Page 12 of 2500
1 10 11 12 13 14 2.500

UNICEF: El alto el fuego en Gaza ofrece una oportunidad vital para los niños; debemos aprovecharla.

El alto el fuego en Gaza ofrece una oportunidad vital para los niños; debemos aprovecharla.

Declaración del Director Regional de UNICEF para Oriente Medio y Norte de África, Edouard Beigbeder

AMÁN, 26 de octubre de 2025 – “Hace dos semanas, el inicio del último alto el fuego en la Franja de Gaza brindó un alivio largamente esperado a las familias, ofreciendo una oportunidad vital para la supervivencia, la seguridad y la dignidad de los niños.

“Las conversaciones que mantuve en la Franja de Gaza durante la semana pasada reflejaron el mismo mensaje: el alto el fuego debe mantenerse y debe ofrecer algo más que calma, debe traducirse en acciones concretas.”

Las operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza han causado una devastación generalizada. Ni las palabras ni las cifras alcanzan a describir la magnitud del impacto que presencié en los niños, un impacto que perdurará por generaciones. Los niños han sufrido un sufrimiento inimaginable; se estima que más de 64.000 niños han muerto o resultado heridos y más de 58.000 han perdido a uno de sus padres durante el conflicto. Ciudades enteras han sido arrasadas y sistemas esenciales destruidos. Un millón de niños han sufrido los horrores cotidianos de sobrevivir en el lugar más peligroso del mundo para ser niño, lo que les ha dejado heridas de miedo, pérdida y dolor.

“La intensificación de la ayuda humanitaria de UNICEF tras el alto el fuego ya está en marcha. Estamos trabajando contrarreloj para salvar la vida de los niños de amenazas prevenibles como la desnutrición, las enfermedades y el frío invernal. Estamos ampliando el tratamiento nutricional ante la hambruna, transportando agua potable a las familias en sus lugares de refugio y proporcionándoles mantas, ropa y refugio.”

“El martes conocí a Hoor, una bebé de 8 meses que padece desnutrición aguda grave. Gracias a los tratamientos proporcionados por UNICEF, se está recuperando y la ayuda económica está permitiendo a su familia comprar alimentos en los mercados locales.

También hemos comenzado a apoyar a socios locales para que inicien la reparación y reconstrucción de los servicios esenciales de Gaza. Estos sistemas vitales deben reactivarse y mantenerse. Esto implica reconstruir y reequipar los centros de salud con el personal, los espacios y las herramientas que necesitan para salvar vidas, reanudar la vacunación sistemática, reparar las redes comunitarias de agua potable, restablecer el suministro de energía a la infraestructura crítica, capacitar a socios locales para prevenir enfermedades y la desnutrición, ampliar los programas de trabajo remunerado para jóvenes y mucho más.

“La importancia de restablecer la educación en esta labor temprana de recuperación no puede subestimarse. Después de dos años perdidos, las familias saben que el regreso a una educación adecuada proporcionará una base para el aprendizaje, la sanación, la esperanza y la cohesión social a largo plazo en sus comunidades.

“UNICEF logró que más de 100.000 niños volvieran a la enseñanza presencial durante la guerra y ahora pretende, junto con sus socios educativos, que los 650.000 niños en edad escolar regresen a la escuela.

“UNICEF está instalando aulas semipermanentes y reparando escuelas dañadas mientras nos preparamos para reconstruir escuelas inclusivas que combinen múltiples servicios bajo un mismo techo, desde agua potable segura hasta servicios integrados de salud mental y apoyo psicosocial, así como servicios de protección infantil para promover la recuperación emocional y la seguridad de cada niño.”

“Las familias palestinas ya están allanando el largo camino hacia la recuperación, con el apoyo de la comunidad internacional, pero ciertos compromisos deben mantenerse con urgencia para acelerar y ampliar esta labor fundamental.

“Hemos visto un aumento en la cantidad de ayuda de UNICEF que entra en la Franja de Gaza desde el alto el fuego, pero aún no es suficiente.

“Solicitamos el tránsito seguro, rápido y sin trabas de la ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza y que las autoridades israelíes lo faciliten mediante:

  • La apertura simultánea de todos los pasos fronterizos hacia la Franja de Gaza, con procedimientos de control mejorados y más rápidos.
  • Permitir que la ayuda humanitaria se desplace a través de todas las rutas de suministro viables, incluyendo Egipto, Israel, Jordania y Cisjordania.
  • Se autoriza la entrada urgente de diversos suministros de ayuda, según las necesidades evaluadas, incluidos artículos previamente denegados o restringidos. Los kits educativos de UNICEF y los materiales de apoyo psicosocial y de salud mental llevan más de un año bloqueados. Necesitamos que estos kits entren de inmediato.

UNICEF insta a todas las partes a cumplir plenamente con sus obligaciones en virtud del derecho internacional y el acuerdo de alto el fuego. La población civil, especialmente los niños, debe estar protegida en todo momento. Las personas desplazadas deben poder circular libremente y regresar voluntariamente a sus hogares de forma segura, tan pronto como las condiciones lo permitan. Los actores humanitarios deben tener acceso seguro, sostenido y sin trabas a las familias dondequiera que se encuentren. Los niños que requieran atención especializada y urgente que no esté disponible en la Franja de Gaza deben ser evacuados médicamente sin demora, junto con sus cuidadores.

“Una frágil esperanza regresa a Gaza al comenzar las cruciales labores de recuperación. El mundo no puede permitir que este alto el fuego fracase. Llevará tiempo, pero un futuro inclusivo que priorice los derechos del millón de niños de Gaza es posible con paz, acción y voluntad colectiva.”

#####

Fuete de la Información: https://www.unicef.org/press-releases/gazas-ceasefire-offers-vital-chance-children-it-must-be-seized

Comparte este contenido:

Mundo Educativo: Por qué algunos niños tienen dificultades con las matemáticas desde el inicio (y no es por falta de esfuerzo)

Por qué algunos niños tienen dificultades con las matemáticas desde el inicio (y no es por falta de esfuerzo)

Aprender matemáticas supone un desafío particular, diferente al otras materias escolares.

En primer lugar, requiere mucho más que memorizar estrategias o recordar fórmulas: implica poner en marcha procesos mentales complejos y coordinarlos. A diferencia de otras asignaturas o contenidos, en los que puede bastar con comprender o recordar información, las matemáticas exigen transformar datos, establecer relaciones abstractas y planificar diferentes pasos para llegar a una solución.

En este proceso, la memoria de trabajo desempeña un papel fundamental porque permite mantener y manipular la información necesaria mientras se resuelve una tarea matemática, y la velocidad de procesamiento ayuda a realizar con agilidad las operaciones básicas.

Matemáticas y funciones ejecutivas

También intervienen otras funciones ejecutivas: la planificación (determinar los pasos que se deben seguir, organizarlos en un orden lógico y supervisar el progreso para evaluar posibles soluciones); la inhibición (frenar respuestas impulsivas o automáticas y resistirse a elementos externos que puedan distraer durante la resolución); y la flexibilidad (cambiar de estrategia cuando el procedimiento inicial no conduce al resultado esperado).

