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Extractivismo digital: La ofensiva biométrica sobre las infancias en América Latina

Por: Equipo de Investigación de Otras Voces en Educación (OVE)

Ciudad de México / São Paulo / Buenos Aires

Bajo las consignas corporativas de la “modernización”, la “eficiencia administrativa” y la supuesta “seguridad”, las escuelas públicas y universidades de América Latina se han convertido en la nueva frontera del extractivismo de datos. Una silenciosa pero agresiva ola tecnológica avanza sobre las aulas de la región, implementando sistemas de reconocimiento facial, lectores de huellas dactilares y software de vigilancia afectivo-gestual (proctoring).

Lo que las empresas transnacionales de tecnología educativa (EdTech) y los gobiernos locales promocionan como el «futuro de la educación», pedagogos críticos, sindicatos docentes y organizaciones de derechos digitales lo califican como un laboratorio de control social y despojo de la privacidad de los sectores más vulnerables.

El Mapa de la Emergencia: Radiografía de la Vigilancia Regional

La biometría no se presenta de la misma manera en toda la región, pero comparte un mismo objetivo: registrar el cuerpo para automatizar la disciplina.

🇧🇷 Brasil: El rostro a cambio del almuerzo escolar

En Brasil, la biometría facial avanzó de manera masiva en las redes municipales y estaduales de enseñanza bajo la excusa de «controlar el ausentismo» y «optimizar las raciones del comedor».

  • El ejemplo: Municipios como Goiânia (a través del programa Conecta Educação) y diversas localidades del estado de São Paulo adoptaron softwares privados de reconocimiento facial (como faceSchool, de la empresa Biomtech). El sistema escanea el rostro de niños de primaria al ingresar al plantel y, de manera automatizada, envía alertas de texto a los padres y notificaciones al Conselho Tutelar (Consejo Tutelar) si el estudiante no se presenta.
  • La denuncia: Organizaciones civiles como InternetLab e Intervozes han denunciado la profunda opacidad en los contratos y la absoluta vulnerabilidad de los servidores donde se alojan los mapas faciales de millones de menores de edad, violando flagrantemente la Lei Geral de Proteção de Dados (LGPD).

🇦🇷 Argentina: «Proctoring» y la vigilancia gestual en la educación superior

En Argentina, el desembarco biométrico se aceleró en el nivel superior y secundario técnico, mudando el control físico de los pasillos al ecosistema virtual de los exámenes.

  • El ejemplo: Universidades públicas (como la Universidad Nacional de Córdoba o la Universidad de Buenos Aires) e institutos terciarios adoptaron plataformas integradas con el ecosistema de gestión educativa (como variantes del SIU) que incluyen herramientas de proctoring automatizado. Durante los exámenes, el software graba al estudiante, analiza sus movimientos oculares, el parpadeo y la posición de la cabeza para detectar supuestos «patrones de fraude».
  • La denuncia: El Observatorio de Derecho Informático Argentino (O.D.I.A.) ha liderado batallas legales advirtiendo que estos softwares asumen de manera algorítmica que la neurodivergencia, un tic o mirar hacia un costado por concentración son sinónimos de «trampa», estigmatizando y excluyendo a los estudiantes a través de una caja negra matemática.

🇲🇽 México: La burocratización de la identidad y la resistencia civil

En México, la biometría escolar ha intentado filtrarse a través de la presión administrativa de los macroproyectos de identidad digital ciudadana.

  • El ejemplo: Tras las discusiones legislativas y decretos en torno a la modernización de la Clave Única de Registro de Población (CURP) para convertirla en una «CURP Biométrica» (recolectando fotografía facial, huellas dactilares y escaneo de iris), decenas de planteles públicos y privados comenzaron a exigir o sugerir este trámite a los padres de familia como requisito indispensable para las inscripciones escolares.
  • La denuncia: La Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) tuvo que activar campaigns de contención legal ante la Secretaría de Gobernación (Segob), obligando a las autoridades a aclarar que ninguna escuela puede condicionar el derecho constitucional a la educación a cambio de datos biométricos. La CURP tradicional sigue siendo el único documento obligatorio.

El Impacto en la Educación Infantil: La Colonización de la Niñez Temprana

El eslabón más frágil de esta cadena punitiva es la Educación Infantil. En los primeros años de vida, el espacio escolar debe ser un entorno de juego, exploración y configuración de la identidad. La introducción de la biometría en el nivel inicial altera profundamente los procesos psicológicos y pedagógicos del desarrollo del niño:

  • Destrucción del espacio seguro: Para el pensamiento infantil, una máquina que escanea sus cuerpos para «permitirles la entrada» o «darles comida» despoja a la escuela de su carácter de hogar comunitario. El aula deja de ser el espacio del cuidado y se asimila a una aduana o una prisión.
  • La mirada del docente como intermediario de la máquina: En la pedagogía de la primera infancia, la mirada afectiva y el registro observacional del maestro son fundamentales para evaluar el desarrollo integral. La biometría desplaza la sensibilidad docente: el maestro ya no valida al niño mediante el vínculo humano, sino que espera a que una pantalla aroje una luz verde de «autorizado».
  • La internalización de la autocensura corporizada: Investigaciones recientes en el campo de la educación y los derechos de la niñez demuestran que someter a niños pequeños a una evaluación algorítmica diaria provoca que modifiquen de manera inconsciente sus gestos y posturas corporales para «agradar» al software, mutilando la espontaneidad afectiva y el desarrollo psicomotriz libre.

