Page 952 of 1685
1 950 951 952 953 954 1.685

La OMS y UNICEF recomiendan aumentar la lactancia materna para salvar más vidas de niños

OMS – UNICEF/01 de agosto de 2017/Autora: Marta Hurtado (EFE)/Fuente:http://www.20minutos.es

Si la mitad de los recién nacidos se nutriesen solo de leche materna hasta los seis meses, se podría salvar la vida a 823.000 niños y 20.000 mujeres cada año.
El informe, presentado en la Semana Mundial sobre Lactancia Materna, asegura asimismo que se podrían ahorrar más de 300.000 millones de dólares anuales.
Si se lograse que el 50% de los recién nacidos se nutriesen exclusivamente hasta los seis meses de la leche materna, se podría salvar la vida a 823.000 niños y a 20.000 mujeres cada año, y se podrían ahorrar más de 300.000 millones de dólares anuales, según instituciones internacionales.
Estas son algunas de las conclusiones incluidas en un estudio efectuado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y la ONG Global Breastfeeding Collective, que se presentó este lunes al dar comienzo a la Semana Mundial sobre Lactancia Materna.
El informe reconoce que ningún país en el mundo cumple con los estándares recomendados por la OMS y Unicef sobre lactancia materna, y que solo algunos lo hacen de forma parcial.
La principal recomendación es que los recién nacidos se alimenten exclusivamente de leche materna hasta los seis meses.
El informe revela que de 194 naciones estudiadas, solo 23 tienen tasas de lactancia exclusiva hasta los seis meses de más de un 60%, y que solo el 40% de los niños de 24 semanas amamantan de forma exclusiva.

De 194 naciones estudiadas, solo 23 tienen tasas de lactancia exclusiva hasta los seis meses de más de un 60%

En 2012 se estableció el objetivo de que antes de 2025 el 50% de los niños de menos de seis meses se alimenten exclusivamente con la leche de su madre. Para ello es necesaria una inversión de 4,70 dólares por recién nacido, según el estudio, que revela que, si el objetivo se lograse, se podría salvar la vida anualmente a 823.000 niños de menos de cinco años y de 20.000 mujeres.
Adicionalmente, se podría ahorrar hasta 300.000 millones de dólares gracias a la reducción del gasto sanitario, porque el nivel de enfermedades caería y crecería la productividad.
«Una de las inversiones más efectivas»
«La lactancia materna es una de las inversiones más efectivas que existen. Incrementa la salud de las madres y de los niños de forma clara, por lo que se reduce drásticamente el gasto sanitario porque crecen niños sanos que contribuirán al desarrollo del país», afirmó en una teleconferencia la directora ejecutiva de la ONG 1000 días, Lucy Sullivan, que participó en el informe.
«Hay cientos de estudios que demuestran y confirman la causalidad directa entre la lactancia materna y la salud de madres y niños», afirmó a su vez el experto en Nutrición, Salud y Desarrollo de la OMS, Laurence Grummer-Strawn.
Así, el estudio indica que la lactancia podría evitar hasta 20.000 casos de muertes por cáncer de mama.
Además, recuerda que la lactancia materna está relacionada con un aumento de entre 3 y 4 puntos en el coeficiente intelectual y que reduce el riesgo de contraer enfermedades no transmisibles, además de rebajar el riesgo de obesidad.
Específicamente, el estudio subraya que casi la mitad de los casos de diarrea y un tercio de las infecciones respiratorias serían evitadas si aumentaran los índices de lactancia en los países de bajos y medios ingresos. La diarrea y la neumonía son las dos principales causa de muerte entre los menores de cinco años.
Influencia de la publicidad
No obstante, millones de mujeres en el mundo no amamantan porque son influenciadas por la publicidad que hacen las empresas alimentarias de sus productos de leche de substitución. «Millones de mujeres en el mundo son engañadas por los productos de leche de sustitución, llamados formula», aseguró la asesora sénior para Nutrición de Niños y Jóvenes en Unicef, France Begin.

El informe aboga por que se otorguen licencias de maternidad de 18 semanas con 100% del salario a todas las mujeres para promover la lactancia materna, e insta a las empresas a crear espacios para que las mujeres puedan extraerse la leche.