A todo ello se suma el razonamiento no verbal, entendido como la capacidad de reconocer patrones y establecer relaciones entre elementos para guiar las estrategias de solución.

El lenguaje también resulta clave a medida que las tareas se vuelven más complejas. Para resolver un problema correctamente es necesario comprender el significado de las palabras y expresiones que aparecen en el enunciado. Por ejemplo, términos como “aumentar”, “quitar” o “repartir en partes iguales” implican operaciones matemáticas concretas, y si el alumnado no domina ese vocabulario puede tener dificultades para entender qué se le pide.

Esta interacción entre componentes lingüísticos, conocimientos matemáticos y procesos cognitivos de carácter más general explica por qué son frecuentes las dificultades en matemáticas y por qué persisten aunque los alumnos se esfuercen.

Un problema que comienza temprano

La evidencia científica indica que las dificultades no dependen únicamente de la inteligencia o la perseverancia (ni de dificultades específicas como la discalculia), sino de la interacción de múltiples factores educativos, cognitivos, matemáticos, lingüísticos y socioafectivos. Es importante detectar cuáles son y cómo se combinan, pues de lo contrario las dificultades se acumulan y se mantienen a lo largo de toda la etapa escolar.

Las dificultades en matemáticas aparecen ya en Educación Infantil y se consolidan en Educación Primaria. No se trata de un simple “despiste”: los niños con bajo rendimiento inicial suelen mantenerlo durante años.

Tradicionalmente, un bajo rendimiento en matemáticas respecto al cociente intelectual se asociaba con la citada discalculia. Hoy se sabe que este criterio es limitado: aunque esta dificultad puede estar detrás en algunas ocasiones, en otras las causas responden a una combinación de factores diferente.

Retos a abordar en el aprendizaje matemático

Las habilidades necesarias para tener un buen rendimiento matemático van evolucionando a lo largo de la escolarización. Algunas tareas, como el cálculo, se apoyan sobre todo en la memoria de trabajo y en habilidades matemáticas tempranas como el conteo. Otras, como la resolución de problemas que hemos comentado, exigen una mayor comprensión verbal y presentan demandas cognitivas más complejas.

Por eso, no todos los estudiantes se enfrentan a las mismas dificultades ni por las mismas razones. Algunos tienen problemas para memorizar las tablas aritméticas, otros tropiezan al seguir los pasos de un procedimiento o al aplicarlo en situaciones nuevas. Estas dificultades pueden estar relacionadas con limitaciones en procesos generales, como la memoria o la atención, con dificultades en las habilidades lingüísticas necesarias para comprender enunciados o con carencias en los conocimientos matemáticos previos.

Una enseñanza flexible y personalizada

Reconocer esta diversidad implica que la enseñanza no puede ser uniforme ni basarse en estrategias idénticas para todo el alumnado. Debe ser flexible y adaptarse a las necesidades específicas de cada niño, lo que supone observar cómo aprende cada estudiante, proponer actividades variadas en función de sus fortalezas y debilidades y ofrecer apoyos ajustados cuando sea necesario.

Muchos docentes ya trabajan en esta dirección, aunque los programas y currículos escolares no siempre facilitan este enfoque. Por ello es importante incorporar esta diversidad en las programaciones didácticas y en la formación del profesorado.

Diferentes tipos de apoyos

Las dificultades en matemáticas no son estáticas ni se ajustan a un enfoque categórico simple. No existen únicamente dos grupos –los que “entienden” y los que “no entienden”–, sino que hay muchos niveles intermedios. Algunos estudiantes pueden mostrar problemas puntuales que desaparecen con pequeñas ayudas, mientras que otros necesitan apoyos más intensos y prolongados a lo largo del tiempo.

También es habitual que las dificultades no se distribuyan de forma uniforme entre las distintas áreas: por ejemplo, un alumno puede dominar el cálculo pero tener dificultades al aplicar sus conocimientos en contextos nuevos o en tareas más complejas, como la resolución de problemas.

Por todo ello, resulta fundamental realizar un seguimiento del progreso del alumnado durante periodos prolongados, más allá de un curso escolar o de una evaluación puntual. Solo mediante una observación continua es posible comprender cómo evolucionan sus habilidades, por qué algunas dificultades persisten y qué tipo de enseñanza o intervención resulta más eficaz para superarlas.

Estrategias de actuación basadas en la evidencia

De acuerdo con nuestros estudios, más de una cuarta parte de los niños que presenta dificultades en el aprendizaje de las matemáticas en Educación Infantil continúa con ellas al finalizar la etapa de Educación Primaria.

Enfoques educativos como el modelo de Respuesta a la Intervención (RtI) o, de forma más amplia, los Sistemas Multinivel de Apoyo (MTSS) han demostrado ser enfoques eficaces para organizar el trabajo en el aula.

Estos sistemas parten de un mismo principio: ofrecer diferentes niveles de apoyo en función de las necesidades de cada estudiante, que son detectadas de forma temprana a través de instrumentos de cribado. Cada nivel ofrece diferentes tipos de instrucción, evaluación, intervención y apoyos, con niveles más intensivos a medida que se avanza en el sistema.

Combinar estrategias

Los hallazgos recientes también sugieren que los programas que combinan entrenamiento de procesos cognitivos con habilidades matemáticas concretas tienen mayor potencial que los que se centran en un solo aspecto.

Estrategias como la identificación y construcción de esquemas de problemas, la enseñanza explícita de secuencias de estrategias cognitivas y metacognitivas, y el uso de materiales manipulativos para reducir la carga de abstracción han demostrado ser eficaces para ayudar a los estudiantes con debilidades cognitivas y lingüísticas.

Integrar sistemáticamente estos enfoques en la escuela no solo mejora la adquisición de habilidades matemáticas, sino que también favorece la confianza y autonomía de los estudiantes, aspectos fundamentales para su desarrollo académico y emocional.

En definitiva, la combinación de detección temprana, intervenciones estructuradas e integradoras y personalización según el perfil del alumno es la forma más eficaz de abordar las dificultades matemáticas persistentes.

Más allá del aula: un reto social

Comprender por qué algunos niños tropiezan en matemáticas no es solo un asunto académico: estas dificultades tienen un impacto directo en las oportunidades futuras de los escolares, tanto educativas como laborales y sociales.

La evidencia indica que la detección temprana y las intervenciones adecuadas pueden marcar una diferencia significativa. El desafío actual es trasladar este conocimiento a las aulas, asegurando que ningún niño quede rezagado en el aprendizaje de un área tan esencial como las matemáticas.

Fuente: Valentín Iglesias Sarmiento y Leire Pérez Pérez / theconversation.com

Fuente de la Información: https://www.redem.org/por-que-algunos-ninos-tienen-dificultades-con-las-matematicas-desde-el-inicio-y-no-es-por-falta-de-esfuerzo/

 

Comparte este contenido:

Holocausto tecnológico: Como ayuda Microsoft al genocidio en Gaza

Por: Alan Macleod

Traducido del inglés por Marwan Pérez para Rebelión

El genocidio que Israel comete está siendo impulsado por Microsoft. Desde la creación de una red digital masiva, la ayuda en la producción de listas de asesinatos generadas por IA, la contratación de cientos de espías israelíes para dirigir sus asuntos internos y la supresión de figuras que se oponen a la masacre, la corporación tecnológica con sede en Seattle ha desempeñado un papel clave en la violencia.

