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Argentina: La “vuelta a clases” en pandemia: un experimento que atenta contra nuestra salud

Mediante la Resolución 370/2020 del Consejo Federal de Educación, el ministro Trotta y sus pares de las carteras provinciales y de CABA apuestan al regreso progresivo a las aulas. Un intento de reapertura en plena ola de contagios que responde a los intereses de los grupos empresariales y atenta contra nuestra salud y la del alumnado.

Las prioridades, el calendario y una semana de sinceramiento

El pasado miércoles 7 de octubre, mientras se conocía un nuevo récord de contagios de covid-19 (16.447 reportados en un solo día), el Ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, anticipaba a diversos medios de comunicación la intención de avanzar en una resolución favorable al regreso presencial a las aulas. El jueves 8 de octubre, en el marco de otra contundente cifra, en este caso de muertes (485 reportadas en un solo día), Trotta ratificaba los anuncios previos: el Consejo Federal de Educación (CFE) con representación de las 24 jurisdicciones planteaba por unanimidad un nuevo esquema para avanzar con el regreso a la presencialidad. En el peor momento de los contagios y fallecimientos, cuando el sistema sanitario cruje en muchas provincias, como Santa Fe, Córdoba y Neuquén, entre otras, el acuerdo de las autoridades educativas se encamina a volver a las escuelas. ¿Cuál es el criterio pedagógico para retornar la presencialidad a mediados de octubre y en una escalada de contagios? Ninguno. El argumento formal de la “revinculación” de estudiantes desconectadxs (nunca se los atendió desde Nación ni CABA, más allá de la controversia discursiva) fue cediendo lugar ante otros, como la necesidad de dar cierre al ciclo escolar de quienes concluyen la primaria o la secundaria. En ninguno de los casos se tomaron medidas concretas, como proveer equipos tecnológicos, o disponer medidas de continuidad realistas proyectadas para el ciclo lectivo 2021. ¿Cuál es el apremio por volver a las clases presenciales a dos meses para la finalización del año escolar, entonces? ¿Qué se está priorizando? Culminar el ciclo de aperturas de ámbitos laborales: el sistema educativo se concibe así desde los gobiernos, y fundamentalmente desde los grandes grupos empresarios, como mero auxiliar del aparato productivo. La escuela es, según esta concepción, el lugar donde albergar niñxs y jóvenes para que lxs adultxs responsables puedan concurrir a sus lugares de trabajo, y no más que eso.

En la misma semana en que nuestro país asume una nueva visita del FMI para auditar sus cuentas y recomendar más ajuste, la misma semana en que se aplica la baja de retenciones a las patronales del campo y mineras, cuando se aprueba el uso de trigo transgénico y se rubrica de manera vergonzosa y a pedido de EE.UU. la condena a Venezuela en la ONU, también el gobierno autoriza la apertura de escuelas en medio de un elevadísimo número de contagios. Lo que se dice una semana pareja.

¿Qué dice la Resolución 370/2020 del Consejo Federal?

La Resolución 370 del CFE que se formalizó este 8 de octubre muestra una endeblez argumental notoria. Cita entre los considerandos al DNU 754, que autoriza practicar “actividades deportivas y artísticas de menos de diez personas (…) lo que constituye una situación actualmente habilitada que puede resultar aplicable a ciertas actividades educativas no escolares por realizar”. La resolución complementa y en algunos casos modifica a la N° 364 dictada por el mismo órgano en julio de este año. Uno de los aspectos que la Res. N° 370 rectifica es el Artículo 8.5, inc. “b” de la citada norma previa. La enmienda no es nada inocente: el texto que se reemplaza sostenía como criterio para el regreso contar con “establecimientos urbanos y periurbanos donde haya una tasa regular mínima o nula de contagios, favorables al desarrollo de las actividades presenciales”. Esta resolución se emitía cuando la cifra de muertes en nuestro país era, prácticamente, 17 veces menor a la actual (2 de julio, 1.385 muertes por covid-19 registradas). Ahora, con un acumulado de unos 24.000 fallecimientos, el CFE elimina como requisito esa “tasa mínima o nula de contagios” para hablar, en cambio, de una “evaluación del nivel de riesgo epidemiológico que realicen las autoridades sanitarias y educativas jurisdiccionales competentes” en base a una serie de “orientaciones” que se anexan en la nueva normativa. Si se analizan las pautas que emanan de ese “semáforo epidemiológico” que forma parte del anexo a la resolución, puede observarse que se otorga la potestad de nuevas aperturas en jurisdicciones en base a mediciones altamente manipulables, como son la tasa de contagios o la ocupación de camas de cuidados intensivos locales (UTI) que cada territorio declare. Por otro lado, los parámetros establecidos son flexibles, y totalmente alejados de aquella definición de una tasa baja de circulación viral. El ejemplo más significativo es tal vez el uso del parámetro de las camas de UTI disponibles: la normativa mide la capacidad del sistema de salud para soportar un incremento brusco de contagios (ubica como requisito una tasa de ocupación del 80% al 60% de camas), a sabiendas de que ante la apertura escolar, la tasa de nuevas internaciones será una realidad inevitable. Basta recordar lo ocurrido no sólo en EE.UU., Israel o buena parte de Europa, sino también en las provincias de San Juan, Santiago del Estero y Catamarca, en términos de rebrotes ante la vuelta a clases presenciales. En las provincias mencionadas, luego de avanzar en el retorno, debieron dar marcha atrás en extensas zonas por el aumento de casos de coronavirus regresando incluso a la fase 1 de aislamiento en algunas de ellas.

En síntesis, las pautas de cuidado fueron flexibilizadas más aún que en lo dispuesto en la normativa previa. En la Resolución N° 364 del CFE del 2 de julio, que contó con el visto bueno de la central docente CTERA, se había establecido que ante la detección de casos positivos entre el alumnado, se consideraría como casos estrechos al resto de niños/as de cada subgrupo pero no al trabajador de la educación a cargo. “El/la docente que haya mantenido el distanciamiento adecuado con el grupo podrá seguir dando clases al otro grupo”, se señalaba. Lógicamente, esta omisión que descuida la salud de lxs trabajadorxs y lxs transforma en vectores de contagio, no fue enmendada.

