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Mongolia targets higher education quality assurance and accreditation to overcome skills mismatch

Asia/Mongolia/UNESCO

Alrededor del 40% de los graduados universitarios en Mongolia están desempleados y no pueden encontrar trabajo en sus campos. Es una situación que la Sra. Ts. Tsogzolmaa, Ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Deporte, se atribuye en parte a un desajuste entre habilidades entre la educación y el mercado laboral, y la calidad no está al mismo ritmo que la cantidad en el sector de la educación superior en rápida expansión de Mongolia.

El ministro se reunió recientemente con una delegación de la UNESCO Bangkok para analizar las formas en que la organización puede colaborar con el ministerio para mejorar la política de educación superior en Mongolia.

«La garantía de calidad y la acreditación son los instrumentos clave para mejorar la calidad de la educación superior y resolver el desajuste de habilidades en el mercado de trabajo», dijo el Ministro Tsogzolmaa.

El 29 de marzo, se reunió con la delegación, encabezada por el Dr. Libing Wang, Especialista Principal de Programas en Educación Superior y jefe de la Sección de Innovación Educativa y Desarrollo de Habilidades (EISD) de la UNESCO Bangkok, para analizar cómo la organización puede apoyar los esfuerzos de Mongolia para fortalecer estos dos áreas clave de política. Desde su transición de una economía planificada a una de mercado abierto, la educación superior de Mongolia se ha expandido rápidamente, con el aumento del número de instituciones de educación superior de 14 a 95, y la tasa bruta de matriculación en el nivel terciario aumentando del 14% al 69%. Como es el caso de la mayoría de los países, la expansión cuantitativa ha venido acompañada de desafíos de calidad. Reconociendo esto, el Consejo Nacional de Acreditación de la Educación de Mongolia (MNCEA, por sus siglas en inglés) designó el año 2018 como «Año Interno de Garantía de Calidad» e invitó a la UNESCO a colaborar con Bangkok. El Dr. Wang dijo que la UNESCO proporcionaría apoyo técnico para garantizar la calidad de la educación superior y solicitó la participación activa de Mongolia en eventos de educación superior, como el Seminario Asia-Pacífico sobre MOOC para la Educación Superior en junio y la Reunión Asia-Pacífico sobre Educación 2030 (APMED) en julio. También alentó encarecidamente a Mongolia a ratificar la Convención Regional de Asia y el Pacífico sobre Reconocimiento de Cualificaciones en la Educación Superior (Convención de Tokio) para impulsar la movilidad transfronteriza, que permitirá al país desarrollar las competencias de los estudiantes y la competitividad global. La UNESCO se compromete a apoyar los esfuerzos de los Estados Miembros para mejorar la calidad de sus sistemas de educación superior como parte integral del avance de la agenda educativa global para » garantizar una educación inclusiva e igualitaria de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos «.


Around 40% of university graduates in Mongolia are unemployed and unable to find work in their fields. It’s a situation that Ms. Ts. Tsogzolmaa, Minister of Education, Culture, Science and Sport, attributes in part to a skills mismatch between education and the labour market and quality not keeping pace with quantity in Mongolia’s rapidly expanding higher education sector.

The minister met recently with a delegation from UNESCO Bangkok to discuss ways that the organization can collaborate with the ministry to improve higher education policy in Mongolia.

“Quality assurance and accreditation are the key instruments to improve the quality of higher education and solve the skills mismatch in the job market,” said Minister Tsogzolmaa.

On 29 March, she met the delegation, led by Dr. Libing Wang, Senior Programme Specialist in Higher Education and head of UNESCO Bangkok’s Section for Educational Innovation and Skills Development (EISD), to discuss how the organization can support Mongolia’s efforts to strengthen these two key policy areas.

Since its transition from a planned to open-market economy, Mongolian higher education has expanded rapidly, with the number of higher education institutions growing from 14 to 95, and the gross enrolment ratio at the tertiary level increasing from 14% to 69%. As is the case with most countries, the quantitative expansion has come with quality challenges.

Recognizing this, the Mongolia National Council for Education Accreditation (MNCEA) designated 2018 as «Internal Quality Assurance Year», and invited UNESCO Bangkok’s collaboration.

Dr. Wang said UNESCO would provide technical support for quality assurance in higher education, and asked for Mongolia’s active participation in higher education events, such as the Asia-Pacific Seminar on MOOCs for Higher Education in June as well as the Asia-Pacific Meeting on Education 2030 (APMED) in July. He also strongly encouraged Mongolia to ratify the Asia-Pacific Regional Convention on the Recognition of Qualifications in Higher Education(Tokyo Convention) in order to boost cross-border mobility, which will the country develop students’ competencies and global competitiveness.

UNESCO is committed to supporting Member States’ efforts to improve the quality of their higher education systems as an integral part of advancing the goal of the global education agenda to “ensure inclusive and equitable quality education and promote lifelong learning opportunities for all.”

Fuente: http://bangkok.unesco.org/content/mongolia-targets-higher-education-quality-assurance-and-accreditation-overcome-skills

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Argentina: Los más chicos aprendieron en la 2° jornada de Genios en Acción

Argentina/14 de Abril de 2018/comunicaciontucuman

En el Centro de Innovación del Ministerio de Educación se realizó la segunda jornada de Genios en Acción. Se trata de un multiespacio para explorar, jugar y aprender con circuitos electrónicos, robots, videojuegos y dispositivos digitales, que se realiza todos los sábados.

