Page 1522 of 2495
1 1.520 1.521 1.522 1.523 1.524 2.495

La vitalidad del chavismo

Por: Atilio Boron

Venezuela 2017

Pasada la medianoche del domingo la edición digital del diario Clarín (Buenos Aires) no decía una palabra sobre el resultado de las elecciones venezolanas. Su colega La Nación, en cambio, titulaba de la siguiente manera lo ocurrido en Venezuela: “Rotunda victoria del chavismo en las regionales, resultados que la oposición no acepta”. En un caso ninguneo absoluto de la noticia: el acontecimiento no existió; en el otro, manipulación de la noticia, porque el énfasis está puesto en el hecho de que, como era previsible, la oposición no aceptaba su derrota. El Nuevo Heraldo (Miami) es más cauteloso, y titula así: “Chavismo gana 17 de 23 gobernaciones; oposición venezolana denuncia posibilidad de fraude en elecciones.” Lo que se da como un hecho para La Nación pasa a ser una posibilidad de fraude para el periódico de Miami. El Nacional de Caracas también destacaba las 5 gobernaciones obtenidas por la MUD frente a las 17 del PSUV. Al terminar de escribir estas notas aún no se había definido la situación del estado Bolívar, que de ningún modo podría alterar el paisaje electoral. En la Argentina casi todos los programas informativos de la mañana de hoy, lunes, oficialistas declarados o vergonzantes, sólo hablaban del fraude. Para fundamentar tan grave acusación entrevistaban a irreprochables informantes, todos ellos férreos opositores al gobierno bolivariano que decían, sin aportar una sola prueba, que las elecciones habían sido fraudulentas. Repito: para esos pseudo-periodistas -en realidad pérfidos agentes de propaganda de la derecha- los dichos de los rabiosos perdedores de ayer son evidencias más que suficientes para desechar el veredicto de las urnas.

Es obvio que el resultado registrado ayer domingo en Venezuela es un duro golpe para la derecha, no sólo de ese país sino de toda América Latina. Un revés para los planes golpistas y destituyentes obsesionados por derrocar a Nicolás Maduro y, de esa forma, apoderarse del petróleo venezolano que es lo único que le interesa a Washington. Ese resultado es, asimismo, un caso excepcional en donde un gobierno atacado con saña desde el exterior: guerra económica, ofensiva mediática, agresión diplomática (la OEA, gobiernos europeos, etcétera), amenazas de intervención del gobierno de Estados Unidos (declaraciones de Donald Trump, Rex Tillerson, Mike Pompeo, y otros personajes menores) y que provoca indecibles sufrimientos a la población logra prevalecer en las urnas. No recuerdo otro semejante en donde ante esta perversa constelación de factores desestabilizadores un gobierno haya salido triunfante en las urnas con una mayoría absoluta de votos, en torno al 54 por ciento. Una proeza similar la concretó Salvador Allende. Enfrentado a un ataque muy pertinaz aunque no tanto como el infligido a Venezuela, obtuvo un gran resultado en las elecciones de diputados de Marzo de 1973 al alzarse con el 44.2 % de los votos, impidiendo que la oposición de derecha alcanzara los dos tercios necesarios en el Senado para destituir al presidente chileno. Aún así, está lejos del guarismo obtenido por el chavismo. Y Winston Churchill perdió las elecciones convocadas con la finalización de la Segunda Guerra Mundial a manos del laborista Clement Attlee: 49.7 % contra 36.2 % de Churchill. Las penurias de una guerra, declarada o no, afectan negativamente a los partidos gobernantes y Churchill lo sufrió en carne propia, todo lo cual realza aún más la notable victoria obtenida por el chavismo en las elecciones regionales del día de ayer.

Por supuesto, como era previsible, la derecha habla de un fraude: ¿habrá habido tal cosa en el Zulia, en Táchira, en Mérida, en Nueva Esparta y Anzoátegui, donde triunfó la oposición? O sea, donde esta triunfó no hubo fraude sino un límpida consulta ciudadana; donde perdió, hubo fraude. Un disparate. Aquellos son estados muy importantes, y curiosamente el gobierno del “dictador” Nicolás Maduro aceptó el revés electoral sin chistar. El rechazo de la derecha y sus aliados fuera de Venezuela ante las reiteradas derrotas sufridas a manos del chavismo es una práctica viciosa que se arrastra desde que Hugo Chávez triunfara en los comicios presidenciales de Diciembre de 1998. Como es bien sabido, las relaciones entre la derecha y la democracia siempre han sido tirantes. Su historia es la historia de un matrimonio mal avenido que da pie a “una relación infeliz.” La primera acepta a la segunda sólo cuando la favorece, cosa que no ocurre con la izquierda que invariablemente aceptó el veredicto negativo de las urnas, como lo demuestra la historia venezolana en estos últimos 18 años. La victoria roja en el crucial estado de Miranda, arrebatado a Henrique Capriles, es todo un símbolo de la vitalidad del chavismo pese a las enormes dificultades que venezolanas y venezolanos enfrentan en la vida cotidiana como producto principal, si bien no exclusivo, de la fenomenal agresión externa. Por el tamaño de su electorado Miranda es el segundo distrito del país. Pero el chavismo también triunfó en Lara, Carabobo y Aragua, que son los tres que le siguen por la dimensión de su cuerpo electoral. Pero la derrota del oficialismo en la llamada “media luna”: Zulia, Táchira y Mérida, estados fronterizos con Colombia, es preocupante y no puede ser medida tan sólo en términos electorales. Allí anidan sectores animados por un fuerte espíritu secesionista que, si las condiciones internas llegaran a deteriorarse, podrían convertirse en una crucial cabeza de playa para facilitar alguna intervención foránea en Venezuela.