Es por ello que el informe insta a los países a aplicar el Código de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna que la Asamblea Mundial de la Salud adoptó en 1981 y que hasta la fecha solo implementan efectivamente 39 de los 194 países miembros.
Éste aboga por dar prioridad a la prevención de la malnutrición en los lactantes y en los niños de corta edad mediante el apoyo y la promoción de la lactancia natural, medidas legislativas y sociales que faciliten a las trabajadoras la lactancia natural, y la regulación de la promoción indebida de la venta de alimentos infantiles que puedan utilizarse en lugar de la leche materna.
El informe aboga además por que las naciones apliquen la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y otorguen licencias de maternidad de 18 semanas con 100% del salario a todas las mujeres para promover la lactancia materna. Adicionalmente insta a las empresas a crear espacios para que las mujeres que lo deseen puedan extraerse la leche que posteriormente darán a sus hijos al reencontrase con ellos al terminar la jornada laboral.

 

Comparte este contenido:

Estas son las mejores universidades de América Latina en 2017

América Latina/01 de agosto de 2017/Fuente: BBC Mundo

La Universidad Estatal de Campinas ocupa el primer lugar en el ranking latinoamericano.

Su dominio es claro y apabullante.

Los centros de educación superior de Brasil encabezan con gran ventaja el ranking de las mejores universidades de América Latina, elaborado por la revista británica Times Higher Education (THE).

De acuerdo con el índice correspondiente a 2017, hecho público este jueves, en la lista de 81 centros de estudio hay 32 brasileños.

La Universidad Estatal de Campinas se ubicó en lo más alto de la lista, superando a la también brasileña Universidad de Sao Paulo, que en 2016 había liderado el ranking pero que este año ocupa el segundo lugar.

Los otros países que destacan por el número de instituciones incluidas en el índice son Chile (17), México (13) y Colombia (11).

Este año, además, Argentina y Ecuador entraron por primera vez en el ranking con la inclusión de dos universidades cada uno, tras acceder los centros de estos países a participar en el listado.

¿Líder autocomplaciente?

La Universidad de Sao Paulo descendió del primero al segundo lugar del ranking.

Aunque Brasil domina el ranking, este año el número de universidades brasileñas en el grupo de las primeras 50 descendió de 23 a 18 y, en total, 20 centros de ese país retrocedieron en relación con las posiciones que tenían el año pasado.

Phil Baty, editor de Times Higher Education Ranking, destacó que Brasil invierte más en investigación y desarrollo que otros países de la región, pero ese gasto sigue siendo bajo en comparación con los estándares mundiales.

«Brasil no debe ser autocomplaciente y asumir que va a liderar la lista en el futuro. Mientras las universidades en toda América Latina se esfuerzan en aumentar la calidad de la educación y de la investigación, la competencia por los mejores académicos y estudiantes se hará cada vez más intensa», dijo Baty a través de una declaración de prensa.

Estrellas en ascenso

La Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Chile, ubicadas en los puestos 3 y 4 de la región, apuntalan a ese país como el segundo más destacado del índice, en el que cuenta con 15 centros de estudio entre los primeros 50, cuatro más que en 2016.

Investigaciones recientes de Times Higher Education junto al Centro para la Educación Superior Global, de la University College de Londres, incluyen a Chile dentro de un grupo de siete países del mundo a los que denominan «tácticos» por considerar que son los que «tienen mayores posibilidades de convertirse en las futuras estrellas de la educación superior».

La Pontificia Universidad Católica de Chile destaca por la calidad de sus investigaciones.

En relación a Chile, el estudio destaca que el país tiene unas altas tasas de participación universitaria y un alto nivel de calidad investigativa. Además, seálan que invierte más en educación terciaria que muchos de sus vecinos.

El grupo de los «tácticos» incluye a otros dos países latinoamericanos: Colombia y Argentina.

Colombia cuenta con un centro de estudios entre los 10 primeros del ranking: la Universidad de los Andes, que este año quedó en el quinto puesto, luego de haber aparecido en el décimo en 2016.

En total, el país tiene cinco instituciones entre las primeras 50.

«La producción investigativa de Colombia ha crecido un asombroso 49% desde 2011. Los salarios de los investigadores son también mayores que los de muchos de sus países competidores, lo cual sugiere que es un destino atractivo para académicos», afirmó Baty.

«Sin embargo, Colombia invierte menos en investigación y desarrollo y en educación terciaria que muchos de sus países vecinos y alberga una menor proporción comparativa de investigadores», agregó.

