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Desde la ventana de la oficina

Por: Rogelio Javier Alonso Ruiz

«Que no se confunda autonomía escolar, con dejar a su suerte a los planteles, ni abandono de escuelas con aportaciones voluntarias de padres de familia…»

Pocas veces, como en la reactivación del servicio educativo presencial, la diferencia de la perspectiva de las autoridades educativas fue tan notoria con respecto a aquella de quienes asisten cotidianamente a las escuelas. Por momentos, da la impresión que maestros y directivos viven en una realidad diferente a la de las autoridades. Lo que ven unos, otros no. Lo que desde los planteles se percibe, es invisible desde la ventana de la oficina de los altos dirigentes educativos.

Pareciera que la ventana brinda una imagen, por momentos, totalmente distorsionada de las escuelas a las que se mira. Son tan extrañas las imágenes que se forman, tan ajenas de lo que realmente son, que ha llevado a muchos a sugerir que es perfectamente viable que esos planteles ofrezcan el servicio educativo mediante una modalidad mixta, en la que las clases presenciales sean simultáneamente transmitidas mediante videollamadas a quienes se queden en casa. No se alcanza a ver, desde el escritorio, que hay muchas escuelas con recursos apenas justos para necesidades básicas y que, por el momento, ni en sus más fantasiosos sueños guajiros se encuentra la habilitación del edificio escolar para dar conectividad efectiva a todas las aulas.

El cristal de la oficina tiene un rayón justo por donde se deberían observar las disminuidas arcas escolares, de las cuales se están contando pesos y centavos para arreglar baños, pintar muros y comprar lámparas, mientras que se está rezando porque no sea necesarias reparaciones mayores en el futuro, algunas de las cuales fueron asentadas, desde hace varios meses, en oficios que probablemente ya se encuentran arrumbados en los archiveros de esa oficina.

Parece que el cristal tiene un efecto óptico que disminuye el tamaño de las cosas: problemas, como la falta de recolección de basura o la insuficiencia de agua, que han afectado a muchos planteles, parecen diminutos. “Para eso asumiste una dirección”, fue la respuesta a directivos que se inconformaron ante el incumplimiento de la autoridad educativa en las situaciones referidas, como si ya tuviera que ser natural la omisión de responsabilidades. “Arréglatelas como sea, pero da el servicio, cumple”, gritan de adentro hacia afuera de esa ventana, pero se hacen oídos sordos cuando esa misma exigencia va en sentido contrario: “no hay dinero, ¿qué le vamos a hacer?”.

A través de esa ventana, se observa que el regreso a clases es totalmente seguro, sanitariamente hablando, para los maestros, debido a que ya fueron vacunados. Dicen esto mientras, irónicamente, son escasas sus reuniones presenciales y la mayoría siguen siendo a través de Zoom y Meet.  Dicen que no hay razones para que en todas las escuelas haya personal y, para verificarlo (vuelve la ironía), el mejor medio son las llamadas o enviar mensajes de texto. Dicho sea de paso, así no se tiene que abandonar las seguras oficinas que, a diferencia de las escuelas, han contado periódicamente con servicios profesionales de desinfección.

Desde la ventana de la oficina las condiciones que exige el magisterio para volver a las escuelas se perciben como meras excusas para seguir “cómodamente” laborando desde casa. Dicen algunos, al interior de ese recinto burocrático, que se intenta perpetuar una modalidad de servicio que ha hecho más flojos a los que ya lo eran y un poquito a los que no. Se nota que han estado muy encerrados en esa oficina. Se empaña tanto el cristal de esa ventana que no permite ver con nitidez los justos reclamos del magisterio, algunos relativos incluso a afectaciones laborales; en cambio, se confunden con falta de voluntad y hasta de vocación. Desde la ventana no se observa justicia laboral, sólo el tan mencionado (y hasta desvirtuado) interés superior de la niñez, que más que una prioridad genuina por la infancia, pareciera ya un medio perversamente aprovechado para someter al magisterio ante condiciones laborales adversas.

Que no se entienda este escrito como un llamado a obtener respuestas fáciles ante los grandes desafíos que implica la vida educativa. Ni a escatimar en el liderazgo directivo y la participación de la comunidad escolar, pero tampoco en el cumplimiento de las obligaciones oficiales. No se pide que autoridades suplan lo que le corresponde hacer a directivos y docentes, ni viceversa: cada uno que cumpla con sus justas obligaciones. Que no se confunda autonomía escolar, con dejar a su suerte a los planteles, ni abandono de escuelas con aportaciones voluntarias de padres de familia u omisión de responsabilidades con gestión directiva. Que no se vea por ese cristal, tan empañado, rayado y cuarteado, sólo de adentro hacia afuera. Que no sirva esa ventana sólo para ver llover y no mojarse.

Fuente de la información e imagen:  http://proferogelio.blogspot.com/

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México: Para construir el futuro, repensar la educación desde “La Centena. 100 años de las mujeres en la educación”

Por Sonia Del Valle

A pesar de ser mayoría, las mujeres en el sistema educativo están prácticamente invisibilizadas. No participan en la toma de decisiones, sus aportaciones son poco reconocidas y valoradas como constructoras de la educación en México. De 44 titulares que ha tenido la SEP, solo hay 2 mujeres y juntas no alcanzan a gobernar ni 4 años de los 100 que tiene la dependencia.

