América del norte/Estados Unidos/30 Mayo 2019/Fuente: Prensa Latina
El exvicepresidente y aspirante presidencial demócrata Joe Biden presentó hoy un plan de educación enfocado, entre otros temas, en incrementar los salarios de los maestros y dirigir más recursos a las escuelas públicas.
Durante un evento celebrado en Houston, Texas, por la Federación Estadounidense de Maestros, el exvicemandatario expresó que ya es hora de tratar y compensar a los profesores como los profesionales que son, y se comprometió a impedir que el futuro de un niño sea determinado por aspectos como los ingresos de sus padres o su raza.
La política educativa dada a conocer este martes por Biden tiene como objetivo aumentar la remuneración de los maestros, mejorar la atención de salud mental en las escuelas, cerrar las brechas en la educación entre varios grupos demográficos y ampliar los programas de preescolar en todo el país.
El plan de quien fue vicepresidente durante la administración de Barack Obama (2009-2017) triplicaría los fondos para el programa Título I, el cual beneficia a las escuelas con un alto porcentaje de estudiantes de familias de bajos ingresos.
De ese modo, si llegara a convertirse en presidente, buscaría cerrar una brecha de financiamiento estimada en 23 mil millones de dólares entre los distritos escolares mayoritarios blancos y no blancos.
Asimismo, el plan persigue ayudar a los maestros a pagar los préstamos estudiantiles, duplicar el número de profesionales de la salud mental en las escuelas, apoyar los esfuerzos para reclutar más docentes de color, promover la formación profesional, y financiar mejoras en la infraestructura escolar.
En un documento sobre la iniciativa publicado en su página digital, la campaña de Biden indicó que en 2018 los maestros de escuelas públicas ganaron 21,4 por ciento menos que otros trabajadores con educación y experiencia similares.
Además, el salario semanal promedio de esos profesores no ha aumentado desde 1996. Los maestros y el personal de las escuelas realizan algunos de los trabajos más importantes y difíciles, pero a menudo no son recompensados, añadió el texto sobre la iniciativa.
Otro de los aspectos del plan incluye un golpe en la Asociación Nacional del Rifle, pues la propuesta establece que armar a los docentes no es la respuesta para prevenir los tiroteos masivos en las escuelas.
En lugar de eso si llega a la Casa Blanca el demócrata ‘se asegurará de que se apruebe la legislación sobre el control de armas de fuego para que nuestros estudiantes estén más seguros’, apuntó su campaña.
Al respecto, el equipo de Biden añadió que en los próximos meses lanzará propuestas adicionales ‘para abordar la epidemia de violencia con armas de fuego en nuestro país’.
El exvicemandatario se mantiene hasta el momento a la cabeza de más de una veintena de personas que buscan la nominación demócrata de cara a las elecciones presidenciales de 2020.
Imagen tomada de: https://www.prensa-latina.cu/images/2019/mayo/29/joe-biden.jpg
América del norte/Estados Unidos/30 Mayo 2019/Fuente: El confidencial
A partir de ahora, las pruebas de acceso a la universidad no solo tendrán en cuenta las calificaciones de los estudiantes sino también su contexto social y económico
El jueves 16 de mayo, el College Board (Junta de Universidades) estadounidense anunció una novedad en su sistema de acceso a la educación superior que puede marcar un antes y un después en esta clase de pruebas. El SAT (Scholastic Aptitude Test), que alrededor de dos millones de alumnos realizan cada año, será complementado con un nuevo test que sitúa al alumno en su contexto social y económico, a través de una puntuación del cero al 100 que evalúa las resistencias que ha tenido que vencer a lo largo de su carrera. Como apuntó ‘The Wall Street Journal‘, el medio que publicó la noticia, “una puntuación de un 50 es intermedia. Por encima muestra dificultades, por debajo, privilegio”.
El test fue bautizado por el periódico como “prueba de adversidad”, para horror del College Board, que ha corrido rápidamente a pedir que no se utilice dicho término y tiene como objetivo poner de relieve la influencia de las desigualdades sociales y económicas que existen a lo largo del país. La mayoría de pruebas más o menos equivalentes, como en España la EBAU (Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad), suele limitarse a corregir de manera anónima los resultados de cada estudiante. Lo cual no quiere decir que el contexto del estudiante sea un ángulo muerto; simplemente, se analiza a través de otros cauces, generalmente más relacionados con cada centro. Pocas veces se habían puesto en relación de forma tan directa las puntuaciones de un examen de este calado y el contexto del alumno, quizá porque, como han manifestado sus críticos, nunca antes había sido tan evidente la injusticia latente en estas pruebas.
