Page 384 of 1685
1 382 383 384 385 386 1.685

ESTADOS UNIDOS Repensar las pruebas estandarizadas para terminar con la discriminación

En una oportunidad que se escuchó en los Estados Unidos, el 21 de mayo de 2020, la Junta de Regentes de la Universidad de California suspendió el requisito y el uso de exámenes estandarizados, incluidos el SAT y el ACT, para los solicitantes de primer año.

La Universidad de California (UC) será una prueba opcional para la selección del campus de los solicitantes de primer año en otoño de 2021 y 2022 y «a partir de los solicitantes de otoño de 2023 y terminando con los solicitantes de otoño de 2024, los campus no considerarán los puntajes de los exámenes para la selección de admisiones, y lo harán practicar la selección de admisiones a ciegas de prueba «.

Los Regentes, junto con otras 1.200 universidades y colegios, habían eliminado previamente el requisito para 2021 después de la cancelación de las pruebas del College Board y ACT debido a la pandemia de COVID-19.

Los Regentes han solicitado que el Senado Académico y la administración de la universidad intenten desarrollar una nueva prueba o adoptar la prueba Smarter Balanced existente de estudiantes de secundaria a tiempo para la clase de otoño de 2025 que se alinea mejor con la preparación para la universidad.

Pero si fracasan en este esfuerzo, la UC eliminará el requisito de evaluación estandarizada para los estudiantes de California.

Los opositores al uso generalizado del SAT han afirmado durante mucho tiempo que promueve una estratificación socioeconómica innecesaria: la prueba favorece a los estudiantes de familias y comunidades de altos ingresos, en parte porque pueden permitirse una creciente gama de costosos cursos de preparación de exámenes y asesoramiento disponibles comercialmente. Pero lo más importante es que las calificaciones en la escuela secundaria predicen mejor el éxito académico en la UC que los puntajes de los exámenes.

La decisión de Regents 2020 hace eco de esta opinión.

Sin embargo, como escribo en un nuevo artículo de investigación publicado por mi centro en UC Berkeley, UC tiene una larga historia de preocupación con las pruebas estandarizadas. De hecho, la UC fue relativamente lenta en adoptar el SAT como requisito en las admisiones en comparación con otras universidades con admisiones selectivas, públicas o privadas.

Informado por esta historia, ofrezco algunas observaciones sobre la decisión de los Regentes de mayo de 2020 y sus implicaciones globales para las pruebas de alto riesgo.

Dimensión política no nueva

Primero, a medida que aumenta el valor de la educación superior para el individuo y para la sociedad en general, las dificultades de asignar un bien público escaso y muy buscado, la admisión, se vuelven más intensas para las universidades selectivas. Debido a que generalmente hay intereses en conflicto al establecer e influir en la política de admisión en universidades públicas selectivas como la Universidad de California, la formulación de políticas tiene una dimensión inherentemente política.

Determinar los criterios de admisión no es simplemente una elección racional; Es, de alguna forma, un reflejo de las políticas internas y externas que dan forma a los comportamientos políticos de una universidad.

En el caso de la Universidad de California, exigir el SAT es parte de un conjunto más amplio de requisitos de admisión que, con el tiempo, los formuladores de políticas adoptan o modifican para ajustarse a los objetivos institucionales percibidos y muchas veces en reacción a las preocupaciones de los principales interesados. UC adoptó por primera vez el uso del SAT para admisiones en 1979 como un contrapeso a la inflación de grados en las escuelas secundarias de California.

¿Toma arbitraria de decisiones?

Otro axioma que se pierde en gran medida en los debates sobre el uso de los puntajes de las pruebas y una creciente variedad de requisitos de admisión: las universidades públicas altamente selectivas pueden intentar crear criterios de admisión relativamente transparentes, pero al final gran parte de la toma de decisiones es arbitraria .