A pesar del sabotaje al proceso electoral y las denuncias anticipadas de fraude, lanzadas con el objeto de desalentar la participación popular en el comicio, el 61.14 % que acudió a las urnas –algo más de diez millones de ciudadanos- se ubica por encima del promedio histórico para este tipo de elecciones estaduales y constituyen motivo de envidia de más de un país cuyas credenciales democráticas jamás son puestas en cuestión por la ideología dominante. Por ejemplo, Chile, en donde en las últimas elecciones presidenciales participó, en el balotaje entre Michelle Bachelet y Evelyn Matthei, apenas el 41.9 del padrón electoral. Pese a esto la canalla mediática no cesa de caracterizar al gobierno bolivariano como una “dictadura”. Muy extraña, como lo recordaba Eduardo Galeano: con elecciones cada año -22 con las que se celebraron el día de ayer- ­y aceptando las derrotas cuando se produjeran. Sin duda, un duro rompecabezas para los politólogos y publicistas del establishment que tienen que vérselas con una rarísima “dictadura” adicta a las elecciones. Para resumir: el chavismo, que antes contaba con 20 gobernaciones pierde tres y retiene 17. Pero la recuperación de Miranda y Lara tiene un significado político muy especial porque se reconquistan dos baluartes desde los cuales la derecha planeaba relanzar sus aspiraciones presidenciales.

Lo que se viene no parece difícil de discernir. Desesperada por su frustración electoral un sector de la derecha, acicateada por sus amos estadounidenses, anuncia su voluntad de largarse por tercera vez a “calentar las calles” y apostar a la violencia criminal como forma de acabar con el chavismo. Cosa que habrían hecho de todas maneras porque un triunfo como el que se les escapó de las manos y que anhelaban con tanta (infundada) esperanza los habría envalentonado para “ir por más” y exigir la renuncia de Maduro y un llamado anticipado a elecciones presidenciales. O sea, desconocimiento de las elecciones cualesquiera fuesen sus resultados. Como perdieron su debilísimo espesor democrático se habrá licuado por completo y –ojalá me equivoque- seguramente veremos el súbito resurgimiento de la ola terrorista que asoló el país durante más de tres meses. En tal caso, será responsabilidad indelegable del gobierno garantizar el orden público aislando a los sectores terroristas y evitando que, con sus desmanes y su “intransigencia”, se pongan a la cabeza de la oposición. Pero para que tal cosa no ocurra será necesario no sólo impedir con energía la irrupción de la violencia sino también fortalecer los canales de diálogo con las fuerzas políticas que apostaron a la institucionalidad democrática y que conquistaron el gobierno en cinco estados. Venezuela no puede volver a transitar por la pesadilla padecida entre abril y julio del corriente año. Su pueblo no merece la reiteración de tamaño castigo y la revolución bolivariana no debe volver a transitar al borde del abismo como ocurriera durante aquellos aciagos meses.

En suma: una importante victoria del chavismo, logros significativos de la oposición en algunos estados de gran importancia económica y geopolícia, y la esperanza de que, esta vez, se evite la recaída en el espiral de la violencia política persistentemente promovido por la derecha, con el impulso que le ofrece la Casa Blanca y la complicidad de las oligarquías mediáticas que desinforman y embrutecen a las poblaciones de Nuestra América.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=232858

Comparte este contenido:

Los 15 motivos y objetivos de EE.UU. al salir de Unesco

Por: Nazanín Armanian

Unos días después de la reconciliación entre Hamas y Al Fatah y el restablecimiento de la Autoridad palestina en Gaza (que potencia la posibilidad de la declaración del Estado Palestino), EEUU e Israel, anunciaron su retirada de Uneso por su “sesgo anti-israelí”. Se trata de la culminación de años de chantaje político y financiero de Washington contra la ONU y sus agencias. En 1983 el gobierno de Ronald Reagan se retiró de la Unesco, porque “servía a los intereses de la URSS”, y Barak Obama suspendió en 2011 su aportación financiera a Unesco por “admitir a Palestina como estado miembro”. Netanyahu, que compara Unesco con el ISIS, mientras apoya a la organización terrorista, celebra la decisión de Trump.

Es falso que la ONU y sus organismos sean anti-israelíes: EEUU e Israel confunden la crítica con la enemistad. Por ejemplo, la Resolución 2334, que condena la colonización israelí, fue una burla a los palestinos, ya que la ONU nunca ha tomado ninguna medida para forzar a Tel Aviv a cumplir con la legalidad internacional. Tampoco es “anti-japonés” por incluir la Masacre de Nanking (violaciones y matanzas de 300.000 civiles y prisioneros de guerra chinos por el ejército japonés en 1937) en el programa “Memoria del mundo”. Tokio también ha amenazado en retirar sus fondos.

Entre los “delitos” de Unesco según EEUU, están:

  1. Considerar “sin valor jurídica” la anexión de Jerusalén oriental a Israel y exigirle la paralización de las excavaciones.
  2. Declarar “potencia ocupante” a Israel.
  3. Compararle con el régimen de apartheid de Sudáfrica.
  4. Reconocer la antigua ciudad de Hebrón y la mezquita de Ibrahimi como patrimonio palestino.

Aunque, los motivos reales apuntan a:

