Page 1513 of 3047
1 1.511 1.512 1.513 1.514 1.515 3.047

10 años del Movimiento Socioeducativo “Educar en Tiempos Difíciles” (MSE), en Brasil

Brasil / 8 de octubre de 2017 / Autor: Edileia Carvalho / Fuente: Institución Teresiana

El Movimiento Socioeducativo “Educar en Tiempos Difíciles” (MSE), en Brasil cumple diez años. En ese marco se celebró el pasado 19 de agosto el X Seminario Nacional que tuvo como tema “Base Nacional Común Curricular (BNCC): tensiones y desafíos”, en el Colegio Teresiano, en Río de Janeiro con una amplia participación.

Edileia Carvalho, responsable de la información, escribe desde Brasil, una síntesis del recorrido vivido y del seminario realizado.

0929-2Llegamos a los 10 años de un camino que ha sido resistente, esperanzado y multiplicador. Ha sido una década de compromiso colectivo, sensible a los persistentes indicadores de desigualdad, discriminación y exclusión, presentes en nuestras sociedades, así como deseosa de construir alternativas que afirmen justicia, igualdad, solidaridad y una ciudadanía activa, a partir de las mediaciones socioeducativas. 

Es con ese espíritu de unión de fuerzas, en sintonía con el compromiso asumido en nuestra carta de principios, que llegamos a una década de mucho trabajo, teniendo como meta la búsqueda y la afirmación de la justicia social y de los derechos humanos dentro de un enfoque transformador, que es una alternativa a las tendencias homogeneizadoras y dominantes en nuestra sociedad. Y para conmemorar este momento tan oportuno, con broche de oro, nada mejor que reunir, una vez más, a nuestros/as educadores/as y compañeros/as desde los inicios del camino, miembros del MSE, así como a los/las recién llegados/as, para discutir las pautas educacionales vigentes en nuestra agenda pública y política.

Fue así que el 19 de agosto del presente año se realizó el X Seminario Nacional que tuvo como tema “Base Nacional Común Curricular (BNCC): tensiones y desafíos”.  El encuentro se llevó a cabo en el Colegio Teresiano, en Río de Janeiro, y contó con la participación de 158 educadores/as de escuelas públicas, privadas; de universitarios y educadores/as de la educación no formal. Un público diverso, colorido y oriundo de diferentes regiones de los Estados de Río de Janeiro y San Pablo. 

0929-3

El evento tuvo como objetivo: 1. Analizar la BNCC, identificar límites y posibilidades; 2. Problematizar las concepciones de currículo que atraviesan la base; 3. Identificar en qué medida el tema de las diferencias se encuentra presente en la BNCC; 4. Discutir cómo se ve la inserción de la BNCC y qué podemos hacer para favorecer una educación que humaniza y transforma con calidad social.

Durante la apertura del encuentro, se recordaron los 10 años de creación del Movimiento Socioeducativo Educar en Tiempos Difíciles (MSE), de ámbito del continente americano, así como sus propuestas de formación, participación y los seminarios realizados. Se continuó con una mesa redonda que debatió el tema central del seminario: “Base Nacional Común Curricular: tensiones y desafíos”. Los conferencistas invitados para formar parte de la mesa fueron: Carlos Artexes (Director SESC Nacional y ex Director de Concepciones y Orientaciones Curriculares  para la Educación Básica del Ministerio de Educación y Cultura – MEC) y el profesor Arnaldo Valentim Silva (Coordinador Pedagógico de la Escuela del Estado Profesor Álvaro Cotomacci, de Campinas, San Pablo; doctorando del Programa de la Facultad de Educación de la Universidad de Campinas – UNICAMP). 

0929-4

Entre los temas abordados, se destaca en la contribución de Carlos Artexes: una visión más general de lo que viene a ser y lo que representa en tiempos de cambios, la BNCC. Según él, algunos argumentos “favorables” a la inserción de la base (como la búsqueda de la equidad) y algunas críticas existentes (la base no tiene capacidad para alterar la realidad de la Educación Brasileña, tal como se proclama; y también su carácter homogeneizador y uniformizante). En lo que se refiere a los cambios previstos destacó también, que existe la necesidad, en tanto educadores/as, de pasar de una posición reactiva a una posición más activa.

