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¿Será el libro adecuado?

Mauricio Mora Rodriguez

¿Qué debe tener un buen texto narrativo para el plan lector?

Uno de los temas recurrentes en los colegios es el de la literatura sugerida o plan lector, creo que existe un consenso general acerca de la necesidad de que los chicos se relacionen con obras literarias, pero también está claro que muchas veces se eligen los libros con pocos criterios y pensando más en el profesor que en el estudiante, situación que puede ser contraproducente al deseo de motivar la lectura en los niños y jóvenes, por eso es importante que analicemos algunos conceptos que proponen los expertos en el tema literario para que como profesores y padres de familia podamos recomendar buenas lecturas y buenos autores a nuestros chicos.

Solo a medida que los maestros y padres le dediquen tiempo a leer, analizar y adentrarse en la literatura infantil y juvenil tendrán más oportunidades para mejorar las habilidades literarias de sus estudiantes e hijos.

Hay que empezar por los obvio: los jóvenes según su edad responden a distintas necesidades, según FUNDALECTURA1 por ejemplo el niño de seis años quiere conocer más acerca del universo que lo rodea y se siente atraído hacia los retos que adivinanzas y trabalenguas le proponen, el de diez u once empieza a curiosear sobre los cambios de su cuerpo, el de trece acerca de los conflictos que padecen los adolescentes mientras que el de quince puede apasionarse por las biografías o los temas políticos y sociales, de manera que responder a estas expectativas es importante para cautivar a los chicos y aquí volvemos a hablar de la pertinencia de ciertos clásicos en el salón de clase. (http://compartirpalabramaestra.org/columnas/sacar-don-quijote-del-salon)

Las narraciones son vitales porque nos han acompañado desde siempre, aunque ahora hay menos temas prohibidos para la literatura infantil y juvenil casi siempre se imponen los mismos: los sentimientos y emociones, la llegada de un hermano, el divorcio de los padres, un cambio abrupto de ambiente, la guerra, la migración, el desempleo entre otros y a pesar de que los temas sean reiterados, los buenos libros conmueven, divierten, tienen un marco y una trama creíbles y no se dedican a contar únicamente sino que intentan establecer vínculos con la vida del lector, los buenos libros tienen además una alta dosis de ironía y sarcasmo que despojan a las autoridades del carácter sagrado que muchas veces se les endilga. Un criterio fundamental para reconocer un buen libro es qué tanto se respeta al lector, es decir: ¿intenta el libro imponer un punto de vista específico? ¿Una enseñanza explícita? ¿Expone distintos puntos de vista sobre la problemática tratada de manera que el lector pueda contextualizar el libro con su cotidianidad?

Son muchos otros los factores que se consideran relevantes para escoger un buen texto narrativo: su lenguaje comunica con eficacia, recrea sonidos, texturas y sensaciones que puede percibir el lector, caracteriza correctamente a los personajes y al narrador;  una estructura narrativa coherente; un narrador que marca el paso del tiempo; unos personajes consistentes y concordantes con el contexto que se les ha asignado; unas ilustraciones que dan vida a los personajes y muestran sus vivencias y costumbres.

Solo a medida que los maestros y padres le dediquen tiempo a leer, analizar y adentrarse en la literatura infantil y juvenil tendrán más oportunidades para mejorar las habilidades literarias de sus estudiantes e hijos y de esa manera poder llevarlos de la mano hasta los clásicos y los grandes maestros que tantos buenos ratos nos han hecho disfrutar.

Adendo: Después de tantas décadas de sacrificios, estigmatización y en algunos casos persecución, es apenas lógico y natural que los profesores apoyen el Sí al plebiscito del dos de octubre.

