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Argentina: la libertad sindical amenazada

Por: Internacional de la Educación 

La libertad sindical podría encontrarse en suspenso en Argentina tras las amenazas de muerte recibidas por Roberto Baradel, secretario general del SUTEBA, por su defensa de los derechos de los trabajadores de la educación.

Baradel no es el único amenazado, ya que su familia, y en particular su hija, han ido también víctimas de intimidaciones continuas. CTERA ha informado a la IE de que tal metodología se ha utilizado ya en oportunidades anteriores contra el líder sindical.

La IE exige protección y respeto de la libertad sindical

La IE, en una comunicación oficial al Ministro de la Educación de la República Argentina, Esteban José Bullrich, condena la situación, que “atenta contra todas la formas de dialogo social entre gobernantes y gobernados y entre autoridades y trabajadores, rayana con la violación de los derechos sindicales y humanos”.

La organización internacional ha requerido al Ministro que se lleve a cabo una investigación en torno a las amenazas y se brinde protección a Baradel y a su familia. Más allá, ha subrayado la necesidad de proteger los derechos sindicales y a la negociación de los trabajadores de la educación, en línea con lo establecido en las Convenciones de la Organización Internacional del Trabajo.

Si desean enviar mensajes de solidaridad con Roberto Baradel, pueden hacerlo enviando un correo electrónico a

Secretaría General CTERA secgeneral@ctera.org.ar

Secretario General SUTEBA rbaradel@suteba.org.ar

Fuente: https://www.ei-ie.org/spa/news/news_details/4277

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Las universidades en América Latina: ¿reformadas o alteradas?. La cosmética del poder financiero

Autora: Mollis, Marcela

Año: 2003

Editorial: CLACSO

Ciudad/País: Buenos Aires, Argentina

ISBN: 950-9231-84-3

Sinopsis: En la llamada década perdida para el desarrollo económico, para la equidad y para la justicia social, las universidades han perdido su razón d’être. Al quebrarse el contrato social con el Estado y ser arrojadas a las fuerzas del “todopoderoso mercado”, las universidades públicas y privadas de América Latina comenzaron a transitar la “mercadotecnia” 1 como una alternativa para recuperar su debilitado financiamiento y buscar una nueva identidad.

En estos capítulos intentaremos brindar respuestas a una pregunta clave para la identidad universitaria latinoamericana del tercer milenio, raras veces orientadora de los debates acerca de las reformas y sus impactos: ¿cuál es el sentido sustantivo de la gran transformación de la universidad en el mundo global?

Descargar aquí: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20101109010429/mollis.pdf

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Docentes marcharán en Argentina y amenazan con interrumpir inicio del curso

América del Sur/Argentina/11 Febrero 2017/Fuente: Terra

Los cinco gremios docentes argentinos marcharán el próximo 6 de marzo para reclamar la convocatoria a la paritaria nacional (actualizaciones anuales salariales) y amenazaron con interrumpir el inicio del curso lectivo, previsto para el próximo 30 de marzo, anunciaron hoy en una rueda de prensa.

A la rueda de prensa asistieron representantes de la Unión de Docentes Argentina (UDA), la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera), el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), la Confederación de Educadores Argentinos (CEA) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET).

Estas organizaciones, con el apoyo de los principales sindicatos de trabajadores del país, volverán a pedir la convocatoria a la paritaria nacional, y de no producirse, amenazaron con retrasar el inicio de curso previsto para finales de marzo, informó hoy la agencia de noticias Télam.

«Queremos la convocatoria a la paritaria nacional y si no es así, vamos a impulsar el no inicio del año lectivo», expresó Sonia Alesso, secretaria general de Ctera, quien agregó que el 7 de marzo también marcharán con los gremios industriales para «decir no a la flexibilización laboral».

En esta línea, el titular de la UDA, Sergio Romero subrayó «la importancia del apoyo de la CGT a la lucha de los docentes», y reclamó el derecho a «un nuevo financiamiento para la educación».

«Los docentes cobrarán 11.800 pesos, que es un salario por debajo de la línea de pobreza», precisó.

