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(Libro) Colombia. Entre la rebeldía y la esperanza. Reflexiones en torno a la Movilización social 28A 2021.

Por:  Editorial Kavilando

En Colombia palpitan marcas profundas en su historia, por un lado, el cruel y avasallador ejercicio de poder y dominación de las élites bajo múltiples formas de opresión, por otro, late con altisonante intensidad la rebeldía y resistencia desde los pueblos, desde abajo, exigiendo y provocando necesarios cambios. El 28A hace parte de este devenir de nuestra historia.

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Autores:

Raúl Zibechi / Alfonso Insuasty Rodríguez / Andrés Felipe Martínez Ángel / Yani Vallejo Duque / José Fernando Valencia / Daniela Barrera Machado / Jairo Montoya /  Edison Villa Holguín / Hector Alejandro Zuluaga Cometa / José Alonso Andrade Salazar

Introducción

El presente texto busca considerar las condiciones contextuales en las que emerge el fenómeno de la movilización de una gran parte de la población colombiana que,  según la manifestación de inconformidad acontecida entre abril y julio de 2021, se siente en descontento social, por condiciones de exclusión social, segregación clasista  y precarización de condiciones de vida en dignidad y justicia.

Esta reflexión analítica y etnográfica trata de entender como esas diversas iniciativas y expresiones de organización social, popular y comunitaria emergen generando un nuevo ámbito político, que desborda la cultura de la representatividad, potenciado por nuevas subjetividades y colectivos sociales, que avanzan en términos de  conciencia colectiva de bien común y en cultura política confrontativa como clase precarizada, hacia la transformación de la oficialidad opresiva secuestrada por las  agremiaciones económicas de beneficio privado, bajo el modelo neoliberal.

Este ejercicio de caracterización de la experiencia de la presente movilización colombiana, fue propuesto y articulado por personas dedicadas a la investigación social y por integrantes de colectividades y medios de comunicación alternativa y popular, que han estado haciendo seguimiento a las dinámicas y procesos de la “población  movilizada” a nivel regional y nacional en los últimos tiempos.

Se retoma dentro de este material a modo testimonial y documental, un enfoque de problematización de los hechos, a partir de los espacios de escucha y reflexión colectiva, logrando visualizar el reclamo social, pero sobre todo el reconocimiento de las situaciones de dificultad y posibilidad que se han  venido en la vivencia movilizadora del trabajo organizativo comunitario directo, desde lo territorial, que sortea las situaciones económicas de subsistencia, además del opresivo trámite de sobrevivencia con las instancias de la oficialidad y los grupos armados que hacen presencia en las zonas donde viven.

El texto tiene como hilo conductor, las búsquedas de los momentos en los qué liderazgos organizativos populares desbordaron el llamado a  Paro Nacional hecho por las centrales obreras, subiendo el tono político, hacia un perfil confrontativo desde las dinámicas de resistencia que las comunidades han construido, para ocuparse colectivamente de las situaciones problemáticas con las que se vive dentro de los territorios en perspectiva desde abajo, en su búsqueda legítima como sujetos políticos desde el accionar organizativo, haciendo uso del derecho a la protesta promulgado en la constitución colombiana, logrando fortalecer desde allí, herramientas de acción directa y de defensa popular, que favorece una subjetividad política, para incidir desde espacios de movilización, en el genuino ejercicio de participación directa como comunidad.

Se logra concretar este texto, a partir del acercamiento a las múltiples formas de movilización, y en interacción constante con los participantes de los diversos grupos y colectividades manifestantes, desde sus espacios de diálogo y concertación asamblearia como comunidad, en los barrios, comunas populares, veredas y pueblos en su extraordinario intento por la transformación social.

Esta compilación del accionar popular consolidado desde el acercamiento investigativo y reflexivo, nos permite metodológicamente hacer algunas consideraciones sobre las preguntas por ¿cómo es y en qué condiciones emerge el protagonismo organizativo comunitario movilizado en 2021 en aras de resistir a los embates de las reformas neoliberales? ¿Como estas contingencias históricas hacen que las comunidades y colectividades movilizadas consoliden acciones organizativas de defensa popular en un marco histórico de deslegitimación oficial?

Como ejercicio investigativo de consolidación de una memoria histórica del proceso, se enfatiza en la necesidad de la propia recuperación y configuración de la acción movilizadora como sujetos y colectivos de transformación. Relatos y testimonios que se van posicionando, en el intento de interpelación a la injusticia estatal, generando pistas en camino de construcción de propuestas alternativas de defensa social, territorial y política desde las comunidades.

Desde la investigación participante, este tipo de procesos reflexivos implica tener presente los desafíos sociales que se traducen en la consolidación de las propias posturas ético-criticas como sujetos sociales y políticos. Al pensar los escenarios históricos de la movilización en Colombia, se fue posicionando cualitativamente el sujeto orgánico comunitario, que además de reflexionar sus necesidades y problemáticas, avanza en la construcción de una agenda política emergente a partir del reconocimiento de la potencia de lo común y lo procomún

Ruta metodológica 

Como estrategia metodológica el presente texto se construyó a modo de sistematización a partir de conversatorios, talleres y entrevistas con la población movilizada como fuente primaria, según la información que fue emergiendo en las conversaciones y que ameritaba profundizar, además se accedió a otro tipo de fuentes desde la revisión documental, artículos de prensa y diversas publicaciones institucionales y alternativas. Las consideraciones de dichos conversatorios fueron la base para la búsqueda de preguntas e interpretaciones que fueron consolidándose como reflexión de la praxis de las experiencias situadas desde la organización emergente de la población manifestante.

En la dinámica de encuentro como equipo de trabajo y con las organizaciones en la calle y en los sitios de resistencia se fue configurando y consolidando información desde la observación participante, con la cual se construyeron y confrontaron datos de ese sujeto social movilizado.

Al realizar este seguimiento testimonial a los  procesos, como ejercicio de reconocimiento a la población participante en las multitudinarias manifestaciones de reivindicación popular, se llegó con preguntas iniciales como: ¿Quiénes se movilizan y cómo han logrado coordinar la acción conjunta?, estas se fueron contestando en la medida en que la apuesta sistematizadora logra interactuar de manera directa las personas participantes del proceso, propiciando conjuntamente visualizar algunos aspectos y consideraciones sobre lo que sucede con el contexto inmediato como población en descontento social.

Se propone una ruta de construcción del presente texto buscando compilar y validar información desde la perspectiva de la población participante, desde los ejercicios de socialización en los plenarios de la asamblea nacional popular y los diversos tipos de expresión organizativa, como las concentraciones, las velatones, las marchas carnavalescas y demás acciones en los que se ha apoyado la organización social, para sus propósitos movilizadores.

De esa manera surgen en las interlocuciones, variados aportes en la consolidación de posturas críticas frente a los diseños y las proyecciones de la mentalidad neoliberal oficial, que, a partir del poder hegemonizado, propone seguir condicionando la construcción comunitaria de la vida en el territorio.

Dichos ejercicios de sistematización buscaron metodológicamente propiciar un escenario de reflexión participativa, permitió al equipo de trabajo avanzar en el mapeo de actores y problemáticas a partir de la elaboración de cartografías sociales, donde se proyectan de acuerdo a los contextos, las identidades y los rasgos comunes que permiten nombrar al sujeto social, en términos de lo que les convoca y les impulsa frente a las situaciones de las que hay que ocuparse tratando de avanzar desde lo colectivo, dimensionando los modos en los que se construye movilización logrando llegar a la incidencia en las dinámicas políticas y económicas, y socio-culturales en términos del desmejoramiento de la calidad de vida, la desestabilización económica de los hogares y la pauperización de sus condiciones materiales, afectaciones que se busca sean asumidas como móviles de lo organizativos comunitarios en defensa de su construcción política y de identidad territorial.