El lobby empresarial y su presión para una apertura total de las actividades ha logrado su objetivo. Pese al crecimiento exponencial de los contagios, que ubica a Argentina entre los 6 países con mayor cantidad de casos en el mundo, se completa el ciclo aperturista avanzando sobre las instituciones y actividades escolares. Los requerimientos cada vez más explícitos del empresariado para que la escuela sea un mero accesorio del sistema productivo (y de las ganancias empresariales) en tanto lugar de contención de niñxs se ven materializados en la normativa. Así, se descuida la salud y se da la señal de largada para que gobiernos como el de Larreta avancen atropelladamente hacia un retorno irresponsable en las escuelas, en una ciudad de altísima circulación viral, donde ya 135.00 personas (1 de cada 21 habitantes) contrajeron covid.

Nuestra salud no debe negociarse

Mientras el gobierno nacional descentraliza la definición última de regresar a clases, la central docente CTERA también deja a cada jurisdicción dando pelea por su cuenta y se limita a ensayar tibias respuestas en sus redes sociales. En una comunicación posterior a la resolución del CFE sostienen que “CTERA expresa una genuina preocupación por la saturación de los sistemas de salud en el interior del país”, y convocan a un plenario de Secretarios Generales para la semana entrante. Ninguna medida de lucha nacional, ningún pronunciamiento claro sobre el enorme riesgo de esta apertura en un sistema educativo cuya infraestructura ya era deficitaria antes de la pandemia, ninguna crítica al gobierno nacional y, fundamentalmente, ninguna propuesta para deliberar y organizar el rechazo desde las escuelas.

Pese a la flagrante ausencia de iniciativa de la conducción de Alesso, Baradel y Eduardo López, muchas jurisdicciones plantean escenarios de lucha. En Mendoza, lxs docentes del SUTE lograron frenar el intento de reforma educativa del radical Rodolfo Suárez con una contundente movilización; en CABA la docencia de Ademys llamó a parar y movilizarse el martes 13 y miércoles 14 contra el regreso a clases en plena ola de contagios; en Neuquén, la oposición al TEP impulsa una caravana de manera unificada en el marco de la segunda semana de paro de 48 hs. definido por los Secretarios Generales; en Provincia de Buenos Aires, la oposición Multicolor rechaza el aumento escuálido otorgado por Kicillof y exige un plan de lucha, mientras que este 14 desde las seccionales opositoras se llama a Jornada de Lucha con paro.

El intento de regreso a las clases presenciales en condiciones como las actuales constituye un experimento cuyo resultado puede derivar en el contagio de miles de trabajadorxs, alumnxs y sus familias, además de la saturación de los castigados y desfinanciados sistemas de salud. Es indispensable rechazarlo, y promover la más amplia deliberación para organizar medidas que enfrenten una política aperturista irresponsable y criminal. La organización en cada lugar de trabajo y la coordinación nacional son una urgencia para enfrentar esta avanzada y oponerle todas las medidas de lucha que estén a nuestro alcance.

Fuente: venceremos-arg.org

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Bolivia: revolución al contragolpe.

Por: Daniel Seixo


«Podrán borrar fotos, símbolos e imágenes del gobierno de Evo, pero  no podrán eliminar la memoria histórica del pueblo»

Evo Morales

«La revolución no tiene términos medios: o triunfa plenamente o fracasa.»

Fidel Castro

13 años, esa es la cifra que Evo Morales deja hasta el momento inscrita inexorablemente en la historia de Bolivia. Trece años de gobierno, de gobierno del Movimiento al Socialismo (Mas) basado en la justicia social, la distribución equitativa de las riquezas del país, la defensa e inclusión de los sectores más vulnerables de la población boliviana y la soberanía nacional frente a la injerencia imperialista. Una cifra a la que le acompañan muchas otras, como la construcción de más de 34 hospitales, 1.061 nuevos establecimientos de salud, 1.206 unidades educativas, la extensión de las instalaciones de gas a domicilio a más de 8.000 hogares, la construcción de 5.000 kilómetros de carreteras, la disminución de la pobreza extrema –que se redujo más de la mitad pasando de 38 a 17 por ciento entre 2006 y 2017– el aumento del ingreso anual per cápita de 1.120 dólares a 3.130 en ese mismo período, el incremento de la esperanza de vida de 64 a 71 años, el aumento del salario mínimo de 440 bolivianos a 2.060 bolivianos, la disminución del desempleo del 8,1 a 4,2, el aumento del Producto Interno Bruto (PIB) en un 327 por ciento en los últimos 13 años, llegando a los 44.885 millones de dólares en 2018, la disminución de la enorme deuda heredada llegando en ese mismo año a ser el séptimo país menos endeudado de toda América Latina –con «solo» un 24% de deuda externa– la nacionalización de los recursos hidrocarburíferos y empresas del país para repercutir sus beneficios en diversos proyectos de cohesión y desarrollo social.

Sin embargo nada de todo esto le sirvió a Evo Morales o al Mas para evitar que el clima previo a las elecciones del pasado 20 de octubre de 2019 en Bolivia se enrareciera, encauzando un golpe de estado anhelado y propiciado por la derecha del país, pero en el que fueron diversos los actores que por acción u omisión facilitaron el camino de regreso al más profundo neoliberalismo, el autoritarismo y el arcaico racismo inherente a las élites del país. No debemos olvidar que el proceso previo a la fatídica cita electoral de octubre, había estado marcado por el debilitamiento y la marcada división en el seno de la izquierda boliviana. Una deriva política que lleva a que en las fechas previas a la contienda electoral se produzca una grave crisis de legitimidad sobre la figura de Evo Morales, a quien diversos colectivos acusaban de mostrarse incapaz a la hora de enfrenar la corrupción estatal y los abusos de poder en las instituciones, además de señalar la inacción de su gobierno ante las nefastas consecuencias de las marcadas políticas extractivistas sobre diferentes comunidades indígenas.

