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Alimenta la Solidaridad le pertenece a todos

Por: Roberto Patiño

Hace cinco años comenzamos un proyecto para contribuir a paliar la inseguridad alimentaria, una de las consecuencias de la emergencia humanitaria compleja que vive el país, dirigido a los niños y jóvenes afectados por la crisis económica. Alimenta la Solidaridad, forma parte de un movimiento de organización popular que se resiste a aceptar que las nuevas generaciones de venezolanos, crezcan bajo el signo del hambre.

Hoy Alimenta la Solidaridad va mucho más allá del trabajo de llevar un plato de comida a miles de venezolanos, es un proyecto que ha convocado a los mejores talentos del país para empoderar a los liderazgos que existen en los sectores populares, es una iniciativa que apoya el emprendimiento de las familias que luchan por construir un futuro que les pertenezca, es un programa de formación de liderazgo femenino, apoyo a la educación, recuperación de espacios de la comunidad, entre otras iniciativas que se ancla en el trabajo en red de las comunidades, apoyando y acompañando un esfuerzo de trabajo para lograr la Venezuela del cambio que todos queremos.

Recientemente anuncié mi separación de Alimenta la Solidaridad. Fue una decisión difícil pero meditada y la asumo por mi respeto a los principios de la asistencia humanitaria  y para proteger del debate político a este esfuerzo solidario, que le pertenece a miles de venezolanos. Lo hago convencido de que Alimenta no está atado al destino de una sola persona, cuenta con un equipo de profesionales, líderes y madres que seguirán a pulso con esta lucha que ha llevado esperanza a miles de familias

Estoy convencido de que gracias al gran equipo de profesionales, voluntarios, madres de comedores, líderes comunitarios, aliados y donantes, que se ha construido en estos cinco años, Alimenta la Solidaridad va a seguir creciendo. Alimenta es una iniciativa, un proyecto y una convicción de vida que se ancla en las comunidades y ya no le pertenece a nadie, porque le pertenece a todos.

www.robertopatino.com

Fuente e Imagen: https://www.elnacional.com/opinion/alimenta-la-solidaridad-le-pertenece-a-todos/

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Dolor y duelo en la isla

Por: Tahira Vargas García 

Debemos romper con nuestros prejuicios contra el pueblo haitiano y brindarle apoyo y solidaridad en todo momento.

Hace algunos días se repitió en Haití una situación dramática con un terremoto que sacudió el sur del país.

Miles de muertos, cientos de heridos y personas desaparecidas es parte del cuadro desgarrador que vive Haití en estos momentos. El dolor y el duelo se extiende a toda la isla y se siente en nuestro país. Miles de niños y niñas han quedado huérfanas, sin hogar.

Esta tragedia no es ajena a nosotros. Es totalmente cercana. El terremoto se convirtió en una gran tragedia humana por la situación social de desigualdad y miseria existente en Haití.

Haití y República Dominicana comparten la isla y cientos de años de historia común. Tenemos familias que tienen sus cimientos en la mezcla de ambos pueblos y mucha gente que trabaja en nuestro país realizando las labores más difíciles y peor pagadas son haitianos y haitianas.

Haití y República Dominicana comparten la isla y cientos de años de historia común.

La frontera que nos divide es más que artificial, es casi invisible. Las relaciones entre Haití y la Republica Dominicana han permanecido a través del tiempo y se mezclan en la cotidianidad.

La convivencia entre población haitiana y dominicana con la mezcla en la consanguinidad y en la vida cultural ha estado presente desde los inicios de nuestra República. En los momentos difíciles del pueblo dominicano como la guerra de independencia, la guerra restauradora, las distintas tormentas y ciclones que hemos sufrido recibimos el apoyo y la solidaridad del pueblo haitiano.

El duelo que sufren los haitianos hoy, es también nuestro duelo. Nuestro territorio está bañado de lágrimas y sufrimiento de miles de haitianos, haitianas y dominicanos de ascendencia haitiana que han sufrido la pérdida de hijos, hijas, hermanos y familiares en general.