  1. Que las decisiones de una parte de los mandatarios de EEUU dependen de los “sobres” que reciben: se estima que el grupo “Configuración del Poder Sionista” (ZPC) ha regalado a los legisladores de EEUU unos 100 millones de dólares en los últimos 30 años. Decía Jack Straw, el diplomático británico que “Los grupos que desarrollan políticas en favor de Israel, como el AIPAC, cuentan con fondos ilimitados para canalizar la política de EEUU”, algo que el senador William Fullbrighth denunció en 1973:“Los israelíes controlan la política del Congreso y del Senado“. Cierto, el Senador Tom Cotton recibió cerca de 1 millón de dólares del Comité de Emergencia para Israel por firmar una carta abierta contra el acuerdo nuclear de Obama con Irán. La relación asimétrica entre EEUU e Israel es un caso singular en las relaciones internacionales. Existen numerosas leyes que condicionan la política de EEUU a los intereses del diminuto país y una de ellas restringe el apoyo de EEUU a los organismos de la ONU que reconocen a Palestina. ¿Se imaginan que España se retire de Unesco por sus críticas a Arabia o a Qatar?
  2. El triunfo de “Israel first” en la administración Trump. Su representante en la ONU, Nikki Haley, prometió al Lobby pro-israelí de AIPAC ser “un nuevo sheriff”, en la defensa de Israel (en otro país hubiera sido acusada de “traidora y agente de un país extranjero”). Haley ha advertido al Consejo de Derechos Humanos de la ONU (UNHRC) que frene sus críticas a Israel por el bloqueo a Gaza, anunciando que la agenda del Consejo de Seguridad en sus debates mensuales sobre Oriente Próximo se centrarán en Irán, Siria, Hamas y Hezbolá, que no en Israel.
  3. Que EEUU está haciendo un doble juego: mientars abandona la agencia (y conserva el puesto de observador) fortalece la posición de Israel: En marzo pasado, la jordana Rima Jalaf, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica y Social para Asia Occidental fue forzada a dimitir por negarse a retirar el informe que criticaba el trato de apartheid de Israel hacia los palestinos. De forma paralela, Unesco ascendió a Danny Danon, ex viceministro de Defensa israelí durante el ataque de Israel a Gaza en 2014 en el que murieron unos 500 niños palestinos, a la vicepresidencia de la Asamblea General de la ONU. Esta semana, la judía francesa Audrey Azoulay (e hija de un banquero) se convertía en la nueva directora de Unesco.
  4. Rehabilitar a Israel en los foros mundiales, a costa de su propio prestigio. Trump está logrando que EEUU recupere el estatus de paria que ganó a pulso en la era de Bush.
  5. Aunque no se atreve trasladar la embajada de EEUU a Jerusalén, Trump deja que Israel siga con sus proyectos. Él no hará reproches teatrales (al estilo de sus antecesores) contra su aliado.
  6. Preparar el terreno para abandonar el acuerdo nuclear con Irán, que es a petición de Israel (y a Arabia Saudi), aunque perjudique a EEUU.
  7. EEUU ya ha perdido la hegemonía en la agencia, ni siente necesidad en seguir en ella. La UESCO fue creada en 1945 por 37 naciones -sobre todo occidentales- con dos principales objetivos: la “desnazificación” de la educación en Europa y defender el sistema liberal capitalista frente al socialismo de la URSS. La situación cambia cuando en 1980 la mayoría de los cerca de 160 países que la componían eran de África y Asia y apostaban más por el bloque socialista que el capitalista. EEUU ya no veía utilidad en seguir pagando la factura de la UNESCO. Otro dato curioso: EEUU en 2003, mientras Bush era criticado por la invasión a Irak, regresó a la UNESCO tras 20 años de ausencia, como lavado de imagen. Ahora y en el aniversario del 11S, EEUU no ve necesidad de conciliarse con el mundo.
  8. Seguir con la política de retirarse de los convenios colectivos. Trump ya salió de la Convención de Medio Ambiente de París en junio. Quizás pretende que los antiguos tratados internacionales se rehicieran a la medida de los intereses actuales de EEUU, aunque ello cueste un desorden a nivel mundial. Desprecia abiertamente el principio de cooperación internacional con el fin de imponer su arbitraria voluntad.
  9. EEUU así aumenta la presión sobre la ONU para que se “reforme”, acatando sus políticas. Sin su dinero, la UNESCO tendrá que cortar programas y recurrir a los voluntarios. Hoy, la gran mayoría de sus empleados cobran un buen suelo y viven en Europa.
  10. Poner en aprieto a otras potencias ‘pagadoras’: O se alinean con Trump o tendrán que cubrir el déficit presupuestario que deja Washington. Así es: ¡Quien paga, manada!
  11. Trump aparenta cumplir con su agenda económica, ahorrando unos cuantos dólares para convencer a los contribuyentes su buen hacer, mientras les quita el pan para financiar sus vacaciones. Al salir de la UNESCO, Estados Unidos podrá negarse a pagar los 500 millones de dólares que le debe.

Israel aspira a tener un escaño en el Consejo de Seguridad. Sus sólidas relaciones con los BRICS -gracias al negocio de armas e intercambio de inteligencia- pueden hacer realidad este sueño, mientras los palestinos – más huérfanos que nunca– temen que los demás países les hagan responsables del colapso de las instituciones internacionales. Aun así, el gesto de EEUU e Israel se debe a su frustración: es una reacción a la resistencia palestina y a la sincera y creciente solidaridad internacional con este pueblo.

Fuente: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/4311/los-15-motivos-y-objetivos-de-eeuu-de-salir-de-unesco/

 

Comparte este contenido:

¿Hacia dónde va Turquía?

Por: James Petras

 Los siete pecados capitales del presidente Erdogan

Oriente Próximo está siendo devastado por múltiples guerras. Turquía se ha metido en medio de la mayor parte de estos conflictos regionales y ha terminado perdiendo.

Bajo la presidencia de Recep Tayyip Erdogan, Turquía ha intervenido en alianza con toda una lista negra de señores de la guerra, terroristas-mercenarios, expansionistas sionistas, potentados feudales y siniestros jefes tribales, que han acarreado desastrosas consecuencias económicas, políticas y militares para la nación turca.

En este artículo analizaremos la conducta y la política interior y exterior turca de los últimos diez años. Como conclusión, extraeremos lecciones que puedan ayudar a las potencias de tamaño mediano a tomar futuras decisiones.

Desastres en política interna del presidente Erdogan

Durante la primera década del siglo XXI, Erdogan se unió en alianza estratégica con una influyente organización semiclandestina, “Hizmet”, dirigida por el clérigo Fethullah Gülen, convenientemente autoexiliado en Estados Unidos y bajo la protección del aparato de inteligencia estadounidense. El objetivo de este matrimonio de conveniencia era debilitar a la oposición izquierdista, laica e influida por el nacionalismo de Ataturk. Armado con un tesoro oculto de documentos falsos gülenistas, Erdogan purgó al ejército de sus líderes nacionalistas seguidores del legado de Ataturk. Prosiguió marginando al partido republicano laico y reprimiendo a los sindicatos de izquierdas, a los movimientos sociales y a académicos de prestigio, periodistas, escritores y estudiantes activistas. Con el respaldo del movimiento de Gülen, “Hizmet” (“el servicio”), Erdogan celebró sus triunfos y revalidó su liderazgo en múltiples elecciones.

Al inicio, Erdogan no supo reconocer que el movimiento Hizmet actuaba como una organización política subversiva, penetrando en el aparato del Estado a través de una densa red de organizaciones burocráticas, militares, judiciales, policiales y de la sociedad civil, vinculadas con la CIA y el ejército de EE.UU. y que mantenían relaciones amistosas con los estrategas israelíes.

En 2013, Erdogan sintió una enorme presión por parte del Hizmet, que pretendía desacreditarle y derribar su régimen haciendo públicas las prácticas corruptas que le involucraban a él mismo y a su familia y llevar a cabo una “revolución de color turquesa”, una réplica de otros “cambios de régimen”.

