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Así fue la Marcha de Antorchas contra el ajuste de Milei y por el financiamiento universitario

Docentes, alumnos y autoridades se movilizaron en distintos puntos del país para exigir la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Reclaman salarios dignos y el envío de fondos que, denuncian, el Gobierno no está cumpliendo.

En la jornada del viernes, docentes, estudiantes y trabajadores de la educación protagonizaron una marcha de antorchas para reclamar la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario, en medio de un conflicto que sigue escalando.

La movilización tuvo fuerte presencia en la Ciudad de Buenos Aires, donde las columnas avanzaron con consignas en defensa de la universidad pública. El reclamo se centra en la falta de envío de fondos que, según denuncian, el Gobierno nacional debería garantizar en cumplimiento de la ley aprobada por el Congreso.

La protesta se da en un contexto de creciente tensión, luego de nuevas maniobras judiciales del Ejecutivo para frenar la aplicación de la norma. En este escenario, gremios y organizaciones estudiantiles anticipan que el plan de lucha continuará.

https://www.diarioregistrado.com/politica/asi-fue-la-marcha-de-antorchas-contra-el-ajuste-de-milei-y-por-el-financiamiento-universitario_a69e382267f6a3a882d1a9eda

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El daño cerebral del maltrato

El estudio ‘Neuropsicología de la violencia de género’, elaborado por varias profesionales de la Universidad de Granada, muestra de forma científica las secuelas de la violencia machista y puede abrir caminos para su abordaje.

Profesionales de la Universidad de Granada han realizado una investigación para aplicar la Neurociencia y la Neuropsicología Clínica en la lucha contra la violencia machista, evaluando las secuelas cerebrales de esta la violencia. La publicación ‘Neuropsicología de la violencia de género’, de 2023, analiza de forma muy completa las alteraciones cerebrales y neuropsicológicas que sufren las mujeres y niñas y niños supervivientes, campo en el que apenas se ha profundizado, pese al aumento de la visibilización de la violencia machista en los últimos años. “La violencia ejercida contra las mujeres por parte de su pareja o expareja (…) constituye un grave problema de salud pública en nuestra sociedad, ocasionando un mayor riesgo de sufrir importantes problemas de salud en las mujeres que la sufren”, apunta el estudio, firmado por Natalia Hidalgo-RuzzanteJulia C. DaughertyNatalia Bueso-Izquierdo, Inmaculada Teva ÁlvarezJuan Verdejo-Román y Miguel Pérez-García.

La violencia física en mujeres supervivientes se relaciona con múltiples alteraciones neuropsicológicas

La evidencia científica muestra que los cerebros expuestos a violencia resultan alterados, a pesar de que no la reciban de forma directa y ‘solo’ la presencien. Muchas mujeres supervivientes han sufrido traumatismos craneoencefálicos, es decir, golpes en el cráneo. “Casi el 80 por ciento de las lesiones encontradas en mujeres víctimas y supervivientes que acuden a urgencias debido a la violencia de género se presentan en la cabeza, cara o cuello. A pesar de la escasa literatura, se sabe que estas agresiones pueden ocasionar diversos síntomas post-conmocionales, como son dolores de cabeza, mareos, problemas de concentración, insomnio, impaciencia y pérdida de memoria”, recoge el estudio. La documentación científica demuestra que la violencia física en mujeres supervivientes se relaciona con múltiples alteraciones neuropsicológicas que afectan a la atención y concentración, velocidad de procesamiento motor y fluidez, entre otras. La falta de investigación se debe, en parte, a las particularidades de la violencia machista: “Algunas mujeres pueden sentir desconfianza a la hora de informar sobre los daños sufridos, debido al estigma existente sobre las víctimas y a los sentimientos de miedo y vergüenza”. Otras no lo cuentan si no han sido explícitamente preguntadas, a veces porque tienen miedo de las consecuencias que les supondría si su pareja se enterara. “Solo entre el 17 y el 21 por ciento de las mujeres que ha sufrido un traumatismo debido a la violencia ejercida por parte de la pareja busca ayuda médica”, recoge también el estudio, que arrancó en 2009. Dolor de cabeza, problemas de concentración, mareos, insomnio, pérdida de memoria o irritabilidad son secuelas frecuentes de los traumatismos craneoencefálicos.

También los estrangulamientos, que sufren más del 50 por ciento de las mujeres víctimas de violencia de género, tienen un apartado destacado en el estudio. Además de aumentar el riesgo de muerte por situar a la víctima al límite de ser capaz de respirar, esta acción violenta desemboca en múltiples consecuencias psicológicas asociadas, como el miedo a ser matada, depresión, estrés postraumático o ideación suicida.

El llamado trastorno de estrés postraumático (TEPT, o trauma) es la etiqueta diagnóstica más frecuente en mujeres supervivientes, desde el punto de vista psicológico. Lo desarrollan una media de un 64 por ciento de ellas, pero los estudios al respecto son escasos. La repetición es un factor clave en las consecuencias neuropsicológicas del maltrato, ya que sufrir traumatismos durante años, además de padecer eventos emocionalmente impactantes en largos períodos de tiempo y por parte de alguien emocionalmente cercano a la víctima, son condiciones relevantes que precisan de nuevas denominaciones. De ahí que desde 2008 se haya habilitado el nombre trastorno por estrés traumático complejo (o trauma complejo), que incluye los síntomas principales del trauma (re-experimentación del trauma, evitar los recuerdos traumáticos y un sentimiento persistente de amenaza) así como un conjunto adicional de síntomas llamados de alteración en la auto-organización (desregulación afectiva, autoconcepto negativo y alteraciones en las relaciones), cuenta la investigación.

“La exposición crónica al estrés se ha relacionado con alteraciones cerebrales, cognitivas y psicopatológicas”, explica el estudio. Y continúa: “Hasta el momento, los estudios han mostrado que existen unos elevados niveles de cortisol en mujeres supervivientes que desarrollan trastorno de estrés postraumático (TEPT) y/o depresión. Sin embargo, otros estudios recientes han mostrado que la severidad de la violencia sufrida se relaciona con elevados niveles de cortisol, después de controlar los efectos de la depresión y del TEPT”. Además del trauma, diversos trabajos han demostrado que la ansiedad crónica y la depresión contribuyen a explicar las alteraciones neuropsicológicas en mujeres supervivientes. EL trastorno de estrés postraumático se concreta en problemas en la atención, funciones ejecutivas (como planificar, organizar, tomar decisiones, control de impulsos), memoria y otros procesos del sistema nervioso.

Por otra parte, la depresión y la ansiedad también son problemas de salud mental frecuentes en mujeres supervivientes. Dificultades para identificar las propias emociones, disminución de la autoestima, afectación del sueño y la alimentación (anorexia, bulimia), problemas con el consumo de alcohol, miedo generalizado, irritabilidad o trastornos emocionales producidos por el bloqueo se asocian con sufrir violencia de género.