Las mujeres hemos sido garantes del derecho a la educación, impulsando la creación de la educación preescolar, secundaria, media superior, educación superior; así como programas, métodos, libros de texto y políticas para que niñas, niños, adolescentes y jóvenes ejerzan su derecho a tener una educación de calidad, laica y gratuita. Las mujeres profesionales de la educación han sido, en su mayoría, maestras, pero también han creado instituciones educativas, han hecho escuela y formado a generaciones de estudiantes, desde las comunidades más pequeñas, hasta los centros universitarios urbanos y de tecnología de vanguardia.

A pesar de ser mayoría, las mujeres en el sistema educativo están prácticamente invisibilizadas. No participan en la toma de decisiones, sus aportaciones son poco reconocidas y valoradas como constructoras de la educación en México.

Algunos ejemplos: El Día del Maestro, sigue siendo del Maestro, sin reconocer que 7 de cada 10 docentes, son mujeres en educación básica. Los reconocimientos tienen nombres masculinos: Manuel Altamirano, Rafael Ramírez.

Y la Secretaría de Educación Pública a manera de homenaje a quienes han contribuido a forjar el sistema educativo ha colocado en el llamado “Pasillo de los Profesores Ilustres” a 10 hombres: Ignacio M. Altamirano, Rafael Ramírez Castañeda, Joaquín Baranda, Lucas Ortiz Benítez, Gregorio Torres Q, Luis Álvarez Barret, José Santos Valdés García, Lauro Aguirre y Daniel Delgadillo; y solo a dos mujeres: Rosaura Zapata y Soledad Anaya.

Han pasado 100 años y la política educativa en México sigue contándose desde el poder masculino. Para muestra otro ejemplo: han pasado 44 Secretarios de Educación, y de ellos solo 2 han sido para mujeres: Josefina Vázquez Mota y Delfina Gómez, juntas no alcanzan aún a gobernar ni cuatro de los 100 años en los que se ha construido la política educativa y el Sistema Educativo Nacional.

Incluso cuando analizamos el segundo nivel de liderazgo, el de las subsecretarías y oficialías mayores, en 100 años, sólo ha habido ocho mujeres en la SEP. Tres de ellas ocuparon el cargo en el siglo XX. La primera fue Amalia González Caballero de Castillo Ledón, quien se desempeñó como Subsecretaria de Asuntos Culturales, de 1959 a 1964. Más tarde María Lavalle Urbina (1976 a 1980) e Idolina Moguel Contreras (1982 a 1988) ocuparon la Subsecretaría de Educación Elemental.

A partir del año 2000, cinco mujeres más han ocupado ese segundo nivel en la línea de mando: Sylvia Ortega Salazar fue Subsecretaría de Servicios Educativos en el D. F., de 2000 a 2005 y luego en 2018 fue nombrada Subsecretaria de Educación Media Superior; Yoloxóchitl Bustamante Díez ocupó ese mismo cargo, entre 2005 y 2006; Alba Martínez Olivé fue Subsecretaria de Educación Básica, de 2012 a 2014; y actualmente ese cargo lo ocupa Martha Velda Hernández Moreno, desde febrero de 2021. Mientras que solo una mujer, Irma Adriana Gómez Cavazos ha sido Oficial Mayor de la SEP, de 2015 a 2018.

Como señala la UNESCO 1 la reducción de las brechas de género en el acceso a la educación, “no ha sido acompañada de una mejora paralela en la igualdad de género en los puestos de liderazgo”.

Lo anterior trae consecuencias, no solo por la evidente discriminación de las mujeres en la toma de decisiones, la planificación y la gestión educativa sino también por la falta de políticas educativas con perspectiva de género que contribuyan a eliminar las barreras, la discriminación y la violencia en contra de las mujeres; que tomen en cuenta las diferencias en el aprendizaje entre niños y niñas; que hagan visibles a las mujeres en la estadística educativa; que promuevan acciones afirmativas para que las maestras puedan ocupar cargos directivos y de supervisión escolar, entre otras.

Pero como nunca es tarde para empezar, desde la Red de Mujeres Unidas por la Educación (MUxED) hemos decidió poner manos a la obra y lanzar el proyecto “La Centena. 100 años de las mujeres en la educación”.

A través de este proyecto, que daremos a conocer el 14 de octubre a las 18 horas, queremos empezar por reconocer las aportaciones de las mujeres a la educación, abrir una hoja de ruta en la investigación educativa con perspectiva de género a través de la reflexión y aportaciones de las investigadoras integrantes de la red; reconocer a quienes han ocupado cargos de liderazgo en la educación y nos anteceden; detonar una conversación pública con y sobre la estadística con perspectiva de género; y conversar sobre el ejercicio del poder de las mujeres en la educación.

Al mismo tiempo, hemos lanzado una petición por escrito y a través de la plataforma change.org para pedirle a la Secretaría de Educación Pública, Delfina Gómez, renombrar el “Pasillo de los Profesores Ilustres” como “Pasillo de Docentes Ilustres” y sumar los bustos y semblanzas de mujeres que han realizado aportaciones importantes para la educación en México, atendiendo al principio de paridad en todo, establecido en el artículo 41 de la Constitución mexicana: que a la letra dice: “En México, la paridad de género es un principio constitucional que se refiere a la participación equilibrada, justa, y legal, que asegura que al igual que los hombres, las mujeres en toda su diversidad tengan una participación y representación igualitaria en la vida democrática de nuestro país”.

