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Venezuela y el choque del siglo XXI

Venezuela y el choque del siglo XXI

Traducido del neerlandés por el autor

El mundo se desplaza y Washington golpea a su alrededor: de las sanciones a las guerras por delegación, de Venezuela a Irán, de Ucrania a Taiwán. No se trata de una serie de crisis aisladas, sino de una gran lucha por el poder, los beneficios y el orden mundial. Este es el choque del siglo XXI.

Los bombardeos sobre Venezuela del 3 de enero solo pueden entenderse si se analiza el panorama general. El secuestro del presidente venezolano, el derrocamiento del gobierno sirio, los bombardeos sobre Irán, Yemen y otros países de la región, la guerra por delegación contra Rusia, la amenaza de sanciones de EE. UU. dirigida a los países BRICS y el revuelo en torno a Groenlandia no son hechos aislados, sino aspectos de una gran estrategia.

Vivimos en una época en la que la dominación histórica de una sola superpotencia, Estados Unidos, se está desmoronando visiblemente. Al mismo tiempo, Washington y sus aliados occidentales intentan revertir esa tendencia de manera desesperada para salvar un statu quo que asegure su hegemonía, su control y las ganancias sobre la riqueza creada en otros lugares.

Este es el choque del siglo XXI, cuyo comienzo apenas hemos empezado a vislumbrar.

Un mundo en vuelco

Empecemos por la economía, donde el equilibrio de poder mundial se está desplazando rápidamente. El G7, el club de las siete naciones occidentales más ricas, cayó del 45 % del PIB mundial en el año 2000 a cerca del 30 % en la actualidad, mientras que el BRICS+ ya se sitúa en torno al 37 %.i

Mientras tanto, el Sur Global desarrolla su propia industria y tecnología, con China como líder en vehículos eléctricos, energía solar, eólica e infraestructura digital. Esto permite que los países dejen de ser meros proveedores de materias primas y conserven una mayor parte de su propia riqueza.

Dicha evolución erosiona las ganancias extranjeras de las multinacionales occidentales y socava dos pilares del imperialismo clásico: las transferencias de beneficios del Sur al Norte y el dominio del dólar. El dólar pierde terreno en las reservas de los bancos centrales y cada vez más países comercian en sus propias monedas. El objetivo del banco de los BRICS es que para 2030 al menos el 30 % de sus préstamos se realice en monedas locales.

Así, el BRICS+ se perfila como la primera alternativa multilateral real desde el declive de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Se dibuja un «mundo posdólar», lo que provoca estrés en Washington y Bruselas.

El desplazamiento económico se traduce al plano político-ideológico. A escala mundial somos testigos casi simultáneos de dos «levantamientos». En los últimos dos años hubo un amplio y sostenido movimiento popular contra el genocidio en Palestina y contra la complicidad de los Estados occidentales con los métodos fascistas que utiliza el Estado sionista.

Además, los Estados del Sur Global se negaron a sumarse a las sanciones occidentales, a la presión económica y a la retórica bélica contra Rusia. Países como China, Irán, India y Corea del Norte buscaron incluso una cooperación más estrecha con Rusia, motivada en parte por los aranceles de Trump y su agresiva política comercial.

Los países del Sur están hartos de la doble moral de Occidente, que justifica sus propias guerras, pero condena las de los demás. También están cansados de la explotación por parte del «Norte Global», que hasta el día de hoy sigue drenando la riqueza del Sur.

Ambos levantamientos aceleran la conciencia de que el orden neoliberal dominado por Occidente es insostenible. El Sur reivindica su soberanía. Ya no quiere ser un juguete en manos de Occidente, sino seguir su propio rumbo en la política y la economía mundiales.

Amenaza existencial

Entre 1990 y 2008 las multinacionales de Europa y Estados Unidos multiplicaron por seis sus beneficios procedentes de inversiones en el extranjero. Como muestra el gráfico, esos ingresos se han estancado a partir de 2011. Siguiendo la senda de crecimiento basada en el periodo 1990-2011, esto supone que en 2024 dejen de percibir anualmente más de 20 billones de dólares.

Se trata de una cantidad gigantesca y representa algo más que un serio golpe a las cuentas de esos poderosos grupos de capital. En el Foro Económico Mundial de Davos en 2025 Ursula von der Leyen expresó con fuerza la situación actual de la siguiente manera: «Hemos entrado en una nueva era de intensa competencia geopolítica. Las mayores economías del mundo compiten por el acceso a materias primas, nuevas tecnologías y rutas comerciales globales. De la inteligencia artificial a la tecnología limpia, de los ordenadores cuánticos al espacio, del Ártico al mar de China Meridional: la carrera ha comenzado».

La fuerza impulsora tras esta carrera es el máximo beneficio y el mantenimiento o la expansión de las multinacionales occidentales, las empresas tecnológicas y las instituciones financieras. Eso es lo que está en juego y, en última instancia, es de lo que se trata.

El desplazamiento del equilibrio de poder a favor del Sur es una amenaza existencial para la élite occidental. No solo amenaza con socavar su ventaja económica, sino también el control político e ideológico sobre el orden mundial.

Tambores de guerra

La élite occidental no está dispuesta a ceder esa posición lucrativa y dominante, que se debe seguir garantizado para asegurar esas ganancias, las inversiones y los mercados de venta en el extranjero, así como el suministro de materias primas baratas-.

Bajo esa lógica, la clave es un fuerte aparato militar: si hay que cubrir intereses económicos a escala mundial, según los centros de poder, eso implica también capacidad militar. O como dijo en su día el excanciller alemán Gerhard Schröder: «Un país solo cuenta de verdad en el plano internacional si también está dispuesto a hacer la guerra».ii

Para seguir garantizando su supremacía, Occidente elige una estrategia ofensiva – del caos bélico al sometimiento político – que vende como una lucha por la «democracia», pero que en realidad busca proteger el orden de poder existente.

En última instancia, la fuerte militarización y la preparación bélica que vivimos hoy está arraigadas en el afán del capital monopolista occidental por el máximo beneficio y la expansión.

En la última década los países europeos de la OTAN han aumentado sus presupuestos de defensa en un tercio y desde febrero de 2022 los han incrementado de nuevo de forma considerable. En conjunto, la OTAN ya representa más de la mitad de todo el gasto mundial y planea duplicar con creces el gasto en defensa en Europa.iii

En Estados Unidos Trump lanza un nuevo sistema de defensa antimisiles con el objetivo de aumentar considerablemente las capacidades nucleares. También anunció la reanudación de las pruebas nucleares y para 2027 pretende aumentar un 50 % el presupuesto de defensa de EE. UU.

Hoy asistimos a suministros de armas sin precedentes a Ucrania y también se provee a Taiwán de armamento pesado. En Europa el servicio militar obligatorio y el paraguas nuclear vuelven a ser temas de debate. El exministro de Defensa alemán ha declarado que su país estará «preparado para la guerra» en 2029, y en Francia el jefe del Estado Mayor del ejército afirmó que el país «debe estar dispuesto a perder a sus hijos».