La observación participante favoreció la identificación de situaciones contextuales, como condiciones de posibilidad para potenciar la movilización. De allí en medio del proceso de indagación se logró plantear cuestiones relativas a la historia de la organización movilizadora desde la construcción de lo identitario, local y nacional.

En tales escenarios, de dialogo con y desde la dinámica social y con las instancias organizativas del propio contexto, logrando establecer una panorámica reflexiva de categorías a partir de reagrupar las reflexiones y relatos recogidos desde los espacios asamblearios donde la decodificación contextual y conceptual desde el trabajo con la memoria histórica a partir de la valoración de la participación que se ha tenido en con lo organizativo comunitario.

De allí se focalizaron algunas luchas y sus acumulados en las últimas dos décadas, con casos emblemáticos en términos de las problemáticas, de hechos,  comportamientos, posturas y percepciones y la diversidad de formas de manifestación generadas que va develando líneas de acción en términos de intervención política neoliberal vía oficialidad versus enfoques de lucha y resistencia de los procesos populares acontecidos a partir de las situaciones de despojo, desalojo, desarraigo y fractura del tejido social. Asuntos que se logran recuperar y consolidar a partir del presente guion de sistematización, basados en lo contextual, coyuntural enfrentadas por dichos sujetos sociales.

Contenido

Introducción……………………………………………………………………………..8
Ruta metodológica…………………………………………………………………. 10

1. La construcción de una rabia colectiva………………………………….. 13

Del modelo de sustitución de importaciones (ISI)
al neoliberalismo………………………………………………………………. 20
Menos Estado, mayor mercado, más deuda
y precarización social………………………………………………………… 26
Constitución de 1991 y neoliberalismo…………………………………..32
Y llega la pandemia…………………………………………………………….40

2. De la desesperanza a la potencia de lo posible………………………43

Minga Nacional, Congreso de Los Pueblos, Tribunal
Permanente de los Pueblos y Marcha Patriótica……………………..45
La revolución de las ruanas…………………………………………………. 48
¡El pueblo no se rinde, carajo!……………………………………………….54
La defensa del medio ambiente……………………………………………55
Paro del 21 de noviembre de 2019 – 21N…………………………………56
Pandemia, hambre y trapos rojos………………………………………….58
La tragedia del 9 de septiembre de 2020 – 9S ……………………….. 62

3. Un pueblo humillado y excluido se levanta.

Paro Nacional del 28 de abril de 2021 – 28A………………………………64

Entre violencia estatal, negacionismo y la clara voluntad
de no negociar…………………………………………………………………… 70
Del bloqueo social a las convergencias
desde las movilizaciones populares………………………………………77
¿Quiénes y cómo se movilizan?…………………………………………….78
El pueblo cuida al pueblo: Primeras Líneas – APH – DDHH………83
Mujeres…………………………………………………………………………….. 88
Las nuevas formas de comunicar…………………………………………. 90

4. El Suroccidente colombiano, ejemplo de resistencia……………..96

Gobierno y “gente de bien” en contra de la Minga indígena ……104
Cali, “sucursal del cielo”………………………………………………………106
Juventud precarizada…………………………………………………………108
Corazones latiendo de imaginación y resistencia …………………109
Primeras Líneas ……………………………………………………………….. 114
Puerto Resistencia, escenario de libertad………………………………115
“Barrio adentro”………………………………………………………………… 118

5. Reflexiones finales, a modo de conclusiones abiertas…………. 122

Algunas características que marcan
este momento histórico de 2021………………………………………… 123

Referencias bibliográficas…………………………………………………….. 132

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Fuente de la información e imagen: https://kavilando.org

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Clarice Lispector, fiel a su esencia salvaje

La gran Clarice Lispector cumple 100 años.

La escritora extraordinaria que nunca se lo creyó, demasiada pureza en su alma como para caminar por la vida con el ego de la intelectualidad. Sus textos se abrían paso entre la vida diaria, con la máquina de escribir sobre sus piernas en lo que cuidaba a sus hijos pequeños. La habitación propia de la que habla Virginia Woolf fue para Clarice esa máquina de escribir que la salvó del vacío.

Clarice, que creció en la pobreza, emigrante desde niña que hablaba el portugués con un acento raro, luego pudo viajar por el mundo y probar las mieles de la holgura económica nunca olvidó su origen. Pero, ¿cómo alguien que conoció lugares espectaculares, que se codeaba con personas de alto abolengo en el mundo de la política, la cultura y las artes, le escribió un texto a una gallina? Sí, al sentimiento de una gallina que huía para no convertirse en el caldo del día para una familia.

Que pudo escribir de rascacielos, de vinos caros, de vistas sorprendentes, de casas con alfombras persas, le escribió un texto a un hombre invidente como muchos de los que viven en las calles y son invisibles para la sociedad. Y qué decir de la historia de la niña malvada que se burlaba de la pobreza de su amiga cuando fingía que le prestaría un libro para leer, solo para verla llegar todas las tardes a su casa y tocar la puerta con ilusión para luego arrebatársela diciéndole que ese día no.

Clarice escribía para respirar, eso eran las letras para ella, su oxígeno. Por eso la profundidad y consistencia de las mismas. Alejada del bullicio de la fanfarrea que secunda a muchos escritores gloriosos, Clarice en soledad creó un volumen impresionante de textos, todos importantes, esenciales, con las emociones a flor de piel.

Una sola línea de cualquiera de sus textos deja al lector en un éxtasis, ido, sumergido en las profundidades de su propia alma. Esa capacidad tiene Clarice, un talento extraordinario para traspasar todas las capas de la piel y llegar directo al espíritu humano. Sus textos no caducan son atemporales porque muestran la realidad de la vida en infinidad de circunstancias. Su aplomo para relatar el día a día de una mujer, que será excluida por el mundo de hombres creado para ellos mismos. Eso no ha cambiado o ha cambiado pero muy poco en estos últimos 100 años.

Alejada de las normas lingüísticas, Clarice crea su propio lenguaje, su propia forma de expresión y de escritura. Rompe con todo lo impuesto, navega sin radar lanzándose a las aguas del mar sin salvavidas, camina sin medir los pasos, sin temor, solo avanza y se adentra en las hondonadas del alma. De Clarice Lispector no se vuelve jamás.

También pintora, la niña de origen ruso, Chaya Pinkhasovna Lispector dio a Brasil la mayor de las glorias en literatura. Y a nosotros sus lectores en todas partes del mundo, la alegría de poder disfrutar de su talento sobrenatural y de la esencia salvaje en los mismos.

Por haberse atrevido a ser ella misma, roto con las normas impuestas en literatura, por haber creado su propio lenguaje y mundo, por haber sido fiel a su esencia humana, Clarice Lispector es una insurrecta. Y yo la celebro en el centenario de su nacimiento y siempre. Porque con su ímpetu abrió puertas para generaciones de escritoras no solo en Latinoamérica.

Fuente: https://www.aporrea.org/cultura/a298283.html

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Derechos y juventud, algunas reflexiones

Por: Tahira Vargas García

La inexistencia de una construcción del sentido de responsabilidad se debe a la ausencia de libertad.

Recientemente se celebró el día de la juventud. En estudios realizados con jóvenes de ambos sexos en comunidades rurales y urbanas se muestran conflicto con la población adulta por violaciones a sus derechos de expresión y ejercicio de libertad.