Las palabras de aprecio y agradecimiento a los hombres que asesinaron al eterno guerrillero cubano bajo protección y mandato de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) suponen el más fiel retrato de un sector de la población de Bolivia que ha vivido siempre de espaldas al sufrimiento y las miserias de su pueblo

Este profundo malestar y la ruptura entre diversos movimientos de base en la izquierda y el gobierno boliviano, se constataría definitivamente cuando Evo Morales decide ignorar el referéndum de 2016, en el que la mayoría de la población votó en contra de permitirle postularse de nuevo a la presidencia en 2019, para finalmente participar en los comicios previo paso por Tribunal Supremo Electoral de Bolivia (TSE) que le habilitaría para optar a un nuevo mandato. Una decisión que provoca una clara ruptura en la izquierda del país y que sería aprovechada por la derecha para asestar un golpe de estado inesperado e impensable apenas unos meses antes. El resto es una historia conocida por todos: a la victoria electoral de Morales y el Mas, le siguen las acusaciones de fraude, la manipulación mediática, las injerencias de diversos organismos supranacionales y la estocada final de EE. UU. y la OEA que dan pie a la violencia, la huida del presidente electo del país para lograr salvar su vida, las detenciones ilegales, la presencia masiva de militares en las calles, la represión contra la población civil y el regreso de la corrupción, el autoritarismo y la biblia al gobierno de un país que apenas unos días antes era gestionado y gobernado por un movimiento socialista y antiimperialista.

La facilidad con la que el golpe se lleva a cabo y el desparpajo y la soberbia con el que una figura tan mediocre y representativa de la antipolítica como Jeanine Áñez llega a la presidencia de Bolivia, es una clara muestra de la debilidad de todas las revoluciones democráticas que renuncian en última instancia a la consecución y profundización en la vía de la democracia revolucionaria, esa que no solo se encamina a una eficiente y mayor gestión de los recursos propios de las estructuras y el reparto de poder capitalista, sino que avanzan cara a la edificación de una sociedad nueva, definiendo en sus diversos procesos constituyentes una clara alternativa de cara a superar este sistema ineficiente y hostil para todos aquellos pueblos que aspiran a la verdadera y plena soberanía de sus recursos y su territorio.

Con un ejército que ha mostrado públicamente y sin cortapisas su clara faceta golpista y una derecha que difícilmente aceptará de buen agrado los resultados electorales obtenidos en las urnas por aplastantes que puedan llegar a ser, el MAS precisa no solo vencer en los comicios de este 18 de octubre, sino desde ese mismo momento comenzar a tejer alternativas reales, profundas y destinadas a cimentar una democracia revolucionaria

Las políticas de nacionalización, las expropiaciones, el uso de las riquezas de los recursos naturales de Bolivia de cara a destinarlos a programas sociales populares y el ejercicio de la soberanía económica y política frente al sistema capitalista y a los intereses comerciales del imperialismo estadounidense, supusieron un claro desafío y una grave ofrenda que difícilmente el gobierno de Evo Morales podría superar desde el parlamentarismo burgués tradicional, por ventajosos que fuesen sus acuerdos comerciales con diversas multinacionales, por insistentes que fueran sus esfuerzos a la hora de amansar a las clases propietarias de su país y por asombrosos y reconocidos que se proyectasen sus éxitos económicos de cara al exterior. Los mismos medios de comunicación que en su momento alabaron a Bolivia por su eficiente gestión económica y sus brillantes expectativas de futuro, se negaron firmemente a condenar un claro golpe de estado hasta que el tiempo había transcurrido inexorablemente haciendo de sus tardíos editoriales una mera constatación de los profundos y oscuros intereses que se ocultaban tras el cínico y profundo silencio generalizado del occidente capitalista. Los mismos países que pedían respeto para las reglas democráticas en Venezuela o Cuba, se apresuraban a reconocer y firmar oportunos contratos comerciales con Áñez y los militares golpistas en Bolivia.

Ciertamente en gran medida el fascismo del actual régimen boliviano no es el viejo fascismo de los tanques, las desfiles militares en las calles y la grandilocuencia represiva, el totalitarismo servicial al neoliberalismo se muestra ahora en América Latina con una cara más «amable», abierta a los comicios electorales –previa construcción de las condiciones adecuadas en forma de amenazas y amaños electorales– y proyectada en la prensa internacional bajo una profunda capa de hipocresía, propaganda e intercambio de favores con el entorno OTAN: ustedes nos entregan sus recursos naturales y nosotros les otorgamos legitimidad ante el mundo. Eso es de lo que se ha tratado todo este proceso golpista contra el gobierno de Evo Morales, así se ha logrado silenciar en Europa la presencia de policías y militares reprimiendo a manifestantes en Cochamaba, la implosión de la cultura de las privatizaciones y el saqueo generalizado de los recursos públicos y naturales del país, la negligente gestión de la pandemia sanitaria debida al coronavirus o el evidente racismo de unas élites económicas que una vez han ostentado el poder, no han tardado en dar sobradas muestras de su desprecio a la Wiphala como símbolo de los pueblos indígenas o a figuras representativas de la izquierda regional, como el reciente menosprecio por la figura del Che Guevara. Las palabras de aprecio y agradecimiento a los hombres que asesinaron al eterno guerrillero cubano bajo protección y mandato de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) suponen el más fiel retrato de un sector de la población de Bolivia que ha vivido siempre de espaldas al sufrimiento y las miserias de su pueblo, aceptando de ese modo la histórica subyugación de la burguesía parasitaria a los intereses del capitalismo estadounidense que en recompensa apenas les arroja por su traición las migajas de los inmensos beneficios adquiridos por la explotación imperialista de los recursos naturales de Bolivia.

La facilidad con la que el golpe se lleva a cabo y el desparpajo y la soberbia con el que una figura tan mediocre y representativa de la antipolítica como Jeanine Áñez llega a la presidencia de Bolivia, es una clara muestra de la debilidad de todas las revoluciones democráticas que renuncian en última instancia a la consecución y profundización en la vía de la democracia revolucionaria

Pese a la renuncia del el expresidente Jorge Quiroga y la propia Jeanine Áñez y a las numerosas encuestas que otorgan a Luis Arce, candidato del MAS, una amplia ventaja electoral a escasos días de medir el pulso político del país en las urnas, el alto porcentaje de indecisos, las seguras presiones ultraderechistas, el clima de violencia generado para evitar el voto de izquierda y los más que probables intentos destinados manipular los resultados electorales para evitar el triunfo del pueblo frente a la tiranía, hacen que a día de hoy no podamos dar nada por sentado de cara al futuro político del país. Suceda lo que suceda, los retos para Bolivia se han multiplicado desde la salida de Evo Morales del poder, el saqueo de las empresas estatales, las privatizaciones, el mayor endeudamiento, la polarización política y la depauperación de las condiciones materiales de gran parte de la población que han hecho florecer millones de nuevos pobres en todo el país, suponen alguna de las tareas que el nuevo presidente boliviano tendrá que encarar si dilación tras su llegada al poder. Haría bien Luis Arce, en caso de tener que encarar este cometido, en recordar que los marcos democráticos burgueses son limitados y promueven logros etéreos y difícilmente condensables en consecuciones duraderas en el tiempo para las masas populares de un país en vías de desarrollo como Bolivia.