En lo concerniente a la exposición del profesor Arnaldo Valentim, destacamos: la articulación hecha entre la propuesta de la base y el contexto macro político neoliberal existente (ciclo político de desconstrucción de derechos e ilegitimidad política). La idea implícita de que los problemas de la educación básica serán resueltos cuando copiemos modelos de gestión de la educación privada. La nueva regulación/desprofesionalización del trabajo docente. Exclusión de las minorías, de las diferencias y de las diversidades (indígenas, quilombolas, LGBT’s, cuestiones de género, educación de jóvenes y adultos, entre otros). Currículo unificador y homogeneizador. El modelo de educación pública gerencial, performática y centrada en resultados que están presentes en la base.

En un segundo momento, el público presente se dividió, de acuerdo con sus intereses, en mesas por nivel de enseñanza: Mesa 1 – Educación Infantil en la BNCC (conferencista María Fernanda Nunes – UNIRIO); Mesa 2 – Enseñanza Fundamental I en la BNCC (conferencista Naira Muylaert – PUC- Río); Mesa 3 – Enseñanza Fundamental II en la BNCC (conferencista Silvana Mesquita – PUC- Río); Mesa 4 – Enseñanza Media en la BNCC (Carlos Artexes – SESC Nacional). Luego de las discusiones por áreas, se hizo una puesta en común de las síntesis logradas en cada mesa. 

0929-5

En general, se hizo evidente la preocupación de los/las educadores/as presentes en continuar adelante y pensar un modo de actuar en la contra-hegemonía de la BNCC, de su carácter homogeneizador y de universalización, dado que la base es una realidad ya impuesta a la sociedad. Esto muestra lo importante que es actuar en las brechas, con la acción, la creación y la intervención.

Cerramos el encuentro teniendo la seguridad de que este año, en el que conmemoramos 10 años del MSE, el seminario realizado tuvo un carácter no solo de celebración y de formación. Este año comprendimos, de manera especial, la necesidad del seminario como espacio de formación/información, participación, resistencia, solidaridad y escucha sensible de las angustias y preocupaciones presentes entre los/las educadores/as. Y sobre todo, comprendimos su importancia política, teniendo en vista el momento complejo que estamos viviendo. Un momento de incerteza entre el miedo y la esperanza. Pese a todo, concluimos, a partir de todo el debate suscitado, que comprender la complejidad del momento político actual, así como sus implicaciones en el campo de la educación, es una convocatoria a que pensemos diferentes formas de resistir y de re-existir contra toda forma de opresión e injusticia social. 

0929-6

Actualmente, el MSE en Brasil cuenta con 306 miembros. A continuación destacamos testimonios de algunos de ellos, en los que comparten qué significa, a nivel personal y profesional, formar parte del mismo.

Asumir, conscientemente, mi compromiso como ciudadana, sobre todo, como educadora; trabajar para la construcción de una sociedad democrática que respete y garantice derechos iguales y humanos a todos. Y, además, contribuir para la socialización de las discusiones y reflexiones sobre esos temas, en diferentes espacios. (Profesora Ana – Secretaría Municipal de Duque de Caxias/Seeduc, Río de Janeiro).

Actuar colaborativamente para la construcción de una educación comprometida con la formación de la ciudadanía intercultural, la cual busca crear sociedades verdaderas, democráticas y comprometidas con la justicia social, económica, política y cognitiva. (Profesor José Antonio – Facultad de Educación de la Universidad Federal de Río de Janeiro).

Fortalecimiento, resistencia al sistema opresor, visión globalizada de temas transversales y vivencia del educador como agente participativo y transformador de la historia. (Profesora Cristina – ciudad de Sapucaia – RJ).

Destaco la preocupación en profundizar en los debates sobre conceptos y prácticas comprometidas en el proceso de una educación contextualizada, humanizadora y dialógica. (Zilda educadora popular de la ciudad de Campinas – SP)

El MSE es el gran cómplice de la educación porque reconoce el protagonismo de los educadores serios y comprometidos. Tener al MSE a nuestro lado es alentador. (Profesora María Helena – Colegio Helio Alonso, Río de Janeiro).

Significa comprender la educación dentro y fuera del aula. (Marcos – estudiante de historia de la Pontificia Universidad Católica, Río de Janeiro). 