Por ejemplo, UC Berkeley, antes de la pandemia COVID-19, recibió aproximadamente 87,000 solicitudes para el año académico 2019-20, casi todas ellas elegibles para UC, una mayoría con promedios de calificaciones de 4.0 o GPA (inflados por cursos de Honores y Colocación Avanzada) )

Sin embargo, solo 14.600 solicitantes serán aceptados por Berkeley. Alrededor del 60% de los admitidos se inscribirán en otro lugar, con un objetivo de inscripción neta de alrededor de 6.500 estudiantes. Eso significa rechazar a unos 73,000 estudiantes generalmente altamente calificados y talentosos, que estadísticamente harían muy bien en Berkeley.

Cuando tiene esta proporción de estudiantes talentosos y exitosos que solicitan la entrada a Berkeley u otros campus universitarios altamente selectivos, habrá resultados arbitrarios sin importar cuán racionales parezcan las políticas de admisión. Esa conclusión puede extrapolarse más allá de las fronteras de los Estados Unidos.

Redistribución de un bien público muy buscado En

tercer lugar, la intención de este cambio en la política es proporcionar un mayor acceso a los grupos subrepresentados. Traducido, eso significa una oportunidad para redistribuir lo que es esencialmente una suma cero: acceso a una universidad pública selectiva que no tiene las finanzas para crecer significativamente en la matrícula y tiene un límite obligatorio bajo el Plan Maestro de Educación Superior de California para aceptar estudiantes del 12.5% ​​superior dentro de la clase de graduados de secundaria del estado.

La acción unánime de los Regentes se justificó en gran medida debido a la afirmación de que las pruebas estandarizadas discriminan a los estudiantes minoritarios y de bajos ingresos subrepresentados en la UC.

Si bien la intención del veredicto de los Regentes es impulsar grupos subrepresentados, específicamente chicanos / latinos y afroamericanos, requerirá menos representación entre los grupos ‘sobrerrepresentados’, específicamente los asiáticoamericanos que generalmente se han beneficiado del uso de puntajes SAT en la selección del campus proceso.

Berkeley, por ejemplo, desea aumentar su población chicana / latina, declarando su objetivo de convertirse en una institución de servicio hispano para 2028, una designación federal en la que los chicanos / latinos representan el 25% o más de la matrícula total en un colegio o universidad. En otoño de 2019, Berkeley matriculó a un total de 43,204 estudiantes, de los cuales 5,855 (o el 13%) eran chicanos / latinos.

Ya sea en Berkeley o en todo el sistema de UC, y por prácticamente cualquier medida, los asiático-estadounidenses (una categoría amplia con una variación significativa en el contexto socioeconómico) están significativamente «sobrerrepresentados». Una disminución anticipada en los estudiantes internacionales podría proporcionar más espacio de inscripción para grupos subrepresentados.

Pero uno podría especular que abandonar las pruebas estandarizadas para determinar la elegibilidad de UC y las admisiones en el campus favorecerá cada vez más al grupo subrepresentado más grande del estado. Los chicanos / latinos actualmente representan el 39% de la población de California y se proyecta que superen el 47% para 2050 . ¿Por qué más perseguir terminar el SAT en la UC?

Implicaciones globales En

todo el mundo, los exámenes nacionales de alto riesgo determinan quién tiene acceso a las universidades públicas. En lugares tan diversos como China, Corea del Sur, Japón, Brasil, la mayor parte de Europa, Rusia y otros lugares, los estudiantes pasan gran parte de sus carreras de secundaria preparándose para tal examen, su destino a menudo determinado en una sola sesión.

Sin embargo, hay poca investigación, fuera de los EE. UU., Sobre el valor predictivo real de estas pruebas con respecto al rendimiento académico futuro de un estudiante o cómo las pruebas de alto riesgo influyen positiva o negativamente en el aprendizaje del estudiante en la escuela secundaria.