Al descubrir su vulnerabilidad interna, Erdogan procedió a restringir el poder y el alcance de los medios de comunicación controlados por los gülenistas. Todavía no estaba preparado para lidiar con el enorme poder de las élites relacionadas con el Hizmet. En julio de 2016, los gülenistas dirigieron un golpe militar con el apoyo tácito del ejército estadounidense destinado en Turquía. El golpe fue desbaratado por una gran movilización popular con el respaldo de las fuerzas armadas.

A partir de entonces, Erdogan se dedicó a purgar concienzudamente a todos los seguidores del Hizmet del ejército, la administración pública, las escuelas, la prensa y las instituciones públicas y privadas. Amplió su purga para incluir en ella a dirigentes políticos laicos y nacionalistas que siempre se habían opuesto a los gülenistas y a su intento de golpe de Estado.

Como resultado del fallido golpe de Estado y la subsecuente purga, Erdogan fracturó y debilitó todos los aspectos del Estado y de la sociedad civil, para acabar controlando un Estado debilitado con un mundo empresarial, educativo y cultural degradado.

El golpe de Estado gülenista fue inspirado y dirigido por el líder supremo del movimiento, Fetullah Gülen, a resguardo en su finca privada “secreta” en Estados Unidos. Está claro que este país participó en el golpe, por lo que rechazó las demandas de extradición de Güllen por parte de Erdogan.

La subordinación de Erdogan a la OTAN ha debilitado sus intentos de llegar hasta las raíces del golpe de Estado y su estructura de poder interna y externa. Las bases de Estados Unidos/OTAN en Turquía siguen ejerciendo su influencia sobre el ejército.

Como secuela del golpe de Estado, el declive de la influencia gülenista en la economía contribuyó a crear un vuelco económico de las inversiones y el crecimiento. La purga de la sociedad civil y del ejército redujo la preparación militar del ejército turco y alejó al electorado demócrata. Erdogan casi perdió su candidatura a la presidencia tras su anterior purga en 2014.

Desastres en política exterior del presidente Erdogan

Un gobernante es perverso cuando debilita su ejército, reprime a sus ciudadanos y se lanza a una serie de aventuras arriesgadas en el extranjero. Eso es exactamente lo que Erdogan ha hecho en los últimos años.

En primer lugar, apoyó un levantamiento terrorista en Siria, suministrando armas, reclutando “voluntarios” extranjeros y permitiéndoles cruzar sin restricciones la frontera turca. Muchos de estos terroristas unieron sus fuerzas con los kurdos sirios, iraquíes y turcos y establecieron bases militares fronterizas.

En segundo lugar, Erdogan desarrolló una campaña electoral difamatoria entre los millones de turcos residentes en Alemania, violando la soberanía de aquella poderosa nación. Esto aumentó las tensiones con Alemania y la animosidad del país que había sido su mayor aliado en el proceso de integración de Turquía en la UE, poniendo de hecho fin al mismo.

En tercer lugar, Erdogan respaldó la invasión y el bombardeo de Libia por parte de la OTAN que supuso la muerte del presidente Gadafi, quien había sido una voz independiente y capaz de servir como posible aliado contra una intervención imperial en el norte de África.

En cuarto lugar, Erdogan manifestó su apoyo al breve gobierno de Mohamed Morsi y los Hermanos Musulmanes en Egipto tras su victoria electoral de 2012, posterior al levantamiento de la “primavera árabe” en 2011. Apoyaba una fórmula parecida a su propia política turca de exclusión de la oposición seglar democrática. Esto provocó un golpe de Estado sangriento encabezado por el general Abdel Sisi en julio de 2013, una lección no aprendida por Erdogan.

En quinto lugar, las buenas relaciones de facto de Erdogan con Israel –a pesar de sus críticas verbales– tras el asesinato por parte de Tel Aviv de nueve activistas no violentos que intentaban romper el bloqueo mortal de Gaza, debilitó sus relaciones con el mundo árabe propalestino y con los nacionalistas turcos.

En sexto lugar, Erdogan desarrolló unas lucrativas relaciones con el señor de la guerra kurdo-iraquí Masoud Barzani, facilitando el flujo de petróleo hacia Israel. Los negocios petroleros ilícitos del propio Erdogan con Barzani reforzaron la causa del separatismo kurdo y expusieron la corrupción generalizada de los negocios de la familia Erdogan.

En séptimo lugar, Erdogan provocó graves tensiones militares con Rusia al derribar un avión militar ruso en Siria. Este hecho dio lugar a un boicot económico que redujo los ingresos derivados de la exportación, devastando el sector turístico y añadiendo a Moscú a su extensa lista de adversarios: Irak, Palestina, Siria, Arabia Saudí, Estados Unidos, Alemania, Hezbolá e Irán.

Y, por si todo esto fuera poco, Erdogan ha apoyado a Qatar, el pequeño Estado petrolero del Golfo, enviando tropas y suministros para contrarrestar la amenaza de Arabia Saudí, las restantes monarquías petroleras y Egipto, aliados y seguidores de Estados Unidos.

A pesar de sus abundantes políticas desastrosas, tanto domésticas como exteriores, Erdogan no ha aprendido nada ni ha olvidado nada. Cuando Israel apoyó a los kurdos iraquíes a organizar el “referéndum” de independencia cuya meta, en último término, era anexar los ricos campos petrolíferos del norte de Irak, Erdogan resolvió no hacer nada a pesar de la amenaza que ello suponía para la seguridad nacional turca. Se limitó a amenazar verbalmente con cortar el acceso de los kurdos a los oleoductos de Ankara sin adoptar pasos concretos. Erdogan prefirió embolsarse los impuestos derivados del tránsito de petróleo, enemistando a Irak con Siria y fortaleciendo las relaciones entre el Kurdistán iraquí y sus homólogos secesionistas en Siria y Turquía.

Cuando Estados Unidos apoyó el golpe gülenista, Erdogan no fue capaz de cerrar sus bases militares en Turquía, por lo que el ejército turco sigue estando muy influido por la presencia estadounidense. Esto abre la posibilidad de un nuevo levantamiento.

La palabrería desplegada por Erdogan en torno al “nacionalismo” ha servido principalmente como instrumento político para la represión de los partidos y sindicatos democráticos y las comunidades kurdas y alevíes.

El apoyo inicial y posterior oposición de Erdogan a los grupos terroristas yihadistas que buscaban derribar el gobierno secular-nacionalista de Damasco ha provocado una “reacción” del yihadismo: células terroristas del ISIS han realizado atentados contra civiles en Ankara, provocando gran número de bajas.

