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Recuerdos de los Aprendizajes con Amor

Recuerdos de los Aprendizajes con Amor

Por: Francisco  Ramón Sánchez

 

Corría el año 2005 si mal no recuerdo era marzo 1°, laboraba en el Centro Penitenciario Metropolitano Yare 2, ubicado en el Municipio Simón Bolívar del estado Bolivariano de Miranda, impartiendo clases a los privados de libertad, en el nivel de  bachillerato, en la Misión Ribas, el caso es que,  ese día se acercan al  ambiente uno tres personas  y se colocan a un lado de la puerta del aula y permanecen allí por espacio de dos horas, observándolos bien, era de los que siempre andaban dando vueltas por los alrededores de las aulas , por lo que decido abordarlos.

Al finalizar las actividades con el grupo, me dirijo al pabellón de los privados de libertad denominado Pabellón Administrativo, por su cercanía a el área de las oficinas, allí ubico al Pran de dicho pabellón le indico mi inquietud sobre estos tres privados de libertad que siempre andaban merodeando por las aulas, le pido que me los ubique para hablar con ellos y ver si hay posibilidades de que entren en la nómina de vencedores.

Al día siguiente estos tres privados de libertad se me acercan y les pregunto si deseaban estudiar a lo que me respondió el que fungía como líder de ellos que si, pero que ellos no sabían leer ni escribir.

Les comente que no había ningún impedimento que me dieran  una semana para hacer unas diligencias y que los atendería. El caso es que de inmediato me puse en contacto con las personas de la Misión Robinsón y les plantee esta problemática y que mi persona estaba dispuesta a aprender el método “YO SI PUEDO”, para ponerlo en práctica con estas personas, al cabo de una semana de recibir el entrenamiento de alfabetización, me dedique  en el  tiempo libre a enseñarles a leer y a escribir.

Al cabo de tres meses los tres privados de libertad ya dominaban las letras y leían con alguna dificultad pero se les entendía.

El  5 de Junio era el día de visitas conyugales, en estos días no se impartían  clases, mi persona se encontraba corrigiendo unos trabajos de los vencedores privados de libertad, y se acerca uno de los tres privados de libertad con una señora, quien resulto ser su esposa , me la presenta y él me dice: “Profesor en este momento quiero que usted sea testigo de algo que siempre había querido hacer ” le digo: siga y el señor privado de libertad con los ojos llorosos por la emoción le lee a su señora esposa un poema escrito por él, les indicó que la emoción fue muy hermosa y que las lágrimas de amor que brotaron de los que estábamos allí presentes se contagiaron y se transformaron en una alegría que sólo Dios las puede comprender.

La señora esposa del señor privado de libertad me dijo: que uno comete errores en la vida, pero que ese momento más nunca se le borraría de su corazón.

Hoy en día este señor que estuvo privado de libertad  se encuentra en su hogar rodeado por el cariño de sus seres queridos, y en un rincón de su sala tiene enmarcado el poema que un día leyó con la emoción del que se siente libre por siempre del desconocimiento  de las letras.

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Perú: Miles de peruanos marchan contra la violencia de género

América del Sur/Perú/Noticias/www.hispantv.com

Miles de peruanos tomaron el sábado las calles de las principales ciudades del país en una marcha nacional para rechazar la violencia contra la mujer.

Organizaciones civiles, activistas de derechos humanos y mujeres maltratadas participaron en la marcha nacional a la que también se sumó el presidente del país, Pedro Pablo Kuczynski, después de una polémica sobre recientes sentencias judiciales contra agresores machistas. Según estimaciones, al menos 50.000 peruanos tomaron parte en la movilización, que se celebró bajo el eslogan «Ni una menos, Perú».

Los manifestantes en Lima, capital, iniciaron su acto desde el Campo de Marte y partieron hacia la plaza del Paseo de los Héroes Navales frente a la sede del Poder Judicial.

«Lo que no queremos en el país es la violencia, sobre todo contra las mujeres y los niños. Vamos a promover la cultura de paz, de tolerancia», aseguró el mandatario.

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, (con camisa blanca) en medio de los manifestantes en Lima, capital, 13 de agosto de 2016.

 

La marcha fue convocada durante las últimas semanas mediante las redes sociales, luego de que los medios se hicieran amplio eco de sentencias judiciales consideradas benévolas contra agresores de mujeres.

En el primer semestre del año, 54 mujeres murieron a manos de sus parejas o exparejas en Perú y otras 118 fueron víctimas de intento de feminicidio, tal como indican datos oficiales.

Según datos del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, siete de cada diez mujeres han sufrido maltrato físico o psicológico por parte de sus parejas. Una reciente encuesta arrojó que un 78 por ciento de los peruanos aseguraba vivir en una sociedad machista.

tmv/ctl/hnb

Fuente: http://www.hispantv.com/noticias/peru/284807/peruanos-marchan-violencia-genero-feminicidio

Fuente imagen: http://217.218.67.233/hispanmedia/files/images/thumbnail/20160814/0103072_xl.jpg

 

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Apagón Pedagógico Global (APG)

Las reformas educativas en clave de resistencias

Una vorágine de mutaciones culturales presiona a los sistemas escolares en el siglo XXI, impulsando su transformación de manera acelerada; lo que permanece invariable, en la inmensa mayoría de lugares del mundo, es el sistema económico, político, social y cultural de explotación del hombre por el hombre.

El cambio educativo suele venir en presentaciones de reformas y en algunos casos de revoluciones. A veces las reformas son lo más revolucionario posible en un momento histórico dado; en otros casos las reformas sólo intentan impedir revoluciones y contradicen la propia esencia etimológica de ‘acción para volver a formar’ reproduciendo las mismas políticas y prácticas que enuncian cambiar.  Muchas reformas son en realidad contrarreformas que procuran eliminar o minimizar el impacto en la acumulación de capital, de importantes conquistas sociales. Dialécticamente hablando, todos estamos de acuerdo en cambiar constantemente, sólo que algunos abiertamente aspiramos que la transformación sea el camino para construir otro mundo posible de solidaridad y justicia social en el cual el ser humano deje de ser considerado un simple consumidor de mercancías.

 

Respecto al cambio educativo actual Unesco (2015) plantea:

 

Vivimos tiempos turbulentos. El mundo está rejuveneciendo y aumentan las aspiraciones a los derechos humanos y la dignidad. Las sociedades están más conectadas que nunca, pero persisten la intolerancia y los conflictos. Han aparecido nuevos centros de poder, pero las desigualdades se han agravado y el planeta está bajo presión. Las posibilidades de un desarrollo sostenible e inclusivo son muy amplias, pero las dificultades son arduas y complejas. El mundo está cambiando: la educación debe cambiar también. (p.3)

 

En el presente, es creciente el interés del capitalismo globalizado por generar una centralización de las reformas educativas a escala mundial que le permita introducir de la manera más homogénea y rápida los cambios educativos que demanda el modelo de producción del siglo XXI. En contraposición, ciudadanos y magisterio entienden cada vez de manera más nítida, la urgencia de construir una agenda internacional alternativa en defensa de la educación pública.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), aprobados por los países miembros de la ONU en Septiembre de 2015, expresan la tensión actual entre aspiraciones ciudadanas e intereses del gran capital. Los ODS o nueva versión de las llamadas metas del milenio[i], incorporan en esta oportunidad un objetivo específico dedicado a la educación, el cuatro, que contiene diez metas[ii] las cuales exigen ser leídas, valoradas y trabajadas con una clara visión política.

Hasta hace tan solo un par de décadas, el proceso de reformas había construido una imagen-pinza pública de cambios “generados” desde el nivel nacional, los cuales en la medida que fueran progresistas contarían con el respaldo de los organismos internacionales especializados en la agenda educativa. Hoy, se construye una imagen pública para las transformaciones educativas diametralmente opuesta. Las reformas educativas aparecen ahora como resultantes de un consenso mínimo internacional que guiará los procesos de cambio de los sistemas escolares nacionales.

No es una novedad que el centro capitalista le imponga a la periferia la ruta de las adaptaciones que requiere el modelo de producción y sus sistemas de engranaje, en este caso el educativo. La variante en el presente viene dada por el hecho de legitimar ante el público en general, los mecanismos de determinación de la agenda de cambios desde el propio centro de gobernanza global.

Ministerios de Educación Nacionales -o sus equivalentes-  aparecen ahora interpelados a cambiar; ya sea conforme a las orientaciones que dictan los organismos económicos internacionales o, en la dirección convergente que acordaron sus gobiernos a través de los ODS, cuyo monitoreo, supervisión y evaluación –en el último de los casos- está a cargo del sistema de Naciones Unidas.

Al ser los sistemas escolares parte sustantiva de los mecanismos de gobernabilidad de los Estados Nacionales, ello impone dinámicas de alianzas y acuerdos entre perspectivas e intereses comunes a escala planetaria por parte de quienes gobiernan; lo cual debería hallar un correlato entre quienes resistimos. El curso que tomen los cambios educativos en cada lugar dependerá, en gran medida, de la correlación de fuerzas que caracterice al mundo político en un momento histórico dado y de las tensiones existentes entre las clases en esa sociedad.