Pruebe como el gaokao de China , un senta shiken reformado en Japón, el CSAT en Corea del Sur, el ENEM en Brasil, el Baccalauréat en Francia y el UTME en Nigeria, por nombrar solo algunos, use puntajes de exámenes estandarizados como la forma principal de otorgar acceso a las mejores universidades

Sin embargo, la pregunta adecuada es ¿cuál es su validez predictiva en comparación con otros factores y formas de evaluar la capacidad de un estudiante para tener éxito a nivel universitario, promover una diversidad de talentos y atender las necesidades de movilidad socioeconómica más grandes de la sociedad?

El debate sobre el SAT en la UC se centró solo en estos temas y quizás proporciona una ventana para un enfoque más analítico del uso de pruebas estandarizadas en otras partes del mundo.

En sociedades con altos niveles de corrupción, las pruebas estandarizadas nacionales ofrecían una forma aparentemente equitativa de proporcionar acceso a las mejores universidades nacionales.

Pero cada vez más países y universidades están comenzando a desarrollar sus políticas y prácticas de admisión para buscar otros indicadores de promesa académica e impacto social. Al hacerlo, también están reconociendo que el talento, académico o de otro tipo, se presenta en muchas formas diferentes que no se capturan solo en las pruebas.

Quizás la decisión de la UC debería ser una oportunidad escuchada en todo el mundo.

La próxima semana en University World News : Pat Leonard responde en un artículo sobre «por qué las pruebas estandarizadas son necesarias».

John Aubrey Douglass es investigador principal y profesor de investigación en políticas públicas y educación superior en el Centro de Estudios de Educación Superior, Goldman School of Public Policy, Universidad de California, Berkeley, Estados Unidos. Es autor de The New Flagship University: cambiando el paradigma de la clasificación mundial a la relevancia nacional (Palgrave Macmillan) y Visualizando la nueva universidad asiática de la insignia (Berkeley Public Policy Press). Es el investigador principal fundador del Consorcio de Experiencia Estudiantil en la Universidad de Investigación (SERU) con sede en Berkeley. Vea también su serie ‘Missing Links’ de artículos de University World News : arreglando la disyuntiva de las misiones universitarias y las políticas de contratación y promoción de docentes y la necesidad de reenfocar la investigación institucional desde los rankings hasta las necesidades de la universidad .

Fuente: https://www.universityworldnews.com/post.php?story=20200626114229392

Comparte este contenido:

La mal llamada Revalorización del Magisterio

Por: Erick Juárez Pineda

En 2018 el presidente Andrés Manuel López Obrador llegó al poder bajo un amplio e histórico respaldo popular; un cambio que deseaban millones de personas y que traería esperanza para un amplio sector de la población. Buena parte de ellos, el sector magisterial y demás comunidad educativa.

Este cobijo de los maestros fue ganado bajo la promesa de «echar abajo la mal llamada Reforma Educativa»,  la cual,representaba una ofensa y retrocesos para los docentes.

Durante el sexenio del presidente Enrique Peña, las políticas en materia educativa resultaban, para muchos, punitivas y que poco valor le daban a las y los profesores. En esencia, la culpa del rezago educativo y los malos resultados académicos eran culpa de este sector. Esto llevó a tener una percepción negativa ante la sociedad y un rechazo general al magisterio.

Ya con el gobierno de AMLO en el poder, más allá de eliminar la reforma anterior se prometió una completa «revalorización del Magisterio», la cual, tendría como objetivo garantizar la estabilidad laboral, respetar los derechos adquiridos, garantizar su formación y capacitación, lograr un salario digno y otras promesas que se veían reflejadas en la Ley General del Sistema para la Carrera para ls Maestras y Maestros. Incluso, se ordenó crear el  Instituto Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación para darle forma a estas promesas.

Sin embargo, pareciera que la realidad es otra y no existe esa prometida revalorización.