Como bien lo ha señalado el colectivo internacional de investigadores coordinado por la coalición Defending Rights & Dissent (2022), «la videovigilancia y el escaneo biométrico constante en la niñez temprana dañan la capacidad de autorregulación interna de los infantes, sustituyendo el aprendizaje social y ético por el miedo al castigo automatizado de la máquina».

El Despliegue de la Infraestructura en la Región

Para comprender cómo opera materialmente este fenómeno en las aulas latinoamericanas, es necesario desarmar los componentes que integran el extractivismo de datos:

El peligro de la convergencia tecnológica: El verdadero hito del extractivismo digital ocurre cuando estas tecnologías se cruzan de forma integrada. Un estudiante latinoamericano puede verse obligado a entregar su huella dactilar para entrar al colegio, su rostro para poder almorzar y el análisis de sus movimientos oculares para aprobar un examen escrito, tejiendo un perfil conductual permanente y comercializable del que las infancias no pueden escapar.

Los Actores del Mercado: El Negocio detrás de los Algoritmos

El mercado corporativo que lucra con el despliegue biométrico en la educación latinoamericana se compone de empresas con lógicas comerciales diferenciadas: las transnacionales globales de supervisión e identidad, y las empresas locales (EdTech) que actúan como aliadas de los gobiernos de la región.

  1. Transnacionales de Supervisión Virtual (Proctoring) e Identidad

Operan de forma masiva principalmente en el nivel técnico superior y universitario de América Latina, mercantilizando el control ocular, auditivo y el reconocimiento facial:

  • Smowltech (SMOWL): Con sede en España, es una de las firmas europeas con mayor penetración en las plataformas de evaluación digital universitarias de América Latina, monitoreando «patrones sospechosos» mediante inteligencia artificial integrada a los campus virtuales de la región.
  • Sumadi: Esta corporación ofrece supervisión remota basada en reconocimiento facial para garantizar la «integridad de las evaluaciones», manteniendo alianzas e integración con los Sistemas de Gestión del Aprendizaje (LMS) más utilizados en las instituciones del continente.
  • Proctorizer: Diseñada específicamente y comercializada con fuerza en el mercado de la educación a distancia en Latinoamérica. Vende a las universidades la promesa de eliminar la suplantación de identidad mediante controles automatizados de reconocimiento facial del examinado.
  • Respondus / Proctorio: Gigantes globales del sector EdTech escolar y universitario ampliamente criticados a nivel internacional por sus invasivas políticas de captura de datos de video, audio y patrones biométricos del teclado, con una extendida presencia en contratos institucionales latinoamericanos.
  1. Empresas Locales de Gestión y Seguridad Escolar (Control de Accesos)

En el nivel de educación infantil y básica, el negocio se enfoca en la «gestión de asistencia» y los accesos físicos mediante el rostro o la huella:

  • Biomtech (Brasil): Desarrolladora del software faceSchool. Lidera contratos con gobiernos municipales (como Goiânia y São Paulo) para automatizar el control de asistencia de las infancias en escuelas públicas bajo la narrativa de la optimización del presupuesto alimentario.
  • Colegium (Chile / Regional): Una de las plataformas de gestión escolar y académica más extendidas de América Latina (con presencia en Chile, Argentina, Colombia y México). Aunque nació como un sistema de administración de notas y comunicación, ha incorporando módulos para centralizar los procesos de control escolar cotidianos.

La Voz de la Resistencia: ¿Por qué decimos NO a la biometría en la escuela?

Desde la perspectiva de la pedagogía crítica de Otras Voces en Educación, la resistencia a estos sistemas no es un rechazo ludita o tecnofóbico; es un acto de defensa de los derechos humanos y de la soberanía de los cuerpos. Sostenemos un NO rotundo basados en tres dimensiones teóricas y políticas urgentes respaldadas por investigaciones científicas globales:

  1. El cuerpo no es una contraseña (Dimensión Técnica y de Seguridad)

Si la base de datos de una corporación o de un ministerio es hackeada y te roban una contraseña digital, puedes restablecerla en minutos. Pero el rostro, el iris y la huella dactilar de un niño son irreversibles; no se pueden cambiar. La recopilación masiva de biometría infantil crea un registro permanente que los expone de por vida al robo de identidad y al perfilamiento comercial.

Al respecto, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH, 2021) en su informe sobre la privacidad en la era digital determinó que:

«Los datos biométricos son únicos e inmutables, por lo que su filtración o uso indebido genera un perjuicio de imposible reparación para el individuo. El uso de sistemas de reconocimiento facial en espacios educativos vulnera de raíz el derecho al libre desarrollo de la personalidad de las infancias.»

  1. Formamos ciudadanos críticos, no sospechosos (Dimensión Pedagógica)

La vigilancia modifica la conducta. Un estudiante que ingresa a la escuela sabiéndose escaneado y clasificado por un ojo algorítmico asimila que la desconfianza y el control punitivo son las condiciones normales de la vida en sociedad. La filósofa Shoshana Zuboff, en su obra La era del capitalismo de vigilancia (2020), detalla cómo el extractivismo de datos transforma la experiencia humana en materia prima para la predicción conductual.

