Entrevista a Gabriela Ramos: Una reforma que apueste a la educación y no a la retorica.

América del Norte/México/04.10.2016/Autor: Maria de los Ángeles Luna Fuente:http://www.educacionyculturaaz.com/

En diciembre pasado, la maestra Gabriela Ramos, directora de gabinete de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estuvo en México para presentar los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés).
Desde París, la funcionaria conversó en exclusiva con az sobre los grandes retos que tenemos como país para recuperar tiempo y oportunidades en materia educativa. Convencida de que la información y la rendición de cuentas moverán voluntades, se refiere a aquellas políticas y estrategias que, de acuerdo a la experiencia de otras naciones emergentes, resultan cruciales para que México dé un salto cualitativo a partir de la reforma educativa recientemente aprobada en el Congreso de la Unión.

María de los Ángeles Luna (MAL): 2014 es un año crucial para consolidar las bases de la reforma educativa que se ha puesto en marcha en México; ¿cuál va a ser el gran reto de esta reforma durante los próximos meses?

Gabriela Ramos (GR): Estamos muy entusiasmados con la reforma y te lo digo muy en serio. Tiene todos los elementos de lo que se ha hecho para darle un empujón a los sistemas educativos de otros países, no es sólo una cuestión laboral, sino que también busca alinear incentivos para poner al alumno en el centro del aprendizaje y para que el niño mexicano salga bien preparado.

Es increíble que no hayamos tenido estándares y objetivos claros de lo que tiene que hacer cada uno de los que participan en el sistema educativo en México. Es muy difícil tratar de poner todo el esfuerzo, como profesor, director o administrador de una escuela si no tienes claridad respecto de lo que quieres que los niños sepan y de lo que esperas que los maestros hagan en este sentido, y éstos son los criterios y estándares que está elaborando el Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE).

La Secretaría de Educación Pública (SEP) ha lanzado una consulta sobre el modelo educativo que es muy importante, ya que va a definir qué es lo que aprenden, cómo lo aprenden y cómo lo utilizan los alumnos; además, nos va a permitir identificar de qué manera van a utilizarse los activos con los que contamos.

Vamos a escuchar qué es lo que les sirve en su práctica escolar, vamos a ver de qué forma podemos apoyarlos. Es todo un enfoque integral que nos parece que está bien con la reforma. El reto está en la implementación, proceso que requiere de todos los participantes y de su compromiso con el cambio.

MAL: De acuerdo a la experiencia de otros países emergentes que también han implementado reformas educativas, ¿qué controles habría que establecer para evitar el retraso o la distorsión de las acciones encaminadas a la evaluación educativa en sus diversos niveles? En el pasado fuimos testigos de prácticas como la venta de exámenes para los docentes.

GR: Yo creo que es un conjunto de acciones que requieren de la concurrencia de la Federación y, en ciertos niveles, de los estados. No es únicamente dejarle a las autoridades de los estados administrar independientemente su sistema educativo como si fueran entes autónomos. Es un gran paso que los estándares que está definiendo el INEE sirvan como criterios de evaluación para todo el sistema educativo nacional, y los gobiernos estatales van a tener que rendir cuentas. Lo que va hacer que esto funcione es que los recursos del presupuesto que se asignen a la educación se canalicen de una forma que premie el resultado y que, además, apoyen la constitución de los objetivos de la reforma.

En todos los países en los que ha habido avances importantes hay una alineación de los incentivos presupuestales con los resultados que se obtienen y las necesidades que se tienen, pero esa redistribución de recursos tiene que estar acompañada de una rendición de cuentas muy sólida. Yo estaría esperando que también existiera este marco de rendición de cuentas, que con los criterios de evaluación del INEE sea más fácil ver quién da resultados y quién no.

No sólo va a ser cuestión de analizar los aspectos negativos, como la compra de exámenes, asignación de plazas, etcétera, algo que realmente preocupaba en el pasado. Esta reforma tiene una gran posibilidad, porque cuenta con un marco mucho más transparente, con sistemas de evaluación muy pertinentes, con recursos que se asignan de acuerdo a las necesidades y a los resultados.

La otra parte es a la que yo le apuesto más: cuando los maestros vean que son recompensados, que tienen una trayectoria de carrera con mayor certidumbre y que son premiados por sus méritos, van a saber que la reforma va en serio. Y no hay nada mejor para obtener resultados que alinear a la gente que tiene el compromiso y no desmotivarla con sistemas que no operan de una forma adecuada.