Pero, ¿cuál es el lugar de enunciación de las reformas educativas? Ante todo es importante destacar el papel de la ex URSS en el triunfo del paradigma de la educación para todos y todas. En 1917 los bolcheviques toman el poder en la Rusia Zarista e inician la revolución socialista en uno de los países más atrasados, económicamente hablando, sin acueductos, electricidad y con muy pocas escuelas. En solo décadas logran concretar una política pública que hasta ese momento parecía ser una utopía a nivel mundial: hacer llegar la educación a todo el territorio de Rusia y la Unión Soviética, es decir lograr la masificación educativa en un país. La educación para todos y todas dejó de ser una aspiración de ilustrados, maestros(as), sectores progresistas y políticos radicales en el mundo, para convertirse en un paradigma emergente de la gestión pública.

Al culminar la Segunda Guerra Mundial creció la esperanza de los pueblos del mundo respecto a las posibilidades de la educación para evitar otra confrontación a gran escala y como camino para mejorar sus sociedades. No es osado señalar que la educación de masas es una conquista del socialismo, independientemente de la degeneración burocrática y liquidacionista de la experiencia soviética desde el periodo post leninista.

Por ello, el surgimiento del paradigma mundial de la educación de masas debemos ubicarlo en el marco de las tensiones propias de la crisis capitalista que llevó a las dos guerras mundiales del siglo XX y la insurgencia de la revolución rusa.

En ese contexto, al finalizar la Segunda Guerra Mundial los sectores capitalistas más conservadores se vieron forzados a aceptar, no sólo la creación de la UNESCO, sino el impulso de la masificación de la educación a escala planetaria.

Con la creación de la ONU se estructuran un conjunto de organismos especializados en las distintas áreas de gobierno e interés político, los cuales fueron delineados a partir de los acuerdos de la conferencia monetaria y financiera de las Naciones Unidas (1944). En el caso de la educación se asume que la tarea central le corresponde a UNESCO, quien puede establecer alianzas en determinados casos con otras agencias dependientes del sistema de Naciones Unidas e incluso más allá.

Sin embargo, con el desembarco del neoliberalismo educativo en la década de los ochenta del siglo XX, organismos económicos globales como el Banco Mundial (BM) la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros, decidieron fortalecer sus oficinas de educación y asumir un mayor protagonismo en las propuestas, diseños y orientación de las reformas educativas globales. De esa etapa hasta el presente han evolucionado adquiriendo un protagonismo central que amenaza, incluso, la continuidad de convergencia de la agenda educativa en UNESCO.

Es necesario señalar que UNESCO sigue siendo -por carencia de otro espacio mundial similar o parecido-  el lugar privilegiado para expresar las tensiones entre lo económico, lo político, lo pedagógico y lo social; por ello, mantiene su carácter progresivo respecto a las instancias económicas señaladas. El creciente protagonismo en la agenda educativa de los organismos económicos globales amenaza con sustraerle a UNESCO su papel de líder en el sector, dejándole sólo protagonismo en cultura y comunicación.

Hoy en casi todos los sistemas educativos del mundo se habla de calidad de la educación como preocupación central de las reformas y el mecanismo hegemónico que se está utilizando para determinar su curso es el modelo del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o PISA (por sus siglas en inglés). PISA es diseñada y puesta en marcha por la OCDE, convirtiéndose su propuesta en el paradigma de la medición y estandarización educativa a nivel global. La direccionalidad estratégica de la política educativa suele ser decidida por el centro de poder del sistema mundo derivado del acuerdo de Bretton Woods (1944)[iii].

La bitácora de las reformas educativas se inicia en las reuniones del G7 (o G8); su memorándum activa al Fondo Monetario Internacional (FMI) quien delinea la ruta de solución a los “problemas” y transformaciones que requieren los sistemas educativos nacionales para satisfacer las demandas del modelo de producción. Estas recetas generan demandas concretas para los sistemas escolares, vistos como lugares donde se forma la mano de obra especializada y/o calificada que requiere el capital en la coyuntura.

El Banco Mundial (BM), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), entre otros, estructuran y coordinan las políticas económicas y sociales, así como escenarios presupuestarios financieros por regiones y países, para los sistemas educativos a partir de los acuerdos del G7 (ó G8) y el FMI.

Luego, estas decisiones y orientaciones son legitimadas ante el público en general, mediante documentos, discursos, libros, declaraciones, noticias, estudios, que circulan de manera profusa en la organización y desarrollo de Conferencias internacionales, regionales, especiales, sectoriales organizadas según la magnitud de la transformación requerida, en la telaraña de instituciones pertenecientes a:

(1) el sistema de Naciones Unidas (UNESCO, FAO, UNICEF, PNUMA, entre otras);

(2) muchas organizaciones no gubernamentales internacionales y nacionales;

(3) las cada día más influyentes Fundaciones Filantrópicas pertenecientes a grandes magnates industriales y financieros.

 

Los debates, acuerdos y resoluciones que acompañan esta operación son difundidos de manera profusa en formatos de noticias, estudios especializados, artículos de opinión, programas especiales de TV y radio, colecciones bibliográficas, videos, hasta en canciones y películas por parte de la industria cultural. El propósito es construir hegemonía cultural que propicie la cimentación de consenso social, respecto a la inminente necesidad de emprender cambios en una determinada dirección y  sector, en este caso el educativo.

Esta dinámica permea los debates nacionales y construye “viabilidad política” para emprender los cambios: La narrativa de presentación en cada país, solía ser la propia de un clamor de la ciudadanía local, ocultando –en la mayoría de los casos- su lugar de enunciación real, la teleología del cambio propuesto y la dependencia nacional respecto a centros de poder económico mundial. Estas iniciativas que antes se imponían bajo el formato inicial de “Comisiones Nacionales de Currículo” y “Comisiones de Estado para la Reforma Educativa”; hoy suelen presentarse como “Comisiones por la Calidad Educativa” y, la narrativa que las alimenta es la de la estandarización de los aprendizajes.

 

Reformas, contrarreformas y educación publica

Las reformas y contrarreformas educativas se convirtieron en los mecanismos que expresaban las tensiones entre educación para élites y educación para todos y todas. Desde la perspectiva de los intereses del gran capital se procuró hipotecar las reformas educativas a los requerimientos del modo de producción; desde las resistencias al modelo capitalista, las reformas fueron consideradas oportunidades para avanzar en el concepto de educación pública, gratuita, popular y de la calidad incluyente.

Al analizar los procesos de reformas educativas generadas desde el surgimiento del Sistema de Naciones Unidas podemos identificar tres grandes ciclos, un número similar de operaciones de control de destino y cinco modas.

El primer ciclo fue el de la masificación de la educación. Éste aparece vinculado a la reestructuración del mundo capitalista post segunda guerra mundial; el cual demandaba mano de obra más especializada, burocracia gubernamental capaz de absorber y comunicar los nuevos códigos de gobernanza mundial y, la generación de una inmigración masiva de sectores de la población del campo a la ciudad en los países de la periferia capitalista que posibilitara la industrialización de la agricultura.

El segundo ciclo, es el de las reformas educativas neoliberales que se inicia en los ochenta con la crisis de las deudas externas, la revolución de las Tecnologías de la Comunicación y de la Información y, la reestructuración económica global. El propósito de este ciclo es la promoción de la privatización y la mercantilización educativa como mecanismos para liberar al sector público de la “carga” presupuestaria que implicaba la educación pública.

El tercer ciclo, se inicia a finales de los noventa e inicios del siglo XXI; siendo éste el ciclo el de la estandarización de la evaluación de docentes y estudiantes, la expansión acelerada de la mercantilización, la virtualización de la educación y del Apagón Pedagógico Global (APG).

En este ciclo se concreta el abandono de la agenda de la educación superior o universitaria por buena parte de los organismos educativos internacionales, dejando a merced del mercado y los rankings universitarios el destino del sector. UNESCO, por ejemplo, una vez culminada la primera Conferencia Mundial de Educación Superior (CMES, 1998) paradójicamente cierra su dirección de educación superior.

Por otra parte, en las últimas décadas se distinguen tres grandes operaciones de control de destino caracterizadas por: (a) la creciente centralización internacional de la agenda de reformas de los sistemas escolares nacionales, (b) la homogenización de las narrativas ciudadanas y gubernamentales respecto a la educación y, (c) la determinación del uso de los recursos del PIB y el presupuesto público en educación a través de la imposición de las llamadas “tendencias” del cambio.

En el primero de los casos se logra construir una lógica mediante la cual las Conferencias Mundiales, Regionales y/ o  Sectoriales constituyen el espacio privilegiado para consensuar las rutas marco de las reformas educativas nacionales. En ese sentido se oculta el papel de la economía en la orientación estratégica de las reformas, dotando a algunos organismos internacionales del sector educación con una especie de aureola de “neutralidad” que les faculta para elaborar documentos base, permeados por la agenda económica en educación, los cuales son presentados con el lenguaje propio de los educadores y el sector educativo.

En el segundo, se logra construir un sentido común de lo educativo que tiene como rango distintivo “despolitizar” el debate en el sector. La despolitización procura ocultar la dependencia de los sistemas educativos respecto a las agendas de dominación política global. Si éstas se ocultan resulta más limitadas las posibilidades de que emerjan propuestas alternativas al modelo hegemónico de dominación, de neo colonización cultural y –como lo alerta Henry Giroux- de conformación de zombis políticos como sustitutos de la ciudadanía crítica. Un indicador claro de ello, son las dinámicas mediante las cuales los sistemas escolares fueron abandonando -progresiva y aceleradamente- –   las finalidades, tareas y estrategias vinculadas al pleno desarrollo de la personalidad que les caracterizó a sus inicios.