Debemos romper con nuestros prejuicios contra el pueblo haitiano y brindarle apoyo y solidaridad en todo momento. Deben emprenderse hoy muchas acciones y muchas redes de solidaridad con Haití, con los niños y niñas huérfanos/as de esta tragedia y con todos los que viven en nuestro territorio con familiares allí. Varias organizaciones sociales, religiosas, instituciones no gubernamentales, organismos internacionales y gubernamentales están organizando acciones de solidaridad con Haití. Este esfuerzo debe ser una tarea y responsabilidad de todes.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

Fuente: https://acento.com.do/opinion/dolor-y-duelo-en-la-isla-8978350.html

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Función pública, caridad e interés general

Por: Elisabeth De Puig

El estado de derecho consignado en nuestra constitución debe asegurar el justo equilibrio entre la libertad y la solidaridad en la repartición de la riqueza, trátese de  bienes económicos o intelectuales, culturales y científicos.

Es bueno reflexionar de vez en cuando sobre el porqué, a pesar de los esfuerzos para enmarcar la función pública dentro de parámetros estrictos y exigencias más rigurosas de formación, la noción de servicio público no ha calado a cabalidad en el imaginario colectivo de la gran mayoría de la población, incluyendo los mismos funcionarios de nuestro país.

Toda agrupación humana tiene sus propias formas de organización social que, de cierta manera, están integradas a su cultura; posee un sistema de valores reconocido por los miembros del grupo y forman tanto su contexto cultural como su concepto de nación.

Frente a estos valores positivos existen valores negativos que frenan el pleno desarrollo de las personas y de las comunidades y que son fruto de circunstancias históricas que las refuerzan.

Estos anti valores han invadido tantos los ámbitos sociales como los políticos y se han desarrollado como un caldo de cultivo en las instituciones públicas. Se han realizado varios esfuerzos a lo largo de nuestra vida democrática para contrarrestar esta situación.  Estas iniciativas incluyen tanto la creación del Ministerio de Administración Pública (MAP), como el empeño declarado de cambio del Gobierno del Cambio.

Sabemos que el servicio público integra las actividades realizadas por las instituciones gubernamentales para responder a necesidades colectivas y sociales que deben ser atendidas y que el funcionario tiene obligación de dignidad, de imparcialidad, de integridad, de probidad, de continuidad y debe asegurar la igualdad en el servicio.

Sin embargo, esta noción está todavía viciada en varios de sus estamentos por toda una serie de prácticas que siguen enclavadas como el nepotismo, el desorden, la codicia, la ineptitud, la insolencia, la negligencia, la improvisación o el tráfico de influencia, para citar solo algunos de los males que acechan en grados diversos.

Crear las condiciones para inculcar confianza en el servicio público es una tarea que incumbe al gobierno. La educación es uno de los factores clave: ser un buen ciudadano se aprende desde chiquito.

Sin embargo, uno no se nutre solamente de enseñanza: si queremos forjar buenos ciudadanos que podrán ser buenos funcionarios públicos tenemos que ofrecerles un servicio público de calidad que garantice acceso a la salud, a la educación, a la justicia,  etc… en condiciones de igualdad.

No sirve de mucho enseñarle a la gente sus derechos y sus deberes si estos se quedan como conceptos huecos y vacíos, y las instituciones estatales generan críticas de los usuarios.

A pesar de que existen excelentes servidores públicos, acervos de la nación, es por el  déficit de un servicio público de calidad que las grandes mayorías siguen identificando en el funcionario público a un corrupto que “chupa la teta” del Estado para su beneficio propio y que, a la vez, “es un pendejo si no lo hace”.

Los mismos que critican la corrupción no se dan a menudo cuenta que son parte de ella o quisieran participar de ella .

No ha calado la noción de grandes servidores del Estado reconocidos por sus capacidades y sus aportes. Lo que prima es un concepto político que no reconoce como primordial la necesidad de la continuidad del servicio público y, tarde o temprano, de manera clara o encubierta, se tiende a barrer en las instituciones a los servidores de los anteriores gobiernos.