Referencia

1. FUNDALECTURA Cómo reconocer los buenos libros para niños y jóvenes, Bogotá, 2009.

Fuente del articulo: https://compartirpalabramaestra.org/columnas/sera-el-libro-adecuado

Fuente de la imagen: https://compartirpalabramaestra.org/sites/default/files/styles/articulos/public/field/image/sera-el-libro-adecuado.jpg?itok=5NL

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Las novelas de Ishiguro agotadas en Japón tras el Nobel

15 octubre 2017/Fuente y Autor:lacapitalmdp

Tras el anuncio del Premio Nobel de Literatura, las novelas del escritor británico de origen japonés Kazuo Ishiguro fueron agotadas de los estantes de las librerías de grandes ciudades de su país natal, tanto que desde la editorial Hayakawa anunciaron una nueva edición de traducciones al japonés de varios de sus libros.

Es que el impacto fue tal que hasta el alcalde de la ciudad donde nació Ishiguro, Tomihisa Taue, expresó a medios locales el “orgullo” de que “este gran escritor tenga a Nagasaki en mente y haga de ella una parte vital de su obra”, en referencia a sus novelas “Pálida luz en las colinas” y “Un artista del mundo flotante”, ambas enmarcadas en esa geografía pocos años después de que finalizara la Segunda Guerra Mundial

También su profesora del jardín Teruko Tanaka, de 90 años, dijo sentirse “como si estuviera soñando”. “No pensé que ganaría el premio estando yo viva”, agregó, informó la agencia DPA.

Ishiguro nació en la Prefectura japonesa de Nagasaki, el 8 de noviembre de 1954 pero a los 5 años tuvo que trasladarse con su familia a Reino Unido luego de que su padre que era oceanógrafo fuera contratado por el Gobierno británico. Al llegar a la adolescencia y recibir una educación británica, Ishiguro fue consciente de que no iba a volver a su país, a pesar de que en su casa se hablaba japonés.

Comenzó su carrera literaria a los 24 años, escribiendo relatos cortos y obras para la televisión. Debutó en la literatura en 1982 y desde entonces publicó siete novelas y varios volúmenes de relatos como “Nocturnos: cinco historias de música y crepúsculo” así como también guiones para cine y televisión (“The Gourmet” para la BBC o “La condesa rusa”, de James Ivory”).

Fuente de la noticia: http://www.lacapitalmdp.com/las-novelas-de-ishiguro-agotadas-en-japon-tras-el-nobel/

Fuente de la imagen: http://storage.lacapitalmdp.com/2017/10/Kazuo-Ishiguro.jp

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Lecciones y clases prácticas de naturaleza en ‘El Quijote’

Carmelo Marcén

La obra de Cervantes atesora, además de las aventuras del hidalgo y su escudero, todo un compendio de vida natural: de plantas y animales que dan vida al relato.

Cuando se acerca el 23 de abril, todos los años, apetece darse una cabalgada por El Quijote, aunque sea montado en un rocín. Algunos de nuestros alumnos piensan que leer a los clásicos es aburrido, pero seguramente es porque no han encontrado la entrada adecuada, o quien se la abrió –más de una vez de manera impuesta– no los acompañó en los primeros pasos.Este maravilloso relato admite múltiples aproximaciones.