Una joven logró ingresar aunque no destacaba en sus notas, porque al ponerlas en contexto, estaba muy por encima de la media de su clase
La prueba tiene en cuenta 15 variantes a través de datos obtenidos de agencias como el censo o el FBI, divididas en tres grupos: entorno familiar, entorno vecinal y entorno del centro. En el primer grupo, se valora la mediana de ingresos, si el hogar es monoparental, el nivel educativo de los padres y si su lengua materna es el inglés; en el segundo, la tasa criminal, los niveles de pobreza, el valor inmobiliario y el nivel de empleo; en el tercero, si optan a comedor gratis, cuántos cursos de apoyo están disponibles y el tipo de centro al que acudieron los estudiantes. Como explicó un poco para salir del paso en ‘Fox News‘ el CEO de la organización, David Coleman, “no es ni una prueba de adversidad ni un nuevo enfoque radical”. “Cuando añadimos contexto a los exámenes SAT —como los relacionados con sus barrios o institutos—, podemos comprobar el esfuerzo del estudiante para que sea tenido en cuenta. Así, pueden ir a la universidad, encaminarse a la clase mediay cumplir el sueño americano”.
Las notas no son accesibles para los estudiantes y sus familias, pero sí para los responsables de ingresos de cada universidad, que son los que valoran quién accede y quién no. “Una joven mujer blanca del Misisipi rural fue recientemente admitida por una universidad con la que trabajamos, aunque no sobresalía por su nota en el examen”, explicó Coleman. “Pero cuando la universidad observó su puntuación, era 400 puntos más alta que la media del centro”. Fue gracias al Environmental Context Dashboard (ECD) (el nombre oficial que recibe esta prueba, algo así como `panel de contexto ambiental’) como consiguió ser seleccionada en un centro al que no habría podido acceder por su simple rendimiento en el examen.
La Harkness Memorial Tower de la Universidad de Yale. (iStock)
A diferencia de lo que ocurre con las universidades públicas españolas, donde es la nota de la EBAU junto a la de Bachillerato la que determina el acceso a un centro u otro, en EEUU cada centro puede elegir su propio criterio para elegir a los estudiantes. No es casualidad que este test, que lleva en pruebas desde 2017 en 50 universidades distintas, haya salido a la luz apenas dos meses después de uno de los mayores escándalos en los procesos de admisiones a centros como Yale, Stanford, Georgetown o UCLA, donde las familias pagaban grandes sobornos a los seleccionadores para garantizar que sus hijos ingresaban en dichos centros.
‘Excusatio non petita…’
Las pruebas de adversidad o paneles de contexto ambiental han sido recibidos con recelo por un gran sector de la comunidad académica y expertos educativos, básicamente porque son un reconocimiento implícito de que los exámenes favorecen a los sectores más privilegiados de la sociedad y que no hacen nada por atajar esta situación introduciendo cambios en los exámenes en sí y en las pruebas de acceso a la universidad. “Hoy, lo mejor que hace el SAT es predecir quién es más rico”, señala sin medias tintas en ‘The Washington Post‘ la columnista negra Christine Emba.
El hijo de un matrimonio de drogodependientes se consideraría más privilegiado que el descendiente de una madre soltera
“Los estudiantes en el 5% más rico consiguen de media 388 puntos más que aquellos cuyas familias se encuentran en el 20% inferior”, recuerda. Teniendo en cuenta que el SAT se calcula sobre una puntuación de 1.600, el nivel socioeconómico de las familias supone casi una diferencia del 25%. Como consecuencia, la mayoría de los que acceden a las universidades de élite se hallan en el 5% superior. “La nueva herramienta es la confirmación del College Board de que el SAT ha fracasado como una medida holística a la hora de medir si alguien es apto para una universidad”. Emba se pregunta si esta herramienta será utilizada para replantear los exámenes o simplemente como una excusa que permita que las cosas sigan igual.