Con un ejército que ha mostrado públicamente y sin cortapisas su clara faceta golpista y una derecha que difícilmente aceptará de buen agrado los resultados electorales obtenidos en las urnas por aplastantes que puedan llegar a ser, el MAS precisa no solo vencer en los comicios de este 18 de octubre, sino desde ese mismo momento comenzar a tejer alternativas reales, profundas y destinadas a cimentar una democracia revolucionaria que supone hoy, sin atisbo alguno de duda, la única vía posible de defensa para los pueblos que se enfrentan cara a cara a la injerencia imperialista y a sus lacayos representados en la burguesía y la ultraderecha local. En este sentido, Bolivia tiene la oportunidad de comenzar de nuevo a construir patria al contragolpe. El futuro debe dibujarse en la cohesión de su pueblo.

Fuente e imagen: https://nuevarevolucion.es/bolivia-revolucion-al-contragolpe/

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El FMI impone más austeridad para Ecuador, aunque predica lo contrario

DEMOCRACIAABIERTA

El FMI que se presenta en las reuniones anuales no es el mismo FMI que el que organiza los programas de préstamos, como se demuestra en el caso de Ecuador.


En su discurso de apertura de las Reuniones Mundiales Anuales de este año, la Directora Gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió de los peligros de una recuperación desigual y de una creciente desigualdad, y habló de la necesidad de una recuperación inclusiva. De lo contrario, advirtió Georgieva, corremos el riesgo de recrear el mundo distópico de la novela de Charles Dickens «Historia de dos ciudades».

Apenas unos días antes de este discurso, el FMI publicó su último acuerdo de préstamo con Ecuador. En él, encontramos exactamente las mismas prescripciones políticas contra las que Georgieva advirtió.

La brecha entre la retórica del FMI y sus acciones no es nueva. Durante años, el departamento de investigación del FMI ha demostrado que la austeridad y muchas de las reformas impuestas por el FMI empeoran la desigualdad, mientras que los dirigentes hablaban de un FMI que ahora apoya el «crecimiento inclusivo».

El programa de préstamos para el Ecuador incluye las mismas políticas fallidas del pasado: austeridad, recortes en la inversión pública, supresión de salarios, privatizaciones y desregulación.

Mientras el mundo se encuentra en medio de la peor crisis en un siglo, Georgieva junto con el Economista Jefe del FMI elaboró un plan para una recuperación inclusiva que abogaba por políticas que apoyaran una recuperación inclusiva, rica en empleos y en contra de la austeridad. El FMI también publicó una investigación en la que se promocionaban los beneficios de la inversión pública.

Sin embargo, el programa de préstamos para el Ecuador incluye las mismas políticas fallidas del pasado: austeridad, recortes en la inversión pública, supresión de salarios, privatizaciones y desregulación. En los documentos se pueden encontrar frases como «proteger a los más vulnerables» junto con políticas que seguramente no lograrán ese objetivo.

Para empeorar las cosas, según la propia descripción del FMI, el programa pretende «avanzar en la agenda de reforma estructural iniciada bajo el [acuerdo] anterior». El acuerdo del año pasado se vino abajo después de sangrientas protestas y de ser rechazado por el pueblo de Ecuador.

La principal excepción en el nuevo préstamo es permitir algunos gastos adicionales temporales relacionados con la Covid-19, que es poco probable que compense los anteriores recortes en el gasto sanitario que se produjeron bajo la supervisión del FMI. No hay ningún reconocimiento del FMI sobre cómo esos recortes perjudicaron gravemente la capacidad de Ecuador para manejar la pandemia de la Covid-19.

La austeridad sigue siendo el núcleo del nuevo acuerdo, ya que el FMI exige una rápida consolidación fiscal, con aumentos de impuestos, principalmente en forma de mayores impuestos sobre las ventas, y recortes de gastos dirigidos directamente a la inversión pública y a los trabajadores del sector público.

El programa de reforma estructural consiste en la típica receta del Consenso de Washington de «eliminar las rigideces de los salarios y los precios, mejorar la fiabilidad y la eficiencia del sector energético y los mercados de capital». El acuerdo también ha impulsado a Ecuador a establecer una legislación que facilite las asociaciones entre los sectores público y privado, a pesar de que cada vez hay más pruebas de que éstas suelen dar lugar a servicios de menor calidad y más costosos.

El nuevo programa de préstamos está dirigido a los trabajadores ecuatorianos, con el objetivo explícito de bajarles los salarios. El FMI afirma que eso «impulsará la competitividad». Los trabajadores del sector público son el objetivo directo: el programa exige una «racionalización de los gastos salariales» que se llevará a cabo mediante despidos y recortes salariales. Para los trabajadores del sector privado, la «reforma laboral» apunta a poner a los trabajadores en una posición precaria, y a deprimir aún más sus salarios.

Se supone que estas medidas se mitigan mediante un aumento del gasto social. Sin embargo, los planes específicos que el FMI propone en colaboración con el Banco Mundial a menudo dejan fuera a los más vulnerables. Además, es poco probable que se mantengan a la par de los fuertes aumentos de la pobreza y el desempleo.

El programa afirma que estas medidas harán que Ecuador sea más atractivo para los inversores extranjeros que se lanzarán y ayudarán al país a recuperarse. Estos son los mismos supuestos que no se han materializado una y otra vez.

A pesar de que el FMI ha publicado recientemente una investigación en la que se destacan los beneficios de la inversión pública y el impacto positivo que puede tener, especialmente durante una crisis, tanto en el empleo como en el crecimiento, el FMI pide al Ecuador que reduzca su inversión pública y su gasto de capital.