Hace una semana tuvo lugar otra manifestación de docentes frente al Congreso, que pertenecían a otras organizaciones, para exigir un aumento de los salarios para 2017 de entre el 35 % y el 40 %, frente al 18 % que, según ellos, ofrece el Gobierno argentino.

Fuente: https://noticias.terra.com.co/mundo/latinoamerica/docentes-marcharan-en-argentina-y-amenazan-con-interrumpir-inicio-del-curso,c2d9ec729c7a59348f7690a34d73f8f60rp8x3om.html

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Libro:Warring Democracies The army, the muslim brotherhood & the rest in Egypt post

América del sur/Argentina/febrero 2016/Reseña/http://www.clacso.org.ar/
The army, the muslim brotherhood & the rest in Egypt post 2011

Dalia Wahdan. [Autora]

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Sur-Sur.
ISBN 978-987-722-215-9
CLACSO. CODESRIA. IDEAs.
Buenos Aires.
Noviembre de 2016

In Egypt, becoming a civic state that provides its citizens’ demands for “Bread, Freedom, Social Justice and Human Dignity” is a protracted process. a process that depends on many factors and actors. The nature of this process, whether democratic or otherwise, is a function of multiple forces and interests of local, national, regional and international scales. This study is an attempt to analyze and explain this process.
En Egipto, se ha convertido en un estado civil que proporciona a sus ciudadanos «el pan, la libertad, la justicia social y la dignidad humana» es un proceso prolongado. Un proceso que depende de muchos factores y actores. La naturaleza de este proceso, ya sea democrática o de otro modo, es una función de múltiples fuerzas e intereses de escalas locales, nacionales, regionales e internacionales. Este estudio es un intento de analizar y explicar este proceso.
http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/sur-sur/20161122113756/Warring_Democracies.pdf
Fuente:
http://www.clacso.org.ar/libreria-latinoamericana/libro_detalle.php?orden=&id_libro=1192&pageNum_rs_libros=1&totalRows_rs_libros=1147
Fuente Imagen:
https://lh3.googleusercontent.com/42mJVEE_QGA2IbFneSQCxAmUo4xvh7h6s3jeWUQTavHALnFEZBrleR8nGZ-UOw0qhe4qRQ=s85
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La catástrofe ambiental eterna de Argentina que se tragó una fortuna

Por: Daniel Gutman/Ecoportal/10-02-2017

¿Es posible invertir 5.200 millones de dólares para revertir la contaminación de un río de apenas 64 kilómetros de extensión y prácticamente no obtener resultados? Argentina está demostrando que sí.

La cifra es la que, según reconoció el gobierno a fines de 2016 a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, el Estado ha destinado desde julio de 2008 a la recuperación del Riachuelo, el río que bordea la ciudad de Buenos Aires por el sur y que ha sido señalado como uno de los peores ejemplos de contaminación industrial en América Latina y en el mundo.

Sin embargo, la situación sigue siendo en esencia la misma que desde mediados del Siglo XIX, cuando las crónicas ya describían el estado de putrefacción de este curso de agua. Hoy se estima que unas ocho millones de personas viven en la cuenca, en grave emergencia sanitaria y ambiental.

“El Riachuelo sigue cumpliendo la misma función de desagote de las actividades económicas y humanas de la Ciudad de Buenos Aires y gran parte del Conurbano, como en los últimos 200 años”, se lee en un informe de más de 200 páginas al que tuvo acceso a IPS y que la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), el organismo oficial encargado de su limpieza, presentó a la Corte Suprema el 30 de noviembre.

“No solo está altamente contaminado, sino que se lo sigue contaminando”, agrega el documento, que precisa que actualmente se están arrojando a las aguas unas 90.000 toneladas anuales de metales pesados y otras sustancias perjudiciales.

Con el nombre de Matanza, el río nace en la provincia de Buenos Aires, recorre 14 municipios y luego marca el límite sur de la capital argentina, ya con la denominación Riachuelo, hasta su desembocadura en el Río de La Plata, muy cerca del famoso estadio de fútbol de Boca Juniors.

Sus  orillas comenzaron en la época de la colonia española a recibir saladeros en los que se procesaba carne de mulas u ovejas y curtiembres donde se trabajaba con la piel de vacas. Lanzar los deshechos al río se convirtió en una práctica habitual que lo transformó en una verdadera cloaca a cielo abierto y continuó con industrias más modernas, como plantas petroquímicas y frigoríficos.