Conclusión

La alianza inescrupulosa, oportunista y proimperialista de Erdogan con la OTAN demuestra la incapacidad de un aspirante a potencia regional emergente para encontrar su lugar en el Imperio Estadounidense.

Erdogan pensaba que su condición de fiel “aliado” de Estados Unidos protegería a Turquía de un golpe de Estado. No fue consciente de que se había convertido en un peón desechable dentro de los planes estadounidenses de establecer gobernantes más serviles (como los gülenistas) en Oriente Próximo.

Erdogan estaba convencido de que colaborando con Estados Unidos para derribar al presidente sirio Bashar al-Ássad conseguiría anexionar el norte de Siria a Turquía. En lugar de eso, Erdogan terminó prestando un servicio a los kurdos sirios, apoyados por EE.UU., vinculados a los kurdos turcos. Intentando fraccionar Siria y destrozar su Estado y su gobierno, Erdogan contribuyó a reforzar el expansionismo interfronterizo kurdo.

Erdogan no ha sido capaz de asumir la regla básica de todo gobierno imperial: No existen los aliados permanentes, solo los intereses permanentes. Erdogan creyó que si actuaba como sustituto de Estados Unidos, Turquía sería “recompensada” con una parcela de poder, riqueza y territorio en Oriente Próximo. En lugar de eso, Estados Unidos, actuando como cualquier potencia imperial, utilizó a Turquía cuando fue le convino y se deshizo después de Erdogan, como de un condón usado.

El antiimperialismo no es solo un ideal y un principio ético o moral; es una forma realista de enfocar la salvaguarda de la soberanía, las políticas democráticas y las alianzas significativas.

Fuente: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=232849

Comparte este contenido:

Cultura, comunicación, tierra, trabajo y capital

Factores (también) de la producción y de las relaciones de producción

Por: Fernando Buen Abad Dominguez

Es descomunal la presión que ejerce el neoliberalismo para (a su modo) “borrar del mapa” al Estado con sus responsabilidades frente a la Cultura y la Comunicación. Se despliegan ataques de todo tipo contra las Políticas Gubernamentales incómodas y se desata todo tipo de argucias para aniquilar cuerpos legales en los que el papel de Estado, en condiciones de cordura, es inexcusable e indispensable. Mayormente la agresión ideológica es un refrito nauseoso del liberalismo económico inspirado en la “auto-regulación” y el “dejar hacer, dejar pasar” de comerciantes irresponsables, ignorantes y avariciosos. Como en el 2008.

Por aquí y por allá se filtran -e infiltran- los ideólogos del “libre mercado” cultural y comunicacional. Van y vienen febriles con su jerigonza mercadológica disfrazados, una vez como profesores y otras como funcionarios; unas veces como “cultores” y otras veces como predicadores. Se trata de llenar todo resquicio, todo hueco, todo vacío que por descuido, por confianza o por negligencia se dejó o no se actualizó, para fijar socialmente la “intrascendencia” del Estado, democrático y en transición, respecto a la Cultura y a la Comunicación. Factores de la producción y de las relaciones de producción.

El neoliberalismo que es (también) un cáncer para el capitalismo, que opera en su interior como una pústula infecta, imposta su repudio de coyuntura contra el Estado burgués y lo obliga a retirarse (ficticiamente) de tareas fundamentales para dejar manos libres a los comerciantes más inescrupulosos. Eso ya ha tenido consecuencias muy terribles en el campo de la salud, de la vivienda, de la educación y avanza inclemente sobre los espacios profundos de la subjetividad para estancarse como “nueva forma de cultura” basada en el abandono, en el vacío de derechos y de responsabilidades.

Se trata no sólo de extirpar la figura del Estado como convenio macro para las relaciones de producción. Se trata de desaparecer los derechos, desaparecer las garantías y desaparecer las responsabilidades. Es el reino del desamparo y del “sálvese quien pueda”. El neoliberalismo cultural y comunicacional no es más que la ley de la selva en materia de principios, valores y contratos sociales. Es la jerarquización de la desacralización boba. Es la dilución de la identidad y de la Historia a cambio de un mundo regido por el mercado y donde de nada sirven la experiencia, el conocimiento o la planificación si no ha de estar atada a la compra venta acelerada y masificada. El mérito supremo consiste en vaciar las bodegas saturar los mercados, vender, vender y vender para volver a vaciar las bodegas. En ese escenario ¿Para qué sirven la Cultura y la Comunicación como las hemos conocido hasta ahora? ¿Y el vínculo de la Estética con los factores de la producción?.

Pensar el Estado sigue teniendo una importancia transicional especial, tanto en el aspecto teórico como en el aspecto político práctico. El ataque del imperialismo se acelera en un mundo infestado por negocios bélicos y avanza una fase nueva de opresión monstruosa contra la clase trabajadora en todo el planeta. Se acentúa cada vez más el modelo de monopolios en proporciones cada vez mas monstruosas. Los países “serios” sólo son presidios fabriles y militares para los trabajadores. Y mientras tanto las armas de guerra ideológica llamadas “medios de cultura y comunicación” producen horrores y calamidades.

Más que nunca el reformismo hace de las suyas y se disfraza de todo lo que puede como carnaval imperante en los partidos oficiales y no pocos “movimientos sociales” del mundo entero. Incluso algunas fuerzas de la “izquierda” sólo se distinguen por su conducta lacaya obediente a los intereses de la burguesía nacional, sino, precisamente, a los intereses de su Estado. Y la guerra del neoliberalismo es, precisamente, una guerra por la “desaparición” fingida del Estado y tras ella el reparto del botín. La lucha por arrancar a los pueblos las instituciones obligadas a defender sus derechos es con el neoliberalismo una moda burguesa infestada con prejuicios de clase que odian al “Estado” por cuanto pueda implicar de defensa de los pueblos. Es imposible comprender la Cultura sin la Tierra ni el Trabajo sin la Comunicación.

Es preciso fundamentar una teoría científica nueva sobre Estado, ir directamente a los núcleos más olvidados o tergiversados por el reformismo y el neoliberalismo y trazar desde ahí el lugar de la Cultura y la Comunicación como factores decisivos de la producción en todas sus escalas y no como elementos decorativo o de entretenimiento. Ahí veremos la importancia de una revolución científica que comprenda a la Cultura y a la Comunicación como derechos generadores de derechos en la dialéctica de las responsabilidades sociales para un Estado gobernado democrática y participativamente por el pueblo, o dicho de otro modo, por la clase trabajadora. Democratizar Tierra, Trabajo, Capital, Cultura y Comunicación.