“AnimaTecno”, “Corto-Circuito”, “BotKids”, “Educa 3D”, “Programa2” y “Tecno-DJ” formaron parte del segundo encuentro en donde los niños y adolescentes experimentaron en el mundo digital. Las actividades promueven la creatividad y la cultura del hacer como herramientas para el aprendizaje.

En “AnimaTecno”, trabajaron en equipo para desarrollar la primera etapa de sus animaciones. Por otro lado, los participantes de “BotKids,” se transformaron en pequeños ingenieros, mientras fabricaron las partes que darán vida a su primer robot, el “robot escorpión”.

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En “Corto-Circuito” se diseñaron las maquetas donde los participantes realizarán diferentes dispositivos con circuitos eléctricos. Los personajes de los videojuegos se desplazaron en las nuevas plataformas creadas por los chicos en “Programa2”.

En “Educa 3D” por su parte, los participantes trabajaron con diferentes efectos entre la imagen y la luz, para poder lograr imágenes holográficas de alta definición; mientras que en “Tecno Dj” los jóvenes se concentraron en la creación de diferentes tipos de Beatmatching, esto es, sobreponer una pista musical sobre otra, para así identificar los tipos de mezclas que se pueden realizar.

El “Club de Ciencias” formó parte de esta mañana llena de experimentación y tecnología donde niños y jóvenes trabajan en equipo para pensar en inventos que mejoren la calidad de vida de la comunidad, y hacer realidad todo lo que imaginan.

Fuente: http://comunicaciontucuman.gob.ar/2018/04/los-mas-chicos-aprendieron-en-la-segunda-jornada-de-genios-en-accion/

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Libros que presagian homenajes

Cuba/14 de Abril de 2018/lademajagua

Reseña

Tres títulos acerca de Carlos Manuel de Céspedes, serán presentados en Bayamo durante la edición 27 de la Feria Internacional del Libro, como presagio del homenaje que  de su tierra natal tendrá el Padre de todos los cubanos en el bicentenario de su natalicio, acontecimiento que celebrará Cuba en abril de 2019.

Carlos Manuel de Céspedes. El Diario Perdido, es un ensayo sobre el Diario del Hombre de Mármol, como llamara José Martí al bayamés nacido en 1819 y que levantara en armas a Cuba el 10 de octubre de 1868 en Demajagua; en el que se unen la tenacidad investigativa y la vocación cespediana de Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana, personalidad a la que se dedica la Feria del Libro en esta oportunidad.

Después de 20 años sin reeditarse, (1998 fue la última edición cubana) El Diario Perdidosale a la luz por la Editorial Boloña, enriquecido con documentos poco conocidos o inéditos, como dos cartas de Ana de Quesada, viuda de Céspedes, a Manuel Sanguily, la contestación de Sanguily a la primera de esa misivas, el Himno Republicano escrito por Céspedes en 1868, y el expediente docente que contiene, además de información de su vida intelectual, una síntesis de la genealogía familiar. Para la actual publicación dichos documentos fueron cotejados según los manuscritos originales.

Cuenta la  nueva edición con valor agregado: el prólogo de la doctora Hortensia Pichardo y valoración de Abel Prieto, Ministro de Cultura.

El camino de la desobedienciaEditorial Boloña 2017, es una novela, al decir de Leal, imprescindible para comprender la dimensión humana de Céspedes, cuya personalidad fue a menudo incomprendida por numerosos de sus contemporáneos,entre los que se encontraron también héroes de las gestas independentistas.

Escrita por el bayamés  Evelio Antonio Traba Fonseca (1985), El camino de la desobediencia,será presentada para orgullo de los cubanos en la Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes, donde hace siete años se concibió la obra literaria y se escribieron las primeras centenas de las más de 500 páginas.

El volumen,  cuyo personaje central es  el patriota bayamés, se lanza al relleno de las  grietas que ha dejado la historia con respecto a la vida del hombre de Demajagua. En las páginas Evelio no santifica ni sacraliza al héroe, lo humaniza, lo acerca, deja ver la luz inmensa que irradia a la historia de Cuba.

El tercer y último texto que será presentado en la Feria del Libro de Bayamo, no menos conmovedor e interesante, lleva por título Carlos Manuel de Céspedes en las horas de gloria, dolor y enfermedad, del Doctor Wilkie Delgado Correa.

El volumen es fruto del profundo estudio de las vivencias del Mártir de San Lorenzo, escudriñando  en los acontecimientos históricos en que estuvo inmerso y en el caudal de ideas y sentimientos extraordinarios que sondaron al Padre de la Patria.

Wilkie Delgado Correa, es baracoense de nacimiento, Doctor en Medicina,  profesor titular del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba; escritor y periodista con una numerosa obra literaria de cuentos, ensayos, relatos y novelas, así como es autor de literatura científica.

Son estos tres libros que engrosarán los conocimientos y reforzarán el sentimiento patrio, que abrirán sus páginas en la Cuna del prócer que ayudó a dar luz al crisol de la nacionalidad cubana.