Participar en el MSE significa unir fuerzas en una lucha permanente contra la desigualdad, la discriminación y la exclusión. Es remar contra las corrientes educativas neoliberales hegemónicas y creer que es posible construir otros modelos educativos participativos, públicos y populares y otros modelos de sociedades. (Mónica educadora popular de la ciudad de São João de Meriti – RJ).

¡Continuemos, entonces, uniendo fuerzas para la construcción de una educación comprometida con los procesos de humanización y transformación de nuestro país y del continente, en su globalidad, convocando a más educadores/as a participar del MSE!

Fuente de la Reseña:

http://www.teresian-association.org/es/noticias/educacion-propuesta-socioeducativa/item/3872-10-anos-del-movimiento-socioeducativo-educar-en-tiempos-dificiles-mse-en-brasil

Comparte este contenido:

Libro: Alternativas Pedagógicas para la Educación Matemática del Siglo XXI

Venezuela / 8 de octubre de 2017 / Autor: Audy Salcedo (Compilador) / Fuente: ResearchGate

Centro de Investigaciones Educativas Universidad Central de Venezuela, Editor: Audy Salcedo, ISBN: 978-980-000-2847-6

Link para la descarga:

https://www.researchgate.net/profile/Audy_Salcedo/publication/316464873_Alternativas_Pedagogicas_para_la_Educacion_Matematica_del_Siglo_XXI/links/58ffdafe45851565029f4297/Alternativas-Pedagogicas-para-la-Educacion-Matematica-del-Siglo-XXI.pdf

Fuente:

https://www.researchgate.net/publication/316464873_Alternativas_Pedagogicas_para_la_Educacion_Matematica_del_Siglo_XXI

Comparte este contenido:

Juventud venezolana tiene garantizado el derecho a la educación

Venezuela / 8 de octubre de 2017 / Autor: Redacción / Fuente: RNV

Durante el inicio del año escolar 2017-2018 en el nivel de educación media y media técnica, el ministro del Poder Popular para la Educación, Elías Jaua Milano, reiteró que gracias al Gobierno Bolivariano la juventud venezolana tiene plenamente consagrado y garantizado el derecho a una educación pública, gratuita y de calidad.

“Muchachos, ustedes hoy tienen la posibilidad que pocos tienen, la educación pública y gratuita. Países como Colombia, Brasil, Paraguay, Argentina tienen educación pero no gratuita, como la Bolivariana; allá pelean por el derecho que tienen consagrado hoy ustedes”, contrastó Jaua, desde la Unidad Educativa Juan José Mendoza, ubicada en Caraballeda, estado Vargas.

“Lo que ustedes tienen como derecho consagrado es exclusivo de la juventud Venezolana, por más de difícil que sea la batalla por la Patria, por la Independencia, por la prosperidad de la Patria, no podemos dejar de sopesar y valorar lo bueno que tenemos, como es la educación pública, gratuita y de mayor calidad”, instó el ministro Jaua.

Además, el titular del despacho educativo anunció que la revolución garantizará a los estudiantes de bachillerato el derecho gratuito a las tecnologías de la Tecnologías de la Comunicación y la Información (TIC) quedando establecido que todo estudiante de educación media tenga su tableta electrónica.

Por su parte, el gobernador del estado Vargas, Jorge Luís García Carneiro, agradeció al ministro Jaua por el apoyo que han recibido por parte del Gobierno Bolivariano, e indicó que 91 mil estudiantes ingresaron a las aulas del estado Vargas. “Tenemos el Programa de Alimentación Escolar (PAE), me siento feliz por los logros de este año escolar”, expresó la autoridad regional.

Entretanto, la estudiante Genifer Gavertt, presidenta de la Federación Venezolana de Estudiantes de Educación Media (FEVEEM), expresó que “que hoy la educación media regresa con alegrías, con esperanza, con más ganas de seguir construyendo un país bonito, un país donde todos los estudiantes sin importar la clase social tengan participación”, afirmó.