Otra crítica son los factores que tiene en cuenta, y que pasan por alto algunas cuestiones individuales clave. Como recuerda la decana asociada para Igualdad y Justicia de la Universidad de Pittsburgh, Leigh Patel, el hijo de un matrimonio en que uno de los miembros (o los dos) es adicto a las drogas o al alcohol se consideraría más privilegiado que el descendiente de una madre soltera. Es de lo que se lamentaba Robert Schaeffer, director educativo de la organización FairTest, que recordaba que “ajustar mentalmente las notas basadas en la procedencia de un estudiante y los obstáculos que ha superado es habitual, pero es este intento de hacerlo de manera cuantitativa lo que da pie a muchos otros problemas”.
Foto: iStock.
Tampoco tiene en cuenta dinámicas como la gentrificación, es decir, el residente de un barrio en pleno proceso de subida de precios probablemente se considerará más privilegiado que los residentes en otras zonas más baratas pero con menos presión de precios. El test no tiene en cuenta en absoluto la raza del estudiante, algo que ha recibido las críticas de algunos participantes, mientras que otros lo han despreciado como un intento de introducir por la puerta de atrás cuotas raciales. Por ahora, las universidades estadounidenses están enfrentándose como pueden al aluvión de preguntas de los padres, pues aún hay una gran incertidumbre sobre el alcance de esta medida. Se prevé que en el próximo curso llegue a 150 universidades más.
¿Una buena idea?
No todo son críticas, y hay quien considera que, a pesar de sus defectos, es la mejor de las malas soluciones. Es el caso de Richard D. Kahlenberg, miembro sénior de la fundación The Century y autor de libros como ‘The Remedy: Class, Race and Affirmative Action‘ o ‘A Smarter Charter‘, que formó parte de los grupos de discusión que dieron pie a la medida y que recuerda que “incluso una puntuación de adversidad imperfecta es mejor que fracasar a la hora de tener en cuenta las dificultades que muchos estudiantes deben superar”.
Algunos centros han decidido ignorar las notas de las pruebas de acceso y centrarse en factores como el ensayo personal o la carta de recomendación
Como recuerda, “un estudiante que ha conseguido un 1.200 en el SAT a pesar de haberse criado en un barrio con altos niveles de criminalidad tiene más potencial a largo plazo que un estudiante que los consiguió teniendo acceso a los mejores colegios privados y tutores personales”. Es la vieja guerra entre igualdad y equidad, es decir, entre tratar a todos los estudiantes por igual obviando sucontexto personal y socialo proporcionarles oportunidades en función de otros factores como su esfuerzo personal. Si bien cada vez se realizan más esfuerzos para adaptar los currículos a las necesidades educativas de los alumnos, pruebas estandarizadas como la selectividad tienen el mismo planteamiento para todos los alumnos, pues se da por hecho que el resto de factores están reflejados en la nota del título de Bachillerato, donde la evaluación continua juega un papel clave.
Como respuesta a esta situación, algunos centros americanos han decidido prescindir de las notas del SAT como criterio de acceso, al considerar que no reflejan las capacidades reales de los estudiantes, y decantarse por otras alternativas como el ensayo personal (que tiene una gran importancia en las universidades americanas) o las cartas de recomendación. Lo cual plantea nuevas dudas: ¿no resulta aún más ventajoso para los estudiantes privilegiados una carta de recomendación de un profesor que una nota aparentemente objetiva? Sobre todo, ¿es humanamente posible crear un sistema de evaluación capaz de reflejar la habilidad, crecimiento, esfuerzo y contexto de cada uno de los alumnos?
Tres cuartas partes de las solicitudes provienen de estados que han introducido leyes estrictas contra el aborto, como Alabama, Georgia y Mississippi
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU ha emitido una advertencia afirmando que la ONG Aid Access está violando la legislación federal al vender medicamentos «mal etiquetados y no aprobados»
Aunque el aborto es legal en todo EEUU por un fallo del Tribunal Supremo, algunos estados están intentando prohibirlo o imposibilitando en la práctica su acceso
Miles de mujeres estadounidenses han adquirido medicamentos para provocar abortos farmacológicos en los últimos seis meses. Estos datos ponen de manifiesto la creciente dificultad de acceder a abortos seguros.
Según la información a la que ha tenido acceso The Guardian, 21.000 mujeres han solicitado medicación abortiva [no la píldora del día después] a la ONG Aid Access entre octubre de 2018 y marzo de este año. Entre un tercio y la mitad de las mujeres que hicieron la petición recibieron los medicamentos por correo ordinario. La mayoría reside en estados con políticas hostiles hacia el aborto.
Las mujeres que han obtenido los medicamentos para provocar el aborto farmacológico han descrito su desesperación por no lograr un acceso asequible a los servicios médicos locales. Algunas de ellas incluso consideraron medidas extremas para acabar con su embarazo.