Bajo este principio, estamos solicitando incluir a las “Precursoras de la Educación”: Rita Cetina (1846-1908), Estefanía Castañeda (1872-1937) y Eulalia Guzmán Barrón (1890-1985). Así como a las “Pioneras de la Educación”: Amalia González Caballero (1902-1986), María Lavalle Urbina (1908-1996), Guadalupe Elizondo Vega (1935-2020) y Margarita Gómez Palacio (1940-2018).

Desde nuestra perspectiva, la representación de las mujeres no solo debe ser de facto ocupando cargos de liderazgo, sino simbólica, al reconocerse el aporte que las mujeres han hecho en la construcción del sistema educativo nacional. Por ello, incluir a las Precursoras y las Pioneras de la educación en México, no solo busca acabar con la evidente discriminación y desigualdad en el reconocimiento de las mujeres por parte de la Secretaría de Educación Pública, sino favorecer el acceso de las mujeres a los puestos de liderazgo y dirección del sistema educativo.

Este es un proyecto colectivo que confiamos crezca y se fortalezca a lo largo del año por venir para poder contar, desde nuestra visión, la forma cómo las mujeres en México hemos construido uno de los sistemas educativos más grandes del mundo. Celebraremos, La Centena –en femenino– de la educación en México por, con y para las mujeres mexicanas. ¿Y qué más es posible?

* Sonia del Valle (@lamalaeducacion) es integrante de la Red MUxED, periodista especializada en política educativa, maestra en periodismo político y comunicación educativa. Es una de las coordinadoras de la campaña #YoTambiénMeQuedo en la Escuela.

https://www.animalpolitico.com/pluma-purpura-repensar-la-educacion/para-construir-el-futuro-repensar-la-educacion-desde-la-centena-100-anos-de-las-mujeres-en-la-educacion/

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Julián Assange, el defensor del humano, perseguido por el criminal

Julián Assange, el defensor del humano, perseguido por el criminal

 Ramón Pedregal Casanova

Mike Pompeo (director de la CIA): «Mentimos, engañamos y robamos. Teníamos hasta cursos de entrenamiento completos» (declaración en una conferencia en la Universidad A&M de Texas el 15 de abril de 2019). ¿Quién manda a sus hijos a semejante universidad?, porque ¿esa es la gloria y el honor del régimen de EEUU?, es allí donde se va a aprender.

Los presentes aplaudieron y rieron hasta cansarse, ¿esa es la lección de todos ellos para que escarmiente el mundo?, ¿quién se siente proimperialista?: solo los mentirosos, los falsarios, los ladrones… y los mercenarios.

Pero hay algo más que no dijo y, aunque ya se sabía ahora sale a la luz, sí también dan golpes de estado, declaran guerras, asesinan a personalidades en cualquier parte del mundo. El caso es que antes de semejante declaración de Pompeo, que hizo el 15 de abril de 2019, en 2017 tenía elaborado el plan para asesinar o secuestrar a la persona capaz de mostrar al mundo lo que el ejército imperial hace donde entra, Julián Assange, director de Wikileaks, enseñaba al mundo la grabación de una operación de terrorismo que los seguidores de Pompeo habían realizado en Irak contra civiles, hombres, niños, médicos de una ambulancia y periodistas. Pompeo había declarado: Mentimos, engañamos y robamos, Assange había puesto en claro una cosa más: asesinaban. Y los esbirros del capo de la CIA han estado preparando su asesinato, o su secuestro para desaparecerle. Se ha sabido que lo proyectaron en mesa de gobierno, según 8 funcionarios yankees que participaban en la propuesta, según ha aparecido en Yahoo News. ¿Escuchan ustedes los aplausos de toda esa gente de bien que acudió con los pupilos universitarios del imperio a reirle al personaje que admiran? Lo han adivinado, ese personaje es el mismo Mike Pompeo, al que el nazi Trump nombró jefe de la CIA, del mismo al que el arrepentido CIAtico que le ha descubierto le atribuye la siguiente declaración sobre Assange: irrumpir en la embajada (de Ecuador), sacar (a Assange) y llevarlo donde queramos. Discutieron la orden de que la policía inglesa mirase para otro lado, pero finalmente los ingleses, según parece, negociaron con el gobierno de Ecuador y lo secuestraron ellos. ¿Con qué fin? En Inglaterra , siguiendo los pasos de EEUU, se pretende aprobar en el Parlamento una ley con la que perseguir lo que denominan actividad hostil, calificando así a la información que se difunda que no interese que se conozca, y la referencia es la publicación por Wikileaks y su director Julián Assange de los crímenes de estado, crímenes de lesa humanidad.

Semejante intención nos hace volver a Trump en el momento en que se reunían para planificar la eliminación de Assange, Trump preguntó si le podían matar y cómo podría hacerse. Lo mismo unos que otros nos enseñan su calidad humana, la de los gobiernos de EEUU e Inglaterra, y también la de su tropa. Ahora bien, hay que abrir el concepto tropa porque los que se dicen medios informativos y sus profesionales son parte de esa tropa mercenaria, todos los que escandalizan con que unos individuos pagados por el mundo del capital, el mismo que a ellos, hagan un alboroto contrarrevolucionario en una ciudad de Cuba, asediada como la tienen, o se callen ante el bloqueo que impide comprar alimentos, medicinas, combustible, … , y lo mismo a Cuba que a Venezuela o a Nicaragua, todos esos medios informativos gritan para hacer daño, y se callan por el daño que causan sus amos, son los mismos que no abren la boca ante las declaraciones recogidas sobre el proyecto criminal estadounidense de asesinar al héroe que enseñó la verdadera cara del imperio.