Estados Unidos dirige su lucha geopolítica principalmente contra China y Rusia. Intenta debilitar a ambos mediante presión e intervenciones en países circundantes o aliados, entre ellos Serbia, Irak, Libia, Venezuela, Irán, Corea del Norte, Georgia, Bielorrusia, Kazajistán y Siria.

Ucrania fue utilizada como avanzadilla contra Rusia con el objetivo de debilitar a este último país lo máximo posible. Esa estrategia ha fracasado en gran medida. Sobre todo Europa se ha debilitado, al no poder importar ya energía barata de Rusia.

Washington juega frente a China la carta de Taiwán e intenta movilizar a sus aliados asiáticos. Australia está construyendo una marina gigantesca y recibirá submarinos nucleares estadounidenses. Japón casi ha duplicado su presupuesto militar. En Corea del Sur volverán a atracar pronto submarinos nucleares de EE. UU. En 2024 Estados Unidos desplegó un sistema de misiles Typhon en el norte de Filipinas, gracias al cual tiene a su alcance grandes ciudades chinas.

Como muestra el mapa, China está rodeada por bases militares de Estados Unidos. Pese a las promesas, la OTAN también ha avanzado cada vez más hacia Rusia desde la caída de la Unión Soviética.

Rodeo militar de China. Los puntos representan bases militares de Estados Unidos. Los misiles en rojo indican los misiles de largo alcance previstos.

Cerco militar de China. Los puntos representan bases militares de Estados Unidos. Los misiles en rojo indican los misiles de largo alcance previstos.

Hace tiempo que la OTAN dejó de ser una alianza defensiva limitada a Europa. Cada vez hay más presencia de la organización en África y en los países del Golfo. Los aliados patrullan en el mar de China Meridional y presionan a sus socios en Asia para aislar a Pekín. Lo que vemos es la creación de una «OTAN global», un cinturón militar que se extiende de Noruega a Nueva Zelanda, y de Canadá a Corea del Sur.

En este plan más amplio encajan la guerra en Siria desde 2011, la guerra en Libia en 2011 y los bombardeos sobre Yemen en los últimos años. No es casualidad que Trump haya bombardeado siete países desde el inicio de su segundo mandato: Irak, Nigeria, Somalia, Siria, Yemen, Irán y Venezuela.

Guerra económica

Además de la carta militar, Trump también hace uso de la fuerte posición económica de su país. Para ello, sigue una doble vía. Por un lado, castiga a los países «renuentes» con sanciones económicas y presión. En este momento, Estados Unidos mantiene sanciones contra un tercio de todos los países, incluido el 60 % de las naciones pobres.

Estas sanciones resultaron extremadamente mortíferas en el pasado: la prestigiosa revista médica The Lancet afirmó que las sanciones de EE. UU. y sus aliados occidentales causaron, entre 1971 y 2021, más de 550.000 muertes al año.

Además, Trump está presionando a muchos países desde el inicio de su segundo mandato para que acepten aranceles de importación más altos y restricciones a la exportación y a la tecnología. Con ello busca obligar a las naciones a cambiar de rumbo, por ejemplo, dejando de comprar petróleo a Rusia y manteniéndose vinculadas al dólar en el tráfico de pagos internacional.

Por otro lado, utiliza el dinero y el crédito para arrancar a los países de la esfera de influencia china. Ejemplos de ello son la financiación de telecomunicaciones en el Sudeste Asiático, la pesca de atún en el Pacífico Sur y préstamos a América Latina para bloquear el acceso chino a minerales críticos.

El objetivo final sigue siendo contener a China y Rusia, los dos polos de resistencia más importantes a la hegemonía de Estados Unidos. Aferrarse al orden mundial unipolar – respaldado por la guerra, la presión y las sanciones – sigue siendo el rasgo característico del imperialismo occidental.

Doctrina Donroeiv

Pero la lucha por mantener la supremacía no transcurre de forma tan fluida como se pensaba. Tras un año de gobierno Trump tuvo que comprobarlo dolorosamente con la guerra comercial contra China. Los aranceles comerciales superiores al 140 % que Trump quería imponer a China estaban destinados a poner a Pekín de rodillas.

El secretario del Tesoro, el multimillonario de fondos de cobertura Scott Bessent, afirmó que Estados Unidos llevaba la ventaja y que China «tenía las peores cartas». Pero la partida de póker le salió cara a Estados Unidos. China contraatacó y restringió la exportación de tierras raras, cruciales para la alta tecnología, las armas y el complejo militar-industrial estadounidense. De repente quedó claro quién depende de quién.

También en el plano militar Estados Unidos no es, en las circunstancias actuales, directamente superior. Las simulaciones de guerra sobre un conflicto en torno a Taiwán, desarrolladas por think tanks estadounidenses, no auguran nada bueno. El ejército estadounidense pierde muchos escenarios o solo obtiene una victoria pírrica en la que ambos bandos quedan devastados.

Washington llegó a la conclusión de que iniciar una gran guerra con China es demasiado arriesgado en estos momentos. Así se lee en la nueva Estrategia de Seguridad Nacional (NSS) presentada a finales de 2025. La parte fundamental del informe sostiene que Estados Unidos debe seguir siendo «la nación más fuerte, más rica y más poderosa de la historia humana», con «las fuerzas armadas más letales y tecnológicamente más avanzadas».

En otras palabras, Washington pretende mantener a toda costa su dominio económico y militar mundial. En este marco se considera a China «el desafío geopolítico más importante de Estados Unidos»; es decir, el único adversario que se le aproxima en términos económicos, tecnológicos y militares. Pero antes que nada es necesario reducir la dependencia económica respecto a Pekín. Estados Unidos difícilmente puede confiar en las cadenas de suministro chinas para producir armas destinadas a una futura guerra contra la propia China. Por ello, el control sobre América Latina y, por extensión, sobre todo el hemisferio occidental, resulta esencial.

El eje de la nueva estrategia es el desacoplamiento económico de China. Dado que los empleos manufactureros no regresan al territorio estadounidense, Washington busca trasladar las cadenas de suministro a su «propio» hemisferio: Norteamérica y, sobre todo, América Latina.

Nearshoring y friendshoring son las palabras de moda. Las fábricas se trasladan de China y el sudeste asiático a México, Brasil, Argentina o Colombia. El objetivo no es crear empleos dignos, sino explotar mano de obra barata y materias primas bajo el control de empresas estadounidenses.

Esta estrategia reduce a América Latina a un simple proveedor de materias primas (petróleo, tierras raras) a beneficio de Estados Unidos, como preparación para un futuro conflicto con China. El propósito es eliminar de la región cualquier influencia de otras potencias (como China, Rusia o Europa) y bloquear su comercio con otros países.

