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Entrevista a Remedios Zafra: Hay una precariedad laboral que se camufla con motivación y entusiasmo

Por: Jara Atienza

«He venido a perturbar», advierte de entrada Remedios Zafra (Zuheros, 1973) antes de iniciar su conferencia en la última edición de ‘Diálogos de Cocina’, unas jornadas organizadas bienalmente por el Basque Culinary Center, el restaurante Mugaritz y Euro-toques desde hace ya 15 años como espacio de reflexión sobre la creatividad y el mundo de la gastronomía. La voz melódica y apacible de Zafra, científica titular del Instituto de Filosofía del CSIC, contrasta con la severidad de sus palabras, que impactan como un golpe de realidad en los oyentes. La misma sensación que permanece tras leer su primera obra, ‘El entusiasmo’, un ensayo sobre la precariedad y el trabajo creativo en la era digital. En su último libro, ‘Frágiles’ (Anagrama), la escritora ahonda en la ansiedad y el agotamiento derivados de «una autoexplotación normalizada». Hablamos con ella sobre esa «nueva cultura» que, cuando menos, perturba. 


«En el gesto de escribir, hablar y compartir hay una belleza que excede la del pensar. Me refiero a la belleza de crear contagio y pensamiento colectivo, que es donde se asume un riesgo: el de incomodar a una comunidad acostumbrada o resignada», le explicaste al filósofo Diego S. Garrocho en un reportaje de Ethic sobre la belleza del pensar. ¿Por qué crees que nos resulta tan difícil atrevernos a pensar, a poner un pie fuera de lo que nos viene dado como inamovible?

Una de las cosas que caracterizan la cultura contemporánea es la complacencia. Estamos acostumbrados a que todo aquello que nos molesta tenga un botón que nos permite apagar, encender o comprar. Esa forma de construir la sociedad consumista (y complaciente) hace que pidamos que nos suministren cosas positivas porque la vida ya viene, por defecto, con cuestiones muy negativas. Creo que los que nos dedicamos al pensamiento crítico, a la filosofía o al arte tenemos la obligación de facilitar la incomodidad del pensamiento. Todos tenemos miedo a aquello que pueda doler y el pensamiento comienza, irremediablemente, doliendo; nos hace ver cómo somos frente a un espejo o en relación a los otros. Esa visión es incómoda porque siempre nos hemos visto mejor que lo que somos. Todo lo que ha cambiado el mundo ha tenido que ser, de entrada, incómodo y perturbador. Para mí, esa es la base de la transformación de lo humano y de la mejora de la sociedad. Aunque, claro, ante el cambio acostumbra a haber resistencia.

En tus libros hablas de cómo hemos asumido la autoexplotación movilizados por el entusiasmo. ¿Cómo hemos llegado a normalizar esta situación? 

Hay una línea muy orgánica entre la precariedad y la autoexplotación, porque la precariedad hace referencia no solo a personas en situaciones precarias, sino también a la precariedad que existe hoy en el proceso de creación. Para los que nos dedicamos a trabajos más creativos, cuando estamos sometidos a situaciones de precariedad lo normal es que hagamos obras flojas, hechas de cualquier manera, porque prima la cantidad, hacer mucho desde la productividad frente a la calidad. Hablamos de una precariedad laboral que se camufla con la motivación y el voluntarismo, con el entusiasmo. Por eso es normal escuchar frases como: «Qué suerte tienes de dedicarte a lo tuyo», aunque «lo tuyo» esté precarizado. En ese circuito en el que se introduce la normalización precaria es fácil llegar a la autoexplotación, independientemente del rango salarial.

Hay quien dirá que es algo que hemos elegido cada uno de nosotros.

Esa es la gran perversión de la autoexplotación: al estar en proceso de normalización se nos hace pensar que somos responsables de nuestra propia subordinación. Nosotros mismos nos decimos que hemos elegido autoexplotarnos para ser mejores en el trabajo o porque tenemos suerte de estar donde estamos, cuando en realidad es un problema estructural.

«El pensamiento comienza, irremediablemente, doliendo»

¿Dónde está el origen de esa estructura?

Hoy es el capitalismo el que promueve la autoexplotación, pero hay que ir más allá. La analogía más ilustrativa de lo que pasa la encontramos en el patriarcado, que promovía la subordinación de las mujeres haciéndolas responsables de su propia subordinación y creaba un sistema que perpetuaba el aislamiento en las casas, la enemistad entre mujeres, etc. Hablamos de cualquier sistema que se articula como normal y escogido cuando realmente no hay elección.

Esa autoexplotación es la que, sostienes, genera ansiedad en la sociedad. ¿Existe algún remedio?

La solidaridad. El movimiento feminista es el mejor ejemplo para esta propuesta que hago orientada a responder a esa ansiedad derivada de las vidas-trabajo y de la autoexplotación. He pensado en ejemplos que lo hayan logrado y el más claro es la ola feminista, esas mujeres a las que el patriarcado tenían en situaciones muy similares a la del trabajador del siglo XXI, con la diferencia de que ese aislamiento en el hogar ahora es una adicción –o un aislamiento– frente a las pantallas, que nos dan la sensación de estar conectados, pero que en realidad, cuando estamos frente a ellas, estamos concatenando trabajos. Esa enemistad que antes se alimentaba entre las mujeres y ese fomento de la rivalidad es algo que en el contexto laboral actual se hace ahora entre compañeros que compiten por los escasos trabajos o por trabajos convertidos en premio. Es como si no se pudiese garantizar unos trabajos dignos para todos.

¿Es la fragilidad lo que nos une?

Es la vulnerabilidad reconocida. Si nos fijamos en el ejemplo feminista, la solidaridad entre mujeres logró convertir algo íntimo de lo que no se hablaba porque nos hacía sentir culpables –como que ante una violación la culpa era de la mujer por llevar la falta corta– en una denuncia pública. Llega un momento en el que una mujer comparte con otra esa interiorización de culpa que ha convertido en silencio e intimidad todo el dolor proyectado por el patriarcado. Y al compartir eso íntimo se convierte en algo político, como el movimiento #Metoo, para el que solo ha sido necesario identificar algo que nos ha pasado a todos y dejar que la empatía lleve a la solidaridad. Ha sido algo revolucionario para el feminismo.

¿Cómo se puede crear esa red de solidaridad en relación al trabajo?

Cuando el trabajo es opresivo debemos compartirlo. Puede que el lazo no sea tan potente como el que existe entre las mujeres, pero debemos ser capaces de compartir para crear un conexión colectiva y promover la solidaridad. El individualismo de la autoexplotación es algo que favorece el sistema capitalista, que sostiene la precariedad como base y mantiene la riqueza de unos pocos.