La marcada tendencia en muchas familias e instituciones educativas de un ejercicio de poder autoritario hacia la juventud se expresa en las restricciones a su inserción en espacios de recreación, vestimenta y manejo de su cuerpo.

La juventud tiene derecho en una sociedad democrática a ser  y actuar en forma diferente libre de estigmas sociales que la discriminen como el de ‘delincuente” (casos de aretes, collares o peladas) o de “puta  y cuero” (caso de pantalones apretados, escotes). Los espacios desde donde se violan los derechos de la juventud son muchos, algunos de los cuales emergen en nuestros estudios son:

Hogar-relaciones de padres/madres/personas adultas responsables y jóvenes

Centros Educativos

Iglesias y grupos religiosos

Espacios públicos, calles, callejones y parques

Discriminación contra la población joven: negra, dominicana de ascendencia haitiana, lesbiana-gay-transexual, masculina-pobre, madre adolescente o adolescente embarazada, trabajadora sexual

Represión y violencia de la policía nacional contra la población joven de sexo masculino de los sectores pobres

Tanto en el hogar, en la calle como en los centros educativos se educa con represión, con sanciones y prohibiciones  permanentes que se convierten en las orientaciones principales dirigidas a esta población, las cuales generan rebeldía, violencia y resistencia.

Ofrecerle libertad a los/as jóvenes no los convierte en delincuentes, sino todo lo contrario los convierte en entes socialmente responsables. Los jóvenes en actividades delictivas se han socializado en el autoritarismo y la violencia no en la libertad.

La juventud está generando cambios en nuestra sociedad desde espacios micro en el territorio, a nivel local y social. Cambios que apuntan a la horizontalidad y respeto hacia la diversidad en todas sus manifestaciones: sexual, religiosa, racial, artística y cultural. Dentro de este proceso de cambio se necesita disminuir las brechas intergeneracionales que suponen lógicas sociales distintas de apertura a estos cambios y de ruptura con el ejercicio tradicional y autoritario de las prácticas educativas, culturales y políticas.

Este articulo fue publicado originalmente en el periódico HOY

Fuente: https://acento.com.do/opinion/derechos-y-juventud-algunas-reflexiones-8850472.html

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¿Qué es realmente la rebeldía?

Por: Carlos Gustavo Motta

El destino de todo discurso que tenga como agente el S1 es el autoritarismo. Esta idea de Lacan se verifica también en las consecuencias de posiciones de rebeldía «juvenil», cuando esta se orienta por tal significante. Sirve para ilustrarlo el clásico de George Orwell «Rebelión en la granja».

¿James Dean?: alguien perdido, tratando de encontrarse.
Marlon Brando a propósito del film Rebelde sin causa

No siempre un interrogante produce necesariamente una respuesta.

Preguntarse acerca de la rebeldía y su realidad nos ubica en la circunstancia de saber si resulta eficaz el argumento siguiente: La rebeldía no es una virtud ni tampoco un malestar.

Existe una historia de la rebeldía que contempla variables enunciadas de manera menos ambivalentes. Por ejemplo,  la religiosa: representada ejemplarmente por Jesús; la política: democracia versus otras lecturas de las realidades gubernamentales;  la social: discriminación y tolerancia.; la psíquica: la posición del otro frente a su estructura anímica: neurosis/psicosis/perversión.

Modelos todos que se construyen bajo consignas conocidas:
1.- Reaccionar frente a lo que se considera injusto.
2.- Intentar establecer un nuevo orden, sobre todo el propio.
3.- Rechazar una negociación porque se considera una pérdida de tiempo.
4.- Negar los procesos dialécticos prevaleciendo el autoritarismo bajo un resultado social llamado efecto de masa.

George Orwell construyó una ficción  que nos recuerda, en su clásico Rebelión en la granja, a un grupo de animales habitantes de una hacienda, que terminan expulsando a sus amos (seres humanos) y establecen un  gobierno para ellos apropiado que  conduce, más tarde y casi inevitablemente,  a la instalación de una tiranía.

Los animales  llevan a cabo una revolución  con un desenlace de siete principios escritos en una pared para ser leídos por todos, a la manera de los Diez Mandamientos escritos en tablas de piedra y que el Dios Yahvé entregó a Moisés:
Todo lo que camina sobre dos pies es un enemigo
Todo lo que camina sobre cuatro patas, o tiene alas, es un amigo
Ningún animal usará ropa
Ningún animal dormirá en una cama
Ningún animal beberá alcohol
Ningún animal matará a otro animal
Todos los animales son iguales

Luego de la rebelión instalada y exitosa, la granja prospera.

Con el paso del tiempo, los animales comienzan a abusar del poder y manipular las consignas escritas en su favor, incluso a burlarlas. Poco a poco finalizan adoptando los defectos del hombre que habían criticado.

La única ley  inmutable que permanece a partir de ese momento es:
Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros.

La susceptibilidad hacia las cosas vuelve a instalarse, y el principio de las excepciones a establecerse.

El «gatopardismo» se adueña de las mentes: hacer como que las cosas cambien para que continúe todo del mismo modo.

Argumento que se verifica en el seminario dictado por  Jacques Lacan, El reverso del psicoanálisis.  La clase del 3 de diciembre de 1969, refleja las verónicas discursivas de los estudiantes universitarios que protestan. El ole-ole, bum-bum, tachín-tachán, son los ruidos onomatopéyicos que constituyen el movimiento de opinión, y marcan, con esos sonidos perturbadores, la incompletud, la insatisfacción, en fin, lo que un rebelde puede confundir: que nada es todo.

Lacan señala que la aspiración rebelde o revolucionaria es algo que no tiene otra salida que desembocar en discurso del amo.

No puedo dejar de citar entonces, el final de la metáfora orwelliana: «Doce voces gritaban enfurecidas, y todas eran iguales. Ahora no había duda de la transformación en las caras de los cerdos. Las criaturas asombradas pasearon su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo, y, nuevamente, del cerdo al hombre, pero ya era imposible distinguir quién era uno y quien era otro».

La rebeldía es una virtud cuando señala un acontecimiento y no se detiene en él ni se lo apropia. Fuego interno, explosión constante. Quizá sea producto simpático, cautivante y seductor para una época temprana de la vida, parafraseando a  William Shakeaspeare con relación a la juventud, «se revela contra sí misma, aún cuando nadie se acerque a hostigarla». Rebeldía, entonces, como dato de la juventud. Quien «mantenga» ese rasgo «continuará» siendo joven. En este último caso, la rebeldía detiene el tiempo, pero como variable subjetiva, puesto que para los otros resulta un rasgo intratable.

Es malestar cuando intenta imponer un nuevo orden construido por promesas y se constituye en un decir monolítico, hostil, insufrible, intolerante y odioso. Única voz tiránica que sólo gobierna a través de sus caprichos inalterables a lo largo el tiempo. Donde decir más, resuena en la inmensidad de un desierto personal.

Para finalizar, cabe aclarar que cualquier similitud con alguna realidad política globalizada es, como la leyenda que se agrega en casi todas las realizaciones cinematográficas, pura coincidencia.

Fuente e imagen: http://www.revistavirtualia.com/articulos/512/miscelaneas-ii/que-es-realmente-la-rebeldia

 

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Cristian Olivé: “Ser un profe rebelde significa situar al alumno en el lugar que merece”

Por: Educación 3.0. 