Para corroborar la afirmación anterior hay muchos ejemplos de dependencias del Estado que progresan con un gobierno o un determinado incumbente, y cuyos servicios decaen a su salida.

Todavía no ha quedado superada la visión del Estado paternalista y patrimonial a la vieja usanza, heredado de la  forma de dominación de los  terratenientes y donde la regla era la confusión de lo público y lo privado, como fue característico en el gobierno del doctor Balaguer.

Nuestra generación recuerda la Cruzada del Amor y las largas filas que se hacían frente a la casa del presidente Balaguer para cualquier distribución de cajas o juguetes, entregando como si fueran propios bienes adquiridos por el Estado, al tiempo que se proclamaba la frase célebre: la corrupción se detiene a la puerta de mi despacho.

Esta visión pasada y en vía de superación se mantiene, sin embargo, en muchas mentalidades. Cuando la gente, empujada por las necesidades, le pide de manera individual a los gobernantes: “deme una casa”, “regáleme útiles escolares”, o “necesito que me costeen una operación”, reproduce un determinado patrón de comportamiento. Queda claro que el estado moderno, que debería ser un estado de derechos y de justa redistribución, todavía no ha logrado su cometido.

Por eso es que la caridad, noción fundamentalmente religiosa en su origen, por bien intencionada que sea, no ataca la raíz del mal. Atrae la atención sobre quien la ejerce y trata de subsanar los efectos de dramas sociales y económicos, sin llegar a las causas que han provocado el acto de caridad.

Los actos de caridad son soluciones individuales a problemas colectivos que, al final de cuentas, ocultan las desigualdades y las injusticias.

El estado de derecho consignado en nuestra constitución debe asegurar el justo equilibrio entre la libertad y la solidaridad en la repartición de la riqueza, trátese de  bienes económicos o intelectuales, culturales y científicos.

Soy de las que entiendo que la caridad favorece la injusticia y que se necesita más igualdad para que haya más derechos y justicia.

Fuente de la información: https://acento.com.do/opinion/funcion-publica-caridad-e-interes-general-8978340.html

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Realidades no promesas

Por: Roberto Patiño

En medio de la crisis económica y social que ha empujado a Venezuela a los bordes de una tragedia sin precedentes, hemos podido ser testigos de una fuerza popular que lucha por atender a las víctimas de la emergencia humanitaria, un nuevo liderazgo de base que lucha todos los días por hacerse protagonista de su destino y lograr el cambio político que aspira los venezolanos.

Mi pasión ha sido siempre el trabajo social, una forma de construir el cambio democrático desde las comunidades, de abajo hacia arriba, viendo y escuchando a los líderes de una sociedad que todos los días hace un esfuerzo por ayudar a las víctimas de la tragedia humanitaria. Nuestro esfuerzo se funda en la certeza de que es necesario apoyar a las víctimas de la crisis, reforzar el tejido social, recuperar los espacios comunitarios y apoyar a los nuevos liderazgos populares que se están formando en Venezuela. Una lucha diaria guiada por los valores de la solidaridad, la democracia y el emprendimiento.

Este compromiso por el trabajo social nos libera de viejas formas de hacer política en el país. No somos esclavos de un presente secuestrado por el culto al líder y la veneración al caudillo, tampoco estamos amarrados a las viejas formas de hacer política en una Venezuela que ya no existe. El liderazgo se construye en la calle, escuchando, identificando y ejecutando el trabajo que nuestras comunidades necesitan para hacerse dueñas de su propio destino.

El trabajo social es también una lucha política y lo decimos sin medias tintas. Trabajar por mejorar las condiciones de vida de miles de venezolanos tiene efectos muy concretos en el cambio político que quiere Venezuela. El esfuerzo por solucionar los problemas reales de las comunidades, tales como lo es el agua, el gas, el servicio eléctrico, la salud, son eslabones que une el concepto de “democracia” con la gente, porque sólo en un verdadero sistema democrático, se puede tener un gobierno preocupado por las condiciones de vida de sus ciudadanos.