Parece un poco paradójico que, como sostienen algunas estadísticas y defienden diversos pensadores, tengamos los índices de progresos más altos de la historia de la humanidad y, a la vez, seamos una sociedad repleta de ansiedad. ¿Cómo dar respuesta a esta contradicción?

Las contradicciones me gustan porque forman parte del pensamiento complejo. Hay que ver qué se entiende por progreso. El progreso es una palabra fetiche que se suele utilizar cargada de connotaciones positivas, aunque si nos fijamos bien, vemos que se trata de un contexto en el que los logros conseguidos a nivel científico y tecnológico siguen sosteniéndose en una tremenda desigualdad donde las clases medias y bajas tienden a estar cada vez más precarizadas. A eso debemos unirle la normalización de la ansiedad, como parte de esa salud mental de la que no solemos hablar, y la respuesta que el progreso nos da a esa ansiedad y que es que, como hemos progresado mucho, tenemos pastillas que, aunque no quitan la ansiedad la apagan temporalmente para que podamos seguir siendo productivos. La medicación es la respuesta contemporánea que nos da la sociedad a los problemas de ansiedad, de depresión o de estrés y son medicamentos que nos convierten en adictos. Solo hay que ver lo que ha sucedido en Estados Unidos con la adicción a los opioides. Es curioso que la respuesta no sea la psicología, dar tiempo a los trabajadores o reducir las jornadas laborales, sino que sea: ante la ansiedad, ansiolíticos. Lo digo desde un punto de vista también personal: como consumidora de ansiolíticos, cuando los tomo estoy más productiva, y cuando los dejo sufro muchísimo y me siento mucho peor. Esa medicación va agravando mi ansiedad y creando nuevas dependencias. Así que un progreso que se hace a costa de la salud de las personas no es un progreso bueno.

«La respuesta que el progreso nos da a la ansiedad son los ansiolíticos, que nos hacen seguir siendo productivos»

Me recuerda a lo que hablábamos al inicio de la entrevista, de ese miedo a enfrentarnos a asuntos incómodos, al dolor. 

Yo convivo con los ansiolíticos desde que murió mi hermana y cuando paso mucho tiempo sin tomarlos es cuando me doy cuenta de que el pensamiento vale para esto, para vivir con lo que nos causa dolor, con lo que nos perturba. Si no pensáramos estaríamos todo el día en esa inercia del placer, buscando series para ocupar nuestros espacios y pantallas. La toma de conciencia es tan importante como dolorosa. Pero ese dolor que experimentamos cuando tomamos conciencia de que sufrimos, por ejemplo, una desigualdad, es necesario.

Ligado a la autoexplotación, en Frágiles hablas de que estamos sometidos a una evaluación constante, de cómo cada uno de nuestros movimientos va seguido de una valoración o puntuación. ¿Qué papel juegan las redes sociales en ese proceso de revalidación constante?

Está claro que tiene mucho que ver el haber asentado lo cuantitativo como forma de valor. Esto se debe a la cultura digital, que se asienta desde unas lentes que nos permiten ver el mundo, pero que se invisibilizan como lentes. En la cultura digital todos somos fácilmente operacionalizables y evaluables. Y esa deriva como primacía favorece las lógicas más competitivas y favorece, a medida que vas ganando puntos, dividir a las personas a favor o en contra. Las lógicas polarizadas están favorecidas por algoritmos que pueden cambiarse y ser más sofisticados, y que ahora adoptan forma de formularios y de apps donde dejamos nuestros datos. Además, nosotros, como sujetos, utilizamos aplicaciones que nos evalúan constantemente para que podamos cuantificar nuestra valía y tengamos ese impulso exponencial de ir mejorando. Sin duda, las redes sociales están muy bien pensadas para resaltar lo positivo y destacar las cosas a mejorar, de forma que las evaluaciones hacen que siempre estemos compitiendo con nosotros mismos, buscando mejorarnos en esa carrera por la perfección.

¿En esta rueda incansable, dónde se encuentra la felicidad? 

La felicidad, igual que la creatividad o el entusiasmo, ha sido utilizada por el capitalismo para cargarla de valores muy positivos, empaquetarla y ofrecerla. De hecho, esa pregunta de dónde está la felicidad acaba legitimando al propio contexto capitalista que también sabe sacarle partido a la felicidad. En general, cualquier contexto de poder hegemónico que nos precede ha sido capaz de crear y señalarnos aquello que dicen que es la felicidad. Es algo como lo que decía Simone de Beauvoir: «Siempre es fácil declarar feliz una situación que se quiere imponer». El sistema actual se basa en el consumo, en vender productos, para lo que genera una imagen de placer y felicidad en torno al disfrute de consumir. Crea un determinado tipo de vida porque le sale rentable y una vez que decide que renta, proyecta la idea de qué es ser feliz. Así que la pregunta es quién tiene el poder para proyectar una idea de un mundo feliz en determinados ámbitos. Existe cierta flexibilidad que permite al mercado ir cambiando en función de lo que interese que sea esa idea de felicidad. Lo que sí queda es la esperanza, pero esa respuesta requiere detenerse a pensar en mayor profundidad.

Fuente de la información e imagen: https://ethic.es/2022/01/remedios-zafra-entrevista/

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Foros virtuales, “trabajo decente” y la retórica de realidades indecentes

Por: Eduardo Camín

 

El empleo es un elemento decisivo en la inclusión social. Pero el discurso de los gobiernos sobre el “trabajo decente” se ha transformado en una versión laica de las encíclicas papales, y la caridad –obviamente– no es vocación de las empresas.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) celebrará del 22 al 24 de febrero el Foro mundial para una recuperación centrada en las personas, que tiene como objetivo aumentar el nivel y la coherencia de la respuesta internacional al profundo y desigual impacto de la crisis de la Covid-19 a nivel mundial.

 

La lógica del modelo económico neoliberal dominante en nuestra época ha impuesto una nueva configuración del trabajo en la que el desempleo y la precariedad son lo habitual, lo normal, puesto que lo nuclear no son las personas sino la rentabilidad.

 

Desde esta perspectiva, el empleo –y las personas que lo desarrollan– se vuelve inestable, inseguro, a merced de las fluctuaciones del mercado. Nuestras sociedades se han ido configurando de tal manera que lo no-productivo, lo que no es útil para obtener beneficio en el menor tiempo posible, se desecha, se descarta.

 

La realidad del supuesto trabajo decente no es más que un oasis de “flexiprecariedad” una constante fragmentación del mundo del trabajo ante las diversas y cambiantes modalidades del empleo, con salidas del mercado laboral y con retornos, la mayoría de las veces en peores condiciones.