Fuente: http://lademajagua.cu/libros-presagian-homenajes/

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Estados Unidos: Arizona obstaculiza educación a Dreamers; quieren que paguen más por colegiaturas

Estados Unidos/14 de Abril de 2018/El Sol del Centro

La corte estatal determinó que universidades y colegios comunitarios no tengan beneficios como descuentos.

La Suprema Corte de Arizona dictaminó hoy que las universidades colegios comunitarios de la entidad no pueden otorgar colegiaturas baratas, reservadas para los residentes del estado, a los jóvenes inmigrantes indocumentados beneficiarios del programa DACA.

El tribunal emitió un breve dictamen este lunes en el que señala que susmagistrados estuvieron de acuerdo por unanimidad con la decisión expresada por la Corte de Apelaciones de Arizona.

Ésta se refiere a que las leyes federales y estatales vigentes no permiten que los Colegios Comunitarios de Maricopa otorguen colegiaturas para residentes a los beneficiarios del Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA).

El dictamen precisa que una opinión completa que explicará la decisión del tribunal se dará a conocer antes del 14 de mayo. La Suprema Corte se adelantó a emitir el dictamen para permitir que los estudiantes del Colegio Comunitario de Maricopa tengan tanto tiempo como sea posible para planear, de acuerdo con la decisión.

La diferencia en el costo de las colegiaturas entre estudiantes dentro y fuera del estado en colegios comunitarios y universidades de Arizona es significativo y pudiera decidir el futuro de muchos jóvenes. Se estima que en Arizona residen unos 30 mil jóvenes beneficiarios del programa DACA.

Los estudiantes residentes en el estado pagan en la Universidad Estatal de Arizona una colegiatura de 10 mil 640 dólares este año, mientras quelos estudiantes no residentes pagan 26 mil 470 dólares.

Los residentes pagan 86 dólares por hora de crédito en los Colegios Comunitarios del Condado de Maricopa, en comparación con 241 dólares para no residentes. De acuerdo con el fallo de la Suprema Corte, los jóvenes DACA deberán pagar desde ahora la colegiatura más cara.

La ley de Arizona prohíbe los beneficios públicos, como la matrícula en el estado para estudiantes sin estatus legal, pero los beneficiarios de DACA están autorizados a permanecer y trabajar temporalmente en Estados Unidos.

La Suprema Corte de Arizona comenzó a analizar el caso luego de que una corte de apelaciones dictaminó que los colegios no podían cobrar la matrícula estatal a los jóvenes inmigrantes beneficiarios del programa DACA. Los colegios comunitarios apelaron ante la Suprema Corte.

Los colegios comunitarios y las universidades de Arizona han permitido que los beneficiarios del DACA paguen las colegiaturas como residentes del estado, mientras el caso se mantenía bajo revisión. Otras entidades cómo Texas otorgan desde hace años colegiaturas baratas de resientes a jóvenes indocumentados

Fuente: https://www.elsoldelcentro.com.mx/mundo/arizona-obstaculiza-educacion-a-dreamers-quieren-que-paguen-mas-por-colegiaturas-daca-1601312.html

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Kumpa, un videojuego para niños con discapacidad intelectual

Colombia/14 de Abril de 2018/Enter

Los trastornos de desarrollo intelectual (TDI) no deberían ser un impedimento para que las personas que lo padecen lleven una vida plena. Especialmente los niños, quienes intentan ingresar al sistema educativo, en ocasiones sin éxito.

En 2011, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó el ‘Informe mundial sobre la discapacidad’. El documento asegura que más de mil personas viven con algún tipo de discapacidad. Es decir, el 15% de la población mundial. La estimación en niños es de 95 millones (5,1%).

Con base a esta problemática, Yeison Chipud y Kevin Vélez, egresados del Programa de Diseño de Medios Interactivos de Icesi, en compañía de los tutores Juan Jiménez y Guillermo Álvarez, desarrollaron ‘Kumpa’, un videojuego orientado a niños de 8 a 12 años con discapacidad intelectual leve y con el foco de su discapacidad en los procesos de atención.

El juego consta de una serie de tablas con símbolos básicos (como vasos, comida, animales) y su respectiva palabra. También hay unas fichas correspondientes a esas figuras. Al final, la idea es que el jugador ordene cada tabla de manera correcta para relacionar los símbolos con las palabras y, de esta manera, aprender a leer.

Por el momento, los niños que se beneficiaron del proyecto son parte del Instituto Tobías Emanuel. Allí los estudiantes han sido relegados de otros colegios debido a sus limitaciones de aprendizaje.

¿Cómo funciona ‘Kumpa’?

‘Kumpa’ es un videojuego basado en la asociación de conceptos de la metodología de ABC de lectura. Se usa como una herramienta de aprendizaje. Para ello, ‘Kumpa’ aplica conceptos de ‘gamificación’, relación de formas, imágenes y sonidos. A su vez, estimula todos los canales multisensoriales para evitar que los niños no se dispersen.

Por medio de dispositivos electrónicos, se logra que los niños enfoquen toda su atención en la dinámica del juego y, de esta forma, aprendan y se incentive la lectura.

El videojuego en 3D le permite al jugador interactuar con cuatro jugadores al mismo tiempo. De esta forma se trabaja en las relaciones personales de los jugadores.