En este contexto es en el que debemos situar la escalada bélica contra Venezuela de los últimos meses. Estados Unidos desplegó una enorme fuerza militar frente a las costas del país caribeño. Contraviniendo todas las normas del derecho internacional, se produjeron decenas de ataques mortales contra barcos en la región y se impuso un bloqueo total a la exportación de petróleo venezolano.

Trump no ocultó que su objetivo era el petróleo venezolano. Por esa razón, tras la incursión en Caracas y el secuestro del presidente se mostró satisfecho con que la dirección bolivariana perdiera el control operativo del poder. Además de Venezuela, otros países están en la mira: Trump pretende colonizar Groenlandia, con sus ingentes reservas de materias primas, y anexionarse el canal de Panamá. Incluso ha puesto sus ojos en Canadá.

Todo esto recibe un envoltorio ideológico: el relanzamiento de la Doctrina Monroe, de hace 200 años. Se vueove a calificar América Latina de «nuestro hemisferio».

Concretamente eso significa dos cosas. En primer lugar, Washington quiere trabajar con vasallos regionales. Pensemos en líderes de extrema derecha dispuestos a abrir sus propias economías a las empresas estadounidenses. El informe dice abiertamente que esos gobiernos, partidos y movimientos serán «recompensados y alentados».

A la inversa, se socava en la medida de lo posible a los gobiernos de izquierda, con Venezuela, Cuba y Nicaragua en primera fila.

En segundo lugar, la CIA y el resto de los servicios de inteligencia deben cartografiar «puntos estratégicos y materias primas» en la región. Petróleo en Venezuela, mineral de hierro en Brasil, litio en Argentina y Bolivia, agricultura y reservas de agua: todo ello se consideran recursos que «no deben caer en manos de potencias competidoras».

El mensaje es claro: Estados Unidos reclama las riquezas naturales del continente en su condición de su propio patio trasero económico.

Un actor fundamental en esta trama es el secretario de Estado y asesor de Seguridad Nacional, Marco Rubio. Originario de Miami, ha dedicado su carrera a combatir a los gobiernos de izquierda en América Latina, con una obsesión particular por Cuba, Nicaragua y Venezuela. Durante el primer mandato de Trump presionó a favor de una invasión militar en Venezuela; esta vez ha logrado imponer su criterio.

Al ocupar simultáneamente los dos cargos más altos – Secretario de Estado y Asesor de Seguridad Nacional, una combinación que solo ostentó Henry Kissinger bajo Nixon –, Rubio se convierte en la segunda figura más poderosa de Washington. Además, es un conocido «halcón» contra China. A su juicio, el Partido Comunista de China es «el adversario más peligroso que Estados Unidos ha tenido jamás» y la lucha de poder entre ambos determinará la historia del siglo XXI.

La Estrategia de Seguridad Nacional de 2025 no rompe con el pasado, sino que es una versión extrema de lo iniciado bajo Obama y Biden: el pivot to Asia, la reafirmación de la hegemonía mundial estadounidense y la guerra económica abierta contra países que buscan un rumbo propio.

Lo novedoso es la desfachatez con la que se plasma por escrito. Ya no se recurre a palabras amables sobre «difundir la democracia», sino a una agenda sin tapujos: dividir el mundo en esferas de influencia, tratar a América Latina y África como reservas de materias primas y mano de obra, reducir a Europa a un mercado de consumo, aislar a China y, si es necesario, atraer a Rusia como socio menor.

La estrategia es una visión omnicomprensiva donde todo el mundo queda subordinado a los intereses estadounidenses (MAGA).

Hipocresía y servilismo de Europa

El secuestro del presidente Maduro y su esposa, junto al intento de tomar el control del gobierno en Venezuela bajo la amenaza de una nueva invasión, es sencillamente impactante. No solo es una flagrante violación del derecho internacional; significa que, de ahora en adelante, ningún dirigente mundial estará a salvo si no baila al son de Washington.

Normalmente, una agresión tan abierta – con bombardeos sobre una capital y el secuestro de un jefe de Estado en ejercicio – debería provocar condenas inmediatas de los gobiernos occidentales, apelaciones a la Carta de la ONU y amenazas de sanciones. Sin embargo, ocurrió lo contrario.

En lugar de mantener un rumbo independiente, la Unión Europea actuó una vez más como una extensión servil de la geopolítica estadounidense. Kaja Kallas, Alta Representante de la UE, no solo se negó a condenar la intervención, sino que legitimó la agresión al repetir que Maduro «ya no tenía legitimidad». Mientras el humo se elevaba sobre Caracas, Bruselas repetía obedientemente los guiones de la Casa Blanca. Fue un espectáculo penoso: Europa sacrificó su brújula moral para no perder el favor del «Gran Hermano» estadounidense.

Tras los escandalosos dobles raseros en Ucrania y Gaza, la agresión contra Venezuela supone el golpe de gracia al llamado «orden basado en reglas». La hipocresía es total y la máscara ha caído definitivamente: no queda nada del supuesto orden jurídico internacional.

Señal de debilidad

No obstante, el ataque contra Venezuela no fue una demostración de poder, sino una expresión de debilidad. Según el economista Richard Wolff, una potencia mundial solo recurre a invasiones brutales cuando la diplomacia y la manipulación fracasan. El secuestro de presidentes demuestra que los mecanismos de control «civilizados» del imperio están agotados.

América Latina fue durante décadas el patio trasero de EE. UU., pero esa hegemonía se desmorona a gran velocidad. Países como Brasil, México y Colombia siguen sus propios planes y buscan alianzas con China y Rusia. La agresión de Trump, además, genera el efecto contrario: refuerza la unidad y la independencia regional. Ante la falta de fiabilidad de Washington y la amenaza de aranceles, los países latinoamericanos buscan alternativas. Incluso el presidente Milei de Argentina, fiel aliado de EE. UU., ha declarado que no romperá sus relaciones económicas con China.

El mundo ya no es el de hace veinte años. Mientras Washington aprieta el puño, China ofrece miles de millones en inversiones sin dictados políticos. Por primera vez en la historia, decir «no» a Estados Unidos no implica caer en un abismo económico. América Latina tiene alternativas reales; el chantaje estadounidense pierde fuerza paso a paso.

Una elección histórica para Europa

Asistimos a los últimos estertores de un sistema que ya no se sostiene por sí solo. Pero la historia enseña que las potencias dominantes rara vez aceptan su declive pacíficamente. Estados Unidos ha demostrado ser un imperio excepcionalmente violento y cabe esperar que actúe de manera brutal, como evidencia el actual bloqueo petrolero contra Cuba.

Por lo tanto, cabe esperar que no ceda su poder sin lucha y que aún pueda, y probablemente lo hará, actuar de manera muy brutal, como nos enseña el actual bloqueo petrolero contra Cuba.

