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España: La carrera de Entreculturas irá beneficio de la educación en Sudán del Sur

España/ 27 de febrero de 2018/Por: Alberto Román/Fuente: http://ubeda.ideal.es

Se celebrará el 11 de marzo desde Safa Úbeda y se espera la participación de unas 3.000 personas de todas las edades.

Úbeda volverá a acoger una nueva edición de la carrera de Entreculturas el próximo 11 de marzo. Una prueba que llegará a su séptima edición y que en pasadas convocatorias gozó de una enorme participación. Este año se prevé igualmente la inscripción de centenares de corredores entre las diferentes categorías propuestas, con el objetivo de colaborar en un causa solidaria.

La cita está organizada por la Fundación Entreculturas, las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (Safa) de Úbeda y el Ayuntamiento de Úbeda, y cuenta con el apoyo de la Diputación Provincial de Jaén. Los fondos recaudados en la carrera, una vez descontados los gastos ocasionados por la organización del evento, se destinarán a financiar un proyecto educativo dirigido a dar acceso a la educación a niños y jóvenes refugiados y desplazados internos en Sudán del Sur, gestionado por Entreculturas.

La competición tendrá lugar en un circuito urbano en Úbeda, fundamentalmente en el caso histórico, debidamente señalizado, con salida y meta situadas en Safa (avenida de Cristo Rey). En total, la carrera tendrá seis modalidades o pruebas: niños y niñas de educación infantil nacidos en el año 2012 o posteriores que recorrerán un circuito de 250 metros; niños y niñas nacidos en los años 2011 y 2010, que recorrerán un circuito de 650 metros; niños y niñas nacidos en los años 2009 y 2008, que recorrerán un circuito de 1000 metros; niños y niñas nacidos en 2007 y 2006, que recorrerán un circuito de 1200 metros; carrera de 4 kilómetros en la que participarán los jóvenes nacidos en los años 2005, 2004, 2003 y 2002, y en otra categoría los nacidos en 1999 y anteriores; carrera de 10,6 kilómetros para los nacidos en 1999 y anteriores; y marcha para personas de cualquier edad, a realizar dando una vuelta de 4 kilómetros al recorrido marcado.

La hora de comienzo de las pruebas de 10,6 y 4 kilómetros (tanto caminata como carrera), será a las diez de la mañana, cerrándose el control de llegada a las once y cuarto. Las demás pruebas se iniciarán de modo sucesivo al término de ésta, con el siguiente orden: nacidos en 2006 y 2007 empezarán a las once y cuarto; nacidos en 2008 y 2009 a las once y media; nacidos en 2010 y 2011 a las doce menos veinte; y nacidos en 2012 y posteriores (niños y niñas de educación infantil) a las doce menos diez. La participación de menores de 12 años de edad exige la presencia de sus padres, madres o tutores legales durante toda la duración de la carrera.

Para participar habrá que abonar una cuota de inscripción de seis euros para los 10,6 kilómetros, mientras que las cuotas en las pruebas de 4 kilómetros y marcha es de cuatro euros, y las de las carreras infantiles es de dos euros. El trámite on-line (www.correporunacausa.org) permite realizar varias inscripciones a la vez. El plazo concluirá el 9 de marzo o cuando se complete el cupo máximo establecido de 3.000 personas (2.000 corredores para las pruebas de carrera y 1.000 participantes en la marcha solidaria).

La recogida de dorsales se realizará el viernes 9 de marzo de cinco y media a ocho y media de la tarde, el sábado 10 de diez de la mañana a una de la tarde y el domingo 11 a partir de las ocho y media de la mañana, en la sede del centro educativo Safa de Úbeda. Para ello será necesario presentar justificante del pago de la inscripción. En la entrega del dorsal se facilitará a todos los participantes una bolsa de corredor compuesta por una camiseta técnica conmemorativa y cuantos objetos pueda conseguir la organización.