Monitorear los cuerpos destruye la confianza pedagógica y la autonomía. Rompe frontalmente con el legado de Paulo Freire (Pedagogía del oprimido, 1970), quien concebía el aula como un territorio de libertad, diálogo y concienciación, jamás de domesticación algorítmica. La vigilancia automatizada anula el «acto de amor y valentía» que constituye la verdadera práctica educativa.

  1. El algoritmo castiga la diversidad (Dimensión Social y de Clase)

La tecnología no es neutral; hereda los sesgos racistas, de clase y de género de los oligopolios tecnológicos que la programan. En su revelador libro Armas de destrucción matemática, la científica de datos Cathy O’Neil (2018) desmitifica la objetividad de estos sistemas:

«Los modelos matemáticos y los algoritmos que gobiernan la inteligencia artificial están basados en elecciones humanas sesgadas. No son objetivos; son opiniones humanas incrustadas en código que automatizan y multiplican la discriminación socioeconómica.»

Los sistemas de reconocimiento facial fallan masivamente al identificar rostros de personas afrodescendientes, indígenas y disidencias. En las escuelas latinoamericanas, esto se traduce directamente en falsos positivos de indisciplina, exclusión injusta en las puertas de acceso y la criminalización tecnológica de las infancias pertenecientes a las clases históricamente desposeídas.

Herramientas de Autodefensa: La Respuesta Colectiva y la Objeción Digital

Frente al avance de la infraestructura EdTech, las comunidades de América Latina están articulando un tejido de respuesta que combina el litigio estratégico, la presión regulatoria y herramientas de concientización comunitaria apoyadas por iniciativas que defienden los derechos de las infancias en la era digital (como las promovidas por Derechos Digitales).

  1. Acciones de Amparo Colectivo y Decisiones Judiciales de Suspensión
  • En Argentina: Organizaciones como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el O.D.I.A. lograron importantes precedentes judiciales con amparos y fallos de inconstitucionalidad que frenaron sistemas de reconocimiento facial masivo e intentonas de control biométrico en edificios públicos. Estos mismos recursos se adaptan en las universidades para denunciar la ilegalidad del e-proctoring al no contar con evaluaciones de impacto previas ni consentimiento libre de los estudiantes.
  • En México: Activistas y familias, respaldados por la R3D, activaron amparos frente a las exigencias informales de datos biométricos o la «CURP Biométrica» en los procesos de inscripción. Las resoluciones han forzado a las autoridades a ratificar que ningún derecho social puede ser condicionado o revocado a cambio de entregar datos del cuerpo.
  1. Campañas de «Objeción Digital» y Kits de Derecho de Admisión
  • Kits de cartas de rechazo de consentimiento: Formatos legales estándar que padres y madres entregan en las escuelas exigiendo que sus hijos no sean sometidos a escaneos faciales ni de huellas dactilares. Estas cartas apelan al derecho superior de la niñez y a las normativas de protección de datos personales de cada país, exigiendo un método alternativo no biométrico de asistencia (como listas físicas o credenciales tradicionales).
  • Políticas de Privacidad Escolar desde las Familias: Campañas de concientización dirigidas a cooperadoras y sindicatos docentes para prohibir que las escuelas utilicen aplicaciones móviles comerciales que requieran geolocalización o almacenamiento en la nube de fotografías de los alumnos sin el consentimiento expreso, informado y revocable.
  1. Denuncias ante los Organismos de Protección de Datos Personales
  • En Brasil: Organizaciones civiles como InternetLab e Intervozes han impulsado denuncias basadas en la Lei Geral de Proteção de Dados (LGPD). Mediante solicitudes de transparencia y denuncias administrativas, exigen a las secretarías de educación municipales que abran los contratos firmados con las empresas de reconocimiento facial (faceSchool o similares), obligándolas a revelar dónde se alojan las plantillas biométricas y quién tiene acceso a ellas, lo que ha provocado la suspensión técnica de varios contratos por no cumplir con los estándares de seguridad mínimos requeridos para proteger a menores.
  1. Resistencia Tecnológica y de Infraestructura Autogestionada
  • Migración a Software Libre: En respuesta al monitoreo invasivo de los exámenes virtuales (proctoring), colectivos de estudiantes universitarios y docentes críticos de países como Perú (p. ej., a través de denuncias de Hiperderecho) y Chile promueven el boicot a programas cerrados y privativos de corporaciones globales, exigiendo la migración hacia sistemas abiertos y herramientas de evaluación que no requieran análisis biométrico o de visión por computadora para validar el rendimiento académico.

De la Resistencia Individual a la Autodefensa Colectiva

El avance de la biometría en las escuelas de América Latina devela un intento de suplantar el rol docente y el cuidado comunitario por la gestión fría de un algoritmo privado. Frente a la indefensión administrativa en la que se encuentran miles de familias, la respuesta no puede ser el aislamiento.

La principal lección de la resistencia latinoamericana es que las herramientas puramente individuales no bastan. Por ello, desde las redes de educación popular, sindicatos de los 15 países de la región y plataformas como OVE, se avanza en la construcción de Protocolos Participativos de Actuación y Kits de Objeción Digital. En estos laboratorios comunitarios, toda la escuela (directivos, profesores, padres y estudiantes) debate colectivamente antes de que una sola cámara entre a un plantel, devolviendo la gobernanza de la tecnología a los seres humanos y alejándola del mercado corporativo. La consigna que unifica a la comunidad educativa latinoamericana es innegociable: con los datos, los cuerpos y las infancias de nuestra región, no se comercia.