Lo que aun nos debe alarmar más, que sirva para abrir los ojos definitivamente sobre esta clase de democracia, es saber que ninguno de esos que se llaman partidos parlamentarios, ninguno de sus miembros tampoco por suelto, ha dicho una sola palabra en ningún sitio, ni se ha sabido de ello en ningún parlamento, ¿por qué?: el mentimos engañamos y robamos, … y asesinamos, … y callamos, lo pagan los mismos Pompeos, por lo que se ve éstos los tienen en nómina.

A la vista del mundo se encuentra Julián Assange, la admiración y el respeto mayor por quien ama la vida, la defiende y nos enseña aun siendo perseguido, hoy secuestrado en una cárcel de máxima seguridad inglesa, por los imperialistas.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/julian-assange-el-defensor-del-humano-perseguido-por-el-criminal/

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México: La Igualdad de resultados en educación primaria requiere una mediación pedagógica con equidad

La Igualdad de resultados en educación primaria requiere una mediación pedagógica con equidad

Iván Rodríguez Carmiol

Hazel Vega Acuña

Red Temática de Investigación en Educación Rural

El Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia (ODEJ) es una plataforma para el pronunciamiento público, impulsado por el Campo Estratégico en Modelos y Políticas Educativas del Sistema Universitario Jesuita (SUJ). Su propósito consiste en la construcción de un espacio de análisis informado y de posicionamiento crítico de las políticas y las reformas educativas en México y América Latina, arraigado en la realidad social acerca de las injusticias del sistema educativo, y recupera temas coyunturales y estructurales con relación a la agenda educativa vigente.

Las tasas netas de cobertura educativa en primaria alcanzan un máximo muy frecuentemente cercano al 100 por ciento de la población en edad para cursar únicamente a nivel de primer grado. Esto mismo ocurre en todas nuestras sociedades latinoamericanas, cuando observamos los datos agregados a nivel nacional. Pero las condiciones en las que estos estudiantes asisten y se enfrentan al sistema educativo reflejan la vertiginosa desigualdad prevaleciente en la región, entre las más desiguales del planeta.

La universalización de la educación primaria es una meta pendiente, incluso en los países latinoamericanos, y aun para los que han alcanzado mejores resultados en cuanto a acceso, inclusión y éxito educativo.

Es evidente que las capacidades que proporciona no ya la escuela primaria (I y II ciclos), sino la Educación General Básica (hasta III ciclo inclusive), hoy día se tornan insuficientes para la integración de la población en la sociedad de una forma productiva y en trabajos que garanticen un mínimo de bienestar y seguridad.

Garantizar igualdad de acceso a oportunidades de desarrollo personal y profesional a todos los miembros de la sociedad constituye una de las dimensiones centrales del desarrollo humano. Sin embargo, Latinoamérica tiene por reto intervenir temprana y oportunamente desde la educación inicial y en adelante, procurando equiparar asimetrías, acortar rezagos y rellenar brechas para que todos tengan condiciones de acceso, permanencia y éxito a una educación de calidad socialmente inclusiva.

La educación inclusiva ha estado enfocada con mucha intensidad, y con razón, en resolver barreras de acceso físico e inclusive cognitivo a niños con discapacidades temporales y/o permanentes. Sin embargo, podríamos discutir que ésta no es la única población que ve restringida su participación plena y efectiva en el sistema educativo y, por ende, en la sociedad.

Las barreras sociales al acceso, permanencia y éxito educativo persisten, en gran medida, pendientes de determinación, abordaje y solución.

A partir del máximo que se alcanza en el primer grado de primaria, referido en párrafos anteriores, las cohortes de educandos sufren progresivamente un desgranamiento que, en países como Costa Rica, llega a alcanzar hasta un veinte por ciento de la población a nivel de sexto grado, y crea con ello un caldo de cultivo para la reproducción de la desigualdad, que casi explica por sí sola la persistencia de problemas como la pobreza, y constituye el germen de la informalidad económica y de la exclusión social del modelo de desarrollo vigente.

Estos estudiantes excluidos comparten entre sí una serie de características, entre las que predominan un promedio menor y relativamente bajo de escolaridad entre los padres y adultos en el hogar (que usualmente se operacionaliza bajo el término “clima educativo en el hogar”), así como la escasez de medios materiales de existencia (o sea, se trata de familias mayormente afectadas por la pobreza, el desempleo, la inserción laboral precaria, una mayor proporción de hogares monoparentales, un mayor radio de personas dependientes económicamente -adultos mayores, niños/as y adolescentes que aún no tienen edad para trabajar-, etcétera).

Lo anterior ilustra cómo, en la práctica, determinadas características socioeducativas de los estudiantes se convierten en barreras para el acceso, la permanencia, el logro y el éxito educativo, y terminan siendo factores explicativos de peso en la exclusión del derecho a la educación de amplios estratos de población.

Nivelar “la cancha” implica, necesariamente, una acción afirmativa o discriminación positiva en el acompañamiento y mediación pedagógica por parte del docente, tanto durante la jornada escolar, como en los refuerzos extraescolares.

