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Red de Posgrados: Inscripción a seminarios virtuales – JUNIO 2019

América del Sur/ 07.05.2019/ Fuente: CLACSO.

 Teorías queer y pensamiento sexo-disidente
Coordinación: Facundo Nazareno Saxe (IdIHCS/UNLP-CONICET, Argentina)
► Metodologías para la investigación en agroecología
Coordinación: Carlos Barahona (Statistics for Sustainable Development, England)
► Formación docente y pensamiento crítico
Coordinación: Ruth Milena Páez Martínez (Red de Posgrados en Educación)
► Metodología cualitativa y escritura académica
Coordinación: Cintia Weckesser (CEA-UNC, Argentina)
► La comparación en ciencias sociales y el análisis de políticas públicas
Coordinación: Juan Bautista Lucca y José Francisco Puello-Socarrás (FI/ESAP, Colombia)
► Ecología política Latinoamericana
Coordinación: Facundo Martín y Gabriela Merlinsky (IIGG/UBA, Argentina)
► El caribe en perspectiva crítica: textos e imágenes
Coordinación: Yolanda de la Caridad Wood Pujols (DH/UH, Cuba)
► Investigación transdisciplinar, diálogo de saberes y nuevos paradigmas de las ciencias y del desarrollo en América Latina
Coordinación: María del Carmen Ledo García (Red de Posgrado y Núcleos de Estudio en Migraciones)
► Estado y luchas populares en América Latina: cartografías para un cambio de época
Coordinación: Anahí Durand Guevara y Hernán Ouviña (GT Estados latinoamericanos: ruptura y restauración)

Fuente de la noticia: https://www.clacso.org/formacion/seminarios-virtuales/

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Plan Nacional Aprender Matemática

América del Sur/ Argentina/ 07.05.2019/ Fuente: educ.ar.

 

El Plan Nacional Aprender Matemática es una iniciativa del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología que propone cambiar la estrategia tradicional utilizada por los docentes a la hora de enseñar matemática para promover mejoras en el aprendizaje y construir conocimiento matemático.

Apertura

Evento apertura del Plan Nacional Aprender Matemática en el marco del primer encuentro de formación de formadores.

Presentación

Presentación del Plan Nacional Aprender Matemática, realizada por el ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Alejandro Finnochiaro, y la secretaria de Innovación y Calidad Educativa, Mercedes Miguel, junto al presidente de la Nación, Mauricio Macri.

¿En qué consiste?

Mercedes Miguel: «La formación docente es el factor de cambio»

Una colaboración

Daniela Reyes: «Es una propuesta que va a dejar huella»

Documentos

Fuente de la noticia: https://www.educ.ar/colecciones/71

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La educación en ciencias

 Por: Moisés Wasserman.

La afirmación de que vivimos en la sociedad del conocimiento ya es un lugar común. La riqueza de las naciones depende de su capacidad para producir conocimiento, tecnologías e innovación. El conocimiento engrandece la cultura, mejora la salud, multiplica las posibilidades de desarrollo personal y permite a las personas entender mejor a sus congéneres y el universo. Por tanto, la educación en ciencias debe ser una buena estrategia de desarrollo. Pero no se trata solo de educar científicos (eso, más o menos, sabemos cómo hacerlo), sino de educar a todo el mundo para que sea capaz de entender recomendaciones y usarlas para decidir entre dilemas que le toque enfrentar.

Tanto para el caso del científico profesional como el del ciudadano que quisiéramos que no fuera un ‘analfabeta científico’, enfrentamos un problema importante: la expansión inmensa y acelerada del conocimiento. Nadie es capaz de dominar hoy más que un campo relativamente estrecho. Los idiomas propios de la ciencia se han venido especializando en tal medida que se han vuelto ininteligibles para el no iniciado.

La formalización extrema del lenguaje no es una pedantería académica. La ciencia requiere un lenguaje preciso que no permita ambigüedades. Las matemáticas que describen el mundo cuántico son entendidas por físicos y químicos en todo el mundo y de todas las culturas, el significado de las secuencias de ADN es entendido por biólogos y bioquímicos, pero nada de eso por quien carece de una prolongada formación en el tema. Los conceptos de los expertos parecen cada vez más oscuros a quien toma decisiones políticas, y la confianza en los otros no es un bien que abunde.

La solución obvia sería mejorar la educación escolar. Sin embargo, eso tampoco es sencillo. Hasta científicos con posgrados fallan en campos que no son los suyos. 
Conozco matemáticos que tienen un cactus al lado del computador para “absorber” las ondas electromagnéticas (cuyas ecuaciones deben conocer bien), ingenieros que creen en la energía de cuarzos y perfumes, y biólogos que defienden “la memoria del agua” en las drogas homeopáticas. La alfabetización científica general es una necesidad, incluso para los profesionales en ciencias.