Entonces, si logramos esa coordinación de elementos, el que va a ser la diferencia, te lo aseguro, es el buen maestro; estamos hablando de los que ahora están ahí, que hacen el esfuerzo y que seguramente lo van a seguir haciendo. Hay otro grupo, maestros que están poco calificados pero que tienen las ganas de mejorar y te diría que necesitan de todo el apoyo, con capacitación pertinente, con acompañamiento y unas definiciones muy concretas de lo que se espera de ellos, y, finalmente, con el reclutamiento de los mejores para ser maestros o maestras.

MAL: Una reforma educativa implica el involucramiento de toda la sociedad y una nueva cultura alrededor del concepto “educación”; en este sentido, ¿qué tareas nos quedarían para generar ese cambio cultural y las políticas públicas que estimulen la participación de todos los agentes de cambio, en particular los padres, hacia un nuevo paradigma educativo?

GR: La educación nos compete a todos y tiene que ser una auténtica apuesta por la educación y no sólo retórica. Es un tema importantísimo y el papel que tienen los medios de comunicación es informar, poner a disposición de la sociedad estas preocupaciones, plantear los retos que implica educar a su público, eso puede ser la diferencia. Los padres de familia hacen la diferencia también.

En México tenemos que remontarnos a algo importante y muy pesado: hay algunos padres a los que no les importa la educación de sus hijos, pero también existe un elemento cultural porque en la medida en que el nivel educativo de los padres sea bajo, ellos mismos carecen de confianza para sentirse un elemento que pueda conducir este proceso, crea una barrera para asumirse como agente de cambio; entonces, es muy importante seguir educando, seguir diciendo que no importa el nivel que tengas, lo único que tienes que mantener es una gran preocupación porque tus hijos salgan mejor preparados.

¿Por qué muchos padres creen que la escuela que eligieron es la mejor para sus hijos? Aceptar que no es buena sería decir que no están desempeñando un buen papel. Entonces, es importante continuar educándolos y ahí la escuela actúa de forma fundamental porque los tiene que ir involucrando. Comprender que su participación como padre hace la diferencia. Alumnos y profesores deben exigir ese compromiso.

Pueden establecerse consejos de clase, en los que se reúnen autoridades, maestros, alumnos y padres de familia y los representantes, como se hace en otros sistemas, en los cuales de verdad el consejo es el que está determinando cuáles son los problemas, cuáles las soluciones y cómo avanzar en el proceso educativo, eso es fundamental.

MAL: ¿Conoce el dicho “lo que por la mañana la escuela construye, por la tarde la televisión lo destruye”?

GR: Aquí está presente el dilema del huevo o la gallina, qué fue primero, ver la televisión 15 horas o no lograr una capacidad crítica en las escuelas. El problema es justamente cómo salimos del círculo vicioso. Yo creo que la escuela tiene que aspirar a construir ciudadanos más críticos, más pensantes, más conscientes de la fuerza que pueden tener si se enfocan a cambiar las cosas. Lo que queremos es que los niños vayan a la escuela a enriquecerse, a aspirar a aprender más, a saber qué maravilla y qué delicia es el conocimiento y, en ese sentido, vas a tener una ciudadanía más crítica, más educada, más demandante.

MAL: En un México de hondas desigualdades y grandes diversidades, ¿cómo lograr la equidad y calidad de la educación?

GR: La escuela es el único instrumento que tienen las sociedades para erradicar las diferencias que los chicos encuentran en sus casas, si no lo hace la escuela no lo hará nadie. Lo que tiene que hacer la escuela es igualar al chico que viene de un hogar de bajos recursos con aquel que tiene acceso a bienes culturales (libros, música, obras artísticas), que vaya a la escuela y se equipare a cualquiera, porque son sociedades muy desiguales. En todos los países de la OCDE ha incrementado el nivel de desigualdad; si la escuela no cumple ese papel de ascensor social estamos en problemas.

MAL: En este proceso de mejorar calidad y equidad y frente al reto de evaluaciones internacionales como PISA, ¿qué debe atenderse primero? ¿A la escuela que carece de todo recurso material, a la que está con un buen nivel de aprendizaje, a las escuelas rurales antes que las urbanas? ¿Cómo se empieza?

GR: Lo que ha resultado verdaderamente increíble de las lecciones de los países que han participado en la prueba PISA, es que alcanzar calidad con equidad es posible y son sistemas distintos. Tenemos a Corea, un país centralista, cuyo gobierno controla todo, hasta el color de la hoja, y luego tenemos a Alemania, cuyas provincias deciden cómo van a llegar los recursos. Son países que tienen sistemas educativos muy diferentes, están organizados de manera distinta. Lo único que caracteriza a todas estas experiencias es que el esfuerzo principal se pone en acompañar a los chicos en desventaja, olvídate de las élites, olvídate de chicos que están bien capacitados o de las mejores escuelas. No tiene ningún sentido concentrarse en eso. Tienes que enfocarte en los chicos con problemas de aprendizaje o económicos.