En cuanto a Argentina, 2017 es el primer año que ingresa en el índice y lo hace con dos centros de estudio: la Universidad Nacional de Córdoba, que quedó en el grupo ubicado entre los puestos del 26 al 30, y la Universidad Austral, que quedó entre las posiciones 61 al 70.

Phil Baty advierte que las universidades latinoamericanas deberán esforzarse más ante la creciente competencia.

Según Times Higher Education, al ser comparado con otros países de la región, Argentina tiene una alta proporción de investigadores y destaca además por contar con muy altas tasas de participación universitaria, así como una investigación de alto nivel.

El otro país de la región que ingresó por primera vez en el ranking de las mejores universidades de América Latina es Ecuador, con la Universidad de San Francisco de Quito (USFQ), ubicada entre los puestos 41 a 45; y la Escuela Politécnica Nacional, que quedó en el grupo del 61 al 70.

«Ambas universidades alcanzaron puntajes altos debido a su influencia investigativa (citas en publicaciones académicas) – USFQ está a la cabeza de la región en este parámetro- y a su proyección internacional. No obstante, estas universidades son mucho más débiles cuando se trata de sus esfuerzos en enseñanza, en entornos investigativos y en la transferencia del conocimiento», señaló Baty.

Un entorno más competitivo

Times Higher Education evalúa a las universidades de acuerdo con 13 indicadores agrupados en varias áreas: docencia (el ambiente educativo), investigación (cantidad, ingresos y reputación), citas en publicaciones académicas (influencia de la investigación), alcance internacional (equipo, estudiantes e investigación) e ingresos del sector empresarial (transferencia de conocimiento).

Las universidades participan voluntariamente en el estudio, entregando los datos que les son requeridos y que son certificados por una empresa independiente.

La competencia por la excelencia académica
Lugar en el ranking de Times Higher Education Nombre del centro de estudios superiores País
26-30 Universidad Simón Bolívar Venezuela
26-30 Universidad de Santiago, Chile (USACH) Chile
26-30 Universidad Nacional de Córdoba Argentina
26-30 Universidad Autónoma Metropolitana México
26-30 Universidad Federal de Pernambuco Brasil
25 Pontificia Universidad Javeriana Colombia
24 Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ) Brasil
23 Universidad Austral de Chile Chile
22 Universidad Técnica Federico Santa María Chile
20 Pontificia Universidad Católica de Valparaíso Chile
20 Universidad Nacional de Colombia Colombia
19 Universidad de Brasilia Brasil
18 Universidad Federal de Sao Carlos Brasil
17 Universidad de Antioquia Colombia
16 Pontificia Universidad Católica de Río Grande del Sur (PUCRS) Brasil
15 Universidad Federal de Santa Catarina Brasil
14 Universidad Federal de ABC (UFABC) Brasil
13 Universidad de Concepción Chile
12 Universidad Estatal Paulista (UNESP) Brasil
11 Universidad Federal de Minas Gerais Brasil
10 Universidad Nacional Autónoma de México México
9 Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro (PUC-Rio) Brasil
8 Universidad Federal de Río de Janeiro Brasil
7 Universidad Federal de São Paulo (UNIFESP) Brasil
6 Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey México
5 Universidad de los Andes Colombia
4 Universidad de Chile Chile
3 Pontificia Universidad Católica de Chile Chile
2 Universidad de São Paulo Brasil
1 Universidad Estatal de Campinas Brasil

De acuerdo con los responsables del ranking, aunque el sector de la educación superior en América Latina está tomando impulso, aún hay riesgos y amenazas como los bajos salarios de los investigadores, la insuficiencia de fondos disponibles para investigar, el exceso de burocracia y la inadecuada definición de las políticas de investigación.

Por otra parte, el incremento de la competencia entre las distintas universidades implica que los centros deben hacer esfuerzos para no quedarse atrás.

Un ejemplo de ello sería lo ocurrido con la Universidad de Costa Rica, la única de ese país que aparece en el índice. Entre 2016 y 2017 retrocedió del grupo correspondiente a los puestos 26 al 30 hasta colocarse entre los lugares 41 al 45, pese a que este año su puntaje general fue superior al anterior.

«Esto muestra el impacto de la creciente competencia en la lista. A medida que las universidades en América Latina se enfocan en el incremento de la calidad de la educación y la investigación, seguido por una enorme alza en la participación y accesibilidad de la educación y la productividad investigativa, la competencia por los mejores académicos y estudiantes se hará cada vez más intensa», advirtió Baty.