Recientemente, se publicaron los acuerdos o «negociaciones» que mantuvo la Secretaría de Educación Pública (SEP) con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), los cuales, en lugar de dejar satisfecho a los profesores agremiados al Sindicato más grande de Latinoamérica, el sentimiento fue de rechazo, desprecio y frustración. Y no es para más.

En el documento publicado en el diario Oficial de la Federación se revelaba que los «logros» del SNTE en cuanto al aumento al salario habían sido risibles: apenas alcanzaron un 3.4%. Además se detalla que el «aumento» del importe mensual del Material Didáctico será de 40 pesos para las categorías de jornada y en $1.60 por hora, en las categorías por hora.

La Ayuda mensual de Despensa sería de $40.00 para las categorías de jornada y en $1.60 por hora, en las categorías por hora.

Todo ello sería con efecto retroactivo al 1 de enero del 2020, lo cual, no ha sucedido.

Aunado a esto, las voces magisteriales reclaman la nula actuación del SNTE frente a las necesidades de los docentes.

El camaleónico posicionamiento es muy contradictorio: durante el sexenio de Peña Nieto se consideraban «los grandes aliados de la Reforma»; ahora pasan a ser «el ejército intelectual de la 4T». Pareciera simulación pura de sus dirigentes nacionales.

Lo cierto es que las bases están molestas y decepcionadas. Estas voces comienzan a crecer. Incluso, dos propuestas comienzan a posicionarse en la discusión pública: la necesidad de reducir el dinero que se les quita a los profesores respecto a las cuotas destinadas al Sindicato y la urgente democratización y cambio de los líderes de todo el país, comenzando por Alfonso Cepeda Salas.

Más allá de eso, los profesores se han sentido abandonados por las autoridades educativas frente a la crisis que atravesamos. Por un lado, señalan que no hubo acompañamiento para desarrollar sus actividades, y si lo fue, se llevó al mínimo y no era pertinente.

Por otro lado, aún no existen las condiciones básicas necesarias para regresar a clases con toda seguridad. No lo han existido desde años atrás y poco se ha hecho para remediarlo.

Si bien, es cierto que las condiciones cambiaron y que los aspectos punitivos y de incertidumbre laboral han disminuido, es necesario dar un verdadero reconocimiento a su profesionalismo, comenzando por garantizar las condiciones óptimas en las que desarrollan su trabajo.

Ahora el llamado es otro: echar abajo la mal llamada y ejecutada revalorización del magisterio.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-mal-llamada-revalorizacion-del-magisterio/

Comparte este contenido:

ONU acompañará a familia de Alexander en investigación sobre su asesinato/México

América/México/ 01/07/2020/Autor y Fuente:  educaoaxaca.org/

Familiares del joven Alexander Martínez Gómez , asesinado por un policía municipal de Acatlán de Pérez Figueroa, Oaxaca el pasado 9 de junio, informaron que la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en México manifestó su interés de brindar acompañamiento y documentar el caso, con la intención de que el proceso de justicia se lleve a cabo con los más altos estándares en derechos humanos. Los familiares difundieron esta información mediante un documento que aparece publicado en una página de internet “justiciaparaalexander.mx” , que fue creada recientemente y con la intención de brindar información en torno a la investigación del homicidio del adolescente de 16 años. También agradecieron las muestras de apoyo recibidas y pidieron que no los dejen solos, porque el proceso judicial ha iniciado y necesitan en mayor medida de su apoyo para alcanzar la verdad y justicia. Por último enviaron su solidaridad con la familia de todas las víctimas de abuso policial en México y en los Estados Unidos. “Nuestros hijos e hijas no debieron morir por quienes tienen la obligación de protegernos”.

ONU brindará acompañamiento y documentará investigación sobre asesinato de Alexander en Oaxaca. Visitar página Justicia para Alexander. Contexto: Policías de Oaxaca, implicados en cuatro asesinatos de jóvenes en menos de dos meses.