El trabajo social adquiere de este modo, una nueva fuerza cuando se reconoce su efecto en la política, cuando se entiende la importancia de recuperar la democracia en Venezuela para ponerla al servicio de las necesidades reales de las personas.

Nuestro trabajo nos ha enseñado a entender la política como hechos concretos, como el esfuerzo por el cambio que se construye en los sectores populares, con el respaldo de nuestros líderes. Creemos en un nuevo liderazgo político y social que lucha por la democracia en el país, somos parte de una sociedad que aspira a que la política se funde en realidades y no en promesas. La esperanza ya está en la calle, y el cambio lo vamos a construir entre todos los venezolanos.

www.robertopatino.com

Fuente e Imagen: https://www.elnacional.com/opinion/realidades-no-promesas/

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Solidaridad más que nunca

Por: Dinorah García Romero

Superar una solidaridad coyuntural y con matices teatrales. Se ha de posibilitar una solidaridad pensada, que incida en la mejora de dimensiones sustantivas del desarrollo de la sociedad haitiana.

La República Dominicana se caracteriza por tener relaciones cercanas y solidarias con la mayoría de los países de la región y de otras esferas geográficas del mundo. Con los regímenes del continente que se inscriben en el círculo del socialismo, como el caso de Cuba, Nicaragua y Venezuela, la relación es más distante y fríamente calculada. La relación de la  República Dominicana con los tres países antes mencionados es frágil, comparada con la relación que los últimos gobiernos han exhibido con China. En el marco de las relaciones con otras naciones, se destaca la relación con Haití. Dos países en una misma isla, que, a pesar de las luchas históricas entre ambos, trabajan de forma continua para fortalecer sus respectivas identidades. Desarrollan esfuerzos para abrirle espacio al diálogo y ponerlo en ejecución en un clima de respeto y acogida. Esto ocurre a pesar de los esfuerzos de algunos sectores de las dos naciones por crear una relación tóxica entre el pueblo haitiano y el pueblo dominicano.

En este sentido, centramos nuestra atención en el momento que vive la sociedad haitiana. En el 2021, en un  corto período  se ha visto afectada por dos terremotos de gran magnitud: el terremoto político generado por el magnicidio del presidente de la República y el terremoto de magnitud 7,2 acaecido el 14 de agosto del año en curso.  Este último fenómeno agrava la situación de pobreza, de indefensión e inestabilidad política y social. A los acontecimientos actuales, se unen los problemas irresueltos generados por el terremoto de 2010. La herencia de este terremoto: alto índice de personas sin hogares e infraestructura pendiente de reparación.  Esta situación está por encima de las posibilidades del país afectado y requiere de la solidaridad de las naciones de América Latina y el Caribe.  Requiere, también, la colaboración de los países y de las personas que se han beneficiado de la riqueza natural y de la condición de empobrecimiento de ese país. Es necesario desplegar solidaridad más que nunca. Ya el discurso se agotó, ahora se impone la ayuda real aun en medio de los riesgos y de la peligrosidad presentes en el territorio haitiano.

El fortalecimiento de la solidaridad no es algo fortuito. Ha de ser una solidaridad focalizada y acompañada de un interés por el bienestar de la población de ese país. Este requiere que sus amigos y aliados decidan, de una vez y por todas, un apoyo sistemático que les permita fortalecer la institucionalidad, la democracia y la atención a las necesidades de la población. Es preciso repensar la solidaridad con un país con un empobrecimiento estructural. No abogo por una sustitución pura y dura del trabajo y de los esfuerzos que les toca a los haitianos. No. Lo que planteo es que se ha de superar una solidaridad coyuntural y con matices teatrales. Se ha de posibilitar una solidaridad pensada, que incida en la mejora de dimensiones sustantivas del desarrollo de la sociedad haitiana. En el ámbito de la solidaridad, se ha de cambiar la misma práctica ante fenómenos críticos. Se espera que el componente creativo y el contexto favorezcan la búsqueda de estrategias de solidaridad más duraderas en el tiempo y más consistentes en las acciones. Es un imperativo cualificar la solidaridad. Esta se ha de acompañar de apoyo a programas y proyectos orientados al fortalecimiento de la madurez política, socioeducativa y económica de Haití. Solidaridad más que nunca, salvando la soberanía del país hermano y con perspectiva más integral e innovadora.