Fuente de la Noticia:

http://www.bbc.com/mundo/noticias-40662104

Comparte este contenido:

¿Aprender a leer antes de los 6 años crea problemas de comprensión y escritura?

Por Arturo Sánchez Jiménez en La Jornada

Justo este domingo 4 de junio salió un artículo en el periódico la Jornada de México donde se expone uno de los principales diles que se tiene en el sistema educativo Mexicano, las ventajas o desventajas que implica que los pequeños de preescolar inicien con el aprendizaje de la lectoescritura de manera formal.

Desde mi experiencia me ha tocado ver varios casos que ofrecen aspectos positivos desde ambas propuestas, las escuelas preescolares que comienzan de lleno con el trabajo de lectura y escritura y otras que priorizan el aspecto psicomotriz. Por ejemplo existen generaciones de niños que llegan a primer grado de primaria leyendo y escribiendo perfectamente, pero también generaciones con una enseñanza completamente mecánica del lenguaje escrito que dificulta llegar a niveles de comprensión y reflexión de la lengua. Por su parte también tenemos generaciones de grupos ampliamente estimulados en su aspectos psicomotrices y de pensamiento lógico que el avance y progreso con ellos es rápido, pero también generaciones con nulos elementos básico de la lengua formal.

Desde mi perspectiva, todo redice en el modelo de enseñanza, aquel que estimule el pensamiento lógico del estudiante y que esté a su vez, por sí sólo, entienda la lógica del lenguaje para su adquisición. De nada sirve forzar al niño o la niña a leer con métodos mecánicos sólo para estar a la par de los demás.

¿Qué experiencia han tenido en este aspecto, compañeros y compañeras docentes?¿Qué se acostumbra en su Jardín de Niños?¿En qué nivel han recibido a sus grupos de primer año?¿A su hijo en preescolar cómo le están enseñando?, ojalá puedan responder estas preguntas en la parte de comentarios.

Aprender a leer antes de los seis años activa en el cerebro sólo mecanismos de memoria y no de comprensión, lo que incluso puede llevar a algunos alumnos a llegar a licenciatura sin entender los textos y con problemas de escritura, de acuerdo con un investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Alejandro de la Mora Ochoa, académico del departamento de Humanidades de la unidad Azcapotzalco de esa institución, explicó que por tal situación no sorprende que el país ocupe los últimos lugares en lectura del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (Pisa, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pues dan a los niños cargas cognoscitivas a las que no están preparados para soportar ni por memoria ni juicio ni inteligencia, porque sus capacidades aún no han madurado.

En el Seminario de Lenguas Otomangues –realizado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México– consideró erróneo que en escuelas primarias se imponga como requisito de ingreso saber leer y escribir o que los padres de familia presionen para que los niños adquieran esas destrezas en prescolar.
Si se enseña esa habilidad cuando las capacidades cognoscitivas de los niños no se han concluido e integrado, estamos destruyendo la posibilidad de que lean, agregó.

Los procesos de adquisición se relacionan con bases neurológicas, por lo que es necesario el desarrollo de conexiones que permitan hacer la inferencia y secuenciación relacionados con vincular, primero, el equivalente de un sonido a una grafía, y segundo, el valor que tiene ésta junto a otra en términos de sonido.

Éstos tienen que ver con el desarrollo de la memoria, la inteligencia y el juicio, que se dan en la medida en que se logran la madurez social y sicológica. Por eso hablamos de factores fisiológicos, sociales y cognoscitivos.

Mora Ochoa recomendó el ingreso a los centros de desarrollo infantil (Cendis) desde el nivel maternal y que los padres no fuercen a los pequeños a leer y escribir, debido a que esos conocimientos tienen sus momentos de maduración y deben respetarse. En Suiza, por ejemplo, comienzan a los ocho años.

El especialista realizó un estudio con pequeños de cuatro a cinco años en los Cendis de las unidades Azcapotzalco, Iztapalapa y Xochimilco de la UAM, el cual reveló que estos recintos son ejemplo y modelo de eficiente adquisición del lenguaje para el aprendizaje de lectura y escritura.

El éxito está fundamentado en que son proporcionadas las plataformas para la lectoescritura con elementos visomotores, sicomotores y semánticos que posibilitan la obtención de una sólida base para su ingreso a la educación primaria.

