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Capitales sin patria

Por: La Jornada

De acuerdo con información revelada por la Reserva Federal (Fed, banco central) de Estados Unidos, ningún país latinoamericano supera a México en la cantidad de dinero transferido por sus ciudadanos y empresas al sistema bancario estadunidense: a enero de este año, el monto de los recursos remitidos por mexicanos a cuentas bancarias de la nación vecina sumó 76 mil 166 millones de dólares, 31 por ciento de los 246 mil millones depositados por el conjunto de Latinoamérica. En el podio de la expatriación de divisas le siguen Brasil, con 29 mil 239 millones; Chile, 29 mil 41 millones; Argentina, 22 mil 277 millones; Panamá, 17 mil 199 millones, y Perú, 17 mil 136 millones de dólares.

A fin de dimensionar el significado del monto llevado a Estados Unidos por consorcios y por millonarios personales mexicanos, cabe señalar que duplica el ingreso de divisas por remesas a lo largo de 2019, y multiplica por 3.3 la inversión extranjera directa captada por el país en el mismo año. Además, debe destacarse que sólo en el mes transcurrido entre diciembre de 2019 y enero de este año los recursos enviados al norte de la frontera ascendieron a 4 mil 286 millones de dólares.

La cuantía de esos recursos y la velocidad con que se incrementan deja al descubierto que el compromiso de los dueños del dinero con el desarrollo nacional, expresado a título personal o por medio de sus organismos cupulares a lo largo del pasado año, es para muchos de ellos una mera estrategia propagandística para presentarse ante la opinión pública como aliados de la sociedad en el cumplimiento de los grandes pendientes nacionales, mientras en los hechos practican una brutal descapitalización del país que lastra los esfuerzos de mejora para las mayorías.

Pese a lo que alegan algunos de los mayores críticos empresariales, esta fuga de capitales no necesariamente responde a una supuesta falta de condiciones para invertir en el país, sino que parece un ataque deliberado a la economía nacional, destinado a obligar a las autoridades a recular en su empeño por poner fin a la corrupción y los negocios privados a expensas de las arcas públicas. Así lo demuestra que, mientras la inversión realizada por el sector privado local se contrajo a lo largo de 2019, ese mismo año la inversión extranjera aumentó en 4.2 por ciento.

La cantidad de dinero llevada a Estados Unidos contrasta con los llamados de algunos empresarios y de sus personeros para que el gobierno federal les realice transferencias de recursos públicos, ya sea de manera directa o por la vía de condonaciones, exenciones o créditos fiscales, como única manera de evitar una quiebra masiva en el contexto de la pandemia del Covid-19. Como se ve, hay en el ámbito corporativo nacional una liquidez más que sobrada para afrontar la crisis y, si su compromiso con México fuera real, más que exigir el uso de recursos públicos para procurarse un alivio que no necesitan, deberían echar mano de sus capitales para impulsar la reactivación económica, que será la primera urgencia nacional tras la emergencia sanitaria.

De no darse una reorientación en el uso y destino de la riqueza acumulada por un diminuto sector de mexicanos quedará clara de nueva cuenta la veracidad de uno de los axiomas fundamentales del sistema económico vigente: el capital no tiene patria.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2020/04/03/opinion/002a1edi
Imagen: https://pixabay.com/photos/conclusion-of-the-contract-handshake-3100563/
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Enfrentar la pandemia es tarea de todos

Por: La Jornada

Luego de la reunión del Consejo de Salubridad General, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, anunció, en la conferencia vespertina diaria sobre la pandemia de Covid-19, la extensión de la emergencia sanitaria hasta el 30 de abril, así como el reforzamiento de las medidas para reducir la velocidad y el número de contagios. Se establece, así, la suspensión inmediata de actividades no esenciales en los sectores público, privado y social.

Por lo que hace al primero, las actividades gubernamentales se reducirán a las que sean necesarias de manera directa para atender la emergencia sanitaria; las de seguridad pública, protección ciudadana, defensa de la integridad y soberanía nacionales; procuración e impartición de justicia, actividad legislativa federal y estatal, así como conservación y mantenimiento de la infraestructura crítica (agua potable, energía, drenaje, saneamiento básico). Por lo que hace a los sectores social y privado, el Consejo de Salubridad General los instruyó a detener todos los servicios no fundamentales, salvo los que resultan indispensables para la economía.

