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África contra el complejo de ‘salvador blanco’: a juicio por la muerte de 105 niños

Redacción: El Confidencial

Una estadounidense sin estudios ni experiencia como médica dirige una clínica para tratar a niños malnutridos en Uganda. Sobre ella pesa una denuncia por la muerte de más de 100.

Serving His Children es una organización que proporciona asistencia hospitalaria a pacientes con desnutrición grave, alimentación suplementaria en hogares en los que viven niños con desnutrición moderada y madres embarazadas o lactantes en Uganda. Se presenta como un «ministerio inspirado y dirigido por Dios», asociado con el Gobierno del país, donde «hasta el 45% de las muertes de menores de cinco años se deben a la desnutrición». Detrás de este centro está una misionera estadounidense, Renee Bach, nacida en la ciudad independiente de Bedford, en el estado de Virginia, que decidió viajar a Uganda después de terminar el instituto, en 2007, sin saber muy bien a qué quería dedicar su vida. Dos años después de llegar al país africano, del que se «enamoró», constituyó esta fundación, de la que es directora.

En 2018, en la plataforma Medium se publicaba un artículo en primera persona, aunque sin nombre y apellidos, de alguien que había viajado a Uganda en 2010, cargado de un «complejo de salvador blanco» reforzado al conocer a Bach. «Así que con la educación superior y poca o nula experiencia, fundé otra ONG en la misma ciudad que ella tenía su proyecto». Su experiencia, relata, le valió para ver cómo en la fundación vecina, la de Bach, la norteamericana practicaba la medicina sin estudios ni experiencia. Y allí dice haber visto alguna muerte por negligencia. La cosa no pareció quedarse ahí: el pasado mes de enero, la organización ugandesa en defensa de las mujeres Women’s Probono Initiative (WPI) y dos madres, Gimbo Zubeda y Kakai Annet, presentaron una denuncia contra Renee Bach por negligencias practicadas en su clínica que llevaron a la muerte de sus bebés. Los datos ofrecidos por la defensa de la propia Bach definen el número de niños que fallecieron en su clínica: un total de 105. El pasado mes de marzo tuvo lugar la primera audiencia, y se espera que el juicio se celebre a principios de 2020.

Según las denunciantes, la demandada violó el «derecho de sus hijos a asistencia médica apropiada al ser tratados en una instalación médica ilegal en Masese«, ejerciendo «sin licencia», sin «experiencia médica apropiada ni certificación», lo que supone una violación de la Constitución ugandesa. En la querella (que se puede consultar completa aquí), aseguran que los servicios sociales del distrito de Jinja ordenaron el cierre de la clínica en 2015 —dato que fue confirmado por el responsable de Salud del distrito de Jinja, Dyogo Peter— y el posterior traslado de los niños en tratamiento a centros gubernamentales, pero que esta siguió operando y «admitiendo a niños enfermos». Las dos madres que presentan la denuncia junto a la WPI aseguran que creían que Bach era médica, y que a menudo se la veía vestida con «bata blanca, un estetoscopio y administrando medicamentos a niños a su cargo».

Varios exempleados de la supuesta clínica también creyeron que Renee Bach era médica, según las declaraciones juradas presentadas en apoyo de la demanda; confirmaron que vestía bata blanca y que se asumía que era una profesional de la medicina. La acusada no ha hecho muchas declaraciones públicas, pero el pasado mes de junio explicó a la cadena Fox News que «nunca» se había presentado a sí misma como «profesional de la medicina». «He asistido a nuestro equipo médico, en situaciones de crisis, pero nunca he practicado la medicina (…), ni me he puesto bata blanca ni nada de eso», señaló. Su abogado, David Gibbs, del Centro Nacional para la Vida y la Libertad, emitió un comunicado a la cadena CNN en el que aseguraba que Renee Bach «trabajó junto a los profesionales médicos ugandeses y aprendió a proporcionar asistencia en casos de necesidad, y a menudo ayudó a enfermeros y otros profesionales de salud a prestar servicios en situaciones de crisis», aunque, insisten, no practicó nunca la medicina.

En la denuncia se habla de «cientos de muertes», aunque no citan ninguna cifra concreta. La defensa de Renee Bach sostiene que murieron 105 niños de los más de 3.600 que fueron tratados en su centro; según la organización de medios sin ánimo de lucro NPR, de 2010 a 2015 trató a 970 niños con malnutrición severa, de los que 105 perdieron la vida. En una de las declaraciones juradas, el que fuera conductor de la SHC Charles Olweny aseguró que había trabajado para esta organización durante ocho años y que llevaba «de siete a diez cadáveres cada semana» a las diferentes aldeas; ofreciendo 50.000 chelines ugandeses (algo más de 12 euros), un pequeño ataúd y una bolsa de harina de maíz a cada familia, como forma de condolencia.

