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La lucha contra la mutilación genital femenina en Tanzania: de los mapas a las abuelas conversas

Tanzania/21 de Abril de 2018/Público

Aunque fue legalmente prohibida en 1998, hay amplias zonas del país, especialmente en las tierras masái que se extienden hasta Kenia, donde la ley tiene poco que decir.

Aunque la ley y el Gobierno se empeñen en decir lo contrario, en Mugumu, una de esas aldeas que rodean el parque nacional del Serengeti, la mutilación genital femenina (FGM) sigue siendo una hemorragia generacional. No hay cifras oficiales, pero en la comunidad masái todavía son mayoría las jóvenes que son sometidas a esta práctica antes de contraer matrimonio. Lo que sí es seguro es que hay 250 menos de las que podría haber habido.

“En tres meses hemos rescatado alrededor de 250 mujeres”, asegura en conversación telefónica Janet Chapman, una de las responsables de la casa de acogida instalada en el pueblo desde 2014. A esta modesta construcción pensada inicialmente para 40 mujeres pero por la que el último año pasaron más de un centenar llegan cada pocos días chicas de toda la región “desesperadas” y “aterrorizadas” ante la mutilación.

Aunque fue legalmente prohibida en 1998, hay amplias zonas del país, especialmente en las tierras masái que se extienden hasta Kenia, donde la ley tiene poco que decir. “A nivel local la ley todavía necesita ser implementada”, asegura Jean-Paul Murunga, uno de los responsables de proyectos de la ONG Equality Now, que trabaja para erradicar la FGM en la zona. En las llanuras del Serengeti la tradición sigue mandando, y la tradición dice que las niñas tienen que ser cortadas antes de convertirse en mujeres.

Martha Daub tenía 14 años cuando fue sometida a este ritual. En aquel momento ni siquiera se lo cuestionó. Era lo que le tocaba a todas las chicas de su edad en la región del Kilimanjaro. “Por aquel entonces era obligatorio hacer el corte a todas las niñas antes del matrimonio y yo incluso me alegré de que me lo hicieran porque me quería casar. En nuestra cultura creen que si la mujer no es mutilada no encontrará marido”.

“No quería que dijesen que era una cobarde”

Aunque los dolores se prolongaron por más de un mes y pasó tres sin salir de casa, Martha no se quejó en ningún momento. “No quería que dijesen que era una cobarde”, relata en el testimonio recogido por Equality Now. Años después, cuando apenas contaba con 30 años, las ancianas de la comunidad le ofrecieron ser ella una de las mujeres que llevaba a cabo las mutilaciones. “Entonces lo vi como un gran honor”. Hacerlo le reportaba estatus y 30.000 chelines tanzanos, algo más de 10,7 euros, pero mucho dinero en un país donde el 70% de la población continúa viviendo con menos de dos dólares al día. 

 Martha utilizaba este utensilio para verter leche sobre las chicas tras completar la mutilación (Equality NowTara Carey)

“Es difícil saber a cuantas chicas mutilé en total”, reconoce. Hoy que tiene 59, ya es abuela y trabaja para que no haya ni una más. Acude a la escuelas y a las comunidades para explicarles los riesgos y consecuencias que supone la FGM. “Les digo a las estudiantes que se resistan a ser mutiladas. Les hablo de los problemas que trae al dar a luz, de que pueden sangrar tanto que pueden morir o perder el bebé. También se lo digo a mis hijos: ¡no mutiléis a vuestras hijas”. Aunque la han amenazado por ello, Martha no se aparta de su camino. Ella es una de las abuelas conversas que predican contra la ablación. “Conozco los efectos de la FGM y no puedo dejar de luchar”.

Se estima que alrededor de 7,9 millones de mujeres han sido mutiladas en Tanzania, aunque la prevalencia ha ido bajando desde el 18% de 1996 al 15% recogido en el último informe de Unicef de 2013 en el que se concluye que las niñas tanzanas de entre 15 y 19 años tienen tres veces menos posibilidades de sufrir la FGM que las mujeres de entre 45 y 49.