Fuente de la Noticia:

http://ubeda.ideal.es/ubeda/carrera-entreculturas-beneficio-20180223103252-nt.html

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Escuelas construidas por China mejoran educación en Sudán del Sur, dice funcionario sursudanés

Asia/China/16 Febrero 2018/Fuente: Spanish.xinhua

Las escuelas construidas por China han mejorado la calidad de la educación de los estudiantes de Sudán del Sur, declaró hoy un funcionario del gobierno sursudanés.

Deng Deng Hoc, ministro general de Educación, dijo que China ha construido tres escuelas en Sudán del Sur, las cuales han mejorado las condiciones de aprendizaje de los estudiantes.

Hoc añadió que las escuelas secundarias de Yapa, Modelo Jubek y Amistad de China fueron construidas usando fondos chinos.

«Apreciamos el apoyo del pueblo y gobierno de China. Esta instalación es una escuela secundaria moderna», dijo el ministro durante una ceremonia para comenzar los exámenes finales de secundaria en la escuela Modelo Jubek, que contó con asistencia de China en Yuba.

Inaugurada en enero de 2017, la instalación de 2.200 metros cuadrados comprende 16 salones de clase que alojan a 1.000 estudiantes, tiene agua corriente y energía solar las 24 horas.

Hoc reveló que el gobierno también está buscando obtener un préstamo del gobierno chino para la construcción de más escuelas en todo el país.

Fuente: http://spanish.xinhuanet.com/2018-02/13/c_136970755.htm

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Los niños refugiados, la prioridad en la atención a la infancia en 2018

Por: UNICEF

UNICEF estima que necesitará casi 3.000 millones de euros este año para atender a 48 millones de menores alrededor del mundo. Casi un cuarto del presupuesto se destinará a los refugiados sirios, mientras el éxodo de los rohingya dispara la ayuda a Asia meridional. 

Educación y acceso a agua, saneamiento e higiene serán los pilares de la acción de Unicef para este año, según el informe Intervención Humanitaria 2018 divulgado este martes por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. La organización estima que necesitará 2.920 millones de euros para hacer frente a las necesidades de 82 millones de personas en 51 países. Su objetivo es llegar a 48 millones de niños, uno de los colectivos más vulnerables, ya que uno de cada cuatro de ellos vive en países afectados por conflictos o desastres y casi 50 millones tuvieron que abandonar sus hogares debido a violencia, pobreza o catástrofes naturales.

Oriente Medio y Norte de África se mantiene como la región que acapara la cifra más elevada, con 1.509 millones de euros, repartidos principalmente entre atención a refugiados sirios y otras poblaciones afectadas en Egipto, Irak, Jordania, Líbano y Turquía (767 millones de euros, alrededor de un cuarto del conjunto del presupuesto global), Yemen (272 millones de euros) y Siria (270 millones de euros). Nigeria y República Democrática del Congo son los principales destinatarios del presupuesto de África central y occidental (567 millones de euros en el conjunto), así como Sudán del Sur, Somalia y Etiopía en la zona meridional y oriental del continente (cuyo presupuesto asciende a 523 millones de euros).

Uno de cada cuatro niños vive en países afectados por conflictos o desastres

Los niños refugiados, la prioridad en la atención a la infancia en 2018
 En porcentajes, el Fondo de las Naciones Unidas prevé gastar un cuarto del presupuesto para que 8,9 millones de niños puedan tener acceso a la educación. Otra prioridad fijada por el informe es el acceso a agua, saneamiento e higiene (21% del total) para garantizar este derecho a 35,7 millones de personas. Unicef aspira también a tratar 4,2 millones de casos de malnutrición aguda infantil (a través del 18% del presupuesto) y vacunar a 10 millones de niños contra el sarampión. La protección de los menores concentrará el 11% del gasto anual con el objetivo de brindar apoyo psicológico para 3,9 millones de niños.