En su nuevo libro, Cristian Olivé reivindica la ‘rebeldía’ en los docentes con el fin de atraer el interés de los estudiantes. Para este profesor de Lengua y Literatura no es otra cosa que dar respuesta a lo que los estudiantes necesitan

Cristián Olivé

“Cristian, ¿hoy qué vamos a hacer? Esa pregunta, como docente, genera adicción”. Así de contundente responde Cristian Olivé, docente de Lengua y Literatura, cuando se le pregunta por la reacción de sus estudiantes a los contenidos que plantea en el aula. Y es que es capaz de analizar el amor tóxico a través de las canciones de Rosalía o profundizar en los mensajes de las pancartas del 8M para introducir el debate de la desigualdad con el alumnado.

En su nuevo libro, ‘Profes rebeldes. El reto de educar a partir de la realidad de los jóvenes’, Olivé muestra la importancia de educar a través de las propias vivencias de los estudiantes, además de plantear cuáles son los retos a los que se enfrenta el profesorado en la actualidad y también en la educación que vendrá.

Pregunta: ¿Hay razones para ser rebeldes en la educación actual?

Respuesta: Hay razones para ser rebeldes porque nuestros alumnos lo merecen. Como docentes, nos encontramos con contenidos curriculares que se alejan de los intereses de los estudiantes y de lo que de verdad les va a servir en el futuro. Las instituciones no siempre están a la altura y, por ello, los que estamos a pie de aula debemos dar respuesta a aquello que necesitan nuestros alumnos. Defiendo una actitud activa por parte de los docentes para situar al alumno en el centro de su propio aprendizaje.

Se trata de saber seleccionar aquello que en realidad importa y potenciar lo que no está previsto en la programación pero que en realidad es esencial para el alumnado. Mi objetivo como profesor de Lengua y Literatura no es que todos acaben siendo filólogos. Mi intención, de hecho, es utilizar la lengua y la literatura para que mis alumnos se conozcan mejor, se descubran a sí mismos y acaben siendo ciudadanos responsables, tolerantes y felices. Para mí, eso es ser un profe rebelde.

P: En sus clases de Lengua y Literatura incluye canciones de Rosalía, series como Juegos de Tronos y hasta el contenido de las pancartas de la última manifestación el 8M, ¿cuándo empezó a introducir ese tipo de contenido en el aula? ¿por qué?

R: Siempre he intentado que mi materia vaya más allá de los contenidos más básicos. De hecho, actividades como el análisis de las canciones de Rosalía, que critican el amor tóxico, o de las pancartas del 8M, que evidencian la situación de desigualdad de la mujer en la sociedad actual, me permiten trabajar aspectos de lengua, literatura, pero también valores. No debemos reservar este último aspecto sólo para talleres o sesiones de Tutoría: tienen que estar presentes en cada momento y en todas las disciplinas para que nuestros alumnos crezcan como personas críticas y tolerantes.

P: ¿Qué objetivos persigue?

R: Siempre que planteo una actividad en clase, me pregunto qué pueden obtener mis alumnos al realizarla. ¿Les va a servir para descubrir un talento oculto que ni se habían planteado? ¿Para desarrollar un aspecto crítico sobre un tema que no se habían cuestionado? ¿O para entender mi materia de un modo más vivencial y auténtico? Cuando la respuesta a todas estas preguntas es afirmativa, me lanzo a la piscina y propongo la actividad en clase. En muchas ocasiones, los objetivos que me había marcado desde un inicio se amplían en el transcurso de la actividad a partir de las sugerencias de los alumnos. Cuando eso ocurre y el ejercicio se engrandece con las propuestas de los propios estudiantes no puedo sentirme más satisfecho. ¡Acabo aprendiendo de ellos más de lo que esperaba que aprendieran de mí!

“Cristian, ¿hoy qué vamos a hacer? Esa pregunta, como docente, genera adicción”

P: ¿Cómo responden los alumnos ante estos contenidos? ¿y las familias?

R: Me hace mucha gracia porque los alumnos al principio se sorprenden ya que no se habían planteado que podrían aprender tanto con intereses de su día a día. Tras la sorpresa, llega la emoción. Suelen recordar aquellas actividades que les han hecho vibrar. Después, llegan las ganas de más. “Cristian, ¿hoy qué vamos a hacer?” Esa pregunta, como docente, genera adicción. Al utilizar algún elemento de su entorno, les estoy lanzando un mensaje muy claro: no juzgo lo que les gusta, sino que les demuestro que lo que hacemos en clase tiene una aplicación en la realidad. Aprenden de forma sincera. Por otra parte, las familias se muestran muy agradecidas porque entienden que esta metodología es para extraer el máximo potencial de sus hijos.

P: En su libro expone algunos de los retos a los que se enfrenta la educación, ¿qué papel tienen en ellos los estudiantes? ¿y los docentes y familias?

R: Los retos a los que se enfrenta la educación son los mismos retos que plantea el siglo XXI. Siempre hablo de una educación actual para dar respuestas a los problemas actuales. El mundo digital debe estar presente en el aula. Los docentes, como educadores que somos, debemos educar en el uso saludable de las redes sociales. Siempre digo que mirar hacia otro lado con el tema de los teléfonos móviles es dejar fuera también los conflictos que surgen del mundo digital. También es importante que desarrollen el espíritu crítico con el entorno natural y social. Para que sean ciudadanos libres, primero tenemos que enseñarles a ser tolerantes. Las familias, por su parte, deben caminar junto a los profesores. Cuando escuela y familia van de la mano, todo se vuelve más satisfactorio porque los alumnos ven que existe una comunicación plena.

“La sociedad no para de evolucionar y, por tanto, la escuela tiene que avanzar al mismo ritmo”

P: Además de ser un profe rebelde, en su libro reivindica la educación valiente, ¿qué significa eso?

R: Como decía antes, ser rebelde implica saber seleccionar lo que de verdad va a servir a nuestros alumnos. En Secundaria, los docentes somos especialistas de una disciplina y creo que es bastante valiente asumir que no todo lo que tiene que ver con nuestro ámbito lo tienen que saber nuestros alumnos. Para mí, es valiente saber dejar de lado algunos aspectos del currículum para potenciar aquellos que no están y que afectan al crecimiento personal y al autoconocimiento del alumno.

P: ¿Qué le sugieren las siguientes palabras? Rebeldía, escuela y vocación

R: La palabra rebeldía es una convicción; no una actitud. Ser un profe rebelde significa situar al alumno en el lugar que se merece, que es el centro. La palabra escuela me hace pensar en la sociedad. La escuela debe ser el reflejo de la sociedad; la sociedad no para de evolucionar y, por tanto, la escuela tiene que avanzar al mismo ritmo. Y la vocación es una palabra divinizada que no resume lo más importante: se puede ser profe por vocación, pero también conozco a colegas que no se habían planteado que acabarían dando clases y, sin embargo, son unos profesionales de los pies a la cabeza. Ser profesor es una filosofía de vida y, cuando uno ama lo que hace, se contagia esa pasión.

Fuente de la entrevista: https://www.educaciontrespuntocero.com/entrevistas/cristian-olive-ser-profe-rebelde-significa-situar-alumno-lugar-merece/

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Feministas en estado de rebeldía

Por: Rebelion.org. 

Feministas de diversos espacios sociales y políticos saludamos con entusiasmo la lúcida rebeldía estudiantil y del pueblo de Chile que se ha levantado contra una medida que afecta a la inmensa mayoría

de trabajadorxs y habitantes de la ciudad de Santiago. Si bien es el alza de los pasajes es la situación que enciende esta rebelión, son muchas las circunstancias que explican el malestar de nuestro pueblo: las AFP, el alza del agua, de la luz, la ley de migración, la aprobación del TTPP11, la predación sostenida del extractivismo, las objeciones de conciencia en aborto, la agudización de la violencia contra las mujeres, el pueblo mapuche, lxs inmigrantes y contra lxs estudiantes.