«La realidad sobre el terreno es desesperante», señala Rebecca Gomperts, fundadora de Aid Access, que facilita recetas en Internet de estos medicamentos abortivos enviados a EEUU por correo. «Si una mujer no se puede permitir un aborto normal en Estados Unidos, hará cualquier cosa para acabar con su embarazo», añade.
La semana pasada, Alabama aprobó la primera prohibición casi total del aborto. A este estado se suman otros cuatro que han dado el visto bueno a prohibiciones en las primeras semanas de gestación, antes incluso de que muchas mujeres sepan que están embarazadas. Estas medidas amenazan el derecho constitucional al aborto en Estados Unidos. Sin embargo, los últimos datos sugieren que el cierre de clínicas, los precios prohibitivos y los requisitos de asesoramiento en persona sobre el aborto, así como las listas de espera, ya han provocado un grave deterioro en los servicios sanitarios a las mujeres.
«Hablamos de esta idea de que Alabama puede derogar la sentencia Roe V Wade [la sentencia del Tribunal Supremo que garantiza a las mujeres el derecho al aborto en EEUU], pero incluso ahora que las mujeres tienen el derecho a abortar, muchas no pueden ejercerlo», denuncia Abigail Aiken, profesora asistente en la Universidad de Texas, Austin, que ha analizado los datos de Aid Access.
El aborto es legal en los 50 estados de EEUU. Los vetos al aborto en varios estados del país son esfuerzos de los activistas para derogar la sentencia Roe v Wade. El histórico fallo del Supremo autoriza el aborto hasta el momento en el que el feto puede vivir fuera del útero, es decir, 24 semanas.
Desde 2006, Gompers ha presidido la ONG Women on Web, que permite a las mujeres que viven en países en los que se prohíbe el aborto interrumpir sus embarazos con consultas online. Los doctores de la organización prescriben las dos pastillas –mifepristona y misoprostol– que pueden acabar con un embarazo durante las 10 primeras semanas del mismo. Los medicamentos se envían a las mujeres desde una farmacia radicada en India.
Gomperts lanzó la operación estadounidense, Aid Access, el año pasado, tras observar un incremento gradual en la demanda, con unas 6.000 solicitudes de medicamentos para provocar abortos farmacológico entre octubre de 2017 y agosto de 2018. Tres cuartas partes de las solicitudes provienen de estados que han introducido leyes estrictas contra el aborto, como Alabama, Georgia y Mississippi.
La organización señala que también ha escuchado casos de mujeres que decían estar considerando medidas extremas, tales como beber alcohol o que alguien las golpease en el estómago.
En algunos estados, la legislación contra el aborto ha llevado al cierre de la mayoría de clínicas. En Texas en 2013 había 44 clínicas. Dos años después, solo quedaban 19, ante la restrictiva legislación aprobada para recalificar los centros abortivos como centros quirúrgicos, lo que les obliga a tener pasillos amplios y grandes salas para operar. Algunas informaciones apuntan a que el año pasado seis estados solo tenían en funcionamiento un centro para abortar.
«Para la gente con unos ingresos bajos, el derecho legal al aborto es una cuestión discutible», denuncia Aitken.
Los abortos farmacológicos antes de las 10 semanas de embarazo son similares a un aborto natural y generalmente no requieren ningún seguimiento. La primera pastilla, mifepristona, bloquea la hormona del embarazo y la segunda, misoprostol, que se toma 24 horas después, provoca una contracción del útero.
Testimonios de mujeres que han realizado el tratamiento, publicados por la ONG en una carta la semana pasada, abarcan un amplio abanico de situaciones: desde mujeres jóvenes en relaciones que no se pueden permitir los 900 dólares que cobra su clínica local a madres que no quieren tener otro hijo y mujeres en relaciones abusivas.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU ha emitido una advertencia afirmando que Aid Access está violando la legislación federal al vender medicamentos «mal etiquetados y no aprobados».
Fuente de la Información: https://www.eldiario.es/theguardian/antiabortivas-EEUU-solicitado-medicamentos-farmacologico_0_901860309.html
The best educators don’t just reinforce the ideas we already know, they expand our boundaries of knowledge by exposing us to the real-life challenges and conditions that exist outside of our mental bubbles. To prepare our children for the future, they must be aware of the diversity that exists in the world outside of Alabama. They need to be fully exposed at an early age to families who speak other languages, have different religious views, and may have different familial structures than our own.