«Con esa tasa de mortalidad estaríamos hablando de miles de niños fallecidos, y ese dato no es exacto», defiende el abogado de la voluntaria. «Tremendamente inexacto», insiste. Con estas cifras, en ocho años se estimarían entre 2.900 y 4.100 muertes. El pasado mes de marzo, en una primera audiencia ante la justicia, se presentaron diferentes archivos, vídeos y artículos publicados en el blog de la página web del centro en los que Bach explicaba cómo trabajaba.

En un país pobre te pones una bata blanca de médico y la gente, desesperada, confía en ti

En uno de ellos, titulado ‘Patricia’ y que ya no existe en este blog, se podía leer el siguiente texto, escrito por la ahora demandada: «La llevé a la clínica, le puse oxígeno y me puse a trabajar. Mientras le tomaba la temperatura, le puse una vía intravenosa, le revisé el azúcar en sangre, la examiné para detectar si tenía malaria (…). Necesitaba una transfusión de sangre. A los 30 minutos de la transfusión, comenzó a a mostrar signos de una reacción anafiláctica. No era bueno, nada bueno. En 15 minutos le afectó a la respiración, que iba de mal en peor: la garganta empezaba a cerrársele… Le pusimos antihistamínico y nos fuimos a Kampala». Según la propia Bach, tuvo que recibir una segunda transfusión, y sostiene que sobrevivió. Después de haber sido trasladada a un hospital de Kampala.

Arthur Caplan, fundador y director de la División de Ética Médica en la Universidad de Nueva York, denunció que lo que Bach estaba haciendo en Uganda es «éticamente horrible». «Cuando tú estás en un país pobre y te pones una bata blanca, llevas un estetoscopio y hablas como un médico la gente, desesperada, confía en ti. Traicionar esa confianza es lo peor que alguien puede hacer. Creo que quiso hacer el bien, pero ese impulso de querer gestionar situaciones de salud muy difíciles la llevó por un camino equivocado, y no sirve como excusa».

Imagen de Renee Bach en una campaña de GoFundMe para recaudar fondos para la demanda contra la estadounidense
Imagen de Renee Bach en una campaña de GoFundMe para recaudar fondos para la demanda contra la estadounidense

Organismos como ‘No White Saviors‘ acusan a Bach de haber aprendido a realizar algunas prácticas sanitarias a través de tutoriales de YouTube, mientras su abogado insiste en que «señalarla de fingir ser médica o de presentarse como enfermera no tiene sentido». «Renee tiene una gran experiencia médica, ha aprendido a hacer RCPs, o a colocar una vía intravenosa… pero nunca ha sido doctora. Así que solo ayudaba cuando podía ser útil«.

De la nada a la medicina

Bach había estado siempre implicada en programas de voluntariado: según el diario ‘News Advance’, periódico local del condado de Bedford y otros adyacentes también en Virginia, su familia tenía un terreno, la Granja de las Muchas Bendiciones, en las que practicaban la hipoterapia (terapias con caballos), y al terminar los estudios consideró que su año sabático lo dedicaría a algo relacionado con los niños. «Me interesaba trabajar en un orfanato; creo que es bastante común cuando no sabes nada del mundo y piensas en niños que se te ocurra lo del orfanato (…). Nunca había oído hablar de Uganda. Es como un país tan pequeño… no sabía mucho del país, ni conocía a nadie que hubiera estado allí, pero di un ‘salto de fe’ y sentí que era donde el Señor me estaba llamando para que fuera», explicó al citado diario.

Nunca había visto antes desnutrición (…) pero decidí que este era un campo que el Señor me estaba mostrando como necesidad urgente

Su año sabático terminó y regresó a Estados Unidos, donde trabajó en otra organización para personas con necesidades especiales, pero volvió a sentir la llamada. «Sentí que había una necesidad que satisfacer y que aquella comunidad no estaba consiguiendo, y que tal vez yo podría formar parte de ello». Así que regresó, se instaló en el barrio de Masese, un área «marginal» de la ciudad de Jinja, y fundó su organización. «Pensé que era extraño, porque nunca antes había visto antes desnutrición, y era como ‘¿qué está pasando?’, era muy raro (…). Pero después de haber visto a 12 niños malnutridos pasar por diferentes hospitales, y tener malas experiencias, decidí que este era un campo que el Señor me estaba mostrando como una urgente necesidad, y que ahí era donde teníamos que poner el foco».

Después de un periodo de prueba tratando a niños malnutridos, SHC se registró como centro de rehabilitación, en acuerdo con el Gobierno de Uganda. Lauri Bach, madre de la misionera y responsable de la organización en Estados Unidos, sostiene que le costó unos 25.000 dólares ejecutar el trabajo durante el primer año, aunque en 2017 el gasto se elevaba a 17.000 dólares mensuales. Y aunque la directiva está compuesta únicamente por familiares de Bach, los empleados son nacionales porque, según la propia fundadora de SHC, «los ugandeses son capaces y no necesitan un salvador blanco«.

«Creo que esta es la mentalidad de muchas personas, incluso yo la tuve cuando llegué por primera vez. Pensaba que simplemente no podrían hacerlo. Pero claro que pueden. Y definitivamente lo aprendí muy rápido, que a mí no me necesitaban allí«.

