades-de-la-humanidad.html

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Cristo, fundador del antimperialismo

Por: Atilio A. Boron 

Aclaraciones imprescindibles para un debate necesario.

Hace tres años, para la Navidad del 2017, escribí el texto que agrego a continuación. Su difusión generó en ese momento una fuerte controversia. Desde los sectores conservadores de la Iglesia Católica llovieron todo tipo de críticas contra esta interpretación del legado de un personaje histórico como Jesucristo. El escándalo y la abominación fueron las marcas de estas fallidas defensas de la “verdad oficial” defendida por la institución. Los sempiternos y omnipresentes voceros del imperialismo se unieron a ella, sobre todo por las consecuencias políticas y económicas de esta reconstrucción del mensaje que nos hereda Cristo más allá de cuestiones teológicas que no son de mi interés examinar. Algunas pocas voces procedieron del marxismo vulgar, ecos lejanos de un correcto anticlericalismo pero incapaz de distinguir entre el discurso de Cristo y la corrupción del mismo en manos de la burocracia eclesiástica.

Transcurrido cuatro años de trumpismo y, (a) ante la acentuación de los rasgos más criminales del imperialismo contemporáneo y, (b) los enormes desafíos que nos plantea la refundación de un orden social e internacional post-capitalista a la salida de la pandemia me ha parecido conveniente reproducir aquel breve escrito en donde se subraya la actualidad del mensaje original de Cristo para las luchas antiimperialistas. Por eso lo reproduzco con varias aclaraciones, introducidas todas ellas entre paréntesis. ¡Aquí les va!

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Hoy se recuerda el nacimiento de Cristo, hijo de un artesano y carpintero, vástago de una familia judía de refugiados y migrantes. (Refugiados y migrantes suman, al día de hoy, unas 80 millones de personas) De niño se destacó por su inteligencia, su humanismo y su finísimo sentido de la justicia que dejó en ridículo a los doctores de la ley del Sanedrín. (En la actualidad esos doctores dictan cátedra en universidades y difunden sus mentiras por los medios de comunicación, y también suelen quedar en ridículo, pero los medios los protegen) Echó a latigazos a los mercaderes del templo y condenó la usura. (eso hoy se llama “irracional rechazo a las leyes de la economía”, o populismo económico) Siempre estuvo del lado del pueblo, de los oprimidos, de los excluidos, de los otros y las otras estigmatizadas, con María Magdalena como caso paradigmático. (¡Populismo recargado!) Condenó la hipocresía y el sesgo antipopular de las leyes que regían en Judea. (Vocación autoritaria, desprecio por las instituciones republicanas y la división de poderes) Criticó al imperialismo de su tiempo, el romano; a los lacayos que lo representaban y a los sacerdotes y fariseos que elaboraban doctrinas para demostrar que la fidelidad a Roma era lo mejor que podía hacer el pueblo judío. (Con el antiimperialismo “nos salimos del mundo”, dicen en Argentina. El “mundo” repudia la vacuna rusa, llamada también “soviética”, por los lacayos, sacerdotes y fariseos de hoy) Por eso se lo recuerda como el primer gran luchador antimperialista de la historia. (Más de medio siglo antes Espartaco encabezó una gran rebelión de esclavos contra la por entonces República Romana. Pero al carecer de una doctrina filosófica la derrota en el campo militar y político hizo que el heroísmo de los esclavos no pudiera dar origen a una nueva fuerza política) Por su prédica que movilizaba multitudes Cristo fue detenido, escarnecido, torturado y en un juicio infame sentenciado a muerte en las pascuas judías del año 33. (Esto hoy lo hacen el “lawfare” y el sicariato mediático que manipula las mentes y los corazones de la población) Nos legó una doctrina basada en el amor, el afán insaciable de justicia y el rechazo al poder del dinero, del imperio y sus sirvientes. (Che Guevara: “el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor”; “es capaz de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometido contra cualquiera en cualquier parte del mundo”) Por eso sólo se es verdaderamente cristiano si se es revolucionario. (He ahí el fundamento de la Teología de la Revolución: Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Frei Betto, etcétera) Y nos legó también otra enseñanza: que no basta con poseer las ideas correctas si no se construye una organización capaz de convertirlas en el motor de la historia. Por eso le encomendó a sus apóstoles, a los cuadros de la nueva fe, crear un instrumento político de convocatoria universal que congregase a los pueblos sometidos por Roma –que en esa época histórica se traducía como “iglesia”- para oponerse al imperio romano y al poder establecido en Judea y para construir un nuevo mundo. (Gramsci estableció una correlación entre Marx, fundador del materialismo histórico, y Lenin, creador de su aparato político, y Jesucristo, creador de una nueva cosmovisión universal, y su iglesia de los primeros tiempos, antes de que traicionara el legado de su fundador)
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El calor del debate sobre la figura histórica de Cristo hizo que incorporara en apoyo a mi tesis un pasaje luminoso de Federico Engels. En su célebre “Introducción” de 1895 para la nueva edición de libro de Karl Marx Las Luchas de Clase en Francia de 1848 a 1850 de Karl Marx, Engels pone punto final a su escrito introductorio con las siguientes palabras:

ʺHace casi mil seiscientos años operaba en el Imperio Romano un peligroso ‘partido revolucionario`. Minaba la religión y todas las bases del Estado; negaba categóricamente que la voluntad del emperador fuese la suprema ley; carecía de patria, era internacional; se propagó por todo el reino, desde las Galias al Asia, y aun más allá de los límites del Imperio. Por mucho tiempo había trabajado bajo tierra y en secreto, pero de algún tiempo se sentía lo bastante fuerte para salir abiertamente a la luz del día.

Este ‘partido revolucionario’, conocido con el nombre de Cristianos, tenía también una fuerte representación en el ejército; legiones enteras estaban integradas por cristianos. Cuando se les ordenaba asistir a las ceremonias de sacrificio de la iglesia pagana establecida, para servir como guardia de honor, los soldados revolucionarios llevaban su insolencia hasta el grado de fijar en sus yelmos símbolos especiales —cruces—. Las usuales medidas disciplinarias de cuartel, impuestas por los oficiales, demostraban ser inútiles. El emperador, Diocleciano, no podía ya contemplar tranquilamente aquello y ver cómo el orden, la obediencia y la disciplina estaban minados en el ejército. Promulgó una ley antisocialista; perdón, anticristiana. Las reuniones de los revolucionarios fueron prohibidas, sus lugares de reunión cerrados o demolidos, los símbolos cristianos, cruces, etc., fueron prohibidos, como en Sajonia se prohíben los pañuelos rojos de bolsillo. Los cristianos fueron declarados incapaces de ocupar cargos en el Estado; ni siquiera podían ser cabos. Puesto que en aquel tiempo no había jueces bien ʹentrenadosʹ en lo que respecta a la ʹreputación de una personaʹ, como presupone la ley antisocialista de Herr Koller, a los cristianos simplemente se les prohibía exigir sus derechos ante un tribunal de justicia. Pero esta ley excepcional también resultó inefectiva. En desafío, los cristianos la arrancaron de los muros, más aún, se dice que en Nicomedia incendiaron el palacio del emperador pasando por encima de él. Este se vengó entonces por medio de una gran persecución de su clase. Fue tan efectiva que, diecisiete años después, el ejército se hallaba compuesto en gran parte de cristianos, y el próximo gobernante autócrata de todo el Imperio Romano, Constantino, llamado ʹel grandeʹ por los clericales, proclamó el cristianismo como la religión del Estado.ʺ

¿Se entiende ahora, gracias a la exposición histórica que hace Engels? ¿Se entiende también por qué la Iglesia terminó traicionando el legado revolucionario de su fundador? ¿Se entiende por qué la derecha y el imperialismo abonaron la tesis que convirtió al rebelde judío en un “adocenado adorador” del statu quo, con todas sus lacerantes injusticias y atrocidades? Fue por esto que en las últimas décadas del siglo pasado el Papa Juan Pablo II lanzara, con el beneplácito de sus grandes aliados: Ronald Reagan y Margaret Thatcher, una “santa cruzada” contra la Teología de la Liberación y los curas villeros, los de la opción por los pobres, restaurando la visión conservadora y reaccionaria de Jesucristo, apartando a los curas populares de sus comunidades, acallándolos y persiguiéndolos sin pausa, abriendo las puertas al avance de las versiones más retrógradas del catolicismo representada en los episcopados y la burocracia romana y el neopentecostalismo sutilmente orquestado por el imperialismo, para convertirlo en la base social de apoyo de títeres de la Casa Blanca como Jair Bolsonaro en Brasil y otros en diversos países.

Es todo, (por ahora)

¡Feliz Navidad 2020, por un despertar de la conciencia revolucionaria para construir el nuevo mundo pospandemia!

Fuente e imagen: https://rebelion.org/cristo-fundador-del-anti-imperialismo/

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Efemérides de la Filosofía

Yo he preferido hablar de cosas imposibles porque de lo posible se sabe demasiado”. Silvio Rodríguez

Una y otra vez, Phil Connors se despierta en el mismo lugar, a la misma hora y en el mismo día. Es una metáfora fílmica (1993) traducida al español como “Día de la Marmota”. Puede aplicarse, con algunos retoques, a la pesadilla ideológica burguesa, espesa y esclerotizada, en la que despertamos diariamente sin aparente cambio… ni escapatoria. Son los vestigios del “empiriocriticismo” que Lenin desmenuzó (1908) pero estirados por décadas para esconder las tensiones entre clases sociales; para ocultar el pensamiento emancipador y enjaular las mejores tesis maduradas en las luchas recientes. No es la Filosofía, como actividad productora de pensamiento crítico, lo que está en decadencia, son las ideas de la clase dominante. Funérea.

¿Qué baratijas ideológicas podrán convencernos de aceptar, más tiempo, el negocio macabro de las industrias bélicas; qué palabrerío podrá convencernos de tolerar el espectáculo de pobreza que se transmuta en miseria y hambrunas; con qué saliva querrán anestesiarnos mientras nos despojan del trabajo, la vivienda, la salud, la educación… mientras insisten en que les aplaudamos como focas adictas? Los 2153 milmillonarios que hay en el mundo, poseen más riqueza que 4600 millones de personas (un 60% de la población mundial), según revela Oxfam en un informe publicado hoy, la víspera del Foro Económico Mundial de Davos (Suiza). Este mundo debe salir del capitalismo, y todos sus desastres, inmediatamente.

Esa riqueza que tienen secuestrada unos cuantos, alcanza para resolver el 70% de los problemas materiales básicos de la humanidad. Lo que falta puede producirse en un plazo muy corto si nos organizamos para resolver los malestares y las necesidades comunes. No es imposible, aunque los filósofos serviles del establishment se desgañiten en negarlo. En algunos países, que se han atrevido a combatir la corrupción, y que se esfuerzan por poner los intereses sociales por encima del Capital, sólo por ese concepto generaron respaldos presupuestales suficientes para sortear bien las crisis que el capitalismo genera. Esa es la filosofía correcta.

Nos urge un Humanismo de Nuevo Género, Humanismo de lo Concreto. Sin enredos ni simplismos, sin escapismos, sin  soluciones fantasmales, idílicas ni ilusionistas. Tal Humanismo, que hoy nos urge debe ser, a su vez, una praxis, o actividad transformadora del sujeto que se humaniza con su praxis, en el sentido de una praxis que caracteriza a todos los seres humanos dispuestos a modificar las condiciones históricas concretas, es decir, la realidad preexistente que, para ser superada, exige el despliegue real-concreto del colectivo que, también, se convierte y asciende a la Historia para hacerse en ella haciéndose. La actividad concreta de los humanos significa, en este sentido, pasar a una situación revolucionaria y permanente. El humanismo de nuevo género como modo superior de la praxis que se desarrolla a partir de ella, haciéndose renovación e innovación constante e inagotable en ella misma. Algunos “ingeniosos talentos” toman la Historia por mano propia y narran las luchas sociales reduciéndolas a obras individuales. Parecería que las gestas emancipadoras son obra de un hombre solo y con eso desfiguran la lucha de clases y el esfuerzo organizativo. Nos asfixia el individualismo.

En el epicentro de un mundo infestado con humillaciones contra la clase trabajadora, ahogado en falacias “informativas”, atiborrado de vulgaridad, chapucería y banalidades. Un mundo hundido en miedos, individualismo y egolatrías; saturado por petulantes y mediocres, doctorados en nadería y creacionismos a medida; donde hacen su festín los publicistas y las iglesias, los pornógrafos y los pedofilos… donde se prostituye todo y se mercantiliza el alma, el capitalismo reina a sus anchas y pudre todo lo que encuentra al paso. Además, hay tanto traidor, tanto blandengue, tanto trepador, tanto oportunista, tanto reformismo… que más nos vale trabajar rigurosamente o de lo contrario nos sepultará más de lo mismo. Esto es intolerable.

Hay que emancipar a la Filosofía para que se convierta en herramienta emancipadora. En esta etapa de pandemia belicista, evidente y subyacente, los filósofos han de asumir su trabajo con responsabilidades renovadas y métodos transformadores de acción directa. No hay tiempo para diletantes. No hay lugar para burocracias bibliográficas ni para farándulas de gurús. Hay que declarar la abolición de la esclavitud semántica y la supresión de todo fanatismo con manuales esotéricos. El caso más aberrante de “Crimen Organizado” a nivel mundial, se llama Capitalismo. En sus más de tres siglos, organizó la destrucción del planeta, la depredación de la condición humana, pobreza, miseria y hambrunas. Ha humillado a los seres humanos y amenaza al futuro.

Es necesario someter a la Filosofía a un proceso histórico de objetivación en la sustancia del ser social hacia un humanismo que no es sino la historia de la emancipación humana en el debate capital-trabajo. Desactivar la ideología de la clase dominante. Humanismo concreto para enriquecer la hostilidad sistemática contra el capitalismo, como etapa histórica concreta, en cuanto realidad concreta, con sus determinaciones específicas, bajo la dialéctica de la emancipación. Tal humanismo construirá su definición real – esencialmente – por su praxis productiva, o sea, por una actividad práctica con la que no sólo produzca un mundo que se transforma sino que, en su transformación, se supere dialécticamente.

