América del sur/Colombia/22 Julio 2017/Autor y fuente: Semana
Emmanuel Neisa es un joven de 33 años que hace seis años fundó con su hermana Lisa la agencia de contenidos pedagógicos ‘Click’. Estos dos hermanos formados entre Colombia y Francia crecieron en el seno de una familia vinculada a la educación. Desde que eran niños veían a su madre, profesora del Liceo Francés de Bogotá donde ellos también estudiaron, enfrentarse continuamente a extensas jornadas laborales en casa para preparar las clases, corregir evaluaciones y repensar las herramientas que emplearía a la mañana siguiente con sus estudiantes para enseñarles su materia.
Esta cercanía con la labor docente fue uno de los detonantes que motivó a estos dos hermanos a dedicarse a la elaboración de material educativo, pero desde la relevancia que les atribuye el sistema educativo francés. Esto es, como explica Emmanuel, poniendo los materiales en el centro del aprendizaje. “El Ministerio de Educación certifica cuáles son las metodologías acordes con los lineamientos y dentro del gran abanico de ofertas, el docente escoge el modelo que más se adecúa a sus necesidades. Lo que quisimos es traer la experiencia de educación que vivimos nosotros y adaptarla al contexto colombiano”.
Semana Educación habló con este francés para conocer cómo está el sector de los contenidos pedagógicos y cómo puede lograr una empresa posicionarse en este ámbito tan competitivo.
Semana Educación: ¿Qué es Click?
Emmanuel Neisa (E.N.): Es una agencia de pedagogía en la que desarrollamos estrategias para aprender y creamos materiales de educación, buscando apoyar a los docentes y a la gente que lleva a acabo procesos de formación con jóvenes, niños y adultos. Trabajamos con diferentes formatos: libros, talleres, aplicaciones y material audiovisual. Además, tenemos diferentes temáticas, como por ejemplo el tema de la ciudadanía. Nosotros creamos los equipos, proyecto por proyecto y a partir de ahí, armamos los equipos con docentes, artistas, científicos, filósofos según el producto y las necesidades de las personas que nos contratan.
S.E.: Describa uno de sus últimos proyectos para ejemplificar qué hace una agencia de pedagogía.
E.N.: Santiago Gamboa, diplomático en la Delegación de Colombia ante la Unesco y en la embajada de India, tuvo la idea de adaptar un poema indio del siglo XII que se llama ‘Conferencia de los pájaros’. Lo que hicimos nosotros es pensar qué podíamos hacer con ese texto y, tras dos años de trabajo, elaboramos un libro que busca la participación activa de los niños y su acercamiento a la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Tienen que investigar, dibujar, colorear y hacerse una serie de preguntas sobre la identidad y la diferencia. El libro funciona ahora en algunos colegios como proyecto de aula para temas de cátedra de paz y es una herramienta para que los profesores puedan llevar a cabo el proceso de enseñanza. De un simple texto de siete páginas se hizo un currículo de 80.
S.E.: Como empresa, ¿les ha resultado más fácil generar alianzas con el sector privado o el público?
E.M.: Por el momento hemos trabajado con colegios privados, varios organismos internacionales y con el gobierno, aunque con este último no ha sido fácil. El problema es que hay poco espacio para la innovación. En los organismos públicos se está llevando a cabo un proceso de reflexión sobre qué queremos mejorar en educación pero no sobre cómo queremos hacerlo. Cuando nos acercamos a un colegio privado hay muchos más recursos para financiar proyectos de creación de contenidos pedagógicos y las decisiones se toman de forma mucho más rápida. Con el sistema público, en cambio, muchas veces es un ir y venir de oficina en oficina y esa adopción de textos no pasan. Los profesores del sistema público están muy solos en el salón de clase en términos de herramientas pedagógicas.

Emmanuel Neisa, fundador de Click.
S.E.: ¿A qué se refiere con que los profesores están muy solos?
E.M.: El gobierno lo que hace es dar unos lineamientos y unos estándares que los profesores tienen que cumplir. Les dicen qué tienen que hacer y después se pide al docente que cree sus propias estrategias para poder aterrizar esos lineamientos en el aula de clase. El problema es que el nivel de los profesores es muy desigual y no todos tienen acceso a los mismos recursos. No debería ser el trabajo de un profesor crear sus materiales de educación, sino que habría que facilitarse y que, además, no sean una camisa de fuerza. Esas herramientas le tienen que permitir tener una plataforma para llevar a cabo procesos más profundos y pertinentes de formación. Cada docente debería poder escoger entre una serie de herramientas y elegir cuál va a emplear para realizar el proceso de aprendizaje en clase.