«No solo había desnutrición, había enfermedad»

En declaraciones a NPR, una enfermera recién egresada de Dakota del Norte, Jackie Kramlich, se unió a Bach en su centro de Uganda, al que entró con «mucha admiración» en el verano de 2011, cuando el centro solo tenía unos años, y se gestionaba desde la propia vivienda de Bach. Había tres enfermeras ugandesas contratadas, y una habitación que llamaba ‘la clínica’ con equipo médico: en el centro había más de una decena de niños en tratamiento al mismo tiempo. Pero cuando llegó, Kramlich fue consciente de que los niños que había allí no solo tenían malnutrición, sino otras enfermedes más complicadas: «Había neumonía, parásitos intestinales, tuberculosis… muchos incluso estaban en la etapa 4 de VIH», aseguró. Y casi cada semana moría un niño.

Tal y como Kramlich relató a la NBC, su preocupación aumentó cuando fue consciente de que Renee Bach no conocía el síndrome de realimentaciónun desequilibrio electrolítico que tiene lugar cuando a los niños desnutridos se les ofrece comida y bebida demasiado rápido, y que puede llegar a ser mortal. Kremlich confirma, además, que Bach practicó procedimientos médicos, tales como medición de medicinas, inicio de vías intravenosas o realización de transfusiones de sangre. No obstante, la gota que colmó el vaso fue la historia de Patricia, historia que desapareció del blog del SHC. «Estaba horrorizada. Ahí pensé que esto no iba de ayudar a niños, sino de que alguien quería involucrarse en esto para su propio beneficio».

Kramlich abandonó SHC tras poco más de tres meses, a causa del comportamiento de Bach, y se sumó a la demanda contra su organización ofreciendo su testimonio. La fundadora de Serving His Children, no obstante, quiso rebatir sus críticas por el caso de Patricia: «Entró en ‘shock’ anafiláctico, sí. Pero eso pasa en Uganda. No es raro.La gente contrae el VIH a través de transfusiones sanguíneas», dijo Bach, quien defiende que ella no fue la encargada de realizarla, aunque «los profesionales que le habían enseñado a hacerlo, tanto en Uganda como en Estados Unidos» le habían trasladado que «era una habilidad en la que era buena».

Contra los ‘white saviors’

La propia Kramlich, junto a otra compañera, está ahora detrás de la campaña Barbie Saviortras una década trabajando como voluntarias en Uganda, comenzaron hace algunos años esta iniciativa para criticar a los recientemente calificados como ‘influencers sin fronteras’, aunque no tienen actividad en las redes sociales desde hace más de un año. Su idea era parodiar a la gente que viaja a países subdesarrollados y publica en las redes sociales su ‘selfies’ rodeados de niños o de mujeres de las comunidades, imágenes que refuerzan los estereotipos de estos países.

Se denomina ‘salvadores blancos’ a esos voluntarios que actúan supuestamente para ayudar a otras personas no blancas, pero en un contexto que puede concebirse como egoísta. Las críticas saltan cuando detrás de este ‘salvamento occidental’ están personas famosas, como ocurrió con la ‘influencer’ Dulceida en un viaje patrocinado al continente africano, donde regaló una serie de gafas de sol a varios niños africanos. «Tu viaje de voluntariado a África te beneficia más a ti que a África«. así definen desde AfroPunk la realidad de los ‘white saviors’ que viajan, en la mayor parte de los casos temporadas incluso cortas, para «ayudar a los demás».

Desde No White Saviors denuncian toda esta actividad, que perjudica más de lo que beneficia al país. En las últimas semanas, desde esta organización incluso han criticado cómo en países como Estados Unidos se están llevando a cabo adopciones de niños huérfanos que, en realidad, no lo son. No es ninguna novedad: en noviembre del año pasado, el diario ‘The Nation‘ llevó a cabo una investigación que destapó el mercado de adopciones en Uganda, detrás de la cual había otros ‘salvadores blancos’.

Fuente: https://www.elconfidencial.com/mundo/2019-08-15/white-savior-uganda-centro-ninos-nutricion-muertes_2176283/

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Etiopía está haciendo el progreso más rápido para la culminación de los estudios de primaria en África subsahariana. ¿Cómo?

Esta semana, lanzamos nuevas proyecciones para 2030 para el objetivo de educación global, ODS 4 , junto con el Instituto de Estadística de la UNESCO (UIS). Si bien no todas las proyecciones se pueden profundizar a nivel de país, las proyecciones de tasa de finalización pueden arrojar luz sobre algunos países que han progresado más rápido en comparación con otros. Etiopía es uno de estos. ¿Cuáles son las razones de su éxito y cómo pueden otros seguir su ejemplo?

Etiopía, como muchos países de la región, ha visto crecer su sistema educativo rápidamente en los últimos años. Pasó de 10 millones de estudiantes hace una década a más de 25 millones de estudiantes hoy. A pesar de esta gran expansión, las tasas de finalización a nivel de escuela primaria proyectadas para 2030 son las más rápidas de la región. Habrá pasado de solo 3 de cada 10 niños que completaron la educación primaria en 2000 a 8 de cada 10 que completaron en 2030. Junto con India, encabezará la lista de países que han reducido más sus números fuera de la escuela en términos relativos.

