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Constitucional, derecho de menores a la educación sexual,determina SCJN.

Por:  Jesús Aranda.

La Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, que garantiza a los menores el acceso a anticonceptivos o que la enseñanza escolar se refiera a temas de preferencia sexual, es constitucional, determinó la segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al reconocer la obligación del Estado de garantizar la salud y la educación sexual de los menores.

Al negar ayer un amparo a una mujer que impugnó la norma con el argumento de que violaba el derecho de los padres a educar a sus hijos, los ministros de la sala apoyaron el proyecto elaborado por Alberto Gelacio Pérez Dayán.

La demanda presentada por Rosario Celine Becerril, madre oriunda de Aguascalientes, argumentaba que la citada ley violaba los derechos de los menores al hacer referencia a la preferencia sexual, además de discriminar a los niños y adolescentes por razón de género y por garantizar indebidamente el acceso a métodos anticonceptivos.

Afirmaba que las disposiciones referidas vulneraban ilegalmente la patria potestad de los padres y generaban un ambiente nocivo en su detrimento, además de que imponían una restricción indebida al ejercicio de la patria potestad, respecto de la intervención de éstos en la educación de sus hijos.

Sin embargo, la sala resolvió que la citada norma no busca imponer una forma de sexualidad a los niños y adolescentes, sino asegurar una educación de calidad, así como establecer acciones afirmativas para los menores que enfrentan situaciones de vulnerabilidad por cuestión de género o por su preferencia sexual.

Respecto al uso de anticonceptivos, señaló que la ley no prevé que sea una imposición para el menor recibir éstos contra su voluntad, menos aún utilizarlos, sino que la norma garantiza el acceso a dichos métodos que el Estado está obligado a proporcionar.

La ley protege el derecho humano a la escala más alto posible de salud física y mental de los menores de edad, tanto lo relativo a toda aquella información que sea esencial para su salud y desarrollo –como es la educación, sensibilización y diálogo en servicios de salud sexual y reproductiva–, como lo relacionado con el acceso a los métodos anticonceptivos y difundir la información necesaria para prevenir y dar conciencia a los menores de edad sobre los daños que puede causar un embarazo prematuro, indicó la sentencia.

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/constitucional-derecho-de-menores-a-la-educacion-sexual-determina-scjn/

Imagen: http://insurgenciamagisterial.com/wp-content/uploads/2016/11/lajornadasanluis.jpg

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Ciencia y Tecnología en tiempos de pobreza.

Por: Manuel Martínez Morales.

¿Por qué preguntarnos aquí y ahora por la relación entre ciencia, tecnología y sociedad? ¿Acaso no existen asuntos de mayor importancia sobre los cuales discutir o disertar en estos tiempos de penuria? Tal vez revisando lo aseverado por quienes han reflexionado a profundidad en estas cuestiones sea posible orientarnos. “La ambición última de la ciencia entera es fundamentalmente, como creo, dilucidar la relación del hombre con el universo”, dice Jacques Monod, Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1965 y autor de El Azar y la Necesidad: Ensayo sobre la Filosofía Natural de la Biología Moderna. Mas esta relación del hombre con el universo se da mediada por la historia y por las relaciones de los hombres entre sí, la relación está condicionada por el ser social del hombre; no es una relación puramente individual. Observo el universo a partir de mis sentidos cultivados, socializados; me oriento en el mundo empleando el lenguaje; exploro la naturaleza utilizando la ciencia y los instrumentos técnicos a mi alcance, elementos culturales por excelencia.

Intento imaginar como perciben el universo material y el mundo social los hombres y mujeres que se cuentan entre los cincuenta millones de mexicanos que viven en la pobreza extrema. El nombre de Monod y las brillantes teorías de la biología contemporánea son ajenos a ese universo que se experimenta en la carencia de lo más elemental: comida, techo, vestido, salud, educación. La pobreza material induce un deterioro general del individuo; conlleva la pobreza cultural de quien la sufre, limitando sus posibilidades de desarrollo personal y de participación social. El hambre, las enfermedades y la ignorancia crónicas convierten a los hombres en guiñapos, susceptibles de ser sometidos y manipulados con facilidad.

Hay que insistir en que la ciencia y la técnica per se, no tienen ni pueden tener como objetivo el abatimiento de la pobreza o la consecución de mayor igualdad social. Las desigualdades y la pobreza desaparecerán sólo si se transforman las relaciones entre los hombres. Mas en un proceso de auténtica transformación social, la ciencia y la técnica juegan un papel subsidiario pero indispensable, ya que el conocimiento técnico-científico puede contribuir a acelerar los procesos de transformación en diversos ámbitos (en la producción industrial y agrícola, en la planificación económica, en la educación, etcétera). También la difusión y la divulgación del pensamiento científico acercan al hombre -como señala Monod- a comprender su relación con el universo y con los demás hombres, enriqueciendo sustantivamente su vida concreta y cotidiana.