MintPress ha detallado la profunda colaboración del ejército israelí con AmazonGoogleTikTokApplePalantir y Oracle, pero la relación de Microsoft con el gobierno y las fuerzas armadas de Israel es potencialmente la más cercana, lo que llevó al entonces CEO Steve Ballmer a declarar que «Microsoft es tanto una empresa israelí como una empresa estadounidense«. MintPress explora esta unión entre Microsoft e Israel y cómo sus empleados intentan romper este matrimonio desde dentro.

Convertir el código en carnicería

Associated Press escribió que «entre las empresas tecnológicas estadounidenses, Microsoft ha tenido una relación especialmente estrecha con el ejército israelí«. Esta relación se expandió masivamente después de los ataques del 7 de octubre de 2023.

En los meses posteriores al 7 de octubre, las fuerzas armadas israelíes multiplicaron por más de 200 el uso del servicio en la nube Azure de Microsoft. La cantidad de datos personales palestinos interceptados por cámaras de vigilancia, drones, puestos de control, escáneres biométricos, y llamadas telefónicas -datos almacenados por las fuerzas armadas israelíes en los servidores de Microsoft- se duplicó en los siguientes nueve meses, alcanzando los 13,6 petabytes en julio de 2024, lo que equivale a 23.000 años de audio, o siete billones de páginas de texto.

El objetivo era crear una red digital, donde cada movimiento, palabra y pulsación de teclas de los palestinos quedara registrado, dando lugar a la red digital más grande y distópica jamás creada. En palabras de Yossi Sariel, jefe de la Unidad 8200, la división de vigilancia de las fuerzas armadas israelíes, el plan era «rastrear a todos, todo el tiempo«.

Sariel argumentó que el big data era la solución a los problemas de Israel, previendo un futuro en el que Israel interceptara y almacenara «un millón de llamadas por hora» desde Palestina, y usara la inteligencia artificial para buscar palabras clave e identificar amenazas.

Sin embargo, no había forma de que Israel pudiera hacer esto solo, ya que no poseía la experiencia ni la capacidad de almacenamiento necesaria para tal proyecto. Con este fin, Sariel viajó a Seattle en 2021 para reunirse con el CEO de Microsoft, Satya Nadella, para presentarle un proyecto de vigilancia mediante la cual Microsoft construiría la Unidad 8200, un área personalizada y segregada dentro de su plataforma Azure.

El ejército israelí utiliza Microsoft Azure para transcribir, traducir y procesar la información obtenida a través de la vigilancia masiva, que luego se vincula a los sistemas de armas basados en IA de Israel.

La Unidad 8200 es la organización más grande y controvertida dentro del ejército israelí, ha sido durante mucho tiempo la pieza central de la operación de espionaje de alta tecnología de Israel. Esta unidad se dedica a operaciones de vigilancia, guerra cibernética y manipulación en línea. El año pasado llevó a cabo el ataque con dispositivos de buscapersonas y walkie-talkies, que hirió a miles de civiles libaneses. Los agentes de la Unidad 8200 también estuvieron detrás de muchos de los casos internacionales más infames de spyware y piratería, incluido el software Pegasus, que se utilizó para vigilar a decenas de miles de los líderes políticos, periodistas y activistas de derechos humanos más destacados del mundo.

La política de vigilancia masiva de Sariel cambió la actitud interna en la Unidad 8200. «De repente, todo el público era nuestro enemigo«, dijo un oficial. El gigantesco tesoro de información compilado en Microsoft Azure equivalía a un vasto repositorio sobre toda la población palestina: una base de datos gigante de material comprometido que se utiliza para extorsionar y chantajear a los pueblos indígenas de la región. Si una persona era secretamente gay o engañaba a su cónyuge, por ejemplo, esa información estaba disponible para los agentes de la Unidad 8200, quienes luego la usarían para convertir a sus objetivos en informantes. Un ex miembro de la Unidad 8200 reveló que, como parte de su entrenamiento, se les hizo memorizar diferentes palabras de la jerga árabe para «gay», para que pudieran identificarlas en las conversaciones.

La base de datos en la nube también se utiliza para justificar a posteriori arrestos de personas inocentes. Los comentarios improvisados y fuera de contexto hechos hace años pueden usarse para retratar a cualquier persona como miembro de Hamas, la Yihad Islámica Palestina u otra fuerza de resistencia armada.

«Estas personas ingresan al sistema, y los datos sobre ellos siguen creciendo«, dijo un funcionario de inteligencia israelí que sirvió en Cisjordania.

Cuando necesitan arrestar a alguien y no hay una razón lo suficientemente buena para hacerlo, [en el repositorio de vigilancia de Azure] es donde encuentran la excusa. Ahora estamos en una situación en la que casi nadie en los Territorios [Ocupados] está ‘limpio’, en términos de la información que Israel tiene sobre ellos».

La Unidad 8200 también ha utilizado big data para compilar listas de asesinatos generadas por IA con decenas de miles de personas. Un programa calificaba a cada habitante de Gaza, incluso a mujeres, niñas y niños, con una puntuación entre 1 y 100, basada en una serie de factores. Si viven en el mismo edificio o están en chats grupales con miembros conocidos o sospechosos de Hamas, por ejemplo, su puntaje aumenta. Una vez que su puntaje alcanzó un cierto umbral, todos los habitantes de Gaza fueron colocados automáticamente en una lista de asesinatos que fue mínimamente supervisada por humanos.

Según varios agentes de la Unidad 8200, la plataforma de almacenamiento basada en la nube de Microsoft Azure permitió a Israel superar los cuellos de botella de los objetivos militares, utilizando todo tipo de datos para investigar e identificar a las personas para asesinarlas, lo que llevó al asesinato de decenas de miles de palestinos durante las primeras semanas despues del 7 de octubre.

Por supuesto, la gran mayoría de las muertes han sido civiles: alrededor del 70% eran mujeres y niños. Pero los funcionarios israelíes pueden volver después al hecho y rastrear su red digital para justificar cualquier asesinato, encontrar conexiones o cualquier otra evidencia incriminatoria. Un alto oficial militar israelí describió la tecnología en la nube como «un arma en todo el sentido de la palabra«. Otros funcionarios, sin embargo, han ido más lejos al expresar su preocupación de que la dependencia excesiva de Israel de Microsoft como servicio es una vulnerabilidad estratégica que debe corregirse.

Microsoft no ve el mal, solo las ganancias

Durante todo este tiempo, Microsoft ha proclamado su inocencia -e ignorancia- de los crímenes israelíes. «En ningún momento Microsoft ha tenido conocimiento de la vigilancia de civiles o la recopilación de sus conversaciones telefónicas utilizando los servicios de Microsoft, incluso a través de la revisión externa que encargó«, declaró un portavoz de la compañía, y agregó: «Cualquier acusación sobre la participación y el apoyo del liderazgo de Microsoft a este proyecto… son falsas«.