El programa afirma que estas medidas harán que Ecuador sea más atractivo para los inversores extranjeros que se lanzarán y ayudarán al país a recuperarse. Estos son los mismos supuestos que no se han materializado una y otra vez, incluso antes de que el mundo entero estuviera en medio de una pandemia y una crisis económica.

El programa del FMI para Argentina en 2018 es un ejemplo reciente de cómo estas reformas se llevan a cabo en el mundo real: una economía aplastada y una pobreza creciente.

El programa para Ecuador es sólo un signo de lo que podemos esperar ver en otros programas de préstamos. El FMI ha dado un paso adelante para proporcionar préstamos de emergencia como respuesta a la crisis de la Covid-19. Esos préstamos, relativamente pequeños en alcance, no tenían condiciones.

Sin embargo, los documentos de préstamo pintan un cuadro claro de lo que los futuros programas pueden implicar y los planes de los gobiernos en colaboración con el FMI. Un informe detallado de Eurodad, documenta cómo el FMI proyecta que la consolidación fiscal se llevará a cabo en 72 de los 80 países que recibieron fondos de emergencia tan rápidamente como el próximo año, y que la totalidad de los 80 alcanzarán la consolidación fiscal dentro de tres años.

El FMI debería centrarse en evitar este escenario desastroso ayudando a los gobiernos a ampliar los impuestos progresivos y sobre las empresas y ayudando a todos los países a coordinar medidas de estímulo para el empleo y el desarrollo sostenible, y no seguir impulsando una austeridad perjudicial, que aumenta la desigualdad.

El FMI, tal como se presenta en las reuniones anuales, no es el mismo FMI que el que organiza los programas de préstamos.

Fuente e imagen: https://www.opendemocracy.net/es/fmi-austeridad-ecuador-predica-lo-contrario/
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Paraguay: detienen a militante feminista que se manifestó contra el asesinato de las niñas a manos del ejército

Paraguay: detienen a militante feminista que se manifestó contra el asesinato de las niñas a manos del ejército

El juez paraguayo Gustavo Amarilla ordenó la prisión preventiva para Paloma Chaparro, una de las militantes feministas que se manifestaron días atrás frente al Panteón Nacional de los Héroes luego del asesinato de dos niñas de 11 y 12 años por parte de las Fuerzas de Tarea Conjuntas que responden al gobierno de Paraguay.

La colectiva de la que forma parte Paloma Chaparro se movilizó tras la enorme indignación que significó el fusilamiento de María Carmen y Lilian Villalba, y que el gobierno de Mario Abdo Benítez buscó disfrazar de enfrentamiento entre las Fuerzas de Tarea Conjunta y el EPP.

Las primeras declaraciones oficiales intentaron instalar que las personas fusiladas eran mujeres adultas y no niñas, mientras que los organismos de derechos humanos y movimientos organizados del pueblo paraguayo tiraron abajo el relato, logrando una autopsia sobre los cuerpos, que determinó las edades de 11 y 12 años. Eran niñas.

Ayer la justicia paraguaya efectivizó la detención de Paloma. Asimismo el juez Amarilla también pidió la captura internacional de las jóvenes Mariangeles Abdala y Giselle Ferrer que participaron en la misma protesta y anunciaron a través de redes sociales que huyeron del país por “no contar con garantías por parte del Estado paraguayo que hoy está masacrando a sus hermanos”

Fuente de la Información: https://kaosenlared.net/paraguay-detienen-a-militante-feminista-que-se-manifesto-contra-el-asesinato-de-las-ninas-a-manos-del-ejercito/

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Chile: Un muerto y casi 600 detenidos durante disturbios en Chile

Un muerto y casi 600 detenidos durante disturbios en Chile

Santiago de Chile, 19 oct (Prensa Latina) Un muerto y 580 detenidos es el saldo de disturbios la víspera en esta capital y otras ciudades tras las manifestaciones pacíficas para conmemorar un año del estallido social del 18 de octubre de 2019.

 

Según informaron este lunes el subsecretario del Interior, Juan Francisco Galli; y el director nacional de Orden y Seguridad de Carabineros, general Ricardo Yáñez, del total de detenidos durante el domingo y madrugada del lunes 287 fueron en la región Metropolitana.

La mayoría de los arrestos, 250, se debieron a infracciones por ‘poner en peligro la salud pública’, pero también 183 personas fueron apresadas por desórdenes públicos y 95 por saqueos a establecimientos, según las autoridades.

Asimismo se reportó la ocurrencia de 107 hechos violentos, más de la mitad en esta capital), de los cuales –dijeron- 15 fueron saqueos a establecimientos y ocho ataques a cuarteles policiales, seis de estos en distintos puntos de la región Metropolitana.

Aunque no hicieron referencia a los posible heridos entre los civiles, indicaron que 116 carabineros resultaron lesionados, así como dañados más de medio centenar de vehículos oficiales.

La persona fallecida fue reportada en la comuna de Pedro Aguirre Cerda, y ocurrió según dijo el subsecretario Galli, en medio de un ataque a un vehículo policial y se registró un intercambio de disparos con los uniformados, y el hombre ‘llegó fallecido al hospital’.

Según Galli la Policía permitió las manifestaciones sin incidentes, pero cuando comenzaron los hechos de violencia, ‘procedió conforme a lo que hemos aprendido durante este año. En primer lugar, resguardando los derechos de las personas’, dijo.

La versión del alto funcionario choca con lo expresado por muchos ciudadanos en lo referido a la ausencia casi total de carabineros en los lugares, donde ocurrían saqueos e incendios.

Coincidiendo con esto, la fiscal jefa en flagrancia de la Fiscalía Centro Norte, Macarena Cañas, en declaraciones a la prensa señaló la falta de arrestos como consecuencia del incendio y destrucción de dos iglesias.

La jurista detalló que ‘no hay detenidos por el momento, básicamente porque Carabineros detuvo ayer a una persona al interior de la iglesia de Carabineros, y resultó ser un fotógrafo, quien entregó los medios, lo que capturaba en sus cámaras, para facilitar la investigación’.