Necesitamos un Humanismo concreto, histórico y creador, no abstracto sino expresión del conjunto de las relaciones sociales, incluso con sus conflictos madre, como perfeccionamiento ético y espiritual, que rescate las mejores luchas emancipadoras contra la alienación y los atentados a la libertad humana. Esta construcción del humanismo real, se necesita para transformar el mundo existente, conservando sólo lo mejor pero no para reconciliarse entre antagónicos. Un humanismo que debe ser condición fundamental en la conciencia, como necesidad y posibilidad de la transformación del mundo. Conciencia que debe tener una interpretación verdadera y científica del mundo y una crítica consensuada de lo existente

En otros términos, nos urge un Humanismo dialéctico producto de su propia praxis así como del conjunto de condiciones sociales que se desarrollan en nuestro período histórico, Humanismo que transforme sus propias circunstancias y elimine, concretamente, las condiciones objetivas y subjetivas que oprimen, explotan y humillan a los seres humanos. Humanismo concreto, histórico y creador como herramienta para la realización plena del ser humano; la dignidad humana, lo mismo individual que colectiva; la libertad consensuada; la creatividad que distingue a lo humano. Humanismo como programa político que incluya, en su táctica y estrategia, la emancipación de la libre creatividad para resolver necesidades pragmáticas, emocionales y estéticas.

Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de  confrontar nuestra observación con esos sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía.” (Lenin) Humanismo crítico de lo existente…del capitalismo en primer lugar; crítica de todas las calamidades sociales, engendradas por él. Humanismo para producir, en consenso, los bienes sociales en los que encarnan valores fundamentales de buen vivir que bajo capitalismo se limitan, se asfixia o se esconden criminalmente. El concepto de Humanismo que aquí se esboza, entraña no sólo la conciencia de su carácter deseable, posible y realizable (Sánchez Vazquez) donde se comprometen valores por los que considera necesario, digno e indispensable luchar, y no sólo, profesar sacrificios y esfuerzos o limosnas filantrópicas. Necesitamos un Humanismo que por la superioridad de sus valores se oponga y combata a un sistema por esencia opresor y explotador con la convicción de que su programa puede ser realizado si se recurre a la planeación, la organización y la acción conscientes incluso cuando las condiciones coyunturales son adversas. La humanidad necesita, además, el Humanismo para no desaparecer bajo la barbarie, que hoy adquiere formas extremas como barbarie militar, bancaria, ecológica, nuclear y mediática. Humanismo para derrotar, también, a la pandemia de feminicidios.

Esto quiere decir que es indispensable enfrentar los desastres creados por el capitalismo y sus falacias filosóficas; trabajar sobre las contradicciones específicas y dialécticas para asegurar la liberación de la humanidad con un Humanismo de nuevo género como programa permanente de acciones históricas… y como acciones de la vida diaria. Humanismo de las condiciones y determinantes socio-económicos concretas, de la práctica transformadora que aún ha de ser desarrollada. Praxis humanista que se produce para combatir las falacias que reducen a las personas a simple reflejo mecánico de las contradicciones objetivas; humanismo que se imponga al análisis de lo concreto organizándonos contra las determinaciones inhumanas realmente existentes. Humanismo, pues, para romper el círculo vicioso que nos hace despertar, a diario, víctimas de la misma pesadilla ideológica. Que se repite…y se repite.

Fuente: https://rebelion.org/efemerides-de-la-filosofia/

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Animalismo e inteligencia artificial ¿Dónde quedamos los humanos?

Por: Alejandro Galliano


Desde hace tiempo, el animalismo y la inteligencia artificial vienen poniendo en cuestión el mundo antropocéntrico: los animales y los algoritmos fueron cambiando su estatus, mientras el lugar del ser humano se tornaba más problemático. Sin una naturaleza adonde volver, el mundo se volvió un artificio humano cada vez más extraño a los propios humanos.

Puede ser que en el futuro hablemos del «lockdown de 2020» como hoy hablamos del «crack de 1929»: un evento absolutamente inesperado para la mayor parte de sus protagonistas, que trastornó el funcionamiento del mundo entero e intensificó una serie de tendencias previas. Si la crisis de 1930 redimensionó debates sobre el funcionamiento del capitalismo, el rol del Estado y los sindicatos que databan de fines del siglo xix, el covid-19 y sus consecuencias reactivan discusiones sobre la automatización del trabajo, el ingreso básico universal y el saneamiento del medio ambiente por el decrecimiento de la producción y el consumo.

La experiencia del covid-19 también afecta a una cuestión más abstracta y especulativa pero que enmarca las anteriores: la relación de la humanidad con su entorno no humano, cuya interacción se altera a partir de tres datos de la pandemia:
– la posible etiología del virus pone en entredicho la viabilidad de la ganadería como actividad económica;
– la aceleración de la digitalización incrementa nuestra dependencia de tecnologías que pueden escapar del control humano;
– finalmente, la pandemia se suma a otros fenómenos, como el calentamiento global, que demuestran que el ser humano está a merced de fuerzas que desató pero que no puede controlar.

Así, los animales y los algoritmos parecen destinados a tener un estatuto diferente al final de la peste. Y, consecuentemente, los seres humanos que hasta ahora nos consideramos sus dueños y creadores, también.

La inviabilidad material del ganado

El rumor que responsabilizó de la propagación del covid-19 al consumo chino de carne de murciélago escondía una verdad menos pintoresca pero más incómoda: quizás sea el consumo de cualquier carne el que favorece la difusión de todo tipo de virus. El biólogo y fitogeógrafo Robert G. Wallace ha estudiado de qué manera los agronegocios se conectan con las etiologías de las epidemias recientes1. La agroindustria presiona en dos extremos: en las poblaciones periféricas y en las zonas salvajes más allá de la frontera agropecuaria. Allí el ganado y los trabajadores entran en contacto con cepas virales previamente aisladas o inofensivas que, en un entorno de monocultivo sin biodiversidad, no cuentan con un cortafuego inmunitario que ralentice su transmisión. El resto del proceso es conocido: las migraciones de trabajadores y los circuitos comerciales introducen esas cepas en entornos vertiginosos que favorecen los rasgos específicos de una epidemia: ciclos virales rápidos, saltos entre especies y vectores de transmisión. Esa fue la historia de la fiebre bovina africana de 1890, cuya devastación dejó el terreno libre para la mosca tsé-tsé. Esa fue también la historia de la mal llamada «gripe española», antigua cepa de la N1H1 que se incubó en los corrales de Kansas durante el boom alimenticio norteamericano contemporáneo a la Primera Guerra Mundial y se esparció primero por las barriadas sucias y mal alimentadas, y luego por las tropas que cruzaron el Atlántico. Y ese fue el circuito del covid desde el mercado húmedo de Wuhan hasta todos los aeropuertos del mundo.

Pero el ganado no es solamente un agente patógeno. En 2006 la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (fao) publicó un estudio titulado «La larga sombra del ganado: problemas ambientales y opciones»2 que afirmaba que la ganadería genera 18% de la emisión de los gases de efecto invernadero del mundo, por encima del parque automotor. Semejante dato suscitó un debate sobre la sustentabilidad de la actividad ganadera, además de varias críticas al método de medición que obligaron a la fao a rectificarse. Pero incluso los críticos del informe reconocieron que las emisiones de la ganadería están entre 5% y 10% del total. El problema es intrínseco al consumo cárnico.

El lugar de la carne en la cadena alimentaria es el de un intermediario: sintetiza las proteínas del forraje o las pasturas que consumió el animal. Pero dista de ser un intermediario eficaz: el corte de carne más barato requiere para su producción más agua, tiempo y espacio que las proteínas vegetales que sintetiza. Así, el consumo de carne no resiste el imperativo categórico que proponía Immanuel Kant para juzgar la ética de las acciones: es imposible de universalizar. Si todos los pobres del mundo quisieran comer carne como un rechoncho ciudadano del Norte global, el sistema colapsaría por la cantidad de recursos consumidos, por las emisiones o, incluso, por el riesgo patógeno. Si podemos seguir criando animales para comerlos es porque su consumo sigue siendo tan excluyente como cuando Enrique viii de Inglaterra devoraba un pollo entero con las manos, tal como lo representa la famosa escena de la película de Alexander Korda. Solo que ahora la elite carnívora es global y no palaciega. Y quizás el covid-19, la escasez económica que causa y las restricciones sanitarias de la nueva normalidad sean la guillotina que viene a destronarla. En ese caso, hoy la Declaración de los Derechos del Hombre nos puede quedar corta. Hay nuevos sujetos.

La inviabilidad ética del especismo

A la inviabilidad material de la cría de ganado se le suma un extendido humor social que entiende crecientemente a los animales como «personas no humanas»3, seres que merecen el mismo trato, los mismos servicios y los mismos derechos que cualquier otra persona. O incluso más que cualquier otra persona. «Se intuye que los animales poseen una dignidad, una lealtad, una resistencia al sufrimiento y la injusticia que no tienen sino unos pocos hombres y mujeres. Esto podría explicar el hecho turbador de que un amor y una compasión por los animales especialmente intensos se den en hombres de un temperamento ideológico odioso y despótico», escribió George Steiner en un ensayo en el que termina hablando maravillas de sus perros4.

Más allá de los humores sociales, la condición animal es una cuestión que mantuvo ocupado al pensamiento occidental en los últimos 45 años. En 1975, el filósofo australiano Peter Singer denunció el maltrato animal en su libro Liberación animal. Allí empleó la ética utilitarista para hacer el siguiente razonamiento: si la igualdad humana es una intuición ampliamente compartida y no queremos incurrir en contradicciones morales, no es posible establecer ningún criterio moral para diferenciar a los animales de los humanos sin dejar afuera también a una cantidad de humanos que no lo posean, sea la capacidad de razonar, la comunicación, la autonomía, etc… La especie a la que pertenezca cualquier individuo sintiente es moralmente irrelevante, y establecer distinciones es una forma de discriminación similar al racismo o el sexismo: el especismo.

Desde la publicación de Liberación animal, el abordaje ético de la condición animal recibió aportes, revisiones y ampliaciones. La discusión alcanzó tal intensidad conceptual y relevancia pública que el mismo Singer advirtió que la ética sola no podría resolverlo; sería necesaria la política5. Es la posta que tomaron, entre otros, Sue Donaldson y Will Kymlicka, una pareja de filósofos canadienses que unieron sus especialidades (respectivamente, los derechos de los animales y la filosofía política) para concebir una teoría política «humanimal», como llaman a esta sociedad híbrida en la que la convivencia de humanos y no humanos ya es un dato irreversible6. Allí intentan establecer principios y categorías que abarquen a todos los animales, desde los domésticos, considerados «ciudadanos», hasta los salvajes, considerados «habitantes de territorios extranjeros soberanos», pasando por los «animales liminares» como ratas y palomas, que conviven en un entorno humano sin ser domesticados.Donaldson y Kymlicka establecen diferentes herramientas políticas para atender a los derechos de estas categorías, desde representantes y ombudsmen para los ciudadanos domésticos hasta el estatuto de refugiado para los animales salvajes desplazados. La propuesta tiene límites insalvables (¿cómo garantizar los derechos de un animal ante las necesidades alimenticias o reproductivas de otro?, ¿qué hacer en el caso de que una comunidad liminar sea declarada plaga?), pero demuestra cuán lejos deberían llegar las soluciones a los problemas éticos planteados por el animalismo. Y también cuán borrosa sería la condición humana en una sociedad pluralista que incluya a los animales como sujetos de derechos plenos y positivos.

Ya Carl Linneo, naturalista sueco del siglo xviii, había ironizado diciendo que hombre es un «animal que debe reconocerse humano para serlo». En efecto, el pensamiento occidental, desde Aristóteles hasta Heidegger, se esforzó en dividir, distinguir y jerarquizar a los seres humanos como articulación de elementos físicos y metafísicos (logos, alma, razón), de la vida meramente biológica del resto de los seres vivos. Así, detrás del Hombre como «medida de todas las cosas» se esconde mal la voluntad de disponer de esas otras vidas, que a lo largo de la Historia podrán ser animales, bárbaros, esclavos, mujeres, judíos, aborígenes, etc7

El filósofo italiano Giorgio Agamben llama «máquina antropogénica» a ese razonamiento que, luego de la crisis del humanismo en el siglo xx, debería ser dejado atrás. Hoy la biopolítica occidental ha terminado por hacer de todos una mera vida. De manera que es buen momento para detener la máquina antropogénica y pensarnos como comunidad viviente. Ya no hay tareas históricas para el ser humano, hemos alcanzado todas nuestras metas alcanzables –concluye Agamben desde su palazzo veneciano–, solo nos queda asumir nuestra propia mera vida en una comunidad pospolítica y abandonarnos a la animalidad8.

Si los límites materiales nos obligan a abandonar la cría de animales para el consumo, eso nos llevará a una nueva convivencia con ellos. Y esa nueva convivencia no solo puede alterar nuestra comunidad política, sino también nuestro estatuto humano dentro de ella. Pero no es la única convivencia que deberemos resolver.

La inteligencia artificial y sus riesgos

Es muy probable que la experiencia del covid-19 acelere la digitalización de la sociedad y la economía, si no es que ya lo está haciendo. Esto es perceptible desde la experiencia cotidiana del aislamiento preventivo, en el auxilio que prestan las plataformas de ecommerce y otros servicios o la difusión del trabajo a distancia gracias a la conectividad. Pero también se observa en esa suerte de deep state sanitario que emplearon exitosamente para rastrear contagios varios países asiáticos, como China o Corea del Sur, naciones experimentadas en pandemias recientes y, a su vez, Estados de vanguardia en tecnologías de vigilancia como el reconocimiento facial y la geolocalización por medio de dispositivos. Algunos observadores han considerado que esa infraestructura sienta las bases para un modelo de gobernanza digital posterior a la pandemia9.

Aun obviando las suspicacias políticas, los riesgos de la digitalización de la vida son inmanentes. En la medida en que se amplíe el uso de plataformas para un creciente número de actividades, el poder de esas tecnologías y de sus titulares sobre la sociedad crecerá sin ningún contrapeso público o legal. Es el caso de WeChat, la megaplataforma china que opera como red social, billetera virtual y marketplace. A medida que más actividades online se realizan dentro de WeChat, esta va «comiéndose» y privatizando la web como espacio de intercambios online libres10. No es aventurado proyectar dinámicas parecidas para constelaciones de plataformas como Google o Facebook, tal como viene denunciando el creador de la web, Tim Berners-Lee11.