Desde aquí invitamos a todos –estudiantes y profesores– a disfrutar de la variada vida natural que recoge, por más que discurra por paisajes sencillos. Comprobarán que especies vegetales y animales cobran protagonismo, casi tanto como los personajes con los que interactúan, esos que a veces las aman y en otras ocasiones se sirven de ellas, o las castigan.
En cualquier aula, la edad es lo de menos, la lectura de esta obra de Cervantes –ahora hay ediciones adaptadas impulsadas por las diferentes Academias de la Lengua de América y España– constituye una experiencia sensorial imprescindible; permite disfrutar tanto del espacio y del tiempo narrados –quizás lejanos para algunos pero seguro que con detalles de proximidad, pues se plasma en diversos horizontes y en los ritmos de vida diarios– como de los intérpretes que lo transitan. Allí donde el sol, el rubicundo Apolo, anima el ciclo de la materia y el flujo de la energía. Cervantes paseó al hidalgo y su escudero por tierras llenas de plantas silvestres que daban color y olor al territorio: margaritas, aquellas rosas entre espinas o los lirios del campo; y el omnipresente romero que todo lo curaba, enmascarado en el bálsamo de Fierabrás.
Pero también en su viaje encontraron trigo y cebada –daban de comer a personas y animales– o vides –su caldo fue protagonista de alguna graciosa escena–. En múltiples pasajes se habla de árboles -36 veces de la encina-, solitarios o formando bosques que hacen compañía a los viajeros. También abundan los frutales que dan tanto que don Quijote alaba la magnanimidad de la naturaleza. Además, los lectores disfrutarán de muchos dichos populares, al estilo de “quedasme más sano que una manzana”.
En varias escenas los animales sirven como escuela de aprendizaje para los humanos. Los équidos hablan en plan metafísico de sus privaciones alimentarias. Suenan otras voces: el rugido del león imaginado, la fiereza del lobo presente, el silbo de la serpiente. Sancho, que tuvo la naturaleza por escuela, expone a menudo su aprendizaje. Es capaz de lanzar coces, como la de identificar a su señora con una borrega mansa, y a la vez desear poder hablar con su jumento, o disfrutar del estilo fabulario de los animales de Esopo.
Han pasado 400 años desde que Cervantes completó la IIª parte de esta historia que se ha hecho universal. Lo relatado aquí es una pequeña muestra de la naturaleza que atesora. Queda la puerta abierta para que la disfruten nuestros alumnos y alumnas, y algún enseñante que se la haya perdido.

Fuente del articulo: http://eldiariodelaeducacion.com/blog/2017/04/21/lecciones-y-clases-practicas-de-naturaleza-en-el-quijote/Fuente de la imagen: http://www.vanguardia.com.mx/sites/default/files/field/image/untitled.jpg

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Cómo la caca ayuda a que los niños en Japón aprendan a leer

Japón/9 de mayo de 2017/Fuente: http://www.bbc.com

Para poder aprender idiomas como el castellano, el francés, el inglés o el portugués, los niños se las tienen que ver con cinco vocales y unas 22 consonantes (con las variaciones de la ñ, la ch o la ç) y descifrar cómo combinarlas para el habla.

Los pequeños en japoneses, en cambio, la tienen un poco más difícil: durante los seis años que dura la educación primaria deben aprenderse 1.006 signos -los que se conocen como kanji-, lo que implica un verdadero desafío para la memoria.

Y si en las clases de español podrían verse caras largas y bostezos de siesta, el desafío en el país asiático podría ser peor.

No por casualidad los japoneses han buscado por décadas varios métodos creativos para que el aprendizaje de semejante cantidad de signos (que es uno de tres sistemas de escritura junto al hiragana y katakana) no se vuelva una tortura.

El último recurso es extremo: han apelado a la materia fecal. Y es todo un éxito entre los niños.

A mediados de marzo, una editorial educativa lanzó los seis libros de la colección «Unko kanji doriru«, que se traduce como «Ejercicios de kanji de la caca». Que no es otra cosa que practicar con frases elaboradas con kanjis vinculados al popó.

estudiante en Japón.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos niños en Japón deben aprender 1.006 signos del kanji cuando pasan por la primaria.

En un mes y medio se ha vendido cerca de 280.000 ejemplares, y la serie se ha convertido en el segundo libro más vendido en el portal de comercio electrónico Amazon de Japón.

«Aunque el libro no tiene tantos contenidos como los materiales habituales para aprender kanji, fue muy divertido ver a mi hijo reírse con él mientras estudiaba», le dijo Suzuki Akiko al portal de noticias Nippon.com.

«Para la educación es fundamental el tema de la motivación y creo que esta serie lo logra», agregó.

Aprendiendo kanji

Pero para saber cómo funciona el libro, hay que entender primero cómo se aprende kanji en las escuelas de Japón.