¿Y Europa? El continente también vacila en esta crisis del imperialismo. Después de 1945 Europa mantuvo su agenda imperialista bajo el paraguas de EE. UU. y la OTAN, pero la correlación de fuerzas ha cambiado. El centro económico se ha desplazado a Asia y el Sur Global ya no acepta tutelajes; exige un lugar igualitario.

Europa se ha recluido en un aislamiento histórico al aferrarse a la confrontación con Rusia y apoyar incondicionalmente a Israel. La transición a un nuevo orden mundial es peligrosa, pero también liberadora. La época en que una sola potencia decidía sobre continentes enteros ha terminado.

Europa se enfrenta a una elección histórica: ¿Seguirá a remolque de EE. UU., y elegirá la lógica imperialista, la militarización extrema y el riesgo de escalada? ¿O romperá con esa lógica para construir relaciones respetuosas con el Sur?

Jeffrey Sachs propone que Europa coopere con China en comercio y clima, se asocie con la Unión Africana y dialogue con los BRICS. Europa puede ayudar a construir un orden multilateral basado en la Carta de la ONU y no en la hegemonía. El camino hacia la credibilidad europea no pasa por Washington, sino por una reevaluación de sus propios principios.

Es imperativo dejar atrás la hipocresía de las «dos varas de medir»., lo que solo es posible si los países europeos rompen con la lógica de la OTAN y trazan una política exterior propia. Eso comienza con la diplomacia directa con Moscú y la búsqueda de una paz negociada en Ucrania que excluya la expansión de la OTAN.

Asimismo, Europa debe cesar su apoyo incondicional a Israel y aplicar sanciones económicas para demostrar que el derecho internacional es universal. Finalmente, debe condenar la política imperialista de EE. UU. en América Latina. Mantener bloqueos y socavar estados soberanos es un vestigio del pasado. En este sentido, Europa debería exigir el respeto a la autodeterminación de Venezuela frente a la injerencia desestabilizadora del imperio.

Solo así Europa podrá transformarse de un apéndice de un imperio en declive en un socio respetado en un mundo multilateral. La transición ya ha comenzado; corresponde a Europa decidir si quiere estar en el lado correcto de la historia o hundirse con las viejas potencias.

Notas:

i Esto se calcula sobre la base de la paridad de poder adquisitivo (PPA). Este cálculo tiene en cuenta las diferencias de precios entre países, que ofrece una imagen fiel del volumen real de bienes y servicios, y expresa cuánto se puede comprar localmente con un dólar. Instituciones como el Banco Mundial y el FMI utilizan cada vez más este método.

ii NRC Handelsblad, 15 de enero 2001, citado en Collon M., La guerre globale a commencé, en Herrera, R. (ed.), L’empire en guerre. Berchem 2001 [En castellano, La guerra global ha comenzado, Hondarribia, Hiru].

iii Fuentes de gastos militares: Wikipedia y Worldometers.

iv Doctrina Donroe: Neologismo para la política exterior de Trump en las Américas (Monroe + Don). Considera a toda América como esfera de influencia exclusiva de EE. UU. Justifica medios coercitivos – intervenciones, bloqueos y presión económica – para frenar la migración y, sobre todo, la influencia china y rusa. A diferencia de la Doctrina Monroe original (1823), que pedía a Europa mantenerse fuera, la «Donroe» trata a la región como una retaguardia estratégica estadounidense ampliada.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Fuente de la Información: https://rebelion.org/venezuela-y-el-choque-del-siglo-xxi/

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Argentina: sindicatos de la educación se movilizan en contra una reforma que precariza el trabajo y golpea derechos

Argentina: sindicatos de la educación se movilizan en contra una reforma que precariza el trabajo y golpea derechos

Las organizaciones sindicales de la educación afiliadas a la Internacional de la Educación América Latina (IEAL) en Argentina -CTERA, CEA, CONADU y SADOP- se movilizaron este miércoles junto a otras organizaciones de trabajadoras y trabajadores en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en el Senado argentino.

La movilización se enmarca en un plan de lucha más amplio impulsado por el movimiento sindical frente a una iniciativa del gobierno de Javier Milei que bajo la excusa de “modernización laboral”, propone modificaciones profundas al régimen de trabajo vigente. Sin embargo, estas modificaciones representan un retroceso significativo en derechos individuales y colectivos conquistados por la clase trabajadora. 

«Esta reforma laboral no tiene ningún punto a favor de los trabajadores y trabajadoras. Viene a destruir la industria, los puestos de trabajo y cada una de nuestras conquistas», señaló Sonia Alesso, Presidenta del Comité Regional de la IEAL y Secretaria General de CTERA. 

Retroceso para los trabajadores y trabajadoras 

El proyecto de ley introduce cambios estructurales graves en el sistema laboral argentino. Entre sus ejes centrales se encuentra la modificación del régimen de indemnizaciones por despido que reemplazaría el sistema actual. Esta medida abarata el costo del despido para los patronos y debilita la protección frente a cesantías arbitrarias.  

Otro aspecto preocupante del proyecto es el debilitamiento de la negociación colectiva. La reforma busca descentralizar los convenios colectivos por actividad y priorizar acuerdos a nivel de empresa. Esto expone a las y los trabajadores a negociaciones individuales desiguales y facilita la reducción de salarios y condiciones laborales. 

La iniciativa también incorpora un sistema de “banco de horas”, que permite extender la jornada laboral sin el pago de horas extras. A esto se suma la posibilidad de fraccionar las vacaciones y otorgarlas en cualquier momento del año, afectando el derecho al descanso y la conciliación entre la vida laboral, familiar y personal.

Otro aspecto preocupante del proyecto es el debilitamiento de la negociación colectiva. La reforma busca descentralizar los convenios colectivos por actividad y priorizar acuerdos a nivel de empresa. Esto expone a las y los trabajadores a negociaciones individuales desiguales y facilita la reducción de salarios y condiciones laborales. 

La iniciativa también incorpora un sistema de “banco de horas”, que permite extender la jornada laboral sin el pago de horas extras. A esto se suma la posibilidad de fraccionar las vacaciones y otorgarlas en cualquier momento del año, afectando el derecho al descanso y la conciliación entre la vida laboral, familiar y personal.

Otro aspecto preocupante del proyecto es el debilitamiento de la negociación colectiva. La reforma busca descentralizar los convenios colectivos por actividad y priorizar acuerdos a nivel de empresa. Esto expone a las y los trabajadores a negociaciones individuales desiguales y facilita la reducción de salarios y condiciones laborales. 

La iniciativa también incorpora un sistema de “banco de horas”, que permite extender la jornada laboral sin el pago de horas extras. A esto se suma la posibilidad de fraccionar las vacaciones y otorgarlas en cualquier momento del año, afectando el derecho al descanso y la conciliación entre la vida laboral, familiar y personal.

Otro aspecto preocupante del proyecto es el debilitamiento de la negociación colectiva. La reforma busca descentralizar los convenios colectivos por actividad y priorizar acuerdos a nivel de empresa. Esto expone a las y los trabajadores a negociaciones individuales desiguales y facilita la reducción de salarios y condiciones laborales. 