Otro problema es la propia lógica de la actual infraestructura digital. El paradigma tecnológico de nuestro tiempo es el llamado sistema ciberfísico (cps, por sus siglas en inglés), la integración de objetos a la red mediante un triángulo de retroalimentación entre la web 2.0 (difundida mediante la internet de las cosas), las plataformas (que permiten la interacción y la extracción de datos) y los algoritmos (procedimientos que incorporan esos datos). Estos últimos son la caja negra alrededor de la cual danza nuestra vida online. No solo porque su diseño y programación son competencias reservadas a técnicos y coders que operan a espaldas de cualquier protocolo público, sino además porque la capacidad que tiene un algoritmo de «aprender» de un flujo incontrolable de datos puede llegar a emanciparlo de cualquier control humano.

En 2017 un grupo de técnicos de Facebook puso a conversar a dos chatbots o programas de inteligencia artificial, hasta que advirtieron que estaban desarrollando un idioma propio y los desconectaron12. Ya en 1965, Irving John Good, un matemático británico que trabajó como criptólogo junto a Alan Turing, había advertido sobre la posibilidad de que una superinteligencia artificial se rebelara contra sus creadores humanos. De hecho, el propio Good asesoró poco después a Stanley Kubrick para el conocido final de la película 2001, A Space Odyssey. A partir de la década de 1970, los desarrollos de inteligencia artificial entraron en un «invierno», como se llama a un periodo de relativo estancamiento en el interés, las innovaciones y el financiamiento de una tecnología. Con el desarrollo del cps en el nuevo siglo, la inteligencia artificial se aceleró y aquellos temores de Good retornaron.

Hoy hay en el mundo un puñado de instituciones dedicadas a investigar y alertar sobre los riesgos de la inteligencia artificial: el Future Humanity Institute de la Universidad de Oxford, fundado y dirigido por el filósofo transhumanista Nick Bostrom; el Center for Study of Existential Risk de la Universidad de Cambridge, creado por Martin Rees, astrónomo de la Royal Society, y Jaan Tallinn, ceo y fundador de Skype; el Machine Intelligence Research Institute de la Universidad de Berkeley, dirigido por Eliezer Yudkowsky, además de los llamados de atención de científicos como George Church o Stephen Hawking y de empresarios de Silicon Valley como Bill Gates, Elon Musk y el ubicuo paleolibertario Peter Thiel. La proyección que sostiene esa alarma es bastante sencilla: la cantidad de recursos dedicados al desarrollo y perfeccionamiento de la inteligencia artificial es infinitamente superior a los dedicados a tecnologías de seguridad sobre ellas. Según Nate Soares, director ejecutivo del Machine Intelligence Research Institute, es como si supiéramos que en una década van a invadirnos extraterrestres y no hiciéramos nada por evitarlo. Bostrom es más cauto: no es que la inteligencia artificial vaya a ser hostil con nosotros, sino que será indiferente hasta la crueldad, como lo fuimos nosotros con las otras especies. Si le pedimos a una inteligencia artificial que maximice la producción de clips para papel probablemente reducirá todo el material útil del planeta a clips y destruirá el resto13.

Stuart Russell, especialista en inteligencia artificial de la Universidad de Berkeley, opina que se trata esencialmente de un problema de comunicación: debemos aprender a comunicar a las máquinas nuestros deseos de manera lógica, al tiempo que ellas deben aprender a observar la conducta humana, sacar inferencias y jerarquizar acciones. Todo lo cual, paradójicamente, las acercaría a la condición humana.

Los derechos de las máquinas

Un tema discutido por juristas de todo el mundo acerca de los hipotéticos derechos de la inteligencia artificial es el copyright de sus cada vez más frecuentes «creaciones»: textos, imágenes y música hechos por un algoritmo. Hasta ahora hay consenso en no reconocerle derechos de autor a una inteligencia artificial, lo cual deja abierto un importante vacío legal.

Un debate más extraño sobre el trato con seres artificiales se dio hace unos años con la publicación del libro Love and Sex with Robots [Amor y sexo con robots] de David Levy, un maestro internacional de ajedrez que se involucró en el desarrollo de inteligencia artificial ajedrecística hasta terminar en los sexbots. «Un robot sexual –afirma Levy– nos permitiría aliviar nuestro aburrimiento y tensión sexual con nuevas experiencias, aun careciendo de carga emocional». La respuesta provino del colectivo Campaign against Sex Robots, que se preguntó por el tipo de conducta que desarollaría una persona habituada a tener relaciones sexuales con un malebot o una fembot que no puede negarse (o peor, que puede ser programado para negarse solo para alimentar la fantasía de la resistencia y posterior sometimiento)14.

El debate no escapa del cuadrante antropocéntrico: se trata del placer humano contra la posible cosificación humana. Pero en caso de perfeccionar la inteligencia artificial hasta permitirle incorporar las emociones como datos a sus algoritmos y aprender de ellos, ¿qué efecto tendrían las violencias ejercidas contra las máquinas? ¿En qué punto su capacidad de inteligir e interpretar las acciones humanas no nos obligaría a restringir nuestras acciones ante ellas? ¿En qué punto esas restricciones no serían la base de una nueva ética?

No son dilemas que introduzca la inteligencia artificial, esta solo los actualiza. La robótica nació bajo el signo de esa duda. Solo hay que recordar que la palabra «robot» surgió en la obra teatral de 1920 rur (Robots Universales de Rossum) de Karel Čapek. En la obra, rur es una empresa que fabrica androides para trabajar. Hasta que una activista les inocula sentimientos humanos. Los robots se rebelan, pero rur no puede dejar de fabricarlos porque la humanidad depende de ese trabajo. La humanidad es aniquilada y los robots descubren el afecto que les permitirá procrearse y fundar una nueva especie.

Todo esto puede resultar una cuestión excesivamente especulativa en medio del sufrimiento y la urgencia de una pandemia. Pero es precisamente la pandemia la que acelera la digitalización, difunde el cps y alimenta una inteligencia artificial que ya cubre al mundo. O trepa dentro nuestro. Antes de la pandemia, el think tank futurista The Millennium Project auguró para 2050 la emergencia de una Inteligencia Artificial General capaz de reescribir su propio código y de fusionarse con nosotros en un continuo cuerpo-dispositivos-redes: el smartphone como prolongación de la mano, la digitalización como prótesis. Ya con la pandemia en marcha, Paul B. Preciado denunció las tecnologías asiáticas de control y testeo como una nueva biopolítica15. El covid-19 puede entonces acelerar también la digitalización del cuerpo humano. En ese caso, la nueva normalidad hará aún más difícil distinguir entre robots y humanos, inteligencia artificial e inteligencia natural, personas y cosas.

Tres salidas políticas al humanismo

Ninguna catástrofe trae un nuevo mundo bajo el brazo, solo intensifica tendencias previas. La inviabilidad del especismo y la digitalización de la vida no son inventos de la pandemia pero, tal como vimos, pueden acelerarse hasta dejar a la condición humana al borde del abismo. En ese caso, la humanidad deberá enfrentar esa nueva realidad apelando a sus recursos previos. Uno de los cuales es, paradójicamente, el antihumanismo. De Martin Heidegger a Michel Foucault, y de Norbert Wiener a Donna Haraway, gran parte del pensamiento del siglo xx anuncia, denuncia o celebra el fin del humanismo como ideología antropocéntrica. Solo que hay muchas maneras de hacerlo, con diferentes consecuencias políticas.

La primera, la más brutal, es cosificar a la humanidad, desencantar completamente al género humano para devolverlo a la naturaleza como otro ser sintiente o para reducirlo a mero dispositivo físicamente regulable. No es un horizonte muy distinto de aquel al que nos pueden conducir la instrumentalización intrínseca del capitalismo o la escasez de su colapso. Y, sobre todo, no resuelve ninguno de los problemas planteados en este artículo. Reducir al ser humano a la condición de máquina o animal en el preciso momento en que las máquinas y los animales se acercan al estatuto de personas es, en el mejor de los casos, igualar hacia abajo; en el peor, claudicar ante la rebelión de las cosas.

La segunda salida del humanismo es disolverlo en el lenguaje. El ser humano es en gran medida una construcción del ser humano, un sujeto formateado por siglos de discursos y representaciones. El mismo lenguaje que construyó al humano podría deconstruirlo. Es la apuesta de la filosofía continental europea del siglo pasado, y es un buen punto de partida. Pero en este momento el ser humano se enfrenta a fenómenos como la inteligencia artificial, el calentamiento global o el covid-19 mismo, que no solo no son resultado del lenguaje sino que difícilmente se dejen deconstruir por él. Dejar todo librado al lenguaje es someterse a todo aquello que el lenguaje no controla, como el creyente que en medio de un incendio se limita a murmurar sus palabras mágicas.

La tercera salida es crear una nueva convivencia con las cosas. Durante milenios la humanidad estuvo expuesta a la naturaleza incontrolable y desarrolló la técnica para enfrentarla. Es la historia del homínido que construye una choza para protegerse de la lluvia. Pero hoy, cuando pareciera que la naturaleza no tiene misterios para el ser humano, esa tecnología se constituyó en una segunda naturaleza incontrolable. Desde el Antropoceno hasta la inteligencia artificial, el mundo es un artificio humano que se volvió extraño para los humanos. Ya no hay naturaleza adonde volver y el lenguaje por sí solo no podrá con todo esto. Durante milenios la humanidad usó las cosas mientras aprendía a gobernarse a sí misma. Hoy debe gobernar a los algoritmos y ampliar los derechos de los animales. Esto es, incorporar personas no humanas a las cuestiones humanas; convivir con las cosas.

En términos políticos, la izquierda debería ser la mejor preparada para esta tarea. Si su horizonte último siempre fue la igualdad humana, y su praxis, la creación de instituciones y políticas que la facilitaran, hoy solo habría que ampliar ese horizonte y esa praxis hacia una igualdad radical que incluyera a personas no humanas. Y si la «nueva normalidad» nos obliga a pensar en formas de ingreso no salarial, austeridad y digitalización que afecten el estatuto del ser humano como productor y consumidor, esa igualdad radical puede ser el horizonte hacia el cual conducir una nueva relación entre las personas y las cosas.

Relacionados
  • 1.R. Wallace: Big Farms Make Big Flu: Dispatches on Influenza, Agribusiness, and the Nature of Science, Monthly Review, Nueva York, 2016.
  • 2.Henning Steinfeld, Pierre Gerber, Tom Wassenaarm, Vincent Castel, Mauricio Rosales y Cees de Haan: Livestock’s Long Shadow, FAO, Roma, 2006.
  • 3.El concepto de «persona no humana» adquirió relevancia jurídica y mediática a partir del «caso Sandra», una orangutana mestiza a la que la justicia argentina le reconoció ese estatuto para devolverle sus derechos y ordenar su traslado desde el Zoológico de Buenos Aires a una reserva. Ver Enric González: «‘Sandra’, la orangutana que se convirtió en ‘persona’» en El País, 22/6/2019. Recordemos que para el derecho argentino, como para casi todo el derecho occidental, un animal tiene el estatuto de «cosa».
  • 4.G. Steiner: «Del hombre y la bestia» en Los libros que nunca he escrito, Siruela, Madrid, 2008.
  • 5.Catia Faria: «Liberación animal, de Peter Singer: 40 años de controversia» en eldiario.es, 22/4/2015.
  • 6.S. Donaldson y W. Kymlicka: Zoopolis. Una revolución animalista, Errata Naturae, Madrid, 2018.
  • 7.Paula Fleisner: «Hominización y animalización. Una genealogía de la diferenciación entre hombre y animal en el pensamiento agambeniano» en ContrastesRevista Internacional de Filosofía vol. XV, 2010.
  • 8.La animalización también podría tener un sentido emancipador. Para el filósofo francés Mark Alizart, el desprecio cultural hacia los perros («perro» es un insulto en casi todos los idiomas) esconde la vergüenza humana ante un rasgo que la humanidad solo comparte con ellos: la servidumbre voluntaria. Reconocer a los perros es reconciliarnos con nosotros mismos, «es al experimentar un devenir-perro que verdaderamente se podría experimentar un devenir-humano». Ver M. Alizart: Perros, Ediciones La Cebra, Adrogué, 2019.
  • 9.Byung-Chul Han: «La emergencia viral y el mundo de mañana» en El País, 22/3/2020.
  • 10.Yiren Lu: «China’s Internet Is Flowering. And It Might Be Our Future» en The New York Times Magazine, 13/11/2019. V. tb. Connie Chan: «When One App Rules Them All: The Case of WeChat and Mobile in China» en a16z.com, 6/8/2015.
  • 11.«Tim Berners-Lee on Re-Engineering the Web Around People», entrevista en Techonomy, 19/11/2018.
  • 12.Andrew Griffin: «Facebook’s Artificial Intelligence Robots Shut Down after They Start Talking to Each Other in Their Own Language» en Independent, 31/7/2017.
  • 13.Para un resumen de las posturas sobre los riesgos de la inteligencia artificial, v. Mark O’Connel: To Be a Machine, Granta, Londres, 2017, cap. 5.
  • 14.Adam Rogers: «The Squishy Ethics of Sex With Robots» en Wired, 2/2/2018.
  • 15.P.B. Preciado: «Aprendiendo del virus» en El País, 28/3/2020

Fuente e imagen: https://nuso.org./articulo/animalismo-e-inteligencia-artificial/

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La chispa de las brigadas médicas cubanas

Por. Hedelberto López Blanch

 

A lo largo de casi seis décadas, millones de personas de diferentes continentes se han beneficiado con la ayuda médica cubana.

Esa lucha por la salud y la vida en otras partes del mundo tuvo la chispa inicial el 23 de mayo de 1963, cuando salió desde Cuba hacia la recién liberada República de Argelia la primera brigada internacionalista cubana.

De sus 55 integrantes iniciales, que en total llegaron a 57 contando a otros dos jefes de brigada que rotaron en esa etapa y a un médico que se les integró, ya solo quedan vivos una decena. El tiempo pasa implacable por nuestras vidas y no ofrece perdón.

Por eso me resultó muy agradable localizar al doctor Pablo Resik Habid, quien fungió como jefe de esa primera brigada médica, aunque se incorporó unos meses más tarde, en enero de 1964, a solicitud del entonces ministro de Salud, José Ramón Machado Ventura.

Resik, que nació en Santa Clara el 21 de octubre de 1930, terminó la carrera de medicina en 1957, dos años antes del triunfo de la Revolución. Tras graduarse laboró como anestesiólogo en varios hospitales. Desde el triunfo de la Revolución se incorporó a trabajar en la organización de la Salud Pública, y cuando partió hacia Argelia era subdirector de Asistencia Médica de La Habana.

A pesar del largo tiempo transcurrido, Resik mantiene muy claros sus recuerdos de aquella epopeya, los que narra con soltura.