Diversity isn’t just important in a civilized society, but an important concept in the business world where the best ideas come from a wide array of minds. Children who aren’t exposed to diversity and taught to celebrate it are being set up to fail both at work and as responsible and productive citizens.
So, I was deeply disappointed – but not surprised, when Alabama Public Television (APTV) refused to air the Season 22 premiere episode of children’s cartoon Arthurcalled “Mr. Ratburn and the Special Someone” where Arthur’s teacher Mr. Ratburn gets married to his same-sex life partner Patrick.
After facing public backlash, Mark McKenzie (the Director of Programming at APTV) said the decision not to air the episode came down to airing programs that parents can ‘trust’ their children to watch. In an interview with People magazine, Marc Brown (the creator of the animated series) disagreed with their decision.
«I’m really proud of that episode. And I will defend it to anybody who wants to talk about it. Why shouldn’t their teacher marry another man? We all know people who are gay, who are trans, and it’s something that is socially acceptable. Why is there this discomfort that it takes a leap into our national media? I don’t want children or people who are different to feel excluded. That’s not the kind of world we want to live in. And we want children to be educated so they can see there’s not just one type of family. Everyone should feel represented. I think we did that with Arthur.» Mac Brown
Roughly 10% of the world population (and that includes Alabama) identify as either lesbian, gay, bisexual, transgender, or queer (LGBTQ). What some describe as homosexual behavior has been observed in over 1,500 other animal species. Pretending the LGBTQ community (or any other minority) doesn’t exist not only damages our society as a whole, but it is deadly to the community who is marginalized and who are disproportionately suffering from violence, abuse, homelessness, and suicide.
The Gay & Lesbian Alliance Against Defamation (GLAAD) recently released their annual Studio Responsibility Index (SRI) report that examines not only the visibility of LGBTQ characters in films but how those characters are portrayed. While great progress has been made in the seven years since SRI has been grading film studios, in 2018 out of the 110 releases from major studios only 20 (or 18.2%) of them included LGBTQ characters, and no studio has yet earned the top grade of excellent. According to their five-tier grading system, two studios received ‘failing’ ratings (Disney and Lionsgate) and three received ‘insufficient’ (Warner Brothers, Paramount, and Sony). The remaining two (Fox and Universal) received ‘good’ grades. It will be interesting to see now that Disney has acquired Fox how those grades may change next year.
The LGBTQ being represented accurately in the media isn’t just educational for those that are outside of our community, but it is vital education for the LGBTQ! I graduated from Huntsville High School in 1989 and the only visible students were two lesbians who were treated very harshly, and my first love committed suicide at the age of 15, which only drove me deeper into the closet of denial. I remained in the closet until after I joined the Navy and was finally exposed to people outside of the Alabama bubble. Until I was 20 years old, I honestly thought I was the only gay man in north Alabama. It sounds silly to say that aloud now, but because there was no LGBTQ visibility in the media, I felt alone, depressed and hopeless. I thought I was somehow broken, but it turned out that it was our society that was broken. Through exposure and education, that tide is now turning.
Because our state is so far behind on education, I do not support a boycott of donations to APTV, but I do ask people to please take time to express their views to them. The Parents and Friends of Lesbians And Gays (PFLAG) recently started a petition to thank PBS for airing the Arthur episode, so I have asked them to also forward all of those comments to APTV when completed and they agreed to do so. APTV could have taken a leading role in bettering our society through education, but unfortunately chose otherwise.
It is hard to find a member of the LGBTQ community who hasn’t been a victim of discrimination and in many cases much worse. The violence and suicide rate of LGBTQ has skyrocketed in recent years. And while one in five transgender Americans will experience homelessness at some point in their lives, the current administration is rolling back all of the legal protections for them.
My challenge to my fellow Americans and Alabamians: We have to not only deeply examine our own behavior against people who may be different than ourselves, but we must quickly put an end to victimizing the ‘other’ for political gain. There is an entire political party whose platform is based on irrational fear and marginalization of minorities, and many who try to mask their bigotry and racism under the cloak of their religion.
As a nation, we can’t fix a real problem that we refuse to even recognize as a problem and you don’t have to fully understand Constitutional Law to see the problem. The preamble to the United States Constitution states:
«We the People of the United States, in Order to form a more perfect Union, establish Justice, insure domestic Tranquility, provide for the common defence, promote the general Welfare, and secure the Blessings of Liberty to ourselves and our Posterity, do ordain and establish this Constitution for the United States of America.»