El filósofo Martin Heidegger afirma contundentemente que “la técnica es el olvido del ser”, para luego precisar: “La esencia de la técnica moderna lleva al hombre al camino de aquel desocultar, por el que lo real deviene por todas partes y de una manera más o menos perceptible, constante.” Aunque en el camino de este desocultar, advierte el filósofo, se presenta un peligro supremo para el hombre: extraviarse en la apariencia y volverse, el hombre mismo, en una constante más. “Entretanto, el hombre ya no se encuentra más, ni en parte alguna, precisamente a sí mismo, es decir, a su esencia”. (Filosofía, Ciencia y Técnica, Ed. Universitaria, Santiago de Chile, 1997)

¿Por qué meditar sobre la ciencia y la técnica? ¿Acaso la técnica, como producto de la actividad de los hombres, no es algo inmediato y transparente? Debe meditarse sobre la esencia de la técnica, sostiene Heidegger, precisamente porque esa esencia no está dada en los objetos técnicos ni puede ser definida tampoco en el seno de límites exclusivamente antropológicos. Afirmaciones que se asocian a la idea de que con el desarrollo de la técnica occidental el hombre reta a la naturaleza; la ciencia moderna se ha desarrollado en contra de Dios y de los dioses.

Entonces, la cuestión de la técnica debe ser un tema central en nuestros días, pues por primera vez desde el origen del hombre, los procesos se globalizan y comienza la integración de miles de culturas diversas a un solo polo organizador, que es fundamentalmente económico y técnico, inaugurando una nueva forma de organización social que se practica y se impone a nivel planetario.

La visión de Heidegger no deja de ser apocalíptica. Con gran sentido profético, el filósofo sentenciaba hace muchas décadas: “Más inquietante que la conquista del espacio, se anuncia la transformación de la biología en biofísica. Esto significa que el hombre puede ser producido conforme a un fin determinado, con no importa qué objeto técnico.”

Resumiendo lo hasta aquí expuesto podemos decir, un tanto simplificadamente, que hay dos visiones contrapuestas sobre la ciencia y la técnica; la visión “optimista”, de la que Monod sería un exponente, según la cual la ciencia ayuda al hombre a esclarecer su relación con el universo e implícitamente se infiere que la práctica científica contribuirá, si es bien “aplicada”, al beneficio social. Esta posición es eminentemente teórica e instrumentalista: la ciencia es neutral, no es en si misma buena o mala, el uso que le dan los hombres es el que orienta en un sentido o en otro las aplicaciones de la ciencia. Por otro lado, la visión “pesimista” sobre la ciencia, según la cual la ciencia y la técnica entrañan un peligro supremo para el hombre -palabras de Heidegger-, se aleja del instrumentalismo y, a pesar de su tono metafísico, plantea un verdadero problema práctico: el hombre enfrentado a una de sus obras cumbres: el saber técnico-científico. Pero en un caso y otro, se encuentra presente la dimensión social de la ciencia y de la técnica. En estas dos concepciones se hace patente que ciencia y tecnología, al igual que el lenguaje y las artes, son construcciones sociales condicionadas histórica y culturalmente.

Fuente: http://insurgenciamagisterial.com/ciencia-y-tecnologia-en-tiempos-de-pobreza/

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¿Es necesaria una reforma educativa?

El futuro de España depende de nuestra capacidad de aprender.

Por: Jose Antonio Marina.

El mundo entero está en estado de efervescencia educativa. El informe de la OCDE Política educativa en perspectiva 2015 revisa 450 reformas educativas, llevadas a cabo entre 2008 y 2014. El título del libro de Charles M. Payne So much Reform, So Little Change, nos hace ser cautelosos. Tan peligrosa es la inmovilidad como instalarse en un cambio permanente. Las reformas tienen dos objetivos. El primero, mejorar los resultados educativos en aquellas naciones que los tienen malos o mediocres. El segundo, la necesidad de acomodar los sistemas educativos a un mundo cambiante. La sociedad española debe ser consciente de que hemos entrado en la “sociedad del aprendizaje”, y que nuestro futuro depende de nuestra capacidad de aprender.

Todos los niveles educativos deben mejorar su calidad, para lo que necesitan más autonomía, mayor diferenciación entre los centros, mejor selección y formación del profesorado, mejores procedimientos de gobernanza, y sistemas rigurosos y estrictos de evaluación. Nada de esto puede conseguirse sin un aumento del presupuesto. Es imprescindible, dedicar a la educación un 5% del PIB, como mínimo. En Educación infantil, necesitamos aumentar la oferta de 0 a 3 tres años, y universalizar en primaria la enseñanza bilingüe. En todo el mundo, la educación secundaria es la más conflictiva.