 

El Foro virtual de la OIT reunirá a jefes de Estado y de Gobierno, directores de organizaciones internacionales y de bancos multilaterales de desarrollo, así como a dirigentes de empleadores y trabajadores de todo el mundo para proponer acciones concretas y reforzar la respuesta de la comunidad internacional a la crisis pandémica.

El Foro examinará en particular las acciones e inversiones necesarias para promover: empleos decentes y crecimiento económico inclusivo; una protección social universal; la protección de los trabajadores y la sostenibilidad de las empresas, y una transición justa hacia una economía global neutra en carbono.

 

Las perspectivas del mercado de trabajo mundial se han deteriorado de forma más que elocuente y es probable que en los próximos años siga siendo extremadamente difícil para gran parte del mundo volver al rendimiento previo a la pandemia. Actualmente, la OIT prevé que este año el desempleo mundial alcance los 207 millones de trabajadores.

 

No obstante, habría que agregar un bemol importante a estas cifras: un reciente informe del organismo reconoce que muchas personas que abandonaron la fuerza de trabajo no han vuelto a formar parte de las estadísticas, por lo que el nivel de desempleo no refleja del todo las repercusiones de la crisis sobre el pleno empleo. Añade que el desempleo se mantendrá por encima del nivel alcanzado en 2019, como mínimo hasta el 2023.

 

Trabajo decente, un concepto muy manido  

 

La OIT acuñó el término de “trabajo decente” y lo convirtió en su prioridad a partir de 1999, entendido desde la promoción de oportunidades para que hombres y mujeres pudieran conseguir un trabajo productivo en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad humana.

 

Sin duda, el lenguaje constituye una de las herramientas usuales para interpretar y comprender la realidad. Pero en nuestros días es habitual la utilización del lenguaje fingido para controlar la forma de pensar o legitimar desigualdades. Y ciertas nociones o enunciados que surgen en un determinado contexto se convierten en claves para objetivar cuestiones con un alto contenido emocional.

 

El de “trabajo decente” es un concepto muy manido en estos tiempos, emergente del actual contorno sociohistórico en donde la situación laboral es endeble y la categoría trabajo ha perdido significación. Es decir, un concepto que se constituye en un término altamente valorativo y explicativo de la realidad, pero que paradojalmente lleva implícito su déficit.

 

Podemos definir que el sentido ético es el carácter más visible de este término, cuestión que por lo tanto puede llevar a confundirlo con un anhelo. Las dimensiones que lo constituyen estructuran una sólida noción analítica que dan cuenta de cómo puede ser el trabajo, o bien de cuánto adolece hoy en día esa actividad vital, ese acto social propiamente humano.

 

Cuando hablamos de trabajo, hemos limitado su significado habitual al empleo, al trabajo asalariado, pero abarca mucho más que eso en capacidad creadora, construcción social, desarrollo humano, solidaridad. Muchos de los trabajos que realizamos sin ser empleos son imprescindibles para la vida humana, en el hogar y la familia, el del cuidado, el voluntariado, y sin ellos el empleo no se podría sostener.

 

Con Covid o sin Covid

 

Somos conscientes de que las consecuencias del Covid-19 en el empleo son profundas, de gran alcance y sin precedentes y para captar con mayor precisión las características actuales, diremos que vivimos la crisis más grave desde la Segunda Guerra Mundial.

 

Hasta hoy, el empleo es un elemento decisivo en la inclusión social y no tenerlo aboca a muchas personas y familias a la pobreza o la exclusión. Pero el imponente discurso de los gobiernos sobre el “trabajo decente” se ha transformado en una versión laica de las encíclicas papales, y la caridad –obviamente– no es vocación de las empresas.

 

Podríamos ir más lejos: los dueños de empresas y los operadores financieros tienen todos los motivos del mundo para felicitarse por el estado de las cosas y vivir la vida que se presenta como una situación bendita, ya que ninguna teoría, ninguna manera de pensar, ninguna acción seria se opone a ellos. El virus tampoco lo hará.

 

Entonces cabría preguntarnos ¿por qué continuar con la retórica discursiva de la “indignación” en los foros sociales, en las cumbres mundiales y renunciar a una acción seria en sus propios países, que se oponga a este estado de las cosas?

 

Una de las tentaciones permanentes es acabar aceptando el mensaje mil veces repetido de que las cosas son así y no hay alternativa posible. El mundo de las modernidades digitales y la retórica del discurso neoliberal seguirá marcando el sentido de los tiempos.

 

Necesitamos trabajo y sustento… y nos ofrecen empleo cada vez más precario, cada vez más indecente. Este es el problema a resolver, que no tiene solución viable razonando con la lógica del lucro del dinero.

 

 

 

*El autor es periodista uruguayo en la ONU Ginebra. Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estrategico (CLAE)

 

Fuente de la información e imagen: https://estrategia.la/2022/02/11/foros-virtuales-trabajo-decente-y-la-retorica-de-realidades-indecentes/

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El sujeto precario. Trabajadores culturales en la era digital

Por: Lab.cccb

El capitalismo cultural se alimenta del entusiasmo de aquellos que buscan vivir de la investigación y la creatividad en ocupaciones culturales o académicas.

Ya hace tiempo que se instrumentalizan la vocación y el entusiasmo para justificar la deriva hacia la precariedad laboral. La tendencia va en aumento en los contextos dedicados al arte, la cultura y el conocimiento, donde conviven las ventajas de un mundo hiperconectado con el mantenimiento de viejas formas de poder que vulnerabilizan a las personas y les niegan espacios donde repensar la lógica laboral en que se inscriben. Una lógica que incluye desde la falacia de igualar la vida al trabajo hasta la burocratización de la vida laboral, pasando por la feminización de las bases de la cultura o el individualismo inducido por la competencia feroz, entre otros.

«Nos han hecho creer que somos libres», que con esfuerzo podremos convertir nuestra vocación creativa en un trabajo digno. «No es cierto». Tampoco lo es que la cultura esté feminizada. Lo están los hilos que la tejen, pero no quienes mandan ni quienes desde un suelo estable cobran y proyectan su futuro en el trabajo cultural. La expectativa es mi mayor frustración. Día a día escucho que mi trabajo es una afición, que su ejercicio es ya mi pago.