En el tercero, se logra consensuar la determinación de un monto mínimo del PIB (6%) y del presupuesto público (20%) para el sector de educación. Detengámonos brevemente en este último aspecto. Esta conquista de carácter progresivo, que sintetizaba una aspiración histórica del magisterio y sus organizaciones sindicales para garantizar el funcionamiento de robustos sistemas escolares nacionales y la ampliación de la cobertura de la educación pública, comenzó a ser vista como una importante porción del presupuesto público por parte de las grandes transnacionales del sector y para los empresarios locales.

Cada vez más economistas, administradores, especialistas en informática, comienzan a ocupar los cargos de Ministros de Educación o sus equivalentes; en muchos casos ya ni los viceministros del sector son educadores, ni tienen experiencias mínimas de aula en los sistemas escolares.

El Foro Mundial de Educación realizado en Incheon, Corea (2015)   -donde se consensuaron las metas y el Marco de Acción 2030 para el sector-   contó con la casi nula presencia de docentes en comparación con el protagonismo de los directores de los organismos económicos globales, los representantes de la filantropía empresarial y grandes transnacionales del sector educativo[iv]. En este sentido, el logro más importante de este Foro que fue consensuar un monto mínimo del PIB y del presupuesto para alcanzar metas en EPT 2030, resultó ser un escenario privilegiado para allanarle el camino a las grandes transnacionales del sector tecnológico y de la medición estandarizada, quienes entienden el 6% PIB y el 20% del presupuesto público educativo, como un mercado global a disputar.

Hoy buena parte de este monto –del PIB y el presupuesto público en educación-  está siendo invertido en la compra de chatarra tecnológica de rápida obsolescencia, el cual va a parar a las finanzas de las grandes trasnacionales informáticas. Otra porción es destinada a la aplicación de las pruebas estandarizadas (PISA y Ranking universitario, como ejemplos) cuyos resultados vienen prediseñados con orientaciones  para las políticas públicas educativas. Crecientes montos del presupuesto educativo se destinan en compras de materiales bibliográficos a los grandes consorcios editoriales, así como a las corporaciones de alimentos que invaden el mercado de las llamadas políticas compensatorias y los programa sociales que se viabilizan a través de la educación. Finalmente, otra porción importante del PIB y el Presupuesto Público del sector se utiliza en infraestructura y actualización de las condiciones de planta física para albergar plataformas tecnológicas. Todo en nombre del necesario cambio educativo.

Paradójicamente, en momentos en los cuales se logra acordar un piso mínimo de inversión en educación, se genera una desinversión en salarios y condiciones de trabajo de los docentes y, en requerimientos que emanen de la determinación de necesidades, prioridades y aspiraciones desde las propias escuelas.

Analizados los ciclos y las operaciones de control a distancia, veamos ahora el último de los elementos: las modas educativas.  Ellas se convierten en elemento discursivo central sobre el cuál gravitan las reformas educativas en cada uno de los ciclos y operaciones de control.

 

Las modas educativas que fragmentan la pedagogía

El fragmento es la herramienta ontológica y epistemológica predilecta del capitalismo para imponer su dominio. Por su parte el análisis de la realidad como totalidad y la dialéctica entre lo global y lo local, emergen como antítesis de ese proceso epistémico de dominación. Por caminos distintos a los de otros campos profesionales, la pedagogía se auto constituyó en la ciencia o la convergencia de ciencias que estudian al ser humano en su proceso de aprendizaje no limitándose a lo cognitivo, sino relacionando la organización escolar con la realidad histórica, política, económica y social concreta.

Esta comprensión de la relación entre el todo y las partes, dota a la pedagogía de perspectivas políticas no siempre compatibles con el sistema. Por ello, se inicia un proceso inducido desde esferas económicas, tanto en el magisterio como en las políticas públicas, de ruptura con la posibilidad de interpretación holística de la realidad. Las modas y “novedades discursivas acompañan y hacen “creíbles” para el público en general, las contrarreformas educativas que debilitan los avances progresistas precedentes.

Desde los años cincuenta del siglo XX las reformas dejan de hablar de las pedagogías, sustituyéndolas en distintos momentos por alguno de sus componentes como epicentro de la actividad de cambio educativo. Se habla de la importancia de trabajar un determinado fragmento de la pedagogía y se desacredita el potencial del conjunto de ellos actuando en la cotidianidad educativa. No desconozco con ello que detrás de cualquier enfoque pedagógico subyace una ontología y una epistemología política que condiciona su teleología. Lo que pretendo subrayar es el desarrollo de contrarreformas educativas que se fundamentan en modas educativas para romper cualquier posibilidad de interpretación de la realidad como totalidad.

Primero fue la moda de las didácticas (´50s), seguida de la moda de la formación de directores, supervisores y planificadores (´60s), posteriormente las modas del gerencialismo y la evaluación cualitativa (´70s). En la década de los ochenta del siglo pasado desembarca la moda educativa de más larga duración, la del currículo, la cual se instaló en los sistemas escolares durando casi treinta años, además con concepciones curriculares separatistas de las políticas y prácticas pedagógicas.

En cada una de estas modas se nos dijo que el fragmento era el epicentro de la actividad pedagógica y el elemento más importante para las reformas educativas. El común identificador de las modas educativas lo constituye, la concepción nomotética del ser humano, la invisibilización de la tríada contexto-docente-estudiante en interacción, y especialmente, la ruptura con la interpretación de la relación entre lo general y lo particular, del todo con las partes, de lo escolar con el contexto, es decir de la totalidad con lo cotidiano del hecho educativo.

Esta dinámica logró permear la estructura y el diseño organizacional de muchos Ministerios de Educación, los cuales cuentan, con direcciones de planificación, currículo, evaluación, supervisión, entre otros, pero no cuentan con una instancia organizacional que las integre; peor aún aparecen separadas administrativamente en vice ministerios distintos que no se articulan entre sí. El objetivo de romper con la mirada integral e integradora del hecho educativo fue realizado mediante la imposición de modas a partir de fragmentos de la pedagogía.

La moda más reciente es la de la evaluación de los sistemas educativos (dos primeras décadas del siglo XXI) con dos aristas centrales: la del rendimiento de los aprendizajes; limitándolo a cuatro áreas (lectura y escritura, matemáticas, tecnología y nociones de ciencia) y, de los docentes (uso del tiempo escolar, rendimiento estudiantil, mecanización de la carrera docente). En el caso de la educación superior se impone el modelo de los rankings. Se pretende ahora  decir que lo importante son los resultados de estas evaluaciones y clasificaciones.

A tal punto han logrado construir hegemonía para sus propósitos que buena parte de las reformas y/o contrarreformas educativas que vienen generándose gravitan y son determinadas por los resultados de las pruebas PISA/OCDE y los rankings universitarios surgidos del tejido de sistemas estadísticos internacionales promovidos por el Banco Mundial y la OCDE.

Paralelo a las modas educativas, y con el propósito de destruir cualquier resistencia a la regresión educativa en marcha, se ha generado una renovada ofensiva contra el magisterio y la idea de planteles escolares. Estos mecanismos buscan socavar y destruir el espacio de la educación pública. Veamos las expresiones de cada una de ellas.

 

La docencia una profesión en riesgo de desaparición

La dominación y las resistencias son procesos objetivos y subjetivos, que se expresan en la realidad social, en este caso educativa. Los docentes somos actores/autores fundamentales en la construcción de ciudadanía no domesticada, interpretación científica del mundo, el aprender a aprender y el desarrollo del pensamiento crítico. Si se indaga con meridiana precisión, encontraremos que detrás de cada proyecto emancipatorio colectivo ha sido notoria la presencia de docentes, quienes coadyuvaron a abrir -desde las ideas y el ejemplo de sus posiciones- el camino. Por ello, el capitalismo desprecia tanto a los docentes.

El capitalismo ha querido arrebatar hasta la identidad a quiénes ejercen la docencia. Los apologistas del capitalismo han señalando, en distintos momentos y regiones –incluso desde paradigmas aparentemente progresistas-  que, por ejemplo, no es correcto llamarse maestro o profesor. Esta línea discursiva se complementa con la que señala que “cualquiera puede dar clase y no se requiere mayor formación profesional que aquella propia de la transferencia de conocimientos” –como si la docencia y la pedagogía fueran simples tecnologías de enseñanza de contenidos-  o que “la docencia es una seudo profesión de paso, es decir, para ejercerla mientras se alcanza el dominio de otra profesión de larga duración”.

Lo que está ocurriendo en muchos países donde se presentan las contrarreformas neoliberales de nueva generación (siglo XXI), no es otra cosa que un gigantesco ensayo del gran capital para aplicar la más feroz involución educativa en el plano de la educación pública con un capítulo especial en la eliminación de la profesión que lo ha caracterizado: la docencia. Si logran imponerlo en algunos países procurarán generalizarlos como nuevo modelo para América Latina y el Mundo.