«Deberíamos estar hablando de desarrollo en estos tiempos, pero debido a la situación actual hemos tenido que volver a poner el foco en las emergencias», ha lamentado Javier Martos, director ejecutivo de Unicef Comité Español este martes en la presentación del informe en Madrid.

Cinco crisis que marcarán 2018

1. El éxodo de los rohingya

Pese a que el número de nuevas llegadas se vaya estabilizando, la emergencia se mantiene elevada en el campo de refugiados rohingya Kutupalong, en Cox’s Bazar, uno de los distritos más pobres de Bangladés. A las 688.000 personas huidas del vecino Myanmar desde el pasado mes de agosto, cuando se recrudeció la persecución contra esta minoría, se suman otras 75.000 llegadas hace un año, además de una cifra estimada entre los 300.000 y 500.000 acumulada a lo largo de cinco décadas de éxodo. Unicef calcula que, incluyendo a los comunidades locales, los niños suman al menos 720.000.

“Responder a las necesidades de agua, higiene y saneamiento es un reto muy complicado, debido a la congestión del campo y la falta de letrinas”, explica Sara Bordas, jefa de operaciones del Fondo de las Naciones Unidas en Kutupalong. “En los centros de educación, se ven niños muy sucios, no tienen bases de higiene. Nos queda mucho trabajo por hacer”.

El hacinamiento y la escasez de higiene favorecen la proliferación de enfermedades. El campo ya ha registrado varios brotes de sarampión, difteria, infecciones agudas a las vías respiratorias y abre la puerta al riesgo de una epidemia de cólera.

Bordas se muestra preocupada también por los niveles de desnutrición aguda grave. “El ratio registrado el pasado mes de octubre era del 7,5%, muy por encima del límite de emergencia, fijado en el 3%”, asegura. “En el campo, además, también hay 80.000 mujeres embarazadas, muchas de las cuales ya están desnutridas”.

Una mujer rohingya sostiene su hijo mientras espera la repartición de ayuda humanitaria en el campo de refugiados de Balukhali, cerca de Cox's Bazar (Bangladés)
Una mujer rohingya sostiene su hijo mientras espera la repartición de ayuda humanitaria en el campo de refugiados de Balukhali, cerca de Cox’s Bazar (Bangladés) MANISH SWARUP AP
 “No hay mucho que hacer en el campo, pero los niños frecuentan centros de educación no formal, donde reciben también apoyo psicosocial, en especial las víctimas de abusos sexuales. Trabajamos también en la prevención, para que no vuelva a ocurrir en un campo en el que hay mucha gente desesperada”, asegura.

“Al principio, nos centramos en no perder vidas, trabajando en salud, nutrición, agua, saneamiento e higiene, pero ahora podemos agregar una parte de esperanza, basada en educación y protección. Solo estamos en el quinto mes de respuesta, pero aún no hemos alcanzado nuestros objetivos”.

Durante la presentación del Informe sobre Acción Humanitaria 2018 en Madrid, algunos niños intervinieron en directo desde Kutupalong para contar sus historias sin casi levantar la cabeza desde la hoja en la que dibujaban flores de colores. «Cuando llegaron al campo el pasado mes de septiembre, solo dibujaban helicópteros y gente que huía», explica Bordas.

2. El conflicto sirio y la crisis de refugiados en Oriente Próximo

El conflicto en Siria, a punto de cumplir siete años, ha causado más de seis millones de desplazados internos y más de cinco millones de sirios, entre ellos 2,5 millones de niños, viven como refugiados en Turquía, Líbano, Jordania, Irak y Egipto. Los fondos recaudados el año pasado apenas alcanzaron la mitad de la cifra necesaria para atender a las necesidades básicas en el país, especialmente las de los menores que viven en zonas sitiadas (se estima que sean 200.000) y en áreas de difícil acceso (1,7 millones).

El pasado mes de diciembre, organizaciones internacionales alertaron de un déficit de 60 millones de dólares (50,6 millones de euros) que pone en riesgo la atención a 1,5 millones de menores ante el frío del invierno.