La situación de Cuba en 1963 no era muy halagüeña, explica, pues de los 6 000 médicos existentes antes de la Revolución, ya había emigrado la mitad, entre ellos muchos profesores de la única escuela de medicina. Se habían iniciado las agresiones militares, políticas y económicas de Estados Unidos contra la Isla y eran momentos difíciles. Pero la situación de Argelia era peor, pues tras zafarse de las cadenas del colonialismo, se quedó prácticamente sin médicos y con su economía desbaratada.

La decisión de Fidel y del gobierno fue genial, agrega, y demuestra la sensibilidad y la valentía política desde los inicios de la Revolución. Hoy, 57 años después, comprendo y valoro más estos principios.

Debo significar que aquella misión se estableció bajo el concepto de la voluntariedad, pues nadie fue presionado ni obligado a participar, concepto que ha primado en todas las misiones internacionalistas. Muchos más de los que fuimos estaban dispuestos a cumplir con la tarea.

La brigada se conformó sobre la base de las necesidades más urgentes planteadas por las autoridades argelinas. Fueron 54 compañeros, 42 hombres y 12 mujeres (posteriormente se integró uno más para hacer el cómputo de 55). O sea, 29 médicos de variadas especialidades; 14 enfermeros; 7 técnicos (RX, optometría, laboratorio, anestesia) y 4 estomatólogos.

Viajamos hacia Argelia en un antiguo avión Britania. Al frente iban el doctor José Ramón Machado Ventura, entonces ministro de Salud Pública, y el doctor Gerald Simon, quien era viceministro de ese organismo. Después de ubicar a los internacionalistas, Machado regresa y Simon permanece allá para acabar de asentar los coloboradores. Más tarde fue sustituido por el doctor Mario Escalona, ya fallecido, quien se mantuvo hasta enero de 1964, cuando yo viajo a Argelia en avión, vía Gander, y me hago cargo del destacamento. Esa primera misión regresa a mediados de 1964 y yo me quedo hasta agosto para ubicar a la segunda delegación.

Al preguntarle cómo evaluaría esa misión después de 57 años, inmediatamente responde: Siempre digo que dejamos atrás la gran patria: Cuba y la pequeña familia. Y allá formamos una pequeña patria, con todos los cubanos que estuvimos, y una enorme familia porque, constantemente, todos nos preocupábamos por todos.

La misión tuvo una profunda significación en cuatro aspectos. El humano: al dar esa ayuda con un sentido de fraternidad, de humanismo, comprender la necesidad que tenía ese pueblo y brindarle nuestro aporte desinteresado. A mí me dejó con una gran satisfacción interna, con la felicidad de dar, que es mucho mayor que la de recibir. El político: conociendo a Argelia y su situación, pudimos comprender en la práctica lo que fue el colonialismo para las grandes masas del pueblo argelino. El cultural: pues para muchos de los participantes resultó la primera salida al exterior, y aprendimos cosas en un medio muy diferente al nuestro, con un clima desértico, sahariano. Diferencias culturales relativas al idioma, la comida, costumbres, religión, hábitos. El científico: nos ayudó a completar nuestra formación profesional, pues trabajamos en un medio extraño, con tremendas dificultades, sin las posibilidades técnicas que teníamos en Cuba, y con enfermedades nuevas que no conocíamos.

Por eso, concluye Resik, aun me emociono mucho al recordar cómo lloraban los habitantes argelinos cuando regresaron los primeros integrantes de la brigada internacionalista.

Fuente e imagen:  https://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2020/05/31/la-chispa-de-las-brigadas-medicas-cubanas-0

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OVE entrevista a Prudenciano Moreno Moreno: “La educación es principalmente socialización”

Entrevista realizada por Luis Miguel Alvarado Dorry en exclusiva para Otras Voces en Educación.

Conocimos a Prudenciano Moreno Moreno a partir de sus diversos textos en donde devela la mercantilización de la educación por parte de las corporaciones internacionales como el FMI, BM, BID, OCDE, entre otros, asimismo sobre el modelo por competencias impuestos por estos organismos, el cual, va deshumanizando a las sociedades.

En un grupo de WhatsApp en la que coincidimos con él, tuvimos fuertes debates con respecto al movimiento Fridays for future que encabeza Greta Thumberg; lo sorprendente de nuestro estimado amigo y mentor Prudenciano es que, cerca de imponer sus argumentos, permitió el diálogo de tal manera que fuimos construyendo nuestras propias conclusiones al respecto.

Es Profesor de Educación Primaria egresado de la Escuela Normal Rural “Plutarco E. Calles” de El Quinto, Sonora; es licenciado en Sociología por la Universidad Autónoma Metropolitana, México; es magister en Estudios Latinoamericanos por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y Doctor en Economía de la Educación por la Facultad de Economía-UNAM.

Docente-Investigador invitado temporal en diversas universidades de México, las que resaltamos a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Universidad Autónoma Metropolitana- Unidad Iztapalapa (UAM-I) DCSH, Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Universidad Autónoma de Sinaloa, Universidad Autónoma de Querétaro, Universidad Autónoma de Puebla, Escuela Normal del Estado de Sinaloa, Escuela Normal Superior del Estado de México y la Universidad Autónoma de Baja California.

Sus reconocimientos son diversos, los que destacamos son: el Premio Nacional de Tesis en Economía (1980) por el Colegio Nacional de Economistas, México D.F.; Premio de Investigación en Administración Pública (1992) por el Instituto Nacional de Administración Pública. México, D.F.; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del CONACYT desde 1989 al 2016 y Miembro Promep. 2013-2015.

La persistente utopía de nuestro querido amigo es que, las pedagogías de la modernidad basadas en los modelos técnicos instrumentales, del rendimiento productivo y competitivo, deben evolucionar hacia modelos holonómicos humanistas y transpersonales.

 

Prudenciano, cuéntenos un poco su historia de vida, ¿Cómo llegó a la educación crítica y contestataria y, a la lucha gremial?

A la educación crítica llegué porque estudié en una Escuela Normal Rural llamada Plutarco Elías Calles, localizada en el distrito del quinto municipio de Etchojoa, Sonora, México, en ese mismo lugar estudié la secundaria tres años y cuatro años en la escuela normal.

En la época en la que estudié, que fue a finales de los años 60’s y mediados de los 70’s, había un ambiente muy revolucionario en el sentido de la herencia que había dejado el Gral. Lázaro Cárdenas, con la fundación de las escuelas normales, las cuales, les había impreso su carácter socialista.

Entonces, de allí tomé la inquietud de la izquierda para formarme como un maestro de escuela primaria rural, dentro de un ambiente socialista revolucionario forjado en los años 60’s y 70’s, pero con la herencia de los años 30’ hasta 1940 que dejó la educación socialista en el país.

 

¿Cuáles considera que son los elementos más significativos de la crisis educativa en la CDMX, en el país y en toda América Latina?

Considero que los elementos más significativos de la crisis educativa, tanto a nivel regional como nacional y mundial, es principalmente la deshumanización; el sistema educativo se encuentra en un proceso paulatino de deshumanización, puesto que los grandes ideales que en otra época le dieron vida, ya no existen.

Esos grandes ideales eran los movimientos de izquierdas, tanto el socialismo como el comunismo, pero, a partir de la caída del bloque socialista y su reemplazo por la globalización económica, esos ideales dejaron de tener sentido, sin embargo, no fueron reemplazados por otros, sino que llegó la oleada tecnológica económica mundial, la alienación de la globalización y, simple y sencillamente, se perdió todo tipo de ideales dado que, los organismos financieros de la globalización, se hicieron cargo del manejo de los sistemas educativos generándose un modelo educativo técnico-funcional llamado modelo de educación por competencias, con evaluaciones estandarizadas y con uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC), pero sin absolutamente ningún ideal social, ni humano, ni ético y ni estético.

En este sentido, se fue construyendo un mundo muy frío y muy calculador, que se refleja en una educación sin ideales de ningún tipo como es la que tenemos hasta hoy.

 

Prudenciano ¿La relación entre los gobiernos y los gremios en la CDMX y en el país es fluida? ¿Por qué?

La relación entre el gobierno y sindicatos, se pensaba que con el gobierno de la 4ª Transformación iba a ser muy fluida, sin embargo, ha habido muchos problemas, primordialmente, el financiamiento no se ha conseguido como se pensaba; la interacción entre sindicatos y gobiernos tampoco se ha conseguido como se pensaba, entonces, se puede decir que, hasta ahorita, hay un impasse en esta relación que esperemos se resuelva pasando la pandemia del virus y pueda volver a ser efectiva ese anhelo de un gobierno diferente que tenga otra lógica distinta, porque los cambios que se han visto hasta ahorita en educación son muy mínimos.

Como pedagogo crítico y profesor de la UPN ¿considera que la formación de les futuros docentes se corresponde a las necesidades del país y los desafíos pedagógicos del siglo XXI?

Estamos ahí en una formación muy atrasada, como les decía, desafortunadamente el gobierno no ha hecho los cambios que la educación se merece salvo algunas cuestiones legales y de plazas, no ha incidido en el modelo pedagógico, por lo que tenemos un modelo pedagógico por competencias todavía cuando ya no debería estar, únicamente se quitó la evaluación estandarizada, pero aún hace falta definir elementos de corte humanístico y elementos de corte teórico que están ocurriendo en el mundo cambios importantes que, aún, todavía no han llegado a la formación docente en el país.

Por lo tanto, se puede decir que, el modelo educativo, es una tarea pendiente del gobierno y que aún no ha cumplido con las expectativas que levantó.

 

Prudenciano ¿Qué ha significado el Coronavirus en lo educativo? ¿Considera que las medidas educativas tomadas en el contexto de la pandemia afectan al derecho a la educación?

Desafortunadamente es cierto que la pandemia modificó las relaciones y todo lo que ha significado es que, lo que era presencial, se ha convertido en virtual, una educación bastante negativa puesto que tan solo es un consuelo, en buena parte es una simulación porque educación no es únicamente transmisión de contenidos, la educación es principalmente socialización.

En este sentido, educación es también debates colectivos, análisis, reflexiones y sentir grupal, todo esto hoy se ha perdido, entonces, considero que se está perdiendo o se perdió ya todo el semestre, posiblemente todo el año y que, la educación por vía tecnológica, es un rotundo fracaso.

 En su libro “La política educativa de la globalización” hace una lectura y analogía de la metáfora de la película “Matrix” con nuestras realidades, en este sentido ¿cuál es la radiografía de las sociedades en el confinamiento obligatorio y la ponderación de las competencias en las virtualidades?

Matrix es una excelente metáfora del dominio global de instituciones anónimas que, en este caso, se puede hacer la semejanza con el Banco Mundial (BM), la Organización para la cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), los organismos del Tratado de Libre Comercio (TLC) y todos los demás organismos tendientes a la dominación económica global, es decir, la educación sigue siendo dominada por instituciones anónimas, son lo que algunos autores les llaman los péndulos.

Éstos péndulos, son las estructuras económicas, políticas y sociales anónimas que gobiernan el mundo y, esos organismos, son los que dictan las políticas educativas internacionales y son impuestas a países, gobiernos y sociedades por igual en todo el mundo. Entonces, esa relación es un reto romperla y tendría que ser el objetivo de una educación liberadora de este siglo XXI.

 

Amigo Prudenciano, por último, desde las pedagogías críticas y, a partir de sus experiencias docentes y sociales ¿cuáles serían algunas de las propuestas que considere importantes para iniciar un proceso de transformación radical del sistema educativo?

Debe de haber ya, en México, una línea formativa de corte internacional que vaya sustituyendo al modelo de educación por competencias y vaya poniendo ejes formativos más profundos, con ejes formativos más profundos me estoy refiriendo a dos grandes campos:

Primero, todo modelo formativo se da en un paradigma cognitivo, los modelos pedagógicos de la primera, segunda y tercera modernidad, fueron modelos que se dieron dentro del paradigma cognitivo del materialismo científico.

Segundo, este paradigma ha venido cambiando desde 1989 hasta la actualidad, lo que se llama la cuarta modernidad que se calcula de 1989 hasta el año 2100 y, este paradigma cognitivo ya no es el materialismo científico, es el paradigma de la conciencia, de la conciencia universal o de la conciencia global y todas las implicaciones que este paradigma tiene al priorizar la conciencia sobre el materialismo científico. Entonces, hay una gran cantidad de autores y corrientes que se han venido diseñando en esta cuarta modernidad y que, aún, la educación no se ha percatado de la importancia de esta corriente.

Por lo tanto, en el campo concreto de las corrientes pedagógicas, propondría que, el modelo educativo y la formación de docentes, estuviera basado entonces, en esta línea del nuevo paradigma cognitivo de la conciencia y, en el ámbito pedagógico que estuviese basado en la teoría de la complejidad de Edgar Morin, en la epistemología del Sur de Boaventura de Sousa Santos, en la corriente crítica de la modernidad encabezada por el sociólogo francés Alain Touraine y también en la metodología pedagógica de la enseñanza situada históricamente que maneja la pedagoga Frida Díaz Barriga, esto no sería exclusivamente sino que sería unas de las corrientes pedagógicas más importantes que hay para darle contenido pedagógico al siglo XXI, sin embargo, existen también otras corrientes que tendrían que estar tomadas en cuenta y ser discutidas con el conjunto del profesorado, pero quiero señalar esas cuatro como un ejemplo de lo que tendríamos que hacer en cuanto a formación docente y modelos educativos basados en otras corrientes teóricas y epistemológicas para el siglo XXI.

Muchas gracias y saludos a las y los lectores y, a los y las que conforman el equipo de Otras Voces en Educación.

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El confinamiento del COVID-19: prueba piloto del capitalismo en el advenimiento de la cuarta revolución industrial

Por: Luis Miguel Alvarado Dorry

La develación y advertencia

Hace aproximadamente cinco años que, Luis Bonilla-Molina y otrxs pedagogxs críticos, develaban y advertían un reordenamiento de las sociedades, una transformación de nuestra cotidianidad, es decir, de nuestra vida misma, en el plano económico, político, social, y tecnológico que repercutirían en todos los sistemas educativos en el mundo, donde denominaron a este como Apagón Pedagógico Global (APG) [1].

En una entrevista Alba Carosio [2], aseveraba que el APG tendría efectos desastrosos en la “producción de conocimientos en las ciencias sociales”, porque esta, es parte fundamental de las ciencias humanas. En este contexto, al ser eliminada, advertía que podría generar una deshumanización de la cotidianidad, espiritualidad, de la mente y del conocimiento.