Del mismo modo, Garvett manifestó que “hoy los estudiantes hacemos un llamado a que en este regreso a clases de este periodo escolar 2017-2018 sigamos luchando y estudiando. Seguiremos con la tarea de los conucos escolares, y nos comprometemos en este año escolar a impulsar la Patria productiva en cada uno de nuestros liceos, y que sean esos mismos estudiantes en acompañamiento del docentes a ser estudiantes productivos y crear una Venezuela en potencia”, dijo Garvett.

Deporte y prevención de embarazo temprano

El ministro del Poder Popular para la Juventud y el Deporte Pedro Infante indicó que “las instrucciones que dio el Presidente Nicolás Maduro acerca de que todos los liceos y escuelas del país el deporte sea la actividad fundamental en seguir fortaleciendo al deporte y la recreación, para dar inicio a la etapa intercursos, parroquial y Nacional para los niños, niñas y jóvenes.”

Finalmente, la ministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género Blanca Eekhout, felicitó a los muchachos y las muchachas porque tienen una patria libre y soberana, “que garantice su derecho a iniciar este año-escolar 2017-2018 con alegría y entusiasmo y con instalaciones que permitan el desarrollo pleno”.

Además, Eekhout dijo que este año se establecerán núcleos de formación para la prevención del embarazo a temprana edad, “para que la maternidad y la paternidad no sea un accidente, sino que responda al proyecto de vida, para que estemos formados en la sexualidad”, concluyó la ministra.

Fuente de la Noticia:

http://rnv.gob.ve/juventud-venezolana-tiene-garantizado-el-derecho-a-la-educacion/

Comparte este contenido:

“El discurso escolar se dirige a un pibe que ya no existe más”

Argentina / 8 de octubre de 2017 / Autor:  Juan Ignacio Provéndola / Fuente: Página 12

Felipe Pigna y Darío Sztajnszrajber en Ciudad Cultural Konex

En “Preguntas de la Historia y la Filosofía: amor, muerte, religión y poder”, ambos pensadores ponen en diálogo las dos disciplinas para dar con “la historia de los derrotados”. “Siempre buscamos la perspectiva del que queda afuera, del derrotado”, dicen.

Prácticamente a cada paso que dan desde el bar donde se hizo la entrevista hasta la facultad en la que se realizaron las fotos aparece alguien que se les arrima y los saluda. El recorrido dura apenas una cuadra y concluye en el patio de Puán, sede de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos aires, donde se produce una conmoción: personal académico se acerca a abrazarlos y algunos alumnos incluso preguntan emocionados si están ahí porque van a dar una charla en algún aula. Felipe Pigna y Darío Sztajnszrajber lograron lo que pocos consiguen, muchos admiran y algunos –para qué negarlo– envidian: sacarle la naftalina de claustro a contenidos que la pedagogía oficial dejó obsoletos y convertirlos en atractivos y populares. Moviéndose en una multiplataforma (libros, medios, charlas), ambos hicieron de la Historia y la Filosofía objetos de consumo masivo pero saludable. Así como Pigna y Sztajnszrajber leyeron a Alberdi y a Derrida, o a Jauretche y a Heidegger, en un futuro serán ellos a quienes acudirán los curiosos del mañana para entender este tiempo en el que las audiencias de repente se sienten cautivadas por aquello que el sistema educativo formal les presentó como repelente.

Por sus perfiles similares, resulta hasta obvio que hayan llegado a un proyecto común, que comenzó hace cuatro años y pasó por distintos ejes. Primero fue alrededor de la identidad argentina, luego “Cinco pensadores en su tiempo” y después “Pensar el Bicentenario”. La fórmula se fue afinando con el paso del tiempo y, para su nueva puesta, pensaron en “un espacio universal”. Así surgió “Preguntas de la Historia y la Filosofía”, en donde Pigna y Sztajnszrajber le ponen la voz pero también el cuerpo a esta diálogo cimentado sobre cuatro ideas-fuerza: el poder, la religión, la muerte y el amor. Una intertextualidad en la que la historia argentina se relee a través de sus libros pero también de sus pasiones. De sus reflexiones y de sus emociones. El espectáculo, que ellos prefieren definir como “conversatorio”, es un éxito por donde pasa, con salas agotadas en el interior y también en el Konex (Sarmiento 3131), su fortaleza porteña, adonde volverán el domingo a las 19, después de un paso por Neuquén y antes de desembarcar en Rosario (estarán en el Teatro El Círculo el 18 de octubre).