La iniciativa también incorpora un sistema de “banco de horas”, que permite extender la jornada laboral sin el pago de horas extras. A esto se suma la posibilidad de fraccionar las vacaciones y otorgarlas en cualquier momento del año, afectando el derecho al descanso y la conciliación entre la vida laboral, familiar y personal.

La reforma restringe el derecho a huelga al ampliar la definición de servicios esenciales y establecer niveles obligatorios de prestación de entre el 50 % y el 75 %, lo que limita de manera significativa la capacidad de acción sindical, especialmente en sectores como la educación.  

El proyecto también mantiene a las y los trabajadores de plataformas digitales fuera de la relación laboral formal, consolidando esquemas de precarización y negando derechos básicos como estabilidad, cobertura de salud y aportes a la seguridad social. 

Desde la IEAL hemos señalado en diversas ocasiones que para garantizar una educación pública de calidad, los trabajadores y trabajadoras deben contar con condiciones de trabajo decentes y pleno respeto a sus derechos. La negociación colectiva y el derecho a huelga, reconocidos como un derecho fundamentales por los Convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),  es una herramienta esencial para asegurar salarios dignos, jornadas justas y condiciones laborales adecuadas. Cualquier iniciativa que debilite este y otros derechos no solo afecta a quienes trabajan en la educación, sino que impacta directamente en la calidad de los sistemas de educación.

Fuente de la Información: https://www.ei-ie-al.org/noticias/argentina-sindicatos-de-la-educacion-se-movilizan-en-contra-una-reforma-que-precariza-el

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Miércoles 11 Con la Coordinación Nacional Docente, parar y movilizar al Congreso y en el país

La convocatoria a paro nacional y movilización para este miércoles 11 en la docencia es muy importante. Y es clave asegurar la más amplia participación para rodear el Congreso con la docencia porteña y bonaerense, y la de todo el país en cada plaza y localidad.

Para sumar activamente a esta medida convocada esencialmente contra la reforma laboral esclavista, porque ataca todos los derechos conquistados con décadas de lucha y en particular ataca a la educación pública al declararla como un supuesto “servicio esencial” y no como un derecho humano y social que el Estado y los gobiernos deben garantizar con mayor presupuesto y salarios que cubran la canasta familiar. Porque si se aprueba esta contrarreforma, si la convierten en ley, nos impedirán volver a hacer un paro, abrazo, sentada, una asamblea o cualquier tipo de protesta educativa que afecte el dictado de clases.

Las dos CTA –la CTA Autónoma, que incluye a gremios estatales como ATE, junto a la CTA de Trabajadores con Yasky y Baradel, que está integrada por la CTERA-, llaman a paro nacional ese día. Justamente, desde una confluencia de sindicatos como ATE, Aceiteros o la UOM, definieron movilizar en Córdoba y Santa Fe, además de parar y movilizar el día que se trate la reforma laboral, cosa que será este miércoles 11. Solo la conducción Celeste de la CTERA, llamativamente, no ha convocado aún a parar y debemos seguir exigiéndolo.

Sí han llamado al paro y a movilizar este 11F gremios como SUTEBA con el FUDB, el Frente Docente Bonaerense que integran con la FEB, UDOCBA, SADOP y AMET, con lo que más de un tercio de la docencia del país queda comprometida, pero se debe asegurar la más masiva participación. Al convocarlo, SUTEBA y el FUDB hablan de “paro nacional docente”, pero la dirigencia Celeste de la CTERA aún no lo convoca. Tampoco los gremios docentes nacionales de la CGT como la UDA o la CEA.

No a la reforma esclavista, por salario y mayor presupuesto

Desde la Coordinación Nacional Docente dejamos en claro no tener ninguna confianza en las burocracias sindicales y menos en los jerarcas de la CGT que responden al PJ y apenas llaman a una marcha aislada, negándose a llamar a un paro nacional y plan de lucha hasta derrotar todo el ajuste de Milei, el FMI y sus cómplices. Por eso, junto a exigirles que convocaran, definimos impulsar esa acción en todos los sindicatos donde sea posible parar, además de movilizar ese día.

Así lo decidimos con la UnTER en Río Negro y AdoSaC en Santa Cruz; en Tierra del Fuego, el Congreso de SUTEF votó hoy llamar a paro el 11 y también convocamos a paro y movilización desde Ademys en CABA. Además, lo habían votado las Seccionales combativas de ATEN en Neuquén y finalmente llamó a paro la conducción provincial, con movilización. Y se llama a parar y marchar el 11F en Jujuy desde el CEDEMS, como parte de una amplia unidad.

En Misiones, mantienen su acampe y convocan a movilizar ese día, lo mismo haremos desde la UEPC Capital en Córdoba, donde marcharemos en unidad con otros sectores y no resulta factible parar, ya que la docencia se reintegra el 19. Lo mismo en Chaco, donde el regreso será recién el 23 de febrero, por lo que el SITECH Federación con un amplio arco de sindicatos, convocan a movilizar este 11F.

En Entre Ríos, la Celeste no habla de paro diciendo que a las escuelas se retoma este jueves 12, aunque tampoco llaman a movilizar aún contra la reforma esclavista. En Santa Fe, como de costumbre, la burocracia Celeste se llena la boca de discursos “combativos”, pero solo llamaron a “participar” de la marcha de este martes 10 y no realizan asambleas desde el año pasado, todo lo definen por arriba.

En Mendoza, San Juan, Catamarca, La Rioja, Formosa, Salta o Tucumán, las conducciones de los gremios de CTERA no han dicho palabra, lo que debilita la lucha. Por eso debemos exigirles que se pronuncien y convoquen, pero llamando a su vez a la docencia a parar, adhiriendo al paro nacional de las dos CTA y de ATE, lo que asegura toda cobertura gremial.

También luchamos por mayor presupuesto educativo y en rechazo de la miseria salarial que pagan los gobernadores, entre ellos Kicillof, que está ofertando un mísero 0.5% de “aumento” real, consolidando una fuerte pérdida salarial, luego de meses de salarios congelados. Por eso, justamente con la Multicolor, movilizamos el jueves pasado al ministerio de Trabajo en La Plata, contra un acuerdo salarial a la baja y a espaldas de la docencia.

Solidaridad con el Garrahan, unidad de todas las luchas

Aunque esta movilización y paro del miércoles 11 tienen un sentido claro: vamos al Congreso y a todas las plazas del país a enfrentar la nefasta ley de contrarreforma esclavista, el intento de atacar la Ley de Glaciares para beneficiar a las corporaciones mineras y de bajar la punibilidad de nuestras infancias a 12, 13 o 14 años.

A su vez, desde Alternativa Docente (ANCLA / MST en el FIT Unidad), fuimos parte del Cabildo Abierto realizado el viernes 4 en el hospital Garrahan y nos sumamos activamente a sus resoluciones. Por lo que impulsamos ser parte de la más amplia unidad en la diversidad y llamar a movilizar este miércoles en una potente columna independiente que parta desde el Garrahan. Para confluir en Congreso con un programa integral de lucha.