“La ley ha ayudado a reducir el número de mutilaciones porque la gente tiene miedo de ser arrestada”

“La ley ha ayudado a reducir el número de mutilaciones porque la gente tiene miedo de ser arrestada”, señala Martha quien, junto a otras voluntarias de la Network Against Female Genital Mutilation (NAFGEM), sostiene una plataforma social para denunciar a quien continúa realizando ablaciones y ayudar a las jóvenes que huyen de sus casas ante el temor a ser mutiladas.

El apoyo comunitario se ha revelado como la herramienta más efectiva contra la FGM en esta región de Tanzania. Por eso, además de la casa de acogida, en Mugumu han puesto en marcha el proyecto Crowd2Map, una iniciativa para llenar los infinitos huecos blancos de la cartografía local. “Tener mapas permite a los activistas saber donde está chicas, especialmente durante la temporada de ablaciones”, señala Chapman. Hace unos meses, relata, recibimos un aviso de que una chica iba a ser mutilada, “si no tuviéramos el mapa llegar a la aldea es muy difícil”.

Rhobi es una de las voluntarias en el proyecto para cartografíar en el norte de Tanzania (Crowd2map)

Rhobi es una de las voluntarias en el proyecto para cartografíar en el norte de Tanzania. Crowd2map

En apenas dos años han conseguido cartografía más de 70.000 metros cuadrados, 1,8 millones de edificios, 105.000 carreteras, 649 asentamientos, 1.240 escuelas y 348 hospitales. Más de 2.000 voluntarios de todo el mundo participan en el proyecto, más de 200 en el propio norte de Tanzania. Sirviéndose de software libre, los voluntarios internacionales van creando un ‘mapa base’ con los accidentes más relevantes, como ríos o montañas, que después los colegas locales van completando.

“En las áreas rurales no es fácil encontrar gente con teléfonos y los que lo suelen tener son sobre todo hombres. Nosotros”, prosigue Chapman, “queremos involucrar a las mujeres. Es la manera de empoderarlas. La idea es combatir los matrimonios infantiles y la ablación, pero también de empujar el desarrollo de las mujeres en estas comunidades”.

Gracias al apoyo de la Humanitarian OpenStreetMap y de algunas otras entidades internacionales han conseguido 60 teléfonos para repartir entre las voluntarias locales. Aunque en muchas zonas no hay electricidad y el transporte es a menudo un problema adicional, han conseguido cubrir ya el equivalente al 6% del territorio rural de Tanzania. El reto es ir más allá, “hasta cartografía toda Tanzania”, asegura Chapman. Si lo consiguen, el fin de la FGM estará un paso más cerca.

Fuente: http://www.publico.es/internacional/lucha-mutilacion-genital-femenina-tanzania-mapas-abuelas-conversas.html

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Face aux attaques djihadistes, les enseignants du nord du Burkina ont « peur d’aller en classe »

Afrique/21 avril 2018/Lemonde

Traductor: «El miedo está ahí todos los días, podemos ser atacados en cualquier momento», dice un profesor preocupado de la escuela primaria Tin-Akoff, una aldea situada a menos de 10 km de la frontera con Mali, en la provincia de Oudalan, en el norte de Burkina Faso. «Hace unos meses, hombres armados irrumpieron en nuestra escuela por la noche, quemaron un salón de clases y varias motos pertenecientes a maestros. También atacaron al director, no he tenido noticias suyas desde … «, informa la maestra de 28 años, encubierta del anonimato.

Le 12 avril, une élève a été tuée et un instituteur enlevé lors d’un raid contre une école dans la province du Soum.

« La peur est là tous les jours, on peut être attaqué à tout moment », confie, inquiet, un enseignant de l’école primaire de Tin-Akoff, un village situé à moins de 10 km de la frontière malienne, dans la province de l’Oudalan, dans le nord du Burkina Faso« Il y a quelques mois, des hommes armés ont fait irruption dans notre école la nuit, ils ont brûlé une salle de classe et plusieurs motos appartenant à des enseignants. Ils ont aussi agressé le directeur, je n’ai pas de nouvelles de lui depuis… », rapporte l’instituteur de 28 ans, sous le couvert de l’anonymat.