Referencias Bibliográficas

  • ACNUDH [Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos] (2021). El derecho a la privacidad en la era digital (Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, A/HRC/48/31). Organización de las Naciones Unidas.
  • Defending Rights & Dissent [Colectivo de Derechos y Disidencia] (2022). Vigilancia y control algorítmico en las escuelas de la primera infancia: Un ataque al desarrollo psychoemocional. DRD Press.
  • Derechos Digitales (2024). Informe sobre los derechos de la niñez frente al extractivismo EdTech y la infraestructura de vigilancia escolar en América Latina. Santiago de Chile.
  • Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores.
  • InternetLab & Intervozes (2023). O rosto da escola pública: O avanço do reconhecimento facial e a proteção de dados de crianças e adolescentes no Brasil. Monografías de Derechos Digitales, São Paulo.
  • O’Neil, C. (2018). Armas de destrucción matemática: Cómo el Big Data aumenta la desigualdad y amenaza la democracia. Capitán Swing.
  • R3D [Red en Defensa de los Derechos Digitales] (2024). La CURP biométrica y la exclusión escolar en México: Informe técnico de derechos digitales frente al abuso administrativo. Ciudad de México.
  • Zuboff, S. (2020). La era del capitalismo de vigilancia: La lucha por un futuro humano en el nuevo orden de la tecnopoder. Paidós.
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Trump acelera el desmantelamiento del Departamento de Educación quitándole funciones clave

Por ANNIE MA

La administración del presidente Donald Trump aceleró el martes el desmantelamiento del Departamento de Educación de Estados Unidos, al delegar gran parte de su trabajo destinado a proteger a los estudiantes en riesgo del país, en una medida que recorta la gran mayoría de sus funciones para que otras agencias se encarguen de ellas.

El Departamento de Justicia se encargará de la aplicación de los derechos civiles en la educación, mientras que el Departamento de Salud y Servicios Humanos supervisará la educación especial, anunciaron funcionarios gubernamentales.

Las dos agencias afectadas —la Oficina de Servicios de Educación Especial y Rehabilitación y la Oficina de Derechos Civiles— defienden los derechos de los niños con discapacidades y de quienes sufren discriminación por raza, sexo o religión. Los defensores temen que el cambio pueda significar fallas en la comunicación para familias y funcionarios escolares que necesitan ayuda.

El mandatario republicano hizo campaña con la promesa de cerrar el Departamento de Educación, diciendo que “devolvería la educación a los estados, donde corresponda”. Aunque solo el Congreso puede cerrar el departamento, la secretaría de Educación, Linda McMahon, multimillonaria y exdirectora ejecutiva de World Wrestling Entertainment, ha suscrito acuerdos con otras agencias federales para que se encarguen de gran parte del trabajo de su departamento.

McMahon señaló que los acuerdos asignan las responsabilidades federales a las agencias mejor posicionadas para apoyarlas.

“El gobierno de Trump ha sido claro: al tiempo que reducimos la microgestión federal cuando obstaculizamos el éxito, estamos igualmente comprometidos a reforzar la eficacia de la supervisión federal donde sea esencial”, dijo McMahon en un comunicado por escrito.

Los críticos advierten sobre el impacto en los servicios estudiantiles.

Los defensores dijeron que los cambios provocarían incertidumbre en torno a los servicios de los que dependen millones de estudiantes y familias.

“Como ocurre con demasiada frecuencia, los estudiantes tradicionalmente desatendidos, incluidos los estudiantes con discapacidades, los estudiantes negros y latinos, los estudiantes multilingües, los estudiantes de bajos ingresos y los estudiantes en comunidades rurales, soportarán la mayor parte de la carga creada por esta imprudente decisión, a la que las comunidades de las discapacidades y los derechos civiles ya se han opuesto vehementemente”, señaló en un comunicado por escrito EdTrust, un grupo de análisis con sede en Washington, DC, que aboga por la equidad educativo.

El Departamento de Educación ya ha transferido algunos de sus programas mediante 10 acuerdos internos anteriores, pero las agencias afectadas por el anuncio del martes estaban entre las más observadas.

La Oficina de Servicios de Educación Especial y Rehabilitación administra millas de millones de dólares en subvenciones y supervisa el cumplimiento de los estados con la Ley de Educación para Personas con Discapacidades. La Oficina de Derechos Civiles, que ha sido reducida por despidos masivos, investiga denuncias de discriminación en las escuelas y universidades del país.

El Departamento de Justicia también asumirá el trabajo de proteger la privacidad de los estudiantes y brindará a las escuelas cierta capacitación y asesoramiento.

Aunque el Departamento de Salud y Servicios Humanos y el Departamento de Justicia asumirán la mayoría de las tareas cotidianas de las oficinas asignadas, el Departamento de Educación seguirá realizando algunas labores, como responder a auditorías y emitir determinaciones finales en casos de derechos civiles, que por ley está explícitamente obligado a hacer.

El representante demócrata por Virginia, Bobby Scott, miembro de mayor rango del Comité de Educación y Fuerza Laboral de la Cámara de Representantes, dijo que el anuncio del martes fue una medida política destinada a cumplir la promesa de campaña del presidente. Los cambios, dijo, probablemente ampliarán las desigualdades para los estudiantes de color y los estudiantes con discapacidades.