Otro ejemplo de los sistemas que funcionan y que viene en línea con la creación de incentivos que ayudan a los más vulnerables es la no repetición de años escolares —México lo ha establecido— porque en el momento en que no puede reprobarse a un chico y mandarlo a repetir el año, una de dos, o al maestro no le importa y lo pasa, aunque al final de cuentas al chico le va a seguir yendo mal y será un problema mayor, o se establecen unos criterios, muy bien acotados, en los que el maestro tiene que hacerse responsable de que ese niño que tiene dificultades de aprendizaje reúna los requisitos para no ser reprobado.

Entonces, ¿qué hacer en México? Pues ir a las escuelas en desventaja. Hay otra parte de la reforma, también importante, que es la inversión en infraestructura.

Otra herramienta poderosísima, que es la más sencilla —sencilla de decir, difícil de implementar— pero que también resulta un hilo conductor en todas estas sociedades, es que ponen a los mejores maestros frente a las clases más difíciles. Yo diría que no es tanto cómo transformar todo, simplemente saber quiénes son tus mejores maestros, establecer remuneraciones y paquetes de acuerdo con el esfuerzo que tienen que hacer, pero ponerlos enfrente de las clases más difíciles, porque lo que nos sucede —a países como México, incluso a la misma Francia, con un nivel bastante desigual en sistema educativo— es que los mejores recursos se van a las escuelas más ricas. Los mejores maestros quieren trabajar en las zonas más lindas del país y se preguntan por qué los quieren mandar a las zonas donde están los árabes perdidos.

Enviar a los mejores maestros a las zonas con más desventajas, y premiarlos por hacerlo, eleva el aprendizaje.

Se ha demostrado en países como Polonia o Brasil, en los que ha tenido lugar un avance educativo espectacular, pues se colocan a los mejores elementos en la parte baja de la base y la elevas.

MAL: En cuanto a las metas y sus plazos, ¿alcanzan los tiempos para llegar algún día a las calificaciones promedio que tienen los países de la OCDE en materia educativa?

GR: Un trabajo como éste lleva mucho tiempo, pero no tiene que ser un cambio de una generación; yo te diría que hay transformaciones impresionantes. Polonia es un ejemplo muy importante, ahí cambiaron los incentivos a los maestros y la forma como los reclutaban y dieron un salto espectacular en los resultados de las dos últimas pruebas PISA. Lo interesante de este comparativo internacional es que puede verse lo que es posible hacer, en qué medida va a estar todo el sistema integrado, consolidado y operando en sus diversas dimensiones. Cuando hablé de 25 años, quise decir que si seguimos al ritmo de mejora que tuvimos en Matemáticas, nos iba a tomar 25 años llegar al promedio de la OCDE.

Por ello la construcción de este sistema tiene que ser en menos tiempo; hay arreglos que tienen que ver con la pertinencia de los cursos que se ofrecen, con la remuneración de los maestros, con hacer que las escuelas normales sean más productivas y tener un examen mediante el cual se elija a los mejores.

Con la experiencia de cómo han avanzado otros países en corto tiempo, vemos que existe la posibilidad de mejorar. La tendencia de México es por ese camino. Comparado con 2003, México fue uno de los países que más avance mostró en Matemáticas, materia alrededor de la cual hubo una serie de programas de apoyo —que incluyeron premiar a las escuelas que mostraron un trabajo relevante— “y aunque no había una coherencia entre ellos, los resultados fueron buenos. La reforma a la educación básica y a la currícula, los exámenes (ENLACE y Excale), todo eso ayudó a que México avanzara. El mensaje es que la mejoría no fue suficiente. Bien implementada, esta reforma nos puede dar mucho más.

El mejoramiento de la educación en nuestro país debe ser un esfuerzo nacional y en la medida en que todo mundo se comprometa con el aprendizaje podremos llegar a ser un país con un gran capital humano. Tenemos una ventana de oportunidad demográfica, seguimos siendo un país joven, pero en 30 años se nos acabará. Por eso, en este momento, la implementación de la reforma es la gran prueba de fuego.

Fuente: http://www.educacionyculturaaz.com/analisis/entrevista-a-gabriela-ramos-una-reforma-que-apueste-a-la-educacion-y-no-a-la-retorica

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