Debemos hacerla más flexible en todos los sentidos: en los currículos, en el modo de organizar los centros, en la edad (no debe ser la que determine el curso en que se integra un alumno), en la financiación (los centros que se encuentran en zonas socioeconómicas deprimidas deben tener más presupuesto, y también los centros que tengan más iniciativas), en la utilización pedagógica de las nuevas tecnologías. Para mejorar la escuela hay que elevar la calidad de los docentes y de los equipos directivos, y ayudar a las familias. Las líneas de actuación están en el Libro blanco de la profesión docente.

La formación profesional dual es eficaz, pero no se improvisa. Exige la colaboración de las empresas y una especial formación del profesorado (son los docentes que tienen que recibir una formación continua más acelerada). De nada servirá si no cambia la percepción social de la formación profesional. Tiene que dejar de ser considerada un refugio para torpes. Los problemas son difíciles, pero, como expliqué en Despertad al diplodocus, podemos tener un sistema educativo de alta calidad en el plazo de cinco años. Y sería injusto, además de estúpido, que no lo consiguiéramos.

Fuente: http://politica.elpais.com/politica/2016/11/04/actualidad/1478279400_697206.html

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Se solidarizan con familias necesitadas.

Por: Heriberto Rodriguez.

Las autoridades educativas de nivel básico buscan reunir la mayor cantidad posible de víveres, como productos para la higiene personal y alimentos enlatados no perecederos.

La supervisión de la 50ª. Zona Escolar en esta ciudad a través de las direcciones de las escuelas primarias que están dentro de su jurisdicción, viene solicitando la colaboración de los padres de familia para la donación de víveres y artículos diversos que serán enviados para ayudar un poco a todas las familias que resultaron damnificadas por las recientes inundaciones que se registraron en la zona conurbada del sur del estado.

Las autoridades educativas de los diferentes niveles escolares revelaron que con la aportación y generosa ayuda de los padres de familia buscarán poder reunir la mayor cantidad de víveres, como alimentos enlatados y no perecederos, así como artículos para el aseo personal que servirán para poder aliviar un poco todas las carencias de las familias de escasos recursos y que también lo perdieron todo, incluyendo sus pertenencias personales a consecuencia de las inundaciones derivadas de las lluvias que azotaron fuertemente en algunas áreas de Tampico y Altamira, entre otros municipios que salieron muy afectados con las inusuales precipitaciones.

De igual forma, la población estudiantil y personal docente de la Secundaria Técnica #49 “Wilfrido Massieu”, también realiza la recolección de algunos alimentos no perecederos enlatados, además de dotaciones de agua embotellada y demás artículos para el aseo personal como pueden ser papel sanitario, pañales, toallas sanitarias, entre otros productos que son básicos para la higiene de las personas.

Cabe mencionar que a través de los alumnos de nivel básico y educación media, las autoridades educativas ya enviaron por escrito la solicitud de víveres a los respectivos padres de familia, quienes seguramente harán un esfuerzo por colaborar y ayudar a los tamaulipecos que están en desgracia.

Para ello, los mismos planteles educativos servirán como centro de acopios, para luego concentrarlos en alguna parte, ya sea dependencia del sector educativo o gubernamental.

Para finalizar, las autoridades educativas indicaron que en días posteriores, buscarán la manera de hacer llegar toda la ayuda que puedan reunir a través de los alumnos y padres de familia que puedan colaborar con un granito de arena en beneficio de las familias que están sufriendo en estos momentos.

Fuente: http://www.latarde.com.mx/sesolidarizanconfamiliasnecesitadas-287719.html

Imagen: http://www.latarde.com.mx/images/tnfocus/0/0/628/524/2016/11/10/miregion101.jpg

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Nuestra potestad más fundamental como seres humanos.

Por: Ramón Vera.

El vértigo se va apoderando del país. Nada parece entenderse en ese parloteo del diablo, en ese punto ciego, donde no hay relación entre las palabras y los actos, entre los actos y sus consecuencias.

Ante la imposición de políticas públicas por parte de gobiernos y corporaciones que sumen a los pueblos y comunidades en coyunturas no definidas por ellas, nada parece ser lo que es.

Sólo tiene posibilidades de certidumbre la dimensión de las luchas que, desde el ámbito rural o desde las ciudades y sus entrecruzamientos, ejercen los pueblos y sus comunidades para buscar entender lo que les ocurre, hacer sentido de la situación que enfrentan, discutir las maneras de darle la vuelta a los embates y tejer las articulaciones pertinentes para salir bien libradas. Hasta la próxima, claro, hasta que el recrudecimiento las obligue a tomar medidas más radicales, más extremas, más angustiadas o más esperanzadoras.