Asimismo indicó que 125 personas fueron detenidas bajo esa Fiscalía, por delitos comunes o por porte de bombas caseras o saqueos.

mgt/rc

Fuente de la Información: https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=404885&SEO=un-muerto-y-casi-600-detenidos-durante-disturbios-en-chile

 

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Bolivia: El MAS y un triunfo arrollador

El MAS y un triunfo arrollador

Pablo Jofré Leal

Arce y Choquehuanca obtuvieron el 52,4% contra el 31,6% del derechista Mesa

A pesar de la intervención desvergonzada de la OEA, del Departamento de estado norteamericano, de una ultraderecha sometida a las órdenes de fuerzas externas. A pesar de ello el MAS y su binomio conformado por Luis Arce Cataroa como presidente y David Choquehuanca a la vicepresidencia, lograron una victoria furibunda e indiscutible en las elecciones a la que fueron convocados 7.3 millones de bolivianos.

Un 53% y una diferencia de 20 puntos sobre Carlos Mesa Gisbert (31,2%) y cuarenta puntos sobre Luis Fernando Camacho (14,1%), son cifras extraordinarias, que representan aire fresco para la lucha de los pueblos. Con esto se confirma, tal como se sostuvo, que hubo una operación destinada a impedir el triunfo del MAS, por parte de la derecha en las elecciones del año 2019. Avalado esto por los gobiernos derechistas latinoamericanos, el silencio cómplice de organismos internacionales. Hubo un golpe de estado orquestado por Washington y sus aliados incondicionales y que con el triunfo de este 18 de octubre permite al pueblo boliviano volver a Palacio Quemado y además controlando las dos cámaras del parlamento. Una victoria que traerá consigo un tremendo impacto regional e internacional, que da nuevos aires al progresismo en América Latina y que recupera la democracia para Bolivia y su pueblo, que sabiamente vuelve a confiar en aquellos que lo dignificaron, que le dice no al racismo, al robo, al sometimiento a Washington y le dice no a la corrupción.

Mientras más postergaba la derecha golpista el convocar a elecciones, con una estrategia política errada del gobierno de facto presidiso por Jeanine Añez, más debilitaban sus opciones. Esto, pues ante la política supremacista, racista, de corte fascista, de insulto al pueblo indígena a sus símbolos y cultura. En ese contexto, más y más la sociedad boliviana, los más humildes, tenían más tiempo de comparar lo que había sido un proceso revolucionario, que durante 14 años le cambio la cara y el organismo entero a esta Bolivia. Una revolución que nacionalizó los recursos naturales, que llevó a los indígenas a ocupar Palacio Quemado y decirle al mundo que Bolivia existía, que tenía una dignidad que necesitaba aflorar tras cientos de años de sometimiento y abusos. Cada día que pasaba el pueblo más ponía en la balanza a los golpistas con el MAS

El ministro de gobierno de la dictadura, el empresario Arturo Murillo estuvo en la noche del día 18, largas horas presionando a los medios de comunicación, al Tribunal Supremo Electoral y a las encuestadoras para que no dieran a conocer lo que ya se sabía a las 20:00 horas y que demoró cuatro horas en visibilizar: el triunfo del MAS era inobjetable triunfando por una mayoría abrumadora. Una maniobra que comenzó a cocinarse en la vista que hizo Murillo a la sede de la OEA a fines de septiembre y al Departamento de Estado dirigido por Mike Pompeo, que dieron las órdenes y los apoyos necesarios para impedir que el MAS volviera a presidir el gobierno. Un plan que mostró su fracaso absoluto, una derrota del imperio y de los gobiernos derechistas latinoamericanos coordinados por Almagro.

El resultado del recuento fue claro y planeadamente postergado. El propio ex presidente Evo Morales, en conferencia de prensa dada en Argentina sostuvo “Las empresas encuestadoras se niegan a publicar el resultado en boca de urna. Se sospecha que algo están ocultando”. Por su parte, Sebastián Michel, vocero del MAS señaló que existía una estrategia del gobierno de facto para lograr que no se entregara información y así generar un clima de violencia con el objetivo final de anular las elecciones. La enorme amplitud de cifras entre Arce y Mesa ha hecho imposible llevar a cabo lo que el departamento de estado norteamericano, junto a la OEA habían planeado junto al ultraderechista Ministro de Gobierno Arturo Murillo.

La parte más difícil viene ahora para recuperar una vida trastornada por una dictadura que ha violado los derechos humanos en todos los ámbitos en que pueden ser violados; sanitarios, integridad física, en el acceso al trabajo, a la educación, en derechos cívicos y políticos. Ahora viene justicia por los muertos, por los humillados sanar las heridas propiciadas por un gobierno de facto que cometió atropello a los derechos de millones de bolivianos y bolivianas.

En un interesante análisis de Mario Rodríguez, periodista y educador popular boliviano con especialidad en interculturalidad, los resultados de estas elecciones el 18 de octubre “han sido una victoria en el territorio del enemigo, en un campo conservador donde se aglutinó lo más fascista que puede tener la política. Articulado en los sectores más retrógrados que puede tener un país. Un triunfo sobre el dinero, el poder mediático, los poderes hegemónicos. Dicho marco permite evidenciar que En primer lugar es evidente que se trata de una victoria del pueblo boliviano, que supera la conformación partidaria y sumerge a la sociedad en la búsqueda de su futuro.

En segundo lugar, para el análisis interno de lo que ha sido una fortaleza en el masismo, se conformó el sujeto de lo plurinacional, con un abanico amplio de posibilidades, que hay que fortalecer. Un triunfo que se da contra viento y marea, que permite pensar en transformaciones profundas. Un tercer elemento es que se necesita una profunda reflexión y una crítica respecto a lo que fueron los gobiernos del MAS para recomponer elementos que fueron erosionados y que necesitan ser reconstituidos en la capacidad de participación popular. Y en cuarto lugar este triunfo es un tremendo impulso para las luchas populares en Latinoamérica, de la patria grande.