Otras medidas son el exhorto a toda la población que no participe en actividades esenciales a que cumpla con el resguardo domiciliario, el cual deberá ser observado en forma rigurosa por personas mayores de 60 años, enfermos de cualquier edad con hipertensión, diabetes, padecimientos cardiopulmonares, inmunosupresión, embarazo o puerperio, incluso si se desempeñan en actividades esenciales. Asimismo, se posterga hasta nuevo aviso la realización de censos y encuestas presenciales. Las autoridades emitirán, una vez terminado el periodo de emergencia sanitaria, los lineamientos para el regreso escalonado a las actividades.

El momento actual representa, pues, un desafío mayúsculo para todos los niveles de gobierno, pero también para la sociedad y el país en su conjunto. Cierto es que se está pidiendo a las empresas, las organizaciones y los trabajadores un sacrificio que va de importante a crítico y es claro que hay una fracción significativa de la población que simplemente no podrá hacerlo porque el encerrarse durante un mes conlleva la perspectiva de la inanición. Ello coloca una carga de responsabilidad todavía mayor en quienes pueden, aun a costa de un gran perjuicio personal, limitar al máximo y de manera voluntaria su movilidad. De la capacidad y de la voluntad de respuesta a la emergencia depende qué tanto la salud pública como la economía puedan experimentar un pronto retorno a la normalidad y que se pueda evitar un desbordamiento de la planta hospitalaria que se traduciría en un número elevado de muertes.

La circunstancia no sólo demanda, pues, un ejercicio de responsabilidad que no se limita a permanecer en casa, sino también con ejercer la solidaridad y el respeto para quienes, por desempeñarse en actividades esenciales o por situación de grave carencia, deban salir a la calle en este mes crítico. Y demanda también apego a lineamientos éticos esenciales para no lucrar con la crisis que representa la pandemia, lo que significa, entre otros aspectos, evitar incurrir en alzas de precios o acaparamiento de medicinas, productos sanitarios, alimentos y artículos de primera necesidad, prácticas que resultan abominables por cuanto constituyen una conversión literal de la desgracia y la dificultad ajenas en dinero.

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Claroscuros en la lucha contra la violencia

Por: La jornada

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó ayer que el número de homicidios dolosos cometidos en el país registró su tercer mes consecutivo a la baja. De acuerdo con el informe preparado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante febrero se perpetraron 2 mil 766 asesinatos, es decir, 1.9 por ciento menos en comparación con el mes precedente y 1.8 por ciento menos frente a las cifras de febrero de 2019. Asimismo, se destacó que la cifra representa una disminución de 10 por ciento en comparación con julio de 2018, el mes más violento documentado en los 20 años durante los cuales se ha llevado dicha estadística.

Aunque a todas luces distan de ser suficientes, frente a una crisis de inseguridad desbordada, los números dados a conocer por las autoridades en la materia resultan alentadores en tanto parecen apuntar a que finalmente se alcanzó un punto de inflexión, tras dos años de un panorama desolador. En efecto, los datos del propio Secretariado Ejecutivo dan cuenta de que 34 mil 582 asesinatos convirtieron a 2019 en el año más violento de la historia mexicana reciente, y 2018 no fue menos terrible, con sus 33 mil 669 vidas segadas (aunque el Instituto Nacional de Estadística y Geografía eleva el conteo para el año antepasado hasta 36 mil 685).

Sin embargo, la buena noticia se ve ensombrecida por el atroz dato que la acompaña: esta mejoría en el número general de homicidios dolosos no se reflejó en una reducción paralela de los asesinatos de mujeres; por el contrario, entre el primer y el segundo mes del año los feminicidios tuvieron un repunte de 24 por ciento al pasar de 74 a 92 víctimas. La situación de inseguridad que enfrentan las mujeres de todo el país resulta exasperante por el acelerado deterioro experimentado en años recientes: de 411 feminicidios registrados en 2015, se pasó a 976 episodios en 2019, un incremento de 137 por ciento en apenas cuatro años, que no da señales de remitir.