En esta misma mencionaba que, la pedagogía, forma parte de estas ciencias, por lo tanto, en ella se producen conocimientos con base en el proceso dialectico de enseñanza-aprendizaje con el fin de “poder desarrollar a otros seres humanos a lo largo de la vida” y que, un apagón de estas magnitudes, provocaría un control total del conocimiento por parte del capitalismo cognitivo, es decir, los conocimientos “legítimos” solo serían los emanados de la élite de la sociedad del conocimiento.

En este sentido, en un confinamiento como lo que está ocurriendo en estos tiempos, por la contingencia sanitaria y, un reordenamiento del control en la producción del conocimiento, Alba aseveraba que “estaríamos perdiendo quizá, la más preciada de las capacidades humanas, es la capacidad de ir aprendiendo, de ir interactuando con su entorno, de ir interactuando con nosotros mismos”, asimismo añadía que “la disminución del trabajo pedagógico condena al oscurantismo intelectual de la sociedad, impidiendo el desarrollo de la inteligencia colectiva”, en esta perspectiva se disminuye, al mismo tiempo, los escenarios para la construcción en lo colectivo de otros mundos posibles, más justos, más humanos y humanizantes.

Por lo que respecta a Omar Hurtado [3], mencionaba que “el Apagón Pedagógico Global lo entendemos como la virtual eliminación de los soportes de la pedagogía transformadora”, añadía también “porque la educación encierra en sí misma el germen de la transformación y modificación fundamental de la sociedad para convertirla en una sociedad más justa y humana”, en este escenario y en estos tiempos de confinamiento, el oportunismo salvaje del capitalismo tiende a reconfigurarse y a reconfigurar a las sociedades para volverlas, aún, más deshumanizadas e injustas.

Hurtado observaba que esta eliminación se expresa en el “control” de la educación en manos de las corporaciones internacionales (FMI, BID Y BM), hipócritas fachadas del neoliberalismo como las denominé en mi anterior artículo, ver [4], en este mismo, menciono la estructuración e imposiciones que vienen en cascada hasta llegar a las políticas educativas de los países alineados y alienados a estas corporaciones. En este contexto, se amordaza todo acto de transformación, de rebeldía, de resistencia y de divergencia, tanto de estudiantes como de docentes.

A continuación, me centraré en la entrevista que le hicieron a Iliana Lo Priore [5], en la cual, remarcaba algunos componentes generadores del APG, entre ellos, se encuentra la fragmentación que presenta la educación inicial entre el cuidado-atención-educación como “temas aislados” o como temas en pugnas, asevera que “la inversión social de muchísimos países, en este momento, todavía siguen apuntalando una de ellas que es el cuidado”, sugiere una relación dialéctica de esta triada “para lo que nosotros aspiramos como metas establecidas en la agenda 2030 para nuestros niños y niñas”, en esta agenda se decretaron, desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) [6] como metas a alcanzar para ese año.

Otro componente que develaba y advertía Lo Priore es “el modelo de escuela en uniformidad”, es decir, homogenizar a los y las niñas desde temprana edad con estándares que deben cumplir según el perfil de egresos de los programas educativos, se incluyen también las sugerencias didácticas, planeaciones, evaluaciones, como si estos y estas no fueran diversxs. En este contexto, refería que esta homogenización “ciega todo indicador de creatividad y originalidad”, por lo tanto, sería un ataque certero y constante a la diversidad.

El tercer componente que advertía es la “exclusión de la educación en su etapa maternal como obligatoria” y la remiten únicamente como obligación familiar sin una guía o acompañamiento de un o una docente. En este contexto, los miembros de las familias se ven obligados a educar conforme ellas o ellos fueron educados, con el hito de la reproducción de las sociedades y perpetuación del sistema imperante.

El cuarto y último componente que Lo Priore advertía es “la descontextualización y falta de pertinencia cultural y social que tienen los recursos de aprendizajes”, añadía también que “hay elementos de mercantilización de la educación inicial donde se venden una cantidad de juguetes y de espacios de aprendizajes que se reproducen en los distintos países que tienen características distintas”. En este sentido, se observa en plataformas digitales, muy oportunas en esta época de confinamiento, programas para estimulación temprana, roles o actividades para los miembros de las familias encargadas de la educación de sus niños o niñas, del mismo modo, lugares en dónde comprar artículos educativos y un sinfín de objetos, juguetes, videos, canales televisivos, youtubers, etc. Que son consumidos a diario desde los hogares, pero ¿Qué pasa con aquellos niños y niñas en donde, las familias, no cuentan con los medios económicos o comunicacionales para la adquisición de estos recursos?, simplemente son excluidxs.

De lo anterior, podemos observar en los distintos centros públicos o privados que  atienden a niños y niñas en los primeros años de vida, lxs cuidan niñeras y niñeros que no cuentan con una formación profesional docente, unos y unas ni siquiera cuentan con una, sin denostar la ardua labor que realizan las y los niñeros, la finalidad del sistema capitalista es desprofesionalizar la labor docente y despedagogizar a la educación (dos componentes esenciales del Apagón Pedagógico Global que veremos más adelante), este objetivo va en aumento e invadiendo a los otros niveles educativos.

Del mismo modo, Luis Bonilla-Molina [7], ha develado y advertido los grandes efectos de cambios que se vienen gestando en lo económico, político y social que inciden en lo educativo en el advenimiento de la cuarta revolución industrial. En el componente económico aseveraba Bonilla-Molina que, existe una reconfiguración del consumo desde casa, es decir, por medio de dispositivos electrónicos con acceso a internet se compran infinidad de artículos que se publicitan en las diferentes páginas web y redes sociales, esto ha venido en aumento y, en el estado de confinamiento contemporáneo, al parecer, es un boom para los grandes consorcios transnacionales por la proliferación, incremento de usuarios, incrementos de compras y la generación de nuevos monopolios.

Plataformas digitales de compras oline que vienen compitiendo por la hegemonía en ventas y acumulación de grandes cantidades de capital digital, entre ellos, tenemos a Amazon, Alibaba, Ebay, Rakuten, Vente Privee, Zalando, entre otros y, en mi país, México, tenemos a Mercado Libre, Walmart México, Coppel, ELEKTRA, Liverpool, entre otros, ver [8]. En este sentido, Luis aseveraba que “implica la sustitución de vendedores y el desarrollo de nuevos mecanismos de robótica para que esto suceda”, asimismo para que la experiencia de compras sea de una forma más fácil y rápida. Las personas que no cuentan con un dispositivo tecnológico e internet, simplemente quedan excluidxs, ¿Qué pasaría con lxs excluidxs si los artículos de la canasta básica solo se pudieran comprar y conseguir en línea? La cantidad de personas con hambre aumentarían y buscarían la forma de sobrevivir o simplemente, morirían.

En el plano político también existe una transformación en la participación, el mismo investigador mencionaba que “la mayoría del ejercicio político se hace desde la comunidad de la casa desde un computador, haciendo participación política online”, en este contexto, podemos observar a candidatos, ex gobernantes, gobernantes actuales, etc., haciendo política desde las redes sociales, así también solo basta escribir en GOOGLE el partido del cual se quiere afiliar o conocer y con un solo clic aparece su página web, por ejemplo, ver [9], los espacios físicos vienen en obsolescencia por el manejo de la virtualidad.

En lo que se refiere a lo social, Bonilla-Molina denunciaba que “hay una relocalización en el mecanismo de socialización en la casa y en la virtualidad de las redes”, en solo cinco años de su develación y advertencia sobre la tendencia a estar recluidos en la casa, el coronavirus COVID-19, ha sido un acelerador para este confinamiento y para el incremento del uso de la virtualidad, ahora las clases son virtuales, las tareas son virtuales, las compras son virtuales, las charlas son virtuales, las clases de yoga son virtuales, los amores son virtuales, las caricias y besos son virtuales, hasta las relaciones sexuales son ya virtuales. En este contexto, ¿qué sucede con lxs que no tienen casa? Ya ni se diga de virtualidad, les piden que se queden en casa ¿Cuál casa?, si su casa son las calles y su cama una banqueta.

Del mismo modo, en las tecnologías, en las investigaciones que ha realizado Luis Bonilla-Molina, nos advertía que “la tecnología cada vez más tiende a sustituir a los estados nacionales, el estado, ha creado una especie de estado virtual que nos remite a ir a buscar la seguridad de la casa”, en este contexto, las autoridades gubernamentales de los tres niveles, en México, en este estado de confinamiento, toda información mediante discursos, textos, imágenes y demás, las han estado socializando a través de las redes sociales más populares como Facebook, Twitter, Instagram, WhatsApp, entre otras, por consiguiente se reconstruye el estado en la realidad virtual.

Los otros dos componentes que mencionó este investigador son: la despedagogización de la educación y la desprofesionalización docente; en la primera, hace referencia que en diferentes momentos de la segunda parte del siglo XX y, en lo que vamos del XXI, se viene tendiendo el terreno para la eliminación de la pedagogía fragmentándola en sus diferentes componentes, convirtiendo a estos en “modas” educativas, el investigador Luis Bonilla-Molina mencionaba las siguientes “la didáctica, métodos gerenciales y de planificación, evaluación, currículo, calidad educativa y los sistemas de evaluación”, en este sentido, se construye y programa las conceptualizaciones de los y las docentes sobre cada una de estas “modas” educativas, mientras que, se desconoce la semántica y semiótica de la pedagogía, este trabajo ha durado setenta años, hoy en día, la mayoría de los y las docentes desconocen su significado.

Mientras que en la segunda, mencionaba que “cada día se dice más que no es necesario ser maestro o ser profesor para dar clases y se comienzan a habilitar en los sistemas escolares a cualquier profesional para ejercer la docencia en el aula”, en este sentido vemos pues, a ingenieros, abogados, informáticos, administradores de empresas, matemáticos, entre otras, asimismo la proliferación de youtubers que han venido a educar a niños, niñas y jóvenes, sin ninguna formación en pedagogía y, recordemos que, la pedagogía, es parte de las ciencias sociales y esta, a su vez, forma parte de las ciencias humanas, por estas razones se advierte sobre la peligrosidad de la tendencia a deshumanizar a las sociedades.

En este confinamiento, los ambientes de aprendizajes virtuales vienen a sustituir al salón de clases, en este sentido denunciaba Bonilla-Molina sobre “la destrucción del concepto del aula y de la escuela”, las charlas de pasillos, las idas al baño, los roces, las lágrimas, las risas, los olores, la limpia del pizarrón, ocupar la silla sea que haya sido elegido por los y las estudiantes o no, los gritos de felicidad a la hora de recreo o de educación física, entre otras interrelaciones físicas que se daban hace aproximadamente catorce días en mi país, en otros, han sido hasta cuatro meses, son eliminados de golpe, creando nuevos imaginarios colectivos y paradigmas en y desde las virtualidades.

Pero si este confinamiento sigue perpetuándose ¿qué pasaría con las escuelas construidas y por construir? Para ello el investigador mencionaba sobre “destruir el compromiso de los estados en el financiamiento de infraestructura para la construcción de planteles”, es pues, más redituable construir ambientes de aprendizajes virtuales desde un dispositivo electrónico que construir una escuela, o bien, contratar un youtuber o un docente que atienda simultáneamente a cientos o hasta miles de estudiantes, que a cincuenta docentes que atiendan en las escuelas físicas.

Por otro lado, Vladimir Acosta [10], aseveró sobre la mercantilización de la educación pública, específicamente sobre la educación superior, esto devenido de la “famosa reunión de Bolonia” [11] al finalizar los años 90’, de la cual, se reformaron las políticas educativas a nivel mundial. En este contexto, acosta arremetió sobre las imposiciones neoliberales y su “idea fundamental de destruir por completo a la educación, el papel que cumplía las universidades, los métodos, los contenidos de esa educación”, la educación como un medio más para la obtención de ganancias y aculturación de las futuras generaciones con base en su objetivo primordial, el consumo.

Acosta mencionaba también sobre que, en Venezuela, “se suspendió por ejemplo la enseñanza de la historia, se la reemplazó por materias mucho más prácticas”. En este sentido, hemos venido diciendo acerca de los propósitos de deshumanización de las sociedades usando como medio a la educación, en esta, se impuso a mediados de los 90’ una jerarquización de las asignaturas conforme a su utilidad, eficacia y eficiencia, según los intereses y necesidades no de las sociedades, sino del capitalismo.

De lo anterior, Acosta afirmó que “ese apagón que significa prácticamente reformular la educación en términos puramente mercantiles, que significa además escoger los temas, los contenidos, las áreas que tienen prioridad o que tienen importancia para ese modelo”, en este marco, el capitalismo impulsó desde sus discursos y usando todos sus medios posibles, una educación estandarizada e instrumental, esto le permitió crear nuevos imaginarios educativos en las sociedades. El modelo educativo que ayudó a instalar los nuevos perfiles fue el del STEM+R (Alianza para la Promoción de STEM, 2019), por sus siglas en inglés, que ponderan una educación basada en la ciencia, tecnología, ingeniería, matemáticas y la lecturas que, por fuertes y constantes críticas de que este modelo era totalmente instrumental, se incluyó, a partir del 2009, a las artes, convirtiendo su siglas en STEAM+R; aunque este modelo haya incluido a las artes en representación de las ciencias humanas, no dista de ser instrumental y, por lo tanto, deshumanizante.

Pero ¿por qué es deshumanizante este modelo?, acosta nos remitió porque “excluye todo lo que tiene que ver con identidad, con formación de una cultura”, al excluir las materias de las ciencias humanas, solo se permite la instrumentalización de razón con el hito de formar personas que solo sepan leer manuales y seguir instrucciones, en este sentido, se omite la construcción del conocimiento, la inhibición del pensamiento crítico, creativo y divergente, es decir, el modelo educativo neoliberal del STEAM, impone las formas de pensar, de percibir, de crear, las reglas, las normas y los instructivos, con el fin de homogenizar a las subjetividades.

A lo anterior, Acosta arremetió que “La historia es un enemigo, la filosofía es un enemigo, la sociología es un enemigo, la antropología es un enemigo”, enemigo por que se enseña a pensar libremente, a observar y develar los fenómenos sociales de las realidades que ocurren en la cotidianidad, a leer entre líneas a la realidad impuesta desde el capitalismo, a ser creativos, a ser imaginativos, es decir, enseña y se aprende a ser humano. Del mismo modo, mencionó que, los jóvenes, se “animalizan” y se “embrutecen” con el uso de la tecnología, pues éstos, aprehenden acríticamente toda información bajada de internet.