“Sabemos que incluir medios digitales en actividades esenciales como el aprendizaje sirve como incentivo para adaptar a los niños, en este caso, a un entorno social digital” aseguró Kevin Vélez, diseñador de medios interactivos de Icesi.

Fuente: http://www.enter.co/especiales/videojuegos/kumpa-un-videojuego-para-ninos-con-discapacidad-intelectual/

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Argentina: Polémica por una guía de educación sexual escolar que considera una desviación a la homosexualidad

Argentina/14 de Abril de 2018/Clarín

La recibieron alumnos del Instituto Cristiano Evangélico de Enseñanza Media de Paraná.

Alumnos del Instituto Cristiano Evangélico de Enseñanza Media de Paraná solicitaron a las autoridades de la institución recibir educación sexual. Después de recibir respuestas elusivas, llegó a manos de algunos estudiantes una polémica «Guía práctica de ayuda» en la que, como tema central, se fustiga la homosexualidad.

Según medios locales las autoridades de la institución educativa admitieron que la guía proviene del colegio, pero, señalaron que el material fue fotocopiado para “empezar a trabajarlo”, sin que llegara a repartirse. Sin embargo, la mamá de una alumna contó en Facebook que su hija llegó a su casa con el documento.

La polémica "Guía práctica de ayuda" que recibieron alumnos del Instituto Cristiano Evangélico de Enseñanza Media de Paraná.

La guía generó repudio en las redes y entre los estudiantes. Se la tilda de homofóbica. «Se están organizando, pensando en cómo intervenir (hoy la escuela fue un maravilloso caos) y despertando la solidaridad estudiantes de otros establecimientos», contó en Facebook la mamá de una alumna sobre la reacción de los estudiantes.

Entre sus apreciaciones, la guía indica que los homosexuales son promiscuos: «El estudio más grande y completo sobre los homosexuales masculinos, realizado por Martin Weib y Colin Williams (1974), demostró que el patrón modal (más común) para el hombre homosexual, durante su vida, consiste en tener 1.000 o más compañeros sexuales diferentes«.

La polémica "Guía práctica de ayuda" que recibieron alumnos del Instituto Cristiano Evangélico de Enseñanza Media de Paraná.

La polémica «Guía práctica de ayuda» que recibieron alumnos del Instituto Cristiano Evangélico de Enseñanza Media de Paraná.

«Nunca trates de asistir a un homosexual tu sólo. Hazlo junto a dos o a tres personas más; si involucra ambos sexos mejor. Evita los encuentros prolongados y en lugares privados«, dice también el texto.

Una de las varias preguntas que plantea el documento es: «¿Puede una persona dejar de ser homosexual?» Y la respuesta que se da es : «¡Si que puede!». «La función sexual es aprendible, entonces todas las desviaciones son corregibles sobre la base de un sistema de aprendizaje». Afirmación que es acompañada con la siguiente aclaración: «Siempre y cuando el sujeto en cuestión esté dispuesto».

La polémica "Guía práctica de ayuda" que recibieron alumnos del Instituto Cristiano Evangélico de Enseñanza Media de Paraná.

La polémica «Guía práctica de ayuda» que recibieron alumnos del Instituto Cristiano Evangélico de Enseñanza Media de Paraná.

Según reproduce Análisis Digital, otro de los ítems abarcados por la guía es: «¿Debe aceptarse la homosexualidad?» Cuya respuesta es: «No. La homosexualidad atenta contra el plan de Dios para el hombre. La Biblia la condena de manera terminante. La homosexualidad es una práctica pecaminosa. En la tradición del Antiguo Testamento, la actividad erótica entre miembros del mismo sexo era considerada una abominación religiosa que ofendía a Dios y exigía castigo drástico».

«¿Qué prácticas sexuales prohíbe la Biblia? La homosexualidad: atracción sexual y afectiva hacia el mismo sexo; el travestismo: es la excitación o gratificación sexual usando ropas y actuando como el sexo contrario; la zoofilia: es la relación sexual con animales», puede leerse en otro tramo del escrito.

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Perché l’insegnamento della letteratura dovrebbe guardare al presente

Italia / 14 aprile 2018 /thesubmarine

tutte le illustrazioni da “Una Grande Esperienza di Sé,” edizioni Pearson

C’è un problema generalizzato nell’insegnamento della letteratura alle superiori, un inghippo che trova le sue radici nella tradizione e nelle norme didattiche.

Alle superiori studiare letteratura significa, in certi casi, imparare a memoria le date importanti, leggere i testi, capire cosa sia una allitterazione, cosa una anafora e cosa un poliptoto, carpire qualche informazione sulla vita dell’autore e sapere la differenza tra pessimismo storico e pessimismo cosmico — appurando tragicamente che l’unica via è quella di impararselo a memoria. Uno studio tecnico, il cosiddetto compitino.

Non è così in tutte le scuole superiori, ovviamente. Esistono insegnanti magnifici, capaci di conquistare l’attenzione degli studenti, capaci di andare al di là del manuale, al di là del programma. Esistono studenti appassionati, partecipativi, curiosi, disposti ad approfondire anche da soli. Esistono, certo, ma non rappresento la norma.