Estas contrarreformas en marcha en distintas latitudes del planeta, son para el capitalismo en educación del presente, lo que en los noventa fue la Chile de Pinochet. El centro de las reformas neoliberales de nueva generación apuntan a la destrucción de la profesión docente atacando:

(a) El prestigio, la tradición y el reconocimiento social de los centros de formación profesional, especialmente aquellas caracterizadas por su perfil crítico como las normales y muchos institutos pedagógicos;

(b) la estabilidad laboral, que en las décadas precedentes había logrado un estatus singular en buena parte de las legislaciones nacionales; el Caballo de Troya que utilizan para ello son las evaluaciones docentes, la imposición de nuevos modelos de sistemas de ingreso y ascenso, el horizonte difuso de los sistemas de jubilaciones y pensiones docentes, muchos de ellos generados en la frontera de lo extra jurídico.

Paralelo a ello, en muchos lugares se está procediendo a la creación de un “ejército de reserva docente” que trabajaría por periodos cortos de 1 a 6 años, para lo cual son preparados mediante modelos Fast Track de enseñanza de técnicas básicas de transferencia de conocimiento. Finalmente, mediante el impulso de modelos de virtualización educativa.

Si no son necesarios docentes, no existe razón en las políticas públicas para financiar o poner en marcha normales o universidades pedagógicas. Para su progresiva sustitución se diseñan programas de formación docente inicial y de formación permanente de los docentes en servicio, paralelos o independientes a los que se realizan en las normales o universidades pedagógicas en la Región.

Los administradores de los sistemas educativos nacionales comienzan a aplicar el modelo norteamericano de formación docente Fast Track,  cuyo rasgo más distintivo es la sustitución de lo pedagógico por tecnología de la enseñanza administrados por ahora en la mayoría de los casos, por y desde los Ministerios de Educación Nacional o sus equivalentes, pero que seguramente serán privatizados en el corto plazo;

(c) a las organizaciones sindicales autónomas del magisterio. Para ello coaptan, condicionan o desprestigian a las direcciones sindicales más patronales, persiguen  a las más combativas y colocan nuevos mecanismos y obstáculos para limitar la sindicalización y las posibilidades de procesar cotizaciones sindicales. Sindicatos débiles o sumisos no serán herramientas eficaces del magisterio para resistir;

(d) el concepto de lo público, abriendo paso a la idea de mercado educativo. La profundización de las iniciativas de mercantilización y privatización educativa son crecientes, en las cuales el docente es un simple asalariado condenado a trabajar un fragmento de la mercancía educativa, objetivada en títulos.

El propósito de cada una de estas iniciativas no es otro que poder mostrar que se pueden administrar y llevar adelante sistemas educativos sin maestros(as), sin profesoras(as) y sin la profesión docente. Pero la ofensiva de las contrarreformas de nueva generación no se detiene allí. El nuevo espacio de desmantelamiento de la educación pública es el plantel y el aula como lugares de encuentro y construcción del imaginario colectivo de los sistemas escolares masificados.

 

Plantel educativo o pantalla virtual: la tecnología acecha a la escuela

Si la prospectiva planificadora de los sistemas educativos, desde la lógica capitalista, ya no requiere normales ni universidades pedagógicas porque la docencia deja de ser una profesión, el capítulo siguiente de la contrarreforma neoliberal será la destrucción del plantel escolar como espacio educativo socialmente construido para la enseñanza-aprendizaje durante los siglos XIX y XX.

La virtualización juega un papel especial en esta tarea. Un dato ilustra esta tendencia, durante el año 2014 desde el Banco interamericano de Desarrollo (BID) se promovió el modelo de enseñanza de “pirámide invertida” que en esencia y síntesis planteaba que dada la proliferación de computadores caseros y portátiles, los teléfonos celulares inteligentes y las tabletas electrónicas, así como la expansión de la internet y el wifi, estaba llegando el momento de desarrollar un modelo de aprendizaje “casero” basado en videos masivos y uniformes de enseñanza, en el cual la escuela se convierta fundamentalmente en un espacio de evaluación.

Evidentemente, ello se alimenta de la tendencia a sustituir inversión en infraestructura escolar por servicios tecnológicos  -hardware y software- para mantener la expansión económica de la industria de las tecnologías de la comunicación y la información a escala global.  La disputa por las partes del PIB y el presupuesto público en educación es cada vez más feroz y como en los demás campos confronta al capital nacional con el trasnacional.

 

Apagón Pedagógico Global (APG)

Todos los procesos descritos anteriormente nos han permitido señalar, desde hace ya varios años, el riesgo cierto, que en el marco de las transformaciones del capitalismo mundial del siglo XXI se genere un Apagón Pedagógico Global (APG). En la carta que el 9 de julio de 2015 doscientos treinta y seis educadores e investigadores educativos de todo el mundo le entregáramos a la señora Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, así lo alertamos. Esta tendencia a generar un APG se expresa en:

(a) la fragmentación de la pedagogía, en el impulso de modas temporales de algunos de sus componentes (didácticas, planeación, gerencialismo, evaluación, currículo, sistemas de evaluación escolar) que terminan generando una despedagogización de la educación y especialmente de la escolaridad;

(b) una desvaloración institucional y social de la profesión docente que conlleva a impulsar la idea que cualquier titulado puede ejercer la docencia, rompiéndose la noción de profesionalidad en el sector y de carrera docente e, incluso cuestionando la existencia de normales y universidades que forman docentes;

(c) un creciente discurso de desvaloración de la escuela, del centro educativo, con alternativas que golpean la noción de educación pública, como lo son la virtualización, la educación en casa o el concepto de espacios de aprendizajes como sustitutos permanentes de plantel y aula;

(d) la evaluación de aprendizajes en dos áreas cognitivas (pensamiento lógico matemático / lectura y escritura), una informativa (conocimiento sobre ciencias) y una instrumental (uso de tecnología) creando la noción que el resto de los aprendizajes son de segundo orden. Todo aquello que apunte al desarrollo integral del ser, individual y social, y la construcción de ciudadanía pasa a ser accesorio y prescindible. La estandarización de los criterios y valores de estas cuatro áreas de aprendizajes se presentan como equivalentes a la calidad educativa como aspiración ciudadana colectiva.

No es osado ni delirante plantear que de continuar esta tendencia al APG capitalista en educación, en las próximas décadas podría desaparecer la escuela y la escolaridad como las hemos conocido en los últimos siglos. El sustituto de los sistemas educativos pareciera ser una especie de apartheid educacional que llevaría la exclusión educativa a un nivel inimaginable en el presente, conduciendo a la humanidad a una barbarie civilizacional sin precedentes.

El giro economicista de las contrarreformas educativas que se está imponiendo de manera abierta y sin medias tintas, obliga a abrir un debate mundial respecto a su impacto en el corto y mediano plazo.

No es tiempo de lecturas románticas o aparentemente “despolitizadas”. Ni las reformas educativas ni los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son neutros y los resultados de su implementación dependerán en buena medida de la orientación política que alcance la sociedad mundial en el corto y mediano plazo..

Lo que está en juego, es el futuro de la educación pública de masas en el mundo. Es tiempo de revisar, analizar y proyectar el papel de las resistencias en la actual coyuntura de las reformas y contrarreformas educativas a escala global. Las reformas educativas que no se piensan, diseñan y aplican democráticamente con los y las docentes, terminan en dominación y conflictos para las sociedades.

Quizá sea tiempo de soñar con una organización de los educadores a nivel mundial que no esté atrapada por las lógicas de los partidos del status quo mundial ni por las trasnacionales económicas; es tiempo de pensarnos desde el protagonismo central de los docentes de aula. Las resistencias son la única garantía de una educación pública para todos y todas como camino para construir juntos otro mundo posible.

 

Lista de referencias y trabajo recientes vinculados

Bonilla-Molina, L. (2015). Calidad de la educación: Ideas para seguir transformando la educación. Ediciones CIM. Caracas Venezuela.

Bonilla-Molina, L (2016). Educación en la agenda para la elección del nuevo(a) Secretario (a) General de Naciones Unidas. Disponible en http://otrasvoceseneducacion.org/ archivos/99542

Bonilla-Molina, L. (2016). No dejemos solos a las maestras y maestros(as). (Carta a los candidatos a la secretaría general de la ONU). Disponible en http://questiondigital.com/?p=34137

Bonilla-Molina, L. (2016). La universidad Latinoamericana ¿Tiene falla de origen?  Disponible en http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/101099

Bonilla-Molina, L. (2016). Universidad, apertura, cierre de carreras y programas de formación. Disponible en http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/108540

Giroux, Henry (2011). Zombie Politics and Culture in the Age of Casino Capitalism. Series: Popular Culture and Everyday Life – Volume 23- EEUU.

ONU (2016). Objetivos de Desarrollo Sostenible. Disponible en: http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/education

UNESCO (2015). Replantear la educación: ¿Hacia el bien común mundial? Ediciones Unesco. París. Francia.               Disponible en http://unesdoc.unesco.org/images/ 0023/002326/232697s.pdf

UNESCO  (2016). Unesco Science Report: Towards 2030.  Ediciones Unesco. Paris Francia.  Disponible en http://unesdoc.unesco.org/images/0023/002354/235406e.pdf

[i] Su análisis específico escapa a los propósitos y límites de extensión de este trabajo por lo que lo desarrollaré en otro artículo.