Fuente e imagen:  https://www.educaoaxaca.org/onu-acompanara-a-familia-de-alexander-en-investigacion-sobre-su-asesinato/

 

Comparte este contenido:

Saludable celebración virtual LGBT+

Por: La jornada

Pese a las limitaciones impuestas por la pandemia que mantiene acotada la actividad del mundo entero, se realizó una vez más en México –el sábado 27– la llamada Marcha del Orgullo LGBT+ que tiene lugar desde 1978. Esta vez la celebración, ciñéndose a las restricciones de movilidad dictadas para evitar la difusión del Covid-19, tuvo un carácter virtual; es decir, se llevó a cabo a través de la transmisión por redes sociales de una serie de presentaciones artísticas alusivas al tema, así como de cápsulas informativas, conversaciones sobre pasado, presente y futuro del movimiento organizador, y temas específicos como homologación de derechos para todas las personas en el país y reconocimiento de los derechos para las familias diversas.

Aunque la historia de dicha celebración tiene muchos antecedentes, no fue sino hasta 1999 cuando la marcha llegó por primera vez al zócalo de la Ciudad de México, y cambió su original nombre de Marcha del orgullo gay por el de Marcha del orgullo lésbico, gay, bisexual, y transgenérico (es decir, las siglas LGBT+, como se le conoce ahora, tras agregarse a la lista otras diversas opciones sexuales).

En sus inicios, rechazado o cuando menos mirado con desconfianza por los sectores más conservadores de la sociedad, el movimiento cumplió otro año de bregar por la visibilización pública de sus integrantes –y por extensión de todas las personas que tienen elecciones sexuales consideradas diferentes– se inscribe en un marco más amplio, donde prevalecen las nociones de coexistencia, modos de relación social y formas de habitar el planeta. En tal sentido, como espacio que abre el pensamiento y las prácticas humanas a otros planos que diferentes de los tradicionales, ocupa ya un lugar bien ganado entre los agentes activos para la construcción de órdenes sociales.

Pero no es corto el camino que todavía le queda por recorrer al movimiento LGBT+ en su búsqueda de pleno reconocimiento. De hecho, la discriminación de que son objeto las personas cuya orientación sexual e identidad de género les son negadas, aún constituye un escollo difícil de sortear en amplios sectores de la sociedad. Las variadas formas de violencia ejercidas en su contra –con su máxima y más repudiable expresión, los crímenes de odio– son todavía moneda corriente en muchas naciones del mundo, la nuestra incluida.

La celebración virtual efectuada ayer, sin embargo, representa otro paso adelante no sólo para el colectivo encargado de darle vida, sino también para todos los sectores sociales convencidos de que es preciso desterrar del mundo, para siempre, la exclusión, el prejuicio y la segregación.

Fuente: https://www.jornada.com.mx/2020/06/28/opinion/002a1edi

Comparte este contenido:

Los escenarios de la Educación Básica en la compleja coyuntura actual

Por: Miguel Ángel Pérez

Como ya se ha dicho en otros momentos, la educación básica no existe en nuestro país, es solo una abstracción, un concepto, lo que sí existe son los tres niveles educativos y las tres modalidades de atención.

Cada nivel educativo que integra la educación básica se integra en una especie de mundo institucional. Tanto el preescolar, la primaria como la secundaria, tienen sus códigos internos, tradiciones y una sub-cultura institucional propia de cada nivel.

En esta fase de atención, lejos de sumar o de buscar nuevas formas de integracioón lo que vivimos es una nueva fase de distanciamiento. Los liderazgos académicos prácticamente estuvieron ausentes, dando lugar a la emergencia tecnológica como tablita de salvación.

Pero el ciclo escolar en términos formales ha concluido, no así, el riesgo por el virus y sus secuelas; ni tampoco está incultura de querer salir a toda costa, sin pensar en las consecuencias.