Fuente: https://acento.com.do/opinion/solidaridad-mas-que-nunca-8975738.html

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Contra la injerencia y la manipulación: solidaridad con el pueblo cubano y su Revolución

Por: Tercera Información

Cuba está sufriendo un nuevo episodio de ataques hacia su soberanía con el apoyo de grandes medios de comunicación, aprovechando la situación de crisis y limitaciones provocadas por el bloqueo económico de EEUU. Este capítulo de la campaña permanente contra la isla forma parte de la guerra que se le hace a Cuba y se está utilizando para desestabilizar el país y desconocer las instituciones cubanas, violando el Derecho Internacional.

Mientras los grandes medios de comunicación han guardado silencio sobre las solidarias Brigadas Médicas Cubanas Henry Reeve, sobre los efectos dañinos del bloqueo económico impuesto por EEUU por más de 60 años o sobre el desarrollo de cinco candidatos vacunales contra la COVID-19, un gran logro de la ciencia cubana, desde la prensa corporativa se ha buscado intencionadamente poner la atención sobre la realidad de la isla pidiendo incluso la intervención extranjera con la creación de un corredor humanitario y la petición de una supuesta ayuda humanitaria. Esto es un ataque directo a la soberanía, justificado con falsedades y manipulaciones, que siempre acaba con la intervención de potencias extranjeras que destruyen gobiernos, roban los recursos del país y reprimen a la población.

Cuba no está sola. Son más 2.000 las asociaciones de solidaridad en todo el mundo, así como con centenares de asociaciones de cubanos y cubanas residentes en el exterior, que exigen el respeto a su soberanía e independencia así como poner fin a la política agresiva del bloqueo que impone EEUU. Además Cuba recibe cooperación y solidaridad material de manera respetuosa, al igual que la da en numerosos países de los cinco continentes.

De hecho, el MESC (Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba) ha recaudado, en poco más de dos meses, fondos para la compra de 4 millones de jeringuillas, para apoyar el proceso de vacunación masiva en la Isla. Y, ante la situación existente, el MESC ha decidido ampliarla, manteniendo todas las cuentas habilitadas para ello. En la campaña han colaborado más de tres mil donantes, 120 entidades y 560 instituciones locales.

El gobierno cubano tiene el consenso mayoritario de su pueblo, como lo demuestran las constantes procesos electorales, de debate y participación, así como las organizaciones de la sociedad civil de Cuba. Igualmente, por su parte, la emigración cubana también está con su pueblo y se ha movilizado en las semanas anteriores pidiendo al presidente Joe Biden la eliminación del bloqueo.

Por todo ello, desde el MESC nos solidarizamos con Cuba y su Revolución ante este nuevo intento de desestabilización. Hacemos un llamamiento a la solidaridad para que expresen su apoyo a Cuba, y a seguir exigiendo la eliminación del injusto y dañino bloqueo económico, comercial y financiero de EEUU contra Cuba, como hizo la comunidad internacional en la ONU en pasado 23 de junio.

12 de julio de 2021.