[ii] Ver las metas en  http://www.un.org/sustainabledevelopment/es/education/

[iii] La Conferencia de Bretton Woods deliberó en Julio de 1944 sentando las bases del sistema monetario, financiero y de gobernabilidad que rige al capitalismo mundial desde ese momento.

[iv] Esto generó una firme carta de rechazo de centenares de educación en el mundo, la cual me correspondió consignar el 9 de julio de 2015 ante la Directora General de la UNESCO y actual candidata a la Secretaria General de la ONU Dra. Irina Bokova.  Pueden leer y firmar la carta en la siguiente dirección electrónica https://www.change.org/p/maestros(as)-as-profesoras-es-investigadores-as-en-educacion-estudiantes-familias-organizaciones-del-magisterio-centros-de-investigacion-educativa-organizaciones-y-movimientos-soci-si-compartes-el-contenido-por-favor-expresa-tu-adhesion

 

Publicado originalmente en la Revista Viento Sur N° 147

 

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Entrevista A Camila Vallejo Dowling

América del Sur / Chile/Agosto del 2016/Carmina Vallejo Dowling/biblioteca.clacso.edu.ar

En respuesta a  ¿ Qué paso con esa generación que perdió el miedo en Nuestra América latina  y el Caribe ? puntualmente en Chile, con aquellos lideres y lideresas desde las bases estudiantiles que  llevaban La bandera de la libertad en el reconocimiento de la patria, en los movimientos estudiantiles  se hace mención en esta entrevista a  la actual Diputada del parlamento Chileno  del partido Comunista Camila Vallejo Dowling.

por: Hernán Ouviña

El investigador y académico argentino Hernán Ouviña entrevista a la ex presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo Dowling, a propósito del movimiento estudiantil que sacudió a la sociedad y al sistema político chilenos durante el año 2011. Camila Vallejo –una de las principales voceras de este movimiento, que impactó por haber trascendido el ámbito de las demandas particularistas e instalado un debate en la sociedad chilena en torno al modelo económico y político heredado de la dictadura–, habla de los antecedentes, la génesis y los logros del movimiento estudiantil, pero también de los desafíos y las tareas pendientes de este esfuerzo transformador en curso. Destacando la transversalidad de las demandas enarboladas por el movimiento estudiantil y las características novedosas de los protagonistas de esta lucha respecto a ciclos de protesta anteriores, Vallejo analiza las perspectivas del movimiento en un escenario político sustancialmente distinto al de los últimos años, donde el bloque hegemónico no se ha roto, pero comienza a mostrar sus fisuras.

¿Podrías contarnos cuándo y cómo se inicia el conflicto estudiantil en Chile?

Esto es parte de un proceso de acumulación, tanto de discusiones como de fortalecimiento de distintas organizaciones dentro del movimiento estudiantil, o sea que no es algo espontáneo, aunque se trate de mostrar como un estallido social que sale de la nada. El movimiento estudiantil siempre ha existido en Chile y ha tenido diferentes expresiones desde la dictadura en adelante.

Si uno analiza las demandas más fuertes que han sostenido estos movimientos han sido un poco lo que hemos levantado hoy día. A comienzos de año se levantan desde la universidad, impulsadas por la Confederación de Estudiantes de Chile (CONFECH), tres demandas históricas: el financiamiento a las instituciones públicas, para que se fortalezcan y se termine así con el autofinanciamiento impuesto con la dictadura; la democratización, que viene de la reforma de 1968 y refiere al cogobierno y a generar instancias más participativas dentro de los estamentos; y la eliminación de las restricciones al acceso, que es algo impuesto por los gobiernos de la concertación en adelante.

Con esto último me refiero a la Prueba de Selección Universitaria (PSU) y a los mecanismos estandarizados de evaluación, que han reproducido la desigualdad y han profundizado un filtro de clase para el ingreso al sistema terciario y de educación superior. A esto se suman las demandas que levantaron los estudiantes secundarios con la “revolución pingüina”, que atacaron los problemas más estructurales, que tienen que ver con cambios constitucionales, con que el Estado sea garante y responsable de la educación pública y por lo tanto se vea obligado a financiarla; con la exigencia de la desmunicipalización, que es algo que se instaló también bajo la dictadura, y además de esto, el fin al lucro.

Todas estas movilizaciones que se han levantado han sido movilizaciones frustradas por la falta de respuesta, porque tampoco lograban constituir una correlación de fuerzas más favorable, es decir, pasar de lo estudiantil a lo más social. Hoy se devela que en respuesta al pronunciamiento del gobierno de derecha, de las reformas que quedaron pendientes de la “revolución pingüina” en educación superior, estalla este movimiento a partir de las universidades, con una movilización inicial que tuvo lugar en la Universidad Central de Chile, una universidad privada, y que fue algo histórico.

 Con esta iniciación del movimiento se empiezan a sumar distintos actores, que ya tenían mucha frustración acumulada de los procesos anteriores y vuelven a levantar esas mismas banderas de lucha y de a poco se empiezan a sumar más organizaciones, estudiantes universitarios del consejo de rectores, con instituciones privadas que comienzan a involucrarse en discusiones de la CONFECH, los estudiantes secundarios, los profesores, y de a poco empiezan a sumarse también los trabajadores.

 Las movilizaciones, además, responden a un proceso de acumulación y frustración de los movimientos estudiantiles, y se suma un factor determinante que es el descontento general de la población frente a un modelo que ya no le hace sentido. Es decir, la crisis de la educación es parte de la crisis de un modelo general, neoliberal, que repercute en la educación pero que en general reproduce la desigualdad, no solamente a través de la educación sino también del sistema económico y el sistema político.

¿Qué enseñanzas sacaron del proceso de la “revolución pingüina?

Yo creo que se reafirma un poco la desconfianza hacia la clase política. Durante la “revolución pingüina” no diría que se cometió el error de entrar a un proceso de negociaciones, o una mesa de trabajo, porque eso en sí mismo como forma no es malo, el problema está en que no se generaron las condiciones necesarias, dentro de ese espacio, de la correlación de fuerzas y de preparación para poder disputar en el fondo la batalla de las ideas e instalar con más fuerza las demandas.

Y además, porque se bajaron las movilizaciones cuando se tuvo que negociar, entonces cuando uno no está movilizado deja de ser un negociador con capacidad de negociar. Eso dejó una marca en el movimiento estudiantil que permitió que nosotros, hoy, no caigamos tan fácil en instancias de cooptación de la clase política y estemos más preparados para una posible instancia de mesa de trabajo o de negociación con el gobierno.

Es decir, una movilización más fuerte, que no sea solamente estudiantil sino que involucre a la sociedad en su conjunto, y además, estar más preparados en momentos de plantear las ideas. En todo este proceso de movilización hemos logrado madurar nuestras propuestas, reafirmarlas en cuanto argumento, y además ganar la legitimidad de la sociedad en su conjunto. Resumiendo, la experiencia de la “revolución pingüina” nos ha ayudado mucho a no ceder tan rápidamente, y a generar el espacio suficiente para concitar el apoyo ciudadano y la articulación de fuerzas dentro de movimiento social.

¿Cómo ves la posibilidad de que el gobierno apele a la desactivación del movimiento, sobre la base de la apertura de una “mesa de diálogo” o de comisiones que, probablemente, se prolonguen en el tiempo de manera indefinida?

Evidentemente el gobierno va a intentar eso, y lo ha intentado desde hace mucho tiempo con una primera acción clave, una estrategia que se usa siempre, que es la de generar divisiones. Esto de invitar a uno y no a los otros, o de marcar diferencias de posturas al interior de las organizaciones, hacer mecanismos de persuasión, hacer voladores de luces [realizar maniobras de distracción] respecto a las opiniones del gobierno, muy distintas unas de otras para generar confusiones, y esta instancia de apertura al diálogo, muy distinta a lo que venían planteando los ministros, diciendo que va a dialogar cuando el diálogo se iba a centrar en el Congreso y no con los actores.

Entonces, genera un panorama de confusión, pero que de alguna manera también es una oportunidad. Hay que aprovechar esta instancia y tener iniciativa política también. Lo que se espera es generar el espacio, que en el fondo constituye una oportunidad para el movimiento, y para eso se necesitan ciertas garantías: primero, que se mantenga esta unidad del movimiento que es a lo que todos apuestan.

 La gente en la calle dice que lo importante, mas allá de las reivindicaciones particulares, es que se mantenga unido el movimiento, y mucha gente dice que ya hemos ganado demasiado con este proceso. Es como engendrar, como un embarazo. Estamos desesperados por ver que salga a luz, pero esto recién se está engendrando.

 Ahora, concientes de eso, nosotros creemos que hay que poder diferenciar los avances concretos de nuestras demandas dentro del marco de lo posible, con un gobierno de derecha; y saber también, con la maduración suficiente, proyectar el movimiento en lo político y en lo más estructural de fondo. Es decir, entender que es necesario un movimiento organizado que tenga vocación de poder para lograr los cambios estructurales, porque con la clase política que tenemos no se logran.

En este escenario, este espacio de diálogo puede ser una oportunidad para recoger ciertos triunfos para el movimiento, de modo que no constituya algo testimonial y pueda volver el próximo año a disputar con mayor fortaleza aún. Pero para todo esto, se necesitan garantías mínimas: que el gobierno ceda y el proceso de diálogo sea lo más transparente posible –para que no pase lo que pasó en 2006–, y que además se garantice la unidad del movimiento y nosotros logremos generar consenso, porque la gente está muy expectante de todo lo que está ocurriendo, no solamente los estudiantes sino la sociedad en su conjunto, y por lo tanto tiene que estar en conocimiento de lo que se discute.