Como trabajadoras, activistas, intelectuales y militantes, nos sumamos a esta justa y legítima revuelta, a todas las jornadas de movilizaciones y al llamado al paro el próximo lunes 21 de octubre desde el interés común en poner un freno a la profundización del modelo neoliberal que ha desmantelado los derechos sociales convirtiendo en mercancía todos los aspectos de nuestra vida. Las manifestaciones de estos días han hecho visible el hastío de toda la clase trabajadora que está cansada de tolerar la precarización sobre la cual se soportan los groseros subsidios que el Estado de Chile otorga al sector privado y al empresariado en transporte, educación, salud y pensiones. El Estado Neoliberal no da más y el pueblo de Chile ha dicho basta.

Nosotras, feministas, somos parte de las luchas anticapitalistas y de las cuales tenemos hoy un episodio ejemplar llevado adelante por una inmensa mayoría de trabajadoras y trabajadores. Conocemos la historia de Latinoamérica y sabemos que esta puede ser una oportunidad para transformar las condiciones actuales. Una chispa que incendie la pradera y que abra caminos para salir del atolladero neoliberal y construir una sociedad justa y solidaria, donde podamos vivir dignamente.

Rechazamos enérgicamente el abandono de las responsabilidades que ha hecho el gobierno, el nombramiento de Javier Iturriaga del Campo y la salida de los militares a la calle.Repudiamos enérgicamente la aplicación de la Ley de Seguridad Interior del Estado, que representa un evidente atentado contra los derechos democráticos más básicos y nos recuerda a los peores momentos de la Dictadura. Las abajo firmantes exigimos la salida inmediata de lxs militares de las calles y el fin del estado de excepción en Chile. La respuesta de Sebastián Piñera ante las legítimas protestas llevadas a cabo en Santiago durante los últimos días deja en evidencia la incapacidad y el desinterés del gobierno en buscar una salida democrática a la crisis.

Llamamos a la rebeldía, al cuidado mutuo, a la solidaridad y a participar activamente de las movilizaciones convocadas para estos días y, como feministas, estaremos allí luchando y encarando los desafíos que imponen estos tiempos.

¡¡Arriba lxs que luchan!!

¡¡Ningún diálogo social ni político con los militares en las calles!!

ORGANIZACIONES ADHERENTES

La Morada

Ni Una Menos Chile

Ni Una Menos Argentina

Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC)

Colectiva Hartas Mujeres

Corporación Amatistas Chile

Marcha mundial de las mujeres

Asamblea de Mujeres de Posgrado, Facultad de Filosofía y Humanidades Universidad de Chile.

Comisión de Género Colegio de Periodistas de Chile

Agrupación lesbica rompiendo el silencio

Corporación Humanas

Activa tu Presente con Memoria

Mujeres, territorios y Resistencias

Observatorio contra el Acoso Chile (OCAC)

Fundación Nodo XXI

Coordinadora Feminista 8M

Revista Amazonas

Frente feminista Convergencia Social

 

FIRMANTES

Diamela Eltit, Premio Nacional de Literatura

Faride Zeran, Premio Nacional del Periodismo

Gloria Maira, Mesa Acción por el Aborto

Nelly Richard, ensayista y crítica cultural

Mia Dragnic, Socióloga Feminista

Camila Miranda, Fundación Nodo XXI

Alejandra Castillo, Filósofa Feminista

Pierina Ferretti, Fundación Nodo XXI

Daniela López, Fundación Nodo XXI

Javiera Toro Cáceres, Comunes

Paula Quintana, Convergencia Social

Constanza Valdés, Comunes

Catalina Perez Revolución Democrática

Luna Follegati, Convergencia Social

Francisca Fernández Droguett, Movimiento por el Agua y los Territorios

Roxana Pey, Universidad de Chile

Ximena Póo, Universidad de Chile

Gilda Luongo, Escritora Feminista

Alejandra Araya, Directora del Archivo Central Andrés Bello, Universidad de Chile

Hillary Hiner, Historiadora Feminista

Claudia Zapata, Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos, Universidad de Chile

Verónica Ávila, Feminista, activista por el aborto, Convergencia Social, Universidad de Chile

Natascha Olivera Palma, Aukin

Maura Gálvez-Bernabe Movimiento Anticapitalista- Liga Internacional Socialista

Lila Calderón, Escritora

Elixabete Ansa, Instituto de Estética UC

Alia Trabucco Zerán, Escritora

Ximena Riffo,

Natalia Corrales, Presidenta Sindicato Trabajadorxs Honorarios Municipalidad de Valparaiso

Elena Oliva, Socióloga

Eva Débia Oyarzún, Escritora

Anahí Troncoso, Asamblea de Mujeres Postgrado en Filosofía y Humanidades Universidad de Chile

Elisa Rojas, Feminista Radical

Antonia Atria Fuentes, Frente Feminista RM RD

Camila Rojas Valderrama, Diputada Partido Comunes

María Emilia Tijoux, Universidad de Chile

Silvana del Valle, Red Chilena Contra la Violencia Hacia las Mujeres

Soledad Rojas Bravo, Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres

Lorena Astudillo, Red Chilena contra la violencia hacia las Mujeres

Yoselin Fernández Arce, Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres

Yanis, Red Chilena Contra La violencia Hacia Las Mujeres

Beatriz Rios, La Morada

Francisca Perez, La Morada

Pamela Paredes Yáñez, La Morada

Vero Matus, La Morada

Sofía Brito, Nodo XXI

Pamela Soto, Nodo XXI

Carolina Figueroa, Nodo XXI

Francisca Millán Zapata, AML Defensa de Mujeres

Camila Sánchez Soto, Abofem

Bianca Bribbo, Abofem

Eva Gabriela, Radicalmente mujeres

Laura Dragnic Tohá, Convergencia 2 de Abril

Camila daza la rosa, Secretaria de género y sexualidad unap

Gina Inostroza Retamal, Red de Historiadoras Feministas

Karen Alfaro, Red de Historiadoras Feministas

Yocelyn Valdebenito, Red de Historiadoras feministas

Jocelyn Maldonado, Red de historiadores feministas

Javiera Ramírez Belmar, Observatorio Contra el Acoso Chile (OCAC)

Valentina Saavedra, Vicepresidenta de Comunes

Ignacia Gutiérrez Aguilar, militante Partido Comunes

Cari Álvarez Torres, Partido Comunes Los Ríos, Feminista.