Así, una Revolución Científica capaz de ofrecer un modelo de Estado liberado de las dictaduras del mercado burgués, permitirá comprender a la Cultura y a la Comunicación como factores de la producción que al mismo tempo son factores de las relaciones de producción que pueden habilitarnos socialmente para una batalla decisiva contra las formas del coloniaje ideológico que nos han infestado en las décadas recientes (1945-2017) guerra imperialista. Está en la base de esta idea el desarrollo de la revolución socialista y el papel que le asigne al Estado según su desarrollo histórico y eso posee no sólo una importancia política práctica, sino la importancia más profunda como fuerza emancipadora de las masas qué deberán perfeccionarla para liberarse, en un porvenir inmediato, del yugo del capital sobre los seres humanos.

No podemos tener una actitud evasiva con las relaciones entre la transformación del mundo y el Estado, porque eso favorece al reformismo y al oportunismo, tampoco se puede tener una actitud hipócrita y mucho menos una actitud idólatra. El Estado, tal como lo hemos visto, puede plagarse con toda clase de parasitismos y, sin asegurarnos de que se comporte como un motor emancipador afirmado en políticas y leyes descolonizadoras, puede ser la peor prisión de espíritu de la que se han escrito (y visto) horrores a granel. En todo caso estamos obligados a producir teoría y ciencia pertinentes al cometido de garantizar desde el Estado transicional y participativo de todo cuanto lo involucre -y de sí mismo- hasta donde sea útil. Eso incluye la tarea de idear teoría y práctica para su disolución tan pronto lo decidan las sociedades que alcancen semejante desarrollo. Ojalá pronto. Mientras tanto hay que frenar la aventura criminal del neoliberalismo contra la humanidad.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232687&titular=cultura-comunicaci%F3n-tierra-trabajo-y-capital-

Comparte este contenido:

Sanciones financieras contra Nicaragua

Por:  Hedelberto López Blanch

Nuevamente Estados Unidos lanza sanciones económicas contra otro gobierno latinoamericano cuyo “delito” ha sido llevar beneficios sociales y económicos a la mayoría del pueblo y no obedecer las directrices de Washington de implantar el sistema capitalista neoliberal.

En esta ocasión, Nicaragua es el país amenazado con aplicársele un bloqueo económico-financiero, al aprobar en primera instancia la Cámara de Representantes el proyecto de Ley Nica Act, debido a que el Gobierno Sandinista, encabezado por su presidente Daniel Ortega desde 2007, ha impulsado un desarrollo nacional independiente y a la par ha estrechado relaciones con países catalogados por Estados Unidos como enemigos, entre los que aparecen Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador, Rusia, China e Irán.

El proyecto fue presentado por los ultraderechistas Ileana Ros Lehtinen y Albio Sires, ambos de origen cubano, que se han caracterizado por sus posiciones extremistas en contra de cualquier país latinoamericano que no obedezca las órdenes de la Casa Blanca.

La Nica Act (Ley de Condicionamiento a la Inversión Nicaragüense) pretende impedir que el Gobierno sandinista tenga acceso a créditos o inversiones de instituciones financieras internacionales.

Para levantar las sanciones, o mejor dicho el bloqueo financiero, Nicaragua deberá “tomas medidas efectivas para celebrar elecciones libres, justas y transparentes, combatir la corrupción y respetar a los partidos opositores”. Solo faltó poner en el documento «y entregar a Estados Unidos y las compañías transnacionales el control del país».

El proyecto pasará al Senado que al contar con mayoría republicana se da por descontado que lo apruebe. En septiembre de 2016 (antes de las elecciones generales donde fueron elegidos Daniel Ortega y Rosario Murillo con el 72,5 % de las boletas) la Nica Act no se llevó a votación en esa instancia legislativa por no contar con los sufragios necesarios.

Para el Gobierno sandinista, la “Nica Act 2017 es una amenaza más, de las muchas que a lo largo de la historia se han cernido sobre Nicaragua, en el afán de las mentalidades imperialistas de apropiarse de nuestro país”.

Lo que ocurre actualmente es que Estados Unidos ha retornado a su larga historia de mantener como su patio trasero, por cualquier medio, a todas las naciones de América Latina. Pero esos tiempos ya han pasado.

Las verdaderas razones de esa agresiva política es la de derrocar a un Gobierno que ha alcanzado éxitos económicos y sociales desde que en 2007 el sandinismo regresó al poder después de 16 años de nefastos regímenes neoliberales.

Vale la pena hacer un poco de historia para entender mejor el porqué de las sanciones económicas.

Nicaragua sufrió a principios del siglo XX varias invasiones e intervenciones norteamericanas, las que combatió fuertemente bajo la dirección del general Augusto César Sandino. En 1979 el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) alcanzó el poder tras una larga lucha contra la dictadura somocista, impuesta y apoyada por Washington.

Durante 10 años (1979-1989) el FSLN llevó a cabo transformaciones socioeconómicas: grandes campañas de alfabetización, introdujo la atención médica gratuita e inició una reforma agraria para beneficiar al empobrecido campesinado, pero una violenta guerra impuesta desde Estados Unidos desangró al país y abrió las puertas a las fuerzas de derecha que ocuparon la presidencia en 1990.

Siguieron 16 años de profundas políticas neoliberales. Se sucedieron tres regímenes de derecha que aplicaron y llevaron adelante las políticas de privatización diseñadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), las que provocaron graves afectaciones a los programas sociales y a la débil economía nicaragüense.

Datos del Banco Mundial señalaban que el 46 % de los nicaragüenses sobrevivía con poco más de un dólar al día y el desempleo alcanzaba al 60 % de la Población. El analfabetismo subía al 35 % y casi un millón de menores estaban fuera del sistema educacional. Como consecuencia directa, en 2006 existían más de 1 400 000 personas pobres, en su mayoría niños, y el país tenía el índice más alto de desnutrición de Centroamérica.