Infancia

La Ley Orgánica 8/2015 reconoce a las niñas y los niños como víctimas directas, ya que sufren las consecuencias de la violencia, algo que se aborda en el estudio. “Además de las mujeres, sus hijos e hijas también se exponen a la violencia de género, ya sea directamente, siendo víctimas de maltrato físico, presiones, insultos y/o vejaciones; al estar presente en la comisión de la violencia; u observando las consecuencias en sus madres, lesiones o daños de la propiedad (la vivienda). Además, los hijos e hijas de mujeres asesinadas por su pareja sufren otro tipo de victimización tras estos asesinatos: pierden a su madre en circunstancias brutales, siendo el culpable el padre u otro miembro de la familia cercana. Múltiples estudios coinciden en señalar que la violencia de género repercute de manera muy negativa en la salud mental de los y las menores que la sufren”, recoge el amplio estudio.

Además de tener más probabilidades de verse inmersa en violencia en su etapa adulta, la infancia testigo de violencia de género “se expone a un sistema de creencias patriarcal y a un estilo de crianza machista que puede ocasionar consecuencias” en su vida. Entre los problemas psicológicos más frecuentes se encuentran la ansiedad, depresión, miedo, ira, desesperanza, fobias, ideación suicida y baja autoestima, así como conductas agresivas o delictivas. En lo referente a lo cognitivo, ven afectada su inteligencia general, velocidad de procesamiento, atención, memoria o comprensión verbal. El porcentaje de niños y niñas con estrés postraumático en la infancia víctima de violencia de género se sitúa en torno al 50 por ciento.

Una de las cuestiones más preocupantes es la transmisión intergeneracional de la violencia de género. En un estudio del año 2013 realizado con 150 diadas madre-hijas a lo largo de diez años, y donde se evaluaba la violencia de género durante tres generaciones, se detectó, por ejemplo, que, si la abuela fue maltratada por su marido, “su hija tenía más probabilidad de ser acosada sexualmente en la infancia y también era más probable que tuviera una relación de violencia con su pareja en la etapa adulta”. Del mismo modo, “si la madre fue sexualmente violentada durante su infancia, se incrementaba el riesgo de que su hija sufriera abuso sexual cuando era niña”. El estudio hablaba también de la maternidad con altos niveles de violencia de género alrededor, lo que conlleva “conductas de crianza menos sensibles por parte de sus madres”. Las consecuencias del maltrato en madres y criaturas, entre las que se encuentran problemas emocionales o altos niveles de estrés, pueden afectar tanto los hijos e hijas, como al vínculo materno-filial y a la propia recuperación familiar: “Un vínculo seguro con la madre es uno de los factores más importantes para lograr paliar los efectos negativos de la exposición al maltrato”.

Esperanza

La amplitud de los daños del maltrato es evidente. Sin embargo, y si es posible hablar de una buena noticia en este ámbito, el cerebro puede recuperarse gracias a su plasticidad. Una evaluación y posterior rehabilitación neuropsicológica individualizada y multidisciplinar puede contribuir a ello, pero las secuelas cognitivas todavía se infravaloran en las intervenciones médicas, lo que puede dificultar los procesos.

La inclusión de la neuropsicología forense en la atención a las mujeres supervivientes permitiría evaluar el funcionamiento cognitivo y conductual y reportar los daños psíquicos. Y aquí aparece otra cuestión destacada en el estudio, vinculada con la responsabilidad y la reparación del daño: al igual que en cualquier otro procedimiento penal, si hablamos de violencia de género deberían poder fijarse “las consecuencias que un proceso traumático ha tenido sobre las facultades mentales de la víctima, y así servir para que la jueza o juez pueda establecer una compensación económica”, como existe en otros delitos en los que hay lesión y la persona responsable está obligada a reparar el daño y compensar por lo perdido y por las secuelas.

“Al igual que en otras causas, como los accidentes laborales o de tráfico, la violencia contra la pareja podría provocar una incapacidad”

La realidad ofrece una panorámica distinta. El estudio confirma que la valoración de la víctima, que no siempre se lleva a cabo, “se utiliza para valorar la credibilidad de su relato, y no para conocer la existencia de posibles secuelas consecuentes al maltrato y optar por indemnizaciones acorde a las mismas”. Y añade: “Es indispensable señalar que una declaración puede ser inconsistente por diversas razones, no necesariamente por engaño deliberado”. Por esto es importante la mirada neuropsicológica que explique las secuelas de la violencia física y psicológica en supervivientes de violencia de género. “Estas secuelas pueden justificar una baja calidad en el relato, no atribuible a la inexistencia o alteración voluntaria de los hechos declarados”, recuerda el estudio. Pese a la evidencia científica, no es habitual incorporar estas variables en una evaluación forense, lo cual deja fuera muchas realidades: “Al igual que en otras causas, como los accidentes laborales o de tráfico, la violencia contra la pareja podría provocar una incapacidad”.

Los agresores

En cuanto a los hombres maltratadores, entre otras cuestiones, el estudio explica que emplean procesos de disociación moral para justificar sus comportamientos y lo hacen minimizando su conducta agresiva, mostrando bajos niveles de culpa y atribuyendo esta a sus parejas: “Con frecuencia se encuentra que los hombres maltratadores indican que su condena se debe a las características personales y de agresividad de la víctima. En definitiva, los maltratadores tienen creencias de superioridad hacia las mujeres y estas creencias les hacen justificar sus comportamientos”.

En las últimas décadas, ha cobrado relevancia la investigación del sistema emocional en hombres maltratadores. “La escasa literatura indica que presentan déficits en la regulación emocional y que estos tienen un papel crucial en los actos violentos contra sus parejas o exparejas”. Dichas complicaciones se combinan con las normas masculinas de dominación, control emocional y autosuficiencia. “Los hombres con dificultades para manejar las emociones tienen más posibilidades de maltratar a sus parejas y tienden a creer que los hombres no deberían compartir sus emociones o pedir ayuda (…). Los hombres maltratado res que sienten que no están cumpliendo las normas tradicionales de género, no regulan las emociones generadas por ese malestar y ejercen violencia contra la pareja”, añade el estudio.

Fuente: https://www.pikaramagazine.com/2026/04/el-dano-cerebral-del-maltrato/

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Una universidad en línea da una mano a las mujeres afganas excluidas de la educación

Desde que los talibanes volvieron al poder, en 2021, a las mujeres y niñas se les ha prohibido progresivamente el acceso a la educación, los espacios públicos y la mayoría de los empleos. Imagen: Learning Together

Periodista de IPS

KABUL – Desde su infancia, el sueño de Khatera, nombre ficticio a su pedido, era estudiar medicina en la universidad y convertirse en médica. «Cada vez que veía a los médicos con sus batas blancas, me decía a mí misma que ojalá algún día pudiera llevar una bata similar y servir a la gente», recuerda la joven afgana.

Con el paso de los años, sentía que cada día que pasaba la acercaba más a su sueño, al menos hasta hace cinco años, cuando los talibanes volvieron al poder en Afganistán y echaron por tierra el sueño de toda su vida.