Como dice con agudeza el arquitecto y fotógrafo Oswaldo Ruiz, “son tantas las microhistorias que fluyen en cada lugar que configuran la macrohistoria que pesa sobre el país”.

Los conflictos se suceden en cualquier región y pueden asumir la forma de una hidroeléctrica, el acaparamiento de toda una cuenca, la contaminación de un río, la devastación de extensiones enormes de bosque —por la deforestación de los talamontes, por el desarrollo inmobiliario o su modo extremo que es la construcción desaforada de series de casas inamovibles de cartón-piedra que rompen el círculo de la vida que todo hogar debería significar.

Los conflictos llegan como carreteras que imponen su lógica contra la historia antigua de los caminos, senderos y veredas que se borronean conforme avanza el trazo que lo corta todo, lo cancela todo: un tajo que desaparece las tradiciones y los trasiegos de miles de pasos.

También es el robo directo de la vida de las personas y comunidades, por la violencia que se nos impone, por la invasión de nuestros terrenos y territorios con invernaderos de monocultivo industrial con mano de obra esclava, o por la retorcida deshabilitación que desploma la sustentabilidad (o la rentabilidad) de las actividades que nos eran cruciales a las comunidades para resolver lo que más nos importa.

Las políticas públicas tan corruptoras, tan invasivas, parecen directamente diseñadas para coartar, baldar, ceñir, reprimir, herrumbrar, borronear, prohibir lo más importante, lo que entraña más memoria, lo más atávico o sagrado.

Sus mentados programas el gobierno los impone y al hacerlo le impone sus reglas de operación a los pueblos, algo que lleva a que los bebés no puedan nacer en los términos definidos por sus mamás y sus familias, a tener que viajar y gastar para cobrar las migajas que les brinda el Estado por ser pobres, desechables, impertinentes y redundantes. Que los lleva a dividirse y asumir su individualidad por encima de su lógica comunitaria colectiva y compartida. Que les exige el esfuerzo de negarse a sí mismos y su historia comunitaria, para poder tener un día siguiente. Que les impide ejercer su territorio y sus cuidados como antes lo hicieron porque eso trastocaría los estándares, las mediciones y sobre todo los criterios, que en términos internacionales se definen como adecuados y que no quieren que ejerzan los pueblos.

Los nuevos tratados de libre comercio que se ciernen sobre México cierran la posibilidad de réplica o expresión de descontento, porque son los mecanismos paralegales que impiden que la gente se defienda por los cauces institucionales de la “legalidad” de un sistema cuyo método y destino son corrupción. Puro desvío de poder que le abre margen de maniobra a las corporaciones y nos cierra la posibilidad de defendernos. Que declara ilegal la custodia ancestral de las semillas o inadecuada la producción independiente de alimentos mientras le concede estatus de desarrollo limpio a las empresas más contaminantes y tóxicas como los criaderos industriales.

Los tratados de libre comercio se han convertido en los instrumentos más contundentes del desvío de poder. Son la carretera que llegará al extremo de privatizar todo el gobierno, gestión, servicio, administración o represión.

Los mecanismos son múltiples como las llamadas instancias de resolución de conflictos que le confieren mayor estatus a las empresas que a los Estados y las naciones (con toda su población). La lógica subyacente es la exigencia de que cualquier ganancia que no haya podido obtenerse (debido a los cuidados de cualquier Estado para defender el bienestar de su población o la sustentabilidad de ambiente), deberá compensarse con grandes sumas y muchas veces repararse, es decir, reinstaurar las condiciones de operación de los depredadores.

Estamos en un momento muy álgido porque todo lo que promueve el gobierno nos enajena o nos arranca del cuerpo social, nos niega una convivialidad en aras de violencia, imposición o rotura de los hilos de la vida. Todo lo que nos mueva a la creatividad, o promueva o encamine a la autonomía nos es prohibido, vetado, menospreciado. Y como premio de consolación se afirma que se nos consulta (para cubrir con requisitos internacionales de operación, no para ejercer con justicia).

Ahora hasta una ley general de consulta nos quiere imponer el gobierno federal cuando que desde 2011 Carlos González señalaba enOjarasca que la consulta “en realidad representa la continuación de las políticas legislativas tendientes a otorgar certeza jurídica a la ocupación y el despojo capitalista de los territorios”, porque tiene como finalidad lograr el “consentimiento previo, libre e informado”, cuando que el consentimiento tiene su contraparte en la negativa y ésa no se contempla. Dice Carlos González: “El consentimiento que las comunidades habrán de otorgar y que deberá de traducirse en acuerdos firmes se refiere primordialmente a los actos de gobierno que actualmente están propiciando la apropiación capitalista de los territorios indígenas: obra pública, expropiación de tierras, otorgamiento de concesiones y permisos para la explotación de recursos propiedad de la nación e imposición de modalidades a las propiedades de los núcleos agrarios. Se trata entonces de concertar el despojo ordenado y legal de los pueblos originarios después de que durante años han sido llevados deliberadamente a la miseria más extrema, en ausencia del reconocimiento constitucional de sus derechos fundamentales y en medio de una sospechosa y violentaguerra en contra del narcotráfico”.