« C’est difficile de travailler, mes collègues reçoivent régulièrement des menaces pour qu’on enseigne en arabe, qu’on prêche le Coran et que les femmes portent le voile. On fait classe en français, ça ne leur plaît pas », poursuit-il. Depuis l’attaque, l’école de Tin-Akoff, où sont inscrits 126 élèves, n’a pas rouvert.

 Soixante kilomètres plus au sud, à Gorom-Gorom, chef-lieu de l’Oudalan, l’inquiétude et le sentiment d’insécurité dominent également dans les établissements scolaires. « Tous les jours, on a peur d’aller en classe pour enseigner », explique un instituteur qui préfère lui aussi rester anonyme. « La semaine dernière, des hommes ont tiré des coups de sommation pendant près de quarante-cinq minutes, la nuit, devant une école du quartier pour nous intimider. Des professeurs dormaient à l’intérieur de l’établissement », poursuit l’enseignant de 28 ans, originaire du Centre-Ouest, qui entame sa deuxième année à Gorom-Gorom.

S’il reste, « ce n’est pas par courage » mais parce qu’il n’a « pas le choix » : « Si je quitte mon poste, je risque d’être sanctionné, voire licencié. J’aimerais rentrer, mais il me reste encore quatre années à faire ici. Après, je pourrai demander à changer, mais alors tout dépendra de mon affectation. »

Un maire assassiné le 8 avril

« Pour un grand nombre de ces instituteurs exerçant dans le Nord, c’est leur premier poste. A la sortie de leur formation, ils sont affectés d’office dans un établissement selon un système de tirage au sort. Ils ne peuvent pas choisir leur commune », précise Fidèle Kobeané, secrétaire général de la Fédération des syndicats nationaux des travailleurs de l’éducation et de la recherche (F-Synter) à Djibo, chef-lieu de la province voisine du Soum.

L’Oudalan et le Soum font partie de la région du Sahel, proche des frontières avec le Mali et le Niger, où les menaces contre les écoles sont fréquentes. Rares sont les enseignants qui acceptent de témoigner, par peur des représailles des groupes djihadistes. Une méfiance qui s’est encore renforcée avec l’enlèvement, jeudi 12 avril, d’un maître d’école primaire à Bouro, à une trentaine de kilomètres de Djibo, par des individus armés.

Ce rapt, mais aussi l’assassinat du maire de Koutougou, dans le Soum, le 8 avril, ont été revendiqués mardi par le groupe Etat islamique dans le Grand Sahara (EIGS) et non par Ansaroul Islam, le groupe terroriste burkinabé qui semait la terreur dans le nord du pays depuis sa création, fin 2016, par Ibrahim Malam Dicko (mort au printemps 2017). « Tous ceux qui enseignent en français seront combattus. Les moudjahidines ont tué [le maire] Hamid Koundaba, qui travaille contre nous avec l’armée du Burkina Faso, pour les croisés », a déclaré à l’AFP un certain « Hammar », l’un des porte-paroles de l’EIGS.

Lors de l’attaque du 12 avril à Bouro, une élève de CM2 a été tuée par balles et plusieurs autres blessés. « C’est la première fois qu’un enfant est touché mortellement au cours d’un assaut contre une école. Il est probable que ce soit une balle perdue. Le but de ces djihadistes est avant tout de dissuader les enseignants et d’imposer la terreur au sein de la population », analyse une source sécuritaire.

« Les écoliers sont terrorisés »

Les provinces du Soum et de l’Oudalan sont régulièrement le théâtre d’attaques et d’enlèvements de fonctionnaires ou de conseillers municipaux. « C’est la psychose depuis l’attaque à Bouro, tout le monde a peur. En partant au travail le matin, on se demande si on va rentrer vivant le soir. Les écoliers aussi sont terrorisés. Dès qu’il y a un bruit de moto, ils se précipitent pour regarder par la fenêtre », constate l’intendant d’un lycée de Djibo.

Depuis lundi, une coordination de syndicats d’enseignants du Soum observe d’ailleurs un mouvement de grève pour « marquer leur désaccord avec la façon de gérer la sécurité des écoles », ont-ils déclaré dans un communiqué. « Nous demandons que des actions concrètes soient mises en place, telles que la réouverture de deux commissariats aujourd’hui fermés et la reprise des patrouilles autour de certaines écoles », détaille le syndicaliste Fidèle Kobeané.

« Nous allons tout mettre en œuvre pour renforcer la sécurité et permettre aux enseignants et aux élèves de travailler librement », a tenté de rassurer, jeudi, le ministre de l’éducation et de l’alphabétisation, Stanislas Ouaro. La détérioration de la situation dans le nord du Burkina Faso a entraîné la fermeture de 21 % des écoles dans le Soum et de 17 % dans l’Oudalan, affectant au total plus de 11 000 élèves, selon les chiffres publiés par l’Unicef.

Fuente: http://www.lemonde.fr/afrique/article/2018/04/20/face-aux-attaques-djihadistes-les-enseignants-du-nord-du-burkina-ont-peur-d-aller-en-classe_5288141_3212.html

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La infancia, pisoteada por las empresas: datos del atlas de Derechos de la Infancia y Empresas 2018

El trabajo infantil solo es la cara más visible del impacto del sector privado sobre la niñez. ‘El atlas de Derechos de la Infancia y Empresas 2018’ es una herramienta digital que explora la complicada relación entre ambos

Europa/España/Madrid
Son los futuros dirigentes, clientes, inversores y empleados, pero sus derechos son hoy mismo y a menudo pisoteados por las empresas. Conviene recordarlo cuando se celebra el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil. Las prácticas y políticas del sector privado tienen un impacto en niños y niñas que va más allá de su cara más visible, el trabajo infantil.

«Es bastante reduccionista limitarse al trabajo infantil, que solo es uno de los impactos para la infancia, aunque la mayoría de los consumidores solo se fijan en ello», explica Andrés Franco, Andrés Franco, director adjunto de incidencia con el sector privado de Unicef. «Los mayores obstáculos suelen estar relacionados con la larga duración de los turnos de los padres o el tiempo que tardan en desplazarse hacia el lugar de trabajo, la posibilidad de amamantar a los bebés o las consecuencias medioambientales. El mayor riesgo, probablemente, es el cuidado de los menores de cinco años».

La cifra total de niños y niñas trabajadores ha caído en un tercio desde el año 2000, según el informe Infancias robadas 2017 de Save the Children. No obstante, el trabajo infantil aún afecta a al menos 152 millones de menores de entre 5 y 17 años alrededor del mundo, estima la Organización Internacional del Trabajo. La mitad de ellos desempeña su empleo en condiciones peligrosas.África subsahariana concentra las tasas nacionales más altas de trabajo infantil, en países como Camerún (47%), Somalia (49%), en Guinea-Bissau (51%), Benín (53%) o Mali (56%).

No es de extrañar que República Centroafricana obtenga la peor puntuaciónentre los 50 casos objeto de estudio del atlas, mientras España se coloca en cuarta posición al otro extremo de la clasificación, detrás de Francia, Croacia y Chile. La República Centroafricana, el país menos desarrollado del mundo según las Naciones Unidas, se coloca casi al cierre también en el índice Infancias Robadas de Save the Children. Solo Malí, Angola y Níger obtienen peores notas en el ranquin de 172 países. Pese a que el trabajo infantil afecta a más del 28% de los niños de entre 5 y 14 años, el estudio pone de manifiesto que en la infancia de República Centroafricana tiene desafíos con prevalencia aún más pronunciada. La mitad (55%) de las niñas de entre 15 y 19 años están casadas, así como el 28% de los chicos con edad inferior a los 18 años. A pesar de los recientes avances en mortalidad infantil, más del 10% de los niños y niñas del país no llega a su quinto cumpleaños, una tasa que multiplica por 40 la de Finlandia (menos del 0,3%).

Aunque el nivel de riesgo para la infancia está estrechamente vinculado con la pobreza, el penúltimo peldaño de la lista está ocupado por Angola, un país cuya economía el año pasado entró en recesión por primera vez desde 2002 tras el desplome del precio del crudo. “Es sorprendente”, sostiene David del Campo, director de cooperación internacional y ayuda humanitaria de Save the Children, “pero en este caso se debe al ambiente de negocio y a un gobierno poco transparente”.

Para Del Campo es importante contar con una herramienta como el Atlas, pero el problema es otro. “La cuestión es si este trabajo y los muchos otros informes que existen en este ámbito se toman realmente en cuenta en los despachos de toma de decisiones, tanto de la política como de las grandes compañías”, argumenta.

El experto de Save the Children insiste en la importancia de que las empresas entiendan que rentabilidad no está reñida con el respeto de los derechos humanos y del medioambiente. Pero la responsabilidad recae también en los consumidores, que están llamados a conocer la actitud de las compañías y a premiar las buenas prácticas, en lugar de señalar con dedo las malas.

Franco, de Unicef, coincide con él y admite que el Atlas por sí solo no necesariamente producirá un cambio en el sector privado si no se acompaña de acciones concretas. «Ya no es aceptable que una empresa se defienda con la excusa de haber comprado el producto en el mercado internacional y no saber qué prácticas esconde. Hay cada vez más gobiernos que se interesan por estos temas y el atlas brinda una base para empezar a trabajar juntos. Hacer otro tipo de negocio es posible y la infancia tiene que estar integrada en las estrategias de las empresas, así como el cambio climático».

Los sectores más peligrosos para los menores

El Atlas se centra en cuatro sectores de actividad que potencialmente presentan más amenazas para los menores. Uno de ellos es la industria de producción de ropa y calzado, que, según Unicef, puede afectar hasta 250 millones de niños, ya sea como fuerza de trabajo (un 12% de los trabajadores menores de edad está empleado en la industria en general) o como consumidores (las sustancias químicas contenidas en algunos productos pueden representar una amenaza para su salud).

La infancia, pisoteada por las empresas
ATLAS DE DERECHOS DE LA INFANCIA Y EMPRESAS 2018
Las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) han entrañado nuevos retos para la infancia, con el empleo de aproximadamente un millón de niños y niñas en la extracción de minerales y metales usados para producirteléfonos, televisores y ordenadores. Una cifra en aumento año tras año. Los autores de esta herramiente digital denuncian también violaciones relacionadas con la duración de los turnos de trabajo en países productores de tecnología como China.

La industria extractiva también esconde enormes peligros para los más pequeños. Uno de ellos es un mayor riesgo de violencia sexual en las cercanías de proyectos a gran escala, vinculado con la pobreza y la elevada densidad de población por la afluencia de trabajadores de otras localidades. Muchos de los empleados de las minas o los transportistas de materiales suelen ser hombres alejados de su familia, lo que favorece la proliferación de prostitución de menores.

EL ATLAS

Entre otros factores, el Atlas de Derechos de la Infancia y Empresas 2018 toma en cuenta la edad mínima para trabajar, el riesgo de explotación sexual, tráfico de menores, trabajo forzoso o peligroso, salarios, duración de los turnos, baja maternales.

La herramienta se basa en indicadores como el marco legal y el compromiso del Estado con la defensa de los derechos de los niños, analizando el impacto para la infancia en el lugar de trabajo, en el mercado y en el entorno. Es en este último apartado que República Centroafricana suma las peores notas (7,7 en una escala de 0 a 10, en la que a número mayor corresponde la necesidad de un mayor esfuerzo de empresas e inversores para proteger a la infancia de ese país. Este resultado casi dobla la media de 4 de los otros países analizados).

Por último, se analiza el impacto del sector alimentario, una industria que brinda trabajo a unos 22 millones de personas en el mundo solo en la fabricación, en particular en países en desarrollo. Estas cifras excluyen a los que trabajan en agricultura, cría de ganado, pesca y silvicultura, incluidos 98 millones de menores (el 60% del trabajo infantil). Muchos de ellos son empleados por su familia y no reciben salario. Los menores, en cuanto consumidores, están expuestos a campañas de marketing y publicitarias que promueven el consumo de productos ricos en azúcar y calorías y que inciden en las crecientes tasas de obesidad en esta franja de población. La Organización Mundial de la Salud estima que, de mantenerse el actual ritmo de crecimiento de la población, 70 millones de niños y adolescentes tendrán sobrepeso en 2025.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/04/11/planeta_futuro/1523460370_213858.html

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UNICEF y Global Child Forum presentan herramienta digital que permite a las empresas analizar su impacto sobre la infancia

UNICEF y Global Child Forum presentan herramienta digital que permite a las empresas analizar su impacto sobre la infancia

Prensa UNICEF

UNICEF y Global Child Forum han presentado el Atlas de Derechos de la Infancia y Empresas 2018, una herramienta digital que permite a las empresas identificar los posibles impactos y oportunidades que sus prácticas y políticas tienen en las vidas de los niños y niñas en todo el mundo.

“Los niños son fundamentales para el futuro de las empresas, ya que son los futuros dirigentes, clientes, inversores y empleados”, explica la directora ejecutiva adjunta de UNICEF, Fatoumata Ndiaye. “Con el Global Child Forum instamos a las empresas a respetar los derechos de los niños y a encontrar soluciones valientes para cualquier potencial efecto negativo. Esto es beneficioso tanto para las empresas como para los niños”.

El Atlas es una plataforma interactiva que ofrece índices, mapas globales interactivos, datos y análisis de países, y enfoques de industria para permitir a las empresas comprender mejor su impacto en el lugar de trabajo, el mercado, la comunidad y el medio ambiente.

Su metodología se alinea con los procesos de debida diligencia en materia de derechos humanos identificados en la Principios Rectores de Naciones Unidas sobre las empresas y los derechos humanos (UNGPs, por sus siglas en inglés) y los Derechos del Niño y Principios Empresariales(CRBPs).

Fuente: http://plataformadeinfancia.org/unicef-global-child-forum-presentan-herramienta-digital-permite-las-empresas-analizar-impacto-la-infancia/

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Angola quiere escolarizar totalidad de niños

África/Angola/19 Abril 2018/Fuente: Prensa Latina

La ministra de Educación de Angola, Maria Candida Teixeira, aseguró hoy que su meta es escolarizar a la totalidad de los niños, en alusión a los dos millones que quedaron fuera del sistema en este año académico.
Tenemos que revertir cuanto antes esa situación, explicó a los periodistas durante un recorrido por la norteña provincia de Zaire, aunque no aclaró metas para el propósito.

Al referirse a los dos millones de niños y adolescentes sin escuelas, la titular señaló que el dato es preliminar y aclaró que los definitivos los recogerán en las 18 provincias.

Dijo que entre los propósitos del curso el año próximo estarán la integración de más profesores y la construcción de aulas.

Relacionado con ello, hace dos días Teixeira anunció que en dos semanas abrirá un concurso público para contratar docentes.

Teixeira dijo entonces que esperan por algunos procedimientos administrativos de los ministerios da Administración Pública, Trabajo y Seguridad Social, Administración del Territorio y Reforma del Estado y de Finanzas.

A comienzos de febrero pasado, y antes de la aprobación del presupuesto general del Estado, el gobierno decidió garantizar recursos para la contratación de 20 mil profesores, mil 500 médicos y 200 técnicos de la salud durante 2018.

Tales partidas fueron aprobadas con el documento, que recibió luz verde el 14 de febrero pasado en el parlamento.

Fuente: http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=171114&SEO=angola-quiere-escolarizar-totalidad-de-ninos
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Africa Grapples With Huge Disparities in Education

Por: www.ipsnews.net/Zipporah Musau/18-04-2018

At the dawn of independence, incoming African leaders were quick to prioritize education on their development agendas. Attaining universal primary education, they maintained, would help post-independence Africa lift itself out of abject poverty.

As governments began to build schools and post teachers even to the farthest corners of the continent, with help from religious organizations and other partners, children began to fill the classrooms and basic education was under way.

Africa’s current primary school enrolment rate is above 80% on average, with the continent recording some of the biggest increases in elementary school enrolment globally in the last few decades, according to the United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), which is tasked with coordinating international cooperation in education, science, culture and communication. More children in Africa are going to school than ever before.

Yet despite the successes in primary school enrolment, inequalities and inefficiencies remain in this critical sector.

According to the African Union (AU), the recent expansion in enrolments “masks huge disparities and system dysfunctionalities and inefficiencies” in education subsectors such as preprimary, technical, vocational and informal education, which are severely underdeveloped.

It is widely accepted that most of Africa’s education and training programs suffer from low-quality teaching and learning, as well as inequalities and exclusion at all levels. Even with a substantial increase in the number of children with access to basic education, a large number still remain out of school.

A newly released report by the United Nations Development Programme (UNDP), “Income Inequality Trends in sub-Saharan Africa: Divergence, Determinants and Consequences”, identifies the unequal distribution of essential facilities, such as schools, as one the drivers of wide income disparities.

Ayodele Odusola, the lead editor of the report and UNDP’s chief economist, makes the following point: “Quality education is key to social mobility and can thus help reduce poverty, although it may not necessarily reduce [income] inequality.”

To address education inequality, he says, governments must invest heavily in child and youth development through appropriate education and health policies and programmes.

Higher-quality education, he says, improves the distribution of skilled workers, and state authorities can use this increased supply to build a fairer society in which all people, rich or poor, have equal opportunities. As it is now, only the elites benefit from quality education.

“Wealthy leaders in Africa send their children to study in the best universities abroad, such as Harvard. After studies, they come back to rule their countries, while those from poor families who went to public schools would be lucky to get a job even in the public sector,” notes Odusola.

Another challenge facing policy makers and pedagogues is low secondary and tertiary enrolment. Angela Lusigi, one of the authors of the UNDP report, says that while Africa has made significant advances in closing the gap in primary-level enrolments, both secondary and tertiary enrolments lag behind.

Only four out of every 100 children in Africa is expected to enter a graduate and postgraduate institution, compared to 36 out of 100 in Latin America and 14 out of 100 in South and West Asia.

“In fact, only 30 to 50% of secondary-school-aged children are attending school, while only 7 to 23% of tertiary-school-aged youth are enrolled. This varies by sub-region, with the lowest levels being in Central and Eastern Africa and the highest enrolment levels in Southern and North Africa,” Lusigi, who is also the strategic advisor for UNDP Africa, told Africa Renewal.

According to Lusigi, many factors account for the low transition from primary to secondary and tertiary education. The first is limited household incomes, which limit children’s access to education. A lack of government investment to create equal access to education also plays a part.

“The big push that led to much higher primary enrolment in Africa was subsidized schooling financed by both public resources and development assistance,” she said. “This has not yet transitioned to providing free access to secondary- and tertiary-level education.”

Another barrier to advancing from primary to secondary education is the inability of national institutions in Africa to ensure equity across geographical and gender boundaries. Disabled children are particularly disadvantaged.

“Often in Africa, decisions to educate children are made within the context of discriminatory social institutions and cultural norms that may prevent young girls or boys from attending school,” says Lusigi.

Regarding gender equality in education, large gaps exist in access, learning achievement and advanced studies, most often at the expense of girls, although in some regions boys may be the ones at a disadvantage.

UNESCO’s Institute for Statistics reports that more girls than boys remain out of school in sub-Saharan Africa, where a girl can expect to receive only about nine years of schooling while boys can expect 10 years (including some time spent repeating classes).

More girls than boys drop out of school before completing secondary or tertiary education in Africa. Globally, women account for two-thirds of the 750 million adults without basic literacy skills.

Then there is the additional challenge of Africa’s poorly resourced education systems, the difficulties ranging from the lack of basic school infrastructure to poor-quality instruction. According to the Learning Barometer of the Brookings Institution, a US-based think tank, up to 50% of the students in some countries are not learning effectively.

Results from regional assessments by the UN indicate “poor learning outcomes in sub-Saharan Africa, despite upward trend in average learning achievements.” Many children who are currently in school will not learn enough to acquire the basic skills needed to lead successful and productive lives. Some will leave school without a basic grasp of reading and mathematics.

Overcoming

The drivers of inequality in education are many and complex, yet the response to these challenges revolves around simple and sound policies for inclusive growth, the eradication of poverty and exclusion, increased investment in education and human development, and good governance to ensure a fairer distribution of assets.

With an estimated 364 million Africans between the ages of 15 and 35, the continent has the world’s youngest population, which offers an immense opportunity for investing in the next generation of African leaders and entrepreneurs. Countries can start to build and upgrade education facilities and provide safe, non-violent, inclusive and effective learning environments for all.

The AU, keeping in mind that the continent’s population will double in the next 25 years, is seeking through its Continental Education Strategy for Africa 2016–2025 to expand access not just to quality education, but also to education that is relevant to the needs of the continent.

The AU Commission deputy chairperson, Thomas Kwesi Quartey, says governments must address the need for good education and appropriate skills training to stem rising unemployment.

Institutions of higher learning in Africa, he says, need to review and diversify their systems of education and expand the level of skills to make themselves relevant to the demands of the labour market.

“Our institutions are churning out thousands of graduates each year, but these graduates cannot find jobs because the education systems are traditionally focused on preparing graduates for white-collar jobs, with little regard to the demands of the private sector, for innovation or entrepreneurship,” said Quartey during the opening of the European Union–Africa Business Forum in Brussels, Belgium, in June 2017.

He noted that if African youths are not adequately prepared for the job market, “Growth in technical fields that support industrialization, manufacturing and development in the value chains will remain stunted.” Inequality’s inclusion among the Sustainable Development Goals (SDG 10: Reduced Inequalities) serves as an important reminder to leaders in Africa to take the issue seriously.

For a start, access to early childhood development programmes, especially for children from disadvantaged backgrounds, can help reduce inequality by ensuring that all children begin formal schooling with strong foundations.

The UNDP, through its new strategic plan (for 2018 through 2021), will work to deliver development solutions for diverse contexts and a range of development priorities, including poverty eradication, jobs and livelihoods, governance and institutional capacity and disaster preparedness and management.

*Africa Renewal is published by the UN’s Department of Public Information (DPI)

*Fuente: http://www.ipsnews.net/2018/04/africa-grapples-huge-disparities-education/

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Unicef: Más de 1.000 niños secuestrados por Boko Haram en Nigeria desde 2013

Nigeria/18 de Abril de 2018/La Vanguardia

Más de 1.000 niños han sido secuestrados en en el noreste de Nigeria por el grupo yihadista Boko Haram desde 2013, incluidas 276 chicas raptadas de su escuela en Chibok en 2014, denunció hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Al cumplirse el próximo año cuatro años del secuestro de las muchachas de Chibok de un colegio de educación secundaria, Unicef exigió la liberaciónde «más de cien» que aún «tienen que retornar a sus familias», en un comunicado emitido en Abuya.

«El cuarto aniversario del secuestro de Chibok nos recuerda que los niños en el noreste de Nigeria continúan siendo atacados a una escala estremecedora», afirmó el representante de Unicef en Nigeria, Mohamed Malick Fall.

El ataque a una escuela de la localidad de Dapchi el pasado febrero, que se saldó con el secuestro de 110 niñas, de las que más de cien fueron liberadas en marzo y cinco han sido dadas por muertas, es «la última indicación de que hay pocos lugares seguros para los niños en el noreste (del país)», se indica en la nota.

«Estos ataques repetidos contra niños en escuelas son inadmisibles. Los niños tienen derecho a educación y protección, y el aula debe ser un lugar en el que estén a salvo», aseveró Fall.

Unicef subrayó que, desde que el conflicto de Boko Haram estalló en el noreste de Nigeria hace casi nueve años, al menos 2.295 maestros han sido asesinados y más de 1.400 escuelas han sido destruidas, la mayoría de las cuales no han podido reabrir.

Boko Haram, que en lengua local significa «la educación no islámica es pecado», lucha por imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.

Desde 2009, el grupo yihadista ha causado decenas de miles de muertos y ha provocado el desplazamiento de más de dos millones de personas.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/internacional/20180413/442517041106/unicef-mas-de-1000-ninos-secuestrados-por-boko-haram-en-nigeria-desde-2013.html

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