Claramente este es un laurel obtenido por el MAS, una conquista enorme, que representa la justeza de tres lustros de gobierno transformador en Bolivia, que caló hondo, que a la hora de la comparación le ganó por cientos de miles de votos a esa derecha recalcitrante. Una derrota del fascismo que le va a doler a la derecha, al grupo de Lima, al converso Luis Almagro que deberá responder de esta derrota ante sus amos estadounidenses, que gastó cientos de millones de dólares, para tratar de consolidar un gobierno de facto y darle posibilidades a la derecha boliviana, para tratar de volver a ejercer sus gobiernos nefastos, fracasando estrepitosamente en esta misión que los visibiliza como lo que son: oportunistas, racistas, soberbios y escasos de visión, para calar en plenitud el pensamiento y los anhelos de un pueblo que aprendió a defender su dignidad.

Para el triunfador de estas elecciones del 18 de octubre Luis Arce Catacora, el desafío es claro “Hemos recuperado la democracia y la esperanza, como también estamos recuperando la certidumbre para beneficiar a la pequeña, mediana, gran empresa, al sector público y a las familias bolivianas. Gobernaré para todos los bolivianos y trabajaré para reencaminar, sobre todo, la estabilidad económica del país” Luis Arce agradeció la confianza del pueblo boliviano, de los militantes del MAS, de la comunidad internacional y a los observadores que llegaron para supervigilar las elecciones.

El MAS logró una victoria inapelable, a pesar del Covid 19, las amenazas del gobierno y los intentos de impedir que se votara. El MAS arrasó en las grandes ciudades y en el mundo rural. No hubo lugar en Bolivia, donde el mundo masista no haya logrado hacer morder el polvo de la derrota a Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho y los suyos. El MAS triunfó a pesar de la labor de desestabilización de la OEA y el títere Luis Almagro secretario general de esta organización, definida como el Ministerio de colonias de Estados Unidos. El MAS triunfó a pesar de fuerzas poderosas en su contra, porque la marcha justa no tiene freno posible.

El MAS triunfó porque el pueblo sabio de Bolivia entendió, que a pesar de todas las críticas que a su movimiento se le podían hacer, hizo un trabajo que tenía como centro a los más postergados de Bolivia, por la defensa de sus derechos y la construcción de aquellos negados, a los que por cientos de años fueron humillados, denigrados y que con el MAS comenzaron a andar con su marcha de gigantes. No hay freno posible cuando un pueblo defiende lo suyo

Cedido por www.segundopaso.es

Fuente de la Información: https://rebelion.org/el-mas-y-un-triunfo-arrollador/

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Chile. «Este 18 estaremos, como hace un año, en las calles movilizados contra Piñera»

Chile. «Este 18 estaremos, como hace un año, en las calles movilizados contra Piñera»

Marcelo Osses es uno de los referentes de la radio Plaza de la Dignidad, los colegas que transmiten cada vez que hay manifestaciones en esa Plaza que se ha convertido en referencia emblemática de la revuelta chilena. Hablamos con él a pocas horas del 18 de octubre, primer aniversario de aquel momento en que unos jóvenes estudiantes saltaron los molinetes del metro, y a partir de ese momento comenzó esta revuelta que se extiende hasta ahora.

–Marcelo ¿Cómo están palpitando este nuevo 18?

-Esta jornada de celebración provoca grandes expectativas a todo el país, tanto desde los participantes y protagonistas de la revuelta, como los que se oponen, todos están preparándose a su manera. Nosotros, que somos participantes activos de las movilizaciones hemos estado desde hace más de un mes saliendo a las calles y generando grandes y pequeñas movilizaciones. Sobre todo, en Santiago. Hay muchas regiones que están con cuarentena y cuesta más que la gente pueda salir porque tienen todas las restricciones propias del estado de excepción. Chile tiene estado de emergencia que ha sido nuevamente renovado, somos de los pocos países donde se impone un toque de queda nacional, no en algunas zonas, sino en todo el país. Estamos esperando con muchas ansias estos días. Las actividades han venido subiendo, sobre todo a partir del 3 de octubre, el día en que agreden a Antony Araya, un joven manifestante que fue arrojado desde más de 7 metros de altura al río Mapocho. Eso le provocó grandes heridas pero por suerte está en franca recuperación. Desde ese día la rabia contra la policía, contra el gobierno y contra el sistema ha ido manifestándose en todos los espacios. Desde las redes sociales hasta las manifestaciones callejeras. Este lunes tuvimos jornada de movilización de la resistencia de los pueblos indígenas, particularmente de los pueblos mapuches. Este viernes nuevamente nos movilizaremos en todo el territorio, el sábado también y por supuesto el domingo, día que celebramos este primer año, desde el inicio de la revuelta.

-Sin embargo, el gobierno está instalando un clima de guerra, amenazando con sacar a la calle muchos carabineros y también militares.

-Las amenazas por parte del gobierno han sido múltiples. La campaña mediática que han hecho arrancó hace varias semanas. Anunció el gobierno que va a tener más de 40 mil policías en la calle, militares también, porque el estado de excepción se lo permite. Este pasado miércoles hubo una gran movilización en Puente Alto, una comuna del sector sur de Santiago, con detenidos y heridos, en la que la intervención militar fue muy fuerte. Afortunadamente la gente los logró expulsar. Es noticia en nuestra prensa canalla esta confrontación que se produjo, la gente logró expulsar de la zona a los camiones militares. Los sacaron de la zona. Este es el nivel de confrontación que se está produciendo. De acá al domingo, pese a las amenazas, la campaña abierta de criminalización gubernamental, y también de buena parte de los partidos que se denomina de oposición pero que han sido parte de esta dictadura en democracia neoliberal, y que ahora han salido en bloque a denunciar la violencia del pueblo, por supuesto encubierta con la violencia “venga de donde venga”. En la práctica ha sido condenar la lucha callejera. Se han unido en un gran bloque sistémico para tratar de demonizar la movilización popular y tratar de impedir que el pueblo salga en estos días a las calles. Ese es el ambiente. Es un diagnóstico incierto lo que va a ocurrir. Cualquiera sea el caso, la movilización va a ser muy fuerte. No sabemos exactamente la profundidad y la dimensión que va tener pero va a haber movilizaciones en todo el territorio, sobre todo en los que no hay cuarentena. Porque donde hay cuarentena la gente, por ejemplo, en la Quinta región, que ha sido muy emblemática de las movilizaciones, los llamados son a una zona donde no hay cuarentena. Entonces la gente se va a concentrar ahí el día domingo.

-¿La radio que ustedes motorizan estará en el aire como siempre, transmitiendo desde el epicentro de las movilizaciones?