Cuentas abiertas para compra de material sanitario para Cuba

Titular: Solidaridad para el Desarrollo y la Paz  –  ES42 1550 0001 2900 0350 9221 (Fiare)

Titular: Euskadi-Cuba  –  ES35 3035 0134 43 1340059271 (Caja Laboral)

Titular: Medicuba España  –  ES48 2048 0227 653404000187

Titular: Asociación de Amistad Hispano Cubana de Málaga – ES66 1491 0001 2530 0008 4949 (Indicar en concepto “Jeringuillas”)

Titular: Asociación Valenciana de Amistad con Cuba «José Martí» – ES74 3159 0018 1420 4471 4117 (Caixa Popular) (Indicar en concepto “Jeringuillas”)

Titular: Asociación de Amistad con Cuba «Miguel Hernández» de Alicante – ES56 3025 0015 5314 0000 4474 (Caja de Ingenieros) (Indicar en concepto “Jeringuillas”)

Titular: Asociación Lázaro Cárdenas de Xixón / Gijón – ES47 3007 0006 3021 1043 8724

Titular: A.J. El Campanu – ES92 2048 2074 5534 0009 3883 (Indicar en concepto “Jeringuillas”) Esta cuenta es gestionada por el Rincón Cubano Granma de Torrelavega.

Listado de organizaciones que componen el Movimiento Estatal de Solidaridad con Cuba (MESC), a 12 julio de 2021

  1. Asociación Almeriense solidaria con el pueblo Cubano
  2. Asociación Andalucía – Cuba (puente de cooperación para el Desarrollo Sostenible)
  3. Asociación Camilo Cienfuegos Cuba-Aragón
  4. Asociación de amistad con Cuba Camilo Cienfuegos de Dénia
  5. Asociación de Amistad con Cuba Miguel Hernández de Alicante
  6. Asociación de Amistad Hispano Cubana Bartolomé de las Casas de Madrid
  7. Asociación de Amistad Hispano Cubana Bartolomé de las Casas de Sevilla
  8. Asociación de Amistad Hispano Cubana de Málaga
  9. Asociación de amistad hispano-cubana Julio Antonio Mella de Madrid
  10. Asociación de Amistad Rioja Cuba
  11. Asociación de amistad y cooperación con cuba La Gran Piedra de Granada
  12. Asociación de Amizade Galego-Cubana Francisco Villamil
  13. Asociación de Cultura Popular Estrella Roja
  14. Asociación de iniciativas solidarias  Alhucema de Morón (Sevilla)
  15. Asociación de Solidaridad con Cuba Vilma Espín San Lúcar de Barrameda (Cádiz)
  16. Asociación de Solidaridad Toledo-Cuba «Antonio Maceo»
  17. Asociación de Solidaridad y Cooperación al Desarrollo Ernesto Guevara de Torrejón de Ardoz
  18. Asociación Hispano Cubana Paz y Amistad de Avilés
  19. Asociación Lázaro Cárdenas
  20. Asociación Maximiliano Tornet de Huelva
  21. Asociación Pablo de la Torriente Brau de Alcobendas-San Sebastián de los Reyes
  22. Asociación para la Cooperación Internacional Patrice Lumumba
  23. Asociación Provincial de Jaén Amistad con Cuba Indio Naborí
  24. Asociación Valenciana de Amistad con Cuba José Martí
  25. Associació d’amistat amb Cuba Pep Linares d’Alcoi
  26. Casa de Amistad Baleares-Cuba
  27. Casal Cubà de Sabadell
  28. Casal d’Amistat amb Cuba de Lleida
  29. Casal d’Amistat amb Cuba de Badalona
  30. Casal d’Amistat amb Cuba de Barcelona
  31. CESC de Madrid
  32. Colectivo 26 de Julio de Madrid
  33. Comité Antiimperialista de Murcia
  34. Comunistes de Catalunya
  35. Cosal-Murcia y Entrepueblos Murcia
  36. Defensem Cuba
  37. Euskadi Cuba
  38. Frente Antiimperialista Internacionalista
  39. HERMANAMIENTO NOU BARRIS- EL CERRO CUBA
  40. Izquierda Unida (IU)
  41. Marx Madera
  42. MediCuba España
  43. Mollet amb Cuba
  44. O N G  AWON IYAAMI
  45. Partido Comunista de España (PCE)
  46. Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE)
  47. PCE (m-l)
  48. Plataforma de Solidaridad con el Pueblo Cubano de Granada
  49. Red de Solidaridad Canario Cubana
  50. Rincón Cubano Granma de Torrelavega (Cantabria)
  51. Sociedad Cultural Cubano Andaluza José Martí de Sevilla
  52. Sodepaz
  53. Sodepaz Andalucía