La difusión científica para jóvenes debería jugar en eso un papel fundamental y es en verdad una buena iniciativa. Sin embargo, sus logros están muchas veces por debajo de las expectativas. Nuestro programa Ondas, por ejemplo, es hermoso y emociona, pero un estudio de Fedesarrollo en el 2017 señaló que tiene un bajo impacto en la calidad de la educación en matemáticas y ciencia, que no ha disminuido sustancialmente la deserción estudiantil ni ha aumentado significativamente las vocaciones científicas. Si la difusión no es cuidadosa, puede generar efectos extraños. 
En uno de nuestros museos, después de una explicación entusiasta sobre meteoritos en la cual los niños pudieron observar y tocar uno de verdad, salieron entusiasmados comentando el hecho (mencionado tangencialmente por el guía) de que había caído un Viernes Santo. Temo que terminen recordando solamente que el Viernes Santo caen meteoritos.

Pienso que la mejor forma de enseñar ‘ciencia para el ciudadano’ es desde el colegio, y por medio de su historia. Hay que reproducir con los estudiantes las discusiones que se dieron durante el desarrollo de los grandes hitos, y estudiar con ellos los experimentos que las resolvieron. Si el estudiante entiende esas discusiones del pasado, entenderá que a veces se den contradicciones, y habrá podido desarrollar una lógica que le permita decidir entre dos opciones cuál es la de mayor peso. Una educación que permita entender cómo crece el conocimiento será siempre más exitosa que la que presente hechos terminados.

Fuente del artículo: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/moises-wasserman/la-educacion-en-ciencias-columna-de-moises-wasserman-345958

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Libro: Educación digital inclusiva para estudiantes con discapacidad visual

Por: educ.ar.

Cuadernillo con propuestas y orientaciones para el docente acerca de cómo generar actividades significativas para los trayectos de enseñanza y aprendizaje de niños y niñas con discapacidad visual.

EDUCACIÓN_DIGITAL_INCLUSIVA_PARA_ALUMNOS_CON_DISCAPACIDAD_VISUAL

Fuente del documento: https://www.educ.ar/recursos/132591/educacion-digital-inclusiva-para-estudiantes-con-discapacidad-visual

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Educación en un mundo cambiante

Por: Paulina Encinales de Sanjinés.

 

Hoy en día existe una gran riqueza de información y cualquiera puede acceder a ella a través de su teléfono inteligente. La labor de los docentes es guiar a los estudiantes para que “aprendan a aprender”.

Vivimos en un mundo en permanente transformación. La velocidad en que nos enteramos de las noticias, el avance de las comunicaciones y la tecnología conllevan unos retos importantes a nivel social, pero también inmensas oportunidades. La educación debe ser una respuesta a esos cambios, para que los estudiantes estén preparados para enfrentarse al mundo aprovechando todos sus recursos.

Ese fue uno de los temas centrales en el reciente Congreso de Educación Privada que tuvo lugar en Medellín.  Se habló sobre la necesidad de ofrecer a los estudiantes una educación holística, que potencie su desarrollo en todas sus dimensiones, que los lleve más allá de ser simplemente “learning machines”, o máquinas para aprender.

Hoy en día existe una gran riqueza de información y cualquiera puede acceder a ella a través de su teléfono inteligente. La labor de los docentes es guiar a los estudiantes para que “aprendan a aprender”. Ofrecerles una formación integral que abarque todas las esferas humanas: la cognitiva, la social y la emocional, otorgando herramientas de construcción de habilidades y competencias más que de contenidos, porque los contenidos están en las redes sociales.

Los cambios conllevan el surgimiento de nuevas maneras de hacer las cosas; de nuevas asignaturas; y por eso los currículos deben evolucionar y las prácticas metodológicas se deben renovar. Una educación sólida con el desarrollo de habilidades que les permita a los estudiantes enfrentarse eficazmente al mundo cambiante de hoy debe comprender lo que se conoce como las 4 Cs: creatividad, pensamiento crítico (critical thinking), comunicación y colaboración.

Fomentar la creatividad en cualquier campo, para que los estudiantes aprendan a buscar soluciones efectivas a los problemas que se les presentan, para que usen su imaginación y su razonamiento para ser innovadores a la hora de formular propuestas artísticas, literarias, científicas o tecnológicas.

Desarrollar un pensamiento crítico y autónomo es esencial precisamente para aprender a discernir entre la abundancia de información, de ideas, y de conocimiento que existe; para aprender a analizar diferentes escenarios y tomar decisiones acertadas.

La comunicación es una herramienta clave en cualquier situación y aspecto de la vida. Trabajar con los estudiantes en técnicas que les permitan tener una comunicación asertiva, que les permita debatir y defender sus ideas con seguridad, es fundamental.

Finalmente, fomentar la colaboración es importante también para que aprendan a trabajar en equipo, a escuchar otras ideas, a plantearse metas comunes, a planear y ejecutar iniciativas con resultados positivos.