Khatera cuenta su historia: «Cuando terminé la escuela, se suponía que debía presentarme al examen de acceso a la universidad y me había preparado a fondo para ello, sin dejar nada al azar. Pero, por desgracia, los talibanes llegaron al poder en Afganistán y todo dio un vuelco. Su primera medida fue prohibir la educación a las niñas y las mujeres».

«En ese momento, sentí como si todos los sueños de mi infancia se hubieran reducido a cenizas. Estaba tan agotada y desesperada que me parecía que mi vida se había detenido en seco. Que te nieguen la educación es verte obligada a vivir en la oscuridad absoluta», afirma sobre como vivió el retorno de los talibanes en agosto de 2021, tras haber gobernado el país entre 1996 y 2001.

Khatera, de 26 años, vive en una aldea remota de la provincia de Badakhshan con sus padres, dos hermanas y dos hermanos. Cayó en una depresión cuando se dio cuenta de que ya no podría continuar con su educación.

«A medida que pasaban los días, mi estado emocional y mental empeoraba. Mi depresión, agotamiento y angustia se agravaban cada día que pasaba. Los talibanes seguían endureciendo las restricciones a las mujeres hasta que ya ni siquiera se nos permitía movernos libremente. Poco a poco empecé a perder la esperanza en la vida», cuenta.

De repente, sin embargo, apareció una luz en el horizonte. Un día recibió una llamada telefónica de una antigua compañera de clase. Su amiga le informó de que existía la posibilidad de cursar estudios universitarios en línea, diseñados específicamente para mujeres.

El economista Abdul Farid Salangi fundó la Universidad Zan en línea, operativa desde 2022. Desempeña el cargo de director de la institución desde el extranjero. El proyecto tiene como objetivo apoyar a las niñas a las que se les ha negado la educación. Para Salangi, proporcionar esa educación es un deber, porque Afganistán no puede desarrollarse sin mujeres educadas.

Khatera solicitó inmediatamente la admisión para estudiar psicología en la Universidad Zan en línea y fue aceptada.

Sin embargo, la conexión a Internet en su pueblo era deficiente, por lo que tuvo que mudarse con su hermana a la ciudad para poder continuar con sus estudios.

Khatera está ahora en su cuarto semestre. Los profesores son de Afganistán y algunos del extranjero, y ella afirma que la calidad de la enseñanza es muy profesional.

Para Khatera, la universidad en línea es más que un lugar para estudiar. Ella la describe como una luz en la oscuridad.

Sin embargo, estudiar en línea no está exento de dificultades. El acceso a internet es intermitente y caro. La madre de Khatera vende leche en el pueblo para cubrir sus gastos.

«La Universidad Zan en línea me ayudó a escapar de una profunda sensación de desesperanza y le devolvió el sentido a mi vida», dice Khatera. Las clases tienen lugar por la noche y tiene que vivir con su hermana en la ciudad, separada del resto de la familia, pero para Khatera todo vale la pena.

Salangi explica la motivación detrás del proyecto.

«Mi objetivo al crear la universidad era apoyar a las chicas a las que se les había negado la educación. Cuando cerraron las escuelas y las universidades, la esperanza y la motivación se desvanecieron para miles de chicas. Sabía que, si esto continuaba, se perdería toda una generación y la sociedad se enfrentaría a profundas crisis», detalla.

«Para mí, esto era una responsabilidad humana», concluye Salangi, que se formó como economista financiero en la Universidad Internacional de Moscú.

La Universidad Zan en línea comenzó de forma modesta. No tenía presupuesto ni respaldo organizativo. Salangi se puso en contacto con colegas y profesores, muchos de los cuales se ofrecieron como voluntarios, y poco a poco las actividades fueron creciendo.

Actualmente, la universidad cuenta con varias facultades, cientos de docentes en Afganistán y en el extranjero, y personal administrativo. Imparte educación a decenas de miles de mujeres, casi de forma gratuita.

Las clases suelen impartirse por las tardes, ya que muchos de los docentes trabajan en otros lugares durante el día. Si no es posible organizar clases presenciales, estas se graban y se distribuyen los vídeos.

Aunque las clases se imparten por la noche, Khatera dice que estudia mucho y se asegura de no perdérselas.

«Compagino las tareas domésticas con la preparación de los seminarios web que me asignan mis profesores. Sinceramente, apenas me doy cuenta de cómo pasan los días y las noches. Con el tiempo, todos los miedos y pensamientos negativos que tenía se han desvanecido. Ahora sigo adelante con sueños y esperanza, imaginando un futuro brillante para mí», dice Khatera con alegría.

https://ipsnoticias.net/2026/04/una-universidad-en-linea-da-una-mano-a-las-mujeres-afganas-excluidas-de-la-educacion/

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España: El 80% de las mujeres asesinadas por violencia de género en 2025 vivían con su agresor

El perfil de las víctimas es el de una mujer de 47,3 años española (57,1% de los casos), y en el 89,1% de los casos fueron asesinadas en un domicilio. La víctima más joven tenía 19 años y la mayor 86

El último informe sobre víctimas mortales de la violencia de género, publicado por el Observatorio contra la Violencia de Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial, cifra en 49 las mujeres asesinadas en 2025, el 80% de las cuales convivían con su agresor. Un porcentaje mucho mayor que el de 2024 (67,3%) y la media de la serie histórica (63%), que inició en 2003.

El estudio, elaborado con los datos suministrados por los juzgados, cuantifica con un feminicidio más los 48 recogidos por la Delegación contra la Violencia de Género, lo que muestra como el número de mujeres asesinadas en 2025 es el mismo que en 2024, 2021, 2020, 2017 y 2016, años con las cifras más bajas desde que hay registros (2003). Lo que nos sitúa en un dramático mínimo de un asesinato cada 7,4 días.

La media de muertes desde 2003 se sitúa en 58,3 al año. Pese a que sigue siendo una cifra lamentable, en la primera década desde que hay registro (2003-2014) la media fue de 65 asesinadas, en los últimos diez años está cifra descendió hasta las 52,4 interanuales. Un descenso que desde el Observatorio insisten en recalcar que es gracias a la aplicación de políticas públicas concretas que protegen a las mujeres.

El perfil de las víctimas es el de una mujer de 47,3 años española (57,1% de los casos), y en el 89,1% de los casos fueron asesinadas en un domicilio. La víctima más joven tenía 19 años y la mayor 86.

En el caso de los asesinos, la edad promedio fue de 49,4 años y en su mayoría eran españoles (63,3%) y el marido de la víctima (45,5%). Únicamente en el 61,2% de los casos fueron detenidos. El agresor más joven tenía 21 años y el mayor 90.