Pero los documentos filtrados sugieren que los ingenieros de Microsoft sabían exactamente qué tipo de datos se almacenaban en Azure y qué esperaban lograr sus clientes. «Técnicamente, se supone que no se les debe decir exactamente qué es, pero no tienes que ser un genio para resolverlo«, dijo un ingeniero. «Le dices [a Microsoft] que no tenemos más espacio en los servidores, que son archivos de audio. Está bastante claro lo que es«.

Otros sintieron que la idea de que Microsoft no supiera que una de las organizaciones de espionaje más notorias del mundo podría estar usando big data para espiar a las personas no era creíble, especialmente dado el gran trabajo conjunto que las dos entidades habían llevado a cabo durante años. «Microsoft dice que no puede averiguar si sus clientes están cometiendo crímenes contra la humanidad o vigilancia masiva, mientras que al mismo tiempo los empleados de Microsoft están trabajando junto a las fuerzas armadas israelíes. ¡Absurdo!» Paul Biggar, fundador de Tech For Palestine, le dijo a MintPress.

La afirmación de inocencia de la corporación parece aún más tenue cuando se tiene en cuenta que Microsoft emplea a cientos de ex agentes de la Unidad 8200 y recluta directamente de dicha unidad. Una investigación de MintPress de 2022 encontró al menos 166 ex agentes de la Unidad 8200 pasaron a trabajar para Microsoft, incluidos muchos que ayudaron a diseñar Azure.

Un ejemplo de esto es Michael Bargury, tras una larga y exitosa carrera como líder de la Unidad 8200 se fue directamente a Microsoft Azure en 2015, y finalmente se convirtió en arquitecto senior de la plataforma. Otro es el actual gerente de ingeniería de software asociado de Azure, Shlomi Haba. Haba pasó seis años como Unidad 8200, ascendiendo hasta convertirse en oficial y líder de equipo. Desde 2014, ha trabajado para Microsoft Azure y ahora es el gerente de ingeniería de software de la compañía, supervisando a docenas de ingenieros que diseñan la plataforma. Muchos de esos ingenieros también son ex operativos de la Unidad 8200. Cientos de ex espías más trabajan en puestos claves en Microsoft. Ayelet Steinitz, por ejemplo, despues de servir en la unidad fue la jefa de alianzas estratégicas globales de Microsoft y hoy continúa ocupando un puesto de alto nivel en la compañía.

En resumen, Microsoft está lleno de ex operativos de la Unidad 8200 cuyos trabajos implican hacer software personalizado para que lo usen los agentes actuales. Según los empleados de Microsoft familiarizados con la situación, esta relación íntima entre las dos entidades hace que su colaboración sea «mucho más fácil«, lo que socava aún más las negaciones de Microsoft.

Microsoft también trabaja abiertamente con el ejército israelí reclutando a sus militares como personal técnico. Por ejemplo, en abril de 2024 Microsoft colaboró con el Ministerio de Defensa israelí para acoger a un grupo de militares del programa Combatants to Hi-Tech y realizar un taller y una gira de TypeScript. Y en 2022, nuevamente en colaboración con las fuerzas armadas israelíes, Mixcrosoft lanzó un programa gratuito de capacitación en ciberseguridad para veteranos militares israelíes.

Esta cooperación continúa, a pesar del hecho de que Unit 8200 ha atacado a Microsoft; la unidad supuestamente produce malware que se dirige a productos de Microsoft, como su sistema operativo Windows, encontrando lagunas en la seguridad para neutralizar paneles de control, eliminar discos duros y apagar sistemas clave, como la red energética de Irán.

Sionismo corporativo: raíces en la economía de guerra de Israel

La asociación Azure/ Fuerzas armadas de Israel es el resultado de una relación de décadas de colaboración entre Microsoft y el Estado de Israel, que ha ayudado a ambas entidades. Microsoft estableció su primera sucursal en Israel en 1989 y, dos años después abrió un centro de investigación y desarrollo en la ciudad de Herzliya, cerca de Tel Aviv. Este centro, el primero de su tipo fuera de los Estados Unidos, ha seguido expandiéndose y ahora emplea directamente  a unos 2,700 trabajadores.

A lo largo de las décadas de 1990 y 2000, Microsoft comenzó a firmar acuerdos con empresas y agencias gubernamentales israelíes y, en la década de 2010, era una parte integral del estado de seguridad israelí. En 2017, firmó un lucrativo contrato con el Servicio de Prisiones de Israel, proporcionando servicios en la nube a la entidad responsable de encarcelar a decenas de miles de palestinos sin juicio. Hoy en día, mantiene más de 600 contratos activas con el ejército israelí.

Microsoft también ha adquirido al menos 21 empresas tecnológicas israelíes. Entre estos se encuentran el grupo de ciberseguridad Hexadite, comprado por 100 millones de dólares en 2017, y Oribi, una empresa de análisis web fundada por un ex agente de inteligencia israelí.

Todos los directores ejecutivos en la historia de Microsoft han volado a Israel para reunirse con el primer ministro Benjamin Netanyahu, incluido Bill Gates, quien, en 2016, declaró que la seguridad israelí de alta tecnología estaba «mejorando el mundo«.

En resumen, Microsoft es una piedra angular del floreciente sector de alta tecnología de Israel, que representa el 20% del PIB del país y más de la mitad de sus exportaciones totales. El propio Netanyahu ha elogiado a la corporación, describiendo la asociación Microsoft/ Israel como «un matrimonio hecho en el cielo».

Otros se han mostrado menos entusiasmados con esta unión. En junio, Irán atacó deliberadamente con misiles un centro de Microsoft en Be’ersheva. La Guardia Revolucionaria de Irán justificó sus acciones citando la «estrecha cooperación de Microsoft con el ejército israelí y ser parte del sistema que apoya la agresión, y no solo una entidad civil«.

«El área cibernética que fue atacada también incluye las residencias de personas de los campos de espionaje e inteligencia artificial, que operan en cooperación directa con el ejército enemigo y su aparato de seguridad«, concluyó.

Medidas enérgicas contra la resistencia interna

Sin embargo para Microsoft, una amenaza mayor que Irán son sus propios empleados, cientos de los cuales se han organizado para oponerse a su papel en el genocidio. Bajo la bandera de No Azure for Apartheid, los trabajadores exigen que: (1) Microsoft rescinda todos los contratos de Azure con Israel; (2) revele todos los vínculos con el estado de seguridad nacional israelí; (3) pida públicamente un alto el fuego y (4) deje de perseguir a los empleados que hablan sobre el genocidio.

Esta cuarta demanda es particularmente importante, ya que la corporación ha mostrado poca o ninguna tolerancia a la disidencia. En octubre de 2024, despidió a dos trabajadores por organizar una vigilia por los refugiados palestinos en su sede corporativa cerca de Seattle.