Preamble U.S. Constitution
However, before there was a Constitution there was the Declaration of Independence that stated:
«We hold these truths to be self-evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable Rights, that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness.»
Declaration of Independence
When we refuse to recognize an entire swath of our population, we are invalidating the very principles on which our great country was founded.
Our nation is not yet a ‘perfect Union’ but if we all come together as Americans, we can work towards achieving the goal that our founders envisioned. That all people are created equal by their creator, and that equal justice under the law is possible. That is a vision worthy of this nation, and of the world. Let’s work to make that a reality – and hopefully, APTV will eventually see the value in those founding principles.
Fuente de la información: https://www.bamapolitics.com/28438/lgbtq-visibility-educational-vital-education/
Según el Instituto Nacional de Salud Mental, aproximadamente el 32 por ciento de los adolescentes tiene un trastorno de ansiedad, esto significa que, en un aula de 24 estudiantes, ocho de ellos sufrirán de ansiedad clínica.
Es importante comprender que la ansiedad es una reacción normal que puede ser provocada por muchos factores desencadenantes. Sin embargo, puede convertirse en un problema real, especialmente en los niños.
De acuerdo con la organización The WayAhead Anxiety, cada etapa de desarrollo infantil tiene diferentes temores y ansiedades, que se describen de la siguiente manera:
Siete meses a infante: miedos a extraños, a la separación, ruidos fuertes, animales y a máquinas grandes.
Infante a la infancia media: miedo a los animales o insectos, la oscuridad, la separación, los monstruos y otros seres sobrenaturales, como por ejemplo el trueno.
Infancia media a infancia tardía: miedo a la oscuridad, seres sobrenaturales, lesiones, miedo a las alturas, a perderse o atraparse, ser víctima de un delito, a los dentistas, médicos y miedo a morir.
Infancia tardía a la adolescencia temprana: los temores se centran en situaciones sociales, especialmente el rechazo por parte de otros, la vergüenza, las citas, las presentaciones orales, los exámenes, la muerte y las lesiones físicas.
La parte crítica es observar e identificar qué miedo puede provocar un ataque de ansiedad en el estudiante. Si interfiere con sus actividades diarias, la preocupación no es apropiada para su edad (como por ejemplo, un niño de diez años estresado porque no están sus padres). Si la angustia dura un tiempo inusualmente largo, puede ser un problema de ansiedad y el maestro debe buscar un experto.
¿Cómo pueden ayudar los docentes?
Tener emociones negativas es normal y los estudiantes necesitan aprender cómo sobrellevar y manejar estos sentimientos. La forma en que los docentes, y todos los adultos, reaccionan a estas emociones sirve de ejemplo para ellos, por lo que los educadores deben saber cómo reconocer y comprender las emociones del niño.
En primer lugar, cuando alguien está sufriendo un ataque de ansiedad, el profesor no deben descartarlo como algo tonto o decirle que deje de preocuparse. Para ellos, sus temores son muy reales, por lo que aceptarlos o validarlos puede tranquilizar al estudiante, especialmente en momentos estresantes como época de exámenes o presentaciones.
Otra forma de ayudar a los estudiantes es enseñándoles a nombrar diferentes emociones para que puedan identificar el origen de manera que puedan lidiar con sus emociones y obtener cierto control sobre ellas. Esto se puede lograr a través de juegos como las charadas o mostrándoles diferentes personajes de dibujos animados que representan emociones distintas y haciendo que las identifiquen y expliquen por qué el personaje puede sentirse así.
Pedirles que recuerden momentos específicos en los que se hayan sentido ansiosos puede ser realmente útil. ¿Es antes de una prueba o presentación en clase? Después de que recuerden lo que los puso nerviosos o preocupados, discute con ellos qué hicieron para superar ese momento y qué pueden hacer para ayudar a un compañero de clase que puede sentirse así.
Además, la ansiedad hace que las personas se sientan incómodas, angustiadas y alarmadas, por lo que enseñarles cómo reducir esos sentimientos puede ser muy enriquecedor para ellos. Las habilidades de relajación, como la respiración lenta y la relajación muscular, son habilidades que los niños pueden dominar y usar casi en cualquier momento.