Del total de las víctimas, 11 (22,4%) habían presentado denuncia previa contra su asesino, un porcentaje mucho menor que en 2024 (30,6%) y al del promedio de la serie histórica (25,8%). De las que habían denunciado, siete convivían con su agresor, y ninguna tenía más de 55 años. Cuatro de las víctimas tenían medidas de alejamiento en vigor. Las mujeres que denunciaron el pasado año tenían una edad media 42,4 años. Denunciaron más víctimas extranjeras que españolas (un 23,8% frente a un 21,4%).

El estudio, además, muestra un análisis regional de la situación. Las comunidades autónomas con menor tasa acumulada desde que hay registro son Extremadura (34,6 mujeres), País Vasco (44,6) y Cantabria (46,5), junto a Ceuta y Melilla, la única región sin víctimas en 2025. El 50% de las asesinadas en Galicia y Madrid habían presentado denuncia previa.

Además, el informe dedica un espacio a las muertes por violencia vicaria. Desde 2013, este tipo de violencia le ha costado la vida a al menos 65 menores, en 21 de los casos también se asesinó a la madre de los niños. En 2025, se registraron tres asesinatos de menores a manos de sus padres biológicos o de la pareja de la madre. El mismo número de víctimas que llevamos ya este año.

Según el espacio Efeminista, hasta el 26 de marzo, ya han sido confirmadas 14 víctimas mortales de violencia de género este año, con ellas ya son 1.357 mujeres asesinadas desde 2003. Tan solo cinco de las víctimas tenían una denuncia previa por maltrato, pese a ello las medidas tomadas por parte de la administración pública han sido insuficientes.

Fuente: https://ctxt.es/es/20260401/Firmas/52888/violencia-genero-mujeres-asesinadas-parejas-observatorio-2025.htm

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Cuando la Ley se convierte en instrumento de limpieza étnica

El treinta de marzo de 2026, el Parlamento israelí (Knesset) aprobó una ley que impone la pena de muerte por ahorcamiento a los palestinos condenados por tribunales militares en casos que involucren ataques mortales, con ejecución a realizarse dentro de los noventa días posteriores a la sentencia. Esta no es una ley penal. Es un instrumento codificado de limpieza étnica, que opera dentro de un sistema de apartheid documentado, protegido por una cobertura política estadounidense sin precedentes. Para comprender lo que ha ocurrido, no podemos comenzar solo con la ley. Debemos comenzar con la estructura completa que la produjo.

La pena de muerte: la solución más barata de un estado en crisis

Desde mi postura de principios y humanitaria, rechazo, total y categóricamente, la pena de muerte. El derecho a la vida es un derecho inherente, inseparable de la humanidad de una persona, y ningún Estado, independientemente de la legitimidad que reclame, tiene el derecho de confiscarlo.

Nadie nace criminal o violento. Todo ser humano nace en la plenitud de la inocencia. Son circunstancias y condiciones específicas las que transforman a una persona en criminal: la pobreza, el desempleo, la ausencia de protección social, la tiranía, y la discriminación y represión nacional, religiosa y de clase. La pena de muerte proporciona a los gobiernos fracasados un pretexto prefabricado para evadir su verdadera responsabilidad de abordar las causas raíces del crimen y la violencia.

Es la solución más fácil y menos costosa, mientras que abordar las raíces del crimen es costoso y exige un trabajo serio y genuino, trabajo que las autoridades corruptas e incapaces no muestran ningún interés en emprender.

La pena de muerte es, en su esencia, un castigo violento, punitivo e inhumano, enraizado en la lógica de la venganza más que en la rehabilitación y la reforma. Es también, por su propia naturaleza, un castigo clasista y discriminatorio: la gran mayoría de los condenados a muerte en todo el mundo pertenecen a las clases populares, comunidades marginadas, y minorías nacionales y religiosas, personas que no pueden costear representación legal y no tienen ninguna conexión con los centros de poder e influencia. Rara vez escuchamos de una persona adinerada o políticamente influyente ejecutada por un delito criminal.

Además, es un castigo irreversible en un mundo donde los tribunales están plagados de graves errores judiciales, y donde la abrumadora mayoría de las confesiones se obtienen bajo coacción, tortura y presión psicológica y física. Cuando la pena de muerte se ejecuta contra una persona inocente, no hay retorno posible ni compensación posible, y esto solo es suficiente para rechazar este castigo en su raíz misma.

Las sociedades más humanas en su enfoque del crimen, y las más justas en la distribución de la riqueza, son las más capaces de reducir la violencia. Matar en nombre de la ley no produce seguridad. Produce un Estado que sobresale en la venganza y fracasa en la reforma, un Estado que, a través de la práctica de la ejecución, arraiga una cultura de muerte y la extiende por toda la sociedad.

La nueva ley: codificando lo que antes se practicaba en las sombras

El gobierno israelí actual es el más derechista, extremo y racista en toda la historia de Israel. Incluye ministros que describen a los palestinos en un lenguaje que explícitamente les despoja de su humanidad, y que defienden públicamente el desplazamiento forzado, la anexión y el exterminio físico como políticas oficiales del Estado más que como opiniones marginales. Este gobierno no nació en un vacío y no gobernó en aislamiento. Alcanzó este nivel de audacia en el crimen codificado porque sabe que está protegido a nivel internacional, y que el precio que pagará no será suficientemente alto como para alterar sus cálculos.

La cobertura política más significativa hoy proviene de Washington. La administración Trump, que representa la derecha populista nacionalista estadounidense en su forma más desenfrenada, proporciona a Israel un apoyo estratégico incondicional que supera todo lo ofrecido por administraciones estadounidenses anteriores.

Este apoyo no es meramente una postura diplomática. Es una alianza ideológica entre dos movimientos de derecha racistas convergentes: ambos consideran la supremacía nacional como fuente de legitimidad, ambos usan el discurso de la seguridad y el terrorismo para justificar crímenes contra pueblos oprimidos, y ambos trabajan para desmantelar las instituciones internacionales de supervisión que podrían pedirles cuentas.

Esta alianza otorga a la derecha israelí todo lo que necesita para escalar sus violaciones: protección en el Consejo de Seguridad mediante el veto estadounidense, cobertura mediática a través de la maquinaria de la derecha estadounidense, y una falsa legitimidad internacional que presenta la ocupación como defensa legítima y el apartheid como necesidad de seguridad.

Lo nuevo aquí no reside en el acto mismo. Israel ha llevado a cabo durante décadas ejecuciones extrajudiciales mediante asesinatos, liquidaciones en el campo y bombardeo directo de poblaciones civiles. Muchas de estas operaciones han cobrado la vida de docenas de civiles que rodeaban a sus supuestos objetivos, convirtiéndolos en una forma de ejecución colectiva envuelta en el lenguaje de la seguridad y la disuasión.

Lo nuevo hoy es que el Estado ya no se contenta con matar en secreto. Ahora lo hace abiertamente, otorgándole legitimidad legislativa e incorporándolo a su arsenal legal declarado. Esto no es valentía al reconocer lo que ocurre en las sombras. Es la audacia de normalizar el crimen.