Sicuramente nelle scuole c’è un problema di tempo, di direttive ministeriali. Spesso i magnifici insegnanti di cui sopra si scontrano con un uditorio di magnifici menefreghisti a cui di Dante frega esattamente zero, e spesso, invece, studenti interessati si trovano davanti un professore che si accontenta di insegnar loro il minimo indispensabile. È ovvio, poi, che, a seconda dell’indirizzo della scuola, i programmi prevedano più o meno ore destinate all’insegnamento  della letteratura, e, di conseguenza, un approfondimento più o meno vasto — ai classici ci si aspetta che le humanae litterae siano la fissa assoluta degli studenti (spoiler: non lo sono), agli istituti tecnici un po’ meno (spoiler: talvolta è un pregiudizio).

Al di là di ogni premessa, pare esserci un problema generalizzato nell’insegnamento della letteratura alle superiori, un inghippo che trova le sue radici nella tradizione e nelle norme didattiche.

“Credo che un autore di antologie e manuali abbia una grande responsabilità. Il canone si fissa quando a un autore viene concesso di uscire dalle aule universitarie e di arrivare non solo ai ragazzi, ma anche i professori.” ci spiega Alessandra Terrile.

Nel 2016 Claudio Giunta aveva denunciato l’eccessivo tecnicismo dei manuali di letteratura per le superiori, scritti in un idioma astruso da lui definito “scuolese,” infarciti di commenti pedanti ed esercizi meccanici.

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illustrazione Lorenzo Mattotti

La letteratura intesa come un insieme di norme, di formule, di figure retoriche, di definizioni. L’approccio analitico al testo, da sezionare come in un’autopsia. Le rime, il metro. il discorso diretto, quello indiretto. Sono tutte conoscenze fondamentali, imprescindibili per un corretto studio della letteratura, il problema sorge quando la letteratura diventa solo norma, solo definizioni, solo concetti imparati a memoria. Quando l’analisi di un testo poetico diventa Il compitino.

Francesco Rocchi, in un intervento sul medesimo argomento, concorda con Giunta, facendo però notare come, per molti studenti, lo studio della letteratura sia ben lontano dall’essere una priorità, e bisogna dunque trovare dei surrogati che inducano un adolescente a tenere il naso sul libro. In altre parole, prese in prestito dallo scuolese, “il materiale va didattizzato”, nel bene o nel male.

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illustrazione Lorenzo Mattotti

I metodi d’insegnamento tradizionali, di per sé non erronei, sembrano soggetti a una sorta di perpetuo immobilismo, esclusi a priori da qualsiasi possibilità di mutamento: a me la letteratura è stata insegnata così, con questi termini e queste immagini, e io così la insegno a te. Occhi rivolti al passato, senza pensare al presente.

Come spiega Rocchi, per gli insegnanti oggi si apre grande sfida: quella di pensare a come modificare la propria didattica — non semplificarla, ridicolizzarla, appiattirla, semplicemente modificarla. Nessuno chiede di spiegare Foscolo attraverso i testi di Sfera Ebbasta (inutile dire che sarebbe bellissimo), ma semplicemente di ricordare cosa rende la letteratura immortale, e provare a spiegarlo. Magari non in tutte le situazioni è possibile, ma dove c’è del terreno fertile magari una o due piantine crescono, non si sa mai.

Il conservatorismo non si limita solo a come la letteratura viene trattata, ma anche agli autori scelti. Esistono indicazioni ministeriali ben precise, atte a standardizzare i programmi e, soprattutto per quanto riguarda la letteratura pre-novecentesca, il percorso è quasi obbligato: si possono operare piccole modifiche, trattare più o meno dettagliatamente un determinato autore, magari introdurre qualche nuovo nome, ma, come nota Giunta, il margine di manovra non è ampio. In primis perché la tradizione è reputata intoccabile, in secundis perché, di norma, i dirigenti scolastici non sembrano troppo aperti alla novità.

Il canone letterario è da sempre una brutta bestia. Citando Romano Luperini, il famigerato canone “indica la tavola dei valori prevalente. Essa si traduce poi nell’elenco dei libri di cui si prescrive la lettura nell’ambito delle istituzioni educative di una determinata comunità”. Tale tavola dei valori varia a seconda dei secoli e delle comunità, con il mutare del gusto e delle esigenze culturali. Riflette, e aggiorna ininterrottamente la memoria storica di un popolo, una memoria irrimediabilmente selettiva.

illustrazione Lorenzo Mattotti

illustrazione Lorenzo Mattotti

Il punto è che la presunta l’oggettività del canone letterario non è altro che il prodotto di una selezione avvenuta nel tempo. Sempre citando Luperini, “la letteratura non è trasmissione inerte di una unica tradizione, ma una sede di conflitti e di contraddizioni: in essa e attraverso di essa si svolge una lotta per l’egemonia che investe temi e contenuti ideologici, tendenze e movimenti letterari, soluzioni di stile e di gusto e anche scelte di politica culturale in cui si riflettono precisi rapporti di potere”.

In parole povere: se studiamo un autore piuttosto che un altro è perchè, storicamente, quell’autore è stato considerato non migliore ma più in linea con il canone, più canonico. Petrarca per secoli ha oscurato Dante. L’autore imprescindibile per i romantici era Torquato Tasso, genio folle e malinconico. La tavola dei valori varia nel tempo, e la fortuna di un autore ne dipende tantissimo.