Javiera Ortiz Tapia, Encargada Frente Feminista Comunes

Valeria Verdejo, Encargada de F. Estudiantil Comunes

Nataly Espinoza, Partido Comunes

Marcela Sandoval, Revolución Democrática

Giovanna Roa, Revolución Democrática

María José Oyarzún, Revolución Democrática Valparaíso

Valeria Cárcamo Vidal, Revolución Democrática

Marta CAÑETE, Frente Feminista Revolución Democrática

Camila Castro Gutiérrez, Secretaria general RD Valparaíso

Paula Mena Tagle, Revolución Democrática Viña del Mar

Maria morales, Frente Feminista Revolución Democrática

Antonia Orellana Guarello, Convergencia Social

Paula Quintana Meléndez, Socióloga, Convergencia Social

Nicole Darat, Frente feminista Convergencia Social

Gisela, Frente Feminista Convergencia Social

Nicole Campbell Alvarez, Convergencia social

Valentina Vegas Vasquez, Convergencia social

Catalina Amanda Soto Rodríguez, Asamblea de posgrado facultad de filosofía y humanidades U. Chile

María Fernanda Terry, Asamblea de mujeres postgrado filosofía y humanidades Universidad de Chile

Cecilia Heyder Contador, Activistas en Derechos Humanos

Naira MS, Asamblea de mujeres

Soledad Fariña, poeta feminista

Camila valenzuela, escritora feminista

Laura Albornoz, Miles Chile

Romina Green, Solidaridad

Macarena Castañeda, Activista por los Derechos Sexuales y Reproductivos

Vicky Quevedo, Foro Ciudanano

Julia, Colectiva feminista las sueltas

Amparo Saavedra, Amatistas Chile

Fanny Campos, Territorio Feminista /RFL

Victoria Herreros, Red feminista del libro

Paula Gaete, Ediciones Oxímoron

Caterina S.M, Marcianitas Verdes

Teresa Valdés, Observatorio de Género y Equidad

Claudia Kennedy, Organización de Escritoras de Chile OECH.CL

Ema Ugarte Vega, Red de Bibliotecas populares de Valparaíso

Paula Jeria, Olla Revuelta

Yusant Figueroa Romero, Secretaría de Género y Sexualidad UNAP

Pía Ahumada, Taller Editorial Me pego un tiro.

Valeria Alejandra Olivares Olivares, Universidad de Guanajuato

Maria Fernanda, Red feminista del libro

Pabla Pérez san martin, Ginecosofia editorial

Eva Débia Oyarzún, Docente Universidad Las Américas

Rosa Trigo Acuña, FemChile

Nadia Poblete, Nosotras Decidimos Valparaíso

Daniela Paz, Red chilena contra la violencia hacia las mujeres

Camila Jiménez, Universidad de Valparaíso

Fernanda Castillo, Fundación Iguales

Mary Luz Estupiñán Serrano, Red feminista del libro, zonal Valparaíso

Dawn Marie Paley, Periodista, Canadá

Verónica Avila, Coordinadora Feministas en Lucha

Ximena Soto Castro, Civitas Austral

Perla Sepúlveda Aguilar, Civitas Austral

Arlette Cifuentes, REDOFEM

Rosario Olivares, REDOFEM

Arimsay Fuentes, REDOFEM

Luz Ugarte, REDOFEM

Ximena Oyarzo Rojas, Colectiva Acuerpar- REDOFEM

Aschly Elgueda, REDOFEM

Paloma Villamandos, REDOFEM

Elizabeth Llanquinao, REDOFEM

Paulina Torres Cardenas, Coordinadora Feminista Punta Arenas – Patagonia Chilena

Mina Lorena Navarro Trujillo, BUAP

Taroa zúñiga silva, Secretaria de mujeres inmigrantes

Jimena Garate, Profesora

Tamara Vidaurrazaga Aranguiz, Investigadora Feminista

Marcela Vargas Cárdenas, Universidad Austral de Chile

Johana, Mujeres unidas en la igualdad

Natalia, Movimiento feminista Uruguay

Claudia Bacci, Universidad de Buenos Aires

Maria Alicia Gutierrez, Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito _ Argentina

Marcela, Red Chilena feminista del libro.

Claudia, Feministas Calama

Irma Pflucker V., Movimiento Nuevo Perú. Lima, Perú.

Mónica Sepúlveda Moya, TRACC (trabajadoras del arte y la cultura Chile)

Anahí Durand, Movimiento Nuevo Peru

Xochtil, Universidad de Chile

Ana Gonzalez Caro, Lideraccion. Puerto Montt

Elsa Ruiz Rozas, Lideraccion. Puerto Montt

Indhira Libertad Rodríguez, La araña feminista Venezuela

Elsa Schvartzman, Foro por los Derechos Reproductivos y Universidad de Buenos Aires

Macarena Palavecinos, UC

Pamela Soto Vergara

Ramona Karina, Bisexuales Feminista

María José Fuentes Díaz, Parirnos Chile

Carmen, Las violetas

Catalina Díaz Espinoza, Lesbofeminista y educadora popular

Mariela Méndez, University of Richmond

Juanita Chacón, Movimiento Nueva Fuerza Valparaíso

Amaranta rovira, Cofeu

María Elena Planas, Universidad Peruana Cayetano Heredia

maria paz guzman cordero, colectiva kallpa akunkawa

Francesca Alejandra Alfaro Olavarría , Profesora de Historia y Geografía – Estudiante de Magister en Patrimonio Cultural de la Pontificia Universidad Católica de Chile

Analia Cola, Red Feminista Maldonado

Paula Micol, Red Feminista Maldonado

Tamara Liberman, Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos

Arantxa Martínez, Red feminista del libro

Pamela Fernández Navas, Centro Cultural por la Memoria La Monche, RHF

Angeline Giusto Ampuero, Colectiva Katari, Feministas Latinoamericas Autoconvocadas (Barcelona)

Constanza Tamblay Ahumada, Frente feminista CS

Minervas, Colectivo Feminista Uruguay

Alejandra Santillana Ortiz, Ruda Colectiva Feminista

Ana Vera, Surkuna

Alejandra Ramírez Bravo, Aborto libre Ec. Coalición universitaria en contra del Acoso

Claudia, Agencia de desarrollo local la Chinantla A.C

Cecilia Jaramillo Jaramillo, Mujeres por el Cambio- Ecuador

Sofía Rivera, Ni una menos El Salvador

Cristina Cachaguay, PRESIDENTA Nacional Mujeres por el Cambio- Ecuador

Clara Merino Serrano, Luna Creciente Ecuador

Kati Alvarez, Colectivo Antropólogas del Ecuador

Movimiento de los Pueblos Frente popular Dario Santillán -Corriente nacional; Movimiento por la unidad latinoamericana y el cambio social; Izquierda Latinoamericana Socialista; Movimiento 8 de abril

Espacio de Economía Feminista (EEF-SEC)

Elisa García, Ni Una Menos El Salvador

María de los Angeles Lobos Palacios, Psicólogas feminista Universidad de Chile

Karla Calapaqui, Defensora de Derechos humanos

Chloé Constant, FLACSO

Luz Coronel, Fm la tribu

Gioconda, Colectivo feminista más de ocho

Judith Flores Chamba, Frente de la Mujer Trabajadora – Ecuador

Sandra Ivette, Malandra

Montserrat Martorell Colón

María Elena Retamal

Andrea Mendez Valenzuela

Ximena Carrera Venegas

Catalina Infante

Valentina Salinas Carvacho

Javiera Ramírez Belmar

Maivo Suárez

Malú González Cortés

Carolina Brown

Valentina Vlanco

Mary Rogers G.