La pandemia ha venido a multiplicar la situación inicial de desigualdad en el acceso a la educación. En el contexto pandémico, el acceso a una educación de calidad está mediado por la disponibilidad de tecnología, que haga posible el desarrollo no presencial de los procesos de enseñanza y aprendizaje, o al menos su continuidad, y esto ha sido, en Latinoamérica, el privilegio de segmentos socialmente más favorecidos, a la vez que constituye una barrera insalvable para todos los demás.

La brecha urbano-rural, especialmente en contextos de alta dispersión geográfica de población, se ve igualmente multiplicada en medio de la pandemia. La disponibilidad de equipo de información y comunicación que sirva de vehículo para un vínculo remoto interactivo (teléfonos celulares, tabletas) y de medios de comunicación (conectividad fiable, sostenida) es un factor especialmente limitante en este contexto.

Las medidas de salud pública impuestas para mitigar y controlar las tasas de contagio han obligado a la suspensión de lecciones por largos periodos.

La posterior implementación de sistemas de educación a distancia basados en guías para el trabajo autónomo y asincrónico ha hecho doblemente notoria la importancia del clima educativo en el hogar, además de la posibilidad material de dedicar tiempo y condiciones aptas para el estudio, en la permanencia y el logro del aprendizaje.

En resumen, nunca como hoy la urgencia de procurar equiparar las condiciones y garantizar el acceso, la permanencia y el éxito para todos los niños y las niñas, independientemente de sus recursos familiares, económicos y culturales, ha sido un imperativo de mayor centralidad. El objetivo de proporcionar una educación de calidad para todos cobra una pertinencia inédita en y durante la pandemia, así como de cara al periodo de reconstrucción postpandemia. La necesidad de equiparar condiciones y no dejar a ningún niño o niña atrás, que forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en su numeral 4, e incluso la misma meta de erradicación del trabajo infantil (metas 8, 7) con horizonte de cumplimiento en 2025, depende de que seamos capaces de organizarnos para implementar un abordaje efectivo al problema de la exclusión educativa en primaria, debida a factores sociales y culturales mencionados en esta reflexión.

En cuanto a cómo debemos brindar acompañamiento para obtener resultados igualitarios y de calidad en primaria, independientemente de condiciones personales, culturales y sociales, es necesario pensar en estrategias de discriminación positiva o acción afirmativa hacia los niños desde la mediación pedagógica. Los apoyos externos -tales como las becas estudiantiles y esquemas de transferencia condicionada de efectivo-, así como los servicios complementarios -tales como comedor escolar- son absolutamente necesarios, pero claramente insuficientes.

En específico, cómo y a través de cuáles estrategias podemos replantear y dosificar la mediación pedagógica para obtener resultados de calidad educativa con igualdad es una pregunta abierta que debemos reflexionar, discutir y responder de forma colectiva en el futuro inmediato. Lo único que tenemos claro, es que es impostergable.

 

Bibliografía:

Trejos Solórzano, J. D. 2012. El índice de oportunidades educativas: un indicador resumen de la equidad en la educación. San José, Costa Rica: http://hdl.handle.net/20.500.12337/850

Trejos Solórzano, J. D. 2010. Indicadores sobre equidad en la educación para Costa Rica. San José, Costa Rica: http://hdl.handle.net/20.500.12337/776

 

Fuente de la Información: https://www.educacionfutura.org/la-igualdad-de-resultados-en-educacion-primaria-requiere-una-mediacion-pedagogica-con-equidad/

 

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México: Pide SNTE reforma urgente a la ley de USICAMM

Pide SNTE reforma urgente a la ley de USICAMM

El Sindicato Nacional de los Trabajadores dela Educación (SNTE) solicitó una reforma urgente a la Ley de Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros (USICAMM), la cual debe hacerse a través de  en un proceso ordenado de análisis para que prevalezca la justicia.

Durante una reunión de trabajo con el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, para abordar diversos temas que preocupan al magisterio en materia educativa, laboral y de seguridad social, el Secretario General del organismo sindical, Alfonso Cepeda Salas, solicitó también que se analice si es necesario un refuerzo de la vacuna al magisterio, para que, en caso de ser necesario, se cuente con éste lo antes posible.

El dirigente magisterial expuso también sobre la falta de pago, que va desde salarios y aguinaldos, hasta jubilaciones. Habló de la lamentable condición que enfrentan los trabajadores de la educación de algunas entidades federativas, cuyo salario depende del presupuesto estatal.

Del mismo modo solicitó que en el presupuesto del próximo año se incluyan recursos suficientes para el “Programa la Escuela es Nuestra”, así como para las escuelas de horario ampliado.

Así también se contemple un incremento salarial por arriba de la inflación y los recursos necesarios para atender de manera adecuada la infraestructura de los planteles afectados por el tiempo que estuvieron cerrados debido al confinamiento por la covid-19.

En tanto recordó sobre el ajuste de las pensiones de jubilados del ISSSTE, que se encuentran muy por debajo de las que reciben los trabajadores en retiro del IMSS, así como su pago en pesos y no en UMA.

En ese sentido expresó que la problemática que prevalece en el otorgamiento de préstamos para los trabajadores y deficiencias en la atención médica fue otro de los rubros.

Por su parte, el Secretario de Gobernación expresó su respaldo al organismo sindical y refrendó el compromiso del Gobierno Federal con el magisterio del País.

Que haya comunicación, para eso estamos, para reconocerles a ustedes todo lo que hacen por el país, y pues para ayudarles a los maestros, son los aliados a nivel nacional, sin ustedes este país estaría inerte en todos los sentidos. Que cada vez vayamos teniendo mejor relación y mejor atención”, dijo el funcionario federal.