Por otro lado, Rubén Reinoso [12] advertía sobre los retos que tiene la escuela en la era tecnológica, pues su vertiginosa transformación e innovación es sumamente peligrosa, peligrosa en el sentido de que, los y las docentes, estamos desfasados del proceso de transformación e innovaciones tecnológicas, mientras que lxs estudiantes la aprenden aceleradamente fuera de la escuela, es decir, mientras que lxs docentes seguimos enseñando las tablas de multiplicar, el capitalismo tecnológico ya cuenta con inteligencia artificial que va aprendiendo rápidamente de la especie humana. Esta aceleración de las tecnologías, Reinoso aseveraba sobre el término de “pos humanismo”, es decir, sobre los requerimientos de un nuevo perfil que deben de tener las personas a finales del siglo XXI.

En este marco, también advertía sobre “hay toda una línea de trabajo que plantea cómo se producen modificaciones en la cognición y en el cerebro debido a la tecnología que se utiliza para el desarrollo de la comunicación” añadiendo que esta comunicación “va desde el habla, después la escritura, después el telégrafo, el teléfono y ahora la televisión y las TIC”, entonces, la mayoría de lxs docentes seguimos desfasados y estancados en contenidos, modelos, métodos y prácticas que, distan de los intereses y necesidades de lxs estudiantes en la era digital.

Reinoso comentó que existen “cuatro problemas fundamentales” en los procesos educativos formales que se deben plantear, el primero se refiere a “la necesidad de que construyamos teorías que nos permitan explicar y dar cuenta de los fenómenos que se están dando hoy en día en el campo de la educación en general y en el campo de la pedagogía”, con respecto a esto, desde las pedagogías críticas y las educaciones populares, es necesario construir propuestas contra hegemónicas que contrarresten y liberen de la voracidad alienadora del capitalismo tecnológico, el cual, instrumentaliza a la razón de lxs estudiantes, emanadas desde las élites de la sociedad del conocimiento.

El segundo problema que develó el investigador es sobre “el desarrollo de la herencia cultural”, en este advierte que estamos viviendo “fenómenos típicos de un momento transicional”, es decir, nuestrxs abuelxs (de más de 70 años de edad) percibían, con solo observar el cielo, si el día sería lluvioso o si sería soleado; a la tierra, si habría buena cosecha o no, provenientes de un mundo de información analógica que les ha costado aprender y aprehender sobre las realidades digitales y virtuales, muchos no quisieron siquiera aprender, mientras que, los nacidos antes de los 90’ que oscilan entre los 35 a 55 años de edad, Marc Prensky en (Institución Educativa SEK, 2010), los ha denominado como “inmigrantes digitales”, es decir, las necesidades lxs llevaron a aprender estas realidades, estas y estos tienen un pie en el mundo analógico y un pie en el mundo digital-virtual, pueden entonces, percibir los días lluviosos o soleados, pero ya no nos esforzamos y sacamos el dispositivo para confirmar en una aplicación de los climas sobre esto. Los nacidos en los años 90’ a la actualidad, Prensky los ha denominado como “nativos digitales”, los cuales, tienen grandes habilidades en los lenguajes y realidades digitales y virtuales, desconociendo por completo el mundo analógico, por lo que se basan únicamente en informaciones digitales y virtuales.

Por lo anterior Reinoso afirmaba que “no estamos entendiendo a nuestros hijos, porque nuestros hijos manejan una tecnología que nosotros no manejamos”, en este contexto, a la transición a la que se refiere será instalada en nuestrxs nietxs, es decir, la cultura digital-virtual en la que nacieron, aprendieran y aprehendieran nuestrxs hijxs será transferida a sus hijxs, dando paso a una nueva cultura, la digital-virtual.

En estos tiempos de confinamiento sanitario obligatorio, los inmigrantes digitales nos hemos encontrado con fuertes incertidumbres en el momento que, nuestros gobiernos, nos obligan a llevar a cabo una educación a distancia, desde casa, en línea y/o virtual. En este sentido el coronavirus COVID-19 ha develado tanto la precariedad de infraestructura tecnológica de la que cuentan los sistemas educativos, docentes y estudiantes, como la precariedad de habilidades y conocimientos de las virtualidades que tenemos lxs docentes y, la mayoría, nos hemos dedicados a investigar en diferentes aplicaciones tecnológicas el funcionamiento de esta virtualidad, participando de manera pasiva o activa en las diferentes videoconferencias que ofrecen diversos medios e investigadores, aquellxs que no cuentan con internet y solo cuentan con al menos un dispositivo tecnológico, se reducen a mandar en los grupos de WhatsApp u otras redes sociales los trabajos o tareas con el fin de abarcar los contenidos de su programación, lxs que no cuentan con esto, quedan excluidxs.

El tercer problema que ha advertido Reinoso es sobre “la necesidad de reivindicar el acto pedagógico como un acto de encuentro cara a cara”, añade también “creo que es fundamental que nosotros desarrollemos tecnologías de diversas naturalezas y la utilicemos, pero el hecho de que la gente vaya a un acto de aprendizaje en compañía de los otros, es fundamental”, en relación a esto, los miedos que ha causado el coronavirus COVID-19 para confinarnos en casa, nos desterritorializa de ese encuentro, por lo tanto, la pedagogía y la educación tiene la tendencia de ser destruida, de ser apagada, mientras que el acto educativo se vuelve netamente bancaria, en el sentido que, lxs docentes, mandan los trabajos o tareas y lxs estudiantes las elaboran.

De lo anterior, para el capitalismo tecnológico salvaje, este confinamiento, le ha servido como medio para desterritorializar a las pedagogías y a las educaciones, con el fin de promover la virtualización de la educación y la ineptitud de lxs docentes, para luego dar paso a sus soluciones privatizadoras. Es por ello que, la escuela, es un espacio fundamental para el proceso dialéctico de enseñanza-aprendizaje con base en la dialogicidad y encuentro con lxs otrxs.

Asimismo, Reinoso se hizo una importante interrogante ¿pero eso significaría que no se utilizaran la tecnología? Y responde rotundamente “No, significa que la tecnología debe estar acompañada de la tecnología social, o sea, de la relación que tu tengas con los otros”, es decir, las tecnologías deben ser un complemento de las pedagogías, no confinar o subordinar las pedagogías a las tecnologías, porque estas, las pueden devorar, por lo tanto, destruirlas, objetivo primordial del capitalismo tecnológico salvaje.

El último problema que develó es sobre “la construcción de un docente de nuevo tipo que esté a la altura del desarrollo” con las siguientes características:

  1. “Capacidad diagnóstica,
  2. Capacidad humanista,
  3. Tenga profundo conocimiento de los fenómenos de su tiempo, a nivel global y local,
  4. Ser una persona que maneje herramientas de orden pedagógicas para contribuir a la modulación intelectual e independencia”

Este tipo de docentes, deben pues, estar en constante actualización inherentes a la construcción de ciudadanía, no para los intereses del capital, sino para la trasformación de las sociedades en unas más justas, humanas y humanizantes.

Por todo lo anterior, el confinamiento obligatorio de las sociedades por el coronavirus COVID-19, por lo tanto, de las pedagogías y de la educación, ha sido un catalizador por el cual, el capitalismo cognitivo y tecnológico, ha aprovechado para acelerar el Apagón Pedagógico Global que tanto habían advertido y develado los investigadores antes mencionados.

Ante esto, el magisterio en distintas partes del mundo y, en referencia a mi país, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha construido alternativas educativas, empero, en la perspectiva de lo local y, ha dejado a un lado o con avances muy lentos en lo referido a lo global y sus innovaciones tecnológicas. En este sentido, el coronavirus COVID-19 y su inherente reclusión domiciliaria, ha develado la precariedad, lentitud, exclusión y miedos que han tenido estas alternativas, en el abordaje e incorporación de las innovaciones tecnológicas, al mismo tiempo permite, como caldo de cultivo, la vertiginosa construcción de propuestas educativas contra hegemónicas con el hito de resistir y construir otros mundos posibles.

 

El coronavirus COVID-19, exclusivo e inclusivo

No entraré en el debate y/o especulaciones sobre si el coronavirus COVID-19 es o no un ataque biológico y/o una estrategia para apoderarse de los mercados, ya que existen fuertes debates al respecto, asimismo notas falsas que circulan por las redes sociales, con el paso del tiempo se develará, para ello la Organización Mundial de la Salud menciona sobre la posible fuente:

Hasta la fecha se desconoce la fuente del SARS-CoV-2, el coronavirus (CoV) que causa la COVID-19. Todos los datos disponibles sugieren que el SARS-CoV-2 tiene un origen animal y no es un virus creado en laboratorio. Lo más probable es que el virus tenga su reservorio natural en los murciélagos. El SARS-CoV-2 pertenece a un grupo de virus genéticamente afines en el que se encuentran también el SARS-CoV y otros CoV que han podido aislarse en poblaciones de murciélagos. El MERS-CoV también pertenece a este grupo, pero está menos relacionado con estos últimos[13]

Este apartado, lo importante es dar a conocer ¿qué es el coronavirus COVID-19?, ¿Dónde surgió?, ¿hacia dónde se expandió?, ¿a quiénes afecta? Y por último ¿qué ha originado?

Para ello, me apoyaré en las fuentes que otorga de manera digital la Organización Mundial de la Salud donde menciona que “La COVID-19 es la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus que se ha descubierto más recientemente. Tanto el nuevo virus como la enfermedad eran desconocidos antes de que estallara el brote en Wuhan (China) en diciembre de 2019” mismo documento, el cual, se expandió por la movilidad de las personas hacia Tailandia, Corea del Sur, Japón, avanzó hacia Europa, Italia el más golpeado por esta enfermedad repunta con el mayor número de muertes.

Aparecieron los primeros casos en el continente Americano y África, los casos confirmados fuera del epicentro fueron incrementándose, para el 30 de enero la OMS siguiendo sus protocolos, declara como “emergencia de salud pública de importancia internacional” [14]. China como epicentro y con mayor número de contagios empezó a tomar acciones un tanto autoritarias hacia sus sociedades, obligándolos a confinarse de manera rotunda en sus casas con el fin de frenar la propagación, Estados Unidos empezó a repuntar con mayor cifra de infectados que hasta este 10 de abril presentó “467,000 infectados y 17,000 muertes” [15].

El coronavirus COVID-19, afecta a todxs, no respeta edad, clases social, raza o género, pero las estadísticas demuestran que es más letal para lxs de la tercera (de 65 a 75 años) y cuarta edad (más de 75 años) porque su sistema inmunológico es débil, porque tienen enfermedades crónicas y afectaciones a la salud previas al contagio por la COVID-19, las cifras nos muestran, hasta el 20 de marzo, que de “70 a 79 años: 8% de mortalidad; 80 años o más: 14.8% de mortalidad” [16], este escenario va disminuyendo conforme disminuye las edades y afectaciones previas de salud que presentan las personas.

 Bajo este marco, podemos observamos que, nuestrxs ancianxs, son más propensos a morir con esta enfermedad, bajo las miradas tristes y el dolor incesante de las familias por tal o tales pérdidas, sin embargo, puede parecer que el coronavirus COVID-19 se ha convertido en fuerte aliado desde la perspectiva del capitalismo rapaz, ya que tiende a desechar a las personas improductivas que solo generan gastos a las instituciones públicas y privadas, ancianxs que, trabajaron durante toda su vida siendo explotados con salarios miserables, la COVID-19 les viene a dar el tiro de gracia.

Por otro lado, en Estados Unidos el coronavirus COVID-19 se ensaña con infectar y matar más a latinos de pueblos originarios y, afrodescendientes se observa la cifra del “62% de muertos en la ciudad de Nueva York” [17], esto no significa que el coronavirus sea racista, sino que devela las fuertes desigualdades socioeconómicas que impera en ese país, pues, en las poblaciones con mayor presencia de inmigrantes y pobreza, la brecha del lenguaje ha sido crucial para esta cifra, asimismo y haciendo énfasis que, las personas, viven al día, es decir, salen de sus casas para trabajar y llevar comida a sus familiares, entrando en el dilema si “morir de hambre o de COVID-19” y, al parecer, han escogido la segunda.

En este contexto, el coronavirus COVID-19 es exclusivo para las personas que están socioeconómicamente bien acomodados (clase alta), pues, por sus viajes de placer, trabajo o diversión fueron éstas las que, en varios países, llevaron el virus, sin embargo, se vuelve inclusivo de lxs pobres, los más vulnerables, los que no cuentan con un trabajo y salario que les permita confinarse, los que arriesgan la propia vida y la de los suyos para evitar escuchar los rugidos de los estómagos de sus hijxs por hambre y lo que más han sido golpeados por esta calamidad; ojalá que aprendamos de este coronavirus, no de su destrucción, pero si de su inclusión, su igualdad y equidad.

El coronavirus ha develado también la fragilidad y debilidad de los sistemas de salud en distintas partes del mundo, causadas por el neoliberalismo y sus disfraces financieros como el Fondo Monetario Internacional (FMI) que pide como requisito, para otorgar sus créditos, recortes presupuestarios en el gasto público en confabulación con gobiernos corruptos, entre ellos, al sector salud y al educativo, la lectura tras las líneas de esos requisitos nos devela que, nos quieren ignorantes y enfermos, la primera para perpetuar y reproducir el sistema imperante, la segunda para consumir tratamientos médicos, de a poco o mucho, por los diversos padecimientos que se tiene por el desgaste de nuestros cuerpos originados por la enorme explotación en la que vivimos, asimismo para no tener fuerzas a manifestarnos, resistir y luchar para la transformación de las sociedades en una más justa, humana y humanizante.

Para este 10 de abril tenemos ya un recuento de 1.6 millones de infectados y más de 100,000 muertos en todo el mundo, esto ha provocado, en muchos países, la salida de las fuerzas del orden a las calles, desde policías municipales hasta el ejército, con el fin de mitigar el riesgo de contagios de la población, sin embargo, ha provocado también fuertes violaciones a los derechos humanos, en la India, ver [18], se observan a policías que golpean con palos a las personas que caminan por las calles; en España golpean a mujeres y a jóvenes, detenciones a todxs lxs que se encuentras en las calles, entre otros abusos. Según datos de la OIT, existen “casi 500 millones de personas afectadas por insuficiencia de empleos remunerados” [19] lo que no permite confinarse siquiera por un día y, lxs arroja a las calles para poder sobrevivir arriesgándose al contagio.