Teniendo en cuenta estas garantías, el proceso puede ser provechoso, tanto si hay una respuesta positiva, como si hay una negativa, porque esto último pondría en evidencia que el gobierno no tiene la voluntad política para avanzar en la resolución del conflicto, sino que mantiene una posición de intransigencia y de aislamiento, porque no es representativo de la gran mayoría de la población.

En términos reivindicativos se comenzó planteando algunas cuestiones que tenían que ver con temas más de fondo, que si bien resultaban estructurales, remitían al plano educativo. Hoy en día, con el nivel de masividad y la extensión de la conflictividad a otros sectores sociales y políticos, ¿cuál es el salto, en términos de exigencias y reivindicaciones, de planteamientos que a la vez logren incorporar a esos otros actores en lucha?

¿Se han levantado demandas transversales que rompan con la dinámica meramente sectorial y estudiantil?

Hay demandas transversales que han surgido, pero consecuentes con lo que se plantea con la educación, por lo que no son mecánicamente separables sino muy coherentes entre sí. Se plantea la reforma tributaria como solución al financiamiento de la educación, pero entendiendo que la educación no es solamente un derecho universal sino que es una inversión social.

Toda la sociedad, toda la gente invierte en la educación a través del Estado, que recauda impuestos, para el desarrollo cultural, social y material que requiere el país. Entonces hay una demanda política que va con una reforma económica estructural de la redistribución del ingreso y de la riqueza, y ¿quién paga esto? Pues a través de una mayor carga hacia las grandes empresas, que están teniendo un nivel de utilidades impresionante y eso no va a parar al desarrollo del país, se va para afuera o para el bolsillo de unos pocos.

 Está también la demanda de la Constitución Política, porque para nosotros Pinochet sigue vivo, debido a que todavía su legado perdura en una Constitución nunca se cambió. Y esa reivindicación, finalmente, abarca todo: el cuestionamiento a la institucionalidad política, a la reforma de carácter democratizador que requiere el funcionamiento político de nuestro país, y que además implica un nuevo rol de Estado en el ámbito político, cultural y productivo, para que exista mayor igualdad.

Todo esto implica mayor distribución de la riqueza, mejor distribución del poder, una reforma en los medios de comunicación, etc. Y esa reivindicación es la que le da mayor proyección política al movimiento, y es transversal porque involucra a los ambientalistas, a los trabajadores, a los empleados públicos, a las familias, a los abuelos con el tema de la previsión, etc.

Se trata de un proceso incipiente en el despertar de la sociedad chilena, aunque falta mucho por avanzar en el fortalecimiento de la participación, la organización y la discusión para que realmente se genere un poder constituyente, porque demandarlo en Chile hoy es muy apresurado para la maduración del movimiento, es regalarse a la clase política para que, si se arma una constituyente, sean ellos mismos quienes terminen decidiendo todo.

Entonces, el desafío del movimiento es que se vaya esparciendo a otros sectores donde no ha llegado. Aquí en Chile, por ejemplo, el nivel de sindicalización es muy bajo, de un 7%. La organización estudiantil, que hoy día se está creando con este movimiento en el ámbito privado, recién en dos o tres años será realidad, se verán sus frutos. Hace falta por lo tanto generar espacios de organización y de fortalecimiento, para que desde las bases de la sociedad chilena surja una propuesta, una nueva Constitución Política. Eso, hoy día no está, falta ese trtabajo que es un trabajo profundo y que va a hacer que la gente tome conciencia de que es necesaria una disputa al poder.

No basta con plantear una propuesta programática alternativa a la Concertación, a la derecha, sino que eso debe expresarse en gente que esté dispuesta a llevarlo a cabo. Todo esto es un gran desafío ya que la juventud ve como negativa la participación directa en política, ser candidato, hacer una renovación generacional de la política todavía no está muy en el inconsciente colectivo, entonces creo que es la reivindicación más importante y transversal de este movimiento.

Llama mucho la atención una las mantas colgadas en un liceo tomado que dice “Somos la generación que nació sin miedo”. ¿Cómo ves el despertar también de los jóvenes en este sentido, de romper con esa parálisis en el plano subjetivo, es decir, de dejar de tener miedo a la participación y a la represión política? Somos una generación que no vivió directamente las consecuencias del golpe militar, porque si uno se fija, por ejemplo, en los padres, en las madres o incluso las abuelas que salen a las calles, que plantean lo mismo que estamos planteando, como el tema de la renacionalización de los recursos naturales, pero no lo decían por el miedo a revivir el período de la Unidad Popular y que esto se vuelva a tener que enfrentar a una nueva dictadura militar.

Nosotros no, no tenemos ese miedo en el gen, y además, somos jóvenes y los jóvenes somos la levadura, como dice la canción. De alguna forma somos la generación que perdió el miedo, que sabe de la represión pero sabe también cómo enfrentarla, que se cree con el poder suficiente para plantarse políticamente, que es algo que no se veía el año pasado o el año antepasado.

La gente decía que los jóvenes somos apolíticos, pero confundían el apoliticismo con el apartidismo, o con el manejo de ciertos partidos de la política. Y un fenómeno particular que se da actualmente es que hay una mayor cantidad de inscripciones en partidos o en colectivos. Esto demuestra un salto cualitativo en esta generación que pierde el miedo, y que quiere tomar estas armas en sus manos para ser constructor del futuro.

Como dirigente estudiantil, pero además como militante comunista, ¿cuáles consideras que son los desafíos de una izquierda anticapitalista renovada? Y, ¿qué autocrítica harías al respecto, y qué habría que replantearse como organización política?

Es cierto que se hacen muchas críticas a los partidos tradicionales, sin embargo ese cuestionamiento es muchas veces muy simplista, porque, por lo mismo, por lo tradicionalista, uno tendría que cuestionar nuestras propias instituciones representativas, como la Federación de Estudiantes de Chile (FECH), que tiene más de cien años de historia y es una institución tradicional. Pero eso no significa que haya que eliminarla, destruirla, o plantear algo nuevo, sino que hay que mejorarlas internamente, porque son nuestras herramientas.

 El Partido Comunista efectivamente tiene que replantearse muchas cosas. Y seguramente, por los años de vida que tiene ha cometido errores, pero también ha sabido enfrentarse a los desafíos de la historia y volver a resurgir. No olvidemos que después de la dictadura direcciones políticas enteras fueron eliminadas.

Entonces, es un partido que tuvo que reconstituirse no solamente en la militancia, en lo orgánico, sino también en lo político. A pesar de eso, creo que ha sido el único partido, o herramienta de la izquierda, que ha tenido una proyección política clara: táctica, estratégica y de programa político. Y, nos guste o no, creo que ha sido un referente para la izquierda, para ella misma plantearse positiva o negativamente, y esa es la crítica que yo también hago a los otros sectores de la izquierda: la poca consolidación entre ellos mismos, o sea, las divisiones que se van produciendo en su seno.

En períodos cortos de la historia, desde algunos de estos sectores de la izquierda, ciertos procesos o luchas se han planteado muy en función del accionar del Partido Comunista, de lo que hace o no hace. Es decir, cualquier cosa que pase, si ellos son parte de un proceso, y algo sale mal, se dice que es culpa del Partido, porque obviamente se encuentra en una posición más de conducción que el resto.

Por otro lado, yo creo que el error del Partido, es no haberse volcado –más allá de los movimientos sociales, en esta política de viraje que ha tenido el Partido de acercarse a ellos– a dialogar de mejor forma con esos sectores que cuestionan, muchos con críticas destructivas, pero otros con críticas constructivas. Entonces, de lo que se trata es de encontrarse con estos espacios para realmente generar una alternativa.

 Además, si bien en el Partido se dice que a un sector de la Concertación hay que tensionarlo, se tiene claro que la tensión no debe ser de nosotros hacia allá, sino de ellos hacia acá. Que efectivamente construyamos un polo que permita un acercamiento de sectores de la Concertación, que atraiga a los sectores más simpatizantes de la postura antineoliberal, que ya se están evidenciando de alguna forma con este conflicto.

 Ese es uno de los desafíos que tiene que asumir el Partido Comunista, justamente en un momento donde la Concertación está siendo fuertemente cuestionada. Nosotros no queremos ser parte de eso, nunca lo hemos querido ser, y esto muchas veces se ha malentendido. Entonces, el desafío es cómo hacemos para construir una tercera alternativa, que no sea algo testimonial y la gente termine votando por el mal menor dentro de los dos bloques mayoritarios.

Por último, ¿qué opinión te merecen los recientes levantamientos populares en África y Europa, así como la actual coyuntura latinoamericana, una coyuntura que hasta hace muy poco tiempo, y en buena medida, parecía tan contrastante con respecto a la realidad neoliberal chilena?