Puntualizó que “el compromiso del Presidente es que no tengamos ningún contratiempo” en el tema educativo, ya que los maestros son aliados del Gobierno Federal en la transformación del país.

“Sí se puede si hay la disposición de todos, pues tenemos que fortalecer a la educación y la educación pública, uno de los orgullos del país”, concluyó.

Fuente de la información: https://profelandia.com/pide-snte-reforma-urgente-a-la-ley-de-usicamm/

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100 años de la SEP: ¿mucho que celebrar, poco que aplaudir?

Por: Abelardo Carro Nava

«En los últimos 10 años han transitado por la SEP, poco más de 10 Secretarios de Educación; ello es un fiel reflejo de la escasa importancia que se le da a la educación en nuestro país…»

Como bien sabemos, el 25 de julio de 1921 el presidente Álvaro Obregón, decretó la creación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), medida que fue aprobada días más tarde por la Cámara de Diputados. De esta forma, el 3 de octubre de ese mismo año, se publicó la creación de esta Dependencia en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Y bueno, para el 12 de octubre, José Vasconcelos asumió el cargo como Secretario de Educación Pública, siendo el primero en tomar las riendas de esta importante y trascendental institución educativa en la vida de los mexicanos. La historia, así lo demuestra.

Cien años han pasado desde su creación y, desde luego, hay motivos suficientes para celebrar este hecho, sin embargo, no está por demás, propiciar una serie de reflexiones en torno a los distintos eventos que han marcado la historia de esta Dependencia. Por principio de cuentas, deseo plantear dos afirmaciones y/o provocaciones que me parecen harto pertinentes pues, la comprensión de esos acontecimientos, no se logra sin analizar la época y circunstancias políticas, sociales, económicas y culturales que caracterizaron ciertos periodos de tiempo: a) la historia de la educación en México, ha estado enmarcada por grandes desigualdades y por inequidades que han evidenciado los intereses políticos (estatales, nacionales e internacionales) que han propiciado la “imitación” de diversas figuras, modelos o políticas que han sido, muchas de ellas, fallidas en nuestro territorio; b) la SEP ha sido maniatada por los gobiernos de todos los colores y sabores quienes, anteponiendo sus propios intereses o los del partido político que los llevó al poder, se olvidaron de un interés supremo: el del estado mexicano. Me explico.

Un ejercicio que, en algunas ocasiones he llegado a implementar en el aula, con mis alumnos, dependiendo del tema y asignatura que hemos trabajado en algún momento del ciclo escolar, ha sido la construcción de una línea del tiempo para conocer y comprender los distintos proyectos educativos nacionales que se han puesto en marcha en nuestro país, a partir de 1921, para garantizar el derecho a la educación del pueblo mexicano, derecho que, como bien sabemos, está plasmado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Hemos observado con detenimiento esa línea, y hemos identificado diversos proyectos educativos nacionales: el de la educación nacionalista (1921-1924), el de la educación rural e indígena (1924-1942), la educación socialista (1934-1942), la educación técnica (1915-1993), el de la unidad nacional (1942-1970), la descentralización educativa (1970-1995), las reformas educativas de la década de los 90 (1990-2000), el compromiso social por la calidad de la educación (2000-2006), la alianza por la calidad de la educación (2006-2012), la reforma educativa (2012-2018), la otra reforma educativa (2019-    ). Línea del tiempo que, como podrá deducirse, refleja con mucha claridad el tránsito de las distintas visiones que han permeado el Sistema Educativo Mexicano y, por las cuales, se han implementado diversas políticas cuyo tratamiento analítico nos llevaría muchas cuartillas pues, cada una de ellas, contendría información valiosa que aportaría elementos para un diálogo en cada uno de los salones de clase.

Desde mi perspectiva, considero que hay dos periodos importantes que marcan un parteaguas en la historia educativa de nuestro país y cuyos resultados están a la vista de todos: el que acompaña la creación de la SEP hasta la década de los 90, y el comienza a partir de esta década hasta nuestros días; este último, evidencia el declive y desastre educativo que los gobiernos, desde la era modernizadora salinista hasta nuestros tiempos, han generado en razón de esa cosa extraña que algunos llaman “calidad educativa”, ¿qué es lo que se ha implementado en nombre de esa calidad educativa?

Ahora bien, si a esa misma línea de tiempo le colocamos los distintos Secretarios que han dirigido los destinos de la educación en México, encontraríamos diversos nombres, desde José Vasconcelos, José Manuel Puig, Moisés Sáenz, Narciso Bassols, Jaime Torres Bodet, Luis Sánchez Pontón, Fernando Solana, hasta un Manuel Bertlett, Emilio Chuayffet, Aurelio Nuño, Otto Granados, Esteban Moctezuma y, hoy día, la profesora Delfina Gómez. Desde luego que, como hemos observado, hay diferencias importantes en cuanto a su trayectoria académica, profesional o política, un hecho que es indiscutible porque, con esos referentes, entenderíamos algunas de las acciones, traducidas en obras, que nos llevarían a celebrar los cien años de fundación de esta institución educativa mexicana, pero, también, a ser lo suficientemente objetivos para mirar, desde una perspectiva crítica, los desaciertos que se han cometido. Y no es para menos, reitero, la SEP ha sido maniatada por los gobiernos en turno en las últimas décadas.