Diario de La Pusilánime

La sala resplandecía. La luz salía de todas partes, incluso de las personas que allí se congregaban. Eran luces eléctricas que les conferían un aire robótico a los asistentes. Era tanta la luz que apenas se divisaban siluetas ni rasgos, sombras o irregularidades. Vestidos de lo mismo presentaban sus papers midiendo sus palabras entre tablas y estadísticas y a ellos mismos arropados por sus competitivos índices de impacto. Todo con la impasividad de quien ha sido despojado de alma o está entrenado en contener la rabia. Al otro lado de la pared una multitud de solos congregados dibujaba una escena repleta de claroscuro. Cada individuo iluminaba su cara con una pantalla y se fotografiaba o emitía en streaming con entusiasmo, vanidad, emoción y alma. Había manchas en sus ropas, restos orgánicos entre los cables. En conjunto la palabrería amontonada sobre millones de «uno mismo» sonaba excesiva, como un ruido pegajoso e inhumano.

Notas sobre las redes y el declive de la academia

Tienen que ver (sujeto precario, cultura contemporánea, libertad, declive de la academia, Internet…). Intentaré argumentarlo sin cerrar las líneas, buscando hacer la cosa pensativa, fragmentándola, mirando y poniendo espejos. Mientras escribo pasan varias horas y días, tres evaluaciones de proyectos, cuatro evaluaciones de teleoperadoras, dos de técnicos. Mis estudiantes me evalúan a mí y yo a ellos. Intercambio formularios, leo en la máquina y la máquina me lee. Siempre restan tareas por hacer. (Fin de) semana. Límite de palabras inclumplido.

Fuente de la información e imagen:  https://lab.cccb.org

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El Salvador: Bachilleres pierden interés en ir a la universidad, según datos de Avanzo

América Central/El Salvador/24-12-2021/Autora: Evelia Hernández/Fuente: https://www.elsalvador.com/

Los  resultados de la prueba Avanzo 2021,  han  expuesto que  hay una reducción  en el interés de los bachilleres en seguir sus estudios  a nivel universitario o carrera técnica.  La reducción es del 13%  en relación a los resultados del año pasado.

Según los resultados de la prueba Avanzo 2020, en la Proyección futura al finalizar bachillerato el 84.2% de los estudiantes seguiría con los estudios universitarios y solo un 9.9 % planeaba trabajar al salir del bachillerato. Mientras que los cifras de la prueba Avanzo 2021 develan que solo el 71. 2 %  se proyecta seguir el nivel de Educación Superior, mientras que el 19. 9 % planifica trabajar.

A juicio de la ministra de Educación, Carla Hananía de Varela, una de las hipótesis que tienen sobre la lectura de los datos, es la situación económica en las que se encuentran los hogares, luego de la pandemia, y asegura que a pesar de eso los jóvenes no están buscando migrar, sino que buscan oportunidades de empleos.

“Nuestros alumnos no quieren irse del país, no es esa su intención, ellos lo que quieren son oportunidades para seguir estudiando en su mayoría y oportunidades para trabajar. Nosotros lo que estamos intentado es que parte de ellos tengan la intención de seguirse formando y que parte de ellos que decidan trabajar tengan las herramientas por eso es que el presidente Bukele tomó la decisión que los estudiantes se lleve su computadora porque eso ya es una ayuda para su futuro trabajo y sus futuros estudios, es un elemento que mucha gente no pueda tener los recursos para poder adquirir una computadora”, dijo Hananía de Varela, en la entrevista Frente a Frente.

La funcionara destacó que esa es una de las razones por las que los estudiantes de bachillerato se quedaron con las computadoras, a pesar que hasta la fecha se desconoce cuántos estudiantes que culminaron sus estudios de Educación Media tuvieron acceso al beneficio de una computadora, debido a que las autoridades del Ministerio de Educación (Mined) se niegan a dar las cifras del número de estudiantes que se les entregó una laptop para culminar sus estudios debido a la educación virtual que se empleó durante la pandemia por Covid-19.

Hananía de Varela destacó que tanto la computadora como los estudios de inglés en los bachilleres son que incentivan a los estudiantes a seguir formándose a nivel superior, a pesar que los resultados de Avanzo 2021 digan lo contrario.

“El elemento del inglés lo estamos haciendo no solo para que los alumnos puedan salir y seguir estudiando, y eso les facilite sus estudios superiores en el extranjero sino para que tengan otra herramienta más para poder tener un trabajo mientras ellos estudien. Con estos elementos el inglés y la computadora, la esperanza es que si en un momento dado, si bien ellos necesitan trabajar puedan cambiar de opinión más adelante y volver a la idea de seguir estudiando”, manifestó la titular de Educación.

Según Avanzo 2021, en cuanto a los resultados de la prueba vocacional, la mayor parte de estudiantes prefieren opciones como trabajo social, enfermería, en segundo lugar el nivel emprendedor; y en tercer lugar, el nivel artístico.

De acuerdo a las autoridades de Educación, cerca de 64,000 estudiantes se sometieron a la prueba, el 55 % fueron mujeres y el 45 % hombres.

La prueba Avanzo  sustituyó, desde el año pasado, a la PAES realizada por administraciones anteriores, y fue aplicada estudiantes de último año de bachillerato entre el 15 y 26 de noviembre recién pasado.

“El 85.2% de los estudiantes aprobó la prueba Avanzo en 2021, con un nivel de logro entre intermedio y superior. Es un avance significativo en relación al año 2020. El año pasado esa cifra fue del 78.4%”, dijo la ministra de Educación, Carla Hananía de Varela.

Fuente e Imagen: https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/avanzo-ministerio-de-educacion-virtual-reduccion-proyeccion-superior/911468/2021/

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El sector educativo en tiempos de la 4T. Estampas de la precariedad

Publicado en: Profelandia

Por: Columna ‘Cortocircuitos’

«En el fondo de toda esta situación de precarización generalizada que va más allá de lo estrictamente laboral, se erige una concepción, un modelo y un modo distinto de concebir el trabajo.»

Los trabajadores del sector educativo fueron de los que más apoyaron para que AMLO y Morena llegaran a ser gobierno. Tres años después, los hechos demuestran que el magisterio no ha recibido un trato precisamente digno, tampoco una solución rápida y efectiva a sus demandas, las cuales por cierto se acumulan.

Quien piense que los problemas provocados por todas las reformas educativas anteriores son cosa del pasado, se equivoca rotundamente; ahí están las múltiples protestas de diferentes grupos para recordárnoslo.

Tal vez la mayor diferencia entre las protestas de antes de AMLO y las de ahora, es que los motivos, los repertorios de protesta y los grupos movilizados no son únicamente los de la CNTE; la perspectiva que reducía los conflictos a dos bandos -SNTE o CNTE vs. Gobierno-, es insostenible. Por otra parte, y esto sí que es característico de la 4T, es la intención de minimizar e incluso invisibilizar estas luchas; a juzgar por las marchas, plantones, peticiones en plataformas realizadas por parte de docentes y trabajadores de educación básica, media y superior, se pretende tapar el sol con un dedo.