Los acuerdos dispersan programas educativos a agencias que no tienen la experiencia para administrarlos, dijo la senadora demócrata por Washington Patty Murray.

“En lugar de ayudar a los niños a una gran educación, esta administración gasta su tiempo, energía y recursos de los contribuyentes obsesionados con dónde se sientan los empleados e intentando ilegalmente cerrar el Departamento de Educación”, dijo la senadora en un comunicado por escrito.

Rachel Gittleman, presidenta del sindicato que representa a los empleados del departamento, dijo que las medidas generarán caos para familias, estudiantes y escuelas.

“Esto dejará a nuestros estudiantes y familias más vulnerables, que han sido excluidos de nuestro sistema educativo, sin los servicios que necesitan y sin protección cuando se enfrentan a la discriminación”, afirmó Gittleman en un comunicado por escrito.

Las familias de estudiantes con discapacidades se oponen a la decisión

El traslado de la educación especial al Departamento de Salud y Servicios Humanos alarmó especialmente a los defensores de las personas con discapacidades, quienes dicen que la supervisión de si las escuelas atienden adecuadamente a los niños con discapacidades la manejan mejor los expertos en educación, no los expertos médicos.

«La IDEA está destinada a equipar a los estudiantes mientras aprenden junto a sus compañeros, no a curarlos —el Departamento de Salud y Servicios Humanos no está preparado para supervisar y administrar el programa IDEA de manera efectiva. Los sistemas de salud y educación hablan en idiomas completamente diferentes, e incluyen variaciones en terminología, capacitación y disciplinas», dijo Jennifer Coco, directora ejecutiva interina del Center for Learner Equity.

El Departamento de Educación señaló que McMahon pasó más de seis meses en sesiones de escucha con familias, defensores y educadores para comprender mejor las preocupaciones sobre cómo el desmantelamiento del departamento podría afectar la educación especial. Muchas familias expresaron preocupaciones sobre obstáculos para los servicios adecuados para sus hijos, pero Coco dijo que los participantes en esas sesiones estaban unidos en su oposición a trasladar la supervisión de la educación especial fuera del Departamento de Educación.

“Creo que estamos de acuerdo en el problema”, dijo Coco. “Tenemos un marcado desacuerdo sobre la solución y estas transferencias de hoy no parecen una solución a ese problema”.

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La cobertura educativa de The Associated Press recibe el apoyo de varias fundaciones privadas. La AP es la única responsable del contenido. Encuentra los estándares de la AP para trabajar con organizaciones filantrópicas, una lista de las fundaciones y las áreas de cobertura que financian en AP.org.

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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.

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Los maestros y el legado neoliberal

La Jornada Internacional

También: El Mundial 2026. Experiencias agrarias esperanzadoras. Cuba: sexto cargamento de ayuda humanitaria de México y Belice. Movimientos sociales y gobierno progresista.

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México: «Algunos Maestros» dice Claudia Sheinbaum Pardo. La CNTE mantiene un paro nacional con presencia en más de 30 estados

La CNTE mantiene un paro nacional con presencia en más de 30 estados. Los focos más fuertes de movilización y suspensión de clases están en Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Guerrero, Zacatecas, Ciudad de México y Estado de México, pero también se han registrado marchas y bloqueos en Guanajuato, Veracruz, Tabasco, Puebla, Jalisco, Sinaloa, Yucatán, Durango, Nuevo León, Hidalgo y Chihuahua.

 

Sus demandas centrales son la abrogación de la Ley del ISSSTE 2007, la cancelación de la reforma educativa y un aumento salarial del 100%

 

Se están utilizando todos los aparatos del Gobierno principalmente la mañanera, para denostar la genuina y justa lucha que ha emprendido el magisterio combativo, todos los días medios, redes y plataformas digitales afines al régimen de forma sincronizada atacan a los manifestantes, hasta el punto de intentar ligarlos con la oposición, triste el actuar de estos personajes.

 

Un dato duro es el siguiente, han sentenciado a una vida de miseria con pensiones miserables, a 80 millones de trabajadores que se encuentran afiliados y cotizando al ISSSTE y al IMSS con las malditas afores, que harán BILLONARIOS a unos cuantos con la venía de este gobierno neoliberal disfrazado, Andrés Manuel López Obrador primero y hoy Claudia Sheinbaum Pardo decidieron mantener la privatización del futuro de esos 80 millones de trabajadores, por eso les digo que en morena han ganado con el voto de 36 millones de mexicanos, que no es ni la mitad solamente de los trabajadores, se están confiando en el voto de los jóvenes y los adultos mayores, pero cuando los jóvenes se den cuenta que les han robado su futuro y que están condenados a la miseria el voto será diferenciado.

 

Por eso es importante la lucha que los maestros mantienen, y esperamos que puedan aguantar lo suficiente para que muchos más trabajadores se sumen. NO es la oposición, ES EL PUEBLO BUENO Y SABIO quien está en las calles.

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Estados Unidos: La prohibición de los teléfonos móviles en las escuelas: qué revelan las investigaciones más recientes

La prohibición de los teléfonos móviles en las escuelas: qué revelan las investigaciones más recientes?

En la última década, el rendimiento académico de los estudiantes se ha estancado o incluso disminuido en todo el mundo, a medida que los teléfonos móviles se han convertido en accesorios prácticamente omnipresentes para las generaciones Z y Alfa. Educadores de Florida, Suecia y Río de Janeiro están respondiendo con una táctica cada vez más popular: restringir o prohibir el uso de teléfonos móviles durante la jornada escolar.