Al retornar el FSLN y Daniel Ortega a la presidencia en 2007 se dio un vuelco completo a esa política neoliberal. Se restablecieron la educación y la atención médica gratuita en las instituciones públicas. Se logró alfabetizar a toda la población con el programa cubano Yo Si Puedo y Nicaragua fue declarada por la UNESCO en 2009 como el tercer país del área libre de ese flagelo. Con la ayuda económica entregada a las familias disminuyó la alta deserción escolar debido a que ya los menores no tenían que buscar sus propios sustentos en infames labores.

La salud pública llegó a todo el país y se establecieron programas como la Operación Milagro (en colaboración con Cuba y Venezuela) que ha devuelto la visión a miles de ciudadanos. La misión Todos con Voz detectó a personas con discapacidad para atenderlas gratuitamente.

A través del convenio Usura Cero se ofrecen microcréditos a bajos intereses a los pobladores de las zonas rurales para incrementar los pequeños negocios familiares, lo cual ha favorecido a miles de ciudadanos.

Mediante el programa Hambre Cero, familias pobres que poseen pequeños pedazos de tierra, reciben ayuda financiera y animales de crianza para mejorar e incrementar las crías y poderlas comercializar.

Se han otorgado 28 000 inmuebles a familias pobres que solo disponían de chozas cubiertas de cartón y pedazos de lata.

Si en el 2006 Nicaragua apenas cerró con 280 millones de dólares en inversiones, para el 2016 alcanzó más de 1 500 millones, mientras el número de países inversionistas se duplicó de 20 a 40 en ese mismo período.

Una encuesta del Instituto Nacional de Información de Desarrollo, detalló que en el período 2009-2014, hubo una disminución de 13 puntos porcentuales en la pobreza nacional, que descendió de 42.5 % a 29.6 %. Para el mismo período, la pobreza extrema presentó una disminución de 6 %, al pasar del 14.6 % al 8.3 %.

Las palabras y los datos huelgan. La realidad es que Estados Unidos no quiere gobiernos progresistas en la región y trata por todos los medios de desestabilizarlos.

Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano, especialista en política internacional. 

Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232744&titular=sanciones-financieras-contra-nicaragua-

Comparte este contenido:

Colombia: «Convocamos a movilizarnos el 23 de octubre en la jornada de indignación»

Por: Rebelion

Comunicado de la opinión pública

Las comunidades y las organizaciones sociales, Mesa Regional de organizaciones sociales (MEROS), la COCCAM, Juntas de Acción Comunal (J.A.C.), las comunidades afrodescendientes y el pueblo indígena NASA del departamento del Putumayo, Piamonte (Cauca) y el corregimiento Cofanía Jardines de Sucumbíos (Ipiales – Nariño) informan a la opinión pública lo siguiente:

En el marco de la implementación del “Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una paz estable y Duradera” y el Acuerdo Regional firmado el 26 de julio de 2017 en la región con las organizaciones antes mencionadas, quienes estamos de manera decidida apoyando el proceso paz en búsqueda del cambio social y político para mejorar la calidad de vida de las comunidades en la región y en el país, manifestamos las inconformidades e indignación debido a la falta de voluntad política del Gobierno Nacional y la lentitud para avanzar en la implementación de todos los puntos establecidos en el Acuerdo Final.

Además, en medio de esta crisis por la cual atraviesa el proceso de paz, el Gobierno Nacional insiste en dar continuidad a la nefasta política antidrogas; fumigaciones, erradicaciones forzosas, extinción de dominio sobre sus bienes y judicializaciones violando la presunción de inocencia de los campesinos cultivadores de la hoja de coca, pasando por encima de la voluntad expresa de las comunidades en sustituir voluntariamente sus cultivos de uso ilícito acogiéndose al punto 1 y 4 del Acuerdo Final, acciones que generan alto grado de vulnerabilidad de los derechos humanos de campesinos, indígenas y afrodescendientes quienes aspiramos vivir dignamente en nuestros territorios.

Por tanto rechazamos:

  1. La masacre de campesinos, indígenas y afrodescendientes cocaleros perpetuada el pasado 5 de octubre en Tumaco departamento de Nariño, que dejó como resultado la pérdida de vidas humanas y heridos, asesinatos contra líderes y lideresas que exigen sus derechos como el caso de la comunicadora social indígena y reclamante de tierra de Coconúco departamento del Cauca, el compañero de Guaviare, entre otros casos que se vienen presentado en el país; lo que genera indignación y repudio en la región andinoamazónica.
  2. Las pretensiones de Gobierno Nacional a través del proyecto de ley que presentó, donde modifica la ley 160 de 1994, que busca entregar las tierras a grandes terratenientes y multinacionales para la explotación minero energética, contradiciendo el espíritu de lo pactado en el Acuerdo Final de Paz.
  3. El proyecto de ley del tratamiento penal diferencial presentado por el Gobierno Nacional que va en contravía de la esencia de lo acordado en el punto 4 del Acuerdo Final, que judicializará a campesinos cultivadores de coca aplicando la extinción de dominio.

Exigimos:

  1. Avanzar de manera inmediata y efectiva con la implementación de todos los puntos del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera.
  2. Frenar las acciones de erradicación, fumigación y vulneración de los derechos humanos en todos los territorios y la eficaz implementación del punto 1 y 4 del Acuerdo Final de Paz y de las rutas y cronogramas acordadas en la región.
  3. Pleno cumplimiento en la implementación de garantías de seguridad, protección a la labor de las comunidades, líderes y lideresas campesinas, indígenas y afrodescendientes, defensores de derechos humanos en los territorios donde se está implementando el Programa Nacional Integral de Sustitución (PNIS) tal como lo establece el Acuerdo Final de Paz, para evitar más desplazamientos forzosos y situaciones originadoras de conflictos en la vulneración de derechos humanos que se están presentando.
  4. Articulación oportuna y eficaz en la formulación de los PISDA y los PDET y su implementación inmediata en los territorios.
  5. Proyección de la ley de tratamiento penal diferencial y la reglamentación de la ley de tierras en el marco de lo establecido en el Acuerdo Final de Paz.
  6. La garantía de no repetición de los hechos de violencia y violación de derechos humanos ocurridos en Nariño, Cauca y Guaviare, en ninguna parte del país.
  7. Respeto al ejercicio pleno de los derechos de la libre expresión, asociación y movilización de las comunidades, tal como lo manifiesta los tratados y acuerdos internacionales en materia de protección de los derechos humanos y el respeto por la constitución política.
  8. Garantizar la totalidad de los recursos necesarios para dar cumplimiento a las familias que ingresan al Programa Nacional Integral de Sustitución (PNIS).
  9. La continuidad de los diálogos y el cese al fuego bilateral entre Gobierno Nacional y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
  10. Solución inmediata a los puntos anteriormente expuestos, expresamos a Gobierno Nacional nuestra voluntad de diálogo y concertación, para lo cual proponemos una reunión con los ministros Rafael Pardo Rueda, Luis Carlos Villegas, Guillermo Rivera Flores y el señor Eduardo Díaz Uribe, sin delegación, antes del día 20 de octubre de 2017. Con la presencia de los garantes, facilitadores del proceso, autoridades locales y de los departamentos de Cauca, Nariño y Putumayo.