A los estragos del conflicto, se suma el desplazamiento interno de personas como consecuencia del calentamiento global y de la progresiva desertificación de algunas zonas del país. Acnur calcula que los años de sequía consecutiva y crónica entre 2005 y 2011 obligaron a emigrar a más de un millón y medio de personas de las áreas rurales del sur de Siria.

Fran Equiza, representante de Unicef en Siria, ha aprovechado la presentación del informe para poner rostro a los niños de este país que en su vida solo han vivido y experimentado las consecuencias de la guerra civil. Y la vida para los que escapan, ha agregado, no es más simple. «Huyen de las balas, de las minas y del riesgo de ser reclutados por cualquiera de las partes en conflicto», ha explicado.

MÁS DINERO EN 2017, PERO MÁS EMERGENCIAS

Pese al incremento en comparación con el año anterior, la financiación en 2017 no fue suficiente para responder a las necesidades de los más vulnerables, sobre todo para emergencias crónicas, como la de República Centroafricana o de Malí. Unicef cerró el mes de diciembre pidiendo 3.790 millones de dólares (frente a los 3.360 millones de dólares estimados en enero), debido sobre todo a los flujos de refugiados y desplazados en Bangladés y en República Democrática de Congo; el riesgo de hambruna en Nigeria, Somalia y Sudán del Sur; el brote de cólera en Yemen; los huracanes en el Caribe y las inundaciones en Nepal.

A lo largo de 2017, los refugiados y migrantes que llegaron a Europa fueron 164.000 —incluyendo a 29.000 niños—, al mismo tiempo que distintos conflictos de larga duración se enquistaron alrededor del mundo. El de Siria, por ejemplo, está a punto de cumplir siete años y ha causado más de seis millones de desplazados internos, mientras que cinco millones de sirios, la mitad niños, viven como refugiados en los países vecinos. En Irak, casi nueve millones de personas necesitan ayuda humanitaria. Entre ellos, hay más de cuatro millones de niños. La escalada de violencia en República Democrática del Congo ha obligado a más de 1,7 millones de personas a abandonar sus hogares y los niños que sufren malnutrición aguda ya superan los dos millones. La crisis de la cuenca del lago Chad sigue afectando a 17 millones de personas en Camerún, Chad y Níger, al mismo tiempo que se recrudece la violencia y se incrementa el número de desplazados internos en la zona nororiental de Nigeria.

La sequía que azota el Cuerno de África ha afectado a 17 millones de personas en Etiopía, Somalia y Kenia, que quedan expuestas al riesgo de epidemias. El paso de los huracanes Irma y María por el Atlántico, por su parte, se dejó atrás a más de 1,4 millones de personas —un cuarto de ellos, niños— con necesidad de asistencia humanitaria.

En 2017 se registró también un incremento sin precedentes en brotes de cólera, en países como República Democrática del Congo, Irak, Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen. Esta “emergencia en la emergencia” -como la define el informe de Unicef- en muchos casos está relacionada con los conflictos armados, a la raíz del colapso de las infraestructuras de agua y saneamiento.

El Gobierno de EE UU se mantuvo a lo largo de 2017 como el principal donante del Fondo para la Infancia con 441,8 millones de euros, a pesar de que la Administración Trump anunciara a principios de año su intención de aplicar un tijerazo de «al menos» un 40% de las contribuciones voluntarias a la ONU y otros organismos internacionales por parte de EE UU.

Equiza ha lamentado que en el país se registraran 72 casos de polio en 2017, una enfermedad a punto de ser erradicada, cuando en 2011 el 100% de los niños estaba inmunizado.

El representante de Unicef participó el pasado mes de diciembre en un convoy dirigido a Guta oriental, un distrito cercano a Damasco que lleva cuatro años bajo asedio, donde registraron índices de malnutrición de casi el 12%. «Hace unas semanas, intentamos volver, pero no nos autorizamos. Lamentablemente, ahora no sé cuál es la situación de estos niños».