En las últimas décadas abundaron las promesas oficiales de limpiar el Riachuelo. La que los argentinos quizás más recuerden es la de María Julia Alsogaray, secretaria de Ambiente del entonces presidente Carlos Menem (1989-1999), quien anunció que lo haría en solo 1.000 días. Entusiasmado, el propio Menem dijo que, una vez terminada la tarea, él nadaría en el Riachuelo.

Finalmente, el río siguió siendo un foco de enfermedades para la población, Menem se abstuvo de nadar para cuidar su salud y Alsogaray terminó presa por hechos de corrupción.

Parecía que esta historia podía comenzar a cambiar en julio de 2008. O eso creyó la comunidad ambientalista argentina, que en ese momento calificó de manera unánime como “histórica” la sentencia de la Corte Suprema que ordenó entonces a las autoridades nacionales, provinciales y de la capital que limpiaran el Riachuelo.

La resolución se basó en un artículo incorporado a la Constitución Nacional en 1994, que garantiza a todos los habitantes del país a vivir “en un ambiente sano”.

Sin embargo, los escasos avances que se hicieron en estos años quedaron crudamente expuestos en la audiencia realizada el 30 de noviembre ante la Corte Suprema.

Ese día no ocultó su disgusto el presidente del máximo tribunal, Ricardo Lorenzetti, quien es un especialista en ecología y el año pasado fue distinguido por la Organización de Estados Americanos (OEA) como embajador de Buena Voluntad para la Justicia Ambiental.

Durante esa audiencia, la directora operativa de la Acumar, Gabriela Seijo, dijo que, por ejemplo,  hasta ahora se han construido solo 3.147 de las 17.771 viviendas que se habían planeado para trasladar a las familias que viven con mayor exposición a la contaminación. “Si seguimos al mismo ritmo, vamos a terminar en 2036”, afirmó.

Ante este escenario,  el ministro de Ambiente y de Desarrollo Sustentable, el rabino Sergio Bergman intentó volcar las responsabilidades sobre los gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007), que era presidente cuando se creó la Acumar, y su viuda y sucesora,  Cristina Fernández (2007-2015), la mandataria cuando la Corte emitió su sentencia.

“El estado que encontramos fue  desolador. No solamente porque el  Riachuelo estaba  degradado y contaminado igual o peor que en la época de la sentencia, sino que también la herramienta para sanearlo, la Acumar, no estaba en condiciones de poder cumplir la orden judicial”, dijo Bergman a la Corte.

Sin embargo, el gobierno de Mauricio  Macri, en el poder desde diciembre de 2015, y el propio Bergman ya cumplieron el primer año de gestión y no lograron avanzar en los objetivos de la Acumar, un organismo que tiene 900 empleados, muchos de ellos incorporados durante 2016.

Según se informó, ha realizado 34.759 inspecciones a industrias y ha realizado 57 clausuras, pero todas ellas han sido de escasa duración y no han tenido un impacto ambiental relevante.

Según datos de la Acumar, actualmente viven en la cuenca seis millones de personas, al menos 10 por ciento en unos 60 asentamientos precarios.

“Es cierto que la gestión de la Acumar nunca fue buena. Pero este último año ha sido el más desastroso de todos. Tanto fue así que su presidente ni siquiera se presentó a la audiencia ante la Corte Suprema”, dijo a IPS el abogado Andrés Napoli, presidente de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN),  una de las cinco organizaciones no gubernamentales designadas por la Corte Suprema para controlar el cumplimiento de la sentencia.

Efectivamente, Torti no concurrió a la audiencia de noviembre y, pocos días después de la desafortunada presentación de otros funcionarios del organismo, presentó su renuncia.

El presidente Macri nombró en su reemplazo a la hasta entonces diputada  Gladys González, de la gobernante coalición de centroderecha Cambiemos,  a quien no se le conocen antecedentes en materia ambiental.

