Las más vulnerables, en medio de la batalla a favor y en contra del aborto en EE. UU.

El fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos el pasado viernes 24 de junio, que anuló el derecho constitucional al aborto, tiene consecuencias concretas para miles de mujeres, obligando a niñas a ser madres, mujeres a viajar miles de kilómetros para poder abortar y otras a practicar peligrosos procedimientos clandestinos. A favor y en contra, ambos bandos empezaron una batalla, unos esperando prohibir el derecho al aborto al nivel federal y otros trabajando para restablecerlo. Una lucha que promete ser de largo aliento.

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Desde la decisión de la Corte Suprema de anular el caso Roe Versus Wade, que protegía al nivel federal el derecho a abortar en el país, son ahora los estados los que tienen el poder de legislar el tema del aborto. Y varios de ellos, de tendencia republicana, ya han prohibido la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE).

Al menos siete estados, que habían previamente preparado una legislación contra el aborto, decidieron aplicarla tras la decisión de la Corte Suprema. Es el caso de Dakota del Sur, Misuri, Kentucky, Arkansas, Alabama, Oklahoma y Wisconsin, que decidieron prohibir la IVE. La mayoría de ellos, sin excepción en caso de violación o incesto y permitiéndolo solo si la salud de la madre está en peligro. En otros territorios, como Idaho, Tennessee o Texas, la nueva legislación entrará en vigor en un límite de 30 días.

En algunos estados, proveer una IVE a una mujer podrá ser sancionado con varios años de cárcel. Entre ellos, Utah, cuya ley considera que realizar un aborto es un delito castigado con hasta 15 años de prisión y una multa de 10.000 dólares. Aunque se dirige principalmente a los proveedores, los legisladores han reconocido que una mujer que se autoadministre un aborto, incluso con medicamentos, podría enfrentarse a cargos.

Mapa de la nueva legislación de los estados de EE. UU. sobre el aborto.

Añadiendo a la confusión sobre el tema, este lunes 26 de junio, unos jueces bloquearon las nuevas normas en Utah y Luisiana, donde las leyes que prohíben el aborto están temporalmente pausadas.

En Luisiana, una clínica y varios estudiantes de medicina atacaron las legislaciones, argumentando que son demasiado vagas ya que no especifican claramente las excepciones ni las penas asociadas. El juez Robin Giarrusso las bloqueó el lunes hasta una audiencia el 8 de julio. Los abortos han podido reanudar, pero por poco tiempo.

Este caso marca el inicio de largas batallas judiciales en varios estados conservadores. Sin embargo, según el instituto Guttmacher, a medio o largo plazo, se prevé que 26 de los 50 estados prohíban o restrinjan fuertemente el aborto.

El 41% de las mujeres en edad de procrear, las directamente afectadas

Cerca de la mitad de las mujeres en edad reproductiva en EE.UU. serían afectadas por las nuevas leyes. La consecuencia más directa es el cierre de las clínicas que proveen abortos. Solo en el primer año, más de 100.000 personas podrían verse afectadas negativamente en su derecho a tener acceso a servicios de IVE.

Según Catalina Martínez Coral, directora regional senior del Centro de Derechos Reproductivos para América Latina y el Caribe, “se estima que las personas gestantes que requieran un aborto tendrán que conducir un promedio de 279 millas (450 km) para que se les pueda practicar un aborto, en comparación con el promedio de 35 millas (56km) que hay hoy”.

Las mujeres rurales, con bajos recursos económicos o parte de minorías serán, de nuevo, las más afectadas; sufriendo, entre otras cosas, de estrés económico y físico al querer recurrir a una IVE.

“La gran mayoría no van a poder desplazarse a otro estado. Recordamos que la mayoría de las mujeres que buscan un aborto son las mujeres más jóvenes, que viven debajo de la línea de pobreza, mujeres racializadas, mujeres migrantes”, explica Catalina.

¿Qué pasará con ellas?

“Lo que vamos a ver en Estados Unidos es lo que hemos visto en América Latina durante décadas, situaciones trágicas y dolorosas, como mujeres que van a tener que buscar abortos clandestinos, muchas veces poniendo en riesgo su vida o su salud o niñas víctimas de violación sexual que van a tener que seguir adelante con un embarazo,” deplora Catalina.

La prohibición del aborto podría convertirse en un problema de salud pública, con la multiplicación de los fallecimientos o secuelas irreversibles por abortos clandestinos, así como la subida de los índices de mortalidad materna.

Algunos estados van restringiendo la posibilidad de abortar, pero el acceso a la educación sexual y a la contracepción tampoco están asegurados en ellos. En Estados Unidos, el reembolso de los contraceptivos no está garantizado y la Corte Suprema podría ir más allá y restringir aún más su acceso.