Cristina Bravo Montecinos

Andrea Álvarez Carimoney

Ana Ledezma Salse

Ariadna Biotti Silva

Pamela Eguiguren Bravo

Danae Sinclaire Tijero

Valeria Alejandra Olivares Olivares

AUCH (Autoras Chilenas)

Fanny Berlagoscky Mora

Lorena Valderrama Zenteno

Paula Quiroz Rojas

Verónica Oxman Vega

Ana Rubio Poblete

Francisca Rodríguez Aguilera

Colectivo Señoritas Imposibles

Nataschia Navarro

Lorena Díaz Meza

Alejandra Costamagna

Lola Larra

Constanza Ternicier

Carla Guelfenbein

Cherie Zalaquett

Scarlett Bravo Andrade

Pía González Suau

Viviana Ávila

Simona Marina Peredo Valdés

Patricia Mellado Acevedo, UTEM

Constanza Díaz

Fernanda Toro, Estudiante de arte

Natalia Niedmann Álvarez

Valentina Salinas Carvacho

Valentina Jorquera Peñailillo

Alejandra Brito

Yanira Caqueo

Paulina muller

Paulina silva

Paula Correa

Andrea Álvarez Carimoney

Denisse Dintrans- Bauer

Brandi townsrnd

Lieta Vivaldi

Javiera Cabello Robertson

María José Rivera Oyarce

Tatiana Hernández C

Romina Álvarez

Javiera Astudillo

Rosario Fernández Ossandón

Alejandra Rousseau

Carolina pincheira

Andrea S. Carilao Mella

Fernanda León Aguirre

Claudia Deichler

Karina León

Andrea Pavez Castillo

Violeta Zamorano Rivera

Marcela Huenten

Natalia Moller González

Carolina Pezoa Cifuentes

Ma. Pía Romero

Iván Köhler Avilés

Yesenia Alegre Valencia

Camila Sastre Diaz

Alejandra Romero

Natalia Ninguna

Livia Vargas González

Jocelyn Sepúlveda

Ana Oberlin

Nelida Pohl

Hector Soto

Karime kandalaft

Carmen G Burdiles

Natalia Urra Jaque

Mabel Alicia Campagnoli

Anaís Luâ

Sandra perez

Daniela Provoste

Anyeli Arias

Maryori Cabrita Garcia

Sumargui Vergara

Ana María Ugarte, Universidad de Chile

Adela García

Carolina Gálvez Gallo

Pamela Caruncho Franco, UTEM

Silvia Elizalde, Investigadora de CONICET

Patricia Perez, ECCyGE-FACSO-UNICEN

Carla Ulloa Inostroza, UNAM México

Celeste Carvajal

Nicole Ballesteros Albornoz

Liz Mason-Deese

Patricia Gónzalez, Estudiante de Maestría en Sociología ICSyH

Lucía Minervas, feminista

Diana mulinari, feminista

Patricia Celi Medina, Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya

María Fernanda Orellana, Political Sociology & Gender Consultant Ecuador

Paula Cainzos, Comunicadora Femimista, Argentina

Brian Smith, Unam

Antonia Zamora Garza

María José Yaksic

Claudia Rodríguez Manríquez, Profesora de Historia.

Daniela Schroder Babarovic

Valentina Bruna, La Morada – Brigada de Arte y Propaganda

Patricia Varela Pinoo

Cinthya Jara Riquelme

Fuente de documento: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=261626

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América Latina. Socialismo y feminismo en el horizonte estratégico de las luchas populares

Redacción: Kaosenlared

En las luchas de resistencia nos encontramos, y nos vamos reconociendo. No solo en los dolores y en las rabias. También en las esperanzas. Nos miramos primero con desconfianza, mientras las energías de nuestras batallas van permitiendo descubrirnos en la posibilidad de un horizonte que nos anime a marchar juntas. Mujeres trabajadores, campesinas, amas de […]

En las luchas de resistencia nos encontramos, y nos vamos reconociendo. No solo en los dolores y en las rabias. También en las esperanzas.

Nos miramos primero con desconfianza, mientras las energías de nuestras batallas van permitiendo descubrirnos en la posibilidad de un horizonte que nos anime a marchar juntas.

Mujeres trabajadores, campesinas, amas de casa. Mujeres indígenas, mestizas, negras. Mujeres sin trabajo, sin tierra, sin educación. Mujeres sin derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. Mujeres migrantes estigmatizadas por la xenofobia. Mujeres condenadas por la lesbofobia y por las muchas discriminaciones que se ejercen hacia quienes se apartan de los modelos de familia impuestos. Mujeres pobres, mujeres maltratadas. Mujeres olvidadas, negadas, prostituidas, traficadas, asesinadas… por ser mujeres.

Mujeres del pueblo que cotidianamente somos parte y víctimas de la producción y reproducción del capitalismo, del racismo y del patriarcado, en un continente marcado por la historia colonial.

Nuestro horizonte estratégico en América Latina es –necesitamos que sea– una acción cotidiana que apunte a cuestionar y a terminar con todas las opresiones. No con una primera y otra después. Desaprender la dominación en sus distintas maneras de expresarse (ya sabemos que un cambio en la estructura económico-social no determina un cambio mecánico en las maneras de relacionarnos, aunque puede favorecerlo… Y también aprendimos que no hay socialismo sin un profundo trastocamiento de las conciencias, de las subjetividades, de las maneras de sentir y desear, de vivir cada día).

Socialismo y feminismo son, en esta perspectiva, proyectos que integran en un mismo sueño la posibilidad de que nuestras vidas pasen a ser plenamente decididas por nosotras mismas, terminando con la enajenación, que es producto de más de 500 años de imposición de un sistema que estableció a sangre y fuego el dominio del capital y de la cultura patriarcal –propios de la mal llamada “civilización”–.

La propiedad privada de la tierra, de los medios de producción, de las riquezas generadas por el trabajo, se estableció en América Latina como parte de los mecanismos de saqueo, de devastación de la naturaleza. Si los invasores se pudieron establecer en estas tierras, negando y aplastando a las culturas pre-existentes, fue a costa de una enorme violencia, de crueles genocidios, de la esclavización y el sometimiento a servidumbre de miles de hombres y mujeres.

Genocidio e impunidad son las cartas de presentación de la “civilización” occidental en Nuestra América, que hoy continúan con las políticas imperialistas de militarización del continente, de establecimiento de bases militares en nuestros territorios, con la criminalización de la pobreza y la judicialización de la protesta social.

En pleno siglo 21 volvemos a tener en el continente golpes de Estado y dictaduras, como la hondureña, que busca ser “legitimada” por gobiernos que se dicen “democráticos”, en el marco del Sistema de Integración de Centro América (SICA) o en la OEA. Sufrimos también desgobiernos como los de Colombia, elegidos en procesos fraudulentos, financiados por los fondos norteamericanos y europeos. Sigue habiendo intervenciones militares, como en Haití, que profundizan las políticas de pobreza y de represión, e incluso articulan respuestas militares frente a las catástrofes naturales. El colonialismo no sacó la bota de América Latina, que continúa aplastándonos en el imperialismo y en los mecanismos renovados de saqueo y de violencia.

Hace más de 500 años la extracción de las riquezas en el continente, mediante el trabajo esclavo, fue una de las fuentes decisivas para sostener y enriquecer al capitalismo naciente en Europa, y una clave fundante de los procesos coloniales. Su legitimación implicó una operación cultural de “naturalización” de estos mecanismos brutales, que requerían la inferiorización de las mujeres y su domesticación. Se estableció así una íntima conexión entre el patriarcado, como sistema de opresión de la mujer, y el capitalismo, como sistema de explotación de los trabajadores y trabajadoras por el capital.

La cultura patriarcal contribuye a mantener a la gran mayoría de las mujeres en una situación de desvalorización social, de marginación económica, de “invisibilidad”, de negación de su lugar en la historia, de mercantilización de sus cuerpos. Esto está ligado tanto a la necesidad de mantener bajo control la propiedad, como a la de vigilar la sexualidad de las mujeres, y así la “herencia” patrimonial. La forma de organización familiar compatible con ambos objetivos es la familia monogámica, cuyo “par complementario” es la prostitución.

La familia monogámica está organizada sobre la base de la opresión patriarcal de todas las mujeres, que impone sobre unas –las mujeres destinadas a esposas– control y vigilancia sexual, a la vez que destina a las otras a la prostitución pública.