Foto 1El dinero no siempre es la respuesta a todo, pero definitivamente ha jugado un papel central en esta historia. Aprendimos mucho sobre esto al analizar la revisión nacional voluntaria deEtiopía 2017como parte de nuestra investigación para nuestra nueva publicación publicada esta semana: Más allá de los compromisos: cómo los países están implementando el ODS 4 .

Etiopía dedica la segunda proporción más alta de todo su presupuesto a la educación de cualquier país del mundo: 27%. Esto es mucho más que el punto de referencia internacional sugerido del 15-20% y el promedio regional del 16%. Y una cuarta parte del presupuesto de Etiopía no será insignificante dado el auge económico que hemos visto en el país, que ha sido testigo del crecimiento más rápido de todos en la región , creciendo en un promedio del 10% anual de 2006/7 a 2016 / 7, que es aproximadamente el doble del crecimiento promedio en la región.

Los cálculos del Informe GEM también muestran que Etiopía es el duodécimo mayor receptor de ayuda a la educación en 2017, a pesar de que el total que recibe está disminuyendo en promedio a lo largo de los años. El hecho de que sea un receptor de ayuda popular es de esperar dado que, a pesar del progreso, todavía hay 2 millones de niños en edad escolar primaria fuera de la escuela hoy. Y es merecido, dado el compromiso político de abordar la pobreza en el país y avanzar hacia el estado de ingresos medios bajos para 2025, algo que no sería posible sin un enfoque en la educación.

Sin embargo, la forma en que Etiopía está gastando su dinero también está marcando la diferencia. El gobierno ha delegado ambiciosamente el poder a las regiones y distritos, al tiempo que sigue de cerca los resultados en la prestación de educación y otros servicios sociales. Un análisis de casi 200 distritos urbanos y rurales en la región de Oromiya y la Región de las Naciones, Nacionalidades y Pueblos del Sur, por ejemplo, mostró que la introducción de fondos basados ​​en fórmulas ayudó a reducir la desigualdad entre los distritos en términos de resultados de inscripción.

Gran parte del dinero que gasta en educación se corresponde con los compromisos educativos que asumió en el ODS 4: reclutamiento de maestros e infraestructura escolar. Esto significa que, a medida que su población escolar ha crecido, no ha visto crecer el tamaño de sus clases (y sus tasas de aprendizaje disminuyen) como resultado. Entre 1999 y 2011, Congo, Etiopía y Malí aumentaron más del doble la matrícula en la escuela primaria, al tiempo que redujeron su proporción de alumnos por maestro en más de 10 alumnos por maestro, por ejemplo.

Mientras tanto, la infraestructura escolar es crucial para hacer que la educación sea accesible en las zonas rurales, algo que Afganistán también ha priorizado para alentar a las niñas a ir a la escuela con fuertes mejoras en la inscripción como resultado también. Desde 2009/10, Etiopía ha construido casi 6500 escuelas primarias y ha visto aumentar las tasas de matriculación del 82% al 98%.

Su enfoque en abordar las desigualdades también es visible en la gama de políticas que ha introducido para alentar a las niñas a inscribirse en la escuela. Uno de sus principales objetivos era reducir el número de niños que se matriculan tarde. Esto aumentó las posibilidades de que las niñas completaran la educación primaria antes de llegar a la pubertad, cuando los problemas del matrimonio y el embarazo pueden competir con la escolarización . Y tuvo un gran éxito al hacer esto, al pasar del 77% de la matrícula en la edad oficial en 2000 al 87% en 2015. Esto, combinado con fuertes campañas de movilización y defensa de la comunidad, redujo la prevalencia del matrimonio precoz en más del 20% entre 2005 y 2011, por ejemplo. Ha declarado que quiere terminar el matrimonio infantil de una vez por todas para 2025.

Una combinación de estas políticas ha tenido un impacto en las tasas de paridad de género en la educación primaria. La proporción de niñas y niños en la escuela ha mejorado de 0,82 en 2000 a 1,03 en la actualidad .

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No hay una pizarra limpia en el país, claramente, cuyo sistema educativo se ve desafiado por la sequía, la migración, el desplazamiento y ha venido de niveles muy bajos. Todavía hay 2 millones fuera de la escuela en el nivel primario y 5 millones en la secundaria inferior hoy. Y solo el 6% de las escuelas tienen instalaciones básicas para lavarse las manos . Sin embargo, el progreso general es prometedor, y particularmente en un mar de tendencias que están siendo planas en otros países de la región. Deberíamos celebrar esto. Los países deberían aprender de ello. Y tal vez comencemos a ver un progreso similar comenzar a ocurrir en otros lugares.