La estructura legal dual: dos caminos hacia la ejecución

Esta ley no surge en un vacío legal. Se enmarca en una estructura legal dual que ha existido durante años, construida sobre dos vías distintas que pueden conducir a sentencias de muerte. La vía civil, dentro de Israel, define ciertos actos dentro de un marco de «terrorismo» y establece condiciones legales especiales que podrían teóricamente abrir la puerta a la aplicación de la pena. Esta vía puede abarcar a algunos palestinos árabes dentro de Israel o detenidos en relación con eventos como los ataques del 7 de octubre de 2023, según algunos análisis. La vía militar, aplicada en Cisjordania a los palestinos bajo ocupación, opera dentro de un sistema judicial completamente separado. Esta dualidad legal refleja una estructura colonial que coloca a dos grupos humanos bajo dos sistemas legales radicalmente diferentes.

La pena de muerte en Israel no es del todo nueva, aunque históricamente estaba casi congelada y raramente aplicada, utilizada solo en un número muy limitado de casos excepcionales, el más notable siendo la ejecución de Adolf Eichmann en 1962. El cambio actual no es meramente una reactivación de la pena. Va más lejos, ampliando su alcance dentro de un contexto político y colonial claro.

El palestino en los territorios ocupados no es juzgado ante un sistema de igualdad legal. Es juzgado ante un tribunal militar que opera dentro de una estructura colonial, despojado de las garantías más básicas de un juicio justo, con tasas de condena que se aproximan a la totalidad, y con la mayoría de las confesiones obtenidas bajo coacción y presión psicológica y física.

La condena está casi predeterminada antes de que comience el juicio. En contraste, el ciudadano judío israelí que comete una ofensa comparable es juzgado dentro de un sistema legal completamente diferente, uno que no lo somete a tribunales militares ni a los mismos procedimientos excepcionales.

Esta discriminación no es un defecto corregible mediante la enmienda de un texto. Es la esencia misma de una estructura legal que divide a los seres humanos en categorías distintas de vida y derechos. Cuando a un sistema como este se le otorga la autoridad de ejecutar a una persona en noventa días sobre la base de un juicio militar con tasas de condena casi automáticas, no estamos ante una ley penal. Estamos ante un instrumento codificado de limpieza étnica.

Los detalles de la ley: ejecución bárbara sin salvaguardas

Lo que distingue a esta ley de otra legislación penal no es solo el castigo en sí mismo. Es el diseño sistemático para eliminar cada salvaguarda legal que pudiera prevenir su ejecución. El fiscal no necesita solicitar la pena de muerte, y la aprobación de un panel de tres oficiales militares es suficiente para emitir una sentencia de muerte. Se requiere que los jueces registren justificaciones excepcionales si desean reemplazar la ejecución por cadena perpetua, lo que invierte completamente la lógica de la justicia: el incumplimiento predeterminado se ha convertido en ejecución y la excepción es la clemencia. Las vías de apelación y revisión están severamente restringidas, con cualquier posibilidad de indulto eliminada, mientras que los condenados son mantenidos en aislamiento casi total con una severa restricción del derecho a representación legal, ya que solo se permite a un abogado comunicarse con su cliente mediante videollamada.

Junto a esta ley promulgada, hay otro proyecto de ley que aún se está preparando ante el Knesset, conocido como la ley sobre el enjuiciamiento de los participantes en los eventos del 7 de octubre. Establece tribunales militares excepcionales con jurisdicción retroactiva para enjuiciar a los acusados de participar en los ataques del 7 de octubre de 2023. Estos tribunales están autorizados a apartarse de las normas estándar de prueba y procedimiento, e imponer la pena de muerte por simple mayoría sin que el fiscal lo solicite. Juntas, las dos leyes constituyen una expansión sin precedentes del alcance de la pena de muerte y eliminan las salvaguardas procesales que habían limitado su aplicación durante décadas.

A nivel internacional, la Unión Europea advirtió explícitamente que llevar a cabo la ejecución por ahorcamiento constituye una violación absoluta de la prohibición internacional del trato cruel, inhumano y degradante. Expertos de la ONU confirmaron que los juicios militares israelíes de civiles generalmente no cumplen con los estándares de un juicio justo bajo el derecho internacional, y que cualquier sentencia de muerte emitida por ellos constituye una violación adicional del derecho a la vida. Añadieron que la privación de un juicio justo es en sí misma un crimen de guerra.

El movimiento de colonos: de los márgenes al corazón de la toma de decisiones

Esta escalada no puede separarse del creciente papel del movimiento de colonos en Cisjordania, que se ha transformado a lo largo de décadas desde grupos en los márgenes del mapa político hasta una fuerza política influyente dentro de la propia estructura del Estado israelí. Este movimiento ahora impulsa políticas cada vez más extremas y conduce la expansión de las herramientas de represión y castigo, incluida la legislación más dura como la ley recientemente aprobada. Este cambio es producto de una estrategia sistemática para construir una presencia demográfica y política en los territorios ocupados, acompañada de financiamiento gubernamental continuo y protección militar permanente.

Los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ocupados representan una violación clara y documentada del derecho internacional. El Artículo 49 de la Cuarta Convención de Ginebra prohíbe a una potencia ocupante transferir a sus ciudadanos a los territorios que ocupa. La Corte Internacional de Justicia confirmó en su opinión consultiva en 2024 que la ocupación israelí en curso y el establecimiento de asentamientos son ilegales bajo el derecho internacional, y pidió su terminación. La Resolución 2334 del Consejo de Seguridad, adoptada por unanimidad en 2016, afirma que los asentamientos no tienen validez legal alguna y constituyen un obstáculo mayor para la paz. Sobre el terreno, el número de colonos hoy supera los setecientos mil, en una realidad que fragmenta la continuidad geográfica palestina y transforma Cisjordania en enclaves aislados.

Representantes de este movimiento hoy ocupan carteras ministeriales fundamentales, y las políticas del Estado hacia los palestinos reflejan directamente sus agendas. Lo que hasta hace poco se consideraba discurso marginal dentro de la sociedad israelí se ha convertido ahora en política oficial del Estado, traducida en leyes vinculantes que afectan directamente las vidas y los derechos de los palestinos. Esto coloca a la comunidad internacional ante una mayor responsabilidad para confrontar un sistema que ya no oculta sus objetivos.

El apartheid: una designación legal, no un insulto político

Describir a Israel como un sistema de apartheid ya no es meramente retórica política. Se ha convertido en una designación legal documentada, respaldada por importantes organizaciones internacionales de derechos humanos. Amnistía Internacional concluyó en su informe de 2022 que Israel practica un sistema de apartheid contra los palestinos construido sobre represión sistemática y discriminación institucional, extendiéndose por los territorios ocupados y dentro de las comunidades palestinas dentro del propio Israel. Human Rights Watch confirmó en su informe de 2021 que las autoridades israelíes están cometiendo los crímenes de apartheid y persecución a través de políticas destinadas a entronizar el dominio de un grupo nacional sobre otro.