Napoli detalló que, luego de la audiencia, presentó a la Acumar un pedido de informes para que explique en qué se gastaron los 5.200 millones de dólares y anunció que, si la respuesta no es satisfactoria, introducirá una denuncia penal para que se investiguen posibles hechos de corrupción.

“Apenas se han limpiado un poco las márgenes del río y se han retirado mucho de los barcos que estaban hundidos desde hace décadas”, afirmó a IPS el diplomático Raúl Estrada Oyuela, miembro de la Asociación de La Boca, el emblemático barrio de Buenos Aires donde el Riachuelo confluye con el Río de La Plata.

“Pero no hay voluntad de atacar el problema central, que es la contaminación del agua, el suelo y el aire, porque eso implicaría tocar los intereses de las industrias, que por supuesto se verían obligadas a hacer inversiones importantes si se las forzara a reconvertirse a un sistema de producción limpia”, dijo Estrada, con prestigio internacional en temas ambientales y quien fue el presidente del comité que en 1997 dio vida al Protocolo de Kioto sobre cambio climático.

Editado por Estrella Gutiérrez

Ecoportal.net

IPS Noticias

http://www.ipsnoticias.net

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Argentina: Obstinadamente maestros, Sonia Alesso

América del Sur/Argentina/10 de febrero de 2017/Fuente: CTERA

Faltan 20 días hábiles para que empiece el ciclo lectivo 2017.

Los maestros y profesores nucleados en Ctera marchamos en enero y en febrero exigiendo convocatoria urgente a la Paritaria Nacional Docente. Los cinco gremios nacionales venimos advirtiendo que el Estado Nacional es responsable de garantizar el ciclo lectivo.

La paritaria nacional garantiza un piso salarial mínimo para todos los docentes del país. También fondos nacionales coparticipables para todas las provincias argentinas.

El ministro Esteban Bullrich siendo legislador votó la ley que hoy incumple. Es una Ley que fue respaldada por amplísimas mayorías en el Congreso de la Nación en el año 2005.

El 2 de febrero, en plenas vacaciones, miles de docentes de todo el país, desde los lugares más remotos de la Argentina, marchamos al Congreso y al Ministerio de Trabajo de la Nación para exigir que se cumpla la Ley de Financiamiento Educativo que establece las paritarias docentes nacionales.

Esta ley es fruto de una lucha que comenzamos por los 80, con la Marcha Blanca y continuamos en los 90 con la Carpa Blanca, y también es fruto de un proceso político que generó discusiones paritarias anuales y llevó el presupuesto educativo del 3 al 6,5 por ciento del PBI.

Los maestros y profesores nucleados en Ctera no estamos dispuestos a retroceder ni aceptar techos salariales. Pretenden que retrocedamos en nuestras conquistas, pretenden des-financiar la escuela pública.

Porque la sanción de la Ley 26.075 (Ley de Financiamiento Educativo) y su aplicación desde el 2006 marcaron un punto de inflexión en las políticas públicas educativas y en la centralidad del Estado Nacional en la materia.

Cualitativamente, además, garantizó que un porcentaje de la coparticipación federal en cada provincia fuera destinado a la inversión educativa con tres prioridades (Artículo Nº5):  mejorar las condiciones laborales y salariales, jerarquizar la carrera docente y promover la calidad de la formación inicial y permanente.

Hoy pretenden que convalidemos con nuestro silencio, un ataque a las leyes y a la Escuela Pública. Y que abandonemos a su suerte a miles de docentes y alumnos que antes de la sanción de estas leyes, vivían en provinciales llamadas despectivamente “inviables”.

Pero olvidan que somos “obstinadamente maestros”, que vemos todos los días como las escuelas en lugar de distribuir  libros y netbooks, reciben cada día más niños y jóvenes en los comedores escolares.

Vemos como nuestro salario se deteriora y flexibiliza. Y advertimos como las políticas neoliberales campean en cada nueva iniciativa de la cartera educativa.

“La Educación del Pueblo se Defiende” cantamos en nuestras marchas. Pero esta tarea no es solo de los maestros y profesores, es una histórica lucha de toda la sociedad argentina, lucha a la que los maestros no estamos dispuestos a renunciar.