Por lo tanto, las organizaciones anteriormente mencionadas nos declaramos en asamblea permanente, a partir de las 06:00 horas del día 12 de octubre de 2017, día internacional de la resistencia de los pueblos de nuestra América Latina y del Caribe.

Hacemos un llamado a las organizaciones sociales, Juntas de Acción Comunal, campesinos, agricultores, ganaderos, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, profesores, estudiantes, trabajadores de la salud, transportadores, comerciantes, las iglesias, la clase obrera, desplazados, victimas, sindicatos, medios de comunicación, artistas y gestores culturales, hombres y mujeres, jóvenes, LGTBI, y demás comunidades y organizaciones que se identifiquen con la defensa del proceso de paz y su implementación, la defensa de la vida, los derechos humanos y el territorio andinoamazónico, a movilizarnos este 23 de octubre en la jornada de indignación convocada por las plataformas de organizaciones sociales a nivel nacional.

Puerto Asís Putumayo, 12 de octubre de 2017

Fuente:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=232808

Comparte este contenido:

La evaluación docente.

La evaluación docente se traduce en una mejora del aprendizaje de los alumnos.

Por: diariolaopinion.

Otra vez gana fuerza la discusión sobre la formación y la evaluación de los maestros argentinos, generándose múltiples opiniones ya sea desde el lugar que se ocupe: gobiernos o ministerios de educación, gremios, sociedad civil e incluso organizaciones estudiantiles, entre otros espacios.

Un informe del Instituto de Desarrollo Social Argentino (Idesa) destacó que si bien la Ley de Educación Nacional del año 2006 estableció la evaluación como política para la calidad educativa, pasó más de una década para que se anunciara la evaluación de los docentes. El análisis de esta entidad especializada considera que el rechazo y las polémicas carecen de sustento ya que la evaluación docente es una buena práctica educativa, muy utilizada en otros países e imprescindible para que los crecientes recursos que se invierten en salarios y cargos docentes redunden en mejor educación de los alumnos.

A partir del anuncio por parte del Gobierno nacional de la implementación del operativo Enseñar, lo que puede definirse como una evaluación diagnóstica que se hará a los futuros docentes en el último año de su formación. En tal sentido, se consigna que el objetivo es mejorar la formación docente, apoyar a los maestros en sus primeros pasos en la enseñanza y promover la reflexión crítica de la pedagogía que se aplica en cada escuela. Además, puntualiza que es de carácter nacional y se lleva a cabo en institutos de formación docente estatales y privados.

La respuesta de los sindicatos a esta iniciativa, que se hace en el marco de la Ley de Educación Nacional sancionada en el año 2006 y que fue consensuada y reglamentada por el Consejo Federal de Educación, fueron decididamente críticas por considerar que se trata de un ataque a la escuela pública.

De acuerdo a Idesa, para evaluar la pertinencia de estos cuestionamientos, es útil analizar la magnitud de los recursos recibidos por las escuelas estatales desde que se sancionó la Ley Nacional de Educación. Según datos del Ministerio de Educación, entre los años 2006 y 2015 se observa que entre las escuelas del Estado se incrementó un 19% la cantidad de cargos docentes de primaria. En tanto, el salario docente de primaria aumentó en promedio un 41% por encima de la inflación mientras que la cantidad de alumnos de primaria pasó de 3,6 millones a 3,3 millones, o sea, la matrícula se redujo un -8%.

Así, estos datos reflejan que la sanción de la Ley Nacional de Educación llegó asociada con un importante aumento en la inversión educativa. La mayor parte de estos recursos fueron destinados al aumento de la dotación de docentes y a la mejora de sus remuneraciones aunque en forma paralela se registró un descenso de la matrícula, fundamentalmente porque muchas familias optaron por enviar sus hijos a las escuelas privadas. Otro dato es que el 70% de la reducción de matrícula en escuelas estatales se explica por crecimiento en las escuelas privadas.
Para Idesa, se trata de evidencias muy contundentes de que el principal y más complejo desafío no es aumentar los presupuestos educativos sino mejorar la gestión.

En este marco, uno de los pilares del éxito de los sistemas educativos en la experiencia internacional es la jerarquización de la profesión docente. Dado que la remuneración de los educadores ha mejorado respecto al resto de los trabajadores el argumento de que el fracaso educativo argentino se debe a los bajos salarios es falso. Por el contrario, la docencia aparece como una alternativa laboral muy apetecible para muchas personas de acuerdo al análisis de Idesa.

Al respecto, concluyó que uno de los problemas es que bajo un sistema que no evalúa ni premia ni castiga los incentivos llevan a incorporar como docente a gente que no tiene vocación ni capacidad para serlo. Por tanto, prima la mediocridad derivada de que el interés pasa por el salario, las condiciones favorables de trabajo y la futura jubilación por encima del compromiso con el aprendizaje de los alumnos, por lo cual considera necesario romper esta lógica jerarquizando la docencia a partir de la evaluación de desempeños y un régimen salarial sensible al compromiso del educador con sus alumnos.

Por último, el informe destaca que la función social del educador es demasiado importante como para dejarla librada al interés individual o a los intereses corporativos. En este contexto, considera importante usar esta herramienta clave de gestión, que es la evaluación, no para penalizar sino jerarquizar, identificando y reconociendo a los docentes que demuestren capacidad, vocación y compromiso con la formación de sus alumnos.

Fuente: https://diariolaopinion.com.ar/noticia/193817/la-evaluacion-docente

Imagen: http://www.eduglobal.cl/wp-content/uploads/fotos/evaluacion_docente1.jpg

Comparte este contenido:
Page 1522 of 2495
1 1.520 1.521 1.522 1.523 1.524 2.495