Fuente: https://gemreportunesco.wordpress.com/2019/07/12/ethiopia-is-making-the-fastest-progress-in-primary-completion-in-sub-saharan-africa-how/#more-12375

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Libia: Ministro de educación saluda el aprendizaje interactivo

Africa/Libia/libyaobserver.ly

El ministro de Educación, Othman Abdul Jalil, dijo que el programa de aprendizaje interactivo traerá un salto cualitativo que abordará los errores pasados ​​y presentes en el sistema educativo y traerá a Libia al grupo de estados desarrollados en el mundo.

En un seminario realizado sobre el panorama educativo en Libia, el ministro enfatizó que la educación en Libia está progresando de acuerdo con un plan cuidadosamente pensado que mejorará las calificaciones de los estudiantes y llevará la educación en Libia a etapas avanzadas.

Abdul Jalil aseguró a los estudiantes que las medidas de reforma son de su interés y que promueven la realidad educativa, a fin de generar una generación creativa e intelectual que pueda dar y construir, como él lo expresó.

Fuente: https://www.libyaobserver.ly/inbrief/education-minister-hails-interactive-learning

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De botella de plástico a colegio en Costa de Marfil

África/Costa de Marfil/22 Agosto 2019/El país

En Costa de Marfil, sobran residuos plásticos y faltan colegios. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), aliado con la empresa social colombiana Conceptos Plásticos, ha logrado cuadrar esta ecuación: construir clases con plástico reciclado. Ya hay nueve en uso. Y se planea construir al menos otras 519, que en total acogerán unos 25.000 estudiantes (50 como máximo por aula, en vez de los 90 o 100 que son habituales ahora).

“Estamos muy a gusto en las nuevas clases en comparación con las antiguas, que estaban hechas con materiales provisionales que, desafortunadamente, fueron destruidos por fuertes vientos”, asegura por teléfono Koffi Konan, director de uno de los primeros colegios en albergar esta iniciativa. Situado en Sakassou, una localidad rural a tres horas de Abiyán (la capital económica y la ciudad más poblada del país), este centro fue seleccionado por ser uno de los que tenían carencias más urgentes.

Como en la escuela de Konan, la necesidad de infraestructuras educativas en Costa de Marfil es apremiante. De acuerdo con Unicef, en total hacen falta unas 15.000 clases. “En ciertas áreas, por primera vez, los niños de preescolar en los vecindarios pobres no tendrán que compartir el espacio con otros 100 estudiantes», plantea en un comunicado Aboubacar Kampo, representante hasta hace poco de Unicef en este país y uno de los impulsores del proyecto.

Problema global, oportunidad local

¿Por qué plástico? “La contaminación por este material es un problema global, que genera grandes riesgos para el medioambiente y la salud, también aquí”, explica en conversación telefónica Sophie Chavanel, jefa de comunicación de Unicef en Costa de Marfil. Además, agrega, «en este país, como en muchos otros de África occidental, aún hay muchas desigualdades y carencias«.

Según la ONU, la gestión inadecuada de los desechos provoca el 60% de casos de malaria, diarrea y neumonía en los niños, afecciones que destacan entre las principales causas de mortalidad infantil en esta zona. Al obstruir alcantarillas y proporcionar lugares de cría para los mosquitos y las plagas, los plásticos contribuyen a la propagación de estas enfermedades. Solo en Abiyán, Unicef estima que se producen más de 280 toneladas de desechos de este tipo al día y se recicla apenas el cinco por ciento.

“Hay exceso de residuos plásticos y necesidad de aulas, y existe una tecnología que permite producir ladrillos de plástico reciclado de gran calidad; es una oportunidad para abordar a la vez estos problemas”, detalla Chavanel. Además, se añade un efecto secundario positivo: “Se ofrece a personas en situación vulnerable una mejor manera de ganarse la vida”.

Se trata de quienes recolectan residuos plásticos, que suelen ser mujeres. Como Mariam Coulibaly, que a sus 33 años lleva nueve desarrollando esta tarea. “Salgo a las cinco de la mañana, buscando plástico por la calle, especialmente botellas, y vuelvo a casa sobre las diez, para atender a mis hijos. Voy de nuevo por la tarde, desde las seis hasta las ocho o las nueve”, explica telefónicamente desde Abobo, el barrio al norte de Abiyán donde vive con sus cuatro hijos, su marido y dos de sus hermanos, un poco más jóvenes que ella.

Coulibaly comenzó a recoger plásticos siguiendo el ejemplo de su madre, por no encontrar otro trabajo. Su marido es taxista y su hermano tiene pequeños empleos, como ofrecer servicios telefónicos desde su móvil, así que entre todos suman. Ella consigue unos 20.000 francos CFA de África occidental (XOF) por semana, equivalentes a unos 30 euros.

Nueva fábrica

La recolectora se muestra muy esperanzada con la puesta en marcha de la futura fábrica de ladrillos de plástico reciclado que se está construyendo en Abiyán. Hasta ahora, las primeras clases se han construido con ladrillos exportados de Colombia. A partir de finales de año, cuando se prevé que la nueva planta comenzará a funcionar, recuperará unas 9.600 toneladas de residuos anualmente y se espera que mejorará las condiciones de mujeres como Coulibaly.