«(Los niños) primero adquieren los 1.000 signos a través de libros, novelas, biografías sencillas y hasta los famosos cómics manga», explica Richard Medhurst, académico británico que trabaja como traductor en Tokio.

Los kanjis son sinogramas -caracteres que originalmente tiene su raíz en la escritura China- que representan conceptos, objetos y lugares. Hay unos 2.100 considerados de uso generalizado y que se enseñan en la escuela, aunque el número total supera los 50.000.

niña escribe en un papelDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos signos representan conceptos e ideas que se convierten en la manera de comunicación escrita entre los japoneses.

«Después, en el nivel superior, llegan a la clase de kokogu, que es el aprendizaje de la lengua japonesa en sí. Allí comienzan a construir frases a partir del significado que aprendieron en la primera fase», describió.

Y sostiene que el kanji es para comunicarse mediante la escritura, no de forma hablada.

Según los que han utilizado los textos, el éxito de los seis libros del «Ejercicios de kanji de la caca» se basa en que utiliza cerca de 3.000 signos del kanji para relacionarlos con el popó y los hace más fácil de memorizar.

«Por ejemplo, hay frases que parecen surreales, pero que enseñan varios conceptos alrededor de la caca. En estos libros se puede leer, por ejemplo: ‘Un doctor en ingeniería alemán inventó una máquina que puede hablar con la caca'», explicó el corresponsal del diario francés Le Monde en Japón, Philippe Mesmer.

emoji caca sonrienteDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl emoji de la caca sonriente fue creado en Japón. Y significa buena suerte.

Pero no sólo se trata de frases divertidas y curiosas. También el diseño del libro se toma ciertas licencias educativas: los textos son guiados por una especie de profesor que tiene la misma forma del emoji de caca sonriente, que se ha hecho famoso en los últimos años mediante su uso en redes sociales y teléfonos celulares.

Y, por supuesto, se llama el «Profesor Caca«.

«En Japón, la caca sonriente es un signo de buena suerte», se puede leer en la Emojipedia.

Se anticipa que el fenómeno, exitoso y curioso, crezca… y tal vez sirva hasta a los estudiantes extranjeros, que podrán usar una «vía escatológica» para acercarse al aprendizaje del complejo idioma japonés.

Fuente de la Noticia:

http://www.bbc.com/mundo/noticias-39781922

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Ler o no ler, ese es el dilema

25 de enero de 2017 / Fuente: http://www.educacionfutura.org/

Por: Abelardo Carro Nava

Tremendo revuelo causó en los medios de comunicación, la metida de pata “involuntaria” por parte del Secretario de Educación, Aurelio Nuño, durante la 36 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil. Como sabemos, una niña de nombre Andrea, lo corrigió: “no se dice ler, se dice leer”. Esta fue una frase, puesta en imagen o video, que vendió y vendió muy bien. Y es que mire usted, el cuadro no podía haber sido mejor: un funcionario público hablando de las bondades de la lectura, unos niños que lo escuchaban, y una feria cuya intención radica en los libros, fue algo que ni el mismo Picasso lo hubiera pensado.

Tal hecho, me remontó a lo que en el 2011 le sucedió al precandidato que luchaba por la silla grande de nuestro país, Enrique Peña Nieto, durante la conferencia que impartió en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, cuando aseguró que Enrique Krauze, había escrito La silla del águila. Si mi mente no me falla, la “supuesta” confusión que tuvo quien ahora dirige los destinos de mi México querido, se generó por la pregunta que le formularon en cuanto a los libros que habían marcado su vida. Por ese entonces, las redes sociales se volvieron locas, los noticieros no se cansaron de repetir la misma historia, las charlas de los cafés se inundaron de tal tropiezo, en fin, en varios medios de comunicación, por días se comentó al respecto.