S.E.: ¿Cómo cree que se podría solucionar este problema?
E.M: Habría que estimular el sector de contenidos educativos en Colombia. Lo que vemos es que cuando el gobierno detecta una falencia en el sistema educativo va y busca una metodología en Singapur, Estados Unidos o Chile. Si nos estamos planteando ser el país más educado de la región en 2025, tenemos que poder generar nuestros propios contenidos. No entiendo cómo se puede hablar de calidad sin meterse en la conversación de los contenidos, en cómo se está enseñando en el aula. Dentro de esta discusión, los contenidos son los grandes olvidados. La idiosincrasia colombiana es muy especial y hay que reflejar esa realidad en los contenidos para que el aprendizaje sea significativo para el estudiante.
S.E.: ¿Cómo deberían ser esos contenidos adaptados a la realidad colombiana?, ¿en qué deberían centrarse?
E.M.: Estamos atravesando un momento muy especial en la historia de Colombia dónde hay que plantearse de qué manera miramos al pasado y con qué estrategias construimos el futuro. Hacen falta herramientas para potenciar la capacidad de análisis de los jóvenes, entender cómo nuestro proceso histórico nos ha traído hasta aquí. Tenemos que poner la imaginación en el centro de la educación y promover desde ahí que nuestros jóvenes puedan solucionar conflictos de forma diferentes. En un país que está tan polarizado, que vive entre los blancos y los negros, entre peñalosistas, petristas, uribistas, santistas, hay que darle la capacidad a los jóvenes de entablar un diálogo pacífico y constructivo alejado de esa forma violenta que tenemos de relacionarnos y que se ponga en los zapatos del otro. De ahí se desprende la empatía y la comunicación asertiva.
S.E.: ¿Qué papel juegan las grandes editoriales internacionales en la creación de contenidos educativos?
E.M.: Los contenidos pedagógicos y los currículos en Colombia se hacen a través de grandes editoriales, la mayoría extranjeras, que monopolizan el sector con materiales muy similares. No hay una oferta diversificada ni innovadora, por lo que un docente no tiene mucho para escoger. Las empresas colombianas que se adentran en este sector son muy poquitas. En conclusión, tenemos a un Ministerio lanzando ideas, lineamientos y estándares y por otro lado dos o tres empresas respondiendo como ellas consideran, lo que no deja mucho espacio para poder ofrecer cosas diferentes a los maestros.
Imagen: http://www.ideeleradio.org.pe/wp-content/uploads/2016/09/Emanuel-Niesa-Ideeleradio-800×500-6.jpg
Fuente: http://www.semana.com/educacion/articulo/entrevista-emmanuel-neisa-de-la-agencia-click-creacion-de-contenido-educativo-en-colombia/532581
¿Qué tal ha sido la experiencia de publicar su primer libro?, ¿qué le ha aportado y qué ha aprendido a lo largo de este proceso?
La relación de los padres con los hijos debe partir de una buena comunicación, de un diálogo permanente, abierto y fluido. Y cuando me refiero a este tipo de comunicación entra en juego otro factor determinante: el tiempo. En mi blog
Cuando se habla de tecnología, a mí me gusta referirme a la ella como una herramienta. El concepto de herramienta creo que sirve para darnos cuenta de que puede ser usada en nuestro beneficio o en nuestro perjuicio. Pues que no existen ni buenas ni malas herramientas. Todo depende del uso que hagamos de ellas o de la manera con que enseñamos a utilizarlas.
Tengo la gran suerte de que en los centros en los que he trabajado han visto la tecnología no como un problema, sino como una oportunidad. A partir de ahí, las posibilidades a la hora de enseñar y de aprender han sido y son enormes. En mi caso participar, por ejemplo, tengo mi cuaderno de notas en mi smartphone, proyecto mi libro interactivo en la PDI, subo el material de clase al aula virtual (Moodle) de mi centro, mis alumnos utilizan sus smartphones en el aula para jugar al Kahoot, para entrar en la app del Diccionario de la Real Academia y buscar el significado de un término… Como veis, las posibilidades son muchísimas y los chavales siempre muestran una gran receptividad con todo lo relacionado con el mundo digital.
Por último, un pequeño test. ¿Qué le sugieren las siguientes palabras?:






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