Algunos de los motivos que nos llevarían celebrar su creación son: las misiones culturales, la creación de cientos de bibliotecas como complemento a la escuela, las escuelas normales, la disminución del analfabetismo a través de intensas campañas, el establecimiento del Consejo Nacional de Fomento Educativo, los libros de texto gratuitos, el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos la cobertura educativa nacional, la educación obligatoria, entre otros. Pero, por otra parte, algunos que no más no acaban de entenderse, porque su concepción misma no corresponde del todo a la realidad mexicana, son los que se desprenden de la implementación de ciertos modelos o políticas cuyo origen se halla en la globalización y en ciertos organismos internacionales que han dado al traste en el quehacer cotidiano que se vive en cada uno de las escuelas y salones de clase.

Aciertos y desaciertos que hoy día nos permiten comprender los enormes retos que se tienen en materia educativa en nuestro país.

Hace unos días, en un foro que organizó grupo Milenio denominado 100 de la SEP, con la periodista Alma Paola Wong (https://www.youtube.com/watch?v=SwMonVXbHAM), dialogamos sobre este tipo de cuestiones. Me pareció interesante que, en dicho foro, se contara con la presencia de la actual Secretaria de Educación. Ojalá, tal y como lo planteé en este espacio, esta funcionaria se diera la oportunidad de escuchar al magisterio mexicano. No basta con reconocer que, en nuestros días, nuestro sistema educativo pasa por enormes retos derivado de los problemas que le aquejan desde hace años. Se agradece, desde luego, dicho reconocimiento. No obstante, considero se tiene que transitar del discurso a los hechos, por ejemplo, para nadie es desconocido que, en educación básica, los profesores siguen realizando su quehacer docente con base en el plan de estudios 2011 y 2017, ¿por qué no se ha concretado eso que algunos llaman Nueva Escuela Mexicana?, ¿por qué, después de tres años de gobierno autodenominado de la cuarta transformación, aun no se cuenta con un plan de estudios?, ¿por qué, después de tres años de este gobierno, aun no se cuenta con un proyecto educativo nacional que delineé las acciones a implementar en el Sistema Educativo?

En los últimos 10 años han transitado por la SEP, poco más de 10 Secretarios de Educación; ello es un fiel reflejo de la escasa importancia que se le da a la educación en nuestro país; en los últimos 20 o 30 años, se han atendido las políticas internacionales que proponen la solución de los problemas educativos nacionales a través de la calidad educativa y, debo decirlo, no más no se ha avanzado porque, dichos problemas, siguen latentes, hoy más que nunca.

Sí, celebró la creación de la SEP; en absoluto aplaudo lo que ciertos funcionarios y gobiernos han cometido en nombre de la tan renombrada calidad educativa.

¿Pensamos entonces en el diseño e implementación de un proyecto educativo nacional transexenal que beneficie a todos los mexicanos?

Al tiempo.

Fuente de la información: https://profelandia.com

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Los estudiantes universitarios están exhaustos emocionalmente y necesitan ayuda

Por: Paulette Delgado

A más de un año de la pandemia, los estudiantes universitarios de nuevo ingreso están exhaustos mental y físicamente.

A medida de que los estudiantes universitarios de nuevo ingreso toman sus primeras clases presenciales, muchos están emocionados por iniciar una nueva etapa pero también están sintiendo los estragos de los desafíos creados por la pandemia. Según resultados preliminares de la encuesta anual de participación estudiantil para estudiantes universitarios de nuevo ingreso (BCSSE por sus siglas en inglés) las y los estudiantes están agotados y presentan un aumento en problemas de salud mental. El estudio se aplicó a cerca de 50 mil estudiantes de nuevo ingreso desde mayo hasta septiembre de 2021. De los participantes, más del 50 % contestó que se sienten mental y físicamente exhaustos, un 30 % sufre de depresión, el 27 % se siente más solos, otro 27 % siente incapacidad para concentrarse, y un 20 % se siente desesperado.

A casi un año y medio de pandemia y cambios en la normalidad, era de esperarse que surgieran este tipo de problemas, especialmente porque el acceso a apoyo en temas de salud mental también se vio afectado. Otra encuesta que se enfoca en el impacto del COVID-19 en la salud mental de 18,764 alumnos universitarios estadounidenses. De estos, 41.8 % respondió que han buscado apoyo pero, de este porcentaje, el 60.1% dijo que obtener ayuda es algo o mucho más complicado. Por otro lado, el 69 % de los estudiantes dijeron que la administración de su institución les brindó ayuda pero de dónde más recibieron respaldo fue de sus profesores (78 %).

La Fundación JED realizó una guía sobre cómo abordar la salud mental y el bienestar en el campus. Según la Fundación, además de preocuparse por un regreso presencial sin riesgo de contagios, se necesita abordar temas de bienestar mental y emocional. En este sentido, lo primordial es la planificación estratégica. Para garantizar el éxito, el bienestar y la seguridad de los estudiantes se necesita organización, especialmente para garantizar que todos tengan la mismas oportunidades y no excluir a minorías. Este proceso debe incluir a los profesores, el personal y las familias ya que han pasado por los mismos desafíos que los estudiantes, sugiere la fundación.