Yo creo que en el concierto internacional uno siempre puede ver estos conflictos en su carácter sistémico, que plantea una crisis del capitalismo global. En todas las sociedades se están cuestionando los modelos imperantes y las formas tradicionales de hacer política, de tomar decisiones principalmente, cuyos abusos históricos ya son insostenibles. Sí, creo que hay diferencias, ya que todos los procesos tienen sus particularidades y en Chile, evidentemente, no se levanta un movimiento de inmediato planteando un problema estructural, un cuestionamiento directo al sistema en general. En Chile se partió de algo muy particular que luego fue extendiéndose, y eso creo que fue lo positivo, esa capacidad táctica estratégica de plantear los temas. Entonces, no se pierde el foco de la demanda educacional, pero el movimiento logra ampliarse y hacer entender a la gente que este problema particular corresponde a un problema estructural.

En Latinoamérica esto fue muy diferente, porque Chile es el país más neoliberal del mundo y la contradicción es mucho más grande. Sin contar a países, como por ejemplo Colombia, Puerto Yo creo que en el concierto internacional uno siempre puede ver estos conflictos en su carácter sistémico, que plantea una crisis del capitalismo global.

En todas las sociedades se están cuestionando los modelos imperantes y las formas tradicionales de hacer política, de tomar decisiones principalmente, cuyos abusos históricos ya son insostenibles. Sí, creo que hay diferencias, ya que todos los procesos tienen sus particularidades y en Chile, evidentemente, no se levanta un movimiento de inmediato planteando un problema estructural, un cuestionamiento directo al sistema en general. En Chile se partió de algo muy particular que luego fue extendiéndose, y eso creo que fue lo positivo, esa capacidad táctica estratégica de plantear los temas.

 Entonces, no se pierde el foco de la demanda educacional, pero el movimiento logra ampliarse y hacer entender a la gente que este problema particular corresponde a un problema estructural. En Latinoamérica esto fue muy diferente, porque Chile es el país más neoliberal del mundo y la contradicción es mucho más grande. Sin contar a países, como por ejemplo Colombia, Puerto Rico, etc., el resto de los países de Latinoamérica, sin ser revolucionarios, tienen gobiernos progresistas o socialdemócratas. Y en Chile nunca pasamos a esa etapa con los gobiernos de la Concertación, nunca tuvimos gobiernos socialdemócratas.

 En ese escenario, los movimientos estudiantiles, y en general los movimientos sociales, han podido tener un mejor diálogo con los gobiernos. Yo he estado por ejemplo en Brasil, y obviamente los movimientos tienen cuestionamientos a los distintos programas y a las políticas que han tenido tanto Lula anteriormente como ahora Dilma, pero uno se da cuenta que hay una mayor facilidad para el diálogo y la participación desde los movimientos sociales; en los últimos años hay una instancia de diálogo que antes no existía y que ha permitido avanzar al menos un poco en ciertas conquistas parciales.

En cambio en Chile eso no se evidencia, porque quedó un legado de la dictadura muy fuerte y que no se ha derrumbado. Tuvo que haber un proceso tan fuerte y tan masivo como éste que protagonizamos los estudiantes, para que se volviera a plantear la necesidad de democratización del país, que se había planteado con la vuelta de la democracia, pero que nunca se cumplió.

En nuestro país, recién después de casi treinta años, se ha podido volver a plantear –sobre todo por el impulso de la juventud que logró que se pierda el temor– que era lógico que, para volver a la democracia, teníamos que cambiar la Constitución que había sido implementada por la fuerza y que se discutió y redactó por cuatro personas de la junta militar, y además con ideas venidas desde afuera. Este fue un experimento que ya no resulta, y ha quedado en evidencia que es preciso desmantelarlo y construir algo nuevo. Entonces, creo que hay algo general que tiene que ver con el modelo neoliberal y con el capitalismo global, que está siendo profundamente cuestionado por nuestras sociedades, pero atendiendo en el análisis a las particularidades históricas que tiene cada país.

Fuente: http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/osal/20120417105250/OSAL31.pdf

Fuente imagen:http://camilavallejodiputada.cl/wp-content/uploads/2014/10/camilita.jpg

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A Simón Rodríguez

 

América del Sur/Venezuela/Agosto del 2016/Mirna Sojo/www.aporrea.org

Dónde quiera que se encuentre. En su nacimiento 28 de Octubre de 1.769

Por Mirna Sojo

Sigo y seguiré reviviendo la raíz rodrigueana ahora más que nunca que entramos en un proceso donde se requiere cada vez más hurgar en nuestra historia para encontrar en ella los elementos que nos permita construir el sentido de una escuela para la revolución bolivariana en el Socialismo del Siglo XXI.

Tenemos ya casi mas de 200 años buscando la educación que queremos, bastante camino ya recorrido, y propuestas dejadas a medios andar y por doquier en toda la geografía nacional. Tendencias mas tendencias menos se han ido pocisionando en los tiempos. Algunas copiadas de afuera, otras insurgentes, las mas… reformistas.

En este devenir, cuesta creer que la escuela venezolana siga siendo un espacio de confusiones y tan lleno de “sin sentidos” desde lo que se aspira y se quiere en las transformaciones. Seguimos con el mismo sistema educativo burgués pensando que desde allí podemos hacer el cambio, cuando en realidad lo que logramos es mayor y mayor desgaste del maestro venezolano “mas pintao” y valiente, porque su concepto está montado sobre lo efectista, rápido y pragmático, está hecho para no pensarse, ni pensar, está hecho para lo inmediato, es decir, para el mercado.

Seguimos diciéndole NO a Simón Rodríguez. Seguimos dejando cada vez más atrás su ideario y propuestas concretas en relación a la escuela para estas tierras.

Enumeremos:

Hasta el día de hoy la gran mayoría de nuestras escuelas en todos sus niveles y modalidades adolecen de talleres o espacios para la producción material para nuestra sociedad socialista de convivencia y desde el trabajo (a pesar de los muchos esfuerzos hecho por maestros en ese sentido).

Es una escuela para sentarse y nada mas.
Las escuelas siguen trabajando por niveles y modalidades sin tomar en cuenta los ciclos o transversales concretos como es lo vocacional, la escuela del trabajo liberador. La carrera es el grado que viene y cuándo corono.

La escuela en nada ha transformado su estructura burocrática, producto que las zonas educativas y ministerio siguen fortaleciendo la fragmentación del docente a través de las cuadraturas y cargar horarias y el modelo de gestión tan atrasado que poseemos. En los antros escolares no se puede ni se permite la innovación que proponga un modo distinto de pensarse dentro de la escuela, y si te atreves a innovar…espera lo peor.

Hasta el día de hoy nuestras instituciones educativas se han montado en una necesidad voraz por conquistar la infraestructura y dotaciones pero descuidando la perspectiva pedagógica y la transformación del ser humano para una sociedad de la convivencia la paz y desde el trabajo. Se antepone lo material por encima de lo espiritual, la mística y el compromiso.

Como no se ha pensado la educación en serio, las universidades siguen egresando maestros para la lógica capitalista y rentista. Este tipo de maestro solo sabe dar clases, preparar y planificar, pero de elaboraciones prácticas, habilidades en áreas de formación para desarrollar el trabajo desde la escuela…no existe.

La práctica se resume en el aula de clases y los contenidos aun sin sentido, ni reflexión de lo que se enseña y para qué.
Los programas, contenidos siguen siendo los mismos para mantener la sociedad de la competitividad.

No basta con tener Canaimitas, Libros Bicentenarios, eso está bien, pero hacen falta otras cosas que fortalezcan la práctica del maestro y le permita crear, re-crear, inventar desde una perspectiva liberadora. (conozco de iniciativas que han sido paradas por no entrar entre los cánones de las políticas emanada desde “arriba”)

Poco esfuerzo por parte del estudiantado para acometer acciones que edifiquen y crean una manera distinta de conseguir las cosas…todo viene del gobierno en su mayoría, y durante las 6 horas que pasan su vida dentro de las escuelas es poco lo que invita al esfuerzo desde el trabajo, a la construcción del buen sentido. Hacer una maqueta, por ejemplo solamente implica un pequeño esfuerzo por parte del estudiante.

Pero no contribuye en nada al espacio vital en que se desenvuelve, ni tampoco resuelve los problemas de su entorno inmediato. Conozco de vecinos, abuelos que requieren de reparar puertas, ventanas, la escuela podría ayudar si en sus espacios contara con talleres…sociales, para el bien común… “educación desde el trabajo”

Pendiente la construcción curricular para las comunas, las cuales deben ser elaboradas por los propios y propias comuneras y comuneros. (experiencias hay …) pero el sistema lineal, obvia estas realidades que están pendiente en nuestro socialismo, que debiera ser mas osado.

Entre otras tantas…
Todo esto lo combatía el maestro, lo dejó escrito y bien fundamentado. La transición para la escuela nueva venezolana debe emerger del pensamiento de Simón Rodríguez, porque hablar de la Escuela Social es decir en algunas de sus palabras y actualizándonos en pleno siglo XXI:

Talleres en todas las escuelas de: Herrería, Carpintería, albañilería, mecánica, tejidos de alfombras,costura, sombrerería, fábricas de ladrillos, tejas, aserraderos, construcción, electricidad, agricultura, jardinería, pecuaria, enfermería, tallado de madera, pintura, entre tantos otros que pudiesen movilizar y dinamizar nuestra escuela tan aburrida desde preescolar hasta la media general y técnica.

Y no vengan con el cuento que solo las escuelas técnicas puede tener los talleres. La escuela incorporada a la edificación de la comunidad y de la sociedad desde la educación primaria. Ocupando manos, mente y corazón.