Cabe esperar que la mejoría presentada sea un saldo duradero de la política de seguridad puesta en marcha por la actual administración federal, pero parece claro que es muy pronto para dejarse llevar por el optimismo, pues en el pasado ya se han dado disminuciones temporales de la violencia, seguidas de alarmantes repuntes. Además de los esfuerzos para consolidar la reducción de las muertes violentas en el territorio nacional, los números oficiales recuerdan la urgencia de poner en marcha una estrategia específica pa-ra atajar todas las formas de agresión que padecen las mujeres, y en especial la más extrema de estas modalidades.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2020/03/21/opinion/002a1edi
Imagen: https://pixabay.com/photos/firearm-revolver-bullet-gun-weapon-409252/
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Penultimátum

Por: La jornada

Rebelión de las monjas contra el patriarcado en la Iglesia

Son la mayoría de la Iglesia católica, pero está silenciada. Aunque constituyen las dos terceras partes de esa creencia, no tienen ningún poder de decisión. Están entregadas a regir colegios, servir en órdenes religiosas, en organizaciones de caridad y como ‘‘domésticas’’ de curasy obispos. O son misioneras que buscan convertir al cristianismo a los ‘‘paganos’’ que aún quedan.

Son ellas las que llenan los templos y visten con su presencia las ceremonias religiosas. Y contra ese patriarcado, en busca de ser tomadas en cuenta en las decisiones básicas del catolicismo, se rebelan en todo el mundo.

Lo hacen cada día aprovechando en especial que el papa Francisco suele pronunciarse por los principios de igualdad entre todos los seres humanos y que denuncia la discriminación. Hasta la de que son víctimas los homosexuales.

Ellas no piden suprimir algunos dogmas, sino una Iglesia que no las discrimine y les permita, especialmente, acceso al sacerdocio. Cuentan para ello con el apoyo de creyentes y, en algunos casos, de integrantes de la jerarquía católica y de teólogos que por eso son censurados desde el Vaticano.

En Alemania, ellas dejan de ir a misa y deploran los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y el encubrimiento de que han gozado esos depredadores sexuales. En Estados Unidos, donde hay alrededor de 87 mil monjas, cada año celebran una reunión a la que asiste un millar y en la que han planteado ‘‘una Iglesia más sana, comprometida, encarnada y samaritana, que viva, luche y sufra con el pueblo’’. Añaden que si en la vida civil las mujeres ya obtuvieron derechos fundamentales por tanto tiempo negados, es hora de que también sean realidad en el catolicismo.

En Francia, ellas denuncian que el machismo en la Iglesia causa los abusos contra mujeres y niños, pues ‘‘todo el poder está en manos de hombres solteros, los únicos facultados para decidir, gobernar, enseñar’’.

Francisco no ha podido desmontar la maquinaria burocrática y patriarcal que manda en el Vaticano. El #MeToo de las creyentes algún día lo hará.

Fuente:  https://www.jornada.com.mx/2020/03/20/opinion/a04o1cul

Imagen: https://www.shutterstock.com/image-photo/closeup-hands-nuns-which-presses-against-509116372?irgwc=1&utm_medium=Affiliate&utm_campaign=Pixabay+GmbH&utm_source=44814&utm_term=https%3A%2F%2Fpixabay.com%2Fimages%2Fsearch%2Fmonjas%2F

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Covid-19 y la economía mundial

Por. La Jornada

La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) disminuyó sus tasas de interés a cero (un máximo de 0.25 por ciento) a fin de apoyar la reactivación de la economía global, la cual está ya severamente afectada por la paralización de actividades derivada de las medidas para enfrentar la pandemia de coronavirus que se extiende por el mundo. Asimismo, la Fed lanzó un programa de recompra de bonos por un total de 700 mil millones de dólares para las próximas semanas. Medidas similares adoptaron los bancos centrales de Europa, Canadá, Gran Bretaña, Japón y Suiza, con el propósito de facilitar a entidades financieras el acceso a dólares.

Tales decisiones dan cuenta de la preocupación existente en los circuitos financieros del orbe por los desastrosos efectos que las medidas de mitigación de la epidemia están teniendo en el desarrollo de las naciones ricas. Los sectores de viajes y turismo son los primeros grandes perjudicados, seguidos por los servicios y la industria de espectáculos y entretenimiento; sin embargo, los expertos dan por sentado que los efectos de la contracción económica llegarán como una onda expansiva a otros ámbitos, con una magnitud aún difícil de precisar.