Con la misma convicción, con la misma fuerza, con el mismo compromiso que vamos todos los días a la escuela, llenaremos las plazas del país defendiendo la paritaria nacional, nuestros derechos y la Educación Pública.

* Secretaria general de Ctera.

Fuente: http://www.ctera.org.ar/index.php/general/notas-de-opinion/item/2543-obstinadamente-maestros-nota-opinion-de-sonia-alesso-en-el-diario-pagina-12-domingo-5-de-febrero

Imagen: www.ctera.org.ar/media/k2/items/cache/b47ef7e8b33eb62d21aba3e79bf5fcdc_L.jpg

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Entrevista a Stella Calloni, autora de «Mujeres de fuego» “La mujer es el sostén fuerte de cualquier sociedad”

Entrevista a Stella Calloni, autora de «Mujeres de fuego»
“La mujer es el sostén fuerte de cualquier sociedad”
Silvina Friera
Stella Calloni habla de su libro «Mujeres de fuego». Entre las entrevistadas para su flamante libro, la escritora y periodista eligió a “mujeres que fueron fundamentales pero estuvieron en las sombras” como Gloria Gaitán, Fanny Edelman, Danielle Mitterrand, Nélida Piñon, Nidia Díaz, Rigoberta Menchú y Olga Orozco, entre otras.

“Necesito un día de 48 horas. Si no logro escribir todo lo que tengo, voy a andar por ahí diciendo: ‘no me dieron tiempo’”. A los 81 años, Stella Calloni dice que vive como “una vieja adolescente, una vieja dama indigna” que alza su voz como escritora, periodista, investigadora y especialista en política internacional. Apenas volvió de La Habana, Cuba –-donde participó como jurado del 58° premio literario Casa de las Américas–, retomó la escritura de una novela sobre Francisco “Pancho” Ramírez que empezó en 1993. Y tiene tanto material pendiente, entrevistas a muchas mujeres olvidadas, que se queja que le falta tiempo con una dulzura acentuada por una tonada entrerriana aquerenciada en su lengua. En la primera parte de Mujeres de fuego. Historias de amor, arte y militancia (Peña Lillo, Ediciones Continente), reedición corregida que incluye ilustraciones de Nora Patrich, Calloni dialoga con la colombiana Gloria Gaitán –hija del revolucionario Jorge Eliécer Gaitán–, la militante comunista argentina Fanny Edelman (1911-2011), la militante comunista chilena Gladys Marín (1938-2005), la dirigente francesa Danielle Mitterrand (1924-2011), la escritora brasileña Nélida Piñon, la salvadoreña Nidia Díaz, fundadora del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN); con la líder guatemalteca Rigoberta Menchú, con la ex detenida desaparecida uruguaya Sara Méndez y con la poeta Olga Orozco (1920-1999). En la segunda parte del libro, traza el perfil de tres mujeres que dejaron llamas a su paso: la ecuatoriana Manuela Sáenz (1795-1856), las mexicanas Frida Kahlo (1907-1954) y Rosario Castellanos (1925-1974).

“A Fanny Edelman le tenía un enorme respeto porque fue una de las figuras más importantes y más desconocidas; tuvo una vida inquietante y maravillosa con todo lo que le tocó vivir, como la Guerra Civil Española. Fui eligiendo mujeres que fueron fundamentales, aunque estuvieron en las sombras”, cuenta Calloni en la entrevista con PáginaI12. “Creo que Gladys Marín fue unas de las mejores dirigentes comunistas que conocí; era muy valiente, se jugaba mucho, tenía una simpatía arrolladora, y ella sí entendía el marxismo latinoamericano, que debemos entender de una vez por todas. Fui a la ‘Fiesta de los abrazos’ y me parecía fascinante que mucha gente la paraba a Gladys y le decía: ‘Señora, yo no pienso como usted, pero la respeto mucho’”.

–Una de las coincidencias entre estas mujeres es que varias fueron militantes del partido comunista, como Frida Kahlo.