Otra forma de ayudarlos es guiándolos a pensar a través de sus sentimientos negativos. Los estudiantes ansiosos a menudo piensan en el peor de los casos y buscarán el estímulo de un adulto para intentar justificar su miedo. Entonces, en lugar de darles una respuesta concreta, ayúdalos a pensar en lo que les preocupa.
Cuando las personas experimentan una situación de ansiedad, piensan emocionalmente, no lógicamente, por lo que otra forma de hacerlas sentir mejor es mediante la resolución de problemas. Esta habilidad les hace desarrollar una forma sistemática de abordar los problemas, para que aprendan a manejarlos. Pregúntales cuál es el problema, qué pueden hacer para manejarlo y qué pasaría si hicieran esas cosas. Pregúntales qué piensan que es lo peor que podría pasar, qué sucedió la última vez que pasaron por esto; ¿Qué saben ellos sobre la situación? Ayúdales a diferenciar entre un resultado realista y no realista.
Otra característica de los estudiantes ansiosos es el diálogo interno negativo porque tienden a pensar lo peor de sí mismos y de la situación. Los maestros deben alentar una conversación positiva con uno mismo o tener sesiones de lluvia de ideas en clase para pensar en formas en que pueden cambiar su propia conversación. Si alguien está pasando por un momento difícil, puede comenzar por pensar lo que puede decirle a otra persona. Haz que cambien: «No tengo remedio, sé que no puedo hacer esto», por cosas como: «Puedo hacer mi mejor esfuerzo».
Exponer gradualmente a los estudiantes a su miedo también puede ayudarlos realmente con su ansiedad. Por ejemplo, si la profesora nota que un estudiante tiene ansiedad antes de hablar en la clase, puede iniciar haciendo preguntas simples (de sí o no) hasta que el alumno se sienta más cómodo. Luego, cambia a preguntas abiertas o más complicadas, hasta que empiecen a sentirse más relajados cuando hablan en clase.
Más allá de las actividades en el aula o la enseñanza al alumno, los docentes también deben aprender a autorregularse en torno a personas ansiosas, principalmente para evitar las actitudes sobreprotectoras. Al «rescatar» al estudiante de situaciones estresantes, el estudiante recibe el mensaje equivocado: que el profesor no cree que pueda hacer frente por sí mismo a esa situación o que es peligroso y que, al estar ansioso, recibirá consuelo y protección. Por el contrario, si el maestro reacciona de manera enojada, el estudiante se irritará.
Una forma de controlar la reacción al enfrentarse a un estudiante ansioso es mediante la planificación, especialmente la planificación para ignorar un comportamiento indeseable, porque prestar demasiada atención puede reforzar este tipo de comportamiento. Los estudiantes pueden ver que, al sentirse estresados, pueden evitar las presentaciones en el aula o dejar impune el mal comportamiento y obtener consuelo, por lo que, al comenzar a ignorar lentamente, un estudiante ansioso fomentará la independencia.
La ansiedad clínica se está convirtiendo en una crisis de salud mental. Los docentes que aprenden cómo ayudar al estudiante a manejar su ansiedad y aprender a sobrellevar este tipo de situaciones pueden hacer realmente una diferencia. También el saber distinguir entre un estudiante “travieso” y uno ansioso. Además, es muy importante saber identificar cuando un problema se puede manejar en clase y cuándo se necesita un profesional, sobre todo cuando está interfiriendo con la vida académica del estudiante.
Fuente de artículo: https://observatorio.tec.mx/edu-news/ansiedad-una-crisis-de-salud-publica
Los propósitos son claros y loables: bienestar, inclusión, igualdad, búsqueda de paz y justicia. Las herramientas que define para alcanzarlos, sin embargo, no apuntan a lo estratégico; al Plan Nacional de Desarrollo le falla lo programático.
Las políticas de educación –concebidas como estrategias, policies en inglés– y la política como lucha por el poder están enmarañadas; sólo pueden separarse para fines analíticos. Esta conjunción se encuentra en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2014, que el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó al Congreso para su aprobación o rechazo.
Los pertrechos intelectuales para el análisis de ese documento son variados: de la reseña simple a una revisión compleja de antecedentes, propósitos, instrumentos legales y políticos (tecnología del poder) y el contexto político en que se plantea desplegar la acción gubernamental. Todo envuelto en un discurso ideológico.
En una entrega periodística es imposible dilatar el examen del capítulo de educación en el PND, pero es factible destacar sus elementos centrales.