Lo paradójico entonces es que mientras ciertas instancias estatales buscan imponernos una ley de consulta, desde la derecha quieran erradicar toda posibilidad de consultar. Así se nos muestra con claridad en los dichos de un tribunal en una sentencia jurídica que debería defender a los pueblos de la operación nociva de una corporación y que en cambio afirma que “el derecho a la consulta a las comunidades indígenas es una prerrogativa reconocida a favor de las personas físicas que en su conjunto forman parte de una comunidad o de un grupo indígena, precisamente por la necesidad de perpetuar su identidad cultural, el cual es un elemento del que carecen las personas morales [… además este Tribunal insiste en que] lo anterior no significa que el Estado deba consultar a los Pueblos y Comunidades Indígenas siempre que se vean involucrados en alguna decisión estatal, pues se llegaría al absurdo de tener que consultarlos incluso para la emisión de alguna ley o decisión administrativa”.

Esto es sumamente grave porque afirma el carácter individualista del Estado mexicano y porque insiste en que no necesariamente se debería consultar de las imposiciones. Esto nos deja en medio de un marco de referencia jurídico muy restrictivo.

El fondo del asunto es que las instancias responsables de cualquier proyecto nos deberían previamente informar con amplitud y libertad permitiendo que accedamos a todos los elementos necesarios como para consentir o negarnos a sus proyectos en apego a principios muy concretos de autonomía. Sus mecanismos deberían ser reales, no simulados, no coercionados, y no necesariamente pasan por la consulta. De asumir modos de consulta, ésta debería ser vinculante, no sólo indicativa.

Porque la consulta no es suficiente. Está en juego algo más que nuestra realidad cosificada. Toda acumulación inició como un despojo y vuelve a iniciar en cualquier parte como un despojo que tendríamos que entender y detallar. Solemos pensar el despojo como otro de esos procesos que pensamos como cosas.

La tierra, se dice. Despojaron de la tierra a una comunidad. Bueno, qué quiere decir despojaron de la tierra a una comunidad; despojar de la tierra a una comunidad implica una cantidad impresionante de relaciones destruidas de un momento a otro, y esa ruptura fundamental, esa enajenación brutal, ese desligar o arrancar de golpe a la gente de sus procesos de vida, de convivencia o de esperanza es justo la violencia que ejerce el sistema. Cualquier enajenación, cualquier erosión, cualquier menosprecio, cualquier ruptura de los saberes de comunidades o pueblos, de todas las relaciones que acompañan esas cosas concretas que supuestamente son las más diáfanas, es robarle la vida a la gente. Consultarnos si nos quitan o no la vida sin que nuestra respuesta tenga consecuencia alguna, es sumar burla al memorial de agravios. Nuestra negativa o consentimiento es siempre nuestra potestad más fundamental como seres humanos, y ninguna ley de consulta o la idea de que se nos puede imponer cualquier cosa sin consultarnos, nos lo va a quitar.

Fuente: https://desinformemonos.org/nuestra-potestad-mas-fundamental-como-seres-humanos/

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Camino hacia la sabiduría.

El sabio auténtico es el que sabe responder a los reclamos permanentes de la realidad.

Por: Victor M. Mora Mesen.

Si bien me resulta llamativa la expresión “educación subversiva”, me pregunto qué tiene que ver este concepto con la socialización con miras a la democracia. Subvertir implica trastornar o alterar el orden establecido. Pero si creemos en el sistema democrático y en su práctica, ¿cómo la subversión y la socialización se conjugan en la tarea educativa?

Me parece que este es el verdadero quid de la cuestión en estos tiempos de confusión social. Habría que definir cuál es el tipo de subversión que se quiere promover y cuáles son sus objetivos. En otras palabras, cuál es el “orden establecido” que se quiere transformar, alterar o cambiar.

Como se puede apreciar, la cuestión central va más allá de decidir un tipo de evaluación, de permitir o no permitir ciertas reglas académicas, de usar o no el pelo largo, o bien, usar o no uniforme.

La educación tiene que ver con valores, pero enraizados en una realidad que se quiere transformar para hacerla más humana. Eso quiere decir que la educación no es mera transmisión de conocimientos, sino un itinerario de aprendizaje en función de la sabiduría.