El próximo ciclo escolar para la llamada educación básica es muy probable que inicie el 7 de septiembre de manera semipresencial, la modalidad de atención será combinar unos días en la escuela delante o frente a cada docente y otros días en casa haciendo lo que apenas estamos comenzando a aprender hacer la actividad en línea y enviarlas con el apoyo de las plataformas digitales, pero ¿Quién se hará cargo del cuidado de los hijos cuando padres y madres tengan que presentarse a sus empleos? El escenario no se ve fácil, no lo está.

En el estado de Jalisco las elites de gobierno al lado de sus asesores han sido muy irresponsables al apresurar el confinamiento, la sociedad se ve cansada y agobiada y con la justificada necesidad de tener un respiro a partir de salir a las calles. Sin embrago, parece (según informes y estadísticas) que en estos días de mediados de junio son los días con mayor riesgo, mientras la curva siga en ascenso y no pare seguiremos en riesgo.

Muy pronto se darán a conocer las propuestas curriculares que servirán para generar la serie de adaptaciones curriculares y de otro tipo, que el sistema requiere. El periodo vacacional más que un descanso se torna en un respiro para el gobierno, para tener un margen de tiempo y pensar muy bien que va a hacer y cómo se pretende hacerlo.

La asignatura pendiente pensada en atender al ejercito de docentes, los cuales han sido capaces de responder en la emergencia sin capacitación y sin formación básica para atender a los alumnos a su cargo en formatos a distancia.

La educación básica en nuestro país, lejos de integrarse se resquebraja, incluso las políticas o las iniciativas de trabajo y de atención a los usuarios se acuerdan escuela por escuela. Cada directivo toma las medidas que mejor considera, citando papás con convocatorias escalonadas, visitando los hogares, etc.

El coronavirus ha servido entre muchas cosas para zarandear al sistema en el campo de la salud, de la economía y también en educación; las respuestas han sido casi siempre a la defensiva pensando en cuidar lo poco que tenemos, y tratando de evitar mayores riesgos.

Los medios lejos de informar han querido vender noticias amarillistas, o se han colocado en algún lugar de la balanza en las pugnas políticas que también existen. Hay un supuesto Comité de expertos de la universidad local, ellos a modo de monólogos del poder, han querido asumirse como líderes científicos, no cuentan con autoridad ni moral, ni tampoco científica en sus supuestas predicciones o recomendaciones. Dicho organismo, se ha dejado llevar por el oportunismo político protagonizado por los dueños de la universidad a la que dicen representar. La agenda no se abre, no se discute ampliamente, alguien tiñe miedo de decir como ocia el pitea las verdaderas verdaderas.

Los tiempos que siguen son tiempos para pensar, para buscar nuevas formas de restituir el tejido social e institucional que se ha dañado, necesitamos propuestas puntuales y fundamentadas que piensen en todos y todas y que nos permitan arribar a esta nueva normalidad de la que tanto se habla, rescatando los viejos valores que le daban sentido a nuestra continuidad, pero garantizando las nuevas formas de relación social.

La educación básica en nuestro país también deberá de reinventarse hoy es tiempo de superar el confinamiento en el que ha vivido el sistema por largos años.

Fuente: http://www.educacionfutura.org/los-escenarios-de-la-educacion-basica-en-la-compleja-coyuntura-actual/

Imagen: https://pixabay.com/

Comparte este contenido:

Educación, Protocolos y Aprendizajes Colectivos

 

Por: Juan Carlos Miranda Arroyo

Carecemos de teoría y práctica en materia de protocolos de actuación entre la escuela y la familia para hacer frente a una emergencia sanitaria como la que vivimos.