Estas conclusiones provienen de organizaciones internacionales serias que trabajan según metodologías legales rigurosas y documentación de campo precisa. No pueden ser desestimadas excepto invocando la misma lógica defensiva utilizada por los arquitectos del sistema de apartheid de Sudáfrica en el pasado.

Cuando la nueva ley de pena de muerte se coloca dentro de este contexto, queda claro que es un eslabón lógico dentro de un sistema integrado de dominación que controla la tierra, el movimiento y la identidad, y ahora añade a estos un control directo sobre el derecho a la vida misma. El apartheid no meramente suprime al otro. Trabaja para erosionar el valor humano del otro hasta el punto de hacerlo adecuado para la subyugación y la aniquilación, sin desencadenar una respuesta moral proporcionada de las grandes potencias que patrocinan este sistema, lo financian y lo arman.

El aislamiento internacional integral: la obligación de cada estado en el mundo

El sistema de apartheid de Sudáfrica no cayó a través de un despertar repentino entre sus élites gobernantes. Cayó bajo el peso de presiones acumuladas desde múltiples direcciones: aislamiento internacional integral, político, económico, académico y cultural; una lucha interna larga y costosa; y la erosión gradual de la legitimidad del sistema a medida que los costos del aislamiento comenzaban a afectar a sectores cada vez más amplios de la propia sociedad blanca. Esta es la lección histórica que no puede ignorarse.

Hoy, cada Estado en el mundo está llamado a imponer un aislamiento internacional integral al Estado de apartheid israelí. Esto no es un llamado a la solidaridad simbólica o a declaraciones retóricas rápidamente olvidadas. Es la descripción de una obligación política y moral vinculante para cada Estado que afirma respetar el derecho internacional y los derechos humanos.

Cortar relaciones diplomáticas, imponer sanciones económicas, congelar acuerdos de armas, retirar inversiones, imponer boicots académicos y culturales, y perseguir a los funcionarios responsables ante los tribunales internacionales son herramientas disponibles y necesarias. Los únicos obstáculos para su aplicación son la voluntad política y la sumisión a la presión estadounidense.

La posición internacional actual revela una ecuación vergonzosa. Los Estados que hablan de derecho internacional y derechos humanos en sus foros oficiales simultáneamente continúan normalizando sus relaciones con Israel y silencian sus críticas por temor a la presión de la derecha estadounidense.

Esta sumisión a la coerción constituye una participación activa en sostener y prolongar el sistema. Los Estados que permanecen en silencio frente a los crímenes de Israel comparten una parte de la responsabilidad moral y política por cada víctima de este sistema. La presión popular en estos países, a través de movimientos sociales, fuerzas izquierdistas y progresistas, y organizaciones de derechos humanos, es la herramienta necesaria para romper este silencio cómplice y obligar a los gobiernos a alinear sus políticas con sus principios declarados más que con sus intereses estrechos.

Al mismo tiempo, la presión externa por sí sola no es suficiente. El cambio radical requiere la lucha de todos los que viven en esta tierra, judíos, árabes y todos los demás pueblos, contra el sistema mismo. Los israelíes que rechazan este camino existen, y sus voces merecen apoyo, no aislamiento.

Construir un Estado de ciudadanía verdaderamente igual, fundado en la plena igualdad de derechos para todos los habitantes sin discriminación nacional o religiosa, un Estado democrático civil que trascienda la lógica de la supremacía nacional y coloque al ser humano en el centro, es el único horizonte viable para cualquiera que genuinamente busque una salida de este impasse histórico.

Contra una lógica, no contra un castigo solo

La justicia no se logra mediante el asesinato o la venganza. El crimen y la violencia son fenómenos sociales profundamente enraizados en la ocupación, la pobreza, el desplazamiento y la represión acumulada a través de generaciones. Cuando un Estado ocupante recurre a la pena de muerte contra un pueblo ocupado, respaldado por la administración estadounidense más parcial de la historia moderna, no está abordando la violencia. La está inflamando, reproduciéndola, y añadiendo a ella una nueva capa de injusticia y agravios.

La pregunta real no es cómo acabar con la vida de alguien que ha cometido un acto de violencia. La pregunta honesta es: ¿por qué los seres humanos recurren a la lucha armada y la violencia en primer lugar, y quién lleva la verdadera responsabilidad por el sistema colonial que la produce, la perpetúa y la financia?

La lucha genuina no se limita a un castigo legal específico, por grave que sea. Apunta a una lógica completa que transforma al Estado en un instrumento de muerte, la ley en una cobertura para la discriminación, y la pertenencia nacional en un criterio para el valor de la vida humana. Quienes alimentan y protegen esta lógica a nivel internacional llevan su responsabilidad histórica y moral, ya sea que se sienten en Tel Aviv o en Washington.

La lucha para abolir la pena de muerte, desmantelar el sistema de apartheid israelí, y aislar la alianza de derecha racista que lo protege no son batallas separadas. Son expresiones múltiples de una única lucha de liberación que coloca a cada ser humano, sin excepción, en el centro del valor, el derecho y la dignidad. Ejecutemos la pena de muerte misma, y que sea su propia víctima final.

Enlaces relacionados con el tema

Amnesty International. (march 2026): Israel/OPT: Newly adopted death penalty law must be repealed, Israel/OPT: Newly adopted death penalty law must be repealed

Amnesty International, febrero de 2022, «Israel’s Apartheid against Palestinians: Cruel System of Domination and Crime against Humanity», informe completo: https://www.amnesty.org/en/documents/mde15/5141/2022/en/
https://www.amnesty.org/en/latest/campaigns/2022/02/israels-system-of-apartheid/
https://www.amnesty.org/en/latest/news/2022/02/israels-apartheid-against-palestinians-a-cruel-system-of-domination-and-a-crime-against-humanity/

Human Rights Watch, abril de 2021, «A Threshold Crossed: Israeli Authorities and the Crimes of Apartheid and Persecution» https://www.hrw.org/news/2021/04/27/abusive-israeli-policies-constitute-crimes-apartheid-persecution

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Venezuela “El hambre no educa”: Maestros rechazan medidas de Delcy Rodríguez por omitir salarios

La Federación Venezolana de Maestros (FVM) difundió este jueves un comunicado oficial en el que manifiesta su rechazo frontal a las declaraciones que la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, dirigió a la nación el pasado 8 de abril sobre un aumento de salarios a partir del 1 de mayo próximo.

En el texto, la organización sindical, que agrupa a miles de educadores del país, asegura que el mensaje del Ejecutivo no aporta soluciones a la crisis que vive el sector educativo.

“Lejos de ofrecer respuestas, profundiza la desesperanza”, afirman los maestros. La FVM detalla cuatro razones principales para su posición: En primer lugar, critica la ausencia de un salario digno.

“Es inaceptable que no se haya anunciado un ajuste del salario mínimo que cumpla con el precepto constitucional de suficiencia”, señala el documento; los docentes, añade, «enfrentan cada día el hambre y la pobreza sin ingresos suficientes para cubrir la canasta básica».