Pero la primera oleada de investigaciones rigurosas sobre estas políticas —incluidos dos importantes estudios estadounidenses— no apunta claramente en una sola dirección. Algunos estudios han encontrado modestas mejoras académicas gracias a las restricciones al uso del teléfono móvil. Otros han encontrado poco o ningún efecto en las calificaciones de los exámenes, incluso cuando el uso del teléfono por parte de los estudiantes disminuyó drásticamente. Algunos estudios sugieren beneficios para los estudiantes con bajo rendimiento, otros para las niñas y otros para los niños. En algunos lugares, la asistencia o el bienestar estudiantil mejoraron. En otros, no.

El proceso científico puede ser complejo. Las diferencias culturales podrían explicar por qué las prohibiciones son más efectivas en algunos lugares que en otros. Sin embargo, casi cualquier reforma educativa arrojará resultados distintos en diferentes lugares, incluso dentro de un mismo país. Además, la confusión actual podría deberse a la dificultad de estudiar las prohibiciones de teléfonos móviles en la práctica.

Idealmente, los investigadores asignarían aleatoriamente a algunos estudiantes a entregar sus teléfonos mientras que otros los conservarían, y luego medirían el efecto en el rendimiento académico, lo que equivaldría a un ensayo clínico para una política educativa. Sin embargo, estos experimentos son difíciles de implementar en las escuelas, y hasta ahora solo un estudio , realizado entre estudiantes universitarios en la India, ha intentado un ensayo controlado aleatorio. Este estudio produjo una mejora notable en las calificaciones de los estudiantes con menor rendimiento.

En cambio, la mayoría de los estudios se basan en comparaciones menos precisas con el mundo real que solo capturan efectos parciales de las restricciones al uso de teléfonos móviles.

Un estudio nacional publicado este mes por investigadores de Stanford, Duke, la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Michigan analizó más de 40.000 escuelas de todo el país utilizando datos de Yondr, una empresa que fabrica fundas con cierre magnético para teléfonos móviles de estudiantes.

Los investigadores descubrieron que la actividad de los teléfonos móviles en las escuelas disminuyó drásticamente después de que estas adoptaran las fundas. Las señales de los teléfonos móviles en las instalaciones escolares se redujeron en un 30 por ciento, y los profesores informaron de un uso mucho menor del teléfono para fines no académicos en clase.

Sin embargo, el estudio halló efectos prácticamente nulos en las calificaciones, la asistencia y el acoso cibernético, incluso tres años después de que las escuelas adoptaran las bolsas Yondr. Los investigadores compararon las escuelas que implementaron el sistema con escuelas que presentaban características demográficas y un rendimiento académico similares.

A primera vista, esos hallazgos parecían contradecir un estudio sobre escuelas en Florida publicado el año pasado, que encontró pequeñas mejoras académicas un año después de que las restricciones al uso de teléfonos celulares en todo el estado entraran en vigor en 2023.

Los investigadores responsables de ese estudio, de la Universidad de Rochester y RAND, compararon escuelas donde el uso de teléfonos móviles por parte de los estudiantes había sido históricamente alto con escuelas donde dicho uso ya era relativamente bajo antes de que comenzaran las restricciones estatales. Su razonamiento era que las escuelas con un mayor uso de teléfonos móviles antes de la prohibición deberían experimentar un mayor impacto por el cambio de política.

En cambio, el estudio nacional de Yondr comparó principalmente escuelas que aplicaban una medida de control particularmente estricta con escuelas que a menudo ya contaban con restricciones más flexibles sobre el uso de teléfonos móviles. Algunas escuelas del grupo de comparación aún exigían a los estudiantes que guardaran sus teléfonos en las mochilas o fuera de la vista durante la clase.

En otras palabras, el estudio nacional comparaba principalmente restricciones más estrictas con otras más laxas, mientras que el estudio de Florida comparaba escuelas con un alto y un bajo uso de teléfonos celulares antes de la prohibición.

A pesar de las diferentes metodologías y preguntas de investigación, los investigadores de ambos estudios estadounidenses destacaron en entrevistas la similitud de sus resultados. El estudio de Florida calculó que las mejoras académicas, que se materializaron el segundo año después de la prohibición, fueron inferiores a un punto porcentual, lo que equivale a que un estudiante pase del percentil 50, justo en el medio, al percentil 51. En la práctica, la diferencia entre una mejora mínima y efectos prácticamente nulos puede resultar irrelevante.

Ambos estudios también documentaron un aumento inicial de los incidentes disciplinarios antes de que el comportamiento se estabilizara, y ambos encontraron indicios de beneficios no académicos, incluidas mejoras en el clima escolar o el bienestar de los estudiantes.

Sin embargo, la investigación internacional en general sigue arrojando resultados realmente dispares.

El primer estudio cuantitativo sobre la prohibición de los teléfonos móviles, publicado en Inglaterra en 2016, concluyó que las restricciones al uso de estos dispositivos mejoraban las calificaciones en los exámenes, principalmente para los estudiantes con bajo rendimiento académico. Sin embargo, un estudio sueco de 2020 no halló beneficios académicos ni conductuales.