Pigna y Sztajnszrajber entraman la Historia y la Filosofía (dos saberes que lo mismo se nutren del registro y del pensamiento de cada época para poder entender desde guerras sangrientas hasta el corte de pelo de moda) con el efecto de reconstruir construcciones de sentido imperantes y ponerlas en cuestinamiento. Un ejemplo sencillo pero muy claro es el prisma del amor para explicar de qué manera la emocionalidad íntima influyó y determinó las acciones de esos próceres que el relato oficial inmaculó al punto de despojarlos de todo tipo de sentimiento más que el fastuoso “amor a la patria”. “Esos tipos del siglo XIX no eran muy diferentes a los que de carne y hueso que conocemos hoy. ¿Se piensan que no amaban, no extrañaban, no querían estar en pareja o tener relaciones sexuales? ¡Hablaría mal de esta gente si no hubiese sido así!”, sostiene Pigna. Para Sztajnszrajber, en tanto, “la idolatría en la que se coloca a los ‘héroes nacionales’ creó esta especie de personajes por encima de lo humano, en un nivel casi religioso. A San Martín se lo define como El Santo de la Espada”.

La figura de San Martín es nodal porque entraña todo un complejo sistema de disputas e imposiciones simbólicas que siguen generando tensión. “Ahora intenta vinculárselo con la idea de ‘emprendedor’ –explica Pigna–, aunque en el sentido del ‘entrepreneur’ francés. Es decir, un emprendedor empresario. Entonces la gesta libertadora se reduce a una empresa, haciendo una asociación de palabras para nada inocente. Se habla entonces de la ‘empresa del Cruce de los Andes’ para subrayar la capacidad de iniciativa individual, cuando en realidad fue una de las acciones más colectivas de la historia argentina”. En esa línea, Sztajnszrajber observa que “se buscan asociaciones y afinidades conceptuales, porque ese emprendedurismo tiene que ver con el éxito y entonces la historia, una vez más, es contada en términos de héroes y villanos, de ganadores y perdedores. Y la empatía siempre es con el ganador, porque lo que se recuerda de San Martín son sus victorias”, detalla el filósofo. “El fomento de una sociedad exitista deja debajo de la alfombra aquello que nosotros queremos desempolvar: la historia de los derrotados. Por eso, en los cuatro temas siempre buscamos la perspectiva del que queda afuera. Si hablamos del amor, salimos de las novelas rosa con final feliz, que es el discurso oficial, para entenderlo también como una zona donde se hace política, una zona de poder, de conflicto. Y que la muerte es algo irresoluble. Lo cual no es malo, salvo para una sociedad exitista donde algo que no se resuelve es visto como una falencia”.

A propósito de esto último, Pigna agrega que “en la enseñanza de la Historia en primarios y secundarios se omite el conflicto, porque se sostiene que el niño no esta en condiciones de comprenderlo, cuando en realidad el niño de 2017 vive viendo videos o leyendo comics donde conflicto está presente. Además, su capacidad de abstracción y memorización es impresionante: Pokemón tiene 590 personajes y en japonés. El discurso escolar está dirigido a un pibe que ya no existe más, que atrasa cincuenta años. Pero, por debajo, el sistema sirve para reforzar la escolarización de la Historia: parece que su único ámbito autorizado para ‘pensar’ la Historia es la escuela,a tal punto que, cuando llega el 9 de julio, la gente habla más del acto escolar que del proceso independentista en sí”.

–En el conversatorio dicen que los alumnos son “víctimas de la Historia”, en alusión a los métodos pedagógicos convencionales. ¿Cómo se podría zanjar este conflicto?

Felipe Pigna: –Los dos estamos orgullosos de nuestra experiencia docente en la secundaria, porque nos dio un aprendizaje importantísimo en la divulgación y en la necesidad de hacerte entender. La Historia y la Filosofía son dos disciplinas lo suficientemente hermosas como para convertirlas en una experiencia sufrida. La clave quizás esté en hacer coparticipar al alumno, detectar qué podría despertarle más inquietudes y, por ende, mayor curiosidad. De qué manera se pueden relacionar los contenidos del pasado con su presente, qué consecuencias generaron en su cotidianidad.