“Ya nos hemos reunido con la gente de Conceptos Plásticos, que nos han explicado cómo funcionará la venta y creo que será más fácil”, detalla la marfileña. “Nos asociamos con Unicef en este proyecto porque queremos que nuestro modelo de negocio tenga un impacto social. Al convertir la contaminación plástica en una oportunidad, queremos ayudar a sacar a las mujeres de la pobreza y dejar un mundo mejor para los niños”, afirma Isabel Cristina Gámez, cofundadora y directora ejecutiva de Conceptos Plásticos.

Según detallan desde la empresa colombiana, su tecnología convierte el plástico usado en ladrillos modulares, tipo bloques de Lego, que se ensamblan fácilmente. Una casa para una sola familia, aseguran, se puede construir, entre cuatro personas sin experiencia, en solo cinco días.

Asimismo, son duraderos y tienen un bajo coste. Estiman que son un 40% más baratos y un 20% más livianos y, por tanto, más fáciles y económicos de transportar que los materiales convencionales. También son impermeables, retardantes del fuego, aislantes del calor y están diseñados para resistir fuertes vientos y terremotos.

“Al principio había dudas porque jamás habíamos escuchado hablar de ladrillos de plástico, pero la realidad hoy es que los reparos han desaparecido”, afirma Konan, el director del colegio de Sakassou. Ahora, apostilla, “niños, hombres y mujeres están todos convencidos y felices” con los nuevos edificios.

Konan se muestra seguro de la durabilidad del material: “Con un martillo se pueden romper fácilmente los ladrillos de hormigón, pero con los de plástico es imposible”. Y, para posibles escépticos, confirma que aíslan mejor de las altas temperaturas: “Hace verdaderamente fresco, no calor al mediodía como en el edificio de hormigón”.

Junto con las de Sakassou, de momento, se han construido aulas en Divo, otra localidad rural, y Gonzagueville, un barrio de Abiyán. “Esperamos conseguir más financiación para seguir expandiendo este proyecto, tan necesario y exitoso”, asegura Chavanel, de comunicación de Unicef en Costa de Marfil.

Además, a nivel general, esta agencia de la ONU planea también extender la iniciativa a otros países de África occidental y central. Según sus datos, de todos los niños no escolarizados en el mundo, un tercio de los que están en edad de cursar la primaria y un quinto de los que están en el primer ciclo de secundaria viven en esta región.

Una pésima cifra que ha comenzado a reducirse en Costa de Marfil, como señala Kampo, el exrepresentante de Unicef en este país: “Los niños que nunca pensaron que habría un lugar para ellos en la escuela podrán aprender y prosperar en un aula nueva y limpia». Y 100% reciclada.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/08/16/planeta_futuro/1565955740_596199.html

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Recursos matemáticos que consiguen que los niños adoren las matemáticas

Noticia/22 Agosto 2019/El país

Un recurso educativo es una ayuda o un medio para favorecer el aprendizaje. Los recursos matemáticos no son magia

Un recurso educativo es una ayuda o un medio para favorecer el aprendizaje. Los recursos matemáticos no son magia, pero facilitan enormemente que los niños aprendan matemáticas. Para entender el papel que representan es necesario comprender la importancia que tienen las emociones en todos los procesos de aprendizaje.

Cuando una persona está aprendiendo, antes de que la información sea absorbida de manera intelectual, es procesada por el sistema límbico donde se encuentran las emociones. Esto nos sugiere que el aprendizaje está condicionado por las emociones positivas o negativas que se producen en el momento de aprender. Todos sabemos que somos principalmente seres emocionales y en segundo lugar seres racionales.

Por tanto, la emoción abre las puertas al proceso de aprendizaje y por ello es tan importante despertar la curiosidad y el interés en los niños y las niñas. Los niños prestan atención a aquello que les interesa porque les proporciona una recompensa emocional positiva y dejan de atender a lo que les produce una compensación emocional negativa.

Así cuando uses un recurso matemático ten esto en cuenta. Tienes que generar situaciones que causen un impacto emocional positivo, es decir, que motiven, ilusionen o diviertan. Si además implican a varios sentidos mejor, dejarán mayor huella emocional eficaz facilitando el aprendizaje.

Además, para que puedas asegurarte de que aprenden matemáticas es imprescindible que las propuestas pongan en marcha su razonamiento lógico-matemático. Es decir, no se trata de utilizar un recurso porque sí o porque está de moda, sino que tienes que acompañarlo de una pregunta o un reto. De otra forma, el cerebro se acomoda y no “se esfuerza” por aprender.

Existen cientos de recursos que puedes usar en casa o en el aula, y te voy a indicar mis tres grupos favoritos.