Debido a que cada institución es diferente, la Fundación JED recomienda realizar encuestas, tener grupos de enfoque, o cualquier otra medida para recopilar datos para saber qué están pensando no sólo los alumnos, sino el personal educativo y las necesidades de toda la comunidad educativa. Después de tener una buena recolección de datos y se creen estrategias, es importante planear cómo comunicarse con la comunidad de manera clara y relevante. Las y los estudiantes, sus familias y el personal docente son bombardeados con actualizaciones e información que cambia constantemente, así que decirles las cosas de manera puntual y oportuna es muy importante para que no haya confusiones. Hacerlo, según la Fundación JED, mejorará la confianza de la comunidad en los procesos y decisiones de las instituciones.

Otra estrategia valiosa es enfocarse en habilidades para la vida ya que estas ayudan a los alumnos a lidiar con los factores estresantes producidos por la pandemia, a tomar decisiones, fomentar la resiliencia y lograr el éxito académico. Ofrecer programas enfocados en conexiones sociales, la empatía, el procesamiento del dolor, manejo del estrés, la atención plena, entre otros, e incluir recursos para el profesorado y el personal administrativo. El Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT por sus siglas en inglés), por ejemplo, creó una página de recursos integrales para lidiar con el estrés. Además, es esencial recordar que probablemente muchos estudiantes perdieron a alguien cercano debido al COVID-19, por lo que es recomendable ofrecer grupos de apoyo, programas y demás servicios enfocados en el duelo.

Los sentimientos de soledad se han visto exacerbados por el distanciamiento físico durante el último año y medio, por lo que es clave que se promueva la conexión social y crear una comunidad. La Fundación JED recomienda promover programas de apoyo entre pares, siempre que sea posible, e incentivar el activismo estudiantil ya que puede fomentar conexiones y colaboraciones entre los propios alumnos. Sobre este último punto, las universidades deben trabajar con sus estudiantes para garantizar que cuenten con los apoyos y estructuras adecuadas para que se expresen. Proporcionar una variedad de recursos de apoyo, como foros o grupos estudiantiles, es fundamental para permitir que ellos procesen su activismo.

Por otro lado, las personas que trabajan en las universidades muchas veces son la única conexión que un estudiante tendrá, especialmente si su educación es totalmente en línea, por lo que es fundamental tener programas de capacitación y formación para la facultad. La Fundación JED también recomienda promover recursos para que las familias reconozcan las señales de advertencia en jóvenes con problemas de salud mental para que respondan y refieran a los estudiantes el apoyo que necesitan. Además, aconsejan tener información actualizada en sus sitios web principales, no sólo en centros de bienestar o asesoramiento.

También sugieren incluir el bienestar emocional en los servicios de salud del campus. Por ejemplo, dentro de las herramientas de detección del COVID-19, incluir preguntas sobre cómo se sienten emocionalmente y no sólo si han estado en contacto con alguien que haya salido positiva. Estas preguntas proporcionarán datos útiles sobre los desafíos que enfrentan las y los alumnos y no sólo ayudará a planear la mejor manera de atender sus necesidades, sino también es un recurso para que el alumnado reflexione sobre su salud mental. Como se mencionó anteriormente, el 60 % de los estudiantes encuestados informan que la pandemia aumentó la dificultad para atender su salud mental. Los campus pueden considerar la posibilidad de crear boletines o campañas de salud mental para difundir sus recursos y hacerlos más accesibles. El sitio web del Centro de asesoramiento de la Universidad de Pittsburgh es un buen ejemplo de cómo mostrar todos los servicios disponibles. Por su parte, el Tec de Monterrey creó el programa “Tqueremos” que se enfoca en el bienestar integral de los estudiantes, brindando apoyo emocional, social, financiero, ocupacional, espiritual, intelectual, física y social.

Para que los recursos de atención de salud mental sean más integrales y efectivos, la Fundación JED recomienda incrementar el personal de apoyo, que la diversidad del personal refleje la población estudiantil, flexibilidad en los enfoques de tratamiento y proveedores fuera del campus que ofrecen servicios complementarios o especializados. Por otro lado, la fundación insiste en considerar a los profesores dentro de estos programas ya que de esta manera ellos también pueden procesar sus experiencias y trauma con respecto al impacto de la pandemia al mismo tiempo que apoyan las necesidades de los estudiantes.

Por último, la Fundación JED aconseja tener un protocolo de emergencia claro y accesible para guiar a la comunidad. Proporcionar información de emergencia como números de teléfono para situaciones de crisis, chats o servicios de texto también es de gran ayuda. La información que proporcione la universidad debe ser clara de manera que sea sencillo para la comunidad universitaria encontrar estos recursos y puedan compartirlos con sus compañeros y colegas. Las universidades también deben estar preparadas con información y protocolos sobre qué hacer en caso de que algún alumno muera debido al COVID-19, cuando se presente algún caso de suicidio u otro tipo de accidente o enfermedad. Saber reconocer, responder y referir a los estudiantes que presentan problemas de salud mental y tendencias suicidas puede ayudar a prevenir crisis.

La encuesta anual de participación estudiantil para estudiantes universitarios de nuevo ingreso reporta que los estudiantes se mantienen optimistas, a pesar de estar exhaustos emocionalmente. Ahora que más universidades están retomando las clases presenciales o usan modelos híbridos, es indispensable dar prioridad a la salud mental de la comunidad, planear la mejor manera de apoyar tanto al alumnado, profesorado, así como también a las familias y la comunidad.

¿Has considerado que la pandemia te ha afectado emocionalmente? ¿Te sientes más agotado? ¿Crees que tu universidad tiene buenos recursos sobre salud mental? ¿Los conoces? Deja tus comentarios abajo.

Fuente e imagen: https://observatorio.tec.mx

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