–Han banalizado tanto a Frida Kahlo que quería mostrar esta otra cara, porque yo nunca me olvido que cuando fue la invasión a Guatemala, Frida, que estaba en sillas de rueda, pidió que la llevaran a la manifestación contra la invasión en julio del ‘54, poco antes de morir. De ella quería contar también la mexicanidad de su vida, porque como digo en el libro eran mexicanos sus peines, sus flores, su estilo, sus polleras, todo. Frida rescató el proceso revolucionario mexicano, que tan dormido está en el continente porque no se habla nunca de la Revolución Mexicana. Rosario Castellanos vio a Chiapas antes de que nadie la descubriera. Las historias ocultas de este continente están un poco en estas mujeres, como cuando Fanny Edelman me contó que el Partido Comunista tenía escondido el sudario de Evita, algo que yo no sabía.

–¿Encuentra algún hilo que conecte la vida o la militancia de estas mujeres?

–Lo que me encanta de la historia de estas mujeres es que siempre encontré un anti dogmatismo que es muy importante. Así como digo que viví tantas vidas, las mujeres en sí vivimos tantas vidas: la vida de los hijos, la vida de los compañeros; la mujer es el sostén fuerte de cualquier sociedad. En este período histórico estamos viendo lamentablemente el trabajo brutal de los entretenimientos televisivos. Después de que la mujer había ganado sus lugares, la violencia contra la mujer volvió a partir del momento en que filman en una playa a las mujeres y lo único que muestran es la cola. No muestran los rostros; son objetos. Entonces salimos a las calles miles de mujeres a decir “ni una menos” y volvemos a casa a mirar la televisión, y sabemos que habrá una más cada día, si no nos damos cuenta de cómo se vehiculiza este proceso de volverla a convertir en objetos. Las mujeres tuvieron un papel fundamental en las rebeliones anti neoliberales en América latina.

–¿Cómo aprendió a entrevistar?

–La entrevista es un género maravilloso, que aprendí a manejar haciéndolo a golpes, como aprendíamos los de nuestra generación. Para mí fue fundamental elegir a estas mujeres, pero también tengo muchas entrevistas a mujeres que lucharon en las guerrillas centroamericanas. Tengo muchísimo material, lo que pasa es que me falta tiempo para conjugar una vida de periodista hoy en día con una vida de escritora. Estuve en zonas de conflicto y guerra, y pude ver el papel impresionante de las madres de las víctimas en toda América latina. Acá hay mujeres muy valiosas como Marta Dillon y tantas otras, que están luchando para que nuestra Latinoamérica vuelva a ser lo que debimos ser, lo que nunca nos dejaron ser. Estamos en el siglo XXI, y tenemos que una mujer por ser mujer y tener el valor de hacer algunas cosas, como Milagro Sala, está en una cárcel. La forma en que la presentan a Milagro Sala es la misma en que presentaban a las brujas que iban a quemar en la Edad Media. Hemos vuelto a la Edad Media o, mejor dicho, algunos se han quedado en la Edad Media.

Después de leer Mujeres de fuego queda claro que en los años ‘70 tanto los hombres como las mujeres querían cambiar el mundo, pero la impresión hoy es que sólo las mujeres quieren cambiar el mundo. ¿Coincide?

–Sí, me parece que esa percepción es correcta, porque estamos viendo el regreso de un machismo talibán que debilita a los hombres. Los hombres se debilitan cuando los ponen a jugar ese papel, cuando son los que siempre deciden las guerras. Y estamos un poco cansadas de que no existamos las que vamos a perder muchísimo en las guerras, porque mujeres y niños son las víctimas más desoladas de toda esta situación. Las mujeres nos animamos a decir que no es cierto que estas son guerras humanitarias y democráticas; son guerras coloniales, son invasiones. Si la OTAN inventó un ejército secreto allá en los tiempos de su nacimiento y puso andar operaciones como la Operación Gladio, imaginate hoy en día ser invadido por estos mercenarios contratados. Tengo el cable en que Arabia Saudita llama a mercenarios de todo el mundo y les ofrece tanta paga por su trabajo. La mayoría de las organizaciones anti guerra que han surgido en Europa están dirigidas por mujeres. Y es evidente que se ha profundizado un odio contra las mujeres en el poder, que es un odio de género. Y yo lo viví con Evita.

–¿En qué sentido vivió ese odio?