Sabiduría. Existe un conjunto de libros en el Antiguo Testamento llamados “sapienciales”, su origen e intencionalidad composicional son muy variados. Algunos estudiosos han considerado que ellos contienen un esfuerzo “laico” de discusión sobre lo humano y la relación con Dios. La razón de esta categorización es que estos textos someten a dura crítica todo: las relaciones humanas, la economía, la política, la racionalidad, las prácticas religiosas, el discurso teológico, pero, sobre todo, se interesan por encontrar una forma de vida “buena”.

Su intención no es hablar de cómo obtener éxito, riqueza o fama, sino que se preocupan por entender la lógica de la historia y de la experiencia personal a la luz de una comprensión amplia de la realidad.

A esto llamo “sabiduría”: una forma de vivir, de ser, de existir en relación con otros en armonía. No se puede ser sabio solo porque se tienen conocimientos; el sabio auténtico es el que sabe responder a los reclamos permanentes de la realidad. Pero ¿dónde se encuentran esos reclamos? En primer lugar, en la experiencia vital (lo que se siente, se piensa, se conoce); en segundo lugar, en los resultados de las propias o ajenas acciones sobre los otros (las decisiones tomadas, las influencias ejercidas, los condicionamientos, los intereses particulares y las políticas públicas); y, en tercer lugar, en las ideas y las creencias que se tienen sobre el sentido último de la vida (porque cada uno, a su manera, crea un imaginario y define unas coordenadas esenciales desde las cuales juzga y entiende sus actos).

Estos tres ámbitos no son solo legítimos, sino necesarios para valorar y sopesar la tradición recibida de los antepasados, las ideas nuevas que se crean en nuestros ambientes sociales y la proyección hacia el futuro de nuestra sociedad. Por eso, la educación tiene varias columnas que sostienen su edificio complejo: la comprensión de los fenómenos naturales, el estudio de la historia, la creación artística y literaria, el estado actual de la discusión académica e intelectual, la comprensión de lo público según el ordenamiento actual, la profundización en las consecuencias colectivas que tiene nuestra conducta personal y la puesta en discusión de las razones últimas de nuestra existencia.

Múltiples conocimientos. La educación tiene que hablar de moral, de urbanidad, de política, de filosofía, de ciencia, de tradición, de simbolismo, de literatura, de arte, de creatividad, de deporte, de técnica, de trabajo manual; pero también de responsabilidad, de reconocimiento de la propia fragilidad, de resiliencia, de criticidad, de seriedad y de disciplina.

La educación, más que “subversiva”, tiene que ser integral; porque la subversión es solo un momento secundario de la reflexión, cuando las personas llegan al convencimiento de que algo tiene que cambiar. Si la subversión es el motu de lo educativo, se parcializa y se denigra a sí misma.

Las razones por las cuales esto ocurre son simples: la educación nos tiene que hacer conscientes de que somos corresponsables los unos de los otros y que el desarrollo de nuestras capacidades tiene como horizonte mayor el crecimiento de lo humano.

Siendo conscientes de la historia, descubrimos las miles formas en las que las diferentes ideologías operan, crecen e intentan afianzarse en nuestro intelecto. Ser crítico, incluso de la propia manera de pensar, es sin duda alguna una expresión de libertad, pero eso no quiere decir que se deseche todo lo que no es nuevo.

Para lograr semejantes objetivos, la tarea educativa tiene que ser capaz de exigir, por diferentes medios, una conducta que haga referencia a una ética. Esta ética tiene que estar definida y sustentada en razones válidas, pero también tiene que ser lo suficientemente abierta para comunicar las posturas opuestas o sus propias debilidades.

El punto final de resolución en el estudiante no puede ser otro que la propia experiencia, razonada y comprendida en sus múltiples conexiones intercausales. Ese es el gran reto de todo educador, ser el provocador del pensamiento sustentado, lógico y realista. En otras palabras, el itinerario educativo puede estar inspirado en una ética particular, pero esta no puede ser impuesta apodícticamente.

La educación va más allá. ¿Cuál es la diferencia entre una inspiración educativa y una imposición educativa? La diferencia radica entre cómo llegar a ser sabio o cómo ser reproductor de ideas. Sí, porque hasta la subversión puede ser una imposición educativa. En cambio, hablar de la educación como un camino de sabiduría implica diálogo, respeto, consciencia, procesos y provocación.

Diálogo, porque educar implica un encuentro entre personas. Diálogo, porque si queremos una sociedad más humana, este tiene que caracterizar todas las relaciones sociales entre los actores del proceso educativo.

Uno de nuestros más grandes errores es considerar que la educación se reduce a las aulas, cuando va mucho más allá (conserjes, personal de mantenimiento, administrativos, padres de familia, son también agentes de diálogo).

Respeto, porque un principio básico es que cada uno de nosotros es persona. Si la educación no parte de una toma de conciencia de esta verdad, termina por falsear todo intento de humanización auténtico.