Organización de la escuela social por ciclos progresivos: inicial, pre-vocacional, vocacional y especializado para que todos y todas nuestros niños y jóvenes tengan conocimiento técnico de los oficios, además de ello puedan tener conocimiento teórico con más sentido y aplicabilidad a las cosas.

Así tendremos una sociedad a futuro de trabajadores insignes y no de flojos pasando todo el día puyando los botones de las maquinitas en los centro comerciales, o de enclenques e inútiles.

La vinculación de los conocimientos a los ciclos. Es decir un currículo contextualizado al entorno, los ejes de producción de las escuelas insertándose como palanca de trabajo dentro del barrio, comuna. Cubriendo las necesidades inmediatas de las localidades donde se encuentran.

Idear sistemas de gestiones escolares diversas, funcionales, donde el que quiera trabajar lo haga sin tanta burocracia. Buscar los maestros que en realidad se necesitan. Con el perfil que se requiera para acometer los talleres. Inserción de los Maestros Pueblos de las comunidades a esta cruzada educativa y necesaria.

Conseguir tierras baldías, terrenos, parcelas en las comunidades para asignárselas a las escuelas y producir lo que pueden consumir, pero en serio y no meros ejercicios de siembras. (La historia está llena de estas experiencias).

Al estar ocupados y trabajando en lo que deben los muchachos e ir dejando esos antros escolares vergonzosos donde la mayoría del día nuestros niños y jóvenes no están aportando a su construcción y esfuerzo, comenzaríamos a mover la rueda de la historia y a darle un giro para trascender la inercia a que hemos sido sometidos 500 y tanto años de dominación.

Porque a la final la burguesía no tiene por qué estar pensando nuestros espacios escolares, somos nosotros y nosotras, el pueblo el que debe asumir tamaña tarea de deslastre cultural y de dominación que traemos y tenemos.

La sociabilidad, es asunto serio, pues la escuela social busca entre otras formar al ciudadano que necesita la sociedad, es decir, un estudiante en verdad que sepa como desenvolverse socialmente y sepa qué hacer a la hora de las chiquiticas y solamente eso lo puede la educación, y no cualquier educación sino una que en verdad piense y haga ruptura con el colonialismo.

Y no quiero creer que cueste tanto entender que urge cambiar el modelo educativo progresivamente, hacer las escuelas dignas de esta historia, para comenzar a tener los docentes que se requieren y su perfil para acometer este tipo de educación. Habrá que luchar para ello hasta ver a los dos Simones contentos y satisfechos.

Revolución del conocimiento.

Fuente: http://www.aporrea.org/actualidad/a196077.html

Fuente imagen

https://i.vimeocdn.com/video/312940603_1280x960.jpg

 

 

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Argentina: Maestros en huelga por mejores salarios

Argentina/ Agosto de 2016/ Entorno Inteligente

En reclamo de una recomposición salarial que compense la inflación, hoy paran docentes de cuatro provincias. En las escuelas de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Cruz y Chubut las clases se verán afectadas por medidas de fuerza que se muestran, además, como la antesala de un paro nacional.

En Buenos Aires, el cese de actividades fue convocado por el Frente Gremial Docente (formado por Suteba, FEB, UDA, los técnicos de Amet y los privados del Sadop) y la cegetista Udocba, es decir que incluye a todos los sindicatos del sector en la provincia. Allí, el acuerdo salarial de este año fue del 34 por ciento; en la última reunión de la Comisión Técnica Salarial, la administración de María Eugenia Vidal planteó que lo consideraba suficiente, lo que definió el llamado al paro. El planteo de los gremios es que la suba de los precios ya equiparó ese aumento y todavía les quedan siete meses hasta el próximo acuerdo anual. Piden también la resolución a las problemáticas de infraestructura, aumento de los montos y cupos de comedores.

«Es inentendible que la gobernación se niegue a reabrir la paritaria. El ministro (de Hacienda de la Nación, Alfonso) Prat–Gay, está hablando de una inflación interanual del 42 ó 44 por ciento, y el aumento nuestro fue del 34,6», sostuvo en ese sentido Roberto Baradel, titular de Suteba.

El dirigente agregó que la semana próxima habrá un congreso a nivel nacional de Ctera en el que podría decidirse un paro para todo el país, ya que en el ámbito de la paritaria nacional tampoco ha habido señales de una recomposición. La Ctera ya convocó para el 17 de agosto al congreso en el que definirá medidas de acción directa «en defensa del derecho social a la educación, los salarios y una educación pública que de respuesta a las demandas de los trabajadores de la educación y los derechos de los chicos».

La medida de fuerza de los maestros bonaerenses coincide con el paro nacional que hoy hacen los estatales de ATE y la CTA Autónoma, y que en la provincia reúne al grueso de los gremios de la administración pública: estatales, docentes, trabajadores de la salud y judiciales.

En Entre Ríos, la Asociación Gremial del Magisterio (Agmer) realiza una huelga de 24 horas. Los maestros dieron plazo, además, al gobernador Gustavo Bordet hasta el miércoles, con la advertencia de que si no ofrecen un aumento salarial realizarán un paro de dos días el jueves y viernes de la semana próxima. Por otra parte, pidieron «el cumplimiento del cronograma de pagos, los que deben efectivizarse antes del día 10 de cada mes». Los maestros también denuncian el cierre de cargos de Maestros de Apoyo a la Alfabetización Inicial (Maai) y piden «que no se avance con recategorizaciones de escuelas hasta tanto no se discutan los criterios con las organizaciones sindicales».

En esa provincia el salario inicial de un docente es de 8.670 pesos. La gobernación convocó a paritarias, pero no hizo ningún ofrecimiento salarial y oficializó además los descuentos a los docentes que realizaron paros.

En Santa Cruz, las escuelas pasan por el cuarto día de un paro que durará toda la semana, por el pago del aguinaldo y para que la gobernadora Alicia Kirchner retire de la Legislatura el proyecto de ley que declara la Emergencia Educativa y Edilicia.

El gremio Adosac y estatales de la Mesa de Unidad Sindical marcharon ayer en Río Gallegos y realizaban anoche una vigilia frente a la Legislatura a la espera del análisis del proyecto que, aseguran, le permitirá al Ejecutivo tomar a suplentes para reemplazar a los maestros que hagan huelga. Los diputados kirchneristas aseguraron que la iniciativa tomará estado parlamentario pero «no se tratará» todavía en sesión. En el mismo sentido, el vicegobernador Pablo González señaló que será un proyecto de ley a «mejorar y modificar» en Diputados.

En Chubut, los docentes cumplen la segunda jornada de un paro de 48 horas con movilizaciones regionales. Participan tres gremios –Atech, Sadop y Sitraed– con un pedido de un salario básico de 10 mil pesos y el incremento de partidas para el funcionamiento escolar. Ayer, el Ejecutivo aseguró que el paro estaba logrando poca adhesión (un 23 por ciento). Lo dirigentes gremiales sostuvieron, en cambio, que el 65 por ciento de los maestros lo cumplieron.

Fuente: http://www.entornointeligente.com/articulo/8783423/Maestros-en-huelga-por-mejores-salarios-11082016

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Estudiantes de Brasil fueron reprimidos durante protesta contra Temer

Brasil/ agosto de 2016/TelesurTV

Estudiantes de Río de Janeiro y São Paulo, en Brasil, quienes llevaban a cabo protestas anticorrupción y contra reformas gubernamentales, fueron reprimidos este viernes por la Policía de Brasil.

Estudiantes de la periferia marcharon contra Juegos Olímpicos y recortes a la educación por el gobierno interino de Michel Temer.
Estudiantes de la periferia marcharon contra Juegos Olímpicos y recortes a la educación por el gobierno interino de Michel Temer. Foto:@LemusteleSUR
Estudiantes de la periferia marcharon contra Juegos Olímpicos y recortes a la educación por el gobierno interino de Michel Temer.

Jóvenes también protestaron en el estado de São Paulo contra el cierre de casi 100 escuelas públicas y la reubicación de 300 mil estudiantes para «ahorrar dinero». Foto:@LemusteleSUR

Jóvenes también protestaron en el estado de São Paulo contra el cierre de casi 100 escuelas públicas y la reubicación de 300 mil estudiantes para "ahorrar dinero".

Jóvenes también protestaron en el estado de São Paulo contra el cierre de casi 100 escuelas públicas y la reubicación de 300 mil estudiantes para «ahorrar dinero». Foto:@LemusteleSUR

También reclamaron el gasto realizado para la organización de los Juegos Olímpicos y la construcción de las instalaciones.

También reclamaron el gasto realizado para la organización de los Juegos Olímpicos y la construcción de las instalaciones. Foto:@LemusteleSUR
Los efectivos usaron gomas de bala y gas lacrimógenos para dispersar a las personas.
Los efectivos usaron gomas de bala y gas lacrimógenos para dispersar a las personas. Foto:@LemusteleSUR
La policía militar disparó contra estudiantes que marchaban hacia estadio olímpico.
La policía militar disparó contra estudiantes que marchaban hacia estadio olímpico. Foto: @LemusteleSUR

Fuente: http://www.telesurtv.net/multimedia/Estudiantes-de-Brasil-fueron-reprimidos-durante-protesta-contra-Temer-20160812-0059.html

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