De #Sororidad al #MiráComoNosPonemos, un año marcado por las consignas de las mujeres

Por: Mariana Iglesias. 

El debate sobre el aborto legal, las denuncias de acoso y abuso sexual y el lenguaje inclusivo.

Mediaba febrero y las mujeres de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito anunciaron que presentarían por séptima vez en el Congreso su proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Confiadas, explicaron que la sociedad estaba preparada para el debate. Lo que siguió fue una marea imparable que sobrepasó la discusión por el aborto legal y avanzó en múltiples consignas. De la «sororidad» al «mirá cómo nos ponemos», el 2018 fue un año bisagra en la lucha feminista por la conquista de derechos.

#AbortoLegalYa. “La revolución será feminista o no será”, anticipaban carteles en la masiva movilización del 8 de marzo. En la marcha se pidió terminar con la precarización laboral y la violencia contra las mujeres, pero el aborto legal se impuso como reclamo. Luego, a medida que avanzaba el debate en el Congreso, el pañuelo verde se volvió uniforme. Con su lema “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, millones de mujeres lo incorporaron sus cuerpos, mochilas y carteras.

Buenos Aires 29 de septiembre, marcha por el aborto legal. Foto: Rolando Andrade

Buenos Aires 29 de septiembre, marcha por el aborto legal. Foto: Rolando Andrade

#Sororidad. Las mujeres se organizaron en colectivos para apoyar el reclamo. El puntapié inicial lo dieron las Actrices Argentinas. Siguieron músicas, abogadas, escritoras, arquitectas, comunicadoras. Se empezó a hablar de la Interrupción Legal del Embarazo, un derecho de hace cien años, y del misoprostol, la droga recomendada por la Organización Mundial de la Salud para los abortos. Se impuso la palabra «sororidad» (de sor, hermana). «Las sororas» se bautizó el grupo de diputadas de distintos partidos políticos que apoyaron el aborto legal.

#SeráLey. El 3 de junio fue la cuarta movilización del NiUnaMenos contra la violencia machista y los femicidios que no bajan (uno cada 30 horas). El aborto, en esa movilización, volvió a imponerse como reclamo urgente. Días después, en una sesión histórica, diputados votó a favor de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. La plaza del Congreso, cubierta por la marea verde, explotaba de jóvenes que cantaban «¡Aborto legal, en el hospital!».

Marcha Ni una Menos de Congreso a la Plaza de Mayo. Foto: AP

Marcha Ni una Menos de Congreso a la Plaza de Mayo. Foto: AP

#IglesiayEstadoAsuntosSeparados. La historia fue otra en el Senado, donde se impuso la posición más conservadora y religiosa, acompañada de pañuelos celestes y su lema de «salvemos las dos vidas». El rechazo a la ley provocó una nueva lucha: la separación de Iglesia y Estado, un nuevo pañuelo naranja y apostasías colectivas y masivas. Los grupos conservadores avanzaron contra la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas al grito de «Con mis hijos no te metas» y culpando a una supuesta «ideología de género». El ataque y las amenazas a quienes habían apoyado el aborto legal fue cotidiano. Amnistía Internacional acaba de publicar el informe “Pañuelos verdes, Relatos de la violencia durante el debate por la legalización de la interrupción legal del embarazo”.

#ENMChubut. El 33° Encuentro Nacional de Mujeres reunió a 50 mil mujeres en Trelew, con récord de talleres y una enorme participación de jóvenes, muchas alumnas del secundario. Días antes, un grupo de egresadas del Nacional Buenos Aires había denunciado públicamente a directivos y docentes del colegio, a los que acusaron de acoso sexual y violencia machista. Las jóvenes contaron los abusos usando lenguaje inclusivo, otro hito de este año: la «E», que busca terminar con el binarismo masculino/femenino.

Una multitud en el Encuentro Nacional de Mujeres en Trelew. Foto Emmanuel Fernández

Una multitud en el Encuentro Nacional de Mujeres en Trelew. Foto Emmanuel Fernández

#BastadeJusticiaPatriarcal. En 2016cuando Lucía Pérez, de 16 años, apareció muerta en Mar del Plata, se organizó el Primer Paro de Mujeres. Este año, Lucía, fue motivo de otro paro y otra movilización. En el juicio, los jueces absolvieron a los tres imputados de haberla violado y asesinado. «A Lucía la violaron hasta matarla y los jueces, con su fallo, volvieron a violarla», dijo Marta Moreno, su mamá. Días después, mujeres de distintos fueros y jurisdicciones del poder judicial, enojadas contra los «fallos aberrantes» firmaron un documento para avanzar hacia una Justicia «con más perspectiva de género».

#LeyMicaela. Con un voto en contra, diputados y senadores votaron una ley por la cual los y las trabajadoras de los tres poderes del Estado deberán capacitarse con perspectiva de género. El proyecto tenía más de un año frizado en el Congreso. Ante la presión popular, se trató en una sesión extraordinaria. La ley se llama así por Micaela García, violada y degollada por dos hombres. Uno de ellos, en libertad condicional. Estaba preso por haber violado a dos chicas.

Junto con Actrices Argentinas, Thelma Fardin denunció que Juan Darthés la violó cuando ella tenía 16 años y conmovió al país.

Junto con Actrices Argentinas, Thelma Fardin denunció que Juan Darthés la violó cuando ella tenía 16 años y conmovió al país.

#MiráCómoNosPonemos. El martes 11, Thelma Fardin, abrazada por más de cuarenta actrices argentinas, contó en el escenario del Multiteatro que Juan Darthés la había violado cuando tenía 16 años. Aquella vez, él le dijo «Mirá cómo me ponés», lo mismo que ya habían denunciado otras actrices sobre Darthés. Para responderle, surgió el «Mirá cómo nos ponemos». Enojadas.

#NoEsNo. La denuncia de Thelma disparó una ola de denuncias de abuso y acoso. Hablar alivia. Denunciar puede alertar a otras víctimas, dicen los especialistas. También hace falta más información sobre derechos y educación sexual.

#SeVaACaer. ​«¡Arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer, abajo el patriarcado, se va a caer, se va a caer!» cantan las mujeres, desde hace años, en cada marcha. Pero hay advertencias. «El feminismo no es la contracara del machismo. El objetivo no es pasar de mujeres dominadas a mujeres dominantes», dice la filósofa Diana Maffía. «No hay que pasar del patriarcado al matriarcado», sostiene la antropóloga Rita Segato. Hablan, también, del feminismo punitivista y los escraches. El feminismo se debate, se cuestiona, como todo movimiento político y social. Y avanza.

Fuente del artículo: https://www.clarin.com/sociedad/sororidad-miracomonosponemos-ano-marcado-consignas-mujeres_0_PBQa_17ne.html
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Mariana Iglesias

Redactora Sección Sociedad del Diario Clarín.

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