Los investigadores suecos especularon que sus resultados podrían reflejar la larga tradición del país en la integración de ordenadores en las aulas. En la década de 1970, Suecia fue uno de los primeros países europeos en adoptar la tecnología escolar, por lo que los alumnos ya dependían en gran medida de los ordenadores portátiles y otros dispositivos digitales durante las clases, incluso antes de la omnipresencia de los teléfonos móviles. Otro estudio de caso sueco también reveló que los alumnos solían usar sus teléfonos entre tareas, en lugar de durante el horario lectivo.

Desde entonces, estudios realizados en España , Noruega , Brasil e India han encontrado beneficios académicos derivados de las restricciones al uso de teléfonos móviles, aunque las ganancias variaron considerablemente. El ensayo aleatorio en India produjo algunas de las mayores mejoras académicas registradas en la literatura. Allí, los investigadores asignaron aleatoriamente a estudiantes universitarios, según su área de estudio, a guardar sus teléfonos en casilleros de madera antes de clase, mientras que otros los conservaron. A diferencia de muchas universidades estadounidenses, en estas aulas indias no había muchos portátiles ni tabletas. Eliminar los teléfonos, en efecto, pudo haber eliminado todas las distracciones digitales del aula.

Una posible explicación de los decepcionantes resultados en Estados Unidos es que los estudiantes siguen rodeados de distracciones digitales incluso cuando no tienen teléfonos. David Figlio, autor principal del estudio de Florida, afirmó que los estudiantes suelen recurrir a los mensajes de texto, los videojuegos o las redes sociales en las computadoras portátiles y las tabletas que aún están permitidas en la escuela.

Otra posibilidad es que los perjuicios académicos de la tecnología moderna no se deban principalmente a la distracción en el aula. Los teléfonos inteligentes pueden influir en el sueño, los hábitos de estudio, la atención sostenida y la capacidad de lectura fuera del horario escolar de maneras que una prohibición de siete horas de clase no puede revertir fácilmente.

“Los teléfonos móviles aún podrían estar influyendo significativamente en el rendimiento académico de los estudiantes, incluso si las prohibiciones no logran revertir esta situación de manera drástica”, afirmó Figlio. “Los estudiantes podrían estar descuidando sus estudios o trasnochando y durmiendo menos”.

Tom Dee, investigador educativo de Stanford que dirigió el estudio nacional, afirmó que los hallazgos «preocupantes» en este país no deberían desalentar a las escuelas a seguir experimentando con políticas sobre el uso de teléfonos móviles.

“Deberíamos seguir innovando, algo que hacemos con demasiada poca frecuencia en política educativa”, dijo Dee. “No nos dejemos llevar por la siguiente moda pasajera. Este tema es demasiado importante como para no seguir luchando por encontrar la manera de gestionar de forma responsable el uso que hacen nuestros hijos de los dispositivos digitales”.

Fuente: Jill Barshay / hechingerreport.or

Fuente de la Información: https://www.redem.org/la-prohibicion-de-los-telefonos-moviles-en-las-escuelas-que-revelan-las-investigaciones-mas-recientes/

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La derecha y los maestros

Por: Hugo Aboites
Estamos ante la resistencia del Estado a devolver a las maestras y maestros las pensiones que durante décadas ya les había otorgado. Esto es algo que puede verse en su justa dimensión si se considera la historia larga del magisterio mexicano. Luis Villoro dice que al final de la Colonia eran ellos los “depositarios de las semillas de cualquier cambio”. Porque “su mayor sensibilidad crítica ante las desigualdades e injusticias, los llevó a oponer al orden existente otro más justo” (pág. 497, Historia General de México).

Pusieron los docentes su esperanza en las ideas de libertad, y precisamente por eso impulsaron con gran fuerza la guerra de Independencia. Sin embargo, pronto se hizo evidente que las ideas del liberalismo no incluían romper las cadenas de la explotación y de la pobreza que sufría el grueso de la población, sino que, al contrario, en nombre de la libertad de comercio incluyó el inicio de lo que sería el Gran Despojo de territorios. Y de ahí que apenas dos décadas después de la Independencia, planteaban ya la necesidad de nuevas ideas para interpretar lo que veían y una educación distinta, libertaria y respetuosa de niñas y niños.

Guiados por esta visión, organizaron escuelas para “los hijos de las vendedoras de legumbres, curtidores, carniceros y gente dedicada a los oficios más humildes…” (Ávila, Enrique: Educación, rebeldía y resistencia. 22). Y pudieron presenciar e incorporar a su visión crítica no sólo hecho de que se arrebataba en nombre de la ley los territorios indígenas, sino también las hasta 20 rebeliones que en respuesta las comunidades organizan en la década de los años 1840 (Meyer en Warman).

Se fue creando así un sustrato de resistencia primero intelectual en el periodo posterior a Maximiliano, en contra de los 30 principales personajes liberales que se hicieron del país (12 militares y 18 intelectuales –entre ellos Justo Sierra que sería secretario de Educación y Bellas Artes), (Luis González, H istoria General…). Y resistencia también en contra el robo masivo del campo. Sólo en cuatro años del porfiriato, 1889-1893, “más de 10 millones de hectáreas pasaron de las comunidades indígenas a los latifundistas” (un millón de hectáreas equivale a todo el Edomex) y las “compañías deslindadoras”, en seis años, recibieron gratuitamente 12.7 millones de hectáreas con lo que sus terrenos sumaron 27.5 millones (Garmendia, 1990: Chapingo: pág. 23). Los liberales se enfrentaron a un magisterio cada vez más inquieto que demandaba justicia social… y pensiones. Nuevas ideas, más abiertamente sociales y campesinas crearon entre el magisterio la base intelectual de la Revolución de 1910.