En marzo pasado, cuando analizaba el contexto de la contingencia sanitaria (epidemia-pandemia de la enfermedad covid-19) sugería que, en el caso de las políticas públicas educativas en México, hubo carencia de mecanismos de coordinación en las relaciones entre la Escuela y la Familia. Al respecto, escribí esto y propuse las siguientes preguntas: “…lo que se observa, hoy, es que no contamos, socialmente, con protocolos de actuación para hacer frente a este tipo de epidemias. ¿Por qué no aprendimos lo conducente de las experiencias anteriores? ¿Por qué no hemos “institucionalizado” las acciones preventivas y evitar las “remediales”? ¿Por qué carecemos de un programa de acciones preestablecidas, programadas o bien organizadas para hacer frente a estas situaciones adversas donde cada quien sepa qué hacer y cómo actuar?”

Sin embargo, sociedades como la nuestra, quizá, están relativamente preparadas ante determinadas situaciones adversas, para lo cual contamos ya, con ciertos protocolos de actuación, debido a las condiciones geográficas y naturales, esto para prevenir el desenlace y las consecuencias de algunos “desastres naturales” no previstos (y poco o nada predecibles) como ha sucedido con los sismos o huracanes.

A propósito de ello justamente, cabe mencionar que, durante el sismo reciente del pasado martes 23 de junio 2020, los protocolos de protección civil de nuestro país (ámbitos nacional y locales) mostraron su eficiencia, sentido de oportunidad y coordinación, a través de las acciones que realizaron los diferentes elementos de la estructura de participación ciudadana (más allá de la “alerta sísmica”), en la cual actuaron y actúan las instituciones (coordinadoras en lo general) y la ciudadanía (amplia participación en lo singular) de varias entidades federativas, que regularmente son afectadas por este tipo de fenómenos naturales. Es necesario reconocer esta efectiva actuación gubernamental y social, para no generar la idea de que los comentarios son siempre negativos.

No obstante, -dije en marzo pasado y ahora lo reitero-, “poco hemos trabajado a favor de las labores preventivas o de protección civil en materia de epidemias o pandemias en el ámbito educativo, específicamente en el conjunto de instituciones (actores, liderazgos y reglas) que integran el sistema escolarizado. No al menos en las necesarias acciones de coordinación que se requirieron (y se requieren) llevar a cabo entre los integrantes de la escuela y el hogar.”

Cuando se suspendieron clases o se inició el receso escolar en marzo pasado, por ejemplo (hace más de 100 días naturales y más de 50 días hábiles, sin contar los días de Semana Santa ni de Pascua), los Consejos Técnicos Escolares (CTE), si siguiéramos un adecuado protocolo de actuación Escuela-Familia, se debieron de haber convertido en Consejos Escolares de Emergencia Sanitaria (CEES) -figura que no existe, por cierto-, para poner en acción un conjunto o paquete de medidas y actividades coordinadas, a efecto de dar continuidad a los planes y programas educativos en condiciones extraordinarias, con criterios de equidad e inclusión. Y para actuar, en forma paralela, frente a la crisis de salud pública como dispositivo preventivo y no necesariamente como acción remedial. Dicho protocolo, tristemente, no se desencadenó.

Dos meses después, a finales de mayo, el titular de la SEP, Moctezuma Barragán, indicó que hubo un protocolo de actuación para el sector educativo ¿alguien sabe de su contenido? ¿quién participó en su diseño? Sobre ese supuesto protocolo, he preguntado a directivos y docentes de escuelas de educación básica, pero nadie sabe de él. En la Unidad UPN de Querétaro, mi centro de trabajo, jamás se dio a conocer ningún protocolo proporcionado por las autoridades educativas federales o estatales.

Dentro del mencionado análisis pregunté y sugerí, así mismo, lo siguiente: Si la anterior pandemia (virus de la influenza H1N1) se registró hace más de 10 años ¿podríamos imaginar una condición de “aprendizaje comunitario”, para la siguiente década, en la cual no seamos presas de la improvisación y la incertidumbre, como si fuera una emergencia que enfrentamos, como sociedad, por primera vez? Para entonces ya habrá suficiente “experiencia colectiva” ¿O no? Ese sería el escenario deseable para dentro de una década, aproximadamente, pero eso no sucedió lamentablemente en 2020, de marzo a la fecha. No hubo, quizá, un adecuado ni significativo “aprendizaje colectivo” entre 2009 y 2020.