Los cuerpos de las mujeres, en esta historia, han sido y siguen siendo parte del botín colonial. Apropiados salvajemente, avasallados, violados, torturados, secuestrados, no solo en los marcos de las invasiones, de las guerras, de las dictaduras, sino incluso como parte la “normalidad” del sistema en el que los femicidios, la trata de mujeres, la sobre-explotación de las mujeres, la división sexual del trabajo, son parte del cotidiano que sufrimos.

Situaciones constitutivas de las súper ganancias de los poderosos, y del “plus” que es plusvalía –explotación del capital al trabajo–, y también es plus de opresión en el hogar, donde las mujeres gastamos nuestras energías y nuestro tiempo “al servicio de…”, siempre para otros, en nombre… “del amor”.

La dominación de las mujeres no ha sido, ni es solamente producto de la subordinación a los hombres colonizadores, sino también a los hombres colonizados.

La cultura de los violentos vencedores se volvió dominación, pero también sentido común entre los vencidos y vencidas.

Cuando denunciamos la marca colonial de esta dominación, tenemos en cuenta que la “civilización” occidental, que sojuzgó –y continúa sojuzgando– a las mujeres, tiene como antecedente histórico directo el feminicidio –a través de la caza de brujas– a lo largo de varios siglos en Europa, ordenada por la “Santa Inquisición”. Cuando en la actualidad los sectores hegemónicos de las Iglesias reaniman el fundamentalismo como doctrina de guerra contra las mujeres, están actuando en continuidad con aquellos antecedentes.

El proceso de acumulación primitiva del capital se produjo a partir de la expropiación violenta de los campesinos en Europa, de la conquista y el saqueo del Tercer Mundo, y de la ruptura de la propiedad –el quiebre de la relación directa entre el ser humano y la tierra–.

En este proceso se desposeyó a la masa campesina de la tierra y de su relación histórica con ella, y simultáneamente se separó a las mujeres de la esfera productiva, convirtiéndolas en amas de casa –cuyo aporte al trabajo doméstico es negado– o en obreras sobreexplotadas.

La división sexual del trabajo fue la primera forma de la división social del trabajo.

Federico Engels analizó que el tránsito del matrimonio por grupos hacia la organización de la familia monogámica implicó, por parte de las mujeres, la pérdida del valor social de su trabajo: productoras de bienes de uso, las mujeres quedaron recluidas en el espacio doméstico.

En los últimos años, como consecuencia de la profundización de la crisis capitalista y de su impacto en el Tercer Mundo, se acentuó la “feminización de la pobreza”, que ha tenido como contrapartida, la “feminización de la resistencia”.

El concepto de “feminización de la pobreza” se refiere no solo a las diferencias objetivas existentes entre hombres y mujeres en lo que se relaciona con el acceso al trabajo, el salario, a los derechos laborales, sino también a las distintas maneras en que hombres y mujeres experimentan la pobreza.

En las mujeres esos efectos se agravan, tanto por el rol social que se nos asigna en el plano de la vida privada, como por la amplia gama de discriminaciones y estereotipos a los que estamos sujetas. En el contexto del ajuste neoliberal, las mujeres funcionamos como fuerza laboral secundaria y marginal, utilizada por el sector empresario para bajar los costos de producción.

El retiro del Estado de los servicios sociales de salud, transporte, educación, etc., ha significado un incremento del trabajo doméstico y de los trabajos “flexibilizados”, sin cobertura social, a través de los cuales las mujeres tratamos de compensar estas carencias. Las dobles y triples jornadas, la extensión e intensificación del trabajo femenino, sigue siendo la base para la acumulación y ganancia capitalista.

La inserción de las mujeres en el mercado de trabajo, sin superar la división sexual del trabajo, ha llevado a ubicar a las mujeres en las áreas de peor calidad de empleo, manteniendo brechas de ingresos, con tasas de desempleo que son el doble de las masculinas, y sin protección social. Hay una avalancha de mujeres jóvenes en el mercado laboral. Las economías volcadas a la exportación reprimarizada –como lo son la mayoría de las economías latinoamericanas–, incluyen cada vez más la “exportación” de seres humanos. Es el fenómeno de las migraciones masivas, que en el caso de las mujeres vienen marcadas por la migración para el servicio doméstico, la trata de personas y la explotación sexual.

La situación actual aumenta la vulnerabilidad de las mujeres campesinas e indígenas, expulsadas a diario de las tierras por las políticas de concentración y destrucción, llevadas a cabo por las transnacionales, en convivencia de los gobiernos nacionales y locales. Frente a esto crecen las organizaciones campesinas, y el lugar en ellas de las mujeres que defienden la soberanía de los bienes naturales como la tierra, el agua, los territorios, la soberanía alimentaria, revalorizando la agricultura campesina, y denunciando las destrucción de las tierras, de vida de los pobladores y pobladoras por el uso del monocultivo, y por los daños que causan las transnacionales en nuestros países.

Estas iniciativas son parte de una cultura socialista y feminista, que va creciendo en la práctica social concreta, apuntando a recrear los vínculos solidarios entre hombres y mujeres, y de estos y estas con la naturaleza.

El encuentro del socialismo y del feminismo es fundamental a la hora de pensar, en nuestro continente, la interacción de las diferentes opresiones: clase, raza, género, y para poder proyectar tanto las alianzas necesarias, como una teoría de la transformación social que permita constituir un sujeto colectivo que abra caminos emancipatorios, y que conjugue a un mismo tiempo la lucha por todas las libertades.

Socialismo y feminismo son parte del horizonte estratégico de las luchas de las mujeres, pero podrían y sería interesante que se volvieran parte también de los objetivos de todas las organizaciones emancipatorias, volviéndose una meta también de los hombres, de las diversidades sexuales, es decir, de todos y todas las que pretenden crear una nueva sociedad, un nuevo mundo en el que quepan todos los mundos, todas las sensibilidades, todas las subjetividades históricamente oprimidas.

La experiencia anticolonial en América Latina, los cinco siglos de resistencia indígena, negra, feminista, popular, se vuelve así un camino para inventar nuevas relaciones entre los seres humanos, y de los seres humanos con la naturaleza, superando las visiones occidentales de dominación y explotación, en todas las dimensiones vitales.

Hablamos de un feminismo popular, insumiso, socialista, que cuestiona a las concepciones patriarcales de ciertas izquierdas, y también a las perspectivas domesticadoras de un feminismo burgués, funcional a las políticas de explotación capitalista.

Hablamos también de un socialismo construido desde abajo… que cuestiona las concepciones que en nombre del socialismo sostuvieron y reprodujeron opresiones.

Un socialismo que, al decir de Mariátegui, no será calco ni copia, sino creación heroica de los pueblos.

Feminismo y socialismo de los pueblos, como parte del desafío de unir en un mismo cuerpo colectivo las rebeldías frente a la explotación capitalista, a la violencia imperialista que mata/ invade/ destruye en nombre de la absurda racionalidad occidental; para desafiar la opresión patriarcal, el racismo, la xenofobia, el neocolonialismo transnacionalizado.

Es imprescindible asumir todas las dimensiones de esta batalla cultural, como un gesto cotidiano de descolonización, como una creación que se reconoce en cada cicatriz, en la que nuestros cuerpos se vuelvan los territorios complejos de los que partimos para el amor y para la rebeldía, y en los que la revolución no quede inscrita como un sueño eterno, sino como una vivencia permanente y cotidiana, como una revolución en las revoluciones conocidas y en las revoluciones que seguimos inventando, con voluntad, trabajo, imaginación, y el deseo liberado de cambiar al mundo.

Fuente: https://kaosenlared.net/america-latina-socialismo-y-feminismo-en-el-horizonte-estrategico-de-las-luchas-populares/

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