Por lo que respecta a México, los pueblos originarios a lo largo de la historia han sido excluidos por las sociedades y por el mismo gobierno, en esta emergencia sanitaria no dista mucho de estas realidades, los pueblos originarios ubicados a lo largo y ancho de mi país también son grupos vulnerables ante el embate del coronavirus COVID-19, en este sentido, una de las voceras de los pueblos originarios de la región selva del estado de Chiapas, ha salido a denunciar y develar la exclusión y desinterés por parte de las autoridades gubernamentales, afirma que “si nos pega el coronavirus moriremos en silencio” [20], en la misma añade “No ha dicho que hace o nos han dado protocolos a seguir”. En este contexto, el sector educativo tiene las mismas características excluyentes y discriminatorias para los que menos tienen, de esto hablaré en el siguiente apartado.

Por lo anterior, el coronavirus COVID-19 ha develado un cúmulo de exclusiones, violencias y desigualdades en todo el mundo originado por el neoliberalismo salvaje, y su privatizador objetivo de los sistemas públicos bajo la bandera del FMI.

 

Ensayo y error del capitalismo cognitivo y tecnológico

Con el paso del uso de la microelectrónica a la nanoelectrónica surgió la cuarta revolución industrial donde, además, las telecomunicaciones experimentan un desarrollo estrepitoso, dando como resultado la fabricación de aparatos diversos que cooptaron la atención de la sociedad mediante intensas campañas publicitarias que llegaron hasta los lugares más recónditos de la geografía y que han dado como resultado una sociedad digital-virtual cada vez más consumista.

El capitalismo ha empleado todos los recursos que ha tenido a su alcance para que a través de la publicidad desmedida impacte en las subjetividades de los seres humanos de todas las edades y estratos socioeconómicos. La economía, la política, la educación han sido objeto de reformas estructurales sucesivas, en virtud a la velocidad de los cambios experimentados por la ciencia y la tecnología que ha hecho necesario ajustarlas a las nuevas necesidades de la sociedad y sobre todo a los intereses del régimen capitalista que se ha tornado insatisfecho en su insaciable deseo de cautivar las subjetividades de las personas y hacerlxs sujetos consumidores, alienados y enajenados a tal grado de perder su identidad.

Este avance en la tecnología y en la industrialización ha provocado el abandono del campo, la destrucción progresiva de la naturaleza y una incontenible contaminación al medio ambiente a través del desmesurado incremento de desechos inorgánicos y la utilización cada vez mayor de sustancias químicas para la agricultura, acto que ha generado que el ser humano atente en contra de su propia vida.

Por otra parte, es importante destacar la rivalidad entre las naciones más poderosas, en las que  la superioridad se mide desde la capacidad bélica que posean, lo que significa en última instancia que, la  tecnología  de punta en comunicaciones, programación, robótica y el uso de inteligencia artificial, esté más enfocada a construir instrumentos para la guerra que para el bienestar de la humanidad (Noah, pág. 339).

Google, una de las compañías multinacionales más avanzada en inteligencia artificial, entre sus servicios ofrece búsqueda de información, lugares geográficos, videos, entre otros, de manera tal que cuando un usuario es recurrente en la búsqueda, el software tiene la capacidad  de identificar el perfil de éste (Noah, págs. 368-370); archiva toda la información del cibernauta, pues al ingresar al sistema para realizar una nueva búsqueda, infiere el interés más frecuente del usuario.

En efecto, en este confinamiento obligatorio en el que vivimos, Google empezó ya ha controlar la movilidad de los usuarios, dando en el discurso las “bondades” que tiene para el control de la propagación de la pandemia y, “[…] si los confinamientos por coronavirus se aplican” [21], en este sentido, la peligrosidad que se presenta es que comienzan como bondades, a mi perspectiva como un ensayo y error, con el fin de convertirse en necesidad y reconfigurar los imaginarios sociales donde permita que, este procedimiento de control, se normalice.

Pareciera ser que toda esta bondad no representase ningún peligro, sin embargo, le da la opción de poder violentar la privacidad de los usuarios, ingresar a toda la información relacionada con estos (cuentas bancarias, lugares visitados, acciones financieras o transacciones comerciales realizadas, ubicación geográfica, entre otras), adquiriendo un fuerte poder de control sobre las sociedades desde las aceptaciones de sus condiciones y términos de la política de la empresa.

El confinamiento del COVID-19, es un importante y oportuno momento para el capitalismo cognitivo y tecnológico salvaje en el sentido de “ensayo y error” para aplicar sus innovaciones tecnológicas en todos los sectores y reestructurar a las sociedades relocalizadas en casa, limpiando el terreno para el advenimiento de la cuarta revolución industrial y la automatización.

El cuarto cambio de época, las industrias 4.0 o la cuarta revolución industrial, en palabras del fundador del foro de Davos, Klaus Schwab (Schwab, 2016), en su libro “la cuarta revolución industrial” explica que:

“[…] se basa en la revolución digital. Se caracteriza por un internet más ubicuo y móvil, por sensores más pequeños y potentes que son cada vez más baratos, y por inteligencia artificial y el aprendizaje de la máquina” (pág. 13).

La automatización de los grandes sectores de producción, en primera instancia, se augura las bondades para que, en la colaboración con los seres humanos, las máquinas, haya una complementación entre ambos, sin embargo, dista mucho de esa complementariedad y pasa a sustituir, las máquinas automatizadas e inteligentes, a los seres humanos. En este marco, estos sensores al ser más “baratos, pequeños y potentes” no necesitan de un salario constante, ni prestaciones de ley, ni seguros de salud, ni formación de sindicatos que los respalden, por lo que, esta tendencia, se dirige a la destrucción total de la mano de obra humana.

El confinamiento del coronavirus COVID-19 es tomado como un espacio-tiempo de prueba y error para el advenimiento de la cuarta revolución industrial, a partir del miedo infundado por el contagio de la enfermedad al contacto con lxs otrxs, crean las necesidades, en primera instancia, de comprar insumos básicos desde casa, realizar pagos a tarjetas bancarias por transferencias electrónicas, realizar visitas virtuales a lugares turísticos, museos, entre otros; creación de supermercados automatizados y robotizados, escuelas virtuales en todos sus niveles, videollamadas a familiares que viven frente de nuestras casas, para luego “normalizar” estas actividades, destruyendo así las formas de relacionarse con lxs otros y de emplearse.

Por lo anterior, al no necesitar a lxs estibadorxs, organizadorxs, lxs de limpieza y cajerxs que trabajan en los supermercados; lxs cajerxs, supervisorxs y ejecutivxs que trabajan en las empresas bancarias; choferes de transportes y trabajadorxs de todo tipo en los sectores turísticos; docentes, académicxs, investigadorxs, entre otros, por lo tanto, serían despedidxs, creando con ello oleadas gigantescas de desempleos.

En este marco, se augura según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la desaparición de “195 millones de empleos en el segundo trimestre de 2020” (OIT, 2020, pág. 4), aunque pueden ser más, ya que existen 1250 empleados (OIT, 2020, pág. 5) que se les pueden reducir sus horas de trabajo o simplemente despedirlos.

Se observan cifras catastróficas en esta primera oleada masiva de desempleos que vienen a generar más pobreza y desigualdades, en la última semana de marzo y la primera de abril, solo en Europa, 11 millones de personas han perdido su empleo [22], en América Latina y El Caribe se han perdido 14 millones de empleos según datos de la OIT [23], En estados Unidos 17 millones empleos perdidos en las últimas tres semanas [24], en México se han perdido 346,878 empleos por la contingencia sanitaria [25].

Los sectores más golpeados según la OIT (OIT, 2020, págs. 4-5) son: actividades administrativas, comerciales y automotrices, actividades de alojamiento y de servicio de comida, entre otros; la enseñanza por su parte, tiene una afectación baja, ya que se estima en empleados temporales o interinos, todavía no se toca el bruto de los gremios magisteriales, sin embargo, creo que es debido a las resistencias y manifestaciones que se pudieran dar a nivel mundial, lo cual, en estos tiempos de contingencia sanitaria, sería un genocidio por parte de los gobiernos y de los capitalistas, o acaso ¿llevarán a cabo el chasquido de Thanos que devela Luis Bonilla en su artículo “Avengers, coronavirus y cambio climático” [26]?, esperemos que no.

Seguramente para ello, en el recuento de los daños sobre el proceso educativo una vez  que se haya levantado el confinamiento y regresado a clases, el capitalismo cognitivo y tecnológico usará su látigo denostador “El complejo Industrial Cultural” (Bonilla-Molina, 2018) para dar el último y letal golpe al magisterio mundial por la falta de habilidades, destrezas, conocimientos y/o “competencias” digitales-virtuales que presentan.

Es por ello, que mis augurios sobre los despidos masivos magisteriales, vendrán con las reformas pertinentes y legitimadas de los gobiernos corruptos y serviles a este sistema, en la segunda oleada masiva de desempleos una vez que el complejo industrial cultural haya hecho su labor de instalar, en los imaginarios colectivos, sobre la incapacidad en la digitalización y virtualización que presentan lxs docentes.

Una vez instalada las necesidades de educación en casa en este confinamiento, el uso de las tecnologías educativas o EdTech (nuevo lenguaje en los imaginarios), se han incrementado considerablemente ofreciendo de manera “gratuita” las digitalización y virtualización de la educación, con el fin de educar desde nuestros hogares. Comienza entonces la lucha por la hegemonía y mercantilización digital-virtual de la educación, una nueva forma de privatización sin que reaccionemos a la violación de uno de los principales derechos fundamentales, la educación pública.

La prueba piloto de ensayo y error del capitalismo cognitivo y tecnológico ha comenzado, desde antes y con considerable incremento a partir del confinamiento del coronavirus COVID-19, en China se disputan a la educación en línea entre las grandes compañías como China Telecom, China Mobile, Baidu, Huawei y Alibaba, este último presentó hasta el 11 de marzo un incremento de 120 millones de estudiantes (este número es solo la mitad de la población estudiantil de este país) como usuarios desde la aplicación DingTalk, según el diario digital xinhuanet [27].

Para esto, la UNESCO [28] hace un llamado a organizaciones internacionales, sociedades civiles y corporaciones privadas para unirse y “dar soluciones  a los aprendizajes a distancia y llegar a los niños y jóvenes que corren mayor riesgo” basados en el objetivo de “educación continua”, entre estas corporaciones transnacionales y dueñas de tecnologías de punta y acumulación de enorme capital cognitivo y tecnológico se encuentran a Microsoft, GSM, Weidong, Google, Facebook, Zoom, KPMG y Coursera; entre los organismos multilaterales y financieros mencionan a la Organización Internacional del Trabajo, la Organización Mundial de la Salud, la Alianza Mundial para la Educación, la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico, el Banco Asiático de Desarrollo, entre otros, para la atención de más de 1,500 estudiantes se han visto afectados en este confinamiento.

En el mismo artículo, esta coalición, hace cuatro propuestas con respecto a “la educación continua” en este confinamiento, la primera referida a “ayudar a los países a movilizar recursos y aplicar soluciones innovadoras y adaptadas al contexto para impartir educación a distancia, aprovechando los enfoques de alta tecnología, baja tecnología y no tecnológicos”, en esta perspectiva, creo que, esas “ayudas” a las que se refieren es que, cada país, construya la infraestructura necesaria con sus propios recursos, en el advenimiento del control total del sistema educativo, en primera instancia, ofrecerán de manera “gratuita” programando, en los imaginarios sociales, bajo los discursos de las “bondades” que esta trae, sin embargo sabemos que detrás de esas “bondades” viene una voracidad de dominio, exclusión, control y explotación de lxs seres humanos.

La segunda propuesta que mencionan es en el sentido de “hallar soluciones equitativas y lograr el acceso universal”, a esto mencionamos con anterioridad sobre las “bondades” para detectar si el confinamiento se está llevando a cabo con respecto a la información de ubicación de las personas a las que tiene acceso Google, en un acceso universal, que debe ser un derecho público, sin embargo, detrás del discurso existen perspectivas de dominación y control de las sociedades, sus movilidades y violación a su privacidad.

En la tercera propuesta mencionan sobre “aportar respuestas coordinadas y evitar la superposición de esfuerzos”, en este sentido, el neoliberalismo hace construir infraestructura para posteriormente adjudicársela en colusión con los gobiernos corruptos y, los que terminamos de pagar todo eso, somos los ciudadanos.

En la cuarta propuesta escriben acerca de “facilitar el regreso de los estudiantes a las aulas, cuando las escuelas abran de nuevo, evitando así un aumento de las tasas de deserción escolar”, instalado ya, en los imaginarios colectivos, sobre la incapacidad de lxs docentes ante las innovaciones tecnológicas, las bondades y facilidades de la educación en línea y el miedo que se ha generando en el encuentro con lxs otrxs, las familias que tienen las posibilidades de educación online, puedo aseverar que, ya no mandarán a sus hijos a las escuelas, lo que permite una destrucción total de la educación pública de contacto físico.

La OIT por su parte, ver [29], menciona en una de sus discusiones sobre la acelerada necesidad  de las innovaciones tecnológicas “en el aprendizaje en línea y la facilitación de EFTP y de formación para la adquisición de competencias”, asimismo añade sobre el análisis de la concepción de “aprendizaje y formación en cualquier lugar, en cualquier momento”, en este marco, no se necesitarán a lxs docentes, sino a motivadores y entrenadores técnicos que adiestren instrumentalmente a lxs futuras generaciones, por lo tanto, las escuelas, lxs docentes, las aulas y todo el sistema educativo se reducirá a una pantalla y un ordenador con acceso a internet.

Ante estas imposiciones a manera de “propuestas” y discusiones devendrán reformas estructurales en los países de todo el mundo para legitimar estas acciones, al construir la infraestructura con los recursos públicos, al tener acceso a las identidades y subjetividades y, por lo tanto, generar un control total, al apoderarse de las infraestructuras construidas, al virtualizar totalmente la educación, desprestigiar, despolitizar y despedagogizar la labor docente, estas propuestas traen consigo uno de los objetivos principales del capitalismo cognitivo y tecnológico, el peligroso Apagón Pedagógico Global que tanto advertía Luis Bonilla-Molina.

En este contexto, el horizonte geopolítico, social, económico, cultural y tecnológico, producido por el confinamiento sanitario que conlleva el coronavirus COVID-19, afecta la vida cotidiana de millones de estudiantes y docentes a nivel mundial, desterritorializándolxs de la escuela en su realidad física y lxs relocaliza en sus hogares, es decir, hace una nueva territorialización de la educación en las realidades digitales y virtuales.