Darío Sztajnszrajber: –El aula tradicional, para decirlo en términos nitzcheanos, ha muerto. Lo cual no necesariamente signifique algo negativo: en todo caso, debemos repensar por donde pasan la transferencia y el conocimiento. Creo que enseñar hoy contenidos en un aula es una pérdida de tiempo, porque los pibes los tienen disponibles en plataformas que antes no existían. Usar ochenta minutos de Filosofía en el colegio para dictar los conceptos fundamentales de Sócrates no tiene sentido. Hay que crear acontecimientos filosóficos. Una vez, cuando era profesor de secundario, quise llevar a los alumnos caminar, emulando las caminatas que hacía Aristóteles, pero siempre tenias una autoridad que te decía: “vuelvan al aula, esto no es joda”.

–Las políticas educativas oficiales tienden a hablar, curiosamente, de la despolitización de las aulas y de los contenidos. ¿No supone esto una contradicción, en el sentido de que revisar la historia implica de por sí un hecho político?

F.P.: –Habla de educación gente que no tiene la menor idea, que no pisa un aula desde hace cuarenta años. Y ahí estamos ante un problema. Existe una gran ignorancia sobre lo que pasa en la escuela de una gran parte de los formadores pedagógicos, y también de opinión, que no saben lo que ocurre en un colegio, cómo se enseña, y con qué métodos. Todo lo que se salga del mitrismo, de ese relato oficial que se sigue reproduciendo, parece urdir intenciones políticas, pero nadie discute todo lo político que significó imponer esos discursos como cánones. La lógica actual, que por cierto el sistema avala, hace que los alumnos deban preocuparse únicamente por aprobar un examen. Se vuelven especuladores y, en ese contexto, el conocimiento queda completamente al margen.

D.S.: –Etimológicamente, la palabra “escuela” viene de “skholè”, que en griego significa “ocio”. Es decir: la gente iba a la escuela pasarla bien. Y fíjense qué deserotizada está la institución escolar actualmente que los pibes la viven como una carga y no como un lugar para realizarse. Obvio que un aula es un espacio político, porque hay relaciones de poder entre docentes, alumnos y autoridades, y esto genera conflictos de intereses. El tema es que el poder busca construir zonas apolíticas. Como el aula, o mismo la casa. ¡Los lugares donde, justamente, se ponen en evidencia las relaciones de poder! El conocimiento sale de ese choque de espadas, de lo contrario el docente fagocita al alumno hasta convertirlo en otro ladrillo en la pared, como ya lo explicó Pink Floyd.

La resistencia como pregunta

En tiempos de posverdad, en los que la verdad es dinamitada por la verosimilitud (no importa qué se dice, sino cómo),emergen desde esas ruinas quienes buscan explicaciones revolviendo los escombros. “Pensar hoy una resistencia es pensar no sólo prácticas y narrativas que rompan las del poder, sino también las de esas resistencias que el propio poder genera para su funcionalidad”, apunta Sztajnszrajber. Y ejemplifica: “La idea del Panteón de los Próceres delimita los modelos a seguir y también, por exclusión, los que no. Y produce un efecto narcotizante, en el sentido de que da placer y tranquilidad consumir y reflejarse en un discurso cerrado y, por ende, indiscutible. En ese sentido hablaba Marx de la religión como el opio de los pueblos”.

–¿Michel Foucault y su análisis de los dispositivos de control y poder se volvió una lectura indispensable para entender todo esto?

D.S.: –Es que se volvió actual, aunque hayan pasado más de cincuenta años de alguna de sus obras, porque sirven para entender la exclusión y la forma en la que hoy trabaja el capitalismo en la intervención de los cuerpos. Pero la extemporaneidad no es un rasgo de Foucalt, sino de la Filosofía entera: podés entender mejor al gobierno de Macri a través de La república que por muchos pensadores contemporáneos, porque ese libro provee categorías de análisis muy valiosas. Ya en ese entonces Platón hablaba del hombre justo como una armonía entre sus dimensiones racionales e instintivas, y por añadidura esto se extendía a la polis, donde la injusticia residía, entre otras cosas, en la intromisión del mundo de la empresa o del comercio en las decisiones políticas.