“Después de revocar estas decisiones probadamente erróneas, quedaría por resolver la cuestión de si hay otras provisiones constitucionales que protejan la miríada de derechos que nuestros casos de debido proceso fundamental han generado», escribió Clarence Thomas, uno de los jueces de la Corte Suprema. El magistrado hizo mención, entre otras cosas, al fallo que garantiza el acceso a anticonceptivos a parejas casadas, conocido como «Griswold contra Connecticut”.

Un manifestante por el derecho al aborto sostiene un cartel durante una manifestación frente a la Corte Suprema de EE. UU. en Washington, DC, el 25 de junio de 2022.
Un manifestante por el derecho al aborto sostiene un cartel durante una manifestación frente a la Corte Suprema de EE. UU. en Washington, DC, el 25 de junio de 2022. ROBERTO SCHMIDT AFP

Finalmente, como explica Robert Valencia, analista y periodista para Connectas.org, Estados Unidos “es el país con la tasa de mortalidad al nacer más alta dentro del mundo desarrollado”.

Según un estudio realizado por la organización Save the Children en 2019, Estados Unidos está en la última posición de los 20 países más desarrollados del mundo respecto a la mortalidad infantil, principalmente por la falta de garantía al acceso equitativo a la salud.

Según Robert Valencia, el peligro es aún mayor ya que el aborto podría ser prohibido al nivel nacional, una posibilidad tras las elecciones legislativas, conocidas en como elecciones de medio término, que tendrán lugar en noviembre.

En caso de victoria de estas elecciones, los republicanos podrían imponer una ley federal que prohiba el aborto en todo el país. “Si los republicanos ganan la mayoría del Senado, y de la Cámara de Representantes, algo que podría pasar, entonces ya estaríamos hablando de una prohibición nacional en su totalidad”, señala Valencia.

La laicidad, también en peligro 

Estados Unidos es un país laico en el cual existe una separación entre Iglesia y Estado. Sin embargo, con la nominación de tres jueces conservadores y antiaborto por el expresidente Donald Trump, y al tomar una sentencia que se mezcla peligrosamente con la ideología religiosa, Valencia denuncia un riesgo para la laicidad en el país.

Al tomar este tipo de decisión, “varios críticos han dicho que la Corte Suprema está caminando en una línea muy delgada entre lo que es la diferenciación de la Iglesia y del Estado”.

Históricamente, el Partido Republicano empezó a usar el tema antiaborto para ganar los votos de los evangélicos. Los conservadores todavía lo usan como bandera política, ahora de cara a las elecciones de medio término. Pero según Valencia, “otros expertos señalan que podría tener un efecto contraproducente ya que muchas personas no están de acuerdo con las decisiones que toma la Corte Suprema”.

Una activista por el derecho al aborto levanta el puño durante las protestas frente a la Corte Suprema de EE. UU. después de anular el derecho al aborto, en Washington, DC, el 24 de junio de 2022.
Una activista por el derecho al aborto levanta el puño durante las protestas frente a la Corte Suprema de EE. UU. después de anular el derecho al aborto, en Washington, DC, el 24 de junio de 2022. © AFP – Stefani Reynolds

En el país, las voces se elevan contra la corte, que acusan de no representar la voluntad general de los estadounidenses. Según los sondeos, cerca del 60% de la población considera que el aborto seguro es un derecho importante para las mujeres.

La lucha sigue para los movimientos que defienden el derecho del aborto

Después de la histórica decisión, el presidente Joe Biden fue uno de los primeros en reaccionar. «Está muy claro que la salud y la vida de las mujeres están ahora en peligro en esta nación,” declaró, añadiendo, “la lucha no ha terminado (…) haré todo lo que esté en mi poder para proteger el derecho de las mujeres”. Biden invitó a los electores a movilizarse en las elecciones legislativas.

Varias opciones se presentan ahora para defender el derecho al aborto en el país. Las organizaciones de derechos reproductivos trabajan más que nunca para ayudar a las mujeres a acceder a este derecho.

Al nivel federal, proyectos de ley protegiendo el derecho al aborto podrían ser votados por el Congreso, como la Ley de Protección de la Salud de la Mujer, que fue aprobada en 2021 por la Cámara de Representantes (cámara baja del Congreso).

Sin embargo, como recuerda Catalina Martínez Coral, al Senado le falta poder aprobar leyes con la mayoría simple para que la ley siga su camino. Actualmente, el Senado está divido entre demócratas y republicanos con 50 diputados de cada lado, y una ley puede ser votada solo con la aprobación de mínimo 60 diputados.

Las elecciones de medio término de noviembre darán el tono a la lucha sobre el aborto en Estados Unidos, mientras millones de mujeres, las más vulnerables, esperan en la mayor incertidumbre.

Fuente: https://www.france24.com/es/ee-uu-y-canad%C3%A1/20220701-vulnerables-batalla-favor-contra-aborto-eeuu

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