Esta desterritorialización de la educación confinándola a la casa, ha causado enormes brechas entre los que tienen al menos un dispositivo y conexión a internet o redes sociales y los que no, los que saben usarlo y los que no. Bajo este marco, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) menciona que el acceso a internet en el nivel de primaria solo el 56% de lxs estudiantes cuentan con este servicio dejando fuera a 44% de estudiantes, mientras que el 81% en secundaria cuenta con este acceso y solo el 19% no.

De lo anterior, aquellxs que cuentan con acceso y al menos un dispositivo, tienen 2 a 3 hijxs, esto dificulta el proceso, el confinamiento de México desde el 23 de marzo, las autoridades mencionaron  a lxs que tuvieran estos privilegios, optaran por usarlos para que no se retrasaran, aunque en muchos hogares y familias, estudiantes y docentes el proceso de enseñanza-aprendizaje se redujo a mandar tareas o trabajos desde las aplicaciones como el WhatsApp y Facebook, lxs que no cuentan con estos servicios privilegiados hoy en día, simplemente fueron excluidos y fueron reducidos a realizar las actividades de sus libros de textos, sin embargo, existen familias en donde no saben leer y escribir ¿quién o quiénes acompañarán a lxs estudiantes en la realización de estas? ¿Los hermanos más grandes? ¿Y a ellos quién?, observamos entonces las grandes desigualdades que se tiene en el país, en América Latina, en el mundo en sí.

Por todo lo anterior, se observa entonces, como el capitalismo cognitivo y tecnológico va limpiando el terreo en el advenimiento de la cuarta revolución industrial, la automatización de los procesos y el internet de las cosas, con el hito de reducir sus gastos y ensanchar sus ganancias, creando monopolios cognitivos y tecnológicos en aras de dominar, controlar, instrumentalizar y reconfigurar a las subjetividades con los objetivos de deshumanizar y de consumir.

 

Las resistencias, las alternativas, la incertidumbre

 A nivel internacional lxs investigadorxs Luis Bonilla-Molina, Iliana Lo Priore, Oscar Jara, Boaventura de Sousa Santos, entre otrxs y, los mexicanos Lev Moujahid Velázquez Barriga y Miguel Erasmo Saldivar Carrillo han venido criticando las actividades del neoliberalismo bajo las sombras del coronavirus COVID-19, los cuales defienden, desde las pedagogías críticas, las izquierdas pedagógicas, desde las educaciones populares, a  la educación pública, gratuita, inclusiva y de calidad, a las escuelas físicas como espacios de encuentro, a lxs docentes y estudiantes, afirmando que somos seres tecnológicos, pero que esta no debe superponerse sobre las pedagogías, sino que es un complemento de ellas.

Algunxs de estos invetigadorxs empiezan a corroborar sus pronósticos que, desde hace años, advertían lo que el capitalismo cognitivo y tecnológico salvaje haría en su proceso de reestructuración y en el advenimiento de la cuarta revolución industrial y construyen hitos para resistir en esta prueba piloto de ensayo y error.

En México se han construido proyectos educativos alternativos y populares contra hegemónicos con el fin de construir otros mundos posibles, justos, humanos y humanizantes, como lo son el Programa Nacional Alternativo de Educación y Cultura del Programa de Democrático de Educación y Cultura para el Estado de Michoacán (PNAEC-PDECEM), de Michoacán, el Centro Sindical de Investigación e Innovación Educativa (CSIIE), del mismo lugar, el Plan Alternativo de Transformación de la Educación de Oaxaca (PETO), el Proyecto de Educación Crítica de Baja California, El Proyecto de Educación Alternativo (PEA) en Chiapas, todos estos, surgidos desde las resistencias e izquierdas magisteriales de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Me dediqué a indagar sobre ¿qué están haciendo las alternativas educativas en este confinamiento? Encontré lo siguiente:

  1. En el Proyecto de Educación Crítica de Baja California no encontré mayor información, solo que están donando artículos médicos y de protección ante el coronavirus COVID-19 al sector salud de su región, no encontré ningún sitio digital en el que se trabaje;
  1. En el Plan Alternativo de Transformación de la Educación de Oaxaca (PETO) solo encontré información de la presentación de su proyecto al ejecutivo federal en agosto del 2019;
  1. El Proyecto de Educación Alternativo (PEA) en Chiapas, fueron claros al momento de que el gobierno federal indicó el cierre de escuelas y confinarse, éstos optaron por seguir las instrucciones del gobierno y sus protocolos, reanudarán sus actividades una vez que termine la contingencia sanitaria, el PEA cuenta con una página web pero no hay actividad desde el año 2015, ver [30];
  1. El Centro Sindical de Investigación e Innovación Educativa (CSIIE) de Michoacán, solo cuenta con un usuario en Facebook, han elaborado cuadernillos digitales de diversos tipos como el de “economía solidaria”, “coronavirus y el desarrollo integral de la salud”, “cartilla de salud integral para preescolares”, “cartilla de salud integral para primaria”, “cartilla de salud integral para lactantes”, “cartilla de salud integral para maternales”, entre otros, estos son distribuidos por medio de las redes sociales como WhatsApp y Facebook, han elaborado videos de la manera de cómo usar la aplicación de Skype como medio para trabajar desde casa, ver [31];
  1. El Programa Nacional Alternativo de Educación y Cultura del Programa de Democrático de Educación y Cultura para el Estado de Michoacán (PNAEC-PDECEM), este cuenta con una página web bien estructurada y con contenidos actualizados, desde el pasado 23 de marzo al 10 de abril han montado una serie de actividades y videos diarios con el fin de apoyar a lxs estudiantes, ver [32].

Podemos observar que solo dos de las alternativas educativas en México están actualizándose constantemente y compartiendo por medio de las redes sociales y por las páginas que cuentan, con el fin de apoyar a lxs estudiantes y sus familias, sin embargo, al preguntar sobre ¿Qué pasa con lxs niñxs que no tienen ni siquiera señal de telefonía y mucho menos de internet?  Las respuestas fueron un tanto desoladoras, “donde no hay internet o no tienen dispositivos, no hubo opción”, es decir, muchxs niñxs fueron excluidos, convirtiéndose en la incertidumbre de las alternativas.

Si bien es cierto que, las luchas populares en México y América Latina, habían incrementado e intensificado en los últimos meses, cabe señalar lo acontecido en Bolivia, Ecuador, Chile, Argentina, México, etc. pienso que éstas fueron las detonantes para poner en juego, en estos tiempos de reclusión domiciliaria, sus medios tecnológicos y su peligrosidad para poder mitigar las resistencias a inmediato y mediato plazo. Esta perspectiva de automatizar y virtualizar todo, atenta a la socialización cara a cara, a reunirse para luchar, para resistir y protestar, refundando los imaginarios de las sociedades con el hito de construir hegemonía, alienación, dominación y control desde las virtualidades.

En mi país, en América Latina y en el mundo, optamos por manifestarnos y protestar en colectivo con lxs otrxs, cerramos carreteras, edificios públicos y privados, gasolineras, supermercados de líneas transnacionales, en sí paramos el municipio, estado, país y continente, sin embargo ¿de qué manera vamos a manifestarnos y protestar en este estado de confinamiento? Puedo augurar que, en el momento de retornar a la «normalidad» de nuestra vida cotidiana de hace unos meses, podremos reanudar estás prácticas de antaño, pero ¿si el confinamiento se sigue prorrogando? ¿y si la próxima etapa de confinamiento tarda más de lo que está tardando el actual? O, peor aún ¿y si el confinamiento es permanente? En este contexto tenebroso y desolador ¿protestaríamos y nos manifestaríamos virtualmente, llenando las redes sociales con pancartas digitales-virtuales como lo hicieron los seguidores de Assnage? ¿tendría algún impacto en las sociedades y en las políticas gubernamentales? Preguntas que, desde las resistencias gremiales, debemos de reflexionar, debatir y construir propuestas contra hegemónicas.

A modo de cierre

  • Las develaciones y advertencias fueron desde hace más de cinco años y, tanto las izquierdas pedagógicas, las pedagogías críticas, las educaciones populares y las alternativas educativas, su avance ha sido lento en comparación de la velocidad enorme del capitalismo cognitivo y tecnológico, es por ello que debemos refundar la formación docente, tanto inicial como la continua, construirnos desde las digitalizaciones y virtualidades con el hito de construir contra hegemonía estando profesionalmente actualizados;
  • Para detener el APG, es necesario ser investigadores con el fin de construir teorías desde lo local fusionado con lo global (glocal) sin perder rumbo, esto nos permitirá presuponer a las pedagogías sobre las tecnologías, no olvidando las investigaciones constantes al ritmo de la velocidad en la que va el capitalismo cognitivo y tecnológico, ya que muchas veces quedamos en los debates y no las convertimos en propuestas;
  • Las alternativas educativas contra hegemónicas no deben temer a la inclusión de las tecnologías como complemento de las pedagogías, esto permite estar actualizados, mantenernos en constante construcción e innovaciones pedagógicas y tecnológicas;
  • Debemos exigir-nos y defender-nos en nuestras próximas oleadas de manifestaciones y protestas las precariedades y pauperización de los sectores educativos y de salud, puesto que, el coronavirus COVID-19, ha develado su fragilidad;
  • Debemos exigir-nos y defender-nos, salud y educación como derechos inalienables para todxs sin exclusión, en estos tiempos sabemos que son los dos sectores más importantes que existen, por lo tanto, debe ser pública y popular;
  • Debemos exigir-nos una conexión a internet universal, pública y popular, sin restricciones y sin perspectivas dominantes y de control, debemos exigir-nos respeto a nuestra privacidad digital;
  • Debemos estar atentos y en alerta para evitar campañas de denostaciones por parte del capitalismo a través de su verdugo “al complejo industrial cultural” hacia lxs docentes antes y después del término del confinamiento por la falta de habilidades en las innovaciones tecnológicas;
  • Debemos construir propuestas educativas con el fin de comunicar que, la escuela física, es un lugar de encuentro donde la socialización, las charlas cara a cara, los roces, los aromas, entre otros, son de gran importancia para el desarrollo integral de las capacidades humanas y, que las innovaciones tecnológicas, son un complemento de ese encuentro;
  • El proceso educativo no se puede automatizar, es necesario la parte humana con base en el encuentro con lxs otrxs;
  • Las alternativas educativas, pedagogías críticas e izquierdas pedagógicas deben avanzar a la par con las innovaciones tecnológicas y subordinarlas a las pedagogías alternativas, para evitar las exclusiones desde las mismas;
  • Lxs docentes debemos construir teorías y contenidos en los diversos espacios (físicos, digitales y virtuales) no para sustituir las aulas, sino para apoyar a las familias y evitar que algunx quede excluido.

 

Referencias

Alianza para la Promoción de STEM. (2019). Visión STEM para México. México: Alianza para la Promoción de STEM.

Bonilla-Molina, L. (2018). Mafaldas o Zombis. El complejo industrial cultural en el siglo XXI. Caracas: Ediciones OVE.

Institución Educativa SEK. (2010). Nativos e Inmigrantes Digitales. Barcelona: Distribuidora SEK, S.A.

Noah, Y. (2018). Homo deus. Breve historia del mañana. México: DEBATE.

OIT. (2020). Observatorio de la OIT – segunda edición: El COVID-19 y el mundo del trabajo. Estimaciones actualizadas y análisis. Ginebra: OIT.

Schwab, K. (2016). La cuarta revolución industrial. Barcelona: DEBATE.

 

[1] http://otrasvoceseneducacion.org/miradas-sobre-el-apagon-pedagogico-global

[2] https://www.youtube.com/watch?v=IjXdG4a4I78&t=182s

[3] https://www.youtube.com/watch?v=4B8DN6yywjw

[4] http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/339604

[5] https://www.youtube.com/watch?v=RYgzzqI-lvU

[6] https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-sostenible/

[7] https://www.youtube.com/watch?v=zZ79h4Zu4SE

[8] https://blog.credifiel.com.mx/las-10-mejores-tiendas-en-linea-en-mexico

[9] https://morena.si/

[10] https://www.youtube.com/watch?v=S6RwhbDKzd8&feature=youtu.be

[11] http://www.eees.es/es/eees-desarrollo-cronologico

[12] https://www.youtube.com/watch?reload=9&v=-HHITyfdscM

[13] https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/advice-for-public/q-a-coronaviruses

[14] https://www.who.int/es/news-room/detail/30-01-2020-statement-on-the-second-meeting-of-the-international-health-regulations-(2005)-emergency-committee-regarding-the-outbreak-of-novel-coronavirus-(2019-ncov)

[15] https://www.rtve.es/noticias/20200410/mapa-mundial-del-coronavirus/1998143.shtml

[16] https://www.elplural.com/sociedad/tasa-mortalidad-coronavirus-edad_233928102

[17] https://www.clarin.com/internacional/estados-unidos/coronavirus-unidos-62-muertos-nueva-york-latinos-negros_0_Su6QK85oq.html

[18] https://www.20minutos.es/videos/internacional/4205527-la-policia-india-golpea-con-varas-de-madera-a-los-que-se-saltan-el-confinamiento-por-el-coronavirus/

[19] https://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/WCMS_734456/lang–es/index.htm

[20] https://www.sinembargo.mx/09-04-2020/3764640

[21] https://www.dw.com/es/google-publica-datos-de-ubicaci%C3%B3n-para-mostrar-si-los-confinamientos-por-coronavirus-se-aplican/a-53004885

[22] https://www.wsws.org/es/articles/2020/04/06/euro-a06.html

[23] https://www.ilo.org/americas/sala-de-prensa/WCMS_741222/lang–es/index.htm

[24] https://www.infobae.com/america/eeuu/2020/04/09/crisis-del-coronavirus-17-millones-de-estadounidenses-solicitaron-un-subsidio-de-desempleo-en-las-ultimas-tres-semanas/

[25] https://www.infobae.com/america/mexico/2020/04/08/mapa-del-desempleo-en-mexico-los-seis-estados-mas-sacudidos-por-el-golpe-economico-del-coronavirus/

[26] http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/340966

[27] http://spanish.xinhuanet.com/2020-03/11/c_138867375.htm

[28] https://es.unesco.org/news/unesco-agrupa-organizaciones-internacionales-sociedad-civil-y-sector-privado-amplia-coalicion

[29] https://www.skillsforemployment.org/KSP/es/Discussions/EDMSP1_256639

[30] http://cnteeducacionalternativa.blogspot.com/

[31] https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=927033204382456&id=100012273554310

[32] https://educador-popular5.webnode.mx/

El autor escribe para OVE

Imagen: Gabriel Miguel Bero en Pixabay

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