Il canone trascina con sé alcuni spettri e ne lascia altri nell’ombra. Un esempio lo fornisce Giunta, raccontando di quando, durante la compilazione del suo manuale, qualcuno gli aveva suggerito di aggiungere Federico Della Valle, autore piemontese seicentesco. Perchè mai inserire Della Valle, autore secondario che, onestamente, non aggiungeva nulla di più all’opera di altri?  La risposta è semplice e annichilente:

“Un secolo fa, Benedetto Croce ha riscoperto questo scrittore, contemporaneo di Shakespeare, di Lope de Vega, e da allora, nei manuali, Della Valle è servito soprattutto per riempire una casella che era rimasta vacante, quella del grande tragediografo italiano nel secolo europeo del teatro”.

Benedetto Croce. Un secolo fa.  Giunta si è rifiutato di inserire Della Valle, e i suoi studenti gli saranno certamente grati — senza offesa per Della Valle, si intende.

Particolarmente interessante è poi il discorso inerente al canone letterario novecentesco, molto più labile, meno fisso, in continuo aggiornamento. Anche in questo caso, sia per la poetica che per la narrativa, ci sono i nomi imprescindibili: a cavallo del secolo Giovanni Pascoli e Gabriele D’Annunzio, poi Luigi Pirandello, e Giuseppe Ungaretti, seguiti da Italo Svevo, Eugenio Montale, Umberto Saba, Carlo Emilio Gadda, Alberto Moravia. In chiusura Cesare Pavese, Italo Calvino, Primo Levi, Beppe Fenoglio. Per i più valorosi Vittorio Sereni e Giorgio Caproni.

Ovviamente, il più delle volte è già tanto se si arriva a Umberto Saba. Il tempo per il Novecento risulta sempre risicato, eppure è (per ovvi motivi) il secolo che più affascina gli studenti.

illustrazione Arianna Favaro

illustrazione Arianna Favaro

Spesso vengono dati da leggere libri di autori Novecenteschi negli anni precedenti, alcune volte a sproposito e senza una selezione ragionata. Quasi sempre si rimane confinati in una rosa d’autori poco vasta, i cosiddetti classici di fine Ottocento/inizio Novecento. I nomi sopra citati vengono trattati in minima parte e solo nell’ultimo anno, solitamente dando molto più spazio alla poesia di inizio secolo — questione di canone.

Il secondo Novecento questo sconosciuto. La contemporaneità non pervenuta. Come si diceva all’inizio, ci sono professori brillanti e coraggiosi che, di fianco ai grandi classici, indicano, nei programmi del triennio, letture che vanno addirittura oltre il 1930. Spesso e volentieri si tratta di Pavese o, ancora più sovente, Calvino — unico autore del secondo Novecento pressoché sempre presente nelle scuole e, guarda caso, autore preferito di molti studenti (ti piace vincere facile eh, Italo) — ma, in casi fortunati, si legge anche Dino Buzzati, Alberto Arbasino, o Bassani, autori che spesso nei manuali non ci entrano nemmeno — o ci entrano ma vengono ignorati. Altre volte, incredibili e rare, si leggono dei contemporanei: i casi letterari, le nuove uscite interessanti.

Talvolta, addirittura, si leggono Elsa Morante e Natalia Ginzburg, le uniche due donne considerate degne di entrare nel canone. Sì perché il Novecento è ricco di donne scrittrici e donne poetesse, donne che hanno svelato la propria interiorità, che hanno difeso i propri diritti quando nessuno ancora ne parlava, donne che han guardato la guerra dall’altra prospettiva e l’hanno raccontata in maniera impeccabile. Queste donne — da Sibilla Aleramo a Fausta Cialente, da Alba De Céspedes a Lalla Romano — sono rimaste presenze impalpabili, troppo poco canoniche per le aule, non degne di entrare in quel pantheon di autori. Funambole al bordo di un canone palesemente sessista, frutto di una tradizione critica creata da uomini, in nome di una presunta superiorità intellettuale. Ad oggi molte studiose stanno portando avanti ricerche su tutte quelle donne escluse a priori dalla storia della letteratura istituzionale, e i risultati sono abbastanza inquietanti.

Senza togliere troppo spazio agli autori imprescindibili, forse letture diverse, meno canoniche, potrebbero stimolare maggiormente la curiosità di uno studente. Magari un libro percepito come meno istituzionale può toccare corde diverse. Magari davvero il canone deve essere rivisto, ampliato. Magari alcuni mostri sacri, oggi, possono essere trattati diversamente, trovando un accordo col presente.

In questa direzione si sono mosse Alessandra Terrile, Paola Biglia e Cristina Terrile, le autrici di «Una Grande Esperienza di Sé», un nuovo manuale di letteratura in sei volumi per le scuole superiori, edito da Pearson. Il progetto nasce con l’idea di avvicinare gli studenti alla letteratura attraverso una lingua viva e comprensibile che non rinunci alla cura formale, e attraverso un percorso di lettura diverso, atto ad affiancare i grandi del passato ai grandi del presente. Per ritrovare l’umano e guidare gli studenti nella crescita individuale, attraverso la letteratura.