En segundo lugar, denuncia la paralización de la contratación colectiva. La central sindical exige respuestas concretas sobre los beneficios pendientes y rechaza las respuestas evasivas que, a su juicio, vulneran derechos ya adquiridos.

Tercero, la FVM expresa desconfianza ante el anuncio de nuevas comisiones. “Históricamente, estas instancias solo han servido para dilatar y no para llegar a acuerdos efectivos. Los problemas del magisterio requieren voluntad política y no más burocracia», agregan.

Por último, los docentes reclaman transparencia fiscal sobre los fondos recaudados mediante impuestos específicos para mejorar las pensiones.

“Hasta la fecha, los jubilados no han percibido mejora alguna”, indica el comunicado.

Los maestros exigen la fijación inmediata de un salario mínimo acorde con la realidad económica, la reanudación de la discusión de la convención colectiva, la ejecución transparente de los recursos para la seguridad social y el cumplimiento de la Ley de Amnistía para los presos políticos, además de elecciones libres.

El documento cierra con una frase contundente: “La educación de una nación no puede sostenerse sobre el hambre de sus educadores”.

La FVM asegura que se mantiene en alerta permanente junto a sus bases en defensa de los trabajadores de la educación.

“El hambre no educa”: Maestros rechazan medidas de Delcy Rodríguez por omitir salarios

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Argentina: 173 días de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario ¿qué plan de lucha necesitamos para lograr su aplicación?

Ileana Celotto

Efectivamente van al momento de escribir esta nota 173 días desde que se incumple la Ley de Financiamiento Universitario, conquistada con planes de lucha desde 2024. Superando el veto presidencial y con fallos a favor, debería haber sido aplicada y los salarios de docentes y no docentes haber sido recompuestos de acuerdo a la pérdida con respecto a la inflación, lo mismo que un aumento sustancial en las becas estudiantiles. Hoy no sólo ni siquiera fue reglamentada sino que el gobierno envió hace un par de semanas un nuevo proyecto que en los hechos anula sus aspectos principales en cuanto a lo salarial y a las becas para los alumnos.

Si bien el gobierno presenta al nuevo proyecto como una “modificación” para adecuarlo a las exigencias de la política del déficit cero, es un paso más que da el gobierno en el vaciamiento de la educación superior, estatal, pública y gratuita.

Hoy un profesor universitario que trabaja las mismas horas que un maestro de grado  de jornada simple y hasta con 10 años de antigüedad, no llega a $500.000. Los preuniversitarios ganan un 30% menos que un docente de secundaria de Caba. De acuerdo a la ley conquistada, hoy el gobierno  debería pagar un aumento del 48.8% para docentes y no docentes y aumentar significativamente las becas estudiantiles. En cambio, el nuevo proyecto plantea pagar un 12,3% en tres cuotas, la última en setiembre. Y dispone el resto verlo en paritarias sin ningún compromiso de actualización como sí establece la ley, lo que significa que se compromete a seguir la misma política que ha tenido durante todos estos meses de gobierno: negativa de paritarias y con cada “aumento” decretado, mayor pérdida de nuestros bolsillos con respecto a la inflación.

El argumento de que la Ley de Financiamiento Universitario  es la destrucción del déficit cero es falso. Sólo implicaría un 0,23% del PBI, nada de nada. Como en muchas otras medidas antiobreras y contra la educación y la salud pública, Milei rechaza ese “gasto” mientras impone cambios, como el vaciamiento del Anses a favor de las patronales que quieran despedir trabajadores o las rebajas de impuestos a grandes capitales, que desfinancian al Estado.

O el aumento del 123% a los ministros, que se ve que no pueden competir con el avance patrimonial de Adorni, uno de los tantos escándalos de corrupción que repugnan a la población y golpean al gobierno.

Sin embargo, no es sólo Milei y su gabinete. Como ha trascendido en medios de prensa el nuevo proyecto fue consensuado con gran parte del CIN (Consejo Interuniversitario Nacional, que agrupa a los rectores de las universidades públicas), tanto del ala radical como del PJ. No es casual que justamente lo único rescatable del nuevo proyecto es el artículo que determina que las universidades con hospitales (UBA, La Plata, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Rosario) recibirán $80.000 millones.

Con estos datos no llama la atención que en sus primeras declaraciones como presidente del CIN, el Dr. Bartolacci, ex rector de la UNR (Universidad Nacional de Rosario), haya llamado a mantener las aulas llenas y a buscar caminos de diálogo, lo que suena raro con alguien que  descalifica a la universidad pública desde que asumió. Igual actitud tomaron otros, entre ellos el rector y el vicerrector de la UBA, quienes, además, hacia fines de marzo emitieron un comunicado amenazando con realizar descuentos a todos aquellos docentes de las escuelas y colegios preuniversitarios que hicieran paro. ¿Será que la UBA pretende aplicar la esencialidad que la propia justicia decretó ilegal?  Lo que sí es seguro es que mientras el gobierno no cumple, las autoridades de la UBA, como las de la universidad de Mendoza, castigan a la docencia que pelea por lo que les corresponde.

Es ley y el gobierno debe cumplir

La Ley de Financiamiento Universitario pasó por la Cámara de Diputados y la de senadores. Fue aprobada en ambas. Luego vetada por el Poder Ejecutivo, vetos que fueron rechazados por los 2/3 en ambas cámaras. Así, el Congreso Nacional la votó cuatro veces. Pero además, en un intento de maniobra, el gobierno introdujo en el Presupuesto nacional un capítulo, el 11°, que anulaba la ley. También la Cámara de Diputados votó en contra de ese capítulo, quedando por fuera del presupuesto nacional. O sea: 5 veces ratificada.

La ley, además, ya cuenta con dos fallos, en primera y segunda instancia, de la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo, que han determinado que el gobierno debe aplicarla.

Por supuesto, en ambos casos, fue fundamental la presión en las calles y en las aulas para que el mismo Parlamento que acaba de entregar el agua de nuestro pueblo, o la misma Justicia que se acomoda a los requerimientos del poder, reafirmara de una manera u otra la justeza de nuestro reclamo.

A pesar de esto, siguen pasando los días, nuestros bolsillos vaciándose y la ley no se aplica. Por eso reclamamos que el CIN exija a la justicia que ejecute la aplicación. Y a las federaciones un plan de lucha decidido para ganar.

Cómo lograrlo

El 2025 cerró con un claro balance en el activismo: las medidas aisladas y descoordinadas  nos debilitan, desorganizan y desmoralizan.

Por eso desde febrero de este año  la Naranja Nacional impulsó en todo el país la necesidad de un paro por tiempo indeterminado, con acciones junto a los estudiantes y una nueva gran marcha nacional. Cuando un gobierno te debe un aumento en tu salario del 50%, lo que equivale a haber trabajado desde diciembre de 2023 alrededor de 11 meses sin cobrar, la medida que se impone no puede ser la misma de siempre, que por otra parte demostró no lograr mover de su negativa al gobierno.