No podemos seguir educando a los niños en competencias en las cuales las máquinas son mucho más eficientes que cualquier ser humano, como bien dice Jack Ma, fundador de Alibaba. Los paradigmas de una educación integral vigente tienen que incluir una formación científica y humanista que promueva el pensamiento crítico, la creatividad e innovación, la comunicación pertinente y efectiva, la colaboración, la empatía y el compromiso ciudadano. Aprender a usar las máquinas para lo que son eficientes, es parte de la respuesta a esta revolución de la inteligencia artificial. Estos son los retos de la escuela y de la sociedad del siglo XXI. Estas son las “materias” alrededor de las cuales debe girar el currículo escolar.

Aprender a aprender y aprender a pensar deben estar en el corazón de una actividad pedagógica que, ojalá cada vez más, se centre en la construcción colaborativa de nuevos conocimientos y en la integración de las disciplinas para la solución de problemas reales.

Paralelo a esto, considero que surgen tres retos inaplazables: pensar cómo vamos a utilizar esta revolución de la inteligencia artificial para no seguir arrasando con el planeta, cómo vamos a afianzar la democracia y el pensamiento independente ante unas tecnologías cada vez más invasivas y pensar en las  estrategias colectivas que vamos a desplegar para incluir en esta transformación, a los millones de niños en el mundo que no tienen cubiertas sus necesidades básicas y mucho menos acceso a la tecnología y a una educación de calidad.

En muchos años de experiencia como rectora del Colegio San Patricio, -que está cumpliendo 60 años de su fundación-, hemos visto la necesidad de funcionar en el presente, pero proyectándonos siempre hacia el futuro, teniendo un claro compromiso con el cambio, para así ofrecer a nuestras estudiantes las mejores competencias para enfrentarse a los retos que exige vivir en un mundo en constante movimiento, y llegar a ser verdaderos agentes transformadores de la sociedad.

Fuente del artículo: https://www.semana.com/opinion/articulo/educacion-en-un-mundo-cambiante-columna-de-paulina-encinales-de-sanjines/612002

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El diagnóstico del autismo a los 14 meses es posible y mejora los resultados para el niño afectado

Por: Carolina García. 

Un estudio de EE UU concluye que la detección de TEA a esta edad es altamente estable, lo que sugiere que es factible

 

Uno de cada 160 niños en edad escolar padece Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) en el mundo y sus síntomas suelen comenzar en la infancia y persistir hasta la adolescencia y la adultez, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La edad media de los afectados cuando se determina el diagnóstico está entre los dos y tres años. Según un último estudio de la Universidad de California (San Diego, EE UU), publicado en Jama Pediatrics, esta edad de diagnóstico se podría adelantar a los 14 meses. “A esa edad, el diagnóstico ya es estable y tenerlo facilita la intervención más temprana, favoreciendo su evolución”, afirman.

«Históricamente, los niños con autismo normalmente ni siquiera comienzan su tratamiento hasta los tres o cuatro años, cuando gran parte de su trastorno ya se ha asentado. Cuanto antes se puedan abordar los problemas de TEA, mejor será para el niño afectado”, ha explicado una de las autoras del estudio, Karen Pierce, profesora de Neurociencias de la Universidad de California, a la CNN.

El estudio de cohorte se ha realizado con 2.241 bebés con y sin TEA, evaluados entre 2006 y 2018,. Para los expertos, los diagnósticos fueron más estables cuando se daban entre los 12 y 36 meses de vida que en aquellos niños que lo obtuvieron más tarde, según se explica en las conclusiones del estudio. “Un diagnóstico a los 14 meses de vida es factible y puede ofrecer la oportunidad de probar la utilidad y perspectivas del tratamiento del TEA más pronto, ofreciendo un beneficio terapéutico mejorado”, explican los expertos en el texto.

Además, señalan que “la evidencia sugiere que el TEA tiene sus orígenes en la vida prenatal, probablemente durante el primer o segundo trimestre del embarazo, y los niños comienzan a mostrar los síntomas de la enfermedad en sus primeros cumpleaños, como no responder a sus nombres o no interactuar positivamente con otros”. “Nuestros hallazgos sugieren que la detección y el diagnóstico de TEA pueden comenzar de manera confiable desde los 14 meses. Nuestro próximo desafío es determinar los mejores tratamientos y el grado en que dicho compromiso temprano beneficia a los niños pequeños y sus familias a largo plazo”, concluyen los expertos en Jama Pediatrics.

El TEA hace referencia a un conjunto amplio de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral. Esto supone que las personas que lo padecen sufran dificultades en la comunicación e interacción con los demás, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta. Algunas estimaciones, incluso, sitúan su incidencia en uno de cada 59 nacimientos.

Fuente del artículo: https://elpais.com/elpais/2019/05/01/mamas_papas/1556706175_653544.html?id_externo_rsoc=whatsapp

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