¿Qué coincidencias tiene la vida no cree? En ambas situaciones, el momento electoral se hizo presente. El segundo aludido, con miras a la Presidencia de la República y, el primero, vislumbrando un posible escenario en el Estado de México en el 2017 o, para el 2018, como máximo mandatario en nuestro país.

Hace unos días, en este mismo espacio (Educación Futura, 22/11/29016), Manuel Gil Antón, publicó una extraordinaria columna en la que alude el suceso que vivió Aurelio Nuño y la pequeña Andrea, haciendo una analogía con lo que pasa en cuanto a la reforma educativa y las posibilidades que pueden tener los maestros para expresar sus puntos de vista con relación a tan espinoso asunto, y créame, la comparto. Sin embargo, tal y como lo he venido señalando en otras columnas, lo que sucede con el Secretario y todo lo que ello implica, se resume en un solo aspecto: el electorero.

Pensamiento simplista si usted quiere, pero que nos permite reflexionar sobre los funcionarios que están ocupando diversos cargos y, claro, desempeñando una función que, por más que se diga lo contrario, es pública.

Si fue un montaje para que este servidor público apareciera en todos los medios de comunicación, nacionales e internacionales, sería lo de menos. Si fue un acto en el que la niña tuvo la osadía de corregir a quien tiene en sus manos el destino de la educación, lo pensaría y lo reflexionaría bastante. ¿Qué y cómo se está educando en México?, ¿cuáles son las intenciones de quienes tienen la enorme responsabilidad de propiciar esa mejora educativa que tanto se pugna en los foros internacionales?, ¿qué están o estamos formando los mexicanos, sean maestros, padres de familia u otros?, ¿cuál es el mensaje que se le está mandando a millones y millones de personas que tienen acceso a los distintos medios de información y comunicación? Son algunas preguntas que se me vienen a la mente y de las cuales, se pueden obtener una cantidad importante de respuestas, todas, relacionadas con el proceso formativo de los mexicanos.

Tengo claro que un error lo puede tener cualquiera; vaya, algún problema fisiológico puede ser normal en los seres humanos. Sin embargo, éste resulta inaceptable de alguien que desde llegó a la Secretaría de Educación Pública (SEP), no se ha cansado de vapulear a los maestros. ¿Por qué no pensar en una evaluación que sea aplicada a los funcionarios de este y otros niveles de gobierno?, ¿qué hubiera pasado si tal cuestión se le escuchara a un maestro?, ¿por qué no repensar la evaluación del magisterio si, como hemos visto, los seres humanos erramos?aurelio_nuno_1

Ler o no ler, es un dilema que plantea la imperiosa necesidad de revisar cada uno de los elementos del proceso educativo que permea el Sistema en México. Las disculpas son válidas; de hecho, el que este funcionario se haya dado un tiempo para visitar la escuela en la que la niña realiza sus estudios, fue aplaudible. No obstante, para como están las cosas en nuestro país, las disculpas y visitas inesperadas no solucionan el gran problema educativo existente. Ese es, desde mi punto de vista, el meollo del asunto: o trabajamos de manera conjunta en la solución de los problemas o la simulación seguirá siendo la reina con grandes zapatillas en el medio.

Recordemos que las habilidades básicas del lenguaje se resumen en cuatro: escuchar, hablar, leer y escribir. Ojalá, centremos la atención en las dos primeras para que el “ler” sea solo eso: un chusco desencuentro.

Fuente artículo: http://www.educacionfutura.org/ler-o-no-ler-ese-es-el-dilema/

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Rumania: Puedes viajar gratis si vas leyendo libros durante el trayecto

Europa/Rumania/06 de Noviembre 2016/Fuente: intriper/Autor: Santiago Cravero Igarza

En un mundo donde lo único que vemos es la pantalla de nuestro teléfono y nos olvidamos lo que nos perdemos si nos sumergimos dentro de la lectura de libros, aparece una propuesta increíble.