–Rescatan el tango “Desencuentro” para darle visibilidad a expresiones silenciadas durante la Década Infame. ¿La cultura popular sirve como atajo para reflejar aquello que dejaron afuera los relatos oficiales?

F.P.: –Es que la cultura popular es prácticamente el primer registro de la otra historia, aquella que el pueblo cuenta en base a lo que vive. El tango, ni hablar, pero antes la payada, un elemento que usó el anarquismo entre fines del siglo XIX y principios del XX para divulgar textos de Kropotkin o Bakunin entre obreros analfabetos. Es increíble como se han ignorado históricamente estas expresiones. Me viene a la mente una escena extraordinaria de Y la nave va donde un grupo de gitanos baila sobre la cubierta de un barco y, desde la primera clase, dos antropólogos los critican, cuestionando la autenticidad de ese baile popular. Una maestría de Fellini que por otra parte refleja un escenario real.

–Otro interés que comparten es la construcción de la identidad nacional, inquietud irresoluble que acompaña a historiadores y pensadores argentinos de todos los tiempos. ¿Es posible llegar a alguna conclusión?

F.P.: –No es esa la intención sino, por el contrario, dejar a la gente con más interrogantes que certezas. Porque la Argentina es un país aluvional, sostenido por identidades múltiples, entonces hablar de un único “ser nacional” es casi fascistoide. Muchas veces se alude al argentino espejándose en el porteño, que nada tiene que ver con el jujeño, por cierto tan argentino como aquel. En el “inventario” coexisten más de cincuenta naciones indígenas y casi sesenta colectividades extranjeras. ¡Tan solo en Oberá, una ciudad misionera de 60 mil habitantes, tenés medio centenar de colectividades! ¿De qué estamos hablando, entonces? O, mejor dicho: ¿a quién le sirve definir un “ser nacional”? Porque, en otro punto, esta idea de uniformidad identitaria disuelve también el conflicto de clases.

D.S.: –La identidad es una metáfora que busca un ordenamiento farmacológico, porque trata de encontrar aquello que es permanente en uno y, por ende, nos da más seguridad. Identidad surge de “ídem”, lo que se repite a sí mismo. Y eso se ata al concepto de Patria, como un padre compartido, y al de Nación, que viene de nacer. Todo remite a una misma sangre en el contexto de estados modernos, no sólo el argentino, que son artificiales, productos de imposiciones, de un alambrado que definió las fronteras “por que sí”. Entonces, los mitos sirven para darle sentido a esa artificialidad territorial y cunden en expresiones fundamentalistas como el reciente avance neonazi en Alemania, entre tantas otras. Pero, al mismo tiempo, del otro lado se tensa una decostrucción de identidades que no sólo afecta a lo nacional, sino también a lo sexual y a lo cultural, creo yo que como saldo positivo del posmodernismo.

–Uno de los mitos de origen de la construcción identitaria argentina es la Independencia de 1816, de la que se cumplieron 200 años. ¿Cuánto de mito y cuánto de independencia hubo en este relato fundante?

F.P.: –En principio, no fue tal independencia, porque luego hubo ocho años de guerras civiles. Pero, al mismo tiempo, el llamado Bicentenario de 1816 no generó demasiado interés ni entre los estamentos oficiales que podrían haberlo impulsado como pretexto para la reflexión histórica ni tampoco entre la gente. El año pasado, nosotros dos hicimos un ciclo referido al Bicentenario y sentimos un generalizado clima de apatía, de modo que ese debate siempre queda abierto.

D.S.: –El problema es plantearse la independencia en términos absolutos, error similar al que se comete cuando la felicidad o el amor son abordados de la misma manera. Porque absoluto implica no dejar nada suelto, ya que todo lo contiene, y esos términos no existen en la independencia. Siempre dependés de algo, en todo caso lo relevante es la gradación. Es decir, de cuántas dependencias de carácter opresivo lográs liberarte. Porque la independencia no se decide, sino que se apropia. Es producto de una lucha, no de un consenso: la ganás provocando una ruptura que inevitablemente genera perturbación.

Fuente de la Entrevista:

https://www.pagina12.com.ar/66264-el-discurso-escolar-se-dirige-a-un-pibe-que-ya-no-existe-mas

Comparte este contenido:
Page 1513 of 3047
1 1.511 1.512 1.513 1.514 1.515 3.047