La defensa del Garrahan excede la solidaridad con trabajadores perseguidos y dirigentes como Norma Lezana a quien pretenden despedir por plantarse y torcerle el brazo a Milei y su ajuste. Es una trinchera clave donde ensayan la aplicación de esta reforma laboral regresiva y esclavista. Defender el Garrahan es defender derechos laborales, la salud pública y la organización colectiva. Con la docencia universitaria y demás sectores, debemos luchar también porque la educación sea causa nacional.

Sumate al 13 Encuentro Nacional el sábado 28

Por último, queremos invitar también a nuestro 13° Encuentro Educativo Nacional el sábado 28 desde las 10.30 h en CABA con delegaciones de todo el país, de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires y a la vez, con conexión virtual para quienes compartan esta convocatoria (ver notas aquí y aquí).

El 13° Encuentro Nacional Educativo será un espacio para que docentes, estudiantes de nivel terciario o universitario y trabajadores de la educación del país podamos encontrarnos, intercambiar experiencias y debatir colectivamente cómo defender la educación frente al ajuste, el privatismo y la precarización. En un contexto de salarios de miseria, escuelas deterioradas y políticas que atacan nuestros derechos, se vuelve imprescindible fortalecer la organización desde abajo y construir propuestas al servicio de las mayorías populares.

Por eso, desde Alternativa Docente, te invitamos a participar activamente el sábado 28, para compartir experiencias, fortalecer lazos y pensar colectivamente cómo transformamos la educación pública, pero según las necesidades del pueblo trabajador y no de los sectores privatistas, la Iglesia, el Banco Mundial, la OCDE y el FMI.

Será una jornada con seminarios y paneles, intercambio de ideas y un momento cultural para seguir construyendo una corriente educativa nacional, democrática, combativa, unitaria y amplia. Que sea independiente de los gobiernos y las conducciones burocráticas, pelee por unificar las luchas y aporte a la construcción de una verdadera alternativa para la educación y el conjunto de la clase trabajadora. Además de impulsar un No Inicio de clases nacional el 2 de marzo, con continuidad. Sumate.

Miércoles 11. Con la Coordinación Nacional Docente, parar y movilizar al Congreso y en el país

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Brasil. MST celebra 42 años de resistencia, producción y educación en el campo brasileño.

Beatriz Dragué Ramos y Leonardo Fernandes /Brasil de Fato / Resumen Latinoamericano.

Foto: Día 1 del Encuentro Nacional del MST, en 2025.Crédito: Filipe Augusto Peres

El movimiento celebra la historia de la lucha por la tierra dentro de un modelo de desarrollo sostenible que une la agroecología y la justicia.

Este jueves (21), el  Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST ) cumple 42 años. Considerado una de las mayores fuerzas populares de Brasil, el movimiento fue fundado oficialmente en 1984, enfocado en organizar a los trabajadores rurales y luchar por el acceso adecuado a la tierra, además de producir alimentos libres de venenos y construir un proyecto popular y sustentable  .

Para los activistas Vânia Ferreira y Pablo Neri, el movimiento y su legado son esenciales para construir una visión comprometida con la dignidad humana.

“El MST me inculcó esta visión del mundo a través de intercambios, experiencias compartidas, convivencia y encuentros. El MST es mi mayor educador, mi mayor maestro, mi mayor escuela”, afirma Ferreira, líder nacional histórico del MST en Maranhão y, este año, precandidato a la Asamblea Legislativa del estado.

Pablo Neri, quien también se postulará a diputado estatal por Pará en 2026, enfatiza que el activismo no es un evento aislado, sino una postura permanente ante la existencia. Según él, en estos 42 años, la organización ha invitado a la sociedad a adoptar valores coherentes.

Debemos reafirmar que la lucha no es un asunto aislado, sino una postura ante la vida. El movimiento llama a la sociedad a adoptar una postura coherente y comprometida con los valores que nos llevarán a una vida mejor y a un estado de dignidad humana. El movimiento nos llama a luchar por la vida que queremos», dijo Neri.

Historia del movimiento

El MST surgió al final de la dictadura militar en Brasil, fundado oficialmente en el primer Encuentro Nacional en Cascavel (PR), del cual surgieron tres objetivos principales: luchar por la tierra, por la reforma agraria y por el cambio social en el país. Hoy, el movimiento cuenta con 450.000 familias asentadas y otras 65.000 en campamentos repartidos en 24 estados.

La estrategia de ocupación de tierras improductivas como principal forma de presión política ha sido adoptada desde el inicio del movimiento campesino, buscando hacer efectiva la función social de la tierra estipulada en la Constitución.

A lo largo de su carrera, enfrentó y sigue enfrentándose a una fuerte represión estatal y a conflictos violentos en el campo, incluyendo masacres como la de Eldorado do Carajás (1996) , que asesinó a 21 campesinos y se convirtió en un símbolo mundial de la lucha agraria.

Congreso del MST en la década de 1980. Créditos: MST

Para el movimiento, la lucha por la tierra también es tecnológica y ambiental. A diferencia de la agroindustria convencional, que depende de pesticidas y semillas transgénicas, el modelo que defiende el movimiento de los sin tierra se apoya en la agroecología, la recuperación del suelo y el desarrollo de maquinaria adecuada para la agricultura campesina, combatiendo la lógica de las grandes empresas tecnológicas que intentan controlar los datos de la naturaleza.

Un ejemplo práctico de esta filosofía es la producción de arroz orgánico en la región metropolitana de Porto Alegre. Con más de mil familias involucradas, el MST se ha convertido en el mayor productor de este grano libre de pesticidas en toda Latinoamérica.

Además, casi dos mil asociaciones y cientos de cooperativas y agroindustrias permiten al MST sostener cadenas de producción a gran escala de leche, frijoles, café, frutas y verduras. Según el MST, existen 185 cooperativas, 120 agroindustrias, 1900 asociaciones, 400.000 familias asentadas y 70.000 familias que viven en campamentos.

El movimiento también demuestra que su organización va mucho más allá de la conquista de tierras. Una de sus áreas de acción paralelas es la ambiental, con el objetivo de plantar 100 millones de árboles, habiendo alcanzado ya los 25 millones en los últimos años.

En 2020, el MST lanzó el plan “Plantar árboles, producir alimentos saludables”, con el objetivo de plantar 100 millones de árboles hasta 2030.
En 2020, el MST lanzó el plan «Planta árboles, produce alimentos saludables», con el objetivo de plantar 100 millones de árboles para 2030. | Crédito: Wellington Lenon

En el ámbito educativo y cultural, los resultados son igualmente positivos. El MST ha construido dos mil escuelas públicas que atienden a unas 200.000 personas y ya ha alfabetizado a más de 100.000 brasileños.