Meses después, despidió a un trabajador que interrumpió el discurso de apertura del CEO Satya Nadella en la conferencia anual de desarrolladores de la compañía. Joe Lopez, un ingeniero de firmware que trabajó en Azure, gritó a Nadella: «Satya, ¿qué tal si muestras cómo Microsoft está matando a los palestinos? ¿Qué tal si muestras cómo los crímenes de guerra israelíes son impulsados por Azure? Como trabajador de Microsoft, ¡me niego a ser cómplice de este genocidio!» El video del incidente se volvió viral, causando una pesadilla en las relaciones públicas para la empresa.

https://x.com/DropSiteNews/status/1924520288332505494?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1924520288332505494%7Ctwgr%5Eda36ab6b32c15e20faa62079be62e6d6f096585d%7Ctwcon%5Es1_c10&ref_url=https%3A%2F%2Fwww.mintpressnews.com%2Fmicrosoft-israel-surveillance-azure-idf-gaza-genocide%2F290534%2F

En ese momento, Microsoft se dio cuenta de que tenía una seria protesta laboral entre sus manos. Apenas unos días después del incidente de López, la empresa implementó silenciosamente una política que bloqueaba los correos electrónicos de los empleados que contenían palabras como «Palestina», «Gaza» o «genocidio» en sus servidores internos de intercambio. La política hizo poco para frenar los esfuerzos de organización y causó otra ronda de titulares vergonzosos, una vez que se filtró a la prensa.

En medio de la creciente presión, en septiembre, Microsoft anunció que había retirado algunos de sus servicios al ejército israelí, una decisión que implica que los informes de su complicidad en la violencia eran ciertos.

«Está bastante claro que lo que dice Microsoft sobre sus políticas, sus registros de derechos humanos y demás es todo una mierda. Así que solo van a responder a la vergüenza externa, y la gente de No Azure for Apartheid realmente ha demostrado cuán efectivo puede ser«, dijo Biggar a MintPress.

Apuntar a los enemigos

Sin embargo, los empleados de la compañía no son el único objetivo de la ira de Microsoft. En mayo, Karim Khan, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, anunció que Microsoft le había bloqueado su cuenta de correo electrónico oficial de la CPI, justo cuando estaba formalizando los cargos contra Netanyahu y otros altos líderes israelíes. Para muchos, el momento no fue una coincidencia, sino más bien un mensaje.

El abogado británico se unió a una gran cantidad de palestinos que se han quejado de que Microsoft canceló sus cuentas sin previo aviso. Una investigación de la BBC encontró docenas de palestinos que, después de intentar usar los servicios de Microsoft para contactar a familiares en Gaza, fueron suspendidos de por vida. «He tenido esta cuenta de Hotmail durante 15 años. Me prohibieron sin razón, diciendo que violé sus términos, ¿qué términos? Dime«, dijo un usuario palestino-estadounidense.

La marca de IBM siempre se ha visto empañada por su colaboración con la Alemania nazi, ayudando a la matanza de millones de personas por parte de Hitler. De la misma manera, No Azure for Apartheid cree que el nombre de Microsoft estará vinculado para siempre con la destrucción en Gaza. Microsoft ha disfrutado de una asociación de décadas con Israel, que ha permitido que se integren lentamente en el estado, convirtiéndose en una parte fundamental del sistema de opresión. Desde el servicio a la maquinaria de guerra israelí hasta la contratación de cientos de espías israelíes para dirigir sus asuntos, pasando por la represión de la disidencia interna y externa en su contra, el asesinato masivo de palestinos por parte de Israel cuenta con la ayuda de Microsoft, cuya destreza tecnológica ha ayudado a Israel a llevar a cabo el primer genocidio impulsado por la IA del mundo.

Fuente: https://www.mintpressnews.com/microsoft-israel-surveillance-azure-idf-gaza-genocide/290534/

Comparte este contenido:

El papel del profesorado ante el acoso escolar

En el capítulo X de la novela Óliver Twist, de Charles Dickens, una turba persigue al desvalido protagonista por las callejuelas de Londres, al grito de “¡Al ladrón!”, “¡Prendedle!, ¡Detenedle!”. El instinto depredador de la muchedumbre se aprovecha de la inocencia del protagonista que, al final del episodio, es apresado tras ser derribado por un puñetazo propinado por un viandante. Óliver no tendría más que nueve o diez años en esta inmortal obra de ficción.

El reciente suicidio de una adolescente en Andalucía (España), tras un presunto caso de ‘bullying’ que podía estar sufriendo por parte de otras tres menores, reabre esta temática clave; y se reabre sobre todo en lo referente al rol que juegan los centros escolares en la detección precoz de cualquier indicio de sufrimiento o desprotección que pudiera estar viviendo cualquier menor de edad. Han pasado años y, por suerte, los niños y niñas más vulnerables, como pudiera ser el protagonista de la novela de Dickens, están amparados en multitud de países por diversas leyes que los protegen. Estas mismas leyes instan a las autoridades a actuar rápidamente ante cualquier sospecha de desprotección, violencia, sufrimiento o abandono.

Pero en esta ocasión el incidente ha tenido el peor de los desenlaces, y no es la primera vez que ocurre. Según declara la familia de la víctima, el centro educativo, al parecer, no había abierto el protocolo contra el acoso escolar.

Nuestro sistema educativo tiene como uno de sus fines el fomento de la convivencia democrática y el respeto a las diferencias individuales, promoviendo la solidaridad y evitando la discriminación de cualquier miembro de las comunidades escolares. El profesorado, a su vez, tiene entre sus funciones, según la LOE, la orientación educativa, académica y profesional de los alumnos, y la atención al desarrollo intelectual, afectivo, psicomotriz, social y moral de estos.

Los requerimientos de las Naciones Unidas obligan desde hace años a crear un marco de actuación a través de los órganos públicos de protección de la infancia. Un espacio compartido donde su bienestar sea una prioridad de Estado. A pesar de que los niveles de inversión educativa en España están todavía muy por debajo de la media de los países de la OCDE y eso resta capacidad de acción, los centros escolares tienen que disponer todos sus mecanismos preventivos a disposición de la detección temprana de cualquier señal de sufrimiento. Y más aún ante la enorme sensibilidad que existe por el acoso escolar, como fenómeno de gran repercusión y con consecuencias a veces dramáticas.

Por ello, es imprescindible no dudar a la hora de actuar contra el ‘bullying’, abriendo con celeridad los protocolos ante la mínima sospecha, y no sólo porque lo pida una familia. Un colegio o un instituto debe erigirse como espacio de protección de la infancia y la juventud, donde primen valores basados en la convivencia, el respeto y la seguridad. La persona que ostenta la dirección, así como los consejos escolares, son responsables de que estos mecanismos de protección legales se adopten y desarrollen en cada centro educativo.

Aunque es innegable que el profesorado tutor y los equipos directivos tienen papeles determinantes, ahora mismo considero que la figura de engarce que puede actuar con mayor celeridad y eficacia son los docentes coordinadores para el bienestar y la protección del alumnado, que deben existir en todos los colegios e institutos, tal y como obliga la ley Orgánica 8/2021, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia.