Víctor Miron, el principal impulsor de una llamativa campaña en una ciudad de Rumania, cree que hay que desarrollar políticas para promover la lectura y recompensar a los que leen.

Cómo? A través de una genial idea: todos aquellos que viajen en transporte público leyendo un libro, no pagan su pasaje.

Miron, amante de los libros, llevó la propuesta al alcalde de Cluj Napoca, quien la aceptó inmediatamente. “Nuestro alcalde publicó la propuesta en su Facebook y la respuesta fue impresionante.

 Sabemos que leer siempre mejora tu vocabulario y da riqueza de pensamiento e imaginación, dicen las autoridades

No es la primera campaña que propone Miron en este sentido:  también promovió otros proyectos como “Bookface”, en el cual las personas que tienen un libro en su perfil de Facebook reciben descuentos en diferentes tipos de establecimientos, desde librerías hasta salones de belleza.

Fuente de la noticia: https://intriper.com/rumania-puedes-viajar-gratis-vas-leyendo-libros-trayecto/

Fuente de la imagen: https://intriper.com/wp-content/uploads/2016/02/leyendo-en-el-bus-696×425.jp

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Reseña del libro: Hacia una antropología de los lectores

Hacia una antropología de los lectores

15 marzo 2016 Categoría: Estudios lectura

Garcia-Canclini

Fundación Telefónica ha publicado el estudio dirigido por Néstor García Canclini Hacia una antropología de los lectores [1] que pueden leer en este enlace. El índice de la publicación [2] informa de la importancia de este estudio.

A diferencia de la mayoría de los estudios sobre la lectura, se trata de una investigación cualitativa, desde la antropología, que se centra en los lectores, no en las instituciones o en los objetos (libros, etc.).

Un criterio general para todos los estudios incluidos en este libro fue pasar de la pregunta acerca de cuánto se lee a la averiguación de cuándo y cómo se lee.”

Muchos de los aspectos desarrollados en la investigación apuntan nuevas líneas de trabajo. A continuación, compartimos algunos de los subrayados que hemos realizado durante la lectura.

1. Sobre los estudios de lectura

¿Cómo diferenciar y valorar los diversos modos de lectura y escritura, los que siguen las reglas escolares y se realizan como hace 40 años, y los que ocurren en nuevos soportes tecnológicos, durante viajes en los medios de transporte, en la calle, mientras se espera en consultorios y oficinas? Tenemos muchos datos sobre la lectura, pero sabemos muy poco.

2. Sobre las campañas de promoción de la lectura

…las campañas [de promoción de la lectura] suelen identificar la lectura con los libros: «Las mejores historias no están en Face ni en Twitter» (Alfaguara), «Tómalo, léelo y devuélvelo» (anuncio del Metro de la Ciudad de México), «Salva un libro» (remate de libros en el Auditorio Nacional organizado por el Gobierno del Distrito Federal). También iniciativas ciudadanas para impulsar la lectura dicen: «Un libro, tu mejor amigo» o «Apaga la tele y prende un libro». No sólo destacan los libros como lo que distingue la lectura, sino que los oponen a la televisión y las redes sociales.

3. Sobre las formas de leer. Fotos: Antonio Zirión

Garcia-Canclini

4. Sobre las formas de leer de los que leen

Los abogados, ingenieros, técnicos, comerciantes, políticos o periodistas tratan todo el tiempo con información escrita, hacen cálculos, consultan bases de datos, envían correos y redactan informes. Pero no suelen recurrir a los libros de historia o geografía para conocer ciertos datos sino a Google o Google Earth. Las simulaciones en 3D les permiten visualizar procesos físicos o químicos, así como lo que sucede o sucederá en una ciudad intervenida por nuevas construcciones. Esta etapa distinta en la adquisición del saber y en su uso no implica que se lea menos, sino que se accede a la información en nuevas presentaciones del conocimiento.