Fuente del Artículo:

¿Aprender a leer antes de los 6 años crea problemas de comprensión y escritura?

Comparte este contenido:

El círculo de la barbarie

 

La violencia es una forma de acción que destruye las relaciones sociales, es, concep-tualmente, la negación de la educación —lo opuesto a racionalidad, inteligencia, humanidad, derechos humanos y moral. No obstante, sorprende advertir que en México algunos alumnos de normales y maestros, recurren frecuentemente a la violencia para obtener determinados fines: la violencia se ha instalado como cultura en algunos grupos del magisterio.

Siempre he defendido las escuelas normales, tengo muchos amigos normalistas y me consta que entre no pocos de ellos subsiste la idea de que el gobierno (federal o estatal) pretende destruir las escuelas normales. Esta idea ha alimentado durante años una agresiva política “de defensa y resistencia” de los grupos estudiantiles dirigentes de las normales rurales que proponen un continuo activismo violento contra los enemigos del pueblo, que son los mismos que buscan acabar con sus escuelas.

Las tácticas de lucha de los normalistas rurales son por definición violentas: cierre de carreteras, clausura de edificios públicos, destrucción de vehículos, asalto a camiones con mercancías, etc. La violencia provoca otra violencia, en este caso la policiaca y, cuando ésta irrumpe, los normalistas, siempre agraviados, comprueban en la práctica que, en efecto, el gobierno los agrede y que, una vez más, ellos son las víctimas.

Una coartada perfecta para los pregoneros del victimismo. El respeto a las leyes que rigen al país, desde luego, no es un valor para muchos de estos futuros maestros y el argumento para pisotear las normas es claro: ¿porqué respetar la ley cuando los demás la violan?

Este relativismo moral rudimentario —tan difundido en nuestro país—, olvida que ellos son futuros maestros: es decir, las personas que habrán de educar tarde o temprano a los futuros ciudadanos. Lo que cabría en todo caso es preguntar es: ¿Qué país aspiran a construir desde el salón de clases? ¿Se quiere construir una sociedad democrática (basada en leyes) o, por el contrario, se pretende edificar un mundo de anomia y barbarie?

Esa misma pregunta es válida para muchos maestros de Oaxaca y Chiapas que, año con año, o Guelaguetza a Guelaguetza, hacen ostentación de los recursos menos civilizados para lograr satisfacción a sus demandas (casi siempre ilegales o excesivas) clausurando carreteras, aeropuertos, lanzando bombas molotov a la policía o secuestrando a los funcionarios encargados de realizar la evaluación de docentes.

El problema se complica cuando del otro lado, del lado del Estado, actúa otra barbarie: las tragedias de Ayotzinapa y Nochixtlán ilustran el extremo demencial al que puede llegar la torpeza y perversión de las policías. Estos eventos son dos llagas dolorosas en el cuerpo de la nación, sin embargo, lo que es discutible es que, a partir del agravio educadores adopten actitudes vengativas y conductas violentas e irracionales que reproducen el circulo de la barbarie.

La violencia es el opuesto de la educación. Lo que la escuela busca es ayudar a construir una sociedad justa y democrática, lo cual implica un orden basado en el ejercicio libre del voto, en el diálogo inteligente y racional, en comportamientos que respeten los derechos humanos (consagrados en las leyes), en el respeto a las instituciones que la sociedad, a veces con muchos esfuerzos, ha creado.
Los valores que la escuela promete transmitir (autonomía, tolerancia, honestidad, legalidad, respeto a los derechos humanos, fraternidad, solidaridad, paz, solidaridad, altruismo, etc.) deben formar parte del equipaje intelectual, moral y emocional de los docentes. Ningún docente puede transmitir a sus alumnos una cualidad que no le sea propia. ¿Quién puede enseñar legalidad y tolerancia cuando en la práctica (lanzando bombas molotov a la policía) demuestra que no tiene el menor respeto por esos valores?

Fuente del Artículo:

El círculo de la barbarie

Comparte este contenido:

Rallying Cry: Youth Must Stand Up to Defend Democracy

By Henry Giroux

According to famed anthropologist Arjun Appadurai, the central question of our times is whether we’re witnessing the worldwide rejection of liberal democracy and its replacement by some sort of populist authoritarianism.