En el tema del acoso escolar, como en otros, la parte pedagógica es clave, por lo que todas las acciones planificadas de difusión y conocimiento de esta figura coordinadora para el bienestar y la protección son fundamentales. No puede ser que existan colegios o institutos en donde la mayoría de las familias o el alumnado no sepan quién desempeña esta función. Son referentes clave, y más en una sociedad actual con altos índices de violencia estructural, con el desprecio y el insulto normalizados, especialmente en redes sociales y también entre adultos.

Por otro lado, el profesorado tiene que formarse en el funcionamiento de los protocolos clave de la vida escolar relacionados con la convivencia, y para eso están los planes de formación de los centros: protocolo contra el suicidio, contra el acoso escolar, de acompañamiento a personas trans o de mediación ante conflictos, entre otros. Ya no se puede enarbolar en un centro público por ejemplo eso de que “nos pagan para enseñar”, ya que no es cierto, si observamos no sólo las funciones del profesorado por ley, sino, por ejemplo, también el Estatuto Básico del Empleado Público y nuestros deberes para y con la ciudadanía (deber de diligencia).

Por lo tanto, ante la lacra social del ‘bullying’ el profesorado tiene que colaborar con eficacia y prontitud con el resto de trabajadores a la hora de que se active cualquier protocolo de protección o riesgo, y la responsabilidad final de abrirlo, ante cualquier mínima sospecha, es del director o la directora. Y en este asunto, los tiempos y el seguimiento que se realiza son elementos clave, sobre todo si finalmente tenemos que acabar informando a la Fiscalía, ante indicios de delito (recordemos que el acoso es un delito en España).

Proteger a un niño o a una niña es parte del ejercicio de las funciones docentes, que tienen inherentes el respeto a los derechos fundamentales y libertades públicas. Los tiempos han cambiado y la época de Óliver Twist ha dado lugar a una era convulsa lleno de nuevos riesgos que hace décadas no habríamos imaginado, fundamentalmente en el mundo digital. Por eso, hay cuestiones primordiales que no podemos obviar, ni ante las que podemos pasar con titubeos o inseguridades.

Por todo ello, la expresión “tolerancia cero» no puede ser sólo parte de un eslogan, sino que tiene que ser el eje que vertebre un principio de acción coordinada ante el cual nadie que trabaje en un centro escolar puede permanecer impasible, como esos otros viandantes que en la novela de Charles Dickens miraban a Óliver cuando era perseguido por la muchedumbre, sin hacer nada.

Fuente de la información: https://eldiariodelaeducacion.com

Fotografía: El diario de la educación. iStock

Comparte este contenido:

Reflexión: El cuidado como centro de la vida

Por: Luz Palomino/CII-OVE

En un mundo que avanza a ritmo vertiginoso, hablar de cuidados parece, para algunos, un tema menor. Pero detrás de cada cuerpo alimentado, cada niñ@ que aprende, cada enferm@ que sana o cada persona mayor que envejece con dignidad, hay un entramado invisible de tareas, afectos y presencias que hacen posible la vida. Hoy, en el Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, la invitación es a mirar hacia ese universo que sostiene todo lo que somos, pero que rara vez ocupa los titulares.

“Cuidar es mantener, continuar y reparar nuestro mundo para que podamos vivir en él lo mejor posible”, escribió la filósofa Joan Tronto, una de las teóricas más influyentes del pensamiento ético del cuidado.

Una economía sostenida por manos invisibles

Durante décadas, el trabajo de cuidados ha sido la base silenciosa del sistema económico y social, pero sin reconocimiento ni remuneración justa. Según datos de la ONU, las mujeres realizan más del 75 % del trabajo de cuidado no remunerado en el mundo, lo que equivale a miles de millones de horas diarias de trabajo gratuito.

La socióloga y activista Silvia Federici ha denunciado que “el capitalismo se construyó sobre la expropiación del trabajo reproductivo de las mujeres”. En otras palabras, la economía formal solo existe porque alguien —en su mayoría mujeres— sostiene la vida desde lo doméstico y lo afectivo.

Sin embargo, en la actualidad emergen nuevos debates sobre la “democratización del cuidado”, entendida como una responsabilidad compartida entre el Estado, la comunidad, el sector privado y las familias. “Cuidar no puede seguir siendo una tarea femenina, ni una cuestión privada. Es una responsabilidad social y política”, subraya Marcela Lagarde, antropóloga mexicana y referente del feminismo latinoamericano.

Educar para cuidar: una urgencia ética

El ámbito educativo no puede permanecer ajeno a esta reflexión. Las escuelas, universidades y espacios formativos son, en sí mismos, lugares de cuidado: de las infancias, de los saberes, de los vínculos. Sin embargo, la pedagogía dominante ha privilegiado históricamente la razón y la competencia sobre la empatía y la cooperación.

Educar en y para el cuidado supone redefinir la idea de éxito y conocimiento, incorporando valores como la escucha, la interdependencia y la reciprocidad. Implica también repensar el rol docente: cuidar no solo como acompañar el aprendizaje, sino como construir condiciones de bienestar y dignidad dentro y fuera del aula.

En muchos países de América Latina, movimientos pedagógicos feministas y comunitarios vienen impulsando una educación que coloque la vida en el centro, reconociendo que enseñar también es un acto de cuidado y resistencia frente a las lógicas del mercado y la indiferencia social.

Hacia una cultura del cuidado

En tiempos de crisis ambiental, guerras y desigualdades crecientes, el cuidado se convierte en un horizonte político y ético indispensable. No se trata solo de cuidar a las personas, sino también a los territorios, los ecosistemas y las memorias colectivas.

“Sin una cultura del cuidado, no habrá futuro para nadie”, advirtió la filósofa española Victoria Camps, recordando que cuidar es un deber moral, pero también una forma de justicia intergeneracional.

Este 29 de octubre no se conmemora únicamente un día; se reivindica una mirada del mundo que nos invita a reaprender la ternura como fuerza transformadora. Como dice Lagarde, “cuidar es un acto de amor, pero también de poder: el poder de sostener la vida frente a la violencia y el abandono”.

El reto para nuestras sociedades —y en particular, para los sistemas educativos— es construir una pedagogía del cuidado, donde cada gesto de acompañamiento y cada vínculo humano sean entendidos como parte de una gran red que sostiene la vida.

Porque, en definitiva, cuidar y dejarnos cuidar es la primera lección de humanidad que tod@s deberíamos aprender.

Fuentes:

Naciones Unidas, ONU Mujeres, Tronto (1993), Lagarde (2001), Federici (2012), Camps (2020).

Comparte este contenido:

800 millones de pobres, la principal deuda social planetaria

Por: Sergio Ferrari

30 años después, la segunda Cumbre para el Desarrollo Social

En menos de dos semanas arranca en Doha, Catar, la Cumbre Mundial para el Desarrollo Social. Convocatoria marcada por la crisis del multilateralismo, así como por una fatiga inevitable tras tantos eventos de las Naciones Unidas con relativamente pocos resultados. A pesar de algunos avances sociales, los esfuerzos de dicha organización lucen frágiles debido a los estragos causados por la persistente pobreza mundial.