Abbiamo fatto quattro chiacchiere con Alessandra Terrile, per capire come uno studio diverso della letteratura possa essere ancora possibile, e quali possano essere le vie migliori per insegnare il presente.

illustrazione Arianna Favaro

illustrazione Arianna Favaro

Sfogliando il volume relativo al 900 ho visto che avete dato spazio ad autori contemporanei a cui, nella maggior parte dei manuali per licei, non viene data grande rilevanza. Come mai questa scelta?

Noi siamo appassionate di letteratura, e nutriamo molta fiducia nella possibilità che la letteratura possa, alla fine, toccare i ragazzi. Nella scuola di oggi lo spazio destinato alla letteratura è sempre più risicato, per ragioni di tempo scolastico e organizzazione. Pensiamo che sia importante capire che apparteniamo al nostro tempo e che, ancora oggi, c’è chi sceglie la lingua letteraria come forma di espressione. Dare spazio ad autori del secondo Novecento e della contemporaneità che potessero interessare i ragazzi, che riuscissero a dire qualcosa che li riguarda dal punto di vista esistenziale, ci è parsa una sfida interessante. Anche quando vengono citati in modo non particolarmente approfondito, sono autori che possono aprire una finestra di interesse: se ti piacciono puoi leggerli anche da solo, comprare il loro ultimo romanzo o ricercare i precedenti.

Avete scelto di introdurre anche gli autori del passato per mezzo di voci contemporanee

Gli autori contemporanei si trovano in tutti i volumi, in dialogo con i classici. La scelta nasce dall’esperienza sul campo: quando un’insegnante procede faticosamente nella storia letteraria — penso soprattutto al primo anno, quando si trattano le origini della letteratura e il Trecento, autori molto lontani anche linguisticamente dai ragazzi —  aprire una finestra sul presente significa mostrare che ancora oggi gli autori possono esprimersi su quello specifico tema o attraverso quello specifico modo linguistico. Penso, ad esempio, a Michele Mari in dialogo con Cavalcanti. è un modo per comprendere meglio il passato, senza dimenticarci di vivere nel presente.

illustrazione Arianna Favaro

illustrazione Arianna Favaro

Michele Mari è stato reputato il classico di domani, un autore che continueremo a leggere in futuro. Per lui la scelta è facilmente comprensibile. In generale, come avete scelto gli autori contemporanei da inserire nel manuale?

Mari è entrato nel manuale anche come poeta, e in questa veste ci pare ancora più proponibile, a causa della sua lingua rigogliosa, complessa e bellissima. In Cento Poesie d’amore a Ladyhawke, poi, c’è il riferimento esplicito a Cavalcanti, dunque la scelta è stata abbastanza sicura. In generale, il criterio che ci guida è sempre duplice: da una parte è importante che l’autore possa interessare ai ragazzi, che tocchi corde che li riguardi. Dall’altra è fondamentale l’accessibilità: scegliamo testi che possano avere una propria autonomia, e possano essere  comprensibili anche avulsi dal contesto. Oggi non tutta la letteratura è minimalista, ridotta al linguaggio minimo giornalistico, referenziale. Non tutta la letteratura si limita a raccontare una storia e basta. C’è una letteratura che da ancora grande importanza alla forma, alla lingua e allo stile. Questo è fondamentale: molti ragazzi alle superiori leggono fantasy non sempre letterariamente validi. In quei libri cercano la storia, la vicenda. Io li sprono a sentire l’esigenza di leggere anche una bella lingua.

Un altro motivo di selezione è la rilevanza culturale. Pensiamo ai poeti contemporanei: sono tantissimi e non esiste un canone stabile. L’idea è di scegliere autori che siano al contempo molto riconosciuti e culturalmente rilevanti, che pubblichino da parecchi anni, magari tradotti all’estero. Autori di alto livello capaci di parlare a ragazzi che si accostano per la prima volta alla letteratura contemporanea in senso diacronico, con alle spalle uno studio di storia letteraria. Ci rendiamo conto che sembri una contraddizione in termini, ma una compresenza di alto livello letterario e accessibilità è possibile.

Parliamo del canone letterario: quanto un autore di manuali è responsabile del mantenimento e/o evoluzione del canone? Ad esempio, nel vostro manuale avete inserito Alda Merini, autrice poco canonica e tradizionalmente considerata scomoda.

Credo che un autore di antologie e manuali abbia una grande responsabilità. Il canone si fissa quando a un autore viene concesso di uscire dalle aule universitarie e di arrivare non solo ai ragazzi, ma anche i professori. È un processo che inizia a livello accademico e di ricerca, ma in cui la divulgazione ha un ruolo cruciale. Se un autore viene proposto in un manuale molto letto e molto usato a scuola, ci sono maggiori possibilità che quello stesso autore diventi un classico.

Alda Merini è un’autrice che non appare spesso nei manuali scolastici in quanto un po’ scomoda e spigolosa. Alcuni suoi testi sono ardui sia per i temi sia per lo stile, ed è indubbiamente difficile da affrontare, anche a causa dello scarso lavoro critico sulle sue opere — negli ultimi suoi anni scriveva ovunque e regalava le poesie a chiunque, il lavoro filologico da fare è ancora enorme.

illustrazione Emanuele Luzzati

illustrazione Emanuele Luzzati

Personalmente ritengo, però, che sia un’autrice interessante da proporre ai ragazzi: la Merini è una donna che si è sentita fin dall’inizio abitata dalla poesia, trascinata da qualcosa che trascendeva la sua volontà. Si sentiva letteralmente destinata a scrivere a versi, e nella scrittura non ha utilizzato filtri. Non tutti i suoi testi sono rilevanti, e non tutti sono proponibili in una classe, ma alcuni mettono il lettore direttamente in contatto con la follia, con il corpo, con la fatica di vivere, senza alcuna mediazione razionale. Sono tematiche importanti, anche e soprattutto per un adolescente. Noi non vogliamo addomesticarla: lo scopo è sempre quello di restituire la voce dei poeti autenticamente, con una mediazione linguistica e critica ma senza forzature.