3. La guerra en Yemen

La muerte el pasado mes de diciembre del expresidente Ali Abdalá Saleh, desalojado durante la Primavera Árabe, a manos de los Huthi hace temer que se recrudezca la guerra en el país.

Yemen acumula casi tres años de conflicto y está al borde de una de las hambrunas más terribles de la era moderna, con 17 millones de personas que no saben si comerán mañana. Las tasas de desnutrición siguen siendo de las más altas del mundo, con casi dos millones de pequeños desnutridos y, de ellos, 385.000 con desnutrición severa aguda.

El colapso del sistema de salud, la falta de agua y alimentos constituyen un caldo de cultivo que no permite bajar la guardia ante la posibilidad de un nuevo brote de diarrea aguda (cólera).

4. República Democrática del Congo

Las revueltas en Kasai, región del centro de la República Democrática del Congo (RDC), han originado cerca de un millón de desplazados internos, 30.000 refugiados a lo largo del último año, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

Aunque se ha reducido la violencia, sube la alerta ante la crisis humanitaria. La desnutrición severa en menores alcanza el 10% y ya se cuentan 38.000 afectados por el cólera, mientras que los centros de salud han sido abandonados o carecen de medicamentos y personal.

5.Sudán del Sur

Más de un millón de niños sursudaneses sufren desnutriciónsevera. Las organizaciones humanitarias aún se enfrentan a muchos obstáculos para entregar ayuda en distintas zonas del país, consideradas demasiado inseguras desde que comenzó el conflicto en 2013.

La infancia en Sudán del Sur se enfrenta a muchos otros retos, más allá del hambre. Más de 2.300 niños han resultado muertos o heridos en los últimos cuatro años y se han registrado cientos de casos de violaciones y agresiones sexuales, según datos de Unicef. Dos millones de menores están fuera de la escuela y, si la situación actual se mantiene, es probable que solo uno de cada 13 niños acabe la escuela primaria, alerta Médicos sin Fronteras.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/01/26/planeta_futuro/1516964600_620547.html

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Tres de cada 10 jóvenes en países en conflicto son analfabetos: UNICEF

África/03 de Febrero de 2018/Crónica

Destacó que Níger, Chad, Sudán del Sur y República Centroafricana presentan las tasas de analfabetismo más altas.

Casi tres de cada 10 jóvenes de entre 15 y 24 años de edad que viven en países afectados por conflicto o desastres; es decir 59 millones, son analfabetos, lo que representa el triple de la tasa mundial, apuntó hoy el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

En un análisis, destacó que Níger, Chad, Sudán del Sur y República Centroafricana, países con una larga historia de inestabilidad y altos niveles de pobreza, presentan las tasas de analfabetismo más altas entre jóvenes de 15 a 24 años de edad , con un 76, 69, 68 y 64 por ciento, de forma respectiva.

“Estas cifras son un crudo recordatorio del trágico impacto que las crisis tienen en la educación de los niños, su futuro y la estabilidad y el crecimiento de sus economías y sociedades”, expresó la directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore.

Refirió que “un niño sin educación que se convierte en un joven analfabeto en un país desgarrado por un conflicto o destruido por desastres puede que no tenga muchas oportunidades”.

Este nuevo análisis, con base en las tasas de alfabetización de la Organización de la ONU para la Educación, Ciencia y Cultura (Unesco) en 27 países emergentes, se publica antes de la Conferencia de la Asociación Mundial para la Reposición de la Educación en Dakar, Senegal.

El análisis también señala que las niñas y las jóvenes se encuentran en mayor desventaja en lo que respecta a la lectura y la escritura, debido a que el 33 por ciento no aprenden ni siquiera lo básico, en comparación con el 24 por ciento de los niños.