There’s no doubt that democracy is under siege in several countries, including the United States, Turkey, the Philippines, India and Russia. Yet what’s often overlooked in analyses of the state of global democracy is the importance of education. Education is necessary to respond to the formative and often poisonous cultures that have given rise to the right-wing populism that’s feeding authoritarian ideologies across the globe.

 

Henry A. Giroux delivered this commencement speech upon receiving an honorary doctorate at the University of West Scotland in early July.

Under neo-liberal capitalism, education and the way that we teach our youth has become central to politics. Our current system has encouraged a culture of self-absorption, consumerism, privatization and commodification. Civic culture has been badly undermined while any viable notion of shared citizenship has been replaced by commodified and commercial relations. What this suggests is that important forms of political and social domination are not only economic and structural, but also intellectual and related to the way we learn and teach.

One of the great challenges facing those who believe in a real democracy, especially academics and young people, is the need to reinvent the language of politics in order to make clear that there is no substantive and inclusive democracy without informed citizens.

Democracy Demands Questions

It is imperative for academics to reclaim higher education as a tool of democracy and to connect their work to broader social issues. We must also assume the role of public intellectuals who understand there’s no genuine democracy without a culture of questioning, self-reflection and genuine critical power.

As well, it’s crucial to create conditions that expand those cultures and public spheres in which individuals can bring their private troubles into a larger system.

It’s time for academics to develop a culture of questioning that enables young people and others to talk back to injustice. We need to make power accountable and to embrace economic and social justice as part of the mission of higher education. In other words, academics need to teach young people how to hold politicians and authority accountable.

All generations face trials unique to their own times. The current generation of young people is no different, though what this generation is experiencing may be unprecedented. High on the list of trials is the precariousness of the time — a time in which the security and foundations enjoyed by earlier generations have been largely abandoned. Traditional social structures, long-term jobs, stable communities and permanent bonds have withered in the face of globalization, disposability and the scourge of unbridled consumerism.

Social Contract Shrinking

This is a time when massive inequality plagues the planet. Resources and power are largely controlled by a small financial elite. The social contract is shrinking: war has become normalized, environmental protections are being dismantled, fear has become the new national anthem, and more and more people, especially young people, are being written out of democracy’s script.

Yet around world, the spirit of resistance on the part of young people is coming alive once again as they reject the growing racism, Islamaphobia, militarism and authoritarianism that is emerging all over the globe.

They shouldn’t be discouraged by the way the world looks at the present moment. Hope should never be surrendered to the forces of cynicism and resignation.

Instead, youth must be visionary, brave, willing to make trouble and to think dangerously. Ideas have consequences, and when they’re employed to nurture and sustain a flourishing democracy in which people struggle for justice together, history will be made.

Youth must reject measuring their lives simply in traditional terms of wealth, prestige, status and the false comforts of gated communities and gated imaginations. They must also refuse to live in a society in which consumerism, self-interest and violence function as the only viable forms of political currency.

These goals are politically, ethically and morally deficient and capitulate to the bankrupt notion that we are consumers first and citizens second.

Vision Is More Than Sight

Instead, young people must be steadfast, generous, honest, civic-minded and think about their lives as a project rooted in the desire to create a better world.

They must expand their dreams and think about what it means to build a future marked by a robust and inclusive democracy. In doing so, they need to embrace acts of solidarity, work to expand the common good and collectivize compassion. Such practices will bestow upon them the ability to govern wisely rather than simply be governed maliciously.

I have great hope that this current generation will confront the poisonous authoritarianism that is emerging in many countries today. One strategy for doing this is to reaffirm what binds us together. How might we develop new forms of solidarity? What would it mean to elevate the dignity and decency of everyday people, everywhere?

Young people need to learn how to bear witness to the injustices that surround them. They need to accept the call to become visionaries willing to create a society in which people, as the great journalist Bill Moyers argues, can «become fully free to claim their moral and political agency.»

Near the end of her life, Helen Keller was asked by a student if there was anything worse than losing her sight. She replied losing her vision would have been worse. Today’s young people must maintain, nurture and enhance their vision of a better world.

The ConversationThis was adapted from a recent commencement address given in Glasgow, Scotland, by Prof. Giroux, named one of the top 50 educational thinkers of modern times.