Alda Merini appare anche in dialogo con Ariosto: abbiamo scelto di introdurre con Io sono folle folle il tema della follia di Orlando. L’Orlando Furioso si fa al secondo anno di triennio, e spesso il nome della Merini è completamente ignoto ai ragazzi di quell’età.

Siamo negli anni della narrazione multimediale, secondo voi quale è il modo migliore di coinvolgere un ragazzino nello studio della letteratura, così che il libro non sembri un “qualcosa di imposto”?

È questa la sfida. Non bisogna nascondere che si tratta di un discorso complesso, che la letteratura richiede lentezza, tempo e dedizione. Ma, dato che la letteratura parla dell’uomo, lo scopo è quello di far sentire l’umano. La sfida è fare capire allo studente che nella letteratura si sta parlando di lui, di qualcosa che lo riguarda come uomo o donna o persona. Noi insegnanti non dobbiamo conquistare i ragazzi facendo i saltimbanchi, non è quello il nostro compito, non siamo intrattenitori e non possiamo metterci sul piano dei social o delle serie tv. La sfida è proprio quella di accompagnare i ragazzi nella letteratura, portarli fino in fondo, finché non scoprono qualcosa di bello lì dentro, qualcosa che può interessarli perchè nutre quell’aspetto dell’humanitas che appartiene anche a loro. Bisogna far capire al ragazzo la lingua letteraria senza che questa si abbassi, e restituire l’uomo negli autori della letteratura del passato. Anche questo punto è molto importante: gli autori del passato non devono essere percepiti come dei monumenti intoccabili. Noi diamo spazio alla vicenda umana e alle fattezze fisiche mostrando fotografie e ritratti degli autori, come a dire: “quello scrittore o quel poeta puoi guardarlo in faccia, osservarlo nella sua forma umana. Perché di umano si tratta, uomo o donna come te”.

Se riusciamo a far capire questo, poi il percorso avviene da solo. Basta un seme. Non riusciamo con tutti, ma se si riesce con alcuni è già un risultato.

Oltre alle fotografie, nel vostro manuale ci sono anche molte illustrazioni, spesso d’autore, si veda, ad esempio, Lorenzo Mattotti per l’Inferno di Dante. Anche questa scelta è al fine di avvicinamento al presente?

Quando mi sono trovata davanti all’edizione Nuages dell’Inferno di Dante, illustrato da Mattotti, sono rimasta affascinata. Volevamo dare la prova del fatto che ancora oggi gli artisti si lasciano ispirare dagli autori del passato. Un artista contemporaneo riesce ancora a  immaginare Paolo e Francesca o la fiamma di Ulisse. Mattotti ha reso la selva oscura con l’immagine di Dante avvolto da un buio assoluto. è molto difficile rendere quel buio su una pagina di un manuale scolastico, con una carta di non altissimo livello, ma a noi interessava proprio mostrare quel buio irto, renderlo palese. Abbiamo scelto solo grandi autori contemporanei, come Guttuso, Emanuele Luzzati per Boccaccio e Mimmo Paladino per Ariosto.

E quanto è importante il linguaggio orale e verbale, oltre che quello visivo?

Moltissimo. La letteratura insegna a pensare, a guardare oltre le apparenze, a porsi delle domande. Ma ci si arriva se si possiede la lingua adeguata. abbiamo curato in prima persona gli esercizi legati all’oralità perché li riteniamo fondamentali. Spesso i ragazzi arrivano alle superiori con una scarsissima padronanza lessicale, e per loro è molto difficile trovare le parole per esprimersi adeguatamente, per dire esattamente quello che vogliono dire. Il compito della letteratura è anche questo.

Manuali e risorse online: quale è stata la vostra scelta e perchè

Le risorse online sono previste dalla legge, quindi è stata una scelta dovuta. Il nostro scopo è indirizzare i ragazzi verso un uso consapevole del digitale, a  saper selezionare le fonti quando fanno ricerca. La situazione nelle scuole è difficile: mancano gli strumenti e i mezzi adeguati per una conversione al digitale. Inoltre lo studio è ancora qualcosa che si fa scrivendo, sottolineando, appuntando. Bisogna trovare il giusto mezzo e la giusta strategia. Noi abbiamo pensato di ovviare la mancanza di strumentazione delle strutture scolastiche e puntare direttamente agli smartphone: nel nostro libro sono presenti dei QR code, basta inquadrare quelli per arrivare alla risorsa online (che può essere un reading di un attore, un filmato o delle immagini). in questo modo anche il temutissimo smartphone può diventare uno strumento di lavoro utile alla causa.

Fuente: http://thesubmarine.it/2018/04/13/grande-esperienza-di-se-alessandra-terrile/

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