También resulta aventurado determinar, por ahora, la envergadura de la reconfiguración económica que producirá la emergencia sanitaria mundial, aunque pueden apuntarse algunos elementos para ponderarla: si los sectores mencionados se enfrentan a desastres de diversa magnitud, es probable que los consorcios hospitalarios privados y la industria farmacéutica experimenten una expansión como consecuencia del incremento en la demanda de sus servicios y productos, y resulta razonable prever que, a corto plazo, compras de pánico masivas que han tenido lugar en diferentes países impulsen las ganancias de las empresas minoristas.

Otro escenario posible e incluso probable es que la pandemia y las medidas para combatirla alteren, de manera coyuntural, la correlación de fuerzas económicas, particularmente entre Estados Unidos y Europa occidental, y de China con el resto del mundo.

Sería contraproducente y deplorable que en esta circunstancia los gobiernos intentaran utilizar a su favor la contingencia con propósitos de guerra comercial o financiera, una eventualidad que no puede descartarse, particularmente si se considera el afán de la administración que encabeza Donald Trump por derrotar a China en el terreno de los intercambios comerciales.

Si no se entiende que la amenaza es global y que se requiere de la unión de esfuerzos y la coordinación para hacerle frente, se socavará la capacidad de la comunidad internacional para minimizar la mortalidad y la extensión del Covid-19.

En esta perspectiva, cabe esperar que quienes toman las máximas decisiones políticas en el mundo tengan la sensatez requerida para dejar de lado sus cálculos geopolíticos y se sometan a las recomendaciones eminentemente técnicas de la Organización Mundial de la Salud.

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Coronavirus: el capitalismo contagiado

Por: La jornada

La epidemia del coronavirus, denominado Covid-19, ha dejado al descubierto aspectos oscuros de las sociedades contemporáneas que en circunstancias normales permanecen latentes u ocultos: desde la xenofobia y la absoluta falta de empatía con quienes atraviesan circunstancias difíciles –exhibidas por amplios sectores de la población– hasta la propensión, de no menos ciudadanos, a dejarse llevar por el pánico, los rumores y la desinformación. Pero la propagación del patógeno –que comenzó en diciembre pasado en la ciudad china de Wuhan y que ya se hizo presente en casi 80 naciones– ha contribuido a exhibir, ante todo, la preocupante vulnerabilidad del capitalismo ante el miedo de inversionistas y gestores de grandes capitales, sin importar que los temores de estos agentes financieros estén justificados o no.

En efecto, el mero temor de los dueños de los grandes capitales a que la epidemia se prolongue y se extienda más allá de lo previsto, ha llevado a los mercados bursátiles a registrar pérdidas no vistas desde la crisis mundial de 2008, y se estima que el brote costará más de 280 mil millones de dólares sólo en los tres primeros meses del año. Además, ha golpeado con fuerza a sectores especialmente sensibles como el aeronáutico y el turístico: mientras el primero espera pérdidas del orden de 113 mil millones de dólares, el segundo considera que la retracción alcanzará 70 mil millones.

Las consecuencias económicas de la nueva enfermedad, que habrían sido graves en cualquier contexto, empeoraron debido a la imprudencia de algunos líderes y medios de comunicación occidentales que no dudaron en magnificar la gravedad de la emergencia como herramienta de golpeteo político contra el régimen de la nación asiática. Lo anterior tuvo el doble efecto negativo de incrementar el pánico entre los ciudadanos (e inversionistas) de los países occidentales, y de orillar a las autoridades chinas a la adopción de medidas drásticas que tuvieron éxito notorio en la contención geográfica de la enfermedad, pero a un enorme costo para su economía y el bienestar psicológico de sus habitantes. Para colmo, ese entusiasmo en dirigir las baterías declarativas contra China pasó por alto la importancia crucial de esta nación para el funcionamiento de los mercados globales, por lo que el aislamiento chino pronto tuvo implicaciones allende las fronteras; por citar sólo un ejemplo, una caída de apenas 2 por ciento en las exportaciones chinas de piezas y componentes ya costó 50 mil millones de dólares a otros países y sus industrias.