Esta vez nos interesa detenernos un poco en este asunto, echar una ojeada a las resistencias en sector educativo, a ese conjunto de luchas minimizadas, invisibilizadas y silenciadas, o al menos eso es lo que quisiera el autodenominado gobierno de la cuarta transformación.

¿Quiénes protestan, por qué protestan y cómo lo hacen? ¿Qué tienen en común los profes de los CADI, UBBJ, Proni, UNAM?  Pareciera que nada, quizá entre los mismos grupos movilizados existe la idea de que son iniciativas aisladas, desarticuladas, locales, atomizadas. En realidad, y así es como lo vemos, tienen mucho en común, más de lo que suponemos o alcanzamos a mirar; veamos por qué.

Estampas de la precariedad

  1. Los docentes de CAED. Según información oficial, existen en el país alrededor de 300 Centros de Atención para Estudiantes con Discapacidad (CAED), adscritos a distintos subsistemas de educación media. Constituyen una opción educativa de bachillerato no escolarizado para personas con discapacidad motriz, auditiva, visual y psicosocial. Las inscripciones están abiertas todo el año, son gratuitas, no se requiere examen de admisión y no hay límite de edad para incorporarse (http://sems.gob.mx/es_mx/sems/bnned_bachillerato_no_escolarizado_personas_discapacidad). Desde 2018, diversos medios han dado cobertura a las protestas y denuncias de los docentes de los CAED debido al retraso de hasta cinco meses en el pago de sus salarios (Tras protestas, la SEP promete cubrir adeudos con los CAED a más tardar el 20 de mayo).

Con la 4T, la situación no ha mejorado, todo lo contrario. Las Reglas de Operación (RO) del Programa para la Inclusión y la Equidad Educativa, ejercicio fiscal 2019, publicadas en la administración de Esteban Moctezuma Barragán, los docentes pasaron a ser identificados como asesores educativos, figura solidaria que recibe un apoyo económico (ojo, NO SALARIO), el cual está condicionado a las necesidades de operación y a la suficiencia presupuestal, consigna que aparece en todos los programas de política educativa actuales.

En marzo de 2019, a cien días del inicio del gobierno de AMLO, Maestros de escuelas para alumnos con discapacidad protestan en Palacio Nacional para exigir mejores condiciones laborales y administrativas; luego en octubre del mismo año, Realizan marcha para exigir recursos para CAED. En agosto de 2021, regresaron a clases presenciales con un adeudo de dos meses de salario (Sin contrato, regresan a clases maestros de estudiantes con discapacidad); en noviembre pasado, impulsaron una campaña de denuncia en redes sociales por el enésimo retraso en el pago del trabajo ya realizado  (https://twitter.com/Marod0/status/1466194882511343621?s=20). Los docentes de los CAED han protestado ante diversas autoridades y dependencias estatales y federales, han acudido a Palacio Nacional, han interceptado al presidente demandándole que no haya recortes al programa.

  • Teachers PRONI. Los profesores de inglés que trabajan en las escuelas públicas son contratados con recursos del Programa Nacional de Inglés (PRONI) como asesores externos. En agosto de 2018, Educación Futura publicó un artículo en el que se advertía sobre las deplorables condiciones en las que trabajan los teachers, así como sus efectos.  Con base en entrevistas y grupos de enfoque realizados en Guanajuato con maestros de inglés en nivel básico en junio de 2018, la autora comenta que los mismos maestros señalan que no son considerados como parte de la planta docente, no cuentan con un salón de clases asignado, no son invitados a los Consejos Escolares, ni a cursos de actualización, reciben escaso o nulo apoyo por parte del personal directivo y administrativo en sus escuelas, tampoco son invitados a las fiestas del día del maestro y de cierre de año (La (triste) situación de los maestros de inglés en el sistema público mexicano).

Con la llegada del gobierno de la 4T, este tipo de contratación y sus nefastas consecuencias, no ha cambiado un ápice. A ello se suma la constante amenaza de adoptar programas autoadministrables, lo que haría prescindibles a los teachers. Trabajar por contrato significa que carecen de prestaciones, se les paga únicamente las horas frente a grupo (Maestros PRONI: una reivindicación laboral pendiente). Los gobiernos van y vienen, pero ellos continúan trabajando en las mismas condiciones.

Frente a este panorama, han organizado un movimiento nacional denominado Teachers PRONI haciendo camino (Se unen teachers de todo el país en pro de la basificación). Sus demandas centrales son la regularización del pago de sus salarios y la basificación de todos los docentes. Recientemente, realizaron una manifestación en Acapulco Guerrero (Se manifiestan maestros de inglés en la capital; exigen basificación), levantando la voz para exigir su cumplimiento.

  • Profesores de asignatura UNAM. Con el pretexto de su tercer informe de gobierno, el uno de diciembre pasado AMLO convocó a un acto masivo para hacer una demostración de fuerza. Al día siguiente, contingentes de docentes de la UNAM se apersonaron en la mañanera para protestar por diversos motivos, echándole a perder al presidente el buen sabor de boca que seguramente le quedó luego de ver el zócalo repleto ( Maestros de la UNAM protestan en centro histórico de CdMx)

Los docentes de asignatura y adjuntos, agrupados en el movimiento #UNAMnoPaga, denunciaron desde el inicio del 2021, que en plena pandemia no les pagaban, que les entregaron cheques por la cantidad de 2 pesos, hubo retiro de prestaciones a más de treinta mil maestros de asignatura y salarios miserables. Del 23 de marzo al 24 de mayo, 22 planteles se fueron a paro en apoyo a este movimiento cuya principal demanda era la regularización en los pagos de la planta docente. No faltaron las represalias: 10 profesores de la FES Acatlán fueron despedidos luego de participar en el movimiento, y acusaron al director de emprender una campaña en su contra (Maestros de FES Acatlán acusan despidos tras paro)