Se entiende entonces que Zapata planeara con dos maestros (Montaño y Burgos) el comienzo de la rebelión en el Sur (Meneses) y que cientos de docentes se incorporan luego a la lucha armada (L.E. Galván).

Sin embargo, Zapata y Villa perdieron frente a Obregón y Carranza, ambos terratenientes, y eso marcó el futuro. Se vieron obligados a incorporar las demandas de tierra y derechos laborales, pero no tenían desde donde pensar la educación distinta a la liberal, porfirista y decimonónica (autoritarismo, orden, centralización, homogeneidad, fragmentación, diferenciación social, separación de la comunidad, predominio ciencia occidental).

A pesar de esto las y los maestros sí pensaron una educación distinta a la del porfiriato, y en su apogeo (1920-1940) con la alianza implícita y fuerte con el cardenismo (“educación socialista”), pudieron generar la Casa del Pueblo, Misiones Culturales, como alternativa o complemento comunitario a la escuela, y crearon la educación y el normalismo rural, para construir la nación desde abajo y desde el conocimiento. Sin embargo, comenzando con Ávila Camacho y Torres Bodet se impuso luego la educación ajena, centralizada y autoritaria, los bajos salarios, el control del SNTE, la indiferencia y represión a los proyectos alternativos y la represión permanente a las protestas y, más recientemente, la eliminación de las pensiones solidarias. Todo esto fortaleció a la derecha y creó un clima de tensión. Desde entonces en México no hay una sola década sin maestros o estudiantes reprimidos, encarcelados o muertos, y hoy hasta crean símbolos poderosos: un Zócalo cerrado, un maestro ciego por un disparo en la cara.

Calderón entregó la riqueza pensionaria del magisterio a la administración de los banqueros y a pesar de las diez promesas de la 4T en Guelatao (“ninguna reforma más sin los maestros”) la modificación constitucional y las leyes de 2018-2021 se redactaron sin los maestros, pero sí con el PAN: Romero Hicks, Corral, Delgado. Incluir a la derecha en la educación, y al mismo tiempo castigar al magisterio, despojándolo de un derecho es doblemente regresivo y es una ecuación que no suma fuerza para el país. Al contrario, es una herida decisiva al lado progresista de su propia historia. Y más tensión y conflicto.

https://www.jornada.com.mx/2026/06/06/opinion/015a1pol

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México: IA obliga a universidades a replantear el sentido de la educación; 66% de estudiantes la usan

Carolina Gómez Mena
Aunque 73 por ciento del alumnado desconoce si su universidad cuenta con lineamientos claros para el uso de la inteligencia artificial (IA), según datos oficiales, 66 por ciento utiliza estas herramientas de manera cotidiana, ocho
de cada 10 las emplean para generar textos y 80 por ciento considera que transformarán profundamente la profesión que estudian, planteó el doctor Luis Medina Gual, director de Innovación Educativas de la Universidad Iberoamericana.

Al participar en TEDx IBERO, el especialista en evaluación del aprendizaje y tecnologías aplicadas a la educación, indicó que la irrupción de la IA está obligando a las universidades a replantear lo que significa aprender cuando una máquina puede producir respuestas en segundos y sostuvo que el principal desafío de la IA no es tecnológico, sino educativo.

Medina Gual aseguró que la inteligencia artificial obliga a replantear para qué educar y qué habilidades humanas seguirán siendo indispensables y reflexionó sobre los profundos cambios culturales que acompañan a esta tecnología.

A su juicio, gran parte del debate sigue concentrado en cómo enseñar, cómo evaluar o cómo evitar el uso de estas herramientas, cuando la pregunta más importante debería ser otra: “¿para qué educar y en qué deberíamos educar?”.

Nuevas generaciones crecieron rodeadas de plataformas digitales

Asimismo, recordó que las nuevas generaciones crecieron rodeadas de teléfonos inteligentes, plataformas digitales y acceso permanente a información, una realidad que está transformando la manera de aprender, relacionarse y construir conocimiento.

Ante ese escenario, consideró que las universidades deben adaptarse con rapidez, pero sin perder de vista su misión esencial.

“La inteligencia artificial no nos está volviendo más inteligentes. La inteligencia artificial nos está obligando a custodiar la inteligencia humana”, sostuvo.

Frente a esta realidad, más que competir con los algoritmos, el reto de la educación superior será fortalecer aquello que sigue siendo exclusivamente humano: la capacidad de formular buenas preguntas, ejercer juicio crítico y tomar decisiones responsables en un mundo cada vez más mediado por la tecnología.

Para explicar la magnitud del cambio, relató una experiencia ocurrida en una de sus clases de estadística. Tras revisar diversos trabajos académicos, detectó conceptos y estructuras que nunca habían sido abordados en el aula. Al preguntar al alumnado, la respuesta fue inmediata: habían utilizado IA.

No interpretó el episodio como un problema disciplinario, en cambio decidió convertirlo en una oportunidad para reflexionar sobre el futuro de la educación.

https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/06/05/sociedad/ia-obliga-a-universidades-a-replantear-el-sentido-de-la-educacion-66-de-estudiantes-la-usan
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