–Una de mis tías, María Inés, que fue una maestra rural, era peronista. Y con mi tía fui a ver a Evita cuando estuvo en Paraná. Evita era bellísima, como una figura de cera, pero además la amé porque iba todos los domingos a misa con mis tías a las seis de la mañana, porque para sufrir teníamos que sufrir temprano (risas). Y llevaban a las niñas de los asilos y yo me sentía tan mal con mi guantecito, un sombrerito y un tapadito, porque entraban las niñas del asilo con sus cabezas rapadas y unos delantales grises. Todos los domingos, después de misa, tenía fiebre porque siempre fui muy sensible y muy rebelde, y había visto la desolación de los peones rurales que iban de un lugar a otro. Evita puso un hogar de niños y terminó con los asilos. Las señoras de la beneficencia tenían estos asilos con chicas del campo, ya sean huérfanas o no huérfanas, y las preparaban para llevarlas a servir a su casa. Todas terminaban sirviendo como criadas. El término criada significa que no les daban un salario ni nada. Les daban una piecita, la comida, y en general tenían que soportar ser las mujeres con las que se podían iniciar los hijos de las señoras. Antes que ninguna otra cosa, diría que fui evitista. La alegría que me dio cuando a esas niñas les hicieron vestidos bonitos, les dejaron crecer el pelo… Y sabía por mi tía que Evita se presentaba a cualquier hora en la noche para ver cómo las estaban cuidando. Qué percepción tenía Evita del dolor de los otros y cómo devolvió la bronca que arrastraba de su niñez haciendo justicia. Cuando vine a Buenos Aires en el ‘56, tenía a Evita en mi cabeza.

El azul intenso de los ojos de Calloni parece un océano de emociones que emergen a la superficie. “Después viví en la casa de Ana María Pedroni, la hija del poeta José Pedroni, que era comunista, y en ese momento tuve mucha relación con la gente del Partido Comunista. Nunca hay que olvidar que el Partido Comunista tuvo un papel fundamental en la cultura, porque casi todos los pintores y escritores de esos tiempos salieron de ahí -recuerda la escritora y periodista-. Al peronismo todavía no se lo ha mirado desprejuiciadamente, verdaderamente. Se lo mira desde un lugar de prejuicio ‘pro’ y de prejuicio ‘contra’. Pero al peronismo hay que estudiarlo por el efecto que produjo a nivel de masas. Me acuerdo de que mi mamá le escribió una carta a Evita. En la escuela tenía un solo libro que se llamaba Paso a paso, porque nunca le mandaban libros. Mi mamá buscaba ese papel gris donde se envolvían el arroz o los fideos en los almacenes del campo, y le pedía que le dieran una cantidad. Los cortaba como en hojas y a la noche los cosía. Esos eran los cuadernos que tenían los chicos del campo”. La mamá de Calloni era “más bien radical”, pero le escribió a Evita y al poco tiempo llegó a La Paz un camión con zapatos, ropa, libros, cuadernos, lápices. “Mi mamá me educó viendo la injusticia y no dejándola pasar de largo. Yo admiraba a Evita y, como me decía Fanny Edelman, es una figura que tenemos que reconstruir de otra manera, porque fue inolvidable a nivel de masas –plantea–. Siempre respeté mucho al Partido Comunista, porque capacitó a mucha gente, lo que pasa es que faltaba que surgiéramos a partir en nuestro mundo latinoamericano. Nada puede surgir si no conocés tu realidad. Ese tejido rumoroso que hay debajo de la sociedad es un mundo de mujeres. Las mujeres tejen y destejen constantemente. Y, de alguna manera, con Mujeres de fuego quise hacer un pequeño homenaje a algunas mujeres que para mí son símbolos”.

–¿Por qué está escribiendo una novela sobre “Pancho” Ramírez hace varios años?