Sin embargo, a pesar de su papel para nivelar las oportunidades de los niños y jóvenes más vulnerables, la educación sigue careciendo de fondos suficientes.

En la actualidad, solo 3.6 por ciento de los fondos humanitarios se destina a la educación de los niños que viven en situaciones de emergencia, lo que lo convierte en uno de los sectores menos financiados en los llamamientos humanitarios.

Fuente: http://www.cronica.com.mx/notas/2018/1062850.html

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Conflicto en Sudán del Sur golpea duramente a los niños, Unicef

Sudán del Sur/01 de Enero de 2018/Tele Sur

Uno de cada cinco niños falleció antes de cumplir los cinco años, arrojó el informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó que el conflicto en Sudán del Sur pone en peligro la vida de millones de niños y compromete el futuro del país.

Uno de cada cinco niños falleció antes de cumplir los cinco años, arrojó el informe de ese organismo Infancia bajo ataque, agregó que la mayoría de esos fallecimientos ocurrieron en acciones violentas o enfrentamientos.

Fuente: EFE

El reporte añadió que estos menores son atacados y asesinados por su origen étnico o por la afiliación política de sus familiares o miembros de la comunidad.

Casi 11 millones de niños en Sudán del Sur son afectados por la crisis mientras crecen en un ambiente de violencia y miedo, hambre y enfermedades, «el mundo les roba su infancia», señalan en el informe.

Desde el comienzo de la guerra, más de 1.200 casos de violencia sexual fueron reportados: el 99 por ciento de las víctimas eran niñas pero las cifras pueden ser mucho mayores pues muy pocos sobrevivientes de los abusos cuentan los hechos o buscan ayuda, agregó el documento.

El dato: Sudán del Sur es azotado por una guerra debido al conflicto político entre el presidente Salva kiir y el exvicepresidente Riek Machar.

Fuente: EFE

Entre las violaciones más graves también figura el reclutamiento de menores de edad, 19.000 niños fueron forzados a combatir y unos 3.200 fueron secuestrados.

A esto se añaden las precarias condiciones sanitarias y de salubridad: el 51 por ciento de los casi 20 mil casos de cólera registrados en 2017 eran niños.

Casi tres millones de infantes padecen inseguridad alimentaria severa y más de un millón sufre desnutrición aguda. El 72 por ciento de los niños en edad escolar no está en la escuela, esto representa la tasa más alta de todo el mundo, alertó el Fondo.

El organismo instó a las fuerzas combatientes a poner un fin inmediato a todas las violaciones graves de derechos humanos contra los niños y liberar a los menores de edad de las filas de combate.

Fuente: https://www.telesurtv.net/news/Conflicto-en-Sudan-del-Sur-golpea-duramente-a-los-ninos-Unicef-20171226-0003.html

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Unicef denuncia que la mitad de los niños de Sudán del Sur sufren desnutrición

Sudan del Sur/17 de Diciembre de 2017/La Sexta

Sudán del Sur está en vías de convertirse en una «tragedia» para los niños, ya que la mitad de la población infantil sufre desnutrición y es víctima de un conflicto que cumple ahora cuatro años. Es la alerta que lanza Unicef, departamento para la infancia de la ONU.

«Ningún niño debería experimentar jamás estos horrores y privaciones», afirmó Leila Pakkala, directora regional de Unicef en África oriental y meridional, y señaló que «los de Sudán del Sur lo están sufriendo a diario. Estos niños necesitan urgentemente un entorno de paz y protección».

En el informe «Childhood under Attack», Unicef recogió testimonios de adolescentes, como Yangdé -cuyo nombre fue modificado-, de 17 años, que relató que no tenían nada en casa, «ni comida», y por eso pensó que era mejor unirse a los rebeldes y «luchar contra el Gobierno».

Sudán del Sur está sumido en una guerra civil que estalló en diciembre de 2013 entre las fuerzas del presidente, Salva Kiir, de la etnia dinka, y las del entonces vicepresidente, Riek Machar, de la tribu nuer.