La conciencia de lo que uno es se forja solo en la relación con otros, vista y entendida desde la criticidad más aguda. Por eso, la educación tiene que ser procesal, pero no permisiva. Cada etapa del desarrollo exige una cuota de diálogo, de respeto y de conciencia específicas. No procurar hacer evidente este nivel de crecimiento es, sin excepción, un fallo educativo de primera línea. Pero la educación tiene que ser provocación a ser algo más, no puede ser mera adecuación al individuo, porque crearía personas incapaces de ir más allá de lo que han logrado.

Criticidad. Los padres de familia y los educadores institucionales tienen que tener una actitud permanente de conversión. No se puede educar si no es asumiendo una profunda criticidad de las propias acciones e ideas.

La gran tentación es hacer creer a los hijos o estudiantes que ellos se merecen lo que ahora tienen y que toda posición superior que alcancen es una ganancia.

¡Cuánta vida desperdiciada por semejante máxima, plagada de estupidez! Crecer en humanidad tiene que ser el norte que oriente la educación, de lo contrario, caeríamos en la mera reproducción de todo (sea bueno, malo, conservador, subversivo, intolerante o individualista).

Ser humano es preguntarse por lo último, por lo que da sentido a todo. Claro, semejante proceso educativo implica correr el riesgo de generar “locos” que asumen estilos de vida tan novedosos que asustarían a muchos. Pero si destruimos el espíritu de aventura humano, ¿hacia dónde iremos?

En este sentido, la educación puede provocar la subversión, pero solo cuando los procesos hagan a la persona madura y consciente de su lugar en el mundo. Solo así podría tener sentido.

Fuente: http://www.nacion.com/opinion/foros/Educacion-camino-sabiduria_0_1594440559.html

Imagen: http://3.bp.blogspot.com/-c2C7_QQFhnk/TuntPw1H_ZI/AAAAAAAAAUA/m-dCvXHryEg/s1600/_0245.jpg

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Nuevos sistemas educativos nicaragua.

 Por:Juan Carlos Casco

El futuro de todos está en la educación, sin embargo nadie se la toma en serio. Estamos en la antesala de un nuevo paradigma educativo, una coyuntura sumamente compleja, pero que ya hemos comenzado a abordar con líderes educativos y países que tienen el coraje y la responsabilidad histórica de iniciar este cambio. Es el caso de Nicaragua, un país que aunque parte de grandes dificultades, tiene la decisión y la convicción de asumir el desafío. La empresa es titánica, aunque se trata de un largo recorrido, toda gran travesía se inicia dando el primer paso.

La dejadez de los gobernantes en sus responsabilidades con la educación y su actualización, está conduciendo a la juventud y la sociedad en general a un desastre sin paliativos. Nuestros sistemas educativos nacidos del influjo de la Ilustración y la Revolución industrial, generaron un modelo educativo para producir ciudadanos sumisos capaces de realizar tareas estándar, sin capacidad crítica, faltos de iniciativa, carentes de liderazgo. Un modelo de individuo resuelto a reproducir patrones pero incapaz de habitar el mundo desde la creatividad y la innovación.

La falta de liderazgo y visión de futuro se hace patente en las políticas educativas de los países. Cuando la educación se abandona por una acción errática u omisión, y esto incluye la falta de coraje para hacer los cambios necesarios en el sistema, se está hipotecando el futuro del país (donde no hay visión la gente perece). Nuestros responsables políticos e institucionales nos están condenando a transitar una senda sin futuro.

El cambio de paradigma educativo en el marco de la transformación global y el cambio civilizatorio.

Vivimos una transformación sin precedentes, las coordenadas de nuestro mundo conocido se han quebrado (aceleración del tiempo histórico, ruptura del concepto centro/periferia, crisis de las carreras, revolución tecnológica, desaparición de los empleos y formas de vida tradicionales…).

Obviando todas estas realidades históricas con las que convivimos, nuestra educación ha evolucionado muy poco a lo largo de los siglos. El modelo de Boecio y Casiodoro (Trivium y Quadrivium), los planteamientos de la Ilustración que generaron el estándar de conocimiento académico (inservible para enfrentar el mundo de hoy), la Escuela prusiana enfocada en producir personas obedientes y soldados disciplinados, las exigencias de la Era Industrial demandando trabajadores para hacer tareas repetitivas en las cadenas de montaje y la administración…

Todas estas visiones reduccionistas de la educación, que tuvieron su validez para dar respuesta a las necesidades de otros momentos históricos, constituyen la base de un paradigma educativo en el que estamos atrapados, una jaula que impide nuestro desarrollo humano y acceso a las oportunidades que ofrece la Sociedad del conocimiento.