Source:

http://www.truth-out.org/opinion/item/41378-rallying-cry-youth-must-stand-up-to-defend-democracy

The Conversation

Comparte este contenido:

Q&A: Metis educator, author and researcher Rita Bouvier reflects on 2017 World Indigenous Peoples Conference on Education

Morgan Modjeski, Saskatoon StarPhoenix, Saskatoon StarPhoenix

Rita Bouvier poses for a photo in her home in November 2013. An award-winning author, educator and researcher, Bouvier spoke about her time at the 2017 World Indigenous Peoples Conference on Education, which ran from July 24 to July 28 in Toronto Ont. She said the gathering was a chance for community members, educators and researchers to come together and discuss the future of Indigenous education in Canada and around the world, looking for answers through traditional knowledge and intellect.

Educators, academics, community members and researchers gathered in Toronto this week for the World Indigenous Peoples Conference on Education (WIPCE) hosted by TAP Resources and Six Nations Polytechnic.

Held every three years, the conference is a chance for stakeholders from around the world to gather and discuss the future of Indigenous education while working to address some of the major issues affecting Indigenous peoples on a local, regional and global level through traditional intellect.

Award-winning Metis educator, researcher, poet and activist Rita Bouvier, originally from Ile à la Crosse, has attended the conference nine times over the course of her career. She spoke with Morgan Modjeski about her time at the conference, both as a contributor and student.

This interview has been condensed and edited.

Q: What were some of the main issues that these intellectuals and academics were discussing?

A: “They’re not all intellectuals and academics. These are people who are working in various positions in the education system and in the community that supports the education systems. So we really have a diversity of roles and responsibilities that are reflected with the people attending … It’s a diversity of people that are working to support the education of our youth.”

Q: What’s the importance of having that melding of the minds between those working on the front lines in schools and those working on the front lines in a research and community capacity?

A: “We’re all trying to do the same thing … We want our youth to have some success, but we really feel that can only happen by strengthening the identity of our youth, to begin to understand who they are as human beings … and that they have a place in this world and they have a purpose. And we’re doing that by centring their story and their lives within their own traditions. But in doing that, Indigenous education, if I might call it that, and Indigenous knowledge can speak to everyone.

“A lot of that knowledge is carried in our languages and in the ceremonies and in the teachings that are passed on in many of the communities to this day … The purposes of education for many of our communities is not just individual success, it’s about the responsibility we have to the earth and to the natural world around us and the importance of us being in a relationship to that environment.”

Q: How has the conference and the work that the conference is focusing on changed in your time attending?

A: “Thirty years ago, we started out really being very unhappy. The kind of information that was being put out there, in particular by research, as academia, in some part, has produced some that of knowledge, which … essentially stereotyped, essentialized and romanticized who we were as a people, and all of us 30 years ago were challenging that western framework and we have come a long way. … This is some of the work that’s going on in Ontario right now, but the session that I just went to, where one particular community is sharing how they’ve created Indigenous knowledge and traditions — intellectual traditions — as a foundation for their curriculum, and still meet the curricular objectives and outcomes for the province, and it’s incredible. So it’s doable.”

Q: What is it like being part of the collective voice that’s at WIPCE from Saskatchewan?

A: “I have a responsibility to give back to my community and I have the privilege of having gained a lot of knowledge and experience in the work that I’ve done and I also believe that I have certain gifts, that I bring a certain passion to it, and so I feel very privileged to be among I want to say my peers and to have an opportunity to share stories with them.

“Not only about the challenges we face in our respective regions and in our respective countries, but also to celebrate the resilience, that despite everything else, we are still working so hard to centre what is important to us and that knowledge that has been passed on to us. And we feel that if people open their hearts, they can also benefit from the intellectual traditions of our community and to address … some of the challenges that face us globally and I’m talking about the environment.

“I’m talking about the fact that oftentimes, we seem to centre our whole educational endeavour around economic purposes, but that isn’t the ‘end all be all’ — we also have an obligation to create a world that is sustainable for future generations. That’s our responsibility, it isn’t to accumulate more and more.”

Q: If you could relay one lesson that you learned from WIPCE to the people of Saskatchewan, what would it be?

A: “Work with our communities, at the local, regional, provincial, national level. Work with us … The relationships that were established at the beginning of this country need to be honoured.”

mmodjeski@postmedia.com

Twitter.com/MorganM_SP

—This story has been updated.