Ambas partes firmaron un acuerdo de paz en agosto de 2015 que llevó a la creación de un Gobierno de unidad nacional, pero en julio de 2016 rebrotó la violencia, que ha causado miles de muertos y de desplazados y ha llevado el país al borde de la hambruna.

«Estamos hablando del país más joven del mundo, donde gran parte de los niños solo han conocido el conflicto y la violencia», adujo Javier Martos, director ejecutivo de Unicef Comité Español. «Durante este año varias partes del país han sufrido una hambruna que ha puesto aún más al límite a la población.

No podemos permitir que Sudán del Sur caiga en el olvido», insistió. Según Unicef, casi 3 millones de niños están en situación de grave inseguridad alimentaria y más de un millón sufre de desnutrición aguda, mientras que más de 2.300 niños han perecido o resultado heridos desde que el conflicto comenzara, y han registrado cientos de casos de violaciones y agresiones sexuales.

Asimismo, cifró en dos millones de niños los que se encuentran sin escolarizar y, si la situación actual se mantiene, «es probable que solo uno de cada 13 niños acabe la escuela primaria«, advirtió.

Por último, Unicef hizo un llamamiento a las partes en conflicto para que se permita el acceso sin restricciones a las zonas donde se necesita ayuda urgente, y recordó que su trabajo se realiza en un país que se encuentra entre los más peligrosos del mundo para los cooperantes porque desde que comenzó el conflicto, 95 trabajadores humanitarios han sido asesinados, 25 de ellos este año.

Fuente: http://www.lasexta.com/noticias/internacional/unicef-denuncia-que-mitad-ninos-sudan-sur-sufren-desnutricion_201712155a338eec0cf22cef518d575b.html

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La época de cosecha apenas da respiro a la crisis alimentaria en Sudán del Sur

15 de noviembre de 2017 / Fuente: https://www.unicef.org

Las tasas de desnutrición aumentan, especialmente entre los niños, y el periodo de escasez amenaza con adelantarse

La temporada de cosecha en Sudán del Sur no terminará con la crisis alimentaria mientras continúe el conflicto en el país y la hiperinflación deje los alimentos fuera del alcance de muchos. Así lo revela la Fase de Clasificación de Seguridad Alimentaria Integrada (IPC por sus siglas en inglés) lanzada hoy por el gobierno de Sudán del Sur, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y otros aliados humanitarios.

Es probable que el número de personas en situación de inseguridad alimentaria grave descienda a 4,8 millones entre octubre y diciembre, frente a los 6 millones de junio. Sin embargo, estos 4,8 millones de personas son 1,4 millones más que el mismo periodo del año pasado, y gran parte de este aumento se ha dado en la categoría de emergencia (fase 4 –de 5- en la escala del IPC).

“La época de cosecha no ha traído demasiado alivio a los millones de personas en Sudán del Sur que no tienen alimentos suficientes. El cinturón verde del país ha sido devastado por los combates, y encontrar una solución pacífica a esta tragedia creada por el hombre debería ser prioritario. Si no, esta situación será incluso peor el año que viene”, asegura Serge Tissot, representante de la FAO en Sudán del Sur.

Se prevé que la situación de inseguridad alimentaria empeore a comienzos de 2018, y que el periodo de escasez –cuando normalmente los hogares se quedan sin alimentos antes de la siguiente cosecha- empiece tres meses antes de lo normal. Mucha gente tiene muy pocos medios para afrontar el periodo de escasez, y se espera que la situación sea cada vez más inestable.
“Una respuesta humanitaria contribuyó a detener la hambruna en algunas partes del país este año. Pero incluso en el periodo de cosecha, millones de personas necesitan ayuda de manera sostenida para sobrevivir”, explica Adnan Khan, representante del PMA en Sudán del Sur. “Es estremecedor ver que, en el peor de los escenarios, se podrían producir situaciones similares en muchos lugares durante el periodo de escasez en 2018”.
Los equipos que han realizado el análisis han identificado dos condados –Wau y Ayod-, donde 25.000 personas se enfrentan a un estado catastrófico según la escala del IPC. Preocupa especialmente en Gran Baggari, subdistrito del antiguo Wau, donde al menos el 15% de la población afronta una situación similar a la de hambruna debido a que la inseguridad ha limitado seriamente las actividades de subsistencia y la ayuda humanitaria.