1. MATERIALES MANIPULATIVOS

Están diseñados para que los niños puedan visualizar muchos conceptos matemáticos. Sin ellos las matemáticas son abstractas y, en muchos casos, incomprensibles para los niños. Hay una gran diversidad yo te recomiendo tres de los más utilizados:

1. Las regletas numéricas

Son una colección de barritas de madera que representan los números del 1 al 10, cada número tiene una longitud y un color diferente. Con ellas se puede consolidar la noción de número, descubrir relaciones numéricas y también investigar sobre medidas y geometría. Las recomiendo usar desde los 5 a los 16 años.

2. Los policubos

Son unos cubos encajables útiles para entender las tablas de multiplicar, las fracciones o los gráficos estadísticos. Se puede utilizar a partir de los 5 años y hasta los primeros cursos de secundaria.

3. Los bloques lógicos

Permiten hacer actividades para desarrollar el razonamiento lógico como series, clasificaciones y cambio de cualidades. Ideales para niños de 3 a 12 años.

2. JUEGOS DE MESA

Para aprender matemáticas de forma duradera se necesita activar la memoria alargo plazo; es decir, no se trata de aprender las tablas de multiplicar para el examen de la semana que viene, sino que es necesario que los niños las aprendan para siempre. Aquí es cuando entran los juegos de mesa: sirven para consolidar aprendizajes.

Cuando los niños juegan en casa o en clase con juegos, están afianzando aprendizajes. Hay cientos de juegos desde el clásico parchís a juegos tremendamente matemáticos como Código secreto.

3. LIBROS Y CUENTOS

Dispones de muchas obras literarias para que los niños se acerquen a las matemáticas desde la lectura. Algunas permiten repasar o ampliar conocimientos matemáticos a través de los juegos, retos y curiosidades que proponen.

Si quieres comenzar tu biblioteca matemática te sugiero tres títulos para tres rangos de edades diferentes.

1. Por cuatro esquinitas de nada (de 3 a 6 años)

2. Cuentacuentos (a partir de 3 años, si se lo leemos nosotros, y hasta 7 años)

3. Matemática Mente (a partir de 7 años)

Los recursos matemáticos son elementos básicos en la enseñanza de las matemáticas y deberían estar en todas las casas y aulas ya que permiten que los niños aprendan disfrutando.

Para elegir las propuestas más adecuadas para tus hijos o tus alumnos te recomiendo que tengas en cuenta la versatilidad del recurso ya que así lo podrás usar para diferentes contenidos o distintos grados de dificultad.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2019/07/23/mamas_papas/1563878699_183234.html

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Las necesidades invisibles de las niñas y mujeres en emergencias

Por: Alba Cuadra Garrido

Dedicar tiempo para conocer y hacer frente a los riesgos específicos que corren las chicas, incluyendo el enfoque de género y edad en el trabajo huanitario, es fundamental para responder en crisis

En marzo de 2019, el ciclón Idai, considerado uno de los peores desastres naturales de la historia del hemisferio sur, devastó amplias zonas de Mozambique, Malaui y Zimbabue, provocando fuertes inundaciones, destruyendo casi todo a su paso y dejando miles de víctimas mortales. Llegué a Beira, una ciudad costera de Mozambique, con una población de unos 500.000 habitantes, un par de semanas después de que su paso la devastara en un 90% y quedara prácticamente incomunicada.

Se estima que, solo en Mozambique, el ciclón afectó a unos 1,8 millones de personas, incluidos 900.000 niños y niñas. En situaciones de emergencia humanitaria como estas, las menores corren, dada su vulnerabilidad debido a su edad y género, un alto riesgo de contraer enfermedades o de convertirse en víctimas de tráfico infantil, violencia y abusos sexuales.

Las estructuras sociales se derrumban, las niñas y adolescentes pierden sus espacios de referencia y, muchas veces, se rompe el contacto con sus padres, que tan importantes son en esta etapa de la vida. Es necesario poner el foco en ellas, que muchas veces son las más silenciadas, apartadas e invisibles en estos momentos. Por eso viajé a Mozambique como coordinadora de género en la respuesta de Plan International a la emergencia.

Aunque los profesionales que trabajamos en ayuda humanitaria contamos con los conocimientos y las herramientas para trabajar teniendo en cuenta todo ello, lo cierto es que la emergencia arrasa con los tiempos. Las organizaciones y agencias humanitarias llegamos a Beira y Buzi con prisa, las personas necesitan asistencia inmediata. El ciclón ha arrasado con todo y hay que distribuir comida, mantas, tiendas, medicinas, agua, jabón, ropa… incluso cosas que quizá no son tan evidentes, como compresas.

El mandato es salvar vidas, cubrir las necesidades básicas. En esa vorágine es difícil encontrar el tiempo para escuchar y hablar con las personas para que se sientan seguras y nos expliquen qué necesitan, pero debemos hacerlo porque, de lo contrario, habrá gente que se quede atrás, y las niñas y adolescentes seguirán siendo las grandes olvidadas en los planes de respuesta humanitaria.

Tomarnos el tiempo suficiente para conocer y hacer frente a los riesgos específicos que corren las chicas, incluyendo el enfoque de género y edad en nuestro trabajo, es fundamental no solo para responder a las emergencias en un primer momento, sino para establecer espacios seguros y conseguir resultados positivos a medio y largo plazo.