Fuente e Imagen: https://www.tercerainformacion.es/opinion/12/07/2021/contra-la-injerencia-y-la-manipulacion-solidaridad-con-el-pueblo-cubano-y-su-revolucion/

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Petición de firmas en Solidaridad con l@s Maestros/Maestras de Ecuador que inician huelga de hambre

Otras Voces en Educación  

Solidaridad de los y las docentes del mundo con la lucha de la Unión Nacional de Educadores (UNE) de Ecuador en defensa de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI)

La pandemia del COVID-19 ha sido usada por el neoliberalismo y los gobiernos afines a los intereses del gran capital, para avanzar sobre conquistas sociales, labores y pedagógicas. En el caso de Ecuador, la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) aspiración histórica del magisterio fue aprobada en el legislativo en abril de 2021, apoyada por 28 organizaciones de la sociedad civil y ahora está siendo recurrida ante la Corte Constitucional por el gobierno y la Universidad San Francisco de Quito, para evitar su entrada en vigencia, lo cual resulta inadmisible para quienes luchamos por una educación inclusiva, pertinente y de calidad.

Los compañeros de la Unión Nacional de Educadores (UNE) de Ecuador anuncian que iniciarán una huelga de hambre como muestra de su resolución de defender lo más nobles intereses de la educación, la integralidad e intersectorialidad de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, así como la educación como derecho humano.

Tememos por la vida y la integridad de los compañeros que inician la huelga de hambre, a quienes les expresamos nuestra solidaridad a la par de solicitarle al gobierno Ecuatoriano que cese en sus intenciones de derogar la Ley Orgánica de educación Intercultural (LOEI).

¡¡¡El magisterio Latinoamericano y Caribeño es uno solo ¡!!

¡¡¡Solidaridad activa con los y las docentes ecuatorianos que iniciarán una huelga de hambre!!!

Luz Palomino, directora del Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en educación (CII-OVE), integrante del CLACSO.

Luis Bonilla-Molina, investigador del Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación.

Marie Buisson, Secretaria General de la FER-CGT de Francia

Claudia Baigorria, CONADU-Histórica, Argentina

Pedro Hernández, Secretario General de la Sección 9 Democrática SNTE-CNTE, México.

Eloy López Hernández, Secretario General de la Sección 22 de la CNTE, México.

Hugo Aboites, catedrático de la UAM, México

Nueva Central de Trabajadores (NCT) de México.

Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma Chapingo (STAUACH), México.

Rose Mary Hernández, Coordinadora nacional del Foro Venezolano por el Derecho a la Educación (FOVEDE), integrante de la CLADE.

Verónica del Cid, Red Mesoamericana de Educación Popular, Red Alforja.

Vladimir Laura, Confederación de Maestros Urbanos de Bolivia

Eduardo González, vicepresidente del Colegio de Profesores, Chile.

Juan Carlos Monedero, director del Instituto del 15M, España.

Rosa Cañadel Pascual, Licenciada en Psicología, Articulista, SIEC, España

Fernando Abrego, Secretario General de la Asociación de Profesores de la República de Panamá (ASOPROF), Panamá.

Myriam Barahona Torres, presidenta de la federación Nacional de Asociaciones de Funcionarios d la Universidad de Chile  (FENAFUCH).

Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios, Educación Superior, Investigación y Cultura (CNSUESIC) de México.

Osvaldo Coggiola, Asociación Nacional de la Enseñanza Superior (ANDES), Brasil

Daniel Libreros, docente universitario, Colombia

COaD, Gremio de docentes e investigadores de la Universidad Nacional de Rosario, Argentina

Monique Dols, United Federation of Teachers, NYC MORE Caucus, EEUU

Luis Sánchez, Secretario General de la Asociación de Educadores Veragüenses (AEVE), de Panamá.