-Estamos todos a la expectativa de lo que va a ocurrir, tratando de hacer el aporte. Nosotros como Radio Plaza la Dignidad difundiendo y recordando lo que fue el proceso del año pasado. Como inicio de la revuelta, los días previos ya los jóvenes habían hecho sus acciones, en los liceos, los colegios, con la resistencia al interior posteriormente las tomas de los metros, los saltos de los torniquetes y el inicio de la movilización. Hemos estado recordando, con mucha fuerza los antecedentes de esta revuelta. Estamos con toda la disposición de estar mostrando lo que va a ocurrir y suponemos al igual que todo el espectro político, esta va a ser una jornada de movilización popular muy intensa.

-Una semana después, el 25/O está convocado el plebiscito constituyente, una fecha esperada también pero muy polémica, porque hay posiciones diferentes en la izquierda sobre si participar o no del mismo. ¿Cómo ves el panorama en ese sentido?

-Este plebiscito o este proceso constitucional que acordaron toda la casta política para salvarse literalmente, como lo dijo literalmente el que fuera candidato presidencial Alejandro Gullier. Lo dijo abiertamente, que se pusieron de acuerdo todos los dirigentes políticos para salvar al gobierno, para salvar a Piñera. Dijo directamente, porque si caía Piñera, era probable que cayera gran parte de la institucionalidad. Reconocen que se pusieron de acuerdo para eso. Él dice que estaba en posición contraria, que era pedir la renuncia de los cargos políticos, desde el presidente hasta el parlamento. Es evidente que así fue este acuerdo para salvarse. Lamentablemente para el movimiento popular. Por un sinnúmero de razones hay una tradición fuerte en el pueblo chileno de concurrir a los procesos electorales, y el proceso electoral primero que inicia este proceso, está bastante impuesto. Hay un gran debate y de alguna manera lo que importa finalmente es el segundo paso de este proceso, que será más largo. Para nosotros, la gente ya dijo que no quiere más esta Constitución, desde el mismo 18 de octubre pasado, no precisamos un plebiscito para saberlo, pero ahora ¿qué viene?

–Explícanos qué es lo que crees que viene y dónde está la trampa.

-Va creciendo muy fuerte la idea de que con el camino institucional a partir de una convención, una entelequia que crearon, no se va a lograr un cambio verdadero en la Constitución. Tanto por los mecanismos como por la disposición política que van a hacer. Mantendrán en la nueva Constitución la prerrogativa que tiene la actual para el manejo económico, político y cultural. No van a haber en la práctica cambios importantes en la nueva Constitución. De hecho, dicen que habrá cambios mínimos, con un articulo básico que en la práctica sean las leyes orgánicas constitucionales, o las leyes generales las que determinan la mayor parte de las cuestiones importante. Esas leyes no se eluden. No las han podido cambiar literalmente. Las que determinan las condiciones económicas, por ejemplo. Nosotros, el mundo popular, hemos ido creciendo en la influencia social, es decir la deslegitimación de esta convención ha ido creciendo. Mucha gente dice sí, voy a participar del plebiscito, pero no creo en lo que viene después, porque ha quedado en evidencia que la ley 21200 que es la que determina este proceso, está hecha para que sean los partidos políticos, ni siquiera los movimientos, los que van a definir quienes son los constitucionales. Se rige por la misma ley de elecciones de diputados al Parlamento. No hay independientes. La posibilidad de elegir personas que no sean definidos por los partidos es nula. Entonces va quedando más claro en el panorama que el segundo paso, es decir la elección de los convencionales no es democrática ni legítima.

-Frente a esto que comentas, ¿cuál es la alternativa?

-La única opción es la Asamblea Constituyente soberana, que tenga plenos poderes, que pueda fundar un nuevo Chile, que sea originaria, que ningún poder esté sobre ella. Es una opción válida que empieza a correrse en las asambleas territoriales populares, en un montón de instancias, empieza a crecer la idea que hay que crear órganos de deliberación que vayan, desde ahora y en cada espacio, discutiendo los problemas básicos discutiendo los problemas políticos y los problemas de todo Chile. Pero el proceso institucional que sigue está iniciándose con una ilegitimidad muy potente. Va a ser difícil para ellos producir esta legitimidad en la futura convención. Ya sabemos que la derecha está por el “Apruebo», porque la derecha de los grupos económicos y políticos significativos, salvo un pequeño sector, todos están por el “Apruebo”, porque ellos entienden que es una tabla de salvación. No hagan caso, va a ganar por un número muy significativo y un porcentaje muy alto. No está muy claro también cuanto porcentaje del padrón electoral va a participar. Los que vayan a participar van a votar por el “Apruebo». Van a votar por esta convención y se inicia el proceso. El proceso de legitimidad que va a tener es lo importante a considerar. Nosotros consideramos que nuestra tarea es ir constituyendo nuestro órgano de deliberación y empezar de manera más orgánica a discutir los temas al margen de este proceso constitucional.

-No abandonando la calle…

-Otro tema, están discutiendo, ha tenido acento público, ellos no saben qué va a ocurrir el mismo día 25. Toda esta casta política ha tratado de desmovilizarnos estos días. Los ideólogos del “Apruebo» de este sector social demócrata, de una izquierda que no es real, ellos han hecho toda esta campaña del terror en contra de la gente que se moviliza. “Estás cometiendo infracción sanitaria, no es necesario, quédense en sus casas”, nos dicen. Este es el discurso que están haciendo. El día 25 sería inédito, en los últimos 32 años, desde el plebiscito del año 88, que la gente salga a las calles el mismo día a manifestarse de manera distinta, temen que salga de manera violenta. Y es probable que eso ocurra. No ha pasado, no es tradicional que, al término de la jornada electoral, la gente salga. Este año, prevén que las movilizaciones en todas partes van ser importantes y hasta violentas. Entonces, va a ser inentendible que el pueblo que gana en las urnas, salga a su vez a manifestarse masiva y violentamente. Va a ser una situación muy paradójica el día 25. Será muy intenso probablemente.

Fuente de la Información: https://www.telesurtv.net/bloggers/Chile.-Este-18-estaremos-como-hace-un-ano-en-las-calles-movilizados-contra-Pinera-20201015-0004.html

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