Con este balance y esta posición participamos en cada asamblea  tanto en Conadu como en Conadu Histórica, recogiendo en la mayoría de ellas el apoyo de amplios sectores. Así fue que en la UBA, se impuso en las asambleas de AGD UBA, por unanimidad, este planteo siendo hoy el único sindicato que lo viene desarrollando. Pero también tuvo masivo apoyo en preuniversitarios de Córdoba, en La Plata, en Luján,  en Salta, Jujuy, Comahue, Bahía Blanca y en muchas asambleas del conurbano que votaron mandatos de paro por tiempo indeterminado hacia los plenarios y congresos de la Conadu y Conaduh.

Esta posición choca con la parálisis del Frente de Gremios Universitarios que salvo alguna medida aislada no tomó ninguna iniciativa de conjunto.  Por el contrario, a pesar de todas las noticias respecto al apoyo que desde miembros del propio consejo de rectores se daba al proyecto del gobierno contra la Ley de Financiamiento Universitario, siguió a la rastra de las patronales universitarias. Así, continuaron con la misma política y acción de descomprimir que tuvieron durante todo el conflicto. Tampoco al día de hoy han sacado la convocatoria a una marcha nacional, reclamo unánime de la docencia.

La Conadu, que junto a la Histórica tiene la mayoría de la representación docente, intentó disimular su inmovilización con carpas blancas itinerantes, que tuvieron cero incidencia en todo el país.  Chocaron así con asambleas muy numerosas que, incluso en la de  la Jauretche, sindicato al que pertenece la secretaria general, habían resuelto medidas de continuidad del paro. A pesar de ellas, y de la respuesta en inmensas concentraciones en La Plata, numerosas asambleas con mandato de continuidad, el último plenario ratificó una medida recién para fines de abril. En la UBA su gremio de base, Feduba, ni siquiera cumplió las medidas aisladas que llamó la federación, alineándose claramente con los gremios afines al Rectorado Apuba y Aduba.

UTE/Ctera, con representación parcial solo en los colegios preuniversitarios de la UBA, actúan, al igual que Fedun en todo el país, como agentes de las patronales universitarias.

Fatun, federación no docente, convoca a un mísero paro por semana. En la UBA su gremio de base, Apuba, rompió con la federación y al igual que Aduba (Fedun), actúan como voceros y ejecutores de las decisiones del rector hacia docentes y no docentes.

En el caso de la Conadu Histórica, desde la conducción se siguió detrás del ritmo impuesto por el Frente de Gremios,  priorizando una unidad montada sobre la base de no dar una pelea decidida para conquistar lo que nos deben. Este fue el debate que, además de darse en asambleas de base, llegó a sus congresos donde 1/3 del mismo se pronunció por medidas de continuidad. En el último, finalmente, si bien perdió la moción de paro por tiempo indeterminado,  se convocó a parar en la semana del 13 de abril, además de la de fin de mes.

Una estrategia diferente

En AGD UBA, conducida por la Naranja, impulsamos en asambleas y reuniones de nuestros organismos, la línea que planteamos a nivel nacional, y que fue apoyada por toda la mesa ejecutiva, mayoría y minoría. También votamos proponer a la Conadu Histórica que se ponga a la cabeza del conflicto organizando la continuidad de la lucha frente a la defección del resto de las federaciones. Para eso propusimos que nuestra federación convoque a un plenario o encuentro a todos los sindicatos de cualquier federación, a todos los activistas y sectores dispuestos a impulsar un plan de lucha hasta ganar, que se aplique la ley  y nos paguen lo que corresponde. Nuestra propuesta fue rechazada; intentamos convocar desde nuestro sindicato pero al momento los sindicatos de base que coinciden con el planteo no nos han respondido.

Mientras, la bronca y  el hartazgo siguen. Lo mismo que las renuncias  – hoy más de 10.000 en total- y pedidos de licencia o de reducción de dedicación. Se están vaciando los equipos de docencias, investigación y extensión, produciendo un deterioro que será muy difícil recuperar.  Todo esto se manifestó en cada asamblea general o por unidad que convocamos desde AGD UBA, fundamentalmente en las facultades cuya docencia vive del trabajo universitario, como Exactas o Filo, o CBC y en las escuelas preuniversitarias. Con diferencias entre las distintas unidades académicas al día de hoy seguimos sin volver a las aulas y con anormalidad áulica, manteniendo también contacto con nuestros estudiantes que en su mayoría se han sumado a todas las actividades propuestas.

Además del paro, clases públicas, sentadas, abrazos, semaforazos, asambleas intergremiales, charlas temáticas, realizamos dos actividades centrales. Clases públicas en la casa de Adorni y una jornada universitaria en Plaza de Mayo, ésta junto a ATE Conicet Caba. Ambas con amplísima convocatoria que nos permitieron reinstalar el conflicto universitario como eje político, contrastando quienes defendemos a la universidad pública con el gobierno sostenido por corruptos.

Todas estas acciones demostraron que sigue vigente la unidad de docentes y estudiantes, quienes junto a los no docentes somos la garantía de defensa de una universidad abierta al conjunto de la población frente a un gobierno que pretende aniquilarla en función de intereses mercantilistas y privatistas. En esto enfrentamos a las burocracias sindicales y estudiantiles  y a las autoridades universitarias  que, o avalan, o dejan que el gobierno avance.

Más que nunca, ahora

Pero el gobierno está en su peor momento. Con un plan económico que se le hunde por todos lados y carcomido por las denuncias de corrupción. Tenemos que poner el pie en el acelerador para que su proyecto de modificación de la ley, que desconoce la deuda, no avance. La población puede apoyar  masivamente, como en 2024.

El hastío de las bases docentes y no docentes está llegando a oídos de las propias direcciones y autoridades. El CIN acaba de convocar para este miércoles una jornada de universidades abiertas 24 horas que más se parece a un paro a la japonesa o a la Noche de los Museos, una medida con la que intenta demostrar que algo hacen mientras siguen dando tiempo a Milei. Todo un contraste con la medida de paro que está convocando para esta misma semana AGD UBA y toda la Conadu Histórica. Más que nunca insistamos en medidas de lucha contundentes y acciones de visibilización junto a nuestros estudiantes. La tercera marcha universitaria es urgente,  no puede pasar de principios de mayo.

Llevemos estas posiciones y debates a cada asamblea para torcer el brazo a los que dilatan o traicionan. En defensa de la universidad pública y sus trabajadores y estudiantes.

Desde la agrupación nacional Naranja de docentes e investigadores impulsamos la necesidad de un plenario de delegados y activistas docentes que delibere cómo organizarnos para desenvolver el plan de lucha para que se aplique la ley.

https://prensaobrera.com/sindicales/173-dias-de-incumplimiento-de-la-ley-de-financiamiento-universitario-que-plan-de-lucha-necesitamos-para-lograr-su-aplicacion

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