Esta será la segunda cumbre, a treinta años de la de 1995 en Copenhague, y entre el 4 y el 6 de noviembre reunirá a miles de representantes de gobiernos e instituciones internacionales y de la sociedad civil. El programa incluye una sesión oficial y una paralela. Esta última, con un día para el Foro de la sociedad civil y otro para el Foro del sector privado (https://social.desa.un.org/es/world-summit-2025/programme).Hasta la tercera semana de octubre, los medios de información poco se interesaron en la dinámica preparatoria de la Cumbre de Catar, desde ya eclipsada por una coyuntura mundial donde los conflictos en Palestina y Ucrania, así como la imposición unilateral de aranceles por Washington, parecen definir otras prioridades.

Desde Latinoamérica, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que tres décadas después de Copenhague esta nueva convocatoria busca evaluar el progreso alcanzado y definir nuevas estrategias para los desafíos actuales. Según la CEPAL, “persisten problemas como la pobreza, la desigualdad y la exclusión social en un contexto de crisis globales y cambios acelerados”, de allí la esperanza de que esta cumbre ofrezca una oportunidad clave para fortalecer compromisos y promover políticas que garanticen mayor cohesión social y movilidad económica. “América Latina y el Caribe, con una larga trayectoria en el debate sobre desarrollo social”, anticipa la CEPAL, “presentará propuestas para reducir la desigualdad y mejorar la inclusión social”. Como expresión de deseos esta organización latinoamericana espera que la cumbre sirva como plataforma para consolidar una perspectiva común que refuerce la gobernanza, la cooperación internacional y el papel de la sociedad civil en la implementación de políticas efectivas para el desarrollo sostenible (https://www.cepal.org/es/segunda-cumbre-mundial-desarrollo-social).

Tibios progresos, enormes deudas civilizatorias Con la mirada puesta en Catar, la segunda quincena de octubre la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lanzó la campaña “Esto es justicia social” mediante una serie de videos con historias humanas que muestran el impacto de la justicia social en la vida de trabajadores, empleadores y comunidades (https://www.ilo.org/es/temas-y-sectores/justicia-social).

Algunas semanas antes, a fines de septiembre, en su Informe sobre el Estado de la Justicia Social en 2025 la OIT reconoció varios logros desde Copenhague 1995 hasta el presente. Por ejemplo, la disminución del trabajo infantil del 20,6% en 1995 al 7,8% en 2024 y el aumento del índice de finalización de la escuela secundaria en 22 puntos porcentuales desde 2000 hasta la fecha. Además, el hecho de que la pobreza extrema pasara de 4 de cada 10 personas en 1995 a 1 de cada 10 en 2023 y que la proporción de trabajadores pobres se redujera del 27,9 % en 2000 al 6,9 % en 2024. Sin embargo, la propia OIT reconoce enormes tareas pendientes y deudas sociales no resueltas. Fundamentalmente, que no se haya logrado erradicar la pobreza, como lo evidencian estos datos tan preocupantes: 800 millones de personas aún viven con menos de 3 dólares al día y una de cada cuatro carece de acceso al agua potable. El desequilibrio resultante sigue siendo una constante planetaria: el 1% más rico de la población mundial posee el 20 % de los ingresos y el 38% de la riqueza. En paralelo, la brecha entre la fuerza de trabajo masculina y la femenina mejoró muy poco desde 1995 y el índice de informalidad laboral se redujo apenas dos puntos porcentuales desde 2005, con un 58% de los trabajadores aún en empleo informal. Si de derechos humanos fundamentales se trata, la OIT constata un deterioro del derecho de asociación y de negociación colectiva, para mencionar tan solo dos.

Fatiga de Cumbres

A fines de mayo pasado, la agencia informativa IPS publicó un comentario analítico titulado “La Cumbre Social Mundial de 2025 no debe ser una oportunidad perdida”. Escrito a seis manos por Isabel Ortiz, Odile Frank and Gabriele Koehler, tres dirigentes femeninas de prestigio en instituciones internacionales miembros de la organización Justicia Social Global, el análisis señala que “En la sede de la ONU circulan rumores de que hay poca ambición en la Segunda Cumbre Mundial para el Desarrollo Social… (y que) diplomáticos y expertos hablan de una ‘fatiga de cumbres’ tras un calendario repleto de reuniones globales: la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de 2023, la Cumbre del Futuro de 2024 y la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de 2025” (https://www.un.org/pga/wp-content/uploads/sites/109/2025/04/Zero-Draft-clean-as-of-24-April-2025-12pm.pdf)

Además, deslizan que el Borrador de la Declaración Política de la Cumbre Social “carece de la ambición necesaria para enfrentar las múltiples crisis sociales que atraviesa nuestro mundo” (https://ipsnoticias.net/2025/05/la-cumbre-social-mundial-de-2025-no-debe-ser-una-oportunidad-perdida/).

Para estas tres coautoras, la realidad es contundente: “Hay demasiado en juego. El mundo ha cambiado dramáticamente desde la histórica primera Cumbre Social de 1995 en Copenhague. En aquel entonces, los líderes mundiales reconocieron la necesidad de un desarrollo centrado en el ser humano. Hoy, la urgencia ha crecido exponencialmente en un mundo fracturado y volátil”.

El punto clave del comentario es el análisis de la actual situación mundial, con una población que debe enfrentar múltiples crisis superpuestas: una policrisis pospandémica, una crisis del costo de vida que ha empujado a millones a la pobreza, la priorización del bienestar corporativo sobre el de las personas, un rápido deterioro democrático que agrava las desigualdades, una creciente emergencia climática y una prolongada crisis de empleo que, con toda probabilidad, se deteriorará drásticamente debido al uso de la inteligencia artificial (IA). Por otra parte, la confianza en los gobiernos y en las instituciones multilaterales se está erosionando, el descontento social y las protestas se multiplican y las desigualdades, tanto internas como internacionales, han alcanzado niveles grotescos. Por todo ello, coinciden, “Una declaración tímida [en la Cumbre de Catar de noviembre]… sería una traición a quienes siguen viendo en las Naciones Unidas un modelo de justicia y dignidad humana”.

¿Cómo evitarlo, se interrogan? Según ellas, la Declaración debe definir acciones vinculantes y compromisos explícitos para construir sociedades que funcionen y generen prosperidad para todos. Esto implica, entre otras iniciativas, “reducir las desigualdades de ingresos y riqueza que socavan profundamente la cohesión social, la gobernanza democrática y el desarrollo sostenible”. Además, reconocer la justicia de género como un pilar fundamental, sin la cual se estaría traicionando a la mitad de la humanidad y fracasando en su misión de promover los derechos humanos, la dignidad y el desarrollo sostenible.

Por otra parte, insisten Ortiz, Frank y Koehler, se debe garantizar servicios públicos universales y de calidad a través de sistemas financiados y gestionados con fondos públicos para proteger a los trabajadores, eliminar barreras a los servicios de calidad mediante una sólida inversión pública basada en una financiación más justa y proteger el desarrollo social de los recortes presupuestarios y la privatización.