María Elisa salgado, Secretaria General de SUTEBA el Togre, Argentina.

Fernando Lázaro, Cooperativa de educadores y Educadoras, Investigadores e Investigadoras Populares – Histórica (CEIP-H) de Argentina.

Carolina Jiménez, Coordinadora CLACSO Colombia

Natalia Ziperovich, referente de educación superior, Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), Mendoza, Argentina.

María del Carmen López, Movimiento Autónomo por la Educación Emancipadora Comunitaria (MAEEC) de Oaxaca, México

Miguel Ángel Hernández, Sindicato de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior de la Ciudad de México (SITRAIEMS-CDMX)

Eduardo Sánchez, SINATRA, UCV y FETRAESUV, Venezuela.

Alfredo Velásquez, Secretaría de Relaciones Internacionales de SUTEP- Perú.

Carlos Munervar, ADE, Colombia.

Teresa Vélez, Federación de Maestros y Maestras de Puerto Rico (FMPR)

Lorena Gordillo, trabajadora de la Educación, SUTE, Mendoza, Argentina.

Partido revolucionario de los y las Trabajadoras (PRT) de México.

Faustino Celestino, Sección de Monterrey, Nuevo León de la CNTE, México.

Zuleika Matamoros, medio de comunicación alternativo Aporrea y Movimiento Magisterial de Base, Venezuela

Luis Bueno, CNSUESIC, México.

David Lobao, SINASEFE, Brasil

Fernando J. Gómez, Psicólogo, Psicoanalista, docente UNR, Argentina

José Carlos Buenaventura, Seminario de Perspectivas Criticas en Educación.

Mauro Jarquín, investigador sobre temas de educación, México.

Silvana Sáez, profesora de inglés, exdirectora de educación de Valparaiso, Chile.

Roberto Herrera, UTC, Ecuador.

Sandra Lario, Colectivo de Educación popular Desde el Sur, Argentina

Daniel Jorge, FERC-CGT, Francia

Richard Araujo, Director de APEOESP, Brasil

Jorge Adaro, ADEMYS, Argentina.

Xavier Diez, USTEC, Cataluña, España

Mari Luz, Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de la Enseñanza Intersindical STEs-i

Sara Chambers, profesora y luchadora social, EEUU.

Tere Garduño, educadora popular y maestra, México.

Hayah García, Profesor de la Universidad de UPTOS Clodosbaldo Russian, Venezuela

Juan Manuel Rendón, académico BENM, México.

Jorge Muñoz, profesor universidad Católica Silva Henríquez, Chile

Jorge Cazares, Normal Tiripetio, México.

Mariana Carmona Pichardo, Tejiendo Organización Revolucionaria, México

Antonia Candela, investigadora CIENESTAV -IPN, México.

Lev Velásquez, doctor y directivo de la Sección XVIII de la CNTE, México.

Juan Leove Ortega, investigador, México

Beatriz González, Coordinadora Estatal de las Escuelas de Educación Secundaria Comunitaria Indígena del Estado de Oaxaca, México

Comité promotor Todos Unidos contra el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), de México.

Shirley Florencia de la Campa, Secretaria General del SUTIEMS, México

Movimiento Democracia Directa, de México.

Anibal Navarrete, delegado de base del Colegio de Profesores, Chile

Michel Sintifrj, profesor brasileño

Trino Barrante, SINDEU, Costa Rica.

Cherón Moretti, profesora universitaria de la UNISC, Brasil

Richard Clayton, Iniciativa Socialista e Sepe/RJ, Brasil

Stalin Pérez, LUCHAS; Venezuela

Elsie Rockwel, Investigadora Emérita CIENESTA-IPN, México

Luis Miguel Dorry, Otras Voces en Educación

Fernando García Culebro, Otras Voces en Educación

Lourdes Urbáez, Sociedad Venezolana de educación Comparada

*Para firmar esta petición en el siguiente enlace:  https://www.change.org/SolidaridadconlosdocentesUNE

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