Se necesita urgentemente un corredor de ayuda humanitaria entre Wau y la zona de Gran Baggari para que las agencias puedan proporcionar una atención integral.

Niveles críticos de desnutrición

La desnutrición también ha empeorado respecto al mismo periodo del año pasado. Las encuestas muestran que las tasas de desnutrición en la mayoría de comunidades están por encima del umbral de emergencia, que la OMS establece en el 15%. Más del 30% de la población sufre desnutrición en varios condados.

Más de 1,1 millones de niños menores de cinco años podrían sufrir desnutrición en 2018, incluidos 300.000 gravemente desnutridos y en alto riesgo de morir.

“Demasiados niños pasan hambre en Sudán del Sur. Más de uno de cada cinco niños que luchan por poder alimentarse tienen menos de cinco años”, lamenta Mahimbo Mdoe, representante de UNICEF en Sudán del Sur. “Esto ha creado una crisis de desnutrición que está poniendo muchas vidas en riesgo”.

Aumento del precio de los alimentos

La inseguridad sigue dificultando la producción alimentaria y perjudicando a los mercados. Esto, unido a una crisis económica, ha llevado a precios extremadamente altos. Básicos como el sorgo, maíz o la harina de trigo han aumentado su precio hasta un 281% más que el año pasado, y llegó a ser hasta un 560% más alto en mayo, en el pico del periodo de escasez.

En Juba, un saco de 100 kilos de sorgo cuesta 11.285 libras sur sudanesas, frente a las 4.314 de hace un año; esto va mucho más allá de lo que la mayoría de las familias se pueden permitir.
Millones de personas dependen de la ayuda humanitaria para sobrevivir en Sudán del Sur, pero si las condiciones de seguridad amenazan aún más las operaciones de las organizaciones, la situación empeorará rápidamente.

El informe alerta de que el conflicto permanente, unido a las limitaciones de acceso a la ayuda y a una inestabilidad económica, derivará en un deterioro de la ya desesperada situación en muchos lugares de Sudán del Sur durante 2018.

Respuesta rápida

Los equipos humanitarios se enfrentan a unos retos logísticos y de seguridad enormes para llegar a las comunidades que lo necesitan.

La FAO ha proporcionado kits de pesca, de cosechas y de cultivo de verduras a más de 4,2 millones de personas, muchas de ellas en zonas en conflicto o difíciles de alcanzar, para ayudarles a cultivar o cazar su propio alimento. Además ha vacunado a más de 4,8 millones de animales para protegerlos, ya que son el medio de subsistencia de las familias vulnerables.

UNICEF y sus aliados han tratado a más de 160.000 niños con desnutrición severa aguda en lo que va de año. El objetivo para todo el año era llegar a 207.000 niños desnutridos en todo el país. Como parte del planteamiento multisectorial para abordar este asunto, UNICEF ha proporcionado agua potable a más de 750.000 personas y acceso a instalaciones de saneamiento a otras 230.000.

El PMA y sus aliados han entregado en lo que va de año ayuda en efectivo o alimentos a 4,6 millones de personas en Sudán del Sur, incluyendo apoyo nutricional para niños menores de cinco años.

Los equipos móviles de emergencia, que han realizado 135 misiones, la mayoría en helicóptero, en zonas aisladas por el conflicto, han dado apoyo a 1,8 millones de personas este año.

Fuente noticia: https://www.unicef.org/spanish/media/media_101452.html

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