Con respecto a la creciente precariedad de ingresos, proponen abordarla mediante la inversión en trabajo decente con derechos/estándares laborales y la extensión de sistemas y niveles de protección social universales. Y promover una economía del cuidado que apoye a la mujer y priorice el bienestar sobre el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Conceptualmente, sostienen, se debe reconocer las limitaciones de los paradigmas centrados en el crecimiento y en cambio adoptar políticas orientadas a la sostenibilidad ecológica y el desarrollo equitativo. No menos esencial en este panorama reivindicatorio es el combate contra los movimientos anti-derechos y anti-género y la reafirmación de los compromisos globales con los derechos humanos y la democracia.

El avance hacia la justicia social mundial confronta al planeta a sus propias contradicciones sistémicas, entre un ideal de mayor redistribución –con Estados sociales más fuertes – y un sistema hegemónico centralizador en lo económico y excluyente y discriminatorio en lo social.

Comparte este contenido:

Del discurso al crimen: cómo el “antifeminismo” crece en América Latina y el Caribe

Por: Alejandra Rizzo

En los últimos meses, América Latina volvió a estremecerse frente a una ola de femicidios que expone la persistencia y la profundidad de la violencia machista en la región. Argentina, Uruguay y El Salvador registraron cifras alarmantes, pero más allá de los números, emerge un dato inquietante: los discursos antifeministas dejaron de ser marginales para transformarse en parte del poder político y mediático. Lo que antes se enunciaba en los márgenes digitales hoy circula desde los ministerios, los juzgados y los medios de comunicación, hasta las calles de América Latina y el Caribe.

Solo en 2024, al menos 4.854 mujeres fueron víctimas de feminicidio en 17 países de América Latina y el Caribe. Es decir, 13 mujeres asesinadas por día. En Argentina, desde enero hasta septiembre de 2025, se registraron 178 femicidios, 1 cada 36 horas, según el Observatorio Ahora que sí nos ven. En Ecuador, la fundación ALDEA contabilizó 82 femicidios en apenas dos meses y medio. Detrás de cada cifra hay una historia de desprotección, impunidad y desidia estatal que habilitan tal violencia, y una estructura fascista que construye un sentido común contra la lucha feminista.

El fascismo como hilo conductor de la violencia patriarcal

El doble femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio en Córdoba, Argentina, es otro ejemplo fiel del resultado de las prácticas que habilitan la violencia. El asesino de Luna y Mariel, Pablo Laurta, no es un desconocido: es el fundador de Varones Unidos, una organización nacida en Uruguay en 2015 que se presenta como ‘’defensora de los derechos humanos de los hombres’’, pero que en realidad funciona como un espacio de articulación del antifeminismo regional. Laurta no sólo impulsaba teorías conspirativas sobre la ‘’ideología de género’’, sino que además mantenía vínculos con figuras ultraderechistas como Agustín Laje y Nicolás Márquez, dos de los principales voceros ideólogos del pensamiento neofascista liberal en Latinoamérica, cercanos al presidente argentino Javier Milei.

La relación entre estos actores no es casual. Desde la Fundación Faro —el think tank encargado de librar la “batalla cultural” contra el feminismo, la educación sexual integral y el derecho al aborto presidido por Laje y creado por Milei— hasta los espacios religiosos y mediáticos que promueven el negacionismo de la violencia de género, existe un entramado político y económico que sostiene esta ofensiva. En Uruguay, los grupos vinculados a Laurta presionaron para modificar la Ley 19.580 de Violencia Basada en Género, y en Argentina el gobierno impulsa un nuevo Código Penal que tipifica las “falsas denuncias” por violencia, en línea con las demandas de organizaciones antifeministas. La senadora argentina, Carolina Losada, presentó incluso un proyecto para agravar las penas en esos casos, legitimando un relato sin evidencia: que las mujeres denuncian falsamente.

En México existen convocatorias “antifeministas” como las que circularon el 8 de marzo por grupos de varones conocidos como “Espartanos Unidos” y “Macho Alfa Stars” con el objetivo de contramarchar, provocar y frenar las actividades del movimiento feminista en torno al Dia Internacional de la Mujer.

Estos hechos no son aislados. Son parte de una estrategia regional, que se expande preocupantemente y combina desinformación, victimización masculina y una retórica que busca reinstalar la duda sobre quienes denuncian y sobre la razón de lucha de los movimientos feministas. Estos ‘’movimientos de varones” se organizan en redes sociales y espacios legislativos para disputar sentido, atacar la educación sexual integral, el derecho al aborto y las políticas de género para la igualdad. Su narrativa se nutre de los mismos recursos que los neo-fascismos de Europa y Estados Unidos: simplificación del conflicto, apelación a la emoción y demonización del adversario.

El problema no es solo el discurso, sino su institucionalización y legitimidad. Cuando una ministra de Seguridad, como Patricia Bullrich en Argentina, afirma públicamente que “el feminismo pisoteó a los hombres y eso generó que la violencia les vuelva en contra a las mujeres”, el Estado deja de ser garante de derechos y se convierte en reproductor del odio. Estas declaraciones legitiman la violencia, habilitan la crueldad y legalizan el desmantelamiento de las instancias de prevención y acompañamiento de mujeres y disidencias víctimas. En ese contexto, cada ataque deja de ser un hecho individual para volverse síntoma del sistema capitalista y patriarcal vigente.

La urgencia del feminismo popular y revolucionario

Es menester comprender que la lucha del feminismo revolucionario y popular de la región es sostenido por los pueblos, quienes vivimos en carne propia hace siglos la opresión del sistema patriarcal. Hoy los feminismos continuamos alzando la voz por las que no están, con el objetivo de poder construir un mundo sin opresores ni oprimidos. Pasando por el ‘’Ni Una Menos’’, el Aborto Legal, y el #YoTeCreoHermana, recordando las luchas por el voto femenino y el divorcio, seguimos exigiendo vidas más dignas.

El movimiento feminista a través de la historia ha puesto en cuestión las estructuras de poder y ha logrado avances concretos en materia de derechos. Esto amenaza la continuidad de sectores conservadores neo-fascistas que buscan restaurar viejas prácticas para poder disciplinarnos, y así seguir acumulando riquezas. Hoy, esos sectores se reorganizan con nuevas banderas, nuevos lenguajes y nuevas plataformas, pero con la misma raíz patriarcal capitalista.

El caso Laurta, como muchos, condensa ese giro: un militante antifeminista convertido en femicida, que encontró en el clima actual una legitimación social y política para su odio. No fue “un loco suelto”. Fue un actor dentro de un sistema que fabrica sentido, financia campañas de desinformación y capitaliza el malestar social para imponer miedo y disciplinamiento. Hoy más que nunca los feminismos populares y revolucionarios de la región debemos generar acciones directas, imponer así nuestras consignas y tomar las calles. Decimos que es urgente, no como una vana consigna, sino porque perdemos vidas en el camino. Reconocerlo no es solo una tarea del feminismo: es una urgencia popular. #QueArda.

Del discurso al crimen: cómo el “antifeminismo” crece en América Latina y el Caribe – Por Alejandra Rizzo

Comparte este contenido:
Page 12 of 2500
1 10 11 12 13 14 2.500