5. Sobre las lecturas de los grupos que viven en la calle

La lectura [para los grupos que viven en la calle] entonces se vuelve un instrumento de gran importancia en este sentido, pero también una práctica con un alto valor simbólico en las interacciones desde la informalidad: es el instrumento de relación con la sociedad y las instituciones que les son hostiles y también un importante recurso de integración. Es un recurso de defensa y de integración social, mas al no ser una práctica generalizada y extendida entre esa población tiene un sentido especial. Entre los grupos estudiados, leer un libro o un texto sin gráficos o grandes tipos, como sucedió con la transcripción de una entrevista presentada a una entrevistada con el fin de que hiciera una revisión, es una práctica con un sentido de trascendencia al modo como la religión o la magia suponen una relación con algo que va más allá del marco de vida en que normalmente nos desenvolvemos.

6. Sobre las formas “desordenadas” de leer

Estas formas desordenadas de lectura que parecen proliferar en la actualidad han sido rotuladas, muchas veces de forma despectiva, como «postmodernas»; y descritas como prácticas gobernadas por un afán egoísta y egocéntrico que se resume en una máxima: «leo lo que me parece» (Petrucci, 2001). Las políticas de fomento lector, en consecuencia, han apuntado a modificar estas relaciones fragmentadas con la lectura, promoviendo el libro como unidad legítima y la linealidad como forma idónea para llegar a la comprensión. Estudiar los modos de leer de los creadores culturales permite examinar estos supuestos desde un  ángulo distinto. Bien sabemos que no se trata de lectores populares o incultos, y que alcanzan índices de graduación y postgraduación muy superiores al promedio de la población. No todos ellos son jóvenes, de modo que las prácticas de lectura que los caracterizan como grupo no pueden entenderse como producto de una relación «nativa» con las nuevas tecnologías. Y ciertamente, los vínculos que establecen con los textos no pueden describirse como superficiales, en tanto sus trabajos creativos son una evidencia contundente de que usan la lectura para pensar sus relaciones con el mundo y con los otros.

7. Sobre la lectura en Internet

Por último, los textos e hipertextos que generan los jóvenes en Internet, nos confirman la importancia que sigue teniendo el capital cultural y simbólico en la calidad de la producción de nuevas síntesis cognoscitivas, que no proviene necesariamente de los padres o de la universidad, como lo demuestra nuestro estudio y otros realizados recientemente (García Canclini, N., Cruces F. y Urteaga M., 2012; Sánchez García, Lluch y Río (2013), sino que las redes sociales a través del incesante motor de compartir, pueden despertar y promover inquietudes, así como facilitar emprendimientos creativos de todo tipo. En consecuencia, aunque los estudiantes tengan las mismas habilidades digitales, y practiquen operaciones similares con el hipertexto, no todos crean contenidos de igual calidad reflexiva o literaria.

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[1] Referencia bibliográfica: García Canclini, Néstor; Gerber Bicecci, Verónica; López Ojeda, Andrés;  Nivón Bolán, Eduardo;  Pérez Camacho, Carmen; Pinochet Cobos; Carla y Winocur Iparraguirre, Rosalía (2015): Hacia una antropología de los lectores. México: Paidós y Fundación Telefónica.

[2] Índice:

  1. Leer en papel y en pantallas: el giro antropológico. Néstor García Canclini
  2. Los usos sociales de la lectura: del modo tradicional a otras formas colectivas de leer. Carmen Pérez Camacho y Andrés López Ojeda
  3. Formas de leer. Fotos: Antonio Zirión
  4. Diversos modos de leer. Familia, escuela, vida en la calle y recursos digitales. Eduardo Nivón Bolán
  5. Cómo leen los que escriben textos e imágenes. Verónica Gerber Bicecci y Carla Pinochet Cobos
  6. Formas de leer. Fotos: Antonio Zirión e Itzel Martínez del Cañizo
  7. Prácticas tradicionales y emergentes de lectoescritura en jóvenes universitarios. Rosalía Winocur Iparraguirre
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