Todo cambio en la infraestructura (economía, sociedad), ha de venir secundado por un cambio en la superestructura, y esto incluye a la educación. Sin embargo ese cambio no se ha producido, creando una anomalía histórica. Una sociedad nueva sigue funcionando con un paradigma educativo arcaico y esa disfuncionalidad no se puede mantener en el tiempo, so pena de sufrir una crisis monumental y un ajuste traumático.

Nuestros viejos modelos educativos están parcheados, en un proceso de descomposición, remendados a base de medidas cortoplacistas, gobernados por personas incapaces de entender que el cambio educativo solo se puede acometer desde un nuevo paradigma. No se trata de hacer las mismas cosas y seguir los viejos planteamientos, con este pensamiento antiguo, aunque multipliquemos los recursos para la educación el problema subyacente continuará vivo.

Brotes verdes del nuevo paradigma educativo. Nicaragua.

Nicaragua fue referente mundial en la educación de adultos, un ejemplo en la década de 1980 para el mundo, sin apenas recursos. Hoy, vuelve a asumir otro reto, esta vez no en materia de alfabetización, sino algo todavía más difícil y complejo: comenzar en serio a abordar el cambio de paradigma educativo supeditado al desarrollo humano desde una visión holística de la educación como epicentro del progreso social y económico.

Las personas (como tú y yo) y las organizaciones que estamos comprometidas y trabajando en dar forma a la creación del nuevo paradigma educativo, permanecemos atentos a los movimientos (escasos) que se están produciendo en el mundo, dispuestos a sumar esfuerzos y aportar nuestros recursos y experiencia. Nicaragua es un país que desde sus limitaciones está comenzando a dar el paso, por eso se convierte en un teatro de operaciones para la comunidad mundial que está preocupada por la educación (queremos dar las gracias al gobierno de Nicaragua y las autoridades educativas del país por la confianza depositada en nosotros para contribuir a este difícil pero ilusionante y motivador reto).

La dificultad de avanzar en un nuevo paradigma depende de lo afianzado y arraigado que esté el antiguo. Por eso es más fácil instalar un modelo partiendo de cero que hacerlo desde viejas prácticas, porque ello conlleva un coste de desmantelamiento de lo antiguo; hay menos obstáculos que superar, y por tanto, menos costes de todo tipo.

Algunas claves que estamos abordando para la innovación y el cambio.

+ Una educación que ayuda a construir los proyectos de vida de los ciudadanos, constituyendo un medio no un fin en sí misma. Esta tarea nos convoca a desarrollar nuevos programas formativos donde el alumno diseña su proyecto vital a medida que aprende.

Se da la opción al alumno de cursar las materias en las que quiere formarse y se le ofrece un itinerario paralelo para adquirir competencias genéricas, elaborar un proyecto emprendedor o un proyecto de liderazgo real, listo para aplicarlo y llevarlo a la práctica en su vida. Al finalizar los estudios, el alumno recibe una doble certificación (la específica de sus estudios más la que le acredita la adquisición de las otras competencias). En definitiva se prepara a las personas para diseñar un plan de vida que pueda llevar a cabo de manera autónoma.

+ Una universidad donde los alumnos pueden confeccionar sus carreras “a la carta” en función de su proyecto vital.

+ Una educación que incorpora la igualdad de oportunidades, posibilitando que el desarrollo de las competencias clave para el desarrollo de las personas en el siglo XXI, el emprendimiento y el liderazgo sean patrimonio de todos, no únicamente de las élites de los países.

+ La aplicación de las nuevas tecnologías a la educación para acompañar el proceso, incorporando nuevos formatos, contenidos, formación masiva y abierta (MOOC).

+ Incorporación de las lecciones aprendidas y las visiones de las vanguardias y los principales líderes educativos mundiales (Robinson, Gerver, Freire…).

Todos estos planteamientos, además de nuestro modelo basado en los 6 Dominios y 9 Niveles de excelencia los estamos poniendo en práctica para instrumentalizar el proceso.

La Universidad Abierta en Línea de Nicaragua es uno de los programas emblemáticos en los que estamos sumando nuestros esfuerzos, liderado por el Ministerio de Educación, el Instituto Tecnológico Nacional (INATEC), el Consejo Nacional de Universidades (CNU), y el apoyo técnico de AUPEX y EMPRENDEDOREX. Incorpora todos los planteamientos anteriores, suponiendo un modelo nuevo de universidad abierta para todos los bachilleres del país, con capacidad para extender el desarrollo de nuevas capacitaciones y competencias al conjunto de la ciudadanía.

El futuro de la educación se está construyendo a través de experiencias que comienzan a surgir de forma diseminada en el mundo, como ecosistemas aún incipientes, pero que debemos contribuir a impulsar y ayudar a crecer.

Fuente:http://www.el19digital.com/articulos/ver/titulo:48377-nuevos-sistemas-educativos-nicaragua

Imagen: http://www.el19digital.com/files/articulos/149075.jpg

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