A través de su Colectivo Cultural, el movimiento promueve festivales que atraen a cientos de miles de visitantes, utilizando el arte para desafiar los valores del agronegocio y difundir la educación y la cooperación.

Durante la crisis sanitaria del COVID-19, esta red solidaria fue crucial, donando nueve mil toneladas de alimentos y millones de comidas a familias en situación de vulnerabilidad urbana.

En los asentamientos y campamentos, las familias se organizan en grupos que discuten las necesidades de cada zona.

En estos centros se elige a los coordinadores del asentamiento o campamento. La misma estructura se repite a nivel regional, estatal y nacional. Un aspecto importante es que los órganos de decisión están orientados a garantizar la participación de las mujeres, siempre con dos coordinadores, un hombre y una mujer. En las asambleas de campamentos y asentamientos, todos tienen derecho a voto: adultos, jóvenes, hombres y mujeres, explica el sitio web del movimiento.

Las comunidades constituidas por el movimiento también promueven una reconfiguración social del espacio geográfico donde se ubican, integrándose a las dinámicas locales a través de la implementación de Escuelas Rurales y el fortalecimiento de saberes populares centrados en la salud.

Editado por: Nathallia Fonseca

Brasil. MST celebra 42 años de resistencia, producción y educación en el campo brasileño.

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Alcira Ramírez: La educación sigue siendo esperanza en Venezuela

Por: Josimar Ampies

En el marco del Día Mundial de la Educación, que se conmemoró el pasado 24 de enero, la doctora Alcira Ramírez, educadora e investigadora, dijo a Radio Fe y Alegría Noticiasque la vigencia del hecho educativo es la herramienta principal para que el país salga adelante.

A pesar de las tensiones estructurales que lo acechan, según ella, el recurso educativo sigue siendo una oportunidad en medio de un mundo complejo, entendiendo que todavía la educación es esperanza para Venezuela y el mundo.

Ramírez mencionó que a casi seis años del inicio de la pandemia de Covid-19, sus secuelas aún persisten en el sistema y advirtió que el rezago educativo es un fenómeno global, pero que en Venezuela se profundiza debido a crisis preexistentes.

“La recuperación del rezago puede durar entre dos y tres años. Las generaciones que vivieron la paralización de clases tendrán consecuencias marcadas en su vida. En Venezuela, esto se suma a problemas de infraestructura y condiciones docentes que ya arrastrábamos”, explicó la investigadora.

Educación técnica

Ramírez señaló que en el mercado laboral actual está más valorado las capacitaciones cortas y la educación técnica que los títulos universitarios tradicionales. Sin embargo, aclaró que la educación no debe verse solo como una fábrica de empleados para el sector empresarial.

“Ser competente no significa solo estar preparado para una empresa. Significa ser capaz de asumir roles sociales, ser voluntario, trabajar en una ONG o en la familia. Es hacerse competente para la vida”, enfatizó, rescatando el concepto de “saber ser” que promueve el modelo de educación popular.

Para la doctora Ramírez, el docente es el pilar que sostiene la esperanza, pero hoy enfrenta una realidad: una mística inquebrantable frente a una precarización extrema.

Retos del docente

Asimismo, destacó que los retos de la formación docente actual incluyen el cierre de la brecha digital, destacando que no basta con tener equipos, sino que se requiere acompañamiento humano.

También está el enfoque en habilidades blandas, que pueden lograrse fomentando el pensamiento crítico, la resolución de conflictos y la creatividad.

Y, por último, mencionó la atención a la diversidad, formar maestros capaces de atender realidades como la migración y las discapacidades en el aula de clase.

Finalmente, la investigadora recordó que la escuela no es una isla.

Un llamado urgente

Ramírez hizo un llamado urgente al Estado venezolano para atender la infraestructura (con un 70% en condiciones precarias) y haciendo énfasis en la precarización de los salarios, de la incluso social y de la falta de matrícula que también tiene que ver con la falta de valorización del docente.

“En el imaginario, el docente es quien prepara el futuro, pero en la práctica es poco valorado. No podemos hablar de educación si no hablamos de los problemas sociales que la impactan. El Estado debe facilitar la labor docente y entender el contexto de supervivencia de las familias”, concluyó.

Alcira Ramírez: La educación sigue siendo esperanza en Venezuela

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[Perú] Eduardo Chocano Ravina: “La promesa permite la continuidad de la vida”

Eduardo Chocano Ravina: “La promesa permite la continuidad de la vida”

Por Sol Pozzi-Escot

El joven poeta peruano presentó su tercer poemario, titulado “Conversación sobre lo que no fue”, un diálogo con lo más profundo de aquello que nos hace humanos: la inevitabilidad de la muerte y del amor.

 En este libro la Muerte no aparece como metáfora lejana, sino como interlocutora. ¿Qué te llevó a convertirla en un “tú” con el que se conversa, y no solo en un tema poético?

Convertir a la Muerte en un “tú” fue una decisión casi inevitable. Mientras escribía, me di cuenta de que tratarla como un concepto abstracto la volvía distante. En cambio, cuando la Muerte adquiere un rostro y una voz, deja de ser una idea y se vuelve presencia. Conversar con ella es reconocer que nos acompaña de manera silenciosa a lo largo de la vida. El diálogo surge, entonces, como una forma de honestidad al hablar con aquello que nos confronta de manera directa y permanente a lo largo de nuestras vidas.

El poemario está organizado en cuatro etapas. ¿Qué marca el paso de una a otra?

Las cuatro etapas nacen de una comparación con una relación de pareja. Hay un primer momento de encuentro, cuando conoces al ser amado y ella  aparece como fuente de sorpresa y fascinación. Luego, viene la etapa en la que se queda en tu vida y empieza a ocupar un espacio cotidiano. Después, ocurre la ruptura, se va de tu vida y deja un vacío que reordena todo, porque se trata de su ausencia. Y al final regresa para despedirse. Ese regreso funciona como cierre emocional y como punto de no retorno, porque confirma que lo vivido tuvo un peso definitivo y que la despedida, aunque duela, termina de darle forma a todo lo anterior.

En varios poemas se instala la idea de “obediencia” frente a la Muerte. ¿Cómo la entiendes?

La entiendo como una forma de lucidez frente al límite. La obediencia, en estos poemas, implica conciencia de aquello que no puede ser evitado. Es un gesto de reconocimiento al aceptar que hay una frontera que no se cruza y que, al asumirla, cambia la manera de estar en el mundo. Obedecer es mirar de frente lo inevitable y habitarlo sin autoengaños, con una atención más nítida sobre el tiempo, la fragilidad y lo que verdaderamente importa.

El libro sugiere una tensión entre verdad y engaño, entre promesa y ruptura. ¿Qué discusión filosófica está detrás de esa tensión?