–Mi familia era ramirista y artiguista; aunque Ramírez se peleó con Artigas, eso era posible. Ramírez fue la principal retaguardia que tuvo Artigas. No me gusta cómo los historiadores encierran en una cajita la historia de los caudillos. Busqué un personaje muy especial que se llama Vinicio Terza, hijo de un italiano que estaba en el ejército portugués –esto es ficción–, que en una parte dice: “yo no quiero ser el juez, sino el amante de aquellos días”. Yo no los estoy juzgando, los muestro como eran, con sus altibajos, sus momentos heroicos y sus momentos de debilidad, porque no hay nadie perfecto, por suerte. El narrador es un niño que pierde a sus padres en Uruguay, lo adoptan unos franciscanos y lo educan. Cuando Aimé Bonpland estuvo en la Argentina, Ramírez lo invitó a Entre Ríos; pero la ficción en mi novela está en que hay un botánico que conoce al niño, que quiere salir del convento y se escapa a Entre Ríos con el botánico. Y como el chico escribe, queda como escribiente de Ramírez. La novela descontractura la historia y la cuenta desde otra mirada. Ramírez y Artigas se enfrentaron al final, pero Artigas no quiso volver a Uruguay no por Ramírez, sino porque muchos lo habían traicionado. Si nosotros seguimos ocultando la verdadera historia, que tiene tantos recovecos, tantos laberintos, nunca vamos a poder asumirnos como lo que somos.

–¿Cuándo terminará la novela?

–En unos meses prometo que la termino (risas). Lo que me divierte mucho es que soy víctima de percepciones equivocadas. A mí me han puesto como “una militante desorbitada de la izquierda”, sin saber que a los 16 años había leído a (Franz) Kafka. Que eso es lo que servía para el periodismo que se hacía antes: el periodista tenía que ser un tipo culto. En los años ‘60 o ‘70, para conquistar a alguien necesitabas tener un libro en la mano. Soy una mujer con todas sus imperfecciones, pero muy divertida, porque si hay algo que me ha mantenido en este mundo horroroso es un humor que no me puedo sacar de encima nunca. Tengo 81 años y ahora que estuve de jurado en Cuba en el premio Casa de las Américas con varios jóvenes, me decían: “Estela, estamos hablando todos como si fuéramos de la misma edad”. Como vivo como una vieja adolescente, como una vieja dama indigna, nunca voy a dejar de tener buen humor. Nunca me lo van a sacar porque también creo, como (Arturo) Jauretche, que la revolución no la hacen los pueblos tristes.

La ficha
Stella Calloni nació en Pueblo Leguizamón (La Paz, Entre Ríos) en 1935. Cuando llegó a Buenos Aires, se relacionó con poetas como Olga Orozco, Héctor Negro y Alfredo Carlino, y entabló relación con varios miembros del Partido Comunista Argentino, y con peronistas de la resistencia y trabajadores. En los años ‘60 participó en el proyecto del Movimiento de Unidad Latinoamericana junto con Gregorio Selser, uno de sus grandes maestros. Trabajó en diversos medios de prensa de América latina y colaboró en revistas de Estados Unidos, Francia e Italia. Fue corresponsal en zonas de conflicto y de guerra; es corresponsal de La Jornada de México en América del Sur. Durante la dictadura cívico-militar se exilió en México y Panamá, donde trabajó como editora de la revista Formato 16 y como guionista del Grupo Experimental de Cine Universitario de la Universidad de Panamá. Como corresponsal del periódico mexicano Unomásuno, cubrió la Revolución Sandinista desde Nicaragua. Publicó los libros de poesía Los Subverdes (1975), Carta a Leroi Jones y otros poemas (1983) y Poemas de Trashumante (1998). El libro de relatos El hombre que fue yacaré, finalista en Casa de las Américas en 1992, fue publicado en la Argentina en 1998 y en Cuba en 2014. Es autora de Nicaragua: el tercer día (1992), Operación Cóndor (1999), que reeditará de manera ampliada y con nuevo título: Operación Cóndor: pacto criminal (2001); La invasión a Irak: guerra imperial y resistencia (2003), Recolonización o independencia: América latina en el siglo XXI (2005), junto con Víctor Ego Ducrot; y Evo en la mira. CIA y DEA en Bolivia (2009), entre otros. Ha recibido numerosos premios y distinciones como el Premio Latinoamericano de Periodismo José Martí, (Cuba, 1986), el Premio Rubén Darío (Nicaragua, 2008), el Premio de la Escuela de Periodismo TEA (2003) y el Premio Rodolfo Walsh de la Universidad de La Plata (2012), entre otros.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=222665
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