Durante el mes que trabajé en Beira, uno de mis objetivos como especialista de género en emergencias era encontrar esos espacios y tiempos para sentarme con las mujeres y hablar de sus necesidades, algunas de ellas no tan visibles a primera vista: la menstruación en estas situaciones se convierte en un reto añadido a todos los demás. En contextos de crisis, además, ellas se ven expuestas a un mayor riesgo de violencia, especialmente sexual; embarazos adolescentes o matrimonios tempranos forzados; y además, las niñas y mujeres se enfrentan a serios desafíos a la hora de gestionar sus periodos.

Los tabúes, mitos y la vergüenza que rodea la menstruación pueden conducir al malestar, a la exclusión de las actividades diarias y tener un efecto negativo en los sentimientos y la dignidad de las afectadas. En Beira, las chicas lo habían perdido todo, salieron corriendo de casa cuando el río Buzi comenzó a inundar sus casas. La mayoría no tenían ropa interior, ni prendas para cambiarse, ni jabón para lavarse.

Considerando esta realidad, necesitábamos saber cómo gestionaban ellas la menstruación para responder adecuadamente a sus necesidades, teniendo en cuenta siempre sus capacidades. Las chicas me contaron que, diariamente, se enfrentaban a múltiples barreras durante la menstruación debido a la pérdida de privacidad y la seguridad del hogar. Las letrinas y baños de los campamentos donde vivían, además de ser muy escasos, no eran cómodos para ellas, por lo que se iban al bosque bien alejadas del campamento o esperaban a que oscureciera para ducharse, lavar y secar las pocas compresas y que nadie las viera.

«¿Entonces, ¿cómo hacéis cuando tenéis la menstruación?», les pregunté. Me respondieron que comparten las capulanas (falda tradicional mozambiqueña) y con ello hacen paños en forma de compresa, esa es la forma tradicional que tienen las mujeres en las zonas rurales para hacer compresas. «Pero no tenemos suficientes, así que cuando nos viene la regla nos quedamos sentadas en el campamento sin poder movernos porque estamos manchadas, esperamos a que se haga de noche para ir a lavarnos con la poca agua que tenemos, pero no hay ni jabón para asearnos bien«, me contó una de ellas.

Según datos oficiales, un tercio de todas las mujeres de Mozambique han sido víctimas de violencia en algún momento desde que tenían 15 años. Además, el 12% de las mujeres declararon haber sido obligadas a tener relaciones sexuales en algún momento de su vida. De las personas encuestadas que fueron supervivientes de violencia sexual, el 59% nunca buscó ayuda o informó a nadie. Esta es la realidad a la que se enfrentan cuando tienen que esconderse en el bosque para asearse o lavar las compresas.

Por todo esto es tan importante sentarse a hablar con mujeres y niñas, escucharlas, poner el foco en sus necesidades, porque el ciclón tiene impactos muy diferentes en las personas afectadas. Porque es necesario escuchar sus voces y conocer cómo gestionan la menstruación, sin asumir que distribuyendo compresas desechables hemos solucionado el problema. En las zonas rurales de Mozambique no hay gestión de residuos, las compresas desechables contaminan los campos y ríos porque no hay recogida de basura, y son poco sostenibles porque se acaban: si no pueden comprarlas, mujeres y niñas dependen de la ayuda mes a mes, esperando a recibir otro paquete de compresas. Sin embargo, si les preguntamos a ellas, sabemos que las compresas de tela reutilizables, o una capulana, y algunas pastillas de jabón van a solucionar una cosa tan natural como es menstruar todos los meses.

Al mejorar la salud menstrual y abordar la vergüenza, los tabúes y los estigmas, también contribuimos a la mejora de la calidad de vida de mujeres y niñas en una emergencia. También esto es importante: romper tabúes y conceptos erróneos en torno al período puede prevenir la violencia de género, aumentar la autoestima de las niñas y mujeres y permitirles participar plenamente en todos los aspectos de la sociedad, siendo agentes activos de la recuperación y reconstrucción de sus comunidades.

Fuente e imagen: https://elpais.com/elpais/2019/08/14/planeta_futuro/1565792458_542151.html

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170,536 hawkers, almajiri get free education in Oyo

Africa/ Nigeria/ 20.08.2019/ Source: guardian.ng.

 

Oho State Government has expressed its readiness to deploy the World Bank-assisted Better Education Service Delivery (BESDA) takeoff grant in educating about 170, 536 out-of-school children in 23 councils of the state and ensure their retention in schools.

Chairman of the State Universal Basic Education Board (SUBEB), Dr. Nureni Adeniran, said this yesterday after a two-day interactive session in Ibadan on the implementation of the project.

Adeniran reiterated the state government’s resolve to rid the streets of all out-of-school children and put them in public schools, saying the programme would cater for even hawkers and the almajiri in the state.

Source of the notice: https://guardian.ng/news/nigeria/170536-hawkers-almajiri-get-free-education-in-oyo/

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