En ese contexto, hablé de la noción de “aprendizaje comunitario”, (así le llamé para distinguirlo del “aprendizaje social” de A. Bandura), que se refiere a los cambios que se establecen de manera colectiva con respecto a una situación, conflicto o crisis, es decir, cuando los sujetos de una comunidad “instituyen” esos cambios para hacer frente a condiciones adversas o no. Un ejemplo de “aprendizaje comunitario”, efectivo, es el que se ha mostrado durante los últimos años (incluyo a la experiencia y a los efectos producidos por el sismo de 2017), cuando los sistemas de protección civil se han desempeñado cada vez de manera más coordinada, en cantidad y en calidad de los procedimientos y las acciones.

Esto lo comento porque en varias colaboraciones anteriores, he señalado que no hemos aprendido, como sociedad, como comunidad (es decir, de manera institucional), las lecciones de la coyuntura sanitaria, por ejemplo, de la Influenza del 2009 (H1N1). Y no sólo lo digo para nuestro país (como Estado-nación), sino como conjunto de naciones, como sociedad en su conjunto, a nivel global ¿Por qué colapsan los sistemas de salud pública de países centrales, “ricos”, como en Estados Unidos? ¿Qué pasó con los sistemas de prevención y de salud pública en general de algunas naciones “centrales” o “altamente desarrolladas” como Italia, Francia o España?

Me parece, entonces, que carecemos de teoría y práctica en materia de protocolos de actuación entre la escuela y la familia para hacer frente a una emergencia sanitaria como la que vivimos; esto es, no existen dispositivos preventivos de actuación oportuna en México, entre el sistema educativo y su extensión-conexión con la sociedad civil, dicho ello, repito, en contextos de emergencia de salud pública.

Todo parece indicar que hay mucho por hacer en este punto de la gestión y el diseño de las políticas públicas educativas. Sobre todo, pienso que hace falta un mayor vínculo entre los sistemas de salud y de educación para dar respuestas más efectivas y organizadas, planificadas, en este tipo de coyunturas, donde se ponga por delante la prevención de enfermedades y la atención a la población más vulnerable, con especial énfasis en niñas, niños, jóvenes y adultos mayores.

Fuente e imagen: https://www.sdpnoticias.com/columnas/educacion-protocolos-y-aprendizajes-colectivos.html

Comparte este contenido:

Entrevista a Manuel Gil Antón: «El neoliberalismo genera personas que responden lo que el poder quiere oír»

Por: Ruben Luengas

 

En el programa En Contexto, del canal de TV, La Octava, Ruben Luengas entrevista al Dr. Manuel Gil Antón, Profr. Investigador del Centro de Estudios Sociológicos del Colegio de México, quien nos dijo que: “el sistema neoliberal, lo que hizo fue una educación como práctica de la obediencia, no como práctica de la libertad; una educación que no genera personas que sepan preguntar sino personas que sepan responder lo que el poder quiere oír”.

El profesor Gil Antón afirma que, la educación que se debe practicar, es aquella en que se genere un ambiente de aprendizaje, de tal manera que se permita la práctica del pensamiento, no la práctica de la repetición, ni la práctica de una obediencia ciega, orientada por la búsqueda de una calificación, eso no educa, es adiestramiento.

Finalmente nos dijo que esta pandemia es un fenómeno inaudito y debemos aprender de ello, ya que todo eso tiene un gran sentido educativo y debemos aprovecharlo.

Fuente e imagen:  http://rubenluengas.com/2020/06/video-el-neoliberalismo-genera-personas-que-responden-lo-que-el-poder-quiere-oir-manuel-gil-anton/

 

Comparte este contenido:
Page 384 of 1685
1 382 383 384 385 386 1.685