El diagnóstico contiene un tono político en contra del neoliberalismo y los últimos 36 años de gobiernos “oligárquicos” del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Acción Nacional (PAN): “devastaron al país (…) se emprendió una ofensiva brutal contra las normales rurales (…) se operó una mal llamada reforma educativa (…) orientada a crear las condiciones para la privatización generalizada de la enseñanza” (pp. 42-43).
El diagnóstico de los males del sistema escolar se exhibe con cierta largueza en el texto del objetivo 2.2: “Garantizar el derecho a la educación laica, gratuita, incluyente, pertinente y de calidad en todos los tipos, niveles y modalidades del Sistema Educativo Nacional y para todas las personas” (p. 90).
Al resumir antecedentes, el Plan Nacional de Desarrollo no reconoce ningún avance. La paradoja: apoya su dictamen en cifras de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con las pruebas de PISA, en otras del aborrecido Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y ratifica los Objetivos de Desarrollo del Milenio en su agenda para 2030.
Estos, si bien los abandera la Unesco y son defendibles en términos ideológicos y políticos, muestran que, a pesar de la retórica localista de la Cuarta Transformación, las “ideas itinerantes” están presentes en las mentes del alto funcionariado.
Los propósitos son claros y loables: bienestar, inclusión, igualdad, búsqueda de paz y justicia. Las herramientas que define para alcanzarlos, sin embargo, no apuntan a lo estratégico; al PND le falla lo programático. Claro, en el Programa Sectorial del Educación podemos esperar detalles, pero intuyo que se mantendrá más en la facundia antirreforma y menos en la sustancia.
El PND tiene líneas para todo el sistema escolar, pero privilegia dos cuestiones: maestros y propuestas para la educación superior.
Propone reconocer la función de los docentes, fortalecer su formación, otorgar estímulos y mejorar la actualización para “garantizar la calidad en el aprendizaje de las niñas, niños, adolescentes”. Asunto que embona con el diagnóstico de que las normales andan mal debido al neoliberalismo.
El PND sintetiza tres desafíos de la educación superior: mejorar calidad y pertinencia de la oferta respecto a las necesidades sociales y económicas; articular niveles, tipos y modalidades educativas de manera eficiente; y financiamiento oportuno, suficiente, con certidumbre para sustentar estrategias de largo plazo.
Para dar seguimiento y garantizar el cumplimiento de metas, propone indicadores de eficiencia y… nada más.
Tras revisar las páginas dedicadas al sistema escolar, lo único novedoso respecto a lo existente es la inclusión de educación inicial y crecimiento de programas de apoyo para estudiantes con el fin de asegurar el acceso y permanencia en la educación a mujeres, habitantes de pueblos indígenas y de grupos históricamente discriminados. Ratifica que ofrecerá oportunidades que tengan como eje principal el interés superior de niñas, niños y adolescentes.
Por lo demás, a pesar de la oratoria antineoliberal, no difiere mucho de los propósitos de la “mal llamada” Reforma Educativa, ni reniega de fines pedagógicos que adelantó el modelo educativo para la educación obligatoria. Tampoco documenta que el gobierno de Peña Nieto quisiera privatizar la educación.
Fuente del artículo: https://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/el-sistema-escolar-en-el-pnd/1314352
En el contexto del Año Internacional de las Lenguas Indígenas, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) realizará diversas acciones para el “uso, enseñanza y promoción” de estos idiomas originarios, aseguró Adelfo Regino Montes, titular de dicho organismo.
En la presentación del programa televisivo Ecos Indígenas: la voz de la diversidad, que se transmitirá por Canal Once a partir del jueves 30 de mayo, el funcionario dijo en entrevista que este programa es una de las actividades que el INPI despliega para preservar y difundir las lenguas y tradiciones indígenas del país.
Añadió que en como parte de la reforma educativa se llevará a cabo un programa de lenguas indígenas en el sistema educativo nacional. “Estamos impulsando una serie de actividades con la Secretaría de Educación Pública para la incorporación lenguas indigenas en las currículas”.
El programa televisivo que consta de seis capítulos, y en el cual el INPI colaboró versará sobre la cultura, música, festividades tradiciones y lenguas de los pueblos originarios a través de lo que hacen seis radiodifusoras indígenas: La Voz del Valle, La Voz de la Costa Chica, La Voz de los Cuatro Pueblos, La Voz de la Sierra Tarahuamara, La Voz de los Vientos y La Voz de los Tres Ríos.
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