Source:

http://www.leaderpost.com/business/metis+educator+author+researcher+rita+bouvier+reflects+2017+world/13957858/story.html

 

Comparte este contenido:

EEUU: Experience the World: Culture & Education at the Dinner Table

EEUU/August 01, 2017/By: Sarah Rohler/Source: einnews.com

Ahnnyeonghase-yo. Hej. Namaste. Hello. A greeting in any language implies the same thing; yet what makes each of them unique is the culture surrounding these everyday words. And each of these cultures are breathtaking to get to know; providing a spark of inspiration and warmth in our lives. ETC offers such an opportunity – hosting a student would mean to take in an international student for a brief term as a member of the family. Host families and students are encouraged to engage with each other as warmly and welcoming as possible; exchanging their respective cultures through pictures, stories, food, and affection.

The philosophy of ETC is to promote international goodwill and understanding through international student exchange experiences. It is our staunch belief that participating as a host to a student needing a home to stay will foster understanding and friendship between international cultures.

Education at the Dinner Table:
While in school one may memorize the various gendered pronouns of the Spanish language, or learn how to differentiate between the many homophones present in the English language; true learning of culture and life happens socially. This is especially true for life at home – whether it be through conversation at the dinner table, a small thank you whilst sharing the chores, or through showing each other humorous videos, daily life in a host family will impact the core of each exchange student and expand their worldview. These lessons are not only restricted to the student; families as well will learn about the many nuances present in a strange culture, and change the way they perceive their world.

Travelling Without Leaving Home:
A ticket to Iceland may be out of your price range; a week in Japan may be unthinkable when considering how expensive hotels are. Hosting negates all of these costs and difficulties that arise from planning a trip abroad, as families are allowed to bring a small part of this foreign culture straight into their living room. No longer will Korea or Honduras be a mere name on the map, but a dear second home that elicits countless warm memories spent with your student.

Foreign Partners:
ETC closely works with carefully screened, experienced agents that work diligently in each of the countries that offer students for hosting. Each agent painstakingly screens and examines each of the students and offers them with an orientation so that the students will be able to adjust to the United States with minimal difficulty. When the student finally arrives stateside, our partner organizations will always be available to act as a friendly liaison and counselor between the host family, ETC, and the student’s natural parents.

Special Activities:
We are highly involved with each of the host families and students that are part of the ETC family. ETC hosts fall welcome parties, monthly local activities, themed holiday parties, five (optional) trips every year, and a spring farewell picnic – all of which are available to ETC Local Coordinators, host families, and students, as a way to encourage bonding within a family-like atmosphere.

American Public High Schools:
ETC maintains a strict standard for those students who will be attending American public high schools on a J-1 visa. Each student will be placed within such a high school in their homestay community and will be required to take classes in English and American History or Civics. They are not permitted to take ESL or English immersion classes. Those students who are unable to maintain a C average are required to hire a tutor at their own expense.

Financial Responsibilities:
Host families are not required to take on the burden of the student’s financial expenses. Every student possesses comprehensive medical insurance, and are required to pay for their own personal expenses, which include but are not limited to school activity charges, class fees, clothing expenses, travel expenses, entertainment allowances, bus passes, long distance phone charges, and lunches purchased at the school. Each host family is considered as a volunteer, and are not expected to pay for such student expenses.

Learning About the World, at Home:
Each ETC foreign exchange student is brave and willing to leave family and friends for nearly ten months to broaden their horizons and learn about the culture of the United States. By considering a new short term addition to the family, host families can help courageous students out immensely, whilst learning similar things to the student themselves.

ETC is now accepting host family applications for both five-month and ten-month students. Each student speaks a proficient level of English, has been carefully screened, and will attend the host family’s local high school. Each student arrives fully covered by medical insurance and possesses their own spending money.

About Education, Travel & Culture:
Education, Travel & Culture is a non-profit [501 (c)(3)] educational exchange organization. Its purpose is to promote international understanding and goodwill by providing high quality educational and cultural exchange programs in the United States and abroad. ETC provides inbound program opportunities for high school students throughout the world to study in an American high school and live with an American family.

For more information, FAQs or even to apply to become a host family, visit http://edutrav.org or email Field Director, Brenda Ferland at bferland@edutrav.org

Sarah Rohler
Education, Travel & Culture
6236937999

ETC Is Your Opportunity to Experience the World

Source:

http://education.einnews.com/pr_news/395486931/experience-the-world-culture-education-at-the-dinner-table

 

Comparte este contenido:
Page 952 of 1685
1 950 951 952 953 954 1.685