A la vulnerabilidad del capitalismo que ha quedado al descubierto, debe sumarse la igualmente expuesta voracidad de los capitalistas. Una vez que líderes empresariales, banqueros, administradores de fondos de inversión y otros integrantes de la élite económica han debido afrontar en sus propios estados de cuenta los saldos de la doble epidemia vírica y pánica, han exigido a los gobiernos que echen mano de los recursos públicos con la finalidad de paliar las pérdidas económicas, actitud cínica en tanto parecen olvidar que durante décadas ellos mismos empujaron (en formas a veces cuestionables) toda suerte de reformas legales para despojar a los Estados de las herramientas que les permitirían intervenir de manera efectiva en tiempos de crisis.

La lección debe buscarse en la necesidad de diseñar un sistema económico menos vulnerable a los impulsos irracionales de quienes detentan las posiciones de poder, así como en el reforzamiento de la educación para reducir la susceptibilidad de las sociedades a los rumores y la siembra del miedo.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2020/03/07/opinion/002a1edi
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México: ITAM, el lado oscuro de la excelencia

América del Norte/México/25-12-2019/Autor(a): y Fuente: www.jornada.com.mx

Por: La Jornada

La llegada del fundamentalismo de mercado a la cúspide del poder público en México vino acompañada por el meteórico ascenso de los egresados del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) como funcionarios de alto rango: de ocupar apenas 0.6 por ciento de los primeros puestos del gabinete de José López Portillo, las personas formadas en esta institución pasaron a suponer 23.3 por ciento de estos cargos en el gabinete calderonista. Aunque el regreso del PRI con Enrique Peña Nieto supuso una caída a 11.4 por ciento en esta cifra, la elitista universidad mantuvo su influencia en posiciones estratégicas: el gabinete inicial del mexiquense fue el primero de la historia mexicana en que tanto el secretario como los subsecretarios y el oficial mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público provenían del ITAM, erigido así en formador de cuadros por excelencia del neoliberalismo local.

Sin embargo, desde ayer la institución creada por y para los intereses de la cúpula empresarial, se encuentra en el centro de la atención pública, no por su capacidad para aupar a sus alumnos a posiciones de poder, sino por los daños que les inflige por medio de un modelo pedagógico basado en la sobrexplotación del tiempo y las capacidades de los alumnos. Según se ha revelado, la situación era conocida de tiempo atrás por la comunidad académica y estudiantil, pero las denuncias por la atrocidad de un sistema educativo basado en la sobrecarga intencional de trabajo, en la hipercompetencia entre los propios alumnos, en la humillación como método de apelar a la excelencia y en la exaltación del estrés como señal de compromiso, sólo consiguieron trascender el ámbito interno de la universidad tras el presunto suicidio de Fernanda Michua Gantus, estudiante de las licenciaturas de derecho y relaciones internacionales que se habría quitado la vida por las presiones a que se vio sometida en sus estudios.

De acuerdo con las denuncias vertidas en redes sociales por alumnos y ex alumnos del ITAM a raíz del trágico suceso, la muerte de Michua Gantus no sería un hecho aislado: además de una alta tasa de suicidios entre los estudiantes de la universidad, habría una constante sobremedicación con fármacos para potenciar el rendimiento, así como una preocupante incidencia de enfermedades mentales derivadas de lo anterior. De manera grave, se afirma que todo esto, así como una extendida cultura de violencia de género, es de total conocimiento de las autoridades universitarias, pero que éstas o bien lo silencian para proteger a la institución o bien lo defienden como parte de los requisitos de la excelencia que el ITAM pone en el centro de sus valores.

A reserva de lo que llegue a saberse sobre el caso particular de Fernanda Michua, su muerte y la reacción de sus compañeros –quienes han convocado a una huelga estudiantil para poner fin a los abusos de que son objeto– obligan a reflexionar sobre las terribles presiones a que se ven sometidos los jóvenes en una institución de este tipo: por una parte, son bombardeados con un discurso según el cual trabajar hasta la extenuación es la única manera de demostrar su valía, mientras por otra, se encuentran con las expectativas de unos padres que, en no pocos casos, han realizado enormes sacrificios para enviarlos a una de las escuelas más costosas del país. No queda sino preguntarse si la excelencia justifica la pérdida de la salud mental o, más aún, si quebrar física y emocionalmente a los jóvenes es el método idóneo para alcanzar tal excelencia.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2019/12/14/edito#.XfUWIOAyH_.whatsapp

Imagen: Лечение Наркомании en Pixabay

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