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La crisis en Líbano deja a muchos niños sin acceso a las escuelas

En un campo de refugiados sirios en el este de Líbano, Mohamed y sus tres hermanas temen quedarse sin ir a la escuela por tercer año consecutivo, debido a que no tienen cómo acceder a la enseñanza remota.

«Mire mi teléfono, ¿cómo espera que mi hijo estudie con esto?», preguntó su padre, Abdel Nasser, sentado en la carpa de su familia en el valle del Becá. «La pantalla está quebrada… y no tengo internet», lamentó.

Mohamed, de 11 años, y sus hermanas están entre decenas de miles de niños sirios, libaneses y palestinos que han quedado meses sin enseñanza escolar a causa de las restricciones por el coronavirus.

Grupos de derechos humanos han calificado la situación de una «catástrofe educativa» que afecta especialmente a los refugiados, los cuales ya tenían dificultades para estudiar antes de la pandemia.

«No tenemos dinero para comprar un celular para todos. Primero tenemos que alimentar a nuestros hijos», dijo su madre, Shamaa.

Mohamed llegó a Líbano desde Siria en 2012, un año después del estallido del conflicto que ha dejado 388.000 muertos y millones de desplazados.

No pudo ingresar a la escuela hasta 2019 porque el sistema de enseñanza pública libanés no admitió a los refugiados sirios hasta 2013, y solo aceptaba un número limitado.

El primer año de escuela de Mohamed coincidió con la pandemia del covid-19, que provocó la suspensión de las clases. «Él ni siquiera sabe multiplicar por uno», contó su padre.

– Impacto de la crisis –

Hind, Sara y Amal, las hermanas de Mohamed, con edades de entre 12 y 14 años, habían estado cuatro años en la escuela cuando el Ministerio de Educación adoptó, en marzo de 2020, la enseñanza a distancia.

«Yo estaba feliz. Estaba estudiando árabe, inglés, ciencia y geografía», comentó Amal, de 14 años. «Pero ahora mis padres no pueden darme una educación en línea», lamentó.

Más de 1,2 millones de niños en Líbano han quedado sin acceso a la escuela desde febrero de 2020, cuando llegó la pandemia al país, según la organización Save the Children.

La entidad advirtió el mes pasado que muchos niños podrían no volver nunca más a un aula, ya sea porque ya han perdido tantas clases o porque sus familias no tienen recursos para matricularlos.

Líbano enfrenta su peor crisis económica desde la guerra civil de 1975 a 1990, con más de la mitad de su población abajo de la línea de pobreza.

Entre los sirios la pobreza es aún mayor, con 90% de las familias que apenas logran sobrevivir.

Lisa Abou Khaled, del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, dice que la crisis económica afecta a la educación.

Citando datos del Ministerio de Educación libanés, Abou dijo que 25.000 estudiantes sirios tenían que haber iniciado o reingresado a la escuela en el período 2020-2021, pero no lo hicieron.

«Creemos que la cifra real es más alta que eso», agregó, tras apuntar que más de la mitad de los niños sirios no asisten a clases.

– «Indignada» –

La catástrofe educativa también golpea a decenas de miles de libaneses que han perdido sus empleos o sufrido una caída en sus ingresos desde 2019, cuando se aceleró la crisis.

En un apartamento estrecho del barrio Burj Hammoud, en el este de Beirut, Pamela, de 11 años, muestra un teclado, lo único que quedó de una computadora que fue destruida en la enorme explosión del 4 de agosto de 2020 en el puerto de Beirut.

El estallido, que dejó más de 200 muertos, impactó la casa de Pamela y agravó la miseria que sufre su familia por el agravamiento de la crisis financiera.

La familia no tenía cómo comprar una nueva computadora, que se encareció por la rápida devaluación de la libra libanesa. «Comencé a llevar clases en mi teléfono celular», contó Pamela.

Pero los apagones de hasta 18 horas diarias la dejaron luchando por mantener su teléfono encendido y conectado a internet. Hasta que desistió de la escuela.

«Estaba indignada con la educación en línea, no lo podía aguantar más», reclamó.

Su padre, un taxista desempleado, dijo que quería que Pamela dejara las clases desde meses antes.

Pero Pamela tiene la esperanza de regresar un día a las aulas. «Quiero estudiar para que pueda conseguir un trabajo decente más adelante y así ayudar a mis padres», comentó.