La discusión filosófica que atraviesa esa tensión se asienta en la fragilidad del sentido y en el modo en que el ser humano se sostiene mediante relatos para habitar el tiempo. En esa perspectiva, verdad y engaño operan como dimensiones que coexisten en la experiencia.

Muchas veces creemos ciegamente en promesas para poder continuar, aun cuando esa creencia contenga un componente de ficción. La promesa cumple entonces una función estructurante, porque organiza el porvenir y permite continuidad a la vida.

La ruptura, en cambio, irrumpe para evidenciar lo provisional de ese orden. Desde allí, el libro se vincula con una reflexión más amplia sobre la finitud, mostrando que el sentido se mantiene en equilibrios precarios y que la muerte aparece como la instancia que despoja las narrativas de sus seguridades, obligándonos a replantear qué entendemos por verdad cuando el tiempo deja de ofrecer garantías.

Tu texto de introducción al poemario lo coloca en un horizonte filosófico. ¿Qué lecturas o tradiciones influyeron en su escritura, y cómo evitar que el enfoque filosófico “se coma” la emoción del poema?

En la escritura del poemario confluyen lecturas que me marcaron profundamente y que provienen tanto de la narrativa como de la poesía. Obras como Crimen y castigo de Fiódor Dostoievski, Lolita de Vladimir Nabokov, El conde de Montecristo de Alexandre Dumas, La ciudad y los perros y Travesuras de la niña mala de Mario Vargas Llosa, así como La tregua de Mario Benedetti, me enseñaron a explorar la interioridad humana desde el conflicto, la culpa, la obsesión, la espera y la fractura afectiva.

En el ámbito de la poesía, Recuerdos del primer amor de Giacomo Leopardi y, de manera más amplia, la obra poética de Marco Martos, Edgar Monrroue y José Santos Chocano influyeron en mi manera de concebir el verso como un espacio de memoria, intensidad y diálogo con lo ausente.

Después de terminar el libro, ¿cambió algo en tu manera de mirar la muerte?

Más que la idea que tengo de la muerte, cambió, totalmente, la forma en que me relaciono con ella. Dejó de ser una abstracción cómoda y pasó a sentirse como una presencia que acompaña y ordena el tiempo, incluso cuando uno pretende ignorarla. Después de terminar el libro, la miro con mayor conciencia de la finitud y de su peso en lo cotidiano, en lo que se pierde y en lo que persiste.

La encuentro en todos lados, en la calle al cruzar la pista, al salir de alguna taberna o conferencia a altas horas de la noche y estar en una avenida abandonada. La percibo en los hospitales y en los velorios, claro, pero también en escenas comunes: en una llamada que llega tarde, en una noticia mínima que recuerda que el mundo no se detiene por nadie, en la forma en que el cuerpo se cansa sin aviso, en un amigo que se despide y uno, por un instante, siente que ese adiós podría ser el último.

Después de escribir el libro, la muerte dejó de ser un concepto lejano y se volvió una presencia que acompaña y ordena el tiempo, una especie de recordatorio constante de que todo es más breve de lo que uno supone. La escritura no me dio respuestas definitivas, pero afinó la mirada y dejó una conversación abierta que continúa, incluso cuando el libro se cierra.

Fuente de la Información: https://www.pressenza.com/es/2026/01/peru-eduardo-chocano-ravina-la-promesa-permite-la-continuidad-de-la-vida/

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Chile – 35 años de LOM: «Celebrar el pensamiento crítico como práctica colectiva»

35 años de LOM: «Celebrar el pensamiento crítico como práctica colectiva»

En el marco de la conmemoración de la editorial, convocan al encuentro “Lecturas en ruta desde y hacia el sur” que se desarrollará entre el 15 y el 18 de enero de 2026. Esto, en el Hall de la Biblioteca de la Universidad de Concepción.

En el marco de la conmemoración de sus 35 años de trayectoriaLOM ediciones realizará en Concepción el encuentro “Lecturas en ruta desde y hacia el sur”, una intensa programación cultural que se desarrollará entre el 15 y el 18 de enero de 2026. Esto, en el Hall de la Biblioteca de la Universidad de Concepción, como parte de la Escuela de Verano UdeC.

La iniciativa contempla mesas de debate, conversatorios, presentaciones de libros y conferencias, abiertas al público general, con la participación de destacadas figuras de la literatura, las ciencias sociales, la historia, el pensamiento crítico y el periodismo.

Este encuentro busca celebrar colectivamente la historia editorial de LOM, promover el diálogo de ideas y fortalecer el acceso a la lectura y al pensamiento crítico desde una perspectiva descentralizada y latinoamericana.

Fundada en 1990, LOM ediciones es una de las editoriales independientes más relevantes de Chile y América Latina. Su catálogo —con más de mil títulos publicados— abarca áreas como pensamiento crítico, ciencias sociales, historia, derechos humanos, feminismos, literatura chilena y latinoamericana, consolidando un proyecto editorial comprometido con la memoria, la reflexión política y la transformación social.

A lo largo de sus 35 años, LOM ha publicado a autoras y autores fundamentales del debate contemporáneo y ha sostenido una activa política de descentralización cultural, llevando libros y pensamiento crítico a regiones, ferias, universidades y espacios comunitarios.

Invitadas e Invitados destacados

  • Ramón Díaz Eterovic – Premio Nacional de Literatura 2025
  • Kathya Araujo – Socióloga, académica e investigadora
  • Rossana Dresdner – Premio Municipal de Literatura de Santiago 2025
  • Danilo Martuccelli – Sociólogo
  • Mario Garcés – Historiador
  • Paulo Slachevsky – Director de LOM ediciones
  • Autoras, autores y académicos del catálogo LOM y de la Universidad de Concepción

Programación (resumen)

 Jueves 15 de enero

  • Mesa de debate: La novela negra: ¿la nueva literatura social del siglo XXI?
    Con Ramón Díaz Eterovic y autores del género.

Viernes 16 de enero

  • Conversatorio con Ramón Díaz Eterovic, Premio Nacional de Literatura 2025.
  • Presentación del libro “Fracturas y utopías. Concepción 1960–1974″.
  • Mesa Un pasado que divide y los silencios de la memoria.
  • Presentación del libro “Tu memoria en mis ojos”, de Rossana Dresdner.

 Sábado 17 de enero

  • Mesa sobre Palestina, colonialismo y barbarie contemporánea.
  • Presentación revista Actuel Marx / Intervenciones N°35.
  • Mesa Identidad y clase social: ¿dos izquierdas irreconciliables?
  • Presentación del libro “Tejiendo rebeldías. Escritos feministas de Julieta Kirkwood”.

Domingo 18 de enero

  • Conferencia de cierre:
    Siete claves para entender la sociedad chilena hoy, por Kathya Araujo.

Todas las actividades se realizan en el Hall de la Biblioteca UdeC y la entrada liberada.

 

Fuente de la Información: https://radio.uchile.cl/2026/01/15/35-anos-de-lom-celebrar-el-pensamiento-critico-como-practica-colectiva/

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