  • Universidades del Bienestar Benito Juárez (UBBJ). Los despidos masivos, disminución de salarios, sobre carga de trabajo, cero prestaciones, retraso en el pago de salarios, entre otras problemáticas, ha sido denunciada una y otra vez por los mismos docentes afectados de las Universidades del Bienestar Benito Juárez (UBBJ). Prácticamente desde el inicio de este programa estrella de la 4T, esta ha sido la tónica; más detalles sobre la situación, pueden consultarse en los Cortos que hemos escrito sobre el tema ( La sargenta Raquel Sosa y Las falsas promesas de las Universidades del Bienestar) Los afectados han sostenido diversas reuniones virtuales, convocado a conferencias de prensa para plantear su situación; recientemente formaron la  Asamblea de trabajadores de UBBJ por los derechos laborales, espacio en el que mantienen contacto entre sí, circulan información y denuncian atropellos.
  • Personal de apoyo y asistencia a la educación (PAAE). Hace unos días, Profelandia publicó un artículo sobre el personal de apoyo y asistencia a la educación. A través de la descripción de tres casos, el autor muestra la situación por la que atraviesan estos trabajadores: años trabajando por contrato de honorarios, bajo la promesa de obtener una plaza base, prestaciones, servicios médicos, en resumen, certeza laboral. Al mismo tiempo, secretarias y auxiliares administrativos trabajan en medio de la zozobra, algunos prestan sus servicios en el sistema educativo desde hace una década o más; cuando termina su contrato por honorarios, siempre existe la posibilidad de que sus contratos provisionales no sean renovados y en consecuencia, corren el riesgo de quedar desempleados. (El PAAE: en el cajón del olvido) La virtud del autor es que logra visibilizar una situación sobre la que prácticamente se conoce nada.
  • Telebachillerato comunitario. Desde hace un año, docentes de telebachillerato agrupados en el Frente único Nacional de Trabajadores de Telebachillerato (Funttbc) han realizado protestas de distinto tipo y alcance (Con bloqueos en la CDMX protestan trabajadores de Telebachilleratos comunitarios), sin faltar manifestaciones en Palacio Nacional para demandar una mesa de diálogo con quien fuera secretario de educación. Se han opuesto al cierre de cien planteles de telebachillerato en Chiapas, demandan basificación y recursos para contar con aulas y espacios de trabajo dignos. Las protestas han escalado a tal punto que, en junio de 2021, incendiaron llantas y se enfrentaron a la policía que protegía la puerta principal de Palacio Nacional. Han sostenido reuniones con diversas autoridades locales y federales, mismas que consideran poco productivas.
  • Directores comisionados. El 10 de diciembre de 2020, directores de primaria del estado de Guerrero se manifestaron para exigir la regularización de sus plazas y demandaron una mesa de diálogo con el gobernador; su presencia exigiendo la regularización de su situación, se hizo notoria en octubre de ese año. Los directores movilizados informaron que eran alrededor de 1000 profesores en esa situación, de los cuales 200 decidieron agruparse en el Frente de Directores Encargados del Estado de Guerrero (FEDEG), a fin de iniciar la batalla legal y la lucha política para poner fin a su irregular situación. En conferencia de prensa aseguraron que las claves de director y supervisor se entregan discrecionalmente a personas allegadas a los funcionarios en turno. Informaron también que hay por lo menos mil 700 directores federales y más de 800 estatales que no cuentan con clave de director, y por lo tanto perciben salarios por debajo de la mitad de lo que les corresponde. En noviembre de este año se plantaron en Paseo de la Reforma para exigir el nombramiento de directores a 258 personas que se desempeñan como directores encargados en escuelas de educación básica, realizan funciones directivas y asumen responsabilidades como tales, pero reciben un salario como docente frente a grupo.

Sectores distintos, demandas similares, precariedad común

Hemos descrito unas cuantas estampas, son solo algunas, la lista es bastante más larga, Sin embargo, son suficientes para realizar preguntas necesarias. ¿Qué tienen en común todos estos casos? Muchas cosas: inseguridad laboral; carencia de prestaciones; salarios miserables, inversamente proporcionales a la cantidad de tareas y responsabilidades asignadas; pagos retrasados y a menudo reducidos; condiciones materiales de trabajo deplorables, en instalaciones prestadas; recortes presupuestales; despidos más constantes amenazas, veladas o abiertas, del término de contrataciones; desconocimiento laboral y desafiliación del sistema educativo; la figura de asesor como prestador de un servicio, se impone cada día más sobre la del docente que ya no es un profesional, mucho menos un trabajador con derechos y seguridad social.

En el fondo de toda esta situación de precarización generalizada que va más allá de lo estrictamente laboral, se erige una concepción, un modelo y un modo distinto de concebir el trabajo. Ahora se paga por trabajar, se compite entre iguales por migajas, se es afortunado si se tiene un trabajo, así sea mal pagado y esclavizante; además, el trabajo está en todas partes, nos acompaña hasta al baño, vivimos para trabajar y esta es una de las fuentes de tanto sufrimiento de nuestra sociedad.

La incertidumbre y la inseguridad, así como el miedo que provocan ambas, se nos presenta como único futuro posible para el que hay que prepararse. En realidad, no son parte de un destino inexorable que llegó de quién sabe dónde o surgió quién sabe cómo; son el fundamento sobre el que se erige y atiza la sobre explotación y en consecuencia, la precariedad del trabajo y la vida que hoy padecemos.


Publicado en Insurgencia Magisterial

Fuente: https://profelandia.com/el-sector-educativo-en-tiempos-de-la-4t-estampas-de-la-precariedad/

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América Latina y el Caribe: Una lectura optimista entre olas y vendavales

Por Javier Tolcachier

La pandemia mundial profundizó las condiciones de precariedad de las mayorías, generadas por la financiarización capitalista y mostró cruelmente las carencias y desigualdades producidas por el orden neoliberal, atenuadas apenas en algunos lugares por sistemas sociales de contención de carácter progresista.

Provocó además un aumento radical del uso de las tecnologías digitales y el poderío de las principales corporaciones del rubro. Las nuevas tecnologías junto a la innovación “verde” son abrazadas a su vez por los fondos de inversión y el capital en general, como vía de reconversión de un capitalismo consumista estancado en su rentabilidad y cuya responsabilidad en el dramático deterioro medioambiental es ya, a todas claras manifiesto, colocando en severo entredicho al expolio de recursos naturales finitos.

Un breve repaso de los acontecimientos en la escena política

Este 1 de Diciembre, en el Zócalo de Ciudad de México, una multitud celebra la mitad del mandato histórico de Andrés Manuel López Obrador, hecho que abrió esperanzas no solo para la población de ese país, agobiada por sucesivas dictaduras neoliberales, sino también para abrir una nueva posibilidad de política generosa y de autodeterminación en la región.

En la acera de enfrente, continúa, aunque por poco tiempo más, la calamidad de un gobierno fascista en Brasil, que costó la vida y el retroceso sociales de millones de personas por su negacionismo y crueldad, apareada con el cinismo de legisladores y jueces corruptos, la manipulación informativa de medios monopólicos y los intereses de una élite minúscula pero igualmente cruel de empresarios y terratenientes.

A pesar de las necesarias restricciones de movilidad pública motivadas por la emergencia sanitaria, se han vivido en los dos últimos años una importante ola de protestas sociales. Entre los eventos más significativos figuran el despertar en Chile y los alzamientos en Ecuador, el masivo y prolongado paro popular en Colombia, la unidad de los movimientos sociales movilizados en cientos de ciudades brasileñas y los tumultos en Haití, lugar en el que mercenarios asesinaron a un presidente ya ilegítimo.

En los meses finales de 2019, luego del fundamental triunfo del Frente de Todos, que logró impedir la continuidad de la calamidad social que significó el gobierno de Macri – tragedia que aún hoy mantiene en cadenas al pueblo argentino por el mayor endeudamiento registrado en los anales del FMI- , el panorama fue conmocionado por la funesta instauración de una dictadura violenta y retrógrada en Bolivia al tiempo que el derechista Lacalle Pou vencía en Uruguay ante un Frente Amplio desgastado por tres gestiones de gobierno, la dificultad de recambio en sus liderazgos y la unidad opositora en segunda vuelta.

También en la República Dominicana, asolada por la pobreza, la criminalidad y la inseguridad correlativas, venció medio año después el acomodado empresario Luis Abinader frente a un dividido y debilitado oficialismo socialdemócrata. El flamante mandatario, junto a Guillermo Lasso y Sebastián Piñera, presidentes de Ecuador y Chile, fueron expuestos públicamente por el escándalo de los “papeles de Pandora” que volvió a poner en agenda el flagelo estructural de la evasión y elusión fiscal, en este caso de funcionarios públicos que en sus discursos suelen repetidamente mencionar la probidad y la anticorrupción como puntos centrales de sus programas.

El banquero Lasso había dado por tierra, en la segunda vuelta presidencial de Abril de 2021, las esperanzas locales y continentales cifradas en la figura del joven representante de la Revolución Ciudadana Andrés Aráuz. En esa contienda fueron definitorios el lawfare que impidió la candidatura de Rafael Correa, el desastroso gobierno de Lenín Moreno – mirado por muchos, pese a su traición, como sucesor del gobierno anterior – la propaganda permanente en los medios y redes sociales hegemónicas de posturas anticorreístas, a las que adhirieron sectores ligados al indigenismo, la mayor parte de las ONG’s y una candidatura socialdemócrata-centrista que concitaron en primera vuelta el apoyo de votos suficiente como para posibilitar luego la victoria neoliberal.

Sin embargo, en el marco de lo que aparentaba consolidar un nuevo declive de las fuerzas progresistas en la región, el regreso contundente al gobierno de las organizaciones sociales en Bolivia a un año del golpe junto a la elección de un presidente vinculado a los movimientos populares en Perú constituyeron una vigorosa irrupción popular, como también la amplia aprobación en referendo del proceso constitucional que se desarrolla en Chile bajo una mayoría de índole transformadora.

A lo que se suman como sucesos relevantes más recientes los renovados e infructuosos intentos de desestabilización de la revolución cubana; la independencia de Barbados de un todavía presente colonialismo de la corona británica en el Caribe; los intentos del golpismo peruano para liquidar la experiencia encabezada por el presidente Castillo y del golpismo fascista para intentar reeditar el golpe de Estado en Bolivia; un nuevo ciclo de protestas de sectores campesino-indígenas en Guatemala y Ecuador y una elecciones municipales en Paraguay que, a contrapelo de las continuadas movilizaciones de sectores estudiantiles y campesinos, otorgaron nuevamente la victoria al régimen colorado en las principales ciudades.

En un Noviembre cargado de incidencias electorales, se agregan al cuadro de acontecimientos la elección presidencial en Nicaragua con la continuidad del gobierno sandinista, atacada por el poder imperial, pero controvertida también en algunos sectores progresistas; las elecciones legislativas en Argentina con un resultado ahora adverso al gobierno popular, el triunfo parcial del candidato fascista en la primera vuelta de las elecciones en Chile y la amplia victoria del chavismo en las elecciones regionales en Venezuela con la participación de los principales sectores de oposición, en un giro táctico de sus posiciones alineadas con el intervencionismo y el asedio a la Revolución Bolivariana.

El año electoral latinoamericano-caribeño culmina con el resonante triunfo del frente progresista encabezado por Xiomara Castro en la elección presidencial en Honduras, frente a la corrupción del poder oligárquico y fraudulento instaurado a partir del golpe contra el presidente Zelaya en 2009. Mientras que en Diciembre se producirá en Chile una segunda vuelta clave entre el neopinochetismo y el candidato de la centroizquierda Gabriel Boric, al que por ahora las encuestas posicionan como vencedor, lo que constituiría la culminación de un ciclo de dictadura neoliberal violenta de casi medio siglo con la posibilidad de allanar el camino a una Nueva Constitución, la confirmación del relevo político generacional ya iniciado en ese país y un enorme motivo de celebración de fin de año para las fuerzas progresistas de la región.

Estos nuevos vientos darían alas a las buenas perspectivas para Gustavo Petro y Lula en las elecciones del año próximo en Colombia y Brasil, lo que terminaría de configurar un nuevo balance sociopolítico en la región.

Los pueblos en el umbral de la pospandemia

A la par de los intentos reformistas de recomposición pospandémica de las economías por parte de los gobiernos sin afectar en lo más mínimo el cuadro general de capitalismo financiarizado y depredador, continúa y crece la indignación popular motivada por la urgencia de las necesidades y el descreimiento en la capacidad institucional de dar respuesta a las mismas.

Esto se evidencia en la recurrente e incremental abstención en las votaciones, como así también en el resurgimiento de opciones políticas con relatos retrógrados que auguran soluciones rápidas a lomos de una supuesta antipolítica.

A su vez, algunas dirigencias reconocen (o acaso se autojustifican por) los límites que el poder real establecido pone al poder político formal. Mientras tanto, se acrecienta objetivamente la ingobernabilidad a través de diversos factores, entre los cuales se encuentran ciertamente la acción de los poderes económicos, la injerencia geopolítica global, los bloqueos entre las facciones que se disputan cuotas del disminuido pero siempre apetecido poder político, el nada democrático y corrompido ámbito judicial, el elevado rechazo generacional a modalidades en decadencia, la cartelización manipuladora del discurso mediático conservador, la utilización expansiva de la tecnología digital para fomentar el odio y la estigmatización, el divorcio de las agendas entre las dirigencias y los pueblos o la atomización social con su relativización orgánica, entre otros.

Al fracaso institucional para dar respuestas, sumando a una sensación de incerteza general, se agrega la falta de alternativas nítidas, reconocibles y referenciales en término de nuevos modelos sociales, económicos y políticos que reemplacen la decadente estructural actual y proporcionen bienestar junto a la ampliación de las posibilidades colectivas. Lo cual es caldo de cultivo para la estridencia regresiva, que concita además apoyo por la capacidad de contención gregaria de sus huestes confesionales en el marco de un tejido social fragmentado.

En este contexto, ¿qué sucede con la integración regional de signo soberano y con la fundamental democratización de la comunicación?

Integración soberana y pluralidad de voces

Al formar parte del esquema institucional decimonónico basado en la concepción de Estado-Nación, las iniciativas oficiales de integración soberana sufren la crisis de aquél, agravada por el torpedeo de las sucesivas administraciones estadounidenses en su intento de conservar preeminencia absoluta sobre los destinos “hemisféricos” frente al embate geopolítico de China y Rusia en su disputa contra la pretendida hegemonía unipolar.

En el mismo sentido, el intento de reflotar a la OEA como brazo diplomático de la dominación, tampoco encuentra asidero firme, salvo en la agenda comunicacional de los medios al servicio del gran capital, siendo cuestionadas sus motivaciones y sugerido su reemplazo desde los países gobernados por sectores más progresistas.

La CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) como posible ámbito de sustitución de la anacrónica OEA, dado el signo político antitético o reformista de sus componentes, aparece sin embargo de momento como un espacio tendiente a abandonar su origen políticamente disruptivo para pasar a reflejar una suerte de comunidad interestatal al estilo europeo, modelo que a su vez atraviesa una severa y prolongada crisis.

El Mercosur, reapropiado en su carácter neoliberal por los gobiernos derechistas de Brasil, Paraguay y Uruguay, ha perdido incluso su esencia integradora a partir de la primacía del interés particular de sus miembros, mientras que el ALBA-TCP conserva el carácter de trinchera de nucleamiento soberanista, sin embargo más discursiva que efectiva, dada las dificultades objetivas que atraviesan sus componentes, fundamentalmente en razón del asedio estadounidense.

Lo novedoso es la irrupción de la RUNASUR (la UNASUR de los Pueblos) en el escenario, que convoca a la construcción de una América plurinacional (con proyección a un planeta plurinacional), alentando a una refundación institucional soberana de carácter antiimperialista a través de la participación directa, inclusiva y paritaria de los pueblos, nacionalidades y movimientos sociales a fin de reparar y superar la partición y repartición burguesa-transnacional poscolonial.

En relación a la comunicación, las posibilidades de democratización y pluralidad se ven una vez más coartadas por el absolutismo de las plataformas corporativas en el campo digital, cuyo sesgo de lucro segmenta, discrimina y censura contenidos, afectando los principios fundacionales de neutralidad y descentralización de la red internet.

En el campo de de los medios, el irrespeto o cancelación de normas legales logradas en ardua lucha por la comunicación popular, la desfinanciación o eliminación neoliberal de medios públicos,  la inequitativa distribución de pauta estatal a favor de los medios hiperconcentrados, su progresiva transnacionalización junto a la monolítica cartelización de discursos estigmatizantes contra las alternativas revolucionarias o progresistas afectan la posibilidad de imprescindibles transformaciones que garanticen diversidad informativa y un balance equilibrado en la opinión pública.

Prospectiva

La historia nunca se detiene. Las generaciones actuales, en su gran mayoría, enarbolan con claridad las banderas de la lucha contra el deterioro medioambiental, contra la guerra, la injusticia flagrante y la violencia, a favor de la emancipación de las mujeres y por la libre elección de opciones sexoafectivas. Se va instalando con fuerza una cultura irrestricta de derechos humanos, al par que se amplía el rechazo a la manipulación cupular, la corrupción, el centralismo y el verticalismo.

La indigna situación cotidiana de miseria y carencias en contraste con la opulencia absurda de minorías cada vez más pequeñas y abusivas, solo puede dar espacio a sucesivas rebeliones populares hacia nuevos modelos de distribución equitativa, gestión participativa, colaborativa y descentralizada.

Esta revolución en curso es además mundializada, sin que espacio alguno pueda bloquear o quedar indemne de la expansión de ese clamor.

En reacción a estos claros signos de futuro se elevan voces guturales, anacrónicas, nostálgicas de un pasado que nunca fue y que tampoco será. Aun cuando estas fuerzas regresivas buscan neutralizar el avance de los tiempos (y coyunturalmente hasta logran frenarlo), representan tan solo un estéril esfuerzo por detener la imparable evolución humana.

El sistema capitalista y depredador, sostenido por sus sectores conservadores, busca desviar los impulsos transformadores hacia falsas puertas, intentando resignificar los relatos bajo una modalidad gatopardista y engañosa.

El surgimiento del nuevo ser humano como actor necesario de las sociedades futuras, considerado anteriormente como producto automático de condiciones objetivas, es hoy claramente asumido por cada vez más sectores como condición simultánea de la transformación.

Fortalecer su nacimiento y las condiciones de un medio favorable a su desarrollo, expandir el eco de las voces que señalan hacia el futuro, prestar oídos al clamor generacional y de género, apoyar a las organizaciones sociales que exigen bienestar igualitario, constituyen sin duda las claves de una misión histórica ineludible.

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Francia: Tracto – Juntos por las profesiones de animación y educación popular, martes 14 y miércoles 15 de diciembre de 2021

Europa/Francia/26-11-2021/Autor(a) y Fuente: www.ferc-cgt.org

Todos ellos están gravados por nuestros derechos, nuestras profesiones, nuestras condiciones de trabajo.

48 HORAS SIN ANIMADORES, SIN ANIMADORES

Precariedad, salarios bajos, condiciones de trabajo degradadas, tasa de supervisión peligrosa para el personal y los niños, el no reconocimiento de profesiones en animación y educación popular, presupuestos insuficientes, competencia: ¡las razones del enojo son muchas!

Retar a las autoridades públicas (Estado, municipio) para que exijan presupuestos operativos suficientes, que permitan romper con la precariedad, impongan la jornada parcial y aseguren salarios dignos, el reconocimiento de nuestras calificaciones y unas condiciones laborales correctas que garanticen la salud y la seguridad de las personas. personal y usuarios.

Retar a los empresarios públicos y privados para que presenten demandas específicas (denegación de la enmienda 182, denegación de los comités de empresa europeos, permanencia de los trabajadores temporales, aumento de sueldos, corrección de la dotación de personal, fin del fraccionamiento y jornada laboral desproporcionada …).

¡JUNTOS, EXIGAN RESPETO POR LOS ANIMADORES Y TODAS LAS PROFESIONES DE LA Educación POPULAR!

Contactos de correo electrónico: Público: fdsp@cgt.fr – Privado: cgteducpop@ferc-cgt.org

Fuente e Imagen: https://www.ferc-cgt.org/tract-ensemble-pour-les-metiers-de-l-animation-et-de-l-education-populaire

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