Fuente: https://www.swissinfo.ch/spa/la-crisis-en-l%C3%ADbano-deja-a-muchos-ni%C3%B1os-sin-acceso-a-las-escuelas/46624300

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La dura lucha contra el trabajo infantil en la producción de cacao en Costa de Marfil

Al cabo de 20 minutos de entrevista con un educador, Issouf lo reconoce: trabaja en una plantación de cacao. Forma parte de los 60 niños recogidos por la policía durante una operación en el oeste de Costa de Marfil.

La operación «Nawa 2» se llevó a cabo a principios de mayo en la región de Soubré, a 400 km al oeste de Abiyán, la gran zona de cultivo de cacao. Su objetivo: convencer que las autoridades marfileñas combaten el trabajo infantil en el cacao, un flagelo denunciado por las oenegés internacionales desde hace 20 años.

Este país de África Occidental, principal productor mundial de cacao, y las empresas multinacionales del chocolate se encuentran bajo presión. Los consumidores occidentales exigen cada vez más un producto ético, fabricado sin abusos contra los niños ni daños al medio ambiente.

Un proyecto de ley estadounidense, que finalmente no salió adelante, amenazaba a Costa de Marfil con un boicot a su cacao.

Issouf dice que vino de Burkina Faso hace dos años con su padre, que se fue después de un mes, dejándolo con un hombre que le dijeron que era su tío, para trabajar en una plantación.

«Este es un caso de trata», estima Alain-Didier Lath Mel, director de protección de la infancia en el ministerio de la Familia marfileño.

Muchos de los niños explotados en las plantaciones proceden de Burkina Faso y de Malí, países vecinos pobres y que proveen de mano de obra a Costa de Marfil, más rica que ellos.

Según la encuesta NORC de la Universidad de Chicago en 2018-19, casi 800.000 niños trabajan en el cacao, frente a 1,2 millones según un estudio anterior de la universidad estadounidense de Tulane en 2013-14.

Los casos de trata afectan a menos de 2.000 niños, según otro estudio de 2018 llevado a cabo por la Fundación Walk Free y la oenegé Vérité.

– Persecuciones –

Estas cifras son solo estimaciones y la metodología de la investigación varía, subraya el Comité Nacional de Vigilancia de las acciones de lucha contra la trata, la explotación y el trabajo Infantil (CNS), presidido por Dominique Ouattara, esposa del presidente marfileño.

La operación «Nawa 2», la quinta de este tipo desde 2009, movilizó durante dos días a un centenar de hombres y requirió mucho trabajo preparatorio y de inteligencia, explica el comisario Luc Zaka, subdirector de la policía criminal.

Un equipo de periodistas, incluidos los de la AFP, acompañó a la policía en la zona de Meagui, a 50 km de Soubré.

A bordo de una media docena de 4×4, avanzaron por una pista que serpentea entre los verdes campos de árboles de cacao y de caucho, precedidos por un motorista.

El convoy se detenía cada cierto tiempo: sorprendía a los niños volviendo del campo con machetes u ocupándose de los granos de cacao que se secan frente a las casas de las aldeas.

Los agentes también recorrían los campos para localizar a niños en las plantaciones. Algunos escapaban y los perseguían.

Tras cuatro horas de intervención, recogieron a unos doce niños y adolescentes. Los llevaron al centro de acogida infantil de Soubré, inaugurado en 2018, donde, como Issouf, son atendidos por educadores y psicólogos. Los familiares los recogen al día siguiente tras una charla con la policía y los empleados del centro.

En los casos graves de malos tratos o trabajos forzados, los niños, generalmente analfabetos, se quedan en el centro unos meses. Vuelven al colegio y aprenden un oficio: ganadería, horticultura, costura, peluquería, herrería.

Al margen de las operaciones, los comités locales de protección de la infancia realizan una labor en las zonas rurales.

– Pobreza –

«La mediación con las familias es muy importante», comenta Lath Mel, quien ve «avances».

Según la investigación NORC, la tasa de escolarización de los niños de familias productoras de cacao ha mejorado, pasando del 59% en 2008-09 al 85% en 2018-19. Sin embargo, el estudio de 2020 del Consejo Café Cacao de Costa de Marfil (CCCI), el organismo público que gestiona estos sectores, apunta que solo el 71% de los niños de 5 a 17 años están matriculados en los colegios.

Desde 2019 se ha sacado a unos 2.000 niños de las plantaciones de cacao, 200 de los cuales se quedaron en el centro de acogida de Soubré, según el CNS.

Además Costa de Marfil se ha dotado de un «arsenal jurídico» en los últimos diez años, destaca el fiscal de Soubré, Alexandre Koné, con multas y penas de prisión que van desde unos meses hasta cadena perpetua por la esclavitud de menores de 10 años.

Unas 300 personas han sido condenadas por tráfico de niños, de unas 600 personas llevadas ante la justicia entre 2012 y 2020, según el CNS.

Pero en lo que va de año solo hubo un juicio en el tribunal de Soubré -reconoce el fiscal- sobre un traficante de niños condenado a 10 años de prisión.

Kouassi Kouakou Franck, de 25 años, un habitante de la aldea de Issakro con

el que la AFP habló durante la operación, piensa que «los niños deben ir a la escuela, pero si los padres no tienen medios, entonces se quedan aquí trabajando».

Lath Mel lo corrobora: «La pobreza es la principal causa del trabajo y la trata de niños».

Según el Banco Mundial, más de la mitad de los 5 a 6 millones de personas que se ganan la vida con el cacao viven por debajo del umbral de pobreza en Costa de Marfil.

 

Fuente: https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20210511-la-dura-lucha-contra-el-trabajo-infantil-en-la-producci%C3%B3n-de-cacao-en-costa-de-marfil

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Ghanna: Involve parents in the education of their wards—Denmark-based Ghanaian Educationist

Involve parents in the education of their wards—Denmark-based Ghanaian Educationist

A Denmark-based-Ghanaian educationist and lecturer at the Aalborg Universitet Dr. Hanan Lassen Zakaria have called for the involvement of parents in the education of their wards at all stages of education.

This, Dr. Hanan observed would help improve students’ performance and also make the education system more participatory.

Dr. Hanan observed this as part of remarks he gave during a review meeting of the Professional Learning, Communities, and Coaching (PLCC) project on Thursday, April 8, 2021, at the Tamale College of Education.

The one-year pilot project dubbed «Strengthening Basic School Teacher Quality through Professional Learning, Communities and Coaching» (PLCC) is being implemented by the College (TACE ) with funding support from the Commonwealth of Learning (CoL).

In all, 380 basic school teachers in 32 selected schools in the Northern and North East regions of Ghana benefit from the project.

PLCC is implemented in five districts, namely; Tamale Metro, Sagnerigu municipal, Kumbungu District, Yendi municipal, and the West Mampurigu district assembly.

Originally, the pilot project started in October 2019 to reposition In-Service Basic School Teachers and enhance their professional competencies in lesson development and delivery.

The implementation was however interrupted by the outbreak of the COVID-19 pandemic, therefore the delays.

As the last activity under the pilot project, the meeting provided an opportunity for the implementers to analyze their successes, challenges, and the way forward.

Dr. Hanan Lessen who is the lead consultant for the project noted that though there are lots of efforts in building the capacity of teachers and students, the parents were often forgotten when it comes to their education.

«The thinking says that if you support or if parents get involved with their kid’s education, the tendency is that the learning outcomes of their kids in schools will be higher» he stated.

He noted that the outcomes of the pilot project were very encouraging and that the first phase termed TACE CoL 1.0 would be replaced with phase two ( TACE CoL 2.0) to give room for more inputs.

He advised that the number of clusters under the PLCC project be increased so that many schools can benefit.

The Vice-Principal of the college Mr. Nuhu Imoro Alhassan on behalf of the principal Dr. Sulemana Iddrisu stated that despite the outbreak of the Covid-19 pandemic, the project was able to achieve its objectives.

«For the pandemic, the pilot project would have come to an end by August last year» he noted.

Metropolitan Director of education for the Tamale Metro Assembly Mr. T. D Amithus, in his submission lauded the project. And called for increment in beneficiary schools to give way for more pupils to benefit from the project.

«The thing that should be done differently which would have made the project a lovely one is just to increase the number of schools so that many schools will benefit. The organization is okay, whatever that they have done is appropriate, but what would have been more interesting and make the project an enticing one would have been to size up the numbers» he said

Beneficiary teachers who spoke to the media thanked the Tamale College of education and the Commonwealth of Learning (CoL) for the knowledge they have gained from the project. According to some of them, though they were trained teachers, the benefits they derived from the project were incomparable.

On his part, project contact person, Mr. Hamza Alhassan said it was a dream come true that phase one of the project has ended successfully despite the spark of the COVID-19 pandemic and other challenges.

He also said he was hopeful that many of such projects would come out to help make Teachers more professionals as they should be, which would, in turn, improve learners’ performance in schools.

Fuente de la información: https://www.modernghana.com/news/1080437/involve-parents-in-the-education-of-their-wards.html

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African Countries Must Embrace the Concept of Good Food As Good Medicine

African Countries Must Embrace the Concept of Good Food As Good Medicine

ANALYSIS

Fresh impetus is being directed into identifying and advocating for scientific priorities in the area of food security and nutrition across Africa, with a particular focus on health implications.

At the centre of these efforts is a a five-year project initiated by the Alliance for Accelerating Excellence in Africa, a partnership between the African Academy of Sciences and the African Union Development Agency-NEPAD. This project aims to identify the continent’s most urgent research and development questions, and to advocate for investments in these areas. This will go a long way in helping the continent achieve its vision of transforming lives through science.

As a professor of pharmacology and having worked in the field of African indigenous medical knowledge for decades, I have been involved in research in this field, and have been a strong advocate for more research. I also believe the translation of this research into policy is critical.

One of the things that has become clear to me is that, while Africa is rich in biological diversity, this reality simply isn’t being used to its full potential. This was emphasised at a consultative round table last year on food security and nutrition priorities for Africa organised as part of the five-year project.

A survey was designed for this round table to prioritise research and development questions relating to food security and nutrition. This survey attracted comments and engagement from more than 1,000 experts globally.

The experts made it clear that what is needed is a prioritisation of the health and medicinal values of the food that’s consumed in African countries. In turn, this will spur more research and development of new supplements and phytomedicines – that is, plant-based therapies and medicines – across the continent. This approach has been successful elsewhere, most notably in China. The Asian country has invested heavily in training young practitioners of Chinese traditional medicine, who work with, among other things, plant-based therapies and phytomedicines. The Chinese government has also spent a great deal on manufacturing phytomedicines.

One of the things that has become clear to me is that, while Africa is rich in biological diversity, this reality simply isn’t being used to its full potential. This was emphasised at a consultative round table last year on food security and nutrition priorities for Africa organised as part of the five-year project.

A survey was designed for this round table to prioritise research and development questions relating to food security and nutrition. This survey attracted comments and engagement from more than 1,000 experts globally.

The experts made it clear that what is needed is a prioritisation of the health and medicinal values of the food that’s consumed in African countries. In turn, this will spur more research and development of new supplements and phytomedicines – that is, plant-based therapies and medicines – across the continent. This approach has been successful elsewhere, most notably in China. The Asian country has invested heavily in training young practitioners of Chinese traditional medicine, who work with, among other things, plant-based therapies and phytomedicines. The Chinese government has also spent a great deal on manufacturing phytomedicines.

Fuente de la Información: https://allafrica.com/stories/202105110163.html

 

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Lucía Blanco Gracia nos comenta: ¿Cuáles son las leyes trans (o la ausencia de ellas) en África?

En la inmensa mayoría de países de África, las personas trans son invisibles: oficialmente no existen porque la ley ni las nombra ni las reconoce. Cuando se trata de violencia, sin embargo, son blanco de acoso y detenciones arbitrarias sin tener a quién acudir.

«A pesar de que los códigos penales que criminalizan las relaciones homosexuales no mencionan específicamente a las personas trans, el Estado y la sociedad asumen que entran en esa categoría, así que no hay distinción», explica Wendy Isaack, investigadora para África de derechos LGTBI (Lesbianas, Gays, Transgénero, Bisexuales e Intersexuales) de Human Rights Watch (HRW).

Aunque no se pueden analizar los 55 Estados miembros de la Unión Africana (UA) con una única mirada, sí que se aprecian tendencias comunes. En países como Burundi, Camerún o Ghana, por ejemplo, son criminalizadas de facto diariamente a través de un amplio abanico de leyes relacionadas con la homosexualidad -«sodomía»- el trabajo sexual, el orden público o la falsificación de identidad.

En muy pocos países, como Malaui y Gambia, existen leyes que las condenen explícitamente, según la última edición del informe Trans Mapping Legal Report (2019), una radiografía global de las leyes trans de la organización ILGA.

Para medir los derechos transgénero en todo el mundo, hay dos variables fundamentales: la posibilidad de cambiarse el nombre y la opción de modificar el marcador de género en los documentos de identidad, menos común y más compleja.

UN LIMBO LEGAL

«No estamos realmente criminalizadas por ser personas trans, no hay leyes que no nos permitan existir», apunta desde su despacho en Nairobi Ava Mrima, activista trans y portavoz de la organización keniana Jinsiangu.

En Kenia, ninguna ley reconoce o prohíbe su existencia, lo que las deja en un limbo legal sin derechos que les impide denunciar el acoso que sufren en su vida diaria, cuando su apariencia no encaja con la feminidad o la masculinidad normativas.

Como en Angola o Malaui, en Kenia la ley permite a cualquier ciudadano cambiar su nombre en sus documentos oficiales, pero debido a la falta de formación y los prejuicios de los funcionarios este proceso «se puede alargar más de un año para las personas trans, mientras dura entre tres y seis meses para el resto de kenianos», indica Mrima.

«Cada aspecto de la vida de una persona está gobernado por algún tipo de documento», advierte la experta de HRW, así que el hecho de que su documentación no coincida con la identidad con la que viven «impacta en su acceso al trabajo, a abrir una cuenta bancaria, a obtener un carné de conducir…».

También genera inseguridad y desprotección porque no existe un marco legal que les permita denunciar su discriminación.

«Si vas a la policía, empiezan a cuestionarte y ya no se trata de lo que te ha pasado sino de que eres trans. Si es una comisaría hostil, pueden incluso arrestarte», lamenta la portavoz de Jinsiangu.

DERECHOS HUMANOS (Y NO SOLO TRANS) COMO ESTRATEGIA LEGAL

En 2014, Rikki Nathanson, una mujer y activista trans de Zimbabue, fue detenida en Bulawayo, segunda ciudad del país y el lugar donde había transitado «con el apoyo» de su familia y vecinos, según relata desde Maryland, en la costa este de Estados Unidos, donde buscó después asilo político.

Nathanson fue arrestada por entrar en un baño femenino, obligada a desnudarse frente a varios agentes de policía para «comprobar» su sexo y retenida durante días en condiciones degradantes, acusada de alteración del orden público, una causa que fue sobreseída.

La activista -autora de la sección africana del citado informe de ILGA- demandó a la policía y en 2019 logró un fallo histórico cuando la Justicia dictaminó que las personas transgénero tienen los mismos derechos humanos y constitucionales que el resto de ciudadanos.

Este es un buen ejemplo de la estrategia legal que está siguiendo esta comunidad en África: apelar a derechos humanos garantizados en la Constitución en vez de centrarse en la identidad trans.

«El mejor enfoque no es buscar directamente la descriminalización, que te deja sin opciones si el tribunal no te da la razón, sino ir paso a paso, priorizando derechos como la privacidad o la dignidad y construyendo jurisprudencia», asegura Amanda Shivamba, abogada del Southern Africa Litigation Centre (SALC).

El SALC se encargó de dos casos históricos en Botsuana, donde el Tribunal Supremo consideró en 2017 que la negativa del Registro Nacional a cambiar el género en la documentación de dos personas trans violaba sus derechos a la privacidad, a la protección contra la discriminación, la libertad de expresión y la igualdad de trato frente a la ley.

ESCASEZ DE MÉDICOS Y COSTES ELEVADOS

Namibia y Sudáfrica son la punta de lanza de los derechos trans en África, pero lo que predican sus leyes encuentra obstáculos en la práctica: la falta de médicos formados y el alto coste de los tratamientos.

«Tienes que preguntarte: ¿qué posibilidades reales tienen las personas trans? ¿Puedes operarte en un hospital público o tienes que ir a uno privado? ¿Hay cirujanos capacitados?», apostilla Isaack.

Una provisión en la ley namibia permite cambiar el marcador de género siempre que la persona se someta a una cirugía de reasignación de sexo -algo que, por otro lado, no todas las personas trans desean- pero, como no existen médicos formados ni el tratamiento hormonal está disponible en el sistema público de salud, se ven obligadas a viajar al extranjero.

Desde Kenia -donde la ley no permite todavía cambiar el marcador de género-, Ava Mrima cifra el coste mínimo de las intervenciones quirúrgicas básicas en unos 2.300 euros para las mujeres trans y unos 5.000 euros para los hombres. Además, su organización conoce solo a dos o tres cirujanos con formación necesaria en todo el país.

Las personas trans no pueden ejercer plenamente sus derechos ni siquiera en Sudáfrica, donde una ley pionera garantiza desde 2003 el cambio de nombre y de marcador de género y su derecho a someterse a cirugía.

La realidad, no obstante, es otra: solo dos hospitales en todo el país, uno en Ciudad del Cabo y otro en Pretoria, cuentan a día de hoy con profesionales capacitados, lo que provoca una enorme lista de espera.

Fuente: https://www.swissinfo.ch/spa/%C3%A1frica-transg%C3%A9nero–an%C3%A1lisis-_-cu%C3%A1les-son-las-leyes-trans–o-la-ausencia-de-ellas–en-%C3%A1frica-/46595100

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La pandemia es un ultimátum ante el cambio climático, dice la Organización Meteorológica Mundial

El clima extremo combinado con la covid-19 fue un doble golpe para millones de personas en 2020, pero ni siquiera la desaceleración económica causada frenó el calentamiento global, y sus impactos cada vez se aceleran más, aseguró un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) divulgado este lunes 19.

Petteri Talas, secretario general de esa agencia de las Naciones Unidas, dijo que “tenemos 28 años de datos que muestran aumentos significativos de temperatura en la tierra y el océano, aumento del nivel del mar, derretimiento de hielo marino y glaciares, y cambios en los patrones de precipitación”, en todo el planeta.

La década 2011-2020 fue la más cálida de la historia, 2020 uno de los tres años más calientes, y la temperatura media mundial estuvo 1,2 grados Celsius por encima del nivel preindustrial (1850-1900), siendo que la meta mundial, ante el creciente calentamiento, es no pasar de,15 grados antes del año 2050.

Al presentar el estudio “El estado del clima mundial”, el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que “en este informe se demuestra que no hay tiempo que perder. El clima está cambiando, y los impactos ya son demasiado perjudiciales para las personas y el planeta. Es indispensable adoptar medidas este año”.

“Tenemos 28 años de datos que muestran aumentos significativos de temperatura en la tierra y el océano, aumento del nivel del mar, derretimiento de hielo marino y glaciares, y cambios en los patrones de precipitación” Petteri Talas.

El informe precede una cumbre virtual de líderes sobre el tema, que se realizará los días 22 y 23 de abril, y la 26 sesión de la Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP 26), prevista para noviembre próximo en Glasgow, Reino Unido.

En 2020, la covid agregó una dimensión nueva a los peligros meteorológicos, climáticos y los relacionados con el agua, impactando la salud y el bienestar humanos, explica el informe.

Las restricciones de movilidad, las recesiones económicas y las perturbaciones del sector agrícola exacerbaron los efectos de los fenómenos meteorológicos y climáticos extremos a lo largo de toda la cadena de suministro de alimentos.

Eso elevó los niveles de inseguridad alimentaria y ralentizó la prestación de asistencia humanitaria. La pandemia también interrumpió las observaciones meteorológicas y complicó los esfuerzos de reducción del riesgo de desastres.

La desaceleración económica deprimió temporalmente las nuevas emisiones de gases de efecto invernadero (causantes del calentamiento global), pero no tuvo un impacto perceptible en las concentraciones atmosféricas.

Las concentraciones de esos gases aumentaron en 2019 y 2020, las de dióxido de carbono superaron las 410 partes por millón (eran 280 ppm en el siglo XVIII). Si  siguen ese patrón podrían alcanzar 414 ppm en 2021.

Más de 80 por ciento del área oceánica experimentó al menos una ola de calor marina en 2020, y el nivel promedio del mar ha aumentado a un ritmo mayor en parte debido al mayor derretimiento de las capas de hielo en Groenlandia y la Antártida.

Solo en Groenlandia la pérdida de hielo por desprendimiento de icebergs batió los récords de 40 años. En total, se perdieron unas 152 gigatoneladas de hielo de la capa de hielo de Groenlandia entre septiembre de 2019 y agosto de 2020.

En 2020 se produjeron fuertes lluvias e inundaciones en gran parte de África y Asia, y en contraste una severa sequía afectó a muchas partes del interior de América del Sur, como el norte de Argentina, Paraguay y las áreas fronterizas de Brasil y Uruguay, con pérdidas cercanas a 3000 millones de dólares.

En el Ártico siberiano y en Australia las altas temperaturas se acompañaron de incendios forestales, y en Estados Unidos los incendios más grandes jamás registrados ocurrieron a fines del verano y otoño.

El Valle de la Muerte en California, Estados Unidos, alcanzó los 54,4 grados centígrados el 16 de agosto, la temperatura más alta conocida en el mundo en los últimos 80 años.

Con 30 tormentas con nombre, la temporada de huracanes del Atlántico Norte tuvo la mayor cantidad registrada de la historia de estos fenómenos, y al otro lado del planeta, el ciclón Amphan fue el más costoso registrado en el norte del océano Índico, con pérdidas solo en India de 14 000 millones de dólares.

Más de 50 millones de personas se vieron doblemente afectadas en 2020 por desastres relacionados con el clima (inundaciones, sequías y tormentas) y por la pandemia, incluidos fuertes desplazamientos de comunidades enteras en América Central, África y el sureste de Asia.

Los países “deben comprometerse a lograr emisiones netas de valor cero, a más tardar, en 2050. Deben presentar planes nacionales sobre el clima ambiciosos con suficiente antelación a la COP 26. Y deben actuar ahora para proteger a las personas contra los efectos desastrosos del cambio climático”, urgió finalmente Guterres.

Fuente: https://rebelion.org/la-pandemia-es-un-ultimatum-ante-el-cambio-climatico-dice-la-organizacion-meteorologica-mundial/

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Liberan 27 estudiantes secuestrados en el noroeste de Nigeria

Los estudiantes liberados necesitaron recibir atención médica.

Las autoridades del estado nigeriano de Kaduna confirmaron este jueves que 27 estudiantes del Colegio Federal de Mecanización Forestal de la localidad de Igabi que estuvieron secuestrados durante 57 días han sido liberados y presentaban malas condiciones físicas.

«Doy la bienvenida a la liberación de los 27 estudiantes del Colegio Federal de Mecanización Forestal, Afaka, y felicito a sus amigos, familias y al gobierno y al pueblo del estado de Kaduna. Estamos felices de que hayan sido liberados», escribió el presidente nigeriano, Muhammadu Buhari, en Twitter.

Por su parte, el Comisario de Seguridad Interior y Asuntos de Interior de Kaduna, Samuel Aruwan y el Comisionado de Policía, Umar Muri, recibieron a los estudiantes durante la noche del miércoles, con quienes tuvieron un breve encuentro para conocer su estado de salud.

Durante declaraciones a los medios, Aruwan, expresó que los alumnos necesitaban atención médica urgente. Además, sin dar más detalles, precisó que en el transcurso de esta jornada se ofrecería información minuciosa sobre su liberación.

El secuestro ocurrió en la madrugada del pasado 12 de marzo, cuando un gran número de hombres armados irrumpieron en la Escuela Superior de Mecanización Forestal  y raptaron a un total de 39 alumnos, de los cuales 10 habían sido ya liberados.

Los atacantes eran hombres armados sospechosos de ser bandidos y, tras asaltar la escuela, secuestraron a los 39 estudiantes, entre ellos, 23 mujeres y 16 hombres. Los bandidos exigieron más tarde un rescate en un vídeo que mostraba a algunos estudiantes siendo golpeados en un lugar desconocido de un bosque.

Un medio de prensa local reiteró en un artículo publicado esta jornada que los educandos presentaban un aspecto muy descuidado, demacrado y en mal estado de salud, y les transportaron en dos autobuses a un hospital en la capital estadual.

Desde diciembre de 2020, más de 800 estudiantes han sido secuestrados en escuelas ubicadas en el noroeste de Nigeria, según datos gubernamentales. Tales hechos, de acuerdo a analistas, pone de relieve la grave crisis que vive el país, en el que se producen una gran cantidad de raptos a cambio de dinero.

Una infraestructura de seguridad débil, que impide que los gobernadores tengan poco control sobre la seguridad en sus estados, ya que se rigen por el Gobierno federal han agravado la situación y actualmente los secuestros masivos constituyen una lucrativa fuente de ingresos para  grupos extremistas como los islamistas de Boko Haram.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/liberan-estudiantes